¡¡No a la Reinvención. Si a la Superación!!

“No tengo miedo a empezar desde cero” decía Steve Jobs.

No creo en la reinvención, tal y como se trata en el día de hoy.

Parece ser que el mundo del Management y del Coaching, han inventado la palabra “reinvención”. Se han adueñado de ella, como Colón hizo cuando llego a América.

Pero que yo sepa TODOS LOS DÍAS nos estamos reinventando en comparación al día anterior. Hasta en el mismo día te reinventas varias veces.

Hoy no era como ayer, y mañana no seré como soy hoy. Todos los días nos pasan cosas diferentes, que nos hacen ser diferentes tras las mismas.

Todos los días nos estamos reinventando, superando, tallando nuestras actitudes y aptitudes.

TODOS LOS DÍAS.

Otra cosa es que nos demos cuenta o no. Principalmente nos damos cuenta, del cambio que hemos hecho cuando volvemos a vivir una situación que antes no podíamos afrontar y ahora sí. O cuando llega el 31 de diciembre y echamos la vista atrás al calendario que estamos a punto de quemar.

Según la R.A.E, reinventar es “Volver a inventar de nuevo”.

Y yo no creo que me este inventando todos los días. No me considero un robot o una app, sino una persona.

¿Qué pasaría si en vez de reinvención, lo llamáramos superación o progreso?

Progreso es un paso hacia adelante, hacia una dirección.

Superación, es el salto de obstáculos, de pensamientos negativos, de esfuerzo, de consecución de metas.

Yo al menos me siento mucho mejor, diciéndome a mí mismo, que me he superado en relación con el día de ayer o ha habido progresos en ese proyecto que ayer me tenía bloqueado, que no que me he reinventado.

¿Y qué sientes si te dijera que Reinventarse, es ponerse una máscara en función de las circunstancias?

Nos reinventamos todos los días. Dependiendo del lugar donde estemos estaremos reinventándonos en comparación a como éramos antes de ir a ese lugar.

No somos las mismas personas cuando estamos con nuestros padres en un evento familiar, con la chica que nos gusta o con nuestros amigos tomando una copa el sábado por la noche.

No nos estamos reinventando, nos estamos poniendo MASCARAS para “remar a favor” de las circunstancias.

Queramos o no, TODOS LO HEMOS HECHO.

Y ahora la moda, son los career coaching, con su Reinvención Profesional.

Nos dicen que en estos momentos de cambios que estamos viviendo, nos preocupa encontrar un puesto de trabajo que de sentido a nuestra vida. Que sentirse motivado profesionalmente es posible, en definitivas cuentas.

A lo largo de varios libros que he leído sobre dicho tema, y  consultar a varias personas al respecto, puedo decir:

.- Nos queremos reinventar porque nos estamos comparando con los demás, ser aceptados por los demás y tener nuestro “minuto de gloria”.

Nos reinventamos porque queremos ser “cool” entrando en el mundo IT. Nos reinventamos porque es muy “fashion” dar conferencias, nos reinventamos, porque pensamos que ese “estilo de vida” nuevo, nos puede dar ese “éxito” que anhelamos.

Nos reinventamos porque estamos comparando nuestra situación, con las luces de neón y gases de colores que nos están ofreciendo desde un pulpito muy chulo.

Déjate de comparar que en muchas ocasiones, estarás mucho mejor tú en todos los sentidos, que esa persona que está ahí evangelizándote

No será la primera y última vez, que ante una persona que quiere hacer algo diferente a lo que actualmente hace, diga palabras así: “Lo hago porque me han dicho que es la última moda…aunque voy a probar…No sé si me gustará…Voy a intentarlo, porque todos mis amigos lo hacen y¡¡no me voy a quedar yo atrás!!

Tu cerebro está diseñado para encontrar siempre razones para que veas, como te dicen, que estas peor de lo que podrías estar con esa reinvención.

.- La reinvención es tomada como una estrategia cuando en realidad son herramientas.

Todos y cada uno de los libros leídos, son absolutamente casi iguales. Palabra más, palabra menos, pero todos hablan de lo mismo.

La toman como una estrategia para que no tengamos miedo a esta era de cambios que estamos viviendo. La única estrategia es ser uno mismo.

Pero absolutamente ninguno de ellos, ni conferencias que vi, la usan como herramientas para reafirmar tu propia personalidad, tus cualidades. Todo por y para ser “un borrego” más dentro de la transformación que estamos viviendo.

Si quieres tener un manual, sobre herramientas para reinventarte, os recomiendo “Reinventa tu carrera en 100 días. Vuelve a sentirte motivado profesionalmente de Maite Piera.

.– La reinvención no habla de coherencia.

Aunque a veces no queremos creérnoslo, ya somos mayorcitos para saber en lo que nos gustaría o no, invertir nuestro tiempo y esfuerzos.

Nos dicen, como herramientas que tenemos que preguntar a los demás, en lo que creen que somos nosotros buenos y si hay trabajo de eso.

Señores: ¿No somos ya mayores para saber lo que nos “pone los pelos de punta” y lo que no? Y te lo digo de antemano, sin la necesidad de que preguntes a nadie: “SI HAY MERCADO PARA VIVIR DE TU PASIÓN. Y SI TE DIRÁN QUE ESTAS LOCO”.

No creas que en este mundo eres el único que está loco por esa idea que tienes o por esa pasión. Hay mucha gente que está deseando que les muestres tus locuras.

.- La reinvención no habla del miedo.

El compañero de todo ser humano y sobre todo en momentos de incertidumbre es el miedo.

“¿Sabré gestionar este cambio que tanto me ilusiona? ¿Sabré dominar todo lo que me piden? ¿No será una locura?..”

Más y más dudas, que por mucha ilusión que tengamos, siempre estarán acompañando en una situación que no dominamos por completo.

Pero aún así, impulsamos a que se cambie, por seguir “modas” y no por coherencias.

Pero no sólo el miedo que uno tiene ante ese reto. Si no el miedo que tiene la gente de alrededor tuyo, “porque ahora estabas muy bien dónde estabas y más en estos momentos tan convulsos que vivimos” y por las empresas que ven con “recelo”, personas que aunque con experiencia, no la tienen en el campo en el que se quieren desarrollar.

Yo mismo progrese el día que empecé a escribir, y aún a día de hoy, hay gente a mi alrededor, ven con recelo mi progreso personal. Molesta ese rechazo, pero es lo que hay. Eres como eres. Simplemente feliz y orgulloso de quien eres y lo que has superado. Si te gusta bien, sino también.

Así que:

.- No lo llames reinvención cuando quiere tendría que ser coherencia con uno mismo.

.- No lo llames reinvención por seguir modas, por un éxito efímero. La única moda que tienes que seguir es la que dicte tu corazón.

.- Si tienes miedo, vas por buen camino. Es tu ego, a parte de tu familia y amigos, el que te está diciendo que seas te sigas estancando, que la felicidad es ser y hacer lo que los demás esperan de ti. No lo que tú sientes.

.- Una vida personal y profesional con coherencia, es mucho más productiva que una vida dejándose llevar por “cantos de sirena”.

.- No eres una persona o profesional que se reinventa constantemente. No eres una persona llena de “etiquetas o puestos de trabajo”. Eres un ser humano que hace lo que sabe que tiene que hacer. En constante evolución pero desde un enfoque coherente con uno mismo.

¿Te reinventas o evolucionas? ¿Sigues modas o eres tú la moda? No te reinventes, supérate.

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¡¡Marca tu carácter!!

Las piedras de los cimientos para un éxito equilibrado son la honestidad, el carácter, la integridad, la fe, el amor y la lealtad” decía Zig Ziglar

Como dicen las canciones de Disney:

¡¡Queremos un mundo ideal!!

Y la verdad que no existe.

No existe el líder perfecto, no existe la pareja perfecta, no existe el hermano perfecto, como los amigos perfectos.

¡¡NO EXISTE ¡¡

Pero aún, y más en estas fechas, promulgamos la perfección como objeto de deseo para la sociedad.

Máster de 19.000 euros, a través del cual seras un gran líder…Curso a través del cual saldrás con una marca debajo del brazo que hará que todo el mundo te admire…Curso intensivo para perder esos “helados y paellas” que te comiste en el chiringuito..”

