¡Si no estás conmigo, estás contra mi!

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De pequeños nos quejábamos de que nuestro mejor amigo se había ido con otro a su casa a jugar a la Play, que Luis se había ennoviado con la chica que siempre nos había gustado o que nuestra hermana nos había quitado el bocadillo de Nocilla con el que tanto habíamos soñado durante todo el día…

Ya podía ser quien fuera, ya podría haber pasado una tontería que siempre decíamos:

«Si no está con nosotros, está contra nosotros».

Y de fondo si había personas mayores, siempre había una persona mayor acaba diciendo algo así:

«No está en contra de ti, la vida son situaciones, estás enfadado por algo que no que es así, tienes que preguntarle antes de decir nada…» Y tú ibas y al instante te abrazabas con tu gran amigo que habías repudiado porqué se había ido a casa de tu «archienemigo» a jugar con él.

Y no soy ningún abuelo cebolleta, solo tengo unos preciosos 42 años, pero yo he vivido en primera persona y lo he visto, que por cualquier tontería, los niños repudian en un segundo a lo que antes amaban con locura. Y todo porqué creían que al no haber superado sus expectativas o deseos, ya están en contra de ellos.

Nos reíamos de la situación al ver que era una tontería e intentábamos al instante reconciliarnos con la persona.

¿Pero qué pasa a día de hoy?

Que si no estás conmigo, estás contra de mi, se lleva a limites insospechados.

Si no estás de acuerdo con mi opinión, no podemos ser amigos.

Si me rebates mi opinión, ya no podremos quedar más.

Si dudas de lo que te estoy diciendo, es que ya no podremos ser amigos.

Si no estás de acuerdo con lo que hago, tendrás que irte de la empresa.

Si me dices algo que no quería escuchar, es que estás contra de mi y no aplaudir lo que hago o cómo pienso.

Si no dices lo que quiero oír, ya no te volveré a llamar más.

SI pones en duda mi forma de vivir sabiendo que está dañando mi vida, es que no eres mi amigo.

Si crees que mis publicaciones no son verdad, es que no tienes que formar parte de mi «familia virtual».

Y ya no buscamos reconciliarnos con la persona en cuestión, ya la desterramos de nuestra vida. Ya no queremos saber nada de ella.

Fuera, Out, Finito, a la mierda…

Estamos llevando nuestro radicalismo a niveles insospechados, solo consiguiendo una cosa que nos enfrentemos unos a otros cuando a veces ni siquiera sabemos porqué estamos enfadados por esa persona.

Vivimos en una sociedad «calentada» por la industria de la felicidad. Una industria en la que solo debes mostrar la parte buena de tu vida, la de tus éxitos, parejas, eventos que asistes o éxitos que alcanzas…y aunque sean inventados, también debes mostrar. En la que se nos dice que hay que dudar de las creencias que nos han llevado al «hoyo» pero cuando ponen en duda nuestras creencias políticas, de vida o religiosas, vamos a muerte en contra de esa persona.

Pero eso si, que no se duda que somos personas empáticas, que somos creativas, que sabemos que tenemos que dar «feedback» o que seguimos a rajatabla la guía de nuestro gurú espiritual y meditamos de 8 a 9 todos los días del año.

¿Por qué no dejamos de ser tan hipócritas? ¿Por qué no dejamos de tener compasión por lo que vemos en la televisión y luego nos cagamos en los muertos del vecino que nos ha llevado la contraria?

Somos una sociedad de contradicciones que dice que necesitamos ser una sociedad mejor orientada a un bien común. El bien común el nuestro y si podemos joder al vecino, MEJOR.

Hablamos de creatividad pero no aceptamos las ideas que sean diferentes a las nuestras.

Hablamos de empatía pero creemos que los problemas de los demás son inventados o nos importan una mierda, porque nuestros problemas siempre son mas grandes y gordos que los demás.

Hablamos de aportar valor pero si ganamos seguidores para nuestras redes sociales desde el hospital o comprándolos Pues mejor oye.

Hablamos de autenticidad, de que queremos personas originales, transparentes… pero que no «toquen mi mundo, mis ideas» que son las que me han hecho feliz hasta la fecha.

Y entonces, ¿Cómo vamos a cambiar si creemos que lo nuestro es lo mejor, aunque mintamos sobre nuestra realidad? ¿Cómo vamos a querer transparencia si nosotros mismos no la queremos ni la damos? ¿Cómo vamos a desarrollarnos si solo pensamos que nuestro «mundo» es el único y el mejor? ¿Cómo vamos a solucionar problemas que tenemos si solo creemos que nosotros tenemos la razón?

¿El mejor método contra los gurús del humo y la mediocridad?

.- Bajarnos del «burro» de que nuestro mundo es el único y el mejor.

.- Dudar de todo empezando por nosotros mismos y mucho menos creer que los demás tienen la razón para así nosotros no pensar.

.- Humildad. Sin humildad nadie avanza, solo se estanca.

.- Pero sobre todo preguntarse: ¿Y si tiene razón que no estoy en lo correcto? Una pregunta que te llevará a un camino continuo de aprendizaje.

