¡¡10 leyes de las personas que piensan diferente!!

“La persona que sigue a la multitud normalmente no irá más allá de la multitud. La persona que camina sola probablemente se encontrará en lugares donde nadie ha estado antes” decía Albert Einstein.

Cada día, el “Desarrollo personal Low cost” que se encuentra en medios de comunicación nos dice que tenemos que ser nosotros mismos.

Ser la mejor versión de nosotros mismos, cuando en realidad, lo único que tenemos que hacer , es ser SIEMPRE NOSOTROS MISMOS.

Que hemos venido a este mundo a mostrar nuestro talento, digan lo que digan los demás.  Y nosotros después de la conferencia, con el chute de energía, gritamos a los 4 vientos: “Yo soy así y nunca cambiaré”. Pero pasado el efecto placebo,  seguimos haciendo lo que los demás nos “recomiendan” que hagamos, no vayamos a sufrir las represalias por parte de los demás integrantes del grupo y seamos “desterrados” de los beneficios y cariño que teníamos hasta entonces.

Provocando que acabemos haciendo lo que seguíamos haciendo. Añorando lo que sería un futuro siendo nosotros mismos. Y envidiando a las personas que luchan contra viento y marea por mostrarse ante los demás, como son ellos, cómo piensan ellos y cómo quieren un mundo diferente a lo que están viviendo en estos momentos.

No creo que las personas tengan que ser diferentes a los demás. Eso es volver a compararnos con los demás. Pero estamos en una sociedad, que por PENSAR, si solamente por pensar, ya somos tildados como diferentes, por no decir señalados con el dedo por los demás.

En una sociedad que desea la innovación, la disrupción, que añora y quiere gente creativa, hasta que uno es aceptado por sus ideas, es un proceso duro, difícil y lleno de trabas.

¿Entonces qué hacemos?

Tú haz lo que quieras, pero luego no te quejes de los resultados que estás obteniendo.

A continuación, te presento las 10 leyes de las personas que piensan diferente, por si pueden servirte de inspiración en tu cambio de camino, dejando el camino del aparentar y del parecer, al camino del se uno mismo por fin.

¿Te apuntas?

.- Hemos venido a ser. No aparentar ni humos que parecer. 

Las normas están muy bien. Nos hacen respetarnos unos a los otros. Pero las normas tambien generalizan y obstruyen el talento diferenciador de cada uno.

Tenemos que seguir unos canones si queremos alcanzar unas metas, pensando que solamente esos caminos son los que nos llevarán a la fama, que no al éxito, siendo caracterizado por distinguirnos entre los demás.

En el fondo por la fama, que no el éxito, acabamos haciendo lo que sea por aparentar algo que ni nosotros mismos nos creemos. Y más en un mundo dominado por las redes sociales.

Los “diferentes” vienen a ser , sin trampa ni cartón, pero siempre con educación. El aparentar es un disfraz que más pronto que tarde, se acaba cayendo.

.- Lo diferente siempre enriquece

Lo diferente enriquece. Si siempre hacemos lo mismo. Si siempre escuchamos lo mismo. Si siempre damos la oportunidad a las mismas personas, no esperemos obtener experiencias diferentes a las que siempre hemos tenido.

Lo diferente siempre enriquece , siempre enseña más que lo habitual.

.- No es la creatividad algo un don para gente especial. Es la visión que tienen del mundo. 

Siempre lo he dicho y así lo creo. Se cree que la creatividad es algo que se aprende en cursos o es un don que solamente tienen gente especial.

La creatividad es solamente PERMITIRTE expresar lo que sientes. Es DAR RIENDA suelta a tus pensamientos y ponerlos en acción, descubriendo qué hay detrás de ellos. Eso es la creatividad. Es mostrar tu visión del mundo.

Y creo que todos tenemos una sin la necesidad de invertir dinero para descubrirla.

.- Mientras los demás opinan y critican. Ellos actúan. 

Opinamos, pensamos, diseñamos pero no actuamos. Todo porque pensamos que si lo hacemos , más bien por el qué dirán y por el miedo al éxito, preferimos tragarnos nuestro orgullo, para seguir haciendo lo que estábamos haciendo no vaya a ser que los demás nos señalen.

Los “diferentes” piensan, diseñan, pero también ACTUÁN.  Porque sin acción, nunca sabrán el resultado de sus pensamientos y diseños. Porque toda actuación lleva un resultado, pero más importante aún , lleva una lección que aprender, que no haciendo nada, nunca tendrás.

.- No se trata de crear un pensamiento diferente. Se trata de pensar por fin. 

Que no es de pensar diferente, que se trata simplemente de pensar por uno mismo. ¿Tan difícil es?

.- Que hablen bien o mal los demás, es buena señal. 

Los diferentes saben que sus acciones van a llevar consecuencias. Ya no solamente por ser considerados diferentes por los demás , sino porque sus acciones si no salen como esperaban, serán aún más señalados por la parte contraria.

Si no hablan de uno, tanto bien o mal, no están haciendo nada en la vida. Por qué si no estás haciendo nada reseñable de lo que hablar, ¿Qué estás haciendo en la vida? ¡¡NADA!!.

.- No es buscar la diferencia entre los demás, es buscar la coherencia. 

No se trata de destacar entre los demás. No se trata de inventarse algo para que los demás le señalen. NO se trata de humos y llenar tus presentaciones de “brillis brillis” para destacar entre los demás.

Solo se trata de ser coherente contigo mismo. Y en un mundo donde las marcas blancas abundan, ser coherente, ya te hará destacar entre los demás.

.- Ya han conseguido el éxito siendo ellos mismo. La fama es aparentar ser. 

El éxito en esta vida es ser uno mismo. Lo demás, ya es fama.

.- Respetan más a los demás y a sus dificultades, que cualquier otra persona.

Al saber lo que se siente, al “desviarse” del pensamiento generalizado, cuando se encuentran una persona que quiere luchar por sus pensamientos, por sus ideales, los apoyan, comparten con ellos sus experiencias, como lucharon hasta llegar donde están.

