¡No persigas al Éxito!

Photo by Laker on Pexels.com

No creo que haya perdido el tiempo pero cuanto he sudado intentando alcanzar el éxito.

Ya podía ser el éxito amoroso, el empresarial o el de las redes sociales,… siempre iba detrás del éxito.

Pero lo peor de todo es que nunca llegaba a alcanzarlo.

Intentaba alcanzar lo establecido, lo que en esos momentos estaba de moda, lo que los demás esperaban de mí, para con ello tras cruzar la meta, sentir que era una persona de éxito.

Pero nunca llegaba a dicha meta.

Alguna veces veía la meta, veía que llegaba el amor, veía que alcanzaba un puesto de trabajo que podría reconocerme ante los demás como una persona de éxito… Pero nunca llegaba a cruzar la meta.

Durante todos estos años he conocido muchas clases de éxitos y muchos de ellos venían con la etiqueta de «experto en..». Pero también he conocido a muchas personas que se les tildaba de «exitosos». Unos por sus apariciones en televisión, otros por sus libros o sus conferencias …. Y muchos de ellos a día de hoy, ni están ni se les espera.

Lo que hoy consideramos éxito «canciones tipo Rosalía», lo que a día de hoy nos apasionan las conferencias que hablan de actitud y de la felicidad o lo que nos asombra cuando nos dicen que conociendo a nuestro cerebro, empezaremos a ser una persona de éxito… Esto unido a nuevos conceptos de pareja, de éxito, de trabajo… Hace que nos volvamos «locos» buscando ese éxito. Ese éxito en el que los demás nos digan que somos «tendencia», que menudo éxito tenemos en el amor o que somos unos profesionales de éxito.

Pero yo te pregunto: ¿Tú crees que al año que viene nos acordaremos de muchos de estos éxitos? Yo creo que NO, al no ser que acudas a Spotify a la lista de tus canciones guardadas.

El éxito no es algo lineal como algunos «gurús» con sus cursos express nos hacen querer entender.

El éxito va, gira, vuelve a un lado, se esconde y luego vuelve por el otro lado.

La fórmula del éxito NO LA TIENE NADIE.

Nadie que te diga que te ofrece la fórmula del éxito la tiene y más bien te recomendaría una cosa, SAL CORRIENDO.

Pero nos hemos «tragao» que la misión del ser humano es PERSEGUIR EL ÉXITO.

Algo que nunca llegarás a alcanzar porqué como te he dicho, nunca lo alcanzaras.

Correr detrás de algo que no alcanzaras ( bueno claro que lo podrás alcanzar, mintiéndote a ti mismo y a los demás, inventándote títulos, comprando seguidores en Instagram y si los demás se creen lo que proyectas) y lo que único que haces es cansarte, frustrarte y pensar que tu vida ya será por el resto de los días, serás tildado como un fracasado.

¿Pero quién es más fracasado en la vida: quién sigue el fracaso y sabe que nunca será como el grú de turno, que no quiere ser como los demás le dicen que debe ser pero lo aparenta o aquella persona que no persigue un éxito instaurado, sino que persigue SU CONCEPTO DE ÉXITO?

Seguro que mucha gente pensará que mola más la 2 opción, es más autentica, más duradera pero que… la otra te aceptarán más rápidamente, estarás a la moda y ya tendrás tiempo de buscar tu éxito en el tiempo libre o cuando te jubiles.

Qué pena mentirte a ti mismo dando más poder a los demás que a lo que tú quieres, ¿No? Pero eso si que no nos digan que no somos felices, de éxito y auténticos, cuando en realidad lo que somos una copia de la sociedad, de las modas y «súbditos» de los miedos.

Una persona que CREA su éxito, no lo persigue, lo Crea. No va detrás de NADA, sino que lo va construyendo y muchas veces, lo que produce es innovación en algo que ya estaba hecho.

¿Cuesta más? Si.

¿Hay más duda? Si.

¿Te empoderarás? Desde luego.

¿Te sales del rebaño? Ni lo dudes.

Pero no vas detrás de nada que no alcanzaras..

No depende de las modas pasajeras, dependes de tu actitud, creatividad, curiosidad, coraje e ilusión…. DEPENDES DE TI.

Pero no quiere decir que lo vayas a conseguir, superar esa meta si o si, pero lo que si te aseguro que;

.- cada día de esfuerzo, constancia y caidas, desarrollaras tu talento,

.- te darás cuenta de lo que eres capaz y que estabas convencido de que no.

.- Desarrollaras tu quietud. Quizá tus nervios eran por qué no hacías lo que tú querías hacer, pregúntatelo.

