¿Pasarías una Inspección Emocional?

Permítete ser un principiante. Nadie comenzó siendo un auditor excelente

Cada cierto igual que vamos al dentista, al médico o al gimnasio para ponernos guapos y sanos. Deberíamos auditarnos a nosotros mismos.

Siempre tras acabar un proyecto con una empresa o la presentación de un libro, quiera o no, mi cuerpo me pide un “tiempo de auditoria”.

Cuando iba a empresas y se les decía a la recepción que habían llegado los auditores, creo que en esos momentos hubieran preferido una exploración rectal que metiéramos nuestras narices en sus papeles.

Auditar a una persona, es descubrir sus puntos flacos. Es descubrir si ha mentido en sus papeles, en sus números. En definitiva, es mostrar si lo que dice a lo que hace, no hay diferencia alguna.

Ya no es sólo que venga alguien de fuera a ver nuestras posibles “vergüenzas”, sino lo peor de todo, es que nos sentimos desnudos. Pueden ver que mostramos una cara al exterior que no es la verdad. Puede ver que mentimos para aparentar liderazgo, innovación, disrupción, cuando realmente hacemos lo mismo que hacen los demás, o incluso peor.

Pero que sea otra persona, ya no sólo que nos vea por dentro, sino que de su opinión de nuestra realidad, ESCUECE.

Aunque sintamos que hemos hecho todo según lo establecido. Que nuestras cuentas son claras. Que nos mostramos sin tapujos y hayamos pasado ya bastantes veces, una auditoria de cualquier tipo, siempre tenemos miedo.

Y el principal actor que provoca ese miedo, es el miedo a que nuestro ego salga dañado.

Que nos digan que nuestras ideas las tenemos que desechar. Que mejor dediquemos nuestros esfuerzos a otro sueño o que cerremos el chiringuito, pues a nuestro ego, no gusta.

En una sociedad, donde el aparentar es más importante que el ser. Dónde se promulga e impulsa, que quien la tiene más larga, es el que no tendrá ningún problema en la vida, el vamos a copiar los mismos gestos e imágenes del gurú de turno…Pues que venga alguien a mirar nuestras “vergüenzas” , aunque estén limpias y den esplendor, el miedo siempre estará.

En un mundo que nos impulsa a tener una Marca Personal, a distinguirnos de los demás, en el fondo, lo que hacemos en ponernos la misma mascara de moda, o que nos recomiendan los demás, porque el miedo a ser nosotros mismos es mucho más fuerte, que los beneficios de reconocernos delante del espejo, una auditoría sería imprescindible cada cierto tiempo.

Por eso tenemos miedo a una auditoria, a que vean que no somos como lo que habíamos expuesto y que sólo hacemos lo mismo que hacen los demás.

Cuando eres TÚ, no tienes miedo a la opinión de los demás, porque tú mismo te auditas. Y más te digo, al revés, aceptas de buen grado, el posible feedback que te puedan dar los demás, sobre lo que estás haciendo o no.  Feedback si es constructivo. Porque sí lo que va es a intentar dañarte, tú mismo le enseñaras la puerta de salida de tu vida.

¿Qué cosas tienes que tener en cuenta en un proceso de auditoría interna personal?

1.- Reconocer que tú mismo eres tu mejor amigo como tu peor enemigo.

Quieras o no, la cabeza se te puede ir muy fácil. El ego quiere éxito, premios, comentarios en redes sociales e invitaciones a los mejores sitios por lo “guay” que eres en “ese” momento. Y dormirse en los laureles en esos momentos, es algo de lo más fácil.

Esto es una carrera de fondo, y mañana mismo puede venir alguien que haga las cosas mejor que tú, más fáciles y causando más impacto, olvidándose de ti y no volviendo a verlos nunca más.

Sabes que haces bien las cosas cuando causas impacto, pero también que NO sabes hacerlo todo.

Así que durante el camino , sabes que tienes que seguir formándote, hayas conseguido lo que hayas conseguido.

La vida no es algo estable y rígido, como a muchos les gustaría.

2.-  Nunca veremos todo en forma de 360 grados

Siempre hay algo que nos dejamos. Siempre hay alguna emoción que ocultamos o que no queremos ver su nacimiento , ya que somos seres de costumbres. Y cuando algo nos va bien, ¿para qué modificarla?

3.- Para entrar hay que dejar que salir.

Estamos muy bien en nuestro sofá, pero tenemos que cambiarlo. Lo sabemos pero no lo hacemos , porque le tenemos cariño. Sin embargo las siestas no son ya lo mismo, te levantas con dolor de espalda, te duele todo. Y aún así dices que no quieres cambiarlo.

Somos personas apegadas a situaciones que llevan tiempo con nosotros. Damos oportunidades a situaciones que sabemos que no nos están reportando lo que nos daban antes o más daño que bien.

Para que haya innovación, movimiento, acción, tiene que haber novedad en tu vida. Y con lo mismo de siempre nunca podrás conseguirla.

4.- Hay gente que sabe más que tú.

Quieras o no. Te guste o no. Es la verdad.

Y aún más te digo, seguro que hay gente que te quiere de verdad. No por lo que eres, has conseguido o el nombre que pone en la entrada de tu despacho.

Esas personas ven desde arriba, lo que te ocurre, te conocen, saben tus miradas…Escúchalas.

5.- Más vale que lo hagas tú con toda la sinceridad del mundo, que llame a tu puerta el fracaso y sea demasiado tarde.

Creemos que nunca nos pasará nada, tras haber conseguido la felicidad, el éxito o lo que quieras. Que ya todo será un mundo ideal y que nos reiremos como Mr.Wonderfull nos dice.

Más vale que te audites tú mismo, porque luego pasará algo, y claro le echarás la culpa a los demás. Cuando TÚ tendrías que haber sido la persona que anticipara posibles situaciones o creara nuevos caminos .

Porque el fracaso, es cuando una situación que tú no habías predicho , acaba con tu sueño. Pero SÍ te puedes anticipar a él y crear nuevos caminos. No apostando tus “huevos” en la misma cesta de siempre.

6.- Descubrirás y vivirás el valor más importante y olvidado en estos momentos.

La coherencia

Como podrás ver, TODOS tendremos que auditarnos cada cierto tiempo y no quejarnos siempre de la vida que tenemos. Con la auditoria, como me dijeron para “Mofeta Branding. Cómo son las marcas que transforman el mundo”, nos quejaremos de gusto, no de dolor.

Tú decides.

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¿Para qué sirve un corazón sin pasión?

 “Lo que hoy siente tu corazón, mañana lo entenderá tu cabeza”

No hace falta un estudio de varios años. No hace falta un presupuesto de 7 cifras. Sólo hace falta mirar a los ojos de la gente, para darnos cuenta de una cosa.

 Somos corazones sin pasiones.

 En vez de ser protagonistas de la vida, dejamos que la misma nos suceda.

 No hacemos nada, no vaya a ser que nos critiquen. No decimos nada, no vaya a ser que podamos meter la pata  y nos quiten del grupo de Whatsapp. No hacemos, no sentimos, no padecemos, porque no queremos que la gente se moleste, porque no queremos perder los beneficios que tenemos hasta ahora.

 Cuando quedamos con alguien o en el café de la empresa, no nos miramos a los ojos y hablamos, sino que criticamos a los ausentes. Cuando algo va no acorde a las expectativas que teníamos , siempre le echamos la culpa a los demás. Tiene más culpa el vecino del 2º sobre lo mal que va nuestra vida, que nosotros mismos.

 Y si a ello le añadimos, que nos lideran desde el miedo, ya tenemos todo el cocktel ideal para que la pasión en nuestro corazón no se asiente por nunca jamás.

 Nos dicen que hay que tener miedo a salir de lo establecido. Nos infunden miedo porque si no hacemos lo que nos dicen, nos echaran a la calle, enseñándonos la cola de gente que hay esperando a nuestro puesto de trabajo.

 Más y más miedo, que impide que la pasión, que la vida, la podamos disfrutar.

 De vez en cuando hacemos algún cambio en la vida. Pero ¿Por qué no surten efecto en nuestra vida?

Porque no están acordes con nuestros valores.

Si , los valores son aquellas cosas que son como alarmas, que cuando haces algo que van en contra de ellas, sonará con fuerzas para que te des cuenta que no es el camino que has elegido el correcto en función a ellos.

Los valores son los bastones para una vida coherente. Y si los fallas, no esperes conseguir resultados coherentes con ellos.

 Por eso, nunca diremos al acabar una actividad que nos hemos sentido realizados, sino no están de acuerdo con nuestros valores. ¿O te ha pasado? ¡¡No lo creo!!.

 Sentirte realizado en algo o con alguien, es que está acorde con tu valores, con tu propósito, con tu forma de ser,…como quieras llamarlo…Mientras no sea así, lo único que estarás haciendo es perder el tiempo queriendo ser alguien, que nunca llegarás a ser. Bueno si, una copia barata de lo que podrías ser de verdad.

 Y llega el momento en el que tenemos una idea. Nos ilusiona, nos hace soñar en grande. Estudiamos mucho al respecto, leemos todo lo que podamos leer sobre la misma. Pero a la hora de dar el paso adelante, hablamos mucho de la idea que tenemos, pero nos excusamos en que en este momento las condiciones no son favorables para dar un paso adelante.

 Soñamos con impactar a los demás. Pero sin ACCIÓN nunca habrá impacto.

 Es hora de hablar menos y actuar más.

 Planifica todo lo que quieras, pero te aseguro que nunca saldrán las cosas como lo hayas planificado. ¿Es duro? SI. ¿Es una putada creerte que lo tienes todo bajo control y no es así? Desde luego.. Así que deja la rigidez de la planificación a un lado, y da el paso adelante.

 Es TU reto, cuando realmente sientes miedo. Porque si no habrías cogido el método de cualquier gurú que te recomienda y lo hubieras seguido a rajatabla. ¿O no haces eso para crear tu Marca Personal?

