¿Y si la clave fuera pensar en pequeño?

Photo by Liza Summer on Pexels.com

¿Y si estuvieramos equivocados?

¿Y si realmente no se tratase de pensar en grande, sino en pequeño?

Lees sin parar y más ahora con el comienzo del año, que hay que pensar en grandes. Que hay que tener grandes expectativas para empezar el año con ganas, ilusión y motivación.

Y gracias a eso, soñamos que tenemos un cuerpo increíble. Y no a finales de año, sino al mes siguiente. Soñamos que somos los p*** jefes del imperio empresarial que nos merecemos con la idea que tenemos. Y hasta Jeff Bezzos es amigo nuestro.

Soñar en grande, ¿Tiene sus beneficios? SI, pero creo que en la mayor parte de las ocasiones, produce más frustración que motivación.

¿Por qué?

Porqué ya que nos ponemos a soñar, que queremos que sea ya. Creemos que no nos merecemos menos, ya que hemos soñados, que sea para ya. Además ¿Por qué no tener algo ya que queremos y que sentimos que nos merecemos?

Sin embargo, si te das cuenta, cuando soñamos en grande, acabamos soñando como cientos de personas que están haciendo lo mismo que tú.

Sueñan de la misma manera, con el mismo proceso. Y esperando el mismo resultado que tú. ¿Y todos los sueños se pueden hacer realidad?

Ojala fuera tan fácil pero no es así.

Y lo único que conlleva es a frustración, mediocridad y no querer volverlo a intentar más.

Los sueños se desvanecen y la motivación se va a tomar viento.

¿Y si tratáramos de soñar en pequeño?

Siempre que lo digo piensan que soy negativo, que siempre hay que soñar en grande, siempre hay que pensar que podemos pelear con Amazon o Google. Que si no sueñas en grandes, ¿Para que soñar?

¿Y si los mejores sueños son los más pequeños?

Aquellos sueños que han crecido y se han acabado convirtiendo en sueños impensables, siempre comenzaron soñando en pequeño. Y con una característica en común, no soñaron ni pretendían que se convirtieran en lo que se han convertido.

¿Con que soñaban?

Con poder hacer lo que siempre habían querido hacer, vivir de su pasión. Pero sobre todo dando lo mejor de si mismos a los demás.

No tenían ninguna intención más allá que la de sentirse realizados.

Y todo esto lo podemos aplicar a cualquier proyecto que tengas.

Cuando queremos perder peso y vemos que no hemos perdido esos 15 kg en un mes, nos echamos para atrás, tiramos la toalla. Pero cuando vemos que poco a poco estamos perdiendo kg, cogemos más y más motivación, queriéndonos superar más y más.

¿A qué no es lo mismo?

Pero los gurús de hoy en día, nos dicen que tenemos soñar en grande, que es el único método para romper con las creencias , con las normas…. Y yo no estoy de acuerdo.

Sueña con algo que aunque sea su tamaño pequeño, para ti sea enorme, porque es lo que realmente te hace feliz.

En la vida, no se trata de «tamaño grande o no ande», sino de que te haga feliz a ti y seguro que darás un valor diferencial ante los demás.

Ese es el principio del comienzo de todo.

¿Qué solemos hacer cuando nos quejamos de algo?

Photo by Lukas on Pexels.com

Hoy es trending topic en redes sociales un alegato de un presentador en el que comenta que los politicos nos han tratado por tontos.

Nos han tratado por tontos por su forma de gestión, por sus idas y venidas y por su falta de decisiones.

Nos han tratado por tontos y ahora nos quejamos.

Ahora gritamos que nos han tratado por tontos.

Gritamos a los 4 vientos que no estamos de acuerdo con lo que han hecho con nosotros. Que nos merecemos un respeto porque somos ciudadanos. Queremos nuestros derechos, queremos nuestra salud mental, el poder salir por ahí y llegar a casa a las 5 de la mañana como cubas…

Gritamos muchas cosas…. ¿Pero qué suele hacer normalmente el ser humano al respecto cuando se siente maltratado?

¡NADA!.

Mañana la noticia será que han llegado los Reyes Magos o que tu «gurú» le ha tocado la lotería.

Mañana ya nos hemos olvidado de todo. Mañana lo que exigíamos ya será historia.

Y todo, ¿Por qué?

Porqué no tenemos el ademán de luchar, de salirnos de lo establecido, de esforzarnos realmente por lo que queremos, por lo que sentimos. A cambio preferimos quedarnos como estamos, que «creemos que no estamos tan mal».

Y no solo estoy hablando de esta situación que estamos viviendo con el bicho llamado Covid-19. Hablo en general, nos quejamos mucho, pero hacemos poco para cambiar la situación.

Sabemos que nuestra pareja nos trata como tontos y nosotros aún seguimos ahí.

Sabemos que nuestro «jefe» es un déspota, por llamarlo finamente. Pero no nos vamos del trabajo a pesar de nuestros enfados y lloros porqué…

Sabemos que tenemos que cambiar, que las cosas no son como pensamos… Pero eso de cambiar si eso, lo dejamos para otro día.

Sabemos que nos están tratando por tontos. Quizá porqué estamos siendo demasiados buenos, quizá porqué nos interesa o vete a saber, quizá queríamos creer, quizá no queríamos sentirnos solos o creíamos que estaba realmente enamorada de nosotros.. …. En resumen, por querer creer, creer que sabrían más que nosotros, por confianza en la otra persona o por necesidad, hemos llegado a la situación que se «nos han hinchado los eggs».

Tranquilo, está genial que haya abierto los ojos y te hayas dado cuenta que no quieres dicha situación. Te aseguro que otros, aún sabiendo lo que están viviendo, se lo callan y siguen aguantando , porque creen que les interesa más «que se aprovechen de ellos» que no dar un paso adelante y dejar a un lado esa situación.

Felicidades, has reconocido que no te gusta como te están tratando. Pero también tienes que reconocer que parte de la culpa es tuya, ¿eh?. Claro que si, no eches la mierda al resto, que también tienes culpa. Quizá por confiar más de la cuenta, por no hacer esa pregunta que hubiera cambiado la situación,… has llegado hasta donde estás a día de hoy.

