¡¡El mejor método para dormir!!

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«El secreto de la creatividad está en dormir bien y abrir la mente a las posibilidades infinitas. ¿Qué es un hombre sin sueños?» decía Albert Einstein

«Apagar los móviles una hora antes de irte a dormir, tener pensamientos de agradecimiento por el día que has tenido, no irte a la cama con discusiones con tu pareja, contar ovejitas..»

Son cientos las recomendaciones que nos dicen que debemos realizar antes de irnos a dormir. Y más en estos momentos que estamos viviendo y viviremos, con la pandemia y la crisis económica.

El cerebro en momentos de incertidumbre, en los que no sabe por dónde le vienen…le cuesta conciliar el sueño.

Podemos hablar de la pandemia, otros será por estrés, por asuntos nos resueltos o conversaciones pendientes… Pero cada vez es más recurrente en mis conversaciones , frases del estilo: «Cada día duermo peor, no sé por qué será..».

Siempre he reconocido que una de las expresiones de mi falta de conocimiento de mi mismo, antes de mi «transformación», era la falta de sueño. Me costaba dormir, me costaba encontrar la paz para alcanzar el sueño.

Ahora duermo a pierna suelta, a pesar de los ruidos de los vecinos «jugando a médicos».

¿Cuál creo que es el mejor método para dormir?

SER COHERENTE CON UNO MISMO y como consecuencia , HABER HECHO LO MÁXIMO QUE PUEDES DURANTE TODO EL DÍA. Recomendación que da Dr. Miguel Ruiz, en su libro «Los 4 acuerdos. Un Libro de sabiduría tolteca» libro que recomiendo desde aquí.

Podrás poner la excusa que esa persona no sabes porqué no te contesta a los mensajes, te cagaras en que esa persona le ayudaste y ahora ha desaparecido, que tu jefe te ha echado una bronca que se oía hasta en el parking del edificio,…Podrás poner la «excusa» que tú quieras, pero cuando tú has hecho lo máximo que has podido hacer en esa situación, no habrá nervios, no habrá preguntas y llegarás a la cama con ganas de encontrarte con morfeo.

Hacer lo máximo durante el día es la mayor expresión de coherencia con uno mismo, la mayor expresión de tu felicidad.

Todo lo hacemos por una razón, sino no lo haríamos. Seamos sinceros.

Le hemos mandado el mensaje a esa persona a esa persona, porque tenemos un interés en ella. Y ahora que no nos contesta nos preguntamos ¿Qué habrá pasado? . Pues que a lo mejor se habrá dado cuenta que no eres transparente y pasa de ti. Y ahora tú no puedes dormir.

Si hubieras sido sincero, si fueras feliz, hubieras ido de otras maneras o no lo hubieras hecho. Y ahora no tendrias esos remordimientos de conciencia que no te dejan dormir.

Cuando tú haces lo máximo que puedes, duermes con la conciencia tranquila. Sabes que las cosas no cambiaran de un día para otro como a nuestro ego le gustaría. Pero lo harán.

Haces las cosas por que las sientes. Porque tu pasión por ese tema, por esa persona, quieres lo mejor para ella, no por los beneficios que te puede reportar. Pero te aseguro que si consigues algo, será mucho mayor de lo que te podrías imaginar.

Cuando haces lo máximo que puedes, nadie ni tú mismo, te podrás considerar una victima ni encontrarás excusas. Lo hiciste porque así lo sentías, creías que era la solución y por X motivos, no ha salido. Pues ya está, si no podias hacer nada más, ¿Por qué te das tanto mal? Y si lo haces es porque algo más sabías que podrias haber hecho.

Hacer lo máximo que puedes en tu día a día ayuda a desarrollar la creatividad. A ver más allá de lo que ven los demás y dar un paso adelante en pro de tu felicidad.

Hacer lo máximo que puedes en tu día a día ayuda a la humildad y reconocer tus fallos. A reconocer que has hecho lo posible e imposible por solucionar esa situación y que si no se ha dado el caso, ya no es problema tuyo. Tú has hecho lo máximo que has podido.

Cuando haces lo máximo que puedes en tu día a día, no estás trabajando. Estas disfrutando del camino que estás recorriendo, viendo las sorpresas que te da la vida, creando puentes entre la incertidumbre y agradeciendo de toda experiencias que sientes.

Cuando haces lo máximo que puedes, no hay obligaciones, solo pasiones.

Pero sobre todo duermes a pierna suelta, porque sabes que has hecho todo lo que estaba en tu mano, por ti y por tu felicidad.

¿Por qué no puedes dormir en muchas ocasiones?

Porque sabes que podrías haber hecho más en esa situación que no te deja conciliar el sueño, PORQUE NO HAS SIDO COHERENTE CONTIGO MISMO.

Durante una época de mi vida probé pastillas para dormir. Pero eso no me quitaba de la mente los problemas, seguían ahí, por muchas que me tomase.

Fue cuando empecé a ser yo mismo y por lo tanto cuando empecé a dar lo máximo en todo lo que hacía, en lo que me apasionaba, cuando empecé a dormir sin falta de nada y con la satisfacción de haber hecho siempre lo máximo posible en todo momento del día.

Cuando te vas a dormir con la sensación de haber dado todo lo máximo posible , te vas a dormir con el sentimiento de paz y tranquilidad por tu coherencia. Cuando te vas a dormir habiendo sido tú mismo en todo momento, estarás cerrando los ojos pero abriendo tu alma a tu felicidad.

¿Qué ocurriría en tu vida si hicieras todo lo máximo en tus acciones? ¿No te duermes porqué en el fondo sabes que no has actuado en coherencia con quien eres?

¡¡Somos más frágiles de lo que imaginamos!!

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«Lo pequeño es hermoso y eficiente al mismo tiempo, ya que a menudo el tamaño incrementa la fragilidad«. dice Nassim Taleb.

Ha venido una pandemia para darnos una buena bofetada en muchos sentidos.

Pero principalmente una muy interesante, que espero que sirva a partir de ahora para que cambien las cosas.

¿Y de que bofetada se trata?

DE QUE SOMOS MÁS FRÁGILES DE LO QUE APARENTAMOS SER.

Vamos por la calle como chulitos y chulitas haciendo parecer que somos algo en la vida. Cuando realmente no somos nadie.

Nos aprovechamos de la gente para que nos eleven a lugares que no nos merecemos pero que deseamos , por nuestros esfuerzos profesionales o personales.

Vamos diciendo a los demás que somos fuertes, que las circunstancias de la vida nos han hecho así, que nada nos importa y nada nos hace daño.

Y todo se nos viene abajo de repente.

Lo que decíamos que éramos, lo que creíamos que éramos , todo lo que habíamos hecho por aparentar ser alguien importante en la vida, se va de un momento para otro.

Se puede llamar «coronavirus», se puede llamar muerte repentina , se puede llamar detección de una enfermedad incurable… Se puede llamar lo que quieras, pero son esos momentos o situaciones que piensas que a ti nunca te van a ocurrir, te tocan.

Te das cuenta, que todo el esfuerzo por luchar por algo exterior a ti, quizá lo hayas podido conseguir, pero en ese momento, ya no vale la pena.

Te das cuenta, que todo esfuerzo para aparentar algo que querias aparentar, no vale la pena para la situación que estás viviendo o apunto de vivir.

Me importa poco seas un gurú, o una experta según Linkedin en algo que ni tú misma sabes que estás diciendo, seas famoso o el más rico del mundo, este virus nos está enseñando algo muy importante, somos más frágiles de la imagen que podamos dar a los demás.

Y eso tenemos que aceptarlo, te guste o no.

Luchamos por mierdas, luchamos por querer caer bien a los demás. Luchamos por aparentar algo que no somos y que muchas veces no queremos ni ser. Pero es lo que dicen los demás, es la «presión» de los demás para alcancemos algo que nos dará una «falsa» felicidad.

Y cuando nos hemos esforzado, cuando estamos disfrutando de esos premios, viene un bicho en estos casos y nos lo roba de un momento para otro.

No solamente esto , pensamos que tenemos las personas al lado, que siempre estarán junto a nosotros, porque somos quienes somos. No hace falta decir te quiero, no hace falta hacer detalles, no hace falta dar un simple gesto de cariño. Si ya están con nosotros, ¿Para qué?

Y de repente, esa persona se va. Y no puedes despedirte, no puedes decirle todo lo que querías haberle dicho. Te arrepientes de haberte callado, de no haberle hecho sentir todo lo que tú sentías por ella y todo porque lo dabas todo por hecho.

Mira haz lo que te de la gana con tu vida, sigue creyendo que eres la reina o el rey del mambo, que tienes que pagar las facturas como sea y dejando de lado a toda aquella persona que no te baila el agua.