 Cuando realmente es algo diferente, no sigues lo pre-establecido, sigues a tu corazón. Eso que tenías olvidado y que te hace sentir la sangre por tus venas.

 Hasta la fecha, seguir un método era seguir con una cuerda de seguridad caminar por la vida. Y eso no es vivir, es sobrevivir. Si no hay riesgo, no hay vida. Y sin vida, no habrá resultados diferentes a la mayoría .

 Te llamarán loco por no seguir la cuerda. Cuerda que te lleva a los mismos resultados que las 200 personas que lo sigues. ¿Pero quiénes son los locos? ¿Ellos o tú?

 Ellos están estresados porque realmente están haciendo algo que nos les apasiona. Tú eres un loco que te das la oportunidad, de realizar algo que SI te apasiona.

 Tranquilo, en el fondo es envidia. Sigue descubriendo tu cuerda.

 A parte de loco te dirán que no estás haciendo lo correcto. ¿Y qué es lo correcto? ¿Lo que hace la mayoría?

 Lo correcto es lo que está en consonancia con tus valores, no con lo que hacen los demás.

 Pero espera un momento, no te aceleres que ya estoy viendo que quieres correr y comerte el mundo a bocados. Quería decirte una cosa:

 SÓLO NO VAS A PODER.

Sólo no vas a conseguir eso. Sólo te vas a caer y a la 1º de cambio, vas a querer dar marcha atrás. Sólo nunca llegarás tan lejos como si lo hicieras en equipo.

 Por mucho que tu idea sea genial. Para pasar de una vida “bien” a una vida de “excelencia” y realización, necesitas de los demás.

 Porque cuando estás rodeado de gente, que te apoya, cree en ti y en tu proyecto, te alientan a romper limites, a conocer el coraje que tenías olvidado. Te recuerdan porque estás haciendo lo que estás haciendo, porque has roto esa relación con el “sofá” y estás luchando por tus sueños….

 Tú sólo no puedes.

 Porque cuando caigas, y demuestres tu fragilidad, hay dos opciones. La gente que no cree en lo que haces, y pasará de ti, diciéndote “Olvídate ya de una vez”. O la gente que cree en ti, en tu propósito y te dirá “Dime qué te pasa, que voy a ayudarte”.

 Tú sólo no puedes. Tú decides.

 Por qué habrá dificultades, ¿Lo sabes?. Esos momentos críticos que sufras, son los pasos que tienes que dar a corto plazo para llegar a la cima a largo plazo que quieres alcanzar. Te gusten o no.

 Pero no es el éxito lo que quieres alcanzar por y para ti. Eso es una mentira que nos cuentan las películas americanas. Eso no es el éxito.

 Porqué si no vives para servir, no sirves para vivir. Ése es el verdadero éxito, el darse a los demás. No a uno mismo. Ya sabes que así, el placer será a corto plazo, no a largo.

 Empezaras, te encontrarás dificultades como te he comentado. Gente que te apoyará durante tramos del camino, otras durante todo el recorrido del mismo.

 Y quizá llegues a algo parecido a lo que habías soñado, tu Dorado, tu éxito. Felicidades.

 Pero el camino no ha terminado. Porque no acaba una vez superada la meta. ¿Y ahora qué hacemos con lo que hemos conseguido?

 ¿Dormirnos? ¿Manipular a la gente a través del cartel que dice nuestro despacho? ¿O seguir desarrollándonos, sintiéndonos satisfechos  y realizados a través de la relación propósito y valores?

 Llegada a la cima, esto no termina. Esto no ha hecho más que empezar.

 Porque habrás inspirado a mucha gente a ser ellos mismos. A salirse de lo establecido. Les habrás inspirado confianza a través de tu pasión, de escuchar a tu corazón. Pero si eres como lo demás, te convertirás en un jefe que ORDENA a los demás a hacer un trabajo. Pero si eres un LIDER, serás una persona que confía en los demás hagan su trabajo, que saquen a relucir sus talentos.

 Que sepan que cuando están realizando su trabajo, no van a recibir críticas, sino consejos para que lo hagan mejor.

 No se trata de lo que tú has conseguido, sino que has realizado, sentido y vivido por el camino. No se trata de un título, sino de la única forma de vivir, que es viviendo.

 Es ser la persona que te hubiera gustado a ti tener durante tu formación, que te inspirase a ser como tú eres, a ser curioso, Eso es liderar tu vida. Porque si no es así, es simplemente manipulación, copia barata y absurda de la moda de esos momentos.

 Como bien dice el libro de Simón Sinek “Juntos es mejor”, a la mente la podemos convencer. Y lo hacemos habitualmente. Pero a quien tenemos que conquistar es a nuestro corazón. Y eso muy pocos lo hacen.

 Conquista tu corazón y vivirás en pasión todos los días de tu vida.

Nuria Gago: “El primer paso siempre da miedo. Pero agota más dudar en darlo”

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con…” es para mí un placer, presentar a Nuria Gago.

Todos buscamos nuestro lugar. Y más cuando por causas del destino, lo que creíamos que era nuestra casa, se ha desvanecido.

Buscar nuestro lugar, es preguntar quienes somos, que queremos. Es mirar a nuestra autenticidad, reconocerla y potenciarla.  Es descubrir por nosotros mismos, nuestra Marca.

Pero tenemos miedo a descubrirla, a descubrirnos. Porque quizá veremos que esa piel que nos rozaba, no es la que realmente queremos, no es la que nos hace sentir bien. Por eso preferimos seguir los dictámenes de otras persona, antes de pedir ayudar o empezar a desalojar el armario de cosas que no nos hacen falta o nos hacen daño.

Como náufragos, buscamos la piel que nos salve de la quema de la tristeza y soledad.

Recientemente tuve la oportunidad de hablar con Nuria, sobre su 2º novela “Quiéreme siempre” galardonada con el Premio Azorín de Novela 2018.

Nuria, actriz de películas como Primos, Herederos o Amar es para siempre, nos presenta en esta novela ( la 1º se llama, Cuando volvamos a casa), nos habla de temas tan importantes con la 3º edad, la soledad, el amor, el desamor , el poder que transforma el reconocernos y ayudar a los demás.

Gracias Nuria por recordarnos que siempre tenemos que tenemos que estar muy orgulloso de nuestra 3 edad y vincularnos más entre nosotros mismos. Podéis conocer el trabajo de Nuria a través de su Twitter , Web e Instagram.

.- A día de hoy , ¿Qué canción te definiría?

Quiéreme siempre.

.- La misión que tenemos en esta vida, ¿Es darnos a los demás?

Creo que la misión de todo se potencia, cuando regalamos lo mejor que sabemos hacer al resto

.- ¿Y se puede vivir de lo mejor que sabemos hacer?

No siempre. Tal vez económicamente no, pero te siente muy feliz haciendo lo que mejor se te da , de una forma no lucrativa.

Evidentemente todos necesitamos dinero para vivir, para disfrutar del confort y de la tranquilidad . Pero igual puedes conseguir el dinero de otra manera hasta que puedas hacerlo de la manera que sueñas. Porque mientras tanto puedes ejercitar ese musculo de la vocación siendo feliz, viviendo enfocado en el objetivo final.

.- ¿Cuál es tu concepto de felicidad?

Es poder trabajar en lo que me hace feliz. Rodeada de la gente que me hace feliz. Teniendo el tiempo para poder compaginar las dos cosas, sin que mi vida personal se coma a la profesional y viceversa, con mucha salud.

.- ¿La soledad es la enfermedad del siglo XXI?

Yo creo que de alguna manera la tecnología nos aísla.

Muchas veces estamos en casa y estamos viendo a través de Instagram que le pasa a las hermana Kardashian pero no sabemos quien es la persona que vive en la puerta de al lado. No sabes que edad tiene, el motivo por el cual no sale a la calle desde hace 3 meses , si necesita ayuda o si está bien.

Esta situación nos debería dar un poco de miedo, el vivir tan alienados.

Creo además, que con cada una de las Redes Sociales , potencia una imagen y máscara de su realidad. Ya que todos necesitamos ser aceptados, ser queridos y respetados. Por lo tanto vivimos cara al exterior , cara al espejo , habiendo mucha gente que se frustra por comparativa.

Se frustran cuando a lo mejor su vida real es mucho mejor que las que están envidiando o deseando a través de ese espejo de doble cara.

Creo que también depende mucho del lugar en el que vivas, de tu sociabilidad o no.  Hay gente que tiene un problema y no siente ningún pudor en pedir ayuda. O gente que cuando se siente triste o asustada, se esconde

Creo que depende de muchos factores.

.- ¿Por amor qué hemos llegado a hacer?

Demasiadas cosas que no hacían falta, en general.

Creo que nos han enseñado hasta ahora, que se empieza a hablar más del mito del amor romántico, a que Valia la pena todo por amor. Y veo que no es así.

Cuando algo es hermoso, vale todo la pena y no teniendo que sacrificar nada.

.- ¿Cuándo te ves en el espejo, te reconoces?

A día sí y a días no, como todos.  Tengo días mejores como también tengo días peores.

Creo que sé bastante bien quién hay ahí, con lo bueno y con lo malo.

Sobre todo porque he aceptado mis limitaciones, mis miedos, fragilidades , mis puntos fuertes

Cada vez te conoces más y es una pena no hacer ese trabajo de autoconocimiento, porque eres con quien estás todo el día.

El perdértelo es una pena.

.- ¿Y por qué nos da tanto miedo ese viaje interior?

Porque investigar hacia dentro es toparse con heridas antiguas, con cosas mal curadas. Y para estar en paz, lo primero que tienes que hacer es vaciar el armario y ordenador. Y ese momento es el que más miedo da, pero luego es liberador.

Pero entiendo que un punto en el que desordenar todo para tener un orden en el que vivir en paz da mucho vértigo.

