¡¡Deja de ir a la pata coja!!

No desperdicies el tiempo tocando una pared, esperando que se transforme en una puerta” decía Coco Chanel.

De pequeño nos enseñaban a jugar a la pata coja. Nos decían que era bueno para nuestra coordinación, para divertirnos mientras aprendíamos los números.

Y la verdad que así era. Pero a día de hoy, con la edad “in-madura” seguimos jugando a la pata coja.

Cuando en realidad, tendríamos que saltar, vivir, con los dos pies siempre en el suelo.

Sobrevivimos yendo por la vida a la pata coja.

A la pata coja cuando hablamos de cambios en nuestra vida, pero nos agarramos a la rutina que hemos estado viviendo.

A la pata coja, cuando sabemos que tenemos que dejar a una pareja, pero aún así esperamos que dicha persona cambie, cuando sabemos que no va a ser así.

A la pata coja, cuando sabemos que necesitamos un “lavado” en nuestro proyecto empresarial, pero seguimos aferrando a las “políticas” que seguíamos haciendo hasta la fecha.

A la pata coja, cuando creyendo que vivimos, lo único que estamos haciendo es “sobrevivir”.

Y aún cuando, ocurre algún milagro en nuestra vida, seguimos yendo por la misma a la “pata coja” porque pensamos que no nos lo merecemos o a partir de ese momento, van a ocurrir todas las desgracias en nuestra vida, por haber sido los agraciados con dicho “milagro”.

¿Por qué andamos a la pata coja?

.- Porque nos mueve el miedo, no la motivación.

Se nos llena la boca, hablando de que vamos a cambiar, que vamos a transformar nuestra empresa, que hemos visto que tenemos que hacer, que las cosas ya no van a seguir como hasta entonces…

Nos ponemos el mono de faena, tenemos todo planificado, sabemos qué tenemos que hacer, Cómo tenemos que hacerlo, pero a la hora de dar el paso, el que nos lleve a cruzar el umbral de resultados pasados a un nuevo destino, NO LO PASAMOS CON LOS DOS PIES.

Y donde dijimos que lo íbamos a hacer, que ya estábamos cansados de tantas tonterías, acaba convirtiéndose en frases como: “Es que aún no es el momento adecuado, Es que la culpa de que no dé el paso es de mi pareja…Es que aún no están las condiciones adecuadas…

Más y más “Es qué…” que se resumen en una sola frase: “NO CONFIO EN MI NI CREO QUE PUEDA CONSEGUIRLO”.

Me gusta oír a escritores que expresan que el ser humano el único miedo que tiene es al fracaso. No estoy de acuerdo.

TENEMOS MIEDO AL ÉXITO.

Miedo a darnos cuenta que podemos hacer más cosas de las que hemos hecho hasta entonces, miedo a darnos cuenta que hay características dentro de nosotros, que por miedo , no nos habíamos dado la oportunidad de desarrollar. Miedo a darnos cuenta que somos mucho más de lo que nos imaginamos o nos han hecho imaginar.

Si hasta ahora tu vida ha sido “gris”, no tienes miedo a que sea igual, sino a nuevos colores.

El miedo nos hace ir a la pata coja, haciéndonos creer que queremos algo, cuando en el fondo nos agarramos como los niños en el 1º día del colegio a sus padres, no queriendo entrar en una nueva etapa de nuestra vida.

.– Nos importa el qué dirán y lo demás, tonterías.

“Es que nadie lo hace pero tengo miedo a ser la 1º persona que lo haga…Es que en mi ciudad nadie ha roto los esquemas serios que hay y sé que hay que hacerlo, pero tengo miedo..”

Nos han enseñado que hay que es mejor ser un seguidor que no un líder. Nos enseñan que mejor ver, oír y callar, que no expresar tus opiniones, porque las consecuencias pueden ser terribles.

Sabemos que con nuestras ideas iría mucho mejor nuestra vida, la vida de los demás, pero la “presión” de la sociedad, de que el “gurú de moda” se moleste porque has entrado y rebatido las ideas que le han hecho famoso o que los “amigos de toda la vida” te vean y te pregunten “”¿Qué te pasa, estás malo?”, por tus ideas, acaba produciéndose que nos relacionemos con la gente, a la pata coja, sin mostrar nuestra verdadera personalidad, nuestros deseos, ideas.

Vamos a la pata coja, por miedo a un posible triunfo nuestro y por no “molestar” a personas con nuestras ideas “diferentes” nunca vistas.

¿Y qué pasa mientras tanto?

.- Pensamos que ha sido una locura tener esa idea. Nos preguntamos para qué vamos a intentarlo, para qué vamos a arriesgarnos con lo “tranquilo” que estamos hasta ahora…  Y lo que estamos haciendo es “ocultar” nuestro talento a los demás, perdiéndose la sociedad una transformación que seguro que daría muchos beneficios.

.- Nuestra autoestima, nuestra verdadera personalidad, somos nosotros mismos quienes lapidamos. Pero luego nos quejamos de los resultados que obtenemos, del jefe que soportamos o de las noches de insomnio que sufrimos.  Esperamos que alguien nos dé una oportunidad, cuando somos NOSOTROS MISMOS QUIEN NOS LAS TENEMOS QUE PERMITIR.

¿Cómo dejamos de ir a la “pata coja” para marcar cada paso con los 2 pies?

.- Sólo tenemos 1 vida, y si nadie te lo ha dicho, ya lo sabes.  Oportunidad que llegue, sueño que tengas, idea que realices, tienes que darle la oportunidad que eche andar. Si está en tu vida, es por un motivo.

Si permites que se vaya, te aseguro que no volverá y será otra persona quien si la aproveche de verdad.

Dándole el Si a ese sueño, a ese proyecto, te estás diciendo SI a ti mismo, reafirmando tu personalidad y confirmando que los éxitos son para aquellos que optan por la valentía, no por el miedo.

.- ¿Te gustaría levantarte todos los días pudiéndole sonreír a quien ves por las mañanas en el espejo? Empieza rompiendo las cadenas que te limitan dentro de ti y te aseguro que las cadenas exteriores empezarán a deshacerse de la misma manera, siendo tu vida mucho más feliz.

.- Si tienes una idea, que sabes que va a “sentar mal” a organizaciones o romper las “rutinas” que hasta ahora han guiado a la sociedad, VAS POR BUEN CAMINO. Y más si cuando la comentas, te quieren quitar la idea. Te trataran de loco, que es algo imposible, tranquilo, VAS POR BUEN CAMINO, es tu oportunidad, de pisar con los dos pies en el mundo.

Dejemos de ir a la pata coja por la vida, y empecemos a pisar con los dos pies. Dejemos de pisar solo con el lado racional dejando a un lado el emocional, somos el fruto de ambos lados del cerebro.

Has venido a dejar tu marca en este mundo, y se empieza pisando con los dos pies, no dejando a uno colgando. Ya no hay excusas para que pises fuerte allá por donde vayas.

¿Vas a la pata coja por la vida? ¿Por qué?

Podéis adquirir “Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde” a través de este enlace

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: