El trabajo que mucha gente detesta.

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¿Cuál es el peor trabajo que has podido realizar? y ¿El que nunca aceptarías?

Son dos de las preguntas que últimamente he hecho a la gente. Quería saber que consideraban ellos como «un trabajo repugnante», o cuáles eran los límites que tenían a la hora de trabajar.

Muchos decían que vendedor, otros trabajar en una funeraria, en una cadena de comida rápida…Pero recibí un mensaje que me ha hecho pensar. ¿Qué me contestó?

El peor trabajo que uno puede realizar es ser uno mismo.

Al principio no estaba de acuerdo con él. Pero lo hacía desde todo el proceso que había vivido y sigo viviendo durante todo este tiempo ( Porqué nunca acabarás de conocerte y descubrirte al 100%). Pero luego me di cuenta, que ser uno mismo , no es un trabajo muy gratificante.

No es gratificante que la gente te vea como un «bicho raro» cuando dices lo que sientes. Aunque ellos se peleen para ver quién ha leído más libros de desarrollo personal que nunca llegarán a a poner en marcha.

No es gratificante ver como luchas por tu autenticidad y luego ves como gente «mentirosa», que urde sus planes desde la manipulación, consigue resultados mucho antes que tú, que luchas porqué vean algo diferente.

No es gratificante ver como te esfuerzas y solo recibes incomprensión, rechazo y dudas. Y todo porqué la gente no quiere entender que estás luchando por encontrarte y/o que por fin has encontrado algo por lo que levantarte de la cama todos los días, aunque sea festivo.

NO es el trabajo más gratificante, ya que los resultados no los ves dentro de las 8 horas de trabajo, ni tampoco dentro del próximo quinquenio que te da la oportunidad de acceder a beneficios en la empresa. Quizás verás los resultados mucho tiempo después y la paciencia tiene un limite. Pero tiene un limite para quién no cree en lo que está haciendo, quién piensa que es un placebo para alcanzar el éxito de forma rápida.

No es gratificante ser uno mismo en un mundo de presiones, en los que los sueños tienes que dejarlos para cuando te jubiles, (si lo consigues) y en el que tienes que cumplir unos cánones si realmente quieres ser aceptado.

No es gratificante tener un concepto de felicidad totalmente distinto al de los demás. No crees que la felicidad es comprar seguidores en Instagram, mentir sobre la vida que llevas o las relaciones que tienes o mentir a las pocas personas que todavía te hablan.

Lo pensaba y estaba con él, no es gratificante el trabajo de ser uno mismo en este mundo.

Pero siento decirle, que también es el trabajo que más satisfacciones te dará nunca.

¿Y tú que trabajo crees que es el menos gratificante del mundo: ser uno mismo?

Seguimos optando por el método más rápido para alcanzar la felicidad.

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Vuelve la normalidad.

Vuelven las fotos de Instagram en la que a través de filtros queremos decir a los demás que nos hemos podido ir de vacaciones a pesar de la inflación o la subida del coste de la luz. Ya nos hemos olvidado de la pandemia, ahora hay que quitarse las mascarillas, mostrar nuestro monera a pesar de que la incidencia suba más que el índice de los precios al consumo.

Volvemos a salir de eventos diciendo: «¡Cuánto me he reído con la conferencia de X!».

Volvemos a intentar mostrar que a pesar de la que está cayendo desde hace dos años, somos resilientes, felices y que la vida nos va fenomenal con nuestros seguidores de Instagram (seguidores comprados). Volvemos a comentar entre los amigos que nos estamos leyendo el libro para ser felices, para ganar amigos, para vivir una vida sin miedo o querer saber qué número de personalidad eres tú, no vaya a ser que nos acostemos esta noche y al final no coincidan nuestros números.

Ya todo está olvidado, ya ha vuelto la normalidad, ya no sabemos quienes son los médicos que nos salvaron hace 2 años o de lo que es una mantener unas condiciones de seguridad por tu salud.

Eso ya es agua pasada, es hora de mostrar nuestra felicidad.

Pero sobre todo volvemos a ser el país que más ansiolíticos consume.

¿Quizá utilizamos los libros de autoayuda como un placebo o postureo cuando en realidad lo que no queremos es pensar, esforzarnos, preguntarnos ni dudar?

¿Quizá las conferencias con música a todo volumen, saltos y gritos están guay para un rato y realmente lo que nos gusta es «empastillarnos» para no pensar, no dudar ni tener ningún atisbo de salirnos de lo establecido?

El ser humano busca la felicidad constantemente, como si fuera una meta, como un trofeo a alcanzar. Y si no eres feliz eres el «raro» de la clase o de tu grupo de amigos, hacemos todo lo posible y más para alcanzarla.

Pero realmente no sabemos lo que estábamos haciendo y ni mucho menos sabemos qué queremos alcanzar.

Preguntas a la gente si son felices y te responden que si, que la vida les va bien, que tienen seguidores en Instagram, que tienen parejas …. Todo es felicidad y amor, pero ¿Por qué seguimos siendo el país que más ansiolíticos tomamos?

¿Pero no somos tan felices? ¿Pero no nos va todo tan bien en redes sociales? ¿Quizá no es realidad lo que ofrecemos a los demás?

Y antes de que alguien se me eche encima, desde luego que en determinados casos en más que necesario una «pastilla» para ayudarnos a afrontar determinados problemas que nos ocurren. Y desde luego que la salud mental tiene que ser un tema imprescindible a tratar por la sociedad, empresas y políticos.

Pero yo me quiero centrar en esas incongruencias que observo:

.- Si todo te va bien ¿Por qué te tomas una pastilla para evadirte de la realidad?

.- Si crees que eres feliz ¿Por qué te tomas una pasilla para calmar tu ansiedad?

.- Si te has leído todos los libros de la felicidad y hablas de ello ¿Por qué te tomas una pastilla?

Me encanta ir a las librerías y ver las novedades de las editoriales. Y a parte de los temas de política que todos conocemos tanto nacionales como internacionales, siempre hay un tema en común en todos los libros, la consecución de la felicidad. Por no hablar de aquellos que nos dicen que podemos tener una vida genial, increíble y de la leche, solo cerrando los ojos.

¿Cuáles son los libros que más se venden? Los de la felicidad

¿Cuáles son los conferenciantes más reclamados? Los que hablan de felicidad, los de los psicólogos y los que «venden humo».

Pero seguimos siendo el país que más ansiolíticos tomamos. ¿Algo pasa, no? ¿Quizá no surtan tanto efecto como para cambiar una vida como se nos hace creer?

Cada día estoy más convencido que las personas más felices son aquellos que de pequeños los llamaban insolentes.

