¡La vida es nuestro CV!

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Llega septiembre y las redes se llenan de artículos en los que hablan de reinventarse, de modelos de cv, de cómo afrontar una entrevista de trabajo.

Todo está relacionado con el mundo de los CV.

¿Qué apartados tiene que tener, qué tipo de letra hay que poner, hay que poner foto, qué cosas no hay que poner?

Son algunas de las preguntas que se lanzan en redes sociales esperando ser contestadas por los expertos en el ramo.

Unos CV que tienen que ser mordernos, que no tiene que ser más de una página o quizá dos, con unos formatos determinados según a la empresa que quieras aplicar… O las preguntas que si debemos responder son en septiembre como los coleccionables de los abanicos que nos venden en estas fechas, puro martillo.

Unos CV en los que nos dicen qué debemos poner, qué no debe salir ni por todo el oro del mundo , la foto cómo debe ser o no debemos contar toda la verdad son algunas de las situaciones que tienes que tener en cuenta si quieres pasar la primera fase del proceso de selección.

Y tanto estudiar el mundo de los CV en este mes de septiembre, cada día creo más que nuestra vida es nuestro verdadero Curriculum Vitae.

Un Curriculum que:

.– No debería acotarse a solo dos paginas.

Paginas en las que tienes que contar lo que es importante en función de lo que quieres que sepa el cliente o la empresa que te va a contratar. No somos solo dos paginas, sino mucho más. Pero sobre todo no los éxitos o títulos que hemos conseguido, sino también los fracasos que hemos cosechado.

.- No debería mostrarse con una sola fotografía.

Si no con muchas, porque somos risas, elegancia, miedo , alegria , motivación, pasión… No somos una foto bonita, somos muchas fotos en una sola persona.

.- Muestre la verdad.

Anhelamos verdad pero vendemos mentira. Mentira para que nos contraten ante la desesperación que estamos pasando, mentira porqué hemos pasado malos momentos que los demás no queremos que se enteren, mentiras porque nos han despedido o se han despedido de nosotros…Mentiras que intentan ocultar una vergüenza , una expectativa no cumplida.

.– Del que nos sintamos orgullosos allá donde vayamos.

Que no ocultemos cosas por el qué dirán o vayan a pensar que somos más de lo que dicen esos títulos. Una vida es una vida de la que hay que estar orgullosos siempre de ella, ya que has aprendido de las caídas, así como has disfrutado de los éxitos que has alcanzado. Eres la suma de todo ello y de ello te tienes que sentir orgulloso. Y como te sientes orgulloso, no te da vergüenza responder nada, hablas con claridad y nitidez, si ningún miedo que te atenace

.- No te hace memorizarlo.

Conoces tu vida, la has vivido tú y no tienes que memorizarla. Todo lo que te pregunten responderás sin tener que recordar o inventar.

.- Que no se defina en una frase de un gurú, ni de forma llamativa.

Definir tu vida o tu CV con una frase llamativa, es una forma de postureo total. No te defines de forma diferencial por una frase, te defines de forma diferencial por lo que eres, has hecho o estás haciendo. No se trata de llamar la atención de los demás repitiendo frases como una cacatúa que ni crees en ellas. Se trata de llamar la atención de los demás por la coherencia que tienes, por lo que haces y por lo que les haces sentir, no por una frase más que seguro repetirán muchos más.

Nuestra vida es nuestro C.v.

¿Y ocultas cosas de él cuando te presentas a los demás? ¿Es un CV de verdad, con luces y sombras?

¡Prefiero dudar a creer a ciegas!

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No es que sea una persona desconfiada, pero la experiencia me ha dicho que primero hay que dudar para luego creer.

Pero el ser humano eso de la duda, no va con él.

Desde que nacemos, creemos todo lo que nos dicen.

Que los Reyes Magos entrarán por una ventana y nos dejarán los regalos que nosotros hemos querido exactamente encima de nuestra cama. Que el examen será fácil para que aprobemos todos cuando el profesor era un autentico «matasuspensos». Que nuestro jefe nos va a dar después de tres impagos, las nominas atrasadas. Y ya si hablamos de los políticos, nos creemos ya de todo.

El ser humano necesita creer. ¿Por qué?

¡PARA NO PENSAR!

No quiere pensar qué hay detrás de esa actitud que tiene esa persona. Pero eso si, hablamos mucho de empatía.

No quiere reflexionar sobre sus ultimas actuaciones, no vaya a darse cuenta que es hora de hacer cambios en su vida.

No quiere rumiar que su jefe no es lo que dice ser y que sus ideas nunca serán tomadas en cuenta por él, aunque le dijera lo contrario cuando entró a trabajar en la empresa.

No quiero cavilar qué pasaría si su pareja le dejase, como ha dicho que lo hará si no cambia la situación.

No queremos pensar. Porqué si pensamos sabemos que muchas cosas se convertirán en certeza (aunque ya lo son) y tendremos que actuar.

Recuerdo mis comienzos en redes sociales como creía en todo. Creía que había eventos que estaban valorados en miles de euros y por ser yo, eran gratis. El producto siempre eres tú, no lo olvides.

Siempre creía que los amigos serían para toda la vida. Que el amor estaría siempre ahí. Bueno está hasta que le «tuerces» el morro a ese amigo o amiga y le dices alguna cosa que no le habrá dicho nadie en toda su vida. EN ese momento, se acabó la amistad, el amor y el seguirte en redes sociales.

Porque no queremos pensar, no dudamos lo que nos digan los demás.

No dudamos lo que nos diga el «gurú» de turno, ya que así nos lo dice con luces de colores y «resultados asegurados».

No dudamos lo que nos dicen los medios de comunicación, ¿Por qué dudar de ellos si tienen tanta experiencia?

No dudamos de lo que nos dicen los «amigos» que acabamos de conocer. Si son amigos de nuestros amigos, también son nuestros amigos.

No dudamos de nuestro jefe, que para eso es nuestro jefe Creemos en él ciegamente a pesar de que ya nos ha hecho algunas que otras.

Parece que hasta que no estamos en el suelo, muertos y quejándonos de nuestra vida, no nos queremos dar cuenta de lo que ha pasado anteriormente.

¡¡QUE HEMOS PERMITIDO MUCHAS!!.

Y todo por querer creer.

