¿Y si no quiero rendirme?

La cantidad de calor desprendido por una resistencia es directamente proporcional a la intensidad de corriente, a la diferencia de potencial y al tiempo” decía James Prescott Joule

Muchas veces he querido abandonar.

Me preguntaba que estaba haciendo escribiendo lo que sentía, para qué valía. Qué estaba ganando, sino veía ningún resultado tangible. Además mucha gente se había ido de mi lado, por lo que hacía. Y para colmo, intentabas ampliar tu zona de confort, haciendo cosas nuevas que ampliasen tu radio de acción, desarrollarte en campos que te gustaban,lo único que recibias eran negativas.

Más y más noes, que lo único que inspiraban era a tirar la toalla olvidándose uno si había algo de lo que aprender.

Y no han sido varias veces, sino unas cuantas, Y aquí sigo con todos vosotros. Porqué si no dudas en el camino en el te encuentras, si lo dominas, no es el camino en el que aprenderás.

Hoy esa sensación de seguir, aunque las circunstancias decían que NO, me ha hecho lanzar esta pregunta al mundo 2.0:

¿Qué distingue a las personas que han alcanzado metas “imposibles” por los demás del resto de los seres humanos?

Partamos que no me considero un super hombre ni que he conseguido nada “reseñable” en la vida, pero quería responder a estas preguntas que alguna me he hecho observando a mucha gente que he entrevistado:  ¿pero qué les hacia a esas personas seguir adelante cuando los demás habían tirado la toalla? ¿Qué les distinguía respecto a los demás en los momentos de querer mandarlo todo por el baño?

Aquí van algunas de mis reflexiones al respecto:

Que te la bufen lo que opinen los demás. 

SI es tu pasión, si es tu sueño, si es tu vida, ¿Por qué te importa tanto la opinión de los demás? ¿Por qué te importa tanto lo que puedan decir los demás? ¿Por qué crees que es imposible si nadie de quién te habla ni siquiera lo ha intentando?

Muchas veces hay que hacer oídos sordos. Ya puede ser tus padres, tu pareja, o quien sea, si es tu sueño, y luchas por él. Si ves claro el camino, lucha por ese destino.

Es tuyo, es tu felicidad. Y si no lo consigues como creías que lo ibas a conseguir, habrás hecho más, que habiendo tirado la toalla cuando los demás lo hacían.

No busques en los demás el apoyo. Se tu mayor fan.

Me encanta ver en redes sociales como la gente ante un problema personal, lo comenta a todos sus contactos. Como esperando hacerse viral y dar pena a los demás.  Me parece respetable, pero no lo comparto.

¿Por qué? Porque la motivación, las ganas de luchar, las ganas de seguir adelante, tienen que venir de ti mismo, no de unos seguidores en redes sociales, que quizá  te puedas dar cuenta, que no les interesa tu vida personal y solamente la profesional.

La motivación siempre tiene que venir de ti mismo, y no de los demás.  Tú eres el líder de tu vida, no necesitas como gasolina los halagos de los demás.

 El tamaño importa.

Mal pensado. A ver qué estarás pensando.

Por el camino , no nos damos cuenta de lo que estamos consiguiendo. Obviamos los pequeños avances que hemos realizado o las pequeñas semillas que están germinando que hemos obviado porque estamos obsesionados con la meta.

Fíjate por el camino lo que va apareciendo y no lo olvides, porque seguramente te ayudará mucho más de lo que te imaginas a alcanzar tu meta.

Obsesión por el siguiente paso. 

Creemos que porque nos han dicho que no, ya está todo echado por la borda. Ya no vemos más, solamente el NO y cerramos el “chiringuito” porque para que seguir intentándolo. Lo que ha pasado ha sido un simple “Por este lado , no. Sigue intentándolo por otro”. Porque hasta que no haya ninguna opción, no has fracasado, solamente te has caído

Así que límpiate la suciedad y piensa en el siguiente paso que tienes que dar.

 Deja de buscar una excusa. 

Cuando recibimos uno , buscamos una excusa para no seguir adelante.

Toda excusa siempre empieza por dos palabras: “Es que..” Todo lo que vaya seguido de estas dos palabras, son puras excusas . Las decimos para que los demás vean que somos unas victimas, que tenemos toda la razón del mundo para no seguir adelante. Que necesitamos los mimos de los demás , ya que nos hemos esforzado y no hemos conseguido lo que las expectativas que teníamos desde el principio.

¿La mejor forma de ponernos más excusas en la vida? Fijarnos en Teresa Perales, en Nikola Vujecic, en toda la gente que a pesar de sus discapacidades han conseguido cosas que nosotros diríamos desde el principio: “Yo ni loco lo haría…”.

No hay DNI que valga. 

Una de las excusas más conocidas es una así: “Es que ya no tengo edad para esas cosas…La gente se va a reir de mi por la edad…”

Hay gente de más de 90 años que se tiran por un avión haciendo paracaidismo, hay gente que estudia la formación básica, mucho más allá de haberse jubilado. Así que deja de quejarte, que el DNI es un papel, la edad está en tu cabeza.

Reconoce tus limitaciones

Estamos en una industria en las que nos dicen que podemos hacer todo. Lo imposible y lo posible. Que todo lo que nos propongamos, lo podemos conseguir. Vamos a ver si fumamos menos cosas perjudiciales para la salud, porque todos tenemos nuestras limitaciones y no todos podemos subir al Everest, solamente porque nos los propongamos con 20 kg de sobrepeso.

Todos tenemos limitaciones. ¿Qué todo se puede aprender? Desde luego, pero no todos podemos ser Messi y menos con 40 años.

Así que podemos dar más del 1% de lo que creemos que hemos dado hasta la fecha, pero tampoco nos subamos a la parra, porque todos tenemos nuestras limitaciones.

Deja de compararte con los demás. Deja de pensar que los demás tienen algo especial que no tienes tú ni que nunca tendrás.

Solamente da 1% más de ti, en una sociedad que tiran la toalla a la primera de cambio o ni siquiera lo intentan, y te aseguro que entrarás en el olimpo de “esos elegidos” que tanto añoras, pero con tus sueños intentando, quizá conseguidos, pero sobre todo sentidos.

 

 

 

 

 

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Fernando Botella: “En 200 años seremos nosotros prehistoria”

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con...” es un placer presentar para mí a Fernando Botella. 

Hablar con una persona con más de 20 años de experiencia directiva, que trabaja en lo que le apasiona, se divierte y se siente identificado con cada una de sus obligaciones, ilusiona ver su mirada, disfrutas con su conversación y se convierte en inspiración para ti.

Hace unos días tuve el placer de compartir con Fernando botella, que considera su profesión, como una parte esencial de su vida, que le hace sentirse vivo personal y profesionalmente.