Esos que creíamos que se estaban metiendo donde no les llamaban porqué era tema » de mayores», aquellos que no paraban de preguntar porqué querían saber, aquellos que dudaban de lo que decían los demás porqué habían investigado, preguntado y leído antes, aquellos que considerábamos «raros» pero son luego los que se sienten los que más en paz están consigo mismo, los que más felices podría decirse que son y los que más han avanzado.

¿Qué han hecho? Optar por el camino más difícil para conocer su felicidad, SER UNO MISMO.

Sin aditivos ni colorantes, simplemente preguntas, investigar, dudar pero sobre todo actuar aunque los demás les digan que están «locos» o no van a conseguir nada.

El mundo necesita más insolentes, más «tocapelotas», más personas que quieren ir más allá de lo recomendado, de lo establecido, de lo que nos dicen que es lo mejor para nosotros,… En definitiva, son las personas que nos hacen avanzar y que más felices son, porque son ellos mismos siempre.

Así que:

.- Esta bien leer, PERO LO QUE LEAS PONLO EN MARCHA. La felicidad se crea, no viene por una sola frase.

.- Tu felicidad no vale una imagen o una conferencia «placebo». Tu felicidad es un camino que debes recorrer toda la vida. No en 45 minutos.

.- La realidad es la que es. Pero de ti depende transformarla con tu acción hacia tu felicidad. No por «evadirte» de ella, vas a ser más feliz y de forma permanente.

.- Acepta tus emociones. Aceptarlas es empezar a que pierdan poder sobre tu toma de decisiones.

.- Se insolente en lo que te apasiona. Ahí está tu felicidad, eso es lo que te apasiona, ahí reside tu paz.

.- Tu felicidad no depende de las modas presentes o futuras. DEPENDE DE TI.

.- No existe un camino rapido a la felicidad. Existe un camino que tú mismo debes crear.

.- A la felicidad no se llega a través de atajos, siempre te llevarán al abismo y a la frustración.

.- De vez en cuando, tu felicidad será no escuchar a los demás. Te lo aseguro.

Hace dos años hablábamos de un mundo mejor, de una sociedad más unida…Y seguimos igual o peor que tiempo atrás. Y no busquemos las excusas en los demás, somos nosotros mismos que no queremos avanzar, porque la pereza ha ganado la partida a nuestra felicidad.

El mundo es un crítico poco fiable

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Siempre me ha preocupado mucho lo que decían los demás.

Quería saber qué opinaban si hacia tal carrera, si salía el sábado por la noche o si me iba a un viaje o me quedaba en casa.

Reconozco que era una persona indecisa en algunos momentos, pero en realidad lo que me pasaba era que me importaba más la opinión de los demás que la mía propia.

Y hace unos días un amigo me recordaba esos tiempos, en los que siempre estaba preguntando a los demás qué debía hacer por mi salud, por mi felicidad, por mi éxito. Lo que estaba haciendo es creer que el mundo era el mejor crítico que uno puede tener para determinar su valía , su éxito, su felicidad.

A día de hoy, hablamos de desarrollo personal, de hacer oídos sordos a lo que digan los demás, a ser auténticos, a ser creativos y disruptivos… pero si nos fijamos seguimos viendo concursos en televisión que determinan si vales o no vales, si tu libro es bueno o no para alcanzar un premio o si tu cuerpo es ideal o no, para un trofeo.

Creemos que valemos, creemos que sabemos más que los demás,… pero aún así seguimos creyendo que el mundo es el mejor critico para nuestro éxito o nuestro fracaso.

Y no solamente estoy hablando de concursos, sino también de redes sociales. No podemos creer que valemos o no dependiendo de los likes, me gustas o de los comentarios que tengamos. Yo no soy un influencer ni me lo considero, pero llevo más de 10 años escribiendo siempre con la misma filosofía y con la misma idea, escribo para mí. Escribo lo que siento, escribo lo que veo o puedo creer que veo. Siempre lo he hecho así y siempre ( espero ) seguiré haciéndolo así. Y si hay una persona que le gusta lo que hago, se siente comprendida por alguno de mis escritos o libros, eso será aún mayor el éxito.

Pero siempre pienso que el mayor éxito que un ser humano puede y debe disfrutar, es el de ser uno mismo. (pd: sin hacer daño a los demás, recuerda)

Pero los demás no pueden determinar lo que debes hacer o no, cuando realmente sientes que tienes que hacer algo.

Si dejas de hacerlo te arrepentirás toda la vida. Si lo haces, el camino será duro, te lo aseguro, pero siempre con más recompensas personales y profesionales que si no lo hubieras hecho.

Queremos sentirnos queridos por ser nosotros mismos pero seguimos creyendo que si son los demás los que determinan la categoría de nuestras ideas, todo nos irá mucho mejor. Todos conocemos historias de personalidades famosas y no famosas, que si hubieran hecho caso a sus profesores de canto o de cualquier otra asignatura, ahora nos estaríamos perdiendo canciones como las de los Beatles o no estarías disfrutando de la carrera que siempre habías querido hacer y que tu profesora te decía que iba a ser imposible que consiguieras alcanzar.

El mundo es el peor de los jurados y es al que más caso le solemos hacer.

¿Por qué le hacemos caso?

.- Porqué creemos que por ser jurado ya tiene una reputación. Y por jurado estoy diciendo a una persona que tiene más formación que tú, más edad, o que te da más respeto

.- Porqué al creer que tiene más formación, más experiencia, sabrá distinguir lo que es bueno o no para nosotros, nuestra felicidad y futuro.

.- Porqué lo que buscamos es la seguridad de saber que estamos tomando la mejor decisión o la decisión que nos «recomienden» porqué no sufriremos caídas, miedos ni vergüenzas.

.- Porqué en definitiva no confiamos en nosotros mismos. Y creemos más en la confianza de los demás.

Un jurado no puede determinar tu futuro, tu confianza, tu talento o tu pasión.

Un jurado puedes escucharlo con sus recomendaciones, con sus experiencias, con sus miedos o sus éxitos, pero si les crees más que a ti mismo:

.- NO estarás aprendiendo por ti mismo, sino según las recomendaciones de los demás.

.- No estarás desarrollando tu creatividad, sino la mediocridad siendo como la gran mayoría.

.- No te estarás conociendo, sino que cerrarás tu «intuición» y creerás más en los demás que en ti mismo.

Creer más en la opinión del «jurado» que en la tuya misma, es ser uno más cuando podrías ser uno menos en la mediocridad.

Y lo peor de todo, darte cuenta por creer más en los demás que en ti, has estado perdiendo mucho tiempo en tu vida que luego no podrás recuperar.

El mundo es un crítico poco fiable. Confía en ti.

Pero tú decides.

¡Dar tu opinión en este mundo, es estar al nivel de Batman!

