¡¡Adictos a la Dopamina!!

“El gemido engaña. La humedad, no..”

Si supiéramos de verdad lo que estamos hablando, lo avergonzados que estaríamos y como cambiaríamos nuestro vocabulario a la voz de YA.

Dime qué opinas tras leer estas frases: “Una nueva píldora para tu motivación…Te damos un chute de energía…Vivamos chutados, que nos irá mejor…Necesito un chute para seguir adelante… Vamos a la conferencia a que nos den un chute de liderazgo…”

¿Qué te parecen?

Y ahora dime qué piensas al respecto a estas frases: “Necesito mis pastillas para no enfrentarme a mi realidad…Necesito un chute para seguir adelante…Las píldoras me hacen no pensar…”

¿Tienen alguna relación? ¿Piensas que utilizamos bien el vocabulario?

Me imagino que en la 2 relación de frases, habrás pensando: “Que pena de gente que se engancha a cosas para no pensar, para no pedir ayudar, para hundirse más en la mediocridad”.

¿Me confundo?

¿Cómo te habrás imaginado a las personas del 1 grupo de frases? Me imagino que alegres, divertidas, con ganas de aprender, de ser mejores…,¿verdad?

Es lo que nos hacen creer, que con simples píldoras, con chutes de 20 minutos, nos va a ir todo mejor que al mejor millonario del mundo.

¿Te digo una cosa? Las dos tandas de frases, corresponden A LA MISMA PERSONA.

Una tras ir a un evento y la segunda, tras pasado el efecto “placebo” de esas formaciones y conferencias a las que había asistido.

‘¡¡Vivimos adictos a los chutes de Dopamina!!

Queremos que en formaciones rápidas y baratas, no nos hagan pensar y nos den la fórmula del éxito. Que por ir a una conferencia de 45 minutos nos hagan olvidarnos para siempre los malos momentos que estamos viviendo en el trabajo o en nuestra vida personal.

Están muy bien las píldoras, los videos cortos que nos hacen sacarnos una sonrisa o creer que podremos conquistar el Everest desde el sofá de nuestra casa.

Están muy bien, y algunos te dan unas herramientas increíbles. ¡¡De verdad!!

Pero no olvides, ya puedes tener un Ferrari entre las manos, que si no lo pones en marcha, poco podrás hacer.

Pero hace unos días le preguntaba a una persona de mi círculo cercano: ¿Tú podrías vivir sin tu dosis de videos diarios, sin tus frases de carpeta o lectura de libros? ¿Y si te dijera que sin acción nunca habrá reacción?

Me salto con los ojos llorosos: “NO, me daría miedo vivir sin eso. Sería volver al pasado. Y no vería una solución como ahora veo”.

Estamos enganchados a los chutes de felicidad y motivación. ¡¡Pero eso sí, SIN ACCIÓN , por favor¡¡

Chutes que nos dicen que duran para siempre y si llegan a 20 minutos después de la conferencia, ya vamos bien.

Chutes que nos dicen que nos cambiaran la vida, pero no nos dicen que sin acción nunca llegarás a conseguir resultados, sumados a esfuerzo, tesón y constancia.

Chutes que nos hablan de que seremos una marca que nos distinguirá de los demás en la búsqueda de trabajo, pero no nos dicen que quizá las empresas no aceptan que alguien tenga más influencia que el jefe.

Creemos muchas cosas, porque NO NOS GUSTA NUESTRA REALIDAD Y PORQUE NO QUEREMOS MOSTRAR NUESTRA VULNERABILIDAD.

No queremos mostrarnos ante los demás que lo estamos pasando mal. Que no sabemos cómo afrontar una dificultad en nuestra vida. Que no somos realmente felices con lo que hacemos, Que vamos con tranquilizantes hasta el culo a trabajar porque queremos se pase lo más rápido posible el trabajo que estamos haciendo o para no escuchar a la pareja que tenemos.

En esta sociedad, el mostrarse vulnerable es de blandos, “moñas” si lloran o de flojeras. Si no eres rudo, fuerte y pisas alguna cabeza en tu vida, no eres considerado un Alfa.

Así que es mejor tomarnos una pastilla para seguir el día, absorber píldoras de la felicidad y chutes de energía que no decir que lo estamos pasando realmente putas. Porque creemos que la gente se podrá aprovechar de nosotros cuando estamos con las defensas bajadas.

Cuando estamos en una sociedad en la que se “prohíbe” o ve con malos ojos mostrar la vulnerabilidad, es cuando nadie querrá ser el primero en mostrar sus debilidades, eso está claro. Pero luego nos quejamos y pensamos que somos un bicho raro, creyendo que solamente nos pasa a nosotros lo que nos pasa y callando nuestros problemas hasta que explotamos.

¿Qué pasa aquí? Que nos han dicho que primero tenemos que tener confianza con una persona para mostrar nuestra vulnerabilidad, Y creo que estamos muy equivocados.

Las personas en las que más confió en mi vida, empecé mostrando mi vulnerabilidad antes de que empezara a forjarse nuestra confianza o amistad. Sé que muchos pensareis que es una locura lo que hice, que podrían haberse aprovechado de mi o reído de mí. Pues no es así.

Cuando mostramos vulnerabilidad a los demás, mostramos que pueden confiar en nosotros, que no hay ningún peligro que les acecha en ese mismo momento. Que no hace falta que muestre una imagen que no es, porque sus ojos muestran otra totalmente diferente la que quiere mostrar.

¿O es que creemos que en las familias, en las empresas, en los equipos todo es perfecto e ideal de la muerte? Las películas de Walt Disney sólo las proyectan en el cine.

Mostrar vulnerabilidad es la puerta a:

.- Poder empezar a colaborar de verdad con otras personas en pro de esa solución o de un proyecto en común

.- Sentirte seguro a partir de ese momento con esas personas que conocen tus puntos débiles, que te conocen de verdad, que han visto tu esencia

.- Empieza la verdadera confianza. Aquella que no necesitas hablar de nada para saber de lo que estás hablando con esas personas.

.- La verdadera transformación siempre será fuerte y robusta, si nace de la vulnerabilidad. Si nace de sentirte desnudo, sin miedo a lo que venga y con actitud de curiosidad sin lastres a lo que venga a partir de ese momento.

.- Los verdaderos líderes, los que transforman el mundo, siempre han nacido de la vulnerabilidad y sin máscaras.

Empecemos a desintoxicarnos de los chutes, píldoras y placebos varios. ¿Ayudan? SI, pero no son mano de santo. Y si los usas, perfecto, pero el siguiente paso, que sea la puesta en acción, digan lo que digan los demás.

