!!Al autosabotajeeee!!

La autoestima es la reputación que tenemos de nosotros mismos” N. Branden.

 David, es imposible conseguir lo que me plantee este comienzo de año”, “Va a ser imposible terminarme el libro que tanto había querido leer” “ No voy a saber arreglar este desperfecto, tendré que llamar a alguien, aunque me cueste dinero” “Ya sé que he dicho que lo haré, pero la verdad que no me apetece, sé que no lo conseguiré nunca..”…”Mis sueños nunca se harán realidad, no soy digno”.

 ¿Cuántas veces te has dicho frases así? Piensa un poco. Yo reconozco que alguna que otra frase si, y muy recientemente, también.

 El pasado jueves, estuve viendo a Kyle Maynard en el Congreso “Lo que de verdad Importa” en Zaragoza. Un chico, que nació sin piernas ni brazos y ha conseguido entre otros logros subir al Kilimanjaro. Una conferencia que me emocionó y me hizo recapacitar y ante todo darnos cuenta, de cómo nos autosaboteamos a nosotros mismos.

 Todos nos podemos imaginar, que teniendo un familiar en esa situación, intentaríamos hacerle la vida lo más fácil posible, lo protegeríamos de las inclemencias de la vida, y cuando dijera que quería subir al Klimanjaro o hacer lucha libre, le diríamos cariñosamente, que sería imposible.

 Pero él ha conseguido todo eso y muchos hitos más.

 ¿Y cómo lo ha conseguido? ¡!Es imposible!! Me preguntaba a mi mismo mientras lo oía.

 Pero tras oirlo, sabía su método.

 En su vocabulario, no existía la palabra SABOTAJE. No se autosaboteaba.

 Todos cuando dejamos “a mitad” un proyecto o para otro momento, nos decimos que no tenía la suficiente motivación para su consecución, pero pienso, por propia experiencia, que lo que nos pasa, que es no sabemos lo que queremos. ¿De verdad querías ir al gimnasio para perder peso o preferías otro método? Se sincero contigo mismo, ¿De verdad querías esa meta o “abandonas” porque te daba miedo conseguirla de verdad?

 Esta última opción, me pasaba recientemente a mí. Dilataba la entrega de un proyecto, porque sentía miedo. Miedo a conseguir de verdad, algo que me apetecía mucho.  Lo reconozco.

Tomando el símil de las colecciones que se anuncian todos los septiembres en televisión, me gustaría preguntar, ¿alguien las ha terminado una vez empezadas?¿Cuántas has comenzado? No conozco a nadie que lo hayas terminado tras empezar una. Trasládalo a la vida, muchos empezamos miles de cosas a la vez, pero acabamos dejándolas. ¿Por qué? Porque tenemos miedo a fracasar, que es lo que me pasaba a mí con el proyecto. Pensaba que no estaría a la altura de la expectativas que habían puesto en mi. Pero hasta que un día, me pregunté a mi mismo, ¿Y sí en vez de fracaso, sólo hay éxito?¿ Y sí valgo para esto?…

 Hazte estas preguntas si te encuentras en esta situación, porque de verdad, llegará a ti una respuesta, que dice: ¡¡VALES, LO VAS A CONSEGUIR, SUPERA TUS LÍMITES, ERES COMPETENTE!!.

 ¿Quién no ha dejado algún proyecto hasta el último día de presentación? Yo si, entono mi mea culpa.

 Me pasaba cuando eran temas importantes o trabajos para la universidad “complicados”. Yo creo que los dejábamos para el último segundo, porque habíamos dejado nuestra alma, en otras situaciones, y no habían salido como habíamos soñado. ¿Entonces para qué volver a esforzarme para algo que quizá no salga bien?.

 Moraleja, más y más miedo.

 Pero también nos saboteamos, siendo tan “tiquismiquis” con la finalización de las cosas. Conozco a varias personas, que son así. El proyecto está finalizado, bien redactado, todo finalizado como lo querían los profesores o los jefes, y estaban dándole vueltas y vueltas aún tras la presentación, de cómo se podría haber mejorado. Y aún  tras haber sacado una gran nota o el proyecto superado las fases, se “autoflagelaban” pensando que se podría haber mejorado….

 ¿Y por qué esas personas tienen miedo a “tirarse” hacia el vacio aún llevando el paracaídas de “un buen trabajo hecho”? Porque piensan que son perfectos y nadie lo es, que yo sepa y cómo dije en algún post anteriormente, es necesario saber perder.

 La perfección no existe.

 Y todos nos ponemos excusas. “Es que no quiero ir solo al gimnasio, Es que soy muy mayor, es que está muy difícil la situación…Nunca lo conseguiré”… Yo me decía que a dónde iba yo con ese proyecto, un novato, nunca saldría para adelante…. Y de momento, está saliendo.

 Lo reconozco, tenía miedo y mucho.

 Siempre que tiramos la toalla en cualquier situación, tenemos miedo.. Pensamos de todo, y todas EXCUSAS.

 Pero después de ver a Kyle, el pasado jueves, YA VALE DE EXCUSAS. Personas con discapacidades físicas han conseguido cosas, que si nos decidiéramos nosotros lanzarnos, no daríamos ni un paso. Personas mucho más mayores que nosotros, que han conseguido éxitos inimaginables, ¿Y nosotros que hacemos?

 PONERNOS EXCUSAS. YA VALE DE PROTEGERNOS FRENTE AL FRACASO.

 ¿Quién te impide conseguir tus sueños, tú o los demás? ¿Quién es tu peor enemigo, tú o los demás? Si quieres algo de verdad, ¿por qué luego te empeñas  que no suceda?

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Oscar Yebra:”El cambio de nuestro entorno depende mucho más de nosotros mismos de lo que imaginamos”.

Hoy dentro de la Sección “Entrevistas motivantes para nuestro desarrollo personal y profesional” es un placer presentar a Oscar Yebra. 

Leones, comenzó a jugar a baloncesto en las categorías inferiores del Joventud de Badalona. A través de su dilatada carrera profesional, ha jugado en equipos de la Liga ACB, como León Caja España, Forum Filatélico, Pamesa Valencia, así como en la Liga francesa, así como también probó en la Liga Iraní. Fue uno de los participantes del equipo olímpico de baloncesto en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Nombrado en numerosas ocasiones MVP de la semana por la Acb y jugador nacional, ahora se encuentra en un proceso de “reinvención”, tras 20 años de carrera profesional.

A través de su página web ( http://www.oscaryebra.com/), nos muestra su proyecto de vida y profesional, en el cuál nos quiere mostrar todo lo que el mundo del baloncesto le ha enseñado, sobre la gestión de las emociones, el liderazgo, talento o la comunicación. Es conferenciante, consultor y formador.

Mis circunstancias actuales no determinan hacia donde voy, solo dónde comienzo“, es la frase que encabeza su blog y cuando la leí y tras conocer a Oscar, lo define muy bien.

GRACIAS Oscar, por una entrevista, en la que aprendemos que tenemos que jugar este partido llamado vida, que nada de verlo desde la grada o sólo animar, sino que hay que jugarlo. Podéis seguir a Oscar, en Twitter (@oyebraf).