.- ¿Qué le dirías a la Nuria de hace 10 años?

No vas mal, pero nada es tan grave.

.- ¿Qué nos has olvidado de tus principios?

La ilusión y la curiosidad.

Sin la curiosidad la vida sería mucho más aburrida. Ya que sí sólo estás en las zonas que conoces y haces las cosas que conoces, está bien. Pero no hay picos de felicidad.

.- ¿Qué pondrías en una valla publicitaria?

Hay que pensar muy bien qué poner, ya que es un espacio muy bueno.

Pondría : Hazte cargo de tu entorno y eso volverá a ti.

.- ¿En la adversidad que has aprendido? ¿Y en el éxito?

Que tengo muy buenos amigos en ambas situaciones.

.- ¿Qué has hecho diferente en tu vida, que siempre das gracias?

Soñar con ser actriz en una pequeña ciudad de las afueras de Barcelona, con nadie que tuviera ningún tipo de conexión con este mundo. El creer en esa profunda necesidad vital de contar historias e ir a por todas, formándome pensando que tenía que intentarlo.

.- ¿Qué no tendríamos que olvidarnos de qué es la vida?

Siempre va a haber alguien que nos tienda la mano

.- ¿Crees en el ser humano?

Absolutamente. Por encima de todo.

.- Una reflexión para los lectores del blog

EL primer paso siempre da miedo. Pero agota más dudar en darlo.

 

¡¡Guía para vivir en una vida llena de riesgos!!

En un mundo que cambia realmente rápido, la única estrategia en la que el fracaso está garantizado es no asumir riesgos” dice Marck Zuckberg.

Mira a ver ,que lleva mucho riesgo. No hagas tonterías, que no estamos para muchos riesgos.. ¿Has tomado precaución? No estamos para tomar riesgos…”

Todos hemos dicho u oído alguna vez alguna frase con la palabra riesgo.  Frases que hemos transmitido ante una situación de incertidumbre, que no podíamos dominar como hasta ahora habíamos hecho.

La vida es, un baile entre la certeza y la incertidumbre. Entre la seguridad de creer que va a pasar lo que creemos que va a pasar y lo podremos dominar, y el riesgo.

Cuando hablamos de riesgo, parece que estamos hablando de cómo ganar la Primitiva, el Gordo de la Lotería de Navidad o acertar los 15 de la Quiniela.

Tenemos la creencia que el riesgo, es hablar de probabilidades. “No asumas riesgos, es poco probable que lo consigas…Es mucho riesgo, hay una alta probabilidad que fracases. No arriesgues, quédate como estás…”

Si fuéramos tan buenos, prediciendo probabilidades de éxito o fracaso, me parece que estaríamos todos dedicados a los bingos, loterías y juegos de azar. Y pocos son a los que les toca de verdad los premios gordos.

Nos creemos infalibles a la hora prever el riesgo para los demás por lo que se ve.

Cuando estamos hablando de riesgos, nos estamos limitando. Tampoco estoy hablando que seamos unos sin talento, que cada vez que veamos un riesgos nos lancemos de cabeza y sin red hacia él. Que mi seguro de responsabilidad es muy limitado ante posibles demandas.

Aunque nos dicen que la vida, está formada por una paleta de colores diversos, creo que en éste caso, solo se divide en dos colores: HACER o NO HACER. En blanco y en negro.

El riesgo como bien define  Luis Pérez Breva en su libro Innovar:  “Es la exposición a un peligro”.

Si NO HACES nada, te expones a diversos peligros:

  • A la rutina.
  • A la falta de innovación y creatividad.
  • A la mediocridad.
  • Al no saber qué hubiera pasado si lo hubieras intentando.
  • A quejarte de la vida que tienes, a envidiar a los demás, a las críticas hacia los demás, pero tú sigues sin dar un paso adelante.

¿Seguimos o te ha quedado claro?

Pero si haces , también te expones a diversos peligros:

  • A conocerte a ti mismo, descubrirte
  • A solucionar ese problema que te inquieta
  • A crear cosas que pensabas imposibles o te habían dicho que no podrías
  • A tener la vida que querías

Por lo que vemos, TODO CON LLEVA RIESGO.

Hasta estar en la cama, es un riesgo, ¿Quién sabe lo que puede pasarte en ella?

Hasta lo más afamados “futurólogos” también se confunden. La vida es impredecible. Y es un hecho contrastado.

Hemos ido pasando por modas. Y ahora estamos en la moda de fracasa, fracasa mucho y fracasa bien. Ya que nos dicen que es el principio del comienzo para un éxito de verdad.

¡¡JAJAJAJA!!.

¿Qué levante la mano quien le guste fracasar, sentirse un fracasado o lo señalen porqué ha fracasado?

¡¡A NADIE!!.

Otra cosa es que eches la vista atrás cuando hayas llegado a tu meta, y veas que ha estado el camino lleno de caídas, rasguños y algún que otro llanto.

Pero fracasar, es que ya no hay vuelta atrás, que es imposible seguir adelante. Las empresas o profesionales que fueron devorados por la crisis, SI que fracasaron. Porque fue por un motivo ajeno a ellos, no por algo que habían predicho.

SI lo habías predicho y fuiste devorado por ello. El problema será tuyo.

¿Por qué?

A todos nos ha pasado, que nos hemos vuelto locos cuando hemos tenido un presentimiento sobre algo. Creemos que nadie lo ha tenido en la vida y que nos haremos ricos o viviremos una experiencia inolvidable. Nos lanzamos a por ello, sin pensar en nada más. Pensamos que nada ocurrirá y seremos considerados el fundador del nuevo Facebook o como la persona  que mejores planes hace entre nuestros amigos.

Pero si no tenemos en cuenta todos los imprevistos que puedan ocurrir. Si no nos formamos en las áreas relacionadas con el proyecto en cuestión, cualquier pequeño detalle puede dar al traste TU GRAN IDEA.

¿O es que tras preparar un fin de semana con tu pareja, se fue al traste porque no viste que iba a llover todos los días?

De ahí, la importancia de fijarnos en los pequeños detalles los que marcan la diferencia entre la excelencia, la felicidad, el éxito y la mediocridad, lamentos y el fracaso.

¡¡NUNCA DEJES DE APRENDER Y FIJARTE EN TODO!!

Pero el riesgo cambia. No es el mismo riesgo que sentías cuando empezaste a caminar, que cuando has empezado ya a correr. No es el mismo riesgo cuando empezaste tu empresa, que cuando la has ampliado o has abierto nuevas sucursales.

El riesgo se transmuta al igual que el tamaño de tu incertidumbre. No tendrás más riesgos, sino que serán NUEVOS riesgos.

La incertidumbre completa nunca podrás eliminarla. Así como tampoco el miedo, aunque te digan los “gurús” que se puede vivir sin él.

Así que recuerda:

  1. Tu misión es reducir esa incertidumbre por el camino que hayas escogido.
  2. Debes caminar manteniendo el equilibrio entre la incertidumbre y lo que es cierto para ti.
  3. Tienes que reaccionar lo más rápido posible ante esas posibles incertidumbres que no tenías previstas. Por mucho creas que lo sabes todo, SIEMPRE habrá algo que se escape a tu foco. Nunca te olvides de los pequeños detalles y de aprender continuamente
  4. Si llega el verdadero fracaso a ti, y no te pilla por sorpresa, es que habías dejado olvidado algo al libre albedrio que tenias que haberte ocupado de ello. Y por no hacerlo, te ha pillado el carrito del helado. La culpa será tuya, no del Gobierno de turno o de la madre de tu novia.
  5. Cuanta más experiencia tengas en el riesgo, menos incertidumbre irás dejando atrás. Pero recuerda, con cada paso nuevo, el riesgo será diferente ya que te adentrarás en zona inhóspitas hasta ahora para ti.
  6. Siempre apunta todas las experiencias que vivas. Te servirán para nuevos viajes.

Queremos cosas nuevas cosas en nuestra vida, queremos innovación, éxito, disrupción, …pero vivir con el riesgo como compañeros de viaje, no.

Al igual que con el miedo, como decía en “Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde”, hagámonos amigo de él, conozcámoslo, ya que siempre van a estar en nuestra vida.

Queramos o no , vivimos en un continuo riesgo. De nosotros depende qué hacer junto a él.

¿A qué te vas a arriesgar a partir de hoy? ¿Qué te lo impedía enfrentarte a él? ¿Por qué te has dejado vencer por él?

¡¡Para ser experto no hacen falta 10.000 horas de experiencia!!

Un par de ojos bien entrenados son tan buenos como una docena de ojos inexpertos” decía Robert Baden Powell

Al igual que considerarnos líderes es algo inaudito e impensable para muchos. Tener el concepto propio de expertos, es algo impensable. Algo sólo destinado para “únicos” o “extraterrestres”.

Bueno excepto en Linkedin, que todo el mundo es experto en algo.

Se dice que Experto es “Una persona que es muy hábil o tiene una gran experiencia en un trabajo o actividad. Que tiene muchos conocimientos en una materia”

Luego volveré a ello, pero no olvidemos la frase “Que tiene muchos conocimientos en una materia”.

Sigamos.

Luego nos encontramos al igual que Jeff Bezos y su errónea frase sobre la definición de Marca Personal, de la que hablo largo y tendido en “Mofeta Branding”, esta vez tenemos a Malcom Gladwell.

En su libro “Fuera de serie”, nos habla de la regla de las 10.000 horas para ser considerado experto en algo.

Es decir:

  • Hay que tener muchos conocimientos en una materia
  • Y 10.000 horas de prácticas para ser considerado un experto.

Pues a mi madre la considero una experta en el arroz con leche, y no tiene conocimientos de arroces ni ha hecho más de 10.000 horas haciéndolo.

Cuando vemos esos dos requisitos para ser considerados expertos en algo, pensamos que nunca llegaremos a ser considerados como tal.

