Despreciando tus ideas, te desprecias a ti.

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De todos los males, el peor es el autodesprecio” dice Berthold Auerbach

Hoy día 20 de marzo es el Día Internacional de la Felicidad.

Un día en el que ha habido conferencias, eventos on line, publicidad de las editoriales hablando de sus libros que hablan de la felicidad y hasta tartas en Instagram que ponían que había que comerse a la felicidad.

Todo es respetable, todo es comprensible.

Pero yo hoy voy a dar una pequeña píldora que quizá podría empezar a solucionar el tema de este mundo, que es la búsqueda de la felicidad.

¿QUÉ OCURRIRÍA SI NO DESPRECIARAMOS MÁS NUESTRAS IDEAS?

Buscamos la felicidad en recomendaciones de los demás. En estudios de los demás. En lo que dice el gurú de turno… Pensando que ellos tienen más experiencia, saben más que nosotros sobre la felicidad, sobre lo que es mejor para nosotros… Y mientras tanto nuestras ideas, las dejamos a un lado.

Esas ideas de las que repudias, son una señal de lo que podría ser tu felicidad.

Esas ideas te están mostrando el camino a encontrar para qué has venido aquí, QUE ES PARA SER TÚ MISMO

Esas ideas te están diciendo, que ya pueden ser para un tema en el plano personal o profesional, en cómo declararte a esa chica que te encanta o cómo encontrar el trabajo con el que siempre has soñado, quién eres, qué quieres, cómo sientes, cómo ves el mundo, qué quieres para tu mundo…

…EN DEFINITIVA TE ESTÁN MOSTRANDO MUCHAS COSAS, PERO LA MÁS IMPORTANTE, TE ESTÁN PONIENDO DELANTE DE TI MISMO. Y CON ELLO TU FELICIDAD.

No son ideas locas que se pasaran si te vas de borrachera con tus amigos.

No son una tonterias que se te pasará si te focalizas en otras cosas como aguantar el trabajo que odias desde hace tiempo.

Y si son ideas que van en contra lo que dice el gurú de turno de Youtube, aún mejor. Porqué él te está diciendo su visión de la felicidad, cómo él lo consiguió, pero como no queremos sufrir, no queremos recorrer caminos inhóspitos para nosotros, lo seguimos. Cuando la felicidad de cada uno, es diferente para el que está al lado tuyo o enfrente tuyo.

Buscamos la felicidad en libros, en conferencias, en cursos exprés que nos prometen en contra al niño que llevamos dentro de nosotros y con ello a la felicidad anhelada. Y tú mientras tanto crees más en eso que en tus propias ideas e intuiciones.

No te estoy diciendo que te llevarán al éxito, a la felicidad continua, a ser reconocido como un gran gurú con la primera idea que tengas,…porqué por el camino podrás darte cuenta que esa idea no se puede hacer todavía, que hay que buscar otros caminos, que llevará tiempo o lo que sea,….

Pero lo que si te aseguro, que si das una oportunidad a tus ideas, te estarás dando una oportunidad a ti y con ello, A TU FELICIDAD.

No desprecies ninguna idea tuya, te estarás despreciando a ti. Y eso es el mayor crimen que puedes cometer, y no hace falta sangre.

Puri Paniagua: “Tú creas tus oportunidades.”

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con..” es un placer presentar a Puri Paniagua.

En un momento dónde el mercado laboral está cambiando, dónde nos dicen que la creatividad va a ser importante para salir de esta crisis, en el que ha llegado el teletrabajo para quedarse, donde el liderazgo paternalista ya no dará resultados y dónde no sabes que opciones tienes en el mercado profesional actual con toda la experiencia que tienes, si tu perfil es atractivo o no, o si deberías formarte más y en qué temas…¿Qué mejor que tener una conversación con una de los cazatalentos más importantes de nuestro país?

Recién sacado del horno, su libro “Muestra tu talento. Las claves para conseguir el trabajo que deseas, desveladas por un HeadHunter”. A través de su método, nos enseña a descubrir cuáles son nuestros puntos fuertes y qué tipo de trabajo deseas conseguir. Y partiendo de este primer paso, nos enseña a cómo hacer un CV, cómo presentarlo o cómo actuar ante una entrevista… Algo más que necesario en estos momentos.

Podéis conocer más el trabajo de Puri, a través de su Web, Facebook, Twitter y Linkedin.

.- Si estuvieras en la búsqueda de trabajo, ¿Cómo se definiría Puri Paniagua?

Me definiría como consultora, con experiencia y habilidad en entender las necesidades de las compañías, y proponer soluciones eficientes. Con pasión por las personas, oriento mi trayectoria en encontrar el mejor talento.

.- Sinceridad, ¿es posible conseguir el trabajo que deseas con la que está cayendo? O ¿Hay que crearlo?

Es más difícil, pero no es imposible. Depende de tu “empleabilidad”, y tu capacidad para encontrar y mostrar tu valor diferencial, y contar una historia de logros que tengan relevancia para tu “comprador”.

Hay coyunturas que complican la búsqueda: la edad, la falta de contactos personales, una trayectoria larga en compañías con imagen de obsoletas en el mercado… El esfuerzo hay que ponerlo en entender la realidad, ver qué se demanda, y ser creativo en definir las oportunidades.

.- ¿Hacia dónde va el mercado laboral de nuestro país?

El mercado se dirige a la especialización, los generalistas tienen menor demanda. Conocimiento, capacidad de aprendizaje y agilidad y flexibilidad para seguir aprendiendo cada día. Uno no puede dormirse en los laureles, no puedes dejar de evolucionar. Si te aclimatas, te “aclimueres”.

.- ¿La pandemia nos ha hecho recapacitar y darnos cuenta en algunos casos de que estábamos haciendo un trabajo que no nos aportaba nada?

Quizás nos ha hecho ser más eficientes en algunas tareas; las reuniones son más concisas, se centran más en cubrir los objetivos, pero no ha mejorado en las ineficiencias habituales. Además, nos ha hecho perder el contacto personal, que es fundamental para la innovación y creatividad. La soledad no es beneficiosa.

.- ¿Cuál es el principio del comienzo para una transición de carrera?

El autoconocimiento. No puedes empezar a pensar en un próximo trabajo, si no tienes claridad sobre qué profesional eres tu. Qué nivel de experiencias tienes, cuáles son tus cualidades innatas, tus fortalezas y tus debilidades.

.- Como la felicidad, el éxito, el liderazgo, talento es una palabra de la que todo el mundo habla, pero pocos conocen su real significado, ¿Nos puedes ayudar a conocerlo? ¿Cómo descubrimos cuál es el nuestro?

La palabra talento procede del griego “tálanton”, que definía el platillo de la balanza con la que pesaban los minerales y metales preciosos. Tiene que ver con el “don” que tiene cada uno. El entender nuestro talento combina una reflexión interna y externa. Nosotros tenemos que analizar los “logros” que vamos consiguiendo, porque ellos nos cuentan qué hacemos muy bien.

Los demás, -valoraciones 360, encuestas, referencias- nos dan información de cómo nos ven, destacan lo que ven en nosotros distinto, fortalezas o carencias.

Asimismo, hay variedad de herramientas de mercado (test) que ayudan a identificar tus valores, tu personalidad, que son parte de tu don, tu talento.

.- Sin esperanza, ¿Cómo se gestiona la búsqueda de trabajo?

Saber gestionar las emociones es fundamental en la búsqueda de trabajo. Todos pasamos por las mismas etapas, resentimiento, miedo,…, luego llega la ilusión. Hay que buscar ayuda externa si no somos capaces de avanzar hacia la esperanza. Soy partidaria también de los datos. Si una serie de años te ha ido bien, ¿por qué no vas a conseguir éxito ahora? Hay que motivarse o buscar apoyo exterior. Doy algunos consejos también sobre la meditación como herramienta para relajarse.

Para mí, lo peor son las personas que se quedan en el resentimiento, es una emoción que no te deja evolucionar. La esperanza hay que trabajarla.

.- ¿Sabemos vendernos?

