Puri Paniagua: “Tú creas tus oportunidades.”

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con..” es un placer presentar a Puri Paniagua.

En un momento dónde el mercado laboral está cambiando, dónde nos dicen que la creatividad va a ser importante para salir de esta crisis, en el que ha llegado el teletrabajo para quedarse, donde el liderazgo paternalista ya no dará resultados y dónde no sabes que opciones tienes en el mercado profesional actual con toda la experiencia que tienes, si tu perfil es atractivo o no, o si deberías formarte más y en qué temas…¿Qué mejor que tener una conversación con una de los cazatalentos más importantes de nuestro país?

Recién sacado del horno, su libro “Muestra tu talento. Las claves para conseguir el trabajo que deseas, desveladas por un HeadHunter”. A través de su método, nos enseña a descubrir cuáles son nuestros puntos fuertes y qué tipo de trabajo deseas conseguir. Y partiendo de este primer paso, nos enseña a cómo hacer un CV, cómo presentarlo o cómo actuar ante una entrevista… Algo más que necesario en estos momentos.

Podéis conocer más el trabajo de Puri, a través de su Web, Facebook, Twitter y Linkedin.

.- Si estuvieras en la búsqueda de trabajo, ¿Cómo se definiría Puri Paniagua?

Me definiría como consultora, con experiencia y habilidad en entender las necesidades de las compañías, y proponer soluciones eficientes. Con pasión por las personas, oriento mi trayectoria en encontrar el mejor talento.

.- Sinceridad, ¿es posible conseguir el trabajo que deseas con la que está cayendo? O ¿Hay que crearlo?

Es más difícil, pero no es imposible. Depende de tu “empleabilidad”, y tu capacidad para encontrar y mostrar tu valor diferencial, y contar una historia de logros que tengan relevancia para tu “comprador”.

Hay coyunturas que complican la búsqueda: la edad, la falta de contactos personales, una trayectoria larga en compañías con imagen de obsoletas en el mercado… El esfuerzo hay que ponerlo en entender la realidad, ver qué se demanda, y ser creativo en definir las oportunidades.

.- ¿Hacia dónde va el mercado laboral de nuestro país?

El mercado se dirige a la especialización, los generalistas tienen menor demanda. Conocimiento, capacidad de aprendizaje y agilidad y flexibilidad para seguir aprendiendo cada día. Uno no puede dormirse en los laureles, no puedes dejar de evolucionar. Si te aclimatas, te “aclimueres”.

.- ¿La pandemia nos ha hecho recapacitar y darnos cuenta en algunos casos de que estábamos haciendo un trabajo que no nos aportaba nada?

Quizás nos ha hecho ser más eficientes en algunas tareas; las reuniones son más concisas, se centran más en cubrir los objetivos, pero no ha mejorado en las ineficiencias habituales. Además, nos ha hecho perder el contacto personal, que es fundamental para la innovación y creatividad. La soledad no es beneficiosa.

.- ¿Cuál es el principio del comienzo para una transición de carrera?

El autoconocimiento. No puedes empezar a pensar en un próximo trabajo, si no tienes claridad sobre qué profesional eres tu. Qué nivel de experiencias tienes, cuáles son tus cualidades innatas, tus fortalezas y tus debilidades.

.- Como la felicidad, el éxito, el liderazgo, talento es una palabra de la que todo el mundo habla, pero pocos conocen su real significado, ¿Nos puedes ayudar a conocerlo? ¿Cómo descubrimos cuál es el nuestro?

La palabra talento procede del griego “tálanton”, que definía el platillo de la balanza con la que pesaban los minerales y metales preciosos. Tiene que ver con el “don” que tiene cada uno. El entender nuestro talento combina una reflexión interna y externa. Nosotros tenemos que analizar los “logros” que vamos consiguiendo, porque ellos nos cuentan qué hacemos muy bien.

Los demás, -valoraciones 360, encuestas, referencias- nos dan información de cómo nos ven, destacan lo que ven en nosotros distinto, fortalezas o carencias.

Asimismo, hay variedad de herramientas de mercado (test) que ayudan a identificar tus valores, tu personalidad, que son parte de tu don, tu talento.

.- Sin esperanza, ¿Cómo se gestiona la búsqueda de trabajo?

Saber gestionar las emociones es fundamental en la búsqueda de trabajo. Todos pasamos por las mismas etapas, resentimiento, miedo,…, luego llega la ilusión. Hay que buscar ayuda externa si no somos capaces de avanzar hacia la esperanza. Soy partidaria también de los datos. Si una serie de años te ha ido bien, ¿por qué no vas a conseguir éxito ahora? Hay que motivarse o buscar apoyo exterior. Doy algunos consejos también sobre la meditación como herramienta para relajarse.

Para mí, lo peor son las personas que se quedan en el resentimiento, es una emoción que no te deja evolucionar. La esperanza hay que trabajarla.

.- ¿Sabemos vendernos?

Unos más que otros. Se vende bien el que escucha mucho. El que se prepara de forma exhaustiva. Se vende mal el que no escucha, lleva un discurso preparado. En general, los hombres se venden mejor, porque muestran más confianza en sí mismos. El entrevistador, confunde confianza con competencia.

.- El mercado laboral futuro, ¿será para los generalistas o los especialistas en un tema?

Especialistas, sin duda, el mercado es tan complejo que hay que aportar valor.

.- ¿Qué piensas de tener una marca personal más influyente que tu futuro jefe? ¿Están preparadas las empresas para tener gente más influyente que los jefes?

Las compañías están mudando o evolucionando de organizaciones jerárquicas y complejas a organizaciones más planas. En las segundas, las decisiones y el trabajo se realizan en equipo, y eso es lo que importa. En las primeras, es complicado si tú eres más influyente que tu jefe.

.- Hemos pasado de mandar cv por carta, a las redes sociales. ¿Cómo gestionamos esa transformación? ¿Hay que estar en todas ellas para que vean de lo que somos capaces de hacer?

Para directivos, la red social más relevante es LinkedIn en este momento. Hay que estar ahí. Nos proporciona una visibilidad diferencial y fundamental. Si no te ven, si no te conocen, no existes.

.- ¿Es la creatividad la habilidad que tanto dicen que nos sacará de esta crisis?

Creo que de las crisis nos saca el esfuerzo. Obviamente, el esfuerzo bien dirigido. La creatividad nos aporta ideas para solventar problemas de forma distinta, y quizás nos da diferenciación, pero sin esfuerzo no hay resultado.

.- Como Headhunter, ¿qué te enamora en tu candidato?

Me enamora la honestidad, la inteligencia, la humildad, el esfuerzo.

Me enervan los presuntuosos, aunque algunos son muy válidos.

.- ¿Cuáles crees que serían los 3 errores más comunes en todo candidato? ¿Y cuáles son los 3 aciertos que siempre deben realizar?

Los errores más comunes son: 1) No escuchar al cliente, llevar un discurso preparado sin saber qué le preocupa al de enfrente. 2) No ser exhaustivo en la preparación de las entrevistas 3) No demostrar ilusión

Los aciertos, son los contrarios: 1) Prepararse de forma exhaustiva, recopilar la información de la empresa que te entrevista 2) Escuchar a la persona que te entrevista 3) Mostrar ilusión, interés y empatía

.- Eso de mirarse desnudo en el libro me ha gustado mucho, ¿nos los puedes explicar?

Mirarse desnudo significa que es imprescindible conocerse a uno mismo. A veces tendemos a obviar nuestras limitaciones, nuestras debilidades. Entenderlas, conocerlas, nos hace crecer.

.- Una reflexión para los lectores del portal “El principio de un comienzo”.

El sol sale para todos, cada día. Las excusas no sirven, no son útiles. Hay que entender tu situación, tus activos, definir un plan y ponerse en marchar. Tú creas tus oportunidades.

¿A qué c*** esperas?

Photo by Amina Filkins on Pexels.com

Esperar para comenzar es un insulto al mundo” decía Richie Norton

¡¡NO SE A QUÉ COÑO ESTAMOS ESPERANDO!!.

Han pasado 365 días desde que nuestro presidente del Gobierno nos dijo que nos quedáramos en casa, que solamente serían 15 días.

Han pasado 365 días desde que una persona saliendo en televisión, nos dijo que solamente serían algunos casos aislados. Y a día de hoy no me quiero imaginar cuál es la cantidad real de muertos que hay en nuestro país. Por no hablar de otros paises.

