¡¡Todos somos Frank de la Jungla!!

Haz siempre lo que tengas miedo de hacer” decía R.W. Emerson.

Frank de la junglaYa se está terminado el día.

Pero durante el mismo, TODOS hemos usado una herramienta en común. ¡¡Si , es verdad, no me estoy inventando nada!!.

Desde que nos levantamos hasta que nos  volvamos a acostar, todos llevamos en la mano un MACHETE. Y lo usamos, en cualquiera de nuestros ámbitos.

Desde que nos levantamos, somos como FRANK DE LA JUNGLA.

Tengamos o no trabajo, todos los días vivimos en la pura INCERTIDUMBRE.

No sabemos lo que el día nos va a deparar. Por mucho que tengamos la agenda cerrada desde hace tiempo, no sabemos los resultados que obtendremos del día.

Abrimos la puerta de casa y ya estamos en la jungla. Vamos bajando las escaleras y muchas veces, ya en ellas, empezamos a oír el sonido de la incertidumbre. No sabemos como nos atacará, ni cuando, pero la sentimos. Los nervios nos atenazan. Tenemos miedo a que esos resultados que deseábamos, no se cumplan. Queremos tener todo “atado”, pero así es la jungla, pura incertidumbre.

¿Y cómo usamos nuestro “machete” contra ella?

Nos encanta predecir el futuro. Nos levantamos y miramos el horóscopo a ver que día nos depararan los astros.. Esperamos leer algo que este acorde con nuestras creencias y deseos. Si hubiera hecho caso a lo que me decía el horóscopo en mi malas épocas, ya tendría mujer, hijos, me hubiera separado 5 veces, y tendría 6 trabajos ya… Estuve a punto de demandarlos para exigir lo que decían que me iba a pasar.

La vida es puro cambio. Estamos muy a gusto con nuestras rutinas. Pero la vida, nos ofrece siempre cambios, que al principio no nos gustan. Tenemos miedo a los cambios, pavor, deseamos muchas veces que sea todo un sueño y que no haya ocurrido.

Solamente sabemos una cosa ante la incertidumbre, que no sabemos qué pasará mañana, y que solamente nosotros somos los creadores de nuestro futuro.

Ante la incertidumbre, ACEPTACIÓN. Mira el lado positivo de ese cambio.

Seguimos caminando por la selva, ya hemos podido con el primer animal que nos ha intentando atacar. Caminamos con más fuerza a través del ramal. Pero sin darnos cuenta nos enfrentamos a un precipicio.

Nadie nos había avisado que nos lo encontraríamos. Muchas veces la vida nos marca un camino. Estamos felices recorriéndolos, es nuestra zona de confort. Pero estamos ante él, el precipicio.

Ese precipicio puede ser un ascenso, un proyecto empresarial nuevo, o que la chica de nuestros sueños nos ha dicho que SI, que quiere salir con nosotros.

Miramos por él, no sabemos qué hacer. Y es lo que nos pasa ante los nuevos retos, PENSAMOS QUE NO SEREMOS CAPACES. Nos decimos que no será posible, que no tenemos la formación o experiencia necesaria. Quieres dejar pasar el tren que te puede llevar a tus sueños. “Esta vez no, no estoy capacitado..” te repites.

¿Qué hacer?

Solamente un verbo, ACCIÓN.

No te recomiendo que te pases el resto de tu  vida, preguntándote que hubiera pasado si hubieras subido a él. Ante todo reto que tengas en la vida, solamente di una cosa: SI. Pero sobre todo, no sabes si tienes la experiencia, el coraje necesario para enfrentarte a ese reto, hasta que das el paso adelante. Si realmente es un sueño que quieres hacer realidad, harás lo posible, para hacerlo lo mejor posible.

Ante un precipicio, ACCIÓN Y APRENDIZAJE.

La incertidumbre, el precipicio te ha llevado por un camino que no esperabas al levantarte por la mañana. No sabes por dónde tirar, tus planes se han ido al garate. Tienes miedo, oyes ruidos que hasta entonces no habías oído. Pero te das cuenta, que aunque sea un camino nuevo, eres capaz de hacer muchas más cosas de las que te imaginabas.

¡¡Menudo día llevamos y eso que solamente son las 12 de la mañana!!.

