Menos Verborrea y Más Coherencia.

Sin coherencia no hay ninguna fuerza moral” decía Robert Owen.

VERBORREACada día hablamos más y peor. Y los resultados que obtenemos con lo que hablamos, va acorde con ello.

Es decir, ¡¡NULOS!!.

Me he pegado una semana observando a la gente lo que habla, como habla y que “creo” que quiere decir. Y los resultados, a mi parecer, dan MIEDO.

Cada día vamos más deprisa por la vida. Gastamos nuestro tiempo en “tonterías” que nosotros mismos, y los demás, nos hacen creer que pareceremos “cultos”, unas personas ocupadas, unas personas muy “fashion”.

Gastamos nuestro tiempo en cosas para ir a la moda, para parecer que somos “lo más”.

Y con ello nuestro vocabulario.

Decimos que somos “Brand Manager de Europa”, que vamos a clases de “Zumba acuatica”,( que no sé si existe ), que hemos comido en un restaurante de 3 estrellas, que hemos ido al concierto de la revelación del mundo musical iraquí….

Verborrea que solamente es más ruido y ruido.

Y pensamos que cuanto más rápido hablemos, mejor. Seremos más “cool”, haremos creer a los demás que nuestra vida es la leche, que nos va muy bien, que somos muy felices, que tenemos una vida de riesgos, experiencias únicas.

¿Pero qué hay detrás de esa vida tan increíble?

Miedo.

Son personas que no paran de hablar, porque les da miedo escucharse. Son personas que creen cuanto más hablen, más “marca” dejaran en los demás, más dejaran asombrados a los demás. Y la verdad que lo que hacen, es no dejar una marca muy buena.

Con el paso de los años, somos más MENTIROSOS. Es duro escribirlo y más darse cuenta de ello.

Desde pequeños, nos han enseñado, a que tenemos que ser sinceros , que no tenemos que mentir, que tenemos que decir la verdad. ¿Y de mayores la decimos?

¡¡NO!!.

Me gusta mucho mantener conversaciones con las personas, creo que es la única forma de conocerse de verdad.

Pero no una conversación de palabras. Las mismas se las lleva el viento. Una buena conversación, te hace ver más de las frases y adentrarte a través de los ojos de la persona y llegar a su ser.

A corto plazo, esta “verborrea” que utilizamos, está muy bien para “engatusar” a la chica que queremos conquistar, para conseguir un puesto de trabajo, o para aparentar que todo nos va perfecto… pero las “tormentas” siempre nos acaban dejando sin nada, mostrándonos tal como somos o nuestra situación.

La verborrea, tiene un gran peligro.

Que las personas se den cuenta, que estás mostrando algo que no es. Es lo que decimos siempre, con el paso de los años, nos ponemos más y más mascaras, por y para “agradar” a los demás, “para mostrar” una cara que desearíamos, pero que no es la verdad.

Hablamos mucho, pero lo que hablamos no es real, no es de corazón.

Y cuando eso pasa, la gente acaba alejándose de ti. Acaba dándose cuenta que no eras quien decías ser. Que no tenías las habilidades que decías poseer, y que no tenías una vida de riesgo, emoción y felicidad, sino lo contrario.

En esos momentos viene nuestro ego, a decirnos : “ No pasa nada, tú vales mucho más que esas personas.. No sabían apreciarte, todo va muy bien… ya volverán y se darán cuenta…”.. Pero mientras sigues diciéndote esas cosas, las personas, situaciones se van , quedándote más y más solo.

Hablemos más con el corazón y menos con la razón.

verborreaSigues en tus treces, que volverán, pero cada vez más se marchan de tu lado. Tu pareja ya no te aguanta, cada vez tienes menos amigos, tus jefes ya solo te dan la carta del despido, pero tú sigues igual.

Lo que pasa es que por un lado está tu Ego y por otro tu miedo, al darte cuenta de lo que está pasando, que no es nada “bonito”.

Tú decides, seguir llevando una vida de “falsedad en documento mercantil” o coger la vida por las riendas, empezando a “callarte” un poco más, escuchando lo que dice tu corazón y lo que dicen los demás y a partir de ahí, empezar a resurgir como una flor sin hojas.

No somos sinceros, no hablamos desde el corazón. Lo tenemos ahogado y cuanto más, pensamos que mejor.

Hablamos que estamos bien, que todo va perfecto y mientras tanto sufrimos percances, no sabemos por qué y nos ponemos a llorar, o el corazón nos va a mil.

Escúchate más y habla menos por favor.

Reconozco que me gusta hablar, pero hablo mucho menos de lo que hacia antes. Prefiero decir algo, claro y directo, que no cosas sin importancia. Que reconozco que también las digo, y más un sábado por la noche.

Pero ¿Qué pasaría si tuviéramos todos un cupo de 1000 palabras, 2000 palabras, las que tú quieras, durante todo el día y al día siguiente, tuvieras que adquirir uno nuevo?

.- Usaríamos mejor nuestras palabras, diciendo lo que de verdad importa , a quien importa y manejando mejor las formas.

.- Dejaríamos de decir tonterías, verborreas y demás, porque sabríamos que nuestro bono, habría que usarlo de mejor manera.

.- Nos escucharíamos más y hablaríamos más con el corazón; y no con otras partes del cuerpo. La mejor conversación, la transformación de un mundo, de tu mundo, empieza por una palabra. Y esa palabra, para tener efecto, tiene que ser desde tu corazón, no desde ningún otro sitio.

.- Sabrás qué decir y cuando, y no parecerás una ametralladora hablando sin sentido.

Por favor, implántate este “bono” en tu vida, y verás la transformación que vives. Hablaras menos, pero con más transformación en ti y en los demás. Serás más clara y directa, y las palabras necias, desaparecerán de tu vocabulario.

Hablemos menos pero mejor. Escuchemos más. Hagamos más caso al corazón.

Tus conversaciones, tu gente lo agradecerá.

¿Oyes verborrea a tu alrededor? ¿La dices tú? ¿Cómo te sentirías con un cupo así de palabras?

¡¡Todo para Antes de Ayer!!

La paciencia es la fortaleza del débil, y la impaciencia, la debilidad del fuerte”.

paciencia“¿Yo impaciente? Y una mierda, pero pónmelo ya, que tengo prisa…” Esta frase aunque cómica, la oí estos días durante una noche mientras ponía una copa en mi peña.

A parte que le puse la copa, más bien para que se callara, me hizo pensar ( si a esas altas horas de la mañana, aún se piensa..) en lo impaciente que somos y como eso nos afecta en la vida.

¿Qué te importaba esperar 1 minuto que estaba poniendo otra copa a otra persona? Ni que se te fueran a llevarte los extraterrestres por no tomarte una copa.

Queremos resultados para antes de ayer, queremos que esa chica nos diga si a una cita sin ni siquiera haber hablado con ella, queremos que nos toque la primitiva sin haber echado un boleto, queremos que se ponga el semáforo en verde antes de lo establecido, yo me sentía impaciente por volver de las vacaciones y no disfrutaba del camino de vuelta..

Vivimos en una sociedad que desea los resultados para ya, y si no los conseguimos, viene el estrés, las dudas, depresiones y demás…

Pero como en todo, otros tienen demasiada paciencia.

Paciencia con sus relaciones de pareja pensando que va a cambiar y que ese príncipe azul, todavía no es un sapo, paciencia con su trabajo pensando que el jefe cambiará y le dará el ascenso que se merece, paciencia con los amigos de muchos años pensando que dejarán las drogas y serán como eran antes…

Lo que nos está pasando es que nos da miedo darnos cuenta, que las cosas ya no son como eran antes. Las teníamos idealizadas, quizá, y aún todavía, pero nos damos cuenta, que la vida es cambio, y que ellos han cambiado o tú, y que así no puedes estar, que no es lo que quieres en tu vida.