Creemos que estamos buscando la perfección, cuando realmente estamos estudiando COMO LOS DEMÁS ENCONTRARON SU ÉXITO, NO EL NUESTRO.

Me encanta ver los libros de Management, los “Máster del Universo” que se anuncian, en los que promulgan:

.- Alcanzaras el éxito yendo con ellos, a través de sus herramientas innovadoras y únicas

.- Y llegarás a la perfección que la sociedad espera de ti.

Sobre el 1 punto me gustaría decir algo:

En vez de estudiar para el futuro, parecemos paleontólogos, que rebuscan entre “frases de carpeta” de Paulo Coelho o formas de organización de Henry Ford de hace unos cuantos siglos atrás.

Y así nos dicen como llegaremos al éxito, investigando en el pasado, y no en el presente, para crear un futuro.

¿O es que no hay curso o Máster que nos digan como “novedad” y “guías” para nuestra vida personal o profesional, libros de hace 50 años? ¿Eso es prepararnos para el futuro? Creo que las cosas habrán cambiando un poco, me parece a mí. Pero aún seguimos pensando, que son la “Santa Biblia” del management o del marketing, a las cuales les tenemos que mostrar pleitesía.

¡¡UN POQUITO DE POR FAVOR!!

No vendamos como un éxito actual a través de unas herramientas “únicas” algo, que ya lleva más de 50 años entre nosotros. Si realmente lo que queremos es que la sociedad avance y con ella nuestros alumnos, démosles actualidad, y no manuales casposos.

Porque esos manuales antiguos, no nos llevan a un éxito actual, solamente nos dicen que CÓMO ellos lo consiguieron en SUS circunstancias. Y si queremos innovación, disrupción y avances…

¡¡DEJEMOS DE COPIAR MODELOS QUE YA TRIUNFARON Y PROMULGUEMOS CREAR MODELOS APTOS PARA ESTOS NUEVOS TIEMPOS, POR FAVOR!!

Y tras el “éxito” que la sociedad espera que consigamos, habremos alcanzado la PERFECCIÓN.

Seremos los líderes perfectos porque nos habrán instruido en las diferentes características que según los manuales, debe tener un líder del siglo XXI. Seremos pura inspiración porque sabremos manejar nuestras emociones a pesar de que nos estén “atacando leones” durante la reunión de trabajo… Seremos los mejores coach, porque sabremos poner la mente en blanco, cuando nuestros cliente nos esté hablando, sabiéndole escuchar entre líneas…

Buscamos la perfección y no cometer los errores que NUNCA deberíamos cometer si queremos ser lideres, coach, felices o considerados personas de bien, por la sociedad.

¿Dónde queda la tristeza? ¿Dónde queda que hemos dormido mal y no tenemos ganas de nada? ¿Dónde queda el dolor de tripas? ¿Dónde queda el enfado que tenemos con nuestra pareja?

Parece que eso no existe si queremos alcanzar la excelencia. Parece que los lideres no deben llorar si quieres tener el título de “Leadership in the world” por la University of Chiquitistan.

Cada vez pienso más que en la imperfección, esta la verdadera perfección. La verdadera belleza de la vida.

Queremos GLAMOUR del título o despacho que consigue el líder, teniendo celos queriendo saber cómo han conseguido que el equipo alcance las metas fijadas.

La vida es mucho más que teorías y métodos en las que depositar nuestras esperanzas y dineros, esperando que nos lleven a la cima del éxito, a través de un ascensor llamado Máster o manual.

No hace falta un equipo de “súper hombres” para llegar a la cima, sino también personas, por la que nadie “daría un duro” han llegado a conseguir aquello por lo que soñaban.

Todas esas personas, por las que no apostaba nadie, si lo piensas, no tenían nada en común. Ni habían nacido en una familia bien, ido a escuelas “cool” ni hecho un post-grado en una escuela “in”. ¿Entonces?

Tenían CARÁCTER.

Se nos enseña a través de métodos, a alcanzar la cima. ¿Pero nos enseñan a mantenerlo? ¿Qué pasa cuando las técnicas que nos han enseñado no sirven para la situación que estamos viviendo?

Que la frustración, el miedo y las dudas se adueñan de nosotros, llegando a pensar que ya no saldremos de la situación en la que nos encontramos.

¿Si no hay perfección, ya no hay nada?

Después que los métodos y hábitos adquirido o “comprados”, no surtan efecto, hay una última esperanza.

EL CARÁCTER.

Según la RAE, carácter es “Señal o marca que se imprime, pinta o esculpe en algo”.

En un mundo, donde COPIAMOS la marca de la persona que está “sacando la cabeza del rebaño”, donde “igualamos” los métodos de las empresas que hacen lo que queremos hacer o nos asombramos de manuales sobre el éxito, que son “fotocopias” del libro anterior que pensábamos que era novedad en el mundo del éxito…NOS FALTA CARÁCTER.

Carácter para:

.- Decir basta ante nuestra situación que sabemos que nos hace daño, pero por el que dirán seguimos callados o mirando a otro lado.

.- Decir basta ante el presente que vivimos, sabiendo que podemos dar más de lo que estamos dando.

.- Decir basta a callarnos lo que pensamos, sentimos o queremos, por “no vaya a liarse”.

.- Decir basta ante las incoherencias que estamos viendo en la sociedad, pero por dar un paso más del que estamos dando, no hacemos nada.

Una marca, un profesional o una persona que dejará huella en nuestras vidas es una marca que basa todas sus acciones en su carácter, no en métodos “de anticuario” o fotocopias “en blanco y negro”.

Muestra más tu carácter y no dependas tanto de “métodos de ingeniera”.

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¡¡Quiero Amores Canallas!!

“Mi amor, dices que no hay amor a menos que dure para siempre. Tonterías, hay episodios mucho mejores que la obra entera”.

¿Y si transformáramos el amor de los príncipes y princesas de Disney por un Amor Canalla?

Seguro que estarás pensado en aquel Canalla que no te ha vuelto a mandar un mensaje tras una noche de pasión, aquella canalla que te dio el teléfono y acabó siendo el número de otra persona…

No estoy hablando de ese amor canalla.

Tampoco estoy hablando de impulsar la práctica “de cama en cama y ninguno se lo lleva”.

En una sociedad donde el hablar de lo que uno siente, de sus deseos o de lo que no quiere en frente de otra persona, está visto como “de raro”. La práctica de cama en cama, solamente nos está mostrando, lo vacía que tienes tu vida. Por no hablar del miedo que tienes a ser y a decir lo que sientes y quieres en tu vida, así como la falta de comunicación sincera, con la otra persona.

No estoy hablando de ese concepto de amor canalla.

No estoy hablando de un método para encontrar a la pareja perfecta para ti. No estoy hablando de un método para que solamente con una mirada caigan rendidos a nuestros pies.

El ser humano busca método para todo.

Método que nos lleve al éxito, en cualquier campo. Métodos que nos lleven a la cima, sin el menor esfuerzo y con el éxito asegurado. Y que no tengamos que mostrarnos lo que sentimos, lo que queremos, no vaya a ser que podamos mostrar algún síntoma de debilidad o de coherencia ante el mundo.

NO QUIERO MÉTODOS, YO SOLO ACEPTO EN MI VIDA AMORES CANALLAS.

Personas que por miedo a sus sentimientos están con otras personas, con otros trabajos cuando realmente sabiendo lo que desean, miran a otro lado esperando que su “locura” se acabé por pasar algún día.

La felicidad no es aparentar cumplir los dictámenes de la sociedad. La felicidad es cumplir tus valores.

Pasiones que solamente digan Si a todo tipos de emociones y situaciones. Porque estarán diciendo Si a la vida, estarán diciéndose SI a sí mismos. Toda situación está delante de nosotros por un algo, un motivo que no sabemos, un aprendizaje que necesitamos incorporar a nuestra vida y por miedo a las posibles consecuencias, acabamos diciendo NO. Creyendo principalmente, como excusa, que no era para nosotros

Situaciones que sintamos que adentrándonos en ellas, la vida será eso, VIDA. Pero como nos han dicho que “por ahí no debemos ir”, que nos atengamos a las consecuencias. Decidimos ser “buenos”, que no chicos “malos”.