Nunca conseguiremos muchos conocimientos en una materia, porque si por lo que hemos optado estudiar, es una moda o creemos que es una forma rápida y sin esfuerzo, a la primera de cambio, si no vemos que podemos conseguir lo que creíamos, correremos más rápido que Rafael Nadal devolviendo las pelotas del contrario.

Y dime la verdad. ¿Qué te parece 10.000 horas? Son 600.000 minutos. Son 36.000.000 millones de segundos. ¿Eres capaz de aguantar tanto tiempo si realmente no es algo por lo que te importe, apasione y vuelva loco?

Si, no eres un “obseso” de ese tema, a la primera de cambio, vas a tirar la toalla. Y más en una sociedad, en la que vivimos en el cortoplacismo, en el postureo y en el ver quien la tiene más grande que el otro.

El largo plazo para otros, queremos el éxito, la felicidad y las posesiones, para antes de ayer. Así que esperar 10.000 horas para que alguien nos diga que somos expertos, como que se lo dejamos a otros.

Por eso nos subimos a carros, que nos dan títulos considerados expertos en algo. Por eso nos gusta ponernos títulos de “experto” ya que cara al público, no es lo mismo ser considerado como tal, que como uno más.

Tener el título de “Experto en…” podrás tener tanto conocimientos como horas conste el curso en cuestión,  Pero yo me pregunto: ¿Un experto solo es en conocimientos? ¿Y si de lo que sabes, luego no lo sabes aplicar? ¿Dónde se quedan en esos conocimientos? .

Tener el titulo en experto en algo, es tener conocimientos en una materia. Pero no puedes ser considerado como experto.

ERES EXACTAMENTE IGUAL QUE LOS 200 ALUMNOS QUE HAN IDO CONTIGO. ¡¡NO HAY NADA QUE TE DIFERENCIA DE LOS DEMÁS!!

Si me baso en las personas que he ido entrevistando a lo largo de todo este tiempo y aprendo de ellos, un experto para mí es:

  • Una persona que escribe, habla o hace algo diferente en relación a lo que se venía haciendo hasta la fecha.
  • Ya eres un experto, cuando solamente haya una persona que te pregunte cómo has hecho lo que has hecho.

Me explico.

No hace falta de física cuántica, del liderazgo transcendental o de cómo llegar a Marte, para ser considerado un experto.

Me juego lo que quieras, que haces las cosas de forma diferente a los demás. Pero lo mejor que los demás, así lo ven y así te lo hacen saber.

Harás la tortilla patata de manera diferente al os demás. Devoraras libros y ayudas a tus amigos en temas, que nadie lo hace mejor que tú. Haces cosas que nadie de tu alrededor, ha hecho hasta la fecha…

¿Y nadie te considera un experto en ese tema? Seguro que si.

Por lo tanto, ser experto en algo, es hacer algo por primera vez. No hace falta que escribas un libro, no hace falta ningún título por la escuela de negocios de moda en ese instante o que tengas un par de “palmeros del rio” que te lo digan por activa o por pasiva… NO te hace falta nada de eso, PORQUE YA ERES UN EXPERTO.

Has hecho algo que nadie había hecho de esa misma manera. SI haces las cosas de una manera especial, diferente, ya lo eres.

Pero además necesitas personas que reafirmen que haces las cosas de manera diferente.

No estoy hablando de “pelotas” que te hagan sentirte especial. No hablo que tengas que tener un sequito de palmeros para ser considerado un experto. Hablo de personas, aunque solamente sea 1, que te pregunte:

¿Cómo lo has hecho?

Es una persona que ve que has ido más allá de lo establecido. Que quiere saber cómo lo has conseguido. Cómo pensaste que se podrían hacer así las cosas. Cuál es el propósito para hacerlo así…

Quiere saber, quiere investigar, quiere aprender de ti,.. Ya que te considera un experto. Alguien que ha innovado. Y no hace falta ser un experto creando algo de la nada, sino también se es un experto con cosas que ya tenemos en nuestro poder.

Por lo tanto, vemos que no hace 10.000 horas de vuelo, para ser considerado un experto. Puedes haber hecho ese bocadillo que tanto fascina a tu gente sólo 2 veces, y tus amigos ya te consideren un experto en dicha especialidad.

Pero eso si, siempre recuerda, que un experto es una persona con muchos conocimientos en una materia, pero que se diferencia de los demás. Si tienes el titulo de experto, como 2.456 personas, de experto no tienes nada, sólo conocimientos de esa materia.

Estoy de acuerdo, que las personas que consideramos expertos, que hemos encumbrado la sociedad con esta etiqueta, si son personas que llevan muchas horas de vuelo, muchos estudios, caídas e investigaciones. Y si habrán podido alcanzar esa media de horas de estudio.

¿Pero sólo podemos considerarnos como expertos en algo, sino alcanzamos el bono de 10.000 horas de estudio e investigación?

¡¡NOO!!.

Al igual que hablaba en el artículo anterior, que TODOS hemos sido y somos líderes en algún momento de nuestra vida, TODOS somos EXPERTOS en algo. Todos hacemos algo de manera diferente a los demás. Y no hemos alcanzado ese número de horas. Y no nos hace falta un titulo para ser considerado como tal.

¿Quién es para ti un experto? ¿Por qué? ¿En qué crees que eres experto? ¿Conoces a expertos que no han llegado a esas 10.000 horas estipuladas?

 

 

 

¡¡La Teoria del Lider del Siglo XXI!!

El líder es aquel que, fuera del desorden, aporta simplicidad, armonía en la discordia y oportunidad en la dificultad” decía Albert Einstein.

Existen más teorías sobre el liderazgo, que teorías que dicen el hombre no piso la luna

Nos encontramos libros, conferencias, artículos…Todas las semanas que nos hablan de diferentes tipos de liderazgo, de líderes de siglos anteriores y de qué no es liderazgo.

Seguimos hablando de líder estratégico. Como si el mundo no hubiera avanzado y no estuviéramos en pleno siglo XXI.

Nos preguntamos si el líder nace o se hace. Como si todavía estuviéramos sin saber qué responder, ¿Qué fue antes: el huevo o la gallina?.

Todavía nos preguntamos qué fallos tiene el líder del siglo XXI, como si después de tantas teorías que hay en el mercado, no pudiera tener fallos en la gestión de las personas y de la suya propia.

Todavía seguimos confundiendo líderes con jefes. Bueno también hay personas que se autoimponen el titulo de líderes, y cuando cierran la puerta, son jefes a la antigua usanza. Es decir, “Aquí se hacen las cosas como yo mando, y si no, ya sabes donde tienes la puerta. Me da igual los títulos y las nuevas corrientes. Aquí se siguen haciendo las cosas como hace 200 años”.

Como todavía estamos muy confundidos en muchos aspectos que rondan el tema del liderazgo, todavía siguen existiendo miles de teorías respecto a dicho tema.

Siempre hemos relacionado y es un tema, que cuesta quitar esa relación, de Lider, con aquella persona que tiene un puesto concreto en la empresa o en la sociedad.

Líder se relaciona con el CEO, con el Director de Departamento o con el capitán de nuestro club de futbol favorito.

El líder se relaciona con cierto estatus. Y si no lo tienes, pensamos que jamás llegaremos a ser consideramos como líderes.

Un líder también era Hitler, Mussolini o Steve Jobs, a los que les damos dicho título. Pero sabemos que de buenas personas, tenían lo mismo que yo de buen cantante, NADA.

Nos dejamos llevar por el estatus de esa persona. Creemos y le otorgamos unas cualidades, que en muchas ocasiones no tienen ni llegaran a tener.

¿O es que todavía creemos que nuestros políticos pueden ser considerados como líderes de nuestra sociedad?

1.- Dejemos de relacionar Líderes con ciertos estatus y poderes “sobrenaturales”. Porque todos somos líderes en algún momento de nuestra vida.

Al relacionar lideres con cierto estatus, los estamos relacionando con el poder. El poder de dirigir, el poder de decidir, el poder de mandar.

Y seamos claros, a los seres humanos, NOS GUSTA EL PODER. El poder tiene mucho morbo y beneficios. Y no queremos pensar que tras ese poder que nos otorgan, va a ser algo TEMPORAL. Queremos que sea algo para siempre. Y por eso nos enroscamos en nuestro “sillón” cuando nos sentamos en él.

2.- No te han otorgado un poder infinito, el verdadero líder sabe que será una tarea TEMPORAL.

Y el verdadero líder, sabe que ese poder, no está para utilizarlo en beneficio propio, sino por y para los demás.

Cuando están en el “poder”, creen que es por y para disfrute suyo. Que se lo han ganado. Que todo esfuerzo ahora produce unas recompensas de las que hay que aprovecharse. Y que los comienzos, que fueron duros, llenos de tropiezos, no existen. Ahora no son personas, son los títulos que ponen en la entrada de su puerta.

3.- El líder tiene la función de hacer más grandes a cada uno de los integrantes del equipo. Así como al grupo en su conjunto. NO A UNO MISMO.

Por lo tanto, dejemos ya de hablar de líderes estratégicos y empecemos a hablar, del liderazgo trascendental.

Es aquel que va más allá de los números. Que va más allá de su beneficio propio y se enfoca, en el beneficio del grupo y de todos los componentes que lo rodean.

Porque si habláramos de estrategias, podríamos hablar de líderes dictadores que también tenían una estrategia, y que normalmente no era en beneficio del grupo, sino del suyo propio.

4.- Ves más allá del grupo. Ten un propósito que inspire al grupo. Pero también deja el mundo mejor de cómo te lo encontraste.

Mientras escribía este artículo hay un tema que ronda, o debería rondar al líder de verdad, la Humildad.

Es tener los pies en la tierra. ¿A qué ya no gusta tanto?

Es preguntar a los demás como se encuentran. Es ocuparse de verdad por lo que pasa, o puede pasar. Es ver más allá de evaluaciones de desempeño y ver a través de los ojos de la persona que tiene delante.