Mira haz lo que te de la gana, pero no cuides a esa persona que está a tu lado porque te quiere de verdad, porque te respeta y quiere lo mejor para ti.

Mira haz lo que te de la gana, pero no eres inmortal. Eres más frágil que cualquier jarrón chino en manos de tus sobrinos de 1 año.

Lucha por ti, por lo que quieres, por lo que sientes y que le den a los demás. Porque te puedes ir en cualquier momento al barrio de allá arriba y te irás con la sensación de que podrías haber hecho más , que no has sido feliz y que has jodido a más gente que la que has hecho feliz. ¡¡Y que pena irte al otro barrio sin haber dicho un te quiero!! Pero lo peor de todo, no haberlo dicho muriéndote de ganas por haberlo hecho.

¡¡Qué pena no reconocer que somos más frágiles de lo que aparentamos ser!!.

Pero somos más frágiles, cuando hemos basado nuestra vida en tonterias, en creencias y en apariencias. En el exterior y no en el interior. Cuando somos nosotros mismos, no nos consideramos vulnerables, (palabra ahora tan cool) porque sabes que la vida es una suma de acontecimientos de los que depende de ti como enfrentarte a ellos. No te sientes vulnerable en esos momentos, te sientes fuerte, sabiendo que lo que tienes que afrontar es lo que tienes delante y que solo tienes el presente.

¿El futuro? Se empieza afrontando el presente.

No dejes nada en el tintero, no solo cuando te vayas para allá arriba, sino cuando te vayas todos los días a dormir.

¡¡Puedo morir mañana, pero mientras tanto…seamos IMPRUDENTES!!

«Mezcla a tu prudencia, un grano de locura» decía Horacio

Puedo morir mañana , pero mientras tanto…

…Sigo ocultando mis sentimientos hacia esa persona que tanto me gusta.

… Sigo yendo al trabajo (quién lo tenga), aguantando a ese jefe que no aprecia lo que tengo dentro de mi. 

…Sigo haciendo lo que los demás dicen que tengo que hacer por mi bien, cuando en el fondo sé que no es lo que quiero hacer. 

… Sigo pensando que la vida me debe una y aquí sigo esperándola, mientras me jodo yo mismo la vida. 

… Sigo creyendo que copiando a los demás, van a reconocer mi talento. Cuando lo único que estoy consiguiendo es ser uno más. 

…Sigo creyendo que soy un inútil porque no soy como la «sociedad» estipula que debo ser a mi edad. 

Pero mientras tanto, puedo morir mañana y sigo sin hacer nada. 

¿Qué deducción sacas de todo esto?

QUE SOMOS UNA SOCIEDAD DEMASIADO PRUDENTE

De prudentes o imprudentes, por no hacer lo que sentimos no vayan a sentirse enfadados los demás. 

De prudentes, no vayamos a romper algún tabú, algún limite y las consecuencias por ser felices, sean menos que los posibles castigos que nos puedan recomendar. 

De prudentes por no decir nuestra verdad. Ya que hemos visto que es mejor mentir y ocultar nuestra verdad, que perder los privilegios que podamos estar disfrutando. 

De prudentes, ya que es mejor ser victima del éxito que nos «recomiendan» que ser victima de nuestra propia felicidad. 

SOMOS UNA SOCIEDAD MUY PRUDENTE. 

No levantamos la voz, porque los demás no lo hacen. No decimos lo que pensamos, hasta que hay un «valiente» que se atreve a decirlo él primero. 

No damos un paso adelante, hasta que no nos lo permiten hacerlo. Y si nos lo dan, que seguramente no será así. 

Y mientras somos prudentes, nos hemos olvidado que mañana quizá, podamos estar muertos.  Pensarás que soy un agorero, ¿Pero no has visto historias con el virus, de salir por casa y no volver? ¿De familiares que se fueron a dormir y ya no despertaron? 

No soy agorero, soy realista. Quizá mañana no estés aquí y tú mientras tanto, esperando que a tu oportunidad caiga del cielo, porqué te lo mereces. Pero eso sí, con prudencia por favor, que no quieres hacer daño a los demás y mucho menos descubrir de repente, que puedes ser feliz o tener el éxito que siempre 

No, mejor ser prudente. 

Si tú metes en internet prudencia, te sale una definición que pone: «La prudencia es el comportamiento orientado hacia la felicidad..» Y a su lado ves que pone: «Capacidad de pensar, ante ciertos acontecimientos, sobre los riesgos posibles que estos conllevan..»

En una misma página, a mi parecer se están contradiciendo. Me están diciendo que la prudencia me llevará a MI FELICIDAD. Y por otro lado tengo me dicen que tengo que pensar en los actos que tengo que hacer, no vaya a ser que la cague.  Y mientras tanto, mañana puedo estar muerto…

(Nota: No estoy diciendo que no pienses hasta de lanzarte en paracaídas si hay uno de seguridad o la cuerda de la tirolina es buena.  Tampoco te estoy diciendo que no hables con respeto a tus mayores o a las personas que te rodean y quieren, Piensa, por favor)

Nos hemos criado con refranes como » más vale pájaro en mano , que ciento volando». Y luego viene una crisis como la que estamos viviendo y a la hora de buscar trabajo, acabamos haciendo lo mismo que hace 20 años, mandando curriculum y acudiendo a los portales de empleo de siempre. 

Por no hablar del que siempre me dicen mis padres » bueno es pan duro cuando es seguro». Claro que es bueno, pero ¿Qué provoca? Que nos quedemos como estamos, que demos gracias por lo que tenemos y nos olvidemos por lo que podríamos haber tenido si lo hubiéramos tenido. Que nos olvidemos de la imaginación, de soñar, que no demos un paso adelante, que nuestra felicidad ya llegará si tiene que llegar, pero ahora seamos prudentes, no vaya a ser que por una cosa u otra, nos quedemos sin nada.

Y mientras tanto, mañana quizá estemos muertos. 

Creo que el concepto de prudencia que nos han inculcado, es el del miedo «falsa seguridad» y sobre todo ser precavido.  Es decir es un veneno contra las oportunidades, la verdadera felicidad y cualquier tipo de innovación. 

Muchas de las oportunidades que has perdido en tu vida, han sido por ser precavido. Y por mucho que te diga Paulo Coelho, que si tiene que ser para ti, seguro que volverá. Mientras vuelve o no, te vas arrepintiendo todo ese rato por no haber dado el paso adelante. 

Las empresas se rigen por el principio de prudencia directiva. Es decir debe contemplar y considerar un número de variables para escoger el camino correcto. ¿Y tú crees que siempre aciertan? NO. ¿Y tú crees que eligen la mejor opción cuando está presente la incertidumbre, el miedo y el apego? NO. Siempre optarán por la prudencia y por la rutina, dejando a un lado la innovación y la creatividad. 

Perdemos oportunidades, por miedo a perder el pasado y no querer ganar de verdad, el presente y el futuro. 

Hay que ser prudentes cuando quieres pasar un paso de cebra y está apunto de llegar el tranvía por el otro lado. Hay que ser prudentes cuando conoces a tus suegros por primera vez.

Pero si quieres alcanzar lo que sientes que es tuyo, si quieres llegar a tener frente a frente a tu felicidad (ponle la forma que tú quieras), dejar de ser prudente, de seguir las recomendaciones que solo te han hecho quedarte en el mismo sitio que los demás cuando tú sabías que no es el puesto que deseabas. 

No digo que seas imprudente, un incoherente o un sin sentido, sino que digo que es hora que seas tú.

¿Pondrías en tu lapida el número de followers que tenías?

«Los líderes no crean seguidores, crean más líderes» dice Tom Peters.

Hemos pasado lo que hemos pasado. Estamos pasando lo que estamos pasando. Y nos seguimos preocupando más por lo que ha conseguido la influencer tal , cómo ha conseguido la otra ir a tal empresa o si me tengo que poner en bragas y sujetador para conseguir que los demás me hagan caso. 

¿En qué sociedad estamos?

En una sociedad en la que creemos que en vez de un Epitacio en la lapida en la que diga: «Hice lo que quise y lo disfruté como me dejaron«, querremos poner el número de seguidores que hemos conseguido tener al final de nuestros días.

Y todo porque NO CONFIAMOS EN NOSOTROS MISMOS. 

Pensamos que porque tenga más seguidores, seremos más conocidos. Pensamos que por tener más seguidores que la competencia, la gente se creerá que tenemos valor, que somos interesante, «cool», que somos más molones que ellos. Pensamos que porque salgamos en ropa interior o una foto con el coche de nuestro amigo, la gente verá que tenemos una vida chula, creativa, diferente y empezarán a seguirnos. 

Este juego de la vida es un juego a largo plazo. Pero pensamos que si no llegamos a alcanzar la fama de la vecina o superamos en seguidores a la competencia, nuestro futuro será para siempre negro. 

