¡¡Todos somos surfistas de la vida!!

“Mi pasión por el surf era mayor que mi miedo a los tiburones” decía Bethany Hamilton 

Confinamientos, muertes repentinas, desempleo, separaciones… Últimamente todos parecemos como los surfistas que salen en las películas en las que a veces una ola les golpea a pesar de su gran experiencia surfeando las olas. 

Reconozco que los temas del equilibrio no son lo mío, así que reconozco que sería como el principiante que sale en todos los videos virales cayéndose de la tabla 2000 veces antes de mantener un poco el equilibrio. 

Sin embargo, cada día creo más que la vida es como el surf. Habrá día que todo se te dará muy bien, que alcanzas superar esa ola que siempre se te atragantaba, Pero hay otros días en los que no das ni una. En la que hasta las olas más pequeñas, aquellas que utilizas para calentar, se te atragantan. Momentos en los que tras una ola viene la siguiente y no te deja sacar la cabeza a flote. En la que los nervios te bloquean y no te sale nada bien. 

¿Qué nos pasa muchas veces?

Que nos enfrentamos a los retos con la herramientas no adecuadas. Es decir , si quiero aprender a conducir no voy a ir a una autoescuela en la que los coches sean unos Ferrari. Nada más encenderlo, tenemos todas las papeletas para pegarnos un buen golpe. 

Es decir, si quieres aprender a conducir, empieza con un monovolumen y luego ya irás cogiendo coches más rápidos y grandes si quieres llegar a ser un Fernando Alonso. Olvídate lo que hagan los demás, olvídate de los cursos que te dicen que te harán de oro en sólo 7 días, olvídate de las recomendaciones de los demás o del tamaño. 

CENTRATE EN TI

Somos seres que nos estamos comparando constantemente con los demás. Si han invitado a la competencia a tal congreso, si tu cuñado ha ido al partido de futbol y tú no tienes entrada,…Nos pasamos la vida comparándonos y no centrándonos en nosotros mismos. 

Cada uno tenemos que vivir nuestras experiencias. Cada uno tiene su concepto de éxito diferente, de creatividad, de felicidad, Las caídas de cada uno son diferentes, y el camino que tenemos que recorrer son diferentes. Pero nosotros queremos ser igual que… compararnos con tal o cual persona , y estamos olvidándonos de nosotros mismos. 

¿Por qué? 

Porqué si a dos personas que se quedan en paro, no van a reaccionar de la misma manera ante dicha situación. Quizá uno se venga abajo y le cueste más mandar ese primer CV. Quizá la otra persona, al dia siguiente se levante con una actitud de superación, que la circunstancia no va a poder con él. 

Quizá a una persona tu tabla no le sirva, ni a ti la suya. Así que cada uno llevemos la nuestra, la mejor para nuestra personalidad y circunstancias. Iremos mucho más rápido. 

LEVANTATE RÁPIDO.

Muchas veces hemos visto en películas y en informativos como nos anunciaban que una persona había fallecido ya que no había salido del fondo tras habérsele tragado una ola. 

Todos hemos sigo engullidos en algún momento por alguna ola llamada decepción por una amistad, miedo por una situación, pánico por el futuro que se nos espera… Como nos hemos creído que la vida es estar siempre de pie y saludando a la gente para que vean lo bien que nos va, a la primera ola que nos tira, no sabemos cómo reaccionar. Y luego pasa lo que pasa, que no sabemos por donde nos viene nada. 

Tenemos dos opciones, quedarnos en el fondo del mar, esperando que alguien nos venga a salvar. O salir lo más rápidamente posible de él, con actitud y ganas de luchar por la siguiente oportunidad que la vida te vaya a dar. 

Y no me vengas con excusas que no sabes salir adelante. Me juego contigo que has vivido situaciones de éxito que no creías al empezar que las ibas a conseguir. Situaciones en las que todo parecía imposible desde donde venías a lo que querías conseguir y lo conseguiste. 

¿Y ahora por qué no?

SURFEA SIEMPRE EN COMPAÑIA

Déjate de tonterías que tú puedes con todo. Que te van a quitar la idea y que como tú nadie lo puede hacer. 

¿Con quién te vas al cine? acompañado. ¿Con quién te vas al parque a correr? Acompañado. Y ahora ¿Por qué quieres hacer las cosas solo? Pedir ayuda o hacer el camino con alguien, es mucho más satisfactorio y te aseguro que mucho más rápido el llegar a la meta. 

Otra gente te dará información, te dará su feedback. Te darán sus ideas, compartirás con ellos tus miedos y los suyos. ¿Y crees que es mejor hacerlo solo? 

¡¡VENGA YA!!.

Ahora sé que no te gustará lo que te voy a decir, pero caerte de la “tabla ” de la vida te va a enseñar mucho más que estar siempre encima y que todos te vean. 

Ver cómo otros lo hacen , la inspiración que te reportan, el compañerismo, la conversación, serán claves que te darán para ver cómo ellos lo han conseguido. Al igual que las tablas de surf dejan surcos entre las olas del mar, el éxito que has vivido, que observas en los demás, también te deja surcos que te pueden llevar si aprendes de ellos, a tu éxito, no lo olvides.

Imagínate que empezáramos a llamar a las cosas por su nombre…

“El nombre de las cosas es el nombre que nosotros les damos” decía Zhuanghi

Dejémonos de tonterías.

Para una cosa somos muy “maduros” y para otra, somos aún el niño que tenía miedo y respeto a sus padres.

Para una cosa somos unas grandes personas que se pavonean de su exito y para otras, nos escondemos de nuestras emociones como cuando venía el monstruo de debajo de nuestra cama de pequeños.

Somos muy “maduros” para unas cosas y para otras, somos aún unos niños de teta.

¿Qué pasaría si empezáramos a llamar a las cosas por su nombre?

Que muchos mascaras que tenemos puestas se nos caerían. Que nos encontraríamos desnudos ante la realidad y que nos daríamos cuenta que hemos intentado mentir a la vida en un toma y daca, en el que siempre , SIEMPRE, saldremos perdiendo.

Llamamos amigos a personas que ni siquiera hemos visto, porque nos sentimos solos.

Seguimos en trabajos que sabemos que odiamos, pero el status o la tranquilidad que creemos que nos da, es más importante que el dar un paso adelante. Aunque no creamos que el domingo por la tarde nos ponemos malo, porque el lunes ya está ahí.

No decimos lo que realmente sentimos a esa persona, porque preferimos vivir la situación que nos da la vida, ya que si damos un paso adelante, la incertidumbre, la posible felicidad, nos da mucho miedo.

No queremos ponerle nombre a lo que nos pasa, a lo que vivimos, porque sabemos que si lo hacemos será el momento de liderar nuestra vida, de coger las riendas y empezar a enfocarla.

Por otro lado, tenemos a las personas que dicen que lo sienten, lo que piensan sin ningún miedo, sin ningún tapujo. Y te fijas en la reacción de las personas cuando así actúan: “Pero que descarado, no  tiene pelos en la lengua,  ¿Cómo puede decir las cosas así? No tiene respeto ni educación”.

¿En qué nos quedamos?  ¿Queremos una sociedad llena de mascaras que reclama la verdad o queremos la verdad pero que no nos haga daño tras oírla?

Buscamos la felicidad y el éxito como corría Forrest Gump en su pelicula, con constancia y con foco en algo que ni siquiera sabemos qué es, aunque no lo hayan dicho muchos gurús.

La felicidad y con ella, el éxito, llega siempre con la verdad. Algo que está en desuso actualmente. 

Mostramos a los amigos una imagen, a la familia otra y por no hablar en el trabajo, otra totalmente diferente. Y nuestro cuerpo, nuestra verdadera esencia, llega un momento que tiene problemas porque ya no sabe quién es y cuándo debe ser una persona y cuando debe ser otra.

Y todo porque tenemos miedo a ser nosotros mismos. Nombrando las cosas, estamos creando NUESTRA REALIDAD, NUESTRA FELICIDAD, no la que los demás dicen que debe ser.

Poniendo el nombre a las cosas, estamos optando por nosotros y como nos han dicho que es de egoístas, acabamos claudicando por una felicidad fingida.

Nos apegamos a relaciones porque nos encontramos “cómodos” aunque sabemos que no irán a ningún lado. Y todo ¿POR QUÉ? Porque sabemos que si damos ese paso adelante, esa conversación que sabemos que tenemos que dar o esa persona se irá o la relación ya no será lo mismo, así que no lo damos, pero eso si, nuestra autentica felicidad, a la mierda.

Vivimos una felicidad fingida, no acorde con lo que pensamos nosotros que debería ser y todo porque no queremos que la relación “estalle”.

Vivimos una relación de amistad en la que tenemos sentimientos más allá de los amigos, pero en vez de dar un paso adelante, preferimos mantener a esa persona como amigo, que poder ser realmente felices o al menos quitarte ese peso de encima que llevas.  Quizá no haya esos sentimientos recíprocos, pero te aseguro que el peso que soltarás, te hará andar mucho más ligero.

Nos jodemos la vida nosotros mismos y todo porque no tenemos el valor de empezar a llamar las cosas por su nombre.

¿Quieres trabajar como creativo? ¿Qué miedo hay? Si es tu pasión, tiene que importar mas que lo que digan los demás.