Trabajos que no sean trabajos, sino diversión. Y solamente se cumplen cuando hemos dado el paso, anteriormente, de mirarnos al espejo y responder a la pregunta: ¿QUÉ QUIERO EN MI VIDA?

Trabajar no es esforzarse, llorar, “acordarnos del árbol genealógico” de nuestro jefe todos los días o “robar” material de la oficina. Trabajar es una herramienta que nos servirá para dejar esa huella que queremos dejar en el mundo. Ese algo, que cuando no estemos, haga que se acuerden de nosotros.

El trabajo no es algo de fichar, calentar y bolígrafos caído cuando es la hora en punta.

Un trabajo canalla tiene que hacerte evolucionar, tiene que divertirte y tiene que hacerte ser cada día más creativo y crítico con la realidad. Y no algo tedioso, que los domingos por la tarde en  vez de pasión produce pavor.

Quiero pasiones canallas, que me hacen sentir que he exprimido el día como si fuera el último. ¿Es que alguien sabe qué pasará mañana? Yo todavía no tengo el carnet de “adivino oficial”, así que exprimo el día como si fuera el último de mi “bono” aquí.

Pasiones que me hacen llegar a eso que creía que era mi “limite”. Que me hace ver cosas que no había visto y descubrir que los errores, solamente son situaciones en las que “todavía” no he conseguido llegar a la meta. Porque eso son los errores, “todavía” en los que no has llegado a tocar con toda la mano tu sueño.

Pequeños “Noes” que te dicen que sigas adelante, que estás en el camino correcto.  Pasiones que te han enseñado más durante el periodo que han durado que toda la escuela y universidad que hayas podido vivir.

Pasiones que me hagan ver el miedo no como un enemigo, sino como un profesor. Un profesor que te dice que sigas adelante, que saltes, que si estas en el camino, tienes que hacerlo, que no hay marcha atrás. Bueno si, a la oscuridad, al gris, y a ser uno más. Y sabes que no eres así.

Pasiones que me hagan sentir, que todo lo viejo, lo rutinario, puede llegar a ser siempre nuevo. Simplemente mirándolo con otros ojos, desde otra perspectivas. NO desde de la que nos dicen que debemos mirarlas, como así se ha hecho siempre.

El “para siempre”, tiene fecha de caducidad, teniendo la única certeza, que el ahora, es lo único que podemos vivir y exprimir.

Sólo quiero pasiones canallas en mi vida, que me hagan ver que venimos a vivir y no a sufrir.

Quiero pasiones canallas, que me hagan ser dueño de mi mismo y no victimas a través de un papel que nunca quise interpretar.

Quiero pasiones en mi vida, que me hagan ver, que soy mucho más que unas expectativas puestas en mí. Que me hagan ver, que tengo toda la vida por delante, para seguir asombrándome de lo que es capaz yo, como protagonista de mi vida.

Por favor, introduce más pasiones canallas en tu vida. Hemos venido a ser, no fotocopias hechas por el mismo patrón.

¿Y tú qué pasiones quieres en tu vida? ¿Hay pasiones canallas en tu vida? ¿Cuáles?

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¿Tienes Rasmia?

“La paciencia, la pasión y la perseverancia son igual al éxito” dice Pitbull

Maño que rasmia tienes. Hasta que no lo consigas no pararas”.

No creas que me estaban insultando. Al revés, me estaban alentando a seguir.

En Aragón, rasmia, significa “empuje y tesón para acometer y continuar cualquier tipo de empresa”.

Los anglosajones lo llaman Grit. Os recomiendo el libro con el mismo título “Grit. El poder de la pasión y la perseverancia”

En este mundo que desde pequeños nos han distinguido entre quienes han aprobado los exámenes y no. Y si lo has aprobado, podrás tener un futuro “halagüeño”, pero allá tú si no has pasado del 5.

Lo que te espera es un futuro negro, de fracasos y recordándonos que esos sueños, serán imposibles conseguir, ya que hemos sacado un 4 en el examen que teníamos.

¿Y qué pasa con las personas que a pesar no estar etiquetadas con una “gran inteligencia”, han conseguido romper limites, alcanzar sueños imposibles

Creemos que el éxito, la felicidad, el reconocimiento, solamente se consigue a corto plazo. Eso de a largo plazo, es para locos y que se esfuerzan, cosa que no está bien vista en esta sociedad.

¿Y qué piensas si te dijera que no me importa tu cociente intelectual, tus títulos ni tampoco quiénes son tus padrinos para alcanzar tu éxito?

¿Qué piensas si te dijera que la rasmia que tienes dentro, es el poder de la pasión y perseverancia que has imprimido a tus retos imposibles?

En un mundo donde estamos deslumbrados por el talento, las notas, títulos, tendríamos que estar con la boca abierta por aquellas personas, que su bandera es la perseverancia y la pasión que ponen en cada acción que realizan.

En una sociedad, que nos ha enseñado, que cuanto “más lloremos”, más vendrá “PAPA ESTADO”, nuestra familia, pareja o amigos a “cuidarnos” y hacer lo que sea para que nosotros estemos bien, palabras como esfuerzo, interés, práctica o esperanza están denostados de nuestro vocabulario.

Sin esfuerzo, eso que dicen nuestros padres que tenemos, talento, es simplemente lo que podríamos haber hecho y no hemos hecho porque es mejor, “que nos vengan todas dadas” que ir “hacia ellas”.

Sin esfuerzo nunca seremos productivos. Estaremos dentro de lo establecido como “normal”, pero nunca daremos ese “más” que sabremos que podríamos dar ni descubriendo que estaba detrás de la puerta nº1, llamada miedo.

¿Y cómo son las personas con Rasmia?

Hubo una vez una frase que me marcó: “David, hoy estas y mañana quien sabe. Dedícate a lo que te apasiona porque todo pasa en un suspiro”.

¿Por qué no duramos demasiado en nuestro trabajo? ¿Por qué aun durando, estamos siempre nerviosos y cabreados?

PORQUE REALMENTE NO NOS INTERESA LO QUE ESTAMOS HACIENDO. PORQUE REALMENTE NO ESTAMOS HACIENDO LO QUE SI SABEMOS QUE NOS MOTIVA.

Me voy a dormir todos los días, desde que lo que hago coincide totalmente con mis intereses, con mis motivaciones. Hasta entonces, no dormía un día bien a pesar de que estaba consiguiendo todo aquello, que la sociedad decía que tenía que alcanzar.

No te mientas, y estés diciéndote: “Es que no sé que me interesa, porque me interesan tantas cosas, que no lo sé”.

¡¡MENTIRA!!.

Si te pusieran una pistola en la cabeza (perdón por el simili) sabrías que responder y sin rechistar.

Eso es tu pasión, ahí es donde debes poner el foco en torno a tu vida.

No eres diferente a aquellas personas que sabes que están haciendo lo que les gusta. Todos nacemos del mismo lugar.

Eso que te apasiona, no cae del cielo ni a través de un test sicológico. El mío decía que tenía que dedicarme a los número, y aunque lo hice, ahora si estoy haciendo lo que me apasiona de verdad.

Descubrir lo que te apasiona, lo que te motiva, se descubre a través de la interacción con el mundo exterior, dándote la oportunidad de probar. No de tu interior.

Si le hubiera preguntado a mi interior que si tenía que dedicarme a escribir, hubiera dicho: “Si claro, y yo soy George Cloney, ¿Qué te crees?”. Pero cuando experimente el escribir, obviando el qué dirán, el qué pensarán, lo encontré.

Date siempre la oportunidad de descubrir, que te apasiona. Aquello a lo que te gustaría dedicar las 24 horas del día sin ningún tipo de problema.

Aunque yo soy más de Messi, si nos damos cuenta, tras los entrenamientos del Real Madrid, siempre enfocan los medios de comunicación, como Ronaldo se queda a mejorar sus disparos o remates de cabeza.

Es una persona con rasmia.

Cuando sabes lo que te apasiona, no te importa hacer “horas extras” que supongan un plus más en tu desarrolla. No te incomodan, las buscas.

La diferencia entre el éxito y la mediocridad, es eso, la práctica.

A más tiempo practiques, más habilidad tendrás. Y a más habilidad, más repercusión obtendrás.