No todos que están contra de ti debes ponerles en contra tuya, sino aprender de la situación vivida.

La verdad no es propia, la verdad siempre es diversa. Y de ella siempre aprendes, si quieres.

Todos tenemos un cajón de «cosas que nunca he dicho».

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Todos tenemos un cajón «de cosas que nunca hemos dicho«.

Un cajón compuesto por:

Por cosas que nunca hemos dicho a nuestros amigos..

Por cosas que nunca hemos dicho ni mucho menos a nuestra familia o hermanos

Por cosas que nunca hemos dicho a nuestro jefe…

Por cosas que nunca hemos dicho ni a nuestro mejor amigo o amiga…

Por cosas que nunca hemos dicho y que quizá nunca diremos…

Sé que mucha gente, gurús del desarrollo personal, que no hay que guardarse nada, que hay que ser transparentes…. Y estoy de acuerdo, si eso que te estás guardando te está haciendo daño en tu día a día.

¿Si no? Me parece algo perfecto.

¿Por qué?

.- Porqué todo aquello que te guardas, viene de una experiencia que has vivido tú y que quieres guardar para ti.

. Viene de un aprendizaje que querías vivir tú o que surgió sin esperarlo.

.- Porqué vivimos en una sociedad que parece que si no cuentas todo, no retransmites todo lo que haces , no eres una persona de éxito, no conseguirás ser alguien importante. Es decir, importa más el aparentar que estás haciendo algo, que realmente el vivirlo y añadirlo a tus experiencias.

.- Porqué quizá te has salido de lo establecido y has hecho algo que querías hacer por ti. Descubrir, sentir, ser curioso… algo que en estos momentos, si no sigues los «patrones» establecidos como normales y coherentes, no eres una persona de «bien». ¿Y hacer lo que uno siente, no es felicidad?

Nos quejamos de que los niños «mientan» cuando sabemos que han hecho una «travesura». Les decimos que siempre tienen que decir la verdad porqué sino el castigo será mucho más grande. Pero eso si, mientras tanto, nosotros seguimos ocultando cosas que serían «perjudiciales» para nuestra reputación si salieran a la luz.

Y estamos muy equivocados.

Lo que has hecho y vivido, ha sido porqué tú has querido.

Lo que ocultas, seguro que es para ti una experiencia que querías sentir.

Lo que no quieres que se sepa, eres tú, es cómo piensas, es tu felicidad. Pero te avergüenzas de ti mismo y por eso prefieres que no se sepa.

Pero mientras buscamos en libros y congresos, qué es eso de la felicidad y como fabricarla. Y mientras, has estado «llenando» tu cajón de cosas que nos has dicho, de cosas que realmente te hacen feliz. ¿O no sonríes cuando las recuerdas?

Eso es felicidad. Eso eres tú.

¡No necesitas nada más, ya lo has encontrado en ese cajón!.

Todos tenemos un cajón «de cosas que nunca hemos dicho» que tenemos como algo secreto y oscuro. Cuando en muchos casos, lo que contiene ese cajón es nuestra felicidad que nos da miedo mostrar.

¿Y qué contiene tu cajón de las «cosas que nunca he dicho»?

Y tú, ¿Piensas?

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Se que estarás pensando: «Menudo es David, ya desde el principio insultando. Claro que pienso…»

Sé que quizá hasta te habrás sentido ofendido. Te repetirás una y otra vez, intentando reafirmar que claro que piensas, que para eso estás vivo y te estás acordando de mis familiares.

Venga relax, que no quería decirtelo con esa intención.

Yo solo te quería preguntar:

¿Piensas por ti mismo?

Vemos todos los días en medios de comunicación cifras, estadísticas, aportaciones de expertos sobre diferentes temas. Luego vemos medios online que nos hablan de lo mismo para luego irnos con amigos y volver a hablar de lo mismo.

Pero no solamente te estoy hablando de noticias del día a día, sino también el ámbito personal. Hablamos de los problemas que tiene nuestra cuñada, de los líos amorosos de Juana, la nueva vecina o que le pasa a nuestro mejor amigo con la vida.

Nos pegamos todo el día hablando sin parar, de las noticias, de los cotilleos, de todo…. Sin control. En vez de hablar, disparamos como la mejor de las metralletas de Rambo. Hasta cuando nos levantamos nos sentimos cansados porque nuestra mente, aún durmiendo, no para de hablar, de imaginar…

Y durante esas 24 horas, ¿CUÁNTAS VECES HEMOS PENSADO?

SI, pensar. Ese procedimiento que dice la RAE que es <<formar o combinar ideas o juicios en la mente. Examinar mentalmente algo con atención para formar un juicio..>>

Si nos fijáramos en la primera definición, sé que estarás pensando ahora, «¿Ves? Claro que pienso.. Yo tengo mi idea en mi mente de lo que he visto, de lo que he oido … y luego la disparo».

Perfecto, te la compro. Pero vayamos a la 2 definición. Y ahora hazte esta pregunta:

¿EXAMINAS CON ATENCIÓN PARA LUEGO FORMAR UN JUICIO?

Seamos sinceros, NO.