De pequeños soñabamos con ser mayores.

¿Para?

Para hacer lo que nos diera la gana, para llegar a casa cuando quisiéramos y decir tacos sin que nuestra madre nos echara la bronca.

¿Pero qué ocurre a día de hoy?

.- Que nos callamos lo que sentimos

.- Que medimos las palabras dependiendo de quien estemos delante.

.- Que hablamos que queremos personas autenticas y luego nosotros no lo somos delante de los demás.

.- Que tenemos miedo a dar nuestras opiniones, perdiendo oportunidades.

Pero eso si, nos cansamos de repetir que hay que ser auténticos, que la vida es una y que pase lo que pase, tenemos que ser nosotros mismos.

¿Pero realmente lo hacemos?

¡NO!.

Nos callamos nuestra opinión porqué no sabemos qué opinión tiene la otra persona y quizá podamos perder una amistad, un amor o una oportunidad profesional.

Nos callamos lo que realmente opinamos y luego llegamos a casa pensamos que «imbéciles» hemos sido porqué no hemos hecho ni dicho lo que realmente sentíamos.

Nos callamos lo que nos hubiera gustado decir a esa persona porqué había que tener «la fiesta en paz».

Y mientras nos seguimos callando, nuestra felicidad desaparece y nuestra rabia aumenta.

¿Por qué nos callamos lo que realmente opinamos o queremos decir?

PORQUÉ NOS SIGUE IMPORTANDO MÁS LA OPINIÓN DE LOS DEMÁS QUE LA NUESTRA PROPIA.

Seamos sinceros, hablamos mucho de transparencia , de dar nuestra «luz» a los demás, de gritar que somos felices digan lo que digan a los demás… cuando en realidad lo que tenemos es miedo a que nos señalen como «raros» porqué nos sentimos felices, por nuestras ideas pueden causar «molestias» a nuestro grupo de siempre o que el «grupo familiar» no será tan ideal cuando expongamos lo que sentimos.

Diremos que lo diremos pero nos siguen importando más lo que dirán que lo que realmente nosotros queremos decir o expresar. Pero eso si, hay que ser felices. ¿Pero cómo vas a conseguirlo si estás haciendo de primeras algo contrario a tu propia felicidad?

Nos quejamos de que no hemos dicho lo que esa persona necesitaba que alguien le dijera, no decimos lo que nos pasa no vayan a pensar que estamos «mal» de la cabeza por ver la realidad como los demás no la ven… Y todo ello porqué pensamos que nos podremos quedar solos, sin amigos, infelices….

Ser felices no es tener 168.000 amigos en Instagram comprados creyendo que todos son «amigos» nuestros y que aceptan y comprenden nuestras necesidades e ideas.

Vivimos en una sociedad en la que creemos que cuánta más gente conocemos (que no es lo mismo que amigos), más felices somos, más éxito tenemos y más nos reconocerán por la calle.

Como bien dice una persona importante para mí, «Conocidos muchos, ¿amigos? con los dedos de una mano y sobran dedos».

Son personas con las que podemos hablar, escuchar, recibir mensajes que seguro no nos gustarán, pero ellos lo hacen por nuestro bien, porqué quieren lo mejor para nosotros. Al igual que nosotros podemos ser nosotros mismos con ellos y siempre abunda el respeto, la confianza y el agradecimiento.

Pero a día de hoy «pseudo-amigos» hay muchos, pero cuando sientes la necesidad por cariño que tú crees, de decirle algo y no lo «acepta» bien ( siempre con respeto ), la mayoría de ellos, se marchan. Te critican diciendo quién eres tú para decir lo que has dicho…Solo una persona que pensaba que era tu amigo, que sentía que podía ser ella misma contigo y ya hemos visto que no ha sido así.

¿A quién no le ha pasado alguna vez?

Vivimos en un mundo en el que dar tu opinión sincera, es tener más valor que Batman. Ya que no sabes por dónde te puede salir el tiro. Pero cada día creo más que estas personas no son Batman, llevan por bandera uno de los valores que tanto se habla hoy en día, COHERENCIA.

La coherencia es difícil en este mundo de presiones pero te da una gran recompensa, que la gente que te rodea, será poca, pero siempre será de verdad.

Y si quieres un consejo:

Dónde te sientas Batman a la hora de dar tu opinión, ahí no está tu lugar.

Tu Felicidad empieza con tu Creatividad

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Durante muchos años he estado buscando la felicidad.

Sabía que no quería hacer pero no sabía qué debía hacer.

Buscaba la felicidad a través de amigos que realmente no me aportaban.

A través de actividades que estaban de moda y que aunque me apasionaban, sabía que no era realmente lo que yo buscaba.

Durante muchos años buscaba la felicidad sin saber realmente qué era lo que estaba buscando y mucho menos la forma que tenía.

Pero a día de hoy, me reafirmo que la felicidad de uno, su paz o como leches quieras llamarlo, empieza siempre en tu creatividad.

¿Pero qué es la creatividad?

El compromiso que tenemos con uno mismo con lo que vemos, con lo que sentimos y con lo que soñamos. Es esa forma de ver las cosas que sabes cuando la expones los demás o se quedan pensativos o dicen que estás loco. Pero tú lo ves como algo normal, porqué es tu forma de ver la vida, de vivirla.

Cuando descubres tu creatividad, estás alcanzando tu felicidad.

Y donde la apliques, en qué lo hagas, es una consecuencias, no una finalidad. Sino que lo importante es desarrollar tu creatividad y con ello te irás a dormir más tranquilo que un niño tras haber jugado todo el día en el parque.

¿Pero cómo conocer tu creatividad?

Es muy fácil. No hay que seguir un método o leer un libro, tu creatividad es aquello que te apasiona. Y ahora me dirás que no sabes qué te apasiona, ¿a qué si? Vamos un paso más allá. ¿Qué es aquello que te pone de mala leche porqué la gente lo hace mal y sientes que tú podrías hacerlo mucho mejor? Y no estoy hablando de seleccionador nacional de futbol, sino una actividad en tu día a día que sientes que siempre se podría hacer mejor.

Eso es tu creatividad.

A mi me ponía de mala leche la poca importancia que se le daba a la creatividad dentro de las empresas, o que la mediocridad ancha por toda la sociedad cuando lo que realmente soñamos es con la excelencia.

Eso que me ponía y me sigue poniendo de los nervios, es lo que hacía que me vinieran ideas que iba poniendo en marcha. Ideas que me llevaron a darme cuenta cuál era mi felicidad.

Todos somos creativos, todos podemos ser felices, vivir en paz o como tú quieras llamarlo. Lo único que tienes que hacer es conocer la creatividad , QUE TODOS y TÚ TAMBIÉN LLEVAMOS DENTRO.

