¡¡Seré feliz cuando…!!

La felicidad es intima, no exterior, y por lo tanto no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos” decía Henry Van Dyke.

paredSeré feliz cuando tenga trabajo, pareja y vuelva a ser todo como antes, hasta entonces pienso quedarme en la cama quejándome por todo lo que me está pasando, deseando que alguien me lo solucione y criticando todo lo que está pasando, así que no me va a afectar nada de lo que digas o hagas, mi vida es así y así quiero que sea hasta que se solucionen las cosas…” Es la frase final que me ha dicho una persona importante para mí, levantándose de forma airada tras preguntarle de forma cariñosa, si era feliz en estos momentos.

Si me hubieran preguntado hace unos años, qué era para mí la felicidad, hubiera dicho que era acumular cuantos más momentos positivos mejor y no tener ningún momento negativo. Pero el desempleo y otros momentos personales que he vivido desde ese momento, me han hecho cambiar mi definición de la misma.

¿Cuál es tu definición de felicidad?

Mi definición estaba basada en tener lo último en moda, ver los conciertos desde los mejores sitios o estar siempre a la última con los aparatos electrónicos. Pensaba que eso me garantizaría mi felicidad. Pero cuando llego el desempleo me di cuenta que las cosas no eran así.  Era un infeliz.

Pensaba que por muchas metas materialistas que alcanzaba, más feliz sería, pero qué confundido estaba.

¿Crees que tener pareja, hijos o la mejor casa del mundo, te hace irrefutablemente feliz? En muchas ocasiones no, sino que se lo pregunten  un año después a todas las personas que les han tocado un buen premio en la Lotería.

¿O piensas que serás más feliz cuantas menos dificultades tengas? Seguramente no.

Pensaba que en una época como el desempleo, no se podría ser feliz ni imaginártelo, q ue solamente lo sería cuando mi vida estuviera totalmente resuelta en todos los sentidos. Pero esas metas que conseguimos, esos aparatos de última generación, o por fin estar con esa persona que tanto nos atraía, solamente nos hace felices por un determinado  tiempo, no para toda la vida.

Nos acostumbramos rápido a lo bueno, a esa “felicidad” y no solemos cuidarla. Al mes ya queríamos otra cosa nueva. Nos acostumbramos a lo exquisito, pero ¿Y a las experiencias que vives?

En este momento y en otros momentos que me han hecho cambiar, han provocado ver el día a día enfocándome en los pequeños detalles que antes pasaba por alto. Un gracias, una mirada, una conversación delante de un café o ver a mis amigos felices por una sorpresa que les he dado… Esas cosas que antes pasaban desapercibidas, ahora son los ingredientes que dan el significado a la palabra felicidad para mí.

Cuantas vueltas le daba al pensamiento de que ya no podría ni comprar ciertas cosas en toda mi vida. Un bucle interminable. Cuanto más lo pensaba más me deprimía, más pensaba que mi vida se había terminado.

Ahora pienso que ese hecho, esos pensamientos fueron menos importantes de lo que yo creía en esos momentos. Había agrandado algo que no lo era tanto.

Todos conocemos gente que ante un divorcio, o un evento difícil de asimilar, dicen por activa y por pasiva, que su vida se ha terminado, que ya no será lo mismo. Pasado el tiempo han retomado con normalidad a la vida e incluso más felices que antes.

¿Y tú exageras tus reacciones?

Claro que ante toda situación inesperada, hay dolor. Y a todos nos gustaría tener una vida sin él o sin conocerlo, pero hay que afrontarlo.

Cuando no lo hacemos, nuestra cabeza no para de girar como una máquina tragaperras, pero el premio gordo que da siempre son pensamientos negativos. Una y otra vez, por mucho que intentes probar otra combinación siempre sale la misma, pensamientos negativos. Pensamientos que te hacen estar cada vez más deprimidos, pesimistas y fuera de control.