Estoy a vuestra disposición para acompañaros en la ascensión a cualquiera de la cima de vuestro mundo. Si crees en ello, es posible, te lo aseguro. Puedes contactar conmigo a través de Twitter (@sherpapersonal), en Facebook y en el email del blog. Será un honor hacer el viaje junto a ti.

.- ¿Quién es Òscar yebra?

Un tío muy normal, grande, pero muy normal. Ex jugador de baloncesto profesional y superviviente emocional, como todos. Eso sí, siempre desde el optimismo.

.- ¿Qué aprendiste de tu época profesional? ¿Qué valores te llevaste del baloncesto? ¿Qué es para ti el baloncesto?

El deporte de élite, bien interpretado, es una fuente inagotable de competencias. Aparte de las más nombradas como el trabajo en equipo, el liderazgo, el sacrificio… me quedo con la resiliencia, la capacidad de reacción ante las dificultades, la proactividad y la constancia. El baloncesto, como dice Ken Robinson, fue mi “elemento”. Algo que me apasionaba tanto que no me dejaba dormir.

.- ¿Qué beneficios nos trae hacer deporte?

Innumerables. Según la definición de Inteligencias Múltiples de Howard Gardner, la inteligencia física, a través del ejercicio adaptado a las condiciones de cada uno, supone un desarrollo integral que entre otras cosas, nos ayuda a equilibrar el binomio cuerpo/mente. Nuestras emociones están directamente asociadas a nuestra forma física, por eso es beneficioso no solo por sus efectos en la salud, sino a la hora de desarrollar nuestras habilidades sociales, cognitivas, intelectuales y personales, entre otras.

.- ¿En la vida  a que tenemos que bloquear y a que tenemos que hacerle un pasillo para que entre hasta la canasta que somos nosotros?

Bloquea el miedo a fallar y a no conseguir aquello que te has fijado como meta, y para lo que estás trabajando con constancia. Bloquea a los tóxicos que te rodean y que pretenden ser los directores de tu película. Hazles un pasillo a las buenas intenciones, al optimismo, a la colaboración, a las sinergias y a las nuevas oportunidades que surgen del aparente estado de destrucción.

.- ¿Qué poder  tiene la intención?

Enorme. A él hace referencia Wayne Dyer en la obra del mismo nombre, “El Poder de la Intención”, donde la describe como “una energía que nos procura el mayor de los dones, el de la creación.” Es importante decir sin embargo, que la experiencia en el deporte me ha demostrado que son muchos los que se quedan en la intención, pero que jamás le aplican acción, y sin esta, no hay creación.

.- ¿Qué reflexiones te vienen a la mente con esta frase: “Mis circunstancias actuales no determinan hacia donde voy, solo donde comienzo”? Pienso que tendría que ser una de las frases de moda en estos tiempos.

Es la frase que encabeza mi blog y que me repito día a día para convencerme de lo afortunado que soy por poder definir siempre hacia donde se encaminan mis pasos. Me da mucha energía y me ayuda enormemente a visualizar mis metas, sin importar qué fue de mí en el pasado o cual es mi situación actual.

.- ¿Qué sentiste cuando sentiste que tenías que retirarte?  ¿Tenias miedo? ¿La incertidumbre fue tu compañera de viaje ese tiempo?

Siempre digo que los deportistas profesionales somos los únicos que nos jubilamos dos veces, con lo que eso conlleva a nivel emocional e incluso físico. Son muy pocos los afortunados que pueden decidir el momento de su retirada, a la mayoría nos retira la competición. Si tu preparación mental no es la necesaria, el vacío que queda en tu vida es muy difícil de llenar. Necesitas proyectos que te ilusionen y que hagan fluir de nuevo la adrenalina en ti, que supongan un reto. En mi caso, fue peldaño más dentro de un proceso que había comenzado unos atrás, por lo que quizás no resultó tan traumático. Eso no quiere decir que haya sido fácil, tuve y tengo miedos e inseguridades, como todos, pero intento utilizarlas para crecer y no permito que me bloqueen. Todos viajamos con la incertidumbre a nuestro lado en estos días. Se ha convertido en parte de la familia, pero creo que bien gestionada, nos puede descubrir nuevos horizontes y sacarnos de nuestra inercia laboral y social.

.- ¿Cada uno se acuesta en la cama que hace?

Eso decía siempre Joaquín Yebra, mi padre. Jamás dude de su significado, pero tarde algún tiempo en descubrir su verdadera potencia. Nuestro compromiso, actitud, talento y sobre todo nuestro trabajo, se convierten en las semillas que recogeremos. No culpes a nadie de la cosecha recogida, si quieres al responsable solo tienes que mirar en el espejo cada mañana.

.- ¿Qué es la suerte? ¿Viene a nosotros o tenemos que ir nosotros a ella?

La definiría como el resultado de sumar la preparación y una oportunidad. Hay gente que afirma que si no aprovechas tu oportunidad hoy no pasa nada, volverá a visitarte. Particularmente, prefiero pensar que solo voy a tener una, lo cual me proporciona el sentimiento de urgencia necesario para prepararme y entrenar cada día a tope. Si lo haces así, sin duda será más fácil que algún día la suerte te visite, y hasta se quede contigo un rato.

.- ¿Qué ha sucedido para que España tenga esos éxitos en los deportes de equipo, que antes no teníamos?

Habría que buscar el origen en una forma de trabajar las categorías de formación a partir de la Olimpiada de Barcelona 92. Llevamos unos cuantos años ya recogiendo los frutos de aquel trabajo. El deporte español a nivel de resultados ha cosechado éxitos hasta hace poco inimaginables, pero si no se le da continuidad a la importancia de la formación, más pronto que tarde sufriremos las consecuencias.

.- ¿El miedo es un buen compañero de viaje? ¿O cuál elegirías tú por compañero de viaje?

Bien controlado, agarrándole fuerte de la mano, el miedo es un buen compañero de viaje. Te mantiene alerta y tensionado. Pero jamás debes dejar que sea él quien te guie. Quien no lo lleva consigo, suele actuar de manera inconsciente, por lo tanto, acéptalo y aprende a manejarlo, porque te puede ayudar. Si tuviera que elegir, me embarcaría sin duda con el compromiso y la constancia.

– ¿cuál es tu palabra favorita?

Trabajo.

.- El ego, en los deportistas profesionales, el éxito, la fama, para después llegar a la retirada, ¿cómo hay que hacer ese proceso?, ¿cómo hay que gestionarlas en cada uno de los bandos de la vida?

La vida del deportista es una montaña rusa a todos los niveles, pero sobre todo emocionalmente. El que deja que su ego, la fama o el éxito, controlen su vida, es que no ha entendido nada. Se requiere carácter y un buen desarrollo personal para gestionar con humildad el estatus que a veces va relacionado al éxito deportivo. Por eso, para el que no ha sabido hacerlo, el momento de la retirada se convertirá en una especie de purgatorio. La particular venganza del resto del mundo hacia él en forma de cura de humildad. Por eso digo también que el pasado deportivo debe ser eso, el pasado. Interioriza, y hazlo rápido, que ya no estás bajo los focos y que el juego es otro, que las normas son diferentes, y que si no te has preparado, saldrás al mundo “real” en clara desventaja.

