¡Se necesitan P.d.V!

Photo by Brett Sayles on Pexels.com

¿Por qué quieres ser como Steve Jobs? Si era un gran hijo de su madre a la hora de relacionarse con los demás.

¿Por qué quieres ser tan creativo como Elon Musk? Si sus empresas están en números rojos continuamente a pesar de que lo veas en libros y en revistas.

¿Por qué quieres dar conferencias como Ferrán Adrià?

¿Por qué quieres escribir libros como Robbin Sharma? ¿Para copiarlo o para mostrar lo que quieres enseñar al mundo?

Nos levantamos con Toni Robbins y sus audiolibros, queriendo estar de motivados que él durante todo el día. Queremos vender como Brian Tracy y tener un éxito con el sexo opuesto como nos digan los coach de parejas. Por no hablar que queremos ser igual de meditativos que Osho y alcanzar la felicidad extrema como los gurús que vemos por Instagram.

Nos pasamos la vida queriendo ser como tal o cual.. ¿Y cuándo te va a dar la gana de ser como tú eres?

Cada día conozco más gente que su conversación es según frases del último libro que han leído, dan conferencias exactamente igual que sus gurús americanos, con los mismos saltos y música a toda tralla. Finalizando el día con las meditaciones que le recomienda tal…

Pero mientras tanto no veo a la persona que tengo delante. Veo mascaras. Pero eso si, no les digas que quieres que se muestre como es, que te diga sus debilidades, que siempre te responde con una frase relacionada con algún ultimo libro que ha leído respecto al tema.

Se reclama gente autentica, de verdad, sin pelos en la lengua. Pero luego te encuentras gente que basan su vida en lo que dice tal o cual. Claro que está genial inspirarte en otras personas, ¿Pero dónde queda tu esencia? ¿Dónde podemos verla? ¿Dónde queda tu talento? Diseminado o aplacado, porqué crees que haciéndolo como lo han hecho otros, llegarás más rapido a dónde quieres llegar.

Señores, está muy bien la inteligencia emocional. Pero si no es autentica, no vamos a ir a ningún lugar con ella.

Y luego nos preguntamos cómo personas que son calificadas como transgresoras, diferentes, únicas,… alcanzan antes la cima que nosotros queremos alcanzar

Toda esta «moda» está convirtiendo a la gente en autómatas, no en lo que tenían que ser, personas con sus emociones, talentos y flaquezas.

Queremos lideres auténticos, que no nos mientan, pero ¿SOMOS NOSOTROS DE VERDAD?

Me encanta observar las redes sociales y ver cómo mucha gente quiere caer bien a todo el mundo. Ya sea por ganar seguidores, que les inviten a sus portales o el interés que sea, quieren caer a todo el mundo.

Lo siento, no se trata de eso. No tienes que agradar a todo el mundo. No a todo el mundo tienes que llamar crack aunque sea un puto ceporro en lo que está intentando hacer. No tienes porqué querer caer bien a todo el mundo porque sabes que nunca lo conseguirás y nunca será una relación de verdad si así es.

A mí no me cae bien todo el mundo. Y no es que sea raro. Hablo con todo el mundo, pero no todo el mundo me cae bien, de todo el mundo no aprendo, de todo el mundo no me rio sus chistes aunque sean una mierda. Lo siento, pero no soy así.

Yo no quiero lucirme. Quiero ser yo. Y siempre digo que si no te caigo bien, me alegro, porque no es mi intención.

Cada día me encuentro más gente que hablan desde el amor pero actúan desde su miedo más profundo.

Son personas que basan sus exposiciones en lo que han leído o han estudiado. Y no les lleve la contraria, porque tú nunca tendrás la razón, solo lo que han estudiado.

Hablamos de diversidad, de creatividad, de innovación y felicidad. De un futuro mejor y de lo que haga falta. Pero si me llevas la contraria, borrón y cuenta nueva.

¿Dónde queda la flexibilidad? ¿Dónde queda la escucha activa de la que tanto se habla y poco se celebra?

Yo siempre me he preguntado y es algo que hacía yo hasta no hace mucho, si sigues el camino de los demás, ¿llegarás a un lugar diferente a ellos?

La respuesta ya te puedes imaginar cuál te podría dar. Tu dirección tiene que venir de dentro. Nunca de las indicaciones que te muestren los demás como azafatas de vuelo. Porque llegarás hasta donde los demás quieren que llegues si puedes quitarle su puesto. Cuando si tú sigues tu camino, estarás siendo creativo, innovador, aprendiendo más que siguiendo lo que hacen los demás y te aseguro que mucho más feliz, porque estarás siendo tú siempre.

La verdad se da, no se guarda para uno.

Aun en estos momentos que todos necesitamos de todos, que lo estamos pasando mal emocionalmente y económicamente en muchos casos, seguimos pensando que las personas que se dan a los demás sin ningún interés, algo quieren.

Ayudar. Pero no olvides, que si luego te reclama que te ayudó, esa persona no quería ayudarte de corazón, sino por alguna razón.

Demos a los demás lo que sabemos, lo que sentimos, lo que podemos hacer por ellos. Tanto que se nos llenaba la boca con un mundo mejor, parece que ya se nos ha olvidado todo eso. Ahora solo nos importa nuestros interes y gozos. ¿Y los demás? Que se las arreglen solos.

Si echo la vista atrás , a lo mejor he cometido muchos errores en torno a dar la confianza a muchas personas que con el paso del tiempo me he dado cuenta que no se la merecían. Más bien otra cosa se merecían.

La confianza no se da, sino que se va generando con el paso del tiempo y sobre todo en los malos momentos.

Las personas que confío plenamente , son personas que me han demostrado quienes son en todo tipo de situaciones. Y por eso creo en ellas. Y seguro que a ti te pasa también. Tendrás mucha gente alrededor pero solo confiarás en dos o tres personas. ¿Por qué? Porqué son personas que sabes como son y con una mirada saben que te pasa o les pasa a ellas.

La verdad da confianza, tan necesitada en estos momentos.

Pero sobre todo necesitamos coherencia.

No decir una cosa con fuegos artificiales y fotos bonitas, para luego hacer lo contrario. No necesitamos hipocresía, queremos coherencia. Decir lo que vamos a hacer y hacerlo.

Y la coherencia nace del verdadero conocimiento. No del conocimiento a través del resultado de una herramienta o una app, sino del de ponerte delante de un espejo y preguntarte : «¿Y tú qué quieres, qué te pasa?».

Pero lo peor de todo, necesitamos personas que reconozcan sus errores. Todos nos equivocamos si estamos actuando desde el modo «humano». Las maquinas no se confunden. Y cuando alguien pide perdon o reconoce que se ha equivocado arreglan el problema nada más ver su acto, no lo ocultan, no echan la culpa a otros o dejan de llamarlo.

Toda esta situación que estamos viviendo, nos ha demostrado muchas cosas. Otra cosa es que quieras verlas o actuar sobre ellas, pero no somos nuestras posesiones, títulos o número de seguidores. Somos seres humanos que nos hemos ido poniendo «capas» para no querer saber quienes somos de verdad.

Se necesita urgentemente personas que se sientan a gusto con su piel, pero la de verdad, no la «prefabricada».

Personas que acepten la realidad y desde el presente quieran crear desde la verdad, el futuro que sueñan.

Personas que estén en el ahora y no pensando que te pueden sacar para su futuro.

Cada día se necesitan más PdV, Personas De Verdad.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.