Empecemos a mostrar vulnerabilidad ante los demás. Y primero ante nosotros mismos. Pasemos el síndrome de abstinencia de los chutes y empezaremos a reconocernos.

El ser humano es más inteligente de lo que creemos. Sabemos que nos pasa. Pero lo ocultamos con los chutes de motivación. Déjalos ya y ponte manos a la obra, en lo que sabes que tienes que resolver.

Empezarás a reconocerte a ti mismo. Empezarás a reconocer eso que llaman felicidad, pero sin aditivos ni colorantes.

¡¡LA DE VERDAD!!.

¿Crees que sólo con chutes de motivación, ya tienes todos los problemas resueltos? ¿Los pones en marcha? ¿Cuánto te dura la felicidad que te prometen?

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¿El Sentido Común sirve para todos y todo?

Creer en el sentido común es la primera falta de sentido común” decía Eugene O,neill

Si no sabes que decisión tomar, escoge la vía del sentido común, recuerda lo que siempre te he dicho.. Seguro que escogerás la acertada“.

Es una de la frases que le decía una madre a su hijo ya en edad adolescente mientras le pedía ayuda sobre una decisión que tenía que tomar importante por la cara que tenía el chico.

Recomendación que me ha hecho pensar, ¿QUÉ ES EL SENTIDO COMÚN? ¿REALMENTE LO TENEMOS?

Según la R.A.E, Sentido es “La capacidad de reconocer la realidad circundante y de relacionarse con ella“.Más abajo pone como otra de sus definiciones, con la que estoy más de acuerdo “Modo particular de enfocar, de entender o de juzgar algo”.

¿Hasta aquí de acuerdo?

Porque luego pone como común: “Corriente, recibido y admitido de todos y la mayor parte“.

Siempre pienso y digo que si supiéramos las definiciones VERDADERAS de las palabras, aprenderíamos a hablar de otra manera. Por lo que vemos, si sumamos las dos definiciones se produce una interferencia que nosotros creemos que no la hay.

Si tenemos nuestro modo particular de ver las cosas, no puede ser común y admitido por todos; o por la mayor parte. Pero aún pensamos que existe el sentido común.

¿Me confundo?

El sentido común creemos que es , la forma de actuar que tendría la gente ante una situación igual.

Para ello, investigamos cómo lo han hecho nuestros padres o amigos. Les preguntamos, y antes de que se acabe el tiempo, les volvemos a preguntar, si de verdad es lo que harían ellos. Investigamos por internet, hasta preguntamos a personas que en nuestro día a día ni hablamos, pero queremos saber su opinión al respecto.

Moraleja: ¡¡No confías en ti, estás dudando!!.

Es bueno dudar, tener respeto ante una decisión que puede ser crucial en tu vida. Pero no me creo que no tengas una ligera idea de que decisión crees que deberías tomar.

Es tu intuición quien te lo está diciendo. Si eso que llaman presentimiento. Esa cosa que no le haces caso, y luego te reprochas no haberle hecho caso, ya que has visto que ha ocurrido como sentías.

¡¡INTUICIÓN!!

Otra cosa totalmente diferente, es que no le hagas caso, porque no quieres que te tilden de diferente, rarito o no tengas ya más los beneficios de seguir la corriente de tu grupo.

Uno de los artículos más leído de todos los tiempos y con el que más emails recibos, es ¡¡No eres inútil!!. Y estudiando el porqué a través de los comentarios y aportaciones de la gente, una de las características comunes era que la gente sentía que no estaba tomando ellos mismos las decisiones importantes de su vida, ya que no querían ser “apartados” del grupo en el que vivían.

No querían que los demás , los tildarán de inútiles porque no estaban siguiendo el sentido común que regía la actividad de la vida de los demás integrantes.  Pero la vida es muy “perra” y siempre nos pone una y otra vez, situaciones para que nos demos cuenta de lo que tenemos que cambiar y de quién somos en realidad.

Nos consideramos inútiles, porque no estamos alcanzando el grado de sentido común que tiene la sociedad en general.

Siempre digo que hay que tener unas normas, que establezcan la forma de convivir entre todos. Y están muy bien, Pero también digo que hay que HAY VIDA MÁS ALLÁ DE ESAS NORMAS.

Porque las normas, homogenizan a todos , y estoy seguro que sientes que no eres como los demás. Que piensas que no hay que tener por OBLIGACIÓN una pareja a cierta edad, que las cosas se pueden hacer mucho mejor como se estaban haciendo hasta ahora, que hay que darle oportunidad a las ideas que pueden provocar más impacto de lo que estamos viviendo hasta ahora.

Pero por MIEDO, sigues el sentido común, siguiendo lo que los demás harían en tu situación, lo que la rutina dictamina. Y acabas dejando de lado tu intuición, tu forma de ver las cosas,  tu marca, tus ideas, aparcadas porque si das el paso adelante por bandera con ella, tienes enfrente la soledad y la incertidumbre, y no te apetece mucho que digamos.

El sentido común, tiene que ser TU PROPIA FORMA DE VER LAS COSAS, no la forma en que los demás ven o han hecho las cosas.

No estoy diciendo que no les hagamos caso, pero SI, que incluyamos dentro de ese proceso de decisión, dándole la importancia que tienen, a tu intuición, a tus presentimientos, a lo que sientes que tendrías que hacer.

En ese momento, pasaríamos de tener sentido común a PENSAMIENTO PROPIO y FUNDAMENTADO.

Pensamiento fundado en lo que ves, sientes, has estudiado y formado, así como en tu intuición.

Pero no estoy hablando de tener PENSAMIENTO PROPIO en las personas, sino también en las empresas.

Se nos dices que vamos a vivir un evento de networking diferente a los demás, se nos dice que vamos a ver un video disruptivo, que vamos a leer el libro que va a transformar el mundo… Pero al final acabamos viendo, haciendo lo mismo que hacen todos los demás.

Se nos llena la boca con terminología que no sabemos lo que significa realmente. Gastandonos el dinero en formaciones que nos dicen que nos van a convertir en lideres innovadores y están basadas en formaciones de hace años , pero con nombres cambiados.

Nos gusta que se nos tilde de diferentes, de innovadores, de disruptores, pero acabamos haciendo al final las cosas según el sentido común de la mayoría.

¿Qué todos van a la misma conferencia? Tú también. ¿Qué la moda es hacer tal o cual formación? Tú no vas a ser menos,…Pero cuando vienen dadas, dejas apartada toda esa “innovación”, y acabamos haciendo las cosas, como TODOS LOS DEMÁS LO ESTÁN HACIENDO.

Tener sentido común en estos momentos, es hacer las cosas como lo harían los demás. ¿Y dónde queda lo que tú harías? ¿Dónde queda tu esencia? ¿Y tus ideas que pudieran transformar tu mundo?