Porqué si no crees lo que te dicen, tienes miedo que los demás te excluyan del grupo, piensen que te pasa algo raro o vete a saber qué , porqué no crees en la moda del momento.

Así que nos «tragamos» todo porque:

.- No queremos pensar por nosotros mismos

.- Y por la influencia de los demás si es una moda

Si dudar te parece demasiado fuerte, vamos a cambiarlo por otra palabra, pensar por ti mismo. ¿Qué te parece?

En un mundo en el que no se duda de nada, pensar por uno mismo, es el principio del comienzo de tu empoderamiento por ser humano.

Dudar no es no creer para siempre.

Es investigar que está diciendo esa persona. Que tiene de razón y en que no.

Es ir más allá de lo que nos quiere decir y ser curiosos. Aprender de lo que nos esta diciendo. Porqué a lo mejor te enseña algo que no sabías.

Es abrir tu mente a lo que te están diciendo e ir más allá de lo que nunca habrías podido imaginar.

Es soñar, darle rienda a tu imaginación, aprender…

Pero no es creer todo lo que te dicen a la primera de cambio. Quizá tengan razón en lo que te están diciendo, pero lo habrás comprobado primero.

Quizá si sea una oportunidad para ti, pero lo habrás visto por ti mismo en primera instancia.

Quizá no estás de acuerdo con lo que te ofrecen , pero tomarás la decisión por ti mismo y con razones, no solo por intuiciones.

Nos encontramos una sociedad que no quiere pensar porque dice que dudar es de personas mal educadas.

Dudar es empoderarte, es desarrollar tu creatividad, imaginación y curiosidad.

¿Quizá no quieren que pienses por que no es todo lo que reluce en lo que te están diciendo u ofreciendo?

Y tú, ¿Dudas o crees sin fisuras?

La verdadera innovación eres TÚ

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«La mejor manera de predecir el futuro, es crearlo» decía Peter Drucker

No hay día que no hayas visto en los medios de comunicación o alguien te haya dicho algo en que la palabra innovación haya estado presente.

Ahora todo es innovación.

Hay que ser innovadores, hay que tener productores innovadores, hay que tener ideas innovadoras, si no somos innovadores, se nos comerán el «turrón» quien menos lo imaginemos.. Frases y situaciones que oímos cada día y más con motivo de la pandemia que estamos viviendo.

Pero preguntándole a personas durante esta semana, ¿Qué te viene a la cabeza cuando se habla de innovación?, las respuestas han sido casi siempre las mismas:

» Tecnología, creatividad, es algo imposible, yo no soy creativo…Eso sólo para ingenieros, informáticos Eso va sobre robots que nos van a quitar el trabajo..»

Son algunas de las contestaciones que he ido recibiendo, que demuestran que la innovación se relaciona con:

.- Robots

.- Miedo a no ser algo que nos pide las circunstancias que deberíamos ser si queremos que nuestro futuro no sea tan bonito como deseamos.

La innovación no es solo aplicable al mundo de la tecnología, sino a todos los aspectos de la sociedad que puedas imaginar. Desde la empresa, a la escuela como a nuestra vida privada. Todo puedes ser foco de innovación.

Se relacion la innovación con tener grandes ideas, con realizar grandes cambios en nuestra vida, en la empresa. Y estamos muy confundidos. ¿O es que un pequeño cambio en tu vida no supuso un gran cambio a posteriori?

¡Ya has innovado y no te habías dado ni cuenta!.

Pero antes de todo vamos a definir que es innovar.

Cuando tu creas algo y alguien te lo compra a ti y no a la competencia. Ya estás innovando.

Tranquilo, no te estoy llamando producto. Pero es algo que hacemos sin darnos cuenta, muchas veces a lo largo de nuestra vida.

Cuando la chica que te gusta te dice SI a una cita respecto a los demás pretendientes, has innovado. Le pareces diferente respecto a los demás.

Cuando tu empresa te contrata a ti respecto a los demás candidatos, ellos te consideran innovador, diferente. Y por eso te contratan.

Si nos damos cuenta, en muchos momentos de nuestra vida, hemos sido innovadores. Y no hacía falta crear un robot para que nos limpiara los dientes sin ningún esfuerzo.

¿Qué hemos hecho?

SIMPLEMENTE SER NOSOTROS MISMOS.

No ha hecho falta la ayuda de Google o aprender a ser creativo, simplemente hemos sido nosotros mismos.

¿A qué ya no nos da tanto miedo eso de la innovación?

Vivimos en el que hay expertos de todo, de marcas personal, de felicidad, de talento, de cómo hacer el mejor pan, en definitiva, de cualquier cosa… Hasta a los Gobiernos les damos esa etiqueta de expertos y las ultimas noticias mundiales demuestran que no es así.

Y como nos han enseñado que quien tenga el cartel de «experto» tiene que saber más que nosotros, no dudamos, creemos en ellos digan lo que digan.

Al darles ese poder , nos estamos rebajando nosotros. Creemos que no llegaremos a su nivel, a sus ideas o éxito.

Si tuviéramos un poco de pensamiento crítico, que bien nos iría a todos.

Innovar no es tener un Master en una universidad de nombré impronunciable. Quizá te pueda ayudar para algo pero la innovación es mucho más que eso, es una ACTITUD, como bien dice Ferrán Adrià.

Cuando sabias que te tenías que transformar, dejar atrás personas o hábitos y dabas un paso adelante, estabas innovando. Estabas teniendo la actitud de mejorar, de ir más allá.

En definitiva, estabas siendo tú.

Porqué cuando haces lo mismo que los demás, piensas igual que los demás y dejas a un lado lo que realmente piensas, igual que los demás, ¿Qué innovación va a haber en tu vida?

¡NINGUNA!.

Eso es la innovación, SER UNO MISMO.

Cuando eres tú mismo:

.- No quieres la mediocridad. Siempre quieres avanzar.

.- Sabes que quieres y no te fijas en lo que no quieres.

.- Sabes que las cosas se pueden hacer mejor y luchas por ellos.

.- Demuestras a los demás que se pueden hacer las cosas mejor. Eres inspiración y liderazgo para ellos.

.- Te mejoras continuamente.

Ser uno mismo en un mundo de fotocopias y en el que te relacionas con caretas según la moda que toque o el interés que necesiten, es pura innovación.

¿Y tú eres innovador o uno más?

