¿Y si la clave fuera pensar en pequeño?

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¿Y si estuvieramos equivocados?

¿Y si realmente no se tratase de pensar en grande, sino en pequeño?

Lees sin parar y más ahora con el comienzo del año, que hay que pensar en grandes. Que hay que tener grandes expectativas para empezar el año con ganas, ilusión y motivación.

Y gracias a eso, soñamos que tenemos un cuerpo increíble. Y no a finales de año, sino al mes siguiente. Soñamos que somos los p*** jefes del imperio empresarial que nos merecemos con la idea que tenemos. Y hasta Jeff Bezzos es amigo nuestro.

Soñar en grande, ¿Tiene sus beneficios? SI, pero creo que en la mayor parte de las ocasiones, produce más frustración que motivación.

¿Por qué?

Porqué ya que nos ponemos a soñar, que queremos que sea ya. Creemos que no nos merecemos menos, ya que hemos soñados, que sea para ya. Además ¿Por qué no tener algo ya que queremos y que sentimos que nos merecemos?

Sin embargo, si te das cuenta, cuando soñamos en grande, acabamos soñando como cientos de personas que están haciendo lo mismo que tú.

Sueñan de la misma manera, con el mismo proceso. Y esperando el mismo resultado que tú. ¿Y todos los sueños se pueden hacer realidad?

Ojala fuera tan fácil pero no es así.

Y lo único que conlleva es a frustración, mediocridad y no querer volverlo a intentar más.

Los sueños se desvanecen y la motivación se va a tomar viento.

¿Y si tratáramos de soñar en pequeño?

Siempre que lo digo piensan que soy negativo, que siempre hay que soñar en grande, siempre hay que pensar que podemos pelear con Amazon o Google. Que si no sueñas en grandes, ¿Para que soñar?

¿Y si los mejores sueños son los más pequeños?

Aquellos sueños que han crecido y se han acabado convirtiendo en sueños impensables, siempre comenzaron soñando en pequeño. Y con una característica en común, no soñaron ni pretendían que se convirtieran en lo que se han convertido.

¿Con que soñaban?

Con poder hacer lo que siempre habían querido hacer, vivir de su pasión. Pero sobre todo dando lo mejor de si mismos a los demás.

No tenían ninguna intención más allá que la de sentirse realizados.

Y todo esto lo podemos aplicar a cualquier proyecto que tengas.

Cuando queremos perder peso y vemos que no hemos perdido esos 15 kg en un mes, nos echamos para atrás, tiramos la toalla. Pero cuando vemos que poco a poco estamos perdiendo kg, cogemos más y más motivación, queriéndonos superar más y más.

¿A qué no es lo mismo?

Pero los gurús de hoy en día, nos dicen que tenemos soñar en grande, que es el único método para romper con las creencias , con las normas…. Y yo no estoy de acuerdo.

Sueña con algo que aunque sea su tamaño pequeño, para ti sea enorme, porque es lo que realmente te hace feliz.

En la vida, no se trata de «tamaño grande o no ande», sino de que te haga feliz a ti y seguro que darás un valor diferencial ante los demás.

Ese es el principio del comienzo de todo.

¡Todo parece, poco es!

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Sé que lo que voy a decir muchos principiantes de influencers, los considerados Community Managers y todo aquel experto que pone en sus redes sociales todo lo que hace para aparentar un éxito con el que sueñan pero nunca obtendrán:

AL ÉXITO SE LLEGA EN SILENCIO.

No olvidaré una conversación que tuve hace poco con una «profesional». Me decía que no entendía porqué no decía mis existos en las redes sociales, con quien había quedado a tomar un café o que me tenía que hacer fotos con todo el mundo.

Tenía que aparentar más que ser.

Un lema que se ha ido expandiendo como la pólvora. Pero lo peor de todo ha calado mucho.

Ves muchos profesionales, por llamarlos de alguna manera, que nos dicen que tenemos que parecer que somos profesionales, que somos expertos.

Da igual lo que digamos, da igual lo que opinemos nosotros, da igual lo que sea, tenemos que parecer. Y eso de ser, ya se verá. Porqué si mientras la gente me compra y no hace falta ser, seguiré pareciendo.

Por eso llenamos las redes sociales, sin saber qué sentido tiene, que nos han llamado para hacer proyectos, que nos ha llamado una gran empresa, pero luego eso que decíamos, no sale por ningún lado. Otros aceptas etiquetas que siempre habían criticado todo pero ante todo que te paguen haciendo algo que criticabas.

He visto llegar a hacer autenticas locuras que sobrepasaban la vergüenza ajena, solo por aparentar ser un profesional.

Cuando tu misión es aparentar y no ser. Llenas tu vida de ruido, porque cuando más ruido parece que hagas , más éxito los demás creen que tienen.

Una recomendación, antes de creer, rascar un poco. Y aún así seguir rascando antes de creer. Pero aún así seguimos aplaudiendo a politicos que nos mienten, nos roban y todo porque cuanto más ruido hacen, seguiremos creyendo que son los salvadores de nuestra nación.

¡ASÍ NOS VA, CREYENDO QUE A CUANTO MÁS RUIDO, NOMBRES IMPRONUNCIABLES, MÁS EXITO TIENE UNO!.

