¡¡Somos lo que nos decimos!!

“Hablar no es siempre conversar” decía William Cowper

Cuando era pequeño me reía a carcajada limpia cuando veía que mi madre hablaba a las plantas. Pensaba que estaba loca. Le decía “Si te contesta el geranio, házmelo saber que llamaremos a los periódicos”.

Pasados unos años, yo soy el que habla a las plantas.  Menos mal que mi madre no lee el blog , porque sino sería ella quien se reiría en estos momentos de mí.

Hagamos un experimento. Por las calles de las ciudades oímos ruidos, pero si escucharamos a la gente, por las vías principales de nuestra ciudad, cada vez oímos menos a la gente hablar.

Entre los moviles, el estrés que llevamos… se han perdido el sonido de las conversaciones. Hasta hemos llegado a mandar un WhatsApp a una persona que teníamos al lado para que la otra persona que nos acompañaba no lo supiera.

Pero , ¿Qué pasa si vemos a alguien por la calle que habla solo? Lo primero que pensamos, es que está loco. Y si vemos que lleva los cascos, lo siguiente es que está loco.

Como bien dice Luis Rojas Marcos, en su libro “Somos lo que hablamos“, tiene un poder terapéutico más importante del que nos imaginamos, el hablarnos a nosotros mismos.

A las emociones hay que ponerles voz. Y no esperar a que los demás sepan lo que nos pasa.

Muchas veces nos preguntamos y , también en primera persona, como hemos reaccionado ante ese comentario que hemos recibido u observado.  Ponemos como excusa que perdonen por nuestra reacción, pero que estamos estresados.

Cuando realmente, lo que ha pasado es que el globo se ha hinchado de estar comiéndonos nuestras emociones, nuestros miedos,… y cuando menos lo esperamos y con la persona menos adecuada, saltamos.

Lo que tenemos que hacer antes de saltar, es introspección.

Es preguntarnos qué nos pasa, por qué actuamos como estamos actuando, por qué reaccionamos como lo estamos haciendo, por qué tenemos esos ataques de ira o ansiedad…

Somos nuestros propios médicos a la hora de diagnosticar lo que nos pasa. Otra cosa, que hagamos caso al ego, el que nos dice: “Déjate de decirte tonterías, de motivarte y de buenas palabras, porque no vas a conseguir nada. Hablar contigo mismo es de loco, no pienses y haz la pelota a ése, que te irá mejor la vida”.

Dejemos de preguntarnos y cuando explotamos, nos preguntamos: ¿Qué ha pasado? Si me hubiera dado cuenta antes, lo hubiera cambiado... En el fondo lo sabías pero no querías focalizarte en la situación, que no es lo mismo, y todo por tu ego, por tu orgullo o por tu miedo.

¿Hace cuánto no mantienes una conversación contigo mismo?

Tranquil@s, las personas más inteligente e inteligentes emocionalmente se hablan a sí mismos, te lo aseguro. Hablarse a uno mismo, es el signo de inteligencia más importante que he visto hasta la fecha.

Tenemos que contar más nuestras penas como nuestros miedos. Nos da vergüenza. Pensamos que nadie nos entenderá y que es mejor , no contar nada, porque los demás ya tienen suficiente con lo suyo, como para aguantar un problema más.

Por tu salud, seguro que tienes a gente que estará encantado de escucharte y acompañarte por el momento que estás pasando. Pero si no es así, que no me lo creo, GRITA.

Veíamos en televisión, como había grupo de trabajadores que iban a los desguaces a darle con todas sus fuerzas con martillos a televisores, coches u ordenadores.  Pues grita tú tambien y luego ten en cuenta si tienes seguro por lo que rompas.

Gritar es soltar adrenalina y es empezar a dejar de lado al modo racional con el que vivimos, dando rienda suelta a las emociones y al lado emocional o subconsciente que tenemos.

Vivimos encorsetados en normas que nos cohíben mostrar nuestras emociones.

No digas esto, no hagas lo otro..y a la hora de expresar nuestras emociones no sabemos cómo hacerlo.

Las de alegría lo sabemos hacer todos, pero tampoco los desmenuces hasta el más mínimo detalle, porque luego te darás cuenta, que no habían sido para tanto.

Por otro lado tenemos las personas que están cada dos por tres excusándose y pidiendo perdon por sus faltas de puntualidad, malos actos en sus trabajos o relaciones. Es un patrón que han aprendido, ya que alguna vez no tuvieron problemas pidiendo perdon, y ahora siguen haciendo lo mismo, sin ser responsables de su vida.

Pero expresar arrepentimiento o reconocer los fallos SINCEROS por parte de uno, hace que el sentimiento de culpa, de la incertidumbre ante lo que nos va a pasar se disipe, ya que esa carga desaparece tras poner voz a nuestras emociones y fallos.  Que no quiere decir te libres del castigo, pero lo afrontaras de otra manera.

¿Y si hablamos de la situaciones en las que por callarnos hemos perdido la oportunidad de decir TE QUIERO a esa tan importante para nosotros? Situaciones en las que no hemos puesto voz a nuestras emociones y sin darnos cuenta, nunca se lo habremos dicho, ya que de un día para otro no se encuentra junto a ti.

No esperes siempre al ultimo momento como con la renta para decir lo que sientes y quieres, porque quizá no haya otra oportunidad.

Este mundo tan visual, no solo somos una imagen, sino también lo que transmitimos. Y no nos damos cuenta, que usamos mal una herramienta importante para mostrar quienes somos y dejar una marca en los demás.

Tú eres el mensaje que transmites. Y si no te motivas a ti mismo, sino te hablas a ti mismo diciéndote porqué lo has vuelto a hacer o qué coño te pasa cuando ves siempre a la misma persona… ¿Qué vas a transmitir a los demás? ¿Qué mensaje vas a dar al exterior si no sabes gestionar tus emociones, alentarte ni preguntarte qué te ocurre?

Un mensaje distorsionado, incoherente y si alguien te entiende, vamos bien.  Porqué sí tú mismo no te entiendes, ¿Alguien que no seas tú tiene ese poder?

Así que recuerda:

  • La relación más duradera que vas a tener es contigo mismo. Así que háblate, escúchate y cuídate.
  • Si no te motivas tú, ¿Quién te va a motivar? Si me vieras antes de una conferencia, como me hablo a mí mismo, dirías que estoy como una cabra, pero luego los trabajos me salen genial .
  • Exprésate antes de explotar. La onda expansiva será menos intensa y seguro que más beneficiosa.
  • Deja tus miedos y orgullos atrás y muestra lo que sientes, puede que no haya un mañana.
  • Habla, Háblate, pero eso si no produzcas dolor de cabeza. Menos es más en muchas situaciones.

¿Cuándo fue la última vez que hablaste contigo mismo?

 

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¿Conoces al Pensamiento Crítico?

Sólo el pensamiento critico, conduce al desarrollo de la sociedad” dice Ibiza Melian

Pensamiento Critico: Es un proceso que se propone analizar, entender y evaluar la manera en la que se organizan los conocimientos que se pretenden interpretar y representar en el mundo, en particular las opiniones o afirmaciones que en la vida cotidiana suelen aceptarse como verdaderas.

Si pones en internet , la palabra pensamiento crítico, es la primera definición que veras.

¿Pero a día de hoy qué significa pensamiento critico?