¿De qué se trata? De ofrecer verdad.

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«Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad» decía Jean Paul Sastre.

Podría haber puesto como título del artículo: «Se trata de vender verdad». Pero a día de hoy, el arte de vender, se ha prostituido, pasando de ser algo tan bonito como el de dar a conocer lo que piensas, lo que haces, tu visión del mundo, como algo manipulativo, en el que se vende cosas que ni en las que se cree, solo importa el vender, el sanear las cuentas de la empresa o llevarte a la otra persona a la cama.

Por lo tanto, cambié el título de «vender» por el de ofrecer. Y si quieres podrías cambiarlo por el de dar.

Nos volvemos locos preguntándonos porqué hemos venido al mundo. Noches en vela intentando descifrar el método de éxito de tal o cual profesional para intentarlo replicar y llegar a la misma meta que él o ella. Lamentándonos de las ideas que nos ofrece ser «brilli brilli» y no tener una marca que deslumbre a todo el mundo. O pensar que no somos felices porqué no nos auto amamos.

Nos pasamos la vida lamentándonos, quejándonos de la vida que tenemos pero lo peor de todo, teniendo a la envidia como deporte nacional.

Nos apuntamos a cursos exprés, que nos darán las claves para ser felices por siempre jamás, por tener una marca más importante que Google o más creativos que Steve Jobs, solamente con un pack de Post-it.

Creemos que copiando a los demás, llegaremos donde han llegado. Algo que además de éxito, nos dará felicidad.

Pero ya no solo a nivel profesional, sino en todos los aspectos.

Seguimos modas. Creemos que pareciéndonos al tipo de persona que nos hemos enterado que le gusta a esa persona que nos tiene locos, se fijará en nosotros. Creemos que fumando o haciendo otras cosas, seremos aceptados por los demás.

Cada día soy más evangelista de una filosofía de vida: » Todo es más fácil de lo que imaginamos. Al éxito, a la felicidad, a la paz, se llega a través de la verdad».

Tu producto triunfará, si lo que vendes es verdad.

Crearas una experiencia única e inolvidable en tu tienda o cuando queden contigo, si lo que vendes es verdad.

Te sentirás feliz aunque las circunstancias no acompañen, si lo que vendes es verdad.

Dormirás como un lirón, si lo que vendes durante todo el día es verdad.

Y así puedes aplicarlo a cualquier cosa. A un relación de pareja, de amistad, a la creación de una marca o al motivo porqué has fracasado en lo que sea…

La causa ha sido diagnosticada: NO ES VERDAD.

Y para los haters y toca pelotas, no estoy hablando de ¿Qué es la verdad: lo que dice Antena 3, Tele 5 o el partido de la oposición? . Estoy hablando de lo que sientes TÚ que es verdad para ti.

Se nos llena la boca queriendo ser felices, haciendo lo que dicen los demás para alcanzar su felicidad. Cuando no nos preguntamos qué es lo que realmente nos hace sentirnos en paz, qué nos hace estar motivados, qué es lo que realmente pensamos nosotros….

Buscamos la verdad en los demás, en los medios de comunicación ( te dan su visión de la realidad , no la realidad pura ), en cursos que nos darán la felicidad antes de empezar el curso, en personas que nos adulan haciéndonos creer que somos geniales para ellos pero solo nos quieren por algún interés oculto, principalmente llenar sus bolsillos si nos venden cosas que ni ellos mismos creen.

Hablamos de creatividad. Ahora es la «moda» de los medios de comunicación de hablar de la creatividad. Algo que siempre ha estado desde el inicio del ser humano dentro de él, pero ahora parece que lo han descubierto como si fuera mejor que el fuego.

No puede haber una sociedad creativa, si no es una sociedad integrada por gente de verdad. Porqué la creatividad, trata de eso, de cómo tú ves la realidad y cómo la cambiarías, la forma en que lo harías desde tu verdad.

Si intentas replicar la creatividad, lo único que crearas, son fotocopias. NO personas con su verdad que ofrecen su visión de la vida, a través de un producto o un servicio.

Nunca darás una idea desde tu verdad si optas por esa opción.

Pero aún así seguimos creyendo, que sin conocernos antes, podemos alcanzar la felicidad , el éxito, el reconocimiento que los demás nos dicen que es el de verdad.

¿Cómo reconocer a una persona de verdad? LA QUE NO LUCHA CON LOS DEMÁS POR DEFENDER SU VERDAD.

Vivimos en una sociedad exaltada, estás a favor mía o estás contra mí. He entrevistado a gente que ha expuesto su verdad con las respuestas. Y una de las características que tenían , era su tranquilidad.

Estaban tranquilos, porque estaban en paz con ellos mismos. NO era ego ni mucho menos chulería. habían alcanzado su equilibrio y nadie iba a romperlo. Porque además, los resultados así lo avalaban. Así que si encuentras una persona que discute contigo por su verdad,… Sal de ahí corriendo, no es como se cree él que es..

Caerás bien , caerás mal, tendras muchos conocidos o consideraras a pocas personas amiga, pero lo que si sabrás que tú siempre das tu verdad.

Y tú, ¿ofreces verdad?

¡¡No nos mojamos ni un pelo!!

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«La vida es como caminar en la lluvia: uno se esconde, se refugia, o se moja…»

Ni cuando está lloviendo nos queremos mojar ni un pelo.

La tormenta me ha pillado mientras iba a la compra. Y estoy más mojado que si me hubiera tirado a una piscina de cabeza.

Pero me da exactamente igual.

Ha sido el camino hacia casa, cuando disfrutaba de la lluvia , veía como la gente se resguardaba bajo los portales de las casa, se agarraba a su compañero para no mojarse dentro del paraguas. Y yo mientras feliz iba caminando por la calle camino de casa disfrutando de la lluvia.

Y ha sido este momento el que me ha inspirado este artículo. Veo mucha similitud cuando llueve con la vida.

Aunque decimos que la lluvia es buena para los campos, que limpia las ciudades y demás. ¿Qué hacemos cuando llueve? ¡Resguardarnos de ella!.

¿Qué ocurre con la vida? Que llenamos las librerías de libros hablando que la vida es la hostia, de cómo vivir una vida sin miedo, de una vida llena de felicidad. Pero a la hora de la verdad, acabamos diciendo que ya haremos en vez de hacer en ese momento. O lo peor de todo, preferimos ocultar nuestras emociones que mostrarlas, no vayan a pensar que somos raros o que estamos locos.