Sigue muriéndose la gente tras 365 días de datos que tendría que abochornar a cualquier persona con dos dedos de frente y mientras tanto nuestros políticos peleándose por un sillón. Siempre han dicho que la política es para el bien común… pero mientras tanto lo vemos por televisión y no decimos ni mu.

¡¡COMO SI YA ESTUVIERAMOS INMUNIZADOS!!.

Han pasado 365 días desde que dijiste que ibas a cambiar de vida. Que ibas a ser más compasivo con la gente, que ibas a decir más te quiero, que te ibas a portar bien con la familia…

Han pasado 365 días y NO HEMOS HECHO NADA DE LO QUE DIJIMOS QUE IBAMOS A HACER .

Ahora solamente nos preocupa que cuando podemos salir de vacaciones. ( Con todo mi respeto al mundo de la hostelería, en el que además tengo mucha gente implicada).

Pero ¿A QUÉ COÑO ESTAMOS ESPERANDO?

La respuesta es muy fácil: ¡¡A QUE NOS LO DEN TODO HECHO!!.

Se habla que tenemos que ser creativos para surfear en este mercado laboral que está, donde la incertidumbre será la reina. Y todo el mundo a sacudir la cabeza diciendo SI al experto de turno. Pero eso si, nos cabreamos cuando estamos limitados por restricciones y en vez, de ser creativos, de hacer cosas diferentes que nos entretengan si no podemos ir a nuestra residencia, nos enfadamos y nos cagamos en el responsable de turno.

¡¡VIVA LA CREATIVIDAD!..

Durante los meses de pandemia, todos aplaudiendo a las 8 de la tarde por los sanitarios que estaban salvando la vida de muchos de nuestros familiares. Y ahora nos quejamos porque hay restricciones y no podemos hacer lo que queramos, cuando la cosa no ha terminado ni mucho menos. Por no hablar de la gente que sigue yendo sin mascarilla, que hace fiestas ilegales o sale en televisión, que lo importante es pasárselo bien, que si nos tenemos que morir, ya nos moriremos

Recientemente leía en un periódico de mi ciudad, que más del 75% de los encuestados estaban mas preocupados por no perder los amigos que tenían que por coger la enfermedad.

Una muestra más que nos importa más el aparentar, que el ser. Aunque se este muriendo gente sin parar, lo importante es no perder el contacto con los amigos y el mamoneo. Por no hablar de mas del 60% de las personas entrevistadas, que sentían que este año ya volveríamos a abrazarnos, besarnos…

¿En qué mundo estamos viviendo?

Una cosa es el optimismo, otra cosa es no ver la realidad.

Durante los meses de confinamiento, se hablaba sin parar de una nueva sociedad.

¿Y que está pasando a día de hoy sin aún haberse ido la pandemia? Paises que se pelean por las vacunas. Empresas que despiden a gente o empresas que las primeras personas que despiden son los mayores de 50 años…. Gurús que buscan salvar su culo olvidándose que donde dije digo, digo “tengo que mantener mi estatus y la propuesta de valor para otros”… Gente que solo piensa en ser funcionario.. Gente que piensa que su única salvación es ser feliz cueste lo que cueste a través de hacer cursos sin parar… Y así una y otra vez, volvemos a ver las mismas cosas que veíamos hace menos de 365 días.

Y así cientos de cosas que mucho hablábamos que íbamos a cambiar y todo se ha quedado en NADA.

¿A qué coño estamos esperando?

¡¡QUEDA MUY BIEN HABLAR DE CAMBIOS, DE TRANSFORMACIÓN, PERO A LA HORA DE DAR UN PASO ADELANTE… LA COSA CAMBIA. MEJOR QUE LAS COSAS SIGAN COMO ESTÁN!!.

Pero además lo peor de todo, que sabemos que tenemos que cambiar. Que no somos felices, que no estamos a gusto haciendo algo que realmente sabemos que no estamos a gusto, que no aguantamos a esa persona y no queremos solucionarlo, que no nos aguantamos ni a nosotros mismos y que deberíamos dar un paso adelante…

¡¡Pero antes de dar un paso adelante, quedemos con los amigos a reírnos de los problemas de otros , que los nuestros seguro que se pasarán entre cerveza y cerveza..!!

¿A qué coño estamos esperando?

¡¡A QUÉ NOS LO DEN TODO HECHO!!.

No tengo ni idea cuando nos vacunaremos. SI nos pondrán la vacuna azul o la rusa. No tengo ni idea de que tipo de subvenciones habrá para los empresarios o si se prolongarán los ERTES. No soy gurú, adivino, ni mucho menos quiero serlo, así que no sé que pasará.

Pero de una cosa estoy convencido, que mientras esperas a que venga la “nueva normalidad”, si estás focalizándote en otras cosas que no sean los inconvenientes que sabes que tienes o sientes, es un día menos para tu felicidad, para tu éxito.

Sé que estarás pensando durante todo el artículo..” Si ya David, pero ES QUE..” No sigas si has pronunciado o pensado el ES QUE, pues lo que viene detrás es una excusa en la que parapetarte para no dar un paso adelante. PUNTO.

Me da igual si se llama coronavirus, te ha dejado la parienta o te han echado del trabajo, todo momento de incertidumbre, es el momento ideal para empezar a empoderarse uno mismo y no depender de los demás, ni creer que eres lo que te ocurre en tu exterior.

Y empoderarte te lleva a no esperar , a no pensar que yéndote de copas todos los días nos olvidaremos de lo que está pasando. En definitiva, HACERSE PODEROSO.

Ya no te estoy hablando de emprender tu negocio, ni mucho menos que montes una revuelta contra el gobierno que tengas en tu ciudad. Para nada, así que relájate. Te estoy diciendo que te hagas RESPONSABLE DE TU VIDA.

Vivimos en una sociedad en la que tenemos muchos derechos pero pocas obligaciones.

Quizá no podrás gestionar las ayudas que te mereces por el Gobierno su tardanza, pero si puedes gestionar que no solamente sabes hacer una cosa, sino muchas y con ellas salir adelante mientras esperas. Quizá estés pasando una mala temporada anímicamente, algo que todos hemos pasado en algún momento, no te estoy diciendo que te conviertas en un “happy flower” constante y fingido, sino que aceptes tus emociones, aprendas de ellas y la transformes. No te digo que seas capaz de todo a partir de ahora, porque ni yo soy capaz de decir lo que siento a la chica que me gusta, pero si que des un paso adelante , te hará sentirte mejor.

No estoy vendiendo ningún de éxito rapido y barato, ni mucho menos.

Lo que te estoy diciendo que si realmente aceptáramos lo que nos pasa, no evitándolo y haciéndole frente, todos y cada uno de nosotros, nos daríamos cuenta que podemos crecer, ser responsables de nuestro propio cambio, a ser más creativos, más empáticos con los demás…

En definitiva seriamos más nosotros mismos, más felices, más coherentes, más realistas…. Y con ello, si que cambiaría la sociedad.

Algo que a día de hoy parece que solo esperamos A QUE NOS LO DEN TODO HECHO.

¿Y tú a que c*** esperas?

¿Lo más transgresor?…UNA BUENA CONVERSACIÓN!!

Photo by Katerina Holmes on Pexels.com

Si el contenido es el rey, la conversación es la reina” dice John Munsell.

¿Quieres saber lo que te hará más feliz? ¿Quieres saber qué te llevaría al éxito inmediato? ¿Quieres saber qué te haría más “cool” delante de los amigos?

SABER MANTENER UNA CONVERSACIÓN.

Mira si me vienes diciendo que ahora no mantenemos conversaciones por la mascarilla, ES UNA EXCUSA BARATA. Una conversación es el método más rapido e infalible contra la incertidumbre, término tan manido en estos momentos.

Pensamos que ya habrá tiempo de tener esa conversación con esa persona, de decirle lo que sentimos, de lo que la queremos o que no somos quién para meternos en su vida a pesar de que la veamos mal. Y luego, de un día a para otro, ya no se podrá celebrar.

¿Y ahora qué hacemos? Lamentarnos y fustigarnos, pensando que somos tontos por no haber tenido el valor de provocar esa conversación. Porqué podrás decir que no tenías tiempo, que te venía mal y luego ya te olvidaste o vete a saber las excusas que te pondrás,… en definitiva, no tenías valor para esa conversación. Y ahora ya nunca podrás realizarla.

