¡¡Para ser experto no hacen falta 10.000 horas de experiencia!!

Un par de ojos bien entrenados son tan buenos como una docena de ojos inexpertos” decía Robert Baden Powell

Al igual que considerarnos líderes es algo inaudito e impensable para muchos. Tener el concepto propio de expertos, es algo impensable. Algo sólo destinado para “únicos” o “extraterrestres”.

Bueno excepto en Linkedin, que todo el mundo es experto en algo.

Se dice que Experto es “Una persona que es muy hábil o tiene una gran experiencia en un trabajo o actividad. Que tiene muchos conocimientos en una materia”

Luego volveré a ello, pero no olvidemos la frase “Que tiene muchos conocimientos en una materia”.

Sigamos.

Luego nos encontramos al igual que Jeff Bezos y su errónea frase sobre la definición de Marca Personal, de la que hablo largo y tendido en “Mofeta Branding”, esta vez tenemos a Malcom Gladwell.

En su libro “Fuera de serie”, nos habla de la regla de las 10.000 horas para ser considerado experto en algo.

Es decir:

  • Hay que tener muchos conocimientos en una materia
  • Y 10.000 horas de prácticas para ser considerado un experto.

Pues a mi madre la considero una experta en el arroz con leche, y no tiene conocimientos de arroces ni ha hecho más de 10.000 horas haciéndolo.

Cuando vemos esos dos requisitos para ser considerados expertos en algo, pensamos que nunca llegaremos a ser considerados como tal.

Nunca conseguiremos muchos conocimientos en una materia, porque si por lo que hemos optado estudiar, es una moda o creemos que es una forma rápida y sin esfuerzo, a la primera de cambio, si no vemos que podemos conseguir lo que creíamos, correremos más rápido que Rafael Nadal devolviendo las pelotas del contrario.

Y dime la verdad. ¿Qué te parece 10.000 horas? Son 600.000 minutos. Son 36.000.000 millones de segundos. ¿Eres capaz de aguantar tanto tiempo si realmente no es algo por lo que te importe, apasione y vuelva loco?

Si, no eres un “obseso” de ese tema, a la primera de cambio, vas a tirar la toalla. Y más en una sociedad, en la que vivimos en el cortoplacismo, en el postureo y en el ver quien la tiene más grande que el otro.

El largo plazo para otros, queremos el éxito, la felicidad y las posesiones, para antes de ayer. Así que esperar 10.000 horas para que alguien nos diga que somos expertos, como que se lo dejamos a otros.

Por eso nos subimos a carros, que nos dan títulos considerados expertos en algo. Por eso nos gusta ponernos títulos de “experto” ya que cara al público, no es lo mismo ser considerado como tal, que como uno más.

Tener el título de “Experto en…” podrás tener tanto conocimientos como horas conste el curso en cuestión,  Pero yo me pregunto: ¿Un experto solo es en conocimientos? ¿Y si de lo que sabes, luego no lo sabes aplicar? ¿Dónde se quedan en esos conocimientos? .

Tener el titulo en experto en algo, es tener conocimientos en una materia. Pero no puedes ser considerado como experto.

ERES EXACTAMENTE IGUAL QUE LOS 200 ALUMNOS QUE HAN IDO CONTIGO. ¡¡NO HAY NADA QUE TE DIFERENCIA DE LOS DEMÁS!!

Si me baso en las personas que he ido entrevistando a lo largo de todo este tiempo y aprendo de ellos, un experto para mí es:

  • Una persona que escribe, habla o hace algo diferente en relación a lo que se venía haciendo hasta la fecha.
  • Ya eres un experto, cuando solamente haya una persona que te pregunte cómo has hecho lo que has hecho.

Me explico.

No hace falta de física cuántica, del liderazgo transcendental o de cómo llegar a Marte, para ser considerado un experto.

Me juego lo que quieras, que haces las cosas de forma diferente a los demás. Pero lo mejor que los demás, así lo ven y así te lo hacen saber.

Harás la tortilla patata de manera diferente al os demás. Devoraras libros y ayudas a tus amigos en temas, que nadie lo hace mejor que tú. Haces cosas que nadie de tu alrededor, ha hecho hasta la fecha…

¿Y nadie te considera un experto en ese tema? Seguro que si.

Por lo tanto, ser experto en algo, es hacer algo por primera vez. No hace falta que escribas un libro, no hace falta ningún título por la escuela de negocios de moda en ese instante o que tengas un par de “palmeros del rio” que te lo digan por activa o por pasiva… NO te hace falta nada de eso, PORQUE YA ERES UN EXPERTO.

Has hecho algo que nadie había hecho de esa misma manera. SI haces las cosas de una manera especial, diferente, ya lo eres.

Pero además necesitas personas que reafirmen que haces las cosas de manera diferente.

No estoy hablando de “pelotas” que te hagan sentirte especial. No hablo que tengas que tener un sequito de palmeros para ser considerado un experto. Hablo de personas, aunque solamente sea 1, que te pregunte:

¿Cómo lo has hecho?

Es una persona que ve que has ido más allá de lo establecido. Que quiere saber cómo lo has conseguido. Cómo pensaste que se podrían hacer así las cosas. Cuál es el propósito para hacerlo así…

Quiere saber, quiere investigar, quiere aprender de ti,.. Ya que te considera un experto. Alguien que ha innovado. Y no hace falta ser un experto creando algo de la nada, sino también se es un experto con cosas que ya tenemos en nuestro poder.

Por lo tanto, vemos que no hace 10.000 horas de vuelo, para ser considerado un experto. Puedes haber hecho ese bocadillo que tanto fascina a tu gente sólo 2 veces, y tus amigos ya te consideren un experto en dicha especialidad.

Pero eso si, siempre recuerda, que un experto es una persona con muchos conocimientos en una materia, pero que se diferencia de los demás. Si tienes el titulo de experto, como 2.456 personas, de experto no tienes nada, sólo conocimientos de esa materia.

Estoy de acuerdo, que las personas que consideramos expertos, que hemos encumbrado la sociedad con esta etiqueta, si son personas que llevan muchas horas de vuelo, muchos estudios, caídas e investigaciones. Y si habrán podido alcanzar esa media de horas de estudio.

¿Pero sólo podemos considerarnos como expertos en algo, sino alcanzamos el bono de 10.000 horas de estudio e investigación?

¡¡NOO!!.

Al igual que hablaba en el artículo anterior, que TODOS hemos sido y somos líderes en algún momento de nuestra vida, TODOS somos EXPERTOS en algo. Todos hacemos algo de manera diferente a los demás. Y no hemos alcanzado ese número de horas. Y no nos hace falta un titulo para ser considerado como tal.

¿Quién es para ti un experto? ¿Por qué? ¿En qué crees que eres experto? ¿Conoces a expertos que no han llegado a esas 10.000 horas estipuladas?

 

 

 

Anuncios

¡¡Soñamos con liderar arañas que atrapen leones!!

No hay reto que no podamos alcanzar trabajando unidos con claridad de los objetivos y conociendo los instrumentos” dice Carlos Slim

Siempre que nos encomiendan liderar un equipo, soñamos ser como esas películas del sábado por la tarde, en las que de la nada, se transforman en un equipo campeón.

Mi experiencia como parte integrante de equipos, en alguna ocasión liderándolos o como observador de equipos, me dice que en los albores del nacimiento del equipo anhelamos vivir experiencias únicas, como “Cuando las arañas tejen juntas pueden matar a un león”. (Libro de Daniel Coyle, libro que os recomiendo sin ningún género de dudas).

Pero creemos que cuando surgen los momentos críticos, con una conferencia de 45 minutos, unos gritos, música a todo volumen, podremos conseguir lo que no hemos conseguido a lo largo del año.

Nos han enseñado que los verdaderos equipos, los que consiguen resultados o transformar el mundo, son los que siempre están felices, alegres, se abrazan continuamente y no tienen ningún tipo de problema. Pero yo creo que no es así.

Se demuestra en los momentos críticos, cuando se han cometido errores, el carácter de un equipo y como resurgen de dicha situación.

En la felicidad todos somos buenos y geniales. Pero cuando vienen mal dadas, se demuestra que está hecha esa “amistad”.

Los equipos de “éxito” están hechos de verdades incomodas y sinceridad total. Sinceridad sin faltar al respeto por favor. Pero es la única manera de pasar de mediocridad hacia la excelencia. Diciendo qué está bien, que está mal, poniéndonos en los zapatos del otro, fijándonos en los pequeños detalles.