Si llegamos a casa mojados después de la lluvia, nos cabreamos, lamentamos haber metido el pie en el charco ése que nos ha puesto perdidos.

¿Qué hacemos con la vida?

Ocultamos cualquier resquicio de emoción. Nos «secamos » lo más rapido posible. No nos vayamos a dar cuenta que esa emoción nos está mostrando algo que no queríamos ver o aunque lo sabíamos , no queremos hacerle frente.

Y que conste, que no estoy haciendo una oda a la gripe ni a ningún constipado dejándote la ropa puesta al llegar a casa.

Sino lo que estoy diciendo, que repelemos todo tipo de experiencias que la vida nos da. Y aún así buscamos, el sentido de la vida, el propósito de la misma y más cosas.

A día de hoy no nos queremos mojar un pelo.

No nos mojamos un pelo en nada.

No damos nuestras opiniones en las redes sociales no vayan a pensar que somos de un partido u otro.

No damos la opinión a un amigo ( si nos la ha pedido ) sobre un problema, no vaya a ser que nos culpe a nosotros de las consecuencias.

No damos nuestra opinión en reuniones de empresa o con amigos, no vaya a ser que se nos comamos un marrón que no nos apetece.

No nos mojamos por nada en estos momentos… Pero eso si, queremos vivir, ayudar a los demás y dejar un mundo mejor.

Cuando nos nos mojamos, no estamos siendo nosotros mismos. Estamos mostrando la mascara que toca en función del lugar donde nos encontramos pero lo peor de todo, es que no sabemos que hay dentro de la mascara.

Y como buenas cacatúas repetimos una y otra vez, frases para pasar el rato en esa situación que no nos pongan en riesgo.

No nos mojamos, pero queremos vivir. Algo malo saldrá de ahí , porque es totalmente incoherente.

Si no te mojas, ¿Puedo creer que eres una persona de verdad?

Si no te mojas, ¿Puedo creer que eres una persona transparente?

Si no te mojas, ¿Puedo creer que realmente quieres vivir y no pasar por la vida sin pena ni gloria?

Si no te mojas, ¿Puedo creer que eres una persona que defiende sus ideas?

Si no te mojas, ¿Puedo confiar en ti?

Me encanta ver como los mejores videos en Internet son de niños que descubren por primera vez la lluvia, que pisan el cesped de un parque.. Millones de visitas pero nosotros mientras tanto, cuando llueve lo primero que hacemos es refugiarnos y pensar que tenemos la ropa tendida.

Para vivir hay que empezar por mojarse. Si no haces eso, no es vivir, es pasar desapercibido.

A día de hoy hablamos mucho de la importancia de la creatividad. Que si es la habilidad que necesitan las empresas y tal. ¡¡Genial!!.

Pero para la creatividad hay que mojarse. Y hasta los huesos.

Mojarse por tu visión, mojarse por y para confundirte, mojarte por lo que crees a pesar de lo que digan los demás, mojarse por la visión que has tenido, mojarse hasta los huesos por el futuro que quieres crear…

Eso es la creatividad… Y en un mundo en el que nos da miedo mojarnos por nuestras opiniones. ¿Vamos a ser creativos de la noche a la mañana?

¡Ojala me confunda, pero lo veo muy complicado si realmente queremos pasar por la vida secos!.

¿Y tú te mojas o prefieres pasar la vida seco?

¿Es posible vivir sin miedo? ¡NO!

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«El miedo no siempre es malo, a veces funciona como advertencia»

El ser humano siempre tendrá presente al miedo en su vida.

Y así podría acabar ya el artículo, porque es la verdad.

No soy un experto en el cerebro. No soy un cirujano que ha tenido delante al miedo a través del cerebro de un paciente.

Lo que si sé es que el miedo siempre va a estar presente en nuestras vidas.

Pero todavía no queremos darnos cuenta de ello.

Nos enganchamos a cursos gratis que nos anuncian que nos quitaran el miedo para el resto de nuestras vidas. Seguimos con los ojos cerrados a «escritores gurús» que nos dicen que una vida sin miedo es posible a través de sus libros. Y yo te aseguro que hasta ellos tendrán miedo cuando lancen sus libros a ver que opinan los lectores del mismo. ¿Qué incoherencia, verdad?. O nos gastamos el dinero que tenemos y más para que nos den la solución rápida e indolora que nos lleve a una vida de éxito y felicidad sin tener al miedo por compañero.

SIEMPRE QUE HAGAS ALGO NUEVO, QUE SUPONGA UN RIESGO DENTRO DE TU VIDA RUTINARIA Y SOSA, SIEMPRE TENDRÁS MIEDO.

Cuando le decimos lo que sentimos a esa persona que nos gusta…tendremos miedo.

Cuando vamos a una entrevista de trabajo….tendremos miedo.

Cuando nos ofrecen la oportunidad que siempre hemos estado buscando…tendremos miedo.

Cuando despedimos a nuestros familiares…siempre tendremos miedo.

POR MUCHAS DECISIONES QUE HAYAMOS TOMADO EN LA VIDA, CON UNA NUEVA DECISIÓN, SIEMPRE TENDREMOS MIEDO.

Tendremos miedo aunque hayamos hecho el método infalible del maestro gurú del «anti miedo», aunque nos hayamos leído 3 libros o hayamos meditado por el método del gurú del Himalaya.

SIEMPRE TENDREMOS MIEDO.

¿O es que no tenemos miedo a que algún ser querido contraiga el coronavirus? ¿Ese miedo lo va a quitar de raíz un método o un libro?

¡NO!.

Siempre habrá miedo ante lo inesperado, ante lo que no podemos dominar, ante lo que rompe nuestra rutina… SIEMPRE, QUERAMOS o NO.

Pero la industria de la felicidad, en la que siempre hay que estar contento, la que siempre hay que estar visualizando porqué es el único método para alcanzar las cosas, la que nos dice que una vida sin miedo es posible, nos está haciendo mucho daño.

Antes que los happy flower se me echen encima, yo no estoy haciendo apologia del miedo. Al revés, lo que estoy diciendo, es que el miedo es una parte de nuestra vida que SIEMPRE va a estar ahí.