¿Qué pasa si sientes sentimientos por una persona del mismo sexo? ¿Pasa algo?

¿Qué quieres a esa persona más que un amigo? ¿Qué puede ser lo peor que puede pasar? ¿Qué te diga que no? La vida seguirá y si es tu amigo o amiga, estará ahí para ti como ha estado hasta la fecha.

Tenemos miedo a la realidad. Tenemos miedo a la verdad. Nos tenemos miedo a nosotros mismos. Tenemos miedo a la posibilidad de ser felices. Tenemos miedo a que nadie nos quiera si decimos NO a cosas que no creemos en ellas o no nos interesan.

Habrá algún momento que alguien te escuche y tú puedas expresar lo que sientes o ves, te ayude a ponerle nombre a lo que te pasa. Pero seamos sinceros, los humanos somos muy listos para lo que queremos y nos hacemos el tonto para lo que no queremos ver.

Ponerle nombre a las cosas, es ponerle verdad a tu vida. Es saber qué hay y que no hay que quieres conseguir.

Es por fin enfrentarte cara a cara a la puta realidad. Y siento ser así de duro, pero me doy cuenta, que muchos de los “problemas” que nos pasan, es porque no empezamos a llamar a las cosas por su nombre, con todas las letras. Y todo por miedo a la incertidumbre.

¿Quieres dominar a la incertidumbre o al menos convivir con ella? EMPIEZA A PONERLE NOMBRE A TODO LO QUE TE PASA, SIENTES O NO QUIERES VOLVER A SENTIR. Si no, seguirás teniendo una vida de mascaras, hasta que la vida te la quite de una “bofetada” que de verdad no podrás dominar.

Tú decides.

 

 

¿Tienes dignos rivales o simples enemigos?

“Un rival desgraciado no es digno de odio” decía Voltaire

Querido Digno Rival:

Durante mucho tiempo hemos sido como Mourinho y Guardiola, como la nuera que entra en la familia que se quiere llevar al único hijo soltero, como la Pepsi y la Coca-Cola.

Cada vez que oía tu nombre, me ponía de los nervios. Aunque ponía buena cara, no soportaba tu sola presencia. Solo quería que te fuera mal. Solo quería ser mejor que tú. Solo quería quedar por encima de ti.

Siempre me habían enseñado que tenía que ser el mejor de la familia, el mejor de la clase, el mejor en todo lo que hiciera. Y apareciste tú. Solo tenía una obsesión, ser que mejor que tú.

Me comparaba todo el rato contigo. Siempre quería hacer las cosas mejor que tú. No entendía como la gente te podía seguir a ti. Como podias conseguir lo que estabas consiguiendo. Como alcanzabas metas que a mí estaban constando tiempo, tú lo hicieras en poco tiempo.

Cuánta energía he gastado comparándome contigo, por no decirte acordándome de todo tu árbol genealógico.

Pero gracias a toda esta situación he aprendido muchas cosas.

Nos enseñan a ser los mejores, a que nadie nos puede pisotear y a que a nuestro ego hay que tenerlo siempre contento y satisfecho. Porqué sino haces lo que dicen, los demás te pisotearan, no serás considerado el mejor nunca y tu futuro será más negro que el turrón de chocolate.

Por lo tanto, siempre estamos en alerta para que nadie nos pueda quitar lo que creemos que es nuestro y que nos merecemos.

No existe la humildad para reconocer que alguien es mejor que nosotros. No existe la aceptación que alguien puede tener más conocimientos que nosotros o que puede hacer las cosas mejor que nosotros.

Eso jamás lo aceptaremos. Nosotros somos los mejores y no vamos a aceptar que nadie nos “arrebate” nuestro territorio. PD: Muchos y muchas gurús en la actualidad, es su frase favorita en ahora y siempre.

¡¡Qué confundidos estamos!!.

Pero gracias a esta situación, ya no eres mi enemigo, ya no eres esa persona de la que acordarse de todo su árbol genealógico, sino que te has convertido en un digno rival.

Un digno rival que me ha hecho ver que no tengo que pelearle con nadie por un puesto imaginario en el podium del éxito. Un digno rival que me ha hecho sentir que estaba invirtiendo mi energía en compararme con los demás cuando en realidad tenía que mejorarme a mi mismo todos los días.

Un digno rival que me ha hecho ver que vivimos cegados por el miedo al fracaso y guiados por el ego. Cuando el verdadero fracaso es compararse con los demás obviando que las diferencias siempre potencian a todos, no los dividen.

El mundo no está basado en los que están a favor mío o están en contra mío, en función de si me aplauden a mí o te aplauden a ti. Estamos en un mundo en el que luchamos por el número de seguidores en redes sociales y fuera de ella.  Algo que provoca que nos olvidemos del motivo del cual hace que nos levantemos todas las mañanas , haga frio o calor. El proposito por el cuál estamos aquí.

Eso ya no importa, importa quedar por encima de los demás. Que nos vean como expertos, que nos vean como referencia, que tengamos una reputación mejor que el de al lado aunque nos aportemos nada de valor a lo que decimos o hacemos.

El ego, el miedo nos hace perder uno de los valores más importantes y más necesarios en estos momentos y siempre, la ética.  Relaciones por intereses, relaciones por que nos hace hacer cosas que jamás hubiéramos pensado hacer , las acabamos cometiendo porque tenemos miedo a perder el status o por alcanzar el status que creemos que nos merecemos.

Querido rival digno, me has hecho ser mejor persona y darme cuenta, que el verdadero éxito no es estar en la lista de los más vendidos, en los más invitados a los eventos o a los directos de Instagram, sino mejorarse siempre constantemente sin olvidar porqué haces lo que haces todos los días de tu vida.

No Tenemos un porqué nos haga levantarnos toda la mañana de la cama. Así que cuando creemos que tenemos envidia con alguien, hacemos lo que sea, por lo civil o lo criminal para que no nos lo quite o adueñarnos de ello.  Vivimos una vida de intereses y no de propósitos. Y así nos va como nos va.

Una vida basada en intereses exteriores y no un proposito interior que nos haría danros cuenta si tuviéramos un poco más de pensamiento critico  y de visión de la realidad, vemos que estamos “peleando” con alguien llena de miedos, que se basa su reputación en el “copy&past” o allá donde va, miente y manipula.  A veces si preguntáramos un poco, si inviestigaramos, estariamos viendo que estamos luchando contra un producto del marketing y las extensiones del todo a 100.

Creemos que nuestra cuñada nos va a quitar el puesto en la familia, que esa persona que tiene “más seguidores” que tú ya va a impedir que tus sueños se hagan realidad, que ese amigo que liga más que tú se va a llevar a la chica de tus sueños y te vas a quedar para vestir santos.

Todos hemos tenido en algún momento algún enemigo aferrimo en algún aspecto de nuestra vida. Ya puede ser en el trabajo, en la familia, en las amistades…Vertimos todo nuestro odio sobre esa persona, deseamos que le vaya mal, porque así nos irá mejor a nosotros. Cuando en realidad, quizá esa no persona no consiga lo que tú quieres, pero no quiere decir que no haya personas que no ves en el partido, que sí lo consigan antes que tú.

Como Don Quijote vemos gigantes donde solamente hay molinos. Desperdiciando el tiempo en mierdas, cuando nos tendriamos que dar cuenta que “haya competencia” siempre es algo bueno, ya que nos tendría que hacer mejores personas, mejores profesionales, a través de la mejora continua.

No se trata de comparar los tamaños de los miembros de cada uno o del número de seguidores.. Se trata de ser mejor cada día a través de lo que haces, de lo que dices y cómo lo dices. Siempre desde tu esencia, desde tu propósito, desde tu por que.

Algunas personas les gustarás, otras te odiaran. Pero convertir a la competencia en un digno rival, te hace recordar porqué te levantas cada mañana, porqué quieres mejorar y qué huella quieres dejar en las personas que te rodean personal o profesionalmente.

A lo largo de toda mi vida he tenido “enemigos acérrimos” que aunque en esos momentos, no me hacían ver el lado positivo de la situación, lo veía como una competición, perdiendo por el camino muchas cosas, a día de hoy, los veo como “Dignos rivales” como dice Simon Sinek en su libro ” El juego infinito“.

Convirtamos a ese enemigo acérrimos, en un dignos rivales y te aseguro que el cambio será a mejor.

¿Tienes enemigos o dignos rivales?

 

Nivel máximo de desesperación…

“La desesperación puede hacer que una persona haga cosas sorprendentes..” decía Verónica Rot.

Desesperación: ” Pérdida total de la esperanza. Alteración extrema del ánimo causada por cólera, despecho o enojo..”

Y mientras todo el mundo está en las playas, en sus segundas residencias o en las terrazas quedando con la lista de amigos que durante la pandemia, se habían hablado para quedar, tras 3 años sin verse, la desesperación es uno de los virus que corre por nuestra sociedad.

Cada día me llegan más emails de personas desesperadas. Desesperadas porque no se entienden con sus padres. Desesperadas porque intentan ser felices, alcanzar su concepto de tranquilidad y no hay manera. Desesperadas porque hacen lo que sea por encontrar un puesto de trabajo y no hay manera. Desesperadas porque no encuentran pareja o porque algún familiar se está muriendo y no saben qué hacer ni cómo reaccionar.

