¿Y si la clave fuera pensar en pequeño?

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¿Y si estuvieramos equivocados?

¿Y si realmente no se tratase de pensar en grande, sino en pequeño?

Lees sin parar y más ahora con el comienzo del año, que hay que pensar en grandes. Que hay que tener grandes expectativas para empezar el año con ganas, ilusión y motivación.

Y gracias a eso, soñamos que tenemos un cuerpo increíble. Y no a finales de año, sino al mes siguiente. Soñamos que somos los p*** jefes del imperio empresarial que nos merecemos con la idea que tenemos. Y hasta Jeff Bezzos es amigo nuestro.

Soñar en grande, ¿Tiene sus beneficios? SI, pero creo que en la mayor parte de las ocasiones, produce más frustración que motivación.

¿Por qué?

Porqué ya que nos ponemos a soñar, que queremos que sea ya. Creemos que no nos merecemos menos, ya que hemos soñados, que sea para ya. Además ¿Por qué no tener algo ya que queremos y que sentimos que nos merecemos?

Sin embargo, si te das cuenta, cuando soñamos en grande, acabamos soñando como cientos de personas que están haciendo lo mismo que tú.

Sueñan de la misma manera, con el mismo proceso. Y esperando el mismo resultado que tú. ¿Y todos los sueños se pueden hacer realidad?

Ojala fuera tan fácil pero no es así.

Y lo único que conlleva es a frustración, mediocridad y no querer volverlo a intentar más.

Los sueños se desvanecen y la motivación se va a tomar viento.

¿Y si tratáramos de soñar en pequeño?

Siempre que lo digo piensan que soy negativo, que siempre hay que soñar en grande, siempre hay que pensar que podemos pelear con Amazon o Google. Que si no sueñas en grandes, ¿Para que soñar?

¿Y si los mejores sueños son los más pequeños?

Aquellos sueños que han crecido y se han acabado convirtiendo en sueños impensables, siempre comenzaron soñando en pequeño. Y con una característica en común, no soñaron ni pretendían que se convirtieran en lo que se han convertido.

¿Con que soñaban?

Con poder hacer lo que siempre habían querido hacer, vivir de su pasión. Pero sobre todo dando lo mejor de si mismos a los demás.

No tenían ninguna intención más allá que la de sentirse realizados.

Y todo esto lo podemos aplicar a cualquier proyecto que tengas.

Cuando queremos perder peso y vemos que no hemos perdido esos 15 kg en un mes, nos echamos para atrás, tiramos la toalla. Pero cuando vemos que poco a poco estamos perdiendo kg, cogemos más y más motivación, queriéndonos superar más y más.

¿A qué no es lo mismo?

Pero los gurús de hoy en día, nos dicen que tenemos soñar en grande, que es el único método para romper con las creencias , con las normas…. Y yo no estoy de acuerdo.

Sueña con algo que aunque sea su tamaño pequeño, para ti sea enorme, porque es lo que realmente te hace feliz.

En la vida, no se trata de «tamaño grande o no ande», sino de que te haga feliz a ti y seguro que darás un valor diferencial ante los demás.

Ese es el principio del comienzo de todo.

¿Qué solemos hacer cuando nos quejamos de algo?

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Hoy es trending topic en redes sociales un alegato de un presentador en el que comenta que los politicos nos han tratado por tontos.

Nos han tratado por tontos por su forma de gestión, por sus idas y venidas y por su falta de decisiones.

Nos han tratado por tontos y ahora nos quejamos.

Ahora gritamos que nos han tratado por tontos.

Gritamos a los 4 vientos que no estamos de acuerdo con lo que han hecho con nosotros. Que nos merecemos un respeto porque somos ciudadanos. Queremos nuestros derechos, queremos nuestra salud mental, el poder salir por ahí y llegar a casa a las 5 de la mañana como cubas…

Gritamos muchas cosas…. ¿Pero qué suele hacer normalmente el ser humano al respecto cuando se siente maltratado?

¡NADA!.

Mañana la noticia será que han llegado los Reyes Magos o que tu «gurú» le ha tocado la lotería.

Mañana ya nos hemos olvidado de todo. Mañana lo que exigíamos ya será historia.

Y todo, ¿Por qué?

Porqué no tenemos el ademán de luchar, de salirnos de lo establecido, de esforzarnos realmente por lo que queremos, por lo que sentimos. A cambio preferimos quedarnos como estamos, que «creemos que no estamos tan mal».

Y no solo estoy hablando de esta situación que estamos viviendo con el bicho llamado Covid-19. Hablo en general, nos quejamos mucho, pero hacemos poco para cambiar la situación.

Sabemos que nuestra pareja nos trata como tontos y nosotros aún seguimos ahí.

Sabemos que nuestro «jefe» es un déspota, por llamarlo finamente. Pero no nos vamos del trabajo a pesar de nuestros enfados y lloros porqué…

Sabemos que tenemos que cambiar, que las cosas no son como pensamos… Pero eso de cambiar si eso, lo dejamos para otro día.

Sabemos que nos están tratando por tontos. Quizá porqué estamos siendo demasiados buenos, quizá porqué nos interesa o vete a saber, quizá queríamos creer, quizá no queríamos sentirnos solos o creíamos que estaba realmente enamorada de nosotros.. …. En resumen, por querer creer, creer que sabrían más que nosotros, por confianza en la otra persona o por necesidad, hemos llegado a la situación que se «nos han hinchado los eggs».

