¿Por qué quieres ser normal si no lo eres?

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¿Por qué quieres ser normal?

¿Por qué quieres hacer lo mismo que los demás?

¿Por qué quieres subirte a modas que sabes que no te van a llegar a ningún lado?

¿Por qué haces cosas que sabes que no te hacen feliz?

¿Por qué las sigues haciendo y lo peor de todo, sabiendo que si hicieras otras, realmente si serías feliz?

Estoy harto de la palabra normal.

“Tenemos que volver a la normalidad, es que no pareces normal, ¿Hay algo normal en tu vida? .”.O si no se toma de manera despectiva cuando quieres hacer algo que se sale de lo normal: “¿Es que estás anormal por decir eso o que?”

Lo normal es la rutina, lo que esperan de nosotros, lo que la moda del momento estima que debemos hacer, lo que dicen los medios de comunicación que debemos hacer, lo que nuestros padres esperan de nosotros , lo que los amigos siempre dicen que debemos hacer un sábado por la noche…

LO NORMAL ES LO QUE DICEN LOS DEMÁS QUE DEBEMOS HACER.

Ya que lo hacen los demás… yo también… Ya que me lo recomienda esta persona…Yo también…Ya que le ha ido bien a este chico…A mi también… Si dicen que tiene salidas profesionales.. ¿Por qué voy a dudar de este medio de comunicación...” Son frases que repetimos una y otra vez, con el afán de querer creer que lo que dicen otras personas o nos recomiendan, será también bueno para nosotros. Y lo mejor de todo, seremos normales como ellos.

Y si a eso le añadimos que no paramos de hablar de la “vuelta a la normalidad”. Alguien por favor me encantaría que me respondiera a esta pregunta:

¿POR QUÉ NOS ENCANTAN LOS LIBROS QUE NOS ENSEÑAN A SER NOSOTROS MISMOS SI LUEGO NO TENEMOS EL VALOR DE DAR UN PASO ADELANTE?

Si además ves en la librería, que una vez que ha triunfado un libro, en menos de un mes, salen libros iguales como setas del mismo tema.

Más y más normalidad por todos los lados.

Pero eso si, queremos tener una marca personal que nos distinga de los demás, que nuestras ideas impacten cómo nosotros creemos que lo harían en la vida de los demás o que aunque sepamos que somos diferentes a los demás, el “resto” no nos haga el “vacío”.

Perdona, ¿Alguien me puede decir realmente QUÉ QUIERE EL SER HUMANO?

Lo único que provoca es que nos “comamos” cualquier cosa, para sentirnos voz y parte de los demás. Imaginando que solamente siendo aceptado por ellos, es cuando nos llegará la felicidad, el éxito y con el sueño de que seremos “aclamados” como alguien distinto.

¿Dónde está el sentido común?

Como diría la canción. “En el fondo del mar, matarilelire...”

Partamos que vivimos en una sociedad que quieres avances, quieres creatividad, quiere talento, pero lo primero que hace es “avergonzarse” de lo que consideran fracasos. Queremos éxitos, avances, creatividad, una vida llena de abundancia…pero los fracasos, lo que se salen de lo establecido, eso NOO.. Eso lo tapamos, lo ocultamos,… En definitiva nos avergonzamos de ello.

Y así ¿Queremos avanzar? Lo único que estamos siendo es hipócritas.

Las sumas de las anomalías es lo que hace avanzar el sistema, ¿Será que a lo mejor los demás no quieren que avancemos cuando apostamos por nuestras anomalías? ¿A lo mejor creemos que tienen razón con el miedo que nos imponen si damos un paso adelante? ¿Y si no tienen razón? ¿Cómo lo sabrás?

Pues hoy tengo que decirte una cosa. Una frase que oí recientemente al chef Andoni Luis Aduriz y que la verdad que he hecho mía, siempre con su consentimiento:

¡¡TODOS SOMOS UNA ANOMALÍA DEL SISTEMA!!.

Y es la verdad.

Todos somos diferentes. Y no hablo de nuestros talentos. Hablo de la forma en que vemos la vida, la forma en qué hacemos las cosas, en qué nos reimos , en cómo sentimos en cómo nos relacionamos con los demás….

TODOS HACEMOS LAS COSAS DE MANERA DIFERENTE…Y en un mundo en el que solo se pide normalidad e igualdad, te digo un secreto bajo por si nos pueden oír:

¡¡ERES UNA ANORMALIDAD DEL SISTEMA!!.

Un sistema que nos pide que seamos diferentes pero que no quiere que lo seamos, porqué sino será difícil “domarnos”, esta integrado por anormalidades que lo integran. Y lo que peor, que la gran mayoría de los integrantes, quiere exponer su “anormalidad” pero también integrarse en esa “normalidad”.

A ver si me he explicado hasta ahora:

TU ÚNICA MISIÓN ES ENCONTRAR PERSONAS, LUGARES, ÁMBITOS EN LOS QUE TU ANORMALIDAD, SEA CONSIDERADA COMO ALGO NORMAL.

Y ya ahí serás realmente encontraras tu paz. Si quieres llamarlo felicidad, genial… Pero eso de encontrar un sitio, donde sabes que lo que te hace diferente, es aceptado, comprendido y respetado por los demás, que también se sienten así por ti. ESO ES UN ORGASMO DE LOS BUENOS.

Vivir no se trata de ser normal. Normal en función de lo que digan los demás, de sus normas, deseos y expectativas.

Vivir se trata de desarrollar en todos sus ámbitos esa anormalidad que todos llevamos dentro. ¡¡TODOS!!.

Hemos venido a ser coherentes con nuestra anormalidad, no a seguir la normalidad que los demás dejamos que nos impongan por miedo y con resultados inmediatos.

Yo no quiero volver a la “nueva normalidad”, yo quiero seguir viviendo de mi “anormalidad”.

¡¡No entiendo que siendo igual de anormal que yo , quieras la normalidad!!. ¿Me lo explicas?

¡¡Todos somos yonkis de algo!!

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“La adicción comienza con la esperanza de que algo “allá afuera” pueda llenar instantáneamente el vacío interior” decía Jean Kilbourne.

Somos una sociedad hipocrita.

Nos tiramos los pelos, aplaudimos y nos lamentamos, compadecemos cuando alguien expresa en medios de comunicación que tiene una adicción a algo.

La miramos con “ojos de cordero degollado” y deseamos que su recuperación sea pronto.

Pero mientras tanto, si le preguntas a alguien: ¿A qué es adicto?. Seguro que la respuesta suele empezar con algo parecido así:

“¿Yo? A nada…”

Una reflexión que me ha hecho pensar, que TODOS somos adictos a algo en la vida.

Y no estoy hablando a no esperar a que la cuenta atrás de la plataforma digital termine cuando estamos enganchados al último capitulo de tu serie favorita. De eso no estoy hablando.

A todos nos ha pasado eso alguna vez. Pero yo estoy hablando de eso de lo que crees que no estás enganchando, lo que los demás te lo dirían y responderías: “¿YO? Imposible.” O aquella cosa que lo sabes y te da miedo reconocer en público.

Os pongo varios ejemplos:

.- Persona que solo quiere que aumente sus seguidores en redes sociales. Recomendando que todas acciones que se realicen sean a través de dicha red, como así lo exige.

.- Persona que solo acepta entrevistas si a cambio ve un retorno. Si no las rechaza gustosamente.

.- Persona que cuando rechazan la propuesta a sus ideas, ya se han olvidado para siempre de la otra persona.

.- Personas que están enganchados a tener pareja. Olvidándose completamente de personas que han estado en su vida durante años, solo por su felicidad “eventual”.