Ciento de situaciones en las que las personas no saben ya cómo actuar, qué hacer y en los que la desesperación les ha ganado la partida. Se sienten irascibles, se preguntan qué han hecho mal en su vida para estar en la situación en la que están, ya que solamente querían ser ellos mismos , ser felices, encontrar su paz en un aspecto de su vida.

Por no hablar de la desesperación económica, que estamos viviendo y que seguro viviremos más profundamente en los próximos meses.

Pero hay una cosa que no se habla en este estado de desesperación, la falta de comunicación. Seguimos callándonos lo que nos pasa. Llegamos a esta sensación de desesperación si haber hablado antes con nadie de lo que nos pasa.

¿Por qué?

Porque pensarán que estamos locos, porqué mejor no vamos a molestarnos ya que también tienen sus problemas y no somos quien para cargarles con más problemas, porqué me da mucha vergüenza lo que puedan pensar de mi, porqué no le importo a nadie y ¿Quién va a querer escucharme?..” Son algunas de las excusas que durante un tiempo he estado escuchando de personas que habían explotado y se encontraban en zona “desesperación”.

Seguimos “comiéndonos” nuestros problemas. Creyendo que no somos dignos de que nadie nos escuche y nadie nos ayude, principalmente por vergüenza y miedo al qué dirán. Vergüenza a que piensen que estamos “mal de la cabeza” con lo que nos pasa, cuando me he dado cuenta, que en muchas ocasiones los problemas de una generación siempre suelen ser los mismos, se repiten con las personas.

Y aún así, en una sociedad en la que el Instagram y las fotos de las vacaciones, en las que importa más el tamaño de los seguidores que realmente lo que cuentas y en la que la felicidad “fingida” es crucial a la hora de estar con los demás, sentirte desesperado por una situación que no le ves solución, es uno de los grandes tabúes que hay en estos momentos.

Si te encuentras en una situación así, me gustaría decirte una cosa antes de nada:

NO ESTÁS SOLO. 

SIEMPRE, SIEMPRE, vas a tener a tu disposición seguro a una persona con la que hablar. Y hazlo cuanto antes. Porque cuánto más tarde, peor será. He visto a personas explotar por una situación que tenía solución mucho antes de haberse comido todos esos pensamientos.

NO MIDAS LAS SITUACIONES POR EL TAMAÑO.

No te compares con nadie. Ni tus problemas son menos que los demás ni más grandes que los de otros cualquiera. También es verdad que a veces el ego juega malas pasadas, pero aún así. Cada uno está luchando su batalla y no es mayor ni más pequeña que ninguna. Simplemente es la tuya.

COMUNÍCATE.

Era una persona que me callaba mis problemas. Lo que me pasaba, lo que sentía, todo…No aparentaba nada que me pudiera estar pasando por dentro alguna cosa. Y mucha gente le pasa igual, se “come” sus problemas hasta que no puede más.

Por favor, HABLA. Al expresar que te pasa, te quedarás más tranquilo, te habrás quitado un peso de encima y sobre todo, te aseguro que empezarás a ver soluciones que antes no veías. ¿Por qué? Porque no estás haciendo caso a tu ego que te había ganado la partida.

A TODO HAY SOLUCIÓN. 

A todo, si, te lo aseguro, A TODO.  En muchas ocasiones te darás cuenta, que todo ha podido ser un malentendido. En otras que una conversacion SINCERA, algo que no solemos tener era la solución a tus problemas abriéndote los ojos a la realidad o a tu felicidad. En otras ocasiones, te darás cuenta que tú has hecho lo que has podido y más, siendo la otra parte la que no da su brazo a torcer o en la que no hay posibilidad de cambios, teniendo que decir adiós a la situación por mucho que te pese.

En otras será el momento de pedir perdón o tomar una decisión drástica y difícil en tu vida. Si quieres volver a dormir tranquilamente, tomala. Cuesta, lo sé, pero es tu puta tranquilidad. Así que da el paso adelante, hay futuro, hay solución.

Como siempre decía mi abuela , “para lo único que no hay solución es para la muerte”.

Hay mucha desesperación que lleva a provocar hasta suicidios. No me digas que exagero, porque es así. Y cada vez vamos a vivir más en un estado de desesperación por muchos condicionamientos que todos conocemos.

La desesperación:

.- Nos impide una comunicación de verdad.

.- No somos coherentes entre lo que hacemos y lo que realmente sentimos.

.- Las emociones se apoderan de nosotros y de nuestra vida.

.- Las emociones tóxicas oprimen la creatividad y no dejándonos ver la realidad.

.- Nos impiden nuestra aceptación, nuestra felicidad, siendo el miedo quien lidera nuestras acciones.

Son algunas de las consecuencias que sufrimos cuando nos encontramos en dicha situación de desesperación.

¿Crees que una persona y con ella una sociedad en ese estado puede salir adelante, avanzar, ser creativa, feliz…? Todos sabemos la respuesta.

Por favor, antes de llegar a un estado así de desesperación, habla, escribe lo que sientes, lo que sea, per sácalo de ahí, porqué por mucho que lo guardes, no desaparecerá antes.

La desesperación ha sido una de las situaciones que como muchas otras palabras, se le dan un tono negativo. La desesperación me ha hecho evolucionar, cuestionarme muchas de mis creencias, soltar lastre de amistades que no me dejaban avanzar, crearme en todo momento.

La desesperación así como el suicidio o la muerte son temas que no se hablan. Si se hablasen más,  podríamos utilizar esa energía para ser nosotros por fin y luchar por nuestra felicidad.

La vuelta a la tortilla se puede dar, todo depende de ti.

 

 

Tessa: “Ser auténtico es algo escaso, difícil”.

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con..” es un placer presentar a Teresa García González, más conocida como Tessa.

Quién me lee y conoce un poco, sabe que siempre apuesto por la autenticidad en todo lo que hagas. “Más vale un gramo de verdad que un kilo de aparentar“, es uno de mis lemas que guían ms acciones. Pero también que el siglo XXI es el siglo de las mujeres. Y una de las personas que engloba estos dos temas que tan importantes son, es Teresa. 

Más conocida en redes sociales, como Tessa, colaboradora en medios de comunicación nacional y de marcas. Podría hablar mucho más de su cv y sus experiencias, pero creo que esta frase de esta conversación que tuve recientemente con ella, la define a la perfección y lo que encontrarás en su entrevista: ” Eso es lo que llamo autenticidad, tener una identidad propia y no tener miedo a mostrarla, aunque seas diferente. No imitar. Se trata de ser uno mismo, conocer tu esencia y mostrarte fiel a ella. No es tan difícil, ¿verdad?

Podéis conocer más el trabajo de Tessa, a través de su Web, en Instagram y en Twitter.

:: Lo primero, ¿Por qué TESSA? ¿Qué significa ese nombre y por qué es importante para ti?

Tessa es más que una marca personal para mí. Representa una conexión profunda, un acompañante de vida, una fuente de amor incondicional mutuo… con mi perra, a la cual robé el nombre. Representa lo auténtico, lo más profundo, los valores que puedo aportar al mundo. Al mismo tiempo es como una simplificación de mi propio nombre, Teresa, todo en uno 😊. Quería comunicar bajo ese nombre mi propia personalidad, mi capacidad para trazar alianzas y compromisos. Y así lo hice, bajo el símbolo de Tessa comunico todo lo que hago.

:: Te apasiona la comunicación, y llevas la bandera de la autenticidad. ¿Qué significa para ti ser auténtico en esta sociedad tan ‘volátil’ y efímera?

Buena pregunta…Vivimos en una sociedad muy distinta, y más compleja, a la de nuestros padres, y mucho más a la de nuestros abuelos. Pero los abuelos siempre transmitían el poder de la palabra, de lo sencillo, de la credibilidad, de la confianza. Cuanto más local y reducido era su ámbito, más importante eran esos lazos y conexión con la gente desde lo auténtico, lo real. Si perdías credibilidad perdías la importancia de tú comunidad (y cuanto más reducida era, más importancia adquiría). Ahora todo eso salta por los aires, o al menos puede hacerlo. Nos hemos vuelto más materialistas, más superficiales, con más interés en mostrar al mundo una imagen que, muchas veces, dista mucho de la realidad. Por eso, ser auténtico es algo escaso, difícil. Ser auténtico significa ser “uno mismo”, navegar acorde a nuestros principios y valores. Ser coherentes, no contradecirnos a cada paso, no decir A y hacer B. No pensar B y decir C.

Una persona auténtica es sincera, crítica, apuesta por lo que cree, transmite al mundo, para lo bueno y para lo malo, una versión de sí misma donde todo íntegramente tiene sentido: cualidades, creencias y actos. Eso es lo que llamo autenticidad, tener una identidad propia y no tener miedo a mostrarla, aunque seas diferente. No imitar. Se trata de ser uno mismo, conocer tu esencia y mostrarte fiel a ella. No es tan difícil, ¿verdad? No debería serlo. Pero para ello no tenemos que ser quien la sociedad (los medios de comunicación, ciertas marcas o la persona X) quiere que seamos. No necesitamos buscar la aceptación a cualquier precio. Siendo nosotros mismos, la tendremos, simple (pero duro en una sociedad que muchas veces ensalza lo contrario).