¿Quieres que nunca se encuentre en tu vida el miedo?

¡¡NO HAGAS NADA POR TU CUENTA!!.

Sigue la corriente que te dicen los demás que es lo mejor para ti y tu futuro.

Sigue lo que dicen tus amigos que es mejor para ti y no lo que sientes que quieres hacer.

Sigue las recomendaciones de tu familia que quiere lo mejor para ti y dicen que tus «sueños» son una puta locura.

Sigue a los gurús que te dicen que te llevarán al éxito tras su curso y sobre todo que te quitarán el miedo de encima.

Sigue tus rutinas y jamás te encontrarás con el miedo.

Ante todo esto, ¿Qué podemos hacer?

ENTRENARNOS.

Igual que te entrenas para una carrera de obstáculos, para una presentación delante de unos posibles clientes o delante del espejos a cómo decirle a esa chica que te tiene loco…. también nos podemos entrenar si sabemos que nos podemos enfrentar a situaciones a las que no estamos acostumbrados o nos dan mucho miedo.

Pero te aseguro una cosa, aún que te entrenes para esa nueva situación, todavía el miedo estará presente en tu vida aunque te hayas preparado.

Aunque sepas que tu relación de pareja sabías que iba a terminar, cuando termina tienes miedo.

Aunque sabías que tu familia se iba a «marchar», cuando se marcha, siempre hay miedo a la incertidumbre.

Pero aún habiéndote «mentalizado», cuando la incertidumbre hace acto de presencia, el miedo siempre estará ahí. Sin embargo, sabrás afrontarlo mejor, no permitiendo que te bloque e incluso convirtiéndolo en un aliado tuyo, en algunas situaciones.

El miedo puede ser un aliado o un enemigo, todo depende de la gestión que hagas del mismo .

Pero eso si, EL MIEDO SIEMPRE ESTARÁ EN TU VIDA.

Toda persona que te diga que te puede quitar el miedo de tu vida, lo que quiere es tu dinero y yo saldría corriendo en lado contrario a dónde se encuentra ella.

Solo cuando hagas lo mismo de siempre, es cuando no tendrás miedo en tu vida…¿Mientras tanto? Siempre.

¡¡Todos somos yonkis de algo!!

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«La adicción comienza con la esperanza de que algo «allá afuera» pueda llenar instantáneamente el vacío interior» decía Jean Kilbourne.

Somos una sociedad hipocrita.

Nos tiramos los pelos, aplaudimos y nos lamentamos, compadecemos cuando alguien expresa en medios de comunicación que tiene una adicción a algo.

La miramos con «ojos de cordero degollado» y deseamos que su recuperación sea pronto.

Pero mientras tanto, si le preguntas a alguien: ¿A qué es adicto?. Seguro que la respuesta suele empezar con algo parecido así:

«¿Yo? A nada…»

Una reflexión que me ha hecho pensar, que TODOS somos adictos a algo en la vida.

Y no estoy hablando a no esperar a que la cuenta atrás de la plataforma digital termine cuando estamos enganchados al último capitulo de tu serie favorita. De eso no estoy hablando.

A todos nos ha pasado eso alguna vez. Pero yo estoy hablando de eso de lo que crees que no estás enganchando, lo que los demás te lo dirían y responderías: «¿YO? Imposible.» O aquella cosa que lo sabes y te da miedo reconocer en público.

Os pongo varios ejemplos:

.- Persona que solo quiere que aumente sus seguidores en redes sociales. Recomendando que todas acciones que se realicen sean a través de dicha red, como así lo exige.

.- Persona que solo acepta entrevistas si a cambio ve un retorno. Si no las rechaza gustosamente.

.- Persona que cuando rechazan la propuesta a sus ideas, ya se han olvidado para siempre de la otra persona.

.- Personas que están enganchados a tener pareja. Olvidándose completamente de personas que han estado en su vida durante años, solo por su felicidad «eventual».

.- Personas que tienen pareja por «aparentar» pero están enganchados a la infidelidad a pesar de tener pareja «feliz».

Yo siempre lo he dicho y lo reconozco, fui un yonqui haciendo lo que me decían los demás, para «sentirme parte del grupo».

¿Y tú?

Porqué todo los somos en algo.

Adictos a que nos aplaudan por lo que hagamos , a la repercusión por el método que sea en redes sociales, a estar rodeado de gente a pesar que nos sintamos solos, como decía en un post anterior, al morbo que nos pillen manteniendo otra relación extra-conyugal, adictos a tener pareja por miedo a la soledad… O la peor de las adicciones para mí, no hacer lo que quieres hacer, no vayan a pensar algo los demás..

Todos somos adictos a algo. Otra cosa totalmente diferente es que queramos reconocerlo.

Y sobre todo porque estamos en una sociedad, en el que parece que reconocer algo, es darle poder a los demás sobre nosotros mismos. Cuando en realidad es al contrario. Nos estamos dando poder a nosotros mismos.

¿Por qué somos adictos a este tipo de situaciones?

Porque tenemos miedo a reconocernos delante de un espejo.

A reconocer que no somos felices con esa pareja, pero por las apariencias, hay que seguir manteniendo la «mentira».

A reconocer que seguramente seríamos más felices haciendo otra cosa, que no estirando el «chicle» de la profesión de moda que tenemos

A reconocer que no somos la persona que aparentamos ser delante de los demás y lo único que hacemos es quererlos tener «controlados» para que no se den cuenta que no somos quienes aparentamos ser.

A reconocer que somos unas personas envidiosas y lo que realmente hacemos, es mentir a los demás para que no se vayan con otras personas de la «competencia».

Hay un mundo «sórdido» de adicciones, que lo único que nos provoca es daño. En algunos casos daño físico, pero en otros , provoca una disonancia entre quienes aparentamos ser y quienes somos de verdad.

Te puedo decir muchas cosas, te puedo dar tips, pero realmente si tú no quieres cambiar la vida, que sabes que estas llevando y que te hace llorar por las noches cuando nadie te ve, ¿Qué puedo decirte yo?

¡¡NADA!!.

Pero si quieres una recomendación,

¡¡A LARGO PLAZO TE HARÁ MÁS DAÑO LO QUE A CORTO PLAZO TE ESTÁ DANDO «BENEFICIOS!!.

¿Y tú de qué eres yonqui?