El largo plazo es la vida entera, no este momento de verano que ahora todos muestran cuerpos y felicidad. El largo plazo es superar los obstáculos que te pone la vida y no el número de seguidores que tienes. Porque muchas de esas personas, ante una primera caída, se rendirán. Y lo que se trata es de seguir siendo uno mismo, pase lo que pase, digan lo que digan los demás.

Cuando nos vayamos al piso de «allá arriba», no nos llevaremos absolutamente nada de lo que hemos conseguido aquí. Ni nos iremos con nuestro coche con el que nos hemos fotos, ni con el «gurú» que nos hemos encontrado por la calle y la hemos subido para que vean con quien nos relacionamos . 

Vivimos en una exposición hacia el exterior. Queremos que los demás crean que somos mejores que los demás. Que nuestra vida es mejor que los demás. Que tenemos mejores amigos que los demás. Que nuestros contactos son importantes. 

Y lo único que hace el querer que los demás vean que somos «cool» y que molamos mazo, como diría Camilo sesto, es que nos hace más pequeño. 

Nos empequeñecemos nosotros mismos, porque pensamos que nunca podremos llegar a ese nivel. Que el tamaño importa y cuánto más grande mejor. 

¡¡QUÉ CONFUNDIMOS ESTAMOS!!.

En este mundo lo único que importa es como hagamos sentir a los demás. Como se sientan nuestros clientes con nosotros. Como disfruten nuestros amigos en los buenos momentos y se sientan cuidados y escuchados en los malos. Como nuestra familia se siente cuando nos necesitan y los momentos que pasamos juntos. 

Por compararnos con los demás, creemos que los demás son más que nosotros. Cuando realmente si tuviéramos un poco de pensamiento critico, veríamos que no todo es oro lo que reluce.

Hace unos días leía una reflexión que viene al pelo, que decía algo así como » Todo hombre es sincero a solas, en cuanto aparece una segunda persona empieza la hipocresía, así que. El reto consiste en no traicionar nuestra esencia, sin aislarnos  y al mismo tiempo sin ser anulados por la masa«.

Ahora todas las fotos son de lo bien que estamos pasándolo de vacaciones, que estamos siendo felices y no paran de llegarme mensajes de mira lo que ha hecho la otra persona que esta de vacaciones, mira que no ha dicho nada , mira no sé qué..

¿Quieres un consejo? 

El tamaño no importa. Importa lo que impactes en los demás. Lo que les hagas sentir, cómo les apoyas en todo momento, que sepan que eres de verdad y no lo que aparentas ser. Pero aún así por un oido nos entra, queremos el número de seguidores, para que los demás crean que somos famosos, buenos y marcamos tendencia. 

La tendencia la marca los hechos, nunca las imágenes.  La tendencia la marca la acción de corazón, de verdad, no los likes. 

Durante este periodo que llaman vida, nos tenemos que sonrisas, abrazos, miradas cómplices y haber dejado un poco mejor el mundo de lo que estaba cuando lo encontramos. 

¿Lo demás? ES PURO POSTUREO, PURA INCOHERENCIA. 

¿O que crees que cabrá si te incineran? Solo tú, pues ya esta. Solo sé tú mismo y eso , en estos momentos, es el mejor regalo que puedes dar a los demás.

Jesús Matos: «No esperéis al viernes para ser felices…».

Hoy dentro de la sección «Conversaciones con..» es un placer presentar a Jesús Matos.

Tras haber vivido lo que hemos vivido y estamos viviendo, parece  que ahora todo el mundo quiere la felicidad plena que se le escapó estos meses, quiere alegría, diversión y no pensar en emociones negativas. Pero estamos cometiendo un grave error, porque las emociones negativas también tienen su función.

Llegamos a la madurez y lo único que sabemos es que no sabemos gestionar con nuestras emociones. Es algo que no nos han enseñado ni nuestras familias ni en la escuela.  Es la insatisfacción una de las emociones más comunes ahora y siempre, pero ¿Cómo la gestionamos?

Recientemente tuve el placer de conversar con Jesús, con más de 15 años de experiencia en el mundo de la Psicología, antes del lanzamiento de su libro » Un curso de emociones. Cómo entender lo que sientes y convertirte en la personas que quieres ser». 

Libro en el que nos ofrece un modelo de capacitación emocional , con una trayectoria de miles de pacientes, en el que nos acompañará a desplazar nuestro malestar a una vida más rica y plena.

Podéis conocer más el trabajo de Jesus a través de su Web, en Facebook, Linkedin e Instagram.

.- En vez de un curso de emociones, ¿No tendrías que haber escrito un libro titulado MBA de emociones, tal lo que hemos vivido?

Absolutamente de acuerdo. Lo cierto es que la situación generada por el COVID y la cuarentena ha supuesto un auténtico desafío emocional para muchos de nosotros.

Tanto para las personas que han sufrido la pérdida de familiares como para las personas que han tenido que quedarse en casa durante tres meses, la situación no ha sido nada fácil a nivel emocional.

.- ¿Cuántas veces nos hemos preguntado: por qué soy como soy?

Creo que infinidad de veces. De hecho creo que es una de las preguntas que me llevaron a estudiar psicología. Por suerte estamos en un momento de la historia en el cual la ciencia empieza a conseguir contestar esta pregunta, al menos de forma parcial.

Entendernos y comprendernos a un nivel profundo nos ayuda muchísimo a la hora de manejar nuestras emociones. Al final, si queremos cambiar un aspecto importante de nuestra vida, conocer los factores que modulan este comportamiento nos ayudará a modificarlo.

.- ¿Somos la suma de nuestras emociones? ¿Qué piensas de las personas que muestran sus emociones sin reparo?

Probablemente somos más que la suma de nuestras emociones. Sí que es cierto que nuestro sistema de procesamiento emocional influye en prácticamente todos los aspectos de la vida. Pero hay otros aspectos que también son importantes.

En referencia a las personas que expresan emociones sin reparo, he de decir que probablemente lo estén haciendo mejor a nivel emocional, que el grueso de la población. Es cierto que como todo, en el punto medio está la virtud, pero vivimos en una sociedad que es muy represiva emocionalmente. En líneas generales parece que está mal visto ser emocional. Durante años se ha venerado la inteligencia, dejando de lado las emociones, como si nos avergonzásemos de ser seres emocionales, como si estas reacciones nos hiciesen menos humanos… Y aunque el ser humano es el animal racional por excelencia, también es el animal más emocional del planeta. Por fortuna, poco a poco van cambiando las tornas.

.- ¿Qué emociones te estás encontrando durante el confinamiento y después de él?

En mi caso he tenido una suerte tremenda durante esta crisis del COVID, ya que no he tenido pérdidas de personas cercanas, por lo que en el momento actual tengo un sentimiento de profundo agradecimiento a la vida, aunque sigo experimentando mucho respecto (por no llamarlo miedo) por la situación actual.

Desde una perspectiva profesional, sin banalizar el sufrimiento de la gente, para mí ha sido muy curioso ver la evolución de mis emociones. En un primer momento me sentía completamente disociado con la situación, era como si estuviese viviendo en una película, me encontraba a mí mismo negando la gravedad de la situación, hasta que poco a poco fui tomando conciencia. Creo que ha sido un efecto que le ha pasado a mucha gente, y tengo la sospecha que ha tenido mucho que ver en la toma de decisiones que se ha hecho por parte de los gobiernos a la hora de decretar medidas de urgencia.

Después, durante el confinamiento, he tenido la suerte de poder seguir trabajando y atendiendo a pacientes de manera telemática, esto me ha ayudado a llevar una buena rutina de vida. Aunque por supuesto han aparecido emociones de tristeza, ansiedad, miedo e ira. Creo que es algo completamente normal que nos ha ocurrido a todos.

.-En un mundo en busca de la felicidad, yo impulso que es bueno estar tristes, ¿Qué opinas?

Suscribo cada palabra de esa afirmación. De hecho todos los intentos que hacemos por evitar estar tristes, ansiosos o irascibles, paradójicamente, en lugar de acercarnos a la felicidad, nos meten en una espiral de sufrimiento.

Estamos en un culto perpetuo a la felicidad, pero la buscamos en lugares equivocados. Solamente unos datos, en España se venden 10 millones de libros de autoayuda al año, en EEUU la “industria de la felicidad” mueve millones de dólares. Pero los datos de prevalencia que manejamos en Salud Mental son alarmantes, en torno a un 20% de la población ha sufrido, sufre o sufrirá un trastorno relacionado con la gestión de emociones (trastornos de ansiedad, del estado de ánimo y consumo de sustancias). Casi un 20 % de la población española toma psicofármacos a diario. Son datos contradictorios, por un lado hay un interés muy marcado por la búsqueda de la felicidad, pero creo que estamos recurriendo a información que no tiene evidencia científica.