Esa infinita paciencia, nos hace parecernos “Santa Teresa de Jesús”, aceptando muchas cosas por desagradables que nos parezcan, pensando que todo cambiará…

O dejas atrás eso que no te gusta, o las consecuencias, en muchos casos, no son muy “divertidas”.

No digo que no sea bueno tener paciencia, pero tampoco que te tomen por un tonto y coarten tu personalidad. Tu personalidad se transforma con el paso del tiempo, y hay momentos para dejar atrás a tu pareja, amigos porque no te “llenan” mientras otras personas sí. Solo di adiós y hola a tu nueva realidad.

La impaciencia está muy relacionada con la impulsividad. Los latinos somos muy “calientes”. Queremos todo para ya, esa chica, para ya, ese trabajo, para ya, ese coche, para ya… Y en muchas ocasiones, por nuestra impulsividad, cometemos errores de “niños”.

Si hay un atajo que nos pueda llevar al poder, lo cogemos, si hay un camino más rápido para el ascenso, lo usamos, si hay un “carril rápido” que nos lleve a la meta, lo usamos,.. Todo porque la impulsividad, el YA es mejor que el esperar un poco más, es lo que mola. Lo que mola es llegar a la meta antes que el vecino, darle en los “morros” a tu contrincante, …

Lo que mola es el éxito para ya, y no el éxito basado en esfuerzo, constancia y confianza.

Pero cuando hemos conseguido ese “sueño”, la impaciencia nos hace querer más. Si hemos visto que hemos sido capaces de llegar al puesto que soñábamos y podemos llegar más lejos, ¿Por qué no intentarlo? Si hemos conseguido quedar con esa chica, ¿Por qué no invitarla a cenar? Si hemos llegado a nuestra cima, ¿Por qué no llegar un poco más lejos?…

La impaciencia no nos deja disfrutar de lo que estamos y hemos conseguido. Nos hace querer más, nos hace querer amasar una mayor fortuna de la que ya tenemos, ( casos de corrupción en España ). No nos hace ver de lo hemos sido capaces de conseguir y solo nos hace enfocarnos, en más y más. Nos olvidamos del POR QUÉ comenzamos el camino hacia esa meta, acabamos poniendo patas arriba nuestros valores y nuestro ser.

La impaciencia, te hace exasperarte cuando no estás consiguiendo los resultados que deseabas ¿Por qué? Porque quizá las expectativas no eran demasiado coherentes.

Estás nervioso porque no has conseguido esa cita con esa chica que te gusta, QUIZÁ TIENE NOVIO… Impaciente porque no llegas a la cima de esa montaña…QUIZÁ SERÁ PORQUE TENÍAS QUE HABER ENTRENADO MÁS Y PERDIDO KILOS…Impaciente porque quieres publiquen tu libre en la mejor editorial… Y QUIZA NO TENGAS LA EXPERIENCIA PARA HACERLO ALLÍ Y SÍ CON EL PASO DEL TIEMPO.

He estado impaciente muchas veces, y ahora me doy cuenta, que deseaba algo inalcanzable, que las metas no eran reales. Creía que podía con todo y por circunstancias, por mi propio ego, por mis creencias irracionales que yo podía con todo… Me impacientaba con algo que en el fondo sabía, que en ese momento, no iba a conseguir.

pacienciaLa impaciencia también produce falta de compromiso, el mal de esta sociedad. Si de verdad estás enfocado hacia tus sueños, lo conseguirás, caiga quien caiga. Si de verdad, quieres alcanzar la cima de tu trabajo, lo conseguirás, a pesar de las zancadillas que te encuentres… Cuando tiras la toalla, cuando estás impaciente porque no ves resultados, lo que pasa es que no estás comprometido de verdad con ese reto, y a las 1º de cambio, al ver que no lo consigues, tiras la toalla

No estarás impaciente si de verdad estás comprometido con lo que quieres.

Tener la paciencia del Santo Job, está bien pero hasta un cierto punto. La paciencia es la fórmula secreta que te lleva a campeonatos del mundo en tu deporte, que te lleva del miedo al éxito en tu sueño empresarial, la paciencia te lleva a empezar una dieta y terminar haciendo una maratón, pero tampoco te pases…

Si ves que lo que soñabas no llega en sus tiempos, piensa que quizá la meta era irracional en esos momentos, si te impacientas porque quieres más y no disfrutas de lo conseguido, si te impacientas porque lo que quieres es en si un sueño de los demás y no tuyo, si te impacientas y no estás comprometido, que LO BUENO SIEMPRE SE HACE ESPERAR….

Se Paciente si estás realmente COMPROMETIDO con tu RETO, porque la IMPACIENCIA siempre matará tus sueños, tus valores y tu ser. La Paciencia te hará disfrutar del camino, te hará conocerte y te llevará a la META que de verdad te mereces.

La última moda: El AutoMentoring.

Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol“.

AUTOMENTORINGEn los años 90, fue la moda de “Especialista en Riesgos Laborales”. En el año 2000, vinieron los cursos de informática,.. En el 2008, con el comienzo de la crisis, empezó la moda del emprendimiento, y de ser tu propio coach….y hoy en el 2015, ha llegado una nueva moda, que ni los cazatalentos, se habían enterado… EL AUTOMENTORING.

No me gusta ser un rebelde, no me gusta meter el dedo el ojo, bueno que leches, ¡¡ME ENCANTA!!, me gusta hacerte remover del asiento cuando lees los artículos, y la verdad que últimamente tengo la sangre en ebullición con este tema.

España es un país de modas. Es así de fashion y de duro a la vez. ¿Qué la moda es hacerse un master de IT? TODOS a hacernos un master de eso.. ¿Qué la moda es un Master de Diseño en 3D? Pues todos como “borregos” a hacer el master en cuestión, que es la moda y tenemos que estar en la moda.

¿Dónde queda el preguntarnos el qué nos gusta de verdad en la vida? ¿El para qué valemos?

¿Dónde está el propósito en tu vida? A lo mejor es ser arquitecto y como todo el mundo hace cursos de IT, ¿Tú también?.. Como dirían las madres: ” Si Jorge se tira por el puente, ¿Tú también?”…

Pero llevo un tiempo leyendo artículos, sobre que uno ahora tiene que ser su propio mentor. Que eso del Mentoring es sobre uno mismo, ni más ni menos.

Para quien no conozca qué es el Mentoring, es cuando una persona te acompaña en un nuevo camino, ya que ella ha pasado lo mismo que tú en esos momentos. Puede ser en términos profesionales, que te enseñe el funcionamiento de una máquina, como a nivel personal.

¿A qué recuerdas que tú también has tenido un mentor en tu vida? Pudo ser tu padre, tu madre,  tus hermanos, tu jefa de equipo en esa tienda que tanta ilusión te hacia trabajar, un compañero de trabajo o un buen amig@ que te alentó cuando te separaste de tu pareja..

Personas que nos ayudaron en algún momento cuando teníamos miedo, dudas o vergüenza a hacer algo que sabíamos que teníamos que hacer, pero no nos atrevíamos…

De primeras quiero decir que los artículos que he leído, tienen algo en común, que dicen que los mentores, SI, que te pueden ayudar, pero como uno mismo , dicen que no hay nada…

¿Perdona?

No lo llames Automentoring, porque está en total discrepancia con el significado de la palabra. Me da igual el nombre, pero no AutoMentoring.

Cuando estamos perdidos, cuando estamos con miedo, cuando queremos entrar en un campo desconocido por nosotros, la verdad que no somos nuestros mejores mentores. Seamos así de claros. Porque si fuera así, nadie iría al psicólogo, todos nos quitaríamos los dientes cuando nos dolieran sin ir al dentista, o no existirían los psiquiatras ante traumas que tenemos, porque nosotros “seríamos” tan buenos, que nos resolveríamos los problemas, nada más que surgieran en nuestra vida. Ni tampoco existiría Yoda en la “Guerra de las Galaxias” ayudando a Luke SkyWalter para combatir a Darth Vader.