No pensamos, repetimos como cacatúas. Y quien nos lleve la contraria a lo que creemos pensar, estará desterrado de nuestras vidas para siempre.

NO PENSAMOS, REPETIMOS.

Repetimos lo que nos gusta oír. Lo que creemos que es bueno para nuestra salud mental, para nuestros intereses, en definitiva para satisfacer a nuestro ego… Y todo aquél o aquella noticia que desmienta lo que pensamos, lo rechazamos, pensamos que está «mal de la cabeza» o lo apartamos de nuestra vida.

Sólo vemos noticias que nos interesan, no por informarnos, sino por nuestra seguridad. Con el fin de saber que estamos en el camino correcto y que lo demás es incertidumbre, miedo o locura.

¿Qué ocurriría si optásemos por la 2 definición?

.- Que antes de hablar o repetir sin parar, INVESTIGARIAMOS. Buscaríamos si lo que hemos visto es verdad, que otras versiones tiene y aunque nunca tendrás toda la información posible, tendríamos una opinión mucho mejor que si solamente viéramos una opción.

.- Seriamos más EMPATICOS y HUMILDES. Sabríamos ponernos antes en la piel de la otra persona y responder a una pregunta o situación de una forma más humilde. ¿A qué te gustaría que lo hicieran contigo si estuvieras pasando un mal momento?

.- Seriamos más CREATIVOS a la hora de exponer una solución. Ya que no estaríamos respondiendo en función a lo que nos hace bien, sino que al abrir nuestra mente estaríamos abiertos a nuevas soluciones, a nuevas formas de afrontar el reto en cuestión.

.- En vez de CRITICAR, DIALOGARIAMOS y seguro que descubriríamos más mundo del que creemos conocer.

En definitiva, creo que si pensáramos más y replicáramos menos, MÁS INNOVARIAMOS en todos los aspectos

Y tú, ¿Piensas?

¿Y si la clave fuera pensar en pequeño?

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¿Y si estuvieramos equivocados?

¿Y si realmente no se tratase de pensar en grande, sino en pequeño?

Lees sin parar y más ahora con el comienzo del año, que hay que pensar en grandes. Que hay que tener grandes expectativas para empezar el año con ganas, ilusión y motivación.

Y gracias a eso, soñamos que tenemos un cuerpo increíble. Y no a finales de año, sino al mes siguiente. Soñamos que somos los p*** jefes del imperio empresarial que nos merecemos con la idea que tenemos. Y hasta Jeff Bezzos es amigo nuestro.

Soñar en grande, ¿Tiene sus beneficios? SI, pero creo que en la mayor parte de las ocasiones, produce más frustración que motivación.

¿Por qué?

Porqué ya que nos ponemos a soñar, que queremos que sea ya. Creemos que no nos merecemos menos, ya que hemos soñados, que sea para ya. Además ¿Por qué no tener algo ya que queremos y que sentimos que nos merecemos?

Sin embargo, si te das cuenta, cuando soñamos en grande, acabamos soñando como cientos de personas que están haciendo lo mismo que tú.

Sueñan de la misma manera, con el mismo proceso. Y esperando el mismo resultado que tú. ¿Y todos los sueños se pueden hacer realidad?

Ojala fuera tan fácil pero no es así.

Y lo único que conlleva es a frustración, mediocridad y no querer volverlo a intentar más.

Los sueños se desvanecen y la motivación se va a tomar viento.

¿Y si tratáramos de soñar en pequeño?

Siempre que lo digo piensan que soy negativo, que siempre hay que soñar en grande, siempre hay que pensar que podemos pelear con Amazon o Google. Que si no sueñas en grandes, ¿Para que soñar?

¿Y si los mejores sueños son los más pequeños?

Aquellos sueños que han crecido y se han acabado convirtiendo en sueños impensables, siempre comenzaron soñando en pequeño. Y con una característica en común, no soñaron ni pretendían que se convirtieran en lo que se han convertido.

¿Con que soñaban?

Con poder hacer lo que siempre habían querido hacer, vivir de su pasión. Pero sobre todo dando lo mejor de si mismos a los demás.

No tenían ninguna intención más allá que la de sentirse realizados.

Y todo esto lo podemos aplicar a cualquier proyecto que tengas.

Cuando queremos perder peso y vemos que no hemos perdido esos 15 kg en un mes, nos echamos para atrás, tiramos la toalla. Pero cuando vemos que poco a poco estamos perdiendo kg, cogemos más y más motivación, queriéndonos superar más y más.

¿A qué no es lo mismo?

Pero los gurús de hoy en día, nos dicen que tenemos soñar en grande, que es el único método para romper con las creencias , con las normas…. Y yo no estoy de acuerdo.

Sueña con algo que aunque sea su tamaño pequeño, para ti sea enorme, porque es lo que realmente te hace feliz.

En la vida, no se trata de «tamaño grande o no ande», sino de que te haga feliz a ti y seguro que darás un valor diferencial ante los demás.

Ese es el principio del comienzo de todo.

¡Pon un BORDE en tu vida!

