¿De qué se trata? De ofrecer verdad.

Photo by cottonbro on Pexels.com

Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad” decía Jean Paul Sastre.

Podría haber puesto como título del artículo: “Se trata de vender verdad”. Pero a día de hoy, el arte de vender, se ha prostituido, pasando de ser algo tan bonito como el de dar a conocer lo que piensas, lo que haces, tu visión del mundo, como algo manipulativo, en el que se vende cosas que ni en las que se cree, solo importa el vender, el sanear las cuentas de la empresa o llevarte a la otra persona a la cama.

Por lo tanto, cambié el título de “vender” por el de ofrecer. Y si quieres podrías cambiarlo por el de dar.

Nos volvemos locos preguntándonos porqué hemos venido al mundo. Noches en vela intentando descifrar el método de éxito de tal o cual profesional para intentarlo replicar y llegar a la misma meta que él o ella. Lamentándonos de las ideas que nos ofrece ser “brilli brilli” y no tener una marca que deslumbre a todo el mundo. O pensar que no somos felices porqué no nos auto amamos.

Nos pasamos la vida lamentándonos, quejándonos de la vida que tenemos pero lo peor de todo, teniendo a la envidia como deporte nacional.

Nos apuntamos a cursos exprés, que nos darán las claves para ser felices por siempre jamás, por tener una marca más importante que Google o más creativos que Steve Jobs, solamente con un pack de Post-it.

Creemos que copiando a los demás, llegaremos donde han llegado. Algo que además de éxito, nos dará felicidad.

Pero ya no solo a nivel profesional, sino en todos los aspectos.

Seguimos modas. Creemos que pareciéndonos al tipo de persona que nos hemos enterado que le gusta a esa persona que nos tiene locos, se fijará en nosotros. Creemos que fumando o haciendo otras cosas, seremos aceptados por los demás.

Cada día soy más evangelista de una filosofía de vida: ” Todo es más fácil de lo que imaginamos. Al éxito, a la felicidad, a la paz, se llega a través de la verdad”.

Tu producto triunfará, si lo que vendes es verdad.

Crearas una experiencia única e inolvidable en tu tienda o cuando queden contigo, si lo que vendes es verdad.

Te sentirás feliz aunque las circunstancias no acompañen, si lo que vendes es verdad.

Dormirás como un lirón, si lo que vendes durante todo el día es verdad.

Y así puedes aplicarlo a cualquier cosa. A un relación de pareja, de amistad, a la creación de una marca o al motivo porqué has fracasado en lo que sea…

La causa ha sido diagnosticada: NO ES VERDAD.

Y para los haters y toca pelotas, no estoy hablando de ¿Qué es la verdad: lo que dice Antena 3, Tele 5 o el partido de la oposición? . Estoy hablando de lo que sientes TÚ que es verdad para ti.

Se nos llena la boca queriendo ser felices, haciendo lo que dicen los demás para alcanzar su felicidad. Cuando no nos preguntamos qué es lo que realmente nos hace sentirnos en paz, qué nos hace estar motivados, qué es lo que realmente pensamos nosotros….

Buscamos la verdad en los demás, en los medios de comunicación ( te dan su visión de la realidad , no la realidad pura ), en cursos que nos darán la felicidad antes de empezar el curso, en personas que nos adulan haciéndonos creer que somos geniales para ellos pero solo nos quieren por algún interés oculto, principalmente llenar sus bolsillos si nos venden cosas que ni ellos mismos creen.

Hablamos de creatividad. Ahora es la “moda” de los medios de comunicación de hablar de la creatividad. Algo que siempre ha estado desde el inicio del ser humano dentro de él, pero ahora parece que lo han descubierto como si fuera mejor que el fuego.

No puede haber una sociedad creativa, si no es una sociedad integrada por gente de verdad. Porqué la creatividad, trata de eso, de cómo tú ves la realidad y cómo la cambiarías, la forma en que lo harías desde tu verdad.

Si intentas replicar la creatividad, lo único que crearas, son fotocopias. NO personas con su verdad que ofrecen su visión de la vida, a través de un producto o un servicio.

Nunca darás una idea desde tu verdad si optas por esa opción.

Pero aún así seguimos creyendo, que sin conocernos antes, podemos alcanzar la felicidad , el éxito, el reconocimiento que los demás nos dicen que es el de verdad.

¿Cómo reconocer a una persona de verdad? LA QUE NO LUCHA CON LOS DEMÁS POR DEFENDER SU VERDAD.

Vivimos en una sociedad exaltada, estás a favor mía o estás contra mí. He entrevistado a gente que ha expuesto su verdad con las respuestas. Y una de las características que tenían , era su tranquilidad.

Estaban tranquilos, porque estaban en paz con ellos mismos. NO era ego ni mucho menos chulería. habían alcanzado su equilibrio y nadie iba a romperlo. Porque además, los resultados así lo avalaban. Así que si encuentras una persona que discute contigo por su verdad,… Sal de ahí corriendo, no es como se cree él que es..

Caerás bien , caerás mal, tendras muchos conocidos o consideraras a pocas personas amiga, pero lo que si sabrás que tú siempre das tu verdad.

Y tú, ¿ofreces verdad?

Las Oportunidades nacen cuando empezamos a Ser

Photo by cottonbro on Pexels.com

Las oportunidades solo llegan una vez. Aprovéchalas”.

Nos pasamos la vida reclamando una oportunidad.

Creemos que nos la merecemos. Que no entendemos porqué nada ni nadie nos la da.

Que nos hemos esforzado, que hemos luchado, que hemos hecho lo que nos han dicho.

Y ni ostias. No hay manera.

0 oportunidades.

Muchas veces me he sentido así durante mis 42 años.

Creía que me merecía ese boleto de oro como en la pelicula de “Willy Wonka y la fabrica de chocolate”. Lloramos ante quien nos quiera escuchar. Lloramos en soledad cuando la oscuridad nos arropa.

No paramos de llorar y de preguntarnos, ¿Qué coño estoy haciendo mal en mi vida?.

Y si a eso le añadimos que algún vecino, amigo, nos está superando por la izquierda llegando a dónde queríamos llegar nosotros o está avanzando más rapido que nosotros, ya lo que nos faltaba.

No dejamos de preguntarnos qué es lo que estamos haciendo mal si lo único que estamos haciendo es lo que nos han “recomendado”

Vuelve a repetir la ultima frase y sobre todo fíjate a partir de “si lo único que estamos haciendo…”

Buscamos oportunidades cuando lo único que estamos haciendo es lo mismo que hacen miles de personas. Replicamos las mismas acciones, decimos las mismas palabras que nos dicen que debemos decir y aún así esperamos que la vida nos de la oportunidad que nos debe. O bueno, es lo que nos ha dicho el “gurú” de turno que nos ganaremos si seguimos su curso online.