Porqué una vez hemos llegado a conseguir un resultado, nos echamos a dormir pensando que siempre se repetirá. Y luego pasa lo que pasa, que nos tiramos los pelos, todo rápido y mal, porque vemos que lo que antes hacíamos y pensábamos que SIEMPRE daría resultados, no pasa eso.

SINCERIDAD y VERDADES INCOMODAS tienen que ser bases esenciales de un equipo.

Y como hasta la fecha no hemos estado acostumbrados a los malos resultados, nos vamos al otro extremo:

  • No hablamos, GRITAMOS
  • No sonreímos, GRUÑIMOS
  • No somos flexibles, NOS CONVERTIMOS EN DICTADORES
  • No nos tocamos, NOS REPELEMOS
  • No son amigos ni compañeros, SON GENTE QUE SE RIE DE NOSOTROS

Ni una cosa ni otra. La virtud de de los equipos de éxito está en el Equilibrio.

¿Y que 3 características tienen los equipos Disruptivos?

1.- Cosechando Seguridad

Si no hay signos que te hagan sentir que sientes a ese equipo, ya puedes tener 12 Cristiano Ronaldo a tu lado, que no llegaras ni a participar en la Champions League.

Sin seguridad no das todo de ti. Sin sentirte parte del equipo, no darás ideas, no saldrá a relucir el talento por el que te contrataron y pensaban que contigo se harían de oro.

Si estamos todo el día liderando desde el miedo. Mostrando el precipicio del despido o no reforzando lo positivo del trabajo realizado sin alentar la creatividad, tendrás a tu merced un equipo de mercenarios que van a trabajar por dinero, no por un motivo mayor.

No serás un líder para ellos, serás un jefe que a final de mes o final de proyecto le vas a pagar la “cuenta” y hasta la próxima.

Cuando te sientes seguro en una relación, ¿A qué te muestras sin tapujos? ¿A qué das todo de ti sin miramientos?

Aunque sea un equipo con altas exigencias y expectativas. Tú le dices y haces sentir a esa persona que ha sido elegido porque puede superarlas holgadamente, le das seguridad, haciéndose integrante del equipo, y seguro que te mostrará aquellas facetas que sentías que tenía y por la cual lo contraste.

Da seguridad y obtendrás resultados.

2.- Muestra vulnerabilidad.

Tampoco estoy diciendo que seas unas moñas, fan de Disney, ni que le pongas películas románticas a tu equipo.

Te estoy diciendo que reconozcas tus errores sin ningún tipo de pudor. Te estoy diciendo que seas el primero que muestre sus emociones. Ni te creas el “Hombre de Hielo” liderando a los Vengadores, porque ni lo eres ni nunca lo serás.

Pero nos han hecho creer que mostrar tus debilidades es el primer paso para que se aprovechen de ti o se rían de uno. Creo que mostrar tu debilidad es el primer paso para avanzar.

Cuando muestras tu vulnerabilidad a alguien, que forma parte de tu circulo, vienen los abrazos, viene el contacto. Te das cuenta si formas parte o no de su familia, si de verdad lo que siente por ti es amistad, compañerismo o es un “durante 8 horas te haré creer lo que quieras, luego no hables”.

Es en la vulnerabilidad donde se muestra la química entre las personas. SI existe comunicación de verdad, si el equipo esta cohesionado de verdad, es pura pantomima.

Muestra tu vulnerabilidad sin tapujos, y el equipo se estará haciendo más fuerte en todo momento.

3.- Definir un propósito

Sin un propósito, no hay nada.

Bueno, si, mediocridad, hacer lo mismo que todos, no dejar huella a través de nuestro trabajo, que nuestros clientes nos sean infieles cuando vean que lo que decimos a lo que hacemos va un trecho grande… ¿Sigo?

Éste equipo no solo tiene la obligación de ganar, sino además la de contentar a la gente que ha pagado por verlos. Tienen el propósito no de ganar, sino de hacerles felices.

No es el propósito de hacer un congreso para regocijo mutuo, sino por y para los asistentes que van a disfrutar de él, para transformar sus vidas aunque sea solamente con una frase o un abrazo.

Vivimos en un mundo cortoplacista, que convive con el estrés codo con codo porque si no consigue llegar a los resultados trimestrales será despedido. Dejando eso de dejar huella en sus clientes, para los “iluminados” o “locos”.

Los equipos de éxito en este siglo XXI, se centran en el propósito, en el PORQUÉ hacen lo que hacen, PORQUÉ les compran los clientes actuales y PORQUÉ quieren ser recordados cuando ya no estén.

Y te aseguro que llegan a los resultados del trimestre, holgadamente.

Sin un propósito mucho mayor que la suma del equipo entero, seréis uno más.

Dales un propósito, y serán los arquitectos del éxito soñado.

Nunca lo olvides, que el éxito llega como consecuencia de darse a los demás.

Cuando nos enfrentamos al reto de liderar un equipo, siempre soñamos que la suma de 2 y 2 nos de cómo resultado 11. Pero recuerda que sin:

  • Confianza
  • Sentimiento REAL de que perteneces a ese equipo

No pensaran como un cerebro único, sino como un cerebro que ha tenido una noche loca en Ibiza que luego no se acuerda de cómo ha conseguido lo que ha conseguido.

¿Cuáles son las características para formar y de resultados un equipo en el siglo XXI?

¿Creerán que somos tontos?

Es más fácil engañar a la gente, que convencerlos que han sido engañados” decía Mark Twain.

Hace unos días recibí a través de un amigo, un email que era la newsletter de un gran “gurú iluminado” de la espiritualidad y el emprendimiento.

Comenzaba con una frase así: “El mejor libro que he escrito”.

He aprendido a través de las presentaciones, conferencias y artículos realizados a lo largo de estos años, que lo que TÚ creas no importa nada.

Muchos artículos que pensaba que me habían salido “redondos” luego no tenían la repercusión que creía. Muchas conferencias que tras terminarlas, había salido decepcionado por mi actuación, a la gente le había encantado y disfrutado como nunca, según ellos.

Cuando tu trabajo está orientado hacia los demás, el baremo de si es un buen trabajo o no, no lo estipulas tú, lo hacen los demás. Quieras o no.

Tienes que tener un EGO más grande que la Sagrada familia para decir que es el mejor libro que he escrito. Es respetable que lo puedas pensar, pero empiezas demostrando que entre lo que promulgas, y en realidad eres, va un trecho más grande que el Guadalquivir.

Seguidamente, ponía “mi nuevo libro….está fascinando a la gente y, agradecería enormemente tu apoyo para difundir su mensaje.”

Y yo me pregunto: Si piensan que es lo mejor que les ha podido pasar , ¿Por qué estas pidiendo apoyo para difundirlo? ¿O es qué los videos virales de Youtube, sale antes el niño que se cae por la playa, pidiendo que lo difundan antes de meterse una leche?

A través del estudio realizado para “Mofeta Branding. Como son las marcas que transforman el mundo”, la viralidad nace, no se impone.

Cuando a la gente le pides que haga algo, nunca acaba haciéndolo. Sienten que se les está imponiendo que hagan algo, que tiene que nacer de ellos. ¿Dónde está la voluntad de las personas? Hablamos mucho de ella, de que todos somos libres, pero mejor para mis intereses, darles todo “masticado”, no vaya a ser que no consiga lo que pretendo.

Si las personas creen que tu producto es bueno, lo publicitaran ellos sin que tú les digas nada. Se sentirán orgullosos de hablar de él a todo el mundo. Se sentirán únicos al usarlo y querrán que los demás lo hagan también.

No se puede “recomendar” que hagan lo que les tiene que salir del corazón. Porque quizá lo hagan, pero lo que será “pan para hoy” será “hambre para mañana”.

¿No se habla en la espiritualidad que tenemos que dar sin esperar nada a cambio? Pues parece que no se cree en lo que se promulga.

Más bien hablamos desde la necesidad, que no desde el amor hacia el trabajo que das a los demás. No hablas desde tu confianza en lo que sabes que provocará, o te gustaría y lo que haces es “echar gasolina” para avivar las llamas de una forma artificial.

Algunas de sus “recomendaciones” eran:

.- Compra una o más copias en su enlace.