Vas caminando de nuevo, y sin darte cuenta empiezas a oír rugidos. No son tus tripas que te dicen que tienes que comer.

Lo tienes delante de ti. Está delante de ti, el rey de la selva. Es imponente, estás bloqueado.

leonEs el MIEDO A FRACASAR.

Todos hemos vivido algún fracaso y la verdad que no nos gusta como se vive tras sufrirlo. Dudas de ti,  te preguntas que pasará si vuelves a fracasar. Hasta tienes miedo a tener ese éxito que siempre has deseado..

Eso es lo que representa el león, el mayor de los miedo, el MIEDO A FRACASAR.

Los fracasos nos dejan huella, marcas. Pero si tú quieres, ese arañazo se puede convertir en una simple caricia, aunque los demás digan que has fracasado.

¿Cómo hacerlo?

Esos que te dicen, te remarcan y te meten el dedo en la oreja diciéndote que has fracasado, pregúntales si ellos nunca lo han hecho. TODOS HEMOS FRACASADO.

Has sido valiente, no has hecho las mismas cosas esperando un nuevo resultado, como diría Einstein. Has aprendido de la experiencia. En vez de criticarte por no haber salido, felicítate por todo lo que has hecho si en vez de intentarlo, te hubieras quedado en la cama quejándote.

El fracaso es el camino más rápido para el éxito.

Te despides del León. Te das cuenta que hay lianas en el cielo. Son lianas que te adelantaran el camino. Pequeñas perlas que te da la vida. Esos gracias de tus compañeros de trabajo, esos abrazos de la gente que quieres o ese “tú puedes” de tu chica.

Son lianas que no veías antes, porque solamente te preocupabas en llegar a la meta cuanto antes y como fuera.

Cuando sabes el  qué quieres en la vida, el cómo siempre acaba apareciendo.

Sigues caminando, te sientes feliz, contento, motivado. Te estás descubriendo a ti mismo. Hasta gritas como Tarzan entre liana y liana. Ahora te sientes tú el rey de la selva.

Pero la vida de nuevo te ofrece otro cambio, pero esta vez ya no puedes más. No te has acostumbrado a la incertidumbre. Te gustaría estar en tu sillón.

Ves un pequeño recoveco en el camino. Es una cueva para resguardarte.

Quieres que sea tu nuevo hogar, zona en la que sabes que no pasará nada. Aunque es fría y lúgubre, vas a hacerla a tu gusto. Te da igual.

¡¡Quieres comodidad!!. Pero en el fondo sabes, que con la comodidad, no consigues esos retos que siempre has soñado, esas experiencias. Solamente te quejas y excusas porque los demás consiguen cosas y tú no. Eso te pasa por acomodarte.

Quieres una vida de rutina pero no te dará los beneficios que te está dando este nuevo camino.

¿Cómo romper ante la comodidad?

Preguntante: “¿Todo lo que has hecho hasta ahora no ha valido para nada? ¿Vas a tirar la toalla? Hecha la mirada atrás y observa el camino recorrido ya.”

Estás a un paso de conseguir sueños que hasta ahora pensabas impensables, solo a un paso.

Te despiertas en la oscuridad.  Te haces un hueco entre el follaje que ocultaba tu cueva y sales de nuevo a caminar. Te sientes invencible, con confianza, sientes que lo vas a conseguir. La pasión por ese sueño ha vuelto a ti.

Y cuando menos te lo esperas, está ante ti.

Te deslumbra, ahí está. El esfuerzo siempre vale la pena.

Todos tenemos en mente un oasis al que nos gustaría llegar. Nos da miedo empezar, dar el primer paso.

Pues tienes dos opciones,

.- Enfrentarte  a esos miedos o

.- Dejar que te maten. ( Pero luego no quiero oír ningún quejido porque no consigues tus sueños )

Gracias a enfrentarte a esos miedos, puedo decir que los sueños se hacen realidad.

Se que me tendré que enfrentar mañana a nuevos miedos, pero tengo en mi mano , el machete y en la otra mi confianza.

Todos tenemos estas dos herramientas. ¿A qué esperas a conseguir tus sueños?.

¿Cómo enfrentas el día a día? ¿Te sientes el mosquito más insignificante que se deja llevar por la corriente o eres el rey de la selva que crea tus circunstancias?.

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