¡¡Siempre, lo difícil, lo primero!!.

Tú puedes hacer lo que te propongas. Eres fuerte y capaz. No eres frágil ni quebradizo. Al postergar para un momento futuro lo que quisieras hacer ahora,  te entregas a la autoduda, y lo que es peor aún, al autoengaño” decía Wayne Dyer.

Traguese ese sapoSi y casi está… Me falta un nada, es que me ha pillado el tiempo..Si es que no tengo tiempo para nada.. Sin falta esta semana lo tendrás…” ¿Qué excusas has dicho tú cuando te has dado cuenta que esa acción que tenías que hacer, la llevas postergando tiempo y tiempo?

Nos dicen que tenemos que leer lo máximo posible, estar el día en el ámbito del que nos movemos, ir al mayor número posible de conferencias… A eso hay que añadirle el trabajo, la búsqueda del mismo, cuidar a tu pareja e ir al gimnasio. Todo ello en 24 horas, los 7 días de la semana. Y todo ello porque queremos el éxito en la vida.

Por favor, si alguien lo hace, que me diga cómo. Porque la mayoría de nosotros no somos ese 20% de la sociedad que sí lo ha conseguido.

¿Y cómo lo hacen?

Como bien dice Brian  Tracy, en uno de sus libros, se “Tragan el sapo”. ¿Y de qué trata eso?

Todos tenemos 24 horas durante el día. Lo siento no se puede hacer nada más, no se puede alargar el día. Todos tenemos el mismo número de horas, pero ¿Qué nos diferencia a uno de otros?

Nosotros queremos hacer todo. Desde las acciones más importantes, a las que menos sentido tienen. Cuanto más hagamos, mejores pensamos que somos, más eficientes. ¡¡ERROR!!.

No todo tiene el concepto de importante en nuestra vida. ¿Es esencial que todo lo hagamos, y no deleguemos nada? La gente eficaz, distingue lo importante, lo que repercutirá de verdad en su vida, de lo que no.

¡¡SIEMPRE hay tiempo para hacer las cosas importantes, pero NO, para hacerlo todo!!

Cada vez me reafirmo que hay verdaderamente pocas cosas las que cuentan en la vida. Esas cosas son las que pueden llevarte al éxito. Esas actividades son nuestros talentos, mientras que la “obligación de hacer de todo“, por ejemplo, no es uno de los nuestros. ¿Entonces? ¿Por qué no delegan esa actividad y focalizarnos en lo que realmente se nos da bien?

El acumulo de “deberías”, “quizás” y “qué dirán”, nos llena la cabeza de basura, que no nos hace ver con claridad lo que realmente queremos. Así que lo mejor para saberlo, es que te sientas delante de un papel en blanco y lo escribas.

¿QUÉ ERES LO QUE QUIERES DE VERDAD?

Sin claridad, serán las circunstancias las que dirijan nuestra vida, y no seremos nosotros los capitanes de la misma.

Planificar lo que queremos de verdad, nos ahorra mucho tiempo a la hora de ejecutar lo que deseamos. Todo lo que hayamos escrito sobre lo que queremos, esas pequeñas y grandes acciones, todas tienen su influencia en nuestra vida, de todas aprenderemos.

Vale, sabemos que queremos, está escrito. ¿Pero por donde empezamos? ¡¡ERROR!!

Sé que estarás pensando que por lo más fácil y luego lo difícil. ¿Me confundo? Comienza por lo más difícil, SIEMPRE. ¿Por qué?

Al hacerlo lo 1º, estar enfocado en ello y terminarlo, tu motivación, autoestima, estará a niveles estratosféricos,  que te hará enfrentarte a las siguientes actividades, con mayores expectativas de logro que si lo hubieras hecho al revés.

SIEMPRE PRIMERO, LO DIFÍCIL.