Definiciones:

  1. Mira cómo escribas algo que vaya en contra de mis intereses, del chiringuito que tengo montado o digas algo en la conferencia que la gente les haga pensar que puedo ser una copia barata de otra persona, nos las tendremos.
  2. Mira, no escribas de eso. No hagas eso, no lo intentes. No pienses así. Es mejor estar al abrigo de alguien o hacer la pelota a varias personas para asegurar tu futuro, es mejor hacer lo que te dicen que debes hacer, no pensaras y seguro que vendrá a alguien que resolverá tus problemas.
  3. Mira, ser crítico es la soledad. Todo el mundo dirá que eres raro, que piensas cosas diferentes a los demás. ¿Qué quizá te sigan en silencio y crean lo mismo que tú? Quizá si, pero desde luego, nunca querrán reconocerlo ante la mayoría.
  4. ¿O eres de lo nuestros o vas contra nosotros?

Estas son algunas de las definiciones que a día de hoy he ido observando y viviendo en primera persona, de algo con lo que todos nacemos, pero con el paso del tiempo, lo acabamos olvidando o denostando.

El pensamiento critico se podría definir en resumidas cuentas, como “Dudemos antes de creer que todo lo que nos dicen y vemos, es bueno, bonito y barato”. Pero a día de hoy se podría resumir en “No me toques los cojones, que no quiero dudar de lo que siempre he creído que era la verdad y bueno para mí”.

Hablando de tocar las pelotas.

Así reaccionamos ante los niños pequeños cuando empiezan a preguntarnos, “¿Por qué? ” a todo lo que les asombra y no saben.

Y así acabamos contestándoles, “Mira niño no me toques la moral y deja de preguntar“.

Este es el principio del comienzo, de la muerte del pensamiento crítico y también de la curiosidad, dándole la bienvenida al mundo a la mediocridad y al borreguismo.

¿Por qué? Porqué no nos han enseñado a PENSAR por nosotros mismos, a tener un pensamiento propio, y sobre todo a RESPETAR, ACEPTAR Y ESTUDIAR otros posibles pensamientos.

Desde los primeros momentos de la formación, nos dicen que si no aprobamos, si nos salimos de las líneas en el dibujo, o si respondemos cuando nadie nos ha dado la palabra, nuestro futuro será negro además de un suspenso y reprimenda en esa asignatura.

Además los compañeros de clase, acompañaran con burlas y , en algunos caso con otras cosas peores, a aquellos raros, especiales, que no son lo establecido, que piensan diferente, denigrándolos a la soledad.

Así que cuando llegamos a la “madurez”, todo aquel que con libertad expresa su opinión respecto a un tema, ya que ha visto que se podría hacer las cosas mejor, o al menos intentándolo de la manera que lo ha visto, es denostado porque sus ideas se salen de lo “establecido”. Y si además nos dice nuestro “gurú” que denostemos esas ideas, aún lo haremos con más ahínco y rabia, porque nuestro gurú así nos ha dicho que lo hagamos .

Pero eso si, luego queremos avances de los que disfrutar, queremos Disrupción y hacernos la vida más fácil. Pero eso si, sin que nadie nos “sacuda” nuestra cabeza , por favor.

¿Por qué huimos del pensamiento crítico y de los críticos?

  • Porqué una vez que creemos que estamos a gusto con lo que pensamos, hacemos, y no sufrimos vaivenes en la vida, todo lo que pueda remover esos cimientos, lo mandamos a paseo
  • Porque eso de pensar y volver a pensar, dudar y poner en duda nuestros pensamientos, como que da mucho miedo. No vaya a ser que eso que quizá nos demos cuenta que hemos estado invirtiendo el tiempo en cosas que no nos hacían bien o en mentiras.
  • Porque creemos que el pensamiento de una persona es critico ante nuestro estilo de vida, de pensar, de ver las cosas. Cuando en realidad, si lo hace con educación, está dándole una vuelta de tuerca más a esa idea, esa forma de ver la vida, para hacerla mejor y llegue a más personas.

En definitiva, rechazamos el pensamiento crítico y a aquellas personas que lo exponen, POR MIEDO.

Miedo a que nos quiten el chiringuito que tenemos montando y los demás se den cuenta que estaba basado en nubes de humo, a que nos enseñen una forma de vida que no era la que nosotros creíamos estar llevando, en definitiva, MIEDO PORQUE NO CONFIAMOS EN NOSOTROS MISMOS Y EN NUESTRAS IDEAS. 

Si confiáramos en nosotros mismos, sabríamos que la vida es avance, es conocimiento, es innovación, es presente y no pasado, pero sobre todo QUE NO TENEMOS LA VERDAD ABSOLUTA, ni que la vida se trata de GUETOS y todo lo que nos pueda “arañar” un poco, va en contra de nosotros.

No confiamos en nuestras ideas, porque las repetimos como las cacatúas ya que seguramente serán una moda que estemos viviendo y si nos dan estatus, fama y éxito, pues lo haremos aunque no creamos en ellas.

Dejemos atrás el Ego y escuchemos más. Nos iría mejor la vida.

Desde pequeños, el pensamiento critico ha sido denostado. Porque nos habían dicho que la palabra crítica era algo negativo.  Cuando en realidad, nos estaban diciendo: “Haz caso a lo que te digo yo que tengo más poder que tú, más experiencia , pero así sobre todo no me quitarás mi estatus de padre, profesor o jefe..”

Y así seguimos siendo cuando somos nosotros los “mayores”. Creyéndonos en posesión de la verdad absoluta y atacando a quienes opinan diferente a nosotros,( recuerda, el pensamiento crítico se hace con respeto y argumentos. SI quien tras expresarlos, te atacan, ellos son los que nunca tendrán argumentos).

Tener pensamiento crítico es:

  • Querer saber qué hay detrás de esa afirmación absoluta. Pueden tener razón o no, pero es corroborar. Porque a día de hoy, se da muchas cosas por absolutas cuando luego nos damos cuenta que son un timo.
  • Es crear un pensamiento propio.  No un pensamiento como el que tienen los demás.
  • Es saber que para avanzar, hay que caerse, aceptar tus fallos y transformar tus creencias.
  • Es saber que cada uno de nosotros somos diferentes y si todos piensan lo mismo, el consenso nunca será positivo.
  • Pero sobre todo saber que la verdad no es absoluta y que siempre se puede mejorar.

Escucha más. Ponte  en duda y pon todo en duda. Y luego toma una decisión. Acepta la opiniones de los demás porqué TÚ no tienes la verdad absoluta de nada. Respeta más a los demás, quizá tienen que enseñarte más de lo que tú crees que sabes.

 

Mónica Galán Bravo: “Un paso cada vez, puede solventar cualquier miedo”

Hoy dentro de la Sección de “Conversaciones con...” es una placer presentar a Mónica Galán. 

Podría empezar diciendo que Mónica es la entrenadora de referencia en hablar en público en nuestro país. Clientes como Telepizza, Ikea , Leroy Merlin…son algunos de sus clientes. Experta entrenadora en comunicación, oratoria y comportamiento no verbal.  Además una de las referencias nacionales en Formación de Alto Impacto. Así también enseña técnicas vocales y habilidades  escénicas a oradores profesionales ,formadores o presentadores de televisión.

Sus años de experiencia lo ha recogido en un libro titulado “Método Bravo. La herramienta definitiva y (divertida) para hablar en público de forma brillante en 5 pasos“, de gran éxito desde su publicación.

Nos encontramos con una de las formadoras y speaker referencia en este país. Pero ante todo nos encontramos cuando estamos delante de ella profesional, que habla con pasión de su trabajo, enérgica, alegre y siempre mirando al futuro con un ojo positivo.