¿Por qué no conseguimos esas oportunidades que creemos y exigimos que nos deben los demás?

Porqué realmente las oportunidades vienen a ti cuando empiezas a ser. Y no aparentar ser algo que ni tú mismo te crees.

Pero ya no solamente hablamos del mundo empresarial, en el que exigimos una oportunidad porqué nos estamos reinventando, porque nos estamos esforzando y dando todo de nosotros en algo que nos han dicho que está de moda, aunque no creamos en ello

¿Qué oportunidad quieres cuando hay miles de personas que están haciendo lo mismo que tú?

Sino también en el mundo personal.

Queremos una oportunidad porque estamos haciendo todo lo que nos han dicho para ser felices, para alcanzar el éxito o hacer amigos. Leemos lo que haga falta, acudimos a eventos, vemos videos, porque lo que está de moda es ser feliz, aparentar que somos felices y sobre todo que la vida nos va “guay del Paraguay”:

Hacemos cursos de Instagram, para ser influencer. Y todo lo que haga falta… Pero cuando vemos que no tenemos las oportunidades que nos ofrecían o que nuestra cabeza se ha imaginado,

¡¡Queremos nuestra oportunidad!!.

¿Y por qué no llega?

Porqué todo el mundo está haciendo lo mismo que tú. Seguir modas, tendencias, lo que les dicen los demás que les han dicho que es bueno porqué lo había hecho no sé quien….

Y mientras tanto la oportunidad que nosotros deseamos, queremos y exigimos no llega.

¿Por qué?

PORQUÉ ESTAMOS HACIENDO LO MISMO QUE LOS DEMÁS. NO ESTAMOS SIENDO NOSOTROS MISMOS.

Reconozco que cuando empecé a escribir, seguía las indicaciones de los demás. Les daba poder sobre mí. Ellos estaban consiguiendo lo que yo soñaba, que era simplemente ser yo mismo. ¿Lo demás? era un simple consecuencia.

Pero hubo un momento en el que me paré. Estaba haciendo lo mismo que los demás, pero además había otro handicap que me lastraba, NO ESTABA SIENDO YO MISMO.

Ya sea dedicarte a lo que quieras, ante todo tienes que saber quién eres.

TIENES QUE CONOCERTE A TI MISMO.

Desde luego que nunca acabas por conocerte al 100% del todo, que todo es un camino y todo lo que tú quieras. Pero solamente salen esas oportunidades, nuestras oportunidades, cuando empezamos a ser nosotros mismos.

Porque hasta la fecha estarás siendo como los demás. Haciendo lo mismo que ellos.

Habrás aprendido herramientas, pero HAZLAS TUYA.

Vive a tu manera aunque sepas como todo el mundo que tienes que respetuoso con los demás.

Muestra tus ideas aunque sepas que no a todo el mundo gustarás y no hay que herir sensibilidades.

Di lo que sientes porque es tu vida aunque sabes que siempre tienes que hacerlo a un volumen adecuado y no gritando, ya que pierdes tu fuerza y la de tus argumentos.

Cuando te muestras como tú eres , lo que sientes, hacia donde quieres ir de verdad, las oportunidades vienen a ti. Pero no son las mismas que los demás o antes reclamábamos, suelen ser mucho mayores.

Personas que realmente te hacen feliz, que te quieren por como eres y no por lo que aparentas ser.

Trabajos en los que te desarrollas con oportunidades que jamás pensabas que te llegarían…

No hay entrevista que haga o conversación que tenga con personas de “éxito” que me dicen siempre algo parecido a esto:

“Cuando empecé a ser yo mismo, las cosas cambiaron. Veía oportunidades donde antes veía miedos y bloqueos. De la nada aparecían oportunidades que en mi vida habría podido imaginarme…”

Yo te aseguro que en mi vida he visto más oportunidades, que cuando he sido yo mismo a nivel personal como profesional. Pero mientras tanto la gente se queja de que no las tiene pero siguen haciendo lo que los demás le dicen

Cuando empezamos a ser, empiezan a aparecer las oportunidades que soñábamos tener.

¡¡A parte de creativos, ahora hay que tener talento!!

Photo by Sunsetoned on Pexels.com

No escondas tus talentos, se hicieron para su uso, ¿Qué es un reloj de sol a la sombra?'” decía Benjamin Franklin.

Cada día se oyen más noticias como estas:

No hay talento en España… España necesita talento para salir de la situación en la que se encuentra…El talento que hay en España se marcha a otros países… Se empieza a despedir gente de diferentes campos profesionales por la pandemia Es hora de la reinvención..”

Solo oyes dos palabras:

Talento y Reinvención.

De la nada, al igual que pasa con la creatividad, hay que tener talento.

No solo se trata de aprobar los exámenes con un 5 raspado. Ahora hay que tener TALENTO. Si no tu futuro es más negro que el carbón.

Ahora de repente, tenemos que ser creativos. Pero no solo eso, sino también ser creativos y con talento. Sino eres así mejor quédate en la cama, les falta decir en algún artículo que he leído recientemente.

¿Y que es el talento?

Según la RAE “persona inteligente o apta para determinada ocupación”.

Es decir, algo que se nos da de p*** madre, ¿Verdad?

Y si a eso le añades que te han metido en un ERE, encontrándote en la calle a una cierta edad en el que las empresas solo quieren gente joven con mucha experiencia pero menos de 30 años, tienes que reinventarte y además tienes que tener talento en ese algo, sino apaga y vámonos.

¿Pero qué es lo que realmente pasa?

1.- Que al igual que la creatividad, no creemos que tenemos talento alguno. Que son dones que les ha caído del cielo a alguno y a otros una suegra insoportable.

2.- Que desde pequeños nos han enseñado que salirse de lo establecido, del ciclo de formación es algo imposible. Que te guste o no, es lo que hay y es lo que tienes que aguantar.

3.- Que el talento solo es aprender matematicas, ingles o lenguaje. Que si no sacas más de un 5, no tienes talento para nada más. Siendo ya un parias de pequeño y con un futuro por delante, bastante desalentador.

4.- Que se nos ha enseñado que no podemos vivir de nuestros talentos. Que haces fiestas con los amigos como nadie, que dibujar o lo que sea, debe ser un hobbies y nunca un puesto de trabajo.

Y podría seguir sumando puntos a un lista que distingue a los países que siguen invirtiendo en el pasado de aquellos que invierten en el futuro.

No hemos sido educados en la cultura ni de la creatividad ni del talento. Porque si “sobresales” en algo, sabes que los demás te van a señalar, van a pensar que eres un “empollon” o vete a saber qué se les pasa por la cabeza.