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Cada día oígo y recibo más este comentario:

«Es es que un borde. No sé cómo tiene el valor de decir lo que piensa. ¿No sabe callárselo o que?«.

¿Y por qué nos tenemos que callar lo que opinamos? ¿Ser borde es ser coherente con lo que piensa uno?

PUES EL MUNDO NECESITA DE MÁS BORDES.

Y cada día lo tengo más claro, la vida es decir lo que piensa uno a pesar de que nadie le escuche.

Sin embargo, a pesar de que nos «pegamos en el pecho» diciendo que somos únicos, auténticos, que con nosotros la verdad siempre será una compañera y todo lo que tú quieras…¿Qué acabamos haciendo?

¡NO DICIENDOLO QUE REALMENTE QUEREMOS!.

No decimos que la comida que nos ha puesto el restaurante era una mierda. Bueno si eso ya lo diremos luego cuando nadie nos oiga…

No decimos que ese libro no te ha aportado nada aunque lo haya escrito quien lo haya escrito. Y no lo dices no vaya a ser que algún «interés» que tenías satisfecho se vaya volando.

No dices que esa persona se ha confundido porque pensaras que se enfadará y quizá ya deje de hablarte. Pues la experiencia me ha dicho que si se enfada por decirle algo que tu intención es que mejore y no joderlo, ni es amigo ni tampoco te vale la pena tenerlo como amigo.

Durante estas fiestas y durante todo el año, siempre convivimos con personas que nos dicen que no debemos decir algo, «no vaya a ser que montemos la 3 Guerra Mundial«.

¿Y por qué no debemos decir lo que sentimos?

Porqué no hay que molestar a tal persona…Porqué no vaya a ser que se moleste…Porqué hay que tener la fiesta en paz… Porqué son días de felicidad y armonía…Porqué son días ¿DE QUÉ?

A esas personas las llamo «PERSONAS SUIZA«. No quieres problemas, no quieren ser parte de una guerra…quieren la paz y disfrutar de su tranquilidad. Quieren que todo el mundo se lleve bien, que todo el mundo hable maravillas de ellos porque no se meten con nadie y caer a todo el mundo bien… Y yo me pregunto, ¿ es que no tienen opinión de nada? ¿Tú confiarías en una persona que no se decanta por un lado o por otro? …No me quiero imaginar como utilizarán «su metralleta ideológica» cuando nadie les oiga.

La verdad que son personas en las que yo no confío. No creo que vayan de frente. Y las personas que no van de frente, cada vez las estoy apartando más de mi vida. No las quiero, no sé tú, pero yo NO.

Cada día creo más necesario que volvamos a recuperar e impulsar a los BORDES.

Son aquellas personas que dicen lo que piensan. Que se posicionan en un bando o en otro y te dicen el porqué. Y no les importa dónde se encuentren, las perdidas que puedan ocasionar con sus opiniones o los beneficios que puedan obtener…Todo eso les importa una Kaká.

Son personas coherentes con lo que piensan y sienten. Pero además dicen lo que hacen.

Podrán caerte como el culo o como tú quieras, pero si realmente quieres una persona que sepas por donde va y no te de «sustos» con sus cambios como una veleta, PON UN BORDE EN TU VIDA.

Los calificamos como Bordes, porque se salen de lo establecido, porqué oímos cosas que querríamos decir nosotros pero nuestra vergüenza, miedo o nuestro propio ego, nos impide decirlo. Pero eso si, luego a escondidas, cuando nadie nos ve, reconocemos que tiene más razón que un santo. Por eso y más no quiero en mi vida a las «personas suiza». Quiero la verdad la cara, tanto me gusto como sino, no quiero medias verdades ni medias mentiras.

Queremos la verdad. Queremos gente que no nos mienta. Queremos avanzar, desarrollo e innovación. Pero en el fondo, todos estamos apegados a los convencionalismos, a no salirnos de lo establecido, a no decir una letra más alta que la otra… porque no vaya a ser que nos tilden de locos, de bordes o vete tú a saber de qué.

Llevo dos años que estamos en una era de cambios. Y quizá el Metaverso o la nueva actualización de Whatsapp sea un cambio. Sin embargo sigo viendo la misma hipocresía de siempre en el ser humano. Quiere que se le considere como un ser diferente a los demás pero sin levantar la voz ante la mediocridad.

¡Cómo la creatividad ayudó a mi salud mental!

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Antes de nada ni soy un psicólogo, ni te voy a decir cómo vivir una vida sin miedo a través de tu creatividad ni tampoco te voy a decir que tienes un super poder en tus manos que te hará sentirte el Rey del Mundo como Leonardo Di Caprio en Titanic.

Simplemente te voy a decir cómo la creatividad ha cambiado mi vida, en el aspecto mental. Nada más. Es la experiencia de una personas que no pensaba que podría ser creativo y que mientras pensaba eso, sentía que era un bicho raro en un mundo de presiones, prejuicios y egos.

Pensamos que hacer lo que «es bueno» para nosotros, lo que siempre se ha hecho y lo que está de moda, es lo que debemos hacer si queremos ser unos hombres de bien.

¿Pero qué pasa cuando sientes que haciendo lo que te dicen que debes hacer para llegar a la felicidad o al éxito no te sientes tú mismos?