Dejemos de decir que tenemos sentido común y transformémoslo por PENSAMIENTO PROPIO, por favor.

¿Y tú por qué te guías por tu sentido común o por tu pensamiento propio?.

 

 

¡¡La primera vez!!

“También es mi primera vez, siente como tiemblo, ya ves tuve sexo mil veces, pero nunca hice el amor” dice Ricardo Arjona

¿Cómo es posible, que una persona diga que ha aprendido a respirar?

¿De verdad que una persona se puede considerar orgullosa por decir por primera vez , te quiero?

¿Por qué nos sentimos tan felices por hacer por primera vez un huevo frito o una tortilla de patata?

Pues en pleno siglo XXI, nos sentimos más que orgullosos por hacer algunas cosas por primera vez.

Hace unos días, Elena Iturrieta (Ele), me decía que había aprendido a respirar. Algo que todos damos por sentado y que pensamos que hacemos bien, al menos para seguir viviendo.

Ella había aprendido a respirar y se sentía una persona absolutamente nueva, tras el cambio que había experimentado.

¿Y si todos a parte de células y neuronas, estuviéramos formados por un departamento de las primeras veces? ¿Y si en las empresas estuviera regulado por Ley, que hubiera un departamento que exigiera hacer siempre algo por primera vez?

Creo que muchas cosas cambiarían en nosotros y más por el impacto que produciría en la sociedad.

Durante el día tenemos cientos de oportunidades de hacer cosas por primera vez, pero acabamos por mirar hacia otro lado.

Ir al trabajo por otro camino. Decir lo que sientes por primera vez a esa persona que te tiene loco. Probar esa idea que tienes que podría ayudar en el día a día de tu trabajo y a la empresa. Pedir perdon por ese momento que no te deja dormir o probar eso que tantas ganas tienes pero que el miedo te detiene.

Tenemos cientos de momentos de hacer las cosas por primera vez. Sin embargo, preferimos seguir haciendo lo que hacíamos antes que descubrir, qué puede haber detrás de esa prueba.

Podrias pensar que ese departamento ya está creado en las empresas, y que se llama Departamento de Innovación o  de creatividad.

Podría ser muy bien, redefinido como el departamento de las primeras veces.  Pero tendrían que cambiar varias cosas:

  • Hacer las cosas por 1 vez, no se trata de mejorar el producto que ya nos produce resultados. Hacer las cosas por 1 vez, se trata de hacer las cosas de diferente manera hasta ahora realizadas. TOTALMENTE DIFERENTES.
  • Hacer las cosas por 1 vez, es ir más allá de normas y limites. No es aferrarse solo a lo que el presupuesto nos dice y exija.

Limites que en algunas situaciones los departamentos creativos, le son impuestos o aceptados limitando de manera considerable resultados mucho mejores de lo que podrían haber sido.

¿Qué puede hacer por ti un Departamento de la 1º vez?

.- Descubrir que hay de cierto en tus ideas, desde la acción. La inacción nunca da resultados.

Hasta ahora solamente somos conscientes de una cosa, que creemos que no tendremos suerte, que es una idea loca, o una tontería. Pero no sabemos si quizá estamos en lo correcto, porque no nos hemos puesto en acción de verdad. La acción siempre es el principio indispensable para la 1º vez.

.- Ver que hay detrás de ese muro que te impedía vivir.

Detrás del muro que creíamos que nos anunciaba la locura, el desastre y el miedo, si nos adentramos en él, quizá no lleguemos al éxito que soñamos, pero seguro que serás mucho mejor que si no te hubieras dado la oportunidad de ver qué había allí detras.

.- Darte cuenta que las normas encauzan pero también limitan si no son flexibles.

Las normas establecen unos limites, en los que dentro de ellas, todos somos iguales. Son unas normas de convivencia para todos, porque si no sería un caos. ¿Pero siempre van a ser igual?  ¿No van a cambiar? ¿Y si queremos ver qué pasa si sabemos que podemos superarlas?

.- Es darte la oportunidad a ti mismo  de liderar tu vida. De tener en cuenta a tus trabajadores.

Hasta ahora, no hacías nada por ti mismo. Esperabas la aprobación de los demás. Esperabas que te dieran el ok por parte de tus superiores para mover un dedo. Sabías que tus opiniones no serían tomadas en cuenta, porque en tu empresa, se hacen las cosas como siempre se han hecho y cómo el jefe mande. ¿Qué pasaría si dieras la oportunidad de ser y hacer cosas por 1 vez a tus trabajadores? ¿Descubrirías talentos ocultos? ¿Se sentirían más importantes en la cultura empresarial?

.- La disrupción, innovación debe ser un estilo de vida, algo constante. No un bote de humo que sirva para retener al talento.

Si apostamos por la innovación, la disrupción, lo tenemos que hacer de verdad. A la primera vez que se vea que donde dije digo, digo diego, la motivación, la ilusión, el talento de esas personas estarán saliendo por la puerta camino de una empresa de verdad.

.- Sigues con tu visión de empresa o de la vida, pero aceptas que se pueden hacer las cosas de otra manera, que no la que creías que iba a ser la única y absoluta. 

SI estás en la situación que sientes que tienes que hacer las cosas de forma radicalmente como la hacías, es que tu filosofía de “Las cosas siempre se han hecho así y así se van hacer siempre” es hora de cambiarla. Porque la estrategia que has seguido hasta ahora, no ha dado resultados. No quiere decir que te olvides de tu visión, pero si de tu forma de hacer las cosas. No olvides tu PORQUÉ, pero modifica tu CÓMO.

.- Sabrás que el fracaso no existe, y que estamos en continuo aprendizaje. 

Si la vida te ha dado otra oportunidad, es que no estás en el fracaso más absoluto. Mira lo que has hecho hasta ahora, cómo lo has hecho, aprende de lo que has vivido y haz las cosas de otra manera.

.- Eres tu propio fabricante de motivación e ilusión. Ya no dependerás de motivaciones externas en todo momento.

Cuando haces las cosas por ti, no esperas que la motivación te llegue de fuera. Tú la creas con tus acciones, movimientos. Ves de lo que eres capaz por ti mismo, de lo que creías imposible y lo superas. Cuando haces las cosas por primera vez, de ser fuente de inspiración para los demás.

.- Ya no creerás que los creativos son personas “especiales”. Y que nos tienes poder de crear algo de la nada.

La creatividad es ponerle pasión, desde tu forma de verlo, a productos y situaciones que no la tenían. Es crear cosas desde tu forma de ver la vida. No hace falta un master en una universidad de nombre impronunciable o ser tocado por una varita mágica. Es simplemente darte la oportunidad de hacer las cosas como tú crees que tienen que ser.