Cada día creo que hemos perdido el noble arte de la conversación como bien dice Santiago Álvarez de Mon, en su libro “Las conversaciones que no tenemos. Filosofía del Encuentro”. (Libro que recomiendo y esencial par estos momentos).

Una conversación es un lugar de encuentro con los demás, donde nos cambia y les cambia a los demás para siempre. ¿Qué bonito, verdad? Pero a día de hoy es algo casi imposible.

Tienes miedo a mantener una conversación con alguien que no conoces, no vaya a ser que el tema que vayas a sacar le pueda molestar o responda de forma “airada” peor que un hooligan cuando pierde su equipo de fútbol. No es al primera vez, ni tampoco será la última que oigo frases como: “Yo ya no hablo de todos los temas, no sé cómo me va a responder la otra persona. Sé que si hablo con esta persona de este tema, la tendré varios días enfadada conmigo..”

¿O no conoces a alguien así?

Vivimos unos momentos en los que no podemos hablar de todo con todos, porque estamos muy “susceptibles”. Y lo único que provoca, que una conversación en vez de ser un centro de creatividad, de ideas, de generación de pensamiento crítico, de flexibilidad y de curiosidad, se acabe convirtiendo en algo “muy peligroso”. Provocando que solamente hablemos con personas que tienen nuestras mismas “ideas” o que no se van a enfadar si mostramos una idea diferente a la suya.

Dícese de gente normal, como así también “gurús” que cuando rebates sus ideas con ideas, a pesar de hablar de felicidad, el amor, el buen rollo y demás, dejan de hablarte. Principalmente no vaya a ser que se den cuenta los demás, que lo que promulgan no se lo aplican a ellos mismos.

Si ya no puedo hablar con personas a las que se considera “expertas” o sabías, de las que aprender, ¿De quién aprendo?

Porque pensamos que una conversación es hablar de nosotros sin parar, no dañando nuestro ego y deseando que nos aplaudan. Cuando una verdadera conversación, no trata de eso.

Una verdadera conversación es siempre honesta, libre, sincera.. Pero a día de hoy cuando encontramos a una persona sincera, lo primero que le decimos es: “No seas tan sincero, que te puede salir más caro que beneficioso”: Y si hacemos caso, ¿Cuándo habrá una conversación sincera si nos callamos lo que pensamos o sentimos? Nunca o cuando la “mochila” de las emociones sea ya imposible de arrastrar.

En marzo se nos llenaba la boca hablando de muchas cosas, que a día de hoy, un año después, volvemos a repetir y a olvidarnos de esos buenos deseos que teníamos.

A día de hoy, somos quienes somos, gracias a la suma de muchas conversaciones que hemos tenido a lo largo de nuestra vida. Unas surgieron por azar, otras las provocamos nosotros y otras muchas, aunque al principio no quisiéramos tenerlas, transformaron nuestra vida.

Pero antes de todas ellas, las conversaciones más importantes, son las que tienes contigo mismo. Algo que también nos da miedo afrontar pero que siempre son necesarias para nuestro devenir personal o profesional.

Una conversación conmigo mismo determinó apostar por mí y mi felicidad, dejando de lado años de creencias y miedos. O decir adiós a relaciones de años que realmente solo me aportaban mentiras y no tranquilidad.

Pero esas conversaciones contigo, al igual que tienes que con los demás, tienen que ser con preguntas que solo acepten respuestas honestas, sinceras y claras. Sino no existe una conversación, un plan de futuro a implementar. Pero a día de hoy, preguntarle a la otra persona “¿Qué tal estas?”, ya lo consideramos que hemos conversado con él, perdiendo muchos matices y cosas por no preguntar de una forma más atinada.

Hemos perdido el arte de conversar porque tenemos miedo a que descubran que no somos lo que promulgábamos ser. Me da igual las redes sociales, el éxito o lo que quieras, pero no nos relacionamos entre personas, nos relacionamos entre mascaras. Y es muy fácil, luego te enteras pasado el tiempo que una persona se ha suicidado, que lo está pasando mal, que le ha pasado cualquier cosa y no ha tenido el valor de contártelo a ti, a pesar de la confianza que teníais. Te preguntas, ¿Y por qué no me lo dijo?. La respuesta es fácil, quería mantener las apariencias. Y así somos.

Las redes sociales se llenaron tras el documental de Pau Dones. Todos hablando del amor, de la felicidad, del vivir. Pero me gustaría saber cuántas de esas personas, dieron un primer paso tras su visualización. Porqué para empezar a vivir no es compartir imágenes de una entrevista, para empezar a vivir, hay que tener una conversación sincera con uno mismo. Quizá las respuestas que recibas, son que estás viviendo la vida que deseas, Pero si no te gustan las respuestas que obtienes, quiere decir todo lo contrario.

Solo empezaremos a vivir cuando el timbre de nuestra voz, se oiga mucho más fuerte que el ruido del exterior. Mientras tanto, lo único que estaremos haciendo, son tonterías. Pero pasa una cosa, para mantener una conversación con nosotros mismos y luego con los demás, tenemos que hacernos amigos del silencio. Y en una sociedad llena de ruidos, de exigencias, de alarmas de móviles, el silencio es la antítesis de un estilo de vida frenético.

El silencio es el antídoto del ego, ego que domina toda conversación actualmente. Silencio que deja salir a la luz palabras que teníamos escondidas por miedo, realidades que teníamos escondidas en las cortinas “del qué dirán” o miedos que teníamos endulzados con promesas futuras.

El silencio es el catalizador de una buena conversación contigo, así como de la escucha y empatía que tanto se necesita a la hora de conversar con otra persona.

Posponemos nuestra felicidad, nuestras oportunidad para cuando vengan tiempo mejores, cuando te hayas jubilado o cuando pase todo. Esta situación nos ha dicho algo muy claramente: SOLO EXISTE EL AQUI Y EL AHORA.

Así que ten esa conversación que te da miedo tener AQUI y AHORA, si puedes realizarla. O prográmala con una cita. Pero no dejes que pase el tiempo y luego te arrepientas por no haberla tenido.

Así que ten esa conversación contigo mismo. Creo que es un ejercicio sano, saludable y gratis, que te dará las claves de lo que te pasa, de lo que no te pasa y de lo que tienes que hacer de verdad con tu vida o tus proyectos.

Así que la próxima vez que surja tener una conversación con alguien, que sea una conversación de verdad. Que sienta tu presencia en el aquí y el ahora, con preguntas atinadas, se empático.

La conversación es el motor de transformación personal y grupal. Algo que estamos perdiendo y olvidando en muchos casos.

¿Y así queremos avanzar sin poder ni siquiera conversar?

¡¡MAL VAMOS!!.

¿Qué sería de un mundo en el que todos no tuviéramos en nuestra mochila ninguna conversación pendiente?

¿Somos una sociedad pragmática?.

Photo by Danilo Ugaddan on Pexels.com

Las máquinas tienen una vida más fácil. A mí me agradaría ser una máquina ¿A usted, no?” decía Andy Warhol

Somos una sociedad que no queremos aprender.

Somos una sociedad que no queremos esforzarnos por muchos libros que nos compremos y conferencias a las que asistamos. ¿O es que no es más famosa esta formula V:(C+H)xA, que lo que se dice en la conferencia en cuestión?

Somos una sociedad que no queremos ser los primeros en salirnos de lo establecido pero eso si, queremos resultados y que nos aplaudan porque somos diferentes a los demás. Así que preferimos que otros abran el camino y nosotros lo copiaremos con mucho gusto.

Somos una sociedad que una vez pasado el periodo lectivo oficial y necesario, eso de volver a estudiar nos produce unas ganas inmensas de crearnos excusas para no hacerlo. No queremos pensar, solo tranquilidad y seguridad. Pero luego viene una crisis, un despido y pasa lo que pasa, que todo rapido y mal.

Somos una sociedad que creemos que alcanzaremos el mismo éxito, “pegándonos” al gurú de turno. ¿Dónde queda tu propio esfuerzo, pensamiento y tus ideas? Da igual si te lleva al éxito de forma más rápida por hacerte simplemente una foto con el gurú de ese momento.

Somos una sociedad que decía que en Marzo pasado iba a ser un momento ideal para un cambio de rumbo, en el que apoyarnos unos a otros, en el que llenar de valores todos los rincones del mundo. Y seamos sinceros, ahora que ha venido ClubHouse, nos olvidamos de todo lo que dijimos, solo queremos que nuestro número de seguidores aumente más rapido que al vecino y ser considerados tendencia..