Cuando desde pequeños deberíamos estar educados en una cultura del talento, de desarrollar las habilidades con las que más facilidades tenemos y a partir de ahí construir una carrera, lo que hacemos es que es mejor ser todos iguales o crisis para centrarnos en lo que realmente es importante.

Todos como buenos borregos, hacemos lo que se espera de nosotros, lo que dicen que debemos hacer ya que todos así lo hacen. Pero eso si, el deseo del ser humano es siempre destacar sobre los demás, dejar una huella, que se acuerden de uno, en definitiva, no pasar desapercibido. Y lo único que hacemos, no desarrollando nuestros talentos, es eso, pasar desapercibido.

Y lo peor de todo, parece que solo cuando viene una crisis que pone patas arriba todo lo que conocíamos es cuando tenemos que desarrollar nuestro talento. ¿Mientras tanto? No alces mucho la voz, no vayan a pensar que ere un rebelde, que tienes mucho ego o lo haces para destacar.

¿En qué quedamos?

Pero es que no solo el mundo se debe mover por el talento digital. También por el talento en las cocinas, a la hora de enseñar, a la hora de hacer casas y sus diseños arquitectónicos, a la hora de hacer productos que produzcan valor añadido de verdad, en la publicidad…. El mundo avanza con el talento, pero no solo el del mundo digital, sino el talento que hay en todos los aspectos profesionales y personales. Porqué si solo dependemos del talento digital, ¿Qué hacemos con los demás aspectos? ¿Los demás que no se desarrollen? ¿No puede influir en el talento digital?

Por lo tanto ya no solo para que un país avance hay que desarrollar todos los tipos de talentos que tiene a su disposición, sino que nosotros, también tenemos que desarrollar todos nuestros talentos, ya que es la única manera de avanzar.

Hay otra palabra que te he dicho que no dejamos de oírla: REINVENCIÓN.

Hay que reinventarse porque sino vendrá la crisis y te comerá. Por no decir que te podrán despedir, ya que alegaran que estás “desfasado”.

Quien me conoce sabe que estoy en contra de la palabra.

Si tú desde pequeño estás desarrollando tus talentos, descubriendo nuevos, yendo más allá de tu miedo y con la curiosidad por bandera: y la creatividad como tu estilo de vida.

La reinvención no debe ser nunca un placebo para salvarnos el culo de una crisis o un despido. Porque en la mayoría de las ocasiones, te reinventas en algo que quizá no te guste, que no tengas pasión por ello y al igual que las 50000 personas que han pensado como tú, esperan que les elijan por su talento. Y si además son personas más jóvenes, ¿a quién contratará primero la empresa?

Entonces ¿Reinvención es una forma de desarrollar tu talento o de subsistir? En la mayoría de las ocasiones, de intentar subsistir. ¿Y así vamos a avanzar como personas y país? Eso parece.

Así que:

.- No dejes de formarte nunca

.- Se curioso y con ella aumentará tu creatividad.

.- No somos un talento, sino muchos. Ponlos en marcha.

.- No te reinventarás en algo que lo haces por subsistir y que quizá ni te apasiona.

.- Un país avanza o muere por la suma de los talentos de sus habitantes.

Pero sobre todo recuerda:

ERES LA SUMA DE TUS TALENTOS. VIVIR ES DESCUBRIRLOS Y DESARROLLARLOS.

¿A qué esperas?

¡¡No nos mojamos ni un pelo!!

Photo by Kira Louw on Pexels.com

“La vida es como caminar en la lluvia: uno se esconde, se refugia, o se moja…”

Ni cuando está lloviendo nos queremos mojar ni un pelo.

La tormenta me ha pillado mientras iba a la compra. Y estoy más mojado que si me hubiera tirado a una piscina de cabeza.

Pero me da exactamente igual.

Ha sido el camino hacia casa, cuando disfrutaba de la lluvia , veía como la gente se resguardaba bajo los portales de las casa, se agarraba a su compañero para no mojarse dentro del paraguas. Y yo mientras feliz iba caminando por la calle camino de casa disfrutando de la lluvia.

Y ha sido este momento el que me ha inspirado este artículo. Veo mucha similitud cuando llueve con la vida.

Aunque decimos que la lluvia es buena para los campos, que limpia las ciudades y demás. ¿Qué hacemos cuando llueve? ¡Resguardarnos de ella!.

¿Qué ocurre con la vida? Que llenamos las librerías de libros hablando que la vida es la hostia, de cómo vivir una vida sin miedo, de una vida llena de felicidad. Pero a la hora de la verdad, acabamos diciendo que ya haremos en vez de hacer en ese momento. O lo peor de todo, preferimos ocultar nuestras emociones que mostrarlas, no vayan a pensar que somos raros o que estamos locos.

Si llegamos a casa mojados después de la lluvia, nos cabreamos, lamentamos haber metido el pie en el charco ése que nos ha puesto perdidos.

¿Qué hacemos con la vida?

Ocultamos cualquier resquicio de emoción. Nos “secamos ” lo más rapido posible. No nos vayamos a dar cuenta que esa emoción nos está mostrando algo que no queríamos ver o aunque lo sabíamos , no queremos hacerle frente.

Y que conste, que no estoy haciendo una oda a la gripe ni a ningún constipado dejándote la ropa puesta al llegar a casa.

Sino lo que estoy diciendo, que repelemos todo tipo de experiencias que la vida nos da. Y aún así buscamos, el sentido de la vida, el propósito de la misma y más cosas.

A día de hoy no nos queremos mojar un pelo.

No nos mojamos un pelo en nada.

No damos nuestras opiniones en las redes sociales no vayan a pensar que somos de un partido u otro.

No damos la opinión a un amigo ( si nos la ha pedido ) sobre un problema, no vaya a ser que nos culpe a nosotros de las consecuencias.

No damos nuestra opinión en reuniones de empresa o con amigos, no vaya a ser que se nos comamos un marrón que no nos apetece.

No nos mojamos por nada en estos momentos… Pero eso si, queremos vivir, ayudar a los demás y dejar un mundo mejor.

Cuando nos nos mojamos, no estamos siendo nosotros mismos. Estamos mostrando la mascara que toca en función del lugar donde nos encontramos pero lo peor de todo, es que no sabemos que hay dentro de la mascara.

Y como buenas cacatúas repetimos una y otra vez, frases para pasar el rato en esa situación que no nos pongan en riesgo.

No nos mojamos, pero queremos vivir. Algo malo saldrá de ahí , porque es totalmente incoherente.

Si no te mojas, ¿Puedo creer que eres una persona de verdad?

Si no te mojas, ¿Puedo creer que eres una persona transparente?

Si no te mojas, ¿Puedo creer que realmente quieres vivir y no pasar por la vida sin pena ni gloria?

Si no te mojas, ¿Puedo creer que eres una persona que defiende sus ideas?

