Career Coaching: Explosión

Lo más importante en la comunicación es escuchar lo que no se dice” decía Peter Drucker

Hablamos de crisis, y nos entra un miedo que ni hubiéramos visto a Freddy Kruger esperándonos en el portal de casa.

Crisis es la palabra por antonomasia que determina tu futuro, personal o profesional. De ti depende que te dejes llevar por el victimismo o sea el momento o decidas empezar a responder a esos golpes, moviéndote como un colibrí para llegar al último asalto y proclamarte campeón.

A través de muchos emails, me habéis pedido como que explicara cómo gestionar esos momentos de crisis, a los que nunca hemos estado expuestos y como salir victorioso de ellos. Unos podréis utilizar este camino a nivel personal, tras un desengaño personal y otros en forma profesional, tras un despido sabiendo que es el momento de ser feliz haciendo lo que se quiere hacer. ¿O quizá seguir haciendo lo que estábamos haciendo hasta la fecha, que era hacer feliz a otra persona, y no a uno mismo? Todo dependerá de ti.

¿Empezamos?

Todo comienza con una EXPLOSIÓN.

Muchas crisis en el fondo sabíamos que iban a pasar tarde o temprano. Sabíamos que había muchos cambios a nuestro alrededor. Que se empezaban a producir cuchicheos, que ya no estabas invitado a las reuniones en las que siempre estabas o que ya tu pareja no te hacia eso que tanto te gustaba a ti, cuando estaba cariñosa.

Otras vienen de un momento para otro. No esperabas que iba a ocurrir nada. Todo estaba ocurriendo como hasta la fecha. Y tú estabas tan feliz, porque era lo que querías y creías, que todo fuera normal. Y muchas veces, por dejarte llevar, por creer que las cosas estaban yendo bien, como dicen los padres “Viene el tío Paco con las rebajas”.

Y quieras o no, ha llegado la CRISIS a tu vida.

Por mucho que nos la “olamos”, nunca estamos preparados para algo que no podemos dominar y que hasta la fecha nunca nos había ocurrido.

Por mucho que intuyeras lo que iba a pasar, por mucho que sintieras que te iban a despedir, tras los años que llevabas en la empresa, por lo que habías hecho por ella, por las horas extras que te habías quedado sin remuneración alguna…NUNCA VAMOS A REACCIONAR BIEN ANTE UNA EXPLOSIÓN.

No estoy diciendo que cojamos un bate de beisbol y vayamos a por los jefes. Pero la cara de de incredulidad, de asombro, que se nos queda, cuando se produce la explosión delante de nosotros, de una crisis que producirá un antes y un después en nuestra vida, es para grabarla.

Nos preguntamos una y otra vez, si de verdad hemos vivido lo que hemos creído vivir. Si hemos escuchado lo que nos acaban de decir…Si realmente lo que estamos viviendo es un sueño o la mejor pesadilla que nos podríamos haber imaginado.

Deja de pellizcarte, y de preguntarle a las personas, una y otra vez, si de verdad, la carta que te han dado, si lo que te han dicho, es lo que crees que te han dicho, PORQUE ES LA VERDAD.

Lo que nos distingue a unos de otros, no es las crisis que hemos vivido, los libros que hemos devorado o el número de conferencias que hemos dado por toda España.

Si no es la actitud con la que afrontamos lo que la vida nos da. Ya sé que en esos momentos te hubiera gustado, que la vida te hubiera dado otra cosa, no saber lo que estaba pasando o un crucero a las Islas Maldivas con fecha de vuelta cuando ya hubiera pasado todo. Pero me parece que no suelen ocurrir así las cosas.

Patalea, llora, grita, acuérdate del árbol genealógico del jefe, del consultor que te ha dicho que en el plazo de un mes te vas a la calle o de esa pareja por la que bebías los vientos, pero que te han dicho que “hasta aquí hemos llegado”.

Hazlo, porque reprimir las emociones, te aseguro que luego acabarás somatizándolas en enfermedades que no sabes por qué te vienen. Hazlo, llorar, gritar, irse a correr, lo que sea que te ayude a desfogarte, es y será bueno para ti

No queremos vivir las emociones que la vida nos depara. Queremos seguir como estábamos hasta la fecha. Como niños pequeños, pensamos que pataleando, la historia será una pesadilla y al día siguiente, las cosas volverán a ser como eran antes.

¡¡NOOO!!

Créetelo o no, pero la explosión ya se ha producido. Te ha producido “heridas” y de ti depende, estar en el “hospital” para siempre, o empezar la recuperación, saliendo fortalecido de ella, como nunca antes nadie te había visto.

¿Qué hacer cuando se produce una EXPLOSIÓN PERSONAL o PROFESIONAL?

.- ACEPTARLA.

Quieras o no, es lo que ha ocurrido. No es un sueño ni una pesadilla. Es lo que hay

.- ACTITUD

Del hospital saldrás en “silla de ruedas” o corriendo, dependiendo de la actitud que tengas.

.- Recuérdate sin parar: “¿No querías que el momento llegará para un cambio?”.

Pues aquí lo tienes.

Pero no sólo con estas 3 recomendaciones, todo se va a terminar y vamos a correr por el bosque como Heidi… La siguiente fase de tu transformación, te convertirás en un INCREDULO.

¿Me acompañas hacia el siguiente paso?

Podéis adquirir “Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde” a través de este enlace.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: