¿Eres Mamut o Sapiens?

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Nos hallamos en el umbral tanto del cielo como del infierno, moviéndonos nerviosamente entre el portal de uno y la antesala del otro. La historia todavía no ha decidido dónde terminaremos, y una serie de coincidencias todavía nos pueden enviar en cualquiera de las dos direcciones”. dice Yuval Noah Harari.

En el comienzo del libro de ¿Mamut o Sapiens? de Albert Riba, hay una pregunta que nos tendríamos que hacer no solamente ahora, sino todos los días de nuestra vida, que dice así:

¿Quieres ser un mamut que se extinguió por no saber adaptarse a los cambios del medio ambiente, o ser un homo sapiens que no solo se adapta al medio, sino que modifica al medio para que se adapte a él?

¿Tú qué responderías: MAMUT o Sapiens?

La incertidumbre siempre ha estado desde que nacemos presente en nuestra vida. Lo que pasa que ahora los “gurús” nos dicen que estamos en un mundo VUCA, cuando siempre lo hemos estado.

¿Qué conlleva la incertidumbre?

Que es ahora de adaptarse. Que esas inquietudes que nos ponen más nerviosos que si nos hubiéramos tomado un RedBull, hay que darles salida. Sobre todo porque sabemos que si nos quedamos atrás, nadie vendrá a rescatarnos.

A día de hoy ser un ser inquieto, es todavía algo despectivo. Y nos intentan aplacar esos nervios con comentarios tipo “Ya pasará todo, ten confianza, sino tienes ayudas del Estado..”

Si el entorno dónde te mueves, no comprenden tus inquietudes, tu visión. Sal corriendo, seguro que cuando eches la vista atrás, serán ellos los “devorados“, por esa crisis y tú mientras seguirás avanzando.

En estos momentos de desconcierto, nos damos cuenta que todavía no sabemos QUIÉNES SOMOS en muchos casos. Principalmente porque nos han enseñado muchas cosas, pero nunca a reflexionar sobre nosotros mismos, a hacernos preguntas, a pensar por nosotros mismos.

Nunca hemos parado a pensar. Y ahora una pandemia, ha parado el mundo por completo. Todo lo que había, ha desaparecido. Y eso que pensabamos que eramos nosotros, nuestro trabajo, en alguna situación, también.

¿Quién eres? ¿Cuáles son tus fortalezas? ¿Cuáles son tus debilidades? ¿Cómo transformarlas? Son algunas de las preguntas que en estos momentos de confinamientos físico y mentales, sería importante hacernos y responder.

Nuevas preguntas, siempre llevan a nuevas creaciones. Eso se llama creatividad.

Mientras tanto, serás como los demás, esperando en tu “cueva” a que pase el temporal. Pero eso si, luego te quejarás que tu vecino, míralo todo lo que ha conseguido. Y eso es gracias, a hacerse nuevas preguntas, y diferentes preguntas hasta la fecha.

Esa persona “tan diferente a ti“, y que tiene tanto “éxito“, solo se distingue de ti en una cosa, ARRIESGA. Somos unos seres que repetimos las mismas soluciones aunque sean temas nuevos. Y lo peor pensando que ¿Por qué no iban a surtir efecto aunque sean situaciones diferentes?. No nos gusta ir más allá, no queremos adentrarnos en la incertidumbre , pero en definitiva se enfrentan a una emoción siempre presente, EL MIEDO.

Y ante el miedo solo puedo decirte una cosa, la mayoría de las veces suelen ser pajas mentales tuyas que nunca se harán realidad.

Si te has dado cuenta que eres diferente a los demás tras hacerte esas preguntas, o es algo que ya sabías pero te daba vergüenza, reconocerlo ante los demás, FELICIDADES, NO ES NADA MALO SER DIFERENTE, ES LA OSTIA. Porque nos han enseñado que ser diferente, salirse de lo establecido, es de locos, de raros,…Cuando en realidad son ellos , los que innovan de verdad, los que hacen que nuestra vida sea mejor…

Te estarás preguntando: ¿Pero cómo doy rienda suelta esas inquietudes que sé que tengo y sé que es el momento de darles salida?

DE P.M. Pero antes de nada, tienes que tener una cosa en cuenta. Ese cambio siempre tiene que empezar en uno.

Confundimos apariencia con transformación. Por tener una tarjeta que ponga que eres “experto en marca personal o en estrategia personal” , no lo eres. ¿Por qué? Porque una cosa es el cambio de tendencias que puede haber, y la transformación es lo que haces con ese cambio.

Si lo único que haces es aparentar que estás en la onda de los últimos cambios, podrías ganar algo de notoriedad. Pero si no te has transformado de verdad, si no eres lo que dices ser, la ola del nuevo cambio, te dará vueltas dentro de él.

Y es lo que pasa mucho, queremos ser lo que dicen las modas. Cuando en la mayoría de las ocasiones, si nuestro corazón y cerebro estuvieran unidos, no las acabaríamos siguiendo, siendo nosotros precursores de otras, dejando una huella más duradera que siguiendo la moda de los demás.

Una de las cosas que observo ultimamente, es que cuando una persona se ha “reinventado”, se vuelve una apasionada y quiere que todo el mundo viva el cambio que ella ha vivido.

¡¡STOP Y ERROR!!.

Cada persona lleva su tempo. Nosotros no somos quienes para inducir a otra a que cambie, a que haga lo que nosotros hemos vivido.

Explica lo que has vivido, explica como te has sentido, pero deja que los demás lleven su ritmo. No quieras correr antes de andar, porque la gente no se transforma así. Y sobre todo habla con un idioma que te entienda la gente, Te mirarán raro, pero cuánto más te entiendan, más podrás hacerles lo que tú has vivido o vives.

Al igual que el ser humano arriesgo para descubrir la vida dentro de las cuevas, cómo cazar mamut, nosotros tenemos arriesgar.

Hace unos días veía una foto que ponía: ¿Qué tal vas con ese tema de que querías ser de mayor?.

Pues eso te pregunto, ¿Qué tal?. Tenemos que dar un paso adelante, tenemos que ser curiosos y descubrir qué hay detras de ese miedo que tenemos pero que a la vez nos produce curiosidad, morbo por descubrir.

Podemos estar esperando a que amaine el temporal, pero luego pase la tempestad, nos daremos cuenta, que hay gente que está más allá del horizonte creando y liderando el cambio inexcusable.

Es hora de arriesgar si o si. No queda otra. Es hora de ser uno mismo.

ES HORA DE SER MÁS SAPIENS QUE MAMUT.

Pero como buenos latinos que somos, no queremos el fracaso. Queremos vivir el éxito. Queremos saborear las mieles del “que digan lo que quieran”, pero tengo más seguidores que tú, tengo más dinero que tú, soy mejor que tú.

Nos han enseñado que al primer NO, ya es un fracaso. Cuando en realidad, es “todavía NO, o un por aquí no, prueba por el otro camino..” Pero no, nosotros creemos que ya es imposible conseguir nuestra meta. Tiramos la toalla a la primera de cambio.

Pero recuerda que no es lo mismo fracaso que frustración. Nuestros ante pasados se mostraban frustrados porque no sabían como

El “no exito” es la misma cara de una misma moneda, llamada vida. Y tenemos que integrar en todo proyecto que emprendamos, personal o profesional, que siempre nos vamos a caer. Que todo a la primera nunca se conseguirá.

Como bien dice Albert, en vez de Cv en los que hablemos con fuegos artificiales de nuestros logros, sería mucho mejor un CV fracasional, en el que mostráramos a los demás nuestros errores, meteduras de pata. Ya que nos haría más humildes, reconoceríamos nuestros errores, pero sobre todo lo que hemos aprendido de ellos.

No hace falta decir nada , vemos que el mundo es muy mamut. Muy lento, repitiendo apuestas por opciones que no tuvieron el resultado anteriormente, por repetir mensajes que ya no calan en los demás y sin decir la verdad, sin transparencia.

Tú decides, seguir siendo así, lento o un “sapiens” que lucha por sus inquietudes personales o profesionales.

¿Por qué nos olvidamos rápidamente de lo que no nos interesa?

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“Vivimos en la época de los TE QUIERO, pero sin compromiso”

¿Por qué nos olvidamos tan rápido de lo que no nos interesa? 

¿Por qué nos hemos olvidado ya de los aplausos a las 20:00 horas que hacíamos a los héroes que teníamos en los hospitales luchando contra esa 1 ola? 

¿Por qué nos hemos olvidado ya lo que dijimos de ese grupo de personas y ahora nos interesa trabajar con ellos? 

¿Por qué nos hemos olvidado de ese amigo que tanto queríamos ahora que tenemos pareja? 

EL SER HUMANO SE OLVIDA MUY RAPIDAMENTE DE LO QUE NO LE INTERESA.  

Con una gracia decimos “¿En serio dije yo eso?”. No me acuerdo.  

Cuando en el fondo nos acordamos como si fuera el primer día de lo que dijimos.  Pero lo que no queremos recordar, observar y certificar, es que hemos sido incoherentes con lo que habíamos prometido o quizá lo que dijimos, era para aparentar delante de unos amigos, para luego hacer otra cosa delante de otros.  