Si no te mojas, ¿Puedo confiar en ti?

Me encanta ver como los mejores videos en Internet son de niños que descubren por primera vez la lluvia, que pisan el cesped de un parque.. Millones de visitas pero nosotros mientras tanto, cuando llueve lo primero que hacemos es refugiarnos y pensar que tenemos la ropa tendida.

Para vivir hay que empezar por mojarse. Si no haces eso, no es vivir, es pasar desapercibido.

A día de hoy hablamos mucho de la importancia de la creatividad. Que si es la habilidad que necesitan las empresas y tal. ¡¡Genial!!.

Pero para la creatividad hay que mojarse. Y hasta los huesos.

Mojarse por tu visión, mojarse por y para confundirte, mojarte por lo que crees a pesar de lo que digan los demás, mojarse por la visión que has tenido, mojarse hasta los huesos por el futuro que quieres crear…

Eso es la creatividad… Y en un mundo en el que nos da miedo mojarnos por nuestras opiniones. ¿Vamos a ser creativos de la noche a la mañana?

¡Ojala me confunda, pero lo veo muy complicado si realmente queremos pasar por la vida secos!.

¿Y tú te mojas o prefieres pasar la vida seco?

Eres una anomalía del sistema

Photo by Ryutaro Tsukata on Pexels.com

“Eres una anomalía cromosómica”

Todos somos una anomalía del sistema. Y en vez de potenciarlo, lo único que hacemos es acojonarnos, apocar nuestros deseos y seguir las modas de turnos.

Siento haber empezado tan fuerte, pero es que es la verdad.

Nos pasamos la vida queriendo buscar la mejor “marca personal” para que nos lleve al éxito, a la felicidad y que los demás nos aplaudan sin rabiar. Pero eso si, satisfagamos a nuestro ego pero sin salirnos mucho del sistema. Y no queremos salirnos del sistema porque nos han dicho que fuera de él, hay soledad, miedo, escasez….

Vivimos en una dicotomía o nos han hecho vivir en una dicotomía que lo único que produce es insatisfechos y frustrados.

TODOS SOMOS UNA ANOMALÍA DEL SISTEMA.

Todos hacemos las cosas de una manera diferente.

Todos pensamos de una manera diferente.

Todos tenemos sueños diferentes.

Todos tenemos una creatividad diferente.

Todos amamos de una manera diferente.

Todos podremos hacer las cosas de una manera mejor, más eficiente, rápida…

¿Y qué acabamos haciendo?

Lo mismo que los demás, no vaya a ser que piensen que somos “raritos”.

No he hablado con todas las almohadas del mundo, pero la mía durante mucho tiempo siempre me escuchaba una y otra vez con el mismo tema:

¿Qué pasaría si lo hiciera? ¿Qué pasaría si lo dijera? ¿Qué pasaría si lo intentase?

En la oscuridad de la noche y en la soledad con la almohada, dejamos correr nuestra mente imaginando qué sería de nosotros si hiciéramos, dijéramos o nos lanzáramos a tal cosa.

¿Qué nos pasa?

Que ya de serie, somos una anomalía del sistema.

Ya de serie y con algunos descubrimientos por el camino, nos damos cuenta que seguir modas no es lo nuestro, que nuestra felicidad es diferente a la de nuestro grupo de amigos o que pensamos de manera diferente que nuestros padres y familia, que decir lo que sentimos y queremos es nuestro deber, pero sobre todo que la vida es una y hemos venido a disfrutarla. Siempre sin hacer daño a los demás.

En mi ciudad ahora es deber ir a comerse un gofre como forma de pene. Hace unas semanas era hacerse fotos con los tulipanes que habían plantado en el parque y en invierno era tener un abrigo con la bandera de noruega. ¿Qué pasará con todas estas modas? Qué pasarán igual que pasa el Ave de las 11 por la estación. ¿Pero por qué lo hacemos? Porqué todo el mundo lo hace y no vamos a ser nosotros menos, no vayan a pensar que somos unos raritos.

Queremos ser parte del sistema, pero por las noches soñamos y nos preguntamos:

¿Qué pasaría si dejaramos a un lado la mascara que usamos y fueramos a partir de mañana a cara descubierta haciendo y sintietndo lo que sabemos que somos de verdad?

Respondiendo al instante: “Anda duérmete y déjate de tonterias”.

Pero te lo repito de nuevo:

Ya eres una anomalía del sistema desde que naciste. Y sobre todo haciéndote esas preguntas más. Lo que pasa que te has dejado llevar por las modas, por el qué dirán, por el miedo que produce salirte de lo establecido y el destacar, por el no dominar algo que no conoces y por creer que la felicidad es un proceso de 4 pasos cuando en realidad, la verdad felicidad empieza dentro de ti.

Nos han hecho creer que las anomalías son malas, que tiene que ser todo perfecto. Y como tiene que ser todo perfecto, tenemos que ser todos iguales.

Y estamos muy equivocados.

Si no hubiera anomalías, no habría avances ni innovaciones.

Si no hubiera anomalías no habría creatividad.

Por lo tanto, ¿Qué hay de malo en ser una anomalía del sistema ya que sin ella no habría avances?

¡NADA!.

Al revés, debemos y tenemos que impulsarlas.

Debemos y tenemos que impulsar que todos y cada uno de nosotros nuestras anomalías. Porque es lo que nos hará avanzar como sociedad, pero también como seres únicos.

¿Cómo es una persona que apuesta por su anomalia?

  • La persona más feliz del mundo. Ya que es y se muestra cómo es. Eso es la felicidad.
  • La persona más motivada. Ya que está haciendo lo que siente que tiene que hacer.
  • La persona más curiosa del mundo. Cuando le interesa un tema, lucha por él y aprende todo de él.
  • La persona más coherente. Ya que es como es.
  • La persona que siempre lucha por más. Ya que los limites solo están en al cabeza o en ideas preconcebidas.

Como vemos , cuántas cosas podrían cambiar si apostáramos por nuestras anomalías, si las viéramos como algo que deberíamos impulsar y no como algo que deberíamos ocultar. Pero mientras seguiremos pensando, que algo anómalo es algo mal.

¡¡Qué grandes errores cometemos!!.

¿Y tú eres una anomalía del sistema?

¿Ver es creer?

Photo by Subin on Pexels.com

Si eres de los que dicen ver para creer…Mírate en el espejo y empieza a creer en ti” dice Ismael Cala.

Vemos a una persona en un programa de radio y ya lo catapultamos al olimpo del éxito sin preguntarnos cómo ha llegado hasta ahí.

Vemos a una persona con un número importante de seguidores en redes sociales y ya los consideramos unos “expertos” en su tema. Aunque no queramos darnos cuenta que son seguidores comprados.

