¡¡No quiero Super Héroes en mi vida!!

Una sociedad que no tiene ningún guía, ni ningún guion, ni ninguna utopía, va mal encaminada” decía P.Starck

¡¡No quiero héroes en mi vida!!.

Yo nunca voy a ser SuperMan. Voy a ser tan fuerte como Thor. Ni voy a correr tan rápido como Flash.

Pero sin embargo, parece que si no llegamos a esos níveles, nunca algo en la vida.

Creemos que la vida de los super héroes es el anhelo que todos tenemos que alcanzar. Son guapos, tienen super poderes,… Vamos que son la leche. Pero lo mejor de todo, que creemos que no tienen problemas.

Y eso de no tener problemas, como que es lo que más mola. Sobre todo en estos momentos en los que la televisión solamente retransmite vergüenzas y tragedias.

Elevamos a la cumbre de los super héroes a personas que son como tú y que yo. Pero porque hacen cosas, que nosotros creemos que nunca podremos llegar a hacer, ya los tildamos de iconos inalcanzables.

Y lo que hacemos realmente, es desprestigiarnos y pensar que somos menos que ellos. ¿Es que no somos nosotros ya héroes todos los días?

Todos los días eres el protagonista de tu historia, ya simplemente con despertarte e ir hacia adelante. Ya eres un héroe, pero aún así no te lo crees. Crees que necesitas tener pelo rubio, grandes dotes físicas o poderes sobrenaturales para ser considerado como tal.

Entras en Internet, y en vez de una herramienta en la que aportar valor, contenido y experiencias a quién te lee, parece que es una lucha entre los mismos integrantes del grupo de “Los Vengadores”.

Aunque no queramos reconocerlo por vergüenza, todos nos sentimos Súper Héroes.

Todos creemos que hacemos las cosas como se deberían hacer. Que tenemos una Marca que todo el mundo nos debería reconocer por lo bueno que somos. Y que si fuéramos a cualquier programa de cocina, lo ganaríamos con la gorra, así como si nos dieran el puesto de Seleccionador Nacional de Futbol.

No me vengas de humilde ahora, que es verdad. Y todo esto lo confirma cuando tenemos un problema:

¡¡NOS DA VERGUENZA PEDIR AYUDA!!.

Tenemos miedo a que se nos caiga el mito que tenemos sobre nosotros mismos. Tenemos miedo a que los demás vean que no somos como decíamos ser. Y así cuando tenemos un problema nos los callamos, por vergüenza no al problema, sino al qué pensarán si vieran que estamos pasando una mala temporada.

Y mientras tanto el problema se irá haciendo cada vez más gordo.

¡¡NECESITAMOS MÁS GUIAS Y MENOS SUPERHEROES!!.

Superhéroes que hablan en una terminología que nos hace abrir la boca pensando que son inalcanzables, cuando realmente si leyéramos entre líneas, no están diciendo nada novedoso a lo actualmente.

Superhéroes que nos hacen creer que su camino es el único que nos llevara a la felicidad y al éxito, sin pensar que cada uno de nosotros tenemos un concepto diferente de felicidad y éxito. Que cada uno de nosotros tenemos un camino diferente, no el que nos “Impongan o recomienden” los demás que debemos seguir.

Superhéroes que solo quieren recibir en vez de dar.

Como en los “X-men”, los hay super héroes buenos y otros no tanto, pues así nos pasa en la vida.

¿Y qué hace un super héroe cuando tiene un problema? Porque los problemas por mucho que queramos, existen.

No acuden a otro héroe, sino a un guía. A una inspiración.

Pero es que yo solo quiero GUIAS en mi vida.

Guias que:

.- Sientas que el centro de la relación eres tú y tu situación. Si están hablando todo el rato de ellos y no te preguntan qué te pasa, por qué te ocurre,… no iremos a ningún lugar.

.- Sientas que quieren tu transformación y mejora. Y no su cuenta corriente por encima de todo o su Ego.

.- Donde la humildad sea la norma y no la excepción. Donde el Curriculum sea lo de menos y lo más importante las miradas que sientes

.- Donde expresar tus emociones no sea un impedimento para la relación.

.- Donde el ganar-ganar sea eso, ganar por parte de los dos, no sólo lo consiga uno.

.- Dar sea más importante que el recibir.

Son algunas de las características de las personas y empresas, que nos inspiran de verdad. Que nos guían.

No es lo mismo que nos motiven que nos inspiren.

Las empresas o personas que nos motiven, será por un tiempo determinado. Y luego nos olvidaremos de ellas. Serán modas pasajeras.

Quienes nos inspiran están entre nosotros por largo tiempo. Las hacemos parte de nuestra vida, nos hacemos de su “club de fans” y les apoyamos en los momentos difíciles como así hicieron con nosotros.

Con el paso del tiempo, ya no sólo a nivel profesional, sino también en el personal, date cuenta de las personas que se han ido quedando.

Son guías para ti, de un modo u otro.  Son a los que acudes en un momento crítico de tu vida o necesitas inspiración ante un reto. No tienes que pensar a quién acudir, vas directamente a ellos.

En un mundo visual, nos dejábamos llevar por luces de neón y palabras bonitas. Pero echando la vista atrás, esas personas se han ido quedando por el camino. Esa etiqueta de líder, solo era eso, una etiqueta que se desvaneció cuando realmente tropezaste con su verdadera faceta humana.

Pero quien se ha quedado han sido quienes:

.- Te inspiraban. Sacan lo mejor de ti.

.- Te guiaban (Aunque no te gustase lo que te decían en un principio)

.- Y no había ningún inconveniente en mostrarte como te sentías en  todo momento.

.- Personas en las que no importa las circunstancias, sino el momento.

Rodéate de guías, y no de superhéroes que sólo quieren dominar el mundo desde su miedo e imposiciones.

Recuerda, que si pusiéramos remedio antes de que se hicieran grandes los problemas, no existirían los héroes.

¿A quién acudes cuando tienes un problema: a un Super Héroe o a un Guía?

 

 

 

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¡¡Eres más grande que cualquier miedo!!

En tu interior está tu grandeza, déjala salir. Cuéntale al mundo de lo que eres capaz

Hay dos momentos en la vida, en los que encogemos de estatura.