Unos más que otros. Se vende bien el que escucha mucho. El que se prepara de forma exhaustiva. Se vende mal el que no escucha, lleva un discurso preparado. En general, los hombres se venden mejor, porque muestran más confianza en sí mismos. El entrevistador, confunde confianza con competencia.

.- El mercado laboral futuro, ¿será para los generalistas o los especialistas en un tema?

Especialistas, sin duda, el mercado es tan complejo que hay que aportar valor.

.- ¿Qué piensas de tener una marca personal más influyente que tu futuro jefe? ¿Están preparadas las empresas para tener gente más influyente que los jefes?

Las compañías están mudando o evolucionando de organizaciones jerárquicas y complejas a organizaciones más planas. En las segundas, las decisiones y el trabajo se realizan en equipo, y eso es lo que importa. En las primeras, es complicado si tú eres más influyente que tu jefe.

.- Hemos pasado de mandar cv por carta, a las redes sociales. ¿Cómo gestionamos esa transformación? ¿Hay que estar en todas ellas para que vean de lo que somos capaces de hacer?

Para directivos, la red social más relevante es LinkedIn en este momento. Hay que estar ahí. Nos proporciona una visibilidad diferencial y fundamental. Si no te ven, si no te conocen, no existes.

.- ¿Es la creatividad la habilidad que tanto dicen que nos sacará de esta crisis?

Creo que de las crisis nos saca el esfuerzo. Obviamente, el esfuerzo bien dirigido. La creatividad nos aporta ideas para solventar problemas de forma distinta, y quizás nos da diferenciación, pero sin esfuerzo no hay resultado.

.- Como Headhunter, ¿qué te enamora en tu candidato?

Me enamora la honestidad, la inteligencia, la humildad, el esfuerzo.

Me enervan los presuntuosos, aunque algunos son muy válidos.

.- ¿Cuáles crees que serían los 3 errores más comunes en todo candidato? ¿Y cuáles son los 3 aciertos que siempre deben realizar?

Los errores más comunes son: 1) No escuchar al cliente, llevar un discurso preparado sin saber qué le preocupa al de enfrente. 2) No ser exhaustivo en la preparación de las entrevistas 3) No demostrar ilusión

Los aciertos, son los contrarios: 1) Prepararse de forma exhaustiva, recopilar la información de la empresa que te entrevista 2) Escuchar a la persona que te entrevista 3) Mostrar ilusión, interés y empatía

.- Eso de mirarse desnudo en el libro me ha gustado mucho, ¿nos los puedes explicar?

Mirarse desnudo significa que es imprescindible conocerse a uno mismo. A veces tendemos a obviar nuestras limitaciones, nuestras debilidades. Entenderlas, conocerlas, nos hace crecer.

.- Una reflexión para los lectores del portal “El principio de un comienzo”.

El sol sale para todos, cada día. Las excusas no sirven, no son útiles. Hay que entender tu situación, tus activos, definir un plan y ponerse en marchar. Tú creas tus oportunidades.

Un nuevo virus: ¡¡LA NOSTALGIA!!

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La nostalgia es un baúl que está lleno de recuerdos” decía Danne Vega

Han pasado 365 días desde que nos dijeron por televisión que nos teníamos que confiar en casa.

Y cada día creo más que un nuevo virus está afectando a la sociedad, LA NOSTALGIA.

Acabo de ver como un “gurú” de la felicidad, ponía en sus redes sociales un mensaje en el que pedía a sus seguidores, ¿Qué echas de menos de antes de la pandemia?.

Una persona que promulga en el vivir en el presente, el aceptar la situación que estemos viviendo, nos estaba diciendo que recordáramos cuando creíamos que éramos más felices y lo trajéramos al presente.

¿NO ES ESO UNA APOLOGIA DE LA NOSTALGIA?

Pero los medios de comunicación hacen lo mismo una y otra vez.

Recordándonos cómo era la vida antes del confinamiento, cómo era cuando nos íbamos de vacaciones o podíamos salir de nuestras ciudades.

Una cosa es la historia, recordar el pasado, pero otra cosa totalmente es no aprender de él.

Porque parece que no hemos aprendido, pero no solamente en esta situación, sino en todas.

Pensamos que éramos más felices cuando teníamos pareja y habíamos conseguido lo que los demás consideran como felicidad. Pensamos que éramos más felices, cuando nuestro puesto de trabajo nos daba un status ante los demás. Pensamos que éramos más felices cuando subíamos fotos en redes sociales cuando íbamos a eventos o estábamos de fiesta, para que vieran los demás que bien nos iba la vida y con quien nos juntábamos.

Se habla mucho de vivir en el presente, pero somos seres que añoramos con nostalgia momentos en los que pensamos que éramos realmente felices, cuando creíamos que las cosas nos iban realmente bien.

EL presente nos importa una mierda cuando sentimos y nos lamentamos que hemos perdido momentos en los que estábamos siendo realmente felices, en los que no había problemas.

Y mientras nos quejamos, lamentamos y preguntamos: ¿Por qué leches me pasa esto a mí y no le pasa al vecino del 2?, la vida se nos está yendo de las manos.

Y odiamos el presente, porque no somos lo que éramos antes, principalmente para los demás. Hablarán de nosotros, dirán que hemos perdido todo ese “encanto” que teníamos, que ya no somos tan “guay”. Y eso nos da miedo. Que los demás nos vean menos de lo que éramos.

¡¡Nos importa más lo que digan los demás que lo que realmente nos pasa y cómo debemos afrontarlo!!.

Y cada vez más, veo a la gente hablando desde la nostalgia. Y la nostalgia lo único que te hace es ponerte una venda en los ojos, no queriendo ver lo único que tienes delante de ti, EL PRESENTE, EL AHORA o cómo quieras llamarlo.

Pero no solamente tenemos nostalgia a momentos en los que creíamos que éramos felices o que teníamos la vida resulta. Nostalgia con volver a momentos en los que perdimos la oportunidad con el trabajo de nuestros sueños, de dar un paso adelante hacia nuestras metas, de decir lo que sentíamos de verdad a esa persona… Y por miedo, por lo que fuera, no lo hicimos.

Esa nostalgia nos hace repetir una y otra vez lo que hubiéramos hecho, cómo se lo hubiéramos dicho…Pero sobre todo, nos hace flagelarnos en el dolor de un momento perdido para alcanzar nuestra felicidad.

Y te lo vuelvo a repetir, mientras tanto sigues con una venda en los ojos, no queriendo ver lo que tienes en el presente.

La nostalgia solo hace más que joderte la vida.

Esa oportunidad pasó, quizá esa persona ya no volverá y ese puesto que añoraba, ya desapareció con tu marcha.

¿Qué muestra la nostalgia?

QUe nos queremos aceptar el presente. No queremos aceptar las normas que están en ese momento, que no nos podemos abrazar, que no podemos salir de nuestra ciudad, pero sobre…QUE LOS TIEMPOS CAMBIAN Y LA VIDA AVANZA.

En vez de agradecer todo lo que has pasado, lo que has aprendido de la experiencia, de lo que te has dado cuenta de lo que eres capaz, de aceptarte, de tener una relación con tus emociones…NOS QUEJAMOS QUE TIEMPOS PASADOS YA NO VOLVERÁN.

No importa el presente, queremos que vuelva el pasado.

Se llame pandemia, crisis profesional o lo que se llame, el ser humano que se adapte más rapido a la situación presente, es el que siempre sale ganando. Pero no, estamos haciendo una oda constante a la nostalgia, a tiempos pasados y recordándolos con imágenes, para que no se nos olvide que felices éramos.

Con la nostalgia también se habla de otra palabra contrapuesta, la resiliencia.

Queremos salir adelante pero añoramos el pasado. Queremos ser creativos, pero queremos que vuelva la rutina de antes en la que no pensaba nada. Queremos ser felices y abrazarnos con los demás, pero no aguantamos las recomendaciones que nos dan para no contagiarnos.

¿En qué quedamos?

Qué solamente hay una solución:

VIVIR EN EL PRESENTE, SABIENDO QUE EL PASADO ES EL MEJOR MAESTRO QUE PODEMOS TENER EN EL UNICO MOMENTO QUE EXISTE, EL AHORA.