¿Seguimos?

En estos momentos te encuentras en una texitura:

.– No hacer nada, no decir una palabra más alta que otra y seguir con la cabeza baja aguantando el chaparrón.

¿Cómo suele acabar estas situaciones? Seguramente tú peor de cómo estás ahora y la otra persona con una sonrisa de oreja a oreja sin esa sensación de haber hecho las cosas mal.

Pero si optas por esta opción, lo respeto.

Pero eso si, NO TE QUEJES SI NO QUIERES HACER NADA AL RESPECTO.

Es respetable que no quieras hacer nada porque satisface algún interés, porqué quieres llevar tu vida de siempre o lo que sea….pero a partir de ese momento, no te quejes. Has tomado una decisión y tienes que consecuente con ello. Si sigues aceptando la situación, ¿No te irá tan mal, no?

.– Parar. Pensar qué quieres realmente y quizá salirte de esa relación.

También puede pasar que esa persona no se daba cuenta. Puede pasar. Si Messi se fue del Barca, a día de hoy puede pasar cualquier cosa. Pero ante todo para y piensa qué es lo que quieres realmente en tu vida. Sabes que NO quieres. Pues qué quieres es más fácil expresarlo. Y si sientes que tienes que «abandonar esa relación» es lo primero que tienes hacer.

Pero si sabes que NO quieres en tu vida y sigues «aguantando» esa situación, el problema es tuyo, seamos claros. No lo olvides.

Pero ¿Sabéis una cosa? Que por mucho que hablemos de felicidad, de responsabilidad ( he oído la palabra más en estos dos años que en todos mis 42 años ), de resiliencia, del despertar espiritual, de madurar, de muchos términos que inundan las redes sociales… ¿Qué acabamos haciendo?

QUEJÁNDONOS Y ESPERAR A QUE SEA OTRO A QUIEN DE EL PASO ADELANTE QUE SOLUCIONE NUESTROS PROBLEMAS.

¿Hacemos algo cuando algo no nos gusta?

VOMITAR EN REDES SOCIALES NUESTRA RABIA Y FRUSTRACIÓN, CAGARNOS EN LA CENA DE NAVIDAD POR NUESTRA VIDA DE MIERDA Y SI SALE EL POLITICO DE TURNO, DESEARLE EL MAYOR DE LOS MALES.

Y mañana volver a hacer lo mismo.

Seamos sinceros, SOBREVIVIMOS DORMIDOS EN ESTE TRAYECTO LLAMADO VIDA.

Pero cada opción es muy respetable… Sin embargo hablamos mucho de resiliencia, pensamiento en grande y leyes de atracción… Y mientras tanto, el problema está sin solucionar.

¡Menos quejas y más hechos! Quizá así conseguiríamos todos juntos esa «idea» de sociedad que tenemos…

¿Y tú qué haces cuando te quejas de algo?

¿Qué es el éxito?: ¡Vivir a tu manera!

Photo by cottonbro on Pexels.com

Querida Vida:

Llevaba tiempo queriéndote escribir esta carta.

Y me gustaría empezar preguntándote una cosa: ¿Por qué dejas que te hagan eso?

¿Por qué dejas que se prostituya tu verdadero sentido? ¿Por qué no pones los puntos sobre las ies y dices que realmente el éxito es hacer lo que realmente uno siente que quiere hacer? ¿Por qué dejas que la sociedad, los miedos, los intereses propios hagan que en vez de producir personas felices, coherentes, acordes con ellas mismas, produzca personas infelices, frustradas y enganchadas a placebos?

¿Por qué?

Así es como hubiera contestado si te hubiera tenido delante años atrás. Ahora sé que si lo hubiera hecho, hubiera sido un autentico cínico, porque tú no tienes la culpa, la tenemos nosotros.

Los deseos de los demás, las ganas de «contentar» a nuestros padres, amigos o familiares o el hecho de ser y sentirse parte del grupo, hace que nos dejemos llevar por el deseo de ser como los demás, no como sentimos que queremos ser.. Pero luego cuando nos damos cuenta que eso no es el verdadero éxito, que hemos perdido el tiempo , que no hemos alcanzado la «felicidad soñada», a la primera persona que nos viene a la mente, es a ti, a la vida.

Te echamos la culpa a ti, cuando realmente no es así. Tu única misión es darnos la oportunidad de vivir en este lugar llamado mundo y aprender por nosotros mismos, de todo lo que nos pase y nos deje de pasar. Nos das un regalo que no sabemos aprovechar y nosotros lo único que hacemos, cuando no nos gusta el regalo, es echarte la culpa a ti.

Desde que nacemos , nos dicen nuestros padres, los medios de comunicación, amigos y «mentores», que el éxito, es no salirse del renglón.

No digas tacos, no hagas eso en este momento, no digas tonterías, no te rías, no te metas el dedo en la nariz, no y más noes sin parar oímos desde que nacemos…. Pero el peor de todos los Noes: «No pienses y hazme caso a mí».

Si al no pensar, le añadimos que sin parar vemos artículos en el que nos expresan cual es el más guapo, el que tiene más seguidores en las redes, el que tienes más dinero en el banco,… pues luego te encuentras en el día a día, con la envidia como deporte nacional.

Y todo ello provoca que tengamos dos opciones:

.- Seguir pensando que tarde o temprano se hará realidad lo que nos recomendaron que siguiéramos para ser consideramos «hombres de bien».

.- O darnos cuenta que no es la vida que queremos llevar, que no nos lleva a ningún camino en el que nosotros nos sintamos a gusto. Y aun así, tomando un nuevo rumbo tras un «viaje interior», no se lo decimos a nadie, ocultando nuestra decisión. Y todo porqué nos importa y nos pesa más el «qué dirán» que nuestra felicidad, coherencia o paz.

Cualquiera de las dos opciones sigue una pauta:

Nos importa mucho más el qué dirán que nuestras emociones o nuestros deseos.