:: ¿Cómo se transmite la autenticad en el campo de lo digital? ¿Existe eso de la reputación digital?

Tener un móvil y acceso a una comunicación masiva que ha generado que la autenticidad se erosione, y mucho. La imitación, la viralidad, la aceptación a cualquier precio de fama o protagonismo, el querer aspirar a un mundo donde parece que cualquiera puede hacer cualquier cosa… y mucho más sin esfuerzo, dedicación y talento. Todo esto es un efecto secundario de las redes sociales y está haciendo mucho daño. Por eso vemos a muchas personas venderse en contra de sus principios y sin unos valores claros, que es de lo que hablaba anteriormente.

Precisamente por eso, ser auténtico hoy en día es ir casi a contracorriente. Es actuar con coherencia, ser diferente, mostrar al mundo lo que piensas… es buscar el hueco para transmitir tu manera creer, ver, ser y actuar.

La reputación digital, en cambio, es clave, y es uno más de nuestro ‘valor’ como profesionales. Google manda, y es fácil conocer nuestra trayectoria (para lo bueno o para lo malo). Por eso la coherencia y la autenticad y mantenerla cuidada es crítico. Lo es aún más para las marcas. Pensemos que la reputación de una marca no está bajo su control absoluto, depende de las opiniones de terceros y la experiencia que tengan contigo. Este activo no es tangible, no se puede tocar, y por eso NUNCA se debería pasar por alto. Nunca podemos dejar de cuidar, trabajar y mejorar una marca. No es sencillo, tres claves: tiempo, mimo (dedicación) y autenticidad (no engañes, no prometas nada que no puedas dar, no quieras vender por encima de todo).

Comunicas en varios ámbitos muy trazados y conectados, y me gustaría preguntarte algunas cuestiones al respecto:

:: Primero, sobre el mundo de los viajes. ¿Qué buscas cuando viajas, un descanso, una experiencia, el qué exactamente?

Para mí viajar es ponerse a “uno mismo” a prueba, es igual a adaptarse, no es sólo irse de vacaciones y ya. Un viaje se vive de forma auténtica (una vez más) cuando utilizas los transportes típicos locales, comes las comidas típicas en lugares locales (no sólo los pensados y diseñados para los turistas) y pisas calles y sitios que te permitan sumergirte en la cultura donde estás.

Me gusta aportar siempre un consejo práctico y de corazón:

Exprime cada viaje como si fuera el último: corre, patea, suda, respira, experimenta, no duermas tanto, come, relájate, visita, espera, pero sobre todo… !Adáptate!

:: Te he leído textos sobre tus viajes, ¿en qué te fijas cuando conoces un país nuevo? ¿dónde pones tu mirada y, después, tus pies?

Lo primero que me fijo siempre es en sus gentes, sus miradas, en cómo y en qué condiciones viven su día a día y qué tradiciones tienen, para poder entenderlos. De ahí parto y pongo los pies en el camino (me gusta sumergirme en la cultura, no ver todo desde la distancia), para poder llegar a ellos. Caminos, unos mas rectos que otros, otros con más curvas, pero donde todo ellos tienen algo común: un destino y crecer como persona viajando.

:: ¿Crees que viajar y aprender y crecer en el proceso es una cuestión de dinero? ¿Cómo una mujer joven como tú ha podido conocer tantos lugares distintos?

Viajar, descubrir el mundo o probar sabores nuevos no es algo que esté exclusivamente ligado a gastar dinero, o más dinero del necesario. En parte sí, pero no siempre tienes que gastar demasiado para viajar y experimentar el verdadero placer de esta actividad. A no ser que quieras ir en modo princesa o príncipe todo el rato y a todas horas.

Yo prefiero ser princesa en mi vida real, cuando viajo suelo o intento hacerlo en modo low cost, mochilera. Quiero vivir el viaje de una forma real, auténtica, en todas sus facetas.

A mí me gusta sentir la experiencia de viajar sin la necesidad de tener que tomar transportes tipo taxi o sin tener que ir a los restaurantes más cool. Respeto a quien decida viajar así, pero creo que se pierde el sabor de las pequeñas cosas, bien porque te permiten valorar más lo que uno tiene, o simplemente porque puedes perderte la experiencia de vivir de una forma más intensa otra cultura.

:: Otro ámbito donde comunicas muy bien, y trabajas con marcas al respecto, es sobre la importancia de la dieta, la salud, el deporte…

¿Por qué consideras que éste es un gran ámbito de comunicación para las marcas actualmente?

Para comunicar un producto es muy importante explicarlo, informar sobre él, pero sobre todo que se entienda el por qué, ponerse en la piel de quien lo va a consumir, saber qué busca, y qué le puedes ofrecer. Esa comunicación implica mucho trabajo: cómo se produce, de dónde vienen sus materias primas, qué propuesta hace al mundo para ser diferente y sobre todo por qué me tiene que comprar a mí, y no a otra marca.

Este trabajo es de suma relevancia, ya que determina el corazón de las ventas, la manera en la que las empresas puedan perdurar en el tiempo. Y no se suele cuidar bien, o no se le da la importancia que merece.

A mí me gusta comunicar marcas ligadas a mí, las cuales uso y comprendo. Y más si ayudan a mejorar el equilibrio de nuestra nutrición. Tener una dieta equilibrada, además de que es de vital importancia, es una de las necesidades de cualquier individuo para llevar una vida sana y una nutrición adecuada.

No se puede tener una salud adecuada, sin una alimentación saludable”

Uno no esta siguiendo una dieta equilibrada cuando entre horas te apetece picar sin parar. O cuando al poco rato de desayunar (por ejemplo, el típico bollo industrial y el café) parece que no te has alimentado y tu cuerpo te pide más comida.

Si te alimentas mal, no te sacias. Cuando te alimentas de forma equilibrada, ya desde el desayuno, tu cuerpo está nutrido, y no te ‘pide’ comer de forma desesperada y desorganizada… y caer en la tentación de los malos hábitos.

Piensa que una alimentación diaria adecuada debería estar compuesta de 5 comidas, no dos ni 20 micro comidas: desayuno, media mañana, comida, merienda y cena. Una dieta mediterránea donde la verdura y la fruta primen, evitando bollería industrial y añadiendo ejercicio moderado de 3-4 días a la semana.

Me gustan aquellas marcas que me permiten, y contribuyen a mejorar la salud de las personas, tener mi dieta equilibrada, con calidad, precio y propósito.

¿Consideras que entre los más jóvenes (y te incluyo) hay una preocupación cada vez más importante por lo ecológico, el estilo de vida saludable, la sostenibilidad ambiental?

Creo que la revolución eco y bio de consumo es imparable. Somos cada vez más conscientes y responsables de lo que comemos. Queremos saber de dónde procede y cómo se fabrica lo que consumimos. La salud y el bienestar avanzan como prioridad fundamental, junto a la sostenibilidad ambiental (y, en estos momentos, la seguridad). Y sí, yo soy una de ellas. Soy joven, y como a muchos de quien nos están leyendo, me preocupa la salud, tengo conciencia social y ambiental y siempre defendí los productos frescos, y ¡nada de sustancias químicas!

Es de suma importancia, además de potenciar el sabor, la calidad. Y todo ello te lo dan estos productos ECO-BIO. ¿Te gusta la naturaleza? ¿Y cuidar de ella? ¿Te preocupa qué planeta dejamos a nuestros nietos? Pues necesitamos actuar desde la responsabilidad individual. Y tenemos, como consumidores, un voto infalible, decidir dónde y a quién compramos. Y hay productos que cuidan de nuestro ecosistema y de nuestra salud. Creo que hay una potencia de mensaje eco difícil de batir: “Más nutrientes, y mejor alimentación”.

Alguien podría decir que tiene el problema de que son productos ‘más caros’ en el mercado. Esto no necesariamente es así, y mucho menos en mercados donde está muy desarrollado todo el ecosistema empresarial e industrial de este tipo de productos. Ésa es la razón por la cual cada vez más empresas y productores se están sumando a esta tendencia, y están logrando que los

precios sean cada vez más accesibles. No obstante, siempre hay que pensar que hay una regla básica, no es lo mismo gastar que invertir, y en salud se invierte: “la calidad y autenticidad se paga” 😊.

Y no te dejes engañar, hay quien piensa que los productos ecológicos son una moda, y no tiene nada que ver. Cada uno de nosotros escoge y elige un estilo de vida para mejorar nuestro bienestar, y cada vez en el consumidor es más importante (por responsabilidad y supervivencia) que lo que compra permita cuidar el entorno, usar menos químicos, reutilizar materiales, optimizar los residuos y reutilizarlos… La última decisión la tienes tú, según tus objetivos y valores, determinarás un estilo de vida u otro.

A mí me gusta pensar siempre en tres piezas: “Motivación, personalidad y actitud”… porque, al final son las claves para comprender cualquier tendencia: qué motivos existen para consumir, qué personalidad tiene y va adquiriendo el cliente actual y potencial; y qué actitud adopta ante marcas o empresas que no lo cumplen. Hoy las marcas que no estén en la sostenibilidad (en sentido amplio) no van a poder estar…en el mercado.No todo es precio, y cada vez es más complejo comunicar esto.