Son más comprensivos con los demás, que muchas otras personas.

.- Los limites están porque todos piensan igual. 

Los limites los rompen los “diferentes”.

¿Por qué?

Porque hasta ese momento, creíamos que los limites estaban porque así lo creían todos. Y no íbamos a ser nosotros quien los pusiéramos en duda. Los limites se generalizan , se extienden por el pensamiento generalizado. Solamente el pensamiento crítico, el dudar de ellos, hace que los sometan a la prueba de la verdad y se demuestren si son verdad o no.

Todos estas leyes se podrían resumir en:

.- LA VIDA ES MUY ABURRIDA SIENDO IGUAL QUE LOS DEMÁS. SOLAMENTE LA VIVIRAS SIENDO TÚ MISMO Y NO UNO MÁS. 

.- NO SE TRATA DE SER ÚNICO A TODA COSTA, SE TRATA DE SER UNO MISMO

¿Qué ley añadirías tú que piensas tienen los que son “diferentes?

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¿Y si la clave es que el radar no tenga que detectarte?

“Ya no sé si estoy fuera o dentro del radar de tu corazón”

Hay conversaciones se pasan por alto y es con el paso del tiempo, te das cuenta que una simple frase, cambió tu vida.

Hace unos días me comentaba Mónica Galan, en una de nuestras conversación:

¿Y si la clave es que el radar no te detecte?

Y estoy totalmente de acuerdo con ella.

Desde que nacemos nos pegamos con los demás, para que el radar de la sociedad, el de la aprobación, el de la aceptación,  de nuestros padres, del éxito nos detecte. Y cuando llegamos a la edad “adulta” queremos que el radar de las Redes Sociales nos tengan en cuenta y nos lleve al éxito que dicen que hará que nuestra vida sea más fácil.

Hacemos TODO por y para que el radar en cuestión nos tenga en cuenta.

Si la moda es que tienes que hacer algo, tú lo haces…para que el radar te tenga en cuenta.

Si tus amigos van a un evento y tú no tienes un duro en tu cuenta….tú haces lo que sea, para que te vean junto a ellos.

Si la moda es hablar de algo o decir las mismas cosas que transmite el “guru” de turno, aunque realmente no sientas lo que dices, aunque hagas un “copy&past”, lo haces para que el radar de la fama te detecte a ti y no al vecino de la derecha.

Vivimos pendiente de una manera u otra, de los radares que están sondeando todo lo que hacemos. Porqué queremos salir reflejados en él.

¿Qué significa todo esto?

  • Depende más nuestra personalidad, nuestro éxito, de que nos vean los demás, de lo que realmente estamos haciendo.
  • Nuestro talento genuino se pierde, solamente porque queremos salir en el radar que “triunfa” en la actualidad. Obviando que quizá nosotros podríamos crear nuestro propio radar con nuestro talento y no con el de los demás.
  • Que nos pasamos la vida comparando. Que siempre estamos alcanzando cimas que en la mayoría de las veces ,están acorde con nuestros valores. Nos comparamos con los “gurús”, con los “influencer”, para hacer lo mismo que ellos y llegar a empezar a ser como ellos. NO como nosotros tendríamos que ser con nuestro talento.  Y sin embargo, hacemos lo que sea, por salir reflejados en un radar, que no nos concuerda.
  • Que vivimos en la plena frustración. Siempre comparándonos con los demás y al ver que no somos ni hemos llegado a lo que deberíamos llegar estamos, sólo conseguimos frustración, rabia , envidia al prójimo que ha si ha alcanzado lo que nosotros deseábamos.

En definitiva, estamos pendiente más de lo que puedan opinar los demás de nosotros, que el trabajo que realizamos y el motivo por qué lo realizamos.

¿Pero cómo son las personas que trabajan debajo del radar?

  • Les importa su trabajo. La calidad del mismo, el propósito que tiene su actividad y de qué forma quiere influir en los demás.  No les importa que sea un trabajo que no sea “cool” o ser una persona no conocida, les importa el porqué, no el cómo ni el qué
  • No están pendiente de las redes sociales. Saben que su función es la de compartir el trabajo que hace uno. El ver el conocimiento de otras personas pero no estar pendiente de los dimes y diretes que se generan en ella, ni preocuparse si tal persona ha compartido su trabajo con nosotros o no.  Su propósito va mucho más allá.
  • Saben que la vida es caminar por el camino que sienten ELLOS que tienen que caminar. Y que el camino será duro, lleno de obstáculos, de miedos, dudas y satisfacciones. Pero es SU camino el que sienten que tienen que recorrer, no es el camino de “moda” o el impuesto por los demás para su bien.  Será un camino más difícil, pero mucho más satisfactorio.
  • Son personas mucho más experimentadas en su campo profesional. Han aprendido de todas las fuentes que podrían beber para desarrollar su futuro y no sólo ser una copia barata del “guru” de turno.
  • La pasión es su guía, la confianza su motor y el trabajo su marca que la que da resplandor.
  • Saben que no soy mejor que nadie. Y eso ya les hace ser mejor que muchos.

Estamos en una sociedad en la que queremos ser, pero aparentando ser, que no es lo mismo que siendo de verdad.

Vivimos pendientes del radar. Que nos vean en eventos. Que nos vean junto a gente importante. Que nos vean. Porque en este mundo visual, el efecto halo cada vez más importante.

Sabemos que si nos ven con gente importante. Si nos hacen fotos en los eventos de moda…la gente pensará que somos conocidos, que tenemos contactos y hasta que quizá podemos ser inteligentes.

Estamos en una sociedad en la que preferimos parecer y aparentar, que ser. Porque ser supone esfuerzo, dudas, miedo, caídas…Y si el radar nos enchufa, pudiendo aparentar algo que realmente no somos, ¿Para qué esforzarnos? ¿Para qué estar sin los focos cuando aún no sabemos si lo conseguiremos de verdad, y teniendo los focos ahí delante que calientan más y producen más satisfacciones aquí y ahora?