Cuando nos estamos haciendo mayores y miramos más al suelo que al frente. Y cuando nos enfrentamos a un reto en la vida.

Nos empequeñecemos. Nos queremos meter dentro de la cama, encogernos como a los bebes y rezar para que pase lo antes posible y sin que nos afecte lo más mínimo.

Luego nos asombra cuando nos encontramos con personas que han superado retos , que nosotros pensamos que sería imposible conseguirlo en nuestra persona.

Para ser como esas personas, tenemos que ser consciente de una cosa:

DE CÓMO TE ESTÁS HABLANDO A TI MISMO.

Si piensas que en vez de un reto, es una oportunidad de aprender. Ya estás cambiando la perspectiva, el foco, la importancia al reto que tienes delante de ti.

Si en vez de decirte “Ni siquiera lo intento, porqué sé que no lo voy a conseguir“, lo transformas por “SI está delante de mi, es porque tengo que aprender algo al respecto y voy a por ello”.

¿A qué las cosas están cambiando? ¿A qué ya empiezas a mirar un poco más al frente y no tanto al suelo?

La frase de “Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no, estás en lo cierto“, cada día estoy más de acuerdo con ella. Porque la diferencia entre la valentía y el miedo, entre el éxito y la mediocridad, todo empieza por tu cabeza.

TODO ESTÁ EN TUS PENSAMIENTOS.

Pero nunca olvides, lo que piensas, es lo que sueles decir.

¿Cuántas veces has dicho a esa persona “¿O cambias de fu forma de hablar o así no te irá bien en la vida?”. Seguro que unas cuantas, y ahora hazme el favor, escuchate a lo largo de un día, todo lo que dices y que caliz tienen tus palabras: ¿Positivas o negativas?

No estoy diciendo que pensando y hablando en positivo, TODO NOS VA A IR A LAS MIL MARAVILLAS. Y el Gordo de Navidad nos estará esperando.

Pero si te digo que la valentía , el afrontar los retos, el decir SI ante el miedo, te enseñara mucho más de ti, que cualquier mes que pases en la cama esperando a que descampe la tempestad.

Sé que estarás pensando: “Pero es que yo en el pasado nunca he conseguido nada…Nunca he tenido valor…”.

¿Quién dice que eres y siempre serás todo lo que has vivido en tu pasado?

¡¡NADIE!!

Porqué si así fuera, si todavía siguiera pensando que soy y siempre seré quien fui en el pasado, a día de hoy no estaría hablando contigo ni habría conseguido muchas cosas en mi vida.

Perdemos oportunidades en función de CÓMO NOS TRATAMOS, pero también CÓMO DEJAMOS QUE LOS DEMÁS NOS TRATEN.

Dejaba que los demás me recordaban como había sido hasta ese momento. Y si los hubiera dejado seguir, no hubiera dado un paso adelante. Dejaba que la casete que si titulaba “David siempre has sido un perdedor y nunca conseguirás nada en la vida, como hasta ahora has hecho“, sonara en mi cabeza más veces que el éxito del “Despacito” en el verano pasado.

Con esa melodía en mi cabeza, quería salir corriendo de todo reto que la vida me pusiera delante. Y así veía trenes marchar de los que luego me lamentaba.

Te repito: ¡¡NO PORQUÉ CAMBIES EL “CD” DE TUS PENSAMIENTOS, VAS A CONSEGUIR TODO A LA PRIMERA!!.

Te lo digo en primera persona.

Pero si te aseguro, que ahora todo reto que la vida me pone por delante lo miro a los ojos. En unos he conseguido superarlo y ver que había detrás esperándome. En otros me ha ganado, porque quizá no escogí la mejor opción, pero sobre todo me enseñó todo el camino mucho más de mí, de lo que podía hacer, de lo que no podía hacer y creía que si,  que en toda mi vida anterior.

Recientemente, fui maestro de ceremonias  en el Congreso contra el Cáncer de Aragón. Allí vi muchas cosas, pero sobre todo la confirmación que SOMOS MUCHO MÁS GRANDES que cualquier miedo, o “no posible por ahora”  que la vida nos ponga por delante.

Se enfrentan al cáncer con ganas, ilusión de vivir, ¿Y TÚ NO VAS A PODER ENFRENTARTE A UNA CONVERSACIÓN COMPLICADA O DECIR QUE TE GUSTA ESA PERSONA?

¡¡Venga YA!!.

El éxito no es tener una cuenta de millones de seguidores. No es tener una casa en Malibú o una persona increíblemente guapa esperándote en la puerta de casa.

Para mí, una de las definiciones de éxito que a día de hoy están tatuadas en mi piel: Cambia el rumbo de tu vida, cambiando la percepción que tienes de ti mismo.

Nos pasamos la vida preguntándonos y quejándonos porque la vida es tan perra con nosotros. Dejamos que el miedo nos encierre a cal y canto, para que no salgamos de nuestra zona de confort. Y cuando nos sentimos infelices, en vez de cambiar de pensamientos, de descubrir realmente quienes somos y qué podemos hacer para salir de ese lodazal, nos rebozamos en la charca como Shrek y sus hijos.

Todo reto te enseñará el poder que tienes dentro de ti. Ya no te pido que pidas cuántos más retos mejor, ya no te pido tanto. Pero si, que te des la oportunidad de caminar por él y después observes toda la transformación que has vivido. Y la compares con la que hubieras vivido si te hubieras quedado en la cama con los ojos tapados.

¿Lo harás?

Nunca lo olvides:

  • Puedes, si quieres. Todo empieza por cómo te hablas, por cómo piensas.
  • Todo reto te enseñará lo que quieras aprender.
  • El éxito ya será enfrentarte a él, cosa que no habias hecho antes en tu vida
  • Que no superes el reto, no quiere decir seas un fracasado. Porque la valentía se pegará entre tu gente. Y te aseguro que ya no serás la persona temerosa y miedosa que eras antes.

 

 

¿Cómo vivir momentos mágicos en tu vida, a partir de ahora?

Puedes cerrar los ojos a la realidad pero no a los recuerdos” decía Stanislaw Jerzy Lec

Estamos hechos de momentos.