Y no valen excusas, de que las circunstancias cambian. Eso es una forma burda de decir “Soy volátil y voy en función de las necesidades que tengo y lo que puedo ganar con una persona u otra, hago. Por no hablar del postureo que me interesaba poner en Instagram o en otra red”.  

Si nos escucháramos más lo que decimos al cabo del día, en la mayoría de las ocasiones nos daríamos cuenta que somos unos bocazas, por no decir que un gran porcentaje de lo que decimos, no nos lo creemos ni nosotros mismos.  

No nos creemos que vayamos a perder peso, ni mucho menos es lo que queremos.  

No nos creemos que vayamos a llamar a esa persona que acabamos de entrevistar, porque sabemos que no es la adecuada para el puesto. Aunque se lo hayamos prometido.  

No nos creemos que nos consideramos amigos de esa persona, porque solamente nos interesa para satisfacer unos deseos que esa persona nos puede satisfacer.  

No nos creeríamos mucho más de la mitad de las cosas que acabamos diciendo al cabo del día. Y ya al cabo del año…NI TE LO IMAGINAS.  

Sería para escribir una novela de ciencia ficción, mucho mejor que las de Harry Potter.  

¿Por qué nos olvidamos rápidamente de lo que hemos dicho? 

PORQUE SOMOS SERES QUE NO NOS GUSTA COMPROMETERNOS. 

No nos comprometeremos con nosotros mismos, ¿Y nos vamos a comprometer con los demás?  

¡¡NI DE COÑA! 

Pue si ya hablamos de compromiso en una relación, el nivel de infidelidades que dicen que hay, de separaciones y demás, ¿CÓMO NOS VAMOS A COMPROMETER CON NOSOTROS MISMOS? 

No nos interesa.  

¿Por qué? 

Porqué si algo va mal, lo primero que haremos es intentar huir de la situación lo antes posibles. Vivimos en una sociedad en l que no quiere problemas, solamente ser feliz. ¡¡Y QUE CONFUNDIDOS ESTAMOS! 

Parece que hay que vivir de felicidad en felicidad y así podremos considerarnos felices. Cuando hasta los momentos tristes, los que joden y te hacen cuestionarte muchas cosas, son el germen de una felicidad mucho más robusta y duradera que esa que nos están vendiendo.  

No nos comprometemos con lo que hemos dicho, porque vivimos en función de las tendencias y de nuestros intereses a corto plazo.

Y luego cuando nos damos cuenta, esa promesa que nos habíamos hecho, eso que habíamos prometido a ese amigo, pasa el tiempo, y sigue sin hacerse realidad.  

Es más fuerte la presión de los demás, de las tendencias que podamos estar viendo, del MIEDO a no ser como los demás quieren que seamos, a perdernos cosas por no ser como los demás. 

Además, en este mundo de innovaciones, de flashes y tendencias, nos va mucho más una novedad que seguir manteniendo lo que tenemos y a lo que nos hemos comprometido. 

Es la moda, es la tendencia, es lo cool, es lo guay en es esos momentos. ¿Y nosotros nos vamos a comprometer a seguir con algo con lo que nos comprometimos hace pocos días o meses? 

¡JA, preferimos lo último, porque así nuestro ego estará contento y podremos dar en los morros a los vecinos y competencia, lo “cool” que somos! 

Por eso, hemos llegado ya no solo a faltar el respeto a los demás, a que nuestra palabra ya no valga nada a partir de ese momento, sino a faltarnos el respeto a nosotros mismos.  

¿Alguien volverá a confiar en ti si a la primera de cambio les dejas por otra cosa más “cool”? ¿Alguien volverá a creer en tu palabra cuando anteriormente dijiste lo mismo y no cumpliste? 

Estos momentos que vivimos, nos damos cuenta que nos olvidamos muy rápidamente de lo que dijimos. Y todo ello, entre otra cosa lleva a la falta de unión de las personas. A no creer las unas en las otras. Y solo centrarse en ellos mismos y satisfacer sus necesidades, olvidándose por completo de los demás.  

Nuestra palabra, es un contrato con nosotros mismos y con los demás. Si lo incumplimos, ¿A dónde vamos a ir a parar?  

AL CAOS.  

Pero lo peor de todo, que nos olvidamos de nuestras palabras y nos estamos olvidando de nosotros mismos. Porque nos da miedo SER NOSOTROS MISMOS. Y me da igual las presiones de la sociedad, de tus familiares o de Rita la cantaora,  

. – si tú te has comprometido con algo, CUMPLELO 

. – Si tú has dicho que harás algo, HAZLO.  

. – Si tú has sentido o dicho algo y no es lo correcto, PIDE DISCULPAS.  

.- Si crees en algo, que piensan los demás que está pasado de moda, son ellos, los pasados de moda, porque tú siempre apuestas por lo que crees.

TU PALABRA ES TU MARCA.  NO LO OLVIDES

¿Tus acciones son acordes a tus valores?

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Cuando escoges tu comportamiento, escoges tus consecuencias”.

¿Hace cuánto tiempo que no auditas tu vida?

Todavía me acuerdo de mi época de auditor. Cuando ibas a las empresas y nada más entrar veías como se les endurecía la mandíbula porque sabían que ibas a “meter mano” en sus cuentas, en sus libros y ver que muchas veces lo que decían cara al exterior era absolutamente mentira.

Ver como te querían mentir, como se ponían nerviosos cuando veías que lo que estaban proclamando era mentira, era todo un show.

Pues hoy vamos a hacer ese proceso pero con nosotros mismos.

¿HACE CUÁNTO TIEMPO QUE NO TE AUDITAS A TI MISMO?

No hace falta meterse en redes sociales, para encontrarse con personas, empresas que se dan golpes en el pecho, para que te des cuenta que son de verdad, que son auténticos, que luchan por unos valores o ideales.

¿Qué bonito suena todo, verdad?

Pero en realidad te das cuenta, que lo hacían por aparentar. Que como Pescanova, las cuentas no eran como decían. Que los infectados de Londres hay que sumarle 16.000 personas más porque sino el miedo se apodera ya de la población. Que por aparentar algo, eres capaz de comprar seguidores en internet. Que por salir en un medio de comunicación te haces amigo de quien sea y después si te he visto no me acuerdo.

Podría seguir diciendo cosas de personas y empresas que exponen unos valores que luego realmente no son y me voy a parar, que sino me caliento.

Nos dejamos llevar por las acciones de los demás. Por las cosas tan bonitas que nos dicen, por las fotos que nos comparten y los me gustan que nos dan. Ya pensamos que esa persona es lo más. Y el pensamiento critico, lo dejamos para otros, si nos damos una ostia

Vivimos en un mundo donde importa más las apariencias que la verdad. Donde luchamos por ser felices, pero lo que nos importa el salvar nuestro culo y estatus a través del éxito, por lo civil o por lo criminal.

Por lo tanto, vivimos unos momentos, en que los nuestras acciones no concuerdan con nuestros valores, aunque los bañemos con ellos. Porque nos interesa más el estatus, el éxito a corto plazo, la palmada en la espalda o que nos inviten a hacer la misma tourne de directos en Instagram cansando ya a todo el mundo y sin decir nada.

Los valores para los idealistas, para los filósofos, para los otros…nosotros queremos el éxito para ya, aunque haya que mentir a los demás. Y lo peor de todo, A NOSOTROS MISMOS.

¿Y los valores donde quedan? …En realidad, ¿Qué coño es eso de los valores?

Pero eso si, creemos que esas acciones que estamos realizando, nos llevaran a lo más alto de nuestra felicidad. Cuando en realidad, nos llevará a lo más bajo de nuestra humanidad.

Porqué esas acciones, podrán llevarnos al éxito parcial, pero conllevarán ansiedad, miedo y sufrimiento para poderlos mantener.

No podemos ser de la nada un Don Nadie y de repente hablar del amor, la felicidad, la caridad, el poder de la marca personal y la ayuda al prójimo.

A este proceso a día de hoy le llaman REIVENCIÓN.

Las cosas no son así.

Los valores no salen de la nada y puedes ponértelos como un disfraz de Halloween. Somos seres que nos apegamos a lo que nos da tranquilidad, a lo que satisface nuestro ego y llena nuestros bolsillo.

Nuestros valores se expresan a través de nuestras acciones, se generan y desarrollan con ellas. Siempre que tomamos una acción, estamos demostrándonos y demostrando a los demás nuestros valores. Si esas acciones nos funcionan bien y nos sentimos bien con ellas, nuestros valores son altos y acordes a quienes somos. Pero si no es así, es hora de auditarnos.

Pero coordinar tus acciones en función de tus valores, es de bicho raro. Y por eso no damos ese paso adelante.

Te van a decir que eres raro, que eres coherente con tus valores y que ante una oportunidad prefieres ser sincero, claro, profesional, focalizado en el detalle, colaborativo, …en definitiva tener valores pudiendo perder una oportunidad o proyecto, antes que mentir o utilizar atajos para llegar antes que si hubieras utilizado valores.