¿De qué vamos?

El ser humano es un ser que tiene un potencial mucho más del que él se imagina, pero solo, muchas cosas no puede hacerlas, queramos o no.

Un mentor te ayuda en un campo en el que tú quieres introducirte, y él tiene ya experiencia. Yo considero que tengo 4 mentores y desde aquí, siempre les estaré agradecido por muchas cosas. Me ayudan y han ayudado cuando me quería introducir en ámbitos en los que el miedo, la incertidumbre y el fracaso me daban la bienvenida , en vez de la ilusión y motivación.

Cuando estamos en esas situaciones, buscamos qué y quién nos puede ayudar. Porque si quiero adentrarme en la sabana brasileña prefiero ir acompañado de Frank de la Jungla, que no por hacerme preguntas, y sentir que puedo adentrarme solo en ella, lo vaya a conseguir. ¡¡INCONSCIENTE!!

De jóvenes nos dicen que oír nuestra voz, nuestro instinto en esta sociedad no está bien visto, que tenemos que seguir los “dictámenes de la sociedad”, si no queremos salirnos del rebaño. Pero ahora nos dicen, que seamos nuestros propios mentores, que escuchemos nuestra voz, y que aunque haya buenos mentores, que mejor seguir nuestra voz, que los demás no nos pueden ayudar.

Pues vuelvo a repetirlo, gracias a mis mentores profesionales, a mis padres, y a la gente de la que aprendo y aprenderé, porque me han enseñado más de lo que se imaginan y me podría yo imaginar.

Si hubiera seguido mi voz en muchas ocasiones, te digo que no hubiera seguido con mi sueño de mi empresa, tenía miedo a dar el siguiente paso. Y por muchas preguntas que me hacía, sabiendo que era lo que quería, si no tenía a nadie que me acompañase en el mismo, que supiera donde estaba pisando, no lo iba a hacer, por muy “machote” que pensaba que era.

¿Qué pasa, que ahora nos tenemos que olvidar de todas las enseñanzas de nuestros abuelos, padres, porque tenemos que seguir nuestro corazón? ¿Tenemos que olvidarnos lo que dicen nuestros padres, con más experiencia que nosotros, porque solo tenemos que hacer caso a nuestro corazón?

Me gusta ser rebelde, me gusta ser “Enfant Terrible”, pero tengo que reconocer dos cosas, que muchas veces he tenido que dar razón a mis padres, a mis mentores, en situaciones en las que yo pensaba que tenía razón y no era así. Pero también como en otras ellos estaban equivocados, porque al seguir mi corazón, conseguí lo que yo sentía que así era.

Ni seamos unos radicales, egoístas e inconscientes… ni tampoco unos “borregos” siguiendo al pie de la letra lo que digan los demás.

Los mentores han tenido y deben tener siempre un papel importante en nuestra vida. No sabemos los que más por mucho que nos diga nuestra intuición que demos el paso. Anda que no me he llevado leches gracias a mi intuición, por chulo, me las he llevado.

Los mentores han tenido un papel muy importante en la sociedad. Steve Jobs no sería quien es gracias sin sus mentores, Andy Stalman, Robert Kiyosaki, muchas de las personas que he entrevistado, han tenido y siguen teniendo mentores a los que escucharles en determinados momentos. Y siempre dan gracias en sus entrevistas, por los aprendizajes vividos junto a ellos.

¿Qué hubiera sido de Steve Jobs sin la aportación de sus mentores? Seguramente no trabajaríamos con Macs ni Iphone, entre otros.

Yo cuando busco a un mentor, no busco conseguir lo mismo que él ha conseguido, yo lo que quiero es aprender de él, de sus experiencias, de sus vivencias, sus miedos, fracasos, de todo.. en el ámbito en el que quiero desarrollarme, aprender y luego aplicarlo a mi camino. No seguir su propio camino.

¡¡Yo soy yo y punto!! No me molan las imitaciones.

AutomentoringYo no quiero ser Steve Jobs, no quiero ser Robin Sharma, o Rafael Nadal, quiero ser yo mismo, pero si antes de empezar, durante el camino y después de él, tengo una persona que lo ha recorrido, que me advierte, recomienda y enseña cosas que yo no veo, ¿QUÉ MÁS PUEDO PEDIR?

Nosotros mismos nos auto flagelamos cuando tenemos problemas, nosotros mismos nos hundimos más cuando tenemos miedo, ante nuevas situaciones, y ¿nosotros mismos vamos a ser quienes nos saquemos del hoyo o demos el paso adelante? ¡¡SIEMPRE es Recomendable, siempre tenemos al lado personas que nos acompañan por el camino!!

SOLOS NO PODEMOS. Si, debemos ser nosotros quien de el paso, pero no llegaremos a la meta solos.

El instinto me ha llevado a situaciones soñadas, pero también me ha dado leches increíbles. Es un bastón increíble la intuición , pero si viene acompañada de la experiencia de otras personas, te impulsa aún más.

El mentor que te cambia la personalidad, no es un mentor, es un estafador y más si te cobra por ello. Y tú por dejarte cambiar la personalidad. Tienes que ser tú mismo siempre, con tus sueños, con tus miedos, con tu poder de decisión, como he dicho antes, tú eres el único que decide, y no puedes cambiar tu sueño, porque tu “mentor” ha dicho que es imposible o se ha querido “apropiar” del mismo.

Nos dicen que nos tenemos que preguntar en situaciones criticas: ¿Cómo puedo salir yo de aquí? Y no depender de la agenda de nadie para la hora de tomar decisiones. En lo 2º estoy totalmente de acuerdo, tus decisiones no pueden esperar en muchas ocasiones de si tienen la agenda libre o no, porque el tren se marchara…. pero vuelvo a repetir, que no podemos ser nuestros propios mentores, porque no tenemos experiencia en el mundo que queremos entrar, y aunque creamos que tengamos mucha, nunca tenemos el poder de ver todos los lados de la realidad.

¿Y qué te responde, que puedo hacer yo para salir de aquí, en una situación critica? El cerebro es muy “perro” y lo que te va a contestar es “sal corriendo y déjate de tonterías“. Poco aprendizaje podemos sacar cuando no somos dueño de nuestros pensamientos.

Así que por favor, NO a la nueva moda del AUTOMENTORING, porque:

.- Aunque tu intuición, tu instinto, tus ganas, te digan que tienes que dar el paso, a pesar de las circunstancias, SI HAZLO, porque la oportunidad quizá no vuelva a pasar nunca más, pero no te creas el “sabelotodo” en ese campo, tu confianza esté en nivel estratosféricos y que eres el rey del Mambo, porque siempre, habrá gente mejor que tú, que sabe más que tú, y que te puede ayudar más que tú mismo.

.- Seamos generosos, y demos una oportunidad a aquellas personas que saben más que nosotros. Escuchémoslas. Nuestros empresarios jubilados con empresas de éxito, o aquellos que fracasaron y se reinventaron, nuestros padres que aunque pensemos que con los años “están chocheando”, sólo son personas con más experiencia, démosles una oportunidad, y seguro que nuestra vida, produciría un salto más consistente.

.- Si en la educación americana, y en muchas otras, desde pequeños, ya hay mentores para ellos. ¿Por qué nosotros, vamos a ser tan chulos, y vamos a ser nosotros nuestros propios mentores? ¡¡Así nos va!!.

.- Escúchate pero también escucha a los demás. Seguro que aprendes algo.