Nos encontramos constantemente con afirmaciones que nos recomiendan eliminar las emociones tóxicas de nuestra vida, y lo que sabemos hoy en día es que absolutamente todas las emociones son necesarias y los intentos por negarlas o reprimirlas lo único que hacen es que la intensidad, la frecuencia y la duración de estas emociones de las que tanto intentamos escapar, se incrementen.

.- ¿Qué es lo último que has aprendido que tu experiencia te ha dado?

Que la vida es frágil, que por mucho que nos empeñemos en controlar nuestro destino hay circunstancias que escapan a ese control. Ha sido una bofetada en la cara para que me centre en valorar cada aspecto de mi vida e intentar vivir un poco más el momento presente.

.- ¿Por qué confundimos tanto el estado de ánimo y las emociones? ¿Qué estado de ánimo es ideal para enfrentarnos a la incertidumbre?

Bueno, son conceptos muy relacionados. Nuestras emociones influyen en nuestro estado de ánimo y nuestro estado de ánimo influye en nuestras emociones. Es normal que nos confundamos. Tampoco creo que tenga demasiada importancia.

En general, el estado de ánimo tiene mucho que ver con la rutina que llevemos y el número de actividades agradables que llevemos a cabo cada día; las emociones tienen más que ver con estímulos concretos.

La incertidumbre es un estado emocional que es de los más complicados de gestionar. Ante lo desconocido, lo que nos pide esa emoción es conocer… Lo que ocurre es que en muchas ocasiones no sabemos muy bien cómo gestionar este estado y nos metemos en espirales que solamente nos generan sufrimiento.

Por ejemplo, durante la crisis del COVID, uno de los factores que se han descubierto que correlacionaban positivamente con síntomas de ansiedad y depresión era precisamente la búsqueda obsesiva de información sobre la enfermedad.

Desarrollar tolerancia a la incertidumbre es una de las habilidades que más paz nos va a traer a nivel emocional.

.- ¿A qué tienes miedo? ¿Qué pondrías en una valla publicitaria que pudiera ver todo el mundo?

Tengo un miedo tremendo a no estar a la altura, a decepcionar a aquellos que me quieren. Supongo que todo el rollo de escribir libros y esas cosas tiene que ver con ese miedo profundo. Pero bueno, también es cierto que cuando estás un poco más expuesto decepcionas a más gente, lo cual es buenísimo para gestionar ese miedo y darte cuenta de que en realidad importa poco.

Si tuviese que poner un eslogan en una valla publicitaria sería “Si no te mata, afróntalo”. Creo que es un poco el lema de mi vida.

.- ¿Cuál es tu concepto de felicidad?

Para mí la felicidad es que las emociones cumplan su papel. Es decir, quiero seguir estando triste cuando toque, seguir poniéndome nervioso, enfadarme de vez en cuando… Porque al final las emociones nos ayudan a satisfacer necesidades humanas. Sin ellas no habríamos sobrevivido como especie más de 100000 años.

En lo concreto, creo que soy alguien bastante sencillo. No necesito grandes lujos para ser condenadamente feliz. Me vale con poder salir al campo frecuentemente, hacer algo de deporte y tener a la gente que quiero cerca. Parece poco, pero es muchísimo.

.-  Emociones, contacto social, mascarillas… ¿Cómo lo gestionamos?

Uff, es cierto que es muy complicado. Los seres humanos somos animales sociales, necesitamos de los demás para sobrevivir. A niveles tan profundos que sin este contacto social literalmente nos morimos. Por ejemplo, a principios del siglo XX, en todos los orfanatos del mundo existía una enfermedad de origen desconocido que se denominó Marasmo. Los niños entraban en un estado parecido a una depresión, dejaban de comer y finalmente morían. Se descubrió que la causa de este mal era la ausencia de contacto físico con los cuidadores.

Y ahora nos enfrentamos a un enemigo que es invisible, lo que hace que sea difícil gestionarlo. Es el ejemplo perfecto para diferenciar el concepto de razón y emoción. A nivel racional sé que abrazar a un ser querido puede ser peligroso, pero a nivel emocional me apetece hacerlo.

Al final, como cualquier emoción, la clave está en reconocerla, aceptarla y gestionarla (chocando el codo en lugar de dar un abrazo). Supongo que poco a poco nos acostumbraremos.

.- Ser y hacer Vs parecer y filtros de Instagram ¿Qué provoca esta guerra?

Creo que ahí has dado en el clavo… Nos ponemos constantemente disfraces (o filtros) para encajar en la sociedad. Tenemos tanto miedo a no ser adecuados (sí, todos en mayor o menor medida lo tenemos), que hacemos esfuerzos conscientes e inconscientes para tratar de encajar a toda costa. Sin darnos cuenta que todas esas máscaras y esos disfraces lo que hacen es alejarnos de los demás.

Si quieres ser profundamente infeliz solamente tienes que pulsar un icono de tu teléfono móvil para comenzar a compararte obsesivamente con las vidas de todos tus conocidos.

Lo que se nos olvida muchas veces es que las personas solamente suben momentos buenos a estas redes, lo que hace que sesguemos la realidad creyendo que nuestra vida es insignificante en comparación a la de los demás.

La verdad es que me parece un pecado que estemos admirando el mundo desde una pantalla… Por ejemplo, me entristece mucho estar en un concierto (cuando se podía) y ver que en lugar de disfrutar de algo que es irrepetible y que solo está ocurriendo en el momento presente, la gente saca el móvil para grabar… Lo peor es que ni siquiera es para inmortalizar el momento y disfrutarlo luego… Es simplemente para subirlo a las redes y que los demás “admiren” su vida. Yo sigo prefiriendo la vida sin filtros.

.- ¿Cómo parar la lavadora mental que tenemos con las preocupaciones?

Es un reto… Lo cierto es que las preocupaciones y la rigidez mental son los procesos mentales que más explican el sufrimiento humano.

Tenemos que tener en cuenta que el ser humano no está preparado biológicamente para enfrentarse a un mundo como el actual. El ser humano, biológicamente está preparado para ser nómada, cazador y recolector. Es decir, a vivir en el día a día. Hasta que a un iluminado se le ocurrió hace 10000 años plantar trigo. De repente nos tuvimos que asentar y empezar a preocuparnos por el futuro… Si llovía, si no llovía, si nos robaban la cosecha… Desde entonces todo ha ido a peor.

Pero la parte positiva es que nuestro cerebro es plástico, y aprende con la experiencia, por lo que podemos llegar a dominar la capacidad para no preocuparnos.

Lo que ocurre es que desde pequeños nos han entrenado para hacerlo. Llegamos el primer día de guardería y el profesor nos pregunta que qué queremos ser de mayores… Y ahí estamos… Con 3 años y pensando en nuestro futuro a más de 20 años vista…

Lo que no nos han enseñado, por lo menos en occidente, es a vivir el momento presente. A darnos cuenta de que la preocupación es absolutamente innecesaria para estar adaptados al medio.

.- Si observáramos nuestros pensamientos, ¿Qué observaríamos?

Si observáramos nuestros pensamientos observaríamos procesos mentales. Solamente eso. Y esa es una de las claves para incrementar nuestra flexibilidad mental y mejorar nuestros niveles de bienestar. Entender que los pensamientos solamente son eso… Pensamientos, no realidades.

Nos pasamos la vida confundiendo pensamientos con realidades. Por ejemplo, ante un malentendido o una discusión de pareja. El sufrimiento viene de creer que lo que yo pienso es la realidad. Si la otra persona hace lo mismo… Tenemos el conflicto montado.

.- Tendríamos que estar más atentos a todo lo que hacemos, ya que nos puede construir o destruir, ¿verdad?

Claro, cada acción que realizamos en nuestro día a día nos acerca o nos aleja de nuestros propósitos.

En muchas ocasiones nos dejamos llevar por el corto plazo, aunque esto signifique sufrir en el futuro. Confundimos constantemente placer con felicidad, y así nos va…

Por ejemplo, me puede generar muchísimo placer comerme un bollo de chocolate… Pero seguramente me generará niveles más altos de bienestar llevar una alimentación sana…

Lo que no quiere decir que no tengamos que darnos caprichos… Para ser feliz también hay que disfrutar.

.- Una reflexión para los lectores de “El principio del comienzo”.

No esperéis al viernes para ser felices… Y guardad los móviles cuando estéis con vuestra gente.

¡¡No seas un Bestseller, sino un LongSeller!!

«La vida es una historia. Haz que la tuya sea un Long Seller»

Dejemos de buscar como alcanzar ser un Bestseller  y tengamos en la mente ser un Longseller.

Es una de los mensajes que durante estos 3 días, me han ido dejando los ponentes de la Chocolate Rojo Week, que estoy realizando en mi perfil de Instagram.