.- Conocerás tu felicidad, no la que digan los demás, SINO LA TUYA.

Recuerda que no es mismo perseguir el éxito que crear TU éxito.

¿Qué es lo que queremos? ¡LA VIDA PERFECTA!

Photo by u0410u043du043du0430 u0413u0430u043bu0430u0448u0435u0432u0430 on Pexels.com

¿Qué hacemos en este mundo?

Buscar desesperadamente una vida perfecta.

Me gusta ir a las librerías a ver las novedades de las editoriales. Y hoy tras ir a una de ellas, me ha venido una pregunta:

¿Qué es lo que realmente buscamos en un libro? Pero podríamos decir también en una conferencia, en un video de Instagram o en en un curso exprés de felicidad….

BUSCAMOS UNA VIDA PERFECTA.

Quizá lleve más de 10 años escribiendo, viendo conferencias, publicidad de cursos y todos ( o una gran mayoría) tienen cosas parecidas a estas:

.- EL no miedo.

.- Una felicidad absoluta

.- Éxito garantizado

.- La vida de tus sueños a tu alcance.

.- Alcanzar la paz.

.- Los hábitos que iluminarán tu vida…

Y yo fui el primero que me leía todo y acudía a todo con el único propósito de seguir las pautas que me llevarían a una vida perfecta…..a una vida con hábitos saludables, con una felicidad infinita, con una marca personal impecable y sobre todo una vida llena de éxitos.

¿Pero qué produce toda está obsesión?

Frustración y Ansiedad.

Ansiedad porqué sientes que si se te olvida un paso o no has dicho un número de veces las palabras adecuadas, el coche que deseabas ya no podrá volver a ti y tendrás que empezar.

Frustración porqué sientes que pasa el tiempo y no consigues lo que te han dicho que deberías conseguir en un número determinado de tiempo o de días.

La necesidad de aparentar que aunque no sea así, que la vida te va de «pm», que mucha gente te sigue por tus consejos ( aunque rezas todo el día para que se den cuenta que son seguidores comprados). Por no hablar de la gente que un día critica una cosa pero al día siguiente la ensalza porqué es lo que está de moda.

Intentar alcanzar una «vida perfecta» solo genera más infelicidad, frustración y ansiedad. Pero lo peor de todo, MENTIRNOS A NOSOTROS MISMOS.

En definitiva, ¿una vida perfecta es una vida feliz? ¿Pero una vida feliz según los estereotipos que nos quieren imponer o según uno mismo?

Durante mucho tiempo pensé que una vida feliz, era lo que decían los demás que debía ser una vida perfecta. Y así me iba, de culo y cuesta abajo.

¿Qué los libros de «autoayuda» pueden dar una «bofetada» a tiempo y hacerte ver cosas que no quieres ver y que sabes que son verdad? ¡DESDE LUEGO!.

Pero no olvides, que como los «expertos» en nutrición, que un día te dicen que una copia de vino es buena para tu salud y al día siguiente que es lo peor del mundo, aquí también pasa. Así que ten siempre tu pensamiento crítico en modo alerta.

Es decir, no creas nada sin antes haberlo puesto por ti mismo en marcha. Porqué lo que a uno le sirvió quizá a ti no. O lo mejor de todo, quizá tú puedes mejorar ese proceso habiéndolo puesto antes en marcha. ¡No lo olvides!.

Seguro que te habrás encontrado personas que su vocabulario está formado por frases de otras personas o solo te hablan de las experiencias tenidas con tal libro o cual formación. Hablan según tal escritor, tal formador o quieren ser como tal persona porque lo que quieren es «alcanzar» esa vida perfecta que dice tener esa persona que siguen. ( Muchas personas que dicen o aparentan tener una vida «perfecta» te aseguro por experiencia en primera persona que no la tienen, ni mucho menos ).

Y al encontrarme con estas personas son un ejemplo de una visión de la vida que tengo, NO VIVIMOS NUESTRA VIDA, QUEREMOS INTENTAR VIVIR LA VIDA DE LOS DEMÁS.

Queremos ser como tal, actuar como cual y sonreír como la diva del momento….Pero eso si, que no falte ni haga falta decir, que nosotros somos diferentes, únicos y auténticos.

Lo único que estamos haciendo es «huir de nosotros mismos».

Vuelvo a repetir, ¿Qué ayudan los libros de «autoayuda»? desde luego pero si tenemos PENSAMIENTO CRÍTICO.