Y aún así pensamos que los demás, serán los que nos darán esa felicidad, ese éxito que ambicionamos.

Y tras muchas generaciones, seguimos estando muy equivocados.

Hablamos mucho de frases o situaciones de enfermeras que dicen que cuando una persona está a punto de morir, siempre se lamenta de no haber hecho tal cosa, haber dicho tal otra o haber dado un paso en una relación en la que se sentía él mismo.

Yo añadiría, que día a día que pasamos pensando más en los demás, dejando que un miedo infundado nos oprima y dejando pasar oportunidades a las que nos queremos subir y no lo hacemos, es un día más que «desahuciados», muriéndonos en vida.

Te exigimos el éxito, la felicidad, el amor y todos los bienes…Y cuando no los tenemos te echamos la culpa a ti. Cuando en realidad los únicos responsables somos nosotros, no tú.

Algunos no lo aprenderán nunca, para otros será demasiado tarde, otros se avergonzarán de lo que quieren y sienten hacer… Pero todos de una manera u otra sabrán una cosa:

EL VERDADERO ÉXITO ES HACER Y DECIR LO QUE DESEAS, DESDE TU COHERENCIA, DESDE TU VERDAD. DESDE TU CORAZÓN.

PD: Sin hacer daño a los demás.

Tú no tienes la culpa de «muchas de nuestras desgracias», somos nosotros que no queremos coger las riendas del regalo que nos diste al nacer, nuestra vida.

Un saludo, una persona que sigue luchando por su éxito.

¡De lo que no puedas cambiar, no te preocupes!

Photo by Javon Swaby on Pexels.com

Nos pasamos la vida preocupándonos por todo.

Nos preocupamos porque no recibimos el mensaje de la chica que nos gusta.

Nos preocupamos porqué no recibimos contestación a la propuesta que habíamos hecho.

Nos preocupamos porqué esa persona no nos habla después de años de conversaciones diarias.

Nos preocupamos por llegar a final de mes.

Nos preocupamos porqué no tenemos sexo con nuestra pareja.

NOS PASAMOS EL DIA PREOCUPADOS.

Pero haz una lista de las cosas que te preocupan, de todas y cada una de ellas.

Yo lo he hecho y la verdad que el resultado me ha intrigado mucho.

NOS PASAMOS EL DÍA PREOCUPADOS POR COSAS QUE NO PODEMOS CONTROLAR NI CAMBIAR.

No podemos cambiar, por nosotros mismos, el gobierno que tenemos, la suegra que nos ha tocado o «lo mal follao» que está nuestro compañero de mesa en el trabajo.

No podemos controlar que la chica que nos gustaba ya no nos hace caso. O que esa persona que pensábamos que era nuestra amiga, de un día para otro, desaparece sin decir «Adiós y muy buenas».

No podemos ni controlarlo ni tenemos el poder de que la situación cambie. Y aunque en el fondo, lo sabemos, nos preocupamos.

Nos preocupamos porqué teníamos muchas esperanzas puestas en esa relación, en ese proyecto o en esa ilusión.

Nos preocupamos porqué vemos que nuestro proyecto ya no se va a hacer realidad. Y la incertidumbre no es buena compañera cuando soñábamos ya con el éxito o con noches de pasión con esa persona.

Nos pasamos la vida preocupándonos por cosas que realmente no podemos cambiar ni controlar.

Sé que lo que voy a decir te va a doler como a mi también me dolió cuando me lo dije a mi mismo:

¡PERO ERES IMBECIL!.

Me da igual la situación que sea que, por ahora, no se hará realidad. Pero estas perdiendo algo muy mágico de ti en una situación que, por ahora, no tiene solución:

TE ESTÁS PERDIENDO A TI MISMO.

Le estás dando vueltas a algo que no tiene solución, por este momento. No puedes hacer nada porque esa chica se haya ido o no tengas respuesta a tu propuesta profesional. Y tú mientras tanto, estás dándole vueltas a la cabeza, llorando, cagándote en todo, maldiciendo la noche que no saliste con la chica y se te la «llevó» otro o cualquier «paja mental» que te hagas.

NO PUEDES HACER NADA MÁS.

Bueno, espera si puedes hacer una cosa.

APRENDER DE LO QUE HA OCURRIDO.

Y no te estoy diciendo que te flageles como un buen cristiano. Te estoy diciendo que aceptes la situación. Que veas que ha sucedido, qué has aprendido de todo ello y obtengas un aprendizaje. Un aprendizaje para seguir adelante , usando esa experiencia para nuevas experiencias o ideas.

Porqué te lo repito, GASTAMOS MUCHA ENERGÍA EN TEMAS QUE NO PODEMOS CONTROLAR NI CAMBIAR.

Déjate de pensar que si hicieras algo para adelantar los acontecimientos, las cosas cambiarán. Seguramente que no. Deja que la vida te enseñe que tiene preparado para ti, pero está vez lo afrontaras con un nuevo aprendizaje, la de enfocar tu energía en lo que puedes controlar, no en lo que no puedes ni debes cambiar.

Cada camino es el correcto.

Photo by Jens Johnsson on Pexels.com

Nos pasamos la vida eligiendo. Pero sobre todo no queriendo darnos cuenta que hemos elegido mal.

De pequeños o adolescentes no importa. No importa que esa personas que tanto nos gusta no sea del agrado de nuestros padres, aún mejor, nos pone mucho más.

No importa que nuestros padres no nos recomienden hacer esa carrera ya que no tiene salidas. Eso nos pone más. Llevar la contraria en la adolescencia es uno de los primeros orgasmos que recibimos.

Luego ya si han tenido razón o no, jamás lo reconoceremos. Porqué ante todo nuestro orgullo tiene que quedar por encima de todo. Y además si hemos vivido experiencias geniales, ¿Por qué darle la razón a nuestros padres?

Pero llegamos a la «madurez» y las cosas cambian.