.- Alentarás la incertidumbre. Te aburrirá una vida de rutinas y querrás conocer donde no están tus limites.

Es un vicio sano. Querrás descubrir más cosas de ti, de lo que te apasiona, probar cosas diferentes todos los días.  Te pondrás retos a superar y odiarás el aburrimiento de una vida que no te deja salirte de lo establecido.

Éste decálogo de los beneficios de un departamento personal y profesional de la 1ª vez, se podría resumir en:

Se fiel a ti mismo. Y cuando lo hagas te darás cuenta que cada momento es el momento perfecto para hacer las cosas por primera vez.

¿Qué ha sido lo último que hiciste por primera vez? ¿Qué quieres hacer por primera vez que no has hecho todavía?

 

 

 

 

¡¡Desde la Adversidad!!

“Hay que aprender a sonreír ante la adversidad pese a todo y si lo logra no quiere decir que estés bien, ni tampoco que no tienes ningún problema

La visitas inesperada en la vida, tiene forma de adversidad.

Hasta ese momento, pensábamos que éramos felices. Que estábamos cumpliendo con las expectativas que tenían puestos en nosotros, que estábamos siendo unos buenos ciudadanos de un lugar llamado mundo. Hasta considerábamos que habíamos alcanzado la gran cumbre, creyéndonos sentir felices o exitosos.

Pero la vida, esa compañera que creíamos que nos reportaba momentos alegres y de tranquilidad, nos envía por correo urgente, un paquete llamado adversidad.

Ya solamente su presencia, nos adentra en la incertidumbre. Herramienta que nos demostrará al final del viaje, de que estábamos hechos en realidad y de que estaremos hecho a partir de ese momento.

Sin abrir el paquete , nos enfrentamos a un gran dilema, aceptamos el miedo de saber que tenemos que vivir algo que no sabremos su resultado final. Algo que sabemos de antemano que no podremos dominar ya que hasta la fecha no nos habíamos enfrentado a algo parecido. Un miedo que nos paraliza y hará que la incertidumbre nos engulla como tiburón ante el pez chiquito.

Pero tenemos otra opción, entrar en conflicto. Adentrarnos en la guerra que sabemos que vamos a vivir. En caminar en un campo minado por montañas escarpadas y torrente de emociones hasta ahora nunca vividas, por acantilados con pendientes que nos mostraran que un paso en falso, puede ser quizá el game over y el volver a empezar. Sin embargo, estaremos avanzando más que si nos dejamos llevar por el miedo.

La adversidad muestra el carácter de las personas. Nos muestra si hasta la fecha hemos sido que hemos ocultado el mismo, por querer aparentar algo que nos daba más beneficios aunque lo detestábamos. O muestra que la valentía y el optimismo son compañeras con las que hemos vivido ya situaciones similares o incluso peores.

Todo depende de nosotros. Y es en estos momentos, en los que descubrimos que tenemos un don del que no habíamos hecho un buen uso hasta ahora, el poder de decidir.

Creemos que decidimos muchas cosas a lo largo del día, cuando en realidad lo que hacemos es dejarnos llevar por estereotipos, expectativas o miedos. Dejando el verdadero poder de la decisión oculto , por no querer mostrar quienes somos o nuestros verdaderos deseos.

El poder de decidir es el poder de la libertad.  Esa palabra que nos llena la boca pero que en el fondo tenemos de ella significado muy prostituido. Una libertad siempre que no hiera a los demás , pero que la decisiones muestren nuestra marca, esencia y que queremos vivir la vida desde nuestras verdaderas convicciones y anhelos.

Decidir es actuar pero también no actuar. Decidir es ponernos en acción o inanición.

Acción es empezar a vivir de verdad, (aunque la llamen adversidad, la vida sólo te ha puesto una prueba para que por fin te des cuenta de quién y de qué estás hecho, como buena amiga para que despiertes de una vez).

Porque hasta ahora estabas sobreviviendo, sobrellevando la vida como podías. Aferrándote a todo clavo que te pudiera dar una seguridad.

Vivir es empezar a sentir valores que creías que tenías olvidados y que libros repetían una y otra vez, pero tú creías que solamente eran una cualidad de “personas especiales”.

Descubrirás que con voluntad consigues más por ti mismo, que esperando que los demás lo hagan por ti. Descubrirás que el papel de victima a la larga te lleva a la mediocridad más infame.  Sin una disciplina a la primera caída , sabrás que querrás volver. Pero es un viaje de sólo de ida. Y la disciplina te hará se constante en tus pasos, en fijarte en los detalles.

Durante el camino, el estúpido del ego te dirá cosas como “Deja que los demás lo hagan por ti, si te olvidas del problema, seguro que desaparece. O no es para tanto, tú sigue tu vida que no pasa nada…”. Eso era tu vida anterior, ahora empiezas a adueñarte de tus pensamientos y quieres saber qué hay detrás del miedo que siempre te había atenazado.

El pasado es un lastre que no te hacia avanzar. Sabías que tenías que hacer algo, porque no te encontrabas a gusto con las ropas llamadas costumbres que te ponías todos los días.

Creías que podías adivinar el futuro. Pero el futuro es eso, una gran interrogante que solamente tú puedes crear, desde el presente. Porque el presente es eso, la única realidad de la que somos conscientes.

Así que rie, ríete de él, Ríete de tus caídas, de tus torpezas, ríete de ti mismo por favor. Que con una risa todo es más fácil. El optimismo es capaz de curar enfermedades y tú tenías una muy fuerte, ” el creer que ya lo habías vivido todo y sabías quien eras”.

Pero intercala esos momentos de risas, con introspección y silencio. Porque hasta ahora oías más a los demás que a ti mismo. Tienes un corazón que das por supuesto que todas las mañanas hará su función, que vivas. Lo acallas con musica, miedos, modas y demás tonterías, porque sabes que si lo escuchabas te diría el camino que habias escogido no era el tuyo.

Estarás muy confundido si crees que esta guerra con la adversidad es ganarla, aplastarla y que nunca vuelva más a tu vida. Porque no volverá con esa forma, pero sí con otra distinta.

Tu misión es ser mejor de lo que fuiste cuando entraste. Es ser un poquito más excelente con cada paso.  Es progresar en tu desarrollo, porque aunque no te guste, la vida no sólo está hecha de dulces sabores, sino también de adversidades.

¿Qué has aprendido de tus adversidades? ¿Te encuentras en un momento así?