Vemos fotos en redes sociales, y pensamos que esa persona tiene una vida llena, plena y con todos los lujos que nos muestran.

Vemos a gente haciéndose fotos con expertos, a los que alaban en los pies de foto y luego critican por detras.

Vivimos en una sociedad en la que creemos a pies juntillas todo lo que vemos.

Si nos dicen en un Tweet que ese gurú tiene el año cerrado con conferencias mientras los demás están viéndolas pasar, ¿Por qué no hacerle caso?

Nos creemos todo lo que vemos, porque principalmente si lo dice esa persona a la que le hemos dado cierto estatus, ¿Por qué no creerla?

A lo largo de todas las entrevistas que he hecho y el poder convivir con alguno de ellos, una de las creencias que más rápidamente se transformaron en mi vida, fue está:

NO CREER EN TODO LO QUE VES.

Estamos expuestos todos a una imagen, a una exposición ante los demás. ¿Pero lo que mostramos es verdad?

Pero ya no hablo a nivel profesional, sino también a nivel personal.

¿Qué nos pasa? Que nos gusta deslumbrarnos por un un mundo ideal , lleno de éxito, felicidad y amistad. Pero no solamente con la gente que sale en medios de comunicación, sino con las personas con las que nos encontramos en el día a día.

Vemos una sonrisa perfecta y ya nos dejamos llevar por la imaginación viéndonos con hijos con esa persona.

Pensamos que las instalaciones de esa empresa en la que hemos tenido una entrevista son ideales para trabajar y desarrollarnos

Cuando entramos a un curso que nos dicen que seremos felices nada más salir o con una conferencia que nos hará tener una vida sin miedo.

Y si hablamos cuando llegan las elecciones políticas en las que nos ofrecen un futuro increíble y al dia siguiente hacen lo contrario a lo que nos prometían..

Ése ver ya es creer sin un pensamiento crítico, sin una duda lo único que nos produce es frustración y caer en manipulación.

¿Y todo por qué?

Porqué queremos creer. Y lo peor de todo, si podemos dar envidia a los demás, lo haremos gustosamente. En definitiva, satisfacer nuestro ego antes lo hagan los demás.

Queremos creer los sueños son posible y si además los conseguimos de forma rápida y fácil…allá que vamos.

Queremos creer que la felicidad duradera y genuina está solamente a unos centímetros de nosotros. Y si además podemos darle en los “morros” a nuestras amigas fardando de novio, ¿Qué más podemos pedir?

A veces ocurre que lo que nos ofrecen es verdad, siendo felices para el resto de nuestra vida. Pero en un mundo de las redes sociales, de las fake news, de la manipulación y en definitiva en un mundo polarizado que se guía por sus intereses, ya no sabemos qué es verdad o quién está mintiéndonos en la cara.

Pero aunque no existiría todo lo comentado anteriormente, yo apuesto que ver no significa que debamos creer ya al 100%. Porqué si vemos y ya creemos estamos dando algo muy importante que todo ser humano tiene, la confianza.

Si ven que confiamos a la primera en esa persona, partido político o gurú de turno, ¿Qué pueden hacer con nosotros desde ese primer momento?

¡Lo que quieran! Porqué sabrán que confiaremos en ellos hagan lo que hagan, digan lo que digan. Y luego pasa lo que pasa, lamentos, lloros y gritos preguntándonos ¿Por qué no lo había visto antes?

¿Por qué nos dejamos “embaucar”? Porqué la gente un poco “lista”, sabe las necesidades de la gente.

Sabe que quiere la felicidad, el éxito, … un mundo ideal. Una seguridad imposible de alcanzar. Que van a ser ellos sus salvadores y van a conseguir la paz absoluta.

Cuando la paz, la felicidad, el éxito…siempre comienza por uno mismo.

Luego cuando vienen los lamentos nos damos cuenta que realmente no era lo que queríamos sino otra cosa totalmente diferente.

¿O es que no has dicho cuando te has llevado una decepción con esa persona <<Si yo realmente lo que quería de verdad era otra cosa y no esto>>?

Cada vez vivimos en un mundo más visual, YouTube, Instagram, videollamadas redes sociales…Algo que te hace ver cosas que pensabas por la distancia no podrías llegar a ver nunca, llegar a sitios inhóspitos para tu mente o conocer gente que la distancia os unía.

Entre “ojos que no ven, corazón que no siente” y creer todo lo que vemos, creo que hay una extensa área que deberíamos estudiar, pensar y dudar a lo largo de ella.

Pero todo lo que ves en tu día a día, ¿Es verdad? ¿Cómo sabes que es verdad? ¿Crees en lo que ves nada más verlo?

Lo más difícil es no dar nada por perdido…

Photo by Engin Akyurt on Pexels.com

“Insistir, persistir, resistir y nunca desistir”

En estos momentos es difícil encontrar trabajo. Pero también encontrar una pareja que nos “aguante” nuestras rarezas y manías. Es difícil caer bien a la suegra después que el anterior yerno hubiera tenido más dinero que tú. Más difícil es saber cuando te dicen la verdad los medios de comunicación o tus amigos..

No hay conversación en las que oigas que “Que difícil se está poniendo todo..”

Y puede ser verdad, que el mercado laboral se está poniendo complicado o que no sabes cuándo una noticia es verdad o mentira. Por no hablar de la economía o de cuando una amistad es de verdad o no en tiempos del interés y del postureo.

Estoy de acuerdo, estamos en unos momentos difíciles.

¿Pero cuándo no lo hemos estado?

Sin embargo, cada día creo más que algo todavía mucho más difícil en la vida, como dirían en el circo.

No dar por perdido algo a la primera de cambio.

Situación que normalmente ocurre cuando no sabemos cómo hemos dado un paso hacia adelante hacia ese sueño que tenemos.

Cuando hemos optado por seguir a la mayoría, no hay nada que dar por perdido. Si la moda se acaba o no hemos conseguido lo que nos han dicho que íbamos a alcanzar, como buenos perros sabuesos, estamos buscando una nueva oportunidad que nos lleve a ese éxito o felicidad efímera.

Pero no ocurre lo mismo cuando estamos luchando algo por iniciativa propia, porqué es algo que realmente queremos de verdad.

Y no voy a hablar como los gurús americanos de sigue adelante o las películas del sábado por la tarde en las que sabes que al final van a acabar consiguiéndolo.

Yo no te voy asegurar a través de ninguna formula que me vino a la mente o se me apareció , que lo vayas a conseguir, pero lo que te voy a decir es que siempre son más felices, más creativos, con más éxito si así quieres leerlo, aquellas personas que no dan nada por perdido.

Si a la primera intentona hemos cosechado un no con el proyecto que anhelamos alcanzar, ya pensamos que somos unos fracasados.