Ya no nos lanzamos de cabeza a la opción que más «nos pone». Ahora no queremos confundirnos. Vamos a lo seguro. No queremos vivir experiencias que antes estaríamos «locos» por vivirlas. Ahora queremos al seguridad, que sepamos que nos va a reportar unos beneficios antes de empezar. Y que sobre todo, no nos lleven al fracaso.

Lo que antes hacíamos de adolescentes, de mayores, le tenemos pavor.

Buscamos lo correcto. Lo esperado. Lo que no nos lleve al fracaso.

Y yo creo que ese miedo ya comienza con la elección que realizas cuando tienes que decidir que estudiar. Porque siempre oirás algo así como «Elige bien que dicha decisión determina tu futuro». Y si no eres una persona que hace caso a los demás y te dejas llevar por el miedo, elegirás lo que tú sientas. Empezarás a demostrar que te puedes caer, que quizá no se cumpla lo que tenías pensando, pero eres tú quien elige en tu vida, no el miedo ni los demás.

Queremos elegir lo correcto, lo que no traiga consecuencias inesperadas y lo que nos lleve al éxito. Rehuimos de los demás caminos, solo queremos el fácil, el rápido, el barato y el que no nos haga pensar.

¿Y qué pasa cuando no elegimos como habíamos deseado?

Que nos lamentamos por la elección tomada, pensando que somos unos negados para la vida.

Así pensaba muchas veces en mi vida, viendo muchas elecciones que había tomado solo veía un callejón sin salida. Pensaba que había tomado la elección incorrecta, la que no me llevaba al éxito o a la felicidad. Mis expectativas no se cumplirían. Y como no se cumplirían, estaba en el camino incorrecto. Pensando que ese camino no me iba a enseñar nada mas, solo sufrimiento, rabia y frustración.

Con esta actitud estamos desaprovechando una oportunidad que solamente el tiempo nos confirmará. La de aprender de la experiencia.

Recientemente me preguntaban en una entrevista que hubiera pasado si hubiera sabido todo que me pasaría antes de publicar los libros. Pues que si lo hubiera sabido no serían quién soy a día de hoy. Porqué seguro que hubiera intentado «jugar» con el destino sabiendo que tenía las cartas marcadas.

Con el paso del tiempo, creo y estoy convencido de que cada camino que recorremos es el correcto. Y aunque en ese momento lo estemos pasando putas, es el paso del tiempo, el que siempre nos dirá, «mira tenias que aprender esto… tenías que vivir esto para conseguir lo otro…». Y todo eso consigue teniendo la actitud de aprendizaje, de curiosidad y querer extraer todo lo que el camino nos reporta, tanto para añadirlo a nuestro cv de experiencias como para saber que no queremos

Cada camino es el correcto, si sabes ver que aprendizaje lleva con él.

¿Algo grande ya es considerado como algo bueno?

«Las apariencias engañan y más engañarán a quien sólo se fije en la apariencia»

¿Grande por bueno? o ¿Bueno por Grande?

Nos volvemos locos con el tamaño. ( ¡¡Mal pensados!! ).

Pensamos que si anuncian que ha estado de gira por todo el mundo tendrá que ser buena. Pero no preguntamos cuánta gente lo ha visto.

Pensamos que si un libro pone que ha vendido tantas ediciones (aunque sean ediciones de 5 libros cada una), tiene que ser un libro genial e ideal para nosotros.

Pensamos que si esa persona tiene tantos números de seguidores, tiene que ser un gran profesional. Olvidándonos que a día de hoy, los seguidores se pueden comprar a miles.

Pensamos que si una profesional cambia de profesión, también tiene que ser buena en la otra profesión. Y todo porque en la otra era una persona reconocida.

Sin pensar antes, sin recapacitar nada, ya pensamos que todo lo grande, tiene que ser bueno para nosotros. Ya que hay muchas personas que así lo consideran, no vamos a ser nosotros los gilipollas de decir y creer que no están en lo cierto.

Y por gilipollas, nos comemos alguna cosa, que nos sienta mal a la cabeza o al corazón. Pero por orgullo no lo decimos, no vayan a pensar que somos «raros».

Según la Wikipedia; el efecto halo, consiste en «afirmaciones exageradas o irreales sobre destrezas , capacidades o atributos de una persona o de una cierta circunstancia«.

Ya no solo las redes sociales han potenciado este efecto halo a niveles estratosféricos, sino en la vida real también lo hacemos

«¿O es que nadie ha dicho: «Me han dicho que tienes ojos de buena persona y así lo creo».? ¿Tiene pinta de ser gran profesional por llevar el traje bien planchado?» …Chorradas así hemos dicho todos. Y luego nos hemos dado una buena ostia. ¿O es que no creía que una persona era de una manera según te lo habían dicho y luego te diste cuenta que no era como la pintaban?

Me parece que no soy yo el único. A todos nos ha pasado algo así.

Antes pensábamos que si nos lo decía un amigo, es que lo hacía por nuestro bien y teníamos que comprarnos el libro, ir a la conferencia de esa persona o creer lo que nos están diciendo. Ahora ya no solo creemos en lo que nos dice nuestro amigo, ahora nos referenciamos en los datos, en los anuncios con los que nos taladran en las redes sociales o si los vemos todo el rato en televisión.

Es decir, creemos que los demás saben qué es lo mejor para nosotros, que nosotros mismos. Y por lo tanto, como no nos gusta pensar, como no queremos confundirnos, como no queremos fallar, si todos van al mismo lado, NOSOTROS TAMBIÉN.

Un borrego más al rebaño.

No se nos enseña entre otras cosas a dudar.

No queremos dudar, porque eso significaría pensar por uno mismo y darnos cuenta que pensamos diferente a lo que piensan los demás. Y como no nos apetece que nos señalen como «raritos» o especiales, pensamos como piensan los demás. Yéndose nuestro pensamiento critico, nuestro talento, nuestra esencia, tan lejos como el viento lo permita.

La duda es para las personas que su vida está marcada por el esfuerzo. La duda no la quieren, quienes quieren el éxito sin ningún tipo de él.