La gente compra siempre lo que necesita y quiere comprar. Ni más ni menos.

Podrá haber técnicas de influencia, que te harán comprar dos unidades en vez de una, si hay alguna oferta. Caerás una vez, pero no más. Probarás el producto pero como no te guste, ya no querrás saber más de él, nunca más. Y claro que hablarás de él, pero mal.

.- Escribe una reseña en Amazon.

Ahora es la moda del Marketing, que tu libro tiene que tener reseñas en Amazon para que aparezca en las primeras posiciones de “RECOMENDACIONES”. Y a cambio ponemos “regalos” como un nuevo libro gratis o un curso.

TODO POR APARECER EN EL NUMERO 1 DE LOS BUSCADORES.

¿Pero no trata de ser el número de 1 en los corazones de tus clientes o posibles clientes? NO, se trata de ser el número en Google, aunque lo que promulgues no lo apliques en tu vida.

.- Hazles saber a 3 personas de este libro que se beneficiarían de él.

¿Y si yo quiero a 123.094, no puedo?

Nos gusta mucho implementar en nuestra sociedad ideas venidas del otro lado del charco, con el propósito de decir al mundo que estamos a la última, que somos lo más. ¿Pero es que la personalidad latina es la misma que la americana? Esta muy bien Halloween, San Patricio y todo lo demás, pero de ahí a implementar la mentalidad anglosajona en un español, va un trozo grande, por favor.

¿Dónde está aquí el pensamiento crítico? ¿Es que todo lo que haga esa persona es magnífico?

.- Comparte en tus redes noticias sobre el libro. He creado tweets y mensajes para que sea más fácil.

Para mí es lo último. Hacer tweets, para que seamos más vagos de lo que somos. Pero eso sí, se lo damos todo masticado para nuestro beneficio.

El desarrollo personal promueve que nos desarrollemos, que pensemos, que nos lancemos. El Branding que mostremos nuestra unicidad , que seamos únicos,…Pero ahora parece que la moda parece llevarnos a solo copiar y pegar lo que nos dice la marca o gurú de turno que debemos hacer, al número concreto de las personas que debemos recomendar el libro y los tweets exactos que debemos poner.

¿Dónde está mi capacidad de decisión? ¿Dónde está mi libertad? ¿Dónde está mi creatividad?

.- Preséntame a las personas que podrían presentarme como orador.

Mejor que me haga otros el trabajo comercial, que no uno mismo, ¿Verdad?

Este es un claro ejemplo cuando el Branding unido a la necesidad de vender, de darse a conocer, a la desesperación de no haber publicado el libro en una gran editorial en esta ocasión hace que se transforme en manipulación e insultando la inteligencia de la gente.

Una marca nace del corazón. Del dar a los demás lo que sientes que eres. Podrás gustar o no, podrás llegar o no a mucha gente, pero si

.- No nace del corazón

.- No hay empatía hacia los clientes del hoy y del mañana

.- No hay un respeto hacia sus inteligencias

.-Sienten que intentas manipularlos para tu propio beneficio

Podrán caer una vez en tu trampa, pero te aseguro que el futuro con ellos, será muy corto.

El Branding no es manipulación, ni querer ser el 1 en Amazon cueste lo que cueste, el Branding comienza en el corazón y si no lo ven, te aseguro que serás uno más, no el que tú quieres mostrar.

¿Qué es para ti el Branding? ¿Obligar a los demás que hagan lo que tú quieres y cómo tú quieres?

Podéis adquirir “Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde” en este enlace.

¡¡La formúla del éxito en el s.XXI!!

La mayor parte de nuestras opiniones son creadas por las palabras y las formulas, mucho más que por la razón” decía Gustavo Le Bon.

En el siglo XXI, seguimos pensando que el éxito se consigue de la misma manera que en siglos pasados. Pero algo peor aún, que las cosas no han cambiado.

Y vaya si han cambiado. Solamente sé que no sé qué va a pasarme mañana, como para determinar el futuro de aquí a 5 años, como nos hacen creer que pueden las personas, predicen ahora.

Y no hablo de futurólogos, sino de consultores o expertos, que tienen la desfachatez de promulgar cuales serán las tendencias en un futuro de los RRHH, management o en la moda.

Creen que determinan lo que será o no éxito en dichos campos profesionales.

Tanto el éxito, como el mundo del trabajo, las próximas innovaciones o el número de goles que meterá Messi en el próximo partido, NO SE PUEDE PREDECIR.

¿O alguien iba a predecir el éxito de Harry Potter a través de una formula?

Pero aún así vamos por la vida creyendo, en los poderes “mágicos” que tienen formulas descubiertas o “inventadas” tiempo atrás.

¿Qué han hecho su valor? SI

¿Qué en esos momentos tenían vigencia? También

¿Qué los tiempos cambian y con ello las formulas? Desde luego que si

En la actualidad se sigue con devoción esta fórmula:

(Conocimientos +Habilidad)* Actitud

Y el resultado se llama éxito

A lo largo del estudio para la creación de “Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde”, del siguiente libro, que saldrá este próximo Febrero y las más de 250 entrevistas realizadas, determiné que esa fórmula, ya no era vigente para los tiempos que estamos viviendo.

Por favor, no os tiréis de los pelos ni penséis que soy un hereje. Bueno hacer lo que queráis, es lo que pienso y ahora os digo porqué lo pienso así:

.-Primero no se habla de lo que pensamos cada uno que es el éxito. Nos impulsan a todos a seguir la a pies juntillas, ya que así alcanzaremos lo que la sociedad considera como éxito. ¿Y si no me apetece? ¿O es qué sólo hay un camino para encontrar el éxito? Y estoy hablando de caminos legales, mal pensados.

.- Si hablas a una persona que tiene que tener conocimientos para empezar a tener la posibilidad de tener éxito, su cerebro se va a centrar en lo que NO TIENE y NO en lo que tiene. El cerebro juega una mala pasada. Nos dice antes de empezar, que no tenemos los conocimientos necesarios, que no sabremos dominar una situación…

.- ¿Habilidad? Si ya le dices a una persona que sin conocimientos no hará nada y sin habilidad, que tire la toalla antes de empezar, no va al éxito, va camino a la depresión. Solo consigues una cierta habilidad cuando estás motivado. Y la motivación no te llega por el conferenciante del Amor o cantando canciones de los 80, sino sabiendo todos los días POR QUÉ TE LEVANTAS. Es el principio del comienzo, para adquirir una habilidad en algo. Una habilidad consciente, no hacer las cosas por hacer, por modas o para estar a la última.

.-Y no soy ni happy flower ni un pesimista. Pero ¿Cuántas veces hemos tirado la toalla a las 1 de cambio? ¿Cuántas veces ha cambiado nuestra actitud cuando no hemos conseguido para antes de ayer eso que nos prometían? ¿Cuántas veces ha cambiado nuestra actitud al no conseguir los éxitos que nos decía ese “gurú” que íbamos a conseguir en un tiempo record..?

Venga chuico, ahora dinos ¿cuál es tu fórmula del éxito?”, sé que estaréis pensando.

Es fácil: SER UNO MISMO. ¿Cómo os quedáis?

Ya sé que no es lo que esperabais, pero tranquilos, os voy a formular lo que es la fórmula del éxito en el siglo XXI, para mí y toda la gente entrevistada:

Se divide en 2 partes:

(Escucha-Miedo): Pasión.

.- En este mundo, NO ESCUCHAMOS A LOS DEMÁS Y MENOS NOS ESCUCHAMOS A NOSOTROS MISMOS. Soy un cansino, lo sé. Pero no lo hacemos. Tenemos miedo a escucharnos. Pensamos que serán “voces” en nuestra cabeza, que mejor no hacerles caso, no vaya a ser que nos echen del “rebaño llamado sociedad”.

Al revés, hazle caso. Te está hablando ese ser diminuto que tienes dentro de ti, que has ocultado detrás de rutinas, miedos y apariencias.

Escúchalo, es el principio del comienzo, del VERDADERO ÉXITO

.- En la formula anterior, me daba cuenta, que no había emociones por ningún lado. SI tú hacías esto, y tenías esto, conseguías esto. Como si no existieran. Y el miedo así como el amor, son las dos emociones que lideran el mundo. No esperes que te de la formula de no sentir miedo, porque no la tengo. Bueno si, hacerte una lobotomía, y me parece que no te apetece, verdad? Cuando te escuchas más, aceptas el miedo, que siempre estará ahí, el resto es lo que es tu pasión.