¿La nostalgia te invade o vives en el ahora?

¿A qué c*** esperas?

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Esperar para comenzar es un insulto al mundo” decía Richie Norton

¡¡NO SE A QUÉ COÑO ESTAMOS ESPERANDO!!.

Han pasado 365 días desde que nuestro presidente del Gobierno nos dijo que nos quedáramos en casa, que solamente serían 15 días.

Han pasado 365 días desde que una persona saliendo en televisión, nos dijo que solamente serían algunos casos aislados. Y a día de hoy no me quiero imaginar cuál es la cantidad real de muertos que hay en nuestro país. Por no hablar de otros paises.

Sigue muriéndose la gente tras 365 días de datos que tendría que abochornar a cualquier persona con dos dedos de frente y mientras tanto nuestros políticos peleándose por un sillón. Siempre han dicho que la política es para el bien común… pero mientras tanto lo vemos por televisión y no decimos ni mu.

¡¡COMO SI YA ESTUVIERAMOS INMUNIZADOS!!.

Han pasado 365 días desde que dijiste que ibas a cambiar de vida. Que ibas a ser más compasivo con la gente, que ibas a decir más te quiero, que te ibas a portar bien con la familia…

Han pasado 365 días y NO HEMOS HECHO NADA DE LO QUE DIJIMOS QUE IBAMOS A HACER .

Ahora solamente nos preocupa que cuando podemos salir de vacaciones. ( Con todo mi respeto al mundo de la hostelería, en el que además tengo mucha gente implicada).

Pero ¿A QUÉ COÑO ESTAMOS ESPERANDO?

La respuesta es muy fácil: ¡¡A QUE NOS LO DEN TODO HECHO!!.

Se habla que tenemos que ser creativos para surfear en este mercado laboral que está, donde la incertidumbre será la reina. Y todo el mundo a sacudir la cabeza diciendo SI al experto de turno. Pero eso si, nos cabreamos cuando estamos limitados por restricciones y en vez, de ser creativos, de hacer cosas diferentes que nos entretengan si no podemos ir a nuestra residencia, nos enfadamos y nos cagamos en el responsable de turno.

¡¡VIVA LA CREATIVIDAD!..

Durante los meses de pandemia, todos aplaudiendo a las 8 de la tarde por los sanitarios que estaban salvando la vida de muchos de nuestros familiares. Y ahora nos quejamos porque hay restricciones y no podemos hacer lo que queramos, cuando la cosa no ha terminado ni mucho menos. Por no hablar de la gente que sigue yendo sin mascarilla, que hace fiestas ilegales o sale en televisión, que lo importante es pasárselo bien, que si nos tenemos que morir, ya nos moriremos

Recientemente leía en un periódico de mi ciudad, que más del 75% de los encuestados estaban mas preocupados por no perder los amigos que tenían que por coger la enfermedad.

Una muestra más que nos importa más el aparentar, que el ser. Aunque se este muriendo gente sin parar, lo importante es no perder el contacto con los amigos y el mamoneo. Por no hablar de mas del 60% de las personas entrevistadas, que sentían que este año ya volveríamos a abrazarnos, besarnos…

¿En qué mundo estamos viviendo?

Una cosa es el optimismo, otra cosa es no ver la realidad.

Durante los meses de confinamiento, se hablaba sin parar de una nueva sociedad.

¿Y que está pasando a día de hoy sin aún haberse ido la pandemia? Paises que se pelean por las vacunas. Empresas que despiden a gente o empresas que las primeras personas que despiden son los mayores de 50 años…. Gurús que buscan salvar su culo olvidándose que donde dije digo, digo “tengo que mantener mi estatus y la propuesta de valor para otros”… Gente que solo piensa en ser funcionario.. Gente que piensa que su única salvación es ser feliz cueste lo que cueste a través de hacer cursos sin parar… Y así una y otra vez, volvemos a ver las mismas cosas que veíamos hace menos de 365 días.

Y así cientos de cosas que mucho hablábamos que íbamos a cambiar y todo se ha quedado en NADA.

¿A qué coño estamos esperando?

¡¡QUEDA MUY BIEN HABLAR DE CAMBIOS, DE TRANSFORMACIÓN, PERO A LA HORA DE DAR UN PASO ADELANTE… LA COSA CAMBIA. MEJOR QUE LAS COSAS SIGAN COMO ESTÁN!!.

Pero además lo peor de todo, que sabemos que tenemos que cambiar. Que no somos felices, que no estamos a gusto haciendo algo que realmente sabemos que no estamos a gusto, que no aguantamos a esa persona y no queremos solucionarlo, que no nos aguantamos ni a nosotros mismos y que deberíamos dar un paso adelante…

¡¡Pero antes de dar un paso adelante, quedemos con los amigos a reírnos de los problemas de otros , que los nuestros seguro que se pasarán entre cerveza y cerveza..!!

¿A qué coño estamos esperando?

¡¡A QUÉ NOS LO DEN TODO HECHO!!.

No tengo ni idea cuando nos vacunaremos. SI nos pondrán la vacuna azul o la rusa. No tengo ni idea de que tipo de subvenciones habrá para los empresarios o si se prolongarán los ERTES. No soy gurú, adivino, ni mucho menos quiero serlo, así que no sé que pasará.

Pero de una cosa estoy convencido, que mientras esperas a que venga la “nueva normalidad”, si estás focalizándote en otras cosas que no sean los inconvenientes que sabes que tienes o sientes, es un día menos para tu felicidad, para tu éxito.

Sé que estarás pensando durante todo el artículo..” Si ya David, pero ES QUE..” No sigas si has pronunciado o pensado el ES QUE, pues lo que viene detrás es una excusa en la que parapetarte para no dar un paso adelante. PUNTO.

Me da igual si se llama coronavirus, te ha dejado la parienta o te han echado del trabajo, todo momento de incertidumbre, es el momento ideal para empezar a empoderarse uno mismo y no depender de los demás, ni creer que eres lo que te ocurre en tu exterior.

Y empoderarte te lleva a no esperar , a no pensar que yéndote de copas todos los días nos olvidaremos de lo que está pasando. En definitiva, HACERSE PODEROSO.

Ya no te estoy hablando de emprender tu negocio, ni mucho menos que montes una revuelta contra el gobierno que tengas en tu ciudad. Para nada, así que relájate. Te estoy diciendo que te hagas RESPONSABLE DE TU VIDA.

Vivimos en una sociedad en la que tenemos muchos derechos pero pocas obligaciones.

Quizá no podrás gestionar las ayudas que te mereces por el Gobierno su tardanza, pero si puedes gestionar que no solamente sabes hacer una cosa, sino muchas y con ellas salir adelante mientras esperas. Quizá estés pasando una mala temporada anímicamente, algo que todos hemos pasado en algún momento, no te estoy diciendo que te conviertas en un “happy flower” constante y fingido, sino que aceptes tus emociones, aprendas de ellas y la transformes. No te digo que seas capaz de todo a partir de ahora, porque ni yo soy capaz de decir lo que siento a la chica que me gusta, pero si que des un paso adelante , te hará sentirte mejor.

No estoy vendiendo ningún de éxito rapido y barato, ni mucho menos.

Lo que te estoy diciendo que si realmente aceptáramos lo que nos pasa, no evitándolo y haciéndole frente, todos y cada uno de nosotros, nos daríamos cuenta que podemos crecer, ser responsables de nuestro propio cambio, a ser más creativos, más empáticos con los demás…

En definitiva seriamos más nosotros mismos, más felices, más coherentes, más realistas…. Y con ello, si que cambiaría la sociedad.

Algo que a día de hoy parece que solo esperamos A QUE NOS LO DEN TODO HECHO.

¿Y tú a que c*** esperas?

¡¡Si eso, ya lo dejo para otro momento!!

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A mi la palabra procrastinación me produce pereza.

Tienes que pensar en los “ladrones de tiempo”, en qué tipo de procrastinadores somos, en los pasos a seguir para afrontar esa actividad que tanto tiempo estamos posponiendo.. De pensar todo lo que tienes que hacer para no ser un procrastinador, te conviertes en un fan acérrimo de posponer las cosas.