Un nuevo virus: ¡¡LA NOSTALGIA!!

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«La nostalgia es un baúl que está lleno de recuerdos» decía Danne Vega

Han pasado 365 días desde que nos dijeron por televisión que nos teníamos que confiar en casa.

Y cada día creo más que un nuevo virus está afectando a la sociedad, LA NOSTALGIA.

Acabo de ver como un «gurú» de la felicidad, ponía en sus redes sociales un mensaje en el que pedía a sus seguidores, ¿Qué echas de menos de antes de la pandemia?.

Una persona que promulga en el vivir en el presente, el aceptar la situación que estemos viviendo, nos estaba diciendo que recordáramos cuando creíamos que éramos más felices y lo trajéramos al presente.

¿NO ES ESO UNA APOLOGIA DE LA NOSTALGIA?

Pero los medios de comunicación hacen lo mismo una y otra vez.

Recordándonos cómo era la vida antes del confinamiento, cómo era cuando nos íbamos de vacaciones o podíamos salir de nuestras ciudades.

Una cosa es la historia, recordar el pasado, pero otra cosa totalmente es no aprender de él.

Porque parece que no hemos aprendido, pero no solamente en esta situación, sino en todas.

Pensamos que éramos más felices cuando teníamos pareja y habíamos conseguido lo que los demás consideran como felicidad. Pensamos que éramos más felices, cuando nuestro puesto de trabajo nos daba un status ante los demás. Pensamos que éramos más felices cuando subíamos fotos en redes sociales cuando íbamos a eventos o estábamos de fiesta, para que vieran los demás que bien nos iba la vida y con quien nos juntábamos.

Se habla mucho de vivir en el presente, pero somos seres que añoramos con nostalgia momentos en los que pensamos que éramos realmente felices, cuando creíamos que las cosas nos iban realmente bien.

EL presente nos importa una mierda cuando sentimos y nos lamentamos que hemos perdido momentos en los que estábamos siendo realmente felices, en los que no había problemas.

Y mientras nos quejamos, lamentamos y preguntamos: ¿Por qué leches me pasa esto a mí y no le pasa al vecino del 2?, la vida se nos está yendo de las manos.

Y odiamos el presente, porque no somos lo que éramos antes, principalmente para los demás. Hablarán de nosotros, dirán que hemos perdido todo ese «encanto» que teníamos, que ya no somos tan «guay». Y eso nos da miedo. Que los demás nos vean menos de lo que éramos.

¡¡Nos importa más lo que digan los demás que lo que realmente nos pasa y cómo debemos afrontarlo!!.

Y cada vez más, veo a la gente hablando desde la nostalgia. Y la nostalgia lo único que te hace es ponerte una venda en los ojos, no queriendo ver lo único que tienes delante de ti, EL PRESENTE, EL AHORA o cómo quieras llamarlo.

Pero no solamente tenemos nostalgia a momentos en los que creíamos que éramos felices o que teníamos la vida resulta. Nostalgia con volver a momentos en los que perdimos la oportunidad con el trabajo de nuestros sueños, de dar un paso adelante hacia nuestras metas, de decir lo que sentíamos de verdad a esa persona… Y por miedo, por lo que fuera, no lo hicimos.

Esa nostalgia nos hace repetir una y otra vez lo que hubiéramos hecho, cómo se lo hubiéramos dicho…Pero sobre todo, nos hace flagelarnos en el dolor de un momento perdido para alcanzar nuestra felicidad.

Y te lo vuelvo a repetir, mientras tanto sigues con una venda en los ojos, no queriendo ver lo que tienes en el presente.

La nostalgia solo hace más que joderte la vida.

Esa oportunidad pasó, quizá esa persona ya no volverá y ese puesto que añoraba, ya desapareció con tu marcha.

¿Qué muestra la nostalgia?

QUe nos queremos aceptar el presente. No queremos aceptar las normas que están en ese momento, que no nos podemos abrazar, que no podemos salir de nuestra ciudad, pero sobre…QUE LOS TIEMPOS CAMBIAN Y LA VIDA AVANZA.

En vez de agradecer todo lo que has pasado, lo que has aprendido de la experiencia, de lo que te has dado cuenta de lo que eres capaz, de aceptarte, de tener una relación con tus emociones…NOS QUEJAMOS QUE TIEMPOS PASADOS YA NO VOLVERÁN.

No importa el presente, queremos que vuelva el pasado.

Se llame pandemia, crisis profesional o lo que se llame, el ser humano que se adapte más rapido a la situación presente, es el que siempre sale ganando. Pero no, estamos haciendo una oda constante a la nostalgia, a tiempos pasados y recordándolos con imágenes, para que no se nos olvide que felices éramos.

Con la nostalgia también se habla de otra palabra contrapuesta, la resiliencia.

Queremos salir adelante pero añoramos el pasado. Queremos ser creativos, pero queremos que vuelva la rutina de antes en la que no pensaba nada. Queremos ser felices y abrazarnos con los demás, pero no aguantamos las recomendaciones que nos dan para no contagiarnos.

¿En qué quedamos?

Qué solamente hay una solución:

VIVIR EN EL PRESENTE, SABIENDO QUE EL PASADO ES EL MEJOR MAESTRO QUE PODEMOS TENER EN EL UNICO MOMENTO QUE EXISTE, EL AHORA.

¿La nostalgia te invade o vives en el ahora?

¡¡En la mierda y con remordimientos!!

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«En este mundo las apariencias engañan, las palabras también, pero la esencia de una persona no miente…¡¡Se siente en el alma!!».

El día de las frutas y verduras, el día de la acción contra el calentamiento terrestre, el día de la tarta de chocolate, el día del técnico electrónico, el día del croissant….

¿Y para cuando el día de ESTOY EN LA MIERDA Y CON REMORDIMIENTOS?

No siento si te han ofendido las palabras que he usado. Es la realidad.

Vivimos en una sociedad, en la que hay que comprar libros que nos inspiren a «amarnos» como la solución a nuestros problemas, otros en los que nos enseñan las 10 obstáculos para ser felices si o si o tazas para empezar bien el día que al leerlas, ni el propio Hulk podrá con nosotros, por no hablar de formaciones que nos dicen que en menos de 2 días vamos a ganar 3.000 euros aun sin saber cómo…

Mientras en las noticias, te hablan de las enfermedades mentales que se están detectando con la pandemia, del aumento de suicidios que está sucediendo ( si señores, la gente se suicida ) o en el portal, año tras año, uno de los artículos más leídos «Yo no soy inútil». Pero eso sí, que nadie sepa que he leído el artículo y que vean mi nombre si mando un comentario, no vaya a ser que me señalen.