.- Pasión, talento, lo que te pone, eso que te hace los ojos chiribitas…como tú quieras llamarlo… Cuando sabemos cuál es el motor de nuestra vida, nuestra ilusión, nada ni nadie nos podrán detener.

Pero no sólo con pasión se alcanza TU ÉXITO, hace falta la 2 parte de la ecuación:

PASIÓN+INCERTIDUMBRE+ACCIÓN: DISRUPCIÓN

.- Al igual que el miedo, la INCERTIDUMBRE la vamos a tener durante todo el camino como compañera de viaje. La vida es cambio, queramos o no. Mañana no sabemos qué va a pasar, si nos dejará nuestra pareja, cómo se habrá levantado el jefe…O cuando saltará el conejo llamado oportunidad. Si vivimos en la rutina, en lo que hacen los demás, conseguiremos lo que los demás consiguen, MÁS DE LO MISMO. Y el éxito, no es eso, sino ser uno mismo, si no descubrir caminos inhóspitos…Hacerte amigo de la incertidumbre, porque es la única que te llevará a donde nadie ha llegado. La que te enseñará de que pasta estás hecho y descubrirá talentos, habilidades que tenías ocultas por miedos.

.- Sin acción, no hay resultados. Por mucho que te digas que tienes una pasión, por mucho que estés motivado, si no hay un paso adelante, esa energía se convertirá en desilusión, frustración y preguntándote qué hubiera pasado si… ¿Te acuerdas del Pasito a pasito, suave, suavecito…? Pues yo creo que tendría que ser el Karma de todo emprendedor de sueños en este siglo XXI. Déjate de por estar en modo acción, correr una maratón cuando aún no sabes ni correr, déjate de querer hacerle las pascuas a Zara cuando todavía no sabes ni qué tipo de tienda quieres poner.. Poco a poco, pasito a pasito, te darás cuenta, cuando menos lo esperes, todo el camino que habrás avanzado.

.- DISRUPCIÓN. Ese es el verdadero éxito en el  siglo XXI. No es disruptivo y exitoso hacer un congreso con una temática de los años 90, no es disruptivo hablar de lo mismo que hablan todo pero con un acento diferente, no es disruptivo ser un directivo de una gran empresa y hablar de revolución inteligente…. El verdadero éxito es buscar los fallos a lo que se ha venido haciendo, a lo que se ha venido viviendo, que se ha ido tomando como ley imperativa a seguir.

El éxito es ser uno mismo, detectar cosas que se pueden mejorar, es luchar todos los días contra ti mismo, y no contra la competencia…Es ser coherente con uno mismo y aceptar que te has podido confundir…Es seguir tus propias leyes y no las establecidas…Es decir la verdad a pesar de que todos te digan que tendrías que “mentir”…

Ese es el verdadero éxito del siglo XXI.

Continuará…

¿Estás preparado para el éxito de este siglo? ¿Qué ingredientes de la formula crees que te faltan? ¿Por qué?

Podéis adquirir “Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde” a través de este enlace.

 

¡¡Los EgoBranding!!

“Si alguien te corrige y te sientes ofendido, entonces tienes un problema de ego

Después del “Despacito” que como un taladro ha sonado en nuestras cabezas, hoy me gustaría lanzar el mundo, un nuevo hit. Y deseo que triunfe igual o más, que el famoso Fonsi.

¿Quieres conocerla de 1ª mano? ¡¡Ahí va el lanzamiento mundial!!

TENER UNA MARCA NO SIGNIFICA QUE TENGAS UN EGO MÁS GRANDE QUE EL WANDA METROPOLITANO DEL AT.MADRID.

Sé que no rima mucho y que no es una frase que se adhiere rápido a nuestro cerebro, pero espero que se nos pegue por fin.

Todo éxito viene de la mano de sus musas, y os voy a contar las mías:

.- A través de un gran “gurú” de la disrupción, proclamaba a través de su blog, como tendríamos que conseguir que nos pagaran por dar conferencias.

Vamos por puntos:

Si enarbolas la disrupción como filosofía, no es promulgar que todos hagan o quieran ser como su ídolo. Eso se llama hacer fotocopias, no disrupción. Prostituyendo nuevamente la palabra y el significado de éxito, por un método para alcanzarlo de forma rápida y ocultando el esfuerzo que esas personas han vivido y viven hasta llegar donde están.

Si promulgas la exclusividad de cada uno de los seres humanos, no apeles a la necesidad de reconocimiento del ego, haciendo creer que si no se nos paga por conferencia, no somos nadie. Siendo ese “reconocimiento”, como el premio al esfuerzo ANTERIOR a la consecución de ese premio y no llegar a él como un “atajo”.

Si se promulga la disrupción, (que es detectar errores, no luchar contra Google desde tu móvil), se debe promulgar el aporte de valor, el emprender caminos que otras personas no han hecho, la creatividad…. Pero el de verdad, no el de a través de un método rápido y que no dice toda la verdad, de cómo han llegado esas personas a cobrar un dinero siendo las conferencias un método más para transmitir sus conocimientos, PERO NO EL ÚNICO.

UN POCO DE COHERENCIA POR FAVOR, ENTRE LO QUE SE DICE QUE SE PROMULGA Y LO QUE SE ESCRIBE.

Los demás pueden llegar a detectar que tienes una enfermedad que se llama “Vendehúmos”.

.- Una “gran” gurú del amor, que promulgaba desde sus redes, las bondades que tenemos todos desde dentro de nosotros,se demostró que su marca era marketing , ego y suerte, en partes iguales.

¿Por qué?

Porque tras mostrar de forma personal, su opinión sobre un tema político ocurrido en sus redes, la gente tras mostrar también sus ideas al respecto, en algunos casos, diferentes a la suya, acabo INSULTANDOLES, por no tener las mismas ideas.

No de una forma en prosa o con sarcasmo, sino literal.

Hace unos días comentaba en un post, que si nos metíamos de lleno a tratar un tema, que lo hiciéramos sin pelos en la lengua. Y desde aquí lo aplaudo que lo hiciera. Pero si lo haces, sabes que habrá gente que no esté de acuerdo contigo, porque hay tantas verdades como personas hay en el mundo.

Pero si proclamas unos valores…no creas que todos que te siguen piensan como tú en todos los sentidos, porque no es así. Y si lo pensabas y así quieres que sea..Creo que tendrías que mirarte si tienes algún rasgo “dictatorial”

¿Dónde queda el respeto?

Pero lo peor es la incoherencia que se demuestra insultando a tus seguidores. Demuestras quien eres de verdad y lo que promulgas en el escenario es una cosa y quien eres de verdad, es otra totalmente diferente.

Siempre he creído que cuando son momentos de crisis, son cuando se muestra la verdadera máscara de las personas, y este ha sido uno de ellos.

Y no es la primera vez que he visto a personas, que encima de un escenario o tras leer su libro, transmite una cosa y luego en el cara a cara, es de otra totalmente diferente.

Parece que tener una marca en el día de hoy, es promulgar tu “trastorno de la personalidad”. Promulgar una cosa cara a los demás, por y para el reconocimiento pero otra diferente a lo que es tu vida en realidad.

Cosa que me horroriza y me da pena.

La gente que cree así, sigue creyendo que la gente es tonta. Apela a sus situaciones de ayuda, de necesidad para alimentar sus egos, sus cuentas corriente..Pero cuando las cosas no van como a ellos le gustaría, se les “tuerce un poco el morro”, sacan la verdadera personalidad que son.

¿Dónde está la humildad y la coherencia en el mundo del Branding?

(Nota: Antes que os echéis los radicales encima, no estoy hablando de todo el mundo, por favor..)

¿Quieres saber la letra pequeña si tienes una marca o quieres tenerla?

.- Una marca es un estilo de vida. Un estilo de vida tiene que mostrar COHERENCIA. Podrás promulgarla, podrás “enmascararla”, pero cuando las personas vean incoherencias, te aseguro que no te darán una 2 oportunidad.

.- Si te metes en terrenos peligrosos, atente a las consecuencias. RESPETA que haya gente que no piense en TODO igual que tú. Y si promulgas el dialogo y el entendimiento, si muestran sus ideas, no les insultes, porque no son como tú. Eso que promulgabas que tendríamos que ser corazón y no EGO, ya nadie te volverá a creer.