Recuerda:

  • Quizá será más lento, pero más seguro ir por debajo del radar y los focos. Pero sobre todo será un trabajo más consistente.
  • Los focos si los han puesto otros, se acabarán apagando cuando ellos quieran. Si los creas tú, se encenderán por tu trabajo, no por la amistad o peloteo con los demás.
  • El éxito es ser ya uno mismo. Si quieres fama, ponte a la fila en un photocall, pero si luego preguntan ¿Quién eres?, dirás que eres el amigo del jefe, no hablaran de tu trabajo.
  • No se trata de que el “radar” de la sociedad, te vea. Sino de hacer y que algunos radares, los importantes para ti, te descubran por tu trabajo, no por tu apariencia.

Juan del Val: “Desea”.

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con...” es un placer presentar a Juan del Val. 

Haz un pequeño ejercicio. Pon en el famoso buscador de Internet, el nombre de Juan del Val. ¿Ya? Ahora dime que es lo primero que sale. ¿Controversia, verdad?

Hablar de Juan es pensar al instante en el escandalo como diría Raphael. Para mí, que hace unos días tuve el placer de conversar con él, con motivo de la presentación de su libro al que le otorgaron el premio Primavera de Novela 2019, “Candela“.

Al igual que en su libro, nos encontramos ante una de las entrevista con la veracidad más descarnada y con un sentido del humor desternillante, al igual que fue poder tener unos minutos junto a él.

Podéis conocer más del trabajo de Juan a través de Twitter e Instagram.

.- ¿Cómo definiría Candela (protagonista de su libro) a Juan?

Como alguien que no huye, en general. Y una persona que vive de observar y de dudar.

Y como dicen algunas personas cuando me ven, el guapucho o el feucho, pero eso ya son cosas menores.

.- ¿Como me definirías a la mujer?

Lo único que te puedo decir David, es que las hay diferentes. Generalizar es un absurdo. Yo hablo desde la fascinación sobre ellas. También es verdad que hay algunas que son exactamente iguales que los hombres de idiotas.

¿Cómo las definiría? Te diría que a quién, porque me parecería injusto generalizar. Te repito que me fascina la mujer, pero también te digo que algunas no.

.- ¿Qué conversación cambió tu vida que se realizó en un bar?

Yo creo que varias, pero hay una definitiva que fue cuando yo en un bar entrevisté a Nuria Roca. Y desde ese momento, cambió mi vida para mejor.

Aquella conversación la recordaré toda mi vida. Yo estuve muy pesado pero aún así le gusté. Una conversación que cambió mi vida de forma definitiva.

.- ¿Cuándo fue la última vez que te reíste de ti mismo?

Esta mañana. Yo me rio de mi mismo, todo el rato.

Yo que digo que tengo 50 años, te salen pelos donde no deben. Entonces me miro y me descojono.

Es una de las cosas de las que vivo, de reirme de las cosas. Deje de observarlas y empecé a reirme de mi mismo.

.- ¿En qué crees y los demás piensan que es una locura?

En la locura. Yo creo en la locura muchísimo.

La locura tampoco la mitifico, porque en general es mala. Yo creo mucho en lo que no se ve, pero por ejemplo soy un ateo absolutamente convencido.

.- Nos rasgamos las vestiduras con las controversias, ¿Qué piensas sobre cómo actúa la sociedad al respecto?

Creo que estamos en una sociedad absolutamente hipócrita.

Yo creo que la gente pública y sobre todo los autores, tenemos algunas obligaciones, que no muchas. No creo que debamos dogmatizar sobre nada ni tampoco tener verdades absolutas pero sí creo que debemos ser un poco polémicos. Es una obligación el provocar.

Ya que estamos demasiado acostumbrados a lo políticamente correcto y a lo conveniente sobre todo. A decir las cosas que son convenientes. Provocar es algo que me interesa y me gusta. No es que me interesa porque me interese sacar un beneficio.

Las polémicas que hemos vivido siempre han sido forzadas. Ya que nunca ha habido polémica. Nosotros lo único que dijimos es que hay 1.000 opciones. Y también dijimos que hay diferentes planteamientos, como la pareja tradicional a la vista está que no funciona. Y si no funciona quizá hay que abrir otros caminos, pero que sobre todo cada uno, haga lo que quiera.

La polémica es ficticia porque tiene que ver con los medios de comunicación, con la necesidad de hacer titulares grandilocuentes para que alguien haga click y nada más.

Los que hacen ruido son los imbéciles en líneas generales. Parece que hay más, pero simplemente es que hacen más ruido.  Los que se manifiestan de forma negativa para satisfacer alguna carencia que tienen o es el miedo. El miedo es algo muy jodido.

Parecía que la infidelidad la habíamos inventado Nuria y yo. Y es algo que está en todos los lados.

Pero lo que quería decirte es que los imbéciles hacen ruido, es una de sus características.

.- De tu pasado, ¿A qué das gracias?

Esto suena muy cursi, pero yo soy producto del amor. A mi me han querido muchísimo y muy bien durante todo el tiempo.

Claro que se han equivocado, mis padres…pero me han querido tanto. Soy un tipo con mucha suerte, ya que tengo una familia que me ha querido mucho, que me da armas, sentido del humor. Y luego durante mi vida me he tropezado, con cierta habilidad para huir de los indeseables pero cuando me los he cruzado tampoco me han hecho un daño importante.

Tengo mucha suerte, soy producto del amor. Estoy encantando con mi vida. No he tenido un pasado complaciente, pero mucha suerte con la gente.

.- ¿La fama emborracha?

Pregúntale a otro, porque yo la verdad no.

Y esas personas a los que la fama les afecta, ya estaban de antes, tocaditos.

La fama le cambia más a quien no la tiene en relación a uno que sí la tiene. No es que digas que una persona está distinta porque tiene fama, es que le estás envidiando.