Quizá pierdas un proyecto, quizá no te vayas a la cama con esa persona que tanto te gusta, quizá pierdas la oportunidad de publicar en esa editorial que tanto te apetece, quizá pasen cosas que no querrías que ocurrieran…

Pero te aseguro que:

.- Dormirás mejor. NO pensando a ver hasta que día dura tu mentira. O que mentira tienes que crear para tapar tu otra mentira.

.- La gente sabrá que eres tal cual. No se llevarán ninguna sorpresa contigo. Sin transparencias. Gustarás o no, pero sabrán quién eres.

.- Te aseguro que tu camino será mucho más largo, pero con mejores resultados, que los incoherentes. Esta crisis nos está demostrando, que a todo “cerdo le llega su San Martín”. Lo digo por los incoherentes, vende humos y prudentes que cuando necesitan un favor te lo piden, pero cuando tú lo necesitas, no están.

.- Tu marca como profesional o empresa, siempre será mas robusta, que la basada en modas y tendencias puntuales.

Querras o no, pero te aseguro, que la vida te dirá que te audites cada vez que tus actos no estén de acuerdo valores.

Que tus acciones no estén de acuerdo con tus acciones, siempre provocará que el resultado de la auditoría no se favorable. Audítate antes que la vida te lo ordene.

¡¡Nadie nos rechaza..!!

“Un rechazo no es más que un paso necesario en la búsqueda del éxito..” decía Bo Benett

Sé que cuando diga esto, muchos se acordarán de mi árbol genealógico, y yo haría lo mismo.

Pero con el paso del tiempo, que no con la madurez, he visto algo que tiempo atrás no veía.

NADIE NOS RECHAZA.

Reconozco que siempre me sentía rechazado y no entendía el motivo.

Me rechazaban las chicas que me gustaban. Me rechazaban los grupos de amigos en los que quería entrar. Me sentía rechazado por la sociedad por lo que pensaba y decía.

Siempre he sentido rechazo durante muchos años de mi vida. Y la verdad que ya llegabas a pensar que el problema era de uno mismo y no de los demás. Piensas de todo , pero sobre todo no entiendes el mundo que te rodea.

La gente se siente rechazada, se siente incomprendida. No entienden qué pasa. Piensan que son ellos el problema. Y te voy a decir una cosa:

EL PROBLEMA SI ERES TÚ.

Y no tengas ganas de pegarme cuando me veas, tranquilo.

El problema claro que lo tienes. Pero no lo tienen los demás.

Los demás no te rechazan a pesar de que seas un buen chico, a pesar de que tengas un buen curriculum, a pesar de que eres simpático, a pesar de que crees que tienes todo para alcanzar ese puesto de trabajo, para empezar esa relación o para ser aceptado por los demás, NO TE ACEPTAN.

Y como somos seres, que necesitamos de los demás, para sentirnos protegidos, cuidados, pensamos que hacemos algo raro , que estamos mal de la cabeza o que nos falta algo para ser aceptados como uno más.

Mira, estás muy bien. Mira, no te pasa absolutamente nada.

Esa persona no te quiere como a ti te gustaría, porque tiene miedo a estar contigo, porque se está mintiendo o por lo que sea. Esa empresa no te coge porque no piensa que con el puesto que te ofrecen no estás capacitado, a lo mejor estás sobre capacitado o piensan que te irás al ver un puesto mejor.

No es que no estes capacitado, no es que no seas guapo, no es que no hayas hecho todo para entrar en ese grupo …No te están rechazando por ninguna tara tuya…

¿Por qué lo hacen?

Ya te he dicho, miles de cosas que se le pasará por la cabeza, el día o lo que sea. Pero tú no tienes un problema.  No te están rechazando por ningún problema que tengas, son otras cosas.

Nos pasamos la vida pensando que la felicidad está en el exterior, cuando en realidad estamos muy equivocados. Pensamos que al no ser aceptados, al no estar dentro del patrón, de lo que la moda en ese momento no concuerda o cualquier tontería, somos lo peor.

Y no es así.

Con el paso del tiempo, lo que te está diciendo la vida, con esos rechazos, que no vayas por ese camino. Que no es tu camino.

Es decir, te está diciendo: ” No te están rechazando por como eres, sino te estás diciendo que no ,porque no eres TÚ.

Experiencias personales y compartida con mucha otra gente, se dieron cuenta de lo mismo. Se sintieron rechazados pero con el paso del tiempo, estaban viviendo en esos momentos un rechazo hacia así mismos.

No se querían, no se aceptaban y lo que hacían es intentar que los demás los aceptaran siendo como ellos se esperaban que fueran. No como ellos eran de verdad.

Por lo tanto se producía esa explosión, entre el ser como los demás esperaban que fueras y no lo conseguías, y lo que había dentro de ti, tu verdadera esencia, que no era lo que los demás esperaban en la mayoría de las ocasiones.

Por lo tanto nadie te está rechazando. Te estás rechazando a ti mismo.

Has intentado que esa chica estuviera contigo haciendo gilipolleces para gustarle que sabías que le gustaban, y te ha rechazado. ¿Qué hubiera pasado si hubieras sido tú mismo?

Buscas trabajo de cualquier cosa, sabiendo que lo que te apasiona es una cosa. Mientras te siguen despidiendo de los trabajos o rechazando. Y si aceptaras lo que sientes, quizá, seguro iría mejor las cosas.

Buscaba la aprobación de los demás. Y lo único que recibía era rechazo.

Me acepté y todo fluyo de otra manera.

No quiere decir que no te vayan a rechazar en un trabajo o una pareja, que aún aceptándote, pasa, te lo aseguro.  Te rechazarán porque te verán diferente, no sabrán cómo dominarte, no sabrán por donde vas a tirar. Pero ya no te lo tomarás de la misma manera.

Sabes cómo eres, qué quieres y qué aceptas en tu vida. ¿Lo demás? No importa. Ya no le das tanta importancia.

No es que te creas el rey del mambo, es que te quieres más de lo que te querías antes.

Así que si siempre te sientes rechazado por los demás:

.- Pregúntate: ¿Estoy siendo yo mismo o una copia de yo mismo? Las copias baratas se notan a la legua que son falsas.

.- ¿Qué crees que pasaría si fueras tú mismo? Te aseguro que a lo mejor el número de relaciones con la gente baja, pero te aseguro que la calidad de las mismas aumentará.

.- Aún cuando te aceptes, habrá rechazos. Pero te aseguro que te los tomarás de otra manera. No como una negativa, sino como una oportunidad de hacer las cosas de otra manera.

Recuerda: si te rechazan, quizá es una señal de que primero te estás rechazando tú.

 

¡¡La parálisis que activa¡¡

“Para quien tiene miedo, todo son ruidos” decía Sofócles.

30 de Agosto.

Vuelta de vacaciones, para quien las ha tenido. Ya tenemos que ir pensando en los uniformes del colegio, en las becas de los libros de los pequeños y en cómo habrá pasado las vacaciones el jefe, porque así sabremos qué reentre tendremos.

Si a eso le añadimos el virus que corre por nuestras ciudades, los PCR, que no tenemos ni idea que es “una persona asintomática”, si podremos ir a la Universidad o qué pasará con el mundo en general. Te encuentras en redes sociales y mensajes de la gente, que ya tenia ganas de volver, para posteriormente decirte:

“Tengo miedo, no sé que voy a hacer con mi empresa, si abriremos o tendremos que echar todo el mundo a la calle.. Tengo miedo a lo que pueda pasar en los colegios, a un nuevo confinamiento…”.

Seamos sinceros, por muchas fotos que pongamos de las vacaciones que nos hemos pegado o que queremos que los demás se crean que nos hemos pegado, por mucho que pongamos en redes sociales que ya tenemos todo el año completo porque tenemos mucho trabajo a final de año ( dime de qué presumes y te diré de qué careces querido gurú), tenemos miedo.

Miedo a lo que pueda venir, miedo a lo que nos pueda pasar, miedo a otro confinamiento…Tenemos miedo y estamos paralizados.

Ya nos pueden decir que vamos a tener una recuperación en V, en Z, como el signo de Nike, que no nos lo creemos, porque ya está instaurado el miedo dentro de nosotros. Y con el miedo, no damos un paso adelante ni borrachos.

Y esto es lo que diferencia a una persona de éxito de otra que estará siempre quejándose. Esto es la diferencia a los paises que son avanzadilla del cambio, mientras que otros son los que los siguen a distancia abismal.

Todos estamos viviendo una parálisis personal y profesional, pero todo hemos vivido en algún momento de nuestra vida, una parálisis.

Como bien dice Albert Riba, en su libro “La parálisis que activa. Claves para prevenir y superar adversidades “, (libro que os recomiendo para estos momentos) todos tenemos algún momento de la vida, en el que un aviso nos está diciendo que tenemos que parar y escuchar. A él le ocurrió una parálisis facial en la parte derecha de la cara.

El cuerpo es sabio y aunque no nos gusta escucharlo, deberíamos. Ahora queramos o no, debemos parar. Y es un proceso excelente para parar, pensar y diseñar hacia donde queremos enfocarnos en la vida.

Recuerda, este tipo de situaciones son las que distinguen a la larga a las personas que son felices, de éxito de las que siempre estarás quejándose y esperando a que los demás les resuelvan sus problemas.