.- Gestiona bien los momentos de crisis y no te dejes llevar por la impulsividad. Te puede salir muy caro. Te saldrá muy caro.

.- No promulgues unos valores de diferenciación, cuando luego estás diciendo cómo tenemos que ser como los que están arriba. Mi concepto de éxito no puede ser igual que el de allá arriba. Eso es hacer fotocopias, no ser diferente.

Mi ego SI quiere depender de si consigo ser como esa persona o no, de si consigo reconocimiento o no. Pero una marca que deje huella de verdad, depende del corazón que la mueve, NO DEL EGO QUE LA DESTRUYA.

Corazón que sabe que todos los días debe irse a dormir sabiendo que ha hecho todo y más lo que estaban en sus manos , por dar a los demás lo que él siente. Sabiendo que toda semilla tendrá sus frutos, pero no depende de ellos de forma sobrehumana.

Así que tu marca debe caracterizarse por:

.- Más corazón y menos desesperación por aparentar.

.- Más humildad y respeto con nada de ego, del malo.

¿Y tú eres un EGOBRANDING? Si quieres dejar huella de verdad, por favor, no te lo recomiendo…pero allá tú.

Podéis adquirir “Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde” a través de este enlace.

 

 

 

¿Qué hacemos con las cicatrices?

A veces me pregunto si las cicatrices son suficientes para demostrar que alguna vez has amado a alguien” decía Ron Israel.

Todos tenemos cicatrices.

Pero parece que en este mundo “ideal”, decirlo, es ganarte un billete directo y en 1 clase, al mundo de los “raros” o de los “sensiblones”.

Sin embargo todos tenemos unas cuantas cicatrices.

Por temas amorosos, familiares, de trabajo, por sueños no cumplidos o rechazos inesperados, …Todos hemos sufrido procesos que han dejado una marca en nuestra piel o corazón.

Pero nos han enseñado que ante una cicatriz, tenemos que taparla con “la tirita de la felicidad”, del “no pensar en el pasado” o con una “lobotomía”.

Todo porque tenemos que ser, o parecer ser, “ideales” ante los ojos de los demás. No tienen que saber que hemos pasado, sino hacer que vean que somos el “producto” único, exclusivo y maravilloso.

Es lo que nos propone esta sociedad, liderada por la Industria de la felicidad “irracional”.

¿Me acompañas a ver cómo nace una cicatriz?

Una cicatriz nace de una frustración.

La frustración de no haber cumplido o alcanzado una expectativa que teníamos.

No hemos conseguido esa cita que sentíamos que íbamos a tener, no nos han llamado para la 2 entrevista que pensábamos que íbamos a superar, o no hemos alcanzado un acuerdo con nuestra familia ante un problema surgido..

Sentimos frustración por no haber alcanzado aquello que nos habíamos propuesto. Y a cada momento que nos acordamos de lo sucedido, la herida se hace más grande. Y con ello la cicatriz.

Ya está hecha la herida, ¿Y ahora qué?

Es el paso del tiempo la que forma la cicatriz. Creemos que ya ha pasado, que es un tema olvidado y que hay que mirar para adelante. O al menos eso es lo que nos dicen que hagamos, con la canción de fondo: “Cura sana, cura sana, si no se te curará hoy, se te curará mañana”..

¿Y qué hacemos con la cicatriz?

Tenemos 2 opciones:

.- Mostrarla como un trofeo de nuestra vida de mierda

Si, esa frustración la convertimos en victimismo.

“Es que siempre me pasa a mí todo, como puedes ver…SI quieres te enseño todo lo que me ha pasado…mira el daño que me hizo…”

Esa frustración es un victimismo que creemos que nos beneficia, porque los demás, nos miran con cara de compasión, nos abrazan y nos dicen: “Tranquilo, todo irá bien. Yo estoy aquí para lo que necesites”.

Y lo que creemos que necesitamos, es alguien fuerte y rudo que pueda devolver por 100 el daño que esa persona o empresa nos ha hecho. Que sepan lo mal que lo hemos pasado, porque así sentiremos que nuestro ego, se restablecerá después del mazazo sufrido.

Por un tiempo te “compraran” tu situación, pero te aseguro, que si sigues dando la “murga” a la gente que te rodea de lo mala que son las personas, la sociedad y hasta los Teletubbies, acabaran mandándote de una patada a que recorras la Muralla China de rodillas unas cuantas veces ida y vuelta.

¿Y qué hacen las personas y empresas disruptivas con las cicatrices?

Convertirlas en ENERGIA.

Energía que reencamine el sentido de la situación de un victimismo a una transformación sin precedentes en tu vida o empresa.

Una energía que transforme las caídas, enfermedades o fracasos en motores de gasolina y no que impida ya “arrancar nuestra vida para siempre.

Veo muchos “storytelling” de profesionales y empresas, así como historias personales, en los que enarbolan que han superado enfermedades (de lo cual me alegro), que han salido de la quiebra (me alegra también), pero cuando les preguntas, QUÉ han aprendido de esa situación, así como si la han ACEPTADO, respondiendo casi siempre con un NO SÉ.

Para transformar la frustración e energía:

ACEPTA lo que te ha pasado. Siéntete ORGULLOSO que superaste dicha situación y que APRENDISTE de todo lo vivido.

Es en estos momentos, en los de frustración, cuando realmente vemos que estamos hechos. Y no creo que no estés hecho de nada, cuando optes por el victimismo, más bien, has decidido no querer descubrirlo. Has optado por no ver que hay dentro de ti, optando que sean los demás quienes te lleven “en palmitas” por la vida.

Pero los cuentos siempre tienen un final y si optas por ese título, te aseguro que no será muy alegre.

Cuando miramos a la frustración a la cara, estamos ante la galleta de la suerte que nos dice que futuro nos depara. Cosas que no veíamos de nosotros mismos, situaciones que creíamos que dominábamos y son ellas las que nos dominan a nosotros. O hasta amores y talentos escondidos.

Son estos momentos los que nos suelen descubrir, además, el PORQUÉ estamos en este mundo.

Es la hora de dejar un legado, de dejar un mundo mejor que con el que estábamos hasta ahora conviviendo. Ya no te digo que te conviertas en Teresa de Calcuta, Steve Jobs, o Martin Luther King, pero sí, que al descubrirte, veas que puedes a portar tu granito de arena, a esa transformación y evolución ayudando a los demás a través de tus talentos y cualidades descubiertas.

La frustración te encamina hacia la inanición o hacia la acción. Pero a las dos a la vez, te aseguro que no.

Como bien dice Antonio Renom, en su libro “El aprendizaje de las cicatrices”, nadie quiere ser considerado como un débil. Pues para ello, tienes que zambullirte de cabeza en esa debilidad que la frustración te está mostrando.

Y para ello tenemos que JUGAR. Si por favor, dejemos de tomarnos la vida tan en serio, y disfrutémosla, juguemos con ella. SI ella quiere que juguemos al juego de la frustración, aunque no quieras, te aseguro que vas a ser partícipe de la partida más importante de tu vida.

De ti depende salir de ella ganador o vencido. Solo tienes que darle a la tecla de convertir frustración en energía o que te engulla.

Toda decisión dejará constancia de nuestro legado, de ti depende.

Podéis adquirir “Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde” en este enlace.

 

¿Tienes Rasmia?

“La paciencia, la pasión y la perseverancia son igual al éxito” dice Pitbull

Maño que rasmia tienes. Hasta que no lo consigas no pararas”.

No creas que me estaban insultando. Al revés, me estaban alentando a seguir.

En Aragón, rasmia, significa “empuje y tesón para acometer y continuar cualquier tipo de empresa”.

Los anglosajones lo llaman Grit. Os recomiendo el libro con el mismo título “Grit. El poder de la pasión y la perseverancia”

En este mundo que desde pequeños nos han distinguido entre quienes han aprobado los exámenes y no. Y si lo has aprobado, podrás tener un futuro “halagüeño”, pero allá tú si no has pasado del 5.

Lo que te espera es un futuro negro, de fracasos y recordándonos que esos sueños, serán imposibles conseguir, ya que hemos sacado un 4 en el examen que teníamos.