Yo no soy famoso, me conocen alguna gente por lo que hago o porque soy el marido de Nuria Roca, que ya es como si fuera mi nombre, mi etiqueta, del que estoy completamente encantado.

Hay famas que debe ser insoportables, como aquellas a las que les sigue los periodistas. Pero si entro en un bar y hay 100 personas, en el cual me conocen 35, pues “hola, ¿Qué tal?”.

En general, yo creo que hay una cosa bastante desprestigiada, que es la naturalidad. Hay mucho famoso que se toma muy en serio.

Que te reconozcan por la calle, no es algo importante. Los famosos sobre actúan que te cagas.  Muchas fotos que te hacen, no salen.

.- ¿Cuánto tipo de miradas hay en la vida?

La educación tambien mola. Si yo miro donde quiero mirar, en algún momento puedo intimidar. Por eso la mirada, tiene que tener algo de educación.

Si fuéramos totalmente honestos cuando miras que cuando hablas, el mundo sería un infierno. Yo no puedo estar diciendo todo el rato lo que pienso, por eso reivindico la mentira. Hay que mentir, es una obviedad.  Yo te miro a los ojos cuando en realidad me gustaría mirarte el culo, porque creo que es un rasgo de educación.

La persona que exponga siempre que dice lo que piensa, me parece un imbécil, porque eso no puede ser.

.- ¿Tu última mentira piadosa?

A alguien que le he dicho que algo era gracioso. La honestidad es un valor, pero la sinceridad siempre, no.  No puede ser.

.- ¿Cuál es tu concepto de felicidad?

La respuesta más inteligente que se me ocurre es, no lo sé. La felicidad es como una especie de anhelo permanente y que tiene muchos ratos. Que hay ratos maravillosos.

Hay una frase compleja pero es simple que es que la vida es de puta madre. La vida mola muchísimo.

Y la felicidad es algo que se debe intentar. Lo importante es la intención. Todo el rato hay que intentar ser feliz, pero tampoco hay que perseguirla, porque es algo muy aburrido.  Parece que si no eres feliz, es que estás haciendo algo mal.

Yo soy un enemigo de la autoayuda, del “si quieres, puedes”. Porque yo digo que si quieres puedes, o no puedes. ¿Cómo voy a poder todo?. Si estoy cojo no puedo escalar el Himalaya.

Son mensajes que contaminan un poco la idea de felicidad y son infantiles.

Soy optimista enfermizo, pero realista.

.- Una reflexión para los lectores del portal. 

Desea.

¡¡Lo siento, pero el éxito no depende de ti!!

“Obtendrás la gloria cuando a parte de mirar por ti mismo, seas capaz de ponerte en la piel de los demás”

Seamos sinceros, todos alguna vez en la vida hemos pensado cosas asi:

¿Pero cómo lo ha hecho? Si no tiene ni estudios, yo en cambio me he estado esforzando y míralo donde está ahora…¿Pero cómo se sube al escenario y es tan aplaudido? Pero si no tiene ni idea de hablar y siempre repite lo mismo…La verdad que no entiendo porqué dicen que es tan bueno, si el libro es un refrito de muchos libros anteriores...”

¿Quién no ha pensando alguna vez algo así? ¡¡TODOS!!

Son algunos de los comentarios que pensamos o vertimos en una conversación cuando vemos que alguien ha conseguido el éxito que nosotros queríamos y hemos intentado con esfuerzo, tenacidad y constancias. Y así, como por arte de magia, sale éste tipo de la nada, y nos arrebata lo que siempre habíamos soñado y luchado desde hace tiempo.

Ya no estoy hablando de cómo ha llegado hasta él, sino porqué él tiene lo que nosotros queremos sino ha hecho nada en comparación a nosotros para alcanzarlo.

Pensamos que la vida es muy perra, pero en verdad, no nos han dicho muchas cosas respecto al éxito.

En esas situaciones en las que nos preguntamos: ¿QUÉ TENGO QUE SEGUIR HACIENDO PARA QUE ME TOQUE A MÍ DE UNA VEZ? , nos está jugando una mala pasada nuestro ego.

Nuestro ego formado por la idea instaurada en nuestra cabeza , que por nuestra actuación, sobresaliente, fuera de lo normal y establecido por nosotros, nos merecemos el éxito al instante.

Y las cosas no son así.

Conocemos muchos casos de gente con gran talento que no entendemos para nada como no están triunfando en sus respectivos campos profesionales.  Hacen unas actuaciones antológicas, de esas de ponerse los pelos de punta…Pero nada, ahí los ves en su bar tocando para pocas personas, dando una conferencia para 5 personas, cuando en realidad crees que tendría que estar dando un concierto para miles de fans en aforos mucho más grandes.

¿Qué ha pasado?

Que nuestra actuación no es un billete asegurado y único para el éxito.

EL ÉXITO DEPENDE DE LOS DEMÁS, NO DE TI.

Ya puedes hacer la mejor obra de arte, ya puedes hacer el mejor libro de la historia de desarrollo personal o el mejor muro hecho por un arquitecto, que:

  • No lo ve nadie, ni nadie lo recomienda.
  • Nadie entiende el uso e impacto que puede producir tu obra.

Habrás hecho algo increíble para ti, creerás que te mereces el éxito, que los demás tienen que considerártelo, aplaudirte por ello y recorrer todos los escenarios del mundo de tu hazaña, pero si nadie lo ha visto y a nadie le ha causado un impacto en sus vidas, ya te puedes ir olvidando.

Observando últimamente en redes sociales, te preguntas: ¿Cómo ha conseguido esta persona tener una fama tan importante si no hace realmente nada fuera de lo normal?

PORQUE LAS REDES QUE TENIA ESA PERSONA, HAN HECHO QUE SU TRABAJO ALCANZARA MAYOR RELEVANCIA ANTE LOS DEMÁS.