¿Qué buscas en un producto, en una empresa o en una marca para decir ‘me identifico’ con ella, es auténtica…?

Ya lo anticipé antes: tiene que ir acorde con mi forma de vida, con mis hábitos, valores, gustos y creencias. Si no, no hay identificación que valga. No me puedo involucrar en proyectos de comunicación o colaborar con marcas por colaborar y hacer algo. Hay una motivación detrás muy profunda. Un propósito de marca, un hilo conductor, una lógica, una narrativa (si me apuras), y la posibilidad de integrar mi personalidad en la forma en la que se comunican esos productos.

¿Qué les dirías a quienes piensan que esto de la comunicación es un trabajo ‘fácil’, donde basta escribir unas líneas y hacerse unas fotos?

Me dan ganas a veces de reír. Los argumentos simplistas nos inundan. Por eso, suelo invitar a todo aquel que considere que en esta vida las cosas vienen caídas del cielo, a que se ponga “manos a la obra”, trabaje y me enseñe sus resultados. Hablar sin haberte manchado las manos en la harina es muy fácil, hacer el pan es más complejo, aunque tengas la receta. En este trabajo, ni siquiera hay una receta. En ese momento, realmente entenderían el esfuerzo, creatividad, constancia y disciplina que supone este trabajo. “Nada es fácil, sin la combinación de esfuerzo, talento y capacidad de ejecutar tareas en contextos complejos y cambiantes”.

Por ejemplo, no basta con hacer cualquier foto “no pensada”. Todo comunica, y por eso, pensar la foto es más importante que la propia foto. Su mensaje, su sentido, su contexto. Y qué decir de los textos. No se trata de publicar unas palabras en Instagram. Hay que conectar con el lector, aportarle información fiable, motivarle, despertar interés… en definitiva, CREAR (con mayúsculas) un mensaje. Todo esto requiere ciertas capacidades —como en cualquier profesión—, más de lo que ciertas personas creen. Es un trabajo de artesanía, muy meditado, mimado y muy singular para cada marca.

¿Por qué crees que las marcas pueden apostar por personas más o menos poco conocidas y no siempre acabar bajo la fórmula de los ‘famosos’ y usar la TV como medio para vender su producto?

Considero que existe aún mucho camino por recorrer respecto a este tema. Las marcas deberían abrirse —ya lo están haciendo— a lo “nuevo”, a personas y profesionales que cualquiera de nosotros nos podemos identificar con ellas. Gente ‘normal’, con capacidad de comunicar, que pueden ser clientes, fans, que se identifican con su producto y tienen la capacidad de explicarlo y decirlo a su comunidad sin problemas. Los microinfluencers son y serán grandes líderes de opinión. Y el típico presentador de la TV no tiene por qué tener más capacidad de comunicar algo auténtico si percibes que es una comunicación artificial, o poco creíble. No creo en que sea buena solución tratar de vender sólo por ser famoso. Si no hay una conexión de quien explica y comunica el producto, en verdad, la conexión y la fuerza comercial se pierde. Una vez más, vende, aunque sea más lento, la capacidad de trasmitir esa autenticidad de la que hablamos al principio: “Ser creíble, sin forzar, de forma natural, y conectar con el potencial consumidor de verdad”

¿Crees que toda empresa, por pequeña que sea, tiene que trabajar e invertir en marca y marketing?

Sí. Ninguna empresa pequeña se puede convertir en grande si no comunica. Y si no comunica bien. Eso no quiere decir que necesite grandes presupuestos, pero sí una atención y un cuidado y un mimo por el marketing que debe superar, incluso, a las multinacionales. Pero la clave es llegar a tus clientes con los recursos adecuados (y cada vez es más fácil y barato hacerlo), pero llegarles al corazón, a la inspiración, motivar la compra con mensajes adecuados. Sin esta inversión no se abren puertas. A veces, en tiempos difíciles incluso, hay que arriesgar, invertir más, aunque la puerta se abra meses después. Hay que ser conscientes que tuvo que aparecer una mínima llave para abrirla. Trabaja en esa llave, porque si esperas sentado y sueñas, pero no actúas, no vendes y no creces y no sobrevives.

¿Dónde te quieres ver con tu proyecto en 3 años, si tuvieras que soñar despierta?

Espero y deseo verme en 3 años sin parar de trabajar, de crear, de colaborar. El verbo “hacer” es un verbo que siempre me ha acompañado durante toda mi vida. No concibo la vida sin él, no tiene sentido, no hay aprendizaje que valga ni experiencia por contar. Y si me pilla así, será buena señal, las cosas irían encarrilándose y formando este gran proyecto, y este gran sueño. Ahora me acuesto con “este sueño” y me despierto con “ese propósito”.

Un virus aún más mortífero : El Miedo.

“El miedo es como el fuego. Si lo controlas, te calentará y te mantendrá vivo, pero si te controla a ti, te quemará y te destruirá..”

Se nos va la fuerza por la boca.

Nos hemos pegado varios meses hablando de que por fin la sociedad va a cambiar. Que por fin vamos a ser más solidarios, que por fin vamos a conciliar en las empresas, que vamos hacia un liderazgo más humano, que somos más respetuosos con los demás…¿Y qué es lo que acabamos haciendo?

¡¡MÁS DE LO MISMO Y LIDERADOS POR EL MIEDO!!.

Jamás quitándole importancia a todo lo que ha ocurrido con el bicho, el peor virus que el ser humano puede sufrir es el miedo.

Hay personas que lo consideran como el impulso que necesitan ante la incertidumbre que están viviendo. Es ése plus para dar un paso adelante cuando los demás están bloqueados o tapándose con la manta esperando a que la tormenta pase.

Luego están las personas que con la boca llena hablan de que toda crisis es una oportunidad para el cambio, que la sociedad va a cambiar, que tenemos ante nosotros una gran oportunidad de ser mejores. ¿Y qué acaban haciendo después de que nos dejen salir de casa?

¡¡DONDE DIJE DIEGO, DIGO QUE NO ME ACUERDO!!.

Personas que hablan de una transformación y luego las oyes hablar en corrillos diciendo que tienen  un miedo a la competencia, que lo que dicen a lo que hacen va una distancia más grande que el estrecho de Gibraltar, que quieren llevarse bien con todo el mundo porque no quieren problemas con los demás o las personas que habla de un tema uno y al día siguiente, otro ya está escribiendo de lo mismo, porque le parece que será la moda a seguir.

EL PARAR NOS HA DADO  MUCHO MIEDO. ¿POR QUÉ? PORQUÉ NOS ESTABA MOSTRANDO LA PUTA REALIDAD.

La realidad que estábamos aparentando ser algo que no éramos y a lo que estábamos muy apegados. Apegados porque nos daba reputación, estatus, ego y poder, pero que en realidad no era oro lo que relucía. La realidad que no éramos tan buenos como decíamos ser, ya que por detrás estábamos fracasando en proyectos personales o de vida. La realidad de que estábamos viviendo una vida de farsa en muchos aspectos de la misma. La realidad que creíamos que teníamos amigos “influyentes” y cuando les pedíamos un favor, no nos hicieron ni caso y luego pataleábamos como niños reclamando su atención. La realidad que vamos a intentar unirnos a otra serie de personas, que las que ya he hecho la pelota y me he aprovechado de ellas, ya pasan de mí.

Por eso hablamos tanto de la “normalidad”, porque en muchas situaciones, lo deseamos, ya que esperamos volver a lo que “creíamos” ser antes y no a lo que realmente somos de verdad.

Volvemos a la normalidad para no pensar, para que la gente no vea quienes somos de verdad, para adentrarnos entre la muchedumbre, para seguir las modas que imponen los demás y no para descubrirnos, mostrarnos y darnos a los demás desde nuestra autenticidad.

El peor virus que podemos padecer es el MIEDO.

En una sociedad en la que está de moda “aparentar” que eres un buen profesional, que eres un buen padre/madre, que eres un buen amigo o que eres una referencia en redes, sufrimos en silencio, el miedo que nos descubran que no somos tal cual aparentamos ser.

Ahora la palabra de moda, es “vulnerabilidad”. No hay que tener miedo a ser vulnerables, no hay que sentir vergüenza por sentirnos vulnerables, y cosas así…Pero yo me pregunto, ¿Están los seres humanos preparados para mostrarse como son de verdad ante ellos mismos y ante los demás?

¡¡NOO!!.

Porque la puta moda es aparentar, y no ser. Y si no aparentas que eres algo, creerás que el vecino se va a reir de ti, que no vas a ser nadie en la vida y que te espera un futuro muy negro.

No creo en la palabra vulnerabilidad.

Porque parece que estás pidiendo perdón a los demás por ser como eres, te sientes desprotegido ante lo que crees que está ocurriendo. Y eso no es así. Lo que pasa, es que no se nos ha enseñado y me parece que no va a ser así durante mucho tiempo, A LIDERAR NUESTRAS VIDAS. Y luego pasa lo que pasa. Que tenemos miedo a todo que pueda “remover” un poco los cimientos de una vida creada de forma “artificial” y no de manera “orgánica”.