Cada día me asusta menos lo que es capaz de hacer el ser humano por éxito. Y si hay que humillar a otro ser humano para conseguir un aplauso, se hace, como recientemente llegue a ver.

Pero no solo en el mundo de la sociedad o profesional, alentamos el ruido para parecer algo que no somos.

En el mundo personal, también.

¿O es que no te has encontrado a personas que te cuentan unas historias que te encantaría vivir a ti y luego te has enterado que no eran como lo decían? ¿O es que no te has encontrado con personas que querían impresionarte con historias increíbles y dotes que luego no eran tal cual?

No es la primera vez que lo digo en este portal, conozco personas que no tienen redes sociales o no las usan y si que las puedo considerar personas de éxitos.

Son humildes ante sus metas alcanzadas, no hablan de las personas con las que se relacionan y ni mucho menos se sacan fotos con ellas. Y alguno si lo vieras no creerías que es quién es.

Son personas que no hacen ruido, solo tienen una misión, hacer realidad su sueños, luchar por su pasión. Y siempre desde la coherencia.

¿Han alcanzado el éxito sin ser una orquesta desafinada que solo produce ruido a cada paso que dan? SI

¿Cómo? Con trabajo, esfuerzo y tesón.

Los resultados son los que producen una buena sintonía. No cada acción por simple o mentira que se le intuya.

Nos encanta hacer ruido porque pensamos que así estamos ocupados, que tenemos una vida llena de éxitos, que la gente nos quiere y que más ruido siempre llamará a más ruido.

La experiencia en este mundo y en la vida en general, que los que producen ruido son los que MÁS DESAFINAN.

Los que más miedo tienen a caer, a que no les suene el teléfono y más afán tienen de poner en su bio palabras que no entienda nadie.

Son los que más se quejan de la vida cuando no van las cosas como ellos esperaban pero a la mínima de cambio, ya se olvidan de todo, hasta que les has ayudado.

Yo no te estoy diciendo que no digas nada. Porque quizá en una idea te pueda ayudar una persona y por no decir nada, es el principio de un fracaso.

Lo que te estoy diciendo es que trabajes. Que luches por lo que quieres, que seas de verdad y no tengamos que distinguirte entre el humo que te rodea. Que los demás hablen de ti, pero sobre todo que lo hagan tus resultados. Y no una orquesta desafinada que solo produce rechazo y dolor de cabeza.

En silencio se trabaja mejor.

Entre suspiro y suspiro, la vida se va consumiendo

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Nos pasamos la vida suspirando.

Suspirando por:

  • Por la palmera de chocolate que nos gustaría comernos y no lo hacemos por cualquier excusa
  • Porqué esa persona nos haga caso que nosotros se lo hacemos a ella
  • Porqué nos salgan bien las cosas aunque no hagamos un esfuerzo porque así vayan .
  • Porqué salgamos esta noche por ahi y por fin liguemos.

Y así nos pasamos la vida, suspirando.

Suspirando principalmente por sueños. Sueños que nos gustaría hacer realidad , situaciones que nos gustaría vivir.

Y mientras tanto la vida se nos está yendo de entre la manos.

Dejemos de suspirar y empecemos a actuar.

A reconocer que nos encanta el dulce pero si queremos mantener un cuerpo equilibrado deberemos hacer luego ejercicio. A reconocer que esa persona nos tiene loco, aceptar nuestras emociones y si todavía no se lo hemos dicho, a decírselo a la cara. Y que pase lo que tenga que pasar.

Suspiramos, ¿Pero hacemos algo al respecto?

En la mayoría de las veces NO porqué creemos que algo imposible o un tabú.

Un suspiro es la mayor muestra de que no nos aceptamos, que no creemos en nosotros mismos, porque lo que tenemos en frente siempre será un sueño que nos llevaría a la felicidad, convirtiéndonos en ese momento unos frutados, amargados de la vida.

Deja de quejarte, deja de suspirar y esa energía que expulsas transfórmala en acción, en ilusión y motivación.

Dejar de quejarte y empezar a actuar, es el principio de tu empoderamiento y la confianza en ti mismo.

Quizá descubras que no era un sueño para ti o que te habías dejado llevar por las ilusiones pero sin ver la realidad….

Podrán pasar muchas cosas, pero una no ocurrirá más, gastar tu vida suspirando. Porqué ahora la invertirás actuando.

¡Somos más de sprint que de maratón!

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Me da igual que tengas condiciones físicas o no, ya que todos somos más de sprint cuando en realidad tendríamos que ser de maratón.

Somos altruistas, desde luego. Pero luego se nos olvida rápido, pensando que ya hecha la acción, ya podemos tener la conciencia tranquila.

Somos compasivos, claro que si. Pero ¿Quién se acuerda de los sanitarios desde que ya no aplaudimos desde las 8 de la tarde? Ahora les partimos la cara.

Somos amorosos, los que más. Pero luego con el paso del tiempo , cuando nos damos cuenta que la otra persona no era como esperábamos o como queríamos cambiarla, si te he visto no me acuerdo.