.– ¿El éxito, sino se sabe gestionar, produce improducencias, por la relajación? ¿Qué tendríamos que hacer en ese caso?

El éxito puede ser una droga, de las más duras además. Mal entendido y gestionado, puede ser el comienzo de tus futuras derrotas. Es cierto que puede llegar a relajarte hasta el punto de dejar de entrenar o trabajar. Debemos relativizar las victorias y las derrotas, porque del pasado no se vive y no gana partidos. El exceso de confianza y la relajación que provienen de una mala interpretación del éxito, han acabado con la carrera de muchos. Disfrútalo pero vuelve al trabajo cuanto antes. Esa es la mejor manera de que vuelva.

.- ¿Estamos en una época, en que la reinvención personal y profesional, es esencial?

Así es, aunque yo más bien hablaría de una reutilización o reciclaje personal y laboral. Nuevos tiempos traen nuevas oportunidades, pero exigen también nuevas competencias. En ese sentido, me gusta decir que es fundamental para todos nosotros, si queremos hacer frente con garantías a esta época, invertir en nosotros mismos. Este crecimiento permite coger tus habilidades, tus aptitudes, y llevarlas a otro nivel. Desarrolla tu potencial y diferénciate si es que quieres tener una oportunidad. En el deporte tienes que hacerlo continuamente. Cada verano, cada vez que cambia el entrenador, después de una lesión grave, cuando te vas a jugar al extranjero… El escenario cambia constantemente y por lo tanto tu adaptación es clave.

.-  ¿qué reflexiones te vienen a la mente, con esta frase, “si un entrenador no tiene el coraje de hacer lo que cree justo pierde antes de jugar”, de Arrigo sachi.

Una magnífica definición de lo que debería ser un buen líder. Toda una declaración de intenciones que puede perjudicar a corto plazo, pero que sin duda generará un valor enorme dentro del grupo. Las injusticias suelen dinamitar los vestuarios, y las autotraiciones no te dejan dormir. Compensa ser honesto si valoras tu descanso. Así que la suscribo.

.- ¿Qué y quienes te motivan día a día?

Los míos. Mi mujer, Marga y mi hijo Dani. Son la razón de mi lucha diaria. Ellos hacen, junto con mi madre y mis hermanos, que de gracias cada día por tener una nueva oportunidad de alcanzar aquello que me proponga y merezca conseguir.

.- Una reflexión para los lectores del blog.

Tomar las riendas de nuestra vida no es un derecho, es nuestra responsabilidad. Debemos dejar de malgastar nuestro tiempo y energía en cosas que no podemos cambiar, y adoptar una actitud proactiva en lo que sí podemos controlar. El cambio de nuestro entorno depende mucho más de nosotros mismos de lo que imaginamos. Así que, atrévete a fallar y acertarás. Ponle acción a tu vida y mucha, mucha pasión.

 

Pasión por la vida.

Todo aquello que puedas, o sueñes hacer, comiénzalo. La audacia contiene en si misma genio, poder y magia” Goethe.

David, esta es la frase que me ha ayudado desde el día que me dijeron que tenía esta enfermedad.

Llevo dos años en el hospital.  Tengo alguna que otra salida,  por algún evento especial con la familia, y me dejan estar con ellos.  Pero mi “centro de operaciones” ahora es el hospital.

Me preguntarás que enfermedad tengo, la conozco, sé de qué trata, la  he aceptado como compañera de fatigas en este camino que emprendí, el día que me dijeron que estaba conmigo.  El nombre, para mí es lo de menos, lo más importante, es que la he aceptado. Me costó, pero lo he conseguido. Estará un tiempo conmigo, pero sé qué pronto se irá de mí, porque yo no la quiero siempre junto a mí. Y eso que me dijeron al principio, que no  tenía muchas expectativas de salir de la misma.

Mi familia al principio, me reprochaba que no se me cayeran las lágrimas, que no me quejara, que no maldijera todo lo que me estaba pasando.

Claro que lo maldije al principio, tuve que dejar  mi trabajo, mi pareja, me ha dejado después de 4 años juntos y los amigos que al principio venían a verme, he pasado al olvido en sus mentes.

¿Pero qué hago? ¿Hundirme? ¿Tirar la toalla y dejarme irme?

Lo pensé, claro que lo pensé. Sentía que mi vida ya no tenía sentido, que iba a la deriva.

Pero un día llegó uno de mis tíos a verme al hospital.  Ya hará un año de aquel momento. Había pasado mal día, con pruebas y demás. Me traía un regalo. Me encantan las sorpresas.

Era un libro de esos de los que hablas en el blog. Lo había visto referido en tu blog, le gustó y pensó que me podría ayudar. Lo vi y pensé que no tenía nada que hacer, ni trabajo, ni una novia con la que pasear, así que esa misma noche, me puse manos a la obra con él.

Lo “devoré” en dos días.

Siempre se dice que hay una situación, alguien, un libro que te cambia la vida, y este libro fue ese cambio de chip.

Hasta entonces, había vivido con resignación todo lo que me pasaba. Ahora lo aceptaba.

Claro que lloraba cuando mis padres no me veían, me preguntaba todo, pero no tenía respuestas. Pero no querían me vieran llorar, ya tenía suficiente con ver sufrir a mi familia y todas las desgracias que tenía a mi alrededor. Ya valía.

Le dí las gracias a mi tío por ese cambio de chip que me había supuesto el libro. Quería luchar por mi vida de verdad, ya valía de resignación. Siempre había sido un chico soñador y esta situación había oprimido mi capacidad de generar sueños. Todo lo que me había propuesto, lo había conseguido en mi vida, ¿Y ahora esta situación me iba a hundir, deprimir, dejándome vencer por el pesimismo y la desidia?

Yo no era así y no pensaba cambiar a peor.

Empecé a trabajar el libro día tras día, poniendo en marcha todo lo que iba diciendo. Empezaba a ver resultados, tanto anímicos como físicos.

Los médicos me decían qué me pasaba, porque cuando  venían mis padres cambiaba por completo a como me veían ellos a diario, y ahora el estado de ánimo, era siempre el mismo.

¿Sabes que respondí? ¡! Que quería conseguir mis sueños y que solamente estaba cogiendo carrerilla aquí, reponiendo fuerzas.¡¡

Y es así, quiero conseguir mis sueños, tener una novia que me quiera y yo quererla, conseguir esos sueños que me quedan pendientes y voy a por ellos. Quiero crear una empresa, que ayude a los demás, ¿De qué? no lo sé, pero sé que así será.

Desde aquel día, mi tío me trae con frecuencia libros, videos,  que aumentan mi motivación, que me ayudan a tener más ganas de salir del hospital, de abandonar por fin esta enfermedad.

¿Pero sabes una cosa? Le doy gracias. Parecerá muy difícil de digerir lo que estoy diciendo, pero es así. Cómo igual que habría que dar gracias a esta crísis que estamos viviendo.

Esta situación me ha hecho conocerme más a mí mismo, me ha hecho parar, y aunque “jode” muchas cosas que ves, aceptarme, aceptar la enfermedad que tengo,  me ha hecho vivir el presente, y el presente es y será  por un tiempo el hospital.