Creo que las cosas son mucho más fáciles. Principalmente porque no somos idiotas.

¿Por qué perdemos el tiempo cuando tenemos otras cosas por hacer? PORQUÉ TENEMOS MIEDO A AFRONTAR LA ACTIVIDAD QUE TENEMOS PENDIENTE.

Miedo a hacer la mudanza, no vaya a ser que se remuevan nuestros sentimientos.

Miedo a decir a esa persona que se ha portado mal con nosotros, no vaya a enfadarse. Así que decidimos comernos nosotros el enfado y que siga la cosa como si nada.

Miedo a decir al jefe que no nos gusta el ambiente de trabajo. Pero si eres tú el que lo dice, seguro que serás la cabeza de turco cuando haya despidos.

Seamos sinceros, sabemos porqué estamos dilatando el ponernos manos a la obra con esa acción. Lo sabemos, no hace falta más.

Dilatamos la realización de las actividades a la que tenemos que hacer frente, por MIEDO.

MIEDO a las consecuencias que podamos vivir, a lo que dirán, a lo que puede suceder. Pero iré un paso más allá con esas actividades aburridas y tediosas que no afrontas por el Instagram, tienes MIEDO a no ser responsable de tu vida cuando seguro que sabes que si hicieras otra vida, harías las cosas mucho más rapido.

No es pereza, no es una actividad aburrida, no es nada más que MIEDO.

Esta situación nos está enseñando, entre otras muchas cosas, QUE NO HAY QUE PERDER EL TIEMPO. Porqué piensas que somos inmortales, que habrá tiempo para todo y de un día para otro, esa posibilidad se esfuma.

Mientras escribo este artículo estoy oyendo la última canción de Leiva, “Como si fueras a morir mañana“. Y cada día creo más en esta filosofía. No sé quien nos ha dicho que tendremos tiempo para todo, quién nos ha hecho creer que somos inmortales, PORQUÉ NO ES ASÍ.

Ponemos como excusa que el móvil no ha parado de sonar, que tu amiga te ha llamado a contarte su ultima cita con el chico que le gusta o que en Twitter el gurú de turno ha puesto la tontería de las 11,30 de la mañana. Ponemos miles de excusas para no hacer lo que debemos hacer. Y lo peor de todo es que nos creemos que ellas son las culpables que no nos hayamos puesto manos a la obra.

El único responsable eres TÚ. Y punto.

Cuando haces lo que sabes que debes y quieres hacer, NO HAY NADA NI NADIE QUE TE LO IMPIDA. O es que cuando tienes un tiempo libre para estar con esa persona que te gusta , ¿Haces caso al móvil o a las notificaciones de Instagram? Pasas de todo literalmente y te centras en lo que sabes y quieres hacer.

Te olvidarás de eso que recomiendan de trabajar cada 30 min, de pausas para comer,… de todas las recomendaciones que te hayan dicho que tienes que hacer, solo te centrarás en lo que sabes que tienes que hacer para conseguir lo que has ideado.

Cuando te adelantas a la situación que tienes que afrontar o la afrontas en el momento que toca, de repente mente y cuerpo se unen. Es lo que dicen que entras en estado de “flow”. Para mí es el estado en el que las horas pasan como segundos y que no sabes cómo, en muchas ocasiones, has hecho algo hasta inesperado para ti.

Pero para un momento, no quiere decir que cuando estés haciendo lo que sabes y quieres hacer, estés todo el día más chutado de motivación que un sábado por la noche.

Te puedes levantar como el culo, puedes haber recibido una noticia que no esperabas o la llamada que esperas no llega. Al igual que con la felicidad, nunca puedes mantener tu motivación de una forma constante. Si lo consigues, seguro que has consumido algo no legal o ya me dirás tú.

No está mal que te des días o tiempos para ti. Pero eso no quiere decir que no retomes ya la acción que te está esperando , sino que a veces es bueno “oxigenar” tu cerebro, descansar, ya que hará que veas las cosas de otra manera, de forma más nítida. Yo por ejemplo, no escribo todos los días mi nuevo libro, sino que hay que día que el cuerpo me dice que tengo que parar, aunque esté haciendo lo que sé que quiero hacer.

Así que parar, es bueno . Pero lo dicho, no olvides, PORQUÉ estás haciendo lo que estás haciendo. Cuando estás desmotivado, hay otros pensamientos, principalmente negativos, que le has dejado entrar en juego. Cuando recuerdas tu PORQUÉ sabes que tienes un propósito por el que luchar, porque el que seguir, por el que hacer las cosas aunque los demás te digan que es una locura.

Y recuerda mimarte. Ya no solo descansando, sino también dándote placeres. Cuando termino de hacer algo que me he propuesto y que sabía que tenía que hacer, siempre me veras con una bolsa de chucherías muy feliz.

Otra cosa quiero decirte, que el trabajo aburrido también existe. Que no todo es color de rosa y en mi trabajo, también tengo tareas aburridas de la leche. ¿Cómo afrontarlas? Viéndolas como un escalón que hay que subir para llegar a donde quieres llegar.

Dejamos de hacer muchas cosas que sabemos que deberíamos hacer simplemente por miedo. Pero recuerda, a cada día que procastines esa decisión o acción, le estás restando un día a tu felicidad, a tu éxito.. te lo estás quitando a ti.

Si aún así necesitas técnicas para no procrastinar más tu felicidad, te recomiendo ” Deja de perder el tiempo. Técnicas efectivas para poner a la procrastinación en 5 semanas”.

¡¡10 Mandamientos para un Inadaptado!!

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Siempre me identifiqué con los inadaptados“, decía Stephan Jenkins

Echando la vista atrás, muchos de los problemas que viví durante mi infancia y adolescencia, desde hace tiempo he podido ponerles un nombre, INADAPTADO.

Ahora me doy cuenta que me sentía así. Como una persona que iba viendo la realidad de una manera diferente a los demás, que actuaba de manera diferente a lo que esperaban los demás y eso me producía muchos problemas.

Lo que me pasaba era que intentaba encajar, como “buen niño”, en un lugar llamado sociedad. Dejando a un lado lo que yo sentía, quería, intentaba hacer lo que los demás deseaban, de buena intención para mí. Y esa fricción siempre produce, grandes desajustes.

Me costó muchos años y aún a día de hoy, como todos ,sigo reinventándome, conociéndome y sorprendiéndome de muchas cosas. Pero eso sí, cada día durmiendo mucho mejor y a pierna suelta. Algo que no pasaba años atrás.

Cuando alguien se salía de lo establecido, de la raya o no hacían lo que esperaban los demás que hiciera, lo tildaban de inadaptado. Creo que a día de hoy, el perfil de crítico, es más imprescindible y necesario que nunca.

Ha llegado la pandemia y mucha gente, el parar, en el fondo le ha venido de perlas. Aunque no lo digan delante los demás, por miedo que le llamen inadaptado, se han dado cuenta de muchas cosas:

.- La falta de respeto que nos tenemos entre nosotros mismos. Obviando que somos personas que ante todo merecemos un respeto, sobrepasamos esa línea al primer segundo si sentimos que nuestras ideas no se van a imponer o nuestro ego va a salir dañado.

.- La informalidad de las personas a la hora de dar su palabra.

.- Que hay personas que si mimetizan con las tendencias y modas que haya en la sociedad. De manera que ni el gecko de Madagascar lo hace más rapido cuando se siente en peligro. Si tienen que hacer lo que sea, para que los demás lo “acepten”, lo hace.

.- Que vivimos en una sociedad de entretenimiento. En la que no queremos que los demás piensen, que no sientan, sino adormecerlos. Y si alguien se sale de lo establecido, sino entra a ClubHouse, no tiene redes sociales o Whatsapp, es un inadaptado.

.- Somos zombies. Y no es la primera vez que lo expongo en este portal. Por las calles de mi ciudad, no oyes a la gente hablar. Como mucho, el único ruido que oyes es el del motor de alguna moto o el vendedor de los cupones diciendo que va a dar el gran premio de la noche. Pero por lo demás, NO HAY RUIDO. La gente no habla entre ella. Está mirando los móviles aunque hayan pasado meses sin verse. Y como buenos zombies , vamos a lo que nos dicen que nos dará felicidad instantánea, rápida e indolora.