Somos muy amigos de nuestros amigos, los amamos con locura. Pero cuando ya no hacen lo que nosotros queremos, cuando nos actúan como nosotros querríamos que lo hicieran , esa amistad que iba a durar para siempre, se esfuma más rapido que lo que canta un gallo.

Somos muy pasionales, pero cuando encontramos otro divertimento, nos olvidamos de lo que habíamos hecho y dicho antes.

Somos seres de sprint, cuando en realidad tendríamos que ser de maratón.

Cuando tenemos algo delante de nosotros, lo que queremos disfrutar ya, darnos a los demás ya, queremos dar nuestra mano ya… ¿Pero que pasa con el paso del tiempo?

Que a la semana ya nos hemos olvidado de lo que hemos vivido y hasta hecho.

Tenemos la memoria muy corta y luego nos preguntamos porqué nos consideramos infelices, que no tenemos éxito en la vida personal o profesional ..

La vida y todos los aspectos de la vida son una verdadera maratón, en la que empezamos con ganas de llegar a la meta. Pero que tiene caídas, rotondas que nos despistan, pequeños éxitos que nos alientan a seguir hacia la meta y conversaciones que debemos tenemos si queremos seguir.

Somos de sprint porque ya solo pensar en la maratón nos produce cansancio. Pensar que nos tenemos esforzar, que tenemos que ser constantes, sufrir caídas, cosas que no queremos oír o cambiar de actitudes para seguir en el camino..

Tenemos una memoria a corto plazo, pensando que haciendo pequeñas acciones que no nos molesten mucho, ya estará todo solucionado. Y así no son las cosas.

Para vivir de verdad, tenemos que tener más visión de largo camino, de aceptar que nos caeremos, de que nada es para siempre aunque nuestra intención sea llegar a la meta juntos.

Dejemos de vivir todo de forma explosiva y vayamos cocinándola poco a poco.

Porque la vida requiere más maratón que de sprint.

¡Enchufe redondo para clavija cuadrada!

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¿Por qué está el ser humano en la tierra? Para encajar en el hábitat en el que se encuentre.

Ya no hace falta hacer más investigaciones, meditaciones o libros de motivación, ya hemos descubierto la respuesta que tantos siglos nos ha rondado y no sabíamos responder.

Nos pegamos la vida no buscando la felicidad o el éxito. Nos pegamos la vida queriendo encajar, cuando realmente el ser humano lo que quiere es destacar.

Queremos encajar en un grupo de amigos, en el trabajo, en la familia… no buscamos la felicidad, no buscamos el éxito, buscamos encajar.

Y estamos en el camino incorrecto, LO SIENTO, alguien tenía que decirtelo.

¿Por qué te preguntas que si teniendo el método para ser feliz y las herramientas no lo consigues?

¿Por qué no entiendes que esa persona no te quiera si haces lo que sea por complacerla?

¿Por qué no entiendes cómo no te aceptan en el grupo?

PORQUÉ TODOS SOMOS UNOS ENCHUFES REDONDOS PARA UN MUNDO DE CLAVIJAS CUADRADAS.

Y hasta que no lo aceptemos , eso que llamamos felicidad, éxito o bienestar no lo conoceremos.

Ya ha venido la nueva normalidad, ya ha podemos salir e ir a los campos de futbol como hacíamos siempre. Ya podemos dejar de pensar qué nos está pasando, cuál es el motivo de que pensemos así o ver la realidad como es y no como nos gustaría que fuera.

Otra vez tenemos que volver a encajar en los demás, a intentar que nuestro enchufe redonda entre en una clavija cuadrada. Y luego nos reimos que diciendo que somos el ser humano que tropieza dos veces en la misma piedra. Añadiendo, dos , tres y más veces.

Buscamos encajar cuando en realidad es algo imposible. Porque aunque lo creamos, siempre habrá algún momento en el que un sueño nos vendrá y le diremos no, porqué eso no encaja en lo que consideramos normal. O una relación que no encaja en los estereotipos que conozco y la rechazamos no vayan a disgustarse los demás, cuando en realidad es nuestra felicidad la que está llamando a nuestra puerta.

Dejemos de buscar encajar en algo imposible. Nunca lo conseguiremos. Y por mucho que lo creamos , siempre habrá alguna incomodidad que nos diga, «realmente no encajas porque otra cosa te está esperando en la que si lo harás».

Y todo empieza por aceptarse uno mismo .

Cuando lo haces , cuando gritas «Soy un enchufe redondo en un mundo clavija cuadrado«, lo primero que te ocurrirá, es una sonrisa nerviosa. Son los nervios que te están diciendo, » vienen curvas pero sobre todo viene tu felicidad».

Después empezarás a ver cosas que hasta la fecha no te habías dado cuenta. Empezarás a ver detalles que te interesan, cuando antes habían pasado desapercibidos.

Empezarás a ver tus relaciones de otra manera. No es que te vuelvas más exigente y quieras gente perfecta a tu lado, pero si acorde a lo que sientes de verdad, a lo que quieres.

Y así te pasará con todo, tu visión de las cosas será diferente. Pero sobre todo te irás a dormir, muy feliz, muy tranquilo.

Buscamos el bienestar y es simplemente eso, algo muy sencillo, reconocer que somos enchufes redondos queriendo entrar en clavijas cuadradas.