No es vulnerabilidad, no es buscar la compasión ni la autocompasión, es el momento de liderar tu vida, de coger el toro por los cuernos, simple y llanamente.

No te estoy diciendo que los que se conocen ( recuerda que es un proceso que dura toda la vida ), nunca tengan miedo. Al revés, y mucho tienen. Pero lo que han hecho, es utilizar ese miedo, ahora y siempre, para evolucionar, no para seguir aparentando. Para adelantarse a las circunstancias, para seguir creciendo.

Creo tenemos miedo a la muerte, a la soledad, a que nuestro equipo baje a Segunda División, pero el peor miedo que podemos tener es a ser NOSOTROS MISMOS. 

Miedo que a la vez es el gran regalo que la vida nos está dando, SER NOSOTROS MISMOS. Pero no le hacemos ni puto caso, preferimos aparentar que ser.

Queremos el éxito, queremos la felicidad, queremos se nos reconozca nuestro trabajo, queremos muchas cosas en la vida, pero todo empieza y termina EN EL MIEDO DE SER UNO MISMO.

¿Cómo son las personas que cambian el mundo? ELLOS MISMOS

¿A qué tienen miedo las personas que quieren cambiar el mundo? A SER COMO LOS DEMÁS

¿Qué característica tienen las personas que son felices? ELLAS MISMAS.

Nos preguntamos , y ahora más que más , ¿A qué hemos venido a este mundo? . Y nos hacemos pajas pensando a qué es lo que nos tenemos que dedicar, cuando realmente, todo es más fácil, SER NOSOTROS MISMOS.

Nuestra ocupación, a qué nos tenemos que dedicar, es consecuencia de ser nosotros mismos, de no tenernos miedo a quienes somos, que sentimos ni al qué dirán.

El mayor virus que podemos padecer es el miedo a ser nosotros mismos. De ti depende las medidas que pongas preventivas al respecto.

¿Y tú a qué tienes miedo?

 

 

 

 

 

¡¡Toda la verdad y nada más que la verdad..!!

“Quien huye de la verdad, acaba tropezando con ella”.

Hace unos días tuve el placer de hablar dentro de la “Chocolate Rojo Week” con el referente internacional en Marca Personal, Ecequiel Barricart.

Una conversación de 1 hora que se podría resumir de una manera concreta: “Antes que el amor, viene la verdad”.

Estamos en una sociedad y más con lo que estamos pasando en estos momentos, no paramos hablar del amor.

Y del amor en todos sus aspectos. Tenemos que amarnos más a nosotros mismos, tenemos que amar a los demás, tenemos que amar de verdad a nuestras parejas familiares. Tenemos que amar más al planeta tierra, tenemos que amarnos más los unos a los otros,…

Mucho amor y luego, ¿QUÉ?

Seguiremos cagandonos en nuestros jefes, seguiremos pegando a los enfermeros que meses antes nos salvaron y poniéndole los cuernos a nuestra pareja, pero mientras tanto hablaremos del poder transformador del amor y de la importancia de amarnos todos.

¡¡DEJÉMOS DE SER TAN HIPOCRITAS, POR FAVOR!!:

Puedes creer que es amor, pero no ser un amor de verdad. Puedes creer que te amas con locura y no conocerte de verdad. Puedes creer que amas con locura y la verdad es que necesitas salir de esa relación. Puedes creer que porque pongas un tweet con muchos “Me gusta”, ya te ama toda tu comunidad. Cuando todas estas situaciones, pueden ser no verdad.

No necesitamos héroes con alas que nos den amor y gracias a eso todo nos vaya a ir ya la vida de color de rosa. Necesitamos y queremos , LA VERDAD.

Verdad en nuestras relaciones, verdad en nuestras conversaciones, en nuestro ambiente de trabajo, en lo que nos expresan los demás. Pero principalmente la verdad con nosotros mismos. Y eso es algo que nos gusta menos , que la verdura a los niños.

Antes que el amor en todas sus facetas, tiene que haber VERDAD.

Verdad con uno mismo. No decir una cosa y hacer otra cosa totalmente. No criticar a una persona y al dia siguiente hacerte una foto con ella y subirla a redes sociales.

La verdad con uno mismo es coherencia con tus actos, es aceptarse a uno mismo, con sus defectos y sus virtudes, es ser transparente con uno mismo.

Y si te haces amigo de la verdad, la expresas hacia los demás, porque es algo inherente en ti.

Dices la verdad de tus sentimientos. Transmites tus discrepancias aunque puedan suponerte quebraderos de cabeza. Te enfocas en lo que quieres de verdad, no en lo que no quieres. La gente sabe quien eres cuando te ven y cómo puedes responder, porque saben que eres de verdad.

Y cuando tú eres de verdad, amas de verdad. Te das a los demás desde tu máxima esencia, sin tapujos, sin miedos. Amas lo que estás haciendo de verdad y sabes que cada momento, es el momento del que hay que aprender, disfrutar y experimentar.

Siempre he sido muy criticado, porque antes de todo método “express” para conseguir el éxito, para conseguir el éxito, sin verdad , no hay nada.

Nos encanta gastarnos el dinero, que no es lo mismo que invertirlo, en cursos que nos van a llevar al éxito de forma más rápida que los cohetes de Elon Musk a Marte. Creemos que copiando lo que hacen los demás, seremos iguales que ellos e incluso hasta mejores.

Quizá consigas algo de repercusión, quizá consigas hacer algún evento o te hagan una entrevista. ¿PERO ME PUEDES DECIR DÓNDE ESTÁ TU VERDAD?

En ningún lado.

Irás de moda en moda, intentando ser mejor que tu vecino o tu cuñado. Haciéndoles ver que estas haciendo cosas “cool”, que eres rompedor, famoso, conocido.

¿Pero me puedes responder a esta pregunta: DÓNDE ESTÁ TU VERDAD?

En ningún lado.

Queremos la verdad en nuestras relaciones personales, en nuestras relaciones profesionales, pero ni nosotros mismos, sabemos quienes somos de verdad, ni mucho menos que es la verdad.

Pero eso sí, se nos llena la boca hablando de amor, que ni te cuento. Gente que te dice que habla a otra gente en redes sociales que ni siquiera se ha tomado un café con ella o si la conocieran, dejaría de amarla con tanta énfasis. Gente que se ama con locura nada más verse y a la primera “bofetada de realidad” se da cuenta que el cuento de Disney se ha convertido en pesadilla.

Nunca amaremos a nadie , nunca nos amaremos a nosotros mismos, SIN HABER CONOCIDO ANTES NUESTRA VERDAD.

Vamos a hacer un ejercicio rápido e indoloro. Recuerda a todas las personas que están o han pasado por tu vida. ¿Quienes han causado cualquier tipo de impacto en vuestra vida?

Tanto los que han sido una experiencia negativa, porque siempre ha habido una mentira en la relación. Así como esas personas que se muestran de verdad contigo, sin tapujos, sin miedos.

Cuando amas a una persona o eres una persona de verdad y te encuentras una persona de verdad, respetas inmediatamente sus diferencias contigo, porque sabes que la verdad no es absoluta, que hay tantas cono seres humanos hay en el mundo.

Cuando te encuentras a una persona de verdad, sabes que te encuentras con la humildad. Porque sabe que todo es efímero y que lo único que hay es el presente. Que tiene talentos y debilidades, pero que siempre es él.

Cuando hay amor autentico, sabes que es un amor de verdad. Transparente, sin mentiras , sin intereses ocultos, sin envidias, tanto si es un amor de pareja como si es un amor de amistad. Solo quieres los mejor para la otra persona y que cada momento juntos sea único.

Tu verdad tiene que estar basada en tus valores. Bases que por nada del mundo vas a dejar que se tambaleen. Bases que fundamentan tu personalidad. Pero siempre sabiendo que no siempre tendrás la verdad en tu poder.

Toda marca que deja un impacto en tu corazón, es una acción hecha desde la verdad, sin mentiras. Toda persona que provoca una transformación , la hace desde su verdad y con ella genera amor en quien la recibe. Pero amor verdadero, no del “por interés, te quiero Andrés”.

¿Cuántas personas, cuántas marcas cambiarían su rumbo, su felicidad si realmente fueran de verdad?

¡¡MILLONES!!

En mi diccionario la Verdad va antes que el Amor, ¿Y en el tuyo?

¿Hay que trabajar en tus debilidades hasta convertirlas en tus fortalezas?

“La fuerza no consiste en ganar. La fuerza consiste en elegir las batallas y decidir no rendirte”.

¿Por qué hay mensajes que dicen que cosas como: ” Trabaja en tus debilidades hasta que se conviertan en tus fortalezas”?

¿Por qué hay que centrarse en lo que sabes que te produce frustración y desmotivación? ¿Y qué hacemos con los talentos que ya conocemos? ¿Los olvidamos?

NO LO ENTIENDO.  Y cada vez veo más redes sociales con mensajes de ese estilo.

Nos pegamos toda la vida focalizándonos en lo negativo que nos rodea. Nos fijamos antes en lo que no queremos que nos pase. Nos fijamos antes en lo que nos han dicho que no deberíamos hacer si queremos ser buenos ciudadanos. Nos fijamos antes en lo negativo que en lo positivo..

¿Y ahora nos tenemos que enfrentar a nuestras debilidades para convertirlas en nuestras fortalezas?