¿Sabes? Algún día aplico lo que voy aprendiendo a los nuevos compañeros de habitación. Los noto que están pasando la misma situación que había pasado yo en algún momento, los oigo llorar, desmotivados, no aprecian todo lo que pueden aprender y vivir en él.

Ya hemos hecho un grupo, parecemos a las pulseras rojas, de Antena 3, aunque con unos cuantos años de más.

Me queda un tiempo aún de estancia en el Hotel “hospital”, pero me han dicho que lo he reducido drásticamente con mi cambio de actitud.

Me pregunto a diario, ¿Por qué la gente no cambia de actitud?

 Los beneficios serían incalculables a todos los niveles.

Los veo pasar  desde mi ventana, camino del trabajo, todos los días con la cabeza baja. Sólo oigo conversaciones negativas, todo el mundo se queja. Claro que me quejaba yo,

¿Pero qué ganas sin hacer nada al respecto? NADA.

Sólo soy una persona que lleva escribiéndote desde las 9 de la mañana, un simple ocupante del hospital, pero creo que tengo más ganas por luchar, por conseguir cosas en la vida, que el 90% de la gente que veo al cabo del día.  ¿Y así vamos a salir de cualquier barrera nos ponga la vida?

ME PARECE QUE NO.

Sólo quería comentarte mi situación,  darte las gracias por el blog, por tu labor, decirte cómo estoy viviendo mi día y sobre todo,  hacerte saber que estoy aprendiendo una cosa que jamás olvidaré hasta el resto de mis días: ACEPTATE, QUIERETE A TI MISMO COMO QUERRÍAS A LA PERSONA QUE JAMÁS HAYAS AMADO TANTO Y  SOBRE TODO, TUS SUEÑOS SE PUEDEN HACER REALIDAD SI CREES EN ELLOS. ENCAMINATE HACIA ELLOS Y SE HARÁN REALIDAD.

Y después de esta carta, ¿te vas a quejar  por lo que estás viviendo? ¿Te aceptas tal cuál eres? ¿Con qué ojos ves la vida? ¿Qué sueños  tienes y vas a ir a por ellos? ¿Cuándo vas a trabajar o sales de casa, vas con la cabeza bien alta? ¿Qué te dices a ti mismo?

Soluciones Diferentes

Sé que nunca olvidaré la primera entrada del blog. Estaba viviendo unos momentos nefastos en mi vida. Había vuelto de Madrid, mi sueño de encontrar trabajo allí  y quedarme a vivir en una ciudad que siempre me había gustado, se habían esfumado. Además, en esos momentos, se juntaba una situación personal, que aunque aprendí mucho de ella, jamás se la recomendaría ni a mi peor enemigo.

Ya han pasado dos años. Tiempo, en el cual han acontecido cosas impensables hasta entonces.

Durante el camino, me he ido conociendo más, aprendiendo capacidades que no sabía que tenía, a escuchar a los demás, a mejorar día tras día.

Iba recibiendo vuestros emails, en los que me pedíais consejos, reflexiones, qué podíais hacer en una u otra situación.

Sólo respondía con mis reflexiones, lo que sentía en cada situación.

Post tras post, íbamos todos juntos, sembrando nuestro camino, llamado “vida”; conociéndonos a nosotros mismos, reencontrándonos, mejorando día tras día, aprendiendo de nuestras acciones y creencias.

Me llegaban emails en los que me contabais que vuestros sueños se habían hecho realidad,  habíais creado vuestras propias empresas, encontrado esa motivación que os faltaba en la vida, o la misión que guiaba por fin vuestra vida o ese trabajo tan soñado.  Nunca hubiera pensado que podría ayudar a otra persona sólo con lo que sentía en esos momentos.

Día tras día, me habéis ido pidiendo algo diferente al blog, un servicio  más personal, más profesional, en el que pudierais poneros en contacto conmigo en cualquier momento, para acompañaros en vuestros retos o momentos difíciles.

Y todo esto es gracias a vosotros, así que aquí os ofrezco mi nuevo proyecto.

¿Sientes la necesidad de reencontrarte a ti mismo? ¿No sabes cómo ponerte objetivos en la vida? ¿Buscas esa motivación que te impulse hacia una nueva vida? ¿Quieres conocer tus verdaderos límites? ¿Te da miedo una entrevista de trabajo? ¿No sabes cómo hacer un curriculum?¿Buscar ese trabajo que realmente te motive, que esté de acuerdo con tus valores y motivaciones? ¿Quieres hacer realidad tus sueños? ¿Tienes una familiar en desempleo y la convivencia con él, no es del todo agradable y no sabes cómo tratarle? ¿Necesitas motivar a tus trabajadores? ¿Quieres un cambio de trabajo?

Son muchas las situaciones que iremos resolviendo juntos, subiendo el camino empinado, farragoso hasta su consecución, pero sabes una cosa, si tú quieres, si tú crees, lo haremos posible.

Seguro que muchos de vosotros estaréis ahora  pensando. “David, si, muy bien, pero no tengo un duro, no sé cómo tirar para adelante y la verdad es que me vendría muy bien tu ayuda, seguro que es muy caro para mi economía actual”…

Lo sé, por eso he pensado en dotar  un número determinado de becas todos los meses, a personas en situaciones especiales, desempleadas, jóvenes, con situaciones económicas delicadas… Todo porque sé que si queremos conseguir algo, lo haremos, y solo hará falta tu compromiso.

Así que si queréis optar a alguna de esas becas, solo tenéis que comentarlo y lo estudiaré.

Pero un servicio de acompañamiento, de consultoría, suele tener un coste muy alto, y muchas veces o los resultados no son los esperados o quien trata contigo no ha vivido la experiencia que vives tú en esos momentos.

Así cómo habrá becas, también habrá precios  muy reducidos para colectivos en riesgo de desamparo.

El único resultado que valdrá es que consigas lo que te propongas y ahí estaré yo para acompañarte, si quieres que sea tu compañero de viaje.

¿Cómo serán las sesiones? Por skype, email, o si es en Zaragoza, en persona. Próximamente será posible a través de móvil. Cómo más seguro os sintáis.

Siempe he dicho, que el blog no es mío, que las entradas están para compartirlas, para que las “robéis” como muchos me decís, así que esta aún más, compartirla, ofrecerla a las personas que penseis que pudiera ayudar. Todos, juntos, empujaremos un poco más fuerte para cambiar la situación que estamos viviendo.

Era una persona escéptica al mundo del desarrollo personal, de la motivación, pero gracias a él, he descubierto, que los sueños se pueden hacer realidad si uno quiere, que uno puede cambiar si uno siente que lo necesita, que uno puedo vivir de lo que realmente le apasiona, y vivir mucho mejor, que es posible una reinvención profesional o personal y que gracias a ello, la vida, es mucho mejor.

Podéis contactar conmigo a través del email del blog (elprincipiodeuncomienzo@gmail.com), de Facebook o Twitter (@sherpapersonal), así cómo en los grupos de Linkedin (Sherpa Personal y Outplacemente low cost) y en Skype ( davidasensiogarcia1979).