No se trata de encontrar la tuya, sino de aceptar lo que eres, de gritar a los cuatro vientos lo sientes y quieres. Y a partir de ahí, la niebla que hayas tenido en tu vida, empezará a desaparecer, empezando a aparecer, esas clavijas en forma de personas, pasiones, situaciones que realmente soñabas, querías y anhelabas.

Impulsemos que somos diferentes. SI sabemos que no somos cuadrados y si redondo, ¿Por qué no lo explotamos?

Eso es la vida, encontrar la clavija que encaja en tu enchufe, no intentar encajar en una clavija que por mucho que lo intentes, nunca ocurrirá nada.

¿La mejor propaganda? La del miedo.

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«Nos regalan miedo para vendernos seguridad»

« El futuro que viene… Si no haces esto, tendrás problemas…Si no tienes una marca con influencia, serás uno más…Los peligros del mundo interconectado… La búsqueda de ser uno mismo es peligroso…»

Todas estas afirmaciones, que vemos normalmente en los medios de comunicación, en redes sociales o son nuestros propios familiares nos los dicen «Por nuestro bien».

A día de hoy todo es venta.

Vendemos nuestros cursos, libros, experiencias que te ocurrirán si trabajas para nosotros o hasta relaciones de pareja (¿O no has visto memes que dicen que tras dejar a una persona no volverás a encontrar a nadie mejor que ella?)…. Todo es venta.

¿Y cuál es la mejor técnica de venta?

La del miedo.

¿Qué hacen a día de hoy los medios de comunicación para que hagamos algo? Decirnos que si no lo hacemos tenemos un porcentaje de probabilidades mucho más alto de morir que los demás, que nos quedaremos atrás o habrá una brecha…. ¿Qué hacen para venderte el curso del momento? Seguro que hacerte ver que si no acudes a él o al evento del año, te perderás algo increíble, el santo grial para tu felicidad.

¿La mejor propaganda? La del miedo.

¿Qué nos hace esta propaganda?

Lo que hacen es apelar a la emoción que más le gusta al cerebro, el miedo.

El miedo a no ser como los demás, a no tener lo que los demás tienen o están teniendo, a no alcanzar lo que los demás están alcanzando…

Y como no queremos ser los únicos que no tengamos eso que nos promete el curso de moda o esa felicidad que nos promete esa persona, allá vamos.

Vamos a lo primero que nos promete seguridad, tranquilidad y «beneficios» de forma rápida.

¿Y mientras tanto pensamos? ¿Pensamos, investigamos si eso es lo que realmente nos interesa?

¡NO!.

No pensamos si eso es lo mejor para nosotros, si va acorde realmente con lo que queremos hacer en este momento presente y para nuestro futuro… No pensamos, solo lo queremos ahora y ya, porqué la incertidumbre, la soledad, el no éxito… da mucho miedo.

No soy un experto en técnicas de ventas, pero yo me pregunto ¿No nos iría mejor si en vez desde el miedo vendiéramos desde los beneficios que produce esa experiencia o producto?

Si vendemos desde el miedo, vendemos desde la parálisis, la comparación y la mediocridad.

Si vendemos desde los beneficios, vendemos hacia el futuro, la motivación, desde la diferenciación y un estilo de vida único entre la mediocridad.

Pero nada, seguiremos viendo mensajes que si no acudes al evento, compras el curso o vienes a nuestras instalaciones, vendrá el coco y te comerá… Pero si, que no nos digan que no somos creativos, diferentes, pero siempre hacemos lo mismo que los demás… ¡¡Y así decimos que queremos avanzar!!

¿Y tú qué opinas?

La verdadera innovación eres TÚ

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«La mejor manera de predecir el futuro, es crearlo» decía Peter Drucker

No hay día que no hayas visto en los medios de comunicación o alguien te haya dicho algo en que la palabra innovación haya estado presente.

Ahora todo es innovación.

Hay que ser innovadores, hay que tener productores innovadores, hay que tener ideas innovadoras, si no somos innovadores, se nos comerán el «turrón» quien menos lo imaginemos.. Frases y situaciones que oímos cada día y más con motivo de la pandemia que estamos viviendo.

Pero preguntándole a personas durante esta semana, ¿Qué te viene a la cabeza cuando se habla de innovación?, las respuestas han sido casi siempre las mismas:

» Tecnología, creatividad, es algo imposible, yo no soy creativo…Eso sólo para ingenieros, informáticos Eso va sobre robots que nos van a quitar el trabajo..»

Son algunas de las contestaciones que he ido recibiendo, que demuestran que la innovación se relaciona con:

.- Robots

.- Miedo a no ser algo que nos pide las circunstancias que deberíamos ser si queremos que nuestro futuro no sea tan bonito como deseamos.

La innovación no es solo aplicable al mundo de la tecnología, sino a todos los aspectos de la sociedad que puedas imaginar. Desde la empresa, a la escuela como a nuestra vida privada. Todo puedes ser foco de innovación.

Se relacion la innovación con tener grandes ideas, con realizar grandes cambios en nuestra vida, en la empresa. Y estamos muy confundidos. ¿O es que un pequeño cambio en tu vida no supuso un gran cambio a posteriori?