Que empiezan los problemas.

Te sientes diferente en un mundo en el que lo único que te preguntas es: ¿Será yo el que tiene el problema? ¿Seré yo el raro y no entiendo qué hay que hacer?

Yo hasta la fecha era un hombre de bien, tenía trabajo de 8 horas, iba al gimnasio y me pillaba mis alegrías los sábados por las noches. Pero cuando llegaba la noche y me encontraba conmigo mismo, sentía que algo me pasaba.

Lo reconozco, me gusta el dulce. Pero muchas veces lo he utilizado para calmar mi nervios, mi ansia por encajar, por ser como los demás. Y es un error como si me hubiera dado por la bebida o por las drogas como seguro que conoces a muchas personas que hacen eso.

En vez de preguntarme y ser sincero conmigo mismo, ocultaba mis emociones en la comida. Y es algo que siempre lo he hecho, el calmar este run run que tenía y que me daba miedo expresar. Porqué además expresar lo que siente uno, es de nenazas, moñas o se piensan que eres de la otra acera. Alguna vez lo he dicho, la canción de los chicos no lloran, solo deben pelear de Miguel Bosé , es el resumen de mi infancia o lo que yo creía que debía hacer.

Y yo no era así. Más bien no sabía como no eras, como los demás. Pero no sabía como expresarlo, no sabía como quitar el tapón de las emociones que tenía, de lo que sentía o de lo que no quería volver a sentir.

Y llegó el día, que tras una crisis emocional que para estas fechas hará más de 10 años , empecé a escribir. Y todavía cuando algunas personas me consideran escritor, no me lo creo. Porqué yo no me considero escritor, me considero una persona que trascribe lo que siente y que por suerte hay gente que le gusta lo que escribo, cómo siento y se siente identificada.

Pero ¿escritor? Para nada. Y no es humildad, es realidad.

Cada día me encuentro a mi alrededor más gente que no sabe expresar lo que le pasa. Y ya es un gran logro verbalizar que no sabe que le pasa, que le pasa algo pero no sabe qué.

Siempre digo que lo mejor es escribir hasta que te duelan las manos. Es la mejor forma, o al menos, la que a mí me ha servido, para quedarte como «nuevo».

Es la forma de ver, verbalizar lo que no te has atrevido a decir, a desatar el nudo que tienes en la garganta y que te daba miedo expresar.

Pero hay miles de maneras de hacerlo.

Escribiendo, cocinando, haciendo deporte,….

La creatividad no es solo hacer anuncios de televisión, querer jugar al futbol como Messi o cocinar como Ferran Adria.

LA CREATIVIDAD ES MUCHO MÁS. ES LA MEJOR MANERA DE EXPRESAR QUIEN ERES, LO QUE SIENTES Y TU MANERA DE VER EL MUNDO.

Y para mí, escribir, fue un antes y después en mi salud mental.

Me quite el tapón de las emociones que estaba a punto de explotar y quizá con no muy buenas consecuencias.

Y antes que te pueda pasar a ti, hazlo.

Prueba las actividades que hagan falta. Descubre lo que te hace quedarte como nuevo. Y si es el sexo, ¿por qué no? Pero como diría Mónica Naranjo, desátate.

No hace falta ser Ferran Adria, ya hay uno, no hace falta más. No hace falta ser Dalí, ya existió uno. Lo que hace falta es que seas tú mismo y te desate ese nudo emocional que llevas dentro.

NO IMPORTA EL QUÉ HAGAS, SINO QUE LO HAGAS CON CREATIVIDAD, A TRAVÉS DE LA CREATIVIDAD.

A través de lo que sientes y quieres sentir siempre.

Es la herramienta más importante del ser humano y a la que más miedo tenemos. Y todo porque sabemos que será la que nos descubrirá de que pasta estamos hechos, para qué hemos venido a este mundo .Y eso supondrá salirnos de lo establecido, que nos miren como raros si hasta la fecha hemos hecho lo que los demás nos decían que debíamos hacer.

Pero ¿sabes una cosa?

TU CREATIVIDAD SERÁ LA QUE TE LLEVARÁ A TU FELICIDAD, LA QUE TE DESCUBRIRÁ Y LA QUE TE HARÁ SENTIRTE POR FIN, BIEN CONTIGO MISMO.

No sé si te servirá para algo este artículo, pero si te ayuda a dar un paso adelante y quitarte ese nudo que tienes en tu garganta, seré el hombre más feliz del mundo.

Vivimos con el freno de mano puesto. Y pensamos que si lo quitamos estaremos siendo unos incomprendidos, locos o vete a saber. Cuando vivimos con el freno de mano puesto, estamos siendo como los demás pero lo peor de todo, nos estamos cohibiendo a nosotros.

La creatividad te hace quitar ese freno de mano. Te hace ser por fin, tú mismo. Simplemente, llanamente.

La información es la resolución de la incertidumbre.

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La incertidumbre se ha convertido en la compañera de viaje.