Cada día creo más que necesitamos tener más dudas.

No soy un pitoniso, pero cuando dudo de algo, de una persona , de un profesional que tengo delante, no suelo confundirme. Al igual que la intuición, la creatividad, la duda tendría que ser una habilidad que tendríamos que desarrollar durante toda nuestra vida.

Cuando dudo, conozco más a las personas, veo su verdadero potencial, conozco la realidad de las situaciones. Cuando no dudo, creo que todo lo se, que lo que me dicen que es bueno para mí, que es lo mejor.

Cuánto más dudo, más ganas tengo de mejorar, más aumenta mi motivación, mi curiosidad de descubrir qué hay detrás de todo eso, no creyendo a ciencia cierta lo que los demás determinan.

Algo que nos hace innovar, crear, ir más allá. Cuando creemos en el efecto halo, creemos que lo nos dicen es la verdad, nos estamos limitando, nos está dominando el miedo.

¿Grande por bueno? Dudo.

¿Bueno por grande? Dudo.

¿La calidad lo determina el tamaño de algo? LO DUDO

¿Y tú?.

 

¡¡Nadie nos rechaza..!!

«Un rechazo no es más que un paso necesario en la búsqueda del éxito..» decía Bo Benett

Sé que cuando diga esto, muchos se acordarán de mi árbol genealógico, y yo haría lo mismo.

Pero con el paso del tiempo, que no con la madurez, he visto algo que tiempo atrás no veía.

NADIE NOS RECHAZA.

Reconozco que siempre me sentía rechazado y no entendía el motivo.

Me rechazaban las chicas que me gustaban. Me rechazaban los grupos de amigos en los que quería entrar. Me sentía rechazado por la sociedad por lo que pensaba y decía.

Siempre he sentido rechazo durante muchos años de mi vida. Y la verdad que ya llegabas a pensar que el problema era de uno mismo y no de los demás. Piensas de todo , pero sobre todo no entiendes el mundo que te rodea.

La gente se siente rechazada, se siente incomprendida. No entienden qué pasa. Piensan que son ellos el problema. Y te voy a decir una cosa:

EL PROBLEMA SI ERES TÚ.

Y no tengas ganas de pegarme cuando me veas, tranquilo.

El problema claro que lo tienes. Pero no lo tienen los demás.

Los demás no te rechazan a pesar de que seas un buen chico, a pesar de que tengas un buen curriculum, a pesar de que eres simpático, a pesar de que crees que tienes todo para alcanzar ese puesto de trabajo, para empezar esa relación o para ser aceptado por los demás, NO TE ACEPTAN.

Y como somos seres, que necesitamos de los demás, para sentirnos protegidos, cuidados, pensamos que hacemos algo raro , que estamos mal de la cabeza o que nos falta algo para ser aceptados como uno más.

Mira, estás muy bien. Mira, no te pasa absolutamente nada.

Esa persona no te quiere como a ti te gustaría, porque tiene miedo a estar contigo, porque se está mintiendo o por lo que sea. Esa empresa no te coge porque no piensa que con el puesto que te ofrecen no estás capacitado, a lo mejor estás sobre capacitado o piensan que te irás al ver un puesto mejor.

No es que no estes capacitado, no es que no seas guapo, no es que no hayas hecho todo para entrar en ese grupo …No te están rechazando por ninguna tara tuya…

¿Por qué lo hacen?

Ya te he dicho, miles de cosas que se le pasará por la cabeza, el día o lo que sea. Pero tú no tienes un problema.  No te están rechazando por ningún problema que tengas, son otras cosas.

Nos pasamos la vida pensando que la felicidad está en el exterior, cuando en realidad estamos muy equivocados. Pensamos que al no ser aceptados, al no estar dentro del patrón, de lo que la moda en ese momento no concuerda o cualquier tontería, somos lo peor.

Y no es así.

Con el paso del tiempo, lo que te está diciendo la vida, con esos rechazos, que no vayas por ese camino. Que no es tu camino.

Es decir, te está diciendo: » No te están rechazando por como eres, sino te estás diciendo que no ,porque no eres TÚ.

Experiencias personales y compartida con mucha otra gente, se dieron cuenta de lo mismo. Se sintieron rechazados pero con el paso del tiempo, estaban viviendo en esos momentos un rechazo hacia así mismos.

No se querían, no se aceptaban y lo que hacían es intentar que los demás los aceptaran siendo como ellos se esperaban que fueran. No como ellos eran de verdad.

Por lo tanto se producía esa explosión, entre el ser como los demás esperaban que fueras y no lo conseguías, y lo que había dentro de ti, tu verdadera esencia, que no era lo que los demás esperaban en la mayoría de las ocasiones.

Por lo tanto nadie te está rechazando. Te estás rechazando a ti mismo.

Has intentado que esa chica estuviera contigo haciendo gilipolleces para gustarle que sabías que le gustaban, y te ha rechazado. ¿Qué hubiera pasado si hubieras sido tú mismo?

Buscas trabajo de cualquier cosa, sabiendo que lo que te apasiona es una cosa. Mientras te siguen despidiendo de los trabajos o rechazando. Y si aceptaras lo que sientes, quizá, seguro iría mejor las cosas.

Buscaba la aprobación de los demás. Y lo único que recibía era rechazo.

Me acepté y todo fluyo de otra manera.

No quiere decir que no te vayan a rechazar en un trabajo o una pareja, que aún aceptándote, pasa, te lo aseguro.  Te rechazarán porque te verán diferente, no sabrán cómo dominarte, no sabrán por donde vas a tirar. Pero ya no te lo tomarás de la misma manera.

Sabes cómo eres, qué quieres y qué aceptas en tu vida. ¿Lo demás? No importa. Ya no le das tanta importancia.

No es que te creas el rey del mambo, es que te quieres más de lo que te querías antes.

Así que si siempre te sientes rechazado por los demás:

.- Pregúntate: ¿Estoy siendo yo mismo o una copia de yo mismo? Las copias baratas se notan a la legua que son falsas.