SI estás viviendo momentos adversos en tu vida, te recomiendo que si necesitas un bastón para tu corazón, leas el libro de Santiago Álvarez de Mon, “Desde la adversidad. Liderazgo, cuestión de carácter“. Que me acompaña en todo momento en mi vida. Os lo recomiendo, para mí sería el único libro que llevaría a una isla.

 

 

¡¡La Teoría del Ser Discordante!!

“Sólo es posible alcanzar la paz interior cuando dejas de despreciar a los demás y aceptas la realidad tal y como es”

Vivimos acojonados. Ante los demás, como con nosotros mismos.

Y siento empezar así de fuerte, pero es lo que creo.

Recientemente me llegaban a mis oídos, que tras ser solicitada mi opinión sincera tras un evento, opinión que basé con argumentos, respeto y educación. Mi nombre producía “urticaria” en dicho ámbito, ya que no había sido de complacencia con las expectativas que creían que habían satisfecho.

Tras recibir ese comentario, me vino a la mente la frase de Risto Mejide: “Hablen bien o hablen mal, lo importante es que hablen de uno”.

Además añadía en “Mofeta Branding. Cómo son las marcas que transforman el mundo” si hablan mal de ti, es que vas por buen camino.

Nos pasamos la vida, sin decir,  ni hacer, ni queriendo hacer lo que sentimos que tendríamos que hacer, porque no vaya a ser que los demás se puedan sentir “molestos“.  Y mientras nos apocamos , disfrazamos nuestra personalidad, ideas y sueños, pensando aún así, que nos elegirán por diferentes, creativos o innovadores.

Lo único que conseguiremos ser uno más.

Se nos impulsa a exponer nuestro talento. A mostrar la marca que somos ante los demás. Pero cuando no nos gusta lo que dice el profesional o marca “nueva”, la rechazamos y expulsamos del equipo.  Sin ni siquiera oírla, sin querer saber sus opiniones en donde están basadas…

¡¡Qué no, rechazado!!

Se nos llena la boca de coherencia , de libertad (siempre con respeto, desde luego), de innovación, de romper limites, pero cuando viene alguien y lo hace, lo primero que hacemos es “expulsarlo” de nuestras vidas sin ni siquiera quererlo oir.

Odiamos que nos lleven la contraria.

No nos gusta que pueda venir alguien a rebatir las ideas y tradiciones que llevamos en nuestra vida o en nuestro grupo. No nos gusta oír que quizá el camino que estamos llevando, las palabras que estamos usando, no son las correctas para conseguir un fin… No nos gusta, porqué no queremos darnos cuenta , de que quizá, podemos estar equivocados. Y cuando viene una persona, que lo hace, lo rechazamos a la voz de ya.

Por no hablar del mundo de los gurús e iluminados espirituales, que cuando les rebates sus ideas, siempre con argumentos y educación, te responden a grito pelado que no tienes alma o te falta energía para entender lo que están diciendo.

Son los que yo llamo “Adictos a una moda que me ha dado un poco de repercusión y estoy estirando el chicle para que me de tiempo a subirme a la próxima , sin saber de lo que hablo en cada momento“.

Si no ¿por qué te molesta tanto poder compartir con otras personas de ideas diferentes a la tuya?

Por un lado tenemos que no nos gusta que nos digan cosas que no queremos oir, o no queremos que se oigan.

Por otro lado, promulgamos que rompamos nuestros límites, que se innoven, que se diseñe cosas nuevas, pero cuando se presenta esa disrupción, lo primero que hacemos es rechazarla.

En estos momentos hay dos opciones:

  • Hacer caso siempre a lo que nos dijeron nuestros padres de no llevar la contraria a los mayores. Además de oí y callar.
  • O hacer lo que sientes , lo que sueñas y más si sabes que puede provocar un cambio a una situación en concreto, con mayores beneficios cómo estaba hasta ahora.

Para mí es hora de la “Cultura de la Molestia“.

No se trata de molestar, insultar, vejar ni cosas parecidas a la competencia.

¡¡Para nada!!.

No estoy hablando de ser un borde o una desagradecido. Si no como me decían de pequeño: “El mejor desprecio es no hacerle aprecio”, cuando sientas que empiezan a revolverse en tu presencia.

Demos la vuelta a la tortilla. Cuando presentes algo que rompe lo establecido en tu vida, en las ideas preconcebidas de las empresas hasta ahora y te respondan con cosas como “Es imposible, estás loco, no habrá quien lo compre, o ¿Por qué dices eso, es qué no te gusta como se ha hecho hasta entonces?..”.

Cuando empieces a oir esos comentarios, gestos que se tocan la cabeza o quieren quitarte la idea de la cabeza. Stop. No les hagas caso, VAS POR BUEN CAMINO. Lo que pasa que les has “molestado“, no han visto la idea que tienes y saben que les puedes hacer “mucho daño“.

El principio del comienzo de la cultura de la molestia, es hacer las cosas siempre de forma coherente a uno mismo, a sus propósitos.

Podrás apoyarte en ideas de otros, en bocetos de gente que te inspire, en lo que quieras,….pero siempre la base, lo que marcará la diferencia, es tu chispa, tu esencia.

Cuando haces las cosas de forma diferente, de forma libre, siempre te saldrás de lo establecido. Siempre serás tildado de diferente. Y si además ven que estás consiguiendo resultados, que a la competencia le gustaría, ya empezarás a molestar.

SI no molestamos, ¿Qué estamos haciendo? Siendo unos ilusos , pensando que haciendo lo mismo que los demás , conseguiremos resultados diferentes, provocando emociones opuestas a la que los demás provocan.

Los cimientos siempre serán los mismos, nunca se removerán.

¡¡ILUSO!!. Sólo acabaras siendo uno más y preguntándote qué hubiera pasado si lo hubieras hecho de la forma que tú sentías que tenias que hacerlo. Pero cómo no querías “levantar la voz” a la tradición, ante los amiguetes que crees que nunca te abandonarán.

Creo que toda persona, marca, tiene que ser molesta a lo establecido como un mosquito en una noche de verano y picarse siempre a sí misma.

Si no lo hace, ¿Qué crees que va a provocar en los demás? Igual que si se oyera el viento pasar, ABSOLUTAMENTE NADA.

Haz memoria, ¿Quiénes han sido las personas que más recuerdas te han ayudado a progresar en la vida? Seguramente aquellas que te han picado, que te han metido el dedo en el ojo, que te han enseñado otro lado de la vida, que te han dicho cosas que no querías oír… Y con el paso del tiempo, les has dado las gracias por lo que hicieron, por lo que te mostraron que no veías.

Son de esas personas o marcas, de las que te acuerdas. Las que te dicen lo mismo que todos, las que no te ayudan a ser mejor o a superarte, se van por donde vinieron.