Somos una sociedad que quiere ser feliz, que quieres el éxito, que quiere avanzar. Pero eso que otra persona tenga una opinión diferente a la nuestra, por ahí no pasamos. Pero eso sí, luego hablamos de pensamiento crítico ante los demás como si supiéramos lo que estamos diciendo.

Somos una sociedad que queremos ayudar a los demás, queremos su éxito. Pero decimos que nos dedicamos a unas cosas que les ponemos nombres en ingles ya que en español no quedaría tan “guay” frente a los demás. Todo para que los demás nos vean como alguien “importante”.

Somos una sociedad que nos quejamos por lo que estamos viviendo, de los confinamientos, de los ERTES, de las mentiras ¿Y hacemos algo respecto? Si, algunos saltarse las normas establecidas por su interés de pasarlo bien, no de crear un bien común.

Donde dije diego, digo que ahora no me acuerdo.

Somos una sociedad que hablamos de creatividad hasta que se nos llena la boca. Pero seamos sinceros, no creemos que podemos crear nada. Creemos que somos nuestras circunstancias y mientras no cambien, no cambiara nuestro destino.

Somos una sociedad que quiere la felicidad. pero si nos la dan a través de una formula que aplicar, mejor que mejor, así no nos esforzaremos en preguntarnos qué hay que hacer para sentirnos así.

Somos una sociedad que quiere que su proyecto empresarial se distinga de entre los demás. Pero lo basa replicando en lo que se hace ya desde hace tiempo en otras empresas. Esperando que surta el efecto en su proyecto , pero eso si, que vean que es diferente a los demás. Somos una sociedad que nos gusta seguir las modas, pero que nos reconozcan por ser diferentes a los demás y creativos, por favor.

Somos una sociedad que hemos dejado de aprender y crecer; y ahora no sabemos qué hacer. Hemos aprendido y creído que a través de formulas rápidas, la cosa nos iría mejor. Y así ha parecido. Pero hasta este momento, en el que las formulas anteriores ya no sirven. Y nos entra la desesperación, reclamando que alguien nos venga a sacar del “hoyo” en el que estamos.

Somos una sociedad que hablamos de transformación digital, de nuevas formas de liderazgo, de nuevos puestos de trabajo, pero lo hablamos sin actitud, más bien como cotorras, repitiendo las mismas palabras que cuando lo oíste por primera vez. Sin el convencimiento de que nuestras acciones crean nuestro destino, de que podemos ser creativos más allá de lo que dicen los “gurús” que vendrá.

Somos una sociedad práctica, que no queremos aprender, que no queremos esforzarnos, que no queremos salirnos de lo establecido pero éxito, motivación, felicidad, tranquilidad y volver a la normalidad, eso si lo que queremos como el que más.

Quizá no podemos escoger el trabajo que estamos haciendo, la situación que estamos viviendo, pero si podemos escoger la ACTITUD con la respondemos ante lo que tenemos. Pero tener actitud, es ser lideres de nuestra vida, emprender nuevos cambios dejando “atrás” la falsa seguridad de lo conocido hacia lo deseado, algo que no nos han enseñado y aún da más respeto ante esta incertidumbre que estamos viviendo.

Hablábamos de nuevos cambios hace 365 días, cambios que deseábamos pero ahora nos importa más ClubHouse o los videos de TikTok, que realmente cambiar lo sabemos que se puede mejorar. Pero aunque lo sabemos, creemos que los cambios con una formula se pueden hacer realidad. Y si pretendemos volver a aplicar formulas anteriores, obtendremos resultados anteriores. Y adiós los cambios soñados.

Si que creo que somos una sociedad pragmática que en el fondo habla de cambios que no quiere, Por lo tanto, ¿Qué debemos hacer?

Curro Cañete: “Para mí el mayor éxito es ser feliz”.

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con..” es un placer presentar a Curro Cañete.

Todo el mundo habla de “El poder de confiar en ti: Aprende a tener fe en ti y conseguirás lo que quieras“. En redes, en las librerías, todo el mundo está hablando del fenómeno de Curro Cañete. Y si a eso le añadimos, que recientemente ha publicado “Ahora te toca ser feliz: Disfruta del presente y haz que llegue todo lo bueno”, estamos ante el fenómeno del momento, el fenómeno de Curro Cañete.

Recientemente tuve el placer de conversar con él antes de una firma de libros. Felicidad, confianza, la sociedad, el presente,.. fueron algunos de los temas que tratamos, herramientas para andar en esta incertidumbre que vivimos y que te ayudará a conocer quién hay detrás de una persona que solo quiere ayudar a los demás desde su máxima humildad e interior.

Podéis conocer más su trabajo a través de su Web ,en Instagram. en Twitter y Facebook.

.- Todo el mundo habla de ti, ¿Pero quién eres?

La verdad que es una buena pregunta David, ya que es la pregunta que más veces me he hecho durante todo mi vida y creo que es la pregunta más importante que todos nos tenemos que hacer, ¿QUÍEN SOY?.

Yo llego a la conclusión que soy un ser humano que está explorando, aprendiendo y tratando de llegar a su propia verdad.

.- ¿No crees que siempre debemos apostar por la felicidad y no solamente ahora?

Es algo realmente muy importante, ya que nuestra salud emocional depende de que estemos felices en un sentido amplio. Que nos sintamos felices ya que estamos sintiendo que vamos caminando hacia adelante, que vamos generando nuevos proyectos, en definitiva que nuestra vida avanza hacia donde nosotros queremos. En definitiva que no estamos como vacas sin cencerro sin saber qué hacer.

Es algo muy importante, ya que significa que tienes una vida con sentido. Un sentido que para ti será algo que para mí puede ser totalmente diferente, pero lo importante es que tenga sentido para cada uno de nosotros. Y todo empieza por una decisión personal: ¿Qué quiero hacer yo con mi vida?

Y una vez tomada la decisión, camina hacia allí. Evidentemente hay dificultades pero cuando tienes las ideas claras, todo comienza a rodar un poco mejor.

.- ¿Las circunstancias son las excusas que siempre ponemos hacia la felicidad?

Las circunstancias siempre nos van a influir . Pero siempre que la gente me dice o periodistas me dicen que con las circunstancias difíciles es muy difícil dar ese paso adelante, siempre les digo que tienen razón, pero lo que estamos intentando es que sea un poco más fácil

Siempre podemos conseguir que las circunstancias sean adversas, sean un poco menos desagradables. Es decir que no tengan la ultima palabra sobre nuestra felicidad, sobre nuestra paz interior. Sino que seamos nosotros quienes observemos estas circunstancias y decidamos atravesarlas sin perder del todo nuestra felicidad.

Pero si estas viviendo en las circunstancias que deseabas, lo que se trata de es mantener. Pero sin dejar de retando y avanzando, porque el amor o sigue creciendo o va desapareciendo.

.- ¿Qué es para ti la felicidad?

Es un concepto que admite muchas definiciones. Para mí la felicidad es la conexión conmigo mismo y con el Universo. Cuando yo me siento conectado conmigo mismo, me siento conectado a la vida , no importa lo que esté haciendo o dónde me encuentre, ahí es cuando yo me siento bien, poderoso, feliz.

Por eso tengo un tatuaje que pone conexión, ya que para mí es lo más importante. Yo siempre estoy atento a mi equilibrio emocional, ya que cuando estoy bien, en mi centro siento que todo va a ir bien. También es verdad, que puede haber veces que podemos perder ese centro, sabiendo que lo más importante es volverlo a recuperar. Y la manera de recuperarlo, no es peleándome con los demás, sino mirando hacia adentro. Y una vez recuperado, es cuando puedo proponerme pasar a la acción.

.- Echando la vista atrás, ¿Qué has aprendido desde ese primer día que viste tu primer libro publicado?

He aprendido mucho ya que he dado un salto muy grande. He pasado de estar totalmente atrapado por los miedos, por el qué dirán, por la falta de amor a mi mismo, a una gran confianza en mi y en la vida. Pero principalmente me he permitido ser yo mismo, a aceptarme , gustarme y a quién le guste bien y a quién no, será que tienen que irse con otras personas pero yo he venido para esto, y no me puedo negar a mí mismo.

No me puedo negar quién soy para agradar a otros. No hay que apegarnos a las personas, ya que hay abundancia de ellas. Se trata de estar en sintonía y no forzando algo que no hay razón alguna por lo que hay que tener que aceptar.