NO. Y si lo conseguimos, va a ser un proceso muy duro y difícil.

¿Por qué?

Porqué el primer paso que tienes que dar en hacer un viaje interior que te vaya a llevar a mostrar tu vulnerabilidad. Y eso no mola nada.

Descubrir tus debilidades, descubrir tus vergüenzas ante ti y luego ante los demás, es algo a lo que hay que tener mucho valor.  Y solamente vas a hacer dicho viaje cuando la situación lo requiera, como lo que estamos viviendo en estos momentos, que o cambiamos o nos devoran los cambios. Porque mientras tanto por mucho que sepamos que deberíamos cambiar, que deberíamos hacer cosas diferentes a las que habitualmente hacíamos, nos puede más el miedo, la vagancia y el que podrían decir, que el dar un paso adelante.

Por lo tanto, tienes que dar un paso adelante, algo que no has hecho antes.

Luego tienes que mostrar tu vulnerabilidad. Mostrarte ante ti y ante los demás, expresando algo que aunque sabías no querías ponerle palabras y mucho menos que los demás supieran

Además del paso adelante, le sumamos la vergüenza que pasamos al sacar a la luz nuestras vergüenzas y que los demás vean que no somos tan fuertes como decíamos o hacíamos creer.

¿Seguimos?

Y si es algo que nos hace sentirnos débiles, ¿Vamos a dejar que los demás lo sepan? Nos callamos. Somos seres que nos comparamos los tamaños de todo con los demás, ¿Vamos a decir que somos débiles en algunos aspectos?

Pues NO, por desgracia. Como consecuencia tienes personas que ocultan sus sentimientos porque piensan que los hacen debiles. Personas que ocultan sus problemas porque piensan que en un mundo donde gana el más fuerte, mostrar sus debilidades es de perdedores. Personas que tras meses de sufrir en silencio adicciones o cualquier tipo de dolor, ya no pueden más y explotan de cualquier manera.

Lo siento, pero eso de convertir tus debilidades en tus fortalezas, es un proceso que el ser humano de a pie, no está preparado.  Y otra cosa muy distinta, es que quiera, porque en un mundo de postureos, miedos y Likes, ¿Quién va a querer ver sus vergüenzas y mostrarlas?

Muy poca gente.

¿Qué es lo que opto yo?

1.- Acepta tus debilidades. 

Soy una persona que hasta llegar donde estoy a día de hoy, a este presente, he aceptado muchas debilidades que me guardaba, que no quería expresar y que veía.

Toda transformación, comienza por un proceso de aceptación. De quién eres, de qué has hecho y que no has hecho hasta la fecha  No te digo que te compadezcas de ti y vayas como alma en pena a partir de ahora .

Al revés. Sino que veas lo que ha ocurrido desde dferentes vertientes y las acepte.

NO ERES TUS DEBILIDADES, ERES MUCHO MÁS. Y eso se nos ha olvidado solo centrándonos en ellas, en lo negativo.

Aceptar tus debilidades, te hace liberarte de mucho peso que te estaba haciendo quedarte parado, bloqueado.  Te hace ver con más claridad la realidad, te hace empezar a quererte por quien eres , no por quien aparentas ser.

Así que no te digo que mires a otro lado en tus debilidades, sino que las aceptes, y sepas cómo enfrentarte a ellas. Porque muchas debilidades , son circunstancias que tú no puedes dominar, pero si puedes responder NO a ellas y seguir tu camino.  Muchas debilidades son creencias impuestas por los demás ante nuestra falta de autoestima, que sabes que no eres lo que dicen los demás sino lo que tú sabes que eres.

Por lo tanto tus debilidades, acéptalas y descubre cómo afrontarlas.

2.- Céntrate en lo que se te da bien. 

A pesar de haber estudiado Relaciones Laborales, confeccionar nóminas se me da de culo. A pesar de que me gusta el deporte, también me gusta la comida y las chucherías. A pesar de que me subo encima de un escenario y hago lo que siento, cuando una chica me gusta, me vuelvo muy tímido.

Soy una persona que no dejaré de conocerme nunca, pero que también conoce sus debilidades.

Sé que hay cosas que no se me dan nada bien, como el coser o el planchar; como los nervioso me pongo cuando una chica me gusta o se me da de culo hacer una tortilla de patata pero hago unas hamburguesas de muerte.

Conozco mis debilidades pero conozco mejor aún mis potenciales talentos. Aquello que se me da bien y que produce impacto en mí y en los demás.

Es mi marca, es en lo que soy bueno. Pero por miedo, por ego, por el qué dirán, preferimos centrarnos en aquello que se nos da mal para mejorar, cuando en realidad lo que nos producirá siempre más éxito, mayor avance, es aquello que hacemos bien..

Pero no, primeo nuestras debilidades.

Así que recuerda:

.- Listado de tus deiblidades

.- Aceptalas y recuerda que no eres ellas. Eres mucho más que ellas.

.- Combatelas, huye de ellas, enfréntate a ellas.

.- CENTRATE EN LO QUE SE TE DA BIEN EN LA VIDA, es la única manera de diferenciarte de los demás y provocar impacto

Pero allá tú…

¡¡No seas un Bestseller, sino un LongSeller!!

“La vida es una historia. Haz que la tuya sea un Long Seller”

Dejemos de buscar como alcanzar ser un Bestseller  y tengamos en la mente ser un Longseller.

Es una de los mensajes que durante estos 3 días, me han ido dejando los ponentes de la Chocolate Rojo Week, que estoy realizando en mi perfil de Instagram.

Si te fijas bien, todos los libros son un Bestseller. Todos han vendido una cantidad ingente de libros (si solo has vendido un libro y lo has autopublicado tú, en la portada puedes poner que es el mejor libro del mundo como las mentiras que tú quieres, con el propósito de vender) y más durante este confinamiento.

Si te fijas bien, todo el mundo es un gran experto en Marca Personal, en liderazgo, cuando de repente no sabes de donde ha salido esta persona ni los trabajos realizados.  Hasta hay quien tiene un Departamento de Prensa a su disposición, o eso van promulgando. Para rematar, hasta podemos decir que sabemos las técnicas para vender más que nadie, cuando TODO el mundo está parado.

Buscamos hacer las cosas para “posicionarnos”, para alcanzar un éxito inmediato, rapido e indoloro. Buscamos hacer las cosas, como lo hacen los demás. Nosotros no vamos a ser menos. Tenemos que seguir la moda, no queremos quedarnos atrás. Y si además podemos aparentar ante la competencia que nos van bien las cosas, “que gusto da” decía una persona delante mío con esta filosofía.

¿En qué cojones nos estamos convirtiendo?

1.- ¿En una copia barata de la moda de turno?

2.- ¿En unos mentirosos con nosotros mismos y con los demás?

3.- ¿En unos adictos al éxito rápido y fácil? Diciendo una cosa y haciendo otra cosa totalmente diferente, porque lo importante es aparentar y cuidar a nuestro Ego.

4.- ¿Seres humanos que odiamos descubrir quienes somos y preferimos aparentar algo que hasta odiamos?

5.- ¿Crees que somos los mejores porque así nos lo dice nuestra madre, novia y amigos palmeros que tenemos alrededor pero llevamos años diciendo lo mismo porque es lo único nos da para comer algo?

6.- TODAS LAS RESPUESTAS ANTERIORES SON CORRECTAS.

¿Qué opción escogerías tu?

Ves en televisión, en revistas de emprendimiento o en artículos de “autoayuda”, que ahora lo que hay que hacer es reinventarse, re-emprender, reciclarse.. Lo que sea que empiece por re y que incite a ser mejor que lo que eramos antes, jugando con las desesperación de muchas personas que lo están pasando muy mal. Para algunos es Unirse al mundo digital, a la marca personal ( cuando sus seguidores se basan en función de los anuncios de Instagram o Facebook y no del valor que aportan ante los demás), al ayudar a los demás, a lo “cool” que es subirse encima de un escenario,  o la moda que haya en ese momento, lo que sea, todo por la desesperación de los momentos que estamos viviendo o del éxito rapido que nos pueda proporcionar.  Y si hay que aparentar que somos grandes profesionales, como veía en un artículo, lo aparentamos, todo por el éxito.

¿En quién cojones nos estamos convirtiendo?

No siento usar estas palabras, es lo que siento. Y si te molesta, lo siento, soy así. Pero me canso de ver gente que “aparenta” algo que ni ella misma se cree. Muchos “Happy Flowers” me dirán que tengo que ser condescendiente con esas personas, que lo hacen por ganarse un duro, que igual que vienen se van, que tengo que ser compasivo…Lo siento pero NO.

Yo no quiero una sociedad que aparente ser una cosa que no es. Yo no quiero una sociedad en la que acuda a un profesional y me de cuenta que aparenta tener unos conocimientos que luego no me soluciona mi problema. Yo no quiero una sociedad llena de personas, que solo se interesen por uno, por el interés que le pueda generar, sino por lo que realmente soy y no lo que les puedo generar.

Yo no quiero una sociedad así y por desgracia cada vez la veo más así.

No soy un agorero , soy un relista.

Queremos ser un Bestseller que suba a lo alto de la lista de los 40 comerciales, los 40 consultores o a la lista de tus mejores amigos del “gurú” de turno para ver si nos cae algo con la relación con él.