Hay una de las cosas que comenta Albert en su libro y que estoy totalmente de acuerdo, que estas situaciones nos dicen el grado de satisfacción que tenemos con nuestra vida. Buscamos la felicidad haciendo lo mismo que los demás, mientras sabemos ( que es lo peor de todo) que si diéramos un rumbo hacia lo que nos apasiona, hacia donde querríamos estar dentro de 2-3 o 5 años, si que seriamos realmente felices.

Pero las excusas, el qué dirán, hacen que aumente la insatisfacción con la vida “normal” que llevamos y anhelado la vida sabríamos que nos haría realmente felices.

Estar parado jode y mucho. Te preguntas una y otra vez, ¿Por qué coño me pasa a mi lo que está pasando?. Bueno ahora tu ego no tiene razón, ni antes tampoco, ahora todo el mundo está como tú, parado.

Mira, la perfección no existe y hasta Elsa Pataky ha pasado por el quirófano. Acepta la situación y no hagas caso a tu ego.

Tienes una oportunidad única. La oportunidad que estabas esperando, la de tomar la decisión de descubrir quién eres de verdad e ir a por ello. ¿Y quién te lo iba a decir? Todo gracias al miedo que estamos teniendo o a ese bloqueo que puedas vivir.

Durante el confinamiento, todo el mundo hablaba que iba a ser una sociedad mejor después de él. Bueno, no hace falta que diga nada más, ya lo estamos viendo, que las restricciones nos las pasamos por allá abajo.

Pero si realmente queremos un cambio, tenemos que empezar siempre por uno mismo. Muchos cambios aunque sean pequeños, harán que el cambio siempre sea mayor.

Así que la felicidad comienza teniendo un cara a cara con tu verdadera personalidad. Porque si no te levantas todos los días con ella, sino luchas todos los días por el porqué sientes que vives, ¿Qué coño estás haciendo?

Más de lo mismo, como hacen los demás. Y así no hay manera de producir cambios.  Hay que apostar más que nunca por la autenticidad.

Es muy “Mr.Wonderfull”, pero es la puta verdad. Yo a mañana no le tengo miedo, porque voy a hacer lo que siento que me hace feliz, lo que me gusta hacer y ayuda a los demás. Y además me da dinero. Cuando eres tú, cuando haces lo que te apasiona, no trabajas un solo día del año, solo disfrutas de tu pasión. Y es hora que la gente empiece a conocer esa sensación única.

Una de las lecciones que Albert nos comenta, es la falta de coherencia en esta sociedad y que gracias a su parálisis le ayudó a darse cuenta. Abres redes sociales y encuentras a gurús que exponen recomendaciones que ellos mismos nunca han hecho en su vida, NI HARÁN. Vemos personas que critican a otras y al dia siguiente se están haciendo una foto con ellos, porque les interesa por temas de trabajo.

No vemos coherencia. Y bueno si hablamos ya de políticos, apaga y vámonos.

Nos creemos que hay que hacer cosas raras para alcanzar el éxito y la felicidad. Y estamos muy confundidos. En está sociedad, quién es coherente y se muestra tal cuál es luchando por su pasión, ya tiene mucho ganado.  Pero nos han enseñado que mostrarnos tal cual somos, es de locos. Que es mucho mejor seguir las indicaciones y recomendaciones de los demás, algo con lo que no estoy nada de acuerdo.

Nos hemos olvidado ya de lo que hemos pasado en meses anteriores. Porque cuando hemos vuelto a la “normalidad” nos hemos olvidado de todo, hasta de los aplausos a los enfermeros que quizá hasta ayudaron a alguno de nuestros familiares.

Acepto mi pasado, le doy gracias, pero quiero mi presente, quien soy yo ahora y quien quiero ser siempre.  No quiero volver a quién era antes,

Pero sobre todo tu parálisis, hay que gestionarla con riesgo. Nos cansamos de hablar de la zona de confort, que si hay que salir de ella o aumentarla. Yo creo que nos dejamos de hablar del riesgo. Porque si la aumentas, ¿Qué riesgo estás asumiendo? Ninguno, pero sin embargo quieres éxito y avances. Pero si optas por la opción de salir de tu zona de confort, tienes que tener claro dos cosas, a dónde quieres ir y qué te puedes confundir. Y todo ello regado con riesgo.

Sin riesgo nunca avanzaremos, pero sin embargo haciendo lo mismo que los demás, creemos que si.

Así nos va.

Tú decides si esta parálisis te activa o te sigue bloqueando. Todo depende de ti. 

¡¡Yo no quiero ser extraordinario, quiero ser yo…!!

“Creo que es posible para la gente ordinaria, elegir ser extraordinaria” dice Elon Musk

Nuestro único objetivo, es alcanzar el estatus de una vida extraordinaria.

Queriendo alcanzar resultados extraordinarios, tener experiencias únicas, una marca personal que los demás consideren extraordinaria y unas ventas en nuestra empresa que sean consideradas extraordinarias.

Queremos una vida en todos los sentidos, extraordinaria. Sino, no queremos nada.

Acudimos a cursos que nos dicen que de forma rápida e indolora, que vamos a salir transformados en profesionales extraordinarios. Y ya unos seres humanos de la leche.

Por no hablar de las redes sociales, si no tienes unas fotos extraordinarias, olvídate de ser considerado alguien como referente, alguien extraordinario

¿Y qué películas nos gustan y consiguen el éxito de las taquillas de todo el mundo? Aquellas en los que los super héroes acaban ganando a través de sus super poderes a los malvados que quieren dominar el mundo.

Jugamos al fútbol con los amigos y nos ponemos la camiseta de nuestros ídolos, porque sentimos que así tendremos sus “super poderes”. ¿O no lo hacíamos eso de pequeños? Y no de tan pequeños, también.

Vivimos en plena lucha constante por lo extraordinario.

¿Qué es lo que provoca?

.- Una constante comparación con los demás.

.- Llegar a mentir respecto a nuestras vidas, talentos y experiencias.

.- Una falsa visión de nuestra realidad y de lo que es la vida.

Partimos de una premisa, no tenemos ni idea que es ser extraordinario. Nos han dicho que algo extraordinario, es superar las estadísticas del mes pasado. Es sacarse las oposiciones que has estado estudiando ante las nulas expectativas que tenían los demás puestas en ti. Es escribir un libro o dar una conferencia a pesar de tus “impedimentos” físicos o mentales.

Damos el matiz de extraordinario A TODO lo que se sale de lo normal, de lo rutinario, de lo que consideramos común.

Ése a todo, nos pierde.  Porque nos hace perdernos algo que es más importante que todo eso que podamos alcanzar, A NOSOTROS MISMOS.

Cuando estamos queriendo alcanzar resultados extraordinarios, estamos metido en una mera competición contra nosotros mismos y contra los demás.

Luchamos ese extraordinario para que los demás vean que somos únicos, especiales, originales, auténticos, pero sobre todo que nuestro ego esté tranquilo y feliz.

Y luchamos contra nosotros mismos. Luchamos contra nuestra verdadera esencia. Esencia de la que estamos totalmente avergonzados y queremos ser extraordinarios en algo que quizá alcancemos esas habilidades, ¿Pero nos harán realmente felices? Y todo porque queremos que los demás nos consideren extraordinarios.

Tenemos que ser extraordinarios con el mundo de las nuevas tecnologías, en el mundo de las relaciones, en el mundo afectivo con nuestra familia, tenemos que ser extraordinarios constantemente, porque sino nuestro futuro será una mierda.

Luchamos por unos cánones que quizá, si fuéramos sinceros con nosotros mismos, nos diríamos: ¿Por qué fui tan imbécil haciendo lo que hacia si realmente no es lo que yo quería hacer?

¿Y si ser NOSOTROS MISMOS, es ser ya extraordinarios? ¿Y si darte la oportunidad de tener un dia de mierda es algo extraordinario que te hace darte cuenta de muchas cosas? ¿Y si tener tu propia rutina, ya es para ti algo extraordinario?

Luchar por lo extraordinario, es la lucha por no ver nuestra verdadera esencia. Creyendo que los demás son mucho mejores que nosotros. Creyendo que los demás pueden hacer muchas más cosas que nosotros mismos. Creyendo que somos realmente una mierda comparado con los demás.

¡¡Y QUÉ EQUIVOCADOS ESTAMOS!!.

Ya eres extraordinario cuando has hecho una cosa que te provocaba miedo . Ya eres extraordinario cuando dices tus sentimientos a esa persona que te tiene loco y que tanto miedo te daba. Ya eres extraordinario cuando terminas de hacer una gesta que te habías propuesto.

Ya eres extraordinario cuando te superas a ti mismo, cuando superas tus miedos o alcanzas TUS PROPIAS METAS. 

Cuando lo consigues, estás viendo tu realidad. No la que los demás te han recomendado alcanzar.

Estás aceptando que un dia de mierda te puede llevar a un dia espectacular si ves el lado positivo, si ves en qué te has confundido. Que tu propia rutina puede ser extraordinaria para ti, porque estás haciendo lo que a ti te apetece hacer. Pero sobre todo, tu realidad es que tú eres quien tiene que liderar tu vida, no las influencias de los demás. Eres tú quien provoca tus propios resultados.