Así de fácil.

Puedes tener un interés, una intención respecto a una acción.

Quieres alcanzar la meta, pero te aseguro que sin un propósito, a la 1 caída, te aseguro que tiraras la toalla, mandando todo esfuerzo a la basura.

Tener un propósito, es hacer algo por y para otras personas que no seamos nosotros mismos, por un motivo que tras realizar tu acción, quieras dejar como huella en los demás.

Recuerda: No es lo mismo dar clases, que inspirar a tus alumnos a ser mejores personas.

Eso es un propósito.

Y las personas con rasmia, tienen esperanza.

No la esperanza, de que les toque la primitiva para ser felices o considerarse de éxito. No la esperanza de que esa chica que tanto te gusta te diga si, sólo a través de la Ley de la atracción.

La esperanza de que al día siguiente las cosas vayan a ir a mejor, porque me voy a levantar del suelo y voy a ir de nuevo, a por lo que quiero.

Creo más en una persona con rasmia, que en una persona de éxito.

La persona que se esfuerza, que persevera a pesar de las circunstancias, que lucha por dejar una huella más allá de un éxito efímero en el mundo, Son personas realmente felices, con éxito de verdad.

Personas que enarbolan la bandera de la excelencia, sin perseverancia y sin importar lo que diga un examen o un test psicológico. Son los verdaderos genios para mí.

Y tú, ¿Tienes rasmia? ¿Crees que el intelecto determina tu futuro?

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¡¡Titulitis, Reinvención y Consultoras del montón!!

“Dime de qué presumes y te diré de lo que careces”.

¡¡Basta Ya!!

Veo a través de internet, miles de artículos de gurus de los “Recursos Inhumanos” de nuestro país, que todavía me quedo incrédulo cuando los leo.

Dicen algo así como:

Reinvéntate y trasládate a otro campo profesional…El poder de la reinvención, el mundo es tuyo…En un mundo digital, el mundo está a tus pies, se un líder digital…Se disruptivo en el liderazgo…”.

Pero a mí el artículo que me gusta más es : “Los nuevos RR.HH del siglo XXI”.

Señores, dejemos de decir tonterías, porque seguimos haciendo lo mismo de siempre.

(Que las grandes empresas puedan implementar nuevas actitudes, perfecto.,Pero el 95% del tejido empresarial no son grandes empresas)

No queréis que os presenten un C.V. a través de una infografía o un modelo en 3D, lo que queréis es que os presente la “baraja” de títulos que tiene cada uno de los participantes en el proceso de selección.

Hace unos días, los cromos de la nueva colección de futbol, ocupaban menos que algunos de los C.V. que he visto últimamente.

Nos encantan los títulos, nos ponen. Y cuantos más, mejor.

Pensamos así que al igual que el número de seguidores en redes sociales, cuántos más títulos tenga, MÁS INTELIGENTE SERÁ.

¡¡ERROR!!.

Las personas que más me han influido en mi vida y lo están haciendo a día de hoy, te aseguro que tienen la EGB y ya.

A ver si una vez se nos queda en la cabeza, que una cosa es haberse sacado unos títulos, tenerlos enmarcados y otra cosa totalmente diferente, es saberlos aplicar.

Seguimos pensando que los títulos nos estarán dando seguridad a la hora de contratar a la persona para dicho puesto.

¡¡LO ÚNICO SEGURO EN LA VIDA, ES QUE UN DIA NOS VAMOS A IR AL OTRO BARRIO.MIENTRAS TANTO, NO HAY NADA SEGURO EN LA VIDA!!.

También se hace por aparentar.

No es la primera vez y la última que oigo en corrillos: “Pues mi CEO lo contrate de la empresa de la competencia…Pues mi Director Financiero estudio en Harvard. Y el mío de RR.HH estuvo en Zara…”

Nos encanta contratar lo “mejor” en función de títulos porque luego en congresos y convenciones, podremos “fardar” delante de la competencia, de las últimas “adquisiciones” que hemos hecho para nuestra empresa.

A pesar que se nos llena la boca, con que hacemos cursos de creatividad, de espiritualidad , que nuestra empresa es muy “disruptiva”, casi siempre se acaba haciendo lo mismo:

.- Contratar por Titulitis

.- Y cuantos más títulos tengas, más podré “fardar” delante de la competencia.

Me encanta la incoherencia de la promulgación a los 4 vientos de un mundo digital, diferente..en el que se nos llena la boca hablando de la “reinvención” también en los RR.HH.

Quien me conoce sabe que no estoy de acuerdo con el uso indiscriminado y prostituido que se le hace al concepto de “reinvención”.

No existe “reinvención” sin un propósito, sin una coherencia que parta de dentro de la persona. Sin eso, para mí, estarás cambiando de campo profesional, por moda o por necesidad, no por reinvención con un propósito o coherencia.

Mientras se llenan cientos de páginas en las que se nos habla de “reinvención”, en la que se nos propone que nos “reinventemos” cada cierto tiempo,

¿Qué pasa en los procesos de selección de este país?

QUE LA REINVENCIÓN PRODUCE HURTICARIAS.

No lo he visto en una sola persona, sino en diferentes personas y de distintos lugares.

Personas que por pasión, por luchar por sus verdaderos sueños, mientras trabajaban, habían reforzado su CV con formaciones, experiencias de aquél campo que les motivaba, ilusionaba,.. se enfrentaban contra la extrañeza, rareza y mala cara de consultores de empresas de selección, ante un CV que destilaba reinvención.

¿No estamos hablando de reinvención? ¿No estamos hablando de sacar a la luz nuestros verdaderos talentos? ¿No estamos hablamos de ser disruptivos en nuestras vidas? ¿No estamos hablando de ser abiertos de mentes? Porque estas preguntas las he visto yo en muchos congresos y conferencias a los que he asistido de súper “gurús” de los RR.HH…

¿Y cómo acabamos actuando, Señores?

Diciendo NO aquella persona que lucha por desarrollarse en un campo que le inspira, motiva, que ha compaginado sus estudios con su trabajo, y todo porque NO TIENE EL TITULO ESPERADO. Y aunque lo tenga, le ponemos “morros” porque nos parece raro que una persona de otro campo, luche por un puesto de trabajo que no esperábamos su presencia para el mismo.

¿Pero no estamos promulgando el verdadero talento? ¿No estamos diciendo que no nos guiemos por las etiquetas? ¿No estamos diciendo que las personas felices son las más productivas?

¿Dónde queda todo aquello que se nos llena la boca promulgándolo?

Que nos lo pasamos por la M-30.

Pero ya no solo en el mundo de los RR.HH, sino también en el del Management, coaching, existe esta situación.

Y todo por el miedo a vivir las consecuencias de todo aquello de lo que hablamos.

Nos subimos a la moda. Hacemos los cursos más caros y que tienen los nombres más “cool”. Pagamos lo que sea, por asistir a los congresos más “fashion” para que nos vean que somos los más innovadores. Nos encanta hablar de felicidad y motivación.

Pero ¿A la hora de la verdad?

Que lo haga antes otro, no vaya a ser que lo que nos decían que podría ser bueno para todos, no lo sea tanto.

Así que mejor aparentar estar a la moda, pero seguir haciendo lo que nos han dicho que era lo habitual.

Señores de consultoras de mente “cerrada” y apariencias abiertas, empiecen a aplicar todo aquello que promulgan a través de “megáfonos”.

Porque son las personas las únicas transformadoras hacia esa sociedad que se les llama. Y si son ustedes quienes les ponen un caramelo en la boca y luego les dicen que no.

¿Qué estamos creando?

Basta ya de preguntar: ¿Y lo tuyo que es?”. No somos consultores, electricistas, contables o policías. Somos personas que queremos y quieren trabajar.

Somos personas que provocan actos, no títulos con piernas.

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¿Malgastamos la vida tomando decisiones?

Nunca bases tus decisiones de vida, en los consejos de personas que no tienen que lidiar con los resultados

Nos pasamos el día tomando decisiones y la mayoría de ellas, acaban siempre frustrándonos.

Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, estamos decidiendo.

¿A dónde vamos hoy…? ¿Llamaremos a Paula para ir a cenar…? ¿Tendré que dejar de mandarles emails a la consultora para ver si han mirado mi CV…?

