¡¡Perdona, Perdónate!!

El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces bendito; bendice al que lo da y al que lo recibe”. W. Shakespeare.

PerdónEsta semana he recibido un mensaje por el móvil en el que me decía: “Lo siento, necesito tu perdón para seguir adelante, perdóname”.  Me sorprendió, no me lo esperaba. Y sobre todo, porque el pedir perdón, creo que es algo inaudito en estos momentos que vivimos. ¿El motivo por el cual me lo mandaron? Es lo de menos, lo importante era el contenido.

Perdonar, olvidar, el sufrimiento, “sentirnos como tontos”, rencor, odio, furia, son momentos y sentimientos que todos pasamos  cuando alguien hace algo que nosotros lo tomamos como una ofensa hacia nuestra persona. Es un mochila difícil de arrastra para el resto de nuestros días.

Ayer preguntando a varias personas, que era para ellos el perdón y si eran partidarios de él, unos me dijeron, que como en el refrán, “ojo por ojo, diente por diente”, otros que les costaba mucho perdonar si les habían hecho algo, que el rencor solía recorrer por su sangre mucho tiempo y otros que sí, que solían perdonar con facilidad.

He aprendido, que perdonar, no es olvidar así como así, lo que esa persona nos ha hecho. Para nada.

Perdonar, es pasar página.

Esas heridas, que nos han provocado, nunca se cerraran hasta que decidas perdonar y como me imagino, a todos nos gusta ir por la vida, sin heridas. Así que solo depende de ti. ¿O te gustaría ir por la vida, lleno de rencor, odio y estar furioso en todo momento? Bueno conozco alguna persona que a pesar de su juventud, vive así, pero no lo recomiendo.

Si no perdonáramos,  la raza humana, se hubiera extinguido por completo tras las miles de guerras y confortamientos que ha habido a lo largo de la historia.

Lo odio, no sé cómo me ha podido hacer esa jugada en el trabajo todavía no puedo olvidarlo, Ojala le deje su nueva novia, por haberme dejado y utilizado como lo ha hecho, será la muy malvada, me ha dicho que he engordado en toda mi cara..” Son algunas de las frases que he oído recientemente. Muchas de las situaciones que hacían referencia, a sucesos de hace más de 1 año.

Si disponemos de una cantidad de energía durante todo el día y lo gastamos intentando mantener vivo, el recuerdo de hace años, en muchos casos y a eso le añadimos, que nos quejamos, porque nuestra vida no avanza. ¿Algo tendremos que hacer al respecto, si? ¿No te gustaría tener la mayor energía posible enfocada en tu progreso y no en tus quejas?

Que conste, que odiar, pienso que es algo innato a los seres humanos.  Me gustaría que pararas, e hicieras mentalmente una pequeña lista de cosas que jamás perdonarías, personas que has odiado u odias y seguro que la lista es bastante larga. Y si ponemos la televisión, esa lista aumentaría aún más.

A pesar de grandes o pequeñas atrocidades que nos podamos hacer entre nosotros, ante ellas, tenemos dos opciones, no perdonar las provocaciones que nos hacen los demás , nuestra familia, parejas y vivir toda la amiga amargados, aislándonos de los demás  o de verdad, dando el perdón y aumentando nuestros niveles de paz interior.

¿Tú qué eliges?

Estar sufriendo, es como un huracán, que arrasa todo aquello que tiene a su paso, la alegría, el bienestar que teníamos hasta entonces, pero también tiene su lado positivo. Nos hace reflexionar sobre nuestra propia vida y conectar con nuestra zona más vulnerable.

Y claro está, cuando nos sentimos ofendidos, todos queremos, más bien exigimos una rectificación cara a cara, pero no siempre sucede. O la otra persona no tiene la intención de pedirlo o por diversos aspectos es imposible hacerlo así, o tendrían que pasar mucho tiempo. Pero perdonar, no es depender de un juicio, de un cara a cara , el perdonar es algo privado y personal. Es un estado de ánimo.

Es liberarse de ese estado de victimismo y orientar esa energía para seguir hacia adelante.

Pero muchas veces también nos tenemos que perdonar a nosotros mismos. “ No me puedo perdonar como no acepte esa propuesta, no puedo perdonarme no habérselo dicho, la quiero, no puedo eximirme de lo que yo cometí…”  Son algunas de las frases que nos decimos cuando no podemos perdonarnos.

¿Es que cuando aprendiste a conducir, y metías por primera vez las marchas, o aparcabas, ya iba todo como la seda? Al menos a mi no me fue así. Claro que me molestaba que no me saliera bien, me costó, me dije de todo, pero seguí adelante, quería y lo iba a conseguir. Y así fue.

Nosotros solemos ser más duros con nosotros mismos, que con los demás. Pero aceptamos que los demás no son perfectos, y nosotros mientras tanto, nos rebozamos en comentarios autodestructivos.

Así que si quieres cualquier tipo de crecimiento en tu vida, también tienes que saber perdonarte.

Perdonar, no hace disminuir la gravedad de lo que nos han hecho, ni la necesidad de que ya no haya justicia, ni exime del arrepentimiento, pero perdonar nos ayuda a poner en perspectiva el hecho acontecido y que en muchas ocasiones, él mismo era inevitable, desafortunado, pero sobre todo, nos ayudan a seguir adelante.

A PASAR PÁGINA.

Un “lo siento”  a tiempo, rebaja considerablemente las ganas de “matar” por la persona ofendida, pero a la persona que ha cometido el acto, le humaniza y que es consciente de las consecuencias de sus actos. Así que ya sabes para la próxima vez.

¿Y tú quieres liberarte de la mochila que te produce el no perdonar? ¿Crees que perdonar y perdonarte te puede traer beneficios? ¿Necesitas seguir adelante y no puedes, porque no te perdonas? ¿A quién has perdonado últimamente?

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