.- Aplaudimos a los triunfadores que son afines al sistema. A los que se salen de lo establecido, los criticamos. Pero eso si, luego cuando han conseguido algún éxito memorable, los aplaudimos diciendo que nosotros creíamos en ellos desde el principio.

.- Somos seres replicantes. Obviamos lo que queremos, nuestras ideas, por seguir lo que dicen los demás que es la tendencia del futuro. Y pasada esa moda, seguiremos la que la siguiente temporada esté. Pero mientras tanto, nuestras ideas, nuestra marca, la estaremos dejando escondida, no vayan a decirnos que somos unos inadaptados.

.- Preferimos ser un plagio de la persona de éxito, que ser nosotros mismos.

La gente se está cansando. Se está dando cuenta que la ética que nos reclamaban al ser seres humanos, los demás no la tenían. Que la felicidad que nos promulgaban que era el consumismo, no es tal cual. Que no se disfruta con un solo éxito y que la avaricia es la única herramienta para la fama y la felicidad.

Si te encuentras en alguna de las situaciones que he referenciado anteriormente, tranquilo, te llamarán inadaptado. Pero estás en el buen camino. Estás en tu camino, no en el camino que los demás “recomiendan” que es bueno para ti.

¿Quieres saber qué guía seguir si te sientes así? A continuación te dejo un decálogo que si lo hubiera conocido antes, muchas cosas hubieran cambiando en mi vida:

NO AISLARSE

Cuando nos sentimos diferentes, nos aislamos. Ya no solo los demás nos harán sentirnos diferentes, los niños son muy cabrones, sino los cuchilleos de las oficinas, también son muy dañinos cuando somos mayores, sino que al final nosotros también nos sentimos diferentes. Llegando a pensar que el problema es nuestro, que tenemos que cambiar u ocultar quienes somos de verdad.

No te ocultes, muestrate como eres, lo que quieres, lo que haces. ¿Por qué te tienes que aislar? ¡¡SOLO ERES UNA PERSONA AUTENTICA!!

BUSCAR RESPALDO

Si antes te digo que no te aísles, ahora te propongo que busques gentes como tú.

Busca gente que piense como tú, que tenga las mismas inquietudes, la misma forma de pensar. Si, se que estarás pensando que quizá te alejes de otra gente que ha estado muchos años junto a ti, pero recuerda, es tu felicidad, es tu vida. ¿Para qué estar con gente que no te quieren por quién eres sino por quién deseas que te conviertas?

ELUDIR RELACIONES CON REACCIONARIOS

A día de hoy estamos viendo, que no se puede hablar con los demás. Si hablas de ciertos temas, piensan que eres un inadaptado, que te pasa algo, que si tienes algún problema por no ver el mundo como lo ven ellos.

¿Y te merece la pena seguir así?

Te lo repito, no olvides que se trata de tu vida, de tu felicidad.

LIMITAR LOS CONTACTOS CON LOS ALIENADOS

No estoy diciendo que dejes de hablar con tus familiares que no respetan tu forma de pensar, de hacer las cosas. Si puedes limitar el contacto con tu cuñado que siempre quiere estar por encima de ti con sus opiniones, ¿Por qué no hacerlo?

No quiere decir que no lo quieras, sino que estas limitando tus apariciones con él.

DOSIFICAR LA INFORMACIÓN PERIODISTICA

Los fines de semana solo veo Netflix. Y a la hora de comer intento ver otras cosas.

Hemos pasado del estar informados estar intoxicados de tanta información.

Infórmate al despertar mientras desayunas y durante el día sigue tu camino.

AUMENTAR LA FRECUENCIA DE EXPERIENCIAS GRATIFICANTES

Se que pensaras que es de ser egoísta. Que tenemos que darnos a los demás, que es de ser mal ser humano. Pero estamos muy equivocados.

Reserva tiempo para ti, vete a ver una exposición, una pelicula de cine, a tomar un trozo de tarta aunque nadie quiera acompañarte.

Por ser un inadaptado no significa que no te debas cuidar y mimar.

INCREMENTAR LAS ACTIVIDAD DE AUTOCONSTRUCCIÓN

No olvides de leer, de alimentar tu creatividad, de acudir a exposiciones que te interesan…En definitiva, de alimentar siempre tu pensamiento critico.

ASUMIR EL NUEVO ESCENARIO SOCIAL POR IRREVERSIBLE

Muchas de las frustraciones que veo en la gente y en mi ocurrían, era que intentaban cambiar el mundo. Que los demás lo entendieran y hasta se unieran a su bando, cuando en realidad lo único que hacían era producir más frustración.

El mundo como es y una persona sola no lo puede cambiar. Si una persona no quiere cambiar, no lo hará por mucho que le ofrezcas los beneficios de tu “mundo”. Así que asume que las cosas son así por mucho que se dijeran en marzo, que con el confinamiento, el mundo iba a cambiar. Ya hemos visto que no es así.

Se líder de tu vida, cambia tu vida y acción tras acción, irás inspirando a los demás y cambiando tu comunidad.

REGULA TU EMPATIA

Hemos pasado de hablar que tenemos que ser empáticos a que demasiada empatía nos hace daño. Nos gusta ir a los extremos.

Nos dicen que tenemos que ser empáticos, que tenemos que ponernos en la piel de los demás (algo que nunca llegaremos a conseguir al 100%).

No sabemos controlar nuestras emociones y cuando nos intentamos poner en la piel de otra persona, acabamos haciendo su problema nuestro.

Gestiona tu empatía, porque sino acabaras mal tú.

CONOCER COMO LO HICIERON OTROS.

Siempre he dicho que tengo una serie de personas que considero mis mentores. Con el paso del tiempo se van sumando unas y otras yéndose, porque los proyectos e inquietudes cambian. Pero todos ellos me enseñan cosas de cómo lo hicieron cosas que yo quiero hacer o aprender.

Esos mentores también fueron unos inadaptados en un principio. Ahora son inspiración para otras personas. Buscalos, aprende de ellos, pregúntales si tienes oportunidad. Mi experiencia dice que aprender de ellos es mucho mejor que cualquier master de una universidad guay.

Pero sobre todo no olvides una cosa, no eres una inadaptado. Eso es una opinión de los demás. Simplemente eres una persona que por fin, se está dando cuenta de quién es. Y eso es el principio de tu felicidad y éxito en la vida.

Si te sientes un inadaptado más, te recomiendo el libro de Norberto Chaves, “Inadaptado“-

¿Cuándo fue la última vez te distanciaste de todo?

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“Es mejor alejarse y dejar un bonito recuerdo que insistir y convertirse en una molestia”

Alejarnos de nuestro día a día es el mejor regalo que te puedes hacer.

Sé que lo primero que habrás pensando habrá sido alguna cosa así. “¿Parar? Ya paramos en marzo, ahora lo que necesito es movimiento, salir, viajar, ver a los amigos…”

En definitiva, lo que quieres, es volver a la rutina de siempre.

A no pensar en los problemas que tienes y luego lamentarte porqué no sabes cómo ha podido pasar lo que ha pasado. A seguir las modas pensando que eres “cool” y te señalaran como alguien diferente, cuando en realidad eres uno más al igual que las 20.000 personas que han hecho lo mismo que tú, pensando que los tildarían de disruptores. A ir al trabajo durante 8 horas, volver a casa, darle un beso a tu pareja, a tu hijos y pensar que eso es la más pura felicidad cuando por las noches lloras y no sabes porqué si consideras que eres feliz. O cuando das todo por una persona y de la noche a la mañana desaparece de la misma, preguntándote qué has hecho mal sin ninguna explicación de por medio..

Aunque pasemos alguna de estas situaciones o alguna que otra parecida, eso de separarnos de la situación que estamos viviendo, eso de apagar el movil de vez en cuando para ver, descubrir y observar qué nos está pasando, NI HARTOS DE VINOS.