Pero ahora viene mi época “favorita” del año, en relación a las decisiones:

¿Cómo tomar la decisión de reinventarte? ¿Hacia dónde quieres dirigir tu carrera profesional? ¿Cómo tomar la decisión de irte de tu trabajo? ¿Cómo divorciarte de tu jefe? ¿Tomaste la decisión de crear tu marca personal…?

Más y más decisiones. Que en vez de orientar a las personas, las están agobiando, frustrando y lo peor de todo, inmovilizando. En vez de provocar que se pongan en modo acción.

TODO PORQUE NUESTRO CEREBRO GENERA EXPECTATIVAS, DESMESURADAS, QUE LUEGO NO PODEMOS CUMPLIR O SON SITUACIONES IRREALES QUE NOS PROVOCAN MIEDO.

Llega el final del verano y ahora todo el mundo se pone a decidir como si fuera el 1 de Enero.

Nuevos retos, quiero dejar de comer tanta comida, quiero ir al gimnasio, quiero empezar a escribir….Muchos anhelos que a final de año, se volverán a repetir, pensando que son retos nuevos..

En definitiva, decidiendo somos como los hámsteres en la rueda de sus jaulas. No paramos pensando que aún así vamos a llegar a algún lado.

Siendo la frustración y el miedo lo único que vivimos.

Hace unos días me comentaba una amiga, que le habían puesto un nuevo jefe. Se quejaba que no conocía muchas herramientas que ella utilizaba, que era más joven que él, que su empresa no le daba las gracias por los momentos durante un proceso crítico de la misma….

Más y más quejas, que me llevaron a lanzarle una pregunta:

Si tanto te quejas, toma la decisión de que no te vuelva a ocurrir, empezando a luchar por lo que de verdad sientes que te mereces, ¿Quieres te ayude?

Su rostro se quedó rígido.

Es que si es un puesto mayor, tendré más responsabilidad…Si es un puesto mayor tendré que salir a otras horas… Si es un puesto mayor no sé si sabré hacerme a él…Si es un puesto mayor los compañeros no me mirarán igual…

Moraleja: Quiero algo mejor, me lo merezco, pero Virgencita que me quede como estoy.

Más y más “es que”, “tendría que “ y miedos que hacen que su talento, sus ilusiones, su éxito se vaya por otro camino, todo por miedo y amor a su “zona de confort”.

Creemos que estamos invirtiendo en nosotros, tomando esas decisiones que nos dicen los demás que debemos tomar o nos “recomiendan”, cuando en realidad estamos despilfarran la vida, en rutinas, miedos y creencias falsas.

Seguimos creyendo que el éxito es tener más de lo que tenemos hasta ahora, pero que los demás “no nos echen del rebaño” por haberlo conseguido. Mejor que nos suban a líderes de la manada.

Y si, esas decisiones que estás tomando o vas a tomar, TE PUEDEN llevar a ese éxito, que hasta ahora esta normalizado en la sociedad.

Pero nos hacen estar bajo la espada de Damocles de las expectativas y no del propósito.

Si tomo esta decisión, podré conseguir esto…Y si lo consigo, mi chica estará contento conmigo..Y si está contento conmigo, tendremos paz en casa y conseguiré lo que yo quiero…”

Más y más expectativas. Más y más miedos a no llegar a lo que los demás “esperan” de nosotros..

Más y más talento oculto que no se destapa por el qué dirán, por no tomar las decisiones que NOSOTROS queremos tomar y no las que nos dicen que debemos tomar.

Vivimos en función de creencias y hábitos impuestas por los demás.

Tienes que tomar la decisión de perder peso, tienes que tomar la decisión de buscar trabajo, tienes que tomar la decisión de tener pareja…tienes que tomar la decisión después del trabajo tener hijos…Tienes que tomar la decisión de comprarte una cosa….”

¿Y si realmente yo no quiero todo eso? ¿QUÉ HAGO?

Te recomendarán por activa y por pasiva, que lo hagas. Y hasta que no lo hagas, no piensan parar. Todo porque tú también tienes que ser como los demás.

Pero tú sabes que no como los demás, eres tú y como tú no hay dos.

Hace unos días me preguntaban si me sentía satisfecho de haber tomado la decisión, a pesar del rechazo de muchas personas, de ser yo mismo, de escribir, de hablar en público y crear mi propia empresa .

Claro y rotundo contesté.

“A día de hoy siento que no estoy despilfarrando mi vida, como lo hacía antes”.

Tomaba decisiones para “satisfacer” el estereotipo que los demás esperaban de mi. Tenía amistades para no ser el raro que no saliera un sábado por la noche a cierta edad o hacia cosas de “gente normal”.

Cosas que ahora ni por “todo el oro del mundo” hago, si yo no quiero de verdad.

Así que si quieres pasar de despilfarrar tu vida a invertir en ella:

.- Transformar los “debería”, “es que”, “miedos” y demás ilusiones por los “QUIERO HACER ESTO…”.

.- Es tu vida. Has venido a disfrutarla, a vivirla, a exprimirla. No a hacer lo que los demás esperan que “debieras” hacer.

.- Que no te den las respuestas antes de pronunciar las preguntas. Estarán siendo uno más y sabes que no lo eres.

.- No irás hacia el verdadero éxito si no eres tú quien dirige la nave del misterio.

.- Que nunca te hagas la pregunta: ¿Qué hubiera pasado si…?

Por favor, no malgastes tu vida en decisiones que no te llevaran a donde sabes que quieres llegar de verdad.

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¡¡¡El mejor viaje del mundo!!

Sé honesto contigo mismo. Lo que tú sientes eres TÚ. Y no es debido al que tienes enfrente” dice Sergi Torres.

Soñamos con ser luciérnagas que iluminen en la oscura noche pero en el fondo somos topos que deseamos meter la cabeza debajo de la tierra.

Soñamos con un cambio que siempre se acaba pareciendo más a una pesadilla.

Vivimos un presente, en el que técnicas como el yoga, la meditación, el mindfulness o el propio coaching, nos han invadido. Nos las ofrecen como las pastillas de Matrix, como la panacea que gracias a ellas conseguiremos la felicidad absoluta.

LA GRAN Y SOÑADA FELICIDAD. LA GRAN Y TAN ANHELADA PAZ.

¿Pero qué pasa en la mayoría de los casos?

¡¡QUE NO SURGEN EFECTO!!

Sé que pensáis que me estoy tirando piedras contra mi propio tejado, pero no es así, tranquilo.

Me he dado cuenta, que cuando realmente surten efecto es cuando si el propósito de transformación, de conocernos de verdad, de saber quién es esa persona que vemos todos los días en el espejo, sale de dentro de nosotros y no por “impositivo social o legal”.

Cuando el propósito nace de nosotros, te aseguro que eso que anhelas, lo conseguirás.

Es hacer nuestras esas técnicas, integrarlas dentro de nosotros, cuando surten efecto.

Toda transformación empieza desde, por y para las personas.

La transformación de ti, de las empresas, no empieza fuera, sino empieza dentro de cada uno de nosotros.

Pero vivimos como archivos comprimidos por la sociedad, por las creencias que nos han infundido, por los miedos que nos han inculcado, cuando en realidad somos archivos llenos de gigas de información

Buscamos esos talentos que nos dicen que nos harán ricos y famosos, cuando están dentro de nosotros. Buscamos esa tranquilidad que nos hará disfrutar más de la vida fuera a través de cientos de mecanismos, cuando está dentro de nosotros. Buscamos el éxito fuera, cuando sólo nace desde dentro de nosotros.

Si te das cuenta, todo comienza dentro de nosotros, en nuestra mente. Pero nos han hecho creer que somos, que tenemos el éxito, la reputación que el exterior dice, no lo que nosotros sintamos dentro de nosotros.

¿Por qué se dice que los talleres o conferencias no surten efecto? Porque aparte, de ir a ellos “impuestos” por nuestros jefes o “por aparentar”, en el fondo no queremos cambiar.

Nosotros queremos cambiar, pero nuestra mente, como muchas veces he dicho, está diseñada, para “acurrucarnos” en el sofá de la comodidad y hacernos borrar todo vestigio de pensamiento de transformación o radicalidad en comparación a lo que la sociedad espera de ti.