Tranquilo, está genial que haya abierto los ojos y te hayas dado cuenta que no quieres dicha situación. Te aseguro que otros, aún sabiendo lo que están viviendo, se lo callan y siguen aguantando , porque creen que les interesa más «que se aprovechen de ellos» que no dar un paso adelante y dejar a un lado esa situación.

Felicidades, has reconocido que no te gusta como te están tratando. Pero también tienes que reconocer que parte de la culpa es tuya, ¿eh?. Claro que si, no eches la mierda al resto, que también tienes culpa. Quizá por confiar más de la cuenta, por no hacer esa pregunta que hubiera cambiado la situación,… has llegado hasta donde estás a día de hoy.

¿Seguimos?

En estos momentos te encuentras en una texitura:

.– No hacer nada, no decir una palabra más alta que otra y seguir con la cabeza baja aguantando el chaparrón.

¿Cómo suele acabar estas situaciones? Seguramente tú peor de cómo estás ahora y la otra persona con una sonrisa de oreja a oreja sin esa sensación de haber hecho las cosas mal.

Pero si optas por esta opción, lo respeto.

Pero eso si, NO TE QUEJES SI NO QUIERES HACER NADA AL RESPECTO.

Es respetable que no quieras hacer nada porque satisface algún interés, porqué quieres llevar tu vida de siempre o lo que sea….pero a partir de ese momento, no te quejes. Has tomado una decisión y tienes que consecuente con ello. Si sigues aceptando la situación, ¿No te irá tan mal, no?

.– Parar. Pensar qué quieres realmente y quizá salirte de esa relación.

También puede pasar que esa persona no se daba cuenta. Puede pasar. Si Messi se fue del Barca, a día de hoy puede pasar cualquier cosa. Pero ante todo para y piensa qué es lo que quieres realmente en tu vida. Sabes que NO quieres. Pues qué quieres es más fácil expresarlo. Y si sientes que tienes que «abandonar esa relación» es lo primero que tienes hacer.

Pero si sabes que NO quieres en tu vida y sigues «aguantando» esa situación, el problema es tuyo, seamos claros. No lo olvides.

Pero ¿Sabéis una cosa? Que por mucho que hablemos de felicidad, de responsabilidad ( he oído la palabra más en estos dos años que en todos mis 42 años ), de resiliencia, del despertar espiritual, de madurar, de muchos términos que inundan las redes sociales… ¿Qué acabamos haciendo?

QUEJÁNDONOS Y ESPERAR A QUE SEA OTRO A QUIEN DE EL PASO ADELANTE QUE SOLUCIONE NUESTROS PROBLEMAS.

¿Hacemos algo cuando algo no nos gusta?

VOMITAR EN REDES SOCIALES NUESTRA RABIA Y FRUSTRACIÓN, CAGARNOS EN LA CENA DE NAVIDAD POR NUESTRA VIDA DE MIERDA Y SI SALE EL POLITICO DE TURNO, DESEARLE EL MAYOR DE LOS MALES.

Y mañana volver a hacer lo mismo.

Seamos sinceros, SOBREVIVIMOS DORMIDOS EN ESTE TRAYECTO LLAMADO VIDA.

Pero cada opción es muy respetable… Sin embargo hablamos mucho de resiliencia, pensamiento en grande y leyes de atracción… Y mientras tanto, el problema está sin solucionar.

¡Menos quejas y más hechos! Quizá así conseguiríamos todos juntos esa «idea» de sociedad que tenemos…

¿Y tú qué haces cuando te quejas de algo?

¡Pon un BORDE en tu vida!

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Cada día oígo y recibo más este comentario:

«Es es que un borde. No sé cómo tiene el valor de decir lo que piensa. ¿No sabe callárselo o que?«.

¿Y por qué nos tenemos que callar lo que opinamos? ¿Ser borde es ser coherente con lo que piensa uno?

PUES EL MUNDO NECESITA DE MÁS BORDES.

Y cada día lo tengo más claro, la vida es decir lo que piensa uno a pesar de que nadie le escuche.

Sin embargo, a pesar de que nos «pegamos en el pecho» diciendo que somos únicos, auténticos, que con nosotros la verdad siempre será una compañera y todo lo que tú quieras…¿Qué acabamos haciendo?

¡NO DICIENDOLO QUE REALMENTE QUEREMOS!.

No decimos que la comida que nos ha puesto el restaurante era una mierda. Bueno si eso ya lo diremos luego cuando nadie nos oiga…

No decimos que ese libro no te ha aportado nada aunque lo haya escrito quien lo haya escrito. Y no lo dices no vaya a ser que algún «interés» que tenías satisfecho se vaya volando.

No dices que esa persona se ha confundido porque pensaras que se enfadará y quizá ya deje de hablarte. Pues la experiencia me ha dicho que si se enfada por decirle algo que tu intención es que mejore y no joderlo, ni es amigo ni tampoco te vale la pena tenerlo como amigo.

Durante estas fiestas y durante todo el año, siempre convivimos con personas que nos dicen que no debemos decir algo, «no vaya a ser que montemos la 3 Guerra Mundial«.

¿Y por qué no debemos decir lo que sentimos?