Vivimos en un momento en el que ya ser uno mismo, ya es ser extraordinario. Te miran hasta raro. Y no hace falta super poderes ni capas rojas que alcanzar.

Así que recuerda:

.- Ser extraordinario ya es ser uno mismo. Aceptarse tal y como eres.

.- Hasta los dias de mierda, en los que dudas de todo, pueden ser tambien extraordinarios, ya que te suelen enseñar más que uno en el que recibas alabanzas en todo momento.

.- Si buscas ser extraordinario comparándote con los demás, solo estás satisfaciendo tu ego. Y tus resultados se sustentan en una base débil que a la primera duda, se desvanecerán.

.- Ya eres extraordinario siendo como eres, ¿Por qué te comparas con los demás? . Quizá estén mucho peor que tú, asi que déjate de tonterías.

Si volvemos a la frase del principio del articulo, no estoy de acuerdo con ella. Porque no existe la gente ordinaria y la extraordinaria, sino ya que somos extraordinarios, siendo nosotros mismos.

Yo no quiero ser extraordinario en función de lo que digan los demás o métricas impuestas, ser yo mismo, ya es algo extraordinario. ¿Y para ti?

Si ahora nos piden ser auténticos, ¿Qué éramos antes?

“Ser auténticos es ser literalmente su propio autor, para descubrir sus energías y aspiraciones innatas, y luego encontrar su propia manera de realizarlas” decía Sastre 

Hace unos días oía hablar a Margarita Álvarez sobre la importancia de ser de verdad en estos momentos a la hora de comunicarte con los demás.

Y yo me pregunto: Si antes no éramos de verdad ¿Qué coño éramos?

Si a día de hoy nos piden que seamos transparentes, únicos, originales, ¿Qué estábamos haciendo hasta la fecha? 

Mucho peor que sobrevivir. Sino aparentar algo que ni nosotros mismos , sabíamos qué era de verdad. 

Ahora parece que es la moda hablar de autenticidad. Pero la gente no habla de lo que hay detrás de ser autentico. Al igual que te dicen que puedes tener una marca personal a través de una formación gratuita en solo 3 días y en 2 semanas ganar más dinero que Zara, no te dicen que proceso hay detras de ser autentico, algo tan necesario en estos momentos. 

¿Por qué hay que ser necesario aún más en estos momentos? 

Porque la incertidumbre que estamos viviendo, en todos los campos, profesionales, personales su mejor antídoto es la autenticidad. 

¿Por qué? 

Porqué cuando eres tú mismo, TÚ ESTÁS LIDERANDO TU VIDA. No quiere decir que las circunstancias no estén ahí y no afecten, PARA NADA. Lo que realmente pasa, es que sabes que tú puedes superarlas, que tú eres mucho más que las circunstancias que te rodean y si quieres seguir adelante, tienes que levantarte, dejar de quejarte y ponerte manos a la obra. 

Pero liderar tu vida, es salirte de lo establecido. Del pode que has estado sometido haciendo lo que los demás esperaban de ti . De hacer lo que sientes que tienes que hacer y no lo que los demás te “imponen” que hagas por tu bien o tu papel como “buen ciudadano”. Liderar tu vida es romper las expectativas de muchas personas tenían sobre ti y tu futuro. Muchos “amigos” desaparecerán, porqué pensarán que estás “loco” o cualquier otra cosa, queriendo no acercarse a ti , por su estatus o miles de excusas. 

Liderar tu vida tiene sus beneficios, pero el camino no hasta la meta, sino que nunca te lideraras al 100% tu vida, no es un camino de baldosas amarillas o de frases de Mr. Wonderfull, sino es un camino difícil, de dudas, miedos y de querer tirar la toalla, pensando “¿Qué coño estaré haciendo lo que estoy haciendo cuando estaba mucho mejor y tranquilo con lo que estaba haciendo hasta entonces?”.

Por lo tanto estarás viendo, que ser uno mismo, no es algo “chupiguay”. Las presiones de los demás , de tu familia, amigos y de la sociedad, son muy fuertes si quieres salirte de lo establecido.

Si no haz una prueba, di NO a un evento que querías ir a con tus amigos y que todos van. Mira las reacciones de los demás si además les dices que no te apetece y que quieres ir mejor a ver algo totalmente diferente. Pero eso si, hazlo. Y luego dime cómo te sientes. 

Y si lideras tu vida, estarás creando tu vida. No estarás dependiendo de los deseos de los demás, sino serán los tuyos, tu propósito el que liderará tus acciones.  Siendo el impacto mucho mayor.

Si eres autentico, tu comunicación contigo mismo y por lo tanto, con los demás es también autentica. Una comunicación sincera a la que la sociedad actualmente no está bien vista y sobre todo aceptada. 

Nos comunicamos con gritos, lamentos, lloros y siempre echando la culpa a los demás de lo que nos pasa. Cuando tú eres autentico, hablas con normalidad de lo que te pasa, de lo que ves, de lo que no te gusta, con toda tranquilidad y paz. 

¿Por qué? 

Porqué estás siendo tú mismo, porque tu comunicación y acción es coherente. Y cuando uno es coherente, no hace falta gritar ni reclamar ninguna atención por parte de la gente que tienes enfrente. En estos momentos un nivel sereno de comunicación, sincero, mirando a los ojos, impacta más en los demás, que gritos, lloros y lamentos como hemos solido comunicarnos hasta la fecha. 

No hay mentiras , solo hay verdad, tu verdad. Y eso no gusta. No te basas en las noticias, en los libros que has leído o en lo que has leído en internet,  ni en lo que quieres aparentar, sino que basas tus razones en tus experiencias, en lo que has experimentado. 

Cuando te comunicas de verdad, sabes que puede gustar o no tu opinión, que puede ser  considerada como controvertida por no ser habitual. ¿Pero no es peor dejar una conversación sin haber dicho lo que opinabas de verdad por miedo al qué dirán o si le haría daño?  Es peor el arrepentimiento de no haberlo hecho, que el hecho de hacerlo. 

Como estamos viendo, ser autentico, como nos dice actualmente a través de artículos y medios de comunicación, no es algo fácil, sobre todo por la presión de los que te rodean y salirte de lo habitual para ti, aún mucho menos. 

¿Pero por qué aún más que más, es esencial ser autentico, original? 

Porque la incertidumbre a lo único que teme, la autenticidad. 

Una persona autentica tiene unos valores, que son sus bases solidas, pase lo que pase.

Una persona autentica, sabe que la vida son tormentas y calmas, y cuando vienen las tormentas, es la confianza quien la disipa o se deja engullir por ella. 

Una persona autentica es creativa, confía en sus ideas y sabe que son el faro que le sacará de esas crisis de forma más rápida gracias a esa flexibilidad de pensamiento rígido que tiene los demás. 

La persona autentica tiene diferentes características que le hacen pisar más fuerte en la incertidumbre.

Pero añadiría yo no solo que hay que ser auténticos, sino también persistentes. 

No convirtamos esta palabra autenticidad en una moda más y después de haber superado el reto, volvamos a ser los personajes que éramos antes ante los demás. 

Te estoy diciendo que luches por tu originalidad, por tu autenticidad. Porque eso es lo que hemos venido , a ser nosotros mismos y no lo que esperan lo que demás que seamos. 

Por lo tanto sigue aunque dudes:

.- Sigue aunque los demás te digan que no es viable ser uno mismo en esta sociedad.

.- Sigue porqué ser uno mismo, es el mayor regalo que podrás disfrutar nunca en tu vida. 

.- Sigue porqué saber que siempre serás tú, da tranquilidad a los demás y confianza. 

.- Sigue porque en esta sociedad, ser uno mismo, es alcanzar ya el mayor de los éxitos. 

.- Sigue porque ser autentico, ya causará impacto en los demás. Y no necesitarás ninguna campaña de publicidad. 

Ser autentico, no es una moda que viene y se irá. Es algo inherente al ser humano, que no es lo mismo. Pero sobre todo, se persistente en tu autenticidad.

Pero allá tú.

 

 

 

Jesús Matos: “No esperéis al viernes para ser felices…”.

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con..” es un placer presentar a Jesús Matos.

Tras haber vivido lo que hemos vivido y estamos viviendo, parece  que ahora todo el mundo quiere la felicidad plena que se le escapó estos meses, quiere alegría, diversión y no pensar en emociones negativas. Pero estamos cometiendo un grave error, porque las emociones negativas también tienen su función.

Llegamos a la madurez y lo único que sabemos es que no sabemos gestionar con nuestras emociones. Es algo que no nos han enseñado ni nuestras familias ni en la escuela.  Es la insatisfacción una de las emociones más comunes ahora y siempre, pero ¿Cómo la gestionamos?

Recientemente tuve el placer de conversar con Jesús, con más de 15 años de experiencia en el mundo de la Psicología, antes del lanzamiento de su libro ” Un curso de emociones. Cómo entender lo que sientes y convertirte en la personas que quieres ser”. 

Libro en el que nos ofrece un modelo de capacitación emocional , con una trayectoria de miles de pacientes, en el que nos acompañará a desplazar nuestro malestar a una vida más rica y plena.