Y para ello haz algo que seguro que hace tiempo no has hecho, ESCÚCHATE.

No me escuches a mí, escucha esas ideas que tienes y que piensas que son una locura, escucha esas ideas que todos los días te rondan y que sales «corriendo» de ellas ,porqué te dan miedo más bien por lo que pueden suponer que no por lo que son…ahí está tu creatividad.

Si buscas tu felicidad, busca tu creatividad.

Ahí tendrás la respuesta de lo que siempre has estado buscando, tu creatividad es tu felicidad.

¡Me considero CREATIVO y NO estoy LOCO!.

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Nos quejamos de que la escuela ha matado la creatividad. Vemos sin parar una conferencia que transmite dicho concepto y nos lamentamos del sistema educativo que tenemos. Comentamos que aprender no es repetir como una cacatúa sino que se debe aprender a través de la experiencia.

Nos quejamos de la poca creatividad que tiene nuestro cuerpo de políticos. Nos lamentamos que no se ponen de acuerdo en nada y menos para el bien común, Nos quejamos que toman las mismas soluciones de siempre para situaciones nuevas.

Nos quejamos que tenemos lideres en las empresas que la única creatividad que conocen es la de decir de diferentes maneras «Las cosas se hacen como te diga yo sino ahí tienes la puerta de salida«.

Nos quejamos que no tenemos relaciones creativas. Que no hay innovación ( aunque no sepamos realmente qué estamos diciendo con eso de innovación )

Nos quejamos que falta creatividad pero solo nos acordamos de ella cuando las cosas están yendo mal y lo que solíamos utilizar ya no da los resultados que antes ofrecía.

De un día para otro hablamos de creatividad, la incorporamos a nuestro vocabulario.

Nos olvidamos que pensábamos que no éramos creativos, que las ideas que teníamos nunca surtirían efecto o que a nadie les gustaría las ideas que teníamos. Todos esos sueños que teníamos los dejamos olvidados porqué creemos que no somos creativos. Y por lo tanto, la mejor opción es callarse y seguir lo que los demás dicen que es mejor para nosotros.

HOLA MEDIOCRIDAD, ADIOS CREATIVIDAD.

Pero ahora de repente, cuando más se está hablando de creatividad, de su importancia ( ahora y siempre, sin ella el ser humano no hubiera avanzado jamás ), cuando necesitamos las ideas de todos para salir adelante y crear nuevas oportunidades, vienen de nuevo a decirnos que la creatividad está relacionada con la locura mental

Ahora cuando más necesitamos la creatividad de la gente, que la gente desarrolle su talento, que crea en si misma, que innovemos, que luchemos por lo que creemos y no por lo que nos hacen creer…. todos a aplaudir que la creatividad es de los locos. ¡¡Así nos va!!.

La creatividad es una de las catapultas del desarrollo de la humanidad.

Sin la creatividad, todavía seguiríamos calentándonos a base de leches desde las cuevas donde estaríamos viviendo. Y yo me pregunto: ¿Los cavernícolas también estaban locos? o ¿Tenemos que agradecerles que tuvieran esa idea y gracias a ello nos calentamos cada uno de nosotros en nuestra casa?

Nos encanta generalizar y ya si nos lo dice un estadística, ya nos ponemos «cachondos perdidos».

Si una estadística nos dice que el 15% de las personas tenemos «un cable mal empalmado» y suelen ser personas que se dedican al artisteo o a la creatividad.. Ya presuponemos que…. ESTÁN MAL DE LA CABEZA TODOS LOS QUE ESCRIBIMOS O SE DEDICAN ALGO RELACIONADO CON LA CREATIVIDAD.

Una cosa, para mí toda actividad que crea algo y no hace falta que hablemos de artistas o escritores puede y debe ser creativa. Y no solo los de la «noche» o la publicidad…. pero sigamos adelante.

Y si eso le añadimos que en una noche de resaca, alguien del siglo pasado que creaba gracias a la cocaína o a las botellas de whisky que se bebía, ya creemos que el mejor método para hacer algo increíble y tener una relación para siempre con las musas, va a ser el alcohol y las drogas…. En fin…

No dudamos ni un ápice. Creemos que si lo dice una gurú o viene determinado por unas estadísticas de la Universidad de cuyo nombre no tengo ni idea de repetirlo… ¿Por qué dudar de ello? ¿Por qué pensar que una estadística o una historia de siglos atrás no es verdad o quizá esté inventada?

Haz lo que te de la gana, pero antes de creerte todo, duda, pruébala por ti mismo y luego determina, si es verdad o no según tus circunstancias.

He escrito dos libros abordando el tema de la creatividad desde diferentes ámbitos. Con muchos de los entrevistados he pasado noches de conversaciones y algún que otro amanecer hablando de creatividad, los he observado e investigado y serán una excepción pero no conozco a ninguno que les falte un tornillo. Creo que son más cuerdos que los que se consideran cuerdos siguiendo las normas que siempre han seguido esperando conseguir a la «proxima vez» por fin, resultados diferentes.

Y todos mis respetos a todas las personas que están pasando por depresiones o intentos de suicidios porque ante todo sé por lo que están pasando. Pero generalizar, como asi se da entender, que todos los creativos, están con un cable poco suelto, es atemorizar a la gente. Cuando en realidad lo que tendríamos que hacer AHORA y SIEMPRE es apostar y dejar que desarrollasen sus ideas. Porqué una vida creativa es una vida de darse a los demás, de solucionar los problemas que tienen y no de «bilis negras» que no nos dejan por las noches.

Porqué la gente tiene miedo a dar su opinión, a expresar lo que siente, a cómo ve la cosas .. y más en una sociedad tan radicalizada que si no estás de acuerdo conmigo estás en contra de mí. Pero eso si, nos hinchamos a libros de desarrollo personal, de felicidad y motivación, porqué es «cool» de cara a las redes sociales.

La creatividad no es locura, ni mucho menos tener una enfermedad mental:

.- Es empoderamiento, digan lo que digan los demás. Porqué estás luchando por lo que sientes.

.- Es compromiso con uno mismo, con lo que piensas y sientes.

.- No hace falta «meterse» de todo para encontrar las musas de la inspiración. Más bien a mi me dan dolor de cabeza solo de pensarlo.

.- El creativo no tiene tendencia a ninguna adicción. Y quizá estoy generalizando, lo sé. Bueno, si tienen una adicción, al inconformismo, a no dormirse con el éxito obtenido , a no creer que vivir es seguir normas y nada más…

.- No es depender de las opiniones de los demás ni mucho menos creer que estás loco porqué nadie de tu alrededor te apoya. Mucha gente empezó expresando su idea y sigue haciéndolo aunque no le escuche nadie o sigan creyendo que es una locura, porque siente que de eso trata la vida, luchar por una visión. ¿O es que seguimos creyendo que Ferrán Adría es un loco? Me da que no. Otra cosa es envidia, deporte nacional que nos gusta disfrutar.