¡Ya has innovado y no te habías dado ni cuenta!.

Pero antes de todo vamos a definir que es innovar.

Cuando tu creas algo y alguien te lo compra a ti y no a la competencia. Ya estás innovando.

Tranquilo, no te estoy llamando producto. Pero es algo que hacemos sin darnos cuenta, muchas veces a lo largo de nuestra vida.

Cuando la chica que te gusta te dice SI a una cita respecto a los demás pretendientes, has innovado. Le pareces diferente respecto a los demás.

Cuando tu empresa te contrata a ti respecto a los demás candidatos, ellos te consideran innovador, diferente. Y por eso te contratan.

Si nos damos cuenta, en muchos momentos de nuestra vida, hemos sido innovadores. Y no hacía falta crear un robot para que nos limpiara los dientes sin ningún esfuerzo.

¿Qué hemos hecho?

SIMPLEMENTE SER NOSOTROS MISMOS.

No ha hecho falta la ayuda de Google o aprender a ser creativo, simplemente hemos sido nosotros mismos.

¿A qué ya no nos da tanto miedo eso de la innovación?

Vivimos en el que hay expertos de todo, de marcas personal, de felicidad, de talento, de cómo hacer el mejor pan, en definitiva, de cualquier cosa… Hasta a los Gobiernos les damos esa etiqueta de expertos y las ultimas noticias mundiales demuestran que no es así.

Y como nos han enseñado que quien tenga el cartel de «experto» tiene que saber más que nosotros, no dudamos, creemos en ellos digan lo que digan.

Al darles ese poder , nos estamos rebajando nosotros. Creemos que no llegaremos a su nivel, a sus ideas o éxito.

Si tuviéramos un poco de pensamiento crítico, que bien nos iría a todos.

Innovar no es tener un Master en una universidad de nombré impronunciable. Quizá te pueda ayudar para algo pero la innovación es mucho más que eso, es una ACTITUD, como bien dice Ferrán Adrià.

Cuando sabias que te tenías que transformar, dejar atrás personas o hábitos y dabas un paso adelante, estabas innovando. Estabas teniendo la actitud de mejorar, de ir más allá.

En definitiva, estabas siendo tú.

Porqué cuando haces lo mismo que los demás, piensas igual que los demás y dejas a un lado lo que realmente piensas, igual que los demás, ¿Qué innovación va a haber en tu vida?

¡NINGUNA!.

Eso es la innovación, SER UNO MISMO.

Cuando eres tú mismo:

.- No quieres la mediocridad. Siempre quieres avanzar.

.- Sabes que quieres y no te fijas en lo que no quieres.

.- Sabes que las cosas se pueden hacer mejor y luchas por ellos.

.- Demuestras a los demás que se pueden hacer las cosas mejor. Eres inspiración y liderazgo para ellos.

.- Te mejoras continuamente.

Ser uno mismo en un mundo de fotocopias y en el que te relacionas con caretas según la moda que toque o el interés que necesiten, es pura innovación.

¿Y tú eres innovador o uno más?

¡¡En la mierda y con remordimientos!!

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«En este mundo las apariencias engañan, las palabras también, pero la esencia de una persona no miente…¡¡Se siente en el alma!!».

El día de las frutas y verduras, el día de la acción contra el calentamiento terrestre, el día de la tarta de chocolate, el día del técnico electrónico, el día del croissant….

¿Y para cuando el día de ESTOY EN LA MIERDA Y CON REMORDIMIENTOS?

No siento si te han ofendido las palabras que he usado. Es la realidad.

Vivimos en una sociedad, en la que hay que comprar libros que nos inspiren a «amarnos» como la solución a nuestros problemas, otros en los que nos enseñan las 10 obstáculos para ser felices si o si o tazas para empezar bien el día que al leerlas, ni el propio Hulk podrá con nosotros, por no hablar de formaciones que nos dicen que en menos de 2 días vamos a ganar 3.000 euros aun sin saber cómo…

Mientras en las noticias, te hablan de las enfermedades mentales que se están detectando con la pandemia, del aumento de suicidios que está sucediendo ( si señores, la gente se suicida ) o en el portal, año tras año, uno de los artículos más leídos «Yo no soy inútil». Pero eso sí, que nadie sepa que he leído el artículo y que vean mi nombre si mando un comentario, no vaya a ser que me señalen.

¿Qué coño estamos haciendo mal en esta sociedad?

Dejemos atrás cosas que a día de hoy se ven en cualquier red social, que por un precio módico nos harán capaces de andar entre las nubes o tener una marca que en menos de 2 semanas, podremos competir hasta con Google.

Vivimos en un mundo en el que nos importa más el que nos puedan decir los demás cuando les expresemos nuestros sentimientos o emociones en un momento determinado, que realmente el cómo estamos nosotros o si lo que sentimos es verdad o no.

Somos así. Ponemos en redes sociales y en Whatsapp fotos que nos hicimos hace años con gente famosa y crean que a pesar de las circunstancias, a nosotros no nos afectan, que nos va todo genial. O hablamos de lo que haga falta, aunque no hayamos estudiado de ello, porque no sepan los demás, que de lo nuestro, no nos va nada bien. Pero eso si, luego nos quejamos de que no cobramos, de que lo estamos pasando mal, del Gobierno, del Ministro de turno…Pero antes que los demás sepan que lo estamos pasando mal, que nuestras emociones son peores que una montaña rusa o que lloramos al irnos a … LO QUE SEA Y MÁS.