Podéis conocer más el trabajo de Mónica a través de su Web, Twitter y LinkedIn.

Bienvenidos a una conversación junto a una de las mejores formadores que hay en la actualidad.

.- Si fueras el titulo de una conferencia, ¿Cuál sería?

Comunica mejor para ser más feliz.

.- Tratas en tu libro, cómo afrontar el miedo de hablar en público. Miedo que junto al de Haciendo y el dentista, son los más importante para el ser humano, ¿Cómo hacemos frente al miedo?

Un paso cada vez.

El miedo está siempre. Y solamente cuando está el miedo es cuando uno debe ser valiente. Sin miedo no habría valentía.  Sólo podemos ser valientes cuando hay miedo.

Y al miedo nos enfrentamos probando, un pasito cada vez, acercándonos. Siendo más grande que él.

Si por ejemplo con el miedo al dentista, vas un paso cada vez, te das cuenta que no es para tanto. ¿Tienes que tener miedo cuando te estás vistiendo? NO. ¿Tienes que tener miedo cuando estás llegando? NO. Porque una vez anestesiado, ya no te enteras de nada.

Un paso cada vez, puede solventarte cualquier miedo.  Te hace sentir el control por encima de las situaciones.

Y en los momentos de miedo son los únicos en los que desarrollar la valentía. No se puede ser valiente si no hay miedo.

.- ¿Te acuerdas de la 1º vez que hablaste en público?

Perfectamente. Fue terrible. Desastrosa.

Solo fue desastrosa para mí.

Aunque decimos que hablamos mal en público, en realidad nos creemos estupendos. Pero sucede que nuestras expectativas con el resultado final, siempre hay un abismo entre el resultado que esperamos y lo que verdaderamente es.

Escucharnos en una grabación, nos aborrece ya que no la oímos igual en la grabación como la oímos dentro de nuestra cabeza. No nos gustamos en video, y pasa esto porque no asumimos las expectativas que hacemos las cosas un poquito mejor . Y aceptar la mediocridad de quien todavía no es un experto, no la supera todo el mundo.

Todos cuando empezamos a tocar un instrumento, somos un zote. Al no ser que nazcas con ese talento, eres un zote.

Para mí la 1º vez fue desastrosa, ya que me imaginaba que iba a salir mejor. Pero me tembló la voz, me sentí con mucho miedo, no tenía un método o sentí que no fui clara en mis explicaciones.

Aunque los que me vieron desde fuera, me dijeron que no fue tan terrible. Aunque a día de hoy reconocen una evolución evidente. Pero para mí si me pareció terrible.

.- Se habla de los beneficios de hablar en público. Pero la gente piensa que si no eres un directivo o un speaker, no hace falta tener esa habilidad. ¿Pero qué poder tiene el saber hablar en público?

Muy buena pregunta, ya que se acerca al significado que yo tengo de lo que es la oralidad.

La forma en la que a mí me gusta trabajar la oratoria, tiene una vertiente práctica, ya que hay muy pocas profesiones, en las que no haga falta hablar en público.

Pero tú me preguntas por otro aspecto, y para mí, hablar en público es un método para mejorar la autoestima.

Yo tengo el pensamiento férreo, de que así eres, así hablas. Nuestra forma de comunicar está mostrando de la manera más pulcra posible, cómo somos internamente.

Aquí hay un circulo virtuoso, ya que cuando nos creemos poca cosa, podemos hablar de los cientos de miedos que nos invaden, también es posible que cuando desarrollas una forma de hablar liberadora, con aplomo,… no solamente estás luciendo hacia afuera, sino también mejorando la forma en la que tú te ves por dentro.

Esta es el caliz que yo tomo de la comunicación, que si bien es muy práctica hacia afuera, porque comunicar de una forma más eficaz te acerca a los objetivos establecidos ,  además hay otra vertiente, ya que cuanto mejor hablo en público, mejor me considero a mí mismo.

.- Los discursos se piensan que son hacia los demás, ¿Pero también tendríamos que saber escribir discursos para nosotros mismos?

Pienso que un discurso que no merece la pena ser escrito, no merecerá la pena ser escuchado.

Cuando los directivos me dicen que prefieren improvisar o fluir, vuelvo a repetir, sino merece la pena ser escrito, no merece ser escuchado.

Hablar bien en público, implica pensar bien en privado. Y el primer receptor de tu discurso, eres tú mismo. Y si a ti mismo, no te gusta, no esperes encantar a los demás. Claro que puede gustarte lo tuyo y los demás, no lo entiendan o no les encante, y estará OK. Pero si a ti no te gusta, es complicado que enganche a otros.

Los discursos que nos escribimos a nosotros mismos, muchas veces,  son al igual que dicen de las personas que se hablan así mismos en el coche de inteligencia, es la inteligencia consagrada con la calma. Escribirte a ti, es un momento de sosiego y de común unión con uno mismo. Es momento de escucharte y dejar escrito eso que necesitas expresar.

Yo creo que también hay que honrar mucho lo que es la palabra escrita para entender la palabra hablada. Ya que hay una frase que yo digo mucho, que es ” la más suave de las tintas es más fuerte, que la más fuerte las memorias”. La oralidad tiene una magia ya que las palabras se las puede llevar el viento, pero sin embargo, la palabra escrita si encierra ese afán de perdurabilidad, que tenemos los que nos enamora la comunicación.

.- ¿Somos lo que hablamos?

Desde luego.

Pero somos muchas cosas. Yo soy la Mónica romántica y la centrada también.

Por cómo habla alguien estás descubriendo, los signos de su personalidad muy marcadas.  Pero también si cambiamos lo que hablamos, podemos cambiarnos a nosotros mismos.

.- ¿Qué debería haber siempre detrás de un aplauso?

Agradecimiento.

Me pone enferma las personas que no aceptan el aplauso mostrando una falsa humildad, o una humildad mal entendida.

El aplauso es la respuesta del público ante tu regalo inicial que les hayas dado, una canción, una poesía o lo que sea. Tú no puedes quitarle la bidireccionalidad, ya si no fuera un debate, ellos te están devolviendo a ti en relación a algo que tú les has dado antes.

.- ¿Qué papel debe tener el Ego en nuestras vidas?

Yo no estoy lo suficientemente iluminada, para decir que al Ego haya que apartarlo por completo.

En relación a la pregunta anterior, te digo que quien está apartando un aplauso, está apartando todo el ego. Creyendo que no recibiéndolo, les está demostrando que no es para tanto.

Yo creo que a la hora de mostrarse en publico, hay una parte del ego que si, es necesaria. No tener ego sería como tirar la piedra y esconder la mano.

Creo que cuando un orador aparece en escena, tiene que notarse su presencia. Y eso implica honrar tu propio ego. También hay que tener en cuenta, cómo todos sabemos, que un exceso de ego, es negativo.

Pero no me gustan los oradores sin ego. Si estás debajo del foco, aprovecha el momento para dar tu mensaje. No se puede estar debajo del foco y en el patio de butacas a la vez.

.- ¿Qué pondría en una valla publicitaria si te diera ese poder?

No te creas todo lo que piensas. Las certezas son cosas de locos. Solo los genios dudan

.- Conocemos muchos bluf en redes sociales, en el escenario, ¿Quién o qué otorga la autoridad para hablar de un tema?

La audiencia. Hablamos de bluf, en realidad nos metemos con quienes ya tienen ese reconocimiento.