Podéis conocer más el trabajo de Jesus a través de su Web, en Facebook, Linkedin e Instagram.

.- En vez de un curso de emociones, ¿No tendrías que haber escrito un libro titulado MBA de emociones, tal lo que hemos vivido?

Absolutamente de acuerdo. Lo cierto es que la situación generada por el COVID y la cuarentena ha supuesto un auténtico desafío emocional para muchos de nosotros.

Tanto para las personas que han sufrido la pérdida de familiares como para las personas que han tenido que quedarse en casa durante tres meses, la situación no ha sido nada fácil a nivel emocional.

.- ¿Cuántas veces nos hemos preguntado: por qué soy como soy?

Creo que infinidad de veces. De hecho creo que es una de las preguntas que me llevaron a estudiar psicología. Por suerte estamos en un momento de la historia en el cual la ciencia empieza a conseguir contestar esta pregunta, al menos de forma parcial.

Entendernos y comprendernos a un nivel profundo nos ayuda muchísimo a la hora de manejar nuestras emociones. Al final, si queremos cambiar un aspecto importante de nuestra vida, conocer los factores que modulan este comportamiento nos ayudará a modificarlo.

.- ¿Somos la suma de nuestras emociones? ¿Qué piensas de las personas que muestran sus emociones sin reparo?

Probablemente somos más que la suma de nuestras emociones. Sí que es cierto que nuestro sistema de procesamiento emocional influye en prácticamente todos los aspectos de la vida. Pero hay otros aspectos que también son importantes.

En referencia a las personas que expresan emociones sin reparo, he de decir que probablemente lo estén haciendo mejor a nivel emocional, que el grueso de la población. Es cierto que como todo, en el punto medio está la virtud, pero vivimos en una sociedad que es muy represiva emocionalmente. En líneas generales parece que está mal visto ser emocional. Durante años se ha venerado la inteligencia, dejando de lado las emociones, como si nos avergonzásemos de ser seres emocionales, como si estas reacciones nos hiciesen menos humanos… Y aunque el ser humano es el animal racional por excelencia, también es el animal más emocional del planeta. Por fortuna, poco a poco van cambiando las tornas.

.- ¿Qué emociones te estás encontrando durante el confinamiento y después de él?

En mi caso he tenido una suerte tremenda durante esta crisis del COVID, ya que no he tenido pérdidas de personas cercanas, por lo que en el momento actual tengo un sentimiento de profundo agradecimiento a la vida, aunque sigo experimentando mucho respecto (por no llamarlo miedo) por la situación actual.

Desde una perspectiva profesional, sin banalizar el sufrimiento de la gente, para mí ha sido muy curioso ver la evolución de mis emociones. En un primer momento me sentía completamente disociado con la situación, era como si estuviese viviendo en una película, me encontraba a mí mismo negando la gravedad de la situación, hasta que poco a poco fui tomando conciencia. Creo que ha sido un efecto que le ha pasado a mucha gente, y tengo la sospecha que ha tenido mucho que ver en la toma de decisiones que se ha hecho por parte de los gobiernos a la hora de decretar medidas de urgencia.

Después, durante el confinamiento, he tenido la suerte de poder seguir trabajando y atendiendo a pacientes de manera telemática, esto me ha ayudado a llevar una buena rutina de vida. Aunque por supuesto han aparecido emociones de tristeza, ansiedad, miedo e ira. Creo que es algo completamente normal que nos ha ocurrido a todos.

.-En un mundo en busca de la felicidad, yo impulso que es bueno estar tristes, ¿Qué opinas?

Suscribo cada palabra de esa afirmación. De hecho todos los intentos que hacemos por evitar estar tristes, ansiosos o irascibles, paradójicamente, en lugar de acercarnos a la felicidad, nos meten en una espiral de sufrimiento.

Estamos en un culto perpetuo a la felicidad, pero la buscamos en lugares equivocados. Solamente unos datos, en España se venden 10 millones de libros de autoayuda al año, en EEUU la “industria de la felicidad” mueve millones de dólares. Pero los datos de prevalencia que manejamos en Salud Mental son alarmantes, en torno a un 20% de la población ha sufrido, sufre o sufrirá un trastorno relacionado con la gestión de emociones (trastornos de ansiedad, del estado de ánimo y consumo de sustancias). Casi un 20 % de la población española toma psicofármacos a diario. Son datos contradictorios, por un lado hay un interés muy marcado por la búsqueda de la felicidad, pero creo que estamos recurriendo a información que no tiene evidencia científica.

Nos encontramos constantemente con afirmaciones que nos recomiendan eliminar las emociones tóxicas de nuestra vida, y lo que sabemos hoy en día es que absolutamente todas las emociones son necesarias y los intentos por negarlas o reprimirlas lo único que hacen es que la intensidad, la frecuencia y la duración de estas emociones de las que tanto intentamos escapar, se incrementen.

.- ¿Qué es lo último que has aprendido que tu experiencia te ha dado?

Que la vida es frágil, que por mucho que nos empeñemos en controlar nuestro destino hay circunstancias que escapan a ese control. Ha sido una bofetada en la cara para que me centre en valorar cada aspecto de mi vida e intentar vivir un poco más el momento presente.

.- ¿Por qué confundimos tanto el estado de ánimo y las emociones? ¿Qué estado de ánimo es ideal para enfrentarnos a la incertidumbre?

Bueno, son conceptos muy relacionados. Nuestras emociones influyen en nuestro estado de ánimo y nuestro estado de ánimo influye en nuestras emociones. Es normal que nos confundamos. Tampoco creo que tenga demasiada importancia.

En general, el estado de ánimo tiene mucho que ver con la rutina que llevemos y el número de actividades agradables que llevemos a cabo cada día; las emociones tienen más que ver con estímulos concretos.

La incertidumbre es un estado emocional que es de los más complicados de gestionar. Ante lo desconocido, lo que nos pide esa emoción es conocer… Lo que ocurre es que en muchas ocasiones no sabemos muy bien cómo gestionar este estado y nos metemos en espirales que solamente nos generan sufrimiento.

Por ejemplo, durante la crisis del COVID, uno de los factores que se han descubierto que correlacionaban positivamente con síntomas de ansiedad y depresión era precisamente la búsqueda obsesiva de información sobre la enfermedad.

Desarrollar tolerancia a la incertidumbre es una de las habilidades que más paz nos va a traer a nivel emocional.

.- ¿A qué tienes miedo? ¿Qué pondrías en una valla publicitaria que pudiera ver todo el mundo?

Tengo un miedo tremendo a no estar a la altura, a decepcionar a aquellos que me quieren. Supongo que todo el rollo de escribir libros y esas cosas tiene que ver con ese miedo profundo. Pero bueno, también es cierto que cuando estás un poco más expuesto decepcionas a más gente, lo cual es buenísimo para gestionar ese miedo y darte cuenta de que en realidad importa poco.

Si tuviese que poner un eslogan en una valla publicitaria sería “Si no te mata, afróntalo”. Creo que es un poco el lema de mi vida.

.- ¿Cuál es tu concepto de felicidad?

Para mí la felicidad es que las emociones cumplan su papel. Es decir, quiero seguir estando triste cuando toque, seguir poniéndome nervioso, enfadarme de vez en cuando… Porque al final las emociones nos ayudan a satisfacer necesidades humanas. Sin ellas no habríamos sobrevivido como especie más de 100000 años.

En lo concreto, creo que soy alguien bastante sencillo. No necesito grandes lujos para ser condenadamente feliz. Me vale con poder salir al campo frecuentemente, hacer algo de deporte y tener a la gente que quiero cerca. Parece poco, pero es muchísimo.

.-  Emociones, contacto social, mascarillas… ¿Cómo lo gestionamos?

Uff, es cierto que es muy complicado. Los seres humanos somos animales sociales, necesitamos de los demás para sobrevivir. A niveles tan profundos que sin este contacto social literalmente nos morimos. Por ejemplo, a principios del siglo XX, en todos los orfanatos del mundo existía una enfermedad de origen desconocido que se denominó Marasmo. Los niños entraban en un estado parecido a una depresión, dejaban de comer y finalmente morían. Se descubrió que la causa de este mal era la ausencia de contacto físico con los cuidadores.

Y ahora nos enfrentamos a un enemigo que es invisible, lo que hace que sea difícil gestionarlo. Es el ejemplo perfecto para diferenciar el concepto de razón y emoción. A nivel racional sé que abrazar a un ser querido puede ser peligroso, pero a nivel emocional me apetece hacerlo.

Al final, como cualquier emoción, la clave está en reconocerla, aceptarla y gestionarla (chocando el codo en lugar de dar un abrazo). Supongo que poco a poco nos acostumbraremos.

.- Ser y hacer Vs parecer y filtros de Instagram ¿Qué provoca esta guerra?

Creo que ahí has dado en el clavo… Nos ponemos constantemente disfraces (o filtros) para encajar en la sociedad. Tenemos tanto miedo a no ser adecuados (sí, todos en mayor o menor medida lo tenemos), que hacemos esfuerzos conscientes e inconscientes para tratar de encajar a toda costa. Sin darnos cuenta que todas esas máscaras y esos disfraces lo que hacen es alejarnos de los demás.