Si te fijas bien, todos los libros son un Bestseller. Todos han vendido una cantidad ingente de libros (si solo has vendido un libro y lo has autopublicado tú, en la portada puedes poner que es el mejor libro del mundo como las mentiras que tú quieres, con el propósito de vender) y más durante este confinamiento.

Si te fijas bien, todo el mundo es un gran experto en Marca Personal, en liderazgo, cuando de repente no sabes de donde ha salido esta persona ni los trabajos realizados.  Hasta hay quien tiene un Departamento de Prensa a su disposición, o eso van promulgando. Para rematar, hasta podemos decir que sabemos las técnicas para vender más que nadie, cuando TODO el mundo está parado.

Buscamos hacer las cosas para «posicionarnos», para alcanzar un éxito inmediato, rapido e indoloro. Buscamos hacer las cosas, como lo hacen los demás. Nosotros no vamos a ser menos. Tenemos que seguir la moda, no queremos quedarnos atrás. Y si además podemos aparentar ante la competencia que nos van bien las cosas, «que gusto da» decía una persona delante mío con esta filosofía.

¿En qué cojones nos estamos convirtiendo?

1.- ¿En una copia barata de la moda de turno?

2.- ¿En unos mentirosos con nosotros mismos y con los demás?

3.- ¿En unos adictos al éxito rápido y fácil? Diciendo una cosa y haciendo otra cosa totalmente diferente, porque lo importante es aparentar y cuidar a nuestro Ego.

4.- ¿Seres humanos que odiamos descubrir quienes somos y preferimos aparentar algo que hasta odiamos?

5.- ¿Crees que somos los mejores porque así nos lo dice nuestra madre, novia y amigos palmeros que tenemos alrededor pero llevamos años diciendo lo mismo porque es lo único nos da para comer algo?

6.- TODAS LAS RESPUESTAS ANTERIORES SON CORRECTAS.

¿Qué opción escogerías tu?

Ves en televisión, en revistas de emprendimiento o en artículos de «autoayuda», que ahora lo que hay que hacer es reinventarse, re-emprender, reciclarse.. Lo que sea que empiece por re y que incite a ser mejor que lo que eramos antes, jugando con las desesperación de muchas personas que lo están pasando muy mal. Para algunos es Unirse al mundo digital, a la marca personal ( cuando sus seguidores se basan en función de los anuncios de Instagram o Facebook y no del valor que aportan ante los demás), al ayudar a los demás, a lo «cool» que es subirse encima de un escenario,  o la moda que haya en ese momento, lo que sea, todo por la desesperación de los momentos que estamos viviendo o del éxito rapido que nos pueda proporcionar.  Y si hay que aparentar que somos grandes profesionales, como veía en un artículo, lo aparentamos, todo por el éxito.

¿En quién cojones nos estamos convirtiendo?

No siento usar estas palabras, es lo que siento. Y si te molesta, lo siento, soy así. Pero me canso de ver gente que «aparenta» algo que ni ella misma se cree. Muchos «Happy Flowers» me dirán que tengo que ser condescendiente con esas personas, que lo hacen por ganarse un duro, que igual que vienen se van, que tengo que ser compasivo…Lo siento pero NO.

Yo no quiero una sociedad que aparente ser una cosa que no es. Yo no quiero una sociedad en la que acuda a un profesional y me de cuenta que aparenta tener unos conocimientos que luego no me soluciona mi problema. Yo no quiero una sociedad llena de personas, que solo se interesen por uno, por el interés que le pueda generar, sino por lo que realmente soy y no lo que les puedo generar.

Yo no quiero una sociedad así y por desgracia cada vez la veo más así.

No soy un agorero , soy un relista.

Queremos ser un Bestseller que suba a lo alto de la lista de los 40 comerciales, los 40 consultores o a la lista de tus mejores amigos del «gurú» de turno para ver si nos cae algo con la relación con él.

¿De qué vamos?

De que nos importa más los posibles beneficios rápidos que los beneficios a largo plazo que nosotros mismos podamos generar y crear.

Buscamos ser un Bestseller rapido que no un Longseller que marque una historia en la vida de muchas personas durante muchos años.

Eso no, si lo conseguimos para antes de ayer y satisface nuestros deseos más primarios, ¿Dónde hay que firmar?

Ser Longseller es costoso, duele, se necesita flexibilidad, cariño a las caídas y es algo ni a lo que estamos preparados ni tampoco queremos probar.

¿Costoso? Porque te lo tienes que trabajar tu. Tienes que preguntarte QUIÉN eres de verdad, QUÉ quieres en tu vida y CÓMO quieres tu vida.  Tienes que descubrirte, tienes que ver tu vulnerabilidad cuando te quitas las capas de «mierdas», miedos y vergüenza, que te hacían ser alguien que sabías que no eras y que quizá no querías ser, pero según tú era lo que tocaba para ser reconocido por los demás.

¿Duele? Porque todo esfuerzo duele. Y estamos acostumbrados a que todo nos lo den hecho. A seguir las «recetas mágicas» de los gurus de turno y cuando viene el tito deivid que eso son pan para hoy y hambre para mañana, pues el malo siempre es el que dice la verdad de la situación, no el que vende la moto bonita.

¿Eres amigo de las caídas? Cuando estás en un campo que no conoces, te sueles caer. No conoces la orografía, no tienes el mapa que te llevará a la meta, por lo tanto las caídas están seguras. Así que hazte amigo de las caídas, sino a la 1º de cambio te querrás volver a la casilla de salida.

Ser un Longseller es algo que queremos pero que no nos apetece dar el paso. Queremos dejar un huella en nuestros clientes, en la gente que queremos, pero si lo conseguimos por el método rapido y ya seguimos los dias siguientes tranquilos, mejor que mejor.

Ser un Longseller , se gana día a día. Se gana con autenticidad, con originalidad, con propuestas de valor que nos hagan diferentes, con escucha de verdad,…

SIENDO NOSOTROS DESDE EL CORAZÓN, NO DESDE UNA RAZÓN SIN CERTIFICADO DE ORIGINALIDAD.

Yo no sé si seré un Longseller para alguien, pero si quiero serlo para mí. ¿y TÚ?

Tu historia se reescribe con C de Compromiso

«No hay éxito duradero sin compromiso» dice Tony Robbins

Nuestra historia es un libro que se escribe y reescribe todo los días.

Muchas veces es gracias a sueños que tenemos y hacemos caso. Estaremos escribiendo un nuevo capitulo de nuestro vida dando un paso diferente al que habíamos dado hasta la fecha.

Otras es por gracia o desgracia a una crisis, cuando hemos dejado de escribir nuestro libro y tenemos que volverlo a escribir, ya que el capitulo que estábamos describiendo, ya no nos sirve para nada.

Reescribir tu vida, es complicado, dejémonos de tonterías.

Nos hemos apegado a nuestra vida, sobre todo si nos iba bien. Tenemos miedo, no sabemos que va a ocurrir. Aunque en el fondo no lo digamos, esperamos que sea una pesadilla de la que nos despertaremos y en nada volveremos a nuestra «normalidad».

Pero te guste o no, las cosas no son así. Tienes que volver a reescribir tu vida.

«¿Y ahora qué hago? ¿Qué eso de reinventarme? ¿Qué curso es el que está de moda para salir cuanto antes del paro? ¿Qué será de mi vida?..». Son algunas de las preguntas que lanzamos al mundo esperando una respuesta, que nunca llega.

Es el primer paso, lanzar preguntas al mundo. El siguiente paso es preguntarle o copiar al mundo a ver qué hacen. Pero eso de escucharnos en silencio, respondiéndonos a nosotros mismos: «¿Qué es lo que realmente me gustaría hacer?» , como que no. Eso se lo dejamos a otros.

La desesperación a la novedad, al futuro incierto y a caminar entre la incertidumbre a la que no estamos acostumbrados, nos hace coger siempre el camino más rapido. O al menos eso creemos.

¿Qué la moda es hablar de marcas personales? Pues allá que vamos. Aunque no hablemos del tema en nuestras redes, pero decimos que lo hacemos.

¿Qué la moda es hablar de marketing online? Pues allá que vamos. Aunque no sepamos que es ni el marketing.

Disparamos a todos los blancos posibles, esperando que alguno nos de la seguridad que en estos momentos no tenemos y deseamos.

Pensamos que así estaremos reescribiendo lo más rapido posible nuestra historia. Una historia cara a los demás, en los que deben darse cuenta que somos diferentes, únicos, cool y que hemos sido unos héroes al recorrer un camino que al igual que los demás, deben o deben estar recorriendo.

Pan para hoy , hambre para mañana.

Ya tengo a mis espaldas unas cuantas crisis personales y profesionales, que me han hecho coger experiencia a la hora de reescribir mi historia. Y seguro que unas cuantas me esperan por el camino.