Cuando consideramos a un bluf, estamos creyéndonos nosotros mismos la flor de la intelectualidad. Cuando en realidad no lo es. Puede que con lo que yo sé, me puede parece que lo que la otra persona da, no sea para mí lo suficientemente bueno. Pero si ese bluf, esta funcionando es porque hay gente que le gusta.

¿Qué hay detrás de un bluf? que hay gente que le está valiendo ese mensaje.

No seamos tan críticos, porque no podemos pensar que nosotros somos unos genios y los demás son gilipollas. Hay que descubrir porqué algo deben estar haciendo bien.

Quizá detrás de un bluf, hay cosas que todo el mundo sabe, frases simplonas que todo el mundo sabe, pero que ha encontrado la manera de contarlo de una manera que no deja indiferente a alguien.

.-  Considerada por muchos como una referencia como formadora y speaker en nuestro país , si echas la vista atrás, ¿Qué ves?

A los que confiaron en mí cuando no tenía ese apelativo. A los que vieron un potencial y no dejaron que yo misma me agobiara con el potencial. Porque es muy terrible decirle a alguien que tiene potencial, que va a ser muy buena y a lo mejor ese posible futuro que tú ves, no sea verdad. Te tienen que dejar esa oportunidad.

Dejemos de decir rollos y demos la oportunidad.

.- ¿Qué piensas la mayor parte del tiempo?

De cómo aplicar dentro, lo que aplicamos afuera. Y mira que yo no me dedico solamente al coaching tal cual, pero buenos consejos tengo para todo el mundo y que facilidad tengo para fumármelos a veces.

.- ¿Cuál es tu concepto de felicidad?

No querer estar en otro lado.

.-  Una conversación que recuerdes. 

Una conversación con Rubén Turienzo. Una conversación en la que él me explico la importancia en la que hay ocasiones que hay ocasiones que es mejor volar bajo el radar. Todo lo contrario a un ser de mucho ego.

.- Una reflexión para los lectores del portal.

El otro día escuchaba una crítica a un ponente. Pregunté a esa persona hacia cuanto no le veía y me contestó que hacía 4 años.  Así que por lo tanto , una reflexión es que sobreestimamos lo que se puede conseguir en un año y subestimamos lo que podemos alcanzar en 5.

Tienes el derecho a reinventarte cuando te de la real gana y cómo te de la gana.

¿Te atreves con las 4 preguntas malditas?

El que hace una pregunta es un tonto por cinco minutos, y el que no la hace sigue siendo un tonto para siempre” dice un proverbio chino

Estamos todo el día preguntando y preguntándonos cosas:

“¿Qué me pongo? ¿Cómo habrá venido hoy el jefe? ¿Me contestará al mensaje que le mandé? ¿Cuándo recibiré el paquete que tanto estoy esperando? …”

Muchas de estas preguntas les damos una importancia vital. Pensamos que nuestra vida depende de la respuesta sea favorable o no a nuestros deseos, a nuestro futuro.

Creemos que nuestra vida gira en torno a preguntas que determinarán el número de seguidores que tendremos en las redes sociales o si el sábado tendremos plan con la persona que nos gusta.

Y luego cuando llegan los momentos de cambio en la vida, cuando sentimos que tenemos que dar un giro a la misma, nos da miedo preguntarnos cosas, porque en el fondo sabemos que lo veremos y escucharemos, es algo que llevamos tiempo sabiendo pero no hemos querido observar.

Son crisis , que encienden la chispa un tema personal o profesional. Crisis que hemos estado evitando porque creíamos que la vida nos estaba yendo bien como nos iban hasta entonces. Pero la vida es muy sabía y perra, y no ha parado hasta que no nos hemos dado cuenta que era la hora del cambio.

Es la hora de enfrentarnos a esas 4 preguntas. A las preguntas malditas.

Pero disiento cuando dice la gente, que es cuando tenemos que enfrentarnos a ellas. Yo creo y por experiencia propia, que una persona feliz, de éxito, se hace esas preguntas malditas todos los dias de su vida, sobre todo cuando se va a dormir.

Así que si no has pasado ninguna crisis en tu vida, te felicito desde aquí aunque no me lo crea mucho que no has tenido ningún momento de duda en tu vida. Pero si sigues leyendo este artículo y te apetece hacerte las 4 preguntas malditas, vamos allá. A lo mejor después de su lectura, es el principio del comienzo de un nuevo TÚ.

1.- ¿Quién eres y qué quieres?

No eres tus posesiones. No eres tus seguidores de internet. No eres los líos que tienes los sábados por la noche. NO eres las veces que te subes a un escenario para dar tu conferencia. No eres el dinero que tienes en la cuenta corriente o las veces que has tenido relaciones sexuales en los últimos 30 días.

NO ERES NADA DE ESO. 

Eres mucho más que eso.

Eres una persona que está en el mundo, un mundo que no tiene en él a nadie más único que tú. Con talentos que no sabes que tienes porque no te has dado la oportunidad de descubrirlos. Con formas de ver la vida única respecto a los demás. Pero sigues creyendo que no eres nadie, que no vale la pena intentar nada, porque crees y sabes a ciencia cierta que no lo conseguirás (no te lo crees ni tú, pitonisa).

Todo porque tu autoestima está mas baja que el valor de los bitcoins.  Porque te comparas con los demás y crees que mejor no intentarlo porque ellos están tocados con una varita mágica de creatividad y talento, y tú solamente con la de los kilos de más que te sobran.

Domina tus pensamientos y veras que eres mucho más de lo que eres hasta ahora.

En esta sociedad de la información y del postureo, queremos tenerla más grande que nuestra competencia. Más seguidores que ellos, ir más de viaje que nuestros cuñados para darle en los morros, hacer una boda más grande que la de nuestra amiga para darle envidia… En definitiva hacemos tonterías porque creemos que así seremos más felices.

Cuando en realidad, ¿Te digo un secreto? Lo único que quiere todo ser humano es estar en paz consigo mimos todas las noches cuando se va a dormir. ¿Lo demás? es una consecuencia de tus posibles actos, no de tu propósito principal.

2.- ¿Dónde te encuentras y por qué estás donde estás?

Nos encontramos en el AQUÍ y en el AHORA. ¿Lo demás? NO EXISTE.

Como se decía en clases de lenguaje, eran complementos circunstanciales de lugar, nada mas.

En el presente es donde nos encontramos. Hemos llegado hasta él porque las circunstancias que hemos tomado, te guste o no. Te guste o no has nacido en esa ciudad, estás rodeado de esos amigos que tienes ahora o de esa familia.

Pero eso no quiere decir, que ya no puedas hacer nada más. ¿O es que no has visto a gente que nació en lugares de pura pobreza y han salido adelante?

El lugar no determina tu futuro, y si tus pensamientos y actitud.

Así que recuerda, estás dónde estás por tus decisiones. Hazte dueño de ellas, acéptalas y si quieres un cambio, transfórmalas.

3.- ¿Qué querrías hacer y cómo lo harías?

Mira, no te conozco y perdona que me tome esta confianza, pero no me creo que no sepas que quieres hacer en la vida. NO ME LO CREO.

Una cosa es que no te atrevas a ponerle sonido a tus sueños, a tus proyectos pero otra cosa diferente es que no sepas dónde te gustaria encaminarte.

Y si empiezas a decirte, ” es que si lo hago…” todo lo que siga serán meras excusas, utilizando a los demás para tú no dar un paso adelante.