.- Personas que tienen pareja por “aparentar” pero están enganchados a la infidelidad a pesar de tener pareja “feliz”.

Yo siempre lo he dicho y lo reconozco, fui un yonqui haciendo lo que me decían los demás, para “sentirme parte del grupo”.

¿Y tú?

Porqué todo los somos en algo.

Adictos a que nos aplaudan por lo que hagamos , a la repercusión por el método que sea en redes sociales, a estar rodeado de gente a pesar que nos sintamos solos, como decía en un post anterior, al morbo que nos pillen manteniendo otra relación extra-conyugal, adictos a tener pareja por miedo a la soledad… O la peor de las adicciones para mí, no hacer lo que quieres hacer, no vayan a pensar algo los demás..

Todos somos adictos a algo. Otra cosa totalmente diferente es que queramos reconocerlo.

Y sobre todo porque estamos en una sociedad, en el que parece que reconocer algo, es darle poder a los demás sobre nosotros mismos. Cuando en realidad es al contrario. Nos estamos dando poder a nosotros mismos.

¿Por qué somos adictos a este tipo de situaciones?

Porque tenemos miedo a reconocernos delante de un espejo.

A reconocer que no somos felices con esa pareja, pero por las apariencias, hay que seguir manteniendo la “mentira”.

A reconocer que seguramente seríamos más felices haciendo otra cosa, que no estirando el “chicle” de la profesión de moda que tenemos

A reconocer que no somos la persona que aparentamos ser delante de los demás y lo único que hacemos es quererlos tener “controlados” para que no se den cuenta que no somos quienes aparentamos ser.

A reconocer que somos unas personas envidiosas y lo que realmente hacemos, es mentir a los demás para que no se vayan con otras personas de la “competencia”.

Hay un mundo “sórdido” de adicciones, que lo único que nos provoca es daño. En algunos casos daño físico, pero en otros , provoca una disonancia entre quienes aparentamos ser y quienes somos de verdad.

Te puedo decir muchas cosas, te puedo dar tips, pero realmente si tú no quieres cambiar la vida, que sabes que estas llevando y que te hace llorar por las noches cuando nadie te ve, ¿Qué puedo decirte yo?

¡¡NADA!!.

Pero si quieres una recomendación,

¡¡A LARGO PLAZO TE HARÁ MÁS DAÑO LO QUE A CORTO PLAZO TE ESTÁ DANDO “BENEFICIOS!!.

¿Y tú de qué eres yonqui?

¡¡Soy Idiota y tú también deberías serlo!!

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¡¡SOY IDIOTA!! ¡Y a mucha honra! ¡Y tú hijo también, felicítalo! 

Es una frase que le he dicho a mi vecino cuando veía que estaba regañando a su hijo porque había hecho algo malo. 
Sin darnos cuenta somos muy crueles. Estamos marcando la infancia y el futuro de esa persona a la que dices idiota. La estás despreciando y menoscabando su confianza para siempre.  
Al igual que muchos términos, idiota es algo despectivo, estás calificando a una persona como si tuviera una enfermedad sin remedio. Cuando en un mundo de incertidumbre, en el que creemos saber todo y no sabemos nada, ser idiota es uno de los piropos más grandes que te pueden decir.  
 
A ese niño pequeño, si no se empodera, ya le habrán quitado el poder de ser curiosos, de la creatividad que todos llevamos desde dentro.  
Pensará que hacer cosas nuevas, probar cosas diferentes, ser curioso es algo pernicioso para él, para su salud y para la consideración que desea tener de sus padres, mejor no hacer nada que no se salga de lo que no podemos ni debemos hacer.  
Con el paso de los años, te dirán los amigos o tus familiares: “No seas idiota y déjate de tonterías. Sigue con el puesto de trabajo que tienes, con la pareja que tienes. Que algo así no vas a encontrar con la locura qué nos estás contando...” 

 
No paramos de oír que seremos idiotas si nos salimos de lo establecido, si rompemos con rutinas que nos dan la seguridad, si probamos a ser felices por nosotros mismos y sin importar el qué dirán. 

Y yo me pregunto: ¿Quién es idiota: quién siempre hace lo mismo esperando que llegue la felicidad o quién lo intenta saliéndose de lo establecido y apostando por si mismo? 

Como bien dice las camisetas de Andoni Luis Aduriz y su filosofía de vida, así como decía recientemente Simon Sinek en uno de sus videos:  

¡¡NO SE! 

Aunque no hubiera venido la pandemia y hubiera puesto pasta arriba todo, tenemos que ser genuinos idiotas.  

A pesar tener un Master o varios, tener mucha información en la palma de la mano, de tener un título en la puerta del despacho que dice que eres CCO o CEO, de libros a su disposición para investigar sobre un tema en cuestión, nos sigue dando vergüenza preguntar. Pero lo peor de todo es que nos creemos los títulos que tenemos, creyendo que ya sabemos todo lo que tenemos que saber para el resto de nuestros días.  

La pandemia nos ha enseñado que no sabemos nada de nada. 

Que por mucho que seamos líderes, no sabemos qué les ocurre a nuestros empleados de verdad. Que por mucho que tengamos master, no sabemos tratar a la gente ni dominar nuestras emociones. Que por mucho que vivamos con nuestra familia no sabemos cómo piensan, que sienten o qué quieren en la vida. Que por mucho creamos que nuestras habilidades nos hayan ayudado en nuestro mundo profesional, siempre tenemos que saber más, aprender más, porque el mundo cambia y si no cambiamos con él, nos engullirá la mediocridad.  

La pandemia nos ha enseñado algo que tendríamos que tener tatuado desde pequeños, QUE REALMENTE NUNCA SABEMOS NADA.  

Creemos que sabemos todo de nuestros trabajadores, sobre lo que hemos estudiado, del mercado laboral donde estamos actualmente, de nuestra pareja. Y de un día para otro, nos damos cuenta, que no sabemos nada de nada. Lamentándonos, preguntándonos qué ha pasado, si creíamos que todo iba bien. 

Lo que ha ocurrido que, si tu pareja se ha ido con otro, si una tecnología ha engullido tu proyecto empresarial o tu vecino ha conseguido una repercusión mucho mayor que la tuya... ha sido porque la mentalidad “DE YA SE TODO” ha venido a la de “APRENDIZ”. 

Nunca te dejará de sorprender la persona que tienes a tu lado, nunca dejaras de saber todo sobre esa asignatura que tanto te apasiona, nunca sabremos todo de todo el mundo y de todo.  

Cuando te consideras un idiota a pesar de tus títulos, no te importan que te digan: 

¿Es qué no lo ves? Pareces idiota” 

Eso de pareceré, es tu percepción, querida personas que tienes miedo a ir más allá de tus miedos. Pareceré tonto o querré parecerlo según tu opinión, yo solamente quiero aprender, investigar, ir más allá de lo que las apariencias dicen, pero yo realmente quiero: 

. - Saber por qué ha ocurrido ese hecho 

. - Quiero ver la verdad, no lo que dicen los demás. 

. - Quiero tener mi propio pensamiento, no seguir lo que dicen los gurús creyendo que es la única verdad. 

. - Quiero saber lo que realmente te pasa. Para eso estamos juntos, para decirnos la verdad sin tapujos y no tener que averiguarla mientras me dices que no te pasa nada con el morro torcido. 

. -  Quiero ir más allá de lo establecido y mi curiosidad. Porque no quiero creer que no hay más allá de lo que dicen los demás. Porque además si queremos avanzar, siempre que romper el imposible o el qué dirán. 

¿Qué los demás piensan que eres idiota? ¿Qué no entienden por qué preguntas esas cosas, si para ellos es algo fácil, sencillo o muy entendible? ¡¡GENIAL!! Tú eres tú y ellos son ellos.  

