Minimalismo, ¿Necesitamos vivir cómo lo hacemos?

Las posesiones, poseen

Nos pasamos la vida acaparando.

Acaparamos amigos. Acaparamos posesiones. Acaparamos contactos en redes sociales. Acaparamos títulos… Acaparamos cosas porque pensamos que nos llevarán al éxito.

Acaparamos cosas, no por lo que creemos que suponen. Si no por la experiencia que creemos que nos pueden dar.

Nos han inculcado que cuánto más, mejor.  Pero yo digo, que cuanto menos, aún mejor.

Sé que levanta ampollas la siguiente frase, pero cada dia estoy más convencido que es así: “Vivimos en una sociedad, pendiente del tamaño. Quien la tiene más grande, debe ser el mejor”.

Como bien dice una amiga mía: No importa el tamaño, sino el gusto que produzca.

A día de hoy, compramos seguidores, porque cuánta más alta sea nuestra cifra, aunque de lo que digamos a lo que seamos, vaya un trecho, el ser considerado un influencer, es como en los años 80 el ser futbolista. Todos quieren.

Cuanto más títulos tenga nuestro LinkedIn o tarjeta de presentación , más asombrados creemos que podremos dejar a los demás o a los “cazatalentos”.

Pensamos que la felicidad es vivir en la abundancia de cualquier tipo. Que eso es el éxito. Y realmente estamos muy equivocados.

Me gustaría hacerte una pregunta: ¿Te vas a dormir satisfecho?

Y no estoy hablando de la satisfacción tras haber jugado con tu pareja.  Si no satisfecho por saber que has hecho lo que tenías que hacer durante el día.

Satisfecho por estar en coherencia con uno mismo. Satisfecho por las acciones realizadas y que no te has dejado nada por hacer que deberíamos haber hecho porque así lo sentías.

No estoy promulgando que no seamos mejores, que no rompamos limites ni que ascendamos en nuestra empresa. Lo que digo que no amasemos para satisfacer nuestro ego, si no que las pertenencias, experiencias, vengan como consecuencia de nuestro trabajo o filosofía de vida, no por querer fastidiar a los demás.

Porque creemos que cuantos más amigos tengamos, menos solos nos sentiremos. Cuando en realidad, si llegas a tener un trato continuo con el 5% de esos contactos, date con un canto en los dientes. Ya nos puede importar poco de lo que hablan esas personas, pero las agregamos.

Todo porque aumente el número de seguidores.

Pero también pasa con la agenda del móvil. ¿A cuanta gente llamas habitualmente de todos los que tienes? ¿Cuántas personas crees que te ayudarían si tuvieras un problema de verdad? Crea una situación ficticia y mira a ver cuántos te responden.

Claro que somos seres sociales. Que sin los demás no podríamos ni vivir 1 semana solos. Pero los demás no son los responsables de nuestra felicidad, nuestra necesidad de cariño o falta de éxito.

Como bien dice el anuncio: ” De 107 amigos que tienes en las redes sociales, solamente veo 7 como verdaderos“- ¿Y tú cuántos crees que son de verdad en tu lista?.

Sé que te avergonzaría decir que reconoces tienes pocos amigos. Porqué afirmarlo, es como gritar a los 4 vientos, que eres “un bicho raro”.

Cantidad no quiere decir Calidad.

Impongamos el minimalismo en nuestras vida.

Pero también en el mundo de la empresa.

Amasamos conocimientos sin sentido.

¿Qué la moda es hacer un curso de tal? Vamos todos a por ello. ¿Qué la moda es tener tal cosa? Todos vamos a por ella.

Para y pregúntate. Tras ver que tienes un CV de más de 3 folios, ¿Te sirve para algo esa formación? ¿Es tu pasión? . Y la respuesta que recibo cuando hago esas preguntas es : “Para reinventarme, cómo lo hacen los demás“.

Echa un vistazo a tu C.V. y se sincero contigo mismo al hacerte esta pregunta: ¿De verdad querias hacer esa formación, te apasionaba o lo hacías porque era la moda y todos lo hacían?

Haz una prueba. Pregunta a una persona que no conozcas, ¿Quién eres?. Siempre te responden a través del titulo que tienen en su tarjeta de visitas o en la entrada de su despacho.

No somos títulos con piernas, sino personas. 

Y un ejemplo lo tenemos en las entrevistas realizadas en el blog. Es una forma de distinguir dónde está la humildad y dónde está el ego en plena ebullición, simplemente preguntando: ¿Quién eres?

A lo largo de más de 300 entrevistas, si las observas, veras que mucha gente, con un éxito inimaginable para todos nosotros, simplemente te dicen cosas como :” Soy una persona que ama lo que hace…Soy una persona feliz…Soy una persona que disfruta en mi día a día…” No hablan de sus títulos, éxitos ni ocultan sus fracasos por miedo al qué dirán.

No somos una tarjeta de presentación o un enlace a LinkedIn.  Somo lo que provocamos en los demás . La ilusión que inyectamos en los ojos de nuestros compañeros. La motivación perdida en momentos duda.

Eso es lo que debemos ser. No un Master o un título en ingles en nuestra tarjeta.

Pensarás que es muy bonito lo que acabo de decir, pero que no paga facturas ni aumenta la influencia en los demás. Que además en el CV quedará más bonito, ¿Verdad?

Al igual que el amasar amigos en redes sociales, contactos para el móvil, creemos que amasar un coche de empresa, un bonus trimestral o el móvil de empresa, nos dará la seguridad que necesitamos para pasar.

Amasamos no por consecuencia de nuestro trabajo, sino con el fin de conseguir seguridad, respeto de los demás y tener contento a nuestro ego.

Los que tienen familiares de la generación del 50, sabrán reconocerse con esta frase: “Tienes que ahorrar, ganar todo lo posible y no gastarlo, para llegar sin sustos a la jubilación”

Ante ese miedo, llamada jubilación o quedarnos debajo de un puente si no tenemos un “colchón”, amasamos sin parar. Soñamos con que nos toque la primitiva o el Gordo de Navidad, todo por miedo a la inseguridad.  Pero los medios de comunicación al año siguiente nos enseñan que esas personas agraciadas, siguen como están o han vivido situaciones desagradables por el premio en cuestión.

No estoy queriendo decir que a partir vayamos todos a vivir en mini casas, vendamos nuestra ropa y compremos solamente muebles de una marca de un país frio, sino que:

.- Se selectivo en tus relaciones, que no es lo mismo que interesado.

.- Haz todo tan simple como puedas, pero más de lo que es.

.- Menos es mejor

.- Recuerda que el 20% de las causas, generan al menos el 80% de los efectos.

.- Sonríe, respira y ve despacio.

.- No dejes que la distracción masiva arruinen tu vida

.- Simplifica, Simplifica, Simplifica.

Es una vida minimalista y con sentido del siglo XXI.

Podéis conocer más del minimalismos, a través de un libro que recomiendo, “Minimalismo: Para una vida con sentido

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