RECUERDA QUE SOLO TIENES UNA VIDA Y EL QUE ESPERA, DESESPERA.  Eso si, me parece correcto que no des un paso adelante, pero luego no te quejes de la vida de mierda que tienes, ¿Te queda claro?

Queremos saber el cómo hacer las cosas, el cómo alcanzar las metas y mientras tanto no hacemos nada. No damos un paso adelante, queremos saber todo ya antes de caminar.

Camina, da un paso y descubre a dónde te lleva. Disfruta ese paso, sácale  todo el jugo y es un paso menos para llegar a tu meta.

Y sobre todo , la excusa del dinero para formarte ya no vale. En internet hay muchas herramientas gratis. SI quieres, puedes.

4.- ¿Quiénes son tus aliados?

Cuando emprendas un camino, habrá gente que te dirá estás loco. Otros no querrán saber nada más de ti. Otros querrán que te olvides de ello. Pero otros te tenderán la mano para acompañarte en el trayecto.

También encontrarás gente por el camino que no conocías y que te ayudarán. Ya que ellos lo consiguieron y estarán encantados de ayudarte.

Pero también , cuando estamos en crisis, nos damos cuenta que mucha de la gente que considerábamos importantes o amigos en nuestra vida, no están. Ya no te quieren a su lado, no quieren aguantar tus problemas, pero eso si,, cómo no les ayudes con los suyos, te dicen de todo.

Limpia tu agenda de contactos de vez en cuando. Más vale una hoja de la agenda en la que sepas que puedes apoyarte , que no 500 contactos y dudes de todos ellos.

¿Y tú qué has respondido a las 4 preguntas malditas?

 

¿Esforzarse sirve para algo?

“En la vida pasan cosas malas, es cierto. Pero la clave está en ver las cosas tal cual son y no peor de lo que realmente son” dice Jordan Belfort

Se nos habla del esfuerzo como la herramienta principal e indispensable para alcanzar las metas que nos propongamos .

Nos dicen que no seremos hombres y mujeres de provecho, sino no nos esforzamos por ser mejores. Que una sociedad sin esfuerzo, es una sociedad acomodada, sin ninguna motivación ni sueños que alcanzar.

Y estoy totalmente de acuerdo, pero luego ves cosas como estas,…

Se rico en 21 días con mi curso de la atracción de la abundancia…Compra seguidores para convertirte en un influencer…Las leyes del poder…Cómo perder kilos sin sudar…O se llevan a la chica que locamente estas enamorado un mamarracho que es más feo que el Ecce Homo. Sin esfuerzo consiguió entrar en la empresa y a día de hoy es ya Director de Recursos Humanos, puesto por el que habías peleado tú y ya ves quién se lo ha llevado..”

Son algunas de la situaciones que observamos en el día a día en todos los aspectos de la vida o que hemos vivido nosotros mismos y acabas preguntándome:

¿PARA QUÉ COÑO ME VOY A ESFORZAR SI HAY CAMINOS QUE ME PUEDEN LLEVAR AL MISMO CAMINO Y SIN ESFUERZO?

En estos momentos, el esfuerzo está denostado.

Podemos ponernos cachas con maquinas que ponemos en nuestra barriga cervecera y tras sesiones de 20 minutos durante 21 días, aparezcan músculos que no sabíamos que teníamos. Por no hablar como el hijo de la jefa, sin estudios aparece en el trabajo a quitarte el puesto que siempre habias soñado y por el que te habías esforzado.

¿Para qué esforzarnos? Si con hacer la pelota , comprar un programa de 21 días o copiar lo que dicen que lleva al éxito vale, ¿Para qué esforzarnos? ¿Para qué pensar cosas que nos hagan diferentes? ¿Para que mostrar todo lo que sabemos hacer? Si luego no saben apreciarlos, si luego triunfa siempre lo mismo o el peloteo, tener padrinos es lo que sirve en esta sociedad..

¿Para qué?

Y no me digas que no has pensando alguna vez estos pensamientos. TODOS LO HEMOS PENSANDO. Y si has intentado crear cosas, demostrar lo que vales y ha venido alguien con solo un chasquido de dedos, lo ha conseguido, pues aún más que más.

Y más aún en estos momentos, que lo que mola es ser considerado influencers o tener “amigos” que te puedan meter en sitios sin hacer el menor esfuerzo posible.

Todos nos los hemos preguntado alguna : ¿Para qué esforzarnos si no lleva a ningún sitio?

Bueno si, a la frustración y a la rabia. A tenerle manía al hijo de tu jefa, o preguntarte cómo ha conseguido le publicarán un libro a éste que solo ha hecho un copia y pega de libros que conoces.

Sobre todo nos lo preguntamos cuándo hemos puesto muchas ganas, ilusión en proyectos que nos apetecia a la vez que nos daba miedo. ¡¡Para una vez que nos quitamos la vagueza de encima, y pasa lo que pasa!!. ¿A que si?

Cuando pasa eso, nos hacemos fans de la página, de la “Ley del Mínimo esfuerzo“. Hacemos las cosas, para quedar bien, para que no digan que no hemos hecho lo que nos han pedido , y poco más. Que se esfuerce otro, que luego la vida o nuestro jefe, no nos recompensa lo que hemos dado., ¿Verdad? Y si además con el mínimo esfuerzo y haciendo la pelota un rato, conseguimos más que esforzándonos, dudando, cayéndonos, ¿Para qué?

Nos da igual no ser consideramos unos hijos de provecho, unos buenos ciudadanos que quieren lo mejor para la sociedad o lo que sea, ¡¡QUÉ SE ESFUERCE OTRO!!.

Hasta ahora estamos viendo una imagen REAL de la sociedad actual. Se nos llena la boca hablando de innovación ,de espiritualidad, quedamos “cool” que nos vean en conferencias de este estilo, pero si podemos ir por el camino más rápido, lo vas a coger antes que lo haga el vecino.

¿Pero para qué sirve el esfuerzo?

PARA CREAR OPORTUNIDADES.  

.- Oportunidad de conocerte. 

Nos esforzamos en situaciones que no dominamos, que hasta ahora no nos habíamos enfrentado a ellas. Y toca remangarse y ponerse manos a la obra.

El esfuerzo te ayuda a conocerte. A descubrir cosas de las que no sabías qué eras capaz. De situaciones que antes no sabías que podrías superar y ahora lo estás intentando. Has quitado la pereza de tu cuerpo y estás desarrollándote. Estás emprendiendo un camino que lo consigas o no, te va a dar más aprendizajes que si hubieras estado toda la vida quejándote de la perra que es o de la potra que tiene tu vecino que sin hacer nada lo ha conseguido.

.- Oportunidad de creación de tener la oportunidad de alcanzar lo que soñabas. 

No solo te estás conociendo, sino te estás creando. Creando una nueva versión de ti mismo que no conocías y que no sabes hasta donde te puede llevar.

Pero también estás creando tu futuro desde tu presente.  Creando posibles formas de trabajo o de relacionarte con gente. Creando relaciones con personas que deseabas tener.

Estás creando oportunidades de crear algo diferente de lo que hasta ahora estabas viviendo, valga la redundancia.

De tener la oportunidad de alcanzar eso que tanto soñabas.

Siempre se habla y se estudia que hay muchos más fracaso en los éxitos conseguidos, que éxitos en los fracasos alcanzados, y es así.

En definitiva, esforzarse, es siempre la oportunidad de ir más allá, conocer parajes que no conocías por el miedo y descubrir que la palabra imposible, es un invento del marketing de hoy en día.