CEO y fundador de la empresa Think&Action, es para mi uno de los pensadores y conferenciantes más importantes de la actualidad en nuestro país, que nos recuerda en cada una de sus conferencias y libros, que la vida es pura magia. Y que vivirla despiertos es nuestra tarea.

Es autor de los libros ¡¡La fuerza de la ilusión!!, ¡¡Atrévete!! y ¡¡El factor H!!. Recientemente ha publicado Bienvenidos a la Revolución 4.0. Todo lo que necesitas para saber triunfar en la era digital.  Libro en el que nos ayuda a entender que esta transformación digital, que genera tantos cambios y por lo tanto incertidumbre , nunca impedirá que sigamos siendo humanos.

Gracias Fernando por recordarnos que nunca podremos atravesar el mar, simplemente mirando el agua. Y que siempre hagamos todo aquello que nos divierta, porque es la única forma de conectar con el Universo. Podéis conocer más del trabajo de Fernando, a través de Twitter ,LinkedIn y su Web.

¿Quién es Fernando Botella?

Ante todo, un tipo muy normal. Un alicantino de Aspe al que le gusta la música, la cocina, la buena lectura y pasar tiempo con mi familia y mis amigos. Biólogo de formación, profesor de vocación, consultor y humanista de profesión. Siempre me ha “perdido” (en realidad, me ha salvado) el que creo que es el mejor “defecto” que una persona puede tener: la curiosidad. Curiosidad por las personas, por el mundo y por la vida en general. Esa curiosidad y esa vocación de aprendiz continuo son las que me han llevado a ser la persona que soy hoy. Es lo que me ha llevado a dirigir mi propia empresa, a escribir cinco libros y a muchas otras aventuras personales y profesionales.

La curiosidad es el motor que mueve a la humanidad, requiere cierta audacia y tomar algunos riesgos (controlados). Pero ¿qué sería la vida sin ellos?

¿Qué pondrías en una valla publicitaria si pudieras?

Un mensaje muy corto y sencillo: “¡Vive!”. Vivir consiste en consumir tiempo. El tiempo es lo único que realmente tenemos. Está siempre ahí para nosotros, pero no espera. Por eso hay que elegir muy bien lo que hacemos con él. Cómo empleamos las 24 horas de las que disponemos cada día; es la gran decisión a la que nos enfrentamos en cada instante. Vivir es elegir, decidir qué hacemos con nuestro tiempo, por lo tanto priorizar, poner lo importante por encima de lo que no lo es.

¿Qué sería el ser humano sin ilusión?

Sería un ser “no humano”. La ilusión es la pulsión vital que nos ayuda a seguir vivos, lo que los hace perseguir nuestras metas. Sin ella, nos faltaría gasolina, y nos detendríamos. La Fuerza de la ilusión, titulo del libro que escribí junto al mago Jorge Blass, es la energía que nos mueve. Se recarga con el entusiasmo. Con la visión positiva de la realidad.

 De las palabras que usamos actualmente, ¿Cuántas se han prostituido o decimos saber su significado y no tenemos ni idea qué estamos diciendo?

Muchas. Hay palabras que ahora son mainstream, como “transformación”, “innovación, “digitalización”, y todos se nos llena la boca con estos conceptos. Todo el mundo parece que está gestionando cambios y haciendo innovación. Pero ya se sabe que del dicho al hecho… A la hora de la verdad se dice mucho y se hace poco. A veces, no porque no se sepa, sino porque no se ejecuta, tan sólo se queda en la idea. Yo soy más del “hacer” que del “decir”. Ya lo decía Woody Allen: “Cuando lo haces, ya lo estás diciendo”. El legado personal nunca lo dejaremos con lo que sabemos, sino con lo que hacemos. Si quieres dejar tu sabiduría como legado tan sólo tendrás dos opciones: hacer lo que dices o dejarlo por escrito, …o ambas cosas.

 Se nos lanza la pregunta, ¿Qué harías si no tuvieras miedo? Pero que yo sepa, siempre vamos a tener miedo ante lo desconocido. ¿Cómo rediseñamos esta situación?

Aquí es importante hacer una distinción lingüística, la diferencia entre “miedo” y “temor”. El miedo no es algo negativo en sí mismo. Todo lo contrario. Es un mecanismo de defensa que traemos de serie y que es, en gran medida, responsable de que el ser humano haya llegado hasta aquí. Tenemos que darle ese crédito. El miedo es natural, consustancial al ser humano. Nos hace estar alerta y nos ayuda a desarrolla nuevas respuestas ante los desafíos que se nos presentan en la vida. Es más, el miedo nos hace valientes. Porque la valentía no consiste en no tener miedo, sino en aprender a superarlo. Sin embargo, el “temor” es un tipo de miedo tóxico que no nos conduce a ningún sitio. Es, a diferencia del miedo, algo que solo tenemos los seres humanos, no existe en el mundo animal. Es una predisposición negativa hacia el futuro, es sentir miedo hacia algo que no ha sucedido todavía y que, además, podría no llegar a suceder nunca. La sensación, totalmente irracional e infundada de que algo malo nos va a ocurrir. Debemos tener miedo al temor y aprender a superarlo.  

¿A que no se ha atrevido todavía Fernando Botella?

¡A tirarme en paracaídas! (aunque lo he intentado y no es un proyecto totalmente descartado). Como comentaba al principio de la entrevista, soy un animal curioso, y esa curiosidad me empuja a probar cosas nuevas y a adentrarme en terrenos desconocidos con la ilusión de un niño. Por eso he escrito un libro sobre tecnología sin ser un experto en entornos tecnológicos, o me he llevado a magos y a artistas a trabajar conmigo en entornos aparentemente ajenos a su mundo como son los contextos empresariales. ¡Que atrevido!

 ¿La felicidad se ha convertido en una industria igual que la de los cereales y los dulces?

En cierta medida sí, se ha convertido en una industria. Esto tiene una parte positiva, ya que quiere decir que la felicidad de las personas es un tema que importa e interesa, que hay una creciente consciencia de la importancia de que los seres humanos persigamos la felicidad como un propósito fundamental en nuestra vida. La parte negativa de esta industrialización es el peligro de que la felicidad se banalice y se convierta en un producto de consumo. Y no lo es. La felicidad no se puede paquetizar como si fuera un box experiencial de los que se venden en los grandes almacenes. La felicidad hay que practicarla, sentirla, vivirla, …y esto tiene que ver más con nuestra capacidad para entender la realidad y ajustarla a nuestras expectativas.

Como decía Eduardo Punset, “la verdadera felicidad vive en la antesala de la felicidad”.

En mi modesta opinión, la felicidad no necesita ser comercializada. Se demuestra y vive en gerundio, “andando”

 – ¿Por qué se estudia tanto el liderazgo y hay tantas definiciones de liderazgo?