Creemos que tenemos que estar al día de todo lo que pasa a través de las redes sociales. Si no compartimos las noticias que todo el mundo comparte, pensarán que estamos desconectados del mundo. Si no acudimos a las citas que hacen nuestros amigos (con las medidas de seguridad, por favor ), pensaran que no queremos seguir hablando con ellos y nos perderemos los cotilleos que puedan ocurrir. Tenemos que estar en los “after-work” que haya en la empresa, así como estar pendiente de los últimos cotilleos de la revista del corazón.

Pensamos que si no estamos informados de todo, estamos desconectados. Cuando en realidad lo que estamos intoxicándonos de información que nos está haciendo daño y lo peor de todo, NO NOS DEJA PENSAR POR NOSOTROS MISMOS.

Con tanta información, estamos siendo unos cobardes. Estamos evadiendo lo que realmente importa, LO QUE PASA DENTRO DE NOSOTROS.

Pero así creemos que somos felices, estamos a la última, seguimos modas y hemos alcanzado el éxito compartiendo en redes la muerte de una persona muy famosa que nunca hemos visto ni sus películas ni un partido suyo de baloncesto. Creyendo que nuestro problema, lo que realmente sentimos, es una tontería pasajera u olvidándonos de ella, ya se pasará cuando menos lo esperemos.

¡¡Error!!.

Realmente estar tan conectados lo único que está produciendo, es que nos desconectemos del “enchufe” más importante, DE NOSOTROS MISMOS.

Y no te estoy diciendo que te saltes un confinamiento y te vayas al monte a meditar como Buddha. Tampoco te digo que te rapes la cabeza y te vuelvas de cualquier secta que te diga que te dará la felicidad inmediata si te unes a ellos. Tranquilos que no estoy diciendo eso. Ni mucho menos que he creado un curso de mindfullness que es mano de santo. No es eso.

Como bien dice Javier Plazas, “Estamos viviendo una obsesión por el presente, que nos estamos olvidando del futuro”. Y yo añadiría: “Y de nosotros mismos también“.

Ya puedes creer que eres el más que sabes de tu amigo del alma, el primero que hace un comentario en una publicación en Instagram del “famoso” que sigues o te estás a la última en tendencias presentes, que no te absuelve de tus problemas. Porque nos han dicho que hay que poner el foco en el presente, que cuando pongas el foco te centres en lo que estás haciendo si quieres se productivo, pero ¿Y QUÉ HACEMOS CON EL FUTURO?

Está muy bien estar a la ultima, informado. ¿Pero estás a la última de lo que te ocurre a ti?

Eso no, porque nos da miedo VERNOS y descubrir muchas cosas que pensábamos que no nos iban a pasar, errores que hemos cometido o gilipolleces que hemos hecho para que nos tuvieran en cuenta.

Algo que podíamos haber solucionado antes de que las consecuencias fueran , quizás, tan graves, no lo hicimos, porque teníamos que estar conectados al exterior y no a nuestro interior. Pero además, hablamos de creatividad sin parar, hablamos de post-it, de metodologías, de tener una marca personal si queremos encontrar trabajo…Y todo ello, NUNCA lo conseguiremos, si no conectamos con nosotros mismos. No por hacer Rts ya tienes una marca más rentable que la de Apple.

Y para conectar con nosotros, tenemos que desconectar del mundanal ruido.

¡¡ES EL ÚNICO MÉTODO!!

Pero aún así seguimos creyendo, que haciendo lo mismo que los demás, nos dará el éxito que buscamos y nos reconocerán porque somos diferente. Pensamos que si paramos, si nos alejamos, el “tren” del éxito, de la felicidad, se irán para no volver jamás. Pero te aseguro que el tren que si cogerás será el de la coherencia, algo tan importante ahora y siempre.

¡¡NOOOOO!!

Desconecta de redes sociales, desconecta del ruido que nos envuelve para que no pensemos, desconecta de los medios de comunicación, de la suegra, de la amiga pesada…. En definitiva desconecta de todo aquello que no haga conectarte contigo mismo.

Cada día lo reafirmo más y tras conversaciones como la de Javier, que hay que desaparecer cada cierto tiempo, para reencontrarnos.

Alejarse para reconectar con uno mismo es conocerse, escucharse, cuidarse, mimarse, compadecerse, peir perdón, exigir respuestas, entenderse, motivarse, regresar a la curiosidad, al pensamiento crítico, a la paz con uno mismo….

Mira que beneficios tiene alejarnos del mundanal ruido. Cómo lo hagas, depende de ti, pero cada cierto tiempo, aléjate para conectarte.

¡¡Podemos prescindir del éxito, pero no de los errores!!

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El apego es el mayor motivo de sufrimiento de la humanidad” dice Walter Riso

Vivimos apegado a todo que nos da placer o no nos da problemas.

Apegados a relaciones que sabemos que no van a ningún lado, pero aún así estamos en ellas, ya que es mejor estar acompañado que solo.

Apegados a muñecos, a ropa, que no queremos tirar porque nos recuerda a una situación que vivimos o a un momento que no queremos olvidar.

Apegados a un puesto de trabajo o a una “mentira” llamada perfil en redes sociales, en las que nos aplauden digamos lo que digamos, porqué tenemos un número importante de seguidores.

Estamos apegados a nuestro móvil, porque gracias a él estamos en contacto con los demás y nos sentimos dentro de lo llamado “sociedad”.

El reguetón también ha hecho mucho daño a los oídos y a las relaciones. Hay más celos, porque creemos que la otra persona tiene que ser nuestra y nosotros de ella.

Vivimos apegados a títulos que dicen lo que somos dentro de una organización, a perfiles dentro de una red social que dicen exponer que somos expertos en algo y a personas que no queremos se marchen de nuestro lado, porque no sabremos qué hacer sin ellos el resto de nuestros días.

Y todo esto, porque no queremos perder de nuestro lado, el concepto de éxito que creemos. O nos han hecho creer.

Las crisis enseñan muchas cosas, pero sobre todo, que no somos nuestro éxito.

Personas con un “éxito” atronador profesionalmente, ahora no están trabajando. Personas que consideraban amigos a otras para toda la vida y por las que se “pegaban en el pecho” por su amistad, ya no están porqué se han dado cuenta de la falsedad de una de las partes.

Las crisis, barren muchas cosas, pero sobre todo nos dicen, que todo éxito, es eventual, queramos o no.

Y nos apegamos a él como lapas, porque creemos que si los demás descubren que no somos lo que decíamos ser, o aparentábamos ser, se irán de nuestro lado, el status que habremos conseguido se esfumará. Y desde luego que lo hará.

No somos el éxito que podamos tener a nivel personal o profesional. No somos eso. Porqué somos mucho más.

A lo largo de más de 300 entrevistas que llevo con personalidades nacionales e internacionales, una de las cosas que sigo aprendiendo, que el éxito, como no los han enseñado, no enseña absolutamente nada. Porque cuando la gente se afana en el éxito y dentro de sus cabezas “no hay nada”, los vuelve absolutamente imbéciles y con el tiempo, sin saber gestionar todo lo que han conseguido. La forma en que lo han conseguido, no lo sé, pero que no saben gestionarlo, desde luego.

El éxito, el reconocimiento de las personas, el tener un chalet con terraza del que tanto se habla en estos momentos, o lo que quieras, tiene que ser una consecuencia de tu trabajo, de tu bien hacer, de tu esfuerzo.. Y cuando es así, sabes que todo como viene se puede ir. Pero si lo has conseguido como consecuencia de tu propósito, de tu porque, lo acabarás manteniendo e incluso aumentando. Cuando te apegas a ello, siempre se acabará esfumando.

Todos somos seguidores de algún grupo musical o equipo deportivo. Todos, han pasado por rachas, en que su producto no ha triunfado como se esperaba. Unos han dejado sus carreras y otras, han pasado a barbecho.

¿Qué suele ocurrir con esas carreras que pasan un tiempo parados? Que aprenden que lo único que el ser humano no puede desprenderse nunca es de sus errores.