Será un placer compartir con vosotros, el principio de un nuevo comienzo.

Juntos trazaremos el mejor camino para llegar al destino.

Una frase que he aprendido de este tiempo, es que

TODO SUEÑO ES REALIDAD.

¿Avanzamos juntos hacia la cima? ¿Quieres hacer tu sueño realidad?¿Quieres una reinvención personal o profesional?

José Manuel Chapado:”Cuando te atreves y te lanzas, te sientes nuevo”.

Hoy dentro de la Sección “Entrevistas motivantes para nuestro desarollo personal y profesional” es un placer presentar a José Manuel Chapado.

Vivimos en “la sociedad del miedo”, miedo a que no nos quieran, a la soledad, a no tener trabajo, a perderlo, a conseguir nuestros sueños , a que nunca podamos conseguirlos, miedo a poner la televisión y ver el telediario… Miedo por todos los lados. Y yo soy el primero que reconozco, que desde que comencé este nuevo camino en mi vida, vivo con el miedo todos los días.

¿Pero qué hacemos entonces? ¿Crees que con miedo, conseguiremos cualquier cosa en la vida? Yo creo que NO. Con miedo no conseguiriamos esa cita con esa chica que tanto nos gusta, mandar tu cv al puesto que siempre has soñado o montar ese proyecto que siempre has visto en tus sueños. Yo por ejemplo, con miedo, no hubiera conseguido muchas cosas de las que he conseguido hasta entonces, y entre ellas esta entrevista.

José Manuel, con su libro “Vértigo” (Ed.Alienta), nos impulsa a cómo tomar decisiones valientes, que cambien el rumbo de nuestra vida. 

Es socio director, de la consultora Isavia (http://www.isavia.com/). Durante su trayectoria profesional, ha diseñado entre otros, el método de gestión del vértigo profesional, así como otros relacionados con el diagnóstico de las emociones, de los valores en la empresa y la confianza.

GRACIAS José Manuel, por ofrecernos en tu libro, una guía esencial para estos momentos tan convulsos que vivimos. Una guía que nos ayuda a aceptar el vértigo que vivimos actualmente, a comprometernos con nuestros objetivos y sobre todo nos das ese impulso que necesitamos para entrar en acción e ir a por ellos. Podéis conocer más a José manuel, a través de Twitter (@jmchapado).

Estoy a vuestra disposición para acompañaros en la ascensión a cualquiera de la cima con la que soñéis.Si crees en ello, es posible, te lo aseguro. Puedes contactar conmigo a travéss de Twitter (@sherpapersonal), Facebook y el email del blog. Será un placer hacer el viaje junto a tí.

.- ¿Quién es José Manuel Chapado?

Soy una persona normal. Cacereño y padre de familia. Influyo desde mi posición, como todos, en el mundo que me rodea. Vulnerable, idealista, tímido, noble… Me preocupa desarrollar mis talentos y ponerlos al servicio de los demás, para así poder rendir cuentas con la conciencia tranquila. 

.- ¿Qué es el vértigo? ¿Qué nos produce el vértigo? ¿Qué te da vértigo a ti?

Vértigo es lo que sentimos cuando no sabemos qué puede pasar, o si seremos capaces, o qué dirán otros. Pero lo que sí sabemos es que tenemos que tomar una decisión o afrontar una acción. Es entonces cuando nos sentimos vulnerables, tenemos miedo y percibimos que nos falta el equilibrio. Se abre un agujero a nuestros pies y sentimos que tenemos que lanzarnos al vacío.

Todos sentimos vértigo. Yo lo tuve cuando llegué a Madrid para estudiar la carrera, al casarme y al ser padre, en cada cambio de trabajo, al emprender ISAVIA, al encarar el primer párrafo de mi libro “vértigo”… Sentir vértigo es bueno, ¡es estar vivo!

.- Estamos en unos momentos cruciales en los que la toma de decisiones valientes, es esencial. ¿De verdad somos valientes a la hora de tomarlas? ¿Qué nos hace falta?

Podría decir que unos somos más valientes que otros. Pero no estaría de acuerdo con esa afirmación. Es más preciso señalar que hay decisiones más valientes que otras. Podemos comparar las de unas personas con las de otras, o también podemos valorar distintas decisiones de una misma persona a lo largo del tiempo. Cada cual debe fijarse en las suyas propias, y cuestionarse si fueron valientes o no.

Todos somos vulnerables y tenemos miedos. La personas que para mí son modélicas a la hora de tomar decisiones valientes, se consideran a sí mismas cobardes. Todas ellas perciben el vértigo, sienten el escalofrío de jugársela y… se lanzan. ¡Se atreven!

Los liderazgos más valientes son los que no tienen todas las respuestas pero aún así no eluden su responsabilidad. Afrontan. Deciden. Eso es lo que necesitamos. El eslogan del modelo del “vértigo” es ese precisamente: “atrévete y actúa”. 

.- Si alguien lee, que el miedo y el vértigo es algo positivo en nuestra forma de ser, sé que dirían, que se preguntarían ¿qué tiene de positivo ambas cosas en mi vida?

¡Crecimiento! Sé que a veces lo pasamos mal. Pero cuando sentimos ese vértigo y lo superamos, es cuando accedemos a nuevas situaciones, a escenarios cualitativamente superiores.

Y si lo anterior no convence, piénsese en lo contrario. No hay alternativa válida. Si no quieres sentir miedo ni vértigo, no abandones tu zona de confort. Debes luchar por permanecer en ella. O sea, procurar que nada cambie, renunciar oportunidades y retos, dar la espalda a lo nuevo, huir ante los problemas, esconder la cabeza bajo el ala… morir en vida.

Sé que no para todos es agradable. Pero la mala noticia no es sentir vértigo ni miedo, sino todo lo contrario. Como dice Gema Hassen-Bey, “yo a lo único que le tengo miedo es… a no tener miedo”.

.- ¿Qué reflexiones te vienen a la mente con esta frase: “Lo que el vértigo es para el cuerpo, eso es la embarazosa timidez para el alma”?

Uff! Es difícil ponerle palabras a algo tan profundo. Me parece muy acertada tu pregunta. El vértigo nos reta, y hemos de afrontarlo y superarlo. El alma es nuestra dimensión última y más íntima. Es lo más profundo de nuestro Ser. Mostrarla no es fácil. A veces sentimos culpa. A veces, vergüenza. Y entonces el alma se esconde. Se pliega detrás de un visillo llamado timidez que la entrevela hasta desconfigurarla. Hasta hacerla irreconocible.

Vencer el vértigo es poner el alma. Es despojarse de corazas, disipar miedos, apartar excusas, afrontar acción, mostrarse uno mismo… Eso exige poner el alma en lo que hacemos. Sacarla de su cálida cueva. Extraerla de la penumbra y ponerla a la luz. Mostrarla a los ojos de los demás… y también a los de nuestra conciencia. 

.-  ¿Tenemos que empezar a reaccionar, a despertar de este letargo que estamos viviendo?

Desde luego. Es necesario. Hasta que no lo hagamos, no saldremos adelante. Ni como individuos, ni como sociedad. Es el tiempo del coraje. Hemos vivido en una época de bienestar en el que todo o mucho nos venía dado. Ahora, no.