¿Qué coño estamos haciendo mal en esta sociedad?

Dejemos atrás cosas que a día de hoy se ven en cualquier red social, que por un precio módico nos harán capaces de andar entre las nubes o tener una marca que en menos de 2 semanas, podremos competir hasta con Google.

Vivimos en un mundo en el que nos importa más el que nos puedan decir los demás cuando les expresemos nuestros sentimientos o emociones en un momento determinado, que realmente el cómo estamos nosotros o si lo que sentimos es verdad o no.

Somos así. Ponemos en redes sociales y en Whatsapp fotos que nos hicimos hace años con gente famosa y crean que a pesar de las circunstancias, a nosotros no nos afectan, que nos va todo genial. O hablamos de lo que haga falta, aunque no hayamos estudiado de ello, porque no sepan los demás, que de lo nuestro, no nos va nada bien. Pero eso si, luego nos quejamos de que no cobramos, de que lo estamos pasando mal, del Gobierno, del Ministro de turno…Pero antes que los demás sepan que lo estamos pasando mal, que nuestras emociones son peores que una montaña rusa o que lloramos al irnos a … LO QUE SEA Y MÁS.

Creo que toda crisis del signo que sea, nos deja a los seres humanos con las «vergüenzas» al aire. Queriéndolas tapar como sea, no vayan a ver que no somos como decíamos ser.

Me canso de una sociedad en la que oculta sus emociones; en la que decir que lo estás pasando mal, en vez de ayudar, es una oportunidad para joder al otro ante los demás. Pero eso si, exige a los demás ser auténticos, originales, que digan la verdad….Me canso del estereotipo de que tenemos que levantarnos nada más caernos, (tanto te compadezcas tanto), que los chicos no lloran que solo deben pelear o que nunca hay otra posibilidad de alcanzar nuestra meta si nos han dicho NO a la primera.

Pero nos lo tragamos todo. Nos tragamos las frases como verdad indiscutible que hay que decirse cosas bonitas si queremos que el amor venga a nosotros, que no podemos llorar, si queremos que nuestros sueños se cumplan, que debemos aparentar gente de éxito si queremos que nuestra marca sea considerada como innovadora y nos contraten.

ESTOY HASTA LOS HUEVOS DE UNA REALIDAD FICTICIA.

Todos lloramos, todos nos cagamos en nuestro vecino del 5, todos creemos que somos infelices porque no conseguimos llegar a las expectativas que nos habíamos propuesto o porque no entendemos muchas cosas que nos pasan. Y ahora que estamos confinados, que no nos relacionamos con nuestros seres queridos, aún más que más la tristeza, el miedo, el lamento está presente en nuestra vida, queramos o no.

PORQUE TODOS, DE UNA MANERA U OTRA, TENEMOS UN APARTADO EN NUESTRA VIDA, QUE NOS SENTIMOS TRISTES. TODOS. Que cuando nos focalizamos en él, nos sentimos en la más absoluta mierda. Y yo también soy el primero que lo reconozco.

Sabemos cuál es ése apartado, pero otra cosa es reconocerlo. Y ya ponernos manos a la obra, es otro cantar.

Porque ahora la moda es ser felices, aparentar éxito aunque la economía vaya de puto culo, o a tus familiares les vaya mejor que a ti, o al menos eso parezcan. Nos callamos lo que nos pasa, pensamos que ya se pasará, que es una tontería. Y mientras tanto, la «burbuja se hace» cada vez más grande, hasta que explota en un momento que a lo mejor no era el más indicado.

Llevo una semana preguntando a gente, como definirían su vida. Y la gran mayoría la han definido así:

«En la mierda y con remordimientos»

Pero eso si, no lo digas a los demás como me encuentro, era la siguiente frase que me decían.

No eran una muestra grande de la sociedad que pueda asumirse que vivimos un mundo así. Pero ¿Cuánta gente habrá que no lo diga como se siente pero se siente identificado con esta frase? Y lo peor de todo, es: «Que no se enteren los demás, que tengo que seguir aparentando algo, que en el fondo no soy».

Hablamos de que tenemos una oportunidad única para crear una sociedad mejor, más avanzada, que trabaje más en equipo, creativa, y si vemos qué tenemos, solo observamos una sociedad con miedo, con arrepentimientos y que aparenta ser feliz con un éxito impuesto y no querido.

Basta ya de métodos rápidos para querernos, creernos que vamos a brillar más que Steve Jobs o que ya somos un experto en inteligencia emocional o coaching con un curso exprés de 20 horas cuando luego en casa tratamos de culo a nuestros familiares o «mentimos» a la gente que ha creído en nosotros.

¿Te sientes en la mierda y estás arrepentido?

¡¡COJONUDO, GRITALO, LLORA, GRITA, COMETE UNA PALMERA DE CHOCOLATE…!! Lo que te apetezca, pero asúmelo de una puñetera vez. Pero asúmelo, sabiendo de verdad porqué te sientes cómo te sientes.

Y eso no hace falta ir a ningún gurú exprés para que te lo diga, tú mismo lo sabes pero lo puedes sacar yendo al meollo de la cuestión.

¿Por qué me siento así? Por… Ahora que se que me siento así.. ¿Por qué me siento así…?..Y así hasta el verdadero meollo de la cuestión de tu rabia, frustración, miedo o arrepentimiento.

¿Ya sabes por qué te encuentras así? Genial… Y ahora puedes pedir ayuda si es un tema importante, pedir perdón a esa persona, en definitiva solucionarlo.

Mientras te quejes del gobierno o de Amazon, como culpables de tu infelicidad, no harás nada, no habrá cambios. Y mucho menos podremos avanzar como sociedad.

Pero si crees que es mejor «mantener en silencio» tus emociones, como decía el anuncio del Hemoal…allá tú.

Puedes estar hasta los huevos de todo y todos, arrepentido por algo que no hiciste o hiciste… es algo totalmente licito. Pero lo que es imperdonable, que no le pongas remedio a esa situación. Eso no es ser feliz, una persona de éxito…. eso es ser un frustrado patológico

¿Qué alternativas hay a la rebeldía?