Más vale 4 ojos yendo hacia tu meta, que no solamente 2. No seas chulo y escucha a tu mentor. ¿O acaso rechazarías las experiencias y consejos de Amancio Ortega o Rafael Nadal si los tuvieras a tu lado?

Dar y Recibir

Todas las cosas que salen de ti, regresan a ti. Así que no es necesario preocuparse por lo que vas a recibir. Mejor preocúpate por lo que vas a dar”.

Dar y recibirMi definición de vida, es sencilla y fácil de entender : DA , PORQUE SIEMPRE RECIBIRÁS.

Si, picarones, en TODO.

Damos amor, damos alegría, damos la propina a nuestros sobrinos, damos nuestros conocimientos a la empresa o a nuestro proyecto, damos un beso a la chica que nos gusta, damos las gracias al camarero que nos trae el agua, damos gracias por un nuevo día… Todo el día estamos dando a los demás, y si no es así es que estás viviendo en una cueva.

Nos han enseñado y ahora aún más, que en la vida, para recibir, primero tenemos que dar. Pero cada vez se oye más frases como:” Que de otro, ya me he cansado de ser un panolis, me he cansado de ser el tonto de turno, ¿cuándo toca mi turno de recibir?…”

Es uno de los peligros de dar más de lo que recibimos.  Queremos el retorno de la “Inversión” lo antes posible, y si no hay que dar, mejor.

Tenemos nuestro orgullo, y aunque nos haga felices, ver la cara de nuestros hijos cuando les damos un regalo, de nuestra pareja cuando le damos una sorpresa, o de los asistentes a nuestra conferencia por ayudarles con la misma, seamos claros, también nos gusta recibir, cariño, apoyo, aliento, gratificaciones económicas o emocionales por nuestro esfuerzo.

Sé que estaréis pensando, “Si das, no tienes que pensar en que se te devolverá, ya la mayor recompensa es ver sus caras o sus gracias…” Estoy de acuerdo, pero cuando llevas esforzándote, dando todo lo máximo de ti y más, y no recibes nada de nada… La verdad que te empiezas a “cagar” un poco en todo y a dudar de si de verdad lo que estás haciendo está valiendo la pena.

Te “cagas” en todo cuando vas al gimnasio y das lo máximo de ti y ves que no pierdes kilos. Te cagas en todo cuando da lo máximo de ti en tu pareja y solo recibes reproches o más exigencias, te cagas en todo cuando te esfuerzas por ascender durante tiempo en tu empresa, y llega el “cuñado” del jefe y asciende al puesto de trabajo que tú estabas luchando… TE CAGAS EN TODO. ¿O me estoy confundiendo?

Y en esta situación, tienes dos opciones, 1 es el bando de los mediocres, en los que se quejan por su vida, en los que intentaran cohibir a los demás para que no intenten sus sueños o en los que triunfan,  y el otro bando, en los que luchan hasta la última gota de sudor por lo que realmente quieren.

¿Cuál quieres estar tú? ¿En cuál estás?

A pesar de no obtener resultados, sabía que lo que quería era escribir, era lo que estaba haciendo… y aunque quise tirar la toalla, miles de veces, algo me decía, “sigue, no tires la toalla..” y gracias a eso, estoy aquí ahora hablando contigo.

Otros tienen miedo y quieren tirar la toalla, ante una separación sentimental. Son años con la misma persona, tienen miedo a no saber estar solas, al qué pasará en su vida… y quieren tirar la toalla, dudan de la decisión tomada, aunque el porqué de su decisión, fuera su verdadera felicidad.

En esos momentos, en los que te cansas de dar y no recibir, son los momentos en los que estás cerca de tu éxito o cerca de tu fracaso, la decisión depende de ti.

Otro de los “problemas” de dar mucho y recibir poco, ocurre en los reconocimientos personales y profesionales. Das a los demás tus gracias por lo hecho, les alientas a que se superen, les motivas para que sigan haciendo su trabajo, y parece que con el tiempo, si no recibimos un gracias, o un “SIGUE ASÍ” simplemente por abrir la puerta a nuestro jefe, compañeros o demás, ya baja su motivación y/o compromiso. Dudan ya hasta de sí mismos.

El dar reconocimiento, hay que saberlo hacer. No hay que darlo en todo momento, sino en los momentos concretos. Porque si no lo “bueno” se convierte en rutina y no produce los resultados deseados.

Me he dado cuenta, que muchas personas dan a los demás. ¡¡Qué bonito!! Pensaba al principio, pero luego lo que querían era manipularlos. Ayudar a los demás conduce al éxito, pero no es un método para manipularlos, para llegar lo antes posible al mismo.

Conozco personas que daban todo por los demás. Alucinabas, la verdad. ¡¡Que generoso!! Pensabas, pero luego venía la consecuencia. “Yo te he dado todo, y ahora tú no me haces caso, Yo he estado ahí en todo momento por ti, y ahora debes hacer esto por mí…”

Desconfía de los “MUY” generosos en determinadas situaciones, puede haber gato encerrado.

dar y recibirDa siempre y vuelve a dar. No hay precio, el recibir a tu esfuerzo un abrazo, un te quiero, un gracias, tiene mucho más valor que a veces, el dinero. Dar te lleva al éxito, como bien dice Adam Grant en su libro “Dar y recibir. Por qué ayudar a los demás conduce al éxito”.

Si, es lo mejor y a mí me ha supuesto y supone mucho en mi vida el dar, pero que no te tomen como un “tonto“, por favor. Por mucho que des, para que conozcan tu producto, tampoco es para que la gente se aproveche de la situación. Si eres una persona empática, está genial, pero si sabes que la otra persona no tiene buenas intenciones contigo, por mucho que intentes entenderla, no la cambiaras, acabando con “cicatrices”, seguro.

Da, pero no te quemes haciéndolo. Pon límites.

Da pero que no te hagan sentir un “felpudo”. Da, pero no sientas que los demás se están aprovechando de ti. Da pero no sientas, aunque no quieras reconocerlo, que los demás te están “pisoteando”, por tu buena voluntad.

Te propongo un juego, contra la “tacañería” que vivimos en esta sociedad. Es fácil, no hay que estudiar ni nada parecido. ¿Te apuntas?

.- Da 1 cosa diferente todos los días durante 1 semana, ¿Es fácil?. Da un te quiero a esa persona que no se lo dices, da ese contacto a esa persona que le podría ayudar en su trabajo, da un abrazo a tus padres, da un gracias a tu vecino insoportable… Da algo que no das 1 vez al día.. y al final de la semana, pregúntate como te sientes.

YA TE LO DIGO, INCREIBLEMENTE ALEGRE POR HACER FELICES A LOS DEMAS.

DA Y SIEMPRE, RECIBIRÁS. El DAR, el AYUDAR a los demás, te lleva al ÉXITO. El darte hacia tus sueños, siempre te recompensará.

¿A qué eres adicto?

La adicción nunca debería ser tratada como un delito. Debe ser abordada como un problema de salud” dice R.Nader.

AdicciónAntes de empezar, me gustaría decir una cosa, y quiero que se tome con toda la seriedad, con la que siempre escribo todo.

Reconozco que soy adicto a las “chuches”.

Si, a todos nos gustan. Pero me he dado cuenta, que cuando las he “engullido” y no disfrutado, es cuando, me sentía “desconectado” de mí, de la sociedad en la que me encuentro.

Y si, me reconozco un adicto, si se puede decir así,  porque cuando me encontraba en una situación parecida, en vez de preguntarme: ¿Qué te pasa? ¿Cómo solucionarlo?… Me iba a comprar las chuches, para olvidar y no pensar en la situación.

Sé que algunos se estará riendo, “adicto a las chuches”. Reconozco que están muy buena. Pero antes las engullía, no las disfrutaba, por mi ansiedad, por mi ansia de querer olvidarme de la vida, de mis problemas… Entre otras cosas, ahora me dí cuenta porque volví de Madrid con 20 kilos de más.