Ya no vale esperar de otros, ni reclamar a nadie. Es el momento de fijarse en uno. Nadie va a hacer aquello que a nosotros nos corresponde. Hasta que no lo entendamos y lo integremos, seguiremos jugando a víctimas. Gestionar vértigo es ejercer responsabilidad. Actúa tú.

.- “La culpa es de otro, me tiene manía, no sé qué le pasa conmigo, solamente soy una víctima…” ¿Con este tipo de comentarios nos irá bien la vida?

Es evidente que no. Pero algo muy bueno tienen este tipo de comentarios. Nos alertan ante nosotros mismos. El lenguaje no es inocente, y cuando nos descubrimos en expresiones como las que aludes, podemos tomar conciencia de que jugamos a ser víctimas y no a actuar con responsabilidad.

En la crisis todo el mundo echa la culpa a otros: los políticos, los bancos, naciones extranjeras, ideologías rivales, territorios que nunca son el propio… Así no vamos a ninguna parte. Hemos de empezar a ver qué es lo que está en nuestra mano, y no fijarnos recurrentemente en lo que no hicieron otros. Sólo cuando uno asume su cuota de responsabilidad y actúa en consonancia, está legitimado para poder exigir a los demás otro tanto.   

.- ¿Qué les dirías a aquellas personas que tienen vértigo para dar ese primer paso hacia sus sueños?

Que no saben lo que se pierden. Cuando te atreves y te lanzas, te sientes nuevo. Pide a la vida lo que sueñas, lucha por ello, haz lo que tengas que hacer y la vida te lo concederá. Puede sonar romántico, pero es real. Lo sé por propia experiencia y me consta por las historias que muchas personas han compartido conmigo. Algunas de ellas están en el libro.

Y el mundo está repleto de relatos que así lo verifican. En el libro, una de las recetas que propongo es precisamente la de hablar con quien admiras en aquello que tú no eres capaz de hacer, y preguntarle cómo fue su primera vez. Entre él entonces, y tú hoy, sólo hay una diferencia: él se atrevió.

.- ¿Las cosas son como son, son como las vemos?

Son como las vemos. El optimista ve el vaso medio lleno. El pesimista, medio vacío. Mientras tanto, el emprendedor ya está en búsqueda de más agua para llenarlo. Lo importante es que según lo vemos, así actuamos, y por tanto así influimos en la realidad.

Si algo lo consideras imposible, no harás nada por lograrlo, y finalmente se cumplirá tu profecía. Y aún dirás que el tiempo te dio la razón. Mentira. La única causa del fracaso es la mirada rendida y la sensación de derrota con la que analizas la vida. Con la que te miras a ti mismo.í ﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽ñas, lucha y haz a lo e no lo lograrrecisamente la de preguntar a quien admiras en aquello que tñas, lucha y haz a lo   

.- Comentas que ante la toma de una decisión de vértigo hay que tener en cuenta a todas las personas de tu entorno, pero solo tú tienes la última palabra. ¿No es una congruencia? ¿Si incluimos a todos quizá no tomemos la decisión por miedo a los demás? ¿Por qué nos da miedo los daños colaterales que pueden surgir por la toma de la decisión?

Son varios temas. Tal como dice Stefan Zweig en uno de sus libros, “el hombre, a pesar de estar solo, vive con sus hermanos”. Necesitamos a los otros para ser nosotros. Las decisiones egoístas que ignoran a los demás nos hacen fracasar. Igual que las tomadas con ignorancia de nosotros mismos.

En ocasiones, la mejor manera de ayudarse a uno es ayudando a los demás. Y ayudamos a los demás cuando cumplimos con nuestra responsabilidad, cuando ejercemos con lealtad la misión que tenemos encomendada como padres, como pareja, como hermano, amigo, jefe, colaborador, proveedor, socio, consumidor, ciudadano…

Cumplir esa misión supone tenerla muy claro antes. Cuando eso es así, no nos dejamos chantajear por otros, y procedemos con la rotundidad de quien sabe que hace lo correcto aunque no guste. A veces, quien más nos repele es el destinatario de nuestra acción y además alguien muy querido. Basta imaginarse lo que les ocurre a unos padres frente a un hijo que se mete en el mundo de la droga. La acción que deben afrontar nace del amor, pero requiere corazón de hierro.

Además, cuando se tiene muy clara la misión, los “daños colaterales” se asumen porque se sabe que son tales. Y cuando no se digieren es porque, seguramente, no sean tan colaterales. Un oncólogo no duda ante los efectos secundarios de la quimioterapia cuando sabe que está luchando contra un cáncer letal.

.- ¿De verdad podemos pedir a la vida lo que soñamos, que nos lo concederá?

¡Claro que sí! Aunque no es suficiente con soñarlo e imaginarlo. Además, hace falta hacer. Luchar. Todas las biografías de los grandes empresarios relatan cómo soñaron antes el imperio que luego levantaron. Esa es la parte más romántica. Ahora bien, tan cierto es eso como lo es en esas vidas que al sueño le sucedió una cantidad ingente de esfuerzo, empeño y acción.

Sueño y acción. La segunda necesita al primero. Se alimenta de él. Pero el primero sin la segunda no vale para nada. Castillos en el aire. Fantasía. Humo.

.-  ¿Cómo nos solemos sentir cuando ya hemos tomado la decisión valiente en nuestra vida? ¿Solemos aprender de la nueva situación?

Fuertes y liberados. Cuando ejecutamos esa decisión somos una persona nueva. Es entonces cuando pensamos el porqué no lo hicimos antes. De nuestro cuerpo sale una bola llena de angustia, y respiramos con más libertad. Miramos y vemos un mundo nuevo. Lo disfrutamos al tiempo que lo exploramos y descubrimos. Claro que aprendemos. A marchas forzadas. A borbotones.

Desde que fue publicado “Vértigo” me dedico a enseñar cómo afrontarlo y vencerlo. Pero en verdad no enseño. Aprendo. Lo hago con cada nueva historia que me cuentan, y con cada reflexión que me aportan personas que ni conozco.

.- ¿Es posible encontrar el porqué y el para qué, que dan el sentido a nuestra vida? ¿Cómo?

Es posible, difícil y fantástico. Cuando entendemos cuál es el sentido de nuestra vida, caminamos por ella con la cabeza alta y el paso ligero.

No es fácil dar con ese sentido. Lo que puedo aconsejar es caminar con los ojos abiertos. Atentos. Muy atentos. Porque ese sentido de la vida frecuentemente está muy cerca de nosotros: en las personas que nos rodean, en la función que desempeñamos, en el entorno en el que vivimos… 

.- ¿Hemos  perdido el valor al compromiso? ¿Por qué? ¿Queremos compromiso a coste cero?

Sí. Nos hemos convertido en una sociedad opulenta que sólo sabe pedir y a la que le cuesta entregar. Lo afirmo incluso en tiempo de plena crisis. Hace poco estuve en un poblado del interior de República Dominicana. Un adolescente local le confesaba a un turista europeo su deseo de poder viajar hasta España. Nuestro paisano se echó las manos a la cabeza y le previno ante la crisis y falta de trabajo. El jovencito caribeño no lo veía igual. No podía comprenderlo. Su razonamiento era aplastante: son los españoles en crisis quienes vienen de turismo a Dominicana, y no a la inversa. En efecto, así es.