.- Crear no es locura. Porqué si fuera así, no hubiéramos encontrado soluciones a tantos problemas que hemos solucionado durante toda la humanidad. En definitiva, han creado sus opciones para avanzar y nosotros en muchos casos, poder disfrutar de esos nuevos campos transcurridos.

.- Los valientes, los canallas como decía en «Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde«, claro que tienen imaginación. Imaginan un mundo mejor y van a por ello. Lo que pasa que dan un paso adelante cuando otros se quedan atemorizados en la cama esperando que la tempestad pase. Y eso no quiere decir que estén locos, SON COHERENTES CONSIGO MISMO. Cosa que mucha gente no es así llorando por las noches soñando con un mundo mejor pero al dia siguiente, no dando un paso adelante.

.- Son personas realmente felices, que están en paz consigo mismo, porqué hacen lo que su corazón les dicta. Y si los demás lo llaman loco, que lo hagan, es un prejuicio mental que tienen los demás. ¿Para ellos? Se sienten las personas más afortunadas del mundo.

No solo en los malos momentos debemos acudir a la creatividad, sino siempre y para todos los aspectos de nuestra vida. ¿O es que tras poner un toque de creatividad en tu relación pasional te sientes loco o con una sonrisa de oreja a oreja?

Somos una sociedad hipócrita que quiere una cosa pero luego no la acepta y es algo que ocurre con la creatividad. Ahora llamamos locos a los creativos, a los artistas o los escritores, cuando yo creo que son las personas más:

.- Coherentes

.- Productivas

.- Innovadora.

.- Visionarias

.- Humildes.

.- Que nos demuestran que las normas solo nos bloquean y no nos inspiran a ver qué hay detrás de ellas.

.- Que no se avergüenzan de lo que sienten y como se sienten.

.- Constantes y que apuestan por su pasión.

.- Y que dedican su vida a darse a los demás y no esperar a que se lo den todo hecho.

Un proceso creativo no es un proceso de locura, sino de felicidad, curiosidad e investigación hacia la ruptura de miedos e imposibles que nos han impuesto y nos hemos creído.

Gracias a muchos de estos procesos, estamos hablando ahora mismo tú y yo o haciéndonos un café para desayunar.

Desde luego que cada uno puede hacer lo que le de la gana con su vida pero todos creamos cosas en nuestra vida diaria, ¿Y eso quiere decir que estamos locos todos y no solo los escritores?

Pero si eso es estar loco, SEÑORAS Y SEÑORES, ESTOY LOCO Y A MUCHA HONRA.

Me considero creativo y no estoy loco. ¿Y tú?

¡Si no estás conmigo, estás contra mi!

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De pequeños nos quejábamos de que nuestro mejor amigo se había ido con otro a su casa a jugar a la Play, que Luis se había ennoviado con la chica que siempre nos había gustado o que nuestra hermana nos había quitado el bocadillo de Nocilla con el que tanto habíamos soñado durante todo el día…

Ya podía ser quien fuera, ya podría haber pasado una tontería que siempre decíamos:

«Si no está con nosotros, está contra nosotros».

Y de fondo si había personas mayores, siempre había una persona mayor acaba diciendo algo así:

«No está en contra de ti, la vida son situaciones, estás enfadado por algo que no que es así, tienes que preguntarle antes de decir nada…» Y tú ibas y al instante te abrazabas con tu gran amigo que habías repudiado porqué se había ido a casa de tu «archienemigo» a jugar con él.

Y no soy ningún abuelo cebolleta, solo tengo unos preciosos 42 años, pero yo he vivido en primera persona y lo he visto, que por cualquier tontería, los niños repudian en un segundo a lo que antes amaban con locura. Y todo porqué creían que al no haber superado sus expectativas o deseos, ya están en contra de ellos.

Nos reíamos de la situación al ver que era una tontería e intentábamos al instante reconciliarnos con la persona.

¿Pero qué pasa a día de hoy?

Que si no estás conmigo, estás contra de mi, se lleva a limites insospechados.

Si no estás de acuerdo con mi opinión, no podemos ser amigos.

Si me rebates mi opinión, ya no podremos quedar más.

Si dudas de lo que te estoy diciendo, es que ya no podremos ser amigos.

Si no estás de acuerdo con lo que hago, tendrás que irte de la empresa.

Si me dices algo que no quería escuchar, es que estás contra de mi y no aplaudir lo que hago o cómo pienso.

Si no dices lo que quiero oír, ya no te volveré a llamar más.

SI pones en duda mi forma de vivir sabiendo que está dañando mi vida, es que no eres mi amigo.

Si crees que mis publicaciones no son verdad, es que no tienes que formar parte de mi «familia virtual».

Y ya no buscamos reconciliarnos con la persona en cuestión, ya la desterramos de nuestra vida. Ya no queremos saber nada de ella.

Fuera, Out, Finito, a la mierda…

Estamos llevando nuestro radicalismo a niveles insospechados, solo consiguiendo una cosa que nos enfrentemos unos a otros cuando a veces ni siquiera sabemos porqué estamos enfadados por esa persona.

Vivimos en una sociedad «calentada» por la industria de la felicidad. Una industria en la que solo debes mostrar la parte buena de tu vida, la de tus éxitos, parejas, eventos que asistes o éxitos que alcanzas…y aunque sean inventados, también debes mostrar. En la que se nos dice que hay que dudar de las creencias que nos han llevado al «hoyo» pero cuando ponen en duda nuestras creencias políticas, de vida o religiosas, vamos a muerte en contra de esa persona.

Pero eso si, que no se duda que somos personas empáticas, que somos creativas, que sabemos que tenemos que dar «feedback» o que seguimos a rajatabla la guía de nuestro gurú espiritual y meditamos de 8 a 9 todos los días del año.

¿Por qué no dejamos de ser tan hipócritas? ¿Por qué no dejamos de tener compasión por lo que vemos en la televisión y luego nos cagamos en los muertos del vecino que nos ha llevado la contraria?

Somos una sociedad de contradicciones que dice que necesitamos ser una sociedad mejor orientada a un bien común. El bien común el nuestro y si podemos joder al vecino, MEJOR.

Hablamos de creatividad pero no aceptamos las ideas que sean diferentes a las nuestras.

Hablamos de empatía pero creemos que los problemas de los demás son inventados o nos importan una mierda, porque nuestros problemas siempre son mas grandes y gordos que los demás.