Hagamos un ejercicio: Escribe todo los recuerdos o momentos que te vengan a la mente. ¡¡TODOS!!. Tanto buenos como malos.  Sin parar escribe.  ¿Cuántos momentos has recordado? Seguro que unos cuantos.

Estamos hechos de recuerdos. Pero a día de hoy, parece que reconocerlo, es ser un nostálgico. Y no son así las cosas.

Los recuerdos, los momentos, son los que forman nuestra personalidad.  No es volver al pasado, es que eres esos momentos que recuerdas o has escrito.

Un momento decisivo en tu vida te hizo conocer el amor que nunca olvidarás. Otro te hace estar agradecido a los padres que tienes y que tanto te han dado. Otro fue el momento de conocer a esa persona que quieres más que a un amigo. Otro fue cuando te diste cuenta que lo que querías ser de mayor era …

Estamos hechos de momentos. Pero parece que llegada a la edad “madura”, decir que estamos hechos de momentos, es cometer un sacrilegio.

Queremos obviar tanto los momentos “malos”, de los que huimos como del fuego, pero también de los buenos.

A cierta edad, queremos pasar por la vida de puntillas, ni momentos buenos (porque si nos pasa algo bueno al instante pensaremos que vendrá algo malo para jodernos la alegría) ni malos (que no sabemos si tendremos el valor de podernos levantar dependiendo de la fuerza del shock).

Pero cuando nos damos cuenta, que no estamos viviendo la vida que queremos, SOLAMENTE LOS MOMENTOS, LAS EXPERIENCIAS,  SON LOS QUE PUEDEN TRANSFORMARLA.

En el día a día, nos dedicamos más a resolver los problemas a corto plazo que pensar que estamos viviendo un momento que podría ser inolvidable para nuestra vida.

No damos importancia a cada momento. Pero si recuerdas, un momento, una sacudida, fue lo que hizo que cambiara tu vida en un aspecto, para siempre.

Y luego nos asombramos hablando a todo el mundo de la experiencia que hemos vivido con una persona o con la empresa nueva que ha venido a la ciudad o en la que estamos trabajando, ya que han creado un momento para ti único, inolvidable y que ha provocado un antes y un después.

Nunca olvidaremos aquellos momentos que nos ELEVAN.

Son momentos que provocan una disrupción en nuestra vida. Un antes y un después.

Esa la carta de amor que has recibido, esa fiesta de cumpleaños que han montado tus amigos de sorpresa para ti, ese viaje que ha hecho esa persona solamente para verte aunque sean 5 minutos.

Son momentos que rompen el guion establecido que tenías por vida.

Pasamos por la vida haciendo lo que nos dicen o no haciendo lo que sentimos que deberíamos hacer, para no molestar a los demás. Y mientras tanto, todo el mundo cumple el mismo guion.

Añoramos los momentos que superen nuestras expectativas. Queremos una vida de momentos únicos, pero acabamos viviendo siempre los mismos momentos que los demás.

El día que me salté el guion de vida que hasta ese momento estaba siguiendo a pies juntillas, volví a recuperar la sonrisa.

¡¡ROMPAMOS CON EL GUION Y SUPEREMOS SIEMPRE TODAS LAS EXPECTATIVAS!!.

Tambien hay momentos que nos enseñan, que nos hacen TROPEZAR CON LA VERDAD.

Son aquellos, en los que nos hacen sentir en la incertidumbre. En los que el miedo a fracasar esté presente.

Podría ser la hora de descubrir quien eres a nivel personal y espiritual. De darte la oportunidad en ese proyecto empresarial que siempre te ha rondado la cabeza o adquirir unos conocimientos que siempre has querido.

Y ante la incertidumbre de empezar un camino hasta la fecha desconocido para ti, es mejor que alguien te acompañe que ya ha vivido un momento así.

¿Has recordado en la lista que te he dicho que hicieran , algún momento en el que te sintieras ORGULLOSO?

Son momentos en los que no creías en ti, y acabaste consiguiéndolo. Momentos en los que tu pecho estaba a punto de explotar por lo orgulloso que te encontrabas.

Pero no solamente por un hito que has conseguido tú. Sino también por un reconocimiento por parte de tu jefe, o aquella persona que es tan importante para ti.

Nos pasamos el día sin reconocer el esfuerzo, el valor , la valentía de los demás.  Pensamos que solamente podemos aplaudir a una persona cuando ha conseguido un hito increíble. Y quizá para esa persona abrirse a los demás es el gran hito que transformará su vida.

El éxito se fragua durante el camino, no cuando se llega a la meta. Y pensamos que solo cuando hemos llegado a la meta, es cuando debemos aplaudir a la persona. Estando muy confundidos al respecto.

Aplaudir la valentía de los demás, es algo que se contagia.  Porque si vemos que los demás han sido valientes, nosotros sentiremos que también podremos. Siendo ese momento de otra persona, un momento que sea decisivo para el devenir de nuestra vida.

Luego están los momentos que nos CONECTAN con los demás.

Aquellos que provocan que seamos uno junto a la otra persona que tenemos delante.

Sentimos que conectamos con la empresa, cuando TODOS estamos remando hacia el mismo propósito. Aquellos momentos en lo que parece que todo está sincronizado a la perfección. Esos son los momentos que nos conectan.

Tú te unes a una pareja o a un equipo, cuando sientes que todos reman en la misma dirección. Conectas con alguien , cuando los dos sabéis porqué estas haciendo lo que estáis haciendo y el propósito que tiene.

Cuando hagamos que cada momento cuente, pasaremos de hacer fotos y grabar un concierto y empezaremos a vivirlo. Empezaremos a vivir nuestra relación de verdad y no hará falta exponerla en redes, porque nuestros ojos, ya lo dirán todo.

Dejamos a un lado la importancia de los momentos, por la resolución de situaciones urgentes. Pasamos de mirar a los ojos a la persona que esta tomando café con nosotros, porqué es más urgente subir una foto al Instagram o contestar a un email que podríamos hacer el lunes.

Para crear momentos en nuestra vida o empresa no se necesita un presupuesto increíble, como hemos podido ver antes. Se requiere intención.