.- ¿Qué crees que pasaría si fueras tú mismo? Te aseguro que a lo mejor el número de relaciones con la gente baja, pero te aseguro que la calidad de las mismas aumentará.

.- Aún cuando te aceptes, habrá rechazos. Pero te aseguro que te los tomarás de otra manera. No como una negativa, sino como una oportunidad de hacer las cosas de otra manera.

Recuerda: si te rechazan, quizá es una señal de que primero te estás rechazando tú.

 

Dejémonos de tonterías, ¡¡odiamos aprender!!

«La verdadera ignorancia no es la ausencia de conocimientos , sino el hecho de negarse a adquirirlos» decía Karl Popper

Los medios de comunicación nos piden que estemos en un continuo aprendizaje.

Que la incertidumbre de una pandemia, la revolución digital que estamos viviendo, que los robots se van a comer muchos puestos de trabajo que conocemos a día de hoy van a desaparecer, que tenemos que convivir con la incertidumbre y la única manera es estando en continuo aprendizaje.

¿Pero qué ocurre?

Que cuando vas a dar una formaicón o una conferencia, siempre te encuentras a algunas personas, con cara de cabreados. Como los niños pequeños cuando no quieren estar en casa con su tia que hace años que no ven o que es más aburrida que el telediario, pues esa misma cara.

Ya puede ser el mejor ponente, el mejor documental que puedas ver o la mejor formación hasta ese momento, si puede ir a joderte , lo hará. A través de preguntas maliciosas, a través de hablar con el compañero de al lado o quien le de conversación… Irá a joderte.

Igual que el matón de la clase que va a reventar la clase, pues igual. Ya lo tienes identificado, es la bomba de relojería que si no te haces con ella, te explotará.

¿Pero no nos han dicho que había que estar en pleno aprendizaje? Pues parece que hay gente que no es lo que quiere realmente en su vida.

Hace poco una amiga me comentaba que durante un curso que daba para gente desempleada, una persona se le había dormido como en el instituto, esperando a que se acabase la clase para cobrar lo que le prometieron si iba.

Pero no solamente te estoy hablando del mundo profesional, también nos pasa en el mundo personal.

Llegamos a una edad y ya no aguantamos «tonterias». No aguantamos las noticias de la cadena contraria a nuestros intereses politicos; no aguantamos que una amiga nos repita siempre lo mismo; no aguantamos ir siempre a los mismos sitios todos los fines de semana (cuando se podía salir), no aguantamos que nuestro cuñado hable de su equipo de fútbol que es contrario al nuestro,….

NO AGUANTAMOS NI LO MÁS MÍNIMO…A la mínima, nos piramos.

Es decir, en la «inmadurez» , no queremos oír nuevos grupos musicales por muchos que nos los recomiende quien sea. Lucharemos hasta donde haga falta porque nuestro jugador o equipo mantenga siempre su honra delante de quien lo intente manchar. No queremos escuchar más a los amigos de nuestra pareja , por mucho que sean los de nuestra pareja, es que no los aguantamos y no pasamos por ahí.

Y todo ¿Por qué?

Porqué creemos que somos nuestros pensamientos. Y si hasta la fecha creemos que nos ha ido bien con ellos, no va a venir ni el Santo Padre a rebatirlos ni a cambiarlos.

¿Y qué provoca?

Lo que estamos viendo cada vez más, UNA SOCIEDAD QUE NO PUEDE CONVERSAR NI MUCHO MENOS DIALOGAR PARA LLEGAR A UN CONSENSO.

Creemos que ya lo sabemos todo. Que no hay nada ni nadie que pueda cambiar lo que ya sabemos. Es decir, tenemos más cariño a nuestras creencias que a nuestro perro.

Es doloroso decirlo, pero es así.

En un momento en el que tendríamos que tener la mente abierta, para pensar qué podemos hacer mejor nosotros ante la crisis económica que YA estamos viviendo, ante lo que puede venir o quizá dudar de que esa persona sea como creemos que es y solamente nos está lanzando una «llamada de socorro» si la oyéramos más entre líneas y no como creemos que la oímos.

No sé a qué edad se nos cierra la «mollera», pero cada día lo creo así. Y por mucho que lo intentes, no hay manera ya no que cambie de opinión, sino que sea capaz que otro tipo de opciones son posibles y que existen en realidad.

¡¡SI LO CONSIGUES, YA ES MEJOR QUE UN ORGASMO VER LOS OJOS DE ESA PERSONA DÁNDOSE CUENTA QUE OTRO MUNDO ES POSIBLE!!:

Nuestro Ego se defiende con uñas y dientes. Provocará que hagas lo que sea para exigir lo que te mereces. Hará que digas excusas que ni tú mismo te reirías al oírlas.  Te hará creer que eres mayor para aprender, para aguantar cosas que tú crees que son tonterías pero son importantes para la otra persona. Que tu tiempo es oro y que no estás para «chorradas».

Estamos cada vez más necesitados ya no solo de personas curiosas que quieran descubrir qué hay detrás de lo que le dicen que hay; de personas que quieran crear junto a otras personas, que no hay diferencias entre una persona y otra, sino que están enfocadas hacia un mismo objetivos, hacia un bien común.

Pero además, señores y señoras, CUÁNTA MAS ABIERTOS ESTEMOS DE MENTE, MÁS OPORTUNIDADES VAMOS A TENER EN CUALQUIER ASPECTO DE LA VIDA.

Descubriremos que a lo mejor el salmón a la plancha de nuestra suegra nos gusta aunque el de nuestra madre no. Quizá nos demos cuenta que eso que nos daba miedo, es nuestra verdadera pasión y se nos da muerte. Quizá empecemos a darnos cuenta, que hay más vida y mundo más allá que nuestras creencias nos decían que había.

Se habla mucho de la creatividad y que la gente se cree que no es creativa.  Abre la mente y estarás regando tu creatividad.

El miedo siempre cierra la creatividad, no lo olvides.

