Oso, Tigre y Dragón en la empresa

O cambiamos de conducta o cambiamos de sueño. Anónimo.

Estoy rodeado de hienas, de osos perezosos, de marmotas, de comadrejas y de zorros astutos”.

Cuando me lo decía un amigo, no sabía si había a un programa de Frank de la Jungla o había pasado un mes en la selva. Pero estaba describiendo el día a día de su empresa.

¡¡Menudo zoológico!!

Hace unos días, terminé de leer el libro de Andrés Pascual y Ecequiel Barricart, “El oso, el tigre y el dragón. Los tres animales que habitan en ti. Y mientras me iba describiendo la fauna con la que convive, me acordé de él.

Leyendo libros, revistas de Management, conferencias y valores que hay en la sociedad, es normal que se conviva con este tipo de fauna o seamos devorados por ellas.

Estrategias para ser más competitivos, cómo hacer que tu empresa sea la líder del mercado, cómo llegar a ese puesto que tanto añoras, cómo conseguir ese título que todos tienen y tú no…”

Ante estos titulares reales y promociones de cursos, ¿Qué tipo de personalidades estamos desarrollando?

La de hienas, diablos de Tasmania y demás fauna salvaje.

¿Qué pasaría si todo se redujera a esos 3 animales que te he comentado antes?

Necesitamos ordenar nuestras emociones. No podemos abrir la puerta de la oficina y empezar a gritar sin haber dicho ni buenos días, y otro día que todo sea bonito, alegre y feliz. Un poco de equilibrio, de coherencia, por favor.

Un buen líder, una buena persona empieza liderando sus emociones. Y eso es lo que nos hace el OSO que todos llevamos dentro.

Somos emociones, somos sentimiento por mucho que esta sociedad, nos diga, que nos los tenemos que comer, ya que las emociones nos dicen que nos nublan en nuestro día a día, a la hora de tomar decisiones.

Pero desde que nacemos, nos instruyen desde el miedo. Miedo por desobedecer a nuestros padres, profesores, jefes… Miedo a las represalias, por no hacer lo que esperan y desean de nosotros…

Así que cuando llegamos el mundo laboral, sólo tenemos miedo en vez de motivación, ilusión, alegría o ganas de superación. ¿Por qué?

Porque sabemos si llevamos la contraria, NOS ECHARAN, porque si decimos lo que pensamos, NOS ECHARAN, porque si no hacemos horas extras, NOS ECHARAN… Y vivir en el paro, es lo más denostado y macabro que nos puede pasar…Así que por lo tanto, ocultemos nuestras emociones, ocultemos nuestros deseos, nuestra creatividad, y hagamos lo que nos piden y sin rechistar.

Todos los días cuando nos levantamos somos como Winnie The Pooh pero deprimido, sabiendo que tenemos que ir a trabajar.

¿Cómo hacemos para que ese oso se levante todo el día robusto y ruja?

Nos han dicho que el miedo es lo peor que nos puede pasar. Yo creo que no. Es una emoción con la cual nos tenemos que hacer amigos, como la frustración, rabia o la tristeza. Esto es como las heridas, cuando las dejas al aire, se cicatrizan mucho más rápido, pues con las emociones igual.

Cuando descubrimos porque nos pasa, empezamos a descubrir quién eres de verdad. No eres esas mascaras, esas apariencias o esos títulos que están detrás de tu despacho. Eres tú, alguien único.

Las emociones son la herramienta ideal para expresar quien eres, qué quieres, cómo sientes… ¿Por qué lo hacemos tan difícil ocultándolas o no dejándolas salir?

En este mundo, nuestro tigre, esta muriéndose de deshidratación, está famélico. El tigre quiere retos, que le hagan sacar su valentía. Pero el mundo nos pide que solo queramos la rutina, aunque por las noches desearíamos que nuestra vida fuera de otra manera. Que los valientes sean otros, que otros se arriesguen, y si lo consiguen que nos enseñen como lo han hecho.