¿Y qué pasa con las personas que a pesar no estar etiquetadas con una “gran inteligencia”, han conseguido romper limites, alcanzar sueños imposibles

Creemos que el éxito, la felicidad, el reconocimiento, solamente se consigue a corto plazo. Eso de a largo plazo, es para locos y que se esfuerzan, cosa que no está bien vista en esta sociedad.

¿Y qué piensas si te dijera que no me importa tu cociente intelectual, tus títulos ni tampoco quiénes son tus padrinos para alcanzar tu éxito?

¿Qué piensas si te dijera que la rasmia que tienes dentro, es el poder de la pasión y perseverancia que has imprimido a tus retos imposibles?

En un mundo donde estamos deslumbrados por el talento, las notas, títulos, tendríamos que estar con la boca abierta por aquellas personas, que su bandera es la perseverancia y la pasión que ponen en cada acción que realizan.

En una sociedad, que nos ha enseñado, que cuanto “más lloremos”, más vendrá “PAPA ESTADO”, nuestra familia, pareja o amigos a “cuidarnos” y hacer lo que sea para que nosotros estemos bien, palabras como esfuerzo, interés, práctica o esperanza están denostados de nuestro vocabulario.

Sin esfuerzo, eso que dicen nuestros padres que tenemos, talento, es simplemente lo que podríamos haber hecho y no hemos hecho porque es mejor, “que nos vengan todas dadas” que ir “hacia ellas”.

Sin esfuerzo nunca seremos productivos. Estaremos dentro de lo establecido como “normal”, pero nunca daremos ese “más” que sabremos que podríamos dar ni descubriendo que estaba detrás de la puerta nº1, llamada miedo.

¿Y cómo son las personas con Rasmia?

Hubo una vez una frase que me marcó: “David, hoy estas y mañana quien sabe. Dedícate a lo que te apasiona porque todo pasa en un suspiro”.

¿Por qué no duramos demasiado en nuestro trabajo? ¿Por qué aun durando, estamos siempre nerviosos y cabreados?

PORQUE REALMENTE NO NOS INTERESA LO QUE ESTAMOS HACIENDO. PORQUE REALMENTE NO ESTAMOS HACIENDO LO QUE SI SABEMOS QUE NOS MOTIVA.

Me voy a dormir todos los días, desde que lo que hago coincide totalmente con mis intereses, con mis motivaciones. Hasta entonces, no dormía un día bien a pesar de que estaba consiguiendo todo aquello, que la sociedad decía que tenía que alcanzar.

No te mientas, y estés diciéndote: “Es que no sé que me interesa, porque me interesan tantas cosas, que no lo sé”.

¡¡MENTIRA!!.

Si te pusieran una pistola en la cabeza (perdón por el simili) sabrías que responder y sin rechistar.

Eso es tu pasión, ahí es donde debes poner el foco en torno a tu vida.

No eres diferente a aquellas personas que sabes que están haciendo lo que les gusta. Todos nacemos del mismo lugar.

Eso que te apasiona, no cae del cielo ni a través de un test sicológico. El mío decía que tenía que dedicarme a los número, y aunque lo hice, ahora si estoy haciendo lo que me apasiona de verdad.

Descubrir lo que te apasiona, lo que te motiva, se descubre a través de la interacción con el mundo exterior, dándote la oportunidad de probar. No de tu interior.

Si le hubiera preguntado a mi interior que si tenía que dedicarme a escribir, hubiera dicho: “Si claro, y yo soy George Cloney, ¿Qué te crees?”. Pero cuando experimente el escribir, obviando el qué dirán, el qué pensarán, lo encontré.

Date siempre la oportunidad de descubrir, que te apasiona. Aquello a lo que te gustaría dedicar las 24 horas del día sin ningún tipo de problema.

Aunque yo soy más de Messi, si nos damos cuenta, tras los entrenamientos del Real Madrid, siempre enfocan los medios de comunicación, como Ronaldo se queda a mejorar sus disparos o remates de cabeza.

Es una persona con rasmia.

Cuando sabes lo que te apasiona, no te importa hacer “horas extras” que supongan un plus más en tu desarrolla. No te incomodan, las buscas.

La diferencia entre el éxito y la mediocridad, es eso, la práctica.

A más tiempo practiques, más habilidad tendrás. Y a más habilidad, más repercusión obtendrás.

Así de fácil.

Puedes tener un interés, una intención respecto a una acción.

Quieres alcanzar la meta, pero te aseguro que sin un propósito, a la 1 caída, te aseguro que tiraras la toalla, mandando todo esfuerzo a la basura.

Tener un propósito, es hacer algo por y para otras personas que no seamos nosotros mismos, por un motivo que tras realizar tu acción, quieras dejar como huella en los demás.

Recuerda: No es lo mismo dar clases, que inspirar a tus alumnos a ser mejores personas.

Eso es un propósito.

Y las personas con rasmia, tienen esperanza.

No la esperanza, de que les toque la primitiva para ser felices o considerarse de éxito. No la esperanza de que esa chica que tanto te gusta te diga si, sólo a través de la Ley de la atracción.

La esperanza de que al día siguiente las cosas vayan a ir a mejor, porque me voy a levantar del suelo y voy a ir de nuevo, a por lo que quiero.

Creo más en una persona con rasmia, que en una persona de éxito.

La persona que se esfuerza, que persevera a pesar de las circunstancias, que lucha por dejar una huella más allá de un éxito efímero en el mundo, Son personas realmente felices, con éxito de verdad.

Personas que enarbolan la bandera de la excelencia, sin perseverancia y sin importar lo que diga un examen o un test psicológico. Son los verdaderos genios para mí.

Y tú, ¿Tienes rasmia? ¿Crees que el intelecto determina tu futuro?

Podéis adquirir “Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde” a través de este enlace.

¡¡La vida es como una montaña rusa!!

“Los momentos largos y costosos de subida son la antesala de que lo mejor está por llegar

Siempre he relacionado mi cambio personal y profesional, con la montaña rusa.

Desde pequeño siempre les tenía pavor. Veía a la gente divertirse, gritar, mojarse con las atracciones… Todo genial, todo muy bien, pero era superior a mis fuerzas.

No podía subirme a una de ellas.

A día de hoy, reconozco que con esa actitud estaba sobreviviendo, NO VIVIENDO.

Sigo sin montarme en una montaña rusa y el día que me monté en los troncos de agua, dejé a mi padre que estaba delante de mí sordo de los gritos que pegaba.

Pero emprendí un viaje alucinante, dirigir mi propia vida. Y con ello mi propio sueño.

Ya no estaba viendo sobreviviendo, creyéndome seguro de vivir sin sobresaltos y no las emociones que veía que disfrutaban los demás. Empecé a VIVIR.

Pero en este mundo tan “happy”, vemos a los demás disfrutar y pensamos que siempre será igual. Creemos como nos dicen las películas de la 4 la tarde o las revistas “fashion” que todo será de color de rosa, siempre gritando y con una sonrisa de oreja a oreja.

Lo que pasa, que no nos enseñan la trastienda.

La vida, como emprender un sueño, es una montaña rusa llena de emociones. Viaje que no sabemos dónde nos llevará ni que emociones nos encontraremos por el mismo.

Aunque hasta ahora todos los viajes que hemos realizado, han sido acompañados por nuestra pareja, amigos, familiares o compañeros de trabajo, este viaje, tenemos que subirnos al vagón, en SOLEDAD.

Nosotros tenemos que ser quienes vivamos el camino. Por el camino nos encontraremos gente, se bajaran del vagón, se llenará más que el camarote de los hermanos Marx, pero tenemos que ser nosotros mismos quienes pilotemos el vagón.

Nadie puede ni podrá hacer el trabajo por nosotros. Nadie podrá vivir lo que nosotros debemos y queremos vivir, desde el momento nos subimos al mismo.

¿Y ahora resulta que subiendo la cuesta para empezar el viaje empezamos a sentir MIEDO y PREOCUPACIÓN? ¡¡Esto no nos lo habían dicho!!

Y no creas que tras subir esa cuesta, ya desaparecerá esa sensación que tienes, siempre te acompañará.

¿Por qué?

Porque estás haciendo que hasta ahora no habías hecho. Tienes miedo a las consecuencias, a que no salga como tú esperas, a no llegar al destino soñado…

Aún a pesar de tener cualidades de sobra, para realizar el viaje, estás preocupado. Y si te falta alguna, durante el camino las aprenderás.