La incertidumbre en la búsqueda de trabajo. En la forma de encontrar trabajo. Incertidumbre para la Navidad, Incertidumbre en el futuro empresarial. Incertidumbre en las relaciones…

Todo es incertidumbre.

Y todo de repente es miedo.

Provocando que nos quedemos más y más apegados a lo que ya conocemos. Pero sobre todo «rezando» para que nunca se acabe o se vaya de nosotros.

Todo es incertidumbre.

Cuando siempre ha sido así. Lo que pasa es que hemos creído que estábamos en un «estado de seguridad», porque sabíamos que íbamos a trabajar a la mañana siguiente, que nuestra pareja siempre estará con nosotros porque creemos que nunca encontrará a nadie mejor que nosotros y que nuestros amigos siempre estarán a nuestro lado a pesar de las tonterías que digamos.

Hemos basado nuestra vida personal, profesional y social basada en la seguridad. En creer que alcanzando ciertas metas, ya estaremos en la seguridad absoluta, viviendo hasta el resto de nuestros días tranquilos y en paz.

¡¡ERROR!!.

Luego pasa lo que pasa. Nos echamos las manos a la cabeza no creyendo qué ha pasado lo que ha pasado. Por dar todo por seguro, pasa lo que pasa.

¿Pero qué debemos hacer para convivir con la incertidumbre?

INFORMACIÓN.

Y no te estoy diciendo que sea como Leonardo Di Caprio en el Titanic subiéndote al palo de madera de tu amada, porque es tu amada. Porque seguro que al lado tendría una lancha esperándole que no veía o no quería ver.

¿Por qué?

Porqué la información es la herramienta que nos hace pisar fuerte en la incertidumbre.

Pero ¿Qué suele ocurrir?

Que ante el miedo, a no estar a gusto en una situación que no conocemos, que no dominamos, la desesperación, el miedo, el mostrarnos vulnerables, hace que nos queramos coger a un salvavidas lo antes posibles. Y si podemos quitárselo al vecino, lo haremos.

Eso hace que nos creamos lo primero que nos dicen con la intención de salvarnos. Nos creemos que gente como nosotros tienen la formula para salir del atolladero. Que en menos de 21 días nos harán felices, con éxito y hasta guapos. Y todo sin sudar.

Nos creemos todo y más. Todo por salir el primero de donde estamos.

Pero ¿Dónde queda el pensamiento crítico? ¿Dónde queda el pensar por uno mismo? ¿Dónde queda el buscar la información para salir de donde estamos, para saber de dónde nos encontramos y qué podemos hacer en dónde nos encontramos?

Preferimos que nos la de otros, que no nosotros. Preferimos que nos lleven a la salida y si luego no encontramos lo que nos prometían, ya tenemos diana contra la que atacar. Pero nunca responsabilizarnos de nuestras decisiones y mucho menos de nuestras acciones.

La información es la herramienta contra la incertidumbre.

Información QUE DEBES BUSCAR TÚ.

Porqué siempre recibirás una información sesgada en función de los interés que tenga la otra persona. O quizá ella no vea lo que puedes ver tú y que te haría salir antes de la situación en la que él también está.

La información es el ibuprofeno contra la incertidumbre.

Pero una información variada y no sesgada. Una información que hayas buscado tú, que hayas investigado tú hasta llegar a ella y que realmente te sea útil para ti, no para los demás.

Ve en búsqueda de la información por ti mismo.

Pregunta a la fuente que te produce esa incertidumbre.

Porqué la única manera de empoderarte ante la incertidumbre y que no te devore, sino devorarla tú a ella, ES CON INFORMACIÓN.

Es yendo a la fuente del problema. Es viendo diferentes opciones ante un mismo problema. No creyendo que solo una persona puede tener la razón. Ni tampoco que tus creencias siempre tendrán la razón.

Pero voy un paso más allá.

Con la información, USA TU CREATIVIDAD.

Esto es como las relaciones de pareja, ni uno es muy bueno ni el otro es muy malo. Hay un término medio y seguro que hay cosas que no te contarán.

Aquí igual. Podrás tener mucha información, pero tu situación no tiene que ser la misma que la persona que te está dando sus consejos para ayudarte con la buena fe.

Usa la información que tienes y haz que juegue a tu favor. ¿Cómo? CON TU CREATIVIDAD.

¿El mercado laboral está en incertidumbre? ¿Sabes las tecnologías que vienen y cómo puedes darles un toque diferente? USA TU CREATIVIDAD.

¿La relación de pareja está en modo incertidumbre? No hagas lo mismo que los demás y dale un toque de CREATIVIDAD.

Eso siempre te distinguirá de los demás, pero sobre todo dejarás tu huella en los demás. Verán que hay otra manera de vivir en la incertidumbre, desde la autenticidad y sobre todo con creatividad.

Tenemos miedo a la incertidumbre. Pero tenemos la información a nuestra disposición.

Vayamos a por ella y démosle un buen uso.

¡Todo parece, poco es!

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Sé que lo que voy a decir muchos principiantes de influencers, los considerados Community Managers y todo aquel experto que pone en sus redes sociales todo lo que hace para aparentar un éxito con el que sueñan pero nunca obtendrán:

AL ÉXITO SE LLEGA EN SILENCIO.