Pero dentro de las empresas, también debería haber esta cultura.

Las normas están para sentir que dominamos la incertidumbre. Pero si son de obligado y estricto cumplimiento, no haremos nunca nada que se salga de lo establecido, que pueda provocar un antes y un después en la organización.

Toda empresa que de verdad impulse la innovación y la disrupción tendría que tener un Departamento de Molestias.

Pero aún así queremos ser los lideres del mercado, haciendo lo mismo de siempre y sin salirnos un apice de lo establecido, pero creyendo que estamos caracterizados por ser diferentes a los demás.

¿Alguien me lo explica cómo conseguirlo?

Es hora de la molestia. Es hora de molestar. Y también de molestarte a ti mismo. De no regodearte como gorrino en la charca ante los “no éxitos”, ni en los laureles en la cima.

¡¡MOLESTATE, PÍCATE!!

Y si lo consigues, te aseguro que estarás yendo por buen camino.

¿Qué te molesta últimamente? ¿Por qué? ¿Hace cuanto no te picas contigo mismo?

 

Inés Torremocha:” No hay proceso de venta más gratificante que comprarse a uno mismo”

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con…” es un placer presentar a Inés Torremocha.

Desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir, nos están vendiendo y nos están vendiendo cosas, aunque no te des cuenta. Hasta en la cama , ¿no estás vendiéndole a tu pareja que un rato de mimos sería la ideal para acabar el día?

La vida es un proceso de compra/venta.

Nos estamos vendiendo a través de nuestro CV para que nos compren. Compramos el tiempo de esa empresa que nos puede ayudar en un momento determinado. Nos estamos vendiendo a la hora de una ronda de financiación para nuestra empresa. Tenemos a comerciales en nuestra empresa, que nos venden nuestro producto. Salimos el fin de semana, a vendernos para encontrar una posible pareja, por no hablar de las llamadas a horas inexplicables que recibimos que nos venden la fibra óptica a un precio increíble.

La vida es un proceso de venta.

Vender es humano, todos lo hacemos. Pero aún así, aún haciéndolos todo de una manera u otra, el trabajo de comercial, no está muy bien visto.

Hace unos días tuve el placer de hablar Inés, autora del libro “La vida es venta. Claves para gestionar las emociones y maximizar tus ventas”. Libro que ya he tenido el placer de leer antes de su lanzamiento y que me ha ayudado a entender mucho más un proceso de venta, la importancia de las emociones durante el mismo así como la gestión de un posible fracaso en él,  de la mano de una de las referencias en dicho campo en nuestro país.

GRACIAS Inés, por recordarnos la importancia de la venta en nuestra vida. Porqué durante todo el día siempre estas negociando con todos los actores que tenemos alrededor y si no sabemos cómo hacerlo, cómo gestionar las emociones que se generan y el posible fracaso, el miedo se apoderará de nosotros antes de empezar. Podéis conocer más el trabajo de Inés a través de su Web, Twitter , Instagram y Facebook.

.- ¿Sabrías venderte en 2 líneas describiendo quién eres?
Soy curiosa. Apasionada, perseverante y con alta orientación a las personas y a los resultados. Adicta a los nuevos proyectos, a mi familia, a la Inteligencia Emocional y al rock.

.- ¿Cómo fue tu primera toma de contacto con la venta? ¿El mundo de la venta es tu pasión?
Siempre trabajaba durante las vacaciones de verano o de Navidad del colegio, así que desde muy joven comencé mi andadura en ventas contratada como dependienta en lo que es hoy El Corte Inglés de Paseo de la Independencia en Zaragoza, (ciudad que me vio crecer y que adoro profundamente). Durante la carrera también trabajé siempre como comercial con muchos kilómetros a las espaldas, puerta a puerta, cliente a cliente…en fin, ¡lo que ya no he dejado de hacer hasta hoy!

El mundo de la venta me apasiona. Mi pasión no es en sí mismo “el mundo de la venta”, pero sí todo lo que engloba. Soy parte de cada una de las personas con las que he tenido la suerte de interactuar ( y por mi profesión han sido muchos miles) tanto de aquellas personas que me han inspirado, como de aquellas otras a las que no quiero parecerme jamás. Mi pasión es conectar, empatizar, comprender lo que les motiva a los clientes con los que me relaciono, entender cuáles son las razones que les llevan a tomar unas u otras decisiones. No olvidemos que nuestros clientes eligen el producto o servicio que representamos por sus propios motivos, no por los nuestros.

.- ¿Todos vendemos algo? ¿Y los que buscan trabajo también?
Todos, sin excepción, siempre vendemos (y compramos). Continuamente, incluso cuando estás manteniendo una conversación con un amigo, un compañero o con tu madre. Entendemos la realidad en forma de preguntas y respuestas, en términos de oferta y demanda, la conclusión siempre es: me interesa o no me interesa, es decir, lo compro, o no lo compro.

.- La gente de mi generación, relacionábamos la venta, con los trabajos de venta fría. A día de hoy, con los comerciales de telefonía..¿Cómo nos quitamos ese miedo?
Descubriendo que la profesión del vendedor, en cualquiera de sus versiones, es la profesión más completa que existe. Trabajar como comercial es una oportunidad para desarrollar una serie de habilidades que, además, te servirán para la vida, (porque la vida es venta 😉 es una profesión empática, resiliente, vital, retadora, analítica y cambiante.

Pero para descubrir todo esto, has de comenzar por aceptar que eres comercial. Aunque te parezca una obviedad, David, muchos comerciales que empiezan en esta apasionante profesión, fracasan porque en el fondo piensan: “Bueno, voy a dedicarme a esto hasta que me surja algo mejor

.- ¿Qué importancia debe tener el desarrollo personal en el mundo de la venta? ¿Los mejores vendedores son buenas personas?
El desarrollo personal tiene importancia siempre, independientemente de quién seas o a qué te dediques, así que en el mundo de las ventas, también. La propia profesión te hace crecer a muchos niveles. Gestionar la presión de los objetivos de ventas que has de alcanzar o superar requiere de altas dosis de gestión emocional, generar confianza en uno mismo, cambiar de perspectiva, ponerte en la piel de tus interlocutores, relacionarte correctamente no solo con los clientes externos, sino también con los clientes internos ( gerentes, compañeros, departamentos de soporte, etc), en fin, es complicado no desarrollarte a nivel personal teniendo en cuenta todas estas circunstancias, ¿no te parece?