Te pongo un ejemplo:

Van Gogh no vendió un cuadro mientras estaba vivo. Nadie pensaba que era el pintor con el talento que ahora pensamos que es. Y fue una vez fallecido, cuando descubrieron o “vieron” sus cuadros de otra manera, siendo el principio del comienzo, del éxito que tiene a día de hoy.

Muchos si les preguntas por el valor literario que aportan los libros de cualquier fenómeno que hay ahora en las librerías en relación al Quijote o a Cien años de soledad, te dirán que no aportan nada, más bien papel para reciclar. Pero hay gente que les aporta y les ayuda.

Lo que pasa es que no sabemos si estamos queriendo alcanzar el éxito o la fama. Dos animales  totalmente distintos que creemos que es lo mismo, y no es así.

Podemos considerar que una persona es famosa, pero si vemos qué logros ha conseguido en su vida, observamos que quizá no ha hecho nada para tener esa fama que tiene y repercusión.

El éxito es el logro que consigues de forma individual.

La fama, ya depende de los demás y no de nosotros.

Es decir, nos preocupamos a día de hoy más por lo que dirán los demás, lo que desean los demás, que por lo que sentimos nosotros, por lo que deseamos hacer y por lo que creemos que deberíamos hacer ante los demás.

Provocando esta situación una consecuencia muy grave, estamos perdiendo talentos genuinos por la consecución de una fama mediocre,  en contra de un éxito autentico. 

Pero tengo darte una buena noticia, puedes alcanzar la fama con poco. Queremos alcanzar el éxito y siempre está ligado a una persona. Queremos ser considerados como una persona de éxito como tal o cual persona que nos inspira. Queremos llegar a sus niveles , a su repercusión.

A día de hoy, con o sin redes sociales en los que exponer tu trabajo, con tal de tener un seguidor ( que no sea tu madre o tu pareja ), para esa persona ya eres su inspiración, y podrás considerar que has alcanzado la fama.

Encumbramos al olimpo de los dioses del éxito y los tratamos como tales a muchas personas que realmente no tendríamos que darles ni la oportunidad a opositar a ello. Pero los llevamos directamente a ese puesto, porque como los héroes de guerra o los primeros concursantes de algunos reality, queríamos en esos momentos a una persona en la que inspirarnos , en la que ver que el imposible es una mentira o nos hacia pasar el rato en esos momentos…olvidándonos siempre y no siendo críticos respecto a lo que estaba haciendo o su talento.

¿Qué acaba ocurriendo con esas personas?

¡¡ACABAN SIENDO OLVIDADAS!!.

Asi que:

  • Ya eres una persona de éxito cuando alcanzas un logro que te habías propuesto
  • Recuerda que no es lo mismo éxito que fama.
  • Que tus acciones generan éxito. Pero no sólo tu forma de hacer las cosas, ya te dan derecho a un éxito mundial. Depende de las opiniones de los demás.
  • SI lo que quieres es conseguir la fama, consigue a unos “palmeros” que te aplaudan y ya verás como habrá gente que se una a ese club sin preguntar qué estás haciendo y si lo estás haciendo de forma excepcional
  • Seamos más críticos con nosotros mismos y con los demás, y veremos que muchos casos de “éxito” no hay nada que rascar ni valor que encontrar detrás de ellos.

 

 

¿Por qué los inteligentes de clase a veces no triunfan en la vida?

“La duda es uno de los nombres de la inteligencia” decía José Luis Borges

¿Qué pasaría si nos diéramos cuenta que las notas del Colegio, de la Universidad, no determinaran nunca nuestro éxito en la vida?

Siempre nos han enseñado que los “listos” de la clase, serán los que tendrán un futuro prometedor. Que serán los que liderarán la sociedad del futuro.

En definitiva, serán quienes transformarán el mundo y lo lideraran hacia nuevos horizontes.

¿Pero qué pasa cuando hacemos reuniones de antiguos ex-alumnos? ¿Quiénes son los que realmente han triunfado en la vida? ¿Hay sorpresas?

A parte de ver al chico o a la chica guapa de la clase bastante más “estropeada” de lo que nos podríamos imaginar, observamos, que el “empollón” de la clase, no ha llegado a alcanzar las cotas de éxito que esperábamos para él.

¿Por qué?

Porqué es con el paso del tiempo, cuando nos damos cuenta, que una nota, no determina la actitudes y aptitudes de una persona, que no determinan su futuro y que ni mucho menos una nota te asegura el éxito para el resto de tu vida.

Sin embargo, observamos, que el que no sacaba tan buenas notas, el que siempre estaba siendo expulsado de clase por hablar, o se “picaba” las clases en la cafetería de la Universidad, tiene un puesto interesante en una empresa, tiene su propia empresa y la vida le va realmente bien.

¿Qué ha pasado?

Que soñar es para los mediocres. Y que la vida solo retribuye de forma abundante a los que hacen y no idealizan.

Me explico.

Como diría Manuel Carrasco, nos enseñan desde pequeños a que “no dejemos de soñar”. Y lo que realmente nos enseñan es a alcanzar metas para todos iguales y creer que quien no las alcance, no será considerado, su futuro será negro y pobre.

Soñamos con alcanzar una vida ideal que gracias a unas notas, nos darán el acceso a un puesto de trabajo. Seremos considerados como inteligente, y con el erótica del poder, casa, coches, …todo el mundo querrá acercarse a nosotros.

Y la realidad no es esa.

Puedes alcanzar la mayor nota en la selectividad y no tener acceso a la carrera que tú deseabas. Tener un curriculum impoluto y con las mejores empresas inscritas en él, alcanzar un puesto de trabajo que soñabas y con el paso del tiempo darte cuenta que no era para ti, que no tenías las cualidades necesarias para su desarrollo.

Una nota, no determina tu felicidad. Una nota, no determina tu éxito ni presente ni futuro.

¿Qué pasa con las personas que sin alcanzar las notas punteras, son lideres y gente de referencia?

Que no esperan a que nadie determinan si valen o no por una nota. Que la vida se construyen haciendo y no esperando a que nadie determina si vale o no , por una muesca en su curriculum o en sus calificaciones.