Intención de crear momentos únicos en nuestra vida, para revivirla luego con alegría y no con pena ni gloria.

Tu vida hasta ahora está formada por momentos. Si quieres cambiarla, empieza creando momentos.

Si queréis una guía que os ayude a crear momentos únicos, os recomiendo “Momentos Mágicos. Cómo crear experiencias que nos cambien la vida .

 

¡¡10 principios que aprendo de la gente “loca”!!

Ninguna gran mente ha existido nunca sin un toque de locura” decía Aristóteles.

Ser considerado loco hoy en día, es no hacer lo que dicen los demás que sería “recomendable” que hiciéramos.

Si no haces lo que las modas dicen que tendrías que hacer para alcanzar la felicidad, el éxito y tener en tu poder todo aquello que deseas.

Si no haces lo que está de moda, ERES UN “RARITO”.

Y esos raritos, acabamos apartándolos de nuestra vida. No queremos que nos relacionen con personas “extrañas”, porque seguramente pensarán los demás que nosotros también lo somos.

Así preferimos dejarlos a un lado, y seguir con nuestra vida “ideal” impuesta por los demás. Lo que pasa, es que no queremos gente, que nos “haga” pensar de forma diferente al pensamiento que hemos tenido hasta ahora o que creemos que es lo “correcto”.

Echando la vista atrás, me he reunido, aprendido, reido con muchos considerados “locos” por esta sociedad. Personas que me han hecho ser, de una forma u otra me ayudaron y alientan a ver que la vida, así como el mundo es mucho más grande de lo que nuestras creencias nos hacen creer.

Pero principalmente aprendí que la verdadera locura, es tener miedo a ser uno mismo.

¿Quieres saber qué aprendo de ellos? Acompañame al viaje al centro de tu propia locura.

.- ¡¡Esos hombros!!.

No es chulería. No es por egocentrismo. No es por sacar pecho, que también todos lo deberíamos hacer. Es por presencia.

SI nos fijamos, las personas que no confían en ellos mismos, van mirando el suelo mientras andan, no miran a los ojos , se escudan en sus miedos para no mostrar su presencia, su esencia.

Ya sólo con estar vivos, con ser quienes somos, seres humanos únicos, ya tendríamos más que orgullosos. Pero no, el miedo, el qué dirán, el miedo a ser nosotros mismos , al éxito, en definitiva a SENTIR, hace que nos retraigamos ante la novedad, ante la oportunidad de mostrarnos.

Hombros atrás, mentón arriba y mira de frente.

En el suelo normalmente la vida no es un lugar donde se muestre.

.- Mímate como cuidaras a la persona más importante de tu vida.

Hablaba el otro día con una participante del III Congreso contra el cáncer, en el cuál tuve el placer de ser maestro de ceremonias y dar una conferencia, que durante su vida había perdido una cosa importante que había recuperado tras su enfermedad.

¡¡A QUERERSE!!.

Nos dicen que nos tenemos que dar a los demás. Que tenemos que querer a los demás, sin prejuicios ni tapujos. Y claro que es así, pero acabamos dejándonos a nosotros mismos, por darnos a los demás

Siempre estarás insatisfecho, porque pensarás que siempre habrías podido hacer por los demás y mientras tanto, estarás pasando de lo que te pasa, de lo que sientes y de lo que realmente quieres tú.

Empieza por mimarte a ti mismo, que no hay dos como tú. Y luego ocúpate de los demás, de verdad y con humildad, no se te vaya a subir a la cabeza.

¿Cómo vas a dar amor que no tienes ni para ti mismo?

.- Rodéate de inspiración. No de imposiciones.

Nos rodeamos de “deberías“, “tendrías“, agendas pre-establecidas, de las que mejor no te salgas….De imposiciones que si no cumplimos, los demás pensaremos que nos importa poco todo, que pasamos de la vida o que somos unos vagos…

Cuando no cumplas con tu agenda, cuando te de pereza hacer algo que te han dicho que tienes que hacer, te aseguro que tu agenda estará llena de limitaciones e imposiciones a lo que realmente sueñas que un día te gustaría hacer.

SI no te inspira lo que haces, ¿Qué estás haciendo? Morir en vida.

Somos lo que hacemos con nuestro tiempo. Introduce en tu agenda, momentos de inspiración, personas que te alienten y poco a poco irás transformando tu vida de “deberías” a motivaciones por levantarte hasta en lunes por la mañana.

.- Compárate con quien eras anoche, no con Google.

Vivimos en una sociedad en el que nos estamos comparando constantemente con los demás. Vemos como los demás consiguen los sueños que teníamos, que alcanzan un número increíble de seguidores en sus redes sociales o están viviendo las vacaciones que siempre habíamos querido.

Queremos ser como Google, transformar el mundo desde nuestro cuarto. Queremos dar conferencias multitudinarias como Tony Robbins, y mientras tanto estamos perdiendo a la persona más importante, A ti mismo.

Tú eres tú y los demás que sean lo que quieran.  No tienes que llegar a ser cómo Google, tienes el derecho y el compromiso de ser MEJOR QUE LO QUE FUISTE AYER. No te digo que con esta filosofía vayas a superar a Google en su valoración, pero sí que serás mejor persona y profesional.

.- Antes de hablar de los demás, mira a ver como va tu saco de vergüenzas.

No que nos encante hablar, nos encanta criticar. Y hablamos sin parar si sentimos que estamos en un circulo en el que podemos expresarnos sin ningún tipo de pudor ni trabas.  Creemos que en la seguridad no habrá ningún problema.

Pero ¿Por qué nos gusta hablar de los demás? ¿Por qué criticamos la vida de los demás cuando NINGUNO de nosotros la tiene tan limpia como si la hubiera lavado por Ariel?

Antes de hablar de los demás, mira tu vida, porque seguro que tendrás manchas de las que no te gustaría nadie hablara.

.- Más vale empujar tu locura, que no hacer los deberías que te impongan.

Siempre te cansarás de intentar alcanzar un sueño que no es tuyo, que todas las trabas, impedimentos, imposibles te encuentres durante el camino hacia tu meta.

Es tu locura y por ella, lo que sea.