Quería olvidar mi vida, quería desconectar de mi vida, a través de las chuches. A otros les da por otras cosas para “desconectar”..

Pero vivimos en un mundo, el actual, que no solamente, utilizamos el dulce para irnos de esta vida. Otros utilizan el sexo, los teléfono móviles,  adicto al apego hacia las personas, las drogas o las compras compulsivas entre otros…

Lo utilizamos para olvidar lo que nos está pasando, para olvidar el presente.

Todos conocemos o hemos tenido amigos, que se han drogado alguna vez o han salido de un proceso de desintoxicación, de cualquier sustancia o situación.

Fijándome en muchos de ellos, me he dado cuenta de que las adicciones se producen en ambientes en los que escasean la felicidad, el amor o unas buenas relaciones.

Un ambiente en el que se promueve el amor entre los participantes, en el que se aprecia el papel de la persona dentro del grupo, se aprecia sus esfuerzos, logros y personalidad, no creo que mucha gente necesite, “sustancias” para desconectarse de un mundo en el que no se siente a gusto.

Muchos no se sienten a gusto porque no les aceptan por su condición sexual… otros porque no se encuentran a sí mismos, otros porque no se sienten escuchados, por su baja autoestima…

Todos tienen un porqué para desconectarse de la realidad y crearse un nuevo mundo aparte.

Son personas que les da miedo vivir el presente.

Me daba mucho miedo darme cuenta de mi presente. Estaba solo en Madrid, era la 1 vez que tenía que sacarme las castañas del fuego yo solito, sin nadie a mi lado, tenía miedo a todo… Y al no conseguir mis sueños, con la “comida”, quería evadirme de tomar soluciones, de mis responsabilidades… De lo que me estaba pasando.

En esta sociedad, apartamos a todo el mundo que no nos gusta. Apartamos a los enfermos, apartamos a los feos de las revistas de moda, apartamos de nuestra vida quienes no opinan como nosotros, y apartamos a los adictos de la sociedad…

¿Tienes algo que se sale de lo normal? ¡¡Fuera, no te queremos!!.

Hace unos días, le pregunté a una de estas personas, que hubiera pasado, en los momentos en los que se encontraba así, le hubieran dado un abrazo, le hubieran dicho un te quiero o te hubieran preguntado: “¿Qué sientes?, si hubiera cambiado algo”.

Empezó a llorar, me dijo que su adicción, era una llamada de socorro, ante unos cambios en su vida que no había sabido asimilar y que no quería ver.

¿Cuántas personas “adictas”, en vez de creer que necesitan perder peso para “sentirse” dentro del grupo, o drogas que le “dan el poder” sobre sus vidas, lo que necesitan es un “ te quiero”, “eres genial” o un simple “GRACIAS”?

¿Qué pasaría si en vez de apartar a esas personas “ no gratas “ de nuestras sociedad, hiciéramos lo posible, por ayudarles a descubrirse y a engancharse de nuevo a la vida?

No quiero decir, que todas enfermedades, se solucionen dando amor, con un te quiero o un gracias. Ni estoy en contra de proyectos que ayudan a la desintoxicación..  Pero SI, que habría que decirlo más, Si habría que abrirnos a los demás, y SI crear más vínculos con los demás. Todos necesitamos palabras así y quien menos lo esperamos , lo necesita mucho más aún.

AdicciónVivimos en una sociedad, en la que nos hacen sentirnos vulnerable a las adicciones. Si no estás en el peso adecuado… no estarás dentro del grupo… Si no eres guapo… no saldrás con nosotros… Si no tienes un Ipad… no entraras a trabajar con nosotros… Si no has ligado todas las noches, ya eres de otro bando…. Si no hacemos lo que “dicta” la sociedad, nos apartan. Ya no somos considerados uno más del grupo, y el ser humano, es un ser de grupo, de rebaño. Se tiene que sentir “protegido” por la manada, porque sino eso de ser el “excluido” no mola.

Sino que se lo digan a personas que sufren bullyng y utilizan el alcohol, las drogas para evadirse u otras cosas peores, para evadirse del presente que están viviendo.

Todos nos hemos hecho alguna vez esta pregunta: ¿Para qué hemos venido aquí? ¿Por qué estoy aquí?

Cuando no sabemos responderla, nos sentimos perdimos, nos dejamos llevar por la “corriente”, por los miedos, por el qué dirán. Pero otros utilizan otros “métodos” para evadirse de esa realidad, de esas dudas de no saber para qué han venido, sus talentos o en qué son buenos…

Por eso nos da miedo preguntarnos, porque no nos gusta saber la respuesta y las consecuencias que puede haber tras su descubrimiento.

No nos gusta vivir el presente, no nos gusta ser nosotros mismos tener el poder de crear nuestro futuro, no nos gusta ser nosotros quien resuelva nuestras dificultades, no nos gusta el miedo, la incertidumbre, el cambio, no nos gusta vivir en el presente, que es lo único que tenemos. No nos gusta las enfermedades… no nos gusta nuestra vida, y por eso, buscamos “placebos” que se acaban convirtiendo en adicciones.

Tenemos muchos avances tecnológicos, ordenador, whatsapp, Line, facebook, viajamos en trenes de alta velocidad, es la ostia, la verdad… pero cada vez nos encontramos más solos. Por mucho que tengas 5.000 amigos en Facebook, ellos no van a solucionar tus problemas, ellos no van a echarte una mano y SI esos amigos, esa familia que tienes a tu alrededor, serán quienes lo hagan, si necesitas de su ayuda.

El mayor regalo que nos han dado, es y será el presente. Vivir la vida, con sus lluvias, soles, miedos, alegrías,.. es un camino con más aventura que Indiana Jones. Y cuando menos te lo esperas, descubres para qué has venido aquí, tú POR QUÉ, tu motivación… Has descubierto el gran regalo de la vida, ahora tienes que darlo, tienes que ofrecerlo a los demás.

Engánchate a la vida, es dura, es perra, pero es preciosa, porque todos días aprendes algo de ella que te hace mejorar, progresar, te hace ser un poco mejor, te hace conocerte más. Siempre  te da regalos.

Engánchate a la vida y no cortes la conexión con ella.

¿A qué eres adicto? ¿Qué te da miedo y utilizas eso para evadirte? ¿Por qué? ¿Te gustaría pedir ayuda?

 

 

Actitud ante las dificultades

A veces el llanto hace más beneficio que la risa” decía Pedro Muñoz Seca.

EmocionEstoy escribiendo estas líneas entre lágrimas.

Mucha gente me ha preguntado si el escribir era una terapia. Terapia es enfrentarme a un miedo. Si fuera una terapia, escribiría y lo tendría en el cajón de mi cuarto. Pero para mí enfrentarme a un miedo, es además, publicarlo.

Ya me da igual que me tomen por un “sensible” , romántico o lo que sea, ¡¡ME LA BUFA!!.

Llevo unos días de bastante emoción.

Me instruyeron, como a muchos de mi generación, que eso de llorar, es malo, que no es de hombres, que no eres valiente, que eres de todo, menos guapo.

Cuando lloraba, me decían que tenía que parar, que era demasiado sensible. Y durante un tiempo lo hice, deje de llorar. Quería aparentar que ya era “maduro”, ya era un “hombre”, o al menos lo que me decían que era un hombre.

A veces me retenía las ganas de llorar, porque no quería volver a los reproches, tenía miedo al qué dirían. Quiera que me tuvieran como uno más, quería sentirme “integrado” en la sociedad.

Pero el “retener” tus emociones, puedes hacerlo un tiempo, pero siempre acaba teniendo consecuencias. Malos “humos”, dolores de cabeza, de hombro… No sabemos qué no está pasando, si todo va “bien”.