Y no estoy hablando de que hay que flagelarse con los errores. Al revés, hay que aceptarlos, porque es la máxima expresión de que estamos liderando nosotros nuestra propia vida, y no un éxito eventual o una relación por interés.

Hemos vivido nevadas, hemos vivido catástrofes, hemos vivido despidos, relaciones toxicas, y la mayoría de las veces, volvemos a repetir los mismos errores de meses atrás, deseando que vuelvan éxitos que se fueron.

¿Qué pasa?

Que estamos más apegados a aparentar, que aprender.

Y de la humildad de aprender y reconocer los errores que hemos podido cometer, es de donde nacen los avances personales, y con ellos los de la sociedad.

Pero no, queremos el éxito. Los errores para los fracasados. Y así no son las cosas.

No te estoy diciendo que te encariñes de los errores que has cometido o cometerás. Te estoy diciendo que los aceptes y les des las gracias, porque siempre te enseñaran, si tienes la humildad de así hacerlo, más que un éxito eventual.

Y aquí volvemos al miedo a fracasar. Nadie fracasa, todos aprendemos. Si tenemos esa puta humildad y no nos lo impide el ego.

NO fue un error irme a vivir a Madrid y volver sin haber conseguido lo que soñaba. No fue un error publicar un libro auto publicado, porque me dio la oportunidad de publicar dos más en editorial. No fue un error decir te quiero a esa persona que me rechazó. No fue un error irme de un proyecto que tenía ya 4 años, por querer volar solo. No fue un error. Porque toda decisión he aprendido, haya salido según mis expectativas o no.

Pero nos importa más el éxito que podamos conseguir o aparentar, tapando los errores que podamos cometer por el camino.

Hablamos de creatividad, y la creatividad nace para dar soluciones a los errores que tenemos. Si fuera todo éxito, ¿Habría creatividad? ¿Habría avances en la sociedad?

¡¡NO!!

El éxito va y viene. Y a veces, hasta nunca aparece.

De los errores se aprende , se crea y se evoluciona. Del éxito, normalmente, NO.

¿Ante todo futuro negro? CREATIVIDAD.

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Los titulares negativos venden mucho más que los positivos. Y ahora que llega el final de año, las redes están llenas de ellos.

Y uno de ellos, trata sobre la creatividad.

Ahora según estudios de no sé quien, de la escuela de nombre impronunciable y patrocinado por Linkedin, nos dicen que tenemos que ser creativos.

Perfecto. Lo que pasa que si nos hubieran dicho que nos pusiéramos a hacer el pino puente para tener trabajo, ya me veo a todo el mundo haciéndolo para estar a la moda.

De repente, nos dicen que tenemos que ser creativos si queremos que el mercado laboral nos reclame.

Y hace unos meses, ser creativo, estaba tildado por empresas y por todo el mundo, “Como el raro que tiene unas ideas disparatadas que nunca le va a ir bien en la vida sino tiene un trabajo de 8 horas”.

Soy un fan acérrimo de la creatividad.

Sin ella somos uno más dentro un rebaño llamado sociedad. Sin ella, todavía estaríamos viviendo en las cavernas , esperando a que un meteorito acabase con los dinosaurios.

¿Y por donde empezamos?

Aunque antes de nada, tendría que haber un cambio de la sociedad.

Un cambio en el que se aceptase:

.- el que piensa de manera diferente a la mayoria

.- que el fracaso no existe. Sino que son maneras de intentar alcanzar lo que considerábamos imposible.

.- que el liderar desde el miedo mata el talento y la creatividad de la gente que dices que lideras.

.- que un niño que se sale de las líneas o de lo establecido desde el colegio, hay que impulsarle esa creatividad. Y no pensar que si no saca un 5 en todos los exámenes, su futuro será negro.

.- que la creatividad es el empoderamiento de las personas. Y eso significa que no se le pueda “dominar y controlar” como se ha hecho hasta la fecha.

.- Que el talento no se retiene, se impulsa, se pule, se da confianza… Y no se basa en las normas que ha tenido la empresa por y para siempre.

Creo que antes de hablar de creatividad, la sociedad tendría que cambiar muchos “clichés” y normas que todavía siguen

Pero además últimamente me pregunto:

Si antes nos decían que no podíamos tener pensamientos “raros” , no podíamos salirnos de lo establecido, que teníamos que seguir modas y tendencias…¿Ahora podemos y debemos hacerlo? ¿Aceptarán ahora sin rechistar que yo piense diferente a los demás?

Viendo la sociedad tan dividida que tenemos, que si no opinas lo mismo que yo o no me haces la pelota como creo que me merezco,…creo que es un poco difícil.

Pero no soy negativo.

Lo que tenemos que ser cada vez más responsables, es que el cambio que queremos ver en los demás, debe empezar por nosotros mismos. Si esperas a que los demás cambien como a ti te gustaría…seguirás esperando el resto de tu vida.

¿Y por dónde empezamos?

POR DARTE UN VOTO DE CONFIANZA.

La creatividad es la confianza en uno mismo. Es la visión que tienes de la vida, de un problema o de cómo mejorar un producto.

En definitiva, tu creatividad eres tú.

Pero no confiamos en nosotros mismos. Pensamos que los demás tendrán más ideas que nosotros, que no surtirá efecto, que no valdrá para nada, que será una tonterías.

En definitiva, pasas de darte una oportunidad a dárselas a los demás con los ojos cerrados.

Si están ahí para ti, es que tienen algo que enseñarte, tienes algo que aprender de ellas. Tienes que ser de nuevo ese descubridor que eras de pequeño, cuando te preguntabas: ¿Qué pasaría si…? Sin importarte las consecuencias.

NO SE TRATA DE SER MESSI NI FERRAN ADRIA.

Somos seres que nos comparamos con los demás constantemente. “Yo nunca podre ser como… Mis ideas no podrán tener tanto impacto como las de …”

Comparamos tamaños y siempre salimos perdiendo. O eso creemos. Cuando en realidad, quién está dando el veredicto es el miedo, nuestro ego.

Si no puedes comparar los goles de Messi con los que hacía Pele, ya que eran épocas diferentes. ¿Por qué comparar tus ideas con las de los demás? Las situaciones serán diferentes, los momentos son únicos como tus ideas.

Así que tus ideas son tus ideas y las del “tio paco”, son las del tio paco. No compares, no hay ninguna mejor que otra, sino todavía no las has puesto en marcha. Y aún así.

Apunta tus ideas y dales una oportunidad.

SE CURIOSO.

Hazte preguntas. Investiga más allá de lo que podrías imaginar llegar. Pero sobre todo no creas que es imposible porque lo diga un libro o un gurú. También lo decían quienes decían que era imposible ir más allá de la velocidad de la luz y mira en la actualidad a la velocidad que van muchos aviones de cualquier ejercito.

UNE TUS PASIONES.

Todos tenemos pasiones que nos hacen invertir horas como si fueran segundos. Pero porqué seas un experto en algo, no quiere decir que tus ideas sean la verdad absoluta. Une tus pasiones, combina ideas de un lado de otro y además de impulsar tu creatividad, estarás mejorando todos los campos que combinas.

Mientras los demás ven lo mismo, tú ves las cosas de otra manera. ESO ES TU CREATIVIDAD, ESO ERES TÚ.

DIGAN LO QUE DIGAN LOS DEMÁS.

Basta ya de querer contentar a todo el mundo, haciendo caso a lo que dicen. La creatividad es tu visión. No la visión de los demás, no lo que opinan los demás ( al no ser que tu idea sea muy loca e imposible ).

Digan lo que digan los demás, apuesta por tus ideas. Luego cuando vean que tus ideas surten efecto, te dirán que te apoyaban desde un principio.

Pasa de ellos y confía en ti.

Me da igual en el campo que sea que tengas esa visión, es a lo que has venido a este mundo. A desarrollarla y mostrarla ante los demás. Y no hay que esperar a que los momentos sean críticos para mostrarla, sino que SIEMPRE TIENES QUE HACERLO.

No lo olvides.

¿Qué te ha enseñado esta pandemia?

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“Mira con los ojos del turista, que ven belleza donde otros ven rutina”

He tenido a lo largo de mi vida muchas lecciones que no olvidaré, al igual que todos. Pero también creo, que todos, no olvidaremos este año para el resto de nuestras vidas.