Porqué no hay que molestar a tal persona…Porqué no vaya a ser que se moleste…Porqué hay que tener la fiesta en paz… Porqué son días de felicidad y armonía…Porqué son días ¿DE QUÉ?

A esas personas las llamo «PERSONAS SUIZA«. No quieres problemas, no quieren ser parte de una guerra…quieren la paz y disfrutar de su tranquilidad. Quieren que todo el mundo se lleve bien, que todo el mundo hable maravillas de ellos porque no se meten con nadie y caer a todo el mundo bien… Y yo me pregunto, ¿ es que no tienen opinión de nada? ¿Tú confiarías en una persona que no se decanta por un lado o por otro? …No me quiero imaginar como utilizarán «su metralleta ideológica» cuando nadie les oiga.

La verdad que son personas en las que yo no confío. No creo que vayan de frente. Y las personas que no van de frente, cada vez las estoy apartando más de mi vida. No las quiero, no sé tú, pero yo NO.

Cada día creo más necesario que volvamos a recuperar e impulsar a los BORDES.

Son aquellas personas que dicen lo que piensan. Que se posicionan en un bando o en otro y te dicen el porqué. Y no les importa dónde se encuentren, las perdidas que puedan ocasionar con sus opiniones o los beneficios que puedan obtener…Todo eso les importa una Kaká.

Son personas coherentes con lo que piensan y sienten. Pero además dicen lo que hacen.

Podrán caerte como el culo o como tú quieras, pero si realmente quieres una persona que sepas por donde va y no te de «sustos» con sus cambios como una veleta, PON UN BORDE EN TU VIDA.

Los calificamos como Bordes, porque se salen de lo establecido, porqué oímos cosas que querríamos decir nosotros pero nuestra vergüenza, miedo o nuestro propio ego, nos impide decirlo. Pero eso si, luego a escondidas, cuando nadie nos ve, reconocemos que tiene más razón que un santo. Por eso y más no quiero en mi vida a las «personas suiza». Quiero la verdad la cara, tanto me gusto como sino, no quiero medias verdades ni medias mentiras.

Queremos la verdad. Queremos gente que no nos mienta. Queremos avanzar, desarrollo e innovación. Pero en el fondo, todos estamos apegados a los convencionalismos, a no salirnos de lo establecido, a no decir una letra más alta que la otra… porque no vaya a ser que nos tilden de locos, de bordes o vete tú a saber de qué.

Llevo dos años que estamos en una era de cambios. Y quizá el Metaverso o la nueva actualización de Whatsapp sea un cambio. Sin embargo sigo viendo la misma hipocresía de siempre en el ser humano. Quiere que se le considere como un ser diferente a los demás pero sin levantar la voz ante la mediocridad.

¿Vale todo para ser (re)conocido rápidamente?

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Hace unos días me llegaba una viñeta de un periódico en la que nos preguntaba si valía todo para ser reconocido y conocido rápidamente o quizá era mejor a la larga ser autentico aunque se consiguiera poco a poco.

Quien me ha leído ya se puede imaginar mi respuesta:

Prefiero el trabajo a largo plazo que no, lo rápido y que se olvida con mucha facilidad.

Pero aunque yo crea eso, la opción mayoritaria en la sociedad es que vale cualquier cosa para ser reconocido y conocido rápidamente.

Ya nos puede dar igual que ofrezcamos lo mismo que el vecino, que lo que digamos es lo mismo que repite la mayoría integrante de la «moda» de turno… Nos da igual que lo que hagamos sea lo mismo que hacen los demás…

NOSOTROS QUEREMOS SER RECONOCIDOS YA.

Queremos que se nos reconozca como uno de los integrantes de la tendencia del momento. Que nosotros sabemos de qué estamos hablando, aunque les hayamos puesto nombres ingleses a lo mismo que dicen los demás., nosotros somos diferentes, somos «trending topic».

Y desde luego que es respetable. ¿Pero que ocurrirá cuando se acabe la moda?

Que seras como los dinosaurios, que te tendrán en un museo expuesto pero se olvidarán de ti, al salir por la puerta del mismo.

Pero claro hay otra opción, subirse a la nueva «ola» de moda en esos momentos.

Y te dará igual decir ahora cosas que antes creías que eran el puro «demonio». No importará hacer fotos con gente que antes criticabas como un energúmeno. No importará nada que demuestre que realmente eres un incoherente y que poco se puede confiar en ti, …. LO IMPORTANTE ES QUE TE CONSIDEREN UN EXPERTO EN LA NUEVA MODA.

No soy un ejemplo de nada ni tampoco he querido serlo nunca. Durante muchos años no me he encontrado. No sabía quién era, qué quería en mi vida y qué era lo que realmente me gustaba o creía que se me daba bien.

Pero había una cosa que siempre estaba presente, mi visión de las cosas que tocaba. Eso durante todos esos años, NUNCA HA CAMBIADO.

Y te puede pasar a ti también. A la primera no nos toca la primitiva, encontramos el amor de nuestra vida ni nuestro equipo sube a la primera división del futbol español. Y si se consigue, dime cómo lo has hecho para copiarte a ti.