Que no hay más maneras de alcanzarlo. Cuando realmente es nuestro ego, el que nos está diciendo: “Deja de hacer el tonto, que los demás van a pensar que estás loco y no vas a conseguir ese imposible”.

SI tiras la toalla, realmente no creías en lo que estabas haciendo. Sería una locura transitoria o una forma de llamar la atención. Pero no creías en lo que estabas haciendo.

¿Pero qué ocurre cuando no das nada por perdido?

Que la esperanza está echando leña a tus fogones de “motivación” y “creatividad”.

Se en primera persona que no dar nada por perdido, es que te tomen por loco. Es oír una y otra vez “¿Pero no ves que es imposible que lo consigas? Estás perdiendo el tiempo en una cosa que no te va a llevar a ningún lado..” Pero eso si, nadie te pregunta el motivo por el cual lo estas haciendo y si te pueden ayudar.

Vivimos una vida en la que luchar por un sueño es algo que está muy bien para las películas o que te lo expliquen en una conferencia. Aplaudes y lloras por su consecución, pero a la hora de la verdad, preferimos ser una victima lamentándonos de la vida que tenemos que dar un paso adelante.

Y todo porque sabemos que alcanzar los sueños, es algo duro, Y a veces con resultados no acordes con los esfuerzos que hemos realizado.

Pero lo imposible solo se vuelve posible cuando no damos nada por perdido.

Te lo vuelvo a repetir, no por no dar nada por perdido, vas a conseguir todos tus imposibles. Todavía sigo intentando una entrevista con Carlos Sainz y Risto Mejide, pero no hay manera.

Pero es por el camino, el abrir a todas las experiencias que surgen por el mismo, lo que me ha llevado a crear cosas que también pensaba que eran imposibles, aprendizajes que no olvido y adiós a hábitos que me han ayudado.

¿Qué te enseña a no dar nada por perdido?

  • Tus esfuerzos están enfocados y orientados a un objetivo. No tienen su energía dispersa.
  • Tu creatividad se desarrolla a un ritmo mucho mayor que los que tienen miedo a dar un paso adelante. Siempre ven más allá de lo que lo hacen los demás.
  • Luchas por algo de mayor tamaño que tú. Tu vida tiene un propósito.
  • Aprendes de las caídas para no repetirlas y ver qué has sacado de bueno de ellas.
  • Vives más que la mayoría. ¿Los demás? Creen vivir siguiendo las expectativas de los demás
  • Eres más humilde porque sabes lo que cuesta todo. Te ilusionas por los éxitos de los demás porque sabes lo que cuesta alcanzarlos
  • Son personas felices, porque son ellas mismas,. Saben que la vida es una y en cualquier momento se pueden ir al otro barrio. ¿E irse sin haberlo intentado? Eso jamás.
  • Te das cuenta que el porqué estamos aquí es por y para luchar por nuestros sueños, siendo nosotros mismos siempre.
  • Tu intuición se desarrolla más que los demás. Y todo por tus experiencias.
  • No es un No. Es un por este camino no.
  • Sabes cuando tirar la toalla, cuando has intentado todo. Y no te echas la culpa, quizá no es el momento adecuado, pero no te olvidas del proyecto y todo lo que has aprendido con él.

¿Y qué ha supuesto para ti no dar nada por perdido? ¿Y tirar la toalla antes de tiempo?

¡Prefiero equivocarme haciéndolo que sin haberlo intentado!

Photo by Dids on Pexels.com

El único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada” decía Goethe

Nos encanta hablar del éxito, de alcanzar la felicidad, de tener un número ingente de seguidores en redes sociales, de tener una vida en el que el sufrimiento no aparezca y unos amigos que nos quieran para el resto de nuestra vida.

En definitiva, el sueño del ser humano es la de alcanzar una vida llena de éxitos, felicidad plena y amor en cada rincón.

¿Quién se apunta? Me imagino que muchos de lo lectores estarían encantados de firmar.

Y si ya les dicen que lo conseguirán a través de una formula, de un formato o una “meditación” o visualización, que simplemente cerrando los ojos les llevará al mayor de los éxitos, podré gritar:

¡Qué me lo quitan de las manos, correr que se acaba!.

Hablamos de muchas cosas, pero no tenemos ganas de esforzarnos por alcanzarlas.

Por eso optamos por formulas mágicas que nos dicen que con una conferencia de 20 minutos nos harán alcanzar la felicidad, que con un curso gratis nos harán tener mayor repercusión en redes sociales. Por no hablar del boom de la formación online que en muchos de los casos comprándote el libro del profesor, te sirve igual que gastarte tanto dinero por el que venden sus cursos.

Queremos el éxito pero sin fallos. Como los buenos solomillos de carnes, que tenga una buena pinta y solamente nosotros tengamos que cortarlo para comérnoslo.

Y así no son las cosas. Lo único que produce esas creencias son frustraciones cuando nos damos cuenta que lo bueno, bonito y barato, NO EXISTE ni mucho menos podremos llegar al nirvana que nos han prometido.

¿Cuál es el motivo de volvernos locos por estas modas?

¡Qué no queremos ser considerados unos fracasados y mucho menos señalados porqué nos hayamos caído durante el camino hacia la meta!.

Se nos ha enseñado que equivocarnos es algo denostado por los demás.

No te puedes equivocar con una suma porque tus padres piensan que tienen un hijo tonto.

No te puedes equivocar en una calle porque los demás pensarán que eres un conductor penoso.

No te puedes equivocar en nada, porque si no los demás pueden pensar que eres tonto o vete a saber.

Vivimos en un mundo en el que hay que aparentar que somos perfectos, escondiendo nuestros fallos.

Pero es mucho mejor leerte un libro que nos enseñará a discernir la personalidad de las personas en función de un número en vez de mirarles a los ojos y conocerla.

Es mucho mejor apuntar las ideas que se dan en un Webinar gratuito en el que acuden 1000 personas como tú en búsqueda de la formula secreta para tener una marca impoluta en estos momentos de incertidumbre.

Es mucho mejor cualquier cosa que nos digan que nos llevará al éxito y a la felicidad de forma rápida y fácil, que no fallar.

Fallar es como caerte en el colegio y los niños se rían de ti. Fallar es como te abran la cortina en un probador de ropa y te vea en paños menores. Fallar es como estar en casa de tu novia jugando con ella a papas y a mamas, cuando en el mejor momento entran sus padres o sus amigas…

Es algo que no nos permitimos, fallar. Y todo porque pensamos que los demás se reirán de nosotros, nuestro futuro será oscuro para siempre hagamos lo que hagamos o vete a saber qué podrá pasar por nuestra mente.

Y como tenemos miedo a fallar algo que nos interesa, algo que nos apasiona, algo que queremos alcanzar, antes de empezar, tiramos la toalla. Nos pondremos miles de excusas que ni nosotros nos creeremos pero la principal es que tendremos miedo a fallar. Ya no solo a alcanzar ese sueño que tenemos, sino a caernos por el camino.