Porque, a fin de cuentas, hablar de liderazgo no es otra cosa que hablar de relaciones humanas y de la capacidad de influencia entre las personas. Y no existe un tema que nos importe más a las personas que el modo en que interaccionamos con los otros seres humanos que habitan el planeta. Por esa razón los mecanismos de generación de influencia se vienen estudiando desde la época aristotélica. En cuanto a la abundancia de definiciones, la razón es que hay numerosas escuelas que han estudiado el liderazgo, cada una con su propio enfoque, y muchos de ellos, muy válidos. Para mí, la esencia del liderazgo se centra en tres aspectos. En primer lugar, hacer que las cosas sucedan; un buen líder hace que las cosas ocurran. En segundo lugar, gestionar buenas conversaciones con sus colaboradores, conversaciones que sean verdaderamente transformacionales y que provoquen cambio de hábitos. Por último, un buen líder ha de generar inspiración a su alrededor, ese estado de inquietud positiva que hace que las personas nos cuestionemos el statu quo.

 Eso de la retención del talento me parece más bien a un anuncio de retención de líquidos a ciertas edades. ¿Qué opinas tú?

Estoy de acuerdo, no debería llamarse así. Es un término que se ha consolidado en las políticas de Recursos Humanos, pero que le hace un flaco favor a las empresas que lo utilizan porque, si lo piensas, es un completo sinsentido. Que una empresa “retenga” sugiere que está obrando en contra de la voluntad del “retenido”. Lo peor que le puedes hacer al talento en encerrarlo, constreñirlo… Porque así nunca te va a dar lo mejor de sí mismo. El talento necesita sentirse libre para brillar, necesita expandirse, desarrollarse, compartirse… Estamos en la era de la inteligencia conectiva, y en ese marco, retener es un concepto caduco. Al talento no hay que intentar retenerlo, sino, en todo caso, fidelizarlo, que a mi me gusta llamarlo “fedilizarlo ” ; es entonces cuando no se va.

Voluntad, disciplina y humildad, claves en el liderazgo. Algo básico pero que no abunda en esta sociedad. ¿Son las patas que les falta a esta sociedad para su progreso?

Son tres patas del banco, pero en realidad no dejan de ser la misma. Están unidas. En mi libro “El Facto H”, decía que la humildad tiene más que ver con estar en continuo estado de esfuerzo que con la modestia. También es el verdadero origen de la palabra. En cuanto a la disciplina, es el esfuerzo repetido en el tiempo. Por último, la voluntad es la manara en que gestionamos esa disciplina. Es determinación. Intención llevada a que el suceda hecho. Así pues, hay una conexión directísima entre los tres conceptos. A esto yo añadiría que, frente la corriente de opinión que eleva a los altares a la motivación como palanca que mueve al ser humano, yo considero que es mucho más importante la voluntad. Hay mucha gente muy motivada que no obtiene resultados porque le falta voluntad. Así que no son disciplinados ni, desde luego, nada humildes.

Con ganas, ¿Siempre ganamos?

No! Las ganas son necesarias -imprescindibles, diría yo-, pero no suficientes. Decirle a la gente que “querer es poder” es contarle una verdad a medias. Se precisan otros elementos como talento, entrenamiento, práctica, suerte… Yo puedo estar super motivado para ganarle al tenis a Rafa Nadal, pero luego la realidad me va a poner en mi sitio. Es algo que conecta con el concepto de felicidad ligado a la comprensión de la realidad en relación a las propias expectativas. Esto no quiere decir que haya que resignarse. Conocer nuestros límites actuales nos ayudará a trabajar sobre ellos para acercarnos a esa realidad deseada.

 VUCA, DISRUPCIÓN, algo a lo que tenemos miedo pensando que ha sido esta revolución digital quien nos las ha puesto…¿Pero el mundo no era ya disruptivo y ha sido Vuca siempre?

Si, es verdad. Lo ha sido siempre, desde el comienzo de los tiempos. Probablemente mucho más que ahora: antes salías de tu cueva y no sabías si volverías, si serías devorado por una fiera o matado por un enemigo. La Edad de transformación pedestre ya era VUCA. Cuando dejamos de ser cazadores nómadas para convertirnos en agricultores sedentarios fue una época muy VUCA. Claro que hemos vivido épocas tan inciertas o más que la actual, lo que ocurre es que nosotros, los actuales seres humanos, no las vivimos, por eso nos parece que la época actual es excepcional.

¿Cuándo tu vida no fue volátil, ambigua, incierta, cambiante?

 Me encanta la definición que diste de Disrupción, ¿Somos todos disruptivos? ¿Por qué nos da miedo mostrar ese lado no “acostumbrado de ver la realidad?

Para mi ser disruptivo es ser capaz de ver la realidad de una manera desacostumbrada. Y esa capacidad nace de la creatividad. ¿Podemos ser todos disruptivos? ¡Claro! Porque todos somos humanos y la creatividad es una cualidad intrínsecamente humana. El problema es que muchas personas mantienen esa capacidad metida en un cajón, a obscuras.

 ¿La inteligencia artificial es el nuevo Dios de estos tiempos?

Yo no la llamaría “dios”. Para mí la inteligencia artificial tiene mucho más que ver con un nuevo cerebro (exo-cerebro) del ser humano. Esto nos abre una puerta inédita en la historia de la humanidad: vamos a poder disfrutar de dos cerebros: uno en nuestra caja craneal y otro fuera de la misma, en la nube o en un dispositivo.

¿Qué supone esta nueva realidad? Que, amparados en los algoritmos tecnológicos, vamos a evolucionar social, política y económicamente de una forma exponencial y a una velocidad vertiginosa. Hasta el punto de que en 200 o 300 años, todo lo anterior y, por supuesto, nosotros, seremos prehistoria.

¿Quién es un ciudadano Beta? ¿Cómo vive el ciudadano Beta?

El ciudadano beta es una persona inquieta, curiosa, humilde, valiente, conectada… Es alguien que vive en permanente estado de revisión y aprendizaje, que se cuestiona el statu quo de su entorno y hasta sus propias creencias. Que no vive de los éxitos pasados, sino que aprende de los fracasos, que se atreve a probar y a equivocarse. Que aprende rápidamente y aplica lo aprendido más rápidamente aún. Y que sabe que el talento real no es individual sino colectivo y conectivo. Es alguien que está en continuo estado de desarrollo y crecimiento. Una persona conectada con el mundo y con sus semejantes y que se siente viva precisamente porque vive permanentemente en versión beta.

¿El futuro es posible sin nosotros?

No. Absolutamente no. El futuro sigue perteneciendo a las personas. Más allá de la revolución tecnológica que vivimos, no podemos olvidar que es una revolución hecha por y para personas. Somos el centro de todo el cambio y seguiremos siéndolo en el futuro. Si un árbol cae en el bosque pero no hay ningún oído cerca para escucharlo derrumbarse contra el suelo, no habrá ruido; se necesita el oído humano o de un ser vivo, para que el ruido exista. El futuro solo existe porque nosotros lo diseñamos y estamos con el oído atento para escucharlo llegar. Depende de nosotros, de nadie más.