Hablamos de aportar valor pero si ganamos seguidores para nuestras redes sociales desde el hospital o comprándolos Pues mejor oye.

Hablamos de autenticidad, de que queremos personas originales, transparentes… pero que no «toquen mi mundo, mis ideas» que son las que me han hecho feliz hasta la fecha.

Y entonces, ¿Cómo vamos a cambiar si creemos que lo nuestro es lo mejor, aunque mintamos sobre nuestra realidad? ¿Cómo vamos a querer transparencia si nosotros mismos no la queremos ni la damos? ¿Cómo vamos a desarrollarnos si solo pensamos que nuestro «mundo» es el único y el mejor? ¿Cómo vamos a solucionar problemas que tenemos si solo creemos que nosotros tenemos la razón?

¿El mejor método contra los gurús del humo y la mediocridad?

.- Bajarnos del «burro» de que nuestro mundo es el único y el mejor.

.- Dudar de todo empezando por nosotros mismos y mucho menos creer que los demás tienen la razón para así nosotros no pensar.

.- Humildad. Sin humildad nadie avanza, solo se estanca.

.- Pero sobre todo preguntarse: ¿Y si tiene razón que no estoy en lo correcto? Una pregunta que te llevará a un camino continuo de aprendizaje.

No todos que están contra de ti debes ponerles en contra tuya, sino aprender de la situación vivida.

La verdad no es propia, la verdad siempre es diversa. Y de ella siempre aprendes, si quieres.

Culpa, Felicidad y Creatividad.

¿Cómo manipulamos a la gente? A través de hacerles sentirles culpables.

Y no estoy hablando de influencia, en la que las dos partes deben ganar, estoy hablando de manipulación. En la que solamente una gana.

¿Y cómo nos pasa?

Haz memoria:

.- ¿Qué pasa cuando no haces algo que creen los demás que deberías estar haciendo? Te intentan hacer sentir culpable.

.- ¿Qué pasa cuando no participas algo en que los demás si hacen y tú no? Te intentan hacer sentir culpable.

.- ¿Qué pasa cuando no estás de acuerdo con la mayoría? Te intentan hacer sentir culpable.

.- ¿Qué pasa cuando sientes que no llegas a la operación «bikini» del verano? Más sentimiento de culpa.

.- ¿Qué pasa cuando no sigues la tendencia? Te intentan inculcar un sentimiento de culpa

¿Por qué tenemos ese sentimiento?

Porqué en el fondo nos estamos preguntando si hacer lo que hacen la mayoría sería lo mejor para nosotros que no seguir lo que de verdad NOSOTROS SENTIMOS.

La presión de los demás sigue siendo fuerte. Por mucho que digamos que somos independientes, que tenemos una marca personal que se distingue de todo lo demás, que hacemos lo que nos pasa por «el arco del triunfo»…. Por mucho que digamos lo que digamos…SIEMPRE TENDREMOS (en distintos niveles) ese sentimiento de culpa.

Porqué la presión de los demás, del exterior, …queramos o no, INFLUYE.

Será inducido por los demás para manipularnos y que hagamos lo que ellos quieran según sus intereses o porqué sentiremos que quizá no estemos tomando la «mejor opción» porqué estar «fuera de la mayoría» produce mucho frio e incertidumbre.

Nos creemos que si no hacemos dieta antes del verano, ya nadie nos querrá . Creemos que si no hacemos lo mismo que los demás, nos criticaran y seremos excluidos del grupo. Sentimos que si no hablamos de política o de la serie de moda en cuestión, ya no seremos uno más, ya nadie nos tendrá en cuenta para salir los sábados por la noche o tomar una después de trabajar.

Yo no sé si este sentimiento de culpa viene de nuestra formación cristiana y aquello de la manzana, no sé si viene de pequeños y esa creencia que si nos salimos de las «normas» , de seguir los puntos,… no llegaremos a nada en la vida… O quizá es todo un conjunto que provoca que si nos tenemos culpa por nada es que estamos haciendo las cosas bien.

Pero yo te pregunto:

Las cosas bien, ¿Según los demás o según tú?

Si haces una cosa que sientes que tienes que hacer, que está acorde a tus valores, que hay razones para no hacerla, sea cual sea,…¿Por qué tienes que tener un sentimiento de culpa?

Si lo tienes es porqué:

.- No confías en ti.

.- Sigue pesando la opinión de los demás más que la tuya propia.

Sino, no tendrías que tener ese sentimiento.

Porqué cuando haces lo que sientes a pesar de salirte de lo establecido te vas a dormir con la conciencia tranquila y duermes mejor que un bebe. Cuando sientes culpa, remordimiento y acabas haciendo lo que desean los demás que hagas y no lo que tú sientes, seguro que esa noche no pegas ojo.

El sentimiento de culpa se utiliza para «encaminar a la gente y no se salte las normas», » que no descarrilen los que dicen que piensan diferente», que el «líder del grupo sienta que todo está en calma y nadie le discute sus ideas»… En definitiva, para que no pienses por ti mismo.

Pero eso si, queremos innovación, creatividad…pero haciendo lo mismo de siempre, repitiendo lo mismo que hacen los demás y sin sentirnos culpables porqué nos hemos salido de lo establecido. Y así no avanzaremos nunca, solo aumentaremos la mediocridad, la frustración y la rabia por preguntarnos ¿Qué hubiera pasado si lo hubiéramos intentado?

Sé que estarás pensando que salirte de lo establecido es duro, que te encontrarás solo y miles de excusas más… Pero te aseguro que es peor saber que no estás haciendo lo que te gustaría y deberías estar haciendo porqué te importa más el que dirán.

¿Qué es la felicidad? La ausencia del sentimiento de culpa por lo que has hecho

¿Qué es la creatividad? Poner en acción esa idea que no te produce culpa sino orgullo y confianza.

Hablamos de libertad, de empoderamiento… y de otras muchas cosas parecidas, pero con el sentimiento de culpa autoinflingido o impuesto, jamás se podrá desarrollar todo lo que decimos.

Nunca sentirás culpa cuando haces lo que sientes que tienes que hacer. (PD: sin joder la vida a los demás, recuerda). Y cuando así lo hagas, seguro que estarás innovando en tu vida. Mientras tanto, solo estarás copiando y replicando los deseos de los demás.

¿Qué es lo que queremos? ¡LA VIDA PERFECTA!

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¿Qué hacemos en este mundo?

Buscar desesperadamente una vida perfecta.

Me gusta ir a las librerías a ver las novedades de las editoriales. Y hoy tras ir a una de ellas, me ha venido una pregunta:

¿Qué es lo que realmente buscamos en un libro? Pero podríamos decir también en una conferencia, en un video de Instagram o en en un curso exprés de felicidad….