Durante el camino, podrás cambiar de opinión porque te habrás dado cuenta de muchas cosas. Pero todo PORQUÉ TÚ TE HAS DADO CUENTA, PORQUÉ HAS HECHO UN PROCESO DE INSTROSPECCIÓN Y TE HAS DADO CUENTA POR TI MISMO, QUE ERA LO MEJOR PARA TI. Y ahí te aplaudiré. Porqué no te habrás dejado influenciar por nada ni por nadie, solo porqué así lo sientes. Y ahí estaré yo para ti si lo necesitas.

Pero lo que no puedes hacer es decir A y al día siguiente B porqué te interesa según tu beneficio egoista, tanto sea personal o profesional.

En mi juventud, eso se llama un «chaquetero», pelota o una veleta.

¿Y qué ocurre? Que los demás no sepamos ni quién eres de verdad, ni que nos puedes ofrecer y con ello perder la poca confianza que teníamos en ti en todos los aspectos.

Pero nos da igual. Ya nos inventaremos lo que sea si nos pillan. Lo que queremos es tener muchos seguidores, hacer algo que aunque no creamos en ello, nos pueda reportar dinero rápido, fácil y sin esfuerzo. ¿El largo plazo? No existe, solo existe el aquí y ahora. Pero con un único propósito, satisfacer a mi ego, no a lo que me hace diferente, a mi visión del presente y el futuro.

Sin embargo, aunque hagamos eso, que no quede por activa y por pasiva, que nosotros no somos como los demás. Cuando en realidad eres como muchos de los demás, UNO MÁS.

Nos encantan las frases de motivación, «aprender de los mejores», repetir frases como una cacatúa aunque no creamos en ellas ya que es algo que esta de moda; y hacer maratones de conferencias en las que bailar, reírnos y llorar… Pero lo que no nos gusta es el largo plazo. Queremos todo para ya, porque el vecino nos está superando por la izquierda y no nos lo podemos permitir. No podemos aceptar que la compañera de trabajo tenga más seguidores que nosotros o que la inviten a eventos que «mataríamos» por ir.

¡NO LO PODEMOS ACEPTAR!.

Estás dejando que hable tu ego. Y lo peor de todo, está aplastando en miedos y vergüenzas aquello que se te da bien, que te apasiona, que la gente está esperando porqué es diferente a lo que hacen los demás.

Podrás conseguir el éxito o no, pero te aseguro que conseguirás dejar un huella en los demás que perdurará en el tiempo:

.- Cuando no pienses en la meta y si en el camino.

.- Cuando pienses en dar a los demás algo que nadie les está dando y sabes que tú puedes darles.

.- Cuando no te vas a dormir hasta saber qué has hecho lo que sabías que tenías que hacer.

.- Cuando escuchas más a los demás que hablas tú y de tu ego.

.- Cuando estás ahí cuando el cliente lo requiere haciendo lo que te pide y no diciendo que solo le puedes dar lo que ha visto hasta la fecha.

.- Cuando un día son 24 horas por y para tu pasión. Y no para replicar lo que dicen los demás.

.- Cuando te dicen una opinión para tu mejorara la escuchas e intentas averiguar en qué tienen razón. Y no cuando la oyes y dejas de hablar a esa persona porqué ha herido tu orgullo.

.- Cuando sabes que tienes que ofrecer diferentes cosas dentro de un mismo estilo de vida que defiendes. Y no estiras el chicle porque en el fondo sabes que no puedes ofrecer nada diferente a los demás.

A lo largo de más de 10 años escribiendo, he conocido a gente que era muy (re)conocida en esos momentos. Pero también mucha de ella ahora ya no es ni conocida. Sin embargo, he conocida a gente que lucha por lo que siente y quiere con el único propósito de sentirse único y autentico en un mundo de marcas blancas. Y sobre todo, que acaban dejando una huella en los demás, que nunca nadie olvidará.

Cada día es más claro que hacemos lo que sea para ser (re)conocidos rápidamente…. Pero allá tú si lo que quieres es que tu estela se difumine tan rápido como nació.

Una vida superflua

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No hace falta ver redes sociales, conocer a mucha gente o estudiar muchos libros para darnos de una cosa que está latente en esta sociedad:

VIVIMOS UNA VIDA SUPERFLUA.

Una vida en la que está provocando más daños que beneficios. Y aún así la aplaudimos y la deseamos.

Una vida en la que hablamos de que te vamos a dar las claves del éxito de una empresa pero no hablamos de los fracasos que hemos tenido como empresarios. Por favor, eso que no lo sepa nadie.

Una vida en la que todos nos amamos, todos somos amigos y nos llamamos crack, Pero cuando me quita lo que yo quería, ya no me hablo con esa persona, deseándole todos los males ajenos.

Una vida en la que según nuestros intereses ponemos una cara u otra. Pero eso si, nosotros siempre decimos que somos de verdad. De verdad falsa.

Una vida en la que utilizamos la envidia y la venganza. En vez de preguntarnos qué debemos hacer para mejorar.

Una vida en la que queremos a todo el mundo que nos hace la pelota o aplaude lo que hacemos, pero dejamos de hablar con personas que nos dicen lo que realmente sienten, aunque no nos guste lo que nos digan.

Una vida en la que nos interesamos por las personas cuando consiguen ciertos avances cuando hasta la fecha, nos hemos olvidado de ellas porqué no nos podrían ofrecer algo bueno para nuestra salud.

Una vida en la que nos juntamos a las personas por lo que nos pueden dar, aunque nos hayan hecho el mayor de los daños hasta la fecha.