 ¿Qué está re-pensando últimamente Fernando?

Pues, como siempre, en muchas cosas al mismo tiempo . En eso soy muy Leonardo ”, muy renacentista, muy polímata, me interesa el mix cultural.

Actualmente pienso en nuevos modelos creativos y de contenidos para incorporar a mi trabajo acompañando a empresas y directivos, en nuevas formas de aportar valor a nuestros clientes, en nuevos modelos de liderazgo redárquico, en digitalización, en música, en arte, en escribir…

Realmente pienso en nuevas formas de sorprenderme a mi mismo.

 ¿Es esencial crear vacas purpuras en este mundo beta y no copias baratas de gurús que están de moda?

Sí, el mundo beta necesita muchas de esas vacas purpuras que reclama Seth Godin. Las necesitamos para ayudar a las empresas y a los profesionales a diferenciarnos. Y más que nunca, además, debido a dos elementos decisivos que caracterizan los tiempos que vivimos: el sentido de urgencia y la ubicuidad. Hoy el mercado está allá donde mires y de manera instantánea. La nube, en sentido genérico, nos ha convertido en una enorme aldea global donde todo sucede “ahora” y “en todas partes”. En ese contexto, las vacas púrpuras pacen en un prado ubicuo y universal, por lo que cambia el paradigma. Aumentan las variables y aumenta la complejidad.

 Una reflexión para los lectores de “El principio de un comienzo”.

Dos: Huye de la excusa, porque nunca la excusa te hizo ser ganador. Y diviértete, porque todo aquello que te divierte te conecta con el Universo.

¡¡Gracias Adversidad!!

“Adversidad: Suerte adversa, infortunio. Situación desgraciada en la que se encuentra alguien“.

Esta es la definición de Adversidad que la Real Academia de la Lengua Española tiene su diccionario.

Si leyéramos varias veces esta definición, lo primero que pensaríamos: “Virgencita que me quede como estoy. Que le toque a otro, pero a mí, no...” Entre otras lindezas.

Somos lo que pensamos, pero también lo que decimos. Y en una sociedad, en la que reina la industria de la felicidad, el pensamiento positivo por encima de todo y en el que solo pensando que te dicen que te tocará la lotería sin ir al establecimiento para echarla, la adversidad es la enemiga número 1 de la sociedad.

¿Qué mundo queremos crear? ¿Como diría Frozen, “Un mundo ideal” en el que todos bailemos sobre el cesped y nos amemos a primer click aunque no nos vayamos a ver el resto de nuestras vidas o un mundo real, en el que la adversidad siempre estará presente en nuestro día a día?

Nuestras palabras, nos limitan.

Queremos felicidad, queremos el éxito, queremos paz, pues integremos todas las palabras en nuestro vocabulario, en nuestra vida, y empezaremos a ser un poco más felices.

Todo aquello que no podemos dominar, todo aquello que nos incomoda, todo aquello que es nuevo para nosotros, lo detestamos. No queremos ni verlo. Y si puede hacerlo otra persona por nosotros mejor.

Así actuamos contra todo aquello que consideremos una adversidad para nosotros.

Cuando realmente una adversidad es la no consecución de las expectativas que teníamos con la vida, con el trabajo, con nuestra pareja o posible pareja… Al no conseguir lo que queríamos en el tiempo estipulado, cómo nosotros queríamos y cómo nosotros queríamos, ya es una adversidad.  Más bien es nuestro ego quien está dando patadas como niño pequeño cuando no le hacen caso.

Así actuamos ante la adversidad. En vez de ser una situación en la que demostrar quienes somos de verdad, nuestro carácter y talento. Pataleamos.

Recuerda, somos lo que pensamos, y sobre todo lo que decimos.

Somos mucho más que los limites que los demás dicen que hay o que nosotros mismos pensamos que puede haber.

Es la adversidad, y no el éxito, quien muestra las vergüenzas y potencialidades de cada persona.

Tenemos miedo a la adversidad, pero al igual que muchas de las personas entrevistadas en el blog y con las que he podido trabajar, DAN GRACIAS A LA ADVERSIDAD. 

Queramos o no, la adversidad siempre va a estar presente en nuestra vida, de muchas maneras, tanto física como emocional.  Y cuando solo queremos rodearla y olvidarnos de ella, lo que tenemos que hacer, es atravesarla, vivirla.

He vivido en primera persona y observado en muchos casos a mi alrededor, qué descubriendo que hay detrás de esa adversidad, la persona ha salido más reforzada, descubriendo cosas de ella que tenía ocultas o desconocidas hasta la fecha.

Si nos bloqueamos, la adversidad, el miedo nos engulle. Nos empequeñecemos y empezamos a lamentarnos de la vida que tenemos, de lo desgraciados que somos y a envidiar la vida de otras personas que pasando por lo mismo que nosotros, se han ADAPTADO A LA SITUACIÓN. 

¿Qué pasaría si viéramos la adversidad, como una OPORTUNIDAD que la vida nos da para que veamos quienes somos? ¿Qué pasaría si viéramos la adversidad, como un RETO de crear nuevos pilares que nos hagan más fuertes? ¿A qué la cosa cambiaria?

Ningún pronostico puede determinar quienes somos o podemos llegar a ser.

Porque no somos normales. ¿Qué haya cosas comunes? Desde luego que si. Pero todos somos “anormales” como bien decía en Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde“.

Hay una gran diferencia entre los que se centran en la adversidad, en el problema y en los que se centran en la solución. Unos serán las personas que serán engullidas por el miedo y la envidia, pero otras serán las que serán fortalecidas por el proceso.

Hace unos días una persona muy importante para mí me decía cómo había cambiado en estos años que ya nos conocíamos. Relatábamos todo lo que nos había pasado y observábamos entre risas y miedos, qué nos hubiera pasado si no hubiéramos hecho frente a esas adversidades que la vida nos ofrecía.

Todos cambiamos de pensamientos, y es la adversidad a la que nos enfrentamos la profesora en ese cambio.

Y una de las personas que me ayudó a descubrir mi propio poder, fue mi sobrino cuando tuvo 2 años y pasó un tumor cerebral. Verlo correr a dia de hoy es una de las experiencias más gratificantes que tengo como ser humano. Hasta esa fecha tanto a él como a la familia no nos había tocado enfrentarnos a ninguna adversidad de renombre y fue esta situación , la que nos provoco una transformación a cada uno de nosotros.

Nos hizo creer en la esperanza y el aprendizaje ante toda adversidad que la vida nos ha seguido poniendo adelante.  En la esperanza, que nada ni nadie nos puede aplastar si nosotros no queremos. Que un resultado es un resultado y que dentro de nosotros mismos tenemos más poder del que imaginamos para hacer frente a esa adversidad, llevándonos más aprendizajes para posteriores veces que lamentándonos por lo perra que es nuestra vida.