BUSCAMOS UNA VIDA PERFECTA.

Quizá lleve más de 10 años escribiendo, viendo conferencias, publicidad de cursos y todos ( o una gran mayoría) tienen cosas parecidas a estas:

.- EL no miedo.

.- Una felicidad absoluta

.- Éxito garantizado

.- La vida de tus sueños a tu alcance.

.- Alcanzar la paz.

.- Los hábitos que iluminarán tu vida…

Y yo fui el primero que me leía todo y acudía a todo con el único propósito de seguir las pautas que me llevarían a una vida perfecta…..a una vida con hábitos saludables, con una felicidad infinita, con una marca personal impecable y sobre todo una vida llena de éxitos.

¿Pero qué produce toda está obsesión?

Frustración y Ansiedad.

Ansiedad porqué sientes que si se te olvida un paso o no has dicho un número de veces las palabras adecuadas, el coche que deseabas ya no podrá volver a ti y tendrás que empezar.

Frustración porqué sientes que pasa el tiempo y no consigues lo que te han dicho que deberías conseguir en un número determinado de tiempo o de días.

La necesidad de aparentar que aunque no sea así, que la vida te va de «pm», que mucha gente te sigue por tus consejos ( aunque rezas todo el día para que se den cuenta que son seguidores comprados). Por no hablar de la gente que un día critica una cosa pero al día siguiente la ensalza porqué es lo que está de moda.

Intentar alcanzar una «vida perfecta» solo genera más infelicidad, frustración y ansiedad. Pero lo peor de todo, MENTIRNOS A NOSOTROS MISMOS.

En definitiva, ¿una vida perfecta es una vida feliz? ¿Pero una vida feliz según los estereotipos que nos quieren imponer o según uno mismo?

Durante mucho tiempo pensé que una vida feliz, era lo que decían los demás que debía ser una vida perfecta. Y así me iba, de culo y cuesta abajo.

¿Qué los libros de «autoayuda» pueden dar una «bofetada» a tiempo y hacerte ver cosas que no quieres ver y que sabes que son verdad? ¡DESDE LUEGO!.

Pero no olvides, que como los «expertos» en nutrición, que un día te dicen que una copia de vino es buena para tu salud y al día siguiente que es lo peor del mundo, aquí también pasa. Así que ten siempre tu pensamiento crítico en modo alerta.

Es decir, no creas nada sin antes haberlo puesto por ti mismo en marcha. Porqué lo que a uno le sirvió quizá a ti no. O lo mejor de todo, quizá tú puedes mejorar ese proceso habiéndolo puesto antes en marcha. ¡No lo olvides!.

Seguro que te habrás encontrado personas que su vocabulario está formado por frases de otras personas o solo te hablan de las experiencias tenidas con tal libro o cual formación. Hablan según tal escritor, tal formador o quieren ser como tal persona porque lo que quieren es «alcanzar» esa vida perfecta que dice tener esa persona que siguen. ( Muchas personas que dicen o aparentan tener una vida «perfecta» te aseguro por experiencia en primera persona que no la tienen, ni mucho menos ).

Y al encontrarme con estas personas son un ejemplo de una visión de la vida que tengo, NO VIVIMOS NUESTRA VIDA, QUEREMOS INTENTAR VIVIR LA VIDA DE LOS DEMÁS.

Queremos ser como tal, actuar como cual y sonreír como la diva del momento….Pero eso si, que no falte ni haga falta decir, que nosotros somos diferentes, únicos y auténticos.

Lo único que estamos haciendo es «huir de nosotros mismos».

Vuelvo a repetir, ¿Qué ayudan los libros de «autoayuda»? desde luego pero si tenemos PENSAMIENTO CRÍTICO.

Ese pensamiento que nos hace indagar en lo que queremos saber, que nos hace ir más allá de dónde estábamos acostumbrados a ir pero sobre todo sabiendo, QUE NADIE TIENE LA VERDAD ABSOLUTA.

¿Por qué creemos ciegamente en muchas personas?

Porqué nos da miedo pensar, sentir y crear. Pero eso si, que no nos insulten si nos dicen que nosotros no somos creativos y que seguimos la corriente, eso que no nos lo digan.

No pensamos porqué creemos que nos llevarán al éxito de forma rápida e indolora. Y eso de pensar, produce mucho sudor y lagrimas.

No sentimos porqué duele. Así que es mejor repetir como «cotorras» frases sin dudar de ellas.

No creamos porqué el camino será largo. Y no tenemos tiempo ya que queremos la vida «perfecta» que los demás dicen que ya tienen y nosotros, NO.

Pero sobre todo no hacemos nada de sentir, pensar o crear, porqué ser uno mismo, en la realidad, es muy doloroso. El salirte de lo establecido, el caminar solo en un camino que nunca habías recorrido, el no saber qué te vas a encontrar y quizá no encontrar lo que soñabas, duele mucho. Y lo reconozco, pero te aseguro que con el tiempo, es lo que mejores resultados da y sobre todo, de verdad.

Lo único que hacemos siguiendo modas, tendencias, miedos y «placebos exprés» es frustrarnos y no alcanzar lo que realmente está hecho para nosotros, NUESTRA PAZ.

Nuestra vida perfecta existe pero solamente la alcanzarás cuando encuentres tu PAZ…

… Cuando te vayas a dormir a la cama con la conciencia tranquila porqué has hecho y dicho lo que TÚ SENTIAS que tenías que hacer y decir.

… Cuando te relaciones con los demás desde tu VERDAD pero sobre todo sabiendo que no la tienes al 100% contigo y que hay tantos mundos diferentes como personas hay en el planeta.

…Cuando reconozcas que te puedes haber confundido y preguntas cómo se pueden hacer mejor las cosas.

..Cuando vas por la calle con la cabeza alta y no por ego sino por orgullo de saber quién eres de verdad y mostrarte sin mascaras ni disfraces ante los demás.

… Cuando sabes que no siempre serás feliz, que las caídas están ahí para aprender de ellas y no para rebozarte en ellas como cochino, que la gente viene y va, que muchos no son los que dicen ser o que algunos te querrán por su interés y luego «adiós y muy buenas» o que «no existen» las vidas perfectas de Instagram…

La vida perfecta existe. ¿Qué debes hacer?

. Nunca huir de ti.

. Aprende, lee, se curioso, pero ante todo pensamiento critico.

. Y saber que la vida perfecta sin miedo, sin esfuerzo, sin hacer nada, con una felicidad continua… NO EXISTE NI EXISTIRÁ.

.- Y mucha acción por tu parte, sin acción nunca habrá reacción.

Cuando sepas todas estas cosas y muchas más que te ocurrirán, sorprenderán y te harán mejor… Es cuando te irás a dormir sabiendo que has alcanzado tu Paz, TU VIDA PERFECTA.