Muchos aprendizajes me han dado cada una de ellas, pero todas tienen una cosa en común:

EL COMPROMISO.

No nos comprometemos con nosotros mismos.

Si la vida nos está yendo bien, nos comprometemos más con los demás, con el exterior, con los deberías, con la posible repercusión que estamos teniendo y nos despreocupamos por lo que realmente queremos o sentimos.

Y es cuando llega una crisis con nombre personal o profesional, cuando deberíamos empezar a comprometernos con nosotros mismos. Sin embargo, todavía en muchas ocasiones, sigue siendo un sueño ideal lo que comento.

Preferimos comprometernos con un éxito rápido y a corto plazo, que con nosotros y un posible éxito a largo plazo.

Comprometerse con uno mismo requiere esfuerzo y constancia. Y eso no gusta. 

Comprometerse con uno mismo comienza a través de preguntas y respuestas que hasta la fecha no te has hecho ni quieres responder.

Comprometerse con uno mismo es seguir a pesar de la caídas, hacia tu felicidad, hacia tu tranquilidad. En definitiva, a vivir en coherencia contigo mismo.

Nos comprometemos antes con historias que nos llenan de ilusiones, humo y laser de colores, que con nosotros mismos. Cuando si no te sabes comprometer contigo mismo, ¿Vas a saber comprometerte con los demás?

Las historias que siempre nos llegan son las de verdad, las autenticas, las transparentes. ¿Y crees que llegará tu historia que no tiene nada de eso y solo compromiso con el éxito rápido y barato? ¿O crees que tu historia reescrita será de éxito cuando la has reescrito copiando a otro?

Ya te digo yo la respuesta, no te esfuerces: NO.

Nunca dejarás tu huella en este pequeño mundo sino te comprometes contigo mismo.

¿Y por donde empezar?

.- Tu historia la escribes tú.

Así que escucha a los demás. Inspirate en gente que te haga ser mejor. Pero quien tiene que reescribir el guión de tu vida, ERES TÚ.

Y si lo haces copiándote en otras personas, la tinta se irá a corto plazo. Hazlo con tus sentimientos, con tus emociones, con lo que realmente quieres, con lo que sientes. Si haces lo que los demás te dicen, si sigues modas, cada vez que se acaben las mismas, tendrás que volverte a reescribir de nuevo tu historia, copiando a los demás… Pero si lo haces por ti mismo, por tu inspiración, estarás dejando tu marca y eso es algo que perdurará más allá que otras modas pasajeras.

.- El compromiso requiere esfuerzo y paciencia. 

No es una lucha a ver quien llega más rapido. Es una competición contra tu ego, contra el miedo a salirte del tiesto. Una carrera hacia ti msimo , no contra los demás. Y un camino que nunca has recorrido y en el que no tienes el mapa, siempre habrá miedos, caidas y dudas. SIGUE. Lo único que te puedo asegurar que es el cmaino más bonito que nunca recorrerás jamás.

.- No olvides el PORQUÉ lo haces. 

Porqué la vida es una y no hemos venido a ser como los demás, sino a ser uno mismo, pase lo que pase, cueste lo que cueste, es mi porqué.

Nombralo como tú quieras, pero no olvides el porqué te estás comprometiendo contigo mismo ante todo.

.- No enfocarte en lo que NO quieres, sino en lo que SI quieres. 

No queremos el paro, no queremos el futuro que dicen que nos espera, no queremos tener el trabajo que tenemos, no queremos  tal o cuál cosa…¿Entonces qué coño quieres?

Comprométete contigo mismo y con lo que quieres en tu vida, NO con lo que no quieres.

Hablamos que estamos en un momento de evolución, de crear nuevos futuros, pero preferimos creer que comprometiendonos con el exterior, todo será mejor.

Comprometete contigo mismo si quieres un cambio en tu vida, y todo irá mucho mejor.

¿Con quién te has comprometido tú cuando has querido cambiar en tu vida?

 

 

 

 

 

¿Cuándo volveremos a la normalidad?

«La normalidad es un camino pavimentado: Es cómo para caminar , pero no crecen flores en él» decía Vicent Van Gogh

Ahora la frase de moda que oyes en todos los informativos, entre tus amigos o en los memes que recibes por WhatsApp, es:

¿Cuándo volveremos a la normalidad?

Parecemos como críos preguntándoles a nuestros padres: «¿Cuándo llegamos?».

Estamos como locos por volver a la rutina.

Para algunos, cuando les preguntas: ¿Qué es la normalidad? , sus respuestas suelen algo así como. 

«Volver a abrazar a la gente, irnos de cañas con los amigos, ver a mi familia, ver a mi amante..

En definitiva, cosas que realmente no nos hacen pensar y solamente disfrutar del momento, obviando quiénes somos, qué queremos de verdad y que no estamos haciendo para ser nosotros mismos. 

¿Pero qué ocurre cuando les preguntas, QUÉ ES LO NORMAL PARA TI?

Me encantaba oír respuestas del tipo: «Pues lo normal..( y ya no sabían cómo seguir)…Pues lo que hace todo el mundo… ( y ahí terminaba la respuesta)..» Siendo la respuesta más repetida: «Lo normal, joder. No hagas estas preguntas en estos momentos..»

¿Pero qué es lo normal?

En definitiva, lo que normal es como dice la R.A.E. « lo habitual u ordinario. Que sirve de norma o regla..

Por lo tanto queremos volver a ser ordinarios, a seguir las normas, en definitiva a seguir las reglas establecidas. 

Y por eso nos pica tanto estar en casa. Porque en casa no hay reglas. En algunos casos estamos solos con nosotros mismos, no tenemos a nadie a quien echarle la culpa de nuestros problemas, ni nadie a quien darle la chapa sobre nuestra paranoias. 

ESTAMOS SOLOS CON NOSOTROS MISMOS. Y ESO ESCUECE MUCHO. 

¿Por qué escuece estar encerrado en casa?

Porqué pensar cansa, además es algo que no hemos hecho hasta la fecha. Bueno hemos pensado que sería mejor la opción de seguir lo establecido que no lo sentido. En eso es lo único que hemos pensado.. Además tenemos muchas horas por delante para pensar, para que nuestra cabeza empiece a girar como el tambor de una lavadora , algo que acaba ocurriendo , dándonos pensamientos, ideas, a las que no estamos acostumbrados, teniendo miedo a los posibles resultados y visiones que nos ofrece.

Por eso nos pica estar confinados, porque damos oportunidad a nuestro subconsciente que hemos estado ocultando a través de drogas, rutinas y pensamientos tipo , «estas loco», de que por fin hable sin tapujos y sin excusas en las que poder salvaguardarte.

¿Pero qué debería ser la normalidad?

Sería estar a gusto con uno mismo. Simple y llanamente. ¡¡SER UNO MISMO!!

Pero no son así las cosas.  Creemos que la normalidad, es hacer cosas de dentro para fuera, cuando en realidad, la normalidad siempre nace de dentro. 

Es decir, ser normal es estar casado, tener un trabajo fijo, una cosa con una hipoteca para 50 años y los domingos ir a comer a casa de tu suegra que no aguantas ni borracho. 

Hacemos cosas que no queremos hacer, que no soportamos hacer, pero como es «normal» hacerlas, las acabamos haciendo, por miedo a ser considerado diferente, raro o «especialito».

¿Realmente te gusta hacer todo lo que haces en tu «normalidad»? SI te has respondido de forma coherente y sincera, que SI, puedes dejar de leer este artículo y hasta el próximo artículo. 

Si la respuesta es NO y aún así quieres volver a la normalidad… háztelo mirar´. Lo respeto pero háztelo mirar. Eso si, luego no te quejes a nadie de la vida que llevas, de la gente que te rodea y cosas parecidas…A NADIE.

Queremos ser felices, alcanzar el éxito, evitando a la misma vida. Y así no son las cosas.

Y por normalidad no estoy hablando de volver al trabajo, estoy hablando de retomar cosas que no quieres hacer, de ver gente que no aguantas realmente, de dejar de hacer cosas que ahora mismo te están haciendo feliz y vas a dejar de hacerlas, porqué tienes miedo al qué dirán a posteriori. 

La verdadera normalidad es ser uno mismo . Pero a ella no preguntamos cuando volveremos, al revés, nunca queremos ir hacia ella. 

¿Por qué? 

Porqué creemos que ella nunca nos dará la felicidad, nunca nos dará el éxito, la paz que buscamos, el que los demás nos acepten y nosotros aceptarnos, algo de lo que estamos muy equivocados. 

Quizá no te querrá todo el mundo por tu «normalidad», pero te aseguro que quien te quiera, te querrá por quien eres y no por quien aparentas ser; además de irte a dormir con la paz de siempre ser uno mismo, haciendo lo que sientes que tienes que hacer y no lo que los demás te dicen que es tu deber hacer. 