Y por humildad, es reconocer que también puedes equivocarte. Un titulo no te da súper poderes. Un titulo no te dice que ya jamás te vas a confundir. Que tus ideas siempre serán las mejores en cada caso. Y que en la adversidad, lideraras de forma correcta a tu equipo hasta la victoria final.

5.- Un líder es humilde. Si no, serás un jefe más.

Al reconocer que no sabes todo, reconoces que puede haber gente mejor que tú. Y al haber gente mejor que tú, cabe la posibilidad que su desarrollo sea mejor que el puedas tener tú. Y reconocer eso no gusta.

Se nos llena la boca hablando de Employer Branding, de cultura empresarial innovadora, de talento, de atracción del mismo y de la retención (palabra que odio). Nos gusta ser cool hablando de temas, que en realidad, no queremos aplicar.

¿Por qué?

Porque alguien que tenga más poder de influencia, sea mejor líder que nosotros, produzca mejores resultados que nosotros o ideas disruptivas que beneficien a la empresa,…haga algo por lo que nos pagan a nosotros. Intuiremos que más vale pronto que tarde, seremos sobrepasados por dicha persona.

Pero un líder, es un mentor. Es una persona que con experiencia ha llegado a dicho estatus, que sabe reconocer los talentos de los demás y los impulsa. Que ve qué se puede mejorar y lo alienta. No una persona que intenta.

Como comento en “Mofeta Branding. Como son las marcas que transforman el mundo”, muchas de ellas nacieron de marcas que ya estaban implantadas en el mercado. Al ver su potencial, se les impulsó y alentó en su camino. Llegando a ser más reconocidas que la marca madre.

6.- Un líder es una persona que produce nuevos líderes.

Pero te estarás preguntando: ¿Yo puedo ser un líder? ¿O sólo son las personas que tienen un estatus en la empresa o en las organizaciones?

TÚ YA HAS SIDO LIDER.

Tú diste un paso adelante en momentos en los que ya no querías seguir aguantando lo que estaba pasando. Tú dijiste SI cuando hasta entonces habías dicho NO. Tú dijiste Adelante cuando hasta la fecha habías estado parado. Cuando viste una dificultad, esta vez viste una oportunidad.

TÚ YA HAS SIDO LIDER EN ALGÚN MOMENTO DE TU VIDA.

Y no has tenido que ir a ningún curso de liderazgo, ostentar ningún cargo en ninguna empresa.

Todos somos líderes en algún momento de nuestra vida, solo tenemos que hacer caso y una oportunidad a esa energía que todos llevamos dentro.

7.- Liderar es decir SI a esa energía interior que todos llevamos dentro.

Luego ya vendrán herramientas que te hacen ser mejor líder y gestionar mejor a las personas y recursos que tengas a tu disposición, pero el principio del comienzo, es decirte SI a ti mismo.

¿Cuáles son los rasgos del líder del s.xxi?

Podéis adquirir “Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde” a través de este enlace.

¡¡El Poder de lo Incorrecto!!

Todos los descubrimientos verdaderos, surgen del caos, son resultado de dirigirse hacia lo que parece incorrecto, ridículo y tonto” dice Chuck Palahniuk

Correcto: “Libre de errores o de defectos, conforme a las reglas. De una conducta irreprochable…”. Mientras que incorrecto se define como: “No correcto”.

¿A qué toda decisión que tomas, siempre intentas tomar la decisión correcta? ¿A qué siempre intentas optar por la opción correcta?

Pero la opción correcta, a veces no quiere decir que sea la mejor para ti. Sino lo que los demás consideran correcta por tu bien, por tu salud o futuro.

¿Pero qué es lo correcto para ti?

Creo que una de las fuentes de las que debe beber todo ser humano, son las preguntas. Algunas veces no nos darán las respuestas que requerimos, pero siempre nos sacarán de la rutina, costumbre y vergüenzas en las que nos podemos encontrar.

Cuando tenemos que tomar una decisión, siempre preguntamos a los demás, ¿Qué harías tú?. Queremos ver que otras ideas nos pueden dar los demás. Pero en algunas ocasiones, esperamos que sean los demás, quienes se propongan a liderar nuestra encrucijada para que nosotros, ya no suframos más.

A nosotros nos viene de perlas, si consigue resultados, mejor para nosotros. Y si no los consigue, como dijo que lo iba a hacer, le echamos a la culpa de nuestras desgracias.

Nos dejamos llevar porque preferimos estar en el sofá, haciendo lo que los demás consideran correcto, que no saltar del mismo, y hacer lo que sentimos que es correcto para nosotros. Todo porque como seres humanos, necesitamos del cariño y aprobación de los demás, que sabemos que si hacemos lo que no es correcto por los demás, las consecuencias, no serán muy bonitas que digamos.

Antes de nada, hay que vivir bajo unas normas, desde luego. No estoy promoviendo que a partir de ahora atraquemos el banco de España ni cosas parecidas. Ni tampoco que dejemos de saludar a aquellas personas que nos saludan a nosotros.  NO VOY POR AHÍ.

Hay que tener modales, respeto y seguir unas normas, desde luego. Pero a todo que se considera correcto, ¿hay que hacerle caso?

¡¡NO!! O al menos te deberías darte el permiso de descubrir que hay detrás de lo incorrecto.

Si hubiera hecho lo correcto, a día de hoy no estaría hablando contigo a través de estas líneas. Ni hubiera hecho muchas cosas que he realizado durante este tiempo. Y me imagino que tú también, habrás vivido algún momento, en el que los demás te decían una cosa, diciéndote que era lo mejor para ti, pero acabaste haciendo lo que sentías que tenías que hacer. A pesar de las posibles consecuencias.

Creo que en muchas situaciones de nuestra vida personal y profesional, nos dejamos llevar por lo “correcto” porque es mejor no pensar y seguir como estamos, que pensar y poder ganar más de lo que estamos ganando hasta ahora.

Es en esas situaciones, en las que podemos ganar más de lo que nos podemos imaginar, cuando aparece el miedo.

Miedo a las consecuencias si no hacemos lo que nos “recomiendan”. Pero también “miedo” a descubrir más cosas de nosotros de las que nos podríamos haber imaginado hasta entonces.

Miedo y más miedo.

Y por miedo, respondemos muchas veces de forma airada a una persona que nos está diciendo algo, que en el fondo sabemos pero que no queremos ni ver ni oir. De forma exagerada respondemos a artículos, que con respeto, nos dicen su opinión, y todo porque tenemos miedo a ver una realidad, que en el fondo nos gustaría a nosotros hacer o vivir.

Pero por miedo a que nuestras creencias que tenemos del mundo, se desmoronen ( que sólo serían evolucionadas, no aniquiladas ), preferimos gritar, tildar de loco a la otra persona, que no escuchar y ver que podemos aprender de ella.

Creemos que el mundo es finito y con las reglas que nos han dado, todo irá como la seda. Pero luego queremos innovación, cambios, transformación, liderazgo,… pero eso si… ¡¡HACIENDO SIEMPRE LO CORRECTO!!

Pues me parece como sabrás, no estás consiguiendo lo que tú quieres, haciendo lo mismo de siempre.

Ver que hay detrás de lo “incorrecto”, te lleva a:

.- Descubrirte y descubrir que hay detrás de ese miedo

.- Ver otras vertientes del mundo que hasta ahora tenias vetadas por ti mismo.

.- Empezarás a ser el líder de tu vida personal y profesional. Y no lo dejarás en manos de otras personas.

.- Verás que la humildad, escucha de verdad y el perdón, son valores esenciales en la vida.

.- En definitiva, los verdaderos avances, innovaciones, disrupciones se hacen viendo que hay detrás de lo incorrecto.

Eso sí, el principio del comienzo no será muy bonito que digamos.

El aceptar que haya personas con otras ideas a las tuyas. Otros mundos que no sean el tuyo. O que las cosas se pueden hacer de otra forma diferente a la que llevas años haciéndola, al principio produce rechazo.

Rechazamos lo nuevo. No creemos que vaya a tener éxito o se vaya a implantar en nuestras vidas. En definitiva, que toda aquella idea o persona que nos quite la “manta” que nos hemos puesto en el sofá para ver la vida pasar, menos “guapo” lo llamaremos de todo.

Ahí se verás si de verdad crees en tus ideas, o realmente lo haces por postureo o moda. Cuando las cosas no estén como solían estar hasta que empezaste a ser crítico con todo.

Estamos cansados de lo mismo, pero rechazamos lo que es considerado incorrecto. Queremos novedades en nuestra vida, pero tenemos miedo de ir al lado oscuro.

¿Hasta cuándo vas a estar así?

Demos una oportunidad a lo considerado “incorrecto”. Quizá nos abra más la mente y veamos soluciones que no queríamos ver a nuestra situación.

Yendo hacia lo incorrecto se empieza ascendiendo la montaña de tu felicidad.

Si quieres conocer, como ciertas marcas, hicieron lo incorrecto, podéis adquirir “Mofeta Branding. Como son las marcas que transforman el mundo, en este enlace:

Elia Guardiola: “Siempre es demasiado pronto para un no puedo”.

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con…” para mí es un placer presentar a Elia Guardiola.

A lo largo del estudio de la más de 300 entrevistas realizadas, hay una característica que se va mostrando en cada uno de los entrevistados, la resiliencia.

Personas que tras superar un momento crítico en sus vidas, han tenido capacidad de salir adelante. Tras ese momento, han dejado atrás miedos, vergüenzas y límites. Empezando a mostrarse como quienes realmente son sin tapujos ni tonterías.

Empezaron a hacer las cosas de manera diferente. Consiguiendo así resultados increíbles. Y una de esas personas es Elia Guardiola.

Canalla, Disruptiva, emprendedora, tsunami,.. son muchos los adjetivos calificativos que te vienen a la mente cuando la conoces, pero sobre todo uno por encima de todos, coherencia.