Si quieres ser profundamente infeliz solamente tienes que pulsar un icono de tu teléfono móvil para comenzar a compararte obsesivamente con las vidas de todos tus conocidos.

Lo que se nos olvida muchas veces es que las personas solamente suben momentos buenos a estas redes, lo que hace que sesguemos la realidad creyendo que nuestra vida es insignificante en comparación a la de los demás.

La verdad es que me parece un pecado que estemos admirando el mundo desde una pantalla… Por ejemplo, me entristece mucho estar en un concierto (cuando se podía) y ver que en lugar de disfrutar de algo que es irrepetible y que solo está ocurriendo en el momento presente, la gente saca el móvil para grabar… Lo peor es que ni siquiera es para inmortalizar el momento y disfrutarlo luego… Es simplemente para subirlo a las redes y que los demás “admiren” su vida. Yo sigo prefiriendo la vida sin filtros.

.- ¿Cómo parar la lavadora mental que tenemos con las preocupaciones?

Es un reto… Lo cierto es que las preocupaciones y la rigidez mental son los procesos mentales que más explican el sufrimiento humano.

Tenemos que tener en cuenta que el ser humano no está preparado biológicamente para enfrentarse a un mundo como el actual. El ser humano, biológicamente está preparado para ser nómada, cazador y recolector. Es decir, a vivir en el día a día. Hasta que a un iluminado se le ocurrió hace 10000 años plantar trigo. De repente nos tuvimos que asentar y empezar a preocuparnos por el futuro… Si llovía, si no llovía, si nos robaban la cosecha… Desde entonces todo ha ido a peor.

Pero la parte positiva es que nuestro cerebro es plástico, y aprende con la experiencia, por lo que podemos llegar a dominar la capacidad para no preocuparnos.

Lo que ocurre es que desde pequeños nos han entrenado para hacerlo. Llegamos el primer día de guardería y el profesor nos pregunta que qué queremos ser de mayores… Y ahí estamos… Con 3 años y pensando en nuestro futuro a más de 20 años vista…

Lo que no nos han enseñado, por lo menos en occidente, es a vivir el momento presente. A darnos cuenta de que la preocupación es absolutamente innecesaria para estar adaptados al medio.

.- Si observáramos nuestros pensamientos, ¿Qué observaríamos?

Si observáramos nuestros pensamientos observaríamos procesos mentales. Solamente eso. Y esa es una de las claves para incrementar nuestra flexibilidad mental y mejorar nuestros niveles de bienestar. Entender que los pensamientos solamente son eso… Pensamientos, no realidades.

Nos pasamos la vida confundiendo pensamientos con realidades. Por ejemplo, ante un malentendido o una discusión de pareja. El sufrimiento viene de creer que lo que yo pienso es la realidad. Si la otra persona hace lo mismo… Tenemos el conflicto montado.

.- Tendríamos que estar más atentos a todo lo que hacemos, ya que nos puede construir o destruir, ¿verdad?

Claro, cada acción que realizamos en nuestro día a día nos acerca o nos aleja de nuestros propósitos.

En muchas ocasiones nos dejamos llevar por el corto plazo, aunque esto signifique sufrir en el futuro. Confundimos constantemente placer con felicidad, y así nos va…

Por ejemplo, me puede generar muchísimo placer comerme un bollo de chocolate… Pero seguramente me generará niveles más altos de bienestar llevar una alimentación sana…

Lo que no quiere decir que no tengamos que darnos caprichos… Para ser feliz también hay que disfrutar.

.- Una reflexión para los lectores de “El principio del comienzo”.

No esperéis al viernes para ser felices… Y guardad los móviles cuando estéis con vuestra gente.

Morgan: “Hay que disfrutar del camino y no agobiarse con el éxito”

Hoy dentro de la Sección “Conversaciones con..” es un placer presentar a Morgan.

Recientemente Morgan fue la banda ganadora de los MIN, los premios de la Música Independiente. Se llevaron a casa 5 de los 6 premios a los que estaba nominados, que incluyen Mejor Álbum de Rock, Premio Evenbrite al Mejor Directo, Premio a la mejor producción, premio al mejor artista y premio al álbum del año.

Pensamos que para alcanzar esas cimas de éxito, tiene que ser una trayectoria larga, de muchos años. Morgan llevan 2 discos desde su nacimiento, “Air” y “North”.

Se encuentran por toda España con un triunfo incontestable, con sold out en muchas ciudad, con su fin de gira y hace unos días el placer de compartir Ekain, su batería, sobre el pasado, el presente y el futuro de la banda.  Una de las entrevistas, más a pulmón abierto y humildes que he tenido el placer de realizar.

Podéis conocer más el trabajo de ellos, a través de su Web, Facebook ,Instagram y Twitter

.- ¿Qué hay detrás de Morgan?

5 amigos, apasionados por la musica y que desde pequeños hemos tenido la musica como guía en nuestra vida. Los 5 por separados hemos hecho nuestro aprendizaje musical, con nuestras influencias, con nuestro entorno, cada uno entendiéndolo a su manera. Pero ha formado parte importante de nuestra vida.

Yo desde muy pequeñito sabia que me quería dedicar a tocar la batería. He estado en ciento de proyectos, pero siempre ha sido mi pasión. Pero al igual que yo, todos los integrantes de la banda.

No sé cómo pero hemos acabado los 5 juntos, montando una banda. Algo que a nivel personal, cuando nos subimos a un escenario, componiendo… se trasmite, y gracias al feedback de la gente, nos llega que sienten lo que pasa es algo real.

.- ¿Hacéis arte?

A mi la palabra artista me parece a otra cosa. Pero si me hablas que lo que hacemos ayuda e inspira a otra gente, si creo que hacemos arte.

Pero la verdad que a mi se me hace raro ponerle un nombre a lo que hacemos, ya que para nosotros hacemos música y trabajamos con los sentimientos de la gente, o con los nuestros por los menos.

Si las canciones que hacemos nos llegan a nosotros y a posteriori a la persona que tenemos delante, estamos haciendo arte.

.- Se mira al pasado, ¿Y qué observáis?

Todo ha ido muy rapido pero tambien sentimos que todo ha ido muy poco a poco. Hemos ido dando pasitos cortos a poco. Hemos pasado de ciudades en una primera visita de 150 personas, luego a 400 personas y luego a salas más grandes.

Un proceso que hemos hecho en todas las ciudades de esa manera. Muy poco a poco.  Sentimos que ha ido todo muy rapido, pero nosotros internamente sentimos que estamos dando los pasos que hay que dar, sin saltarnos ninguno.

Hemos ido ganando publico a base de conciertos, más que a base de campañas de marketing o en redes sociales exclusivamente.  Gente que ha traído por sus cumpleaños a 20 amigos y que al siguiente concierto , vuelven a repetir, a pesar de haber venido en el primero, obligados por su amigo. A ese tipo de personas nos gusta cuidar a muerte

Fidelizar, nos ha hecho tener un publico fiel y a largo plazo.  Sabemos que las buenas carreras hay que trabajarlas a largo plazo, por lo que no queremos coger ningún atajo, siendo una carrera con un ascenso natural.

.- ¿Da miedo que el éxito pueda influir negativamente en la banda?

¿Qué te voy a contar? Si nos hubiese pillado más jóvenes, a lo mejor hubiéramos tenido más tontería.  Si con 18 años sacas tu primer disco, lo petas, todo el mundo te dice lo bonito que eres y lo bien que lo haces y nadie te da una critica, supongo que como cualquier persona, sería lo más fácil dejarse llevar por el éxito.

Pero a día de hoy, nosotros venimos de un montón de discos que les ha hecho poca gente caso, algo que forma parte de nosotros y estar en esta situación. Cuando componemos una canción, pensamos en qué es mejor para la música sin pensar en otra cosa.

Todo lo que estamos viviendo lo estamos disfrutando un montón , pero la tontería no nos va a afectar en nada.

.- ¿Cómo se vuelve tras una noche de reconocimiento ante el público a casa?

Por suerte, los conciertos de las dos giras han sido buenos, sin problemas y sin ningún drama de ningún tipo. Entonces las vueltas los domingos o los lunes, solemos estar como un jugador de fútbol que llega a casa cansado pero que ha ganado el partido. Con la sensación del trabajo bien hecho.

Con una sonrisa interna, de tus amigos se lo han pasado bien, que has hecho un buen concierto y la gente que ha venido a verte ha disfrutado.

.- ¿Cuándo os disteis cuenta de que las cosas estaban cambiando?

Si te soy sincero, todavía creo que no somos conscientes. Cuando llenamos los dos teatros Price de Madrid, sigo sin hacerme la idea.

Cuando veo bandas que llenan sitios que llenan salas increíbles, me alegro mucho y ojala, piensas que te gustaría llenar esas mismas salas. Pero a día de hoy estamos ahí , está pasando, pero tengo la sensación que no está pasando.

Es una sensación rara de explicar.

Alucinamos cuando agendamos conciertos con salas muy grandes y flipamos cuando vemos que las hemos llenado.