PD: Este jueves 24 de Septiembre a las 19:00 horas, inauguraré las Sirania Talent Talks hablando de Creatividad y Talento.. Os dejo el enlace aquí para que nos veáis si os apetece y estare encantado de resolver vuestras preguntas.

¡¡No apuestes por las revoluciones. Apuesta por ser un clásico!!

«Uno no envejece, se transforma en un clásico»

«La revolución digital…La revolución del ser humano…La revolución de las empresas con organigramas planos…La revolución Industrial, La revolución de los fofisanos. La revolución del poliamor..…»

Está de moda hablar de revoluciones.

Parece que si no estás en plena revolución, no eres «cool».

Tenemos que olvidarnos de todo lo que hemos hecho, de todo lo que hemos pensando hasta la fecha. Si queremos estar a la «última», tenemos que olvidarnos de quienes éramos y adentrarnos en la revolución que esté de moda en ése momento.

Ahora la moda es lo digital, el mundo de la felicidad y cuando empiecen a verse que las cifras del paro aumentan, empezará la revolución de nuevo, del emprendimiento.

Ahora tenemos que ser digitales. Nada de hacer las cosas con papales. Nada de bolígrafos. Nada que recuerde a tiempos de antaño.

Ahora tenemos que ser felices. Tenemos que mostrar una vida idílica en redes sociales, sino no estamos en la revolución de una sociedad mejor.

Ahora tenemos que ser creativos. Eso que nunca nos han enseñado, porque si tenías una idea que se salía de lo establecido , decían que estabas loco o que eras un «rarito», pues ahora es la revolución. O eres creativo, o no eres nada.

Así que la revolución de moda en estos momentos, nos dice, que dejemos de ser todo lo que éramos hasta la fecha, si queremos estar a la ultima o tener alguna esperanza en nuestro futuro.

NO CREO EN LAS REVOLUCIONES, NO CREO EN REINVENCIONES.

¡¡CREO EN LAS EVOLUCIONES!!:

Yo siempre pongo el mismo ejemplo para explicar esto.

Fíjate en las Harley Davidson. Fueron fundadas en 1903 en los Estados Unidos.

Han pasado ya 117 años desde su fundación; y la marca ha evolucionado, no ha optado por la revolución, olvidándose por completo aquello en lo que eran buenos.

Han pasado 117 años llenos de modas, de tendencias, de futuros inciertos y aún siguen entre nosotros. Evolucionando sus modelos, mejorándolos, pero siempre con su sonido característico. Con eso, que aún pasados más de un siglo las reconoceríamos.

Recuerda esa persona que aunque haya pasado el tiempo, sigue siendo siempre él. Puede haber pasado un huracán, que siempre seguirá siendo él.

O aquellas relaciones con amigos, que aunque haya pasado el tiempo, es como si fuera la primera vez os veis.   Ha pasado el tiempo, han pasado cosas, evolucionan con el tiempo, pero siempre hay algo que caracteriza a esas relaciones. Un nexo de unión que no habrá nada que lo destruya.

De ese nexo de unión te quiero hablar. De eso que hace esas relaciones únicas o esos productos inimitables.

Parece que cuando viene una revolución, ya nada de lo que hacíamos, nos servirá. Ya nada vale. tenemos que mandarlo todo a tomar por saco. Y estamos muy confundidos.

¿Qué es algo clásico? Algo que no se puede mejorar. Algo que está en nuestra mente, pase lo que pase, modas, tendencias o el tiempo.

Consideramos clásicos a películas como El Padrino, Lo que el viento se llevó o Matrix, Son peliculas que pasen las revoluciones que pasen, siempre nos acordamos de ellas. Y siempre que nos acordamos de ellas, decimos algo como «No habrá otra pelicula que la podrá mejorar».

Convirtámonos en clásicos nosotros también, a pesar de las revoluciones.

Porqué hay algo dentro de nosotros que nos hace clásicos. Que nadie nos puede mejorar.

Será lo que sea, hacer la tortilla, hablar en público del tema que te apasiona, ser guía turístico o tejer mascarillas. Lo que sea, pero nadie lo hace como nosotros, a pesar de las revoluciones, a pesar de las tonterias que nos dicen.

Y desde eso que te apasiona, desde eso que tu «humildad» piensas que no es para tanto, pero los demás te dicen que lo haces de puta madre y que es lo que deberías dedicarte, ESO es lo que te convertirá en un clásico.

Como te decía Harley Davidson, ha ido evolucionando en sus modelos, en sus colores, en su forma de mostrarse a los demás acorde a las tendencias. Pero la consideramos un clásico, porque lo que hace , nadie ha sabido hacerlo nadie mejor que ellos.

Cuando oigo que hay que revolucionar tu vida para los tiempos que vienen, me asusto. ¿Qué pasa que lo que había hecho hasta la fecha ya no sirve para nada? ¿Qué no era antes bueno en algo?

La necesidad de muchas personas, el miedo a lo que viene.. hace que mucha pierda el foco y se olvide de lo que ha hecho hasta la fecha bien. Y desde eso que hace bien, desde ahí, es de donde evolucionar, para convertirse en un clásico.

Es lo que ocurre con el miedo a que los robots nos van a invadir o quitar el trabajo.

¡¡Seguro que eso que te hace único, si te ayudas de las redes sociales o nuevas tecnologías, esa evolución, pasarás a ser un clásico!!

¿Quieres convertirte en un clásico?

LO QUE SABES HACER + NECESIDADES NUEVAS DEL ENTORNO + NUEVAS HERRAMIENTAS=

                                                     SER UN CLÁSICO CON EL PASO DEL TIEMPO

Si dependes de revoluciones, estarás siempre pendiente de lo que está de moda, de lo que piensan los demás que es lo mejor, en definitiva, de lo que hace todo el mundo.

Si te quieres convertir en un clásico, te ocuparás de lo que haces tú pero sobre todo sabiendo que eso que te hace único, en la pareja, en el trabajo, es siempre una emoción a satisfacer, un nexo de unión. Y eso no hay revolución que la destruya. Siempre será la misma.

 

¡¡En todo, se trata de alumbrar, nunca de deslumbrar!!