Soñar de la manera en la que nos enseñan produce varias cosas:

  • Aspiraciones imposibles e igualitarias. 

Todos tenemos que soñar que somos ricos, que tenemos una pareja excepcional, alta y rubia o con tableta en la tripa. Que nos querrá para toda la vida, haciéndonos el amor todas las noches hasta el resto de nuestra vida.

¿Qué pasa si yo no quiero eso? ¿Soy diferente a los demás? NO, lo que pasa que tienes otras aspiraciones, otras formas de ver la vida. Y si las expresas ante los demás, serás tachado de “raro”, o te preguntarán si te pasa algo.

  • Frustraciones. 

Al soñar lo que todo el mundo sueña, no pensamos. Y si no pensamos, no sabemos qué queremos de verdad nosotros. Y si no sabemos qué queremos de verdad nosotros, nuestro talento no será visto y diluido ante la mediocridad impuesta.

La frustración surge cuando intentamos alcanzar algo “impuesto” por los demás. Cuando intentamos seguir una moda y no alcanzamos los resultados que nos han prometido, nos frustramos. Porqué creemos que no seremos como los demás, que somos “no listos” por no seguir lo establecido.

¿Qué pasa cuando haces lo que sientes que tienes que hacer aunque los demás te digan que no? Que podrás caerte, que podrás no alcanzar en el tiempo estipulado las metas que tenías previsto. Pero al hacer lo que sientes, estás aprendiendo, estás viviendo tu pasión, tu motivación…Sabes que te caerás, pero sabes que es parte del camino. Te levantas y sigues.

  • Envidias. Por lo civil o por lo criminal. 

Cuando aspiras a lo mismo que los demás, quieres llegar antes que los demás. Quieres demostrar a los demás de lo que has sido capaz. No quieres inspirar a los demás, quieres te adulen, quieres ver al vecino ir con la cabeza baja cuando te vea pasar a tu lado , porqué él no lo ha conseguido.

Lo que provoca es un mundo de postureo, de “yo la tengo más larga que tú”, de envidias y alcahueteismo. Donde denostamos a las personas que han conseguido lo que queremos nosotros y en el pensamos que es una locura, lo nuevo y raro. Cuando en realidad, el darnos a los demás desde nuestra esencia, nuestro talento, está destinado para “raros” , cuando en realidad es la única manera de alcanzar, la felicidad, el éxito en la vida.

No estoy diciendo que no tengas sueños, para nada.

Sino que estoy diciendo que :

  • El éxito o el fracaso en la vida no lo determina una nota en un momento determinado de la vida.
  • Que todos quieran un mismo estilo de vida y tú no, no quiere decir que tú seas el raro. Más bien ellos son raros, porque aún queriendo se les reconozca por su diferencia, acaban haciendo lo mismo que los demás.
  • Los sueños sin acción , se convierten en frustración. Quien transforma la vida, quien alcanza metas impensables, quien rompe los limites, sabe que el principio del comienzo, es la acción. No es esperar a los momentos adecuados, a alcanzar una formación determinada, sino que hacen, hacen y vuelven a hacer, aprenden , aprenden, caen y vuelven a caer. La vida es acción, no reacción.
  • No se trata de ser sobresaliente en el cuaderno de calificaciones o en el curriculum, sino sobresaliente con uno mismo. Ser cum lauden en congruencia y acción.
  • La vida no consta solamente de la razón. No estamos aprendiendo en la escuela, estamos memorizando para los exámenes trimestrales y olvidarnos de lo aprendiendo, después de la juerga de “post- exámenes”. Como dice Ecequiel Barricart; tu Marca Personal, consta de un 70% emocional y un 30% racional. Nunca desperdicies tu lado emocional, es el que te distingue de los demás.

¿Crees que unas notas determinaran tu futuro?

 

 

¡¡Somos lo que nos decimos!!

“Hablar no es siempre conversar” decía William Cowper

Cuando era pequeño me reía a carcajada limpia cuando veía que mi madre hablaba a las plantas. Pensaba que estaba loca. Le decía “Si te contesta el geranio, házmelo saber que llamaremos a los periódicos”.

Pasados unos años, yo soy el que habla a las plantas.  Menos mal que mi madre no lee el blog , porque sino sería ella quien se reiría en estos momentos de mí.

Hagamos un experimento. Por las calles de las ciudades oímos ruidos, pero si escucharamos a la gente, por las vías principales de nuestra ciudad, cada vez oímos menos a la gente hablar.

Entre los moviles, el estrés que llevamos… se han perdido el sonido de las conversaciones. Hasta hemos llegado a mandar un WhatsApp a una persona que teníamos al lado para que la otra persona que nos acompañaba no lo supiera.

Pero , ¿Qué pasa si vemos a alguien por la calle que habla solo? Lo primero que pensamos, es que está loco. Y si vemos que lleva los cascos, lo siguiente es que está loco.

Como bien dice Luis Rojas Marcos, en su libro “Somos lo que hablamos“, tiene un poder terapéutico más importante del que nos imaginamos, el hablarnos a nosotros mismos.

A las emociones hay que ponerles voz. Y no esperar a que los demás sepan lo que nos pasa.

Muchas veces nos preguntamos y , también en primera persona, como hemos reaccionado ante ese comentario que hemos recibido u observado.  Ponemos como excusa que perdonen por nuestra reacción, pero que estamos estresados.

Cuando realmente, lo que ha pasado es que el globo se ha hinchado de estar comiéndonos nuestras emociones, nuestros miedos,… y cuando menos lo esperamos y con la persona menos adecuada, saltamos.

Lo que tenemos que hacer antes de saltar, es introspección.

