¿Te atreves a redactar este nuevo C.V?

Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad” decía Seneca.

¡¡Qué bonito es nuestro mundo, en el cuál nadie hace las cosas mal!!.

Y sin embargo vemos en televisión, asesinatos, invasión de países, hambre, estafas o suicidios porque nuestra religión no acepta que seamos de una condición sexual determinada.

Pero aún así, nadie hace las cosas mal.

¿Y si empezamos por ser honestos con nosotros mismos y por tanto con los demás?

Hago muchas cosas mal. No sé planchar. El tema de las manualidades y yo son años de mala relación. Soy un pato mareado bailando por mi descoordinación…

Sé que mientras leeis esto, muchos estaréis pensando que estoy cometiendo una locura al exponer ante los demás, lo que no hago bien. Que se puede volver en mi contra y que otras persona jueguen con mis debilidades. Otros estarán pensando: “Menuda vergüenza si dijera a los demás las cosas que se me dan mal...”.

La gente que me conoce, sabe que adoro las personas “que me meten el dedo en el ojo“. Son aquellas personas que me dicen las cosas que estoy haciendo mal. Ya que creo que es la única manera de mejorar.

No avanzas siendo como los demás. Nunca lo harás si obvias que siempre puedes hacer las cosas mejor. Claro que siempre creerás que haces todo a las mil maravillas, si no aceptas que te digan la verdad. Porque los resultados, quieras o no, siempre serán tu mejor estandarte.

AL ÉXITO SE LLEGA OYENDO LO QUE NO NOS GUSTA OÍR.

Y para llegar a él, tenemos que ser honestos. Algo que brilla por su ausencia en estos momentos.

No somos honestos con nosotros mismos por miedo a oír cosas que en el fondo sabemos. No somos honestos con los demás, por seguir aguantando las apariencias, porqué no queremos ser expulsados del grupo, o porqué nos tomen como “locos sinceros”.

Así que cuando nos hacen un comentario por “nuestro bien”, nunca nos lo tomamos así, porqué si nosotros no somos honestos con nosotros, ¿Cómo lo iban a ser los demás con nosotros?

¿Y así queremos saber qué hacemos mal para mejorar? ¡¡MAL VAMOS!!.

Me encanta observar el mundo de la búsqueda de trabajo en Internet.  Se nos habla de cómo afrontar una entrevista de trabajo, cómo ir vestidos, cómo hacer para que nos llamen para la 2 entrevista…

Todo muy bonito.

¿Pero qué pasa si presentáramos a una empresa una C.V. no de lo bueno que somos, sino de las cosas que hacemos mal?

Mostramos ante los demás un C.V. lleno de virtudes y beneficios que tienen al contratarnos o tener una relación con nosotros.

Como empresa y buscador de pareja, queremos lo mejor para nosotros. Lo mejor nos hará romper con la hegemonía de la competencia. Conocer eso que llamamos felicidad. Pero eso así, nadie debe conocer nuestras “taras”. Así que los ocultamos bajo anuncios de “cultura empresarial del siglo XXI, serás feliz trabajando, el trabajo que siempre estabas esperando, o seré siempre tu príncipe que luchará por ti ante dragones y suegras..”

Pero luego nos estamos preguntando : “¿Por qué nuestros trabajadores están desmotivados? ¿Por qué de lo que me dijeron al entrar es otra historia? ¿Por qué este trabajador no hace lo que nos dijo que hacia?”

¿Por qué?

Porqué uno de los dos protagonistas de la historia, o los dos, estaban siendo “no honestos” en la relación.

Sin embargo, exigimos que los demás lo sean con nosotros.

¿Cómo reacciona tu cuerpo cuando te digo : “Tenemos que hablar“? Nos gusta mucho hablar, pero tener una conversación , que sabemos que será difícil, es el peor trago que un ser humano cree no poder pasar.  Se nos aprietan las carnes. Nuestra mente nos empieza a enviar por “envío urgente” imágenes de escenarios apocalípticos sin ni siquiera saber de que vamos a hablar.

¿Qué pasa si fueras honesto contigo mismo? No tendrías miedo a ninguna conversación considerada como peliaguda.

Los “no-honestos” también tienen que combatir contra otro dragón en su día a día, el arrepentimiento de no haber hecho algo que queríamos hacer.

Durante muchos años de mi vida, me arrepentía una y otra vez, de no haber dado un paso adelante, en momentos que tenía que haberlo hecho.

Seamos claro, NADIE SE ARREPIENTE DE ALGO QUE QUERÍA HACER E HIZO. Otra cosa es que el resultado no fuera el esperado. Pero solamente nos arrepentimos de lo que hubiéramos querido hacer y no hicimos.

SIn embargo preferimos dejar pasar la oportunidad, al posible fracaso que podamos vivir al ser una situación que no dominamos. Ahí está para mí la cuestión.

Se nos habla de resiliencia por todos los lados. Es “cool” ser resiliente . Pero para vivir un proceso de resiliencia tienes que haber vivido antes un proceso de duelo o fracaso. Tienes que haberte lanzado al vacío, vivir circunstancias hasta ahora no conocidas por ti. Y por ahí no nos gusta pasar.

Preferimos no cometer errores. Seguir el camino “recomendado” por los demás. Encasillarnos en modelos establecidos y ya nos arrepentiremos en la soledad de la noche cerrada de lo que queríamos haber hecho y no hicimos.

Nos avergüenza reconocer que no sabemos hacer algo. Nos avergüenzan nuestros “no éxitos”. Y nos da miedo hablar de lo que nos atormenta. Principalmente porque en esta sociedad, parece que ser honesto es peor que una enfermedad venérea.

No encontramos un lugar “seguro” en el que hablar de lo que hacemos mal.  Porqué si lo encontraramos, no volveríamos a repetir los mismos errores en un futuro tras expresarlos.

Sin embargo, se nos impulsa a exponer nuestros éxitos y a ocultar nuestros errores.

Una conversación difícil con uno mismo, es el principio de una relación idílica con la honestidad y un caminar coherente por este camino llamado vida.

Así que si quieres escribir un C.V. de las cosas que haces “no bien” y de tus arrepentimientos, no olvides:

.- Todos hacemos cosas mal. Nadie es perfecto.

¿Te atreverías a reconocer ante los demás durante un día aquellas cosas que no haces tan bien o de lo que te arrepientes? ( Tampoco te flagueles y estudia cómo reaccionan ante tus comentarios)

.- Nadie tiene un CV personal y profesional blanco e impoluto. Tendríamos que presentar además del CV con nuestros conocimientos y experiencias, un anexo que hablara de nuestros errores y vergüenzas. ¿Te atreverías a escribirlo?.

.- ¿Las empresas se comprometerían a expresar los fallos cometidos hasta la llegada de ese  trabajador? Así sabríamos a lo que nos atenemos de verdad y no en función de panfletos o serpentinas a nuestra llegada.

.- La honestidad te ayuda a no tener miedo a la verdad y ante los demás. Y la vergüenza, como dicen los mayores, para robar.

.- La honestidad, te hace aceptar el feedback de buen agrado si es por tu mejora. Así como alejarte del negativo que sólo intenta alejarte de tus sueños.

Pero sobre todo, si eres honesto contigo mismo, NO SABRÁS QUE ESO DE ARREPENTIRTE POR OPORTUNIDADES PASADAS. Y tu CV de vida, integrará y mostrará todas las partes de ti.

¿Te atreves a escribir un CV que muestre cosas que no sabes hacer o haces mal, además de las que te arrepientes?

 

 

 

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