«Toda la variedad, todo el encanto, toda la belleza de la vida está hecha de luces y sombras» decía Tolstoi

«Hoy me han entrevistado para un medio de comunicación. Y aunque me han dicho que quizá no saldrá, quiero que lo sepas…. Hoy os digo que tengo todo el año 2020 cerrado con conferencias, eventos y formaciones…Hoy os digo que tengo la formaciones cerradas, ya veré al año que viene ya veremos si lo hacemos.. No crees un personaje virtual, se siempre tú..«

Son algunas de las frases que últimamente leo en redes sociales. Y la verdad que me hacen reflexionar, por no decir, calentarme mucho.

Se nos llena la boca que hay que ser humildes, que hay que ser uno mismo. Que la respuesta a la pregunta de ¿A qué hemos venido a este mundo? es fácil de responder: «Siendo uno mismo y dándonos siempre a los demás». Llenamos los muros de nuestras redes sociales con frases bonitas y flores que las acompañan. Que eso de las expectativas va del ego, que hay que liderar sin ego y miles de libros hablando de la felicidad (que son copias unos de otros)..Y lo único que estamos consiguiendo es una sociedad «enganchada» al Prozac, a la envidia y a la mentira, en la actualidad eso se llama «postureo».

Cada dia creo más que el concepto de éxito que tenemos en la sociedad, en vez de ayudar a superarnos, a ser nosotros mismos, a luchar por una meta…, lo único que produce son «tarados».

Lo reconozco, al principio de mis tiempos, llegué a pensar, porque yo no era como los demás. Porque yo no era llamado a dar conferencias, porqué me costaba tanto llegar a los demás cuando otros si lo conseguían. Y fue una conversación con uno de mis mentores, que me hizo cambiar la visión para siempre. 

«Tu éxito es ser tú mismo, sin «aparatos laser», sin anuncios en Instagram que vendan lo que haces porque nadie lo ha comprado en meses, sin incoherencias entre lo que escribes y lo que haces en la vida real. Haz lo que sientes en todo momento  y siempre SIN ESPERA NADA. Por mucho que quieras correr, todo llega cuando tiene que llegar. Y llegará lo que tiene que ser de verdad, no lo que tienes que aparentar o lo que igual que viene, se irá. Pero mientras tanto, sigue haciendo lo que sientes, porque a eso es lo que has venido, ya vendrá todo lo demás«

Siempre me acordaré de sus palabras, pero sobre todo cuando alguna vez no ves resultados y tu ego te hace una mala pasada queriéndote comparar con los demás.

Y es así, hemos venido a darnos a los demás a través de lo que sabemos hacer mejor. Ya puede ser dar una conferencia, escribir un libro , ayudar a una persona a conseguir trabajo, hacer unas tortillas de patata de puta madre o lo que hacer cuadros que iluminen los salones de tus compradores. 

Pero hazlo sin esperar, hazlo porque así lo sientes. Eso ya es para mí el verdadero éxito, la verdadera puta felicidad. 

Sé que muchos estarán pensando: «Pero no tener metas, no tener expectativas, eso no da dinero para pagar las facturas…«. Te aseguro por experiencia propia y lo que he visto a lo largo de todas las entrevistas realizadas, que la gente que piensa así, vive de su pasión, pagando sus facturas. 

Pero el concepto de éxito que se nos ha vendido y se nos está vendiendo, es que tenemos que ser como Steve Jobs y cambiar el mundo entero, tenemos que ser como Elon Musk y que nuestra publicidad llegue hasta la Marte, que hay que publicar libros que digan que podemos alcanzar una facturación de 6 cifras en tan solo 7 días ( menuda tomadura de pelo). Se nos vende un concepto que si no alcanzamos un éxito masivo, no hemos tenido éxito. Pero lo peor de todo es que nos lo creemos y acabamos frustrándonos aunque nuestra ciudad o una simple persona, esté agradecida por el trabajo que hemos hecho. 

Nosotros queremos más, porque sino no creemos que habremos alcanzado el éxito. 

¿Qué produce esta autoexigencia?

Que compremos seguidores en las redes sociales para parecer que hemos alcanzado algo que ni siquiera olemos. Que esté «prohibido» hablar de nuestro anterior trabajo , porque si lo supieran , verían que soy un incoherente…  Pongo o «me invento» mi agenda para que todos vean que soy muy solicitado por los demás..( bueno luego viene otro confinamiento y no hay agenda que valga en estos momentos, querido gurú).. Que digamos cosas porque es la moda , pero luego seguimos haciendo lo contrario a lo que decíamos el día anterior…

Esas y otras muchas «imbecilidades» hacemos por alcanzar el éxito o aparentar que lo hemos conseguido. 

EL éxito es darnos a los demás. Y aún habiendo alcanzando el «reconocimiento» de los demás, seguir dándolo con humildad como si fuera el primer día. No el primer día de tu estupidez.

Pero no sólo estoy hablando de algunas personas de la «industria de la felicidad y el desarrollo personal», que en vez de ayudar a los demás, lo único que quieren es ayudarse a ellos mismos y «sanar» la falta de confianza que tienen en ellos mismos, dándoselas de algo que no son, una vez conseguida una cima. Sino también estoy hablando del día a día.

Ya puede ser una relación de amistad, de pareja… o de lo que quieras, siempre se trata de ayudar, de alentar, de alumbrar a la otra persona ya no solo cuando las cosas vayan mal, sino cuando están bien. Recordando lo que ha superado, recordando lo que ha alcanzado. Ayudándole a disipar la niebla que en esos momentos nubla sus éxitos anteriores y que le ayudarían a alcanzar unos nuevos. 

No a deslumbrar con lo que hemos conseguido nosotros en algún momento

Más que nunca, hemos venido a alumbrarnos unos a otros. La estamos viviendo es de órdago y la que viene, para mear y no echar gota. Y mientras tanto, como todo en la viña del señor, unos intentando deslumbrar y otros alumbrando, pero cuidado con escupir hacia arriba, suele caerte encima.