Gracias a su inspiración y superación , he creado en “Summit Wind. El congreso de transformadores de la adversidad“. Que se celebrará el próximo 11 de abril en el Auditorio de Zaragoza. Contaremos con 3 personas que han superado la adversidad y a día de hoy son referencia en sus campos profesionales:

  • Santiago Alvarez de Mon, profesor del IESE
  • Cesar Brandon, ganador del concurso Got Talent.
  • Clemente Cebrian y Alvaro Cebrián , fundadores de la marca El Ganso
  • Teresa Perales

Todo el dinero irá recaudado para Aspanoa, la asociación de los niños con cáncer.

Puedes adquirir tus entradas a través de Evenbrite.

Todos podemos transformar la adversidad en el mayor aprendizaje que podamos recibir, mucho más que los años de universidad que hayamos podido pasar.

¡¡Todo depende de ti!!.

 

¡¡Odio la mediocridad!!

“La mediocridad es la peor de la discapacidad” decía Nick Vujicic

Nos hemos dejado arrastrar por la mediocridad.

Mediocridad no solo en las acciones que realizamos, sino también con los pensamientos que tenemos y cómo actuamos con los demás.

Dice una frase, más o menos así, “Unos nacen mediocres, otros son aplastados por la mediocridad y otros se unen a la mediocridad”: Y cada día lo creo más.

Vivimos en una sociedad en la que la mediocridad inunda el día a día. Y como bien decía al principio, si intentamos salirnos de ella, nos muerde para que no queramos escapar.

Vamos al trabajo con una cara seria que nos llega hasta el suelo. Atendemos a la gente con rabia y contestamos de malas maneras a las primeras de cambio. Pensamos de los demás que son “raros” porque hacen lo que sienten que tienen que hacer, aunque sea solos. No acudimos a eventos importantes de nuestros amigos porque días antes nos han dicho cosas que no nos han gustado oír, aún sabiendo que tienen razón. Por no hablar de los cursos que acudimos de aquellas personas que les hemos tildado la etiqueta de “gurú”, simplemente viéndolos por la televisión en un programa. Por no hablar de personas, que intentan “fastidiar” tu reputación, porque no sigues las pautas que ellos creen conveniente…

¿Por qué nos dejamos llevar por la mediocridad?

  • Porqué es mucho mejor no pensar y dejarse llevar por la corriente, que crear algo por ti mismo.
  • Porqué es mejor no esforzarse y cargar la culpa de tus problemas a los demás, que empezar a responsabilizarte de tu vida.
  • Porque es mejor seguir la corriente, que no ser tildado de “especial, rarito, diferente…” simplemente porqué estás luchando por tu sueño.
  • Porqué como ya habías intentado una vez, el conseguir tus retos, y por las circunstancias que fueran, no lo conseguiste, es mejor que te lleven los demás, sin esfuerzo, que volver a pasar por lo mismo.
  • Porqué es mejor copia al pie de la letra lo que dicen los demás, querer ser igual que otra persona, que luchar por ser uno mismo.

¿Sigo?

Estas son algunas de las “excusas” que nos ponemos para dejarnos llevar por las recomendaciones, deseos e intereses de los demás creyendo que nos llevará al éxito rápido y duradero, cuando realmente solamente nos llevan a la mediocridad.

En esta sociedad hace falta muy poco para distinguirse de los demás. No hace falta un Máster en una escuela de Negocios, ir a trabajar a una espacio de Co-working con nombre super chulo o acudir a un curso exprés que saldrá de él con una marca ya más influyente que Gucci.

No hace falta eso.

¿Qué es necesario e imprescindible? ¡¡SER TÚ MISMO!!.

Ser tú mismo ya implica:

  • Tener un pensamiento propio.
  • Tener un pensamiento critico ante las novedades y comentarios, antes de darles valor.
  • Ser considerado congruente, ya que los demás saben que lo que dices, haces.
  • Los comentarios despectivos de los demás, sabes que solamente son una muestra de su mediocridad.
  • Te ocupas de los pequeños detalles, ya que sabes que son los que determinan el éxito o el fracaso en todo proyecto.
  • Sabes que las cosas se pueden hacer mejor más allá de los limites establecidos.
  • Saben que ellos no son lo importante en esta vida, sino el propósito por el que hacen las cosas. Son para ello más importantes los demás, que ellos mismos.

Cada día estamos más lleno de mediocridad y repudiando a la gente que solo quiere dar lo mejor de si misma. Que quiere hacer un mundo mejor desde su posición.

Cada día añoramos más lo que “pudiera ser”, pero sin embargo nos quedamos con “Lo que creemos que será”.

No hace falta nada espectacular ni haber nacido en una familia de “bien”, para ser considerado excelente. Simplemente hacer 1% más de lo que hacen los demás de forma habitual.

¿Has visto que fácil es?

Ya no sólo hablo a nivel profesional, a nivel personal también estamos dominados por la mediocridad.

Somos seres que nos movemos por interés. Y cuando ha terminado, empezamos a criticar a la otra persona delante de todo aquel que nos quiera oír. Nos gusta criticar a los demás, pero eso si, que se prepare aquél quien tiene los “santos bemoles” de decir que algo no le ha gustado que tú has realizado, porque ya le habrás puesto la cruz para siempre jamás. Criticamos a los demás cuando hacen algo fuera de lo establecido entre las costumbres del grupo. Nos echamos las manos a la cabeza cuando alguien va al cine sólo, cuando lo único que sabe es que la vida es una y estamos aquí para vivirla.

Esto es una pescadilla que se muerde la cola.

Tiramos la toalla y abrazamos la mediocridad. Eso nos hace llevarlo a todos los aspectos de nuestra vida. No ponemos pasión en el trabajo que estemos realizando. Tenemos relaciones que sabemos que no van a ningún lado pero las seguimos manteniendo porque nos da más parece ir a por unas nuevas que nos inspiren, que no éstas que nos destruyen.

¿Y cómo calificará nuestra vida el controlador cuando estemos a las puerta del paraíso?

¡¡DE MEDIOCRE!!.

¿Qué hacer?

  • Siendo tú mismo, digan lo que digan los demás. Y eso quiere decir entre otras cosas, que si te apetece ir al cine sólo, hazlo. Porqué sabes que solo hay una vida y hay que disfrutarla.
  • Dar 1% más que los demás. Dar 1% más que ayer. Y te aseguro que al final del año habrás serás un 365% mejor a principios del año. Mientras los demás estarán aún a finales de diciembre quejándose de la vida que tienen sin hacer nada.
  • Eres lo que atraes. Si crees que todo es imposible, que no hay nada que hacer, así te lo confirmarán tus pensamientos y acciones.
  • Si queremos lo mejor en nuestras vida, vayamos a por lo mejor.
  • Lo imposible sólo está en la mente de los mediocres. Lo posible, sólo en la de los excelentes.
  • Estar vivo ya es algo increíble, excelente si te comparas con los del cementerio de tu ciudad.  Estas disfrutando de muchos avances de gente que al principio pensaban que estaba loca. Y mira ahora.  Ya con hacer las cosas mejor que los demás, puedes ser uno de ellos. Vivir es algo excelente, que nos da oportunidades para demostrar de qué estamos hechos, súbete al carro y vive la experiencia.