Nunca te quedes con una pregunta sin hacer, sin observar donde los demás les da miedo mirar, sin repetir una y otra vez lo que los demás dan por qué quieres saber cómo lo hacen y si hay una manera de hacerlo mejor,  

De pequeños nos coartan nuestra curiosidad, porque no quieren les demos el coñazo con preguntas que no les apetece responder. Y de mayores nos dicen que somos idiotas, si no seguimos modas, tendencias y rutinas que nos llevarán de forma rápida y barata al éxito.  

Desde que aposte por mi, desde que dije que lo primero era mi felicidad y seguir descubriendo nuevos caminos en los que me había adentrado por primera vez, me considero un IDIOTA. 

Una persona que no sabe nada a pesar de haber leído mucho. Una persona que respeta las opiniones de los demás  porque ven las cosas diferentes a mi. Una persona que quiere aprender aunque sea de su mayor enemigo porque te hace ver lo que querrá ver ni hacer nunca o quizá te enseñe algo que no sabía y que por tus perjuicios tenías miedos a escuchar. Me considero una persona IDIOTA y a mucha honra. Una persona que no sabe de nada a pesar de las experiencias que haya podido vivir o ver, porque siempre todo te enseña algo, digan lo que digan los demás, piensen lo que piensen los demás.

¿Quién es Idiota, quien sigue a los demás pensando que conseguirá ser tildado de especial o aquella persona que sigue sus instintos de curiosidad, investigación? 

Tú decides. 

Despreciando tus ideas, te desprecias a ti.

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De todos los males, el peor es el autodesprecio” dice Berthold Auerbach

Hoy día 20 de marzo es el Día Internacional de la Felicidad.

Un día en el que ha habido conferencias, eventos on line, publicidad de las editoriales hablando de sus libros que hablan de la felicidad y hasta tartas en Instagram que ponían que había que comerse a la felicidad.

Todo es respetable, todo es comprensible.

Pero yo hoy voy a dar una pequeña píldora que quizá podría empezar a solucionar el tema de este mundo, que es la búsqueda de la felicidad.

¿QUÉ OCURRIRÍA SI NO DESPRECIARAMOS MÁS NUESTRAS IDEAS?

Buscamos la felicidad en recomendaciones de los demás. En estudios de los demás. En lo que dice el gurú de turno… Pensando que ellos tienen más experiencia, saben más que nosotros sobre la felicidad, sobre lo que es mejor para nosotros… Y mientras tanto nuestras ideas, las dejamos a un lado.

Esas ideas de las que repudias, son una señal de lo que podría ser tu felicidad.

Esas ideas te están mostrando el camino a encontrar para qué has venido aquí, QUE ES PARA SER TÚ MISMO

Esas ideas te están diciendo, que ya pueden ser para un tema en el plano personal o profesional, en cómo declararte a esa chica que te encanta o cómo encontrar el trabajo con el que siempre has soñado, quién eres, qué quieres, cómo sientes, cómo ves el mundo, qué quieres para tu mundo…

…EN DEFINITIVA TE ESTÁN MOSTRANDO MUCHAS COSAS, PERO LA MÁS IMPORTANTE, TE ESTÁN PONIENDO DELANTE DE TI MISMO. Y CON ELLO TU FELICIDAD.

No son ideas locas que se pasaran si te vas de borrachera con tus amigos.

No son una tonterias que se te pasará si te focalizas en otras cosas como aguantar el trabajo que odias desde hace tiempo.

Y si son ideas que van en contra lo que dice el gurú de turno de Youtube, aún mejor. Porqué él te está diciendo su visión de la felicidad, cómo él lo consiguió, pero como no queremos sufrir, no queremos recorrer caminos inhóspitos para nosotros, lo seguimos. Cuando la felicidad de cada uno, es diferente para el que está al lado tuyo o enfrente tuyo.

Buscamos la felicidad en libros, en conferencias, en cursos exprés que nos prometen en contra al niño que llevamos dentro de nosotros y con ello a la felicidad anhelada. Y tú mientras tanto crees más en eso que en tus propias ideas e intuiciones.

No te estoy diciendo que te llevarán al éxito, a la felicidad continua, a ser reconocido como un gran gurú con la primera idea que tengas,…porqué por el camino podrás darte cuenta que esa idea no se puede hacer todavía, que hay que buscar otros caminos, que llevará tiempo o lo que sea,….

Pero lo que si te aseguro, que si das una oportunidad a tus ideas, te estarás dando una oportunidad a ti y con ello, A TU FELICIDAD.

No desprecies ninguna idea tuya, te estarás despreciando a ti. Y eso es el mayor crimen que puedes cometer, y no hace falta sangre.

Puri Paniagua: “Tú creas tus oportunidades.”

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con..” es un placer presentar a Puri Paniagua.

En un momento dónde el mercado laboral está cambiando, dónde nos dicen que la creatividad va a ser importante para salir de esta crisis, en el que ha llegado el teletrabajo para quedarse, donde el liderazgo paternalista ya no dará resultados y dónde no sabes que opciones tienes en el mercado profesional actual con toda la experiencia que tienes, si tu perfil es atractivo o no, o si deberías formarte más y en qué temas…¿Qué mejor que tener una conversación con una de los cazatalentos más importantes de nuestro país?

Recién sacado del horno, su libro “Muestra tu talento. Las claves para conseguir el trabajo que deseas, desveladas por un HeadHunter”. A través de su método, nos enseña a descubrir cuáles son nuestros puntos fuertes y qué tipo de trabajo deseas conseguir. Y partiendo de este primer paso, nos enseña a cómo hacer un CV, cómo presentarlo o cómo actuar ante una entrevista… Algo más que necesario en estos momentos.

Podéis conocer más el trabajo de Puri, a través de su Web, Facebook, Twitter y Linkedin.

.- Si estuvieras en la búsqueda de trabajo, ¿Cómo se definiría Puri Paniagua?

Me definiría como consultora, con experiencia y habilidad en entender las necesidades de las compañías, y proponer soluciones eficientes. Con pasión por las personas, oriento mi trayectoria en encontrar el mejor talento.

.- Sinceridad, ¿es posible conseguir el trabajo que deseas con la que está cayendo? O ¿Hay que crearlo?

Es más difícil, pero no es imposible. Depende de tu “empleabilidad”, y tu capacidad para encontrar y mostrar tu valor diferencial, y contar una historia de logros que tengan relevancia para tu “comprador”.

Hay coyunturas que complican la búsqueda: la edad, la falta de contactos personales, una trayectoria larga en compañías con imagen de obsoletas en el mercado… El esfuerzo hay que ponerlo en entender la realidad, ver qué se demanda, y ser creativo en definir las oportunidades.

.- ¿Hacia dónde va el mercado laboral de nuestro país?

El mercado se dirige a la especialización, los generalistas tienen menor demanda. Conocimiento, capacidad de aprendizaje y agilidad y flexibilidad para seguir aprendiendo cada día. Uno no puede dormirse en los laureles, no puedes dejar de evolucionar. Si te aclimatas, te “aclimueres”.

.- ¿La pandemia nos ha hecho recapacitar y darnos cuenta en algunos casos de que estábamos haciendo un trabajo que no nos aportaba nada?

Quizás nos ha hecho ser más eficientes en algunas tareas; las reuniones son más concisas, se centran más en cubrir los objetivos, pero no ha mejorado en las ineficiencias habituales. Además, nos ha hecho perder el contacto personal, que es fundamental para la innovación y creatividad. La soledad no es beneficiosa.

.- ¿Cuál es el principio del comienzo para una transición de carrera?