Una vida en la que nos importa más el número de seguidores que tiene esa persona que lo que podemos aprender de ella aunque nadie la siga.

Una vida en la que nos importa más las modas que nos puede hacer más «cool», que nuestras verdaderas ideas, lo que pensamos o sentimos.

Una vida en la que nos importa más las risas, disfrutar la vida que la autentica verdad. Esa verdad que nos muestra que estamos yendo por mal camino si seguimos haciendo lo que estábamos haciendo.

Una vida superflua donde no nos interesa la verdad. Esa verdad que nos muestra la autentica verdad, la verdad de quienes somos, de lo que nos está pasando o de lo que nos puede pasar.

Una vida superflua en la que es más importante aparentar algo que ni nosotros mismos nos creemos lo que estamos diciendo, haciendo o haciendo creer a los demás. Que una vida que pase lo que pase, sabemos que hemos triunfado porque siempre hemos sido nosotros , nunca queriéndonos parecer a nadie más.

Hablamos de verdad, de pasión, de felicidad…pero que no nos quiten nuestra vida del aparentar. Porque no queremos que vayan a descubrir que no somos ni mucho menos, lo que promulgamos ni hacemos.

Hacemos muchos memes con lo de la pastilla azul y roja de Matrix. Pensamos que son unos freaks de la ciencia ficción, cuando en realidad es mucho más real de lo que nos podamos imaginar.

Lo que pasa que aunque lo sabemos, estamos viviendo una vida superflua aunque deseemos una vida autentica.

Y todo pasa, por mirarnos al espejo y empezar por aceptarnos.

¿Tú serías de aceptar que llevas una vida superflua? ¿La superfluidad lleva a la felicidad?

Entre suspiro y suspiro, la vida se va consumiendo

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Nos pasamos la vida suspirando.

Suspirando por:

  • Por la palmera de chocolate que nos gustaría comernos y no lo hacemos por cualquier excusa
  • Porqué esa persona nos haga caso que nosotros se lo hacemos a ella
  • Porqué nos salgan bien las cosas aunque no hagamos un esfuerzo porque así vayan .
  • Porqué salgamos esta noche por ahi y por fin liguemos.

Y así nos pasamos la vida, suspirando.

Suspirando principalmente por sueños. Sueños que nos gustaría hacer realidad , situaciones que nos gustaría vivir.

Y mientras tanto la vida se nos está yendo de entre la manos.

Dejemos de suspirar y empecemos a actuar.

A reconocer que nos encanta el dulce pero si queremos mantener un cuerpo equilibrado deberemos hacer luego ejercicio. A reconocer que esa persona nos tiene loco, aceptar nuestras emociones y si todavía no se lo hemos dicho, a decírselo a la cara. Y que pase lo que tenga que pasar.

Suspiramos, ¿Pero hacemos algo al respecto?

En la mayoría de las veces NO porqué creemos que algo imposible o un tabú.

Un suspiro es la mayor muestra de que no nos aceptamos, que no creemos en nosotros mismos, porque lo que tenemos en frente siempre será un sueño que nos llevaría a la felicidad, convirtiéndonos en ese momento unos frutados, amargados de la vida.

Deja de quejarte, deja de suspirar y esa energía que expulsas transfórmala en acción, en ilusión y motivación.

Dejar de quejarte y empezar a actuar, es el principio de tu empoderamiento y la confianza en ti mismo.

Quizá descubras que no era un sueño para ti o que te habías dejado llevar por las ilusiones pero sin ver la realidad….

Podrán pasar muchas cosas, pero una no ocurrirá más, gastar tu vida suspirando. Porqué ahora la invertirás actuando.

La felicidad de la incoherencia.

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¿Cuándo fue la última vez que dijiste que algo no te gustaba delante de los demás? ¿Cuándo has dejado de lado algo que por la razón que fuera, ya no aguantas?

Parece algo muy fácil pero cada vez veo más que es algo imposible.

De pequeño nos preguntaban nuestras madres ¿Por qué no te comes el pescado? , contestándole que era porqué no nos gustaba. Y sabemos que era lo que nos decía lo siguiente: ¿Pero lo has probado?.

A veces descubríamos que nos gustaba y otras teníamos razón, lo detestábamos.

Eso nos hacia empoderarnos, saber lo que nos gustaba y lo que no. Y desde entonces ya nos podía poner nuestra madre pescado, borraja o lo que fuera, que como no nos gustase, no nos lo íbamos a comer aunque estuviéramos toda la tarde en la mesa hasta que nos lo comiéramos.

Nos empoderábamos, creíamos que empezábamos a ser adultos, que sabíamos lo que queríamos y que solamente íbamos a disfrutar de lo que nos hacia realmente felices, nos daba placer.

¿Pero qué pasa cuando somos mayores?

Que no es así.

Ya no solo no entiendes como gente que sabes que no se soporta, quedan para verse, para tomar algo. Luego suben fotos a redes sociales diciéndose cuanto se quieren y por detrás se están poniendo a caldo. Algo que no entiendes.

Luego te encuentras gente que habla su frustración ante las ganas que tenían de haber hecho algo que si sabían que les haría felices, pero por no defraudar a otras personas hicieron otra cosa que realmente detestan.