Y respondiendo a tu segunda pregunta…ser el “mejor vendedor” tiene muchos matices, entre otras cosas, porque desde mi punto de vista, el mejor vendedor no es ni mucho menos el comercial que obtiene las ventas más cuantiosas. Además, ser el número uno en ventas cuando no eres una buena persona, te concede éxitos efímeros que pasarán con la misma velocidad con la que llegaron y te harán caer del podium con un daño irreparable en tu reputación, y perder eso, frenará absolutamente tu capacidad de convertirte en un valor al alza en tu mercado. En cualquier caso y, sin ninguna duda, todos deberíamos de perseguir nuestra mejor versión desde la premisa de ser buenas personas.

.- ¿Qué pondrías en una valla publicitaria si tuvieras ese poder?
Hagas lo que hagas, hazlo con pasión.

.- ¿Podemos llegar a vender un producto en el que no creemos?
No. Aunque lleves el producto peor posicionado, con menores ventajas competitivas, el más caro, o el que menos beneficios aporte, siempre hay un hilo del que tirar. No necesitas creer en el 100% del producto o servicio que vendas o representes pero, como mínimo, sí necesitas creer en alguna parte de él, aunque sea en un 1%, y centrar ahí toda tu estrategia de venta. Los mejores vendedores, son precisamente quienes han de lidiar con este perfil de producto…no hay producto que se venda solo, desde luego, pero unos tienen mayor complejidad a la hora de que te los compren, que otros.

.- ¿Qué diferencia hay entre un vendedor y vendehumos? ¿Es la manipulación?
Nuestros resultados son nuestro mejor argumento. Desconfía de un vendedor que te cuente que “es la bomba” en lo suyo, pero no sea capaz de darte referencias al respecto. Desconfía también del comercial que no sea capaz de mostrarte los beneficios de su producto en términos de resultados reales. El tema de la manipulación, es otra historia. Persuadir es conseguir que alguien haga algo para que ambos nos beneficiemos, manipular,  es que tú hagas algo que sólo me beneficia a mi. Tengo varias máximas que llevo a rajatabla, una de ellas es: No manipular. Elige perder una venta, antes de perder un cliente.

.- ¿Qué 3 tips le darías a una persona que quiere entrar en el mundo de las ventas? ¿Qué le espera en el mundo de la venta?

1. Escucha más y mejor que los demás.

  1. Pregunta más y mejor que los demás.
  2. Siéntete afortunado y orgulloso de formar parte de la profesión más completa del planeta.

Del mundo de las ventas puedes esperar todo aquello que imagines. Porque no hay dos días iguales, ni dos clientes iguales, no hay dos productos iguales, ni dos empresas iguales.

.- ¿Cómo reaccionar ante una venta fallida?
No tomándolo como algo personal y respetando siempre la decisión final del cliente. Después revisa todo el proceso de venta que has realizado con este cliente para asegurarte de que efectivamente es una “venta fallida” y…¡a por la siguiente visita!

.- ¿Terminada la venta, se termina el proceso?
¡En absoluto! El proceso de venta es cíclico. El proceso sólo termina cuando una de las dos partes decide, por los motivos que sean, que la transacción ha llegado a su fin. (Y tras ese final, nacerá otra oportunidad de negocio en alguna otra puerta)

.- ¿Qué importancia tiene el departamento de ventas en una empresa? ¿Y el de post-venta?
Si tienes un servicio, idea o producto que proporcionar y/o vender, entonces necesitas alguien que realice esta decisiva función. Puedes ser el poseedor de aquello que cambiará la vida de muchas personas. Perfecto. Pero si no eres capaz de que te lo compren, el mundo seguirá girando sin dicho Santo Grial. Nada se vende solo.

El servicio de post-Venta, es igual o más importante incluso que el de ventas, ya que es el departamento de soporte que garantiza que esos beneficios que ha vendido el comercial son reales, y si fallan, aportarán una solución. Yo, como comercial, soy creíble cuando todos los departamentos de soporte que representamos una marca, caminamos con el mismo nivel de compromiso y orientados hacia la misma dirección: el cliente.

.- En esta era de renombrar todo, ¿Cómo llamarías al departamento comercial?
Jajaja me encanta! Sería algo así como “Emotional business people for selling”. Pero bueno, el creativo aquí eres tú, ¿Qué propones?

.- ¿Qué has aprendido tanto positivo como negativo, de un vendedor?
Positivo: He aprendido que en la venta ( como en el amor), NO todo vale.

Negativo: La competencia tóxica. Jefes que jamás serán líderes. Y que también hay comerciales “xusqueros” (como diría mi admirado, Víctor Küppers) que desprestigian esta fantástica profesión.

.- ¿Qué le dirías a la Inés de hace 10 años?
Buff! Tendría mucho más que decir a la Inés de hace 20 años! A la de hace 10, le diría que no intentase ser SuperWoman (súper-madre, súper-vendedora del año, súper-amiga, super-pareja, super-hija, súper-hermana…) que reconociendo sus límites, aceptando su vulnerabilidad y priorizando en función del momento, hay una vida deliciosamente imperfecta y feliz que descubrirá dentro de diez años.

.- Por una venta, ¿Se debe hacer de todo?
Absolutamente NO, sin “peros”, ni matices, ni excepciones. (Hay un capítulo en La vida es venta, dedicado sólo a este punto)

.- Preguntarse a si mismo, ¿Es también una venta de algo de lo que somos capaces o debemos hacer?
Para ponernos en valor, o poner en valor aquello que representamos y que queremos que elijan ( o que compren), debemos de empezar por hacernos muchas preguntas, y por supuesto, hay un gran trabajo de aceptación y autoconocimiento. Identificar quién eres, qué eres, en qué sobresales, y cuáles son tus áreas de mejora, es clave antes de enfrentarte a un posible inversor o cliente potencial. Todo esto ha de responder previamente a muchas preguntas que debemos de hacernos a nosotros mismos.

.- Véndeme qué es la vida.
La vida es un regalo que debemos de agradecer cada día.

.- Una reflexión para los lectores del blog
No hay proceso de venta más gratificante en el mundo que el de comprarse a uno mismo. Aceptar con cariño, admiración y generosidad quién eres, y saber qué es aquello que puedes poner al servicio de los demás, te ayudará a convertirte en el recurso más valioso del mundo: TÚ.

Diagnostico: ¡¡Estresado por compromiso!!

En el mundo no hay estrés, lo que hay es gente escogiendo pensamientos estresante” decía Wayne Dyer.

¿Qué me dirías si te dijera que el estrés que sufres, se desvaneciera respondiendo a una sola pregunta?

Vivimos estresados. Desde que nacemos hasta que nos morimos, siempre estresados.

Estresados porque tenemos que elegir una carrera que nos determinara nuestro futuro profesional. Estresados porque tenemos que elegir bien nuestros amigos. Estresados porqué depende de la pareja que presentemos nuestra familia nos pondrá una cara u otra.