Recuerda: Sin esfuerzo, no hay oportunidad de nada y para nada.

 

 

¿Y si no quiero rendirme?

La cantidad de calor desprendido por una resistencia es directamente proporcional a la intensidad de corriente, a la diferencia de potencial y al tiempo” decía James Prescott Joule

Muchas veces he querido abandonar.

Me preguntaba que estaba haciendo escribiendo lo que sentía, para qué valía. Qué estaba ganando, sino veía ningún resultado tangible. Además mucha gente se había ido de mi lado, por lo que hacía. Y para colmo, intentabas ampliar tu zona de confort, haciendo cosas nuevas que ampliasen tu radio de acción, desarrollarte en campos que te gustaban,lo único que recibias eran negativas.

Más y más noes, que lo único que inspiraban era a tirar la toalla olvidándose uno si había algo de lo que aprender.

Y no han sido varias veces, sino unas cuantas, Y aquí sigo con todos vosotros. Porqué si no dudas en el camino en el te encuentras, si lo dominas, no es el camino en el que aprenderás.

Hoy esa sensación de seguir, aunque las circunstancias decían que NO, me ha hecho lanzar esta pregunta al mundo 2.0:

¿Qué distingue a las personas que han alcanzado metas “imposibles” por los demás del resto de los seres humanos?

Partamos que no me considero un super hombre ni que he conseguido nada “reseñable” en la vida, pero quería responder a estas preguntas que alguna me he hecho observando a mucha gente que he entrevistado:  ¿pero qué les hacia a esas personas seguir adelante cuando los demás habían tirado la toalla? ¿Qué les distinguía respecto a los demás en los momentos de querer mandarlo todo por el baño?

Aquí van algunas de mis reflexiones al respecto:

Que te la bufen lo que opinen los demás. 

SI es tu pasión, si es tu sueño, si es tu vida, ¿Por qué te importa tanto la opinión de los demás? ¿Por qué te importa tanto lo que puedan decir los demás? ¿Por qué crees que es imposible si nadie de quién te habla ni siquiera lo ha intentando?

Muchas veces hay que hacer oídos sordos. Ya puede ser tus padres, tu pareja, o quien sea, si es tu sueño, y luchas por él. Si ves claro el camino, lucha por ese destino.

Es tuyo, es tu felicidad. Y si no lo consigues como creías que lo ibas a conseguir, habrás hecho más, que habiendo tirado la toalla cuando los demás lo hacían.

No busques en los demás el apoyo. Se tu mayor fan.

Me encanta ver en redes sociales como la gente ante un problema personal, lo comenta a todos sus contactos. Como esperando hacerse viral y dar pena a los demás.  Me parece respetable, pero no lo comparto.

¿Por qué? Porque la motivación, las ganas de luchar, las ganas de seguir adelante, tienen que venir de ti mismo, no de unos seguidores en redes sociales, que quizá  te puedas dar cuenta, que no les interesa tu vida personal y solamente la profesional.

La motivación siempre tiene que venir de ti mismo, y no de los demás.  Tú eres el líder de tu vida, no necesitas como gasolina los halagos de los demás.

 El tamaño importa.

Mal pensado. A ver qué estarás pensando.

Por el camino , no nos damos cuenta de lo que estamos consiguiendo. Obviamos los pequeños avances que hemos realizado o las pequeñas semillas que están germinando que hemos obviado porque estamos obsesionados con la meta.

Fíjate por el camino lo que va apareciendo y no lo olvides, porque seguramente te ayudará mucho más de lo que te imaginas a alcanzar tu meta.

Obsesión por el siguiente paso. 

Creemos que porque nos han dicho que no, ya está todo echado por la borda. Ya no vemos más, solamente el NO y cerramos el “chiringuito” porque para que seguir intentándolo. Lo que ha pasado ha sido un simple “Por este lado , no. Sigue intentándolo por otro”. Porque hasta que no haya ninguna opción, no has fracasado, solamente te has caído

Así que límpiate la suciedad y piensa en el siguiente paso que tienes que dar.

 Deja de buscar una excusa. 

Cuando recibimos uno , buscamos una excusa para no seguir adelante.

Toda excusa siempre empieza por dos palabras: “Es que..” Todo lo que vaya seguido de estas dos palabras, son puras excusas . Las decimos para que los demás vean que somos unas victimas, que tenemos toda la razón del mundo para no seguir adelante. Que necesitamos los mimos de los demás , ya que nos hemos esforzado y no hemos conseguido lo que las expectativas que teníamos desde el principio.

¿La mejor forma de ponernos más excusas en la vida? Fijarnos en Teresa Perales, en Nikola Vujecic, en toda la gente que a pesar de sus discapacidades han conseguido cosas que nosotros diríamos desde el principio: “Yo ni loco lo haría…”.

No hay DNI que valga. 

Una de las excusas más conocidas es una así: “Es que ya no tengo edad para esas cosas…La gente se va a reir de mi por la edad…”

Hay gente de más de 90 años que se tiran por un avión haciendo paracaidismo, hay gente que estudia la formación básica, mucho más allá de haberse jubilado. Así que deja de quejarte, que el DNI es un papel, la edad está en tu cabeza.

Reconoce tus limitaciones

Estamos en una industria en las que nos dicen que podemos hacer todo. Lo imposible y lo posible. Que todo lo que nos propongamos, lo podemos conseguir. Vamos a ver si fumamos menos cosas perjudiciales para la salud, porque todos tenemos nuestras limitaciones y no todos podemos subir al Everest, solamente porque nos los propongamos con 20 kg de sobrepeso.

Todos tenemos limitaciones. ¿Qué todo se puede aprender? Desde luego, pero no todos podemos ser Messi y menos con 40 años.

Así que podemos dar más del 1% de lo que creemos que hemos dado hasta la fecha, pero tampoco nos subamos a la parra, porque todos tenemos nuestras limitaciones.

Deja de compararte con los demás. Deja de pensar que los demás tienen algo especial que no tienes tú ni que nunca tendrás.

Solamente da 1% más de ti, en una sociedad que tiran la toalla a la primera de cambio o ni siquiera lo intentan, y te aseguro que entrarás en el olimpo de “esos elegidos” que tanto añoras, pero con tus sueños intentando, quizá conseguidos, pero sobre todo sentidos.

 

 

 

 

 

Fernando Botella: “En 200 años seremos nosotros prehistoria”

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con...” es un placer presentar para mí a Fernando Botella. 

Hablar con una persona con más de 20 años de experiencia directiva, que trabaja en lo que le apasiona, se divierte y se siente identificado con cada una de sus obligaciones, ilusiona ver su mirada, disfrutas con su conversación y se convierte en inspiración para ti.

Hace unos días tuve el placer de compartir con Fernando botella, que considera su profesión, como una parte esencial de su vida, que le hace sentirse vivo personal y profesionalmente.

CEO y fundador de la empresa Think&Action, es para mi uno de los pensadores y conferenciantes más importantes de la actualidad en nuestro país, que nos recuerda en cada una de sus conferencias y libros, que la vida es pura magia. Y que vivirla despiertos es nuestra tarea.

Es autor de los libros ¡¡La fuerza de la ilusión!!, ¡¡Atrévete!! y ¡¡El factor H!!. Recientemente ha publicado Bienvenidos a la Revolución 4.0. Todo lo que necesitas para saber triunfar en la era digital.  Libro en el que nos ayuda a entender que esta transformación digital, que genera tantos cambios y por lo tanto incertidumbre , nunca impedirá que sigamos siendo humanos.