Tienes a gente que acude a sitios que no quiere ir, por el qué dirán, por el aparentar, por lo que pueda ganar sin esfuerzo alguno…

De gente que le hace la «pelota» a otros que ni siquiera se conocen ni han leído nada de ellos, pero su objetivo es otro totalmente egoísta y nunca sincero.

Además nos dicen los gurús espirituales que nos tiene que gustar el lugar donde nos encontremos aunque no nos guste. ¿Por qué luchar si puedes estar en otro lugar que sabes que te hará más feliz? La verdad que si alguien me lo puede explicar, lo agradecería.

No es egoísmo, es coherencia. ¿O es que estar en un lugar que no quieres pudiendo estar en otro que si quieres, es una forma de flagelarnos que esta de moda y yo desconocía?

Y lo peor de todo, que nos dicen que tenemos que «amar» todo lo que hagamos, la gente con la que hablemos, las situaciones que vivamos, aunque no nos guste, aunque no lo soportemos, porqué todo es amor, todo es felicidad.

Miren lo siento pero NO.

Seré quizá muy radical pero cada día duermo mejor, os lo aseguro., pero no soporto esto.

Pero además es que ¿no serás más feliz? y te aseguro que habrá que te siga. Hacemos cosas que no queremos hacer y encima ¿tenemos que amarlas? ¿Hola?

Y no estoy hablando de la creación de un mundo egoísta en el que dejemos de lado lo que no nos guste, sin probarlo, sin investigar, sin curiosear antes, ( así nunca abriríamos nuestra mente ni desarrollaríamos nuestra creatividad )pero si estoy hablando de ser de verdad.

Y decimos que somos de verdad, hacemos directos de Instagram hablando de ella, libros de desarrollo personal hablando de como hemos conseguido la felicidad o el éxito, pero luego criticamos a todos como uno más.

Tu paz mental empieza por ti mismo y ya está.

Tu éxito empieza por ti mismo. Tu creatividad empieza por ti mismo. Y todo comienza, siendo uno mismo. Pero luego no entendemos como siendo tan felices, por las noches no podamos dormir, queriendo saber la respuesta a porqué no conseguimos los resultados si somos felices y proyectamos éxito…, ¿Quizá será tu consciencia diciéndote que dejes de ser incoherente?

Y los demás que hagan lo que quieran, que se maten entre ellos, que se hagan fotos, que hagan lo que quieran, PERO TÚ HAS DECIDIDO QUE QUIERES VERDAD EN TU VIDA Y YA ESTÁ.

¿Por qué hacemos lo que hacemos?

Porqué basamos nuestro día a día en satisfacer nuestros intereses ocultos a los demás y en el aparentar.

Ese es el concepto que tenemos de darnos a los demás , de la felicidad o le éxito, la incoherencia con uno mismo. Y lo peor de todo, que a veces si nos oyéramos, hasta en una misma frase decimos una cosa y luego otra y nos quedamos tan anchos.

Desde luego que nuestra personalidad se fortalece en función de las relaciones que tenemos pero luego no nos preguntemos porqué esa persona se ha ido de nuestro lado o ya no nos hablamos. ¿Quizá se ha dado cuenta que no eras de verdad?

Vivimos en la felicidad de la incoherencia. En el que queremos ser felices, ser originales, que nos recuerden porqué sentimos que somos auténticos pero luego hacemos cosas que nosotros mismos detestamos, porque realmente nos importa más nuestros intereses económicos o profesionales que nuestra paz mental.

No estoy diciendo que haya que ser exclusivos en nuestras relaciones o actos sociales en los que hacer presencia. Yo también he aprendido mucho en sitios en los que en un principio no sentía que tenía que ir o personas que rechazaba en un principio. Pero una cosa no quita la otra.. Sino lo que estoy diciendo es que seamos coherentes pero de VERDAD. Si es que además, muchas relaciones hasta mejoran cuando se habla de verdad con lo que sientes o no soportas. Y otras te han dado paz porque se han marchado cuando han oído algo que no se esperaban según sus intereses.

Pero por muchos libros de felicidad que leamos, muchos cursos que hagamos si luego somos incoherentes con lo que realmente sentimos haciendo cosas que van en contra de nosotros, ¿Qué estamos haciendo?

Vivir en la felicidad de la incoherencia.

¿Qué pasaría si empezáramos a ser de verdad, a vivir sin pelos en la lengua ( siempre con educación ) y hacer lo que queremos y no lo que desean los demás que hagamos?

¡¡QUIZÁ SERIAMOS MÁS FELICES, SOLO QUIZÁ!!.

¡Enchufe redondo para clavija cuadrada!

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¿Por qué está el ser humano en la tierra? Para encajar en el hábitat en el que se encuentre.

Ya no hace falta hacer más investigaciones, meditaciones o libros de motivación, ya hemos descubierto la respuesta que tantos siglos nos ha rondado y no sabíamos responder.

Nos pegamos la vida no buscando la felicidad o el éxito. Nos pegamos la vida queriendo encajar, cuando realmente el ser humano lo que quiere es destacar.

Queremos encajar en un grupo de amigos, en el trabajo, en la familia… no buscamos la felicidad, no buscamos el éxito, buscamos encajar.

Y estamos en el camino incorrecto, LO SIENTO, alguien tenía que decirtelo.

¿Por qué te preguntas que si teniendo el método para ser feliz y las herramientas no lo consigues?