No olvidaré una conversación que tuve hace poco con una «profesional». Me decía que no entendía porqué no decía mis existos en las redes sociales, con quien había quedado a tomar un café o que me tenía que hacer fotos con todo el mundo.

Tenía que aparentar más que ser.

Un lema que se ha ido expandiendo como la pólvora. Pero lo peor de todo ha calado mucho.

Ves muchos profesionales, por llamarlos de alguna manera, que nos dicen que tenemos que parecer que somos profesionales, que somos expertos.

Da igual lo que digamos, da igual lo que opinemos nosotros, da igual lo que sea, tenemos que parecer. Y eso de ser, ya se verá. Porqué si mientras la gente me compra y no hace falta ser, seguiré pareciendo.

Por eso llenamos las redes sociales, sin saber qué sentido tiene, que nos han llamado para hacer proyectos, que nos ha llamado una gran empresa, pero luego eso que decíamos, no sale por ningún lado. Otros aceptas etiquetas que siempre habían criticado todo pero ante todo que te paguen haciendo algo que criticabas.

He visto llegar a hacer autenticas locuras que sobrepasaban la vergüenza ajena, solo por aparentar ser un profesional.

Cuando tu misión es aparentar y no ser. Llenas tu vida de ruido, porque cuando más ruido parece que hagas , más éxito los demás creen que tienen.

Una recomendación, antes de creer, rascar un poco. Y aún así seguir rascando antes de creer. Pero aún así seguimos aplaudiendo a politicos que nos mienten, nos roban y todo porque cuanto más ruido hacen, seguiremos creyendo que son los salvadores de nuestra nación.

¡ASÍ NOS VA, CREYENDO QUE A CUANTO MÁS RUIDO, NOMBRES IMPRONUNCIABLES, MÁS EXITO TIENE UNO!.

Cada día me asusta menos lo que es capaz de hacer el ser humano por éxito. Y si hay que humillar a otro ser humano para conseguir un aplauso, se hace, como recientemente llegue a ver.

Pero no solo en el mundo de la sociedad o profesional, alentamos el ruido para parecer algo que no somos.

En el mundo personal, también.

¿O es que no te has encontrado a personas que te cuentan unas historias que te encantaría vivir a ti y luego te has enterado que no eran como lo decían? ¿O es que no te has encontrado con personas que querían impresionarte con historias increíbles y dotes que luego no eran tal cual?

No es la primera vez que lo digo en este portal, conozco personas que no tienen redes sociales o no las usan y si que las puedo considerar personas de éxitos.

Son humildes ante sus metas alcanzadas, no hablan de las personas con las que se relacionan y ni mucho menos se sacan fotos con ellas. Y alguno si lo vieras no creerías que es quién es.

Son personas que no hacen ruido, solo tienen una misión, hacer realidad su sueños, luchar por su pasión. Y siempre desde la coherencia.

¿Han alcanzado el éxito sin ser una orquesta desafinada que solo produce ruido a cada paso que dan? SI

¿Cómo? Con trabajo, esfuerzo y tesón.

Los resultados son los que producen una buena sintonía. No cada acción por simple o mentira que se le intuya.

Nos encanta hacer ruido porque pensamos que así estamos ocupados, que tenemos una vida llena de éxitos, que la gente nos quiere y que más ruido siempre llamará a más ruido.

La experiencia en este mundo y en la vida en general, que los que producen ruido son los que MÁS DESAFINAN.

Los que más miedo tienen a caer, a que no les suene el teléfono y más afán tienen de poner en su bio palabras que no entienda nadie.

Son los que más se quejan de la vida cuando no van las cosas como ellos esperaban pero a la mínima de cambio, ya se olvidan de todo, hasta que les has ayudado.

Yo no te estoy diciendo que no digas nada. Porque quizá en una idea te pueda ayudar una persona y por no decir nada, es el principio de un fracaso.

Lo que te estoy diciendo es que trabajes. Que luches por lo que quieres, que seas de verdad y no tengamos que distinguirte entre el humo que te rodea. Que los demás hablen de ti, pero sobre todo que lo hagan tus resultados. Y no una orquesta desafinada que solo produce rechazo y dolor de cabeza.

En silencio se trabaja mejor.

Entre suspiro y suspiro, la vida se va consumiendo

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Nos pasamos la vida suspirando.

Suspirando por:

  • Por la palmera de chocolate que nos gustaría comernos y no lo hacemos por cualquier excusa
  • Porqué esa persona nos haga caso que nosotros se lo hacemos a ella
  • Porqué nos salgan bien las cosas aunque no hagamos un esfuerzo porque así vayan .
  • Porqué salgamos esta noche por ahi y por fin liguemos.

Y así nos pasamos la vida, suspirando.

Suspirando principalmente por sueños. Sueños que nos gustaría hacer realidad , situaciones que nos gustaría vivir.

Y mientras tanto la vida se nos está yendo de entre la manos.

Dejemos de suspirar y empecemos a actuar.