Es preguntarnos qué nos pasa, por qué actuamos como estamos actuando, por qué reaccionamos como lo estamos haciendo, por qué tenemos esos ataques de ira o ansiedad…

Somos nuestros propios médicos a la hora de diagnosticar lo que nos pasa. Otra cosa, que hagamos caso al ego, el que nos dice: “Déjate de decirte tonterías, de motivarte y de buenas palabras, porque no vas a conseguir nada. Hablar contigo mismo es de loco, no pienses y haz la pelota a ése, que te irá mejor la vida”.

Dejemos de preguntarnos y cuando explotamos, nos preguntamos: ¿Qué ha pasado? Si me hubiera dado cuenta antes, lo hubiera cambiado... En el fondo lo sabías pero no querías focalizarte en la situación, que no es lo mismo, y todo por tu ego, por tu orgullo o por tu miedo.

¿Hace cuánto no mantienes una conversación contigo mismo?

Tranquil@s, las personas más inteligente e inteligentes emocionalmente se hablan a sí mismos, te lo aseguro. Hablarse a uno mismo, es el signo de inteligencia más importante que he visto hasta la fecha.

Tenemos que contar más nuestras penas como nuestros miedos. Nos da vergüenza. Pensamos que nadie nos entenderá y que es mejor , no contar nada, porque los demás ya tienen suficiente con lo suyo, como para aguantar un problema más.

Por tu salud, seguro que tienes a gente que estará encantado de escucharte y acompañarte por el momento que estás pasando. Pero si no es así, que no me lo creo, GRITA.

Veíamos en televisión, como había grupo de trabajadores que iban a los desguaces a darle con todas sus fuerzas con martillos a televisores, coches u ordenadores.  Pues grita tú tambien y luego ten en cuenta si tienes seguro por lo que rompas.

Gritar es soltar adrenalina y es empezar a dejar de lado al modo racional con el que vivimos, dando rienda suelta a las emociones y al lado emocional o subconsciente que tenemos.

Vivimos encorsetados en normas que nos cohíben mostrar nuestras emociones.

No digas esto, no hagas lo otro..y a la hora de expresar nuestras emociones no sabemos cómo hacerlo.

Las de alegría lo sabemos hacer todos, pero tampoco los desmenuces hasta el más mínimo detalle, porque luego te darás cuenta, que no habían sido para tanto.

Por otro lado tenemos las personas que están cada dos por tres excusándose y pidiendo perdon por sus faltas de puntualidad, malos actos en sus trabajos o relaciones. Es un patrón que han aprendido, ya que alguna vez no tuvieron problemas pidiendo perdon, y ahora siguen haciendo lo mismo, sin ser responsables de su vida.

Pero expresar arrepentimiento o reconocer los fallos SINCEROS por parte de uno, hace que el sentimiento de culpa, de la incertidumbre ante lo que nos va a pasar se disipe, ya que esa carga desaparece tras poner voz a nuestras emociones y fallos.  Que no quiere decir te libres del castigo, pero lo afrontaras de otra manera.

¿Y si hablamos de la situaciones en las que por callarnos hemos perdido la oportunidad de decir TE QUIERO a esa tan importante para nosotros? Situaciones en las que no hemos puesto voz a nuestras emociones y sin darnos cuenta, nunca se lo habremos dicho, ya que de un día para otro no se encuentra junto a ti.

No esperes siempre al ultimo momento como con la renta para decir lo que sientes y quieres, porque quizá no haya otra oportunidad.

Este mundo tan visual, no solo somos una imagen, sino también lo que transmitimos. Y no nos damos cuenta, que usamos mal una herramienta importante para mostrar quienes somos y dejar una marca en los demás.

Tú eres el mensaje que transmites. Y si no te motivas a ti mismo, sino te hablas a ti mismo diciéndote porqué lo has vuelto a hacer o qué coño te pasa cuando ves siempre a la misma persona… ¿Qué vas a transmitir a los demás? ¿Qué mensaje vas a dar al exterior si no sabes gestionar tus emociones, alentarte ni preguntarte qué te ocurre?

Un mensaje distorsionado, incoherente y si alguien te entiende, vamos bien.  Porqué sí tú mismo no te entiendes, ¿Alguien que no seas tú tiene ese poder?

Así que recuerda:

  • La relación más duradera que vas a tener es contigo mismo. Así que háblate, escúchate y cuídate.
  • Si no te motivas tú, ¿Quién te va a motivar? Si me vieras antes de una conferencia, como me hablo a mí mismo, dirías que estoy como una cabra, pero luego los trabajos me salen genial .
  • Exprésate antes de explotar. La onda expansiva será menos intensa y seguro que más beneficiosa.
  • Deja tus miedos y orgullos atrás y muestra lo que sientes, puede que no haya un mañana.
  • Habla, Háblate, pero eso si no produzcas dolor de cabeza. Menos es más en muchas situaciones.

¿Cuándo fue la última vez que hablaste contigo mismo?

 

¿Conoces al Pensamiento Crítico?

Sólo el pensamiento critico, conduce al desarrollo de la sociedad” dice Ibiza Melian

Pensamiento Critico: Es un proceso que se propone analizar, entender y evaluar la manera en la que se organizan los conocimientos que se pretenden interpretar y representar en el mundo, en particular las opiniones o afirmaciones que en la vida cotidiana suelen aceptarse como verdaderas.

Si pones en internet , la palabra pensamiento crítico, es la primera definición que veras.

¿Pero a día de hoy qué significa pensamiento critico?

Definiciones:

  1. Mira cómo escribas algo que vaya en contra de mis intereses, del chiringuito que tengo montado o digas algo en la conferencia que la gente les haga pensar que puedo ser una copia barata de otra persona, nos las tendremos.
  2. Mira, no escribas de eso. No hagas eso, no lo intentes. No pienses así. Es mejor estar al abrigo de alguien o hacer la pelota a varias personas para asegurar tu futuro, es mejor hacer lo que te dicen que debes hacer, no pensaras y seguro que vendrá a alguien que resolverá tus problemas.
  3. Mira, ser crítico es la soledad. Todo el mundo dirá que eres raro, que piensas cosas diferentes a los demás. ¿Qué quizá te sigan en silencio y crean lo mismo que tú? Quizá si, pero desde luego, nunca querrán reconocerlo ante la mayoría.
  4. ¿O eres de lo nuestros o vas contra nosotros?