¿Por qué no entiendes que esa persona no te quiera si haces lo que sea por complacerla?

¿Por qué no entiendes cómo no te aceptan en el grupo?

PORQUÉ TODOS SOMOS UNOS ENCHUFES REDONDOS PARA UN MUNDO DE CLAVIJAS CUADRADAS.

Y hasta que no lo aceptemos , eso que llamamos felicidad, éxito o bienestar no lo conoceremos.

Ya ha venido la nueva normalidad, ya ha podemos salir e ir a los campos de futbol como hacíamos siempre. Ya podemos dejar de pensar qué nos está pasando, cuál es el motivo de que pensemos así o ver la realidad como es y no como nos gustaría que fuera.

Otra vez tenemos que volver a encajar en los demás, a intentar que nuestro enchufe redonda entre en una clavija cuadrada. Y luego nos reimos que diciendo que somos el ser humano que tropieza dos veces en la misma piedra. Añadiendo, dos , tres y más veces.

Buscamos encajar cuando en realidad es algo imposible. Porque aunque lo creamos, siempre habrá algún momento en el que un sueño nos vendrá y le diremos no, porqué eso no encaja en lo que consideramos normal. O una relación que no encaja en los estereotipos que conozco y la rechazamos no vayan a disgustarse los demás, cuando en realidad es nuestra felicidad la que está llamando a nuestra puerta.

Dejemos de buscar encajar en algo imposible. Nunca lo conseguiremos. Y por mucho que lo creamos , siempre habrá alguna incomodidad que nos diga, «realmente no encajas porque otra cosa te está esperando en la que si lo harás».

Y todo empieza por aceptarse uno mismo .

Cuando lo haces , cuando gritas «Soy un enchufe redondo en un mundo clavija cuadrado«, lo primero que te ocurrirá, es una sonrisa nerviosa. Son los nervios que te están diciendo, » vienen curvas pero sobre todo viene tu felicidad».

Después empezarás a ver cosas que hasta la fecha no te habías dado cuenta. Empezarás a ver detalles que te interesan, cuando antes habían pasado desapercibidos.

Empezarás a ver tus relaciones de otra manera. No es que te vuelvas más exigente y quieras gente perfecta a tu lado, pero si acorde a lo que sientes de verdad, a lo que quieres.

Y así te pasará con todo, tu visión de las cosas será diferente. Pero sobre todo te irás a dormir, muy feliz, muy tranquilo.

Buscamos el bienestar y es simplemente eso, algo muy sencillo, reconocer que somos enchufes redondos queriendo entrar en clavijas cuadradas.

No se trata de encontrar la tuya, sino de aceptar lo que eres, de gritar a los cuatro vientos lo sientes y quieres. Y a partir de ahí, la niebla que hayas tenido en tu vida, empezará a desaparecer, empezando a aparecer, esas clavijas en forma de personas, pasiones, situaciones que realmente soñabas, querías y anhelabas.

Impulsemos que somos diferentes. SI sabemos que no somos cuadrados y si redondo, ¿Por qué no lo explotamos?

Eso es la vida, encontrar la clavija que encaja en tu enchufe, no intentar encajar en una clavija que por mucho que lo intentes, nunca ocurrirá nada.

¿Enseñamos o deseamos imponer?

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«Uno no puede imponer un legado»

Vivimos unos momentos en lo que todo es formación.

Entras en Instagram y todo es formación. Formación para el empleo, para tus redes sociales, para el aumento de tus ventas, para el éxito, para la felicidad, para aumentar tu mentes…

Si no te estás formando, es porqué no quieres. Porqué posibilidades hay.

Pero no solo hablo de formaciones que te encuentras en redes sociales o en LinkedIn, si pones la televisión también pasa lo mismo.

Y no es en forma de formación para nuestro éxito o felicidad, es en formación para el futuro que nos espera. No solo a nivel político, sino también en el futuro de la sociedad, no hay día que te encuentres una situación así.

¿Y qué tienen en común todas estas situaciones?

Que no forman sino que imponen.

No forman en una área, sino que nos dicen que cómo lo hacen ellos es lo mejor. Sin saber a veces que les distingue de los demás.

No forman en una área, sino que critican a lo que está haciendo el rival. Sin saber qué les distingue de la competencia, solo la critican.

No forman e inspiran para descubrir una área que ellos conocieron, imponen su forma creyendo que solamente existe la suya.

No forman e inspiran sino que coartan la creatividad y al curiosidad, haciéndonos creer que solamente ellos saben la receta para el éxito en dicho campo.

No forman e inspiran sino que crean más borregos. Ya que tenemos que seguirlos sin replicar, sin preguntar. Ya que si lo haces el problema de no alcanzar los éxitos que habían prometido, son tuyos. No del gran jefe.

No forman e inspiran ya que no quieren que veas otra realidad que la que ellos quieren que veas. ¿Y eso es formar? ¿O más bien es aleccionar?

No solamente estamos hablando del mundo de la formación, sino también de los líderes que tenemos en cualquier puesto de poder. ( no todos son iguales, ya lo sé ), pero la mayoría así actúan.

Hasta nos dicen que nos harán emprendedores, para acabar trabajando para ellos. ¿Dónde está la independencia aquí? Por no hablar de los que nos aseguran que en un plazo de una decena de días, nuestra vida dará una vuelta de 180º que solo podremos agradecérselo. Y nosotros preguntándonos, ¿Qué ha sido de nuestra vida antes que no habíamos conocido a esta persona?