¿Qué es volver a la normalidad? VOLVER A SER UNO MISMO. 

¿Y tú estás deseando volver a esa normalidad?

 

 

 

 

Nacho Dean: «La aventura más larga comienza con un primer paso.»

Hoy dentro de la sección «Conversaciones con..» es un placer presentar a Nacho Dean.

¿Se puede dar la vuelta al mundo a pie? ¿Cómo es realmente el mundo cuando se camina por él? ¿Cómo es realmente el ser humano? ¿Nos estamos cargando realmente los oceános? ¿Existe el cambio climático? ¿Cómo es de grande el miedo y la soledad?

Son algunas de las preguntas que nos hemos hecho alguna vez y que Nacho en esta entrevista nos dará respuesta.

Nacho es la primera persona que recorrió el mundo a pie, del 2013 al 2016. Una expedición sin asistencia e interrumpidamente para documentar el cambio climático. Gracias a dicha expedición nació su libro «Libre y salvaje. La gran aventura de la vuelta al mundo a pie«.  

Entre 2018 y 2019, completó la expedición Nemo. Un desafío que le llevó a unir los 5 continentes nadando. Gracias a dicho reto, próximamente lanzará el libro «La llamada del océano: La gran aventura de unir nadando los 5 continentes».

Podéis conocer más su trabajo a través de su Web, Facebook, Twitter e Instagram. 

.- Gracias a los dos retos que has realizado, ¿Te has conocido más? ¿El conocerse uno es un proceso que no acaba nunca?

Yo creo que la vida es un proceso. Yo me conocía antes de comenzar las dos expediciones. Pero durante las dos expediciones hay un proceso de autoconocimiento muy grande.

Son muchos años caminando con cierto volumen de soledad. Han sido a travesar dos desiertos, en los que tienes mucho tiempo para reflexionar por esa soledad física que tienes

Yo siempre digo que estos viajes son una vuelta al mundo exterior, pero también son una vuelta al mundo mío interior. Una metáfora que me parece muy bonita. Me conocía antes, pero durante las expediciones siempre te conoces y aprendes muchas más cosas sobre ti. Vives situaciones completamente nuevas y muchas de ellas un poco al limite. Y todas ellas, te ponen en situaciones en las que tienes que reaccionar y ser muy consciente de lo que haces. Algo que provoca que sea una manera de conocerse.

La vida es cambio. Y a lo largo de la vida seguimos sorprendiéndonos. Al igual que los niños, tengo ese afán de aprendizaje y curiosidad.

.- ¿Cómo se gestiona la incertidumbre?

La incertidumbre es algo que va a existir siempre por más conocimiento que tengamos.  Y por más conocimiento que tengamos, el futuro siempre será incierto. Y esa también es la gracia de la vida, ya que sin misterio sería totalmente aburrida.

Y ante la incertidumbre, tenemos dos actitudes, quedarte de brazos cruzados y que la vida te pase por encima.  Y la otra es tomar las riendas de la vida y pasar a la acción. Opción que yo creo que es la más interesante.

Es tomar decisiones para trabajar por la vida y por el mundo que quieres ver. Sino serán los demás quienes decidan por ti y las circunstancias te llevarán por un camino ajeno a tus decisiones.

.- ¿Qué es el mundo? 

El mundo es lo que cada uno quiera ver.

El mundo es un lugar maravilloso, con gente extraordinaria. Lleno de oportunidades y también hay que ser consciente que hay problemas, que hay que trabajar por lo que merece la pena.

Pero el mundo es un lugar que hay que cuidar y el ser humano merece la pena  Todo depende de los ojos con que lo mires.

.- ¿Cómo has gestionado la soledad? ¿Qué has aprendido de ella durante estas travesías?

Yo creo que hay una soledad física. Es una soledad que yo he combatido en el desierto, cantando, hablando solo, inventándome papeles en películas, haciendo fotografía, escribiendo, en contacto con la naturaleza. Ah, también hay que decir que también hay tiempo para aburrirse, ya que los días son larguísimos

Cuando estás alejado del estrés de la ciudad, el tiempo se dilata. Y te das cuenta que es abundante. Tienes mucho tiempo para pensar.

Vivo bien conmigo en soledad, pero la gracia está en compartir las cosas. Hay que descubrir ese equilibrio en saber estar solo y compartir la cosas con la gente.

Aunque te acostumbras a vivir en soledad, una de las misiones que tengo es compartir con la gente las cosas que he vivido y hago, y es algo que cuesta por tanto tiempo vivido en soledad.

Además hay una soledad espiritual. Algo que no tiene nada que ver con la física. Tú puedes estar con mucha gente y sentirte solo. Es una soledad que te muestra que no tienes a nadie con el que compartir tu sentido de la vida.

En la vida, hay que apostar por lo que creemos. Muchas veces creamos apegos, vínculos, nos casamos, por el miedo a la soledad. Y yo creo que es muy importante el ejercicio de autoconocimiento, el quién eres y lo que quieres. Durante el proceso, habrá mucha gente que no estará en él , pero también habrá mucha que será autentica. Personas que son realmente afín a ti.

La dificultad es descubrir quien eres, el luchar por tus sueños y una vez que los descubres, es uno de los privilegios que la vida nos da. Nos pasamos la vida conectados a una pantalla pero desconectados de nosotros mismos.

Tengamos un espacio de soledad para saber quienes somos, para qué estamos aquí. Ya que se ha demostrado que las personas más conectadas consigo mismo son mucho más felices y eficientes en todo lo que hacen .

.- ¿Qué cosas has aprendido en tus expediciones que has descubierto?

Una de las cosas es que el planeta no es tan grande.

Mis expediciones tienen el fin de la conversacion del planeta y del medio ambiente. En la primera expedición, he recorrido el mundo con mis pies. Es un aprendizaje basado en mi propia experiencia. Sé lo que cuesta el ir hasta Australia caminando e ir por el otro lado del planeta. Del mismo modo, con mis pies.

El planeta no es tan grande, razón de más para cuidarlo. Un aprendizaje que casi nadie tiene, ya que siempre que viajamos, lo hacemos en medios de locomoción. Pero cuando viajas a pie, ves cada metro, sientes el planeta como un ser vivo y en el que todo está conectado. Hay un solo océano que esta conectado con la atmosfera. Es un ente que está vivo y conectado.

Creemos que la naturaleza es una postal a la que hacerle fotos. Cuando en realidad, la naturaleza es el lugar al cual pertenecemos. Vemos todo con cierta desconexión y no nos damos cuenta que formamos parte de este mundo.

Otro aprendizaje es que el ser humano merece la pena y la mayoría de la humanidad es buena. Tenemos una imagen distorsionada con todo noticias horribles. Pero viajar caminando es el medio de transporte más lento y más expuesto que hay. Si la humanidad fuera mala hubiera sido imposible.

He cruzado paises de todas indoles religiosas y en todos me han abierto la mano, abriéndome las puertas de sus casas. Algo que te permite tener una visión global del planeta

Y sobre todo ha sido un viaje al interior. Vuelve una persona muy consciente de quien es, de lo valioso que es el tiempo, con mucho foco.

.- ¿Qué dirían esas 12 zapatillas que te acompañaron?

Que ya me vale. Fueron 33.000 kilómetros. 12 zapatillas. Mas o menos unos 2.500 kilómetros cada par de zapatillas.

Una expedición con el presupuesto ajustado y tuve que apurarlas hasta el final. Yo he caminado con agujeros en la suela de las zapatillas.

Mis zapatillas te contarían muchas vivencias. Han caminado por una cantidad de lugares increíbles. Y el ultimo par pensaba donarlo al Museo del Calzado.

.- ¿Cómo se gestiona el miedo?

El miedo es algo que nos hace estar vivos. Si no tuviéramos miedo, veríamos un precipicio y nos lanzaríamos por él, simplemente por curiosidad.

El miedo nos hace estar vivos. Pero hay que ser consciente que hay un miedo que nos paraliza y nos impide hacer cosas. No es un miedo vital, no es un miedo que te esté salvando la vida, más social.  Es un miedo al qué dirán , al futuro, a la incertidumbre. Es un miedo al que hay que combatir.

No se trata de no hacer las cosas por miedo, sino incluso hacerlas con miedo. Al otro lado del miedo está la felicidad, están tus sueños. Y te das cuenta, mirando atrás, ¿Por qué no lo hice antes?.

He vivido situaciones como un atentado terrorista en Bangladesh, me han intentado asaltar en México o El Salvador. En esas situaciones intento mantener la calma, respirar lo más profundo ya que la vida corre peligro. Tomando la decisión más rauda y precisa posible.

.- ¿Te consideras feliz?

Tremendamente feliz. Rabiosamente Feliz.

Lo cual no quiera decir que tengas momentos de rabia.