Dentro de nosotros, en todo momento están naciendo y muriendo células. Y no hacemos un drama. Pero pensamos que si nos sentimos peces que queremos nadar a contra corriente para convertirnos en esos Dragones que sabemos que somos, tendremos que decir ADIOS a muchas cosas.

No estarás diciendo adiós a la forma de liderar que tenías hasta la fecha, no estarás diciendo adiós a ese logo que dominaba tus instalaciones, no estarás diciendo adiós para siempre a nada ni nadie, sino un GRACIAS por los servicios prestados hasta la fecha, pero a partir de ahora, las cosas se van a hacer de forma diferente.

Tenemos miedo a creer que al barrer las hojas que llevábamos encima, descubriremos cuanto tiempo hemos perdido invirtiéndolo en motivación, liderazgo, en proyectos sin sentido…. Para nada, ellos te han llevado al momento en el que decides hacer las cosas de otra manera.

Acepta el pasado y a partir de ahí, es el principio del comienzo de ser el arquitecto de ese futuro que sabes que te mereces.

No te compares con la competencia, no creas que nunca llegaras a ese puesto que tanto te hace ilusión o que tu sueño nunca se hará realidad. No te compares con nadie, porque querrás tirar la toalla antes de empezar.

Ser mejor, es ser mejor que ayer, es superarte a ti mismo, no es querer superar a Zara o Ferrari, porque ellos son ellos, y tú eres tú.

Por ti mismo, ya eres una marca de lujo. Y eso no tiene precio.

Cuando nos comparamos con los demás, nos estamos esforzando para llegar a ser como. Pero me he dado cuenta, que el esfuerzo se convierte en algo natural, cuando los valores de la empresa, tus valores, tus ilusiones, tus propósitos, están todos en coherencia.

Cuando así pasa, el esfuerzo, la constancia, la motivación, se convierte en algo natural y no en algo “artificial”, que al 1 rechazo, se esfuma para siempre.

En la edad adulta, una cosa que nos han enseñado es a NO OBSERVAR NI A SENTIR. Así creemos que nuestras verdades son absolutas. Que no existe otro mundo que aquello en lo que creemos. Y cuando alguien nos dice algo que nos “chirria”, algo en lo que “nuestras creencias” nos dicen que es imposible o que está loco, lo rechazamos.

Pero como bien decía Einstein, “somos nosotros los locos pensamos que conseguiremos resultados diferentes haciendo lo mismo de siempre”.

¿Te digo un secreto? Aunque sé que te va a remover un poco de la silla

El cambio, la transformación empieza aceptando que somos mucho más de lo que nuestros pensamientos, creencias nos dicen que somos. Y no tengas miedo a dar un salto al precipicio que tienes en frente que te ha enseñado el miedo, porque gracias a él, conseguirás mucho más resultados de los que has conseguido hasta ahora, si te adentras en el mismo.

Hasta ahora has querido dominar la vida, has querido dominar los pensamientos de tus trabajadores, de tus jefes y sabes que ahora, la estrategia tiene que ser otra, visto los resultados que estás obteniendo, confiando en las herramientas que tenías, volvieran a hacer milagros.

Me he dado cuenta, que hablamos continuamente desde la escasez, del influir en los demás, de persuadirlos, de amasar fans fieles para aparentar una marca “con caché”, de que acudan a cursos “cool” aunque luego sepamos que no se van a implantar en las empresas, porque “hasta que yo esté aquí como jefe, las cosas se harán como se han hecho siempre y como yo diga”…

En fin, que hablamos desde el miedo. Y con la boca pequeña queremos una transformación, revolución de nosotros mismos, de nuestra empresa.

¿Qué hacer?

Toda experiencia que estás viviendo tiene un PORQUE, date la oportunidad de descubrir que hay detrás de ese MIEDO.

Es tu propio miedo el que te pasara, entre la mediocridad y la excelencia.

Es la única manera de una verdadera transformación, de una revolución.

Hablar con el miedo.

¿Me acompañas? Os recomiendo un libro que os ayudará a despertar, “ ¿Me acompañas?. Una invitación a despertar de Sergi Torres.

¡¡No todos somos Millennials!!

“La vida es demasiado corta para tener el trabajo equivocado”

Estoy asqueado y con miedo.

No es que haya visto el perfil “no bueno” de Julio Iglesias, o haya conocido a la niña de las chuches de Rajoy.

Tengo miedo del camino que estamos tomando. Asqueado porque parece que, a pesar de las leches que nos hemos dado ya muchas veces, seguimos cayendo en la misma tontería de siempre.

¿Qué pasa?

Que estoy harto de la moda de los MILLENNIALS.

Abres internet y solamente te encuentras cosas así:

El banco x se orienta hacia los millennials… ¿Cómo contratar a los millennials? ¿Quieres un Millennials en tu empresa? ¿Qué hace si tu jefe es un millennials?.. ¿Cómo los supermercados han cambiado para satisfacer las necesidades de los Millennials?..Ten una marca de Millennials… Viva los Millennials, la generación que nos salvará de la crisis”

Y para colmo, el otro día, viendo las actividades de un centro comercial del ocio francés, vi que durante todo el mes de Agosto, proyectaban películas para los Millennials.

¡¡BASTA YA!!

¿Qué pasa? ¿Qué si no eres un Millennials ya no tienes derecho a vivir ni a encontrar trabajo?

Gracias a Dios que hay dos cosas que me hacen reír:

.- La hipocresía de la Gente.

.- Y el querer subirse al carro de la gente a las modas.

Ahora vas a Congresos o simplemente entrando a Twitter, y disfrutas como personas de 50/60 años, se autoimponen el título de “Expertos en Millennials”. 

(Perdón por mi metedura de pata, los Millennials son aquellas personas que han nacido entre 1984 en adelante).

¿Alguien me puede explicar cómo puede declararse experto en algo, conocedor de sus vivencias, de su forma de pensar, cuando podrían ser sus hijos y no los entiende?

Sin palabras.

Pero luego están las empresas y “expertos”, que se quieren subir a la “moda de los millennials”, para parecer “cool” en las redes sociales o a través de entrevistas “concertadas”, atraer ese talento que se les “presupone” a los millennials.

Ya te puedes imaginar, que de lo que dicen a lo que hacen, suele haber bastante trecho.

¿Pero quiénes son esa generación que nos salvará de todas crisis y males?

Hace unos días, vi la parte que hablaba Simón Sinek en una entrevista sobre este extracto de la sociedad. Video que os recomiendo que veáis varias veces.

Me encanta observar a los seres humanos.

Como bien dice Simón, son la generación más insatisfecha e infeliz de la historia, mientras otros “GURUS” los llaman como la generación más preparada de la historia, y como Noe, nos salvarán de todo los males.

Yo puedo estar muy preparado, con miles de Máster del Universo, pero como sea un insatisfecho de la vida, MAL VAMOS.

¿Por qué dice que aún estamos a tiempo de transformar esa generación “salvadora”?

.- ¿Cómo nos han criado?

Delante de mío

David, mi hijo ha dejado su trabajo, porque aunque tenía un buen sueldo, todos los beneficios para conciliar su vida y todas las posibilidades dentro de la empresa, le he dicho lo dejará porque no se sentía motivado… Y míralo el pobre de él, no sabían aprovechar su talento

Si se lo hubiera dicho a mi padre eso algún día, hubiera tenido un autógrafo de su mano en mi cara.

Siempre lo he dicho, las generaciones post-guerra, han criado a sus hijos, para que no sufrieran ninguna de las calamidades que ellos hayan podido sufrir durante su infancia. Esta muy bien, se agradece.

Pero por ejemplo, cuando yo digo que me he pegado 4 años de mi vida, hasta que una editorial viniera a por mí y publicase un libro con ellos, me miraban con ojos de asombro y diciéndome: “Yo no aguantaría tanto tiempo, lloraría antes de la frustración..”.

NO querer que los demás sufran lo que hemos sufrido nosotros, hace que no se conozca la palabra sacrificio, esfuerzo, el levantarse ante una caída…O tener un propósito y luchar por él hasta la extenuación.