.- ¿Un consejo que os han dado? ¿Qué aprendéis de otras bandas?

Seguir nuestro instinto. Ha habido algún par de personas, que nosotros sabíamos lo que queríamos y que teníamos que seguir esa filosofía de ser nosotros mismos. Que siguiéramos la intuición que teníamos y seguir para adelante.

Y hemos aprendido de otras carreras, que las carreras son a largo plazo. Las bandas que ahora están liderando muchos carteles llevan muchos años detrás peleando para estar ahí. Y una vez que se está ahí, todavía hay que trabajar más duro para mantenerse y no relajarse.

Hay que tomarse las cosas con calma y filosofía. Hay que disfrutar del camino y no agobiarse con el éxito, es un camino largo que hay que disfrutar.

.- ¿Cómo se afronta la creación de un nuevo disco, tras el éxito que lleváis con estos dos primeros?

No lo sabemos todavía muy bien. El 1 y el 2 han sido un mismo viaje. El 2 ha sido una consecuencia del 1. El fin de gira lo hemos planteado como al comienzo de aquellos conciertos en 2016, a lo largo del concierto pasamos del 1 al 2 disco, acabando con el Morgan que somos ahora. Es una forma de despedida de los dos cds.

Terminada la gira, nos pillaremos unas vacaciones, el tiempo que necesitemos. Y un día nos organizaremos, pero tengo que decirte que no hay nada, perdona , una canción. No tener planes de ningún tipo, obligaciones,… nos juntaremos sin agenda , viendo a ver qué pasa, sin saber el tiempo que necesitemos.  Pero cuando sintamos que lo tenemos, es cuando nos meteremos al estudio.

.- ¿A qué dais gracias?

A que la gente nos deje ser libres. Nos apoye y nos de libertad. Agradecemos que la gente venga al concierto y nos apoye, ya que gracias a ese apoyo, nos da mas fuerza para seguir haciendo las cosas como las estamos haciendo.

Es seguir la intuición, a tu manera, sin pensar en qué dirán, sin saber qué espera la gente de Morgan. El apoyo de la gente nos hace hacer las cosas como hacíamos en el 1 cd, ya que nadie esperaba un cd nuestro, nadie sabia de nuestra existencia.

Nosotros solo nos juntábamos en el local a terminar las canciones que traía Nina, nuestra voz,  y tras terminar el disco, no pensábamos en nada más.

Esa filosofía nos ha llevado a donde estamos ahora.

 

 

 

 

 

¡¡Somos lo que nos decimos!!

“Hablar no es siempre conversar” decía William Cowper

Cuando era pequeño me reía a carcajada limpia cuando veía que mi madre hablaba a las plantas. Pensaba que estaba loca. Le decía “Si te contesta el geranio, házmelo saber que llamaremos a los periódicos”.

Pasados unos años, yo soy el que habla a las plantas.  Menos mal que mi madre no lee el blog , porque sino sería ella quien se reiría en estos momentos de mí.

Hagamos un experimento. Por las calles de las ciudades oímos ruidos, pero si escucharamos a la gente, por las vías principales de nuestra ciudad, cada vez oímos menos a la gente hablar.

Entre los moviles, el estrés que llevamos… se han perdido el sonido de las conversaciones. Hasta hemos llegado a mandar un WhatsApp a una persona que teníamos al lado para que la otra persona que nos acompañaba no lo supiera.

Pero , ¿Qué pasa si vemos a alguien por la calle que habla solo? Lo primero que pensamos, es que está loco. Y si vemos que lleva los cascos, lo siguiente es que está loco.

Como bien dice Luis Rojas Marcos, en su libro “Somos lo que hablamos“, tiene un poder terapéutico más importante del que nos imaginamos, el hablarnos a nosotros mismos.

A las emociones hay que ponerles voz. Y no esperar a que los demás sepan lo que nos pasa.

Muchas veces nos preguntamos y , también en primera persona, como hemos reaccionado ante ese comentario que hemos recibido u observado.  Ponemos como excusa que perdonen por nuestra reacción, pero que estamos estresados.

Cuando realmente, lo que ha pasado es que el globo se ha hinchado de estar comiéndonos nuestras emociones, nuestros miedos,… y cuando menos lo esperamos y con la persona menos adecuada, saltamos.

Lo que tenemos que hacer antes de saltar, es introspección.

Es preguntarnos qué nos pasa, por qué actuamos como estamos actuando, por qué reaccionamos como lo estamos haciendo, por qué tenemos esos ataques de ira o ansiedad…

Somos nuestros propios médicos a la hora de diagnosticar lo que nos pasa. Otra cosa, que hagamos caso al ego, el que nos dice: “Déjate de decirte tonterías, de motivarte y de buenas palabras, porque no vas a conseguir nada. Hablar contigo mismo es de loco, no pienses y haz la pelota a ése, que te irá mejor la vida”.

Dejemos de preguntarnos y cuando explotamos, nos preguntamos: ¿Qué ha pasado? Si me hubiera dado cuenta antes, lo hubiera cambiado... En el fondo lo sabías pero no querías focalizarte en la situación, que no es lo mismo, y todo por tu ego, por tu orgullo o por tu miedo.

¿Hace cuánto no mantienes una conversación contigo mismo?

Tranquil@s, las personas más inteligente e inteligentes emocionalmente se hablan a sí mismos, te lo aseguro. Hablarse a uno mismo, es el signo de inteligencia más importante que he visto hasta la fecha.

Tenemos que contar más nuestras penas como nuestros miedos. Nos da vergüenza. Pensamos que nadie nos entenderá y que es mejor , no contar nada, porque los demás ya tienen suficiente con lo suyo, como para aguantar un problema más.

Por tu salud, seguro que tienes a gente que estará encantado de escucharte y acompañarte por el momento que estás pasando. Pero si no es así, que no me lo creo, GRITA.

Veíamos en televisión, como había grupo de trabajadores que iban a los desguaces a darle con todas sus fuerzas con martillos a televisores, coches u ordenadores.  Pues grita tú tambien y luego ten en cuenta si tienes seguro por lo que rompas.

Gritar es soltar adrenalina y es empezar a dejar de lado al modo racional con el que vivimos, dando rienda suelta a las emociones y al lado emocional o subconsciente que tenemos.

Vivimos encorsetados en normas que nos cohíben mostrar nuestras emociones.

No digas esto, no hagas lo otro..y a la hora de expresar nuestras emociones no sabemos cómo hacerlo.

Las de alegría lo sabemos hacer todos, pero tampoco los desmenuces hasta el más mínimo detalle, porque luego te darás cuenta, que no habían sido para tanto.

Por otro lado tenemos las personas que están cada dos por tres excusándose y pidiendo perdon por sus faltas de puntualidad, malos actos en sus trabajos o relaciones. Es un patrón que han aprendido, ya que alguna vez no tuvieron problemas pidiendo perdon, y ahora siguen haciendo lo mismo, sin ser responsables de su vida.

Pero expresar arrepentimiento o reconocer los fallos SINCEROS por parte de uno, hace que el sentimiento de culpa, de la incertidumbre ante lo que nos va a pasar se disipe, ya que esa carga desaparece tras poner voz a nuestras emociones y fallos.  Que no quiere decir te libres del castigo, pero lo afrontaras de otra manera.

¿Y si hablamos de la situaciones en las que por callarnos hemos perdido la oportunidad de decir TE QUIERO a esa tan importante para nosotros? Situaciones en las que no hemos puesto voz a nuestras emociones y sin darnos cuenta, nunca se lo habremos dicho, ya que de un día para otro no se encuentra junto a ti.

No esperes siempre al ultimo momento como con la renta para decir lo que sientes y quieres, porque quizá no haya otra oportunidad.

Este mundo tan visual, no solo somos una imagen, sino también lo que transmitimos. Y no nos damos cuenta, que usamos mal una herramienta importante para mostrar quienes somos y dejar una marca en los demás.

Tú eres el mensaje que transmites. Y si no te motivas a ti mismo, sino te hablas a ti mismo diciéndote porqué lo has vuelto a hacer o qué coño te pasa cuando ves siempre a la misma persona… ¿Qué vas a transmitir a los demás? ¿Qué mensaje vas a dar al exterior si no sabes gestionar tus emociones, alentarte ni preguntarte qué te ocurre?

Un mensaje distorsionado, incoherente y si alguien te entiende, vamos bien.  Porqué sí tú mismo no te entiendes, ¿Alguien que no seas tú tiene ese poder?

Así que recuerda:

  • La relación más duradera que vas a tener es contigo mismo. Así que háblate, escúchate y cuídate.
  • Si no te motivas tú, ¿Quién te va a motivar? Si me vieras antes de una conferencia, como me hablo a mí mismo, dirías que estoy como una cabra, pero luego los trabajos me salen genial .
  • Exprésate antes de explotar. La onda expansiva será menos intensa y seguro que más beneficiosa.
  • Deja tus miedos y orgullos atrás y muestra lo que sientes, puede que no haya un mañana.
  • Habla, Háblate, pero eso si no produzcas dolor de cabeza. Menos es más en muchas situaciones.

¿Cuándo fue la última vez que hablaste contigo mismo?