¿Cuál es el problema de raíz?

Que en vez de soportar las risas de los demás cuando nos hemos caído y decirnos al instante “Déjalo ya, límpiate y vámonos a casa“, te hubieran dicho “Límpiate, levanta y ahora dime ¿Qué has aprendido de la caída y que otro camino crees que puedes usar para llegar a tu meta? Y nunca hagas caso de los que se ríen, ya que son personas que nunca conseguirán y harán nada con su vida”

¿A qué la situación cambia?

Quienes se equivocan intentándolo son personas que se levantan más rápidamente y ven que otras opciones pueden tomar para alcanzar su meta.

Quienes se equivocan no escuchan las risas de los demás, sino que solamente oyen su intuición y ganas de alcanzar la meta.

Quienes se equivocan son más creativos que los que solamente viven una rutina impuesta por los demás.

Quienes se equivocan haciendo lo que quieren hacer saben que la vida es una y mientras tanto los que se ríen piensan que seguro que vendrá la oportunidad que la vida les debe para hacer realidad sus sueños sin mover un dedo.

Quienes se equivocan dando un paso adelante son personas que se conocen, aceptan y luchan por su felicidad, mientras los otros son personas pobres de corazón.

Yo me he equivocado muchas veces en mi vida yendo hacia lugares que los demás pensaban que eran imposibles. Muchos no los he alcanzado, todavía. Pero otros caída tras caída, me han llevado a alcanzarlos. Y no quiero decir que siempre los alcances, porque unas veces luchaba por unos sueños y me acabaron llevando a otros.

Pero lo que si te aseguro que si te equivocas intentándolo y aprendes del porqué te has caído y luchas con nuevos métodos, caminos tu sueño, la risa de los demás se convertirá en lloros o en ” nosotros lo sabíamos” cuando lo alcances.

Desde luego que no intentando nada, nunca te equivocarás. Pero tampoco crearas nada más allá de lo que puedan hacer los demás.

Se habla mucho de creatividad, pero no queremos fallar. ¿Entonces en qué quedamos? ¿Queremos creatividad sin fallos?

¡Eso no existe!

Tú decides en que situación prefieres equivocarte:

Intentando alcanzar tu meta o no haciendo absolutamente nada.

¡¡Solo hay ruido!!

Photo by Sora Shimazaki on Pexels.com

“No admitas al ruido como compañero de piso. Perjudicaría tu salud“.

Solo hay ruido.

EL ruido del miedo al qué pasará con las vacunas, con la economía, con nuestro puesto de trabajo, con nuestra relación..

El ruido de los medios de comunicación que en un canal te dicen unas cosas y si cambias de canal, te dicen lo contrario al anterior.

El ruido de las elecciones, de las no elecciones, de las que vendrán o de las que se suponen que vendrán, de las encuestas con los problemas de los españoles, con los políticos que mejor nos caen o con quién nos iríamos de copas.. Todo es …

EL ruido de las redes sociales en las que todos viven una vida ideal, de ensueño, con las entrevistas que le realizan, en la que todos son amigos de todos aunque no se conozcan personalmente o se hayan puesto a caldo sin parar, con cientos de eventos en perspectiva o la formula del éxito en su poder.

EL ruido de los amigos, de los planes para el verano… como si ya nos hubiéramos olvidado de todo lo que hemos pasado o de lo que decíamos que queríamos cambiar en nuestra vida.

Estamos rodeado de ruido. Pero lo peor de todo, es que nos gusta escucharlo.

Lo escuchamos porqué pensamos que es lo que necesitamos y debemos oír. Ya que si no seguimos el ruido que nos rodea no estaremos perdiendo algo que a la mañana siguiente no podremos hablar con los compañeros de trabajo, alegar a los amigos que es algo que también nos pasa a nosotros o la palanca para que los demás nos vean en victimas y no dar un paso adelante más.

Pero el ruido es muy perjudicial.

¿Acaso realmente te gusta la música que escuchan los demás o lo haces por quedar bien? ¿Escuchas a escondidas otro tipo de música por miedo al qué dirán?

Pues aquí igual, si sigues ruidos que en el fondo no te gustan, ¿Por qué lo haces?

EL RUIDO QUE NOS RODEA NO NOS DEJA ESCUCHARNOS DE VERDAD.

Pero en otras, se utiliza para eso, para que no pensemos por nosotros mismos ni dudemos que lo que estamos viendo es la absoluta verdad.

Vivimos en un mundo en el que la velocidad de los cambios es abismal, te podría llegar a entender.

Entender que quieras esta a la moda, que sientas que tienes que saber lo último de lo último, que tienes que creer que esa persona tiene en su poder la formula para ser feliz por los siglos de los siglo o que te lleva al “olimpo de los gurús” cómo él/ella lo consiguió.

Te puedo entender.

Pero te aseguro que lo único que estás haciendo llevándote por el ruido, es no escucharte a ti mismo. La verdadera sinfonía que tendría que escuchar todos los días y no el ruido sin sentido, que nos ofrecen los demás.

Cuando dejas e escuchar el ruido que nos envuelve, te das cuenta:

.- Que no te estaba diciendo la verdad el gurú de turno y que nunca podremos llegar a esos niveles económicos o de reputación que te ofrecía.

.- Que esas amistades solo te querían para satisfacer sus intereses y no te veían más allá de lo que ellos podrían aprovecharse de ti.

.- Que el medio de comunicación no estaba diciendo la verdad siendo totalmente diferente y tú mientras tanto creyéndotela.

.- Que te has perdido muchos años de tu vida oyendo cosas que oías porque los demás decían que eran esenciales para tu felicidad. Como determinar a una persona por su “eneagrama” o porque no medita, perdiendote la verdadera esencia de la persona.

.- Que esa pareja realmente no te quería y solo estaba contigo por su miedo a la soledad..

Muchas cosas he oído y he vivido en primera persona cuando hemos “apagado” el transistor del ruido y hemos empezado a escucharnos a nosotros mismos.

Pero lo vuelvo a repetir, claro que es mejor escuchar el ruido de los demás. Así te dejas llevar y si no cumplen con lo prometido, el problema lo tienen ellos, tú nada de nada.

Pero eso no es vivir, eso es seguir la corriente.

Tampoco voy a venderos un nuevo curso que he creado de meditación que os hará llegar al sangrila como no deja de verse ahora en redes sociales, ahora todo el mundo te enseña a meditar como el único método para alcanzar la felicidad, el éxito o la pareja perfecta.

¡TAMPOCO!.

Yo solo te digo que de vez en cuando te escuches. Que no todo lo que oyes tiene más razón que lo que tú oyes que viene de ti.