A reconocer que nos encanta el dulce pero si queremos mantener un cuerpo equilibrado deberemos hacer luego ejercicio. A reconocer que esa persona nos tiene loco, aceptar nuestras emociones y si todavía no se lo hemos dicho, a decírselo a la cara. Y que pase lo que tenga que pasar.

Suspiramos, ¿Pero hacemos algo al respecto?

En la mayoría de las veces NO porqué creemos que algo imposible o un tabú.

Un suspiro es la mayor muestra de que no nos aceptamos, que no creemos en nosotros mismos, porque lo que tenemos en frente siempre será un sueño que nos llevaría a la felicidad, convirtiéndonos en ese momento unos frutados, amargados de la vida.

Deja de quejarte, deja de suspirar y esa energía que expulsas transfórmala en acción, en ilusión y motivación.

Dejar de quejarte y empezar a actuar, es el principio de tu empoderamiento y la confianza en ti mismo.

Quizá descubras que no era un sueño para ti o que te habías dejado llevar por las ilusiones pero sin ver la realidad….

Podrán pasar muchas cosas, pero una no ocurrirá más, gastar tu vida suspirando. Porqué ahora la invertirás actuando.

¡Enchufe redondo para clavija cuadrada!

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¿Por qué está el ser humano en la tierra? Para encajar en el hábitat en el que se encuentre.

Ya no hace falta hacer más investigaciones, meditaciones o libros de motivación, ya hemos descubierto la respuesta que tantos siglos nos ha rondado y no sabíamos responder.

Nos pegamos la vida no buscando la felicidad o el éxito. Nos pegamos la vida queriendo encajar, cuando realmente el ser humano lo que quiere es destacar.

Queremos encajar en un grupo de amigos, en el trabajo, en la familia… no buscamos la felicidad, no buscamos el éxito, buscamos encajar.

Y estamos en el camino incorrecto, LO SIENTO, alguien tenía que decirtelo.

¿Por qué te preguntas que si teniendo el método para ser feliz y las herramientas no lo consigues?

¿Por qué no entiendes que esa persona no te quiera si haces lo que sea por complacerla?

¿Por qué no entiendes cómo no te aceptan en el grupo?

PORQUÉ TODOS SOMOS UNOS ENCHUFES REDONDOS PARA UN MUNDO DE CLAVIJAS CUADRADAS.

Y hasta que no lo aceptemos , eso que llamamos felicidad, éxito o bienestar no lo conoceremos.

Ya ha venido la nueva normalidad, ya ha podemos salir e ir a los campos de futbol como hacíamos siempre. Ya podemos dejar de pensar qué nos está pasando, cuál es el motivo de que pensemos así o ver la realidad como es y no como nos gustaría que fuera.

Otra vez tenemos que volver a encajar en los demás, a intentar que nuestro enchufe redonda entre en una clavija cuadrada. Y luego nos reimos que diciendo que somos el ser humano que tropieza dos veces en la misma piedra. Añadiendo, dos , tres y más veces.

Buscamos encajar cuando en realidad es algo imposible. Porque aunque lo creamos, siempre habrá algún momento en el que un sueño nos vendrá y le diremos no, porqué eso no encaja en lo que consideramos normal. O una relación que no encaja en los estereotipos que conozco y la rechazamos no vayan a disgustarse los demás, cuando en realidad es nuestra felicidad la que está llamando a nuestra puerta.

Dejemos de buscar encajar en algo imposible. Nunca lo conseguiremos. Y por mucho que lo creamos , siempre habrá alguna incomodidad que nos diga, «realmente no encajas porque otra cosa te está esperando en la que si lo harás».

Y todo empieza por aceptarse uno mismo .

Cuando lo haces , cuando gritas «Soy un enchufe redondo en un mundo clavija cuadrado«, lo primero que te ocurrirá, es una sonrisa nerviosa. Son los nervios que te están diciendo, » vienen curvas pero sobre todo viene tu felicidad».

Después empezarás a ver cosas que hasta la fecha no te habías dado cuenta. Empezarás a ver detalles que te interesan, cuando antes habían pasado desapercibidos.

Empezarás a ver tus relaciones de otra manera. No es que te vuelvas más exigente y quieras gente perfecta a tu lado, pero si acorde a lo que sientes de verdad, a lo que quieres.

Y así te pasará con todo, tu visión de las cosas será diferente. Pero sobre todo te irás a dormir, muy feliz, muy tranquilo.

Buscamos el bienestar y es simplemente eso, algo muy sencillo, reconocer que somos enchufes redondos queriendo entrar en clavijas cuadradas.

No se trata de encontrar la tuya, sino de aceptar lo que eres, de gritar a los cuatro vientos lo sientes y quieres. Y a partir de ahí, la niebla que hayas tenido en tu vida, empezará a desaparecer, empezando a aparecer, esas clavijas en forma de personas, pasiones, situaciones que realmente soñabas, querías y anhelabas.

Impulsemos que somos diferentes. SI sabemos que no somos cuadrados y si redondo, ¿Por qué no lo explotamos?

Eso es la vida, encontrar la clavija que encaja en tu enchufe, no intentar encajar en una clavija que por mucho que lo intentes, nunca ocurrirá nada.