¡¡ESTÁS RETENIENDO TUS EMOCIONES, LLORA, COÑO, SI ES LO QUE QUIERES HACER!!.

Y llevo varios días dando forma “liquida” a mis emociones ,a través del llanto.

¿Qué emociones estoy viviendo?

El pensar que no puedes , que es imposible, y darte cuenta, que dando solo 1% más de ti, cuando piensas eso, esos no puede, se transforman en SI PUEDO.

Llevo un mes preparándome para un reto personal muy importante, la Spartan Race. 13 kilometros, lleno de obstáculos, barro y motivación.

Nunca he sido muy bueno en dotes gimnasticas, pero cuando me ofrecieron, como buen aragones, dije SI. Para cabezón, YO.

Pensaba que los entrenamientos serían parecido a los que estaba haciendo ya desde hace tiempo… “Yo podría fácil“, pensaba…

Primer error, ante los retos, nunca te confíes, por mucho que lleves experiencia. Cada reto, cada instante, es diferente en la vida y tienes que enfrentarte a él, con Humildad.

Nada de excesos de confianza en la vida, siempre manten un equilibrio. Confia en tus posibilidad, pero con “apertura” de mente, a descubrir , descubrirte durante el camino.

Y así pasó, el exceso de confianza, me hizo que tuviera ganas de llorar, tras el primer entrenamiento.

Subir y bajas escaleras con un peso en los hombros, correr hacia una pelota y volver, más y más ejercicios, que aumentaban mis ganas de llorar, mis ganas de tirar la toalla..

Entre descanso y descanso, gritaba que no podía más, preguntaba que estaba pasando, si pensaba que yo podría con él.. La impotencia estaba ganando la batalla y con ello mis ganas de llorar.

¿Pero llorar, en un gimnasio? ¿Qué estaba pasando? Eso ni hablar, eso no es de hombres, parecía que me estaba hablando mi “educación”. Pero era lo que quería, llorar, por impotencia, por rabia, porque no estaba consiguiendo lo que quería, porque sabía que podía pero no tenía fuerzas, me sentía limitado.

Entre serie y serie, me fui al espejo y cayó por mi cara, la primera lagrima. No la retuve. Era así como me sentía, impotente, triste, me estaban llevando al limite, y no me estaba gustando lo que estaba viendo, viviendo y sintiendo en mi piel.

Tenía dos opciones, o tirar la toalla, y decidir que no seguía con el reto, es decir, un cobarde. O limpiarme las lagrimas y seguir adelante. Escogí la 2 opción.

miedoEn ese momento, también tengo que dar gracias a una mentora que tengo para este gran reto, Eva. Nos da miedo tener mentores, gente que sabe más que nosotros, porque no nos gusta que nos digan que no vamos en el buen camino, que nos estamos equivocando. Gracias a ella también, me di cuenta, que iba a costar, que todo cuesta, pero que lo estaba consiguiendo, que todo dependía de mí, que no tirase la toalla, que estaba en el camino correcto. Gracias desde aquí, por tu sonrisa en todo momento, por llevarme hasta el limite y por la música que ameniza nuestros entrenamientos.

Me limpie las lagrimas y seguí. No sé de donde habían salido las fuerzas , pero subí las escaleras con más fuerza, subí el balón medicinal a más altura y las pesas de más kilos. Exhausto llegué a casa y mirándome de nuevo al espejo, empecé a llorar , pero esta vez estaba sonriendo.

Reconozco que en eso, soy un poco Geminis. Un poco “trastorno bi-polar“.

Ese lloro delante del espejo, me demostró que todo tiene su porqué. Me decía que tenía dos opciones, seguir intentándolo o tirar la toalla, cosa que siempre había hecho.

Mi cabeza me estaba diciendo que era imposible, que no podría, y el hecho de haber dado un paso más, cuando antes hubiera tirado la toalla, me demostró, que los problemas son tan grandes como tú quieras creértelo. Un paso más, es la diferencia, entre la mediocridad y el éxito.

Me preguntaba que estaba haciendo, para qué estaba haciendo ejercicios que nunca había hecho, si seguramente, habría gente más preparada que yo. Pero la vida siempre nos pone por delante retos que ella SI sabe que estamos preparados para superarlos.

Yo soy el único responsable de mi vida. Si hubiera tirado la toalla, no me podría haber quejado, que luego el día de la prueba, me lamentara porque no estuviera en la parrilla de salida. Y si conseguía resultados, yo sería también el único responsable. Quería o no, el único responsable en ese situación, era yo. De mí dependía todo, de ti depende todo.

La falta de perseverancia en la vida, me había llevado a quejarme por todo. La culpa la tenían los demás… Lloraba y lloraba, echando la culpa al mundo de mi desastre. No tenía fe en mi, a las primeras de cambio, ya quería un nuevo cambio. Lloraba por algo que yo mismo había desechado.

Ahora sé que me faltaba un verdadero deseo, un por qué, por el reto. Y este reto, me encanta, lo deseo, sueño con él.

Lloraba mientras lo pensaba, había pasado de una vida de lamentos, de quejas, de miedos, del que dirán, de sueños desvanecidos, a una vida de ilusión, pasión, confianza, fe… Una vida de que te entran ganas de vivir al 100%.

En el mismo día , había vivido una emoción desde los 2 lados.  Desde el miedo a la felicidad. ¿Y cómo había sido ese transito? Sé que alguien diría, que soy géminis y un poco más allá que acá, pero simplemente fue con la ACTITUD ante la vida.

Actitud para enamorarme de la incertidumbre. Actitud ante los retos. Actitud ante las caídas, Actitud a mostrar mis emociones sin vergüenzas ni miedos. Actitud a vivir el momento y llorar si siento que hay que hacerlo.

MUESTRA TUS EMOCIONES, LLORA SI TIENES QUE HACERLO. LLORAR es la muestra liquida de tus emociones. Jamás las reprimas.

Lloro viendo “Cuando un hombre ama a una mujer”, o cuando alguien dice te quiero a alguien por la radio, o sintiendo los abrazos de mis sobrinos cuando vienen a casa… soy sensible, me gusta oír a Metallica y beber whisky , y por eso no quiere decir, que no sea un chico sensible, que no tenga sentimientos, que no tenga actitud ante los retos de la vida..

Si mostráramos más emoción ante lo que nos da la vida, ante lo  que sentimos en esos momentos, SI SOMOS MÁS NOSOTROS MISMOS, OTRO GALLO NOS CANTARÍA.

Llora si tienes que llorar, pero no te quejes si tiras la toalla que no estás consiguiendo tus resultados soñados.

LLORAR LIMPIA, LLORAR ES LA LECHE. ( Pero tampoco te “enganches”).

¿Cómo afrontas los retos? ¿Y las emociones?

¿A qué esperas para hacerlo, Canalla?

Nunca cambiarás las cosas luchando contra la realidad existente. Para cambiar algo, construye un nuevo modelo que haga obsoleto el actual” decía Buckminster fuller.

Liderazgo CanallaY eso es a lo que has venido, a crear un mundo diferente. El que hay, no te gusta y lo sabes. Siempre te ha rondado la cabeza de hacer algo que pusiera patas arriba tu mundo, el mundo que te rodea. Que te hiciera feliz vivir en él, cosa que ahora no pasa.

Se te han ocurrido ciento de ideas. Aún las piensas, y sonríes. Pero se han convertido es una ilusión inalcanzable. ¿Pero quien dice que no es posible? ¿Los demás? ¿Tú?

Mira, esos son puras excusas. Eso son miedos. Y desde ahora, al miedo te lo vas a llevar de juerga contigo todos los días.

¡¡YA VALE!!

Simplemente HAZLO.

Has venido a esta vida, a hacer algo más grande que tú. Tienes un propósito y sabes cuál es. Es dar a los demás ese talento que tienes, y que hasta ahora, TÚ MISMO, has enterrado en miedos, excusas y vergüenzas.