El autoconocimiento. No puedes empezar a pensar en un próximo trabajo, si no tienes claridad sobre qué profesional eres tu. Qué nivel de experiencias tienes, cuáles son tus cualidades innatas, tus fortalezas y tus debilidades.

.- Como la felicidad, el éxito, el liderazgo, talento es una palabra de la que todo el mundo habla, pero pocos conocen su real significado, ¿Nos puedes ayudar a conocerlo? ¿Cómo descubrimos cuál es el nuestro?

La palabra talento procede del griego “tálanton”, que definía el platillo de la balanza con la que pesaban los minerales y metales preciosos. Tiene que ver con el “don” que tiene cada uno. El entender nuestro talento combina una reflexión interna y externa. Nosotros tenemos que analizar los “logros” que vamos consiguiendo, porque ellos nos cuentan qué hacemos muy bien.

Los demás, -valoraciones 360, encuestas, referencias- nos dan información de cómo nos ven, destacan lo que ven en nosotros distinto, fortalezas o carencias.

Asimismo, hay variedad de herramientas de mercado (test) que ayudan a identificar tus valores, tu personalidad, que son parte de tu don, tu talento.

.- Sin esperanza, ¿Cómo se gestiona la búsqueda de trabajo?

Saber gestionar las emociones es fundamental en la búsqueda de trabajo. Todos pasamos por las mismas etapas, resentimiento, miedo,…, luego llega la ilusión. Hay que buscar ayuda externa si no somos capaces de avanzar hacia la esperanza. Soy partidaria también de los datos. Si una serie de años te ha ido bien, ¿por qué no vas a conseguir éxito ahora? Hay que motivarse o buscar apoyo exterior. Doy algunos consejos también sobre la meditación como herramienta para relajarse.

Para mí, lo peor son las personas que se quedan en el resentimiento, es una emoción que no te deja evolucionar. La esperanza hay que trabajarla.

.- ¿Sabemos vendernos?

Unos más que otros. Se vende bien el que escucha mucho. El que se prepara de forma exhaustiva. Se vende mal el que no escucha, lleva un discurso preparado. En general, los hombres se venden mejor, porque muestran más confianza en sí mismos. El entrevistador, confunde confianza con competencia.

.- El mercado laboral futuro, ¿será para los generalistas o los especialistas en un tema?

Especialistas, sin duda, el mercado es tan complejo que hay que aportar valor.

.- ¿Qué piensas de tener una marca personal más influyente que tu futuro jefe? ¿Están preparadas las empresas para tener gente más influyente que los jefes?

Las compañías están mudando o evolucionando de organizaciones jerárquicas y complejas a organizaciones más planas. En las segundas, las decisiones y el trabajo se realizan en equipo, y eso es lo que importa. En las primeras, es complicado si tú eres más influyente que tu jefe.

.- Hemos pasado de mandar cv por carta, a las redes sociales. ¿Cómo gestionamos esa transformación? ¿Hay que estar en todas ellas para que vean de lo que somos capaces de hacer?

Para directivos, la red social más relevante es LinkedIn en este momento. Hay que estar ahí. Nos proporciona una visibilidad diferencial y fundamental. Si no te ven, si no te conocen, no existes.

.- ¿Es la creatividad la habilidad que tanto dicen que nos sacará de esta crisis?

Creo que de las crisis nos saca el esfuerzo. Obviamente, el esfuerzo bien dirigido. La creatividad nos aporta ideas para solventar problemas de forma distinta, y quizás nos da diferenciación, pero sin esfuerzo no hay resultado.

.- Como Headhunter, ¿qué te enamora en tu candidato?

Me enamora la honestidad, la inteligencia, la humildad, el esfuerzo.

Me enervan los presuntuosos, aunque algunos son muy válidos.

.- ¿Cuáles crees que serían los 3 errores más comunes en todo candidato? ¿Y cuáles son los 3 aciertos que siempre deben realizar?

Los errores más comunes son: 1) No escuchar al cliente, llevar un discurso preparado sin saber qué le preocupa al de enfrente. 2) No ser exhaustivo en la preparación de las entrevistas 3) No demostrar ilusión

Los aciertos, son los contrarios: 1) Prepararse de forma exhaustiva, recopilar la información de la empresa que te entrevista 2) Escuchar a la persona que te entrevista 3) Mostrar ilusión, interés y empatía

.- Eso de mirarse desnudo en el libro me ha gustado mucho, ¿nos los puedes explicar?

Mirarse desnudo significa que es imprescindible conocerse a uno mismo. A veces tendemos a obviar nuestras limitaciones, nuestras debilidades. Entenderlas, conocerlas, nos hace crecer.

.- Una reflexión para los lectores del portal “El principio de un comienzo”.

El sol sale para todos, cada día. Las excusas no sirven, no son útiles. Hay que entender tu situación, tus activos, definir un plan y ponerse en marchar. Tú creas tus oportunidades.

Un nuevo virus: ¡¡LA NOSTALGIA!!

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La nostalgia es un baúl que está lleno de recuerdos” decía Danne Vega

Han pasado 365 días desde que nos dijeron por televisión que nos teníamos que confiar en casa.

Y cada día creo más que un nuevo virus está afectando a la sociedad, LA NOSTALGIA.

Acabo de ver como un “gurú” de la felicidad, ponía en sus redes sociales un mensaje en el que pedía a sus seguidores, ¿Qué echas de menos de antes de la pandemia?.

Una persona que promulga en el vivir en el presente, el aceptar la situación que estemos viviendo, nos estaba diciendo que recordáramos cuando creíamos que éramos más felices y lo trajéramos al presente.

¿NO ES ESO UNA APOLOGIA DE LA NOSTALGIA?

Pero los medios de comunicación hacen lo mismo una y otra vez.

Recordándonos cómo era la vida antes del confinamiento, cómo era cuando nos íbamos de vacaciones o podíamos salir de nuestras ciudades.

Una cosa es la historia, recordar el pasado, pero otra cosa totalmente es no aprender de él.

Porque parece que no hemos aprendido, pero no solamente en esta situación, sino en todas.

Pensamos que éramos más felices cuando teníamos pareja y habíamos conseguido lo que los demás consideran como felicidad. Pensamos que éramos más felices, cuando nuestro puesto de trabajo nos daba un status ante los demás. Pensamos que éramos más felices cuando subíamos fotos en redes sociales cuando íbamos a eventos o estábamos de fiesta, para que vieran los demás que bien nos iba la vida y con quien nos juntábamos.

Se habla mucho de vivir en el presente, pero somos seres que añoramos con nostalgia momentos en los que pensamos que éramos realmente felices, cuando creíamos que las cosas nos iban realmente bien.

EL presente nos importa una mierda cuando sentimos y nos lamentamos que hemos perdido momentos en los que estábamos siendo realmente felices, en los que no había problemas.

Y mientras nos quejamos, lamentamos y preguntamos: ¿Por qué leches me pasa esto a mí y no le pasa al vecino del 2?, la vida se nos está yendo de las manos.

Y odiamos el presente, porque no somos lo que éramos antes, principalmente para los demás. Hablarán de nosotros, dirán que hemos perdido todo ese “encanto” que teníamos, que ya no somos tan “guay”. Y eso nos da miedo. Que los demás nos vean menos de lo que éramos.

¡¡Nos importa más lo que digan los demás que lo que realmente nos pasa y cómo debemos afrontarlo!!.

Y cada vez más, veo a la gente hablando desde la nostalgia. Y la nostalgia lo único que te hace es ponerte una venda en los ojos, no queriendo ver lo único que tienes delante de ti, EL PRESENTE, EL AHORA o cómo quieras llamarlo.