Profesional internacional del Marketing emocional y del Storytelling, tuve hace unos días el placer de conversar con ella largo y tendido.

Gracias Elia, por recordarnos que no importa el ruido que hagas, sino las nueces que partes. Y que hay que dejar atrás la prostitución de una felicidad que nos hace aumentar nuestro colesterol, por una felicidad basada en la actitud aceptando y queriendo esos momentos malos. Podéis conocer más el trabajo de Elia a través de su Web, Facebook, Twitter e Instagram.

.- Si tuvieras que presentarte como nueva Ceo de una empresa a tus accionistas, ¿Cómo lo harías?

La verdad que nunca he tenido la oportunidad de presentarme a unos accionistas, pero la verdad, que cuanto más transparencia, mejor.

La transparencia y la honestidad son dos palabras mágicas para mí. Aunque en realidad hay 3 palabras imprescindibles para mí, pasión, empatía y promesa. Las promesas van de la mano de los compromisos. Los compromisos van de la mano de la confianza. Y al final todo esto requiere honestidad y transparencia.

No creo que pudiera presentarme a unos accionistas si no fuera con la verdad por delante, aunque fuera una verdad dolorosa.

Lo primero que les diría que me considero una profesional del Marketing emocional y experiencial, así como de la creación de contenidos. Pero más allá de lo profesional, tendríamos que hablar de lo personal.

Siempre me defino como humana imperfecta, llorona y feliz.. Soy un pequeño tsunami. Sería bastante disruptivo y rompedor, rompiéndole los esquemas si les hablara a nivel personal. Son personas que no están acostumbradas a que les hablen de temas personales, decantándose más por lo profesional.

Se fijan mucho más en qué puede ayudarle esa persona a sus inversiones, en definitiva.

.- Los valores que me has comentado que te definen, ¿Son valores escasos en esta sociedad?

Hoy precisamente estaba hablando a través de mis reflexiones, de los prejuicios.

La frase decía “Que la vida es demasiado bonita para esconderla detrás de los prejuicios ajenos”.

Estamos tan intoxicados de prejuicios ajenos, del qué dirán y siempre del qué dirán. Que acabamos olvidándonos del qué diremos nosotros. Nos enfocamos demasiado en qué dirán los demás de nosotros, que nos estamos olvidando en qué pensamos nosotros de nosotros mismos.

Es imprescindible empezar a pensar en cómo nos podemos querer mejor y bien. En lugar de querernos más y mucho que es lo que quiere la gente.

Los prejuicios están a la orden del día. La gente habla demasiado sin conocer. Y todo lo que es respeto, humanidad, humildad, brillan por su ausencia.

No es malo tener ego. El ego es imprescindible, pero con un equilibrio. Ya que todos los excesos son malos.

.- ¿Qué hiciste diferente en tu vida que te cambio?

Creo que siempre he ido haciendo cosas diferentes. La vida  me empezó a cambiar cuando empecé a hacer algo diferente y fue darme cuenta que no podía ser igual

Es el mayor paso que una persona debe dar.

Por ejemplo cuando hablamos de emprendeduria, emprender es una mierda. Es un tema que siempre hemos hablado tú y yo David. Pero para mí el hecho de querer ser disruptivo, no es el hecho de decirlo, sino hacerlo.

Primero hay que ver que está haciendo la gente e ir contracorriente.. Reconozco que desde pequeña ya era una “tocapelotas” de narices. Y creyendo en lo que estaba haciendo, independientemente de lo que dijeran los demás.

Me lance a la piscina en plena crisis, aquí en España. Pasando dos años y medio muy putas. Y aprendí que la vida no es para tener miedos. Sino para entender que esos miedos forman parte de la valentía de uno.

Hay una frase que me gusta poner en mis conferencias y formaciones, que dice: “Hazlo, te van a criticar igual”. Porque cuando llegas al punto en el que crees en ti y no tanto en el qué dirán. Las cosas ya casi vienen por si solas. Pero una cosa te digo, que los buenos resultados, nunca son fáciles.

.- Si te digo “esto es fácil”, ¿Qué me dices tú?

A mí lo fácil, me aburre y me acaba cansando.

En mi vida necesito retos diarios. Por pequeños que sean, eso no importa. Pero yo necesito crecer. Ya no solamente rodeándome de buenas personas. Pero también de personas que no hacen las cosas bien porque ellas me enseñan cómo no hacer las cosas.

No se trata de querer mucho a los demás, sino querer bien. Pues aquí estamos en la misma situación.

Si tú no confías en ti mismo, da igual que los demás confíen en ti.

Los baches de mi vida me han hecho ver lo importante que es creer en uno mismo. Pero que sobre todo no es sano estar feliz las 24 horas del día. Al igual que no es sano, hacer las cosas siempre bien. Porque entonces, te aseguro que no aprenderás nada.

.- ¿Cuál es tu concepto de felicidad?

Para mí la felicidad, independientemente que sea una de las emociones básicas, es sinónimo de actitud.

Es una actitud. No puedo estar feliz las 24 horas del día, y ni quiero estarlo. Porque necesito mis momentos de tristeza.

Esos momentos son la forma para conocerte bien. Te ayudan a gestionar tu inteligencia emocional. Cómo gestionar las emociones, cómo adaptarlas para poder sobrellevar momentos de crisis personal.

Que yo creo que son importantes tenerlas, ya que son las que realmente te hacen ser resiliente.

.- ¿El Storytelling nos pretende mostrar que todos somos héroes sin fallo alguno?

El problema del ser humano es que generaliza y eso no podemos hacerlo.

Una historia debe tener un inicio un nudo y un desenlace. También debe tener protagonistas. Y ellos deben ser los héroes de la historia.

Lo que intentan transmitir las marcas es que el consumidor es un héroe porque es el protagonista de la historia. La marca quiere hacer entender a los consumidores que sean ellos los protagonistas de la marca. Que se sientan totalmente identificados con la historia que está contando.

.- El marketing experiencial, ¿Tiene que estar siempre edulcorado de felicidad, alegría e ilusión?

No necesariamente.

Yo siempre defiendo todas las emociones.

Siempre digo que las marcas deben ser generadoras de felicidad. Pero felicidad significa estar triste en algunos momentos. Aunque parezca contradictorio, es así.

Para mí el hecho de saber que puedes estar triste y gestionar esa emoción, a mí me hace feliz. A lo mejor soy un bicho raro, pero me parece muy importante que haya un estado de felicidad equilibrado que se basa en poder aceptar la tristeza, la ira, el enfado, el asco…como emociones básicas.

Las marcas deben entender que el consumidor es una persona. Una persona siente y no siempre está feliz. Por lo tanto, es necesario hacerles despertar esos recuerdos que quizá puedan hacerles sentir un poco tristes.

En ese momento, la marca ha logrado unir al consumidor con ese producto o servicio. Y eso también es felicidad.

.- Marca Personal, controversia y diferenciación ¿son un equipo necesario?

Yo creo que esto es como las historias. Siempre digo que uno de los puntos básico para crear una gran historia o storytelling, es que haya dicotomías, nudos… en definitiva que haya dualidades. Lo que en realidad llamamos conflictos.

Los conflictos forman parte de nuestra vida diaria.

Tú y yo nos enfadados y ya tenemos un conflicto. Vamos a la panadería y no nos gusta cómo nos tratan, surge el conflicto. No funciona Netflix y ya tenemos un conflicto.

Creo que algunas Marcas Personales, de forma real y otras de forma más exagerada están en controversia, pero para crear dialogo y debate.

A mí me parece interesante que seamos disruptivos y rebeldes. Porque de esa manera conocemos más a esa persona, su producto, su servicio y su forma de vida.

Pero no hablo de “Vende Humos. Puedes ser disruptiva y rebelde pero siempre siendo honesta con mis valores y forma de pensar.

Pero no discutiré contigo si pienso igual que tú.

Seamos francos.

Hay que ver que también forma parte de la cultura y la sociedad. Nos movemos por tendencias, porque la cultura de ese país está pidiendo a gritos que se lleve esa moda en particular. Pero lo que realmente transciende, lo que realmente perdura, es inmutable es aquello que tiene valores.

Fijémonos en los tejanos Levis o en la Coca-Cola. Independientemente de los problemas que tengan internos como empresa, son productos de calidad.

Productos enfocados para todo el público e imperecedera y ahí se han quedado.. Pero también pasa con las marcas personales.

No hay nada más maravilloso en esta vida que ser auténtico y tener carisma.

.- ¿Qué le dirías a la Elia de hace 10 años?

No le diría nada, para que pudiera ser la Elia que soy hoy.

Para que no tuviera que cambiar nada. También es cierto que cambiaría ciertas cosas de mi vida del pasado. NO me arrepiento de nada pero sí que cambiaria cosas. Pero si lo hiciera, no sería la persona que soy hoy.

Y hoy estoy encantada de ser la persona que soy hoy. Con mi multitud de defectos y con la cantidad de cosas todavía por aprender.

.- ¿La excelencia es una virtud de tu trabajo?

No soy la más indicada para decir si mi trabajo es excelente o no. Eso lo tendrían que juzgar aquellos que conocen mi trabajo y mi persona.

Vuelvo a lo que hemos hablado antes. A mí me contratan para humanizar marcas, no solamente los contenidos. Y cuando lo estoy realizando, digo que la excelencia de una marca, radica en las personas que la forman.

.- ¿Estamos pasando de marcas-producto a marcas-persona?

Una de mis frases es a nivel profesional y personal, es que uno de los grandes y mayores problemas de las marcas y empresas de hoy es tratar a sus clientes y a sus trabajadores como números y no como personas.

A partir de ahí, boom.

Lo que hace que una marca tenga ese sello de excelencia es precisamente en la calidad humana que hay en ellas.

.- ¿Las empresas tendrían que combinar el Big Data con el Small Data?

