¿Qué sientes al verte frente al espejo?

“No dejes que se muera el sol sin que hayan muerto tus rencores” decía Gandhi.

Acabo de llegar de hacer deporte, y la verdad que he vuelto asombrado de las conversaciones que tiene la gente.

Me gustaría para empezar poneros para la semana un ejercicio, es sencillo y sin coste ninguno. Esta semana, solamente hay que escuchar, hablar poco y escuchar mucho. En toda la conversación que estés, escucha, no oigas, escucha de verdad. Y al cabo de la semana, habrás desarrollado ese gran don que tenemos y nos daremos cuenta como habla la gente y de sus verdaderos sentimientos.

Estaba en la cinta corriendo y al lado había dos chicas. Mientras estaba haciendo mi ejercicio, me despertó de la nube en la que me encontraba pensando en mis cosas, una frase que se decía una amiga a otra: “Chica, me odio a mí misma, sé que no tengo que seguir con la relación que tengo ahora, pero no quiero, quiero estar con él, pero para colmo, todo esto me está repercutiendo con mis padres, como más y estoy atacada de los nervios”.

Me di cuenta en ese momento, que la palabra odio, está en nuestro vocabulario, en la sociedad, a diario.

Nos odiamos a nosotros mismos, porque habíamos puesto mucho intereses en la relación y no ha salido como habíamos pensado. Nos odiamos, porque llega el verano y no hay tiempo para quitarnos esos kilos de más que hemos ganado durante el invierno.  Y, nos odiamos a nosotros mismos, porque nos cansamos de echar curriculum, de intentar formarte, de hacer lo que sea por encontrar un trabajo, sentirse uno mismo valorado, saber que vales para algo ya que el desempleo mina tu autoestima, y no lo consigues. Y ya no hablamos cuando estamos viendo la televisión, odios entre contertulios, entre países que acaban entrando en guerra…

Estamos rodeados de odio.

¿Y tú cuándo has sentido odio por ti mismo?

Si ponemos en internet, “odio a mí mismo”, tenemos más de 7 millones de resultados.

En algún momento de nuestras vidas, nos tratamos con un odio que sinceramente da miedo.  Cuando nos miramos “al ombligo” y vemos que lo que hay dentro, o nos enfrentamos al espejo, no nos gusta nada, podemos  llegar al suicidio o a enfermedades como la anorexia o la bulimia.  A lo mejor pensareis que estoy exagerando, pero es la verdad, además yo lo viví en mis propias carnes.

A lo largo del día podemos vivir situaciones de lo más desfavorables, como por ejemplo, quedarse en desempleo, que para una persona puede verlo como superar un reto y para otra, como una gran debacle, que le puede producir grandes trastornos interiores. Todo depende según como veamos la situación. Y todo ello conlleva el aumento de nuestra autoestima o su reducción a niveles mínimos.

Estar en desempleo, perder el trabajo de repente, o en alguna ocasiones, una jubilación anticipada, supone a parte de un desiquilibrio económico importante también así como pensamos que es un fracaso personal.

En toda conversación entre personas con una autoestima por los suelos, se suele oír esta frase: “Haga lo que haga, nada cambia, es imposible”. Pero aquellas personas, que se sobreponen a las circunstancias, suelen decir, “de otras peores he salido, podré con esto y con más

¿ Y tú con que frase  te identificas más?

¿Y  el tema del acoso escolar en el colegio? Viendo estos días Hermano Mayor, me daba cuenta, el grave daño que hace en los jóvenes, sufrir acoso escolar, porque con el paso del tiempo, se veían las consecuencias que habían producido.

Y ahora con el verano, a todos a ponernos guapos y guapas, según las revistas o los cánones de belleza, intentando perseguir ideales imposibles de conseguir.

Todo este tipo de situaciones y muchas más, hacen dependiendo de la forma que seamos, que esa frustración hacia la depresión, el autoaislamiento y dirigiendo este sentimiento hacia nosotros mismos, sufriendo ansiedad,  amargura, insatisfacción, depresión, fobias u obesidades, en las situaciones más límites.

El tener unas relaciones buenas con tus cercanos, amigos, familia, es algo esencial ya que aumentan tu autoestima, sintiéndote más seguros y confiados cuando te relacionas con ellos. Ya que en momentos de superar retos, te sentirás más arropado y seguro los superaras sin ninguna dificultad.

Así que si eres una persona que siente odio por sí misma, solo puedo decirte, que ha llegado la hora de que te preguntes quien eres realmente. Es la hora de cambiar, pero no por fuera, sino por dentro. No es fácil, lo sé, pero conociendo quien eres realmente, barriendo de tu vida, creencias limitantes, es el lugar donde podrás ser tu mismo, relajarte y disfrutar de la vida, como te lo mereces.

No estoy diciendo que estemos siempre valorándonos negativamente siempre, porque hay gente que lo hace positivamente, luchan por la vida, quieren vivir, luchando por una vida completa y saludable. Y lo consiguen.

¿Y tú te has odiado alguna vez? ¿Por qué? ¿Cómo está tu autoestima a día de hoy? ¿Qué sientes al verte al espejo? ¿Luchas por los retos de la vida o has tirado la toalla?

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