Gracias Fernando por recordarnos que nunca podremos atravesar el mar, simplemente mirando el agua. Y que siempre hagamos todo aquello que nos divierta, porque es la única forma de conectar con el Universo. Podéis conocer más del trabajo de Fernando, a través de Twitter ,LinkedIn y su Web.

¿Quién es Fernando Botella?

Ante todo, un tipo muy normal. Un alicantino de Aspe al que le gusta la música, la cocina, la buena lectura y pasar tiempo con mi familia y mis amigos. Biólogo de formación, profesor de vocación, consultor y humanista de profesión. Siempre me ha “perdido” (en realidad, me ha salvado) el que creo que es el mejor “defecto” que una persona puede tener: la curiosidad. Curiosidad por las personas, por el mundo y por la vida en general. Esa curiosidad y esa vocación de aprendiz continuo son las que me han llevado a ser la persona que soy hoy. Es lo que me ha llevado a dirigir mi propia empresa, a escribir cinco libros y a muchas otras aventuras personales y profesionales.

La curiosidad es el motor que mueve a la humanidad, requiere cierta audacia y tomar algunos riesgos (controlados). Pero ¿qué sería la vida sin ellos?

¿Qué pondrías en una valla publicitaria si pudieras?

Un mensaje muy corto y sencillo: “¡Vive!”. Vivir consiste en consumir tiempo. El tiempo es lo único que realmente tenemos. Está siempre ahí para nosotros, pero no espera. Por eso hay que elegir muy bien lo que hacemos con él. Cómo empleamos las 24 horas de las que disponemos cada día; es la gran decisión a la que nos enfrentamos en cada instante. Vivir es elegir, decidir qué hacemos con nuestro tiempo, por lo tanto priorizar, poner lo importante por encima de lo que no lo es.

¿Qué sería el ser humano sin ilusión?

Sería un ser “no humano”. La ilusión es la pulsión vital que nos ayuda a seguir vivos, lo que los hace perseguir nuestras metas. Sin ella, nos faltaría gasolina, y nos detendríamos. La Fuerza de la ilusión, titulo del libro que escribí junto al mago Jorge Blass, es la energía que nos mueve. Se recarga con el entusiasmo. Con la visión positiva de la realidad.

 De las palabras que usamos actualmente, ¿Cuántas se han prostituido o decimos saber su significado y no tenemos ni idea qué estamos diciendo?

Muchas. Hay palabras que ahora son mainstream, como “transformación”, “innovación, “digitalización”, y todos se nos llena la boca con estos conceptos. Todo el mundo parece que está gestionando cambios y haciendo innovación. Pero ya se sabe que del dicho al hecho… A la hora de la verdad se dice mucho y se hace poco. A veces, no porque no se sepa, sino porque no se ejecuta, tan sólo se queda en la idea. Yo soy más del “hacer” que del “decir”. Ya lo decía Woody Allen: “Cuando lo haces, ya lo estás diciendo”. El legado personal nunca lo dejaremos con lo que sabemos, sino con lo que hacemos. Si quieres dejar tu sabiduría como legado tan sólo tendrás dos opciones: hacer lo que dices o dejarlo por escrito, …o ambas cosas.

 Se nos lanza la pregunta, ¿Qué harías si no tuvieras miedo? Pero que yo sepa, siempre vamos a tener miedo ante lo desconocido. ¿Cómo rediseñamos esta situación?

Aquí es importante hacer una distinción lingüística, la diferencia entre “miedo” y “temor”. El miedo no es algo negativo en sí mismo. Todo lo contrario. Es un mecanismo de defensa que traemos de serie y que es, en gran medida, responsable de que el ser humano haya llegado hasta aquí. Tenemos que darle ese crédito. El miedo es natural, consustancial al ser humano. Nos hace estar alerta y nos ayuda a desarrolla nuevas respuestas ante los desafíos que se nos presentan en la vida. Es más, el miedo nos hace valientes. Porque la valentía no consiste en no tener miedo, sino en aprender a superarlo. Sin embargo, el “temor” es un tipo de miedo tóxico que no nos conduce a ningún sitio. Es, a diferencia del miedo, algo que solo tenemos los seres humanos, no existe en el mundo animal. Es una predisposición negativa hacia el futuro, es sentir miedo hacia algo que no ha sucedido todavía y que, además, podría no llegar a suceder nunca. La sensación, totalmente irracional e infundada de que algo malo nos va a ocurrir. Debemos tener miedo al temor y aprender a superarlo.  

¿A que no se ha atrevido todavía Fernando Botella?

¡A tirarme en paracaídas! (aunque lo he intentado y no es un proyecto totalmente descartado). Como comentaba al principio de la entrevista, soy un animal curioso, y esa curiosidad me empuja a probar cosas nuevas y a adentrarme en terrenos desconocidos con la ilusión de un niño. Por eso he escrito un libro sobre tecnología sin ser un experto en entornos tecnológicos, o me he llevado a magos y a artistas a trabajar conmigo en entornos aparentemente ajenos a su mundo como son los contextos empresariales. ¡Que atrevido!

 ¿La felicidad se ha convertido en una industria igual que la de los cereales y los dulces?

En cierta medida sí, se ha convertido en una industria. Esto tiene una parte positiva, ya que quiere decir que la felicidad de las personas es un tema que importa e interesa, que hay una creciente consciencia de la importancia de que los seres humanos persigamos la felicidad como un propósito fundamental en nuestra vida. La parte negativa de esta industrialización es el peligro de que la felicidad se banalice y se convierta en un producto de consumo. Y no lo es. La felicidad no se puede paquetizar como si fuera un box experiencial de los que se venden en los grandes almacenes. La felicidad hay que practicarla, sentirla, vivirla, …y esto tiene que ver más con nuestra capacidad para entender la realidad y ajustarla a nuestras expectativas.

Como decía Eduardo Punset, “la verdadera felicidad vive en la antesala de la felicidad”.

En mi modesta opinión, la felicidad no necesita ser comercializada. Se demuestra y vive en gerundio, “andando”

 – ¿Por qué se estudia tanto el liderazgo y hay tantas definiciones de liderazgo?

Porque, a fin de cuentas, hablar de liderazgo no es otra cosa que hablar de relaciones humanas y de la capacidad de influencia entre las personas. Y no existe un tema que nos importe más a las personas que el modo en que interaccionamos con los otros seres humanos que habitan el planeta. Por esa razón los mecanismos de generación de influencia se vienen estudiando desde la época aristotélica. En cuanto a la abundancia de definiciones, la razón es que hay numerosas escuelas que han estudiado el liderazgo, cada una con su propio enfoque, y muchos de ellos, muy válidos. Para mí, la esencia del liderazgo se centra en tres aspectos. En primer lugar, hacer que las cosas sucedan; un buen líder hace que las cosas ocurran. En segundo lugar, gestionar buenas conversaciones con sus colaboradores, conversaciones que sean verdaderamente transformacionales y que provoquen cambio de hábitos. Por último, un buen líder ha de generar inspiración a su alrededor, ese estado de inquietud positiva que hace que las personas nos cuestionemos el statu quo.

 Eso de la retención del talento me parece más bien a un anuncio de retención de líquidos a ciertas edades. ¿Qué opinas tú?