Yo pongo en mis formaciones este ejemplo:

Imagínate que tengo dos restaurantes favoritos. Los dos saben que me gusta el vino. Uno de ellos, cada vez que entro, sea con pareja, familia o amigos… me preguntan qué vino quiero.

Ese restaurante sabe que me gusta el vino. Tiene datos tangibles y cuantificables de que me gusta el vino. Es decir el Big data.

Pero el otro restaurante, cada vez que entro. Si voy con la pareja me ponen un vino. Si voy con la empresa, me ponen otro tipo de vino. Si voy con la familia o los amigos, me ponen otro tipo de vino. Esto es el Small Data.

Son datos no cuantificables y que se basan en el comportamiento y en las emociones, más  que en lo que se puede sumar 1+1=2

En el Small Data, 1+1, pueden ser 32.230.

Tenemos que tirar más hacia la Small Data, ya que hace marcar la diferencia.

Warren Buffet dijo, “El precio es lo que pagas, pero el valor es lo que obtienes”.

.- Ahora que se habla tanto del amor en las marcas, ¿Quién es un Brand Lover?

Es aquella persona obsesionada por una marca, dos o x marcas, donde pierde completamente la razón y puede defender la marca, aunque haya muchas veces que meta la pata.

También depende de la generación en la que se encuentre la persona. Por ejemplo los Millennials, se casa poco con las marcas.

.- Tú que viajas internacionalmente, ¿Cómo se ve España desde fuera?

Nos siguen teniendo como espejo, por ejemplo en el campo que me muevo yo, que es el Marketing. Pero nos están alcanzando.

Aunque hasta hace poco les llevábamos como 10 años de ventaja en el conocimiento del marketing. Y además como en España nos creemos que somos el ombligo del mundo. Creo que en ESPAÑA y en todos los sectores, hablamos mucho de todo y poco de nada. Con esta situación, creo que somos pocos los que nos hemos especializado y por esta razón creo que en España falta especialización.

En Latinoamérica, que es donde me muevo más, nos están pillando la cola. Ya que son esponjas de conocimiento. Siguen teniéndonos en el pedestal, pero aprenden rápido y tienen buenos recursos.

.- ¿Qué pondrías en una valla publicitaria si tuvieras ese poder?

Yo creo que pondría un par de mis frases.

Pondría: “Estamos hechos de historias, de momentos y experiencias llamadas vida”. Y otra pondría que:” Las malas decisiones también crean buenas y grandes historias”. Pero encima de ellas, pondría: “Somos la suma de nuestras decisiones  y nuestras no decisiones. Porque las no decisiones,  también son decisiones en sí mismas”.

.- Si te pidieran un consejo para invertir 50 euros, ¿Qué les dirías?

En alguien de la calle o en una ONG.

Para mí tiene un valor transcendental invertir dinero en quien lo necesita y en las causas que lo requieren.

Estamos en una sociedad cada vez más marchitada y más inhumana, aunque no siempre es así. Cuando hay momentos de crisis es cuando más afloran las emociones positivas y esa colaboración y compartir del ser humano, haciéndolo más humano todavía.

Todavía siguen habiendo resquicios muy bestias de la crisis que vivimos en España . Por eso te diría que lo invirtieras en una persona de la calle o una causa medioambiental. Así como para estudios sobre temas de salud.

.- ¿Por qué haces lo que haces?

A nivel profesional porque creo que he encontrado la orla de mi zapato. Porque además va en conjunción con mi forma de ser a nivel personal

Yo creo que me va como anillo al dedo el dedicarme al storytelling, al Marketing experiencial y con causa.

Pero no fue hasta hace unos años, en los que me di cuenta de ello.

El crear experiencias memorables para los demás y humanizar marcas es mi día a día. Y a la vista, mi vida personal y profesional van en paralelo. Elia Guardiola personal es la misma a nivel profesional.

Pero es que cada vez es más. Antes me preocupaba más por el qué dirán. Ahora ya no. Si tengo que soltar cualquier cosa, no me importa en absoluto y luego explico el por qué. Y así duermo mucho más tranquila.

Aunque corro un riesgo porque todo lo que publico es en abierto. Jamás nadie podrá decir que miento o que digo algo que no pienso. Ya que soy fuera de la pantalla y dentro de la misma, la misma persona.

.- Una reflexión para los lectores del blog.

Siempre es demasiado pronto para un no puedo.

Es una de mis frases y creo que es imprescindible el entender que todo lo que he ido diciendo, es causa de lo que he ido viviendo. La vida me ha hecho muy resiliente.

La capacidad del ser humano ante las adversidades hace que seamos quienes somos. Yo no quiero una vida fácil. Quiero una vida tranquila (un tsunami como soy yo ) a nivel emocional y en todos los aspectos de la misma.

Y como final me gustaría dejar otra más, SI NO TE ESTREMECE, ES QUE NO ES, tanto profesional como personalmente.

Hago lo que hago, porque me apasiona cada vez que hago algo, porque me motiva cada vez que hago algo, porque me pone cada vez que hago algo…

¡¡La Disrupción comienza con el FeedBack!!

“Presta atención al feedback negativo y solicítalo, particularmente el de los amigos. Difícilmente alguien hace eso y es de mucha ayuda” dice Elon Musk

Se define FeedBack, como “ Capacidad de un emisor para recoger reacciones de los receptores y modificar su mensaje de acuerdo con lo recogido.. Devolución de una señal modificada a su emisor”.

Como bien dicen sus autoras, en el libro “Smart Feedback. Conversaciones para el desarrollo del talento, tanto darlo como recibirlo en esta sociedad en la que vivimos, es muy incomodo.

Yo no diría incomodo, diría que es un deporte de riesgo.

Comentarle a una persona que no estás de acuerdo, ( de buenas manera siempre ), exponer tus ideas que son opuestas a las de la mayoría en un campo profesional..¿O es que decirle a tu pareja que ese pelo que tanto le gusta a ti nada de nada, se ha convertido en un deporte de riesgo?

¿Cuáles son los motivos?

  • No nos gusta que nos digan algo que aunque lo sabemos, no queremos oir. No queremos que nadie nos muestre una realidad que no queremos abordar. Y más delante de gente.
  • No queremos que nadie nos diga que nos hemos confundido. Ya tenemos suficiente con nuestra vergüenza, para que venga alguien a decírnoslo. La 3 guerra mundial empezará dependiendo como te pille el comentario.
  • No queremos que nadie nos diga nada, porque nuestro ego, se sentirá ofendido. Nuestras creencias podrían empezar a tambalearse y podremos a empezar a dudar de quien somos nosotros y qué hemos estado haciendo hasta la fecha.

Porque aunque la persona lo haga con toda la intención del mundo, todo feedback que recibamos, pensamos que lo hacen para atacarnos, hundirnos o reírse de nosotros.

Aunque diga la persona que lo hace con buena intención, levantaremos la ceja y dudaremos. Aunque tengamos delante al mayor experto que nos quiere ayudar, dudaremos.

¿O es que no dudamos cuando nuestros padres nos quieren ayudar en algún momento? Pues imagínate si es un profesional o tu propio jefe.

También hay que decir, que hay gente que se viste de “santos” y el único don que tienen es el de querer hundir a las personas, como ellos están. Por eso confundimos y nos encontramos siempre a la defensiva, cuando nos dicen quiero darte mi feedback sobre una situación, cuando en realidad es “Te voy a dar mi comentario aunque tú no me lo pidas. Y de regalo voy a ser más despiadado que Risto Mejide en Operación triunfo”.

Como diría Alejandro Sanz: “No es lo mismo”.

Hablamos de aprendizaje, de innovación, de desarrollo, de abundancia y prosperidad. Pero eso sí, saltamos como panteras negras, a la mínima de cambio y más si dicen que lo hacen por nuestro bien.

Creo que un buen feedback es una herramienta imprescindible tanto a nivel personal como profesional para nuestro desarrollo, herramienta que nos hace romper limites y aprender.

Dejemos atrás una cultura de la perfección y del postureo, y vayamos hacia una cultura del Feedback.

SI de verdad queremos mejorar, que esa tendría que ser la actitud con la que nos levantáramos todos los días, tendríamos que integrar el feedback en nuestra vida.

Como decía en un artículo anterior, “No duele la verdad. Lo que duele es…” las consecuencias que habrá a posteriori. Porque el feedback es un impacto en el centro de tus creencias.

Nos va a mostrar otra realidad. Otra forma de hacer las cosas. Y como nuestro cerebro está programado para la supervivencia, ante esa nueva realidad, tendremos miedo, la negaremos. Y el morbo nos hará con la cara tapada, entreabrir la mano para ver que podría pasar si diéramos una oportunidad a esas nuevas ideas.

¿Pero por dónde empezamos?

Por la HUMILDAD.

Te va a doler lo que te voy a decir, pero ahí va: NO ERES MÁS QUE LOS DEMÁS. ERES UN SER HUMANO COMO TODOS. Y eso duele cuando estamos disfrutando de unos resultados o en una posición llamada “Líder”.

Todos nos confundimos, todos nos equivocamos. Todos vemos lo que queremos ver y desechamos aquello a lo que no estamos acostumbrados o pensamos que es de loco o imposible.

¿Te llena de orgullo y satisfacción llamarte un líder disruptivo? Si no eres humilde, el único hoyo que cavarás serás el de tu tumba profesional. Y un boleto para las filas del desempleo. Por no decir que la agenda de tu móvil cada vez irá disminuyendo más y más.

¿Pero cómo damos feedback a los demás?

Sobre hechos, no sobre opiniones subjetivas.