Y curiosamente cuando me he atrevido a ser yo mismo, es cuando han venido cosas mejores a mi vida.

.- ¿El mayor virus de esta sociedad es el no aceptarse?

El aceptarse es algo muy importante. Ya que para tú ofrecer lo que tienes que ofrecer al mundo, lo primero que tienes que hacer es aceptarte. Saber que es importante que lo que tú hagas, te lo dice tu interior. Pero si tú no te aceptas por lo que sea, no vas a poder hacer tu propósito de vida, sosteniendo tu felicidad como un proyecto mucho más difícil.

.- ¿Cómo ves esa relación éxito y felicidad?

El éxito es una palabra que lleva a equívocos. Ya que hay personas que presuntamente podríamos decirles “exitosos” que son muy infelices. Para mí sin felicidad no hay éxito, una pareja que siempre tiene que ir de la mano.

Para mí el mayor éxito es ser feliz. Pero no solo ser feliz, sino avanzar hacia lo que deseas con amor y felicidad. Para mí, eso es el éxito.

.- ¿Y cómo gestionamos esa frustración de no conseguir lo que deseamos?

Si tú eres feliz en el presente, no te importa no conseguir lo que deseas. Y además lo vas a conseguir. El problema es que pongas tu felicidad en el logo y no en el camino.

Los deseos no se van acabar nunca, ya que son la propuesta de la vida de hacernos evolucionar. Pero yo tengo mucho el foco en el hoy, en disfrutar el presente.

Para mí uno de los grandes logros es poder disfrutar de cada momento de mi vida. Porqué si no estuviera disfrutando, algo tendría que cambiar, Porque si no disfrutas en el presente, algo va francamente mal.

.- ¿Cómo ves todo esto que estamos viviendo actualmente como sociedad?

Para mí el momento perfecto es el que estamos viviendo. Pero si que tengo muchas ganas de lo que está por venir también. Lo vivo con ilusión, con entusiasmo. En mi mente, lo que está por venir es muy maravilloso, mucho más maravilloso de lo que hay ahora.

La confianza y la fe que tengo en un futuro maravilloso me hace disfrutar del presente mucho más. Ya que no es lo mismo tener una visión catastrófica que una visión positiva. Una visión positiva me ayuda a aumentar las posibilidades , al igual que les pasa a muchos de mis lectores, de que esos deseos se hagan realidad y disfrutar del presente.

Tenemos que darnos cuenta que el cambio es individual. Yo no estoy de acuerdo con los mensajes que necesitábamos la pandemia para un cambio, ya que se puede cambiar sin pandemia. Podemos cambiar internamente cada día si nos lo proponemos.

Mi filosofía es que el mundo cambiará si empezamos a cambiar nosotros mismos. Cada persona es la que tiene que sacar conclusiones de lo que está pasando, ya que a todos no nos afecta por igual

A lo mejor una persona se dio cuenta que iba demasiado rápido y la pandemia le ayudo a pararse. Pero lo que pasa es que no se paró a preguntarse: ¿Está yendo bien mi vida? ¿Esto es lo que yo quiero?

No digo que este dolor sea necesario y que nos hubiéramos ahorrado tanto sufrimiento. Sino que estoy diciendo que después de este dolor desaparezca, mucha gente reconocerá un crecimiento en ellos. Y te pongo un ejemplo, por ejemplo con las personas de cáncer, que tras su enfermedad

.- ¿Qué se aprende de la muerte que no nos han enseñado?

Para mí la muerte es un impulso para vivir con más fuerza, a liberarte del qué dirán, a impulsar a hacer tu vida. La muerte te ancla en lo más valioso de la vida.

Yo tengo la muerte muy presente, ya que tengo conciencia de muerte. La conciencia de que cada cosa que hago, puede ser la ultima que haga . Algo que no me genera angustia de ningún tipo, al revés, lo que me genera es impulso y aprovechar más la vida. Y relativizas más algo que no es como te habría gustado, llevando inmediatamente el foco a lo que si puedo hacer ahora.

.- ¿Cuándo creamos una mascarilla para los pensamientos negativos?

Sería maravilloso un artilugio que los expulsara. Ya que los pensamientos negativos hacen mucho daño a la salud, a las personas, en nuestro bienestar , impendiendo nuestra felicidad y además de eso son contagiosos.

Yo opto por ser conscientes. De mirar la realidad, la zona oscura para tomar decisiones. Pero ser consciente es no apegarse a los pensamientos negativos

.- ¿Por qué aprendemos las mejores lecciones en los peores momentos?

En los peores momento aprendo qué necesidades tengo yo como ser humano, que siempre está relacionado con el amor a uno mismo. Como digo al principio del libro “No estás solo, estás con la persona más importante de tu vida, tú mismo, cuida de ti”.

En esos momentos aprendes que eres responsable de un ser humano y que eres tú mismo.

.- ¿Es imprescindible que en el colegio ya se estudie desarrollo personal desde el principio?

Me uno a tu propuesta David. Me parecería buenísimo que en el colegio e institutos empezase a darse enseñanzas que nos ayuden a gestionar mejor nuestras emociones, de nutrición o de cómo hacer los documentos de Hacienda, ya que cuando eres autónomo eso es algo de locos.

Yo creo que es algo que está llegando y llegará, sobre todo en la medida que los profesores también vayan renovándose por dentro y entendiendo que a veces es más importante una respuesta amable o enseñar sobre inteligencia emocional que a veces enseñar matemáticas. Aunque para los niños que quieran aprender matemáticas también estarán muy bien los números.

.- ¿Por dónde se empieza a confiar en uno mismo?

Se empieza decidiéndolo. Yo empecé con la decisión que yo iba a aprender a confiar en mí.

Lo primero que tienes que saber es que se puede aprender, algo que no sabe prácticamente nadie, ya que es una cuestión de decisión. La confianza en ti es la decisión de ver el vaso medio lleno, en lugar de medio vacío. Y una vez que tú lo decides es cuando ya empieza el aprendizaje. Y una de esas maneras es cuidando el dialogo interno.

.- ¿Cuál es la delgada línea roja entre el ego y la confianza en nosotros mismos?

El ego es nuestro falso yo. Bastante molesto si no está educado ya que está siempre intentando que pierdas tu energía en cosas que no tiene importancia.

El ego siempre está intentando que tú tengas miedo, vergüenza de ti mismo, que no hagas lo que amas. Y la confianza va con tu alma, con tu yo más alto, con lo que está dentro de ti.

.- Una reflexión para los lectores del portal.

Es el momento que seamos más felices que nunca. La felicidad es la esencia de la vida. El entusiasmo es la base de la felicidad. El propósito de tu vida es avanzar cada vez con más amor hacia lo que deseas.

¿Estar solo o sentirse solo?

Photo by Daisy Anderson on Pexels.com

La soledad es la suerte de todos los espíritus excelentes” decía Schopenhauer.

Leemos libros de desarrollo personal. Acudimos a conferencias en las que gritamos y bailamos sin parar. Nos peleamos por hacernos una foto con el escritor de moda para subirla a nuestras redes. Y lo que pensamos que tendría que hacer a la sociedad más feliz, más motivada, más empoderada, me sigue sorprendiendo y provocando una curiosidad enorme, que cada vez se siente más sola y el miedo que les produce.

Vemos personas mayores que tienen miedo a la soledad, al sentimiento del “nido vacío”. Personas que se olvidan de ti como amigo una vez que han encontrado una pareja. Familiares que se preguntan si “escondes” algo porque a una edad no tienes pareja conocida.

Cuando veo en televisión esas encuestas de los temas que nos importan a los españoles cada cierto tiempo, me extraña mucho que no encuentro un item que ponga SOLEDAD.

Pero al igual que pasa con el trabajo, que cuando conoces a una persona, lo primero que le preguntas es ¿A qué te dedicas? Pensando que en lo que uno trabajo es lo que es. (Ahora con el desempleo que viene, es otro tema que hablaré de él), parece que si no tienes a nadie en tu vida, ya tienes el cartel de “tiene alguna tara”. Observo en dichos temas, que tenemos un grave problema, PORQUÉ SOMOS MUCHO MÁS QUE AQUELLAS NORMAS SOCIALES ESTABLECIDAS EN ESOS MOMENTOS.

No soy sociólogo, pero cada día tengo más claro, que la visión que tenemos del amor y del matrimonio que vemos en nuestros padres, ( los míos tienen 70 años), ya no volverá. Lo siento Disney, el amor ya no es tan bonito como lo pintabas en tus películas.