Estoy de acuerdo, no debería llamarse así. Es un término que se ha consolidado en las políticas de Recursos Humanos, pero que le hace un flaco favor a las empresas que lo utilizan porque, si lo piensas, es un completo sinsentido. Que una empresa “retenga” sugiere que está obrando en contra de la voluntad del “retenido”. Lo peor que le puedes hacer al talento en encerrarlo, constreñirlo… Porque así nunca te va a dar lo mejor de sí mismo. El talento necesita sentirse libre para brillar, necesita expandirse, desarrollarse, compartirse… Estamos en la era de la inteligencia conectiva, y en ese marco, retener es un concepto caduco. Al talento no hay que intentar retenerlo, sino, en todo caso, fidelizarlo, que a mi me gusta llamarlo “fedilizarlo ” ; es entonces cuando no se va.

Voluntad, disciplina y humildad, claves en el liderazgo. Algo básico pero que no abunda en esta sociedad. ¿Son las patas que les falta a esta sociedad para su progreso?

Son tres patas del banco, pero en realidad no dejan de ser la misma. Están unidas. En mi libro “El Facto H”, decía que la humildad tiene más que ver con estar en continuo estado de esfuerzo que con la modestia. También es el verdadero origen de la palabra. En cuanto a la disciplina, es el esfuerzo repetido en el tiempo. Por último, la voluntad es la manara en que gestionamos esa disciplina. Es determinación. Intención llevada a que el suceda hecho. Así pues, hay una conexión directísima entre los tres conceptos. A esto yo añadiría que, frente la corriente de opinión que eleva a los altares a la motivación como palanca que mueve al ser humano, yo considero que es mucho más importante la voluntad. Hay mucha gente muy motivada que no obtiene resultados porque le falta voluntad. Así que no son disciplinados ni, desde luego, nada humildes.

Con ganas, ¿Siempre ganamos?

No! Las ganas son necesarias -imprescindibles, diría yo-, pero no suficientes. Decirle a la gente que “querer es poder” es contarle una verdad a medias. Se precisan otros elementos como talento, entrenamiento, práctica, suerte… Yo puedo estar super motivado para ganarle al tenis a Rafa Nadal, pero luego la realidad me va a poner en mi sitio. Es algo que conecta con el concepto de felicidad ligado a la comprensión de la realidad en relación a las propias expectativas. Esto no quiere decir que haya que resignarse. Conocer nuestros límites actuales nos ayudará a trabajar sobre ellos para acercarnos a esa realidad deseada.

 VUCA, DISRUPCIÓN, algo a lo que tenemos miedo pensando que ha sido esta revolución digital quien nos las ha puesto…¿Pero el mundo no era ya disruptivo y ha sido Vuca siempre?

Si, es verdad. Lo ha sido siempre, desde el comienzo de los tiempos. Probablemente mucho más que ahora: antes salías de tu cueva y no sabías si volverías, si serías devorado por una fiera o matado por un enemigo. La Edad de transformación pedestre ya era VUCA. Cuando dejamos de ser cazadores nómadas para convertirnos en agricultores sedentarios fue una época muy VUCA. Claro que hemos vivido épocas tan inciertas o más que la actual, lo que ocurre es que nosotros, los actuales seres humanos, no las vivimos, por eso nos parece que la época actual es excepcional.

¿Cuándo tu vida no fue volátil, ambigua, incierta, cambiante?

 Me encanta la definición que diste de Disrupción, ¿Somos todos disruptivos? ¿Por qué nos da miedo mostrar ese lado no “acostumbrado de ver la realidad?

Para mi ser disruptivo es ser capaz de ver la realidad de una manera desacostumbrada. Y esa capacidad nace de la creatividad. ¿Podemos ser todos disruptivos? ¡Claro! Porque todos somos humanos y la creatividad es una cualidad intrínsecamente humana. El problema es que muchas personas mantienen esa capacidad metida en un cajón, a obscuras.

 ¿La inteligencia artificial es el nuevo Dios de estos tiempos?

Yo no la llamaría “dios”. Para mí la inteligencia artificial tiene mucho más que ver con un nuevo cerebro (exo-cerebro) del ser humano. Esto nos abre una puerta inédita en la historia de la humanidad: vamos a poder disfrutar de dos cerebros: uno en nuestra caja craneal y otro fuera de la misma, en la nube o en un dispositivo.

¿Qué supone esta nueva realidad? Que, amparados en los algoritmos tecnológicos, vamos a evolucionar social, política y económicamente de una forma exponencial y a una velocidad vertiginosa. Hasta el punto de que en 200 o 300 años, todo lo anterior y, por supuesto, nosotros, seremos prehistoria.

¿Quién es un ciudadano Beta? ¿Cómo vive el ciudadano Beta?

El ciudadano beta es una persona inquieta, curiosa, humilde, valiente, conectada… Es alguien que vive en permanente estado de revisión y aprendizaje, que se cuestiona el statu quo de su entorno y hasta sus propias creencias. Que no vive de los éxitos pasados, sino que aprende de los fracasos, que se atreve a probar y a equivocarse. Que aprende rápidamente y aplica lo aprendido más rápidamente aún. Y que sabe que el talento real no es individual sino colectivo y conectivo. Es alguien que está en continuo estado de desarrollo y crecimiento. Una persona conectada con el mundo y con sus semejantes y que se siente viva precisamente porque vive permanentemente en versión beta.

¿El futuro es posible sin nosotros?

No. Absolutamente no. El futuro sigue perteneciendo a las personas. Más allá de la revolución tecnológica que vivimos, no podemos olvidar que es una revolución hecha por y para personas. Somos el centro de todo el cambio y seguiremos siéndolo en el futuro. Si un árbol cae en el bosque pero no hay ningún oído cerca para escucharlo derrumbarse contra el suelo, no habrá ruido; se necesita el oído humano o de un ser vivo, para que el ruido exista. El futuro solo existe porque nosotros lo diseñamos y estamos con el oído atento para escucharlo llegar. Depende de nosotros, de nadie más.

 ¿Qué está re-pensando últimamente Fernando?

Pues, como siempre, en muchas cosas al mismo tiempo . En eso soy muy Leonardo ”, muy renacentista, muy polímata, me interesa el mix cultural.

Actualmente pienso en nuevos modelos creativos y de contenidos para incorporar a mi trabajo acompañando a empresas y directivos, en nuevas formas de aportar valor a nuestros clientes, en nuevos modelos de liderazgo redárquico, en digitalización, en música, en arte, en escribir…

Realmente pienso en nuevas formas de sorprenderme a mi mismo.

 ¿Es esencial crear vacas purpuras en este mundo beta y no copias baratas de gurús que están de moda?

Sí, el mundo beta necesita muchas de esas vacas purpuras que reclama Seth Godin. Las necesitamos para ayudar a las empresas y a los profesionales a diferenciarnos. Y más que nunca, además, debido a dos elementos decisivos que caracterizan los tiempos que vivimos: el sentido de urgencia y la ubicuidad. Hoy el mercado está allá donde mires y de manera instantánea. La nube, en sentido genérico, nos ha convertido en una enorme aldea global donde todo sucede “ahora” y “en todas partes”. En ese contexto, las vacas púrpuras pacen en un prado ubicuo y universal, por lo que cambia el paradigma. Aumentan las variables y aumenta la complejidad.

 Una reflexión para los lectores de “El principio de un comienzo”.

Dos: Huye de la excusa, porque nunca la excusa te hizo ser ganador. Y diviértete, porque todo aquello que te divierte te conecta con el Universo.