Pero eso si, como bien me recalcó un día Rosa Rodríguez del Tronco, que no me olvidara nunca: “Un feedback positiva se hace públicamente. Un feedback negativa, se hace a solas”

Solamente a ti te tiene importar lo que has hecho mal y en qué tienes que mejorar. ¿O es que las reuniones anuales con tu jefe, las hacen con público? Pero si tienes que agradecer, felicitar por un hecho que ha ayudado al equipo, que ha provocado unos resultados inesperados en la empresa o en el equipo, felicitarle delante de todos ellos, demuestra:

  • Reconoces el esfuerzo
  • Eres un líder humilde
  • Impulsas a esa persona. Reconoces su talento y creatividad
  • Refuerzas el compromiso del equipo y su motivación.

Pero como en muchas otras herramientas que de las que he ido hablando en el portal, se nos llena la boca hablando de herramientas que pueden ayudar a las empresas y a la sociedad.

¿Pero se da Feedback en las empresas? ¿Los trabajadores piden a sus jefes que les digan que está bien y que está mal en función de su trabajo?

¡¡NOOOO!!.

Queremos mejoras, hablamos de ellas, pero en realidad tenemos miedo a aplicarlas.

Como bien dice Tim Harford, un feedback que sea especifico. Que este orientado hacia una tarea que vaya a producir un mayor valor, ése es el idóneo. Ni el feedback positivo ni el negativo. El especifico.

Porque si solo damos bueno, la motivación acabará diluyéndose y el beneficio que proporciona, al garete. Y un feedback negativo constante, haría que Shrek comparado contigo fuera un dulce gatito.

¿Y todo por qué? Porque no somos una sociedad HONESTA. Ni con nosotros mismos ni con los demás. ¿O es que nadie ha dicho antes de un feedback, alguna frase como: “Espero que no te siente mal, pero…”? Vamos adelantando posibles consecuencias ya que no sabemos que nos deparara nuestro feedback.

¿Y que tenemos para recibir de “buena gana” un feedback?

  • Empatía

Intentar ponerse en los zapatos del otro suele doler. ¿Por qué nadie tiene el mismo número de pie que tú!! Nadie tiene tus mismas ideas, creencias, sueños o limitaciones. Así que por lo tanto, por eso nos cuesta  ya no sólo imaginarnos el motivo de los pensamientos de la otra persona, sino aceptarlos.

Pero dentro de nosotros vivimos TODOS una gran batalla interna. Descubre sus luchas, sus miedos, ilusiones, motivaciones… y comenzarás a saber cómo tu feedback puede ayudarlo de verdad

  • Escucha

No escuchamos, por mucho que digamos que sí. Estamos pensando en 2.000 cosas antes que en la “chapa” que nos da nuestro mentor o jefe. Por muy buenas intenciones que tenga, es nuestro ego, el que provoca las interferencias. Ego que no nos hacer perdernos información más allá de lo que estemos escuchando o viendo. Quítate los cascos de las orejas, y escucha de verdad.

  • Ganas de querer siempre romper tus limites

Si crees que lo tienes todo. Que eres el rey del mundo como Leonardo DiCaprio o que nadie tiene el poder de enseñarte ni decirte en qué te has confundido…Tú sigue así y ya me contarás qué tal te va.

Cuando una persona o empresa está enfocada, quiere aprender ya no sólo de los buenos momentos, sino también de los malos. Porque cuando ve que los resultados no son los esperados, una opinión externa puede darle la luz que necesita en esos momentos.

Si no quieres mejorar y crees que eres el gran “experto” ni pedirás ni querrás te den su feedback.

El miedo a perder nos hace tomar decisiones irracionales. Y todo por no aceptar el feedback en nuestra vida, en nuestras empresas. Y todo porque no queremos acabar con la rutina que estamos viviendo y con el miedo atroz que tenemos a poner encima de la mesa, nuevas ideas, nuevos proyectos.

Y todo, porque tenemos miedo al feedback.

Si de verdad queremos ser innovadores, tener al equipo comprometido, disruptivos, o empezamos a implementar el feedback y sus valores, o por la boca muere el pez.

¿Qué es para ti el feedback? ¿Qué poder ha tenido en tu vida?

El próximo día 6 de junio tendré el placer de compartir con las autoras del libro y otros profesionales (Jane , Rosa y Noemí) en Zaragoza, una charla sobre el feedback. Aquí tenéis más información.

¡¡No duele la verdad. Lo que duele es…!!

“Quien huye de la verdad acaba tropezando con ella”

No nos duele que nos digan la verdad, nos duelen las posibles consecuencias.

No nos duelen los resultados de un informe de los consultores sobre nuestra empresa, nos duele lo que pueda suceder después.

No nos duele que leamos cosas que hasta ahora no habíamos leído, nos duele que quizá estén en lo cierto y hayamos estado perdiendo el tiempo con cosas que nos lo hacían perder.

No nos duele que nos digan que nos han sido infieles. Nos duele no saber si sabremos vivir después del duelo sin esa persona. Si las cosas habrán cambiado ya para siempre.

No duele que nuestra madre nos recrimine una actitud, tenemos miedo a descubrir que quizá tenga razón y nuestro ego se vaya al garete.

La verdad no duele, duelen las consecuencias.

Luchamos contra las Fake-news, noticias falsas. Queremos personas a nuestro alrededor que nos digan la verdad, que no vayan con rodeos. Dirigentes y profesionales que siempre nos muestren la realidad tal y como es…

En definitiva, promulgamos por la verdad, pero no queremos ni verla cuando la tenemos en frente.

No queremos verla, porque hasta esa fecha, estamos hechos de nuestras creencias, experiencias, consejos recibidos por terceros y nuestro ego.

Si nos dicen que las cosas no son como creemos, que nos hemos estado equivocando durante mucho tiempo,… en definitiva que hay otra realidad de la que nos imaginábamos, empezaremos a vivir un proceso no muy bonito.

Empezaremos a Negar la situación. Creemos que lo que nos están diciendo es mentira. Que lo hacen para reírse de nosotros. Enarbolaremos la bandera de los consejos que nos dio esa persona tan importante para nosotros, como el escudo del Capitán América lo salva de las balas.

Nos taparemos los oídos, diremos que no queremos oír algo que es mentira. No queremos ver la realidad. Una realidad que es una más, como personas hay en el mundo. Pero por no quererla ver, oír o sentir, estás perdiendo una oportunidad de ver más allá de tus narices.

Pero reconocer que nos hemos equivocado o que quizá la otra persona puede tener razón, está considerado en esta sociedad, como mostrar debilidad.

Debilidad que está relacionada con los sensibles, con los débiles y con el principio de que todos los demás se aprovechen de ti, que tu posición se debilite porque vean que eres sensible o muestres tus emociones.

Ante esa posibilidad de “perder puntos” ante nuestra gente, preferimos negar la mayor, que al menos “abrir un poco los ojos” y ver que hay detrás de lo que nos dicen.

Queramos o no, estamos rodeados de gente. Personas que tienen su propia realidad. Realidad que es diferente a la nuestra. Y en la diferencia está la variedad, riqueza y avance.

Abrir los ojos no quiere decir que hayas estado perdiendo el tiempo hasta ahora. No quiere decir que ya no vas a saber quién eres a partir de esa noticia. No quiere decir que tu empresa se vaya a desmoronar desde esa noticia.

Es un punto final a una situación y la bienvenida a nueva situación. Lo sé, los cambios no son “cool”.

Tanto a lo largo de los casi 1.000 artículos que llevo ya, los dos libros escritos, (principalmente en Mofeta Branding. Como son las marcas que transforman el mundo) conferencias, creación de marcas, me he dado cuenta que cuando dices lo que sientes, (sin faltar el respeto a nadie), al principio te ven como alguien gracioso, pero cuando ven que la cosa va en serio, ya no gusta tanto.

Mostrar que es hora de “mover” la rutina que hemos estado llevando, ya que no está dando los resultados que creíamos que nos iban a dar para siempre, pica.

Me rio de programas como el de “Pesadilla en la cocina” que tenga tantos seguidores. Nos reímos de lo que le pasa, de lo asqueroso que esta la cocina, de los platos que sirven. Pero cuando quien está a tu lado le preguntas ¿Tú te apuntarías a un programa así?…Entre aspavientos, siempre la respuesta es, mientras se apaga la risa de ver el programa, “Ni loca”.

Si cada 4 años tenemos que pasar la ITV con nuestro coche, yo impondría que cada cierto tiempo en nuestras empresas y en nuestra persona, tuviéramos “huracanes” que nos enseñaran la verdad de lo que estamos viviendo.

Ojala no tuvieras nada que cambiar. Pero aunque nos vayan bien las cosas, siempre pensamos en algún momento del día: “Ojala pudiera cambiar tal o cual cosa…”

Un huracán de escala 9,4, llamado “otra realidad a la que tú estás acostumbrado”, trae más beneficios que perdidas.

  • Te hace encontrarte contigo mismo. La rapidez, el aparentar, el alcanzar resultados, nos hace crearnos un papel que tenemos que contentar durante todo el día. ¿Pero realmente sabes quién eres? La verdad u otra realidad, te hará ver que quizá no eres quien dices ser.
  • Otra realidad no es creer que hemos perdido el tiempo. Hemos aprendido, hemos disfrutado, hemos vivido. Pero ahora la vida, te está diciendo que es el momento de hacer las cosas de otra manera hasta ahora realizadas.
  • Abrirse a otros mundos, es descubrirse uno mismo. Existe la posibilidad descubrir talentos que tenias dormidos porque estabas haciendo lo mismo de siempre. Es la posibilidad de descubrir que eres más de lo que creías que eras hasta la fecha. Es siempre la oportunidad de crear, de ser creativo.
  • Una nueva realidad, es una nueva oportunidad. Eso que tanto buscabas pero que tanto miedo te daba que fuera realidad.

Como vemos, no duele la verdad. No duele que nos muestren otra realidad, creemos que nos va a doler lo que hay detrás de ese momento.

Y como hemos visto, todo depende de la actitud con lo que la afrontemos. Demos una oportunidad y descubramos que hay detrás de ese miedo.

¿Y a ti que te duele más? ¿A qué tienes miedo, a la verdad o a lo que pueda venir después?