.- Se más transparente que el agua que te bebes

Creemos que estamos en una sociedad interconectada. Y gracias a ello conversamos más con los demás. Cuando en realidad, hablamos pero no nos mostramos como somos. Todo por miedo.

Creemos que una marca, es aquella que muestra su esencia sin tapujos y sin miedos. Con el propósito de dar un plus a la sociedad. Y es así. Pero en toda comunicación, también se puede manipular.

Las marcas que dejan un poso, un legado son aquellas que son transparentes. Que muestran no sólo sus éxitos, sino también sus defectos, caídas y malos momentos.

Se transparente, my friend.

.- Toda persona que tienes delante tuya, sabe una cosa que tú no sabes.

Déjate de egos, de títulos y posiciones, porque no sabes todo.

No hay ningún titulo o cargo empresarial, que te de el poder de saberlo todo. NINGUNO.

Si así lo crees, es tu ego quien lo cree, no tú.

Escucha a todo el mundo. Lee cosas en las que no creías hasta ahora. Mira cosas que hasta ahora te tapabas los ojos. Porque te aseguro que los resultados serán totalmente diferente a los que estabas consiguiendo hasta ahora. Y sobre todo, demostrarás tu flexibilidad, comprensión, escucha y liderazgo.

.- Ve al grano por favor.

Como nos gusta hablar en terminología que no entiende ni nuestros sobrinos de 4 años. Como nos gusta hablar con palabras que en realidad, no sabemos ni lo que significan. Todo por aparentar, por hacernos parecer más importantes.

Nos inventamos historias para envolver lo que realmente queremos. Si queremos algo , digamoslo, seamos claros. Y aún así esperamos que los demás nos entiendan que queremos decir.

Se claro y transparente y todo irá mejor.

.- Permítete hacer esas locuras que tu madre te hubiera dicho que es imposible.

Haz todo aquello que tu madre diría : “Ni se te ocurra, ¿A dónde vas a ir?…¿Estás loco o que?”. Te veo sonriendo, y sé que estás pensando en esas cosas que te gustaría hacer.

¡¡PUES HAZLAS!!.

¿Qué consejo loco crees que necesitabas y vas a implantar en tu vida?

Marta Robles: “Quien no juega, ni gana ni pierde”.

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con...” es un placer presentar a Marta Robles.

Yo busco escribir, y es lo que necesito para vivir” fue una de las frases que encontré investigando antes de tener la posibilidad de poder conversar con Marta.

Escribir es el vehículo de expresión de tu realidad. De lo que quieres que la gente vea, de lo que no se habla y de lo que se debería expresar y se tiene miedo a hacerlo.

Marta Robles, presentadora, colaboradora de televisión y escritora, tuve el placer de conversar con ella, ante el lanzamiento de su nuevo libro “La Mala Suerte“.

Al igual que escribir es expresar tu realidad. Una novela, no tiene porque ser real pero si verosímil. Y en ella nos habla de la obsesión terrífica del ser humano por ser padre o madre.

Gracias Marta por hacernos preguntar, ¿un deseo tiene que ser un derecho por el cuál estamos dispuestos a hacer todo? Podéis conocer más del trabajo de Marta a través de su  Web, Twitter, y Facebook

.- ¿Quién es Marta Robles?

Es un persona normal y corriente. Como el resto de las personas del mundo mundial. Soy una persona muy normal. Antes escritora que periodista, aunque  se me metió en las venas cuando empecé la carrera . Aunque quise ser siempre antes escritora que periodista. Cuando me dicen si soy más una cosa que la otra, yo siempre digo que me levanto hasta que me acuesto, soy periodista, escritora, madre, amiga, y sobre todo Marta.

.- ¿Qué es la suerte?

Supongo que la suerte es la oportunidad. La suerte es la oportunidad de hacer las cosas y tú luego la aprovechas o no la aprovechas.

Hace unos años hice un ensayo sobre los empresarios, que se llamaba “Los elegidos de la fortuna. Historia de empresarios“. y todos coincidían  en que por mucho trabajo, talento, esfuerzo, ingenio que le pongas a tu negocio, si la suerte te da la espalda, no hay nada que hacer.

Cuando se pone todo en tu contra, cuando algo sucede algo insólito, no hay manera.

El mundo está lleno de gente sin oportunidades.

.- ¿El ser humano está dispuesto a todo por su felicidad?

¿Qué es la felicidad?

Yo creo que la felicidad son sólo momentos, destellos, instantes puntuales.

Creo que no conozco a nadie verdaderamente inteligente que este plenamente satisfecho. Siempre hay un punto y un grado de insatisfacción porque no somos perfectos, y bendito sea Dios, porque como bien decía Shakespeare, “La perfección es la enemiga de lo bueno“.

Igual que la perfección no existe, la felicidad tampoco. Por eso hay que aprovechar los momentos que no vuelven más y disfrutarlos tanto como se pueda.

.- ¿Hay que saber reírse de uno mismo?

Hay que reírse de TODO. De uno mismo, de las circunstancias y hasta de la mala suerte.

Cuando te ríes de la mala suerte, la espantas.

.- ¿En qué cree Marta Robles?

Creo sobre todo en la bondad. Pero cuando era más joven solamente creía en la inteligencia.

Lo que me parecía más importante en el mundo era la inteligencia, sin embargo ahora creo que es más importante ser bueno que inteligente. Y casi siempre pienso que las personas buenas demuestran su inteligencia. Con lo cual, sólo creo en la bondad.

Se que dentro de los seres humanos hay bondad y maldad. Y puestos al borde de nosotros mismos, es más fácil que saquemos ese bicho feo. No todos lo tenemos del mismo tamaño por suerte. Unos lo tienen monstruoso y otros es más o menos llevadero.

Pero sé también que tenemos esa parte buena y trabajar por la bondad, es la virtud. Aristóteles decía “Que la virtud no es una característica de la personalidad“. No es algo que tú tengas per sé, tú tienes que esforzarte para ser bueno. Y yo creo en la bondad, y como Roures (protagonista de su libro) soy adicta a la lealtad.

.- ¿Se ha perdido la lealtad tanto en la sociedad como en la empresa?