Son situaciones que hemos visto a diario, que seguro que alguien nos ha dicho que la formación que había invertido dinero ha sido un fiasco o las expectativas que tenían con el gran «formador» no son como las pintan.

¿Qué nos pasa?

Que el ansia por la fama, por ganar un sillón, por un seguidor más en redes sociales, no forman, no inspiran, no alientan, sino que aleccionan. Cuando en estos momentos de incertidumbre, lo que necesitamos son guías, ir todos a unas, no lecciones que debemos repetir para no pensar ni mucho menos dudar.

Cuando más deberíamos aprender, lo que hacemos es ser aleccionados. Y aleccionados que si no piensas como yo, ya que me ha dicho el «gran gurú» que es así como te irá bien, estás en contra de mí.

¿Qué estamos haciendo? ¿Dónde queda el investigar, el preguntar, la curiosidad o saber que las cosas se pueden hacer mejor? Pero eso si, hablamos mucho del trabajo en equipo, del bien común y del futuro.

Eso ya desapareció ,ahora no hay que pensar, hay que repetir y replicar, ya que nos lo ha dicho el «gran gurú» que con ello nos irá mejor en la vida personal y profesional. Y como nosotros no queremos pensar, no queremos sudar, no queremos tener iniciativa propia no vaya a ser que nos digan que somos «reaccionarios» o «transgresores»… no pensamos, solo seguimos.

Es hora de empezar a formar, para que la gente piense por si misma, no en aleccionarlas para que no lo haga si queremos salir de donde estamos, con personas felices pero sobre todo empoderadas.

¡Frenar es peor que acelerar!

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No entiendo ninguna otra forma de vivir que no sea dándolo todo por lo que te importa y apasiona.

Y parece simple, creerás que es una frase más de motivación o placebo como una palmada en la espalda para que creas que todo pasará lo más rapido posible.

Pues no, creo que es la única forma de vivir, dándolo todo.

Acelerando más que frenando. ( Pero siempre recuerda acatar las normas de seguridad)

Pasamos la vida frenados cuando en el fondo, aunque no te guste la velocidad, lo que querríamos hacer es acelerar.

Pero sino es por tu familia, es por las circunstancias, sino es por la crisis, es porqué piensas que le harás daño a la otra persona o que ya lo harás cuando te jubiles ( si lo llegas a conseguir, machote).

Nos pegamos la vida con el freno de mano puesto. Con un miedo expresado a través de frases tipo «No vaya a ser que… déjate de tonterías porqué quizá…».

Y lo peor de todo, que vivimos con la esperanza que en algún momento de la vida podamos quitar el freno de mano y vivir, hacer realidad nuestros sueños.

Pues te voy a decir una cosa, QUE QUIZÁ ESO NUNCA SE CUMPLA Y MIENTRAS TANTO ESTÁS HACIENDO EL PANOLI.

Te estás cabreando porqué el vecino consigue las cosas antes que tú…

Te estás enfadando contigo mismo porqué la chica que te gusta se ha ido con otro y tú pensando que ya habría posibilidad de demostrarle tu amor…

Estás cabreado contigo porqué querías hacer realidad un curso, un viaje… y esperabas el momento adecuado para dar el paso adelante. Y por esperar esa oportunidad se ha esfumado..

Creemos que ir con el freno de mano, las oportunidades esperaran, que estarán para nosotros…¿Con qué motivo? Porqué somos nosotros… Nuestra felicidad nos estará esperando y mientras tanto si vamos a velocidad de «crucero» estaremos siendo iguales que los demás, no destacaremos, no seremos señalados por subversivos por los demás…

Y lo peor que creemos que haciendo lo que los demás hacen, las modas de ese momento, como placebo que es, nos llevarán al éxito con el freno de mano puesto, no siendo nosotros mismos, no haciendo lo que realmente queremos hacer.

¿Nuestra esencia? ¿Nosotros? Eso no importa aunque llevemos el freno de mano puesto, importa el éxito, las apariencias y que no digan nada que nos pueda perjudicar.

¡QUITA EL FRENO DE MANO YA!.

Deja de hacer lo mismo que los demás…

Deja de esperar y empieza a actuar…

Deja de decir NO por miedo cuando realmente lo que quieres es decir SI.

Deja de frenar tus emociones y sentimientos por miedo a lo que pueda ocurrir..

Deja de seguir modas porqué la única moda que debes seguir es a ti mismo.

Deja de seguir ideas que sabes que te limitan. Y acelera con aquello que te impulsa a crear o imaginar.

Deja de no hacer cosas, esperando que llegue el momento adecuado. MOMENTO QUE NUNCA LLEGARÁ.

Deja de callarte tus opiniones por miedo al qué dirán.. Si son tus opiniones respetadas como las demás deben ser.

Deja de ir con el freno de mano, creyendo que así no te perderás nada… Te estás perdiendo lo más importante, tu camino, tu viaje, tus caídas y volantuzos. Tus choques y aceleraciones.

Hay momentos en la vida que no vuelven y los perdemos, todo porque nos la pasamos frenando cuando en realdad tendríamos que estar acelerando.

Acelera por lo que sientes y quieres. Frena ante lo que no quieres.