Así que hazlo. ¿Quién te lo impide? Pero te digo de antemano, todo lo que vaya a salir por tu boca, serán excusas, que NO ME LAS CREO.

Has venido a liderar tu vida, no a que otros la lideren. ¿O es que cuando lo han hecho los demás te ha dado resultados satisfactorios? Me parece que no, por lo que veo en tu cara.

Has venido a liderarte, has venido a ser un ¡¡Canalla!!.

Cuando haces eso que tanto te gusta, te lo pasas en grande. Reconócelo. Se te ilumina la cara, sonríes, se te pasan las horas como si fueran segundos. Disfrutas leyendo libros sobre eso que te vuelve loco, ves hasta reportajes en otros idiomas que no entiendes, todo por formarte más, pero eso si, que nadie se entere de lo que estás haciendo.

Leches, la vida son dos 2 segundos, y 1 lo estás pasando con miedo para que no se enteren de lo que estás haciendo y otro segundo, disfrutando de tu pasión.

¿A qué sería la leche, pasar los 2 segundos que son la vida pasándolo bien? ¿A qué es tu sueño levantarte todos los días y saber que te lo vas a pasar bien? Te estoy viendo y sé que es así.

¿Me puedes decir a qué esperas?

La vida está para pasarlo bien, y si tú te lo pasas en grande haciendo eso, ¿ A QUÉ ESPERAS?

Pero lo que te pasa, que tienes delante de ti la oportunidad por la que siempre has soñado, has luchado, pero no das el paso adelante. Seamos claros, que te haces “popo” y eso de los valientes, no va contigo.

¿Es así o me confundo?

No te sientes como Shrek que va al castillo a salvar a la princesa, no te sientes como cuando eras pequeño que te atrevías a adentrarte en cualquier bosque creyéndote Conan “El bárbaro” mientras arrasabas con todo lo que tenías por delante.

¿Dónde está ese chico, ese valiente?

Está en ti. Pero lo que te pasa ahora, que a la hora de tomar una decisión, piensas en los demás antes que en ti. Y así te ha ido. “Es que Juan no me verá… es que Pedro no sé que me dirá… Ya no será lo mismo… Es que…”.

Mira, excusas. ¿Lo que quieres hacer es lo que siempre has soñado? ¿Lo que estás haciendo te hace más feliz que nade en el mundo? O ¿Es qué la vida que llevas de rutina, miedos, tonterías, te hace feliz y te hace sentir valiente, capaz de superar cualquier reto y conseguir cualquier cosa en la vida?

Se valiente, leches, y da el paso hacia tu sueño, hacia tu felicidad. ¡¡Canalla, Vamos!!

Dando el paso, superando el vértigo, te estás desafiando. ¿A qué mola enfrentarte a ti mismo?

Te estás enfrentando durante el camino a tu ego, a tu sentido común del pasado que te ha llevado a dónde estabas, te enfrentas a personas que “por tu bien” te dicen que te quedes “calentito” en el sofá y veas la vida pasar, mientras tus sueños se van por el W.C.

Desafíate, pero no cuando des el paso adelante, si no en todo momento. Desafiándote, te conocerás como nunca lo has hecho, descubrirás cosas de ti desconocidas, cosas que no te gustarán, claro está, pero también talentos que tenías dormidos y que te van a ayudar por el camino.

Luchar contra uno, desafiarte, ponerte retos, es el mejor de los juegos que puedes probar en tu vida. Pero además, siempre ganas tú, ¿Qué más puedes pedir?.

Pero eso sí, en el camino hacia el castillo de tus sueños, no pidas que nadie lo haga por ti, o que te lleven en “coche con un chofer”. Este camino lo vas a tener que hacer tú solito. Si, no me mires así, tú solo y no me pidas el comodín del público, porque no hay.

Válete por ti mismo. Sácate las castañas del fuego como dirían las madres, tú solo, porque ya tienes una edad. Los demás han dirigido tu vida, ahora el único capitán, el único que toma las decisiones, se llama TÚ. Jode, la verdad, pero es la única forma que te lideres de verdad, que seas feliz, que consigas lo que te propongas, que consigas realizar el propósito por el cual has venido a este mundo.

¡¡NADIE TE VA A TRAER TUS SUEÑOS A LA CAMA, EXCEPTO LOS SOMNIFEROS!!.

disrupciónPero cuando vayas hacia tus sueños, no seas como los demás. Tú no eres así. Tú eres único. No sigas las normas que has leído en libros para conseguir éxitos. ¿Por qué? Porque la gente de éxito, la gente feliz, sigue su intuición, sigue sus instintos, no siguen los libros para el éxito, la felicidad, o como aprender a cocinar en 5 minutos.

¡¡Eres un Canalla, eres especial, eres la leche…!! Y los canallas son innovadores, siguen sus instintos, sus intuiciones. ¿Crees que será difícil hacer algo innovador siguiendo tu corazón? Creo que será lo más fácil que hayas hecho nunca.

El camino será difícil. Te caerás, te levantarás, te volverás a caer, dudaras, pensaras de todo, no verás resultados, no verás nada, volverás a dudar…. Un camino muy “entretenido”… pero por favor, disfrútalo.

Del éxito te aseguro que no vas a aprender tanto, como del camino que estés recorriendo. Verás que eres capaz de muchas más cosas de las que te imaginabas. Qué cosas que pensabas que te servían y personas, no valen para nada, más bien son molestia, que la felicidad es ser uno mismo, es superarse. Descubrirás que en la vida, no tendrás nunca otra cosa que no sea el instante, el ahora, y eso lo tienes que aprovechar, observar, disfrutar.

Y lo que vayas a hacer, hazme otro favor, HAZLO BUENO, HAZLO DE CALIDAD.

Hasta ahora has conseguido cosa, cosillas. Pero lo que quieres conseguir, el liderarte a ti mismo, el conseguir tus sueños, tienen que ser y son, mucho mejor de lo que has hecho hasta ahora.

Ahora que eres tú mismo, ahora que eres un canalla, tienes que tener un lema siempre en tu mente: ¡¡ABAJO LA MEDIOCRIDAD Y ARRIBA LA EXCELENCIA!!.

Ya vale de hacer lo que hacen los demás. Ya vale de pensar en pequeño, ya vale de sentirte pequeño. ERES GRANDE, HACES LAS COSAS MEJOR QUE NADIE, HACES COSAS BUENAS Y CON RESULTADOS INCREIBLES.

Y cuando menos lo hayas imaginado, llegará la Magia, lo habrás conseguido.

Es una sensación única, pero no dura mucho. Nada de volverse adicto a ella. A la única sustancia que tienes que volverte adicto a partir de ahora, es a ti mismo.

¡¡Eres un canalla, lideras tu vida!!. Vives en el presente, y tu mentalidad es siempre de excelencia, sabiendo que las únicas reglas que existen, son las que tú sientes, crees y creas para llegar a tu sueño.

Vuélvete adicto a ti mismo. Eres un canalla y eso es la mejor de las esencias.

¿A qué esperas para hacerlo, Canalla?

Alex González Pozo: “Cuando tomes una decisión, entrégasela al alma, no al ego”.

Hoy dentro de la Sección ” Conversaciones con…” es un placer presentar a Alex González Pozo

Alex Gonzalez PozoLo importante no es si se cae el  tenedor, sino saberlo recoger“. Es una frase de Ton Lodder, que Alex lleva por bandera. Y aunque él no lo sepa, desde que lo conozco, me ha ayudado en muchos momentos.

Formado en turismo, con experiencia en los mejores hoteles nacionales e internacionales, a día de hoy, es el Director General del Hotel Hesperia de Madrid. Es considerado como uno de los hoteles referentes de lujo en España.