Encontrarse gente sola en el cine, viendo exposiciones, ya no es algo de lo que “cuchichear”. Es algo normal. Pero de vez en cuando, seguimos viendo esas miradas y comentarios tipo: “Pues yo no iría al cine solo, menudo palo”.

Seguimos creyendo que la felicidad es seguir y alcanzar las normas establecidas por alguien llamado sociedad. Y es en momentos provocados, como esta pandemia, un desempleo, un desengaño amoroso que conlleva la soledad con uno mismo, los que te ayudan a darte cuenta que eres mucho más de lo que esperaban los demás de ti.

La soledad es un estado mental. Si te escuchas cuando hables sobre la soledad, te darás cuenta que todo es una percepción tuya. “Me siento solo aun rodeado de gente.. Me siento que acabaré para vestir santos.. Siento que nadie me quiere…”

Conozco mucha gente que lucha contra la soledad, haciendo absolutamente locuras y tonterías por no sentirse así. Cuando en realidad, TODO ESTÁ EN TU CABEZA.

La soledad no es la falta de conexión con los demás, la falta de sexo con otra persona o de un abrazo. Es LA FALTA DE CONEXIÓN CONTIGO MISMO.

No necesitas pertenecer a nadie. No necesitas pertenecer a eso que llaman sociedad, NECESITAS PERTENECERTE A TI MISMO. Para luego, dando igual las circunstancias, tu felicidad no dependa de los demás. Pero aún a día de hoy, seguimos pensando que la relación más importante , tiene que ser con alguien de afuera , cuando en realidad, tiene que ser CON NOSOTROS MISMOS.

Tu mayor tribu siempre tienes que ser tú mismo.

Nadie mejor que tú sabes que necesitas para prosperar, qué es lo que realmente te hace feliz, que creías que no aguantas y con la soledad, te das cuenta que si lo puedes superar. Es un tiempo esplendido para conocerte y destaparte del falso yo que habías adquirido con hábitos y creencias , y tener enfrente de ti a tu verdadero yo.

Los demás te podrán ayudar, orientar, pero el principio del trabajo, tienes que hacer tú y en soledad.

La soledad me ha enseñado que si quieres, es un tiempo muy bien empleado.

Te ayuda a descubrirte. A ser curioso, a probar cosas que con gente no harías por miedo al que dirán o a la vergüenza.

Hay una frase de Paulo Coelho, con la que estoy muy de acuerdo, ” Quién nunca está solo, ya no se conoce a sí mismo“. Y esta pandemia, a parte de otras muchas cosas, nos está demostrando que tenemos pavor a la soledad. Aunque haya restricciones de horarios, necesitamos salir, exigimos salir con los amigos , ver a la gente. Y todo porque nos da absolutamente pavor, la soledad.

Pero hay una cosa que te ayuda la soledad que tanto se habla últimamente y como la felicidad, casi nadie conoce, VIVIR EN EL PRESENTE.

Buscando la felicidad pensamos en el futuro, pensamos cómo será cuando alcancemos tal o cual cosa… Pero lo que ocurrió en el pasado y que estamos tan apegado; y eso que creemos que pasará en el futuro, ya pasó o nunca ocurrirá. Y mientras tanto el presente, nos olvidamos de él. Que es lo que es, un gran regalo para conocernos como deberíamos haberlo hecho anteriormente.

Hablamos mucho que queremos un cambio de sociedad, que queremos emprender nuestros sueños , que queremos ser felices, que queremos el éxito, queremos muchas cosas… pero todo empieza por la soledad, con el encuentro con uno mismo, le tenemos más miedo que a una inspección de Hacienda.

Muchos gurús hablan de ser los escritores de nuestro destino, si así lo crees tú también:

.- empieza por darte tiempo a solas contigo mismo

.- Camina por la naturaleza

.- Medita

.- Estate tiempo en silencio…

Lo que sea, pero para empezar a escribir TU DESTINO, empieza por aprender a vivir en soledad. Sin ello, nada valdrá.

Si te encuentras en una situación en la que no sabes como convivir con la soledad, os recomiendo un libro “Honjok. El arte de vivir en soledad“.

Y tú ¿Estas solo o te sientes solo?

¿Algo grande ya es considerado como algo bueno?

“Las apariencias engañan y más engañarán a quien sólo se fije en la apariencia”

¿Grande por bueno? o ¿Bueno por Grande?

Nos volvemos locos con el tamaño. ( ¡¡Mal pensados!! ).

Pensamos que si anuncian que ha estado de gira por todo el mundo tendrá que ser buena. Pero no preguntamos cuánta gente lo ha visto.

Pensamos que si un libro pone que ha vendido tantas ediciones (aunque sean ediciones de 5 libros cada una), tiene que ser un libro genial e ideal para nosotros.

Pensamos que si esa persona tiene tantos números de seguidores, tiene que ser un gran profesional. Olvidándonos que a día de hoy, los seguidores se pueden comprar a miles.

Pensamos que si una profesional cambia de profesión, también tiene que ser buena en la otra profesión. Y todo porque en la otra era una persona reconocida.

Sin pensar antes, sin recapacitar nada, ya pensamos que todo lo grande, tiene que ser bueno para nosotros. Ya que hay muchas personas que así lo consideran, no vamos a ser nosotros los gilipollas de decir y creer que no están en lo cierto.

Y por gilipollas, nos comemos alguna cosa, que nos sienta mal a la cabeza o al corazón. Pero por orgullo no lo decimos, no vayan a pensar que somos “raros”.

Según la Wikipedia; el efecto halo, consiste en “afirmaciones exageradas o irreales sobre destrezas , capacidades o atributos de una persona o de una cierta circunstancia“.

Ya no solo las redes sociales han potenciado este efecto halo a niveles estratosféricos, sino en la vida real también lo hacemos

¿O es que nadie ha dicho: “Me han dicho que tienes ojos de buena persona y así lo creo”.? ¿Tiene pinta de ser gran profesional por llevar el traje bien planchado?” …Chorradas así hemos dicho todos. Y luego nos hemos dado una buena ostia. ¿O es que no creía que una persona era de una manera según te lo habían dicho y luego te diste cuenta que no era como la pintaban?

Me parece que no soy yo el único. A todos nos ha pasado algo así.

Antes pensábamos que si nos lo decía un amigo, es que lo hacía por nuestro bien y teníamos que comprarnos el libro, ir a la conferencia de esa persona o creer lo que nos están diciendo. Ahora ya no solo creemos en lo que nos dice nuestro amigo, ahora nos referenciamos en los datos, en los anuncios con los que nos taladran en las redes sociales o si los vemos todo el rato en televisión.

Es decir, creemos que los demás saben qué es lo mejor para nosotros, que nosotros mismos. Y por lo tanto, como no nos gusta pensar, como no queremos confundirnos, como no queremos fallar, si todos van al mismo lado, NOSOTROS TAMBIÉN.

Un borrego más al rebaño.

No se nos enseña entre otras cosas a dudar.

No queremos dudar, porque eso significaría pensar por uno mismo y darnos cuenta que pensamos diferente a lo que piensan los demás. Y como no nos apetece que nos señalen como “raritos” o especiales, pensamos como piensan los demás. Yéndose nuestro pensamiento critico, nuestro talento, nuestra esencia, tan lejos como el viento lo permita.

La duda es para las personas que su vida está marcada por el esfuerzo. La duda no la quieren, quienes quieren el éxito sin ningún tipo de él.

Cada día creo más que necesitamos tener más dudas.

No soy un pitoniso, pero cuando dudo de algo, de una persona , de un profesional que tengo delante, no suelo confundirme. Al igual que la intuición, la creatividad, la duda tendría que ser una habilidad que tendríamos que desarrollar durante toda nuestra vida.

Cuando dudo, conozco más a las personas, veo su verdadero potencial, conozco la realidad de las situaciones. Cuando no dudo, creo que todo lo se, que lo que me dicen que es bueno para mí, que es lo mejor.

Cuánto más dudo, más ganas tengo de mejorar, más aumenta mi motivación, mi curiosidad de descubrir qué hay detrás de todo eso, no creyendo a ciencia cierta lo que los demás determinan.

Algo que nos hace innovar, crear, ir más allá. Cuando creemos en el efecto halo, creemos que lo nos dicen es la verdad, nos estamos limitando, nos está dominando el miedo.