Siempre he escrito como una forma de “apuntes”, para volver a ellos si alguna vez se me olvida algo. Y escribir sobre este año, era necesario e imprescindible.

Parece que con las compras navideñas y la apertura con algunas restricciones, nos hemos olvidado de todo. Ahora lo único que importa son los centollos, los bogavantes y qué haremos con la abuela ya que si viene ya no nos podemos reunir.

¿Esto es la “nueva normalidad”? ¿Esto es una nueva sociedad que tanto queriamos en marzo?

¡¡YA LO VEO!!.

Tampoco estoy diciendo que nos tenemos que “regodear” en la mierda que hemos pasado, porque todos la hemos pasado de una manera u otra.

Sino lo que estoy diciendo es, echa una vista atrás, mira qué has aprendido y no lo olvides.

Y aunque todos hayamos vivido un confinamiento seas del lugar que seas del mundo, todos lo hemos vivido de una manera diferente, todos hemos afrontado este año de una manera diferente. Todos hemos aprendido cosas de él de una manera diferente.

¿Pero que no me gustaría olvidar de este momento histórico que todos hemos pasado?

NO IMPORTA EL CARGO DE TU TARJETA DE NEGOCIOS, TODOS SOMOS IGUALES.

Queríamos llegar a la meta antes que los demás. Queríamos ser consideramos los padres del término que nos habíamos inventado. Queríamos ser consideramos como los pioneros. Queríamos darle en los morros a nuestra competencia y vecinos, consiguiendo algo antes que ellos. Y ha sido la pandemia, la que nos ha puesto a todos al mismo nivel.

No importa lo que tengas, no importa el número de tus seguidores, no importa qué ponga en tu tarje de visita o dónde vivas, a todos nos ha puesto por igual.

Deja de compararte con los demás, deja de medir tu valía en función de los números de seguidores, deja de creer que eres menos que los demás porque salen en sus redes con gente famosa.

Todos somos iguales, todos tenemos los mismos miedos, todos tenemos las mismas vergüenzas.

DI MÁS TE QUIERO, LO SIENTO, GRACIAS, ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE.

De un día para otro, una tos se convierte en un ingreso en un hospital. De un día para otro ya no puedes ver a esa persona que tanto te importa y quieres, recibiendo noticias de ella a través de una persona que no conoces. De un día para otro, ya no puedes decirle lo que sientes, lo que la quieres.

No te guardes ningún te quiero, creyendo que ya vendrá la ocasión perfecta. La ocasión es ahora.

EN LOS MALOS MOMENTOS TE DAS CUENTA DE QUIEN SI Y DE QUIEN NO.

Cuando vienen mal dadas, siempre saltan del barco, los cobardes, se suele decir, ¿Verdad?. Y es lo que ha pasado en muchas ocasiones.

Mucha gente nos ha demostrado de qué palo están hecho, viendo de qué estaban hechas nuestras relaciones.

Solo consideramos amigos aquellos que están en las malas, porque en las buenas están todos. Pero y ¿En las malas?

NADA ES PARA SIEMPRE.

Nos apegamos a las personas, a las cosas, pensando que una vez conseguidas ya estará para siempre en nuestra vida. Que nos merecemos que una vez han llegado a ella, estén para siempre en ella. Nuestros padres, familiares, amigos, parejas…nunca estarán para siempre en nuestra vida. Y por mucho que nos joda, es la puta realidad.

Pero mientras están con nosotros no las cuidamos, pensamos que como ya están para siempre junto a nosotros, ya no hay que cuidarlas, mimarlas, decirles que las queremos.

No lo olvides, nada es para siempre.

CONFIA EN TI, ESCUCHA MÁS A TU INTUICIÓN.

Parar nos ha ayudado a escucharnos más. Si eso que no hacías cuando llegabas del trabajo, que ponías la musica a todo volumen o empezabas a discutir con tu pareja, para no oír esa voz que te decía, la vida no es cómo tú la ves, tienes que cambiar el rumbo de tu vida, tienes ideas a las que no haces caso…

La intuición es tu corazón diciéndote qué tienes que hacer y por dónde no tirar. Y ha sido el parar, el que nos ha permitido que la intuición empiece a tomar las riendas de nuestra vida. A tomar decisiones que no queríamos tomar pero sabíamos que teníamos que tomar. A descubrirnos y con ello nuestra creatividad.

LA ÚNICA MODA QUE TIENES QUE SEGUIR ES LA DE TU CORAZÓN.

Parar nos ha enseñado que hemos seguido modas, tendencias, por miedo al qué dirán. Cuando en realidad lo que hacíamos era para sentirnos aceptados por los demás.

Escuchar a nuestra intuición, a tu corazón hablándote, es darte cuenta que la única moda que tienes que seguir es la de tu corazón. Es la única que dejará una verdadera huella allá donde vayas, allá con quien te relaciones.

Sigue a tu corazón.

NO DIGAS LO QUE VAS A HACER, HAZLO .

Nos encanta hacernos fotos con cosas que hemos conseguido. Con medallas que dictaminan que somos empresas responsables o que somos empresas que la felicidad nos importa.

No digas lo que vas a hacer o lo que piensas hacer, HAZLO.

El verdadero impacto se produce haciendo, no diciendo que lo vamos a hacer.

NOS DA MUCHO MIEDO ESCUCHARNOS, PREFERIMOS EL RUIDO.

Odiamos el silencio. Queremos ruido, música, quedadas con amigos. No queremos ni un minuto de soledad. Y todo porque nos da miedo escucharnos, sobre todo porque el silencio nos dice mucho más de nuestro presente y realidad que el ruido que nos envuelve.

EL ruido nos desvía de nuestro camino. El silencio nos disipa las dudas

SIEMPRE HAY MIRADAS QUE PASAMOS POR ALTO.

Nuestra velocidad endiablada nos hace perdernos muchas cosas. Y una de ellas son personas a las que pasamos por alto o miradas que hasta la fecha no nos habíamos dado cuenta.

Para y observa. Seguro que te llevas alguna sorpresa.

LA FELICIDAD ES DORMIR CON LA CONCIENCIA TRANQUILA TODAS LAS NOCHES.

Buscamos la felicidad de forma continua. Más bien lo que nos han dicho que es a felicidad y con ello el éxito. Hay que alcanzar esa meta, cuando en realidad la felicidad es la paz que tienes haciendo lo que sientes que tienes que hacer, lo que tienes que decir en todo momento y dando todo de ti en toda situación.

Eso es la felicidad, no lo que nos han dicho que es.

SOMOS CREATIVOS. OTRA COSA ES QUE NO CONFIEMOS EN NOSOTROS.

Hemos creado pan de la nada sin ser reposteros. Hemos creado blogs, libros, empresas…. Y en muchos casos, que veníamos de una situación en la que no creíamos que éramos capaces de hacer nada de lo que hemos acabado haciendo.

Todos somos creativos. Y este “parón”, así nos los ha demostrado. Solamente teníamos que escucharnos, confiar en nosotros y sobre todo, lo que ha ayudado es que no nos importaba lo que dijeran los demás, lo hacíamos porque así lo sentíamos.

Así nace la creatividad, siendo uno mismo, sin importar lo que dirán. Desde el corazón.

LIDERATE.

Hemos vivido esperando a qué los demás nos dijeran que era lo mejor para nosotros. Creíamos que ellos sabían mejor lo que sería conveniente para nosotros. Y esta situación nos ha puesto a todos por igual. Nos ha demostrado que tenemos que liderarnos si queremos crear, si queremos salir del lugar donde estamos

Los demás que digan lo que quieran, tú sabes qué quieres y ve a por ello. Y para ello, tienes que liderar tu vida y responsabilizarte de tus acciones, que es lo que se nos ha recomendado. Algo que también ha demostrado que otras muchas, nunca serán responsables de sus actos, echando la culpa a los demás.

Estos son algunos de los aprendizajes personales y que he observado que esta pandemia me ha enseñado y me está enseñando, ¿Y a ti.? Espero tus respuestas.