He aprendido que la única forma de alcanzar el éxito en la vida, es el DAR. Y Alex, así bien lo sabe y promulga en su día a día. Pero no solo profesionalmente, sino también personal.

Un apasionado del ser humano, su formación en Coaching, PNL e Inteligencia Emocional , es un ingrediente más para ser el líder que es. Un liderazgo que forman la escucha, la sencillez, la apertura a nuevas ideas, un provocador de un clima en el que las oportunidades para superarse uno mismo, siempre están al orden del día, en el que las puertas abiertas siempre estarán abiertas para ti.

¿Cuántos de los que hoy trabajan, le gustaría tener un líder en el que se preocupara por su motivación y hubiera un buen clima laboral para desarrollar su talento?  Pregúnteles a los empleados de Hesperia si trabajar así es posible o imposible.

GRACIAS Alex por recordarnos valores, como el compromiso , el afán de superación, de la escucha y del dar,  la humildad, el sentido del humor, el valor ante las oportunidades que la vida te ofrece y la tenacidad ante tus sueños, son esenciales en la vida.  Gracias por forjar equipos allá donde vas, por recordarnos en todo instante el sentido a la palabra hospitalidad, contigo y cada uno de tus compañeros.  Son muchas las conversaciones que he mantenido con él desde que nos conocimos, y a título personal, quiero darte las gracias por recordarme en muchos momentos, que el tenedor siempre tengo que recogerlo si quiero hincharle el diente a mis sueños. Podéis conocer más a Alex, a su trabajo a través de su Twitter , Linkedin. y en su Web.

¿Sabes que tú vida puede ser diferente y aún así no haces nada para conseguirlo? ¿Te da miedo romper los límites que tienes en tu mente? ¿Quieres poner patas arriba tu vida y conocer eso que llaman felicidad? ¿Quieres que tu empresa alcance esas cimas que siempre has soñado? ¿Crees que el ambiente de tu empresa tendría que mejorar? ¿Sabes que el antídoto a todos los problemas es el NO escuchar tu corazón? Puedes contactar conmigo a través de Twitter, en Facebook y en Linkedin

.- ¿Quién es Alex González?

Un chico de 37 con corazón de 8 y con cabeza de 40. Reinosano y cántabro de pro. Un tipo simpático, alegre, con sentido del humor al que le maravillan las personas y estar al servicio de ellas. Hotelero de profesión y vocación, amo mi trabajo al que dedico la mayor parte de mi día a día. Inquieto e interesado en aprender casi de todo. Especial interés por el desarrollo personal y profesional de los seres humanos, el coaching, la inteligencia emocional y la PNL.de. Amigo de sus amigos y muy familiar. Me encanta viajar y estar con los míos, conocer gente y por supuesto la hotelería de lujo en la que llevo alojado 17 años.

.- Si echas la vista atrás, ¿Qué has aprendido de tus comienzos?

Sobre todo a ser yo mismo, la increíble capacidad de cambio que tiene la persona de cambiar, evolucionar y desarrollarse. Nadie te va a regalar nada; tu debes de regalar todo, es mi forma de ser feliz. Esfuerzo, trabajo, amor propio. La vida es un ratito…

.- Has liderado muchos proyectos desde sus comienzos, ¿Qué hay que tener en cuenta cuando comenzamos un nuevo camino?

Bueno, es mi trabajo. He tenido la oportunidad de liderar grandes, medianos y pequeños proyectos a nivel profesional y personal que han sido claves en el desarrollo de mi aprendizaje y formación. Todo inicio de proyecto debe de acompañar un estudio de objetivos, recursos, estrategias y plan de acción. Y como dice mi buen amigo Paco Alcaide, el foco.

.- ¿Cuál es el porqué de tu vida?

Me gustan más los para que, aunque por ti, intentaré el porqué. Servir de uno u otro modo a las personas para hacerlas un poquito más felices

.- Con ganas, ¿Qué podemos llegar a ganar en la vida?

Todo. Absolutamente todo lo que uno se proponga. No debemos olvidar que nuestra mente es nuestra única limitadora. Es una cuestión de actitud. No tenemos límites. Si te lo proponess y fijas bien los objetivos y la ruta, es cuestión de tiempo. PS: Acompañar de fuerza de voluntad, perseverancia y sentido del humor.

.- ¿Cómo definirías el lujo?

Alex Gonzalez PozoLibertad, tiempo, servicio, exclusividad, detalle, personalización, experiencia, a medida, iconicidad, unicidad

Es un estado mental-emocional. Eso es el lujo, el resto son adornos. En el lujo trabajas a fondo la propia persona aunque pueda parecer lo contrario. Es una actitud que engloba libertad, tiempo, exclusividad, detalle, experiencia, iconicidad, pero sobre todo, personalización

.- ¿Eres un líder?

Si. E intento ser uno de los buenos. Por eso desde hace años ya inicié mi plan de desarrollo de la habilidad de liderazgo. Tengo la gran suerte de poder desarrollar cada día esta habilidad en mi profesión como Director General de un hotel.   Debes liderar equipos, clientes y accionistas. Pero honestamente, me queda un largo camino que recorrer. Siempre tenemos espacio de mejora.

.- ¿Qué importancia tiene el cliente en un hotel y en cualquier establecimiento? ¿Y las personas que lo integran?

Los clientes son el todo. Son los únicos que tienen la total capacidad de despedirme de mi puesto de trabajo. Ellos son los que deciden si les gusta mi producto y mi servicio del hotel. Si no vuelven, es de alguna forma un despido. Además, hoy los clientes están cada vez mejor formados e informados y son los que al final del día te permiten evolucionar y mejorar tu producto.

El cliente en la hotelería es el leitmotiv. Para ellos creamos, construimos, desarrollamos y operamos cada uno de los servicios y productos del hotel. Los encargados de poner todo eso en práctica son las personas que integran los equipos del hotel. Por eso amo mi trabajo. Yo vivo cada día en medio de todo eso y es algo increíble

.- ¿Qué has aprendido de tus caídas?

Que hacen mucho daño, que provocan dolor, que te hacen evolucionar, que después de ellas esta el levantarse, el reconstruirse, y que hay que aprender de ellas, que son beneficiosas, que cuando te levantas ya eres un poquito más sabio.

.- Si te digo humildad, ¿Qué me dices?

Que es una de las cualidades humanas que más valoro. Se crea en los primeros años y es un placer cultivarla y practicarla de corazón. A mis padres les debo esta cualidad que me la inculcaron a fuego lento y con mucho cariño.

.- Desde que te levantas, tu foco ¿Hacia dónde está orientado?

A la excelencia en mi trabajo y a ser una buena persona. Si haces algo, hazlo con ganas, con corazón, como si fuese la última vez que fueras a hacerlo. Ahí se encuentra la verdadera felicidad del ser humano.

.- ¿Cómo tomas las decisiones en tu vida personal y profesional?

De la misma forma, escuchando a mi corazón y a mi mente. Hay una frase de no se quien, que dice que cuando tomes decisiones se las entregues al alma, no al ego.

.- Un hotel ¿tiene que ser una casa de la eficacia?

Durante cinco años tuve la gran suerte de trabajar mano a mano con Anton Küng (Director General de Ritz Madrid) . El me decía: “El trabajo de un director de hotel es el más sencillo de todos. Solo tienes que hacer que todo el hotel funcione a la perfección

.- ¿Cuál es tu concepto de felicidad?

Creo en los momentos de felicidad. Tiempos que te permiten alcanzar plenitud en uno u otro sentido. La felicidad es un estado temporal de la mente. Para mi, la vida consiste en coleccionar momentos de felicidad y ser capaz de disfrutar de ellos de forma plena

.- Una reflexión para los lectores del blog

Se tu mismo. Todos los demás ya están ocupados.