¿Y cómo tragamos a ese sapo feo y gordo? A bocados, no de una  sentada. Vemos lo difícil y nos bloqueamos, pensamos que no podremos. Pues empieza poco a poco, viendo cómo te superas, viendo los resultados y cuando menos te lo esperes, te estarás relamiendo los dedos por lo que has conseguido y pensabas que no sería posible.

¿Y cómo te gustaría ser conocido, por alguien rápido y que haces las cosas bien, o lento y mal? Las personas de éxito son las de la 1 opción, ¿Y tú? Si eres de la 2 opción, ¿Qué crees que pasaría si te dijeran que en 1 mes, tienes que trasladarte a otra ciudad? Que irías más rápido haciendo todas las tareas pendientes hasta irte.

sin terminarPresiónate, no dejes pasar el tiempo sabiendo que tienes hacer. Presiónate, ser rápido, saber lo que tienes que hacer, comprométete con la acción que estás haciendo, te hace dar pasos hacia su realización.

Pones ladrillos, uno a uno, hacia lo que has soñado que quieres conseguir. Pero sobre todo, sigue en modo acción y mientras estés así, sigue aprendiendo sobre esas actividades claves que sabes que pueden significar un antes y un después en tu vida.

Mientras estas en ello, tienes que ser tu propio animador, tu propio motivador. Hasta en los momentos de bajón, tienes que ver que hay algo positivo, como lo que has ido consiguiendo. Se optimista, y mira siempre todo lo que vas construyendo por pequeño que sea.

Vas terminando eso que habías dilatado o realizando tu sueño. Pero las 24 horas del día no eres eficaz, ni trabajas durante las mismas.  Tienes que conocer durante que horas rindes más. Sin descanso, no estarás motivado y eso que pensabas acabar, seguirá sin acabarse.

¿Pero cómo sabrás que está bien hecho o que lo has conseguido? Tendrás que determinar que indicadores demostraran si lo estas consiguiendo o no.

 Habrás obstáculos  por el camino. Factores que limitaran tu velocidad y radares que intentaran que vayas a su gusto. ¿Y vas a dejarte llevarte por ello? Determínalos y supéralos.

Todos queremos hacer más en menos tiempo, pero siempre habrá más por hacer. ¿Cómo lo hacemos? Cambiando la forma de pensar.

Dejemos de hacer cosas que sabemos que no reportarían nada a nuestro futuro y enfoquémonos en las que sí.

Como bien dice Brian Tracy, empecémonos comiéndonos el mayor de los sapos que tenemos al comenzar el día, el mayor de los retos y nuestra vida cambiará. Doy fe de ello. 

¿Qué estás postergando? ¿Por qué? ¿Qué tarea crees que es difícil y no la haces? ¿Te enfocas en lo importante de tu vida? ¿O te enfocas en todo y en nada?. ¿Qué sapo te vas a comer mañana?

 

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2 Responses to ¡¡Siempre, lo difícil, lo primero!!.

  1. Hola David!

    Tu artículo llega a mí a través del blog de Francisco Alcaide. Supongo que por sincronías de la vida ayer publiqué uno muy, muy parecido, sobre la procrastinación y lo que hay detrás de ella (te dejo el link ahí debajo). Me ha parecido muy útil lo de tragar el mayor sapo: yo soy un claro ejemplo de dejar lo difícil, o lo que menos me apetece, para el final; comienzo con las tareas sencillitas, por eso de que no ocupan mucho tiempo o son más agradables, y al final acabo teniendo los trabajos más grandes acumulados, para acabar haciéndolos rápido y, a veces, peor de lo que podrían haber salido.

    Gracias por tu artículo. Me ha servido mucho para completar mi mapa mental. Un saludo!

    Irene Rodrigo
    http://www.irenerodrigo.com/procrastinar/

    • Hola Irene, qué tal?
      Muchas gracias por tu aportación al post. Francisco es un buen amigo.
      Me alegro mucho que te haya ayudado el artículo. Hay que comenzar el día comiendo sapos, jeje.
      Un abrazo.
      Quedo a tu disposición. Feliz día.
      David.

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