¿Grande por bueno? Dudo.

¿Bueno por grande? Dudo.

¿La calidad lo determina el tamaño de algo? LO DUDO

¿Y tú?.

 

Dejémonos de tonterías, ¡¡odiamos aprender!!

“La verdadera ignorancia no es la ausencia de conocimientos , sino el hecho de negarse a adquirirlos” decía Karl Popper

Los medios de comunicación nos piden que estemos en un continuo aprendizaje.

Que la incertidumbre de una pandemia, la revolución digital que estamos viviendo, que los robots se van a comer muchos puestos de trabajo que conocemos a día de hoy van a desaparecer, que tenemos que convivir con la incertidumbre y la única manera es estando en continuo aprendizaje.

¿Pero qué ocurre?

Que cuando vas a dar una formaicón o una conferencia, siempre te encuentras a algunas personas, con cara de cabreados. Como los niños pequeños cuando no quieren estar en casa con su tia que hace años que no ven o que es más aburrida que el telediario, pues esa misma cara.

Ya puede ser el mejor ponente, el mejor documental que puedas ver o la mejor formación hasta ese momento, si puede ir a joderte , lo hará. A través de preguntas maliciosas, a través de hablar con el compañero de al lado o quien le de conversación… Irá a joderte.

Igual que el matón de la clase que va a reventar la clase, pues igual. Ya lo tienes identificado, es la bomba de relojería que si no te haces con ella, te explotará.

¿Pero no nos han dicho que había que estar en pleno aprendizaje? Pues parece que hay gente que no es lo que quiere realmente en su vida.

Hace poco una amiga me comentaba que durante un curso que daba para gente desempleada, una persona se le había dormido como en el instituto, esperando a que se acabase la clase para cobrar lo que le prometieron si iba.

Pero no solamente te estoy hablando del mundo profesional, también nos pasa en el mundo personal.

Llegamos a una edad y ya no aguantamos “tonterias”. No aguantamos las noticias de la cadena contraria a nuestros intereses politicos; no aguantamos que una amiga nos repita siempre lo mismo; no aguantamos ir siempre a los mismos sitios todos los fines de semana (cuando se podía salir), no aguantamos que nuestro cuñado hable de su equipo de fútbol que es contrario al nuestro,….

NO AGUANTAMOS NI LO MÁS MÍNIMO…A la mínima, nos piramos.

Es decir, en la “inmadurez” , no queremos oír nuevos grupos musicales por muchos que nos los recomiende quien sea. Lucharemos hasta donde haga falta porque nuestro jugador o equipo mantenga siempre su honra delante de quien lo intente manchar. No queremos escuchar más a los amigos de nuestra pareja , por mucho que sean los de nuestra pareja, es que no los aguantamos y no pasamos por ahí.

Y todo ¿Por qué?

Porqué creemos que somos nuestros pensamientos. Y si hasta la fecha creemos que nos ha ido bien con ellos, no va a venir ni el Santo Padre a rebatirlos ni a cambiarlos.

¿Y qué provoca?

Lo que estamos viendo cada vez más, UNA SOCIEDAD QUE NO PUEDE CONVERSAR NI MUCHO MENOS DIALOGAR PARA LLEGAR A UN CONSENSO.

Creemos que ya lo sabemos todo. Que no hay nada ni nadie que pueda cambiar lo que ya sabemos. Es decir, tenemos más cariño a nuestras creencias que a nuestro perro.

Es doloroso decirlo, pero es así.

En un momento en el que tendríamos que tener la mente abierta, para pensar qué podemos hacer mejor nosotros ante la crisis económica que YA estamos viviendo, ante lo que puede venir o quizá dudar de que esa persona sea como creemos que es y solamente nos está lanzando una “llamada de socorro” si la oyéramos más entre líneas y no como creemos que la oímos.

No sé a qué edad se nos cierra la “mollera”, pero cada día lo creo así. Y por mucho que lo intentes, no hay manera ya no que cambie de opinión, sino que sea capaz que otro tipo de opciones son posibles y que existen en realidad.

¡¡SI LO CONSIGUES, YA ES MEJOR QUE UN ORGASMO VER LOS OJOS DE ESA PERSONA DÁNDOSE CUENTA QUE OTRO MUNDO ES POSIBLE!!:

Nuestro Ego se defiende con uñas y dientes. Provocará que hagas lo que sea para exigir lo que te mereces. Hará que digas excusas que ni tú mismo te reirías al oírlas.  Te hará creer que eres mayor para aprender, para aguantar cosas que tú crees que son tonterías pero son importantes para la otra persona. Que tu tiempo es oro y que no estás para “chorradas”.

Estamos cada vez más necesitados ya no solo de personas curiosas que quieran descubrir qué hay detrás de lo que le dicen que hay; de personas que quieran crear junto a otras personas, que no hay diferencias entre una persona y otra, sino que están enfocadas hacia un mismo objetivos, hacia un bien común.

Pero además, señores y señoras, CUÁNTA MAS ABIERTOS ESTEMOS DE MENTE, MÁS OPORTUNIDADES VAMOS A TENER EN CUALQUIER ASPECTO DE LA VIDA.

Descubriremos que a lo mejor el salmón a la plancha de nuestra suegra nos gusta aunque el de nuestra madre no. Quizá nos demos cuenta que eso que nos daba miedo, es nuestra verdadera pasión y se nos da muerte. Quizá empecemos a darnos cuenta, que hay más vida y mundo más allá que nuestras creencias nos decían que había.

Se habla mucho de la creatividad y que la gente se cree que no es creativa.  Abre la mente y estarás regando tu creatividad.

El miedo siempre cierra la creatividad, no lo olvides.

PD: Este jueves 24 de Septiembre a las 19:00 horas, inauguraré las Sirania Talent Talks hablando de Creatividad y Talento.. Os dejo el enlace aquí para que nos veáis si os apetece y estare encantado de resolver vuestras preguntas.

¡¡En todo, se trata de alumbrar, nunca de deslumbrar!!

“Toda la variedad, todo el encanto, toda la belleza de la vida está hecha de luces y sombras” decía Tolstoi

Hoy me han entrevistado para un medio de comunicación. Y aunque me han dicho que quizá no saldrá, quiero que lo sepas…. Hoy os digo que tengo todo el año 2020 cerrado con conferencias, eventos y formaciones…Hoy os digo que tengo la formaciones cerradas, ya veré al año que viene ya veremos si lo hacemos.. No crees un personaje virtual, se siempre tú..

Son algunas de las frases que últimamente leo en redes sociales. Y la verdad que me hacen reflexionar, por no decir, calentarme mucho.

Se nos llena la boca que hay que ser humildes, que hay que ser uno mismo. Que la respuesta a la pregunta de ¿A qué hemos venido a este mundo? es fácil de responder: “Siendo uno mismo y dándonos siempre a los demás”. Llenamos los muros de nuestras redes sociales con frases bonitas y flores que las acompañan. Que eso de las expectativas va del ego, que hay que liderar sin ego y miles de libros hablando de la felicidad (que son copias unos de otros)..Y lo único que estamos consiguiendo es una sociedad “enganchada” al Prozac, a la envidia y a la mentira, en la actualidad eso se llama “postureo”.

Cada dia creo más que el concepto de éxito que tenemos en la sociedad, en vez de ayudar a superarnos, a ser nosotros mismos, a luchar por una meta…, lo único que produce son “tarados”.

Lo reconozco, al principio de mis tiempos, llegué a pensar, porque yo no era como los demás. Porque yo no era llamado a dar conferencias, porqué me costaba tanto llegar a los demás cuando otros si lo conseguían. Y fue una conversación con uno de mis mentores, que me hizo cambiar la visión para siempre. 

Tu éxito es ser tú mismo, sin “aparatos laser”, sin anuncios en Instagram que vendan lo que haces porque nadie lo ha comprado en meses, sin incoherencias entre lo que escribes y lo que haces en la vida real. Haz lo que sientes en todo momento  y siempre SIN ESPERA NADA. Por mucho que quieras correr, todo llega cuando tiene que llegar. Y llegará lo que tiene que ser de verdad, no lo que tienes que aparentar o lo que igual que viene, se irá. Pero mientras tanto, sigue haciendo lo que sientes, porque a eso es lo que has venido, ya vendrá todo lo demás

Siempre me acordaré de sus palabras, pero sobre todo cuando alguna vez no ves resultados y tu ego te hace una mala pasada queriéndote comparar con los demás.