Creo que toda crisis del signo que sea, nos deja a los seres humanos con las «vergüenzas» al aire. Queriéndolas tapar como sea, no vayan a ver que no somos como decíamos ser.

Me canso de una sociedad en la que oculta sus emociones; en la que decir que lo estás pasando mal, en vez de ayudar, es una oportunidad para joder al otro ante los demás. Pero eso si, exige a los demás ser auténticos, originales, que digan la verdad….Me canso del estereotipo de que tenemos que levantarnos nada más caernos, (tanto te compadezcas tanto), que los chicos no lloran que solo deben pelear o que nunca hay otra posibilidad de alcanzar nuestra meta si nos han dicho NO a la primera.

Pero nos lo tragamos todo. Nos tragamos las frases como verdad indiscutible que hay que decirse cosas bonitas si queremos que el amor venga a nosotros, que no podemos llorar, si queremos que nuestros sueños se cumplan, que debemos aparentar gente de éxito si queremos que nuestra marca sea considerada como innovadora y nos contraten.

ESTOY HASTA LOS HUEVOS DE UNA REALIDAD FICTICIA.

Todos lloramos, todos nos cagamos en nuestro vecino del 5, todos creemos que somos infelices porque no conseguimos llegar a las expectativas que nos habíamos propuesto o porque no entendemos muchas cosas que nos pasan. Y ahora que estamos confinados, que no nos relacionamos con nuestros seres queridos, aún más que más la tristeza, el miedo, el lamento está presente en nuestra vida, queramos o no.

PORQUE TODOS, DE UNA MANERA U OTRA, TENEMOS UN APARTADO EN NUESTRA VIDA, QUE NOS SENTIMOS TRISTES. TODOS. Que cuando nos focalizamos en él, nos sentimos en la más absoluta mierda. Y yo también soy el primero que lo reconozco.

Sabemos cuál es ése apartado, pero otra cosa es reconocerlo. Y ya ponernos manos a la obra, es otro cantar.

Porque ahora la moda es ser felices, aparentar éxito aunque la economía vaya de puto culo, o a tus familiares les vaya mejor que a ti, o al menos eso parezcan. Nos callamos lo que nos pasa, pensamos que ya se pasará, que es una tontería. Y mientras tanto, la «burbuja se hace» cada vez más grande, hasta que explota en un momento que a lo mejor no era el más indicado.

Llevo una semana preguntando a gente, como definirían su vida. Y la gran mayoría la han definido así:

«En la mierda y con remordimientos»

Pero eso si, no lo digas a los demás como me encuentro, era la siguiente frase que me decían.

No eran una muestra grande de la sociedad que pueda asumirse que vivimos un mundo así. Pero ¿Cuánta gente habrá que no lo diga como se siente pero se siente identificado con esta frase? Y lo peor de todo, es: «Que no se enteren los demás, que tengo que seguir aparentando algo, que en el fondo no soy».

Hablamos de que tenemos una oportunidad única para crear una sociedad mejor, más avanzada, que trabaje más en equipo, creativa, y si vemos qué tenemos, solo observamos una sociedad con miedo, con arrepentimientos y que aparenta ser feliz con un éxito impuesto y no querido.

Basta ya de métodos rápidos para querernos, creernos que vamos a brillar más que Steve Jobs o que ya somos un experto en inteligencia emocional o coaching con un curso exprés de 20 horas cuando luego en casa tratamos de culo a nuestros familiares o «mentimos» a la gente que ha creído en nosotros.

¿Te sientes en la mierda y estás arrepentido?

¡¡COJONUDO, GRITALO, LLORA, GRITA, COMETE UNA PALMERA DE CHOCOLATE…!! Lo que te apetezca, pero asúmelo de una puñetera vez. Pero asúmelo, sabiendo de verdad porqué te sientes cómo te sientes.

Y eso no hace falta ir a ningún gurú exprés para que te lo diga, tú mismo lo sabes pero lo puedes sacar yendo al meollo de la cuestión.

¿Por qué me siento así? Por… Ahora que se que me siento así.. ¿Por qué me siento así…?..Y así hasta el verdadero meollo de la cuestión de tu rabia, frustración, miedo o arrepentimiento.

¿Ya sabes por qué te encuentras así? Genial… Y ahora puedes pedir ayuda si es un tema importante, pedir perdón a esa persona, en definitiva solucionarlo.

Mientras te quejes del gobierno o de Amazon, como culpables de tu infelicidad, no harás nada, no habrá cambios. Y mucho menos podremos avanzar como sociedad.

Pero si crees que es mejor «mantener en silencio» tus emociones, como decía el anuncio del Hemoal…allá tú.

Puedes estar hasta los huevos de todo y todos, arrepentido por algo que no hiciste o hiciste… es algo totalmente licito. Pero lo que es imperdonable, que no le pongas remedio a esa situación. Eso no es ser feliz, una persona de éxito…. eso es ser un frustrado patológico

¡¡El mejor método para dormir!!