Las únicas acciones que realizamos son las que nos pone nuestra agenda, y de ahí no nos salimos. ¿Así como vamos a alimentar a nuestro tigre? Más bien se querrá marchar con otro que lo cuide y quiera más que tú.

También están los profesionales, que tienen a su león más gordo que Michelin gracias a sus constantes iniciativas y su estrés.

¿Qué hacemos pues?

Preguntarte de forma sincera: ¿Qué quiero hacer en el trabajo?

Cuando lo tienes tatuado en tu mente, no te importan las circunstancias ya que sabes QUÉ, tu creatividad resurge ante las posibles dificultades. La disrupción es tu filosofía, ya que todos los días quieres ser mejor que el día anterior. Las metas siempre te impulsan a ser mejor, a querer conocer donde no están tus limites, aprender continuamente ya que sabes que no sabes nada.

Pero sabiendo QUÉ quieres, actúas desde la serenidad, desde la tranquilidad, porque sabes que estás en el camino correcto. Quizá no consigas crear esa empresa, quizá no llegues a liderar ese cambio con el que sueñas, pero sabiendo todo lo que te podría ocurrir, todo lo que tendrías que dejar a un lado, lo has hecho, desde la tranquilidad, y desde la coherencia.

Y ¿Qué hacemos con el dragón? ¿Para qué sirve?

Hace unos días preguntaba a un directivo. ¿Te sientes vacío a pesar de la vida que llevas? Su respuesta, con lagrimas en los ojos, fue que SI.

Somos mucho más que nuestras emociones, que nuestros títulos, acciones o retos. Somos mucho más.

Todos hemos venido a dejar algo en el mundo que perdure. No hemos venido a trabajar y hasta al día siguiente .Ya no te digo una huella en el mundo mundial, pero si en la gente nos rodea, o en nuestros clientes. Algo más allá que conseguir facturar todos meses más que el mes anterior.

Todos queremos volar, que nos reconozcan por nuestro vuelo, por nuestras alas. Pero si lo haces por ego, te aseguro que el vuelo será muy corto y con aterrizaje forzoso.

Para ello, tienes que estar en soledad contigo mismo. ¿A qué pica, verdad?

Acepta tus emociones. Acepta que no eres el contexto en el que estés viviendo, sino que eres mucho más.

Cuando empieces a volar, te darás cuenta, que hemos dado importancia a cosas que no la tenían, que hemos reaccionado a cosas de forma reactiva cuando tenía que ser de forma proactiva.

Eso es lo que hace un dragón, saber que tienes que volar mucho más que a ras de suelo, sabiendo que tienes un PORQUE que realizar, una misión.

Así que profesionales, empresas y demás organizaciones:

.- Amen a su oso, a cada uno de los osos que tienen en su empresa. Amándolos descubrirán lo autenticidad de cada uno de ellos, sacando adelante sus talentos sin necesidades de programas “fashion” de búsqueda de talento. NO contraten por C.v. contraten por el brillo de que transmiten los osos en sus ojos.

.- Den permiso que saquen las garras de tigre que todos tienen. Permitan que saquen sus ideas, que las pongan en marcha, que se confundan sin recriminarles por ello. Hagan un club de tigres y le aseguro que serán una empresa canalla.

.- Para volar, hay que tener un PORQUÉ. Un propósito mayor que una facturación o una expansión sin sentido. Y sobre todo cuando ese propósito te mueve, comenzarás a darte cuenta que como vienen las cosas, se van, descontextualizando todo lo que te ocurre.

Siempre habrá momentos, que a la hora de emprender un proyecto, haya un animal que destaque más que otro, pero siempre recuerda que tiene que haber un equilibrio dentro de ti, dentro de la empresa, recuerda alimentarlos en la misma medida

¿Cómo sería una empresa con estos 3 animales dentro de ella? ¿Cómo los alimentas tú? ¿Qué animal crees que no alimentas en tu vida?

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