Estas son algunas de las definiciones que a día de hoy he ido observando y viviendo en primera persona, de algo con lo que todos nacemos, pero con el paso del tiempo, lo acabamos olvidando o denostando.

El pensamiento critico se podría definir en resumidas cuentas, como “Dudemos antes de creer que todo lo que nos dicen y vemos, es bueno, bonito y barato”. Pero a día de hoy se podría resumir en “No me toques los cojones, que no quiero dudar de lo que siempre he creído que era la verdad y bueno para mí”.

Hablando de tocar las pelotas.

Así reaccionamos ante los niños pequeños cuando empiezan a preguntarnos, “¿Por qué? ” a todo lo que les asombra y no saben.

Y así acabamos contestándoles, “Mira niño no me toques la moral y deja de preguntar“.

Este es el principio del comienzo, de la muerte del pensamiento crítico y también de la curiosidad, dándole la bienvenida al mundo a la mediocridad y al borreguismo.

¿Por qué? Porqué no nos han enseñado a PENSAR por nosotros mismos, a tener un pensamiento propio, y sobre todo a RESPETAR, ACEPTAR Y ESTUDIAR otros posibles pensamientos.

Desde los primeros momentos de la formación, nos dicen que si no aprobamos, si nos salimos de las líneas en el dibujo, o si respondemos cuando nadie nos ha dado la palabra, nuestro futuro será negro además de un suspenso y reprimenda en esa asignatura.

Además los compañeros de clase, acompañaran con burlas y , en algunos caso con otras cosas peores, a aquellos raros, especiales, que no son lo establecido, que piensan diferente, denigrándolos a la soledad.

Así que cuando llegamos a la “madurez”, todo aquel que con libertad expresa su opinión respecto a un tema, ya que ha visto que se podría hacer las cosas mejor, o al menos intentándolo de la manera que lo ha visto, es denostado porque sus ideas se salen de lo “establecido”. Y si además nos dice nuestro “gurú” que denostemos esas ideas, aún lo haremos con más ahínco y rabia, porque nuestro gurú así nos ha dicho que lo hagamos .

Pero eso si, luego queremos avances de los que disfrutar, queremos Disrupción y hacernos la vida más fácil. Pero eso si, sin que nadie nos “sacuda” nuestra cabeza , por favor.

¿Por qué huimos del pensamiento crítico y de los críticos?

  • Porqué una vez que creemos que estamos a gusto con lo que pensamos, hacemos, y no sufrimos vaivenes en la vida, todo lo que pueda remover esos cimientos, lo mandamos a paseo
  • Porque eso de pensar y volver a pensar, dudar y poner en duda nuestros pensamientos, como que da mucho miedo. No vaya a ser que eso que quizá nos demos cuenta que hemos estado invirtiendo el tiempo en cosas que no nos hacían bien o en mentiras.
  • Porque creemos que el pensamiento de una persona es critico ante nuestro estilo de vida, de pensar, de ver las cosas. Cuando en realidad, si lo hace con educación, está dándole una vuelta de tuerca más a esa idea, esa forma de ver la vida, para hacerla mejor y llegue a más personas.

En definitiva, rechazamos el pensamiento crítico y a aquellas personas que lo exponen, POR MIEDO.

Miedo a que nos quiten el chiringuito que tenemos montando y los demás se den cuenta que estaba basado en nubes de humo, a que nos enseñen una forma de vida que no era la que nosotros creíamos estar llevando, en definitiva, MIEDO PORQUE NO CONFIAMOS EN NOSOTROS MISMOS Y EN NUESTRAS IDEAS. 

Si confiáramos en nosotros mismos, sabríamos que la vida es avance, es conocimiento, es innovación, es presente y no pasado, pero sobre todo QUE NO TENEMOS LA VERDAD ABSOLUTA, ni que la vida se trata de GUETOS y todo lo que nos pueda “arañar” un poco, va en contra de nosotros.

No confiamos en nuestras ideas, porque las repetimos como las cacatúas ya que seguramente serán una moda que estemos viviendo y si nos dan estatus, fama y éxito, pues lo haremos aunque no creamos en ellas.

Dejemos atrás el Ego y escuchemos más. Nos iría mejor la vida.

Desde pequeños, el pensamiento critico ha sido denostado. Porque nos habían dicho que la palabra crítica era algo negativo.  Cuando en realidad, nos estaban diciendo: “Haz caso a lo que te digo yo que tengo más poder que tú, más experiencia , pero así sobre todo no me quitarás mi estatus de padre, profesor o jefe..”

Y así seguimos siendo cuando somos nosotros los “mayores”. Creyéndonos en posesión de la verdad absoluta y atacando a quienes opinan diferente a nosotros,( recuerda, el pensamiento crítico se hace con respeto y argumentos. SI quien tras expresarlos, te atacan, ellos son los que nunca tendrán argumentos).

Tener pensamiento crítico es:

  • Querer saber qué hay detrás de esa afirmación absoluta. Pueden tener razón o no, pero es corroborar. Porque a día de hoy, se da muchas cosas por absolutas cuando luego nos damos cuenta que son un timo.
  • Es crear un pensamiento propio.  No un pensamiento como el que tienen los demás.
  • Es saber que para avanzar, hay que caerse, aceptar tus fallos y transformar tus creencias.
  • Es saber que cada uno de nosotros somos diferentes y si todos piensan lo mismo, el consenso nunca será positivo.
  • Pero sobre todo saber que la verdad no es absoluta y que siempre se puede mejorar.

Escucha más. Ponte  en duda y pon todo en duda. Y luego toma una decisión. Acepta la opiniones de los demás porqué TÚ no tienes la verdad absoluta de nada. Respeta más a los demás, quizá tienen que enseñarte más de lo que tú crees que sabes.