Yo la lealtad con las empresas, la dejaría de lado. Para mí las relaciones de lealtad tienen que ser de ida y vuelta, y con una correspondencia equiparada. Y en las empresas nunca ha sido así.

Se exigía la lealtad a los subordinados, y de los subordinados a los jefes, pero no de los jefes a los subordinados. Esta lealtad a mi no me interesa.

La lealtad tiene que ser de ida y vuelta, o sino es así.

La lealtad en la sociedad siempre se tiene que dar “one to one”. La lealtad tiene que ver con las relaciones entre personas.

.- ¿La perfección da miedo?

La perfección es enemiga de lo bueno. Y es algo de lo que estoy absolutamente convencida.

Hay que buscar la excelencia,  hacer las cosas lo que mejor sepas y puedas, pero no la perfección.

La perfección hace que siempre estés buscando el camino, al que nunca vas a llegar. Y la felicidad, o los momentos de felicidad, están en el camino. Disfrutando de todo lo que haces y haciendo tan bien las cosas cómo sepas y puedas.

.- ¿Qué sientes al saber que ayudas a los demás? ¿Eres un héroe o un guía?

Yo creo que SI existen los héroes. Yo creo que dentro de cada uno de nosotros existe un héroe y un villano. Pero hay quien saca más fácilmente el villano que el héroe.

Es más fácil que nos salga el villano, que el héroe.

Yo siempre he sido una persona comprometida. Cuando empecé la carrera de Periodismo, si algo hubo que me cautivó de la carrera, es que quizá podría cambiar el mundo. Aunque luego te vas dando de bruces con la realidad. Pero aún así yo sigo tratando de poner mi granito de arena.

Siempre he sido una mujer comprometida. Lo soy tanto siendo periodista como escritora.

Una de las cosas que echaba de menos en la novela negra clásica es que la trama de investigación era siempre lo mismo, y si al final te hacia una radiografía de la sociedad, pero sin señalar cuestiones puntuales de la misma que valía la pena revisar.

Pero nuestra novela actual, que es un reflejo del mal, si podemos hacer una denuncia social concreta. Y yo a través de esta novela, he tratado de buscar una serie de temas que nos ayuden a reflexionar y nos ayuden a caminar sobre un terreno bastante pantanoso.

.- ¿Qué pondrías en una valla publicitaria?

Pondría lo que te he comentado y que vehicula nuestra entrevista, ” La perfección es enemiga de lo bueno”.

.- ¿Qué no olvidas de tus principios?

Nunca olvido de tratar de no mentirme a mí misma. De no lamerme las heridas con mentiras. Y nunca olvido la lealtad.

.- ¿Qué serías sin curiosidad?

NADA. Sería una persona anodina, gris, sin interés.

En la curiosidad reside casi el principio de todas las cosas que yo amo. Es decir, el movimiento, la mirada, la conversación, la risa, el olvido… Todo nace con la curiosidad.

.- ¿Te ha dado miedo preguntar a alguien algo en algún momento?

Claro que si. Pero debo decir que yo soy muy kamikaze, y cuando me da miedo preguntar a alguien , es la pregunta que más estoy esperando hacer y más me apetece hacer.

.- ¿A qué tienes miedo?

A que sufran los míos. Un miedo que siempre he tenido.

Siempre he tenido más miedo a que los míos sufran, a sufrir yo misma.  Yo creo que soy más capaz de aguantar mi propio sufrimiento que el de los míos.

Esto es algo que tiene que ver con la maternidad y la paternidad. Ya que cuando uno tiene hijos, se vuelve más vulnerable

.- ¿Cómo nos enfrentamos a un papel en blanco que supone un principio de algo?

Yo soy muy atípica en esto. Yo escrito todos los días de mi vida desde que tengo 12-13 años. Con lo cual mi miedo es no tener papel donde escribir. Es el mundo al revés.

Soy muy compulsiva. Si tuviera más tiempo, me sentaría en un sitio y estaría escribiendo, salvo las horas que pasará leyendo. Sin ver series o viendo la televisión, sólo leyendo y escribiendo.

Yo estoy muy acostumbrada a escribir bajo presión. Eso me ayuda a tener destellos de luz constantes que me hacen enfrentarme al folio en blanco con una cierta alegría .

Pero cuando voy a empezar una novela, yo investigo mucho. No me hago una estructura muy bonita con 400 post-it. Yo leo, leo , leo , investigo, hago… y a partir de ahí , cómo tengo tantas cosas que contar, voy muy rápido. Aunque luego tenga que repasar.

.- Eres una persona kamikaze, ¿Qué le dirías a las personas que no quieren salir de su zona de confort?

La vida es una ley de compensaciones para dar clases a nadie. Cada uno tiene que elegir su destino.

La zona de confort tiene unas dimensiones, pero el mundo es un poquito más grande. Si quieres salir al mundo, sales. Pero a jugar.

Quien no juega, ni gana ni pierde.

.- ¿Hemos aprendido a decir No?

No.  Soy una persona muy insegura.

Creo que la única vez que he escrito sobre mí misma, en un ensayo que se llama “Haz lo que temas“. En el que escribí sobre mi experiencia en la inseguridad en primera persona. Fue doloroso pero me hizo que domesticar mi inseguridad sea mal fácil.

La inseguridad no desaparece jamás. Pero si puedes ir gestionándola y aprovechar sus apartados positivos que también los tiene.

No saber decir No, es buscar la aceptación de los demás. Es ir buscando que los demás siempre le quieran. Es como si siempre fuéramos unos eternos adolescentes.  No saber decir no en la juventud, como le pasa a mi protagonista, nos puede llevar hacia asuntos muy oscuros y callejones sin salida.

Debo reconocer que todavía me sigue costando.

.- ¿Qué es el éxito?

Es un impostor como el fracaso.

.- Una reflexión para los lectores del portal

Quiero dejar la reflexión que deja “La Mala Suerte”:

¿Qué estamos dispuestos a hacer para ser padres o madres?

¿Ser padre o madre es un acto de generosidad o de egoísmo?

 

 

 

 

¡¡La decisión más importante de tu vida!!