Y es así, hemos venido a darnos a los demás a través de lo que sabemos hacer mejor. Ya puede ser dar una conferencia, escribir un libro , ayudar a una persona a conseguir trabajo, hacer unas tortillas de patata de puta madre o lo que hacer cuadros que iluminen los salones de tus compradores. 

Pero hazlo sin esperar, hazlo porque así lo sientes. Eso ya es para mí el verdadero éxito, la verdadera puta felicidad. 

Sé que muchos estarán pensando: “Pero no tener metas, no tener expectativas, eso no da dinero para pagar las facturas…“. Te aseguro por experiencia propia y lo que he visto a lo largo de todas las entrevistas realizadas, que la gente que piensa así, vive de su pasión, pagando sus facturas. 

Pero el concepto de éxito que se nos ha vendido y se nos está vendiendo, es que tenemos que ser como Steve Jobs y cambiar el mundo entero, tenemos que ser como Elon Musk y que nuestra publicidad llegue hasta la Marte, que hay que publicar libros que digan que podemos alcanzar una facturación de 6 cifras en tan solo 7 días ( menuda tomadura de pelo). Se nos vende un concepto que si no alcanzamos un éxito masivo, no hemos tenido éxito. Pero lo peor de todo es que nos lo creemos y acabamos frustrándonos aunque nuestra ciudad o una simple persona, esté agradecida por el trabajo que hemos hecho. 

Nosotros queremos más, porque sino no creemos que habremos alcanzado el éxito. 

¿Qué produce esta autoexigencia?

Que compremos seguidores en las redes sociales para parecer que hemos alcanzado algo que ni siquiera olemos. Que esté “prohibido” hablar de nuestro anterior trabajo , porque si lo supieran , verían que soy un incoherente…  Pongo o “me invento” mi agenda para que todos vean que soy muy solicitado por los demás..( bueno luego viene otro confinamiento y no hay agenda que valga en estos momentos, querido gurú).. Que digamos cosas porque es la moda , pero luego seguimos haciendo lo contrario a lo que decíamos el día anterior…

Esas y otras muchas “imbecilidades” hacemos por alcanzar el éxito o aparentar que lo hemos conseguido. 

EL éxito es darnos a los demás. Y aún habiendo alcanzando el “reconocimiento” de los demás, seguir dándolo con humildad como si fuera el primer día. No el primer día de tu estupidez.

Pero no sólo estoy hablando de algunas personas de la “industria de la felicidad y el desarrollo personal”, que en vez de ayudar a los demás, lo único que quieren es ayudarse a ellos mismos y “sanar” la falta de confianza que tienen en ellos mismos, dándoselas de algo que no son, una vez conseguida una cima. Sino también estoy hablando del día a día.

Ya puede ser una relación de amistad, de pareja… o de lo que quieras, siempre se trata de ayudar, de alentar, de alumbrar a la otra persona ya no solo cuando las cosas vayan mal, sino cuando están bien. Recordando lo que ha superado, recordando lo que ha alcanzado. Ayudándole a disipar la niebla que en esos momentos nubla sus éxitos anteriores y que le ayudarían a alcanzar unos nuevos. 

No a deslumbrar con lo que hemos conseguido nosotros en algún momento

Más que nunca, hemos venido a alumbrarnos unos a otros. La estamos viviendo es de órdago y la que viene, para mear y no echar gota. Y mientras tanto, como todo en la viña del señor, unos intentando deslumbrar y otros alumbrando, pero cuidado con escupir hacia arriba, suele caerte encima. 

 

¡¡Todo es Mentira!!

El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera.” decía Alexander Pope

Todo es mentira. 

Es mentira lo que te han hecho creer desde pequeño que sirves o no para hacer una cosa. 

Es mentira que los pactos de sangre que haces con tus amigos de la infancia, vayan a durar para toda la vida. 

Es mentira que te prometan que en 14 días con un curso gratis vas a tener una marca más rentable que la de Zara.  Pregúntale cuanto tiempo le costó a Zara hasta que fue reconocida por los demás, te aseguro que 14 días, no

Es mentira que esos amigos te quieren de verdad aunque no te hayan visto en toda su vida. El amor se demuestra con hechos, no con palabras. Y sobre todo cuando les dices algo que no quieren oír, que casualidad acaban desapareciendo.

Es mentira el número de seguidores que tienen muchos “gurús” e influencer en cualquier red. Si luego ves sus publicaciones y/o directos de Instagram; y dónde tendría que haber miles de likes solo hay unos pocos. 

Es mentira que solo con estar motivado puedas cambiar de hábitos. Si no estás en un ambiente que te aliente al cambio, poco puedes hacer. 

Es mentira que haciendo lo mismo siempre, vayan a reconocerte como alguien diferente. Lo que es cierto, que ese pensamiento , si es una gran mentira.

Es mentira que tus ideas no tengan recorrido. ¿Quién te lo ha dicho? ¿El que nunca ha intentado nada en su vida?

Es mentira lo que piensas de ti. ¿Quién te dice que es verdad todo lo que piensas de ti? ¿Tienes un certificado que te dice que todo lo que vayas a intentar, nada vas a conseguir?

Es mentira el miedo que tienes. Es eso, miedo. Miedo a lo nuevo, miedo a lo desconocido, miedo a creer que no eres capaz o no eres digno de conseguir eso que te propongas. ¿Quién lo dice?  Tu miedo y todo porqué le haces caso. 

Es mentira que cuantos más seguidores tenga una persona es que más inteligente. Si te das cuenta, cuanto más seguidores tiene, más “chorradas” de 1º de la ESO suele poner, como si la gente fuera imbécil.

Es mentira lo que dice todo el mundo de medios de comunicación o políticos. Todos barren para su casa. Pero eso sí, les creemos porque pone que su titulo es de político o sale por televisión. Si tuviéramos un poco más de pensamiento critico, ¡¡LO DIFERENTE QUE SERÍAN LAS COSAS!!:

Es mentira porque tengas que hacer y decir lo que dicen las tendencias para sentirte integrado dentro del grupo. Se tú mismo y te aseguro que hay muchos grupos esperándote. 

Es mentira que un gurú te diga que no hagas una cosa , cuando si supieras que lo hace él en su vida real, verías la incoherencia en su vida y en las redes.

Es mentira todo lo que estoy diciendo si no lo vives por ti mismo. Y seguro que descubres más cosas que yo. 

Hace unos días, me preguntaba una persona: ¿Cuál crees que es la solución para poner un poco de orden al mundo?

No creo que una reunión de la ONU dirigida por el Papa, no creo que sanciones a China ayudasen ni tampoco y que Donald Trump se acabe marchando de la Casa Blanca salvásemos el mundo.

El cambio siempre empieza por uno mismo. Muchos cambios personales , empezaría a cambiar la rotación del mundo. Pero mientras tanto las cosas van a seguir como están. 

¿Por dónde empezar?

DEJA DE MENTIRTE A TI MISMO.

DEJA DE MENTIRTE y acepta lo que sientes por esa persona. 

DEJA DE MENTIRTE y acepta que no estás en el trabajo de tu vida. Empieza a buscar el que tú quieres o créalo. 

DEJA DE MENTIRTE y decir que eres feliz, cuando en realidad , todas las noches te vas a la cama llorando por la mierda de vida que llevas. 

DEJA DE MENTIRTE y creer que tienes muchos amigos, cuando en realidad solamente te llaman cuando les interesas, mientras tanto, no saben o no contestan. O que consigues acceder a ciertas cotas por tu trabajo, cuando todo el mundo sabe que no es así.

DEJA DE MENTIRTE y estar en una relación que solamente te hace daño.

DEJA DE MENTIRTE y creer que por comprar seguidores en tus redes sociales, vayas a vender más. Eso no es tener más influencia, eso es ser uno más.

DEJA DE MENTIRTE y ocultar en tonterías tu orientación sexual. No te digo que la tengas que exponer a los 4 vientos , pero si aceptarte tú. Tu felicidad empezará realmente en ese momento. 

Ya no solamente nos “comemos” muchas mentiras de los demás. Sino que también que nos creemos nosotros muchas mentiras, para aparentar algo que no somos, para alcanzar algo que creemos querer y no es así. 

Si dejáramos de mentirnos, la niebla que nos rodea, se acabaría disipando, viendo nuestra felicidad tras disiparse dichas mentiras. 

Pero parece que es mejor vivir en una mentira constante. Allá tú.