Ese pensamiento que nos hace indagar en lo que queremos saber, que nos hace ir más allá de dónde estábamos acostumbrados a ir pero sobre todo sabiendo, QUE NADIE TIENE LA VERDAD ABSOLUTA.

¿Por qué creemos ciegamente en muchas personas?

Porqué nos da miedo pensar, sentir y crear. Pero eso si, que no nos insulten si nos dicen que nosotros no somos creativos y que seguimos la corriente, eso que no nos lo digan.

No pensamos porqué creemos que nos llevarán al éxito de forma rápida e indolora. Y eso de pensar, produce mucho sudor y lagrimas.

No sentimos porqué duele. Así que es mejor repetir como «cotorras» frases sin dudar de ellas.

No creamos porqué el camino será largo. Y no tenemos tiempo ya que queremos la vida «perfecta» que los demás dicen que ya tienen y nosotros, NO.

Pero sobre todo no hacemos nada de sentir, pensar o crear, porqué ser uno mismo, en la realidad, es muy doloroso. El salirte de lo establecido, el caminar solo en un camino que nunca habías recorrido, el no saber qué te vas a encontrar y quizá no encontrar lo que soñabas, duele mucho. Y lo reconozco, pero te aseguro que con el tiempo, es lo que mejores resultados da y sobre todo, de verdad.

Lo único que hacemos siguiendo modas, tendencias, miedos y «placebos exprés» es frustrarnos y no alcanzar lo que realmente está hecho para nosotros, NUESTRA PAZ.

Nuestra vida perfecta existe pero solamente la alcanzarás cuando encuentres tu PAZ…

… Cuando te vayas a dormir a la cama con la conciencia tranquila porqué has hecho y dicho lo que TÚ SENTIAS que tenías que hacer y decir.

… Cuando te relaciones con los demás desde tu VERDAD pero sobre todo sabiendo que no la tienes al 100% contigo y que hay tantos mundos diferentes como personas hay en el planeta.

…Cuando reconozcas que te puedes haber confundido y preguntas cómo se pueden hacer mejor las cosas.

..Cuando vas por la calle con la cabeza alta y no por ego sino por orgullo de saber quién eres de verdad y mostrarte sin mascaras ni disfraces ante los demás.

… Cuando sabes que no siempre serás feliz, que las caídas están ahí para aprender de ellas y no para rebozarte en ellas como cochino, que la gente viene y va, que muchos no son los que dicen ser o que algunos te querrán por su interés y luego «adiós y muy buenas» o que «no existen» las vidas perfectas de Instagram…

La vida perfecta existe. ¿Qué debes hacer?

. Nunca huir de ti.

. Aprende, lee, se curioso, pero ante todo pensamiento critico.

. Y saber que la vida perfecta sin miedo, sin esfuerzo, sin hacer nada, con una felicidad continua… NO EXISTE NI EXISTIRÁ.

.- Y mucha acción por tu parte, sin acción nunca habrá reacción.

Cuando sepas todas estas cosas y muchas más que te ocurrirán, sorprenderán y te harán mejor… Es cuando te irás a dormir sabiendo que has alcanzado tu Paz, TU VIDA PERFECTA.

¡Todo parece, poco es!

Photo by Anna Shvets on Pexels.com

Sé que lo que voy a decir muchos principiantes de influencers, los considerados Community Managers y todo aquel experto que pone en sus redes sociales todo lo que hace para aparentar un éxito con el que sueñan pero nunca obtendrán:

AL ÉXITO SE LLEGA EN SILENCIO.

No olvidaré una conversación que tuve hace poco con una «profesional». Me decía que no entendía porqué no decía mis existos en las redes sociales, con quien había quedado a tomar un café o que me tenía que hacer fotos con todo el mundo.

Tenía que aparentar más que ser.

Un lema que se ha ido expandiendo como la pólvora. Pero lo peor de todo ha calado mucho.

Ves muchos profesionales, por llamarlos de alguna manera, que nos dicen que tenemos que parecer que somos profesionales, que somos expertos.

Da igual lo que digamos, da igual lo que opinemos nosotros, da igual lo que sea, tenemos que parecer. Y eso de ser, ya se verá. Porqué si mientras la gente me compra y no hace falta ser, seguiré pareciendo.

Por eso llenamos las redes sociales, sin saber qué sentido tiene, que nos han llamado para hacer proyectos, que nos ha llamado una gran empresa, pero luego eso que decíamos, no sale por ningún lado. Otros aceptas etiquetas que siempre habían criticado todo pero ante todo que te paguen haciendo algo que criticabas.

He visto llegar a hacer autenticas locuras que sobrepasaban la vergüenza ajena, solo por aparentar ser un profesional.