Pero no solamente tenemos nostalgia a momentos en los que creíamos que éramos felices o que teníamos la vida resulta. Nostalgia con volver a momentos en los que perdimos la oportunidad con el trabajo de nuestros sueños, de dar un paso adelante hacia nuestras metas, de decir lo que sentíamos de verdad a esa persona… Y por miedo, por lo que fuera, no lo hicimos.

Esa nostalgia nos hace repetir una y otra vez lo que hubiéramos hecho, cómo se lo hubiéramos dicho…Pero sobre todo, nos hace flagelarnos en el dolor de un momento perdido para alcanzar nuestra felicidad.

Y te lo vuelvo a repetir, mientras tanto sigues con una venda en los ojos, no queriendo ver lo que tienes en el presente.

La nostalgia solo hace más que joderte la vida.

Esa oportunidad pasó, quizá esa persona ya no volverá y ese puesto que añoraba, ya desapareció con tu marcha.

¿Qué muestra la nostalgia?

QUe nos queremos aceptar el presente. No queremos aceptar las normas que están en ese momento, que no nos podemos abrazar, que no podemos salir de nuestra ciudad, pero sobre…QUE LOS TIEMPOS CAMBIAN Y LA VIDA AVANZA.

En vez de agradecer todo lo que has pasado, lo que has aprendido de la experiencia, de lo que te has dado cuenta de lo que eres capaz, de aceptarte, de tener una relación con tus emociones…NOS QUEJAMOS QUE TIEMPOS PASADOS YA NO VOLVERÁN.

No importa el presente, queremos que vuelva el pasado.

Se llame pandemia, crisis profesional o lo que se llame, el ser humano que se adapte más rapido a la situación presente, es el que siempre sale ganando. Pero no, estamos haciendo una oda constante a la nostalgia, a tiempos pasados y recordándolos con imágenes, para que no se nos olvide que felices éramos.

Con la nostalgia también se habla de otra palabra contrapuesta, la resiliencia.

Queremos salir adelante pero añoramos el pasado. Queremos ser creativos, pero queremos que vuelva la rutina de antes en la que no pensaba nada. Queremos ser felices y abrazarnos con los demás, pero no aguantamos las recomendaciones que nos dan para no contagiarnos.

¿En qué quedamos?

Qué solamente hay una solución:

VIVIR EN EL PRESENTE, SABIENDO QUE EL PASADO ES EL MEJOR MAESTRO QUE PODEMOS TENER EN EL UNICO MOMENTO QUE EXISTE, EL AHORA.

¿La nostalgia te invade o vives en el ahora?

¿A qué c*** esperas?

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Esperar para comenzar es un insulto al mundo” decía Richie Norton

¡¡NO SE A QUÉ COÑO ESTAMOS ESPERANDO!!.

Han pasado 365 días desde que nuestro presidente del Gobierno nos dijo que nos quedáramos en casa, que solamente serían 15 días.

Han pasado 365 días desde que una persona saliendo en televisión, nos dijo que solamente serían algunos casos aislados. Y a día de hoy no me quiero imaginar cuál es la cantidad real de muertos que hay en nuestro país. Por no hablar de otros paises.

Sigue muriéndose la gente tras 365 días de datos que tendría que abochornar a cualquier persona con dos dedos de frente y mientras tanto nuestros políticos peleándose por un sillón. Siempre han dicho que la política es para el bien común… pero mientras tanto lo vemos por televisión y no decimos ni mu.

¡¡COMO SI YA ESTUVIERAMOS INMUNIZADOS!!.

Han pasado 365 días desde que dijiste que ibas a cambiar de vida. Que ibas a ser más compasivo con la gente, que ibas a decir más te quiero, que te ibas a portar bien con la familia…

Han pasado 365 días y NO HEMOS HECHO NADA DE LO QUE DIJIMOS QUE IBAMOS A HACER .

Ahora solamente nos preocupa que cuando podemos salir de vacaciones. ( Con todo mi respeto al mundo de la hostelería, en el que además tengo mucha gente implicada).

Pero ¿A QUÉ COÑO ESTAMOS ESPERANDO?

La respuesta es muy fácil: ¡¡A QUE NOS LO DEN TODO HECHO!!.

Se habla que tenemos que ser creativos para surfear en este mercado laboral que está, donde la incertidumbre será la reina. Y todo el mundo a sacudir la cabeza diciendo SI al experto de turno. Pero eso si, nos cabreamos cuando estamos limitados por restricciones y en vez, de ser creativos, de hacer cosas diferentes que nos entretengan si no podemos ir a nuestra residencia, nos enfadamos y nos cagamos en el responsable de turno.

¡¡VIVA LA CREATIVIDAD!..

Durante los meses de pandemia, todos aplaudiendo a las 8 de la tarde por los sanitarios que estaban salvando la vida de muchos de nuestros familiares. Y ahora nos quejamos porque hay restricciones y no podemos hacer lo que queramos, cuando la cosa no ha terminado ni mucho menos. Por no hablar de la gente que sigue yendo sin mascarilla, que hace fiestas ilegales o sale en televisión, que lo importante es pasárselo bien, que si nos tenemos que morir, ya nos moriremos

Recientemente leía en un periódico de mi ciudad, que más del 75% de los encuestados estaban mas preocupados por no perder los amigos que tenían que por coger la enfermedad.

Una muestra más que nos importa más el aparentar, que el ser. Aunque se este muriendo gente sin parar, lo importante es no perder el contacto con los amigos y el mamoneo. Por no hablar de mas del 60% de las personas entrevistadas, que sentían que este año ya volveríamos a abrazarnos, besarnos…

¿En qué mundo estamos viviendo?

Una cosa es el optimismo, otra cosa es no ver la realidad.

Durante los meses de confinamiento, se hablaba sin parar de una nueva sociedad.

¿Y que está pasando a día de hoy sin aún haberse ido la pandemia? Paises que se pelean por las vacunas. Empresas que despiden a gente o empresas que las primeras personas que despiden son los mayores de 50 años…. Gurús que buscan salvar su culo olvidándose que donde dije digo, digo “tengo que mantener mi estatus y la propuesta de valor para otros”… Gente que solo piensa en ser funcionario.. Gente que piensa que su única salvación es ser feliz cueste lo que cueste a través de hacer cursos sin parar… Y así una y otra vez, volvemos a ver las mismas cosas que veíamos hace menos de 365 días.

Y así cientos de cosas que mucho hablábamos que íbamos a cambiar y todo se ha quedado en NADA.

¿A qué coño estamos esperando?

¡¡QUEDA MUY BIEN HABLAR DE CAMBIOS, DE TRANSFORMACIÓN, PERO A LA HORA DE DAR UN PASO ADELANTE… LA COSA CAMBIA. MEJOR QUE LAS COSAS SIGAN COMO ESTÁN!!.

Pero además lo peor de todo, que sabemos que tenemos que cambiar. Que no somos felices, que no estamos a gusto haciendo algo que realmente sabemos que no estamos a gusto, que no aguantamos a esa persona y no queremos solucionarlo, que no nos aguantamos ni a nosotros mismos y que deberíamos dar un paso adelante…

¡¡Pero antes de dar un paso adelante, quedemos con los amigos a reírnos de los problemas de otros , que los nuestros seguro que se pasarán entre cerveza y cerveza..!!

¿A qué coño estamos esperando?

¡¡A QUÉ NOS LO DEN TODO HECHO!!.

No tengo ni idea cuando nos vacunaremos. SI nos pondrán la vacuna azul o la rusa. No tengo ni idea de que tipo de subvenciones habrá para los empresarios o si se prolongarán los ERTES. No soy gurú, adivino, ni mucho menos quiero serlo, así que no sé que pasará.