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«La rebeldía es el único refugio digno de la inteligencia frente a la imbecilidad» dice Arturo Pérez Reverte.

No queremos rebeldes en nuestra familia.

No queremos rebeldes en nuestra empresa.

No queremos rebeldes en nuestra sociedad.

No queremos gente transgresora.

Pero queremos ser felices. Demostrar el talento que creemos que nos hace únicos respecto a los demás. Queremos que se nos distinga por ser diferentes a los demás. Queremos que nuestros productos sean considerados algo único a lo que siempre se había visto.

Pero no queremos rebeldes en nuestra vida.

¿Entonces qué queremos?

Según la R.A.E. rebelde es «aquella persona que se subleva, que se rebela.

¿Por qué lo hace?

Principalmente por dos razones:

  • Ha descubierto la curiosidad en su vida
  • Y ha conocido la verdad que tenía escondida hasta la fecha.

Una personas que se reinventa, haciendo algo a lo que no estaban los demás acostumbrados y que ni él mismo se imaginaba que podía hacer, empezó todo gracias a la curiosidad.

Ya no solo nuestro cerebro sino también «las recomendaciones» de los demás por nuestro bien, desde pequeños, nos ha hecho que no seamos curiosos.

No volvíamos a preguntar nada más, porque nos decían que éramos unos preguntones y molestábamos. No nos salíamos de los límites establecidos no fuera a ser que nos pasase algo y tuviéramos una desgracia. No pedíamos hacer más cosas aunque nos aburriéramos en clase, no fueran a pensar que somos unos pelotas o «empollones».

Son algunas de la situaciones que sin darnos cuenta por un lado y por otro, con intención, han ido bloqueado nuestra curiosidad.

Pero llega el momento en el que:

  • Sigues las «normas» de los demás y no vas más allá de lo que te recomiendan que vayas.
  • O por iniciativa propia o descuido, te das cuenta que hay mucho más allá de lo que te dijeron .

Unos seguirán creyendo que no hay más de lo que ven o lo que le dicen los demás. Mientras otra persona empezará a cuestionarse todo, porque habrá visto que hay mucho más de lo que imaginaba.

La curiosidad en esta sociedad, está mal vista.

¿Por qué?

  • Te hace cuestionarte todo lo que has vivido hasta la fecha . Y principalmente empezar a dudar de todo, lo que yo llamaría pensamiento crítico, pero los demás lo llaman rebeldía.
  • Cuando cuestionas todo, te estás saliendo de la rutina. Y ya no es tan fácil poder volver a dominar esa mente según tus intereses.
  • Son personas que exploran. Y explotar cuando estamos dominados por la rutina, por lo establecido. No está muy bien visto.

Por lo tanto, toda aquella persona que sea curiosa, aunque produzca innovaciones, aunque descubra cosas que no teníamos ni idea, aunque avance en su vida o nos ayudase a avanzar en la nuestra con sus curiosidad, lo primero que le llamaremos es REBELDE.

Y todo por el miedo que tiene el ser humano a la nuevo.

Y la otra opción era porqué había descubierto la VERDAD.

Vivimos en un mundo en el que damos la etiqueta de verdad a todo aquello que vemos.

Vemos que lo que dicen los medios de comunicación, conferencias o mítines y le damos la etiqueta de «verdad», porque ha salido en televisión o no los dice tal persona. Pero no hace falta ir más allá, ¿Cuántas mentiras «piadosas! nos hemos comido a lo largo de la vida de personas que nos querían y lo hacían porqué no querían nuestro sufrimiento? Unas cuantas y TODOS sin excepción.

¿Y qué pasa cuando sabemos la verdad?

Que normalmente, todos solemos reaccionar cómo no lo habíamos hecho hasta la fecha.

¿Y por qué?

Porqué nos hemos sentido engañados, manipulados por esa persona. Y reaccionamos haciendole frente. Pidiendole explicaciones y hasta a veces, en un caso extremo, provocando revueltas en un país.

Y cuando eso pasa, vemos siempre que se dicen «los rebeldes.. los insurgentes…están provocando revueltas».

Olvidandonos de temas politicos, manipulaciones y demás, esas personas están luchando por una verdad. Tildalas de lo que quieras, pero están luchando por sus derechos ya que sienten que se les ha mentido en su cara.

Perfecto, no queremos rebeldes. Odiamos la palabra y nos produce miedo.

¿Qué hacemos entonces?

. IMPULSEMOS LA CURIOSIDAD DE LAS PERSONAS.

Algo que se ve como que eres un entrometido en temas que por tu edad no deberías saber. O miedo a que la otra persona sepa más que tú.

Cuando una persona es curiosa, baila con el miedo y sobre todo con la incertidumbre, algo muy adecuado en estos momentos.

Es una persona que se conoce mejor, ya que sabe qué es una caída, las dudas y gestiona mejor sus emociones.

Pero también es una persona emprendedora. Que va más allá de lo establecido, que abre caminos donde otros solo veían miedo

OFREZCAMOS LA VERDAD

En un mundo de postureo, de compra de seguidores en redes sociales y de mentiras por alcanzar el éxito antes que el vecino, la verdad está en desuso y las FakeNews, ya no sabes qué es verdad o qué es mentira.

Asi que por lo tanto, ten un poco de pensamiento crítico. Para ello hay que impulsar la capacidad de reflexión y de decisiones. Y como dice José Antonio Marina, «Cuando alguien te diga algo, pregúntale: ¿Y eso cómo lo sabes?». El pensamiento crítico es la gran vacuna contra la mentira.

Pero no solo hablamos de la información que recibimos de los demás.

Da a los demás lo que te gustaría te dieran a ti. Si das verdad, recibirás verdad y no vivirás esa rebeldía en los demás cuando se dieran cuenta que los has mentido.

Nos hemos criado, con que ver es creer y luego pasa lo que pasa. Pero de eso hablaremos proximamente.

A día de hoy, cambiaria el titulo de una pelicula famosa, llamándola «La mayoría de los rebeldes tienen una causa, luchar por su verdad desde la curiosidad«. ¿Querría James Dean protagonizarla?

¿Qué harías tu contra la rebeldía?