Te PRE-ocupas porque no sabes lo que te espera. Pero en el fondo es tu “ego” es el que te dice dentro de ti: “Déjate de locuras, que estabas muy bien como estabas antes”.

La PRE-OCUPACIÓN es el camino entre “lo calentito estaba en el sofá” y “ que bien estaré donde sueño estar”.

Y como llevabas tiempo, dejándote llevar “por la corriente llamada sociedad”, hasta ahora no habías sufrido ninguna caída ni sobresalto.

Ahora ya no están los demás, para levantarte, para decirte “tranquilo que tienes el puesto asegurado”. Has decidido no hacer lo que ellos esperaban de ti, así que te han dejado “ de lado”. Y eso produce una inseguridad, que hasta la fecha no habías sentido.

Antes de bajar la cuesta, ya quieres bajarte. No estás viviendo las emociones que te habían anunciado en el curso o en el libro, que ibas a vivir.

Antes de empezar “lo bueno” ya estás desanimado.

Se ha parado la atracción.

¿Qué ha pasado?

Que aún tienes la oportunidad de bajarte o de disfrutar de verdad, lo que hay detrás de esa cuesta. Todo depende de ti.

¿Qué hacer?

1.- Siempre recuerda tu PORQUÉ

Te has subido al vagón por un motivo.

Si es algo parecido a ser “influencer”, disfrutar los beneficios de un “speaker” de moda, un motivo que no sea provocar un bien a los demás, a través de tu talento, de lo que te apasiona, te aseguro, que te intentarás tirar del vagón cuando empiece a coger velocidad o haga una vuelta de 360 grados.

2.- Siempre COMUNICACIÓN.

Sobrevivimos porque no comunicamos lo que sentimos o queremos. Vivimos cuando no nos importa ni el qué dirán ante nuestras emociones.

El ser humano dicen que está hecho de agua y hueso. Pero yo creo que falta un ingrediente en esa mezcla, LAS EMOCIONES.

Queramos o no, sentimos. Y la vida son emociones.  Pensarás que habrá buenas y malas, pero todas tienen una cosa en común, nos enseñan QUÉ nos pasa y nos muestran la realidad.

Así que por lo tanto, siempre comunícate durante todo el camino, lo que sientes y no. Forman parte de ti. Una emoción te bloqueará o impulsará, todo depende de ti.

3.- Autocontrol.

Igual que los condones sirven para protegerse de posibles sorpresas, tú mismo tienes que ser tu propio condón ante las emociones, imprevistos, decepciones y éxitos inesperados.

Normalmente cuando conseguimos algo, nos dejamos llevar por la euforia. Que es el principio del comienzo de un ego desmesurado y del vivir de “las rentas”. Pero cuando pasa algo que creemos no poder liderar o digerir, el papel de víctima se nos da de maravilla.

Control. No estoy diciendo que nos volvamos fríos. Si no que siempre pisemos tanto en terreno fértil como en arena movedizas, lo hagamos con serenidad.

¿Dónde queda la confianza?, te preguntarás.

La irás encontrando en todo Si que te digas y digas. En cada respuesta que observes ante una situación novedosa. En cada paso que des cuando antes te hubieras bloqueado.

La confianza la irás encontrando en cada situación que superes.

Es ahora que la atracción siga su camino. Es hora de tomar una decisión.

De bajarte o seguir en el vagón esperando aprender y disfrutar de todo lo que el viaje te depara.

Estas son algunas de las emociones que te esperan si optas por VIVIR tu vida, por emprender tu sueño.

¿Por qué opción optas?

Puedes comprar “Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde” a través de este enlace.

¿Cómo jugar mejor tus cartas de la vida?

Gran parte del dinero que ganarás al póquer no procederá de la brillantez de tu juego, sino de la ineptitud de tus oponentes” decía  Lou Krieger.

He aprendido más a través del póker últimamente que en algunos cursos o libros de referencias mundiales.

Creo que una buena clase de póker, nos enseñaría muchas cosas de nosotros y ayudaría en la vida, más que otras cosas que creemos que son imprescindibles en nuestra vida, y no sirven para nada.

¿Qué es el póker?

El croupier  (la vida), te reparte dos cartas, al igual que a todos tus compañeros. De ti depende como jugarlas. Durante la partida, la banca, te va dando nuevas cartas/situaciones, en las que si quieres ganar, tendrás que apostar.

Pero no estás solo, tienes a tus compañeros de mesa. En la vida pueden ser, tus compañeros de trabajo, amigos, o simplemente gente que lucha como tú, por un sueño.

Pero lo que distingue a este juego son dos cosas:

.- No es un juego de suerte, solamente.

.- Es un juego de constancia.

Podríamos pensar que al ser un juego de cartas, no ganaremos si no tenemos mejores cartas que nuestros rivales.

En la vida, nos han enseñado que tenemos que ser mejores que los demás, sacar mejores notas para alcanzar, tener los mejores títulos, lo mejor de lo mejor…

¿No conoces a nadie, que a pesar que las circunstancias decían que no era posible, con una sola carta, una sola acción, se llevó el éxito?

Seguro que si. Personas que dijeron SI, cuando los demás, por miedo, por no arriesgar, teniendo mejores cartas que ellos, no lo hacían, llegando a perder la oportunidad de alcanzar sus sueños a pesar de estar mejor preparados que el que dijo SI.

La vida muchas veces se gana y otras se pierde, por solo una carta.

No importa las ganancias a corto plazo cuando lo importante son las de largo plazo.

Somos personas, que si no alcanzamos el éxito al primer intento, tiramos la toalla. Pero si nos damos cuenta, en el póker, en una mano podemos perder un montón de fichas, pero en la siguiente recuperarlas con creces, llegando mano a mano, a la final.

Podrás perder una batalla, pero todavía no habrás perdido la guerra.

Nos hacen creer, que la vida, es un juego con información perfecta. Que no podemos tomar una decisión hasta que no tengamos todos los datos al respecto. Y hasta jugamos a “tarotista”, creyendo imaginar cuanto habremos facturado dentro de 5 años a través de un plan de negocios, o cuantos seguidores tendremos en nuestras redes sociales.

Y aunque nos digan que a través de ser empáticos, descubriremos cómo siente, como piensa, qué intenciones tiene nuestro contrincante…Te aseguro que NUNCA podrás saberlo al 100%. Quizá intuirlo, quizá con el paso del tiempo puedas saber, por experiencias anteriores, como puede actuar, pero siempre te puede sorprender.

Así que tanto en el póker como en la vida, nunca jugarás en tus manos con la información perfecta.

No lo harás, porque la vida es incertidumbre.

Y es en el miedo, en el no saber donde pisar, en qué hacer, donde desarrollamos habilidades como:

La paciencia.

Tan denostada en estos momentos de la vida, en la que si no consigues algo AHORA MISMO ya te consideras un fracasado. El póker, como la vida, te enseña, que todo llega cuando nosotros queremos, sino cuando tiene que llegar. La paciencia te ayuda a desarrollarte, conocerte, y disfrutar de un camino, que hacías hasta la fecha con el piloto automático puesto.

Foco y concentración.

Cuando estamos viviendo, que no sobreviviendo, estamos focalizados en lo que queremos hacer y sentir. Absolutamente concentrados en el camino, en la planificación así como recuperando la motivación cuando la hemos perdido

Cuando estamos a lo que es tamos, estamos focalizados y concentrados. ¿Y lo demás? Ya puede caerse una silla que ni nos enteraremos.

Así como la paciencia, el foco, concentración, la disciplina (se persistente y constante hacia un objetivo, cuando estamos jugando con nuestras cartas, tenemos que saber que la energía no es ilimitada.

Tenemos que saber que habrá días, que el cuerpo nos diga basta, y necesitemos recargar pilas. Es imprescindible hacer paradas, observar a tu alrededor, la perspectiva, y seguir adelante.

Y si, hasta en la vida, nos encontramos con faroles.

Pensamos que hay gente que tiene grandes cualidades, cartas en su haber, títulos o que nos ayudarán a resolver ese problema que tanto nos apesumbra, pero nos acabamos dando cuenta, que en el fondo son un “vendehúmos”.

No creas que con aparentar, tienes la vida resulta. Como te he dicho, podrás ganar una batalla, pero sabiendo los demás, que no eres lo que aparentas ser, el “chollo” se habrá acabado.