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«El secreto de la creatividad está en dormir bien y abrir la mente a las posibilidades infinitas. ¿Qué es un hombre sin sueños?» decía Albert Einstein

«Apagar los móviles una hora antes de irte a dormir, tener pensamientos de agradecimiento por el día que has tenido, no irte a la cama con discusiones con tu pareja, contar ovejitas..»

Son cientos las recomendaciones que nos dicen que debemos realizar antes de irnos a dormir. Y más en estos momentos que estamos viviendo y viviremos, con la pandemia y la crisis económica.

El cerebro en momentos de incertidumbre, en los que no sabe por dónde le vienen…le cuesta conciliar el sueño.

Podemos hablar de la pandemia, otros será por estrés, por asuntos nos resueltos o conversaciones pendientes… Pero cada vez es más recurrente en mis conversaciones , frases del estilo: «Cada día duermo peor, no sé por qué será..».

Siempre he reconocido que una de las expresiones de mi falta de conocimiento de mi mismo, antes de mi «transformación», era la falta de sueño. Me costaba dormir, me costaba encontrar la paz para alcanzar el sueño.

Ahora duermo a pierna suelta, a pesar de los ruidos de los vecinos «jugando a médicos».

¿Cuál creo que es el mejor método para dormir?

SER COHERENTE CON UNO MISMO y como consecuencia , HABER HECHO LO MÁXIMO QUE PUEDES DURANTE TODO EL DÍA. Recomendación que da Dr. Miguel Ruiz, en su libro «Los 4 acuerdos. Un Libro de sabiduría tolteca» libro que recomiendo desde aquí.

Podrás poner la excusa que esa persona no sabes porqué no te contesta a los mensajes, te cagaras en que esa persona le ayudaste y ahora ha desaparecido, que tu jefe te ha echado una bronca que se oía hasta en el parking del edificio,…Podrás poner la «excusa» que tú quieras, pero cuando tú has hecho lo máximo que has podido hacer en esa situación, no habrá nervios, no habrá preguntas y llegarás a la cama con ganas de encontrarte con morfeo.

Hacer lo máximo durante el día es la mayor expresión de coherencia con uno mismo, la mayor expresión de tu felicidad.

Todo lo hacemos por una razón, sino no lo haríamos. Seamos sinceros.

Le hemos mandado el mensaje a esa persona a esa persona, porque tenemos un interés en ella. Y ahora que no nos contesta nos preguntamos ¿Qué habrá pasado? . Pues que a lo mejor se habrá dado cuenta que no eres transparente y pasa de ti. Y ahora tú no puedes dormir.

Si hubieras sido sincero, si fueras feliz, hubieras ido de otras maneras o no lo hubieras hecho. Y ahora no tendrias esos remordimientos de conciencia que no te dejan dormir.

Cuando tú haces lo máximo que puedes, duermes con la conciencia tranquila. Sabes que las cosas no cambiaran de un día para otro como a nuestro ego le gustaría. Pero lo harán.

Haces las cosas por que las sientes. Porque tu pasión por ese tema, por esa persona, quieres lo mejor para ella, no por los beneficios que te puede reportar. Pero te aseguro que si consigues algo, será mucho mayor de lo que te podrías imaginar.

Cuando haces lo máximo que puedes, nadie ni tú mismo, te podrás considerar una victima ni encontrarás excusas. Lo hiciste porque así lo sentías, creías que era la solución y por X motivos, no ha salido. Pues ya está, si no podias hacer nada más, ¿Por qué te das tanto mal? Y si lo haces es porque algo más sabías que podrias haber hecho.

Hacer lo máximo que puedes en tu día a día ayuda a desarrollar la creatividad. A ver más allá de lo que ven los demás y dar un paso adelante en pro de tu felicidad.

Hacer lo máximo que puedes en tu día a día ayuda a la humildad y reconocer tus fallos. A reconocer que has hecho lo posible e imposible por solucionar esa situación y que si no se ha dado el caso, ya no es problema tuyo. Tú has hecho lo máximo que has podido.

Cuando haces lo máximo que puedes en tu día a día, no estás trabajando. Estas disfrutando del camino que estás recorriendo, viendo las sorpresas que te da la vida, creando puentes entre la incertidumbre y agradeciendo de toda experiencias que sientes.

Cuando haces lo máximo que puedes, no hay obligaciones, solo pasiones.

Pero sobre todo duermes a pierna suelta, porque sabes que has hecho todo lo que estaba en tu mano, por ti y por tu felicidad.

¿Por qué no puedes dormir en muchas ocasiones?

Porque sabes que podrías haber hecho más en esa situación que no te deja conciliar el sueño, PORQUE NO HAS SIDO COHERENTE CONTIGO MISMO.

Durante una época de mi vida probé pastillas para dormir. Pero eso no me quitaba de la mente los problemas, seguían ahí, por muchas que me tomase.

Fue cuando empecé a ser yo mismo y por lo tanto cuando empecé a dar lo máximo en todo lo que hacía, en lo que me apasionaba, cuando empecé a dormir sin falta de nada y con la satisfacción de haber hecho siempre lo máximo posible en todo momento del día.