¡¡Seamos exigentes con nosotros mismos, y mandemos a pesar a la mediocridad, a los mediocres. La vida te irá mucho mejor, te lo aseguro!!.

 

La felicidad es….RESPONSABILIDAD

“Nunca culpes a los demás de tu situación, eres lo que eres por decisión tuya”

¿Cuántos libros que hablen de la búsqueda de la felicidad te has leído en tu vida?

¿Cuántos libros, que en su portada sale la palabra felicidad, cuando los ves, quieres comprártelos?

Seguro que la respuesta es: ¡¡MUCHOS!!.

Al igual que el ser humano en la antigüedad , ha provocado guerras por la búsqueda y cuidado del Santo Grial. El ser humano en pleno siglo XXI, busca la felicidad, como su única obsesión.

Vamos al gimnasio, porque creemos que un cuerpo 10, nos dará la felicidad que sentimos que no tenemos. Leemos libros que nos hablan de la felicidad, porque creemos que los “gurús”, serán felices y nos dirán cómo lo han conseguido. Somos infieles a nuestras parejas con amantes pasajeros pensando que ellos serán los que nos darán el elixir de la felicidad. Por no hablar de relaciones de pareja, que sabemos que nunca conseguiremos esa felicidad , pero las mantenemos, porque fuera de ellas, pensamos que nunca lo seremos.

A lo largo de estos años he visto las barbaridades que hace el ser humano, con tal de poder decir a los 4 vientos, o más bien creerse que es feliz.

Pero ¿Qué es la felicidad?

A lo largo de muchos artículos, he comentado lo que me decían a mí que era felicidad. Y no estoy hablando de consumismo ni es meterse contra el Estado opresor ni cosas así. Sino que la felicidad era seguir con lo estipulado por la sociedad o las personas con más “experiencia” que tú.

Es decir, tienes que tener pareja a cierta edad. Y ya no hablamos de un trabajo, que aunque te den por todos lados, puedes decir que estás trabajando en un sitio de 8 horas; hijos nada más casarte y una hipoteca que asfixie hasta a tus nietos.

Si tenías todas esas cosas, ya eras considerado un “ciudadano de un lugar llamado mundo“: Uno igual que ellos, el titulo de persona “feliz” del mundo.

¿Pero si muchos han conseguido eso, por qué triunfan tanto los libros y las conferencias sobre la felicidad?

¡¡PORQUÉ AÚN HABIENDOLO CONSEGUIDO, NO SABEMOS QUÉ NOS PASA , PARA NO DORMIR POR LAS NOCHES, NO ESTAR A GUSTO EN NUESTRO TRABAJO O NO AGUANTAR A NUESTRA PAREJA AUNQUE NO DIGA NI HOLA!!.

Porqué la felicidad es RESPONSABILIDAD. 

Es una idea que he ido adquiriendo a lo largo de todo este tiempo, damos a los demás, el poder de la responsabilidad sobre nosotros mismos.

Creemos que porqué lo ha dicho tal persona y sale en televisión, su manera es la única, probada y testada para conseguir seguidores, ser rico o famoso. Si todos subimos por el lado derecho de la escalera mecánica, todos lo hacemos, seguimos la pauta, sin preguntarnos :” ¿Qué razón tiene que hagamos haciendo esto? ¿Sólo existe está formula?”

Mejor que piensen otros, nosotros preferimos seguir lo establecido, lo conveniente para que no tengamos problemas por si nos salimos de lo establecido. Para que no nos tilden de “raritos”, preferimos no preguntar, dudar, y si los medios de comunicación, el gurú de turno,…nos dice que es la manera para llegar al éxito, nosotros la acatamos, con mucho gusto.

¿Qué acaba ocurriendo?

Que los resultados que te prometían , no llegan y quizá ni llegarán.

¿Por qué?

Porqué esa persona te ha dicho su concepto de felicidad, cómo consiguió lo que te está explicando, con sus circunstancias, características vividas en ese momento. Y tú momento, es totalmente diferente. No todas las herramientas sirven por igual para todo el mundo.

Si todo el mundo hace lo mismo, ¿Como te vas a diferenciar si has acudido a un curso que impulse tu marca personal? por ejemplo.

Nos quejamos de los resultados que nos habían prometido, cuando en realidad lo que estamos haciendo es copiando a otra persona. Estamos queriendo conseguir su felicidad, su éxito, fama, en definitiva ser igual que ellos.

Cuando nuestra felicidad, está en otro carril.

Y de ahí surgen las frases: “Nunca conseguiré nada en la vida, nunca seré alguien conocido, nunca llegaré a tener pareja …”. Adicciones a las pastillas, mentiras, alcohol o desidia por la vida..

No estoy exagerando, porque todos conocemos gente, que se encuentra en dicha situación. Pasando de la vida, porque creen que ya nunca vivirán esa sensación de felicidad de la que tanto se habla.

Podemos hablar de Marca Personal, de liderazgo, coaching, de hacer macramé o lo que quieras, pero si no las haces tuyas, nunca conseguirán aportarte esa felicidad que buscas.  TU FELICIDAD. 

Si las haces a tu manera, estarás siendo responsable.

Porque eso es la felicidad, SER RESPONSABLE DE UNO MISMO, HACIENDO LAS COSAS COMO UNO SIENTE QUE TIENE QUE HACERLAS. 

Como diría Frank Sinatra: ¡¡A mi manera!!.

Eso es la verdadera felicidad, SER RESPONSABLE DE UNO MISMO HACIENDO LO QUE SIENTE QUE TIENE QUE HACER A SU MANERA. 

Son dos de las características de las personas que he ido entrevistando durante estos años y que se consideraban felices:

  • Habían utilizado muchas herramientas para conseguir sus sueños, pero siempre a su manera.
  • Y eran responsables de sus actos, de si mismos, de sus sueños, en definitiva…de su vida.

Así que por favor:

  • Deja de buscar la felicidad en métodos estándares, porque ahí no está tu felicidad.  Estará la felicidad de la mediocridad, de las copias baratas, pero no la tuya.
  • Se responsable de ti mismo, de tus actos, de tus pensamientos, de tus sueños….Porque es el principio de tu felicidad. Repito, de TU FELICIDAD.
  • Cuando estas disfrutando de tu Felicidad, estarás dejando huella. Estarás mostrando tu marca, eso que te distingue de los demás.. Y no necesitarás crearla por “métodos químicos” ni la conozcan a través de métodos estándares, porque ya la verán, sabrán que eres responsable de tu felicidad.