.- Tecnología

Sitúate. Estamos en un concierto o en las fiestas de tu pueblo. Están poniendo la canción maldita del verano. Y si te sale de la escena. ¿Qué observaras?

En vez de estar disfrutando, viviendo, gritando a pulmón abierto la canción,…lo que se hace es estar con el móvil al instante, para que vean todos tus seguidores que “guay” eres.

Tras acabar la canción, que a lo mejor, ese grupo no lo vuelves a ver más en tu vida, lo primero que dices es: “Mira, la Pepa me ha estado mirando el video…Que se joda y vea lo feliz que soy…”.

¿Y qué pasa cuando nadie lo ha visto, aún siendo las 4 mañana? Pues te vas a dormir, habiéndote olvidado del concierto y “cagandote” en todo el mundo porque no has recibido un Like.

Oía estos días conversaciones de Millennials: “Tía, que no te sigue nadie, no eres nadie en la red… Jo, ya no me sigue Pepe, tengo que hablar con él…”

¿Qué pasará cuando a esas personas se les “recomiende” no usar el móvil en el trabajo o en una reunión de trabajo?

¿Puede depender la autoestima de una persona de quien le sigue o no? ¿Puede depender el estatus de una persona, de los videos que suba durante sus vacaciones o de la ropa que se ha comprado? ¿Qué les pasara cuando “tropiecen” ante una piedra que la vida suele poner?

.- Impaciencia

Cuando hemos pagado un curso que nos decía “Conseguirás los mismos resultados que yo” y no ocurre…Cuando nos apuntamos al gimnasio y no tenemos la “tableta de chocolate” como el del anuncio en el tiempo estipulado por el entrenador, cuando no se consigue la moto que nuestros padres nos habían prometido por sacar buenas notas…. ¿Qué ocurre?

Que tiramos todo lo conseguido hasta la fecha, todos los avances, porque no se ha “satisfecho” lo que nos habían prometido en el tiempo prometido.

¿Contratarías a una persona impaciente que si no consigue la cuenta de ese “posible cliente”, sabiendo que lo siguiente será su desmotivación por un “tropiezo”?

.- El ambiente

En un ambiente, como bien me gusta decir de “YO LA TENGO MÁS GRANDE QUE TÚ” en cuestión de aparentar, de aumentar el número de seguidores, donde los valores se han esfumado y sólo importa el éxito, aunque sea efímero… ¿Qué podemos esperar?

Antes de seguir:

(Antes que se me eche la gente encima. Como sabéis me gusta siempre testar todos los artículos con personas, detalles, informaciones y habiéndolos vivido en primera persona. Así que es lo que he hecho. Si, no todo el mundo de esa franja de edad es como se dice en el video y explico yo. Estoy contigo, te lo compro, pero que hay mucha gente también que cumple a rajatabla todo lo que te he comentado)

Así que:

.- Yo pregunto: Ahora la moda es lo de los Millennials… ¿Y quienes no estamos dentro de esa franja de edad, qué hacemos? ¿Ya no servimos para nada? ¿Qué pasará con los Millennials cuando ya no estén de moda?

Basta ya de obsesión por las modas, que dentro de nada los Millennials ya no existirían y acabaremos diciendo cualquier tontería.

¡¡UN POCO DE COHERENCIA, POR FAVOR!!

No supongamos súper-poderes a personas, que ni muchos de ellos saben lo que es el esfuerzo.

.- La vida no está en las redes sociales, en los Likes ni en los stories que subes. La vida es sentirla, es caerte, es llorar, es abrazarte, es preguntar de corazón a la persona que está a tu lado…

La vida hay que vivirla, y con la dependencia en redes sociales, estamos sobreviviéndola, encerrándonos en nosotros mismos a través de perfiles para hacer creer lo “cool” que somos.

.- La paciencia es uno de los valores que hemos perdido esta sociedad. A toro pasado, es fácil hablar, lo sé. Cuando estás esperando alguna noticia, ya te puede venir a alguien a decir tranquilo, que te lo comes.

Pero la paciencia hace darte cuenta de lo que eres capaz por un sueño. Pasé lo que pase, vas a dar todo por y para él. Estas enfocado hacia un propósito, dándolo todo por él. ¿Qué estamos enseñado a personas que cuando no consiguen algo, hacemos lo posible para lo consigan y no sufrir sus pataletas?

Por favor, tenemos una generación preparada, dispuesta a revolucionar el mundo. ¿Pero que hay fallos que tendremos que solucionar para que nos lleven a niveles aún más altos de desarrollo?, TAMBIÉN.

Antes de hablar,  de dar poderes “extraordinarios”, de levantar “egos”….un poquito de por favor.

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¡¡La vida es como una montaña rusa!!

“Los momentos largos y costosos de subida son la antesala de que lo mejor está por llegar

Siempre he relacionado mi cambio personal y profesional, con la montaña rusa.

Desde pequeño siempre les tenía pavor. Veía a la gente divertirse, gritar, mojarse con las atracciones… Todo genial, todo muy bien, pero era superior a mis fuerzas.

No podía subirme a una de ellas.

A día de hoy, reconozco que con esa actitud estaba sobreviviendo, NO VIVIENDO.

Sigo sin montarme en una montaña rusa y el día que me monté en los troncos de agua, dejé a mi padre que estaba delante de mí sordo de los gritos que pegaba.

Pero emprendí un viaje alucinante, dirigir mi propia vida. Y con ello mi propio sueño.

Ya no estaba viendo sobreviviendo, creyéndome seguro de vivir sin sobresaltos y no las emociones que veía que disfrutaban los demás. Empecé a VIVIR.

Pero en este mundo tan “happy”, vemos a los demás disfrutar y pensamos que siempre será igual. Creemos como nos dicen las películas de la 4 la tarde o las revistas “fashion” que todo será de color de rosa, siempre gritando y con una sonrisa de oreja a oreja.

Lo que pasa, que no nos enseñan la trastienda.

La vida, como emprender un sueño, es una montaña rusa llena de emociones. Viaje que no sabemos dónde nos llevará ni que emociones nos encontraremos por el mismo.

Aunque hasta ahora todos los viajes que hemos realizado, han sido acompañados por nuestra pareja, amigos, familiares o compañeros de trabajo, este viaje, tenemos que subirnos al vagón, en SOLEDAD.

Nosotros tenemos que ser quienes vivamos el camino. Por el camino nos encontraremos gente, se bajaran del vagón, se llenará más que el camarote de los hermanos Marx, pero tenemos que ser nosotros mismos quienes pilotemos el vagón.

Nadie puede ni podrá hacer el trabajo por nosotros. Nadie podrá vivir lo que nosotros debemos y queremos vivir, desde el momento nos subimos al mismo.

¿Y ahora resulta que subiendo la cuesta para empezar el viaje empezamos a sentir MIEDO y PREOCUPACIÓN? ¡¡Esto no nos lo habían dicho!!

Y no creas que tras subir esa cuesta, ya desaparecerá esa sensación que tienes, siempre te acompañará.

¿Por qué?

Porque estás haciendo que hasta ahora no habías hecho. Tienes miedo a las consecuencias, a que no salga como tú esperas, a no llegar al destino soñado…

Aún a pesar de tener cualidades de sobra, para realizar el viaje, estás preocupado. Y si te falta alguna, durante el camino las aprenderás.

Te PRE-ocupas porque no sabes lo que te espera. Pero en el fondo es tu “ego” es el que te dice dentro de ti: “Déjate de locuras, que estabas muy bien como estabas antes”.

La PRE-OCUPACIÓN es el camino entre “lo calentito estaba en el sofá” y “ que bien estaré donde sueño estar”.

Y como llevabas tiempo, dejándote llevar “por la corriente llamada sociedad”, hasta ahora no habías sufrido ninguna caída ni sobresalto.

Ahora ya no están los demás, para levantarte, para decirte “tranquilo que tienes el puesto asegurado”. Has decidido no hacer lo que ellos esperaban de ti, así que te han dejado “ de lado”. Y eso produce una inseguridad, que hasta la fecha no habías sentido.

Antes de bajar la cuesta, ya quieres bajarte. No estás viviendo las emociones que te habían anunciado en el curso o en el libro, que ibas a vivir.

Antes de empezar “lo bueno” ya estás desanimado.