Luego llega la edad “inmadura” donde creemos que solamente el estrés está relacionado con el trabajo. Estresados porque tenemos trabajo y no llegamos a las exigencias. Estresados porque no tenemos trabajo. Estresados porque tenemos que irnos de viaje por temas profesionales. Estresados con el compañero de trabajo…

Más y más estrés.. Y luego en verano, estresados porque nos tenemos que levantar temprano para tener sitio donde poner la sombrilla en la playa.

Vivimos en un mundo lleno de estresados.  ¿Pero cuál es la raíz de esta lacra?

Muchos dirán que vivimos en un mundo competitivo. Quien no coge la oportunidad, que no la espere porque se la quitarán tras haber tenido su oportunidad.

Otros dirán que el estrés lo produce el querer llegar a unos canones que esta sociedad impone. Estresado por tener un cuerpo “fit”. Estresado por tener una cuenta en redes sociales con seguidores de todo el mundo o que seas considerado como “cool” por tu forma de vestir.

Estoy totalmente de acuerdo.  Nos estresamos para llegar a las cotas que nos pide la sociedad, a ser como las personas que son inspiración en esos momentos o alcanzar las cotas de fama que necesitamos para sentirnos alguien en esta vida.

Y como creemos que nunca las alcanzaremos, que nunca satisfaceremos las expectativas de nuestro jefe o pareja, pues…Por eso estamos estresados, PORQUE ESTAMOS COMPROMETIDOS CON UNA VIDA QUE ES LA QUE NOS IMPONEN O CREEMOS QUE QUEREMOS TENER.

Ahí va la pregunta que desvanecerá tu estrés: ¿Estas de verdad comprometido con la vida que te produce ése sin vivir? ¿Te comprometiste con ella, por que querías alcanzar cierto estatus o por qué así lo sentías?

Creemos que estamos estresados porque debemos, que no es lo mismo que queramos, llegar a alcanzar unos canones, un estatus, ser considerado como alguien importante.  Pero si nos preguntaramos si realmente queremos de verdad alcanzarlos, la gran mayoría, respondería: “Menuda perdida de tiempo estoy provocando en mi vida, cuando realmente a mí me gustaria…”.

Una cosa es estar preocupado por un tema y otra muy distinta es estar estresado.

Pensamos que estar estresado es que nos importa de verdad el tema.  Y lo peor de todo, que es “cool”.

Que queremos que salga bien. Que podamos decir que hemos alcanzado lo que los demás esperaban de nosotros o deseábamos para sentirnos satisfechos con el trabajo realizado, cueste lo que cueste.

Pero yo ahora te pregunto: ¿Realmente racionalizas cuando estas estresado? ¿Tú crees que algo es tan importante como para que te den ataques de ansiedad? ¿Es algo tan esencial en tu vida para que pienses hacer lo que sea, para conseguirlo?

Porque cuando estamos estresados no piensas de forma racional, te mueves por impulsos. No te gusta lo que te dicen, sólo quieres soluciones para antes de ayer. Cuando estas estresado no duermes ni descansas y la sonrisa solo aparece en televisión, no en tu cara.

Nunca tomaremos la mejor elección, ya que la desesperación y sin razón, no nos dejan ver cual sería la mejor en nuestra ocasión. De ahí nacen la infidelidades entre parejas o con tu empresa, buscando trabajo en la competencia sin que nadie se entere de lo que te pasa. De ahí nace la opción de ocultar lo que nos pasa a través de la rienda suelta a adicciones o rezando para que nadie se entere lo que no pasa de verdad.

Cuando estás estresado, no quieres parar y ver realmente lo que sucede. Quieres una solución que te saque cuanto antes del lugar donde te encuentras y si te puede llevar más rápidamente al éxito, mejor.

Y aunque encuentres un placebo, ( una solución a corto plazo que crees que te solventará el problema para siempre), te aseguro que cuando menos lo esperes, te estará esperando para decirte: “¿Me solucionas de una vez o qué?”.

Vamos a darle la vuelta a la tortilla. En estos días, todo el mundo hablará de la vuelta de vacaciones. Del estrés que produce volver al trabajo, la rutina y lo bien que se estaba en el chiringuito con la cerveza y la tapa. Hagamos una prueba, pregúntale a esas personas: ¿Estás COMPROMETIDO con tu trabajo, con la vida que vas a retomar, con la pareja que vas a ver? Y mira a ver la cara que ponen.

¿Por qué los domingos por la tarde es el día de la semana que más se llora? No porqué nuestro equipo haya perdido, sino porque no queremos volver al trabajo que tenemos, a ver a ese compañero o a nuestro querido jefe.

Pero como sabemos que ése trabajo, nos da el estatus deseado, esa seguridad anhelada y el reconocimiento deseado, mejor nos limpiamos las lagrimas y a aguantar.

Cuando tú estás comprometido contigo mismo , el domingo por la tarde es un aliciente a lo que deseas que pase el lunes por la mañana.

Estar ocupado es estar comprometido/focalizado en lo que realmente te importa, en lo que quieres, en lo que sueñas. No en lo que te “recomiendan” que sería bueno para ti.

Cuando estás comprometido en ti, eres dueño de tus pensamientos en todo momento. Sabes cual es la realidad, tanto si la has cagado como si estás en el camino correcto,  lo que ha pasado y a donde te quieres enfocar.

Ahora sé que mucha gente dirá, ¿Qué pasa, que los que se comprometen consigo mismos, no conocen el estrés? ¿Les importa todo por el pito del sereno?.”.

¡¡Para nada!!.

Pero utilizan cada situación como un aprendizaje para futuras ocasiones, no como una limitación.  Así la proxima vez que nos ocurra, seremos más productivos que a través de lamentos y la desesperación.

Aún más, les importa mucho más lo que están haciendo, sus proyectos, las personas que tienen a su alrededor. Pero la forma de afrontar las dificultades , que no problemas, es totalmente diferente.

Creemos que comprometiéndonos con los demás, con los exigencias que la sociedad nos demanda a ciertas edades, con el concepto de éxito que se nos promulga, el estrés, el miedo, la impaciencia, no existirá y seremos felices y comeremos perdices.

Comprométete contigo mismo . Firma un contrato en el que te comprometas que serás SIEMPRE TÚ mismo ante toda situación, trabajo o relación, ANTE TODO.

Empezarás a PRE-Ocuparte a Ocuparte de ellas. Del estrés a la serenidad y a la coherencia.

¿Por qué crees que sientes ese estrés? ¿Por un compromiso que no crees romper o por una vida que no es la tuya? ¿Vas a firmar por fin ese compromiso contigo mismo?