Cuando te vas a dormir con la sensación de haber dado todo lo máximo posible , te vas a dormir con el sentimiento de paz y tranquilidad por tu coherencia. Cuando te vas a dormir habiendo sido tú mismo en todo momento, estarás cerrando los ojos pero abriendo tu alma a tu felicidad.

¿Qué ocurriría en tu vida si hicieras todo lo máximo en tus acciones? ¿No te duermes porqué en el fondo sabes que no has actuado en coherencia con quien eres?

¡¡Somos más frágiles de lo que imaginamos!!

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«Lo pequeño es hermoso y eficiente al mismo tiempo, ya que a menudo el tamaño incrementa la fragilidad«. dice Nassim Taleb.

Ha venido una pandemia para darnos una buena bofetada en muchos sentidos.

Pero principalmente una muy interesante, que espero que sirva a partir de ahora para que cambien las cosas.

¿Y de que bofetada se trata?

DE QUE SOMOS MÁS FRÁGILES DE LO QUE APARENTAMOS SER.

Vamos por la calle como chulitos y chulitas haciendo parecer que somos algo en la vida. Cuando realmente no somos nadie.

Nos aprovechamos de la gente para que nos eleven a lugares que no nos merecemos pero que deseamos , por nuestros esfuerzos profesionales o personales.

Vamos diciendo a los demás que somos fuertes, que las circunstancias de la vida nos han hecho así, que nada nos importa y nada nos hace daño.

Y todo se nos viene abajo de repente.

Lo que decíamos que éramos, lo que creíamos que éramos , todo lo que habíamos hecho por aparentar ser alguien importante en la vida, se va de un momento para otro.

Se puede llamar «coronavirus», se puede llamar muerte repentina , se puede llamar detección de una enfermedad incurable… Se puede llamar lo que quieras, pero son esos momentos o situaciones que piensas que a ti nunca te van a ocurrir, te tocan.

Te das cuenta, que todo el esfuerzo por luchar por algo exterior a ti, quizá lo hayas podido conseguir, pero en ese momento, ya no vale la pena.

Te das cuenta, que todo esfuerzo para aparentar algo que querias aparentar, no vale la pena para la situación que estás viviendo o apunto de vivir.

Me importa poco seas un gurú, o una experta según Linkedin en algo que ni tú misma sabes que estás diciendo, seas famoso o el más rico del mundo, este virus nos está enseñando algo muy importante, somos más frágiles de la imagen que podamos dar a los demás.

Y eso tenemos que aceptarlo, te guste o no.

Luchamos por mierdas, luchamos por querer caer bien a los demás. Luchamos por aparentar algo que no somos y que muchas veces no queremos ni ser. Pero es lo que dicen los demás, es la «presión» de los demás para alcancemos algo que nos dará una «falsa» felicidad.

Y cuando nos hemos esforzado, cuando estamos disfrutando de esos premios, viene un bicho en estos casos y nos lo roba de un momento para otro.

No solamente esto , pensamos que tenemos las personas al lado, que siempre estarán junto a nosotros, porque somos quienes somos. No hace falta decir te quiero, no hace falta hacer detalles, no hace falta dar un simple gesto de cariño. Si ya están con nosotros, ¿Para qué?

Y de repente, esa persona se va. Y no puedes despedirte, no puedes decirle todo lo que querías haberle dicho. Te arrepientes de haberte callado, de no haberle hecho sentir todo lo que tú sentías por ella y todo porque lo dabas todo por hecho.

Mira haz lo que te de la gana con tu vida, sigue creyendo que eres la reina o el rey del mambo, que tienes que pagar las facturas como sea y dejando de lado a toda aquella persona que no te baila el agua.

Mira haz lo que te de la gana, pero no cuides a esa persona que está a tu lado porque te quiere de verdad, porque te respeta y quiere lo mejor para ti.

Mira haz lo que te de la gana, pero no eres inmortal. Eres más frágil que cualquier jarrón chino en manos de tus sobrinos de 1 año.

Lucha por ti, por lo que quieres, por lo que sientes y que le den a los demás. Porque te puedes ir en cualquier momento al barrio de allá arriba y te irás con la sensación de que podrías haber hecho más , que no has sido feliz y que has jodido a más gente que la que has hecho feliz. ¡¡Y que pena irte al otro barrio sin haber dicho un te quiero!! Pero lo peor de todo, no haberlo dicho muriéndote de ganas por haberlo hecho.

¡¡Qué pena no reconocer que somos más frágiles de lo que aparentamos ser!!.

Pero somos más frágiles, cuando hemos basado nuestra vida en tonterias, en creencias y en apariencias. En el exterior y no en el interior. Cuando somos nosotros mismos, no nos consideramos vulnerables, (palabra ahora tan cool) porque sabes que la vida es una suma de acontecimientos de los que depende de ti como enfrentarte a ellos. No te sientes vulnerable en esos momentos, te sientes fuerte, sabiendo que lo que tienes que afrontar es lo que tienes delante y que solo tienes el presente.

¿El futuro? Se empieza afrontando el presente.

No dejes nada en el tintero, no solo cuando te vayas para allá arriba, sino cuando te vayas todos los días a dormir.