¿Qué me han enseñado los Haters de mi vida?

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Durante toda la vida, todos hemos tenido Haters.

Y no hace falta ser una eminencia en redes sociales o ser «experto» según Linkedin para ser digno de haters. Todos hemos tenido y tenemos haters a nuestro alrededor.

El primer hater siempre es uno mismo. Y sobre todo cuando queremos dar un paso adelante.

Nosotros somos el primer hater que conocemos. Creemos que no podremos dar ese paso, que no nos merecemos ese éxito con el que soñamos o nos preguntamos ¿Quién será el osado que acepte nuestras ideas?

Todas estas preguntas hasta tenemos respuesta para ellas. Todas son negativas. Todas nos dicen que no tenemos talento, que no valemos nada y que nuestras ideas…mejor que nos dediquemos a otra cosa.

Pero también existen otro tipo de haters que aparecen a lo largo de nuestra vida.

Son los que depende si les escuchas siempre están minusvalorando tu trabajo. Son los que hagas lo que hagas, tu trabajo nunca va a llegar a ningún lado, que tus ideas no le van a gustar a tu jefe y que mejor no te lances, porqué la ostia que te vas a dar va a ser de «campeonato».

Y tengo que decirte, que con el paso del tiempo, cuanto más personas así me encuentro más motivado me ponen. Porqué son personas «barrera» o yo los llamo «Tú dices eso y mira lo que hago yo». Si aceptas lo que dicen, si les das más poder del que deberían tener sobre tu vida, adiós y muy buenas. Ya no intentarás nada, ya no darás un paso adelante. Pero si aceptas que son personas «Tú dices eso y mira lo que hago yo», en realidad sus menosprecios, te están alentando a seguir adelante, a darte cuenta que estás yendo por buen camino ya que estás provocando el miedo en las personas mediocres, que eso es lo que son, mediocres y llenas de miedos. Lo único que no quieren es que tú consigas lo que ellos en un día, lo intentaron o peor aún, solo quieren dominarte.

Pero no solo ocurre esto antes que de un paso adelante o estés con los primeros pasos. Cuando has conseguido un pequeño «éxito» en tu vida, también vendrán a ti esos cenizos, que no están bien con su vida, que intentarán que retrocedas en ese avance que has conseguido.

Durante muchos años, pensé que esas personas que querían que no diera un paso adelante, lo hacían por mi bien. Y no es por ego, pero con el paso del tiempo, me he dado cuenta que son personas que realmente no son felices con ellos mismos, por muchos títulos y respetos que les otorguemos.

¿Y cómo te das cuenta? Porqué durante el camino, te irás encontrando con personas que querrán apoyarte, que han conseguido lo que tú quieres conseguir y entienden por lo que estás pasando. Y ellos solo quieren ayudarte, impulsarte y siempre quieren que muestres tu esencia. NO QUE LA APAGUES.

Quien te quiere, quien quiere lo consigas, quien quiera que conozcas la mejor versión de ti… por mucho que haya caído, que no lo haya conseguido o que haya recibido muchos NOES en su vida, no echará su mierda contra ti, sino lo que hará es mostrarte sus aprendizajes para si te pueden ayudar a ti en algún momento o situación, los tengas. Nunca echarán su mierda contra ti para que te paralice, sino que siempre querrán alentarte y motivarte a que siempre seas tú mismo.

Una cosa quería decirte, que consigas un pequeño éxito, no quiere decir que todos vayan a «aplaudirte» y darte la enhorabuena. Y más si provocas que algunos «cimientos» se muevan. Por mucho que pienses que estás abriendo mentes, otras formas de hacer las cosas, siempre habrá personas que te digan que están en contra. Principalmente son personas que sienten que les puedes «robar el chiringuito» o que los demás vean que lo que decían hasta la fecha, era mentira.

Esas personas, inseguras porqué la tranquilidad alcanzada se va a la mierda, tienen miedo a lo que has conseguido. Miedo a que los clientes ya no vean sus productos como innovadores y si los tuyos. Que vean que están «anclados» en lo mismo de siempre y que tú les estás ofreciendo lo que necesitaban, innovación y avance.

Cuánta más gente tengas que está en contra de tu producto más confiado tienes que estar que lo que pretendías, remover conciencias, lo estás consiguiendo. Así que sigue.

Y si ellos no ven lo que quieres decir, lo que quieres mostrar, es su problema. Tú sigue.

Creo que el peor de lo virus que puede sufrir el ser humano es el ridículo.

No hacemos las cosas por el ridículo que creemos que podemos pasar y sin haber hecho nada aún. Nos adelantamos a las consecuencias aún sin haber hecho nada.

Solo es tu miedo diciéndote que no hagas nada que estás mejor como estás. Ni puto caso. Si paras y escuchas, lo único que estás haciendo es hace más caso a los demás que a tí mismo. No lo harás, perfecto pero al cabo del tiempo te acabarás arrepintiendo, viendo a otra persona que si lo ha conseguido, que tú podrías haberlo hecho mejor o mil cosas.

Ante el ridículo, CONFIANZA y más CONFIANZA.

Que los demás digan lo que quieran…. que se la cojan con «papel» o cómo quieran. Es tu vida, es tu felicidad, son tus ideas y es tu creatividad.

HEMOS VENIDO AL MUNDO A DESARROLLAR NUESTRA CREATIVIDAD… A ESO HEMOS VENIDO. Y el ridiculo es la mayor muestra que damos poder a los demás sobre nosotros que a nosotros mismos. Y luego nos va como nos va.

Así que no olvides siempre repetirte: «Que le den por c… a los demás, se trata de ti, de tu felicidad, de tu creatividad».

Hemos venido a remover el status quo en cualquier aspecto personal o profesional de nuestra vida. Y lo hacemos a través de nuestras ideas.

No damos un paso adelante porque pensamos miles de excusas con el fin de no dar un paso adelante. Pensamos que el trabajo no es valiente, que no es audaz, que no es creativo o disruptivo, que no dejará un legado, una marca.

Y estamos muy confundidos. EN un mundo en el que nadie da un paso adelante porqué tienen miedo del qué puedan decir, mostrar un trabajo tuyo, sin miedos ni tapujos, te aseguro que siempre ese tipo de trabajo, de acciones, SON LAS QUE PERDURAN EN ESTE MUNDO DE MIEDOS Y MEDIOCRIDAD.

QUE LOS HATERS, FRUSTRADOS Y LOS AMARGADOS NO TENGAN PODER EN TU VIDA. Y SI LA CONSISTENCIA, PERSEVERANCIA, CONFIANZA Y CON ELLO , TU CREATIVIDAD.