Seguimos optando por el método más rápido para alcanzar la felicidad.

Photo by cottonbro on Pexels.com

Vuelve la normalidad.

Vuelven las fotos de Instagram en la que a través de filtros queremos decir a los demás que nos hemos podido ir de vacaciones a pesar de la inflación o la subida del coste de la luz. Ya nos hemos olvidado de la pandemia, ahora hay que quitarse las mascarillas, mostrar nuestro monera a pesar de que la incidencia suba más que el índice de los precios al consumo.

Volvemos a salir de eventos diciendo: «¡Cuánto me he reído con la conferencia de X!».

Volvemos a intentar mostrar que a pesar de la que está cayendo desde hace dos años, somos resilientes, felices y que la vida nos va fenomenal con nuestros seguidores de Instagram (seguidores comprados). Volvemos a comentar entre los amigos que nos estamos leyendo el libro para ser felices, para ganar amigos, para vivir una vida sin miedo o querer saber qué número de personalidad eres tú, no vaya a ser que nos acostemos esta noche y al final no coincidan nuestros números.

Ya todo está olvidado, ya ha vuelto la normalidad, ya no sabemos quienes son los médicos que nos salvaron hace 2 años o de lo que es una mantener unas condiciones de seguridad por tu salud.

Eso ya es agua pasada, es hora de mostrar nuestra felicidad.

Pero sobre todo volvemos a ser el país que más ansiolíticos consume.

¿Quizá utilizamos los libros de autoayuda como un placebo o postureo cuando en realidad lo que no queremos es pensar, esforzarnos, preguntarnos ni dudar?

¿Quizá las conferencias con música a todo volumen, saltos y gritos están guay para un rato y realmente lo que nos gusta es «empastillarnos» para no pensar, no dudar ni tener ningún atisbo de salirnos de lo establecido?

El ser humano busca la felicidad constantemente, como si fuera una meta, como un trofeo a alcanzar. Y si no eres feliz eres el «raro» de la clase o de tu grupo de amigos, hacemos todo lo posible y más para alcanzarla.

Pero realmente no sabemos lo que estábamos haciendo y ni mucho menos sabemos qué queremos alcanzar.

Preguntas a la gente si son felices y te responden que si, que la vida les va bien, que tienen seguidores en Instagram, que tienen parejas …. Todo es felicidad y amor, pero ¿Por qué seguimos siendo el país que más ansiolíticos tomamos?

¿Pero no somos tan felices? ¿Pero no nos va todo tan bien en redes sociales? ¿Quizá no es realidad lo que ofrecemos a los demás?

Y antes de que alguien se me eche encima, desde luego que en determinados casos en más que necesario una «pastilla» para ayudarnos a afrontar determinados problemas que nos ocurren. Y desde luego que la salud mental tiene que ser un tema imprescindible a tratar por la sociedad, empresas y políticos.

Pero yo me quiero centrar en esas incongruencias que observo:

.- Si todo te va bien ¿Por qué te tomas una pastilla para evadirte de la realidad?

.- Si crees que eres feliz ¿Por qué te tomas una pasilla para calmar tu ansiedad?

.- Si te has leído todos los libros de la felicidad y hablas de ello ¿Por qué te tomas una pastilla?

Me encanta ir a las librerías y ver las novedades de las editoriales. Y a parte de los temas de política que todos conocemos tanto nacionales como internacionales, siempre hay un tema en común en todos los libros, la consecución de la felicidad. Por no hablar de aquellos que nos dicen que podemos tener una vida genial, increíble y de la leche, solo cerrando los ojos.

¿Cuáles son los libros que más se venden? Los de la felicidad

¿Cuáles son los conferenciantes más reclamados? Los que hablan de felicidad, los de los psicólogos y los que «venden humo».

Pero seguimos siendo el país que más ansiolíticos tomamos. ¿Algo pasa, no? ¿Quizá no surtan tanto efecto como para cambiar una vida como se nos hace creer?

Cada día estoy más convencido que las personas más felices son aquellos que de pequeños los llamaban insolentes.

Esos que creíamos que se estaban metiendo donde no les llamaban porqué era tema » de mayores», aquellos que no paraban de preguntar porqué querían saber, aquellos que dudaban de lo que decían los demás porqué habían investigado, preguntado y leído antes, aquellos que considerábamos «raros» pero son luego los que se sienten los que más en paz están consigo mismo, los que más felices podría decirse que son y los que más han avanzado.

¿Qué han hecho? Optar por el camino más difícil para conocer su felicidad, SER UNO MISMO.

Sin aditivos ni colorantes, simplemente preguntas, investigar, dudar pero sobre todo actuar aunque los demás les digan que están «locos» o no van a conseguir nada.

El mundo necesita más insolentes, más «tocapelotas», más personas que quieren ir más allá de lo recomendado, de lo establecido, de lo que nos dicen que es lo mejor para nosotros,… En definitiva, son las personas que nos hacen avanzar y que más felices son, porque son ellos mismos siempre.

Así que:

.- Esta bien leer, PERO LO QUE LEAS PONLO EN MARCHA. La felicidad se crea, no viene por una sola frase.

.- Tu felicidad no vale una imagen o una conferencia «placebo». Tu felicidad es un camino que debes recorrer toda la vida. No en 45 minutos.

.- La realidad es la que es. Pero de ti depende transformarla con tu acción hacia tu felicidad. No por «evadirte» de ella, vas a ser más feliz y de forma permanente.

.- Acepta tus emociones. Aceptarlas es empezar a que pierdan poder sobre tu toma de decisiones.

.- Se insolente en lo que te apasiona. Ahí está tu felicidad, eso es lo que te apasiona, ahí reside tu paz.

.- Tu felicidad no depende de las modas presentes o futuras. DEPENDE DE TI.

.- No existe un camino rapido a la felicidad. Existe un camino que tú mismo debes crear.

.- A la felicidad no se llega a través de atajos, siempre te llevarán al abismo y a la frustración.

.- De vez en cuando, tu felicidad será no escuchar a los demás. Te lo aseguro.

Hace dos años hablábamos de un mundo mejor, de una sociedad más unida…Y seguimos igual o peor que tiempo atrás. Y no busquemos las excusas en los demás, somos nosotros mismos que no queremos avanzar, porque la pereza ha ganado la partida a nuestra felicidad.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.