A veces tomas la decisión correcta. A veces haces que la decisión sea correcta”  decía Phil McGraw

Nos ahogamos en un vaso de agua, decidiendo que vestido ponernos, si llamar o no a esa persona que tanto nos gusta o qué cenamos hoy…Sin embargo,  todavía hay una decisión más importante en la vida que determinará el impacto que producirás en ella.

Y aunque la sabemos, preferimos obviarla y preocuparnos si hoy bebemos vino blanco o Rosado para cenar.

Pero cuando encontramos a una persona que ha tomado la decisión de ser, nos quedamos asombrados como si viéramos a Papa Noel. Son aquellas personas que han decidido apostar por lo que sienten. Digan lo que digan los demás, se lanzan a por lo que quieren y se cree que acaban consiguiéndolo siempre.

Tenemos miedo a tomar decisiones. Y aunque nos encanta hablar de destino, sabiendo que está formado por las decisiones que tomamos y las que no tomamos, aún así les tenemos miedo.

Mirate al espejo. Eres las decisiones que has tomado. Y con las que no has tomado también.

No eches la culpa al destino, al gobierno, a Julen Lopetegui o a tu vecina que no te deja dormir por sus noches de pasión.

Aunque creas que las decisiones que determinarán tu futuro es si escoges una carrera u otra, si le dices si o no a esa proposición de cita que te han hecho o si le haces la rosca o no a tu jefe, estás muy confundido.

¡¡TODAVÍA AÚN HAY MÁS!!.

Esas decisiones que tomas a lo largo del día, son secundarias. Sólo determinan pequeños momentos.

Si realmente quieres un cambio en tu vida, si quieres luchar por lo que sientes, si sientes que es hora de decir GRACIAS a tu otro yo, y darle la Bienvenida a quien sabes que eres, hay que elegir.

Te guste o no, hay que elegir.

Hasta ahora has hecho menos de lo que sentías que podías hacer .¡¡Y lo sabes!!.

Quizás te dejaste llevar por las “recomendaciones” de los demás, por los miedos de los demás, o por tus miedos, pensando que no te merecías llegar hasta donde querías. La consecuencia que hasta ahora, has hecho menos de lo que podrías hacer. Has ganado menos de lo que te mereces en relación a tu talento.

Te das cuenta que eres uno más, cuando en realidad no te sientes así.

Frustración generada por haber optado por hacer menos de lo que realmente podrías haber hecho.

Pero como en toda decisión, hay dos opciones, tranquilo.

La siguiente opción es darte la oportunidad de decirte SI a ti mismo y a todas aquellas oportunidades que la vida te pone delante de ti. Oportunidades que hasta ahora habias desechado o mirado para otro lado, por miedo al qué dirán, al qué podría pasar si dijeras SI.

Nos hablan que en estos momentos, hay que buscar la excelencia. Pero desechamos el término pensando que solamente es algo para empresas.

La excelencia también nos influye en las personas, y como habrás podido observar, es hacer todo lo que está en tus manos.

Porque en una sociedad liderada por el miedo, aquellas personas que se dicen SI, las que saltan allá de los limites establecidos, las que crean y aprovechan las oportunidades.

Nos quejamos por la vida que llevamos. Nos quejamos por la vida que llevan los demás. Nos quejamos que no conseguimos nada,… Siempre quejándonos….¿Pero hacemos algo para cambiar la situación?

¡¡NO!!.

Preferimos seguir quejándonos, que es algo que conocemos. Algo que también hace la gente de nuestro alrededor. Es una actitud “normalizada”, en nuestro campo de acción. Hasta en algunas ocasiones, nos beneficia porque alguna “alma caritativa” nos viene a sacar el trabajo de las manos, mientras podamos seguir quejándonos.

Mientras tanto, mejor o no, con más avances o no, con más herramientas o menos, las personas que han optado por la otra opción, optan por HACER ante la desidia, optan por el Ser ante la mediocridad y el miedo.

Deja de desear, y empieza a hacer.

No hace falta que si quieres emprender, tengas el mejor local de tu ciudad. Buscalo si te apetece, pero da el primer paso de tu negocio en las redes. No hace falta que le des una vida maravillosa a esa persona que te gusta desde un principio, haz que viva una experiencia única junto a ti esa primera cita.

No hace falta querer llegar a la meta con el primer paso, nadie lo consigue. Pero si hace falta darlo para llegar a la meta.

Cuando me preguntan, ¿Qué es la felicidad para mí? Siempre digo la misma respuesta, “Irme a dormir sintiendo que he hecho todo lo que tenía hacer durante el día“.

Desde el día que tome esa decisión, mirando atrás, creo que he crecido como hasta en los 35 años anteriores había crecido. He vivido más experiencias como en todos los años anteriores. También me he caído más veces que en todos los años anteriores, pero porqué opte por hacer más de lo que había hecho hasta entonces.

Al igual que sabemos que la vida es cambio, queramos o no. Sabemos también, que el aprendizaje continuo, el impulsar la curiosidad, descubrir dónde no están nuestros límites, devorar todos los libros, conferencias, documentales que caen en nuestras manos, nos hacen crecer, mejorar y aumentar nuestras capacidades, talentos.

Es el verdadero éxito en el siglo XXI, SER MEJOR QUE LO QUE ERAMOS EL DÍA DE AYER.

Porque la mediocridad, es optar por no hacer más de lo que uno sabe que podría hacer, por MIEDO.

Queramos o no, nos etiquetamos por los resultados. Y los resultados están en función de lo que hacemos. Si estás consiguiendo lo mismo que los demás. Si sientes que no eres como los demás, pero sin embargo no consigues despuntar, ya te imaginarás que habrás escogido la opción de hacer menos que lo que podrías haber hecho hasta la fecha.

Piensa en aquella gente que admiras. Son personas que aportan un valor diferente respecto a los demás. Son los que hacen las cosas de forma distinta, los que han apostado por el Si, y no por una vida a medias o a bajo ralentí.

Si sabes que puedes hacer las cosas mejor, si sabes que puedes dar un plus a tu trabajo; a tu vida…Ya sabes qué camino debes escoger.

¿Qué decisión vas a escoger a partir de ahora?.

 

 

 

 

¿En qué has fallado hoy?