Que lo que buscas quizá no lo tenga esa persona y esté dentro de ti..

Que tu intuición lleva diciéndote tiempo que el camino correcto es con el que sabes que serías feliz y no siguiendo las rutina que los demás te imponen…

Que ni el partido político es tan bueno ni los contrarios son tan malos…

O que tu marca personas no se fabrica de forma “artificial” sino de forma orgánica, empezando por escucharte , por tus ganas de vivir tu pasión y con ellas, arriesgarte.

Pero vivimos en un mundo que hay que seguir las tendencias, las modas, los hashtag y a los gurús de moda, ya que si no seremos considerados como parias. Y con ello, el éxito y la felicidad se alejará de nuestra vida para siempre.

La verdadera tendencia, como dice Javier Plazas cuando tuve el placer de hablar con él, es el silencio.

En él descubres TUS VERDADES , TUS NECESIDADES, TUS PASIONES, TUS MIEDOS Y TALENTOS, LA ESENCIA DE TU MARCA, TUS ANHELOS Y CREENCIAS…

En el silencio, ahí es donde reside todo.

En el silencio, está tu verdadero valor.

En el silencio, encuentras lo importante y desechas el ruido que no importa.

Pero tú decides.

¡Nunca llegarás a nada!

Photo by Chris Smith on Pexels.com

“Nunca llegarás a tu destino si te detienes a arrojar piedras a cada perro que te ladre” decía Wiston Churchill

He estado viendo la conferencia de Fernando Beltrán en el Branding Day de Mallorca. Y durante la misma, no paraba de repetir una frase que le decía su familia:

¡¡NUNCA LLEGARÁS A NADA!!:

Mientras la veía no paraban de caerse las lagrimas desde mis ojos. Me sentía muy identificado.

A día de hoy todavía sigo oyendo con la edad que tengo, la misma frase:

¡Nunca llegarás a nada!.

Pero no solamente me pasa a mí. Todos los días recibo varios emails en los que gracias al artículo que publiqué: ¡No eres un inútil!, la gente se siente identificada con él ya que en su casa, sus parejas todavía siguen diciéndoselo.

¿Qué nos pasa?

Que seguimos pensando que ser alguien en la vida, es tener una carrera con futuro, una casa ya a una edad determinada y sobre todo pareja, no vayan a pensar que eres de la “otra acera”.

Sé que muchos padres lo hacen por el amor que tienen hacia sus hijos, por recordarles una y otra vez que tienen miedo de que será de él el día de mañana cuando sus padres no estén y siga teniendo la vida que tiene ( la de un trabajo de no 8 horas o si morirá en la máxima soledad). Y todo porque no quieren que sus hijos vivan lo que han podido vivir ellos, una guerra, una dictadura o el sudor de tener 5 trabajos para sacar a su familia adelante.

Lo entiendo y lo respeto. Pero están haciendo mucho daño a sus hijos. Y lo veo cada día en los emails que me llegan. Además si le añadimos que han tenido varios hijos y los demás si han conseguido “ser algo” en la vida, ya puedes cerrar el chiringuito que te van a dar la murga hasta sus últimos días.

No soy padre, que yo sepa, pero siempre he aprendido que cada persona es diferente, que cada situación es totalmente distinta a la anterior y lo que te servía para una persona no te puede servir para otra.

Y todo porque piensan que la felicidad de su hijo haciendo lo que le hace feliz, es no llegar a nada.

La seguridad nunca ha existido ni existirá. Seguridad que nos inculcan las generaciones anteriores y por las que luchamos. Lucha que es infructuosa y no porque haya venido la pandemia o la transformación digital, sino que nada es seguro. Relaciones de pareja que pensabas que durarían para siempre y cortan; empresas de éxito que de un día para otro cierran o partidos que el Real Madrid tenía ganados y acaba empatando en el último segundo.

Nada es seguro pero ni ahora ni nunca.

Y mientras nosotros luchando por alcanzar una meta que nunca alcanzaremos , la seguridad. De un día para otro, pasamos de estar con los amigos en la calle a pasarnos más de 3 meses encerrados en casa, asi que seguridad no existe.

¿Pero qué significa que nunca llegarás a nada?

QUE NO CUMPLES LAS EXPECTATIVAS QUE TENIAN LOS DEMÁS SOBRE TI O LA SOCIEDAD.

No tienes trabajo, no tienes pareja, no tienes con quien salir, no tienes de nada lo que esperaban los demás que a cierta edad deberías haber conseguido….

¡Eres una pena!.

Si a esta situación le añadimos que tenemos poca confianza en nosotros, los sueños que teníamos, los mandamos a la mierda optando por las “recomendaciones” de los demás. Pero eso si, luego por las noches a llorar pensando qué hubiera sido de nosotros si nos hubiéramos hecho caso a nosotros mismos.

Lo único que produce creer que NUNCA LLEGARÁS A NADA, es gente frustrada, amargada y deprimida.

Yo no te aseguro que llegues algo en la vida, a tener miles de seguidores o que puedas estar en el mismo cartel que Victor Kuppers o Tony Robbins, pero siempre las personas que no han creído como una verdad absoluta la frase que le repetían como un martillo pilón, son las personas que más en paz se sienten consigo mismo, más felices son.

Esas personas no quieren llegar a ser alguien reconocido como una meta indiscutible. No anhelan el éxito como si no hubiera un mañana, solo buscan una cosa:

SER FELICES SIENDO ELLOS MISMOS, HACIENDO LO QUE SIENTEN QUE TIENEN QUE HACER.

Y te aseguro por las más de cuatrocientas entrevistas que he realizado, que son personas que les va muy bien en todos los sentidos.

Solo quieren ser ellos mismos y vivir, no estar amargados con el que pudo ser y no fue.

Queda muy espiritual , pero es que la verdad:

QUIEREN SER, NO PARECER.

Son personas empoderadas que luchan por su pasión.

Son personas creativas que idean las soluciones para alcanzar su meta.

Son personas alegres que hablan con pasión de lo que sienten y quieren.

Son personas que les gusta andar por la incertidumbre, porque todo para ellos es nuevo porque su curiosidad asi les llama.

Son personas que inspiran a los demás a ver que otro mundo es posible y que la felicidad solo está a un click, el que des tu con tu decisiones.

Quizá no lleguen a ser Obama, Daviz Muñoz o trabajar en Silicon Valley, pero que progresarán mucho más que las personas que aceptan las “recomendaciones” de los demás, tenlo claro.

Haz oídos sordos a aquellas personas que te dicen que no llegarás a nada, perdónalos. Es su miedo, son sus deseos. Pero no son los tuyos.

Se trata de tu felicidad, de tu vida, no la de ellos. No lo olvides.

Así que tú decides.