¿Y tú eres responsable de tu felicidad?

 

 

 

¡¡8 Lecciones que he aprendido de caerme en la vida!!

“Fracasar no es caer. Fracasar es negarse a levantar”

No es que tengamos miedo al éxito, es que tenemos miedo a caernos.

Y es algo que lo venimos arrastrando desde pequeños.

Cuando nos caíamos, seguro que en algún momento teníamos a alguien, al matón del colegio o a nuestros padres que se reían de la caída que habíamos tenido tras intentar aprender ir en bici o como atarnos los cordones de las zapatillas.

Por eso ahora de mayores no intentamos nada nuevo. Porque nos importa más que si nos caemos , nos vean llorar, nuestra vulnerabilidad que el hecho de estar intentando conseguir nuestros sueños, cosa que la otra persona que se estuviera riendo de ti, no lo habrá hecho en su vida.

Claro que queremos hacer cosas nuevas, claro que descubrir nuevos caminos, pero tenemos un miedo atroz a caernos .

Por eso nos aferramos a métodos que nos dicen que llegaremos más rapido que nadie a la cima. Que perderemos esos kilos que nos sobran desde el sofá y que tendremos en 8 horas una marca más importante que la de Obama con un curso “Express”.

Amamos todo lo que nos digan que nos llevará al éxito de forma rápida , comoda y sin sudar.  Y si para colmo, nos creemos lo que nos dicen que para alcanzar el éxito, nos tenemos que quedar en bancarrota varias veces antes de ser millonario como ellos, pues ya no pensamos en las caídas, sino en el éxito.

Desde pequeños no nos han enseñado a caernos. Y es algo que se debería integrar en todos los ciclos formativos.

En la “madurez” tendríamos que ser como los especialistas de cine, aprender a caernos desde cualquier altura y que no nos pasara nada, porque supiéramos como debíamos caer, que supone caer y que podemos salir adelante tras caer.

A lo largo de 1.000 artículos , conferencias, congresos,  me han llevado a caerme más que los años restantes de mi vida. ¿Por qué? Porque hacia cosas que no conocía

Con el paso del tiempo, todavía sigo sorprendiendo y cayéndome en situaciones que pensaba que era algo impensable. Pero en otras situaciones, ya las ves venir , por experiencias anteriores, y lo que haces el bordearlas, para que quien quiera caiga, pero no tú.

1.- El fracaso es una cosa y una caída es otra.

El fracaso es no alcanzar el nivel de expectativas que tenías. Y no las has cumplido, porque las expectativas eran muy altas, quizá porqué tu ego no te ha dejado ver la realidad siendo un reto demasiado grandes para ese momento o porque no era el momento.

Nadie nace aprendido. Nadie sabe hablar en publico de la leche. Marc Marquez no se montó en su moto de repente y empezó a ganar Mundiales de motos asi de repente. Para adquirir la habilidad en algo, hasta en hacer tortillas de patatas, has tenido que hacer unas cuantas hasta que saliera una de forma decente.

Serás un fracasado si piensas que esa situación es para siempre, que es inamovible. Si sientes que las caídas forman parte del camino, serás de las personas que piensan que el fracaso es para los mediocres.

2.- Las caídas forman parte de la vida.

Pensamos que una caída es peor que tener antecedentes penales en nuestro historial. Que todo el mundo nos lo recordará y que ya estaremos estigmatizados para siempre.

Si cuando aprendiste a ir en bici, te daba igual las caídas, y esos valores de esfuerzo, superación, constancia, los adheriste a ti, porque viste que son buenos para tu vida, ¿Por qué sigues creyendo por una caída ya estarás estigmatizado para siempre por los demás?

Aprende lo que te ha enseñado la caída, y SIGUE.

3.- Únete al club de los caídos.

Los raros son aquellos que dicen que no se han caído nunca en la vida. Los que mienten son los que dicen que te llevarán al éxito sin conocer las caídas, las piedras y el sabor de las tierra que pisas. Los que hemos caído y nos reimos de ellos, somos un club privado en esta sociedad.

Lo que distingue a una persona de otra, es lo que hacen con lo que aprenden de la caída. Porque te aseguro que enseña más una caída, que una palmadita y agasajos tras haber alcanzado una meta.

4.- Caerte te enseña a pasar de la gente.

Si, cómo lees. Debemos pasar más de la gente. Quien se rie de ti por tu caída, seguro que no ha intentado nada en su vida. Seguro que es un frustrado porque una intentó algo, tirando la toalla a la primera de cambio.

Cuando te has caído, no criticas a las personas que lo intentan. Pasas de la gente que critica a los demás y ellos nos han intentado nada en sus vida. Apoyas y comprendes a los que lideran o quieren liderarla.  Te centras en lo que es importante para ti, y lo demás, TE LA BUFA.

5.- Me enseñó más 1 caída que los 2 Master que tengo.

Somos impacientes y queremos todo para antes de ayer. No queremos caernos, porque queremos llegar los primeros a la meta. Pero una caída me enseñó más en mi vida que los 2 master que tengo .

Me hizo ver realmente como había sido mi vida hasta la fecha, lo que quería de verdad a partir de ese momento. Y gracias a ella, estoy aquí hoy hablando contigo o muchos otros beneficios que me han traido las caídas, hasta un libro me trajo una caída.

6.- Caerte te muestra que manos tienes a tu lado y cuáles no.

Cuando todo va genial, todos somos geniales, buenas personas, ideales de la muerte y nos reimos de todo. Pero cuando vienen putas, pocos van a estar a tu lado. Me da igual que tengas una red de contactos impresionante, que si ya no puedes satisfacer sus necesidades por tus malos momentos, muchos se van a ir de tu lado.

7.- Un NO es algo indescriptible.

Un NO te enseña que quizá por ese camino no debes ir para ir a tu meta.

Un No te enseña que a todo el mundo no tienes que gustarle y enfocarte en quién SI quiere tus servicios.

Un NO te enseña a ser mejor profesional, a fijarte en los pequeños detalles que los demás los pasan por alto.

Un NO te enseña a tener la confianza, que algo mejor  te está esperando. Te lo aseguro.

Un NO hace que tu confianza en ti mismo y en lo que estás haciendo aumente. Porqué si realmente es lo que quieres, te esfuerzas, caminas a pesar de las caídas, aumentas tu confianza y siendo un maestro en esa habilidad con el paso del tiempo .

Un NO te ayuda a tu desarrollo personal. Te ayuda a ser más humilde. A darte cuenta que no sabes todo, por mucho que lo creías o títulos.

Ser honesto con uno mismo jode mucho al principio, pero te aseguro que te ayudará mucho con el paso del tiempo.

8.- Las caídas te ayudan a ver el mundo desde otras perspectivas.