Aquel joven estaba dispuesto a dejarlo todo a cambio de un incierto futuro. Seguramente así es porque poco tiene que perder. Sin embargo, nosotros no estamos dispuestos a renunciar nada. O casi nada. Tenemos demasiado miedo a perder. Y cuando ese temor nos puede… nada hay que hacer.

Comprometerse es tomar partido. Decidir es renunciar. No es posible nadar y guardar la ropa. O sí, pero hemos de tomar conciencia de que con esa actitud no se llega lejos. A veces, no se llega ni cerca. No se llega, se retrocede.       

.- ¿Cuál es tu palabra favorita?

Déjame que tome dos: humildad y coraje. La mezcla es explosiva. Cuando ambas confluyen en una misma persona, su acción es indestructible. Poderosa e imparable. El coraje es la virtud que proclamo en mi libro “Vértigo”. Se necesita mucho coraje para tomar decisiones que cambien las cosas. Ahora bien, no sólo es cuestión de empeño y fuerza. No todo vale.

Cambiar las cosas con valentía e inteligencia necesita también la humildad de quien está abierto a aprender y a escuchar. Arrogancia y soberbia sobran. 

.- ¿Qué y quienes te motivan en tu día a día?

Mi mujer y mis hijas. Mi madre y el resto de mi familia. Mis amigos. ISAVIA entera. Mis clientes. Mis lectores. España. Europa. El modelo de sociedad que queremos construir y legar a las futuras generaciones. No quisiera que esta lista muera en lo pequeño. Cuanto más grande, mejor.

Aunque lo más grande toma sentido en lo más pequeño. Lo cercano nos hace humanos. Lo que yo quiero es estar motivado. Vivir con intensidad cada instante. Aquí y ahora. “Carpe diem”. Supongo que transito por una de las etapas más bonitas de mi vida, y quiero saborearla. 

.- Una reflexión para los lectores del blog

Hay esperanza. Depende de ti. De nosotros. De todos. Yes, we can. Yes, we want. Yes, we must. Ponte en marcha. No se llora cuando el lamento deja paso a la acción. ¡Atrévete y actúa!

Una piedra en el camino.

Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada” Antoine de Saint-Exupery.

Son las 6 de la tarde. Estoy en el sofa viendo la televisión y en estos momentos, estan anunciando un nuevo programa que trata de descubrir nuevo talentos musicales a través sólo de la escucha de la interpretación de la canción, obviando la vista. Sin perjuicios de fisicos y demás.

Estos días, me he dado cuenta de la importancia de algo como la visión, de la mirada. Empecé el mes de Agosto, con la noticia que tenía que trasladarme al pueblo por motivos familiares.

En estos momentos me encuentro enfrascado en tres proyectos importantes para mi y no tenia intención de utilizar esos días como “vacaciones”, no pensaba desconectar. Después de tanto tiempo que tenía algo en lo que centrarme, buscarme la vida, no iba a desaprovechar un solo momento.

El año pasado para estas mismas fechas si lo hice, dejando en casa el portatil en casa, pero ahora la situación era diferente. Tenía delante de mi dos oportunidades increibles delante de mi que no pensaba dejarlas escapar ni un solo minuto.

El verano siempre lo he utilizado para echar la vista atrás. Comparar como me estaba yendo el año desde Enero. Ves si tus expectivas de comienzo de año se han ido cumpliendo, donde has fallado y donde se podría mejorar. Y este año, estaba yendo todo muy bien a pesar de la carga de trabajo  y que seguía sin trabajo. Pero estaba feliz.

Quería hacer el favor que tenía que hacer pero también seguir trabajando desde mi nueva residencia

¿Y se van cumpliendo tus expectativas que tenías respecto a este año?

Mi familia me decía que dejara el ordenador en casa, que necesitaba descansar, soltar el ordenador un tiempo.

Tenía miedo que cuando volviera a Zaragoza, algo hubiera desaparecido o se hubiera esfumado, alguno de los proyectos que tanto me ilusionaban.

Los días iban pasando, intercalando mi labor familiar con los proyectos con lo que me encontraba enfrascado. Quería que todo siguiera igual, solamente fuera un simple cambio de residencia.

Pero siempre pasa que cuando quieres que todo siga igual, no vivir ningún cambio, la vida te pone retos nuevos, dificultades de las cuales hay que aprender.

¿Qué piedras te encuentras a lo largo de tu camino?¿Cómo las afrontas?¿O todavía no sabes cómo superarlas?

En un mismo día, el portatil y el coche se me estropearon. Mi vida, se había derrumbado para mi, en esos momentos. Lo reconozco, me volví loco, pensaba en cualquier cosa, para intentar que mi vida siguiera como yo había planeado. No quería asumir lo que había pasado, aceptarlo.

Pero las cosas son por algún motivo y así ha pasado.

Llevaba ya casi 2 semanas en el pueblo y todavia no había dado cuenta , que dormía en una casa totalmente nueva para mi sólo, dormía con manta todas las noches a pesar de las olas de calor que sufriamos en esos momentos, o que estaba todo el día rodeado de naturaleza.

Había vivido “enconsertado” en un futuro en vez de vivir en el presente. Quería intentar solucionar una dificultad que yo mismo sabía que era imposible por mi parte.

Tras mandar al taller al coche y a la tienda, el portatil, he escrito las últimas entradas, con papel y bolígrafo, cosa que hacía años,no hacía.

Estos inconvenientes, que para unos, sería el fin de sus vidas, yo reconozco que al principio también lo fueron, pero ahora os digo que me alegro.

¿Por qué?

Me estan ayudando a darme cuenta que mi mirada se ha ido transformando desde hace ya tiempo. Que por fín, me estaba reencontrando poco a poco a mí mismo.

¿Y tú te has reencontrado a tí mismo por fín? ¿Te encuentras en el lugar que siempre has soñado?¿O lo eligieron por ti?

En muchas ocasiones, sin darnos cuenta, hemos ido aprendiendo cosas nuevas, hacemos que nuestro cerebro, vaya rompiendo poco a poco, el mapa mental que había regido nuestra vida hasta entonces. Mi mirada comparada con la del año pasado, ha sufrido una transformación que jamás me podría haber imaginado.

Hoy me he dado cuenta que nuestra mirada, nunca se centra como en el color de las flores, qué sentimos cuando el aire golpea en nuestra cara o cómo nos hemos ido puliendo a lo largo de los años. Nos dejamos llevar por el frenesí de la sociedad, de la locura del día a día, de cumplir la expectativas que los demás nos han impuesto.

TODOS tenemos la posiblidad de encontrar nuestra verdadera vida, dónde queremos vivir, qué queremos hacer con nuestra vida, la posibilidad de parar y ver qué queremos y que no, de conocernos a nosotros mismos, de tener un encuentro sincero con nosotros mismos. Y esta “parada“, me ha hecho escuchar esa “voz” que todos tenemos, esa intuición, que me ha dicho:” Sigue, estás en el camino correcto“. La había acallado estos meses, centrándome en los proyectos, pero al volverla a escuchar, sabía que no me había equivocado.  Sigo hacia adelante, hacía arriba, no sé dónde me llevará, pero sé que tengo que seguir.