Pero de una cosa estoy convencido, que mientras esperas a que venga la “nueva normalidad”, si estás focalizándote en otras cosas que no sean los inconvenientes que sabes que tienes o sientes, es un día menos para tu felicidad, para tu éxito.

Sé que estarás pensando durante todo el artículo..” Si ya David, pero ES QUE..” No sigas si has pronunciado o pensado el ES QUE, pues lo que viene detrás es una excusa en la que parapetarte para no dar un paso adelante. PUNTO.

Me da igual si se llama coronavirus, te ha dejado la parienta o te han echado del trabajo, todo momento de incertidumbre, es el momento ideal para empezar a empoderarse uno mismo y no depender de los demás, ni creer que eres lo que te ocurre en tu exterior.

Y empoderarte te lleva a no esperar , a no pensar que yéndote de copas todos los días nos olvidaremos de lo que está pasando. En definitiva, HACERSE PODEROSO.

Ya no te estoy hablando de emprender tu negocio, ni mucho menos que montes una revuelta contra el gobierno que tengas en tu ciudad. Para nada, así que relájate. Te estoy diciendo que te hagas RESPONSABLE DE TU VIDA.

Vivimos en una sociedad en la que tenemos muchos derechos pero pocas obligaciones.

Quizá no podrás gestionar las ayudas que te mereces por el Gobierno su tardanza, pero si puedes gestionar que no solamente sabes hacer una cosa, sino muchas y con ellas salir adelante mientras esperas. Quizá estés pasando una mala temporada anímicamente, algo que todos hemos pasado en algún momento, no te estoy diciendo que te conviertas en un “happy flower” constante y fingido, sino que aceptes tus emociones, aprendas de ellas y la transformes. No te digo que seas capaz de todo a partir de ahora, porque ni yo soy capaz de decir lo que siento a la chica que me gusta, pero si que des un paso adelante , te hará sentirte mejor.

No estoy vendiendo ningún de éxito rapido y barato, ni mucho menos.

Lo que te estoy diciendo que si realmente aceptáramos lo que nos pasa, no evitándolo y haciéndole frente, todos y cada uno de nosotros, nos daríamos cuenta que podemos crecer, ser responsables de nuestro propio cambio, a ser más creativos, más empáticos con los demás…

En definitiva seriamos más nosotros mismos, más felices, más coherentes, más realistas…. Y con ello, si que cambiaría la sociedad.

Algo que a día de hoy parece que solo esperamos A QUE NOS LO DEN TODO HECHO.

¿Y tú a que c*** esperas?

¡¡10 Mandamientos para un Inadaptado!!

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Siempre me identifiqué con los inadaptados“, decía Stephan Jenkins

Echando la vista atrás, muchos de los problemas que viví durante mi infancia y adolescencia, desde hace tiempo he podido ponerles un nombre, INADAPTADO.

Ahora me doy cuenta que me sentía así. Como una persona que iba viendo la realidad de una manera diferente a los demás, que actuaba de manera diferente a lo que esperaban los demás y eso me producía muchos problemas.

Lo que me pasaba era que intentaba encajar, como “buen niño”, en un lugar llamado sociedad. Dejando a un lado lo que yo sentía, quería, intentaba hacer lo que los demás deseaban, de buena intención para mí. Y esa fricción siempre produce, grandes desajustes.

Me costó muchos años y aún a día de hoy, como todos ,sigo reinventándome, conociéndome y sorprendiéndome de muchas cosas. Pero eso sí, cada día durmiendo mucho mejor y a pierna suelta. Algo que no pasaba años atrás.

Cuando alguien se salía de lo establecido, de la raya o no hacían lo que esperaban los demás que hiciera, lo tildaban de inadaptado. Creo que a día de hoy, el perfil de crítico, es más imprescindible y necesario que nunca.

Ha llegado la pandemia y mucha gente, el parar, en el fondo le ha venido de perlas. Aunque no lo digan delante los demás, por miedo que le llamen inadaptado, se han dado cuenta de muchas cosas:

.- La falta de respeto que nos tenemos entre nosotros mismos. Obviando que somos personas que ante todo merecemos un respeto, sobrepasamos esa línea al primer segundo si sentimos que nuestras ideas no se van a imponer o nuestro ego va a salir dañado.

.- La informalidad de las personas a la hora de dar su palabra.

.- Que hay personas que si mimetizan con las tendencias y modas que haya en la sociedad. De manera que ni el gecko de Madagascar lo hace más rapido cuando se siente en peligro. Si tienen que hacer lo que sea, para que los demás lo “acepten”, lo hace.

.- Que vivimos en una sociedad de entretenimiento. En la que no queremos que los demás piensen, que no sientan, sino adormecerlos. Y si alguien se sale de lo establecido, sino entra a ClubHouse, no tiene redes sociales o Whatsapp, es un inadaptado.

.- Somos zombies. Y no es la primera vez que lo expongo en este portal. Por las calles de mi ciudad, no oyes a la gente hablar. Como mucho, el único ruido que oyes es el del motor de alguna moto o el vendedor de los cupones diciendo que va a dar el gran premio de la noche. Pero por lo demás, NO HAY RUIDO. La gente no habla entre ella. Está mirando los móviles aunque hayan pasado meses sin verse. Y como buenos zombies , vamos a lo que nos dicen que nos dará felicidad instantánea, rápida e indolora.

.- Aplaudimos a los triunfadores que son afines al sistema. A los que se salen de lo establecido, los criticamos. Pero eso si, luego cuando han conseguido algún éxito memorable, los aplaudimos diciendo que nosotros creíamos en ellos desde el principio.

.- Somos seres replicantes. Obviamos lo que queremos, nuestras ideas, por seguir lo que dicen los demás que es la tendencia del futuro. Y pasada esa moda, seguiremos la que la siguiente temporada esté. Pero mientras tanto, nuestras ideas, nuestra marca, la estaremos dejando escondida, no vayan a decirnos que somos unos inadaptados.

.- Preferimos ser un plagio de la persona de éxito, que ser nosotros mismos.

La gente se está cansando. Se está dando cuenta que la ética que nos reclamaban al ser seres humanos, los demás no la tenían. Que la felicidad que nos promulgaban que era el consumismo, no es tal cual. Que no se disfruta con un solo éxito y que la avaricia es la única herramienta para la fama y la felicidad.

Si te encuentras en alguna de las situaciones que he referenciado anteriormente, tranquilo, te llamarán inadaptado. Pero estás en el buen camino. Estás en tu camino, no en el camino que los demás “recomiendan” que es bueno para ti.

¿Quieres saber qué guía seguir si te sientes así? A continuación te dejo un decálogo que si lo hubiera conocido antes, muchas cosas hubieran cambiando en mi vida:

NO AISLARSE

Cuando nos sentimos diferentes, nos aislamos. Ya no solo los demás nos harán sentirnos diferentes, los niños son muy cabrones, sino los cuchilleos de las oficinas, también son muy dañinos cuando somos mayores, sino que al final nosotros también nos sentimos diferentes. Llegando a pensar que el problema es nuestro, que tenemos que cambiar u ocultar quienes somos de verdad.

No te ocultes, muestrate como eres, lo que quieres, lo que haces. ¿Por qué te tienes que aislar? ¡¡SOLO ERES UNA PERSONA AUTENTICA!!

BUSCAR RESPALDO

Si antes te digo que no te aísles, ahora te propongo que busques gentes como tú.

Busca gente que piense como tú, que tenga las mismas inquietudes, la misma forma de pensar. Si, se que estarás pensando que quizá te alejes de otra gente que ha estado muchos años junto a ti, pero recuerda, es tu felicidad, es tu vida. ¿Para qué estar con gente que no te quieren por quién eres sino por quién deseas que te conviertas?