Si, en el póker también es un juego de suma 0, uno gana y el otro pierde, como en los negocios, o cualquier otro juego de cartas, pero no hagas lo que no te gustaría te hicieran a ti, como norma.

La vida, nos va dando cartas, y depende de nosotros el cómo jugamos con ellas.

El póker te enseña:

.- Que hasta con una sola carta, puedes ganar la batalla. No anheles el póker cuando quizá esa carta que tienes tumba a todos tus contrincantes.

.- El éxito es cuestión de foco, constancia y gestión de tu energía.

.-La empatía, el conocer los gestos de los demás, ayuda, pero nunca creas que podrás llegar a conocerlos al 100%. La vida siempre te da sorpresas.

.- Todo depende de ti. Todo depende de cómo uses tus cartas.

.- A qué no está todo perdido si has perdido una batalla, siempre quedará la guerra por vencer.

.- Necesitarás un poco de suerte, pero llegarás a la meta, con la maestría de la experiencia, del aprendizaje constante

Pero hay una cosa que me gustaría que no olvidare que el póker me ha enseñado. Habrá manos en las que sentirás que no jugaras, en las que no lo ves factible..Pero en la mano que sientas que SI tienes que hacerlo, LUCHA porque si no tendrás todas las papeletas para morir el 1º de todos.

Moraleja: No juegues en todas las manos de la vida, pero en la que juegues, hazlo para GANAR.

Os recomiendo el libro de Leo Margets: “Juega bien tus cartas. En la vida y en los negocios

¡¡Las razones son basura!!

El tiempo es ese juez insobornable que da y quita razones” dice José María García.

Dame una razón…Quiero unas razones convincentes ante los hechos…Razóname lo que acaba de suceder… No hay razones para explicar lo que acaba de suceder…”

Vivimos en el mundo en el que depende creer o no, en función a las razones que nos den los demás, de las razones que demos a los demás.

Pues creo que una RAZÓN ES UNA EXCUSA BARATA PARA OCULTAR NUESTRO VERDADERO DESEO.

A través de ellas ocultamos nuestras verdaderas emociones, intenciones.

Escuchaba al lado mío una conversación de una pareja, que decía:

.- Dame una razón para entender por qué has hecho lo que has hecho.

.- Es que yo no quería

No sé cómo acabo la conversación, ni la relación, ya que entró la persona con la que había quedado, pero la sensación que tenía, era que cualquier cosa que le dijera, sería una EXCUSA.

Hagamos un ejercicio.

Preguntante a lo largo de esta semana, cuantas razones, cuantas explicaciones has tenido que dar a los demás, sobre tus acciones, tu comportamiento o no comportamiento. ¿Ya?

Y ahora siendo sincero contigo mismo, dime cuantas de esas razones que has vertido, eran verdad.

Sé que me dirás todas, que la culpa la tuvo el trafico, que fue el cliente el que hizo que no vendieras o que tu suegra es la que provoco te doliera el estomago…

Siempre utilizamos las razones, para dar prioridad a nuestro comportamiento. Siempre tenemos la razón nosotros, nunca daremos la razón a otras personas o diremos que nosotros tuvimos la culpa.

¿O es que alguna razón de las que diste esta semana, dijiste que tú eras el único responsable? ¿Tienes el valor de reconocer que no quieres ir a esa reunión o ver a esa persona, y no poner la excusa de llegar tarde?

Seamos sinceros, siempre que llegamos tarde a una reunión con amigos “pesados”, siempre que no queremos ir a casa de la suegra o llegamos “un poco” tarde al trabajo, siempre daremos razones, que nos “salvaguarde” la posadera, es por un motivo mucho mayor que un simple atasco o que has salido tarde de un reunión.

¡¡SEAMOS SINCEROS Y COHERENTES, POR FAVOR!!

Ése “la culpa la tuvo el trafico, es que no entendí lo que me pedía o no tengo tiempo para quedar.” tienen una característica en común. Somos seres humanos que vemos la realidad según nos interese.

No vemos el mundo como es, sino como nosotros CREEMOS QUE ES. Es decir, vemos el mundo a través de nuestras creencias, adquiridas y creadas. Por lo tanto, todo aquello que este fuera de nuestras creencias, creeremos que es algo imposible o que nunca llegaremos a verlo. Aunque realidad lo tengamos a nuestro lado.

Al ver la realidad según nuestras creencias, las razones que siempre expongamos estarán basadas en ellas. Y aunque estemos confundidos, lo rebatiremos hasta quedarnos exhaustos porque, porque nos hacen creer que si dudamos de nuestras creencias, nos empezaremos a preguntar quienes somos, y no está muy bien visto en estos momentos de edad “in-madura”.

Como podrás observar, son nuestras propias creencias, quienes nos detienen

Vamos con la familia porque aunque no nos apetezca por ahí, no vaya a ser que se enfaden…Vamos a ir al cumpleaños de esa pareja que no aguanto, porque si van todos, y no voy yo, se dará cuenta que nos los soporto…”

Nuestras propias creencias de “quedar bien ante los demás, de ir a un evento que no quieres, por el qué dirán, porque te puedan “excluir” del grupo o tachar de diferente. Así que cuando damos razones en muchas situaciones, suelen ser, como he dicho al principio del artículo, unas excusas muy bien pintadas, pero difíciles de creer.

Decimos lo contrario a lo que realmente sentimos.

Hace poco me decía una amiga, que opinaba igual respecto a las razones., que quedaba con una amiga por la “rutina” que se había creado años atrás, pero en realidad, a día de hoy, no le apetecía nada verla por esa “obligación” creada y no se fuera a enfadar, pero ya no era la misma situación.

Hacemos lo contrario a lo que en el fondo nos gustaría hacer, pero aún así gritamos a los 4 vientos, que somos libres de quedar y hacer lo que queremos.

Todo por miedo, todo por seguir haciendo caso a “creencias arcaicas” que nos limitan en vez de hacernos flexibles.

Durante todo el día tomamos acciones. Y las elegimos en razón a las razones que mejor vayan en nuestro beneficio o menos “daño” puedan hacernos a nosotros o a los demás.

¿Verdad?

Pero ¿Cuánto tardamos en tomar una decisión? Horas por no decir días, dependiendo de la decisión que tengamos que tomar. Aunque tengamos toda la decisión en nuestras manos, tenemos miedo a tomarlas.

“Y si escojo esta oferta…Pero y si la otra es la mejo…Pero si escojo esta, podré causar un daño a esta persona…” ¿Te has sentido identificado en algún momento?

Nunca sabremos cuál es la mejor decisión hasta que tomemos la opción de escogerla sin MIEDO AL FRACASO NI AL QUE DIRÁN.

Nunca lloverá a gusto de todos, nunca sabrás hasta donde puede llevarte o si acabarás consiguiéndolo, pero si sabes una cosa, lo que deseas de verdad a pesar de todas las circunstancias.

Si tuvieras que tomar una decisión, dos opciones y una bomba que en 10 segundos explotará si no la tomas en coherencia a lo que sientes. ¿A qué la tomarías rápido?

Dando razones a nuestros actos, decisiones, que en muchos casos ni nosotros nos las creemos, vamos por la vida de forma errónea

¿Mi recomendación?

.- Cuando damos una razón, suele complicar la situación. ¿O es que tu madre o pareja, no ha visto que le estabas mintiendo cuando estabas dando una razón que no era la correcta?

.- Si no nos gusta lo que está pasando en nuestra vida, ¿Por qué no hacemos lo que esté en nuestras manos, para cambiarlo? Ya no tendríamos que usar pretextos para hacer cosas sin ganas, obteniendo resultados mucho más satisfactorios

Sé que los gurús del coaching me dirán: “¿Cómo sería un mundo sin Por qué? Sería una locura”.

Habría un PORQUE, haríamos todo en función de lo que nosotros sintiéramos, no de lo que los demás esperasen de nosotros. Sin pretextos, sin expectativas, confiando en las acciones que tomemos, aprendiendo de ellas y las relaciones con los demás, seguro que serían más fluidas.

Somos nosotros mismos quienes nos detenemos ante un sueño, ante la vida. Nos damos muchas razones que nos llevan a intentar las cosas y no al hacerlas.

Todo por razones, que son excusas mejor vestidas.

¿Qué piensas tú al respecto? ¿Qué razones te das para no hacer algo? ¿Por qué?

Podéis adquirir “Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde” a través de este enlace.