Si cerráis la puerta a todos los errores, también la verdad se quedará fuera“.

Cuando se lee esta pregunta, aunque sintamos que no va dirigida hacia nosotros, empezamos a temblar y el miedo empieza a hacerse dueño de nuestras emociones y sensaciones.

Nos han enseñado que tras la infancia y el miedo al monstruo del armario, en la madurez tenemos que tenerle miedo al fracaso.

Si no hacemos las cosas a la 1ª, si no conseguimos los mismos hitos que los demás, si no alcanzamos las expectativas que los demás tienen puestas en nosotros, tendremos el titulo de FRACASADO para el resto de nuestra vida.

Hablamos de fracaso cuando como algo catastrófico, algo de lo que nunca podremos salir, cuando en realidad ya estamos hablando de fracaso en el 99% de los casos es “una caída simple por el camino” , ” éste no es el camino, cambia de trayectoria” o ” eres un fracasado porque no estás haciendo lo mismo que hacen los demás”.

Si lo vemos desde fuera, la mayoría de las veces que tildamos como fracaso, es ” un todavía no…” o ” por aquí no”. Un Fracaso es cuando no hay posibilidad de seguir adelante, y tenemos que olvidarnos del tema, pero como he dicho al 99%, no ocurre así.

Pero aún así, hablamos de fracaso, como si fuera lo más nefasto que nos podría ocurrir en la vida.

Cuando nos están preguntando: ¿En qué has fallado? Lo primero que nos viene a la mente, que nos van a echar la bronca del siglo por algo que no hemos hecho, por algo que no hemos conseguido y tememos las represalias. Ya podemos haber hecho un trabajo de 10, que ante esa pregunta, dudaremos del trabajo realizado y de nuestra confianza en él.

Nos paraliza el miedo. Nos bloquea la posibilidad de que los demás piensen que somos unos fracasados. Y como no queremos vivir esa situación, antes de que ocurra, preferimos no hacer nada, no intentar nada, que probar las cosas que nos motivan o anhelamos.

El fracaso es el único obstáculo que nos impide avanzar un poco más allá de lo que habitualmente hacemos.

¿Qué pasaría si dicha pregunta sobre qué hemos fallado, la viéramos como la pregunta que nos incita a ver que hemos aprendido?

Si no intentas las cosas, claro que nunca conocerás el fracaso. Lo único que te aseguro que si conocerás, será la mediocridad, la frustración de preguntarte y no saber qué hubiera pasado si lo hubieras intentado.

La “no consecución” de la meta, estará siempre ahí. Pensamos que es algo peor que una enfermedad, cuando en realidad, es algo normal. Es la antítesis al éxito, como la antítesis al chocolate negro son las judias verdes.

Unos ganan  , otros pierden, quieras o no, así es la vida.

Pero nos dicen que si nos arriesgamos, como hizo Steve Jobs, como consiguió Pau Gasol al irse a Estados Unidos o que saliendo de la zona de confort, ya seremos ricos, guapos y el Jaguar nos estará esperando en la puerta de la nueva mansión que nos hemos podido comprar.

¡¡PARA!!.

Hay una cosa que se llama riesgos. Y hay que lidiar con ellos, si o si. Todo contiene riesgos. Pero en esta sociedad, en la que enseñamos la cara del éxito, pero ocultamos la de las caídas, esfuerzos, lloros y dudas.  Creemos que si ellos lo han conseguido, si han podido llegar hasta donde están, habrá sido un camino de rosas, sobre todo porque no nos dicen nada sobre ello, así que el riesgo no existirá, eso de que los demás dejen de hablarte o las dudas, es un cuento de chinos.

Lanzan a la gente a la incertidumbre, sin decir que conlleva riesgos. Porque estamos ansiosos por conseguir el éxito que la gente quiere para nosotros y nosotros deseamos para que los demás nos envidien, pero sin querer leer la letra pequeña del contrato.

Pero cuando tenemos una caída y no nos han dicho que podría ocurrir, ante ese miedo que nos atenaza, lo primero que hacemos es tirar la toalla.

Y por siempre jamás, volveremos a tomar una decisión que conlleve riesgos. Mejor quedarnos en casa con la manta y a esperar la nomina de este mes, que volver a encontrarnos con el miedo y las dudas.

¿Por qué nadie nos había dicho que existía el riesgo? ¿Por qué han sido tan malos? ¡¡Porqué si viéramos todo en conjunto, no nos atreveríamos nunca a nada!!.

Porque queremos el éxito cuanto antes, desechamos la idea y la realidad, que el verdadero éxito es el aprendizaje continuo.

El éxito es ir más allá de donde estabas. Ir más allá de donde decían y creías que jamás podrías ir.

Ir más allá de lo establecido, de tus limites, es darte una oportunidad a ti.  Es decirte si a ti mismo, a estar en pleno conocimiento continuo de ti mismo.

Nunca podrás saber hasta donde puedes llegar, sino tiras los muros de tus  miedos.

¿Qué te dicen los demás que es imposible? MENTIRA

¿Qué te dicen que no tienes talento? MENTIRA

¿Qué te dicen que es una locura? SERÁ SU LOCURA, para ti es COHERENCIA EN ESTADO PURO.

Si no tiramos más allá de lo que el miedo nos dice, nunca llegaremos a conocernos de verdad.

Así que te propongo un juego durante una semana.

Preguntante antes de irte a dormir: ¿En qué has fallado hoy?. Durante mucho tiempo me lo he ido preguntando yo y he sacado conclusiones como:

.- Hacemos más caso a los demás que a nosotros mismos.

.- Mutilamos nuestros valores y esencia, por el éxito sea como sea.

.- Creemos saber más de lo que realmente sabemos.

.- El miedo es una excusa porque realmente tenemos más miedo al éxito que a un posible fracaso.

.- Cuando estás haciendo lo que sientes, siempre quieres mejorar, aprender más y la motivación siempre corre por tus venas.

.- No fallo las cosas, sólo descubro caminos por los que no ir.

Son algunas de las conclusiones que he ido sacando durante todo este tiempo que me he ido haciendo la pregunta. Me gustará saber las tuyas si te atreves a hacértela.

¿Y tú, en qué has fallado hoy?.