¿Y así crees que puedes llegar a ser feliz? No creo.

Había convertido mi reacción ante esos hechos, en una verdadera crisis. Lo de Gibraltar comparado conmigo, no era nada.

Había que dejarle de darle a la palanca de los pensamientos, la culpa de la infelicidad no estaba en mí, no eran los demás quienes me la provocaban, ni es porque te hayas casado con la persona de la cual has estado y estas enamorado.

¿Qué hacer en esos momentos?

.- Relativiza tus reacciones.  Ha sucedido lo que ha sucedido, acéptalo, afronta tu dolor. El mundo no se acaba con lo que has vivido. Piensas en qué puedes hacer para salir del agujero.

.- Preguntante de verdad que es lo que te hace feliz, ¿Qué es lo que te llena la vida?

.-  Preguntante qué mitos como (tener hijos, pareja, casarte, tener un trabajo de 8 horas), no tienes y te hacen sentirte infeliz, ¿Por qué?

.-  Responde a esta pregunta, ¿Disfrutas con los pequeños detalles de la vida? ¿Cómo cuales?

.- Yo en momentos críticos, hago otras cosas para no pensar y gracias a ello, surgió el blog. Me hace feliz ayudar a los demás. ¿Qué cosas podrías hacer tu, para tener tu mente ocupada?.

¿Y qué cosas que pensabas que te harían feliz, no lo hacen? ¿Por qué? ¿Cuál es tu definición de felicidad? ¿ Ha cambiado durante algún momento de tu vida? ¿Sabes que solamente tienes el AHORA, para ser feliz? ¿Tú felicidad es interior o exterior?.

 

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7 Responses to ¡¡Seré feliz cuando…!!

  1. Carolina says:

    Aquí sí que te voy a dar toda la razón. El trabajo es un elemento para integrarte, para no estar excluido del sistema, no para ser feliz. La pareja, pues en las relaciones no todo es perfecto, es una adaptación continua el uno al otro. Y así con muchas cosas.
    Yo para tener la mente ocupada escribo un blog, y tengo otro en camino, doy clases de mates, varias cosas.
    Un saludo

    • Hola Carolina, buenas noches,
      que tal?
      Totalmente de acuerdo contigo con el comentario que el trabajo se utiliza para no estar excluido del sistema, parece que si trabajas desde casa, no estás trabajando. Me alegro que tengas la mente ocupada, y siempre innovando.
      Un saludo y quedo a tu disposición.
      Feliz noche, David.

  2. Pingback: ¡¡Seré feliz cuando...!! | M...

  3. maria says:

    Creo que olvidamos la salud,, sin salud no tenemos nada. Cuando tú o alguno de los tuyos sufre una enfermedad grave aprendes verdaderamente a relativizar. Y para sobrevivir con esa olla a presión que es tu cabeza, buscas desesperadamente tenerla ocupada para “escupir” los pensamientos negativos. El dinero, el trabajo … es importante, pero siempre hay que establecer una escala de prioridades. Un saludo

    • Buenos días María:
      Qué tal?
      Claro que sin salud, no tenemos nada. Como he comentado, la enfermedad de un familiar muy próximo a mi, me hizo cambiar muchas cosas creencias que tenía sobre mi vida y la vida. Verlo sufrir, me hizo “depurarme” además de la situación del desempleo. Estoy de acuerdo contigo, sin salud no vamos a ningún lado. Cualquier cosa, que pudiera ayudarte, quedo a tu disposición.
      Feliz domingo. David.

  4. Pingback: Revista Digital de Pensamiento Contemporáneo y Reflexión

  5. Juan Matias Matias says:

    Cuando sera el dia en que sere yo feliz?
    Cuando sera la hora en que no tengo que pensar?
    Cuando sera el momento en que no tengo que llorar?
    Cuando sera el tiempo en que no tengo que estar triste por alguien que me robo el corazon, no se que va pasar?

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