La felicidad es un estado en el que sabes que estás en el camino, de satisfacción personal, guiado por el espíritu de la superación y la búsqueda de la excelencia. Un estado en el que buscas tus limites.

Una de las claves de la felicidad, es ser consciente de lo que tienes, apreciarlo.

.- ¿Y qué definición darías de felicidad?

Es un estado de satisfacción contigo mismo y de estar en el momento y en el lugar exactos. Estoy aquí y que no hay otro lugar mejor para estar. Soy libre para cambiarlo cuando quiera. Eso es la felicidad.

La felicidad también la uno con amor y agradecimiento. Amor y gracias son las actitudes más honestas y la únicas actitudes ante el paso del tiempo. Todo lo demás cambia. Cambian las monedas, la comida, cada vez que vas pasando de un país a otro… Todo cambia, pero lo único que no es el amor.

La felicidad está ligada a una actitud de amor y agradecimiento.

.- ¿Qué pondrías en una valla publicitaria?

Desde un punto de vista motivacional, pondría: ESTÁS VIVO. Como un recordatorio al milagro que es estar vivo.

Pero desde el punto de vista de conversación del planeta, pondría algo como CUIDA EL PLANETA.

.- ¿Cuántas veces has querido tirar la toalla?

En algunas ocasiones.

Te voy a contar en la vuelta al mundo caminando. Me intentaron atracar en México con varios tipos con machetes.  Es una situación al límite que no sabes si vas a salir vivo de ella. Conseguí sortearla y te planteas qué sentido tiene poner tu vida en juego ante una decisión que tú mismo habías tomado.  En dicha situación me planteé abandonar. Pero cuando estás en tu camino, haciendo lo que te apasiona, esa fortaleza extra y además del compromiso contigo que sirve además para algo, decides continuar.

Y en la Expedición Nemo, en la 4 travesía, nadando de Asía hasta Oceanía. Nadando en un mar con tiburones, medusas peligrosas y cocodrilos, cuando por fin estaba llegando a lo que me habían dicho que es la frontera, me dicen desde las embarcaciones que se han equivocado y que todavía tengo que nadar 10km más. En esos momentos estaba exhausto, y pensaba que no iba a llegar.

En esos momentos un miembro del equipo , se tira a nadar conmigo. Un gesto de solidaridad, de animo, me dio tanta fuerza, que tras 6,5 horas nadando , continúe nadando y conseguí llegar a Papua Nueva Guinea.

Me enseñó el poder de un equipo. El tener personas creen en ti, que comparten tus objetivos, que van contigo en el mismo barco es algo increíble.

.- ¿Como has gestionado la creatividad durante estas expediciones?

Que rollo de vida sería la vida sin creatividad. La creatividad es el color de la vida, es la sal.

La creatividad implica romper muchos paradigmas. Es un ejercicio de exponerte y de madurez. Es pensar fuera de la caja.

En la vida nos van a enseñar muchas cosas, pero nos van a invitar a creer en otras tantas. Pero lo primero que deberíamos hacer es a creer a nosotros. Y cuando lo haces, la creatividad es una herramienta de autoconocimiento, de comunicación, de ponerle humor y alegría a la vida.

Si no eres creativo, nunca harás nada disruptivo. Y en estos momentos en los que lo convencional está cambiando. Está habiendo profesiones que no existían. Es un momento ideal para ser original, autentico, creativo.  Y en estos momentos de las Fake News, quien es autentico, es un gran valor añadido.

Hay que crear valor en la sociedad.

.- Una reflexión para los lectores de «El principio de un comienzo».

Hasta la aventura más larga comienza con un primer paso.

Muchas veces tenemos miedo a emprender proyectos porqué no es que no veamos el camino, sino es que no vemos el final. Es todo borroroso y queremos tener todo ya. Somos impacientes.

Pero la aventura más larga comienza con un primer paso. A mí lo que más me costó fue dar ese primer paso. Supone tal cambio salir de la zona de confort, que cuando estás en una situación arriesgada, el actuar, no te queda más remedio.

Pero también hay un lado estimulante, ya que si las cosas son inciertas hace que tengas que estar con los 5 sentidos en lo que estás haciendo. Provocándote que estes más vivos y despiertos. ¿O es que queremos pasar por la vida anestesiados sin darnos cuenta o estar vivos?

La vida es una aventura. Y hasta la aventura más larga, comienza con un primer paso. Así que animo a todos a dar este paso.

 

 

 

 

 

 

¿A dónde nos va a llevar todo esto?

«El único destino del cual estamos realmente seguros, es el de la muerte»

¿Te gustaría saber a dónde te van a llevar todos los esfuerzos que estás realizando?

A todos nos gustaria. Nos gustaría saber cuándo van a llegar los éxitos, qué tropiezos nos vamos a encontrar, cuando vamos a llegar a la meta.. Pero lo que realmente nos gustaría saber cuando estamos emprendiendo cualquier tipo de camino, es a dónde nos va a llevar, si hemos elegido bien o no.

Queremos dominar la situación. Y si ya podemos saber cuándo habrá inconvenientes y qué hacer con ellos, sería una gran maravilla. Pero las cosas así no son.

No sabes si esa persona es la persona de tu vida, por mucho que te lo repitas. No sabes si habrás optado por la mejor decisión hasta que te adentres en el camino. No sabrás si habrás hecho bien o no , sin antes adentrarte en el camino.

Pero aún adentrándote en el camino, el único camino seguro que te llevará todo es a la coger el billete para el barrio de allá arriba en algún momento.

Pensamos que somos adivinos, pensamos que podemos dominar todo, las circunstancias a la personas, para que siempre escojamos la mejor opción, siempre optemos por el camino correcto. El camino del éxito, de una reputación intachable, de grandes premios y aplausos allá donde vayamos .

Y lo único seguro es que todo esto nos va a llevar a la muerte.

Y no siento ser duro o fuerte con esta última frase, es que es la verdad. NOS VAMOS A MORIR TODOOSSS. Y mientras tanto gastamos el tiempo en mierdas, en qué pensarán los demás y a ver si lo que hemos elegido es lo correcto para nuestros intereses.

Es algo que siempre me había estado preguntado: ¿Por qué había entrado en mi vida esto de escribir, hablar en público y gestionar eventos, si yo era un contable?

Siempre me había preguntado a donde me iba a llevar, si iba a ser algo pasajero en mi vida, qué propósito tiene en la misma, qué tenía que enseñarme…. Y te lo preguntas cuando crees que nada tiene sentido o no ves resultados por ningún lado.

Hablando con mi coach, Paz Calap, salió el tema. Y ella misma fue quien me dijo la respuesta que había estado esperando durante años:

«¿Sabes dónde te va a llevar a todo esto? A la muerte… Así que déjate de preocuparte y empieza a ocuparte de lo que estás haciendo y viviendo, que es el presente«.

Un comentario que fue una de las bofetadas emocionales más importantes que me han dado en la vida. Y de la cuál estoy muy agradecido.

Queremos adelantarnos al futuro, olvidándonos de lo que estamos viviendo, que es el presente.

Queremos saber el resultado de la opción escogida, olvidándonos que antes de saber el resultado, tenemos que recorrer el camino.

Queremos saber si esa persona será la que nos salve de las garras de la soledad, antes de ni siquiera darle un beso .

Nos hacemos muchas pajas mentales soñando con el futuro cuando estamos olvidándonos de vivir lo único que hay seguro, que es el presente.

Si está en tu vida esa persona es por algo, algo tienes que aprender.

Si está delante de ti esa oportunidad, es por algo. Tendrás que aceptarla y ver qué hay detrás de ese miedo. O quizá no tengas que aceptarla y demostrarte que no sigues las modas impuestas por los demás.

Las expectativas y con ellas, nuestro ego, nos limitan a la hora de vivir.

Nos dicen que como no hayamos cogido la mejor opción vendrá el vecino a reírse de nosotros porqué alcanzó el éxito antes que nosotros. Vendrá nuestra familia a decirnos qué raros somos que no tenemos pareja a cierta edad y se nos va a pasar el arroz. Vendrá la sociedad a decirnos que somos unos fracasados de la vida.

Cuando realmente quizá no ocurra nada de eso que estamos imaginando y mientras tanto nos estamos olvidando de lo más importante, del hacer, del sentir, del aprender, en definitiva…DEL VIVIR.

Toda esta incertidumbre nos va a llevar a todos al mismo resultado, a palmarla. Unos antes, otros después, pero a palmarla.

Si ya sabes a partir de ahora a donde te va a llevar todo esto, ¿POR QUÉ NO EMPIEZAS A VIVIR DE VERDAD? .

Desde ese día lo empecé a hacer y la verdad, que transformé el preocuparme, por ocuparme de mi mismo . Y te lo recomiendo a ti también.