¿Seguimos hacia arriba juntos o te paras por una simple piedra? ¿Y tú escuchas a tu “voz interior”, o la tienes ahogada? ¿Por qué?

Llevo ya más de un mes aquí y todavía no me había fijado en la puesta de sol que tengo delante de mi casa, voy a disfrutarla y seguir escribiendo a la antigua usanza.

¿Has conseguido “desconectar” estos días? ¿Disfrutas de la vida que realmente quieres? ¿Cuándo te has quitado la venda de los ojos y has aprendido a ver la vida con otros ojos? ¿Necesitas reencontrarte? ¿Crees que las “piedras” en el camino de la vida, son beneficiosas o perjudican?

¿Quieres una vida de ensueño? Es posible..

Hoy se  cumplen 300 posts.

Hoy, 9 de Septiembre, ya se ha convertido en mucho más que un blog, en el que yo escribo. Todos, nos hemos ido ayudando día tras día, comentario tras comentario, a que  juntos, vayamos subiendo poco a poco, hacia nuestras metas, nuestros sueños o rompamos con nuestra vida y vayamos hacia una nueva vida. Sé qué algunos de vosotros lo habéis conseguido, cosa que me alegro mucho.

GRACIAS POR ESTAR AHÍ.

Estos días que estoy “parado” de la vida caótica de la ciudad y me encuentro rodeado de naturaleza todo el día, estoy meditando y escribiendo mucho.

Me fijo en la gente del pueblo y tras hablar con ellos, me doy cuenta, que muchos, sienten que tienen una vida perfecta. ¿Y cómo lo harán?

Pero la vida perfecta, está basada, en estos momentos, según los parámetros de los grandes centros comerciales y los gurús del marketing. Y en mi pueblo, no existe nada de eso. 

Durante este  tiempo  me  estoy dedicando a observarlos y con todas las personas que han pasado hasta la actualidad por la sección de entrevistas motivantes, me he propuesto, humildemente, intentar describir las características que siento que habría que realizar, disfrutar, para tener una vida de cine, como dice uno de los vecinos de aquí.

.- Exprimen la vida. En invierno, como en todos los pueblos de España, se queda  desierto. Algunos habitantes han nacido aquí y otros por la crisis, se han mudado  a él. Te fijas en sus caras, y viven, disfrutan la vida, que tienen, se apoyan entre ellos, quedan a merendar un día en casa de uno y otro, en casa del otro, se apoyan en los momentos delicados, disfrutan de la vida haga frio o calor, felices con sus huertos, recojan algo o no. Siempre tienen en su boca una sonrisa.

Las personas que me voy encontrando por el camino, son personas que aceptan lo que son, lo que tienen. Unos tienen más o menos recursos, pero son felices todos por igual.

Muchos me han dicho, que cuando quieren “problemas”, se bajan a la capital, que aquí esa palabra no existe.

¿Y tú exprimes la vida? ¿Eres realmente feliz con lo que eres y tienes? ¿Cuántas veces has sonreido hoy?

.- Disfrutan de la vida.  Conferenciantes, presentadores de televisión, deportistas,.. o los agricultores del pueblo… disfrutan de lo que están haciendo en ese momento. Y sobre todo no se avergüenzan por decir, que disfrutan haciendo su trabajo o en su proyecto.

Muchos me han comentado, que les miran raro, cuando dicen eso. Pero es así. Han encontrado su vocación, unos trabajan en el campo por devoción, otros ayudando a los demás a través de diversas vertientes… Pero para todos ellos, el trabajar no es una lata, como dice una canción.

Algunos de ellos, son personas muy reconocidas por todos, pero no quita para que se deleiten siempre, con lo más sencillo que les aporta la vida. Disfrutan en cada momento del día.

¿Disfrutas con lo que haces día a día? ¿Has encontrado la misión de tu vida? ¿Disfrutas de las cosas sencillas de la vida?

.- Son lo que hacen. ¿Tú crees que una persona que su misión en la vida, como Madre teresa de Calcuta, el padre Vicente Ferrer o la gente que ayuda en los bancos de alimentos, son personas zafias, rencorosas o tristes? Yo creo que no.

Viven una vida orientada a los demás, no tienen por misión hacer daño a los demás. Viven cada día con energía, con entusiasmo, perdonan si tienen que hacerlo. No están llenas de odio o rencor. ¿Y por qué? Porque saben que la vida  sólo es una, que hay que disfrutarla y no gastar energías,  y no deseando el mal ajeno

¿Hacía dónde está orientada tu vida? ¿Vives tu vida con energía y entusiasmo?

.- Son personas que hacen el bien. Muchos de mis vecinos, alguna vez, han traído a casa, productos de sus huertos, te los ofrecen, sin esperar nada a cambio.  Otros, como he comentado, a través de sus funciones, ayudan a los demás de una u otra manera. Pero todos ellos, sólo desean una cosa, hacer el bien. Ayudan.

Sé que muchos pensareis, que hay gente malvada en todos los lados. Pues sí, en todos los lados, pero si pensáramos así, seguro que estaría el mundo peor de lo que está ya.

¿Quién no tiene un amigo que le ha dado un abrazo cuando se encontraba deprimido? ¿O cuánto bien nos vienen esas palabras de aliento, cuando queremos desistir? Son acciones, pequeñas, se podría decir, pero que tienen un efecto espectacular en quien lo recibe.

¿O crees que se podría ser feliz, siendo un déspota, desagradecido y fastidiando a los demás?

¿Hoy cuántas veces has hecho el bien a los demás?

.- Crea, crea, crea. Lo reconozco, no pensaba que la gente del pueblo, pudiera ser tan creativa. Y es así, está todo el día imaginando como podrían arreglar su maquinaria o el regadío. Y las personas entrevistadas igual, se levantan con la idea, de mejorar el mundo desde su posición. Luchan por hacer un buen trabajo, por aprender constantemente y por hacer más, cosas que  les proporcionan siempre una gran felicidad.

No piensan cuanto tardaran en conseguir esa meta, que se hayan propuesto, sólo quieren hacerlo bien y si mientras el camino, hacen el bien a los demás, se realizan y todos esos bienes, contribuyen al bien común. Esta es la verdadera marca que los distingue.

Como conclusión, he aprendido, que todas estas características, las tenemos TODOS dentro de nosotros. Solo tenemos que permitirnos que salgan, disfrutar de las mismas, y es así. ¿No podemos a ayudar nosotros a los demás? ¿No sabemos disfrutar de la compañía de los demás, de nuestra pasión?

¿Hoy has creado algo diferente en tu vida?

¿Ponemos en marcha esta semana todos estos puntos?¿Vamos a por la vida que sentimos que nos merecemos? ¿Te falta alguno por poner en marcha? ¿Qué punto crees que se podría incluir para una vida de película? Avancemos todos hacía una nueva vida, una vida 10.