ELUDIR RELACIONES CON REACCIONARIOS

A día de hoy estamos viendo, que no se puede hablar con los demás. Si hablas de ciertos temas, piensan que eres un inadaptado, que te pasa algo, que si tienes algún problema por no ver el mundo como lo ven ellos.

¿Y te merece la pena seguir así?

Te lo repito, no olvides que se trata de tu vida, de tu felicidad.

LIMITAR LOS CONTACTOS CON LOS ALIENADOS

No estoy diciendo que dejes de hablar con tus familiares que no respetan tu forma de pensar, de hacer las cosas. Si puedes limitar el contacto con tu cuñado que siempre quiere estar por encima de ti con sus opiniones, ¿Por qué no hacerlo?

No quiere decir que no lo quieras, sino que estas limitando tus apariciones con él.

DOSIFICAR LA INFORMACIÓN PERIODISTICA

Los fines de semana solo veo Netflix. Y a la hora de comer intento ver otras cosas.

Hemos pasado del estar informados estar intoxicados de tanta información.

Infórmate al despertar mientras desayunas y durante el día sigue tu camino.

AUMENTAR LA FRECUENCIA DE EXPERIENCIAS GRATIFICANTES

Se que pensaras que es de ser egoísta. Que tenemos que darnos a los demás, que es de ser mal ser humano. Pero estamos muy equivocados.

Reserva tiempo para ti, vete a ver una exposición, una pelicula de cine, a tomar un trozo de tarta aunque nadie quiera acompañarte.

Por ser un inadaptado no significa que no te debas cuidar y mimar.

INCREMENTAR LAS ACTIVIDAD DE AUTOCONSTRUCCIÓN

No olvides de leer, de alimentar tu creatividad, de acudir a exposiciones que te interesan…En definitiva, de alimentar siempre tu pensamiento critico.

ASUMIR EL NUEVO ESCENARIO SOCIAL POR IRREVERSIBLE

Muchas de las frustraciones que veo en la gente y en mi ocurrían, era que intentaban cambiar el mundo. Que los demás lo entendieran y hasta se unieran a su bando, cuando en realidad lo único que hacían era producir más frustración.

El mundo como es y una persona sola no lo puede cambiar. Si una persona no quiere cambiar, no lo hará por mucho que le ofrezcas los beneficios de tu “mundo”. Así que asume que las cosas son así por mucho que se dijeran en marzo, que con el confinamiento, el mundo iba a cambiar. Ya hemos visto que no es así.

Se líder de tu vida, cambia tu vida y acción tras acción, irás inspirando a los demás y cambiando tu comunidad.

REGULA TU EMPATIA

Hemos pasado de hablar que tenemos que ser empáticos a que demasiada empatía nos hace daño. Nos gusta ir a los extremos.

Nos dicen que tenemos que ser empáticos, que tenemos que ponernos en la piel de los demás (algo que nunca llegaremos a conseguir al 100%).

No sabemos controlar nuestras emociones y cuando nos intentamos poner en la piel de otra persona, acabamos haciendo su problema nuestro.

Gestiona tu empatía, porque sino acabaras mal tú.

CONOCER COMO LO HICIERON OTROS.

Siempre he dicho que tengo una serie de personas que considero mis mentores. Con el paso del tiempo se van sumando unas y otras yéndose, porque los proyectos e inquietudes cambian. Pero todos ellos me enseñan cosas de cómo lo hicieron cosas que yo quiero hacer o aprender.

Esos mentores también fueron unos inadaptados en un principio. Ahora son inspiración para otras personas. Buscalos, aprende de ellos, pregúntales si tienes oportunidad. Mi experiencia dice que aprender de ellos es mucho mejor que cualquier master de una universidad guay.

Pero sobre todo no olvides una cosa, no eres una inadaptado. Eso es una opinión de los demás. Simplemente eres una persona que por fin, se está dando cuenta de quién es. Y eso es el principio de tu felicidad y éxito en la vida.

Si te sientes un inadaptado más, te recomiendo el libro de Norberto Chaves, “Inadaptado“-

¡¡Sin Valentín!!

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Querido San Valentín:

Parece que tus flechas no están reservadas para mí o te tienes que poner gafas para apuntar bien, porque majo, no hay manera. Y mira que El Corte Ingles me manda desde hace más de un mes publicidad recordándome que viene este día, Grupo Planeta diciéndome los libros que tengo que leerme para atraer el amor o hasta el Horóscopo Negro me ha dicho que ropa me tengo que poner para atraer el amor desde casi el primer día del año.

Pero aún así, ni esas. Y si a esas le añadimos, que este año hemos estado confinados, que la única manera de ligar es a través de la mirada y hasta para tener sexo, te recomiendan que lo hagas con la mascarilla y sin besos.

¿POR QUÉ ESTA TORTURA?

Pero en el fondo tengo que darte las gracias por no haber encontrado el “match” correcto todavía conmigo.

Porqué aunque digan los libros, los gurús y alguna “vendehumos”, que el ser humano ha nacido para estar en pareja , creo que el estar “solo” es el mayor proceso de seducción y de placer que un ser humano puede vivir durante toda su vida.

Sé que tras las líneas muchas personas se estarán tirando los pelos. Conozco muchas personas que su única obsesión era pasar el día de San Valentín con alguien, aunque la tratase mal, le pusiese los cuernos o vete a saber qué. Pero por no decir que estaba sola, hacia lo que fuera necesario.

NOS SIGUE DANDO VERGUENZA DECIR QUE NO TENEMOS PAREJA. Porque lo primero que nosotros mismos pensamos cuando alguien lo dice, es :”¡¡Seguro que alguna tara tiene!!”. Hablamos como si nosotros no tuviéramos ninguna, en fin.

Vivimos en una sociedad en la que se nos empuja a ocultar quienes somos, qué sentimos o qué queremos en la vida. ¿Por qué? Porqué sin intención de preguntar, ya etiquetamos a esa persona de rara, de que oculta algo, en definitiva, desconfiamos de ella, si se sale de lo establecido.

No estoy diciendo que no es bonito tener a una pareja a tu lado, una persona por la que preocuparse uno , sorprender o dormir de cucharita cuando te metes a la cama. Lo que estoy diciendo, que SIN VALENTÍN, que no tengas una pareja en estos momentos, no quiere decir que no seas mejor persona que otra que que si la tiene pero que le pone los cuernos aunque no lo sepa. Eres igual de válido que los demás. A lo mejor se conoce el amor de tu vida con 15 años, otros con 50 u otros a través del First Date con 79, como vi ayer en la televisión. O a lo mejor nunca, ¿Pero qué hacemos mientras?

Tener la relación más bonita que jamás podrás vivir y disfrutar. CONTIGO MISMO. Y no hablo de “amor propio sexual” ni tampoco de una oda al egoísmo.

Cuando no estás con nadie, la única relación que tienes es contigo mismo. Y aunque estés, también es contigo mismo la relación más importante. Pero nos han enseñado que el amor es darnos a los demás, es siempre dar, proteger a la otra persona, es olvidarnos de nosotros mismos para solo estar con la otra persona… Y como dirían en algún despido laboral, eso se llama ” dejadez de funciones públicas“. Es decir te estás dejando a ti mismo. porque crees que la felicidad es estar en pareja, Y NO CONTIGO MISMO PARA LUEGO ESTAR MEJOR CON LA OTRA PERSONA.

Porqué querido Sin Valentín, nos enseñas, aunque a mucha gente no le guste, que la verdadera felicidad es estar con uno mismo y no depender de los demás.

Pero luego vemos que se habla del amor en las empresas, de seducir a los clientes, cuando no sabemos ni enamorarnos a nosotros mismos.