Se ha parado la atracción.

¿Qué ha pasado?

Que aún tienes la oportunidad de bajarte o de disfrutar de verdad, lo que hay detrás de esa cuesta. Todo depende de ti.

¿Qué hacer?

1.- Siempre recuerda tu PORQUÉ

Te has subido al vagón por un motivo.

Si es algo parecido a ser “influencer”, disfrutar los beneficios de un “speaker” de moda, un motivo que no sea provocar un bien a los demás, a través de tu talento, de lo que te apasiona, te aseguro, que te intentarás tirar del vagón cuando empiece a coger velocidad o haga una vuelta de 360 grados.

2.- Siempre COMUNICACIÓN.

Sobrevivimos porque no comunicamos lo que sentimos o queremos. Vivimos cuando no nos importa ni el qué dirán ante nuestras emociones.

El ser humano dicen que está hecho de agua y hueso. Pero yo creo que falta un ingrediente en esa mezcla, LAS EMOCIONES.

Queramos o no, sentimos. Y la vida son emociones.  Pensarás que habrá buenas y malas, pero todas tienen una cosa en común, nos enseñan QUÉ nos pasa y nos muestran la realidad.

Así que por lo tanto, siempre comunícate durante todo el camino, lo que sientes y no. Forman parte de ti. Una emoción te bloqueará o impulsará, todo depende de ti.

3.- Autocontrol.

Igual que los condones sirven para protegerse de posibles sorpresas, tú mismo tienes que ser tu propio condón ante las emociones, imprevistos, decepciones y éxitos inesperados.

Normalmente cuando conseguimos algo, nos dejamos llevar por la euforia. Que es el principio del comienzo de un ego desmesurado y del vivir de “las rentas”. Pero cuando pasa algo que creemos no poder liderar o digerir, el papel de víctima se nos da de maravilla.

Control. No estoy diciendo que nos volvamos fríos. Si no que siempre pisemos tanto en terreno fértil como en arena movedizas, lo hagamos con serenidad.

¿Dónde queda la confianza?, te preguntarás.

La irás encontrando en todo Si que te digas y digas. En cada respuesta que observes ante una situación novedosa. En cada paso que des cuando antes te hubieras bloqueado.

La confianza la irás encontrando en cada situación que superes.

Es ahora que la atracción siga su camino. Es hora de tomar una decisión.

De bajarte o seguir en el vagón esperando aprender y disfrutar de todo lo que el viaje te depara.

Estas son algunas de las emociones que te esperan si optas por VIVIR tu vida, por emprender tu sueño.

¿Por qué opción optas?

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¡¡Si la envidia fuera tiña…!!

La envidia es el sufrimiento de los que nunca alcanzaran a ser nuestros verdaderos amigos

“Si la envidia fuera tiña… ¡Cuántos tiñosos habría!”

Una frase que he oído tras comentarle una mujer a otra sobre su moreno de piel y lo poco que se le veía últimamente.

En un mundo en el que parece que las emociones no existen. En los que hay que obviar al miedo, en los que la incertidumbre la vamos a salvar con una lista de “deberías hacer…”, en los que solamente nos debemos guiar por el amor,…. LA ENVIDIA EXISTE.

Todos lo hemos sido en algún momento de nuestra vida, TODOS.

Envidia de nuestros hermanos porque reciben más propinas que nosotros, envidia de nuestros primos por esos bocadillos que les dan, envidia de nuestros amigos que ligan más que nosotros o envidia de ese compañero de trabajo al que has ascendido y aún nos estamos preguntando qué ha hecho para alcanzar ese puesto de trabajo con el que nosotros soñábamos.

TODOS HEMOS SENTIDO ALGUNA VEZ  LA ENVIDIA…

Pero no podemos gritarlo a los 4 vientos, porque pensaran que somos malas personas, que menuda educación habremos recibido o cualquier cosa que le dé por decir a la persona que nos ha escuchado…

Así que por lo tanto, todos hemos envidiado alguna vez a alguien pero como en los documentales de la 2, nadie lo dice que lo ha sido.

Pero como bien dice el refrán, titulo de este post, si la envidia fuera tiña…ya te puedes imaginar que estampa veríamos todos los días por las calles…

Como toda emoción, tiene su lado negativo como positivo.

EL negativo, es:

.- El rencor.

.- El papel de víctima. Lanzando a todo aquel que te quiera oír, improperios, lloros, gritos y preguntas al aire, tipo: ¿Qué hecho yo para merecer esto?

.- Una energía que desperdicias y no enfocas donde deberías hacerlo.

Sé que ahora estarás pensando, “Venga David, dime por qué la envidia puede ser buena, porque no me lo creo”.

Para que una envidia produzca beneficios en nuestra vida, tenemos que empezar por ACEPTARLA.

Vemos a ese amigo con la chica que te gustaba, a esa “petarda” subiéndose a escenarios preguntándote qué ha hecho para conseguirlo, a ese vecino que tiene una racha de suerte que ni en una película de Disney…

Los envidiamos, los criticamos, pero eso sí, nunca aceptamos que tenemos envidia… NUNCA ACEPTAMOS QUE NOS ENCANTARÍA SER NOSOTROS QUIEN NOS GUSTARÍA ESTAR EN SU PAPEL.

Es mejor criticarlo, que dar un paso adelante reconociendo nuestras emociones y todo el camino que luego vendrá.

Me da igual que lo haya conseguido por lo legal o lo criminal (si hay alguna vez que no entiendes cómo lo ha hecho, pero ya ves, ahí está,), PERO aceptarlo supone que no has hecho todo lo que está en tus manos para llegar a ese sueño.

¿A qué pica? Lo sé.

La envidia es poner el foco en los demás, cuando tendríamos que ponerlo en nosotros mismos y reconocer: ¡¡PUES SI, NO ME HE ESFORZADO LO SUFICIENTE!!

Aceptar nuestras emociones, es empezar a ver la realidad desde OTRA PERSPECTIVA.

Es empezar a darnos cuenta, que si no hemos llegado hasta donde queríamos, (que a lo mejor no era el momento para ti), es porque no pusiste toda la carne en el asador.

Y no me valen: “Que lo hice, que lo intente… pero es que….”.

Si una persona ha llegado antes que tú, es que se podía hacer. Ha invertido mejor el tiempo que tú, o se ha movido mejor que tú… Lo que sea, pero lo ha hecho.

Aceptar que eres un envidioso, te ayuda a darte cuenta, que si de verdad querías, tenías que haber puesto más la carne en el asador.

Y después de ver la realidad, ¿Qué hacemos?

Leí hace unos días que había que dar las felicitaciones a esa persona que lo había conseguido. Seamos claros, ESO NO LO HARÁ NADIE. Y si lo hace, será con una sonrisa más falsa, que los billetes de 250 Euros.

Preguntándole a lo mejor te dice cómo lo ha hecho, te enseña alguna fórmula que no sabías o quizá te confirma que no ha llegado hasta esa cima “por método no éticos”.

Si no sabes, si no preguntas, la envidia irá en aumento, tu cabreo, rabia o frustración… Si sabes, como hemos visto, te abrirá los ojos tanto para ver cosas que no veías, como para confirmar cosas que sentías.

Así que tras aceptar que sientes envidia, que no es lo mismo que ser un envidioso, investiga como buen periodista a la pregunta: ¿Cómo lo ha conseguido?

Tras saber CÓMO, es la hora de ponerte en acción.

Si sabes qué tú también puedes llegar hasta donde ha llegado esa persona. Si sabes que puedes hacerlo aún incluso mejor y cómo lo ha hecho esa otra persona….

¿A QUÉ ESPERAS?

Es tu momento. Ya tuviste una oportunidad y la perdiste. Ahora la vuelves a tener de nuevo..

Todo depende de ti.

Como hemos visto, una emoción que todo el mundo, la ha sentido y siente, pero no lo reconoce, nos puede ayudar a alcanzar nuestras metas.

La próxima ya sabes, utiliza toda la energía que esa envidia te está dando y focalízala hacia tu meta y no hacia tu odio.

A ver si tras este artículo, transformamos el final del refrán:

“Si la envidia fuera tiña…todo nos iría mucho mejor”.

¿Te apuntas?

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