¿De qué vamos?

De que nos importa más los posibles beneficios rápidos que los beneficios a largo plazo que nosotros mismos podamos generar y crear.

Buscamos ser un Bestseller rapido que no un Longseller que marque una historia en la vida de muchas personas durante muchos años.

Eso no, si lo conseguimos para antes de ayer y satisface nuestros deseos más primarios, ¿Dónde hay que firmar?

Ser Longseller es costoso, duele, se necesita flexibilidad, cariño a las caídas y es algo ni a lo que estamos preparados ni tampoco queremos probar.

¿Costoso? Porque te lo tienes que trabajar tu. Tienes que preguntarte QUIÉN eres de verdad, QUÉ quieres en tu vida y CÓMO quieres tu vida.  Tienes que descubrirte, tienes que ver tu vulnerabilidad cuando te quitas las capas de “mierdas”, miedos y vergüenza, que te hacían ser alguien que sabías que no eras y que quizá no querías ser, pero según tú era lo que tocaba para ser reconocido por los demás.

¿Duele? Porque todo esfuerzo duele. Y estamos acostumbrados a que todo nos lo den hecho. A seguir las “recetas mágicas” de los gurus de turno y cuando viene el tito deivid que eso son pan para hoy y hambre para mañana, pues el malo siempre es el que dice la verdad de la situación, no el que vende la moto bonita.

¿Eres amigo de las caídas? Cuando estás en un campo que no conoces, te sueles caer. No conoces la orografía, no tienes el mapa que te llevará a la meta, por lo tanto las caídas están seguras. Así que hazte amigo de las caídas, sino a la 1º de cambio te querrás volver a la casilla de salida.

Ser un Longseller es algo que queremos pero que no nos apetece dar el paso. Queremos dejar un huella en nuestros clientes, en la gente que queremos, pero si lo conseguimos por el método rapido y ya seguimos los dias siguientes tranquilos, mejor que mejor.

Ser un Longseller , se gana día a día. Se gana con autenticidad, con originalidad, con propuestas de valor que nos hagan diferentes, con escucha de verdad,…

SIENDO NOSOTROS DESDE EL CORAZÓN, NO DESDE UNA RAZÓN SIN CERTIFICADO DE ORIGINALIDAD.

Yo no sé si seré un Longseller para alguien, pero si quiero serlo para mí. ¿y TÚ?

La Creatividad y el Desarrollo Personal.

“Sin imaginación, nunca habrá creatividad. Y sin diferenciación, siempre serás uno más. Lo que sueñes, que sea diferente a los demás”.

Ahora se nos reclama que seamos creativos si queremos salir de donde estamos metidos.

¿Pero qué coño es la creatividad? Si no sabemos lo que es y nos están diciendo que seamos creativos. Hay algunas incoherencias en el ser humano que todavía sigo sin entender.

Partamos por una definición de creatividad.

La R.A.E dice que es “Capacidad o facilidad para inventar o crear algo“. Getzels y Jackson la denominan como ” la habilidad de producir formas nuevas y reestructurar situaciones estereotipadas“. Recientemente una gran profesional, Esmeralda López Garrido la denominaba como ” la capacidad de plasmar tu imaginación“:

Definiciones que conocemos pero que al leerlas siempre pensamos lo mismo: “Yo no soy creativo”.

¿Por que creemos que no somos creativos?

Porqué nos han “oprimido” nuestra creatividad desde pequeños. Y en la “madurez” también.

¿Pero qué es la creatividad?

Es tu impulso. Es tu forma de ver la vida desde tu vertiente.

Desde pequeño nos enseñan a ser todos por igual. Todos tenemos que estar en la fila para entrar a clase. Todos tenemos que hacer caso al profesor. Todos tenemos que aprobar el examen por encima de un 5 si no nuestro futuro será muy negro.

Pero lo peor de todo, no hagas nada diferente a lo que hacen la mayoría, porque será tildado de diferente, raro o alguna cosa peor. No hagas un perro como tú crees que son los perros. No hagas una silla con 5 patas, porqué sino dirán que eres un niño muy imaginativo y te corregirán al instante.

Y como damos poder a los demás respecto a lo que pensamos, respecto a lo hacemos, porque creemos que saben más que nosotros, porque lo hacen por nuestro bien y lo que acabamos haciendo es oprimir lo que nos hace diferentes, lo que nos hace auténticos

Pasamos de ser nosotros mismos, que es a lo que hemos venido a este mundo, a ser como los demás. Tenemos miedo a hacer realidad nuestros sueños, por el que dirán. No emprendemos nada, por el miedo al fracaso y a ser señalado por los demás.

Además de no ser audaces de dar un paso al frente, como bien dice Lotfi EL-Ghandouri, vivimos con miedo por el que dirán.

Es decir que vivimos a las ordenes de los demás, subordinados a sus ideas y nuestra creatividad, lo que nos diferencia…a la mierda.

Pero llegamos a la madurez y más con la situación que estamos viviendo, nos dicen que hay que ser creativos, que hay que reinventarse, que hay que romper los limites.  Algo con lo que estaban totalmente en opuesto desde nuestra niñez, queriendo que fueramos como los demás.

Ante la pregunta ¿soy creativo? Sin conocerte, te voy a decir la respuesta, SI.

¿Qué falla?

NUESTRO DESARROLLO PERSONAL.

Desde pequeño, lo hemos abandonado. Hemos seguido lo que nos decían que era buena para nosotros. Hemos hecho caso a las normas preestablecidas, pero nunca nos hemos preguntado si estábamos de acuerdo con ellas, si realmente el concepto que los demás tenían de nosotros, era el mismo que teníamos de nosotros mismos.

Lo hemos olvidado. Pensábamos que sin él seriamos más felices, nos iría mejor. Pero luego llegan momentos de crisis, que no sabemos ni quienes somos, ni que queremos ni tampoco hacia donde queremos ir realmente nosotros, no lo que digan los demás.

Nos hemos pasado toda la vida, a base de las respuestas de los demás y no de las respuestas que salgan de las preguntas que nosotros mismos nos hagamos.

Nuestro desarrollo personal determina nuestra felicidad, éxito o mediocridad, determinada nuestra ventura en este camino llamado vida.

¿Cómo lo impulsamos y con ella nuestra creatividad?

PREGUNTAS

La gente odia que le preguntes: ¿Y esto por qué se hace así? ¿Por qué actuas de esta manera?.. No estamos acostumbrados a hacernos la pregunta maldita: ¿Por qué..?

Porqué la respuesta es adentrarnos en nosotros mismos. Es darnos cuenta de nuestros verdaderos valores. De lo que nos importa realmente y dejar de preocuparnos por cosas que en nuestra vida autentica y original no tienen cabida.

No vivas en función de las preguntas que los demás te lancen o impongan, vive en función de las tuyas propias.

CURIOSIDAD.

Al igual que las preguntas, la curiosidad es algo tabú desde pequeños. “Niño no te metas en temas de mayores.. Esa película es para mayores… Deja de preguntar tanto, no seas tan curioso..” Son algunas de las frases que todos hemos oido o dicho alguna vez de nuestra vida.

¿Qué estamos provocando? Matar la curiosidad de las personas. No queremos que vayan más allá de lo establecido. Queremos que sin curiosidad se queden en la zona donde están todos. Y si pretende salirse de lo establecido, le decimos que es malo para su reputación, que mejor se quede donde está.

Dice Lotfi EL-Ghandouri que no cree en la zona de confort. Ni yo tampoco. Si salimos de ella, tenemos que saber hacia donde vamos. Y se nos impulsa a que salgamos de ella, pero sin una dirección. Y esa dirección la pone la creatividad y con ella tu propósito en la vida.

SOMOS NUESTRAS RELACIONES.

SI tus relaciones te dicen que ni se te ocurra hacerlo, intentarlo o que ni se te pase por la cabeza, ¿QUÉ CREES QUE VAS A CREAR EN TU VIDA DISTINTO A LOS DEMÁS?

¡¡Nada!!.

Así que por mucho que duela, búscate otros amigos. Investiga grupos de personas que hacen lo que te gustaría hacer, ves a presentaciones de libros que te apasionan,…Haz lo que sea, pero júntate con personas con pasiones afines, que te impulsen y no que te cohíban.

Tu creatividad depende de tus relaciones y de los lugares que visites.

Anda, ves a eventos, a conferencias, únete a grupos de Facebook. Relaciones, Lugares , Situaciones que te impulsen, nunca que te opriman tu visión de la vida.

Y recuerda una cosa: TODOS SOMOS CREATIVOS. Cuando te levantas y piensas qué ponerte hoy para ir a la oficina o ver a esa persona que tanto te gusta.

Muchas cosas que has imaginado las has plasmado en acción y con ello en creatividad. La tortilla de patata, la sorpresa a tu pareja, la propuesta de trabajo a tu jefe… Seguro que has creado muchas cosas, pero sigues sin creer que eres creativo.

Impulsa tu desarrollo personal. Impulsa tu autoestima. Impulsa tu confianza, y estarás impulsando de lo más importante que tienes dentro de ti, tu creatividad.

¿Ya sabes por qué crees que no eres creativo?