Sé que mientras te escribo esta carta, mucha gente dirá que “Juntos es mucho mejor, que solo no podrías llegar tan lejos como con un equipo, que tienes que perpetuar tu apellido…”. Pero creo que uno de los males de esta sociedad, uno de muchos, es la dependencia emocional que tenemos a los demás. Nos aferramos a aquellas personas que creemos que nos pueden solucionar los temas, que creemos que nos dan paz (¿O es que no te la puedes proporcionar tú?)… En definitiva personas que no nos hacen mirar los “hándicaps” que tenemos dentro de nosotros.

Cuando conoces a Sin Valentín, la gente piensa que es porque eres raro, tienes manías o vete a saber qué te puede ocurrir. Sin darte una oportunidad. Cuando conoces a Sin Valentín, te estás conociendo a ti. Sabes qué quieres, sabes en qué puedes ser flexible y qué no soportas o crees no soportar.

Eso que yo sepa no es ser raro, es que te conoces bien. ¿Y qué hay de malo en eso? Creo que es el principio indispensable para luego dar siempre lo mejor de ti a los demás, saber qué quieres y mostrarte a los demás, sin miedo al qué dirán. Pero a eso, lo siguen llamado, “es raro”.

Así que si estás leyendo esta carta y hoy no tienes con quien celebrar el día del amor, MÍRATE A UN ESPEJO Y REPITE CONMIGO:

¡¡HOY SERÁ SAN VALENTÍN, PERO HOY TAMBIÉN CELEBRARMOS SIN VALENTÍN!!.

Así que Sin Valentin, espero pronto te asciendan de transgresor a Santo, porqué eres el precursor de la introspección de cada uno y de la felicidad autentica.

¡¡FELIZ 365 DÍAS DEL AMOR PARA TODOS!!

¿Cuándo fue la última vez te distanciaste de todo?

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“Es mejor alejarse y dejar un bonito recuerdo que insistir y convertirse en una molestia”

Alejarnos de nuestro día a día es el mejor regalo que te puedes hacer.

Sé que lo primero que habrás pensando habrá sido alguna cosa así. “¿Parar? Ya paramos en marzo, ahora lo que necesito es movimiento, salir, viajar, ver a los amigos…”

En definitiva, lo que quieres, es volver a la rutina de siempre.

A no pensar en los problemas que tienes y luego lamentarte porqué no sabes cómo ha podido pasar lo que ha pasado. A seguir las modas pensando que eres “cool” y te señalaran como alguien diferente, cuando en realidad eres uno más al igual que las 20.000 personas que han hecho lo mismo que tú, pensando que los tildarían de disruptores. A ir al trabajo durante 8 horas, volver a casa, darle un beso a tu pareja, a tu hijos y pensar que eso es la más pura felicidad cuando por las noches lloras y no sabes porqué si consideras que eres feliz. O cuando das todo por una persona y de la noche a la mañana desaparece de la misma, preguntándote qué has hecho mal sin ninguna explicación de por medio..

Aunque pasemos alguna de estas situaciones o alguna que otra parecida, eso de separarnos de la situación que estamos viviendo, eso de apagar el movil de vez en cuando para ver, descubrir y observar qué nos está pasando, NI HARTOS DE VINOS.

Creemos que tenemos que estar al día de todo lo que pasa a través de las redes sociales. Si no compartimos las noticias que todo el mundo comparte, pensarán que estamos desconectados del mundo. Si no acudimos a las citas que hacen nuestros amigos (con las medidas de seguridad, por favor ), pensaran que no queremos seguir hablando con ellos y nos perderemos los cotilleos que puedan ocurrir. Tenemos que estar en los “after-work” que haya en la empresa, así como estar pendiente de los últimos cotilleos de la revista del corazón.

Pensamos que si no estamos informados de todo, estamos desconectados. Cuando en realidad lo que estamos intoxicándonos de información que nos está haciendo daño y lo peor de todo, NO NOS DEJA PENSAR POR NOSOTROS MISMOS.

Con tanta información, estamos siendo unos cobardes. Estamos evadiendo lo que realmente importa, LO QUE PASA DENTRO DE NOSOTROS.

Pero así creemos que somos felices, estamos a la última, seguimos modas y hemos alcanzado el éxito compartiendo en redes la muerte de una persona muy famosa que nunca hemos visto ni sus películas ni un partido suyo de baloncesto. Creyendo que nuestro problema, lo que realmente sentimos, es una tontería pasajera u olvidándonos de ella, ya se pasará cuando menos lo esperemos.

¡¡Error!!.

Realmente estar tan conectados lo único que está produciendo, es que nos desconectemos del “enchufe” más importante, DE NOSOTROS MISMOS.

Y no te estoy diciendo que te saltes un confinamiento y te vayas al monte a meditar como Buddha. Tampoco te digo que te rapes la cabeza y te vuelvas de cualquier secta que te diga que te dará la felicidad inmediata si te unes a ellos. Tranquilos que no estoy diciendo eso. Ni mucho menos que he creado un curso de mindfullness que es mano de santo. No es eso.

Como bien dice Javier Plazas, “Estamos viviendo una obsesión por el presente, que nos estamos olvidando del futuro”. Y yo añadiría: “Y de nosotros mismos también“.

Ya puedes creer que eres el más que sabes de tu amigo del alma, el primero que hace un comentario en una publicación en Instagram del “famoso” que sigues o te estás a la última en tendencias presentes, que no te absuelve de tus problemas. Porque nos han dicho que hay que poner el foco en el presente, que cuando pongas el foco te centres en lo que estás haciendo si quieres se productivo, pero ¿Y QUÉ HACEMOS CON EL FUTURO?

Está muy bien estar a la ultima, informado. ¿Pero estás a la última de lo que te ocurre a ti?

Eso no, porque nos da miedo VERNOS y descubrir muchas cosas que pensábamos que no nos iban a pasar, errores que hemos cometido o gilipolleces que hemos hecho para que nos tuvieran en cuenta.

Algo que podíamos haber solucionado antes de que las consecuencias fueran , quizás, tan graves, no lo hicimos, porque teníamos que estar conectados al exterior y no a nuestro interior. Pero además, hablamos de creatividad sin parar, hablamos de post-it, de metodologías, de tener una marca personal si queremos encontrar trabajo…Y todo ello, NUNCA lo conseguiremos, si no conectamos con nosotros mismos. No por hacer Rts ya tienes una marca más rentable que la de Apple.

Y para conectar con nosotros, tenemos que desconectar del mundanal ruido.

¡¡ES EL ÚNICO MÉTODO!!

Pero aún así seguimos creyendo, que haciendo lo mismo que los demás, nos dará el éxito que buscamos y nos reconocerán porque somos diferente. Pensamos que si paramos, si nos alejamos, el “tren” del éxito, de la felicidad, se irán para no volver jamás. Pero te aseguro que el tren que si cogerás será el de la coherencia, algo tan importante ahora y siempre.

¡¡NOOOOO!!

Desconecta de redes sociales, desconecta del ruido que nos envuelve para que no pensemos, desconecta de los medios de comunicación, de la suegra, de la amiga pesada…. En definitiva desconecta de todo aquello que no haga conectarte contigo mismo.

Cada día lo reafirmo más y tras conversaciones como la de Javier, que hay que desaparecer cada cierto tiempo, para reencontrarnos.

Alejarse para reconectar con uno mismo es conocerse, escucharse, cuidarse, mimarse, compadecerse, peir perdón, exigir respuestas, entenderse, motivarse, regresar a la curiosidad, al pensamiento crítico, a la paz con uno mismo….

Mira que beneficios tiene alejarnos del mundanal ruido. Cómo lo hagas, depende de ti, pero cada cierto tiempo, aléjate para conectarte.