Te ayuda a aumentar tu conocimiento  personal y profesional . A ver que el mundo es mucho más de lo que creías o te habían hecho creer. Que eres mucho más de lo que te hacen creer que eres . Y que todos tenemos nuestras luchas contra nosotros a las que tenemos que respetas, comprender y ser humildes.

Cae, vuelve a caer, que no pasa nada, DE VERDAD.

Serás del club selecto de los caídos pero que aprenden de la caída.  Nunca lo olvides.

 

 

¿Cómo afrontar el camino a recorrer?

“Escoger un camino significa abandonar otros. Si pretendes recorrer todos los caminos posibles acabarás no recorriendo ninguno” Brida. Paulo Coelho

Amamos el éxito.

Queremos hacer las mismas cosas que hace esa persona que seguimos. Devoramos el libro de la persona que nos inspira, y pensamos que nos gustaría escribir un libro como él. Queremos ganar el mismo dinero que esa persona y sobre todo, que las cámaras, luces nos bañen con minutos de interminables de aplausos y gritos.

Adoramos el éxito. Pero eso si, no queremos saber y/o nos olvidamos de lo que hay detrás del mismo.

Detrás de esa foto, de ese libro, de ese trofeo, existe un camino para llegar hasta allí. (Excepto que haya habido tongo o alguna cosa siniestra).

Nos encanta la frase de “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”. Pero cuando la pensamos, ya nos entran sudores fríos al pensar que nos tenemos que poner a caminar hacia nuestra meta.

“¿No hay nadie que nos lleve de forma rápida y sencilla? ¿No hay una manera de saltarnos todos los pasos” Son algunas de las preguntas que lanzamos al aire esperando que sean recogidas por algún alma caritativa y nos lleve a dónde queremos.

La experiencia me ha dicho, que si no disfrutas del camino, el éxito nunca sabrá igual.

Adoramos los libros, conferencias y artículos en los que nos promulgan como llegar a hacer amigos de forma rápida, cómo alcanzar el éxito antes que tu vecino o cómo ligarse a esa chica antes que el cachas de la televisión te la quite.

Todo lo que signifique, el menor esfuerzo posible con el mayor resultado posible, ALLÁ VAMOS. Todo, porqué eso de ponernos manos a la obra, caminar, no ver el horizonte que queremos alcanzar y ya ver que el vecino lo ha conseguido, que lo sufra otro, que nosotros queremos el éxito a la mayor brevedad posible.

Si de verdad quieres una cosa, ¿Por qué optamos por la amargura, el miedo, la frustración y la rabia como emociones para que nos acompañen durante el camino? Y lo peor de todo ¿Por qué las elegimos de compañeras de viaje antes de empezar?

¿O es que cuando emprendes el viaje para ver un concierto, el nacimiento de tus sobrinos …vas deprimido? ¡¡Me parece que no¡¡. Eliges la ilusión, la emoción, las ganas, la motivación para que te acompañen.

Ya antes de empezar, vamos mal.

SI ya piensas que va a ser el camino peor de tu vida, que te vas a cansar, que dudas que lo vayas a conseguir y demás…Claro que no te apetece nada empezar, claro que te entrará pereza…Claro que no lo conseguirás.

No estoy diciendo que será fácil si lo coges con más actitud, quizá no lo consigas. Pero lo que si te aseguro, que lo gestionarás mejor.

Creemos que la felicidad solo será cuando lleguemos a la meta. Que solamente lloraremos cuando hayamos pasado roto la cinta que nos dice que hemos llegado. Porqué creemos que el camino, será duro, arduo, coñazo..

Vivimos en tensión. Queremos todo para ya. Porque nos importa nuestro estatus, nos importa llegar a la meta el primero y sobre todo, ponerlo en redes sociales que lo hemos conseguido, para dar envidia.

Por esa tensión, por mantener ese estatus, creemos y nos hacen creer, que tenemos que tener miedo a la oportunidad que tenemos delante de nosotros. Que tenemos que enfrentarnos a ella con respeto y con muchas dudas. Porque si las tomas con alegría, ganas, ilusión, pensarán que estás más loco que las maracas de machín.

Cuando cambiamos el foco, las cosas cambian. Cuando dejamos de pensar de forma negativa, a ver las cosas desde otra perspectiva, las cosas se transforman. Ya no son como creíamos que eran. Ya empezamos a ver una salida a esa espiral donde nos habíamos metido. Ya no es lo mismo.

Pero seguimos pensando que el camino tenemos que vivirlo con sufrimiento, dolor y lagrimas. Que alguna habrá, que esfuerzo vas a tener que echarle, pero ¿sería mejor cambiar la actitud durante el camino? ¿No sería más llevadero?

Porque una actitud diferente a la de los demás ante los retos, hace que:

  • Te focalices más en tu meta y delegues todo aquello que te lastra en tu objetivo.
  • Te das cuenta de que los pequeños detalles, son los distinguen el éxito del fracaso.
  • Las caídas, las afrontas con más animo, hasta con risas. Aprendes de ellas y sabes que no tienes que volver a repetir.
  • Te levantas por la mañana con ganas de seguir hacia adelante y no seguir en la cama lamentándote de la vida que tienes.
  • No estás siendo irresponsable por afrontar la rutina , los retos con una sonrisa. Sino que sabes que gran % del éxito vendrá determinado por tu actitud.

Se nos habla de estar motivados, pero a la vez, que eso de sonreír a la vida, de tener ilusión, con la que está cayendo es de “raros”:

Cuánta más actitud le pongas a las cosas, más motivación tendrás. Es asi de simple la ecuación de la motivación.  Pero eso si, no sonrías, que no se te iluminen los ojos, no cantes, no bailes,… se una persona seria, ten modales…¿Y así como vamos a superar retos? Más bien les vamos a tener miedo hasta a una hormiga.

La suma de tu visión y tu pasión, da como resultado el éxito o el fracaso ante el reto que tienes por delante. Simple y llanamente.

Siempre siéntete valiente porque te ayudará a conocer donde no están tus limites.

Siempre confía , porque si está delante de ti, algo te tiene que enseñar de ti, de la vida, y que hay algo que te está esperando después del camino, seguro.

Agradece lo que tienes, agradece lo que vives, agradece todo, porque el camino te está enseñando mucho más de ti, de la vida, que aquellas personas que se quejan de su futuro pero que aun teniendo un camino por recorrer, no lo hacen.

Recuerda: HASTA ALCANZAR CUALQUIER COTA, TIENES UN CAMINO POR RECORER. Siempre lo hay, y quien te diga, que te lleva por un atajo, no lo creas. NO EXISTEN SI DE VERDAD QUIERES QUE SEA ALGO DURADERO.  Y siempre con ACTITUD, por favor.

TODOS recorremos caminos. La diferencia entre la gente de éxito y la mediocridad, es la actitud con la que afrontas dichos caminos.

¿Qué eliges?