Cuando tu misión es aparentar y no ser. Llenas tu vida de ruido, porque cuando más ruido parece que hagas , más éxito los demás creen que tienen.

Una recomendación, antes de creer, rascar un poco. Y aún así seguir rascando antes de creer. Pero aún así seguimos aplaudiendo a politicos que nos mienten, nos roban y todo porque cuanto más ruido hacen, seguiremos creyendo que son los salvadores de nuestra nación.

¡ASÍ NOS VA, CREYENDO QUE A CUANTO MÁS RUIDO, NOMBRES IMPRONUNCIABLES, MÁS EXITO TIENE UNO!.

Cada día me asusta menos lo que es capaz de hacer el ser humano por éxito. Y si hay que humillar a otro ser humano para conseguir un aplauso, se hace, como recientemente llegue a ver.

Pero no solo en el mundo de la sociedad o profesional, alentamos el ruido para parecer algo que no somos.

En el mundo personal, también.

¿O es que no te has encontrado a personas que te cuentan unas historias que te encantaría vivir a ti y luego te has enterado que no eran como lo decían? ¿O es que no te has encontrado con personas que querían impresionarte con historias increíbles y dotes que luego no eran tal cual?

No es la primera vez que lo digo en este portal, conozco personas que no tienen redes sociales o no las usan y si que las puedo considerar personas de éxitos.

Son humildes ante sus metas alcanzadas, no hablan de las personas con las que se relacionan y ni mucho menos se sacan fotos con ellas. Y alguno si lo vieras no creerías que es quién es.

Son personas que no hacen ruido, solo tienen una misión, hacer realidad su sueños, luchar por su pasión. Y siempre desde la coherencia.

¿Han alcanzado el éxito sin ser una orquesta desafinada que solo produce ruido a cada paso que dan? SI

¿Cómo? Con trabajo, esfuerzo y tesón.

Los resultados son los que producen una buena sintonía. No cada acción por simple o mentira que se le intuya.

Nos encanta hacer ruido porque pensamos que así estamos ocupados, que tenemos una vida llena de éxitos, que la gente nos quiere y que más ruido siempre llamará a más ruido.

La experiencia en este mundo y en la vida en general, que los que producen ruido son los que MÁS DESAFINAN.

Los que más miedo tienen a caer, a que no les suene el teléfono y más afán tienen de poner en su bio palabras que no entienda nadie.

Son los que más se quejan de la vida cuando no van las cosas como ellos esperaban pero a la mínima de cambio, ya se olvidan de todo, hasta que les has ayudado.

Yo no te estoy diciendo que no digas nada. Porque quizá en una idea te pueda ayudar una persona y por no decir nada, es el principio de un fracaso.

Lo que te estoy diciendo es que trabajes. Que luches por lo que quieres, que seas de verdad y no tengamos que distinguirte entre el humo que te rodea. Que los demás hablen de ti, pero sobre todo que lo hagan tus resultados. Y no una orquesta desafinada que solo produce rechazo y dolor de cabeza.

En silencio se trabaja mejor.

¿Ver es creer?

Photo by Subin on Pexels.com

«Si eres de los que dicen ver para creer…Mírate en el espejo y empieza a creer en ti» dice Ismael Cala.

Vemos a una persona en un programa de radio y ya lo catapultamos al olimpo del éxito sin preguntarnos cómo ha llegado hasta ahí.

Vemos a una persona con un número importante de seguidores en redes sociales y ya los consideramos unos «expertos» en su tema. Aunque no queramos darnos cuenta que son seguidores comprados.

Vemos fotos en redes sociales, y pensamos que esa persona tiene una vida llena, plena y con todos los lujos que nos muestran.

Vemos a gente haciéndose fotos con expertos, a los que alaban en los pies de foto y luego critican por detras.

Vivimos en una sociedad en la que creemos a pies juntillas todo lo que vemos.

Si nos dicen en un Tweet que ese gurú tiene el año cerrado con conferencias mientras los demás están viéndolas pasar, ¿Por qué no hacerle caso?

Nos creemos todo lo que vemos, porque principalmente si lo dice esa persona a la que le hemos dado cierto estatus, ¿Por qué no creerla?

A lo largo de todas las entrevistas que he hecho y el poder convivir con alguno de ellos, una de las creencias que más rápidamente se transformaron en mi vida, fue está:

NO CREER EN TODO LO QUE VES.

Estamos expuestos todos a una imagen, a una exposición ante los demás. ¿Pero lo que mostramos es verdad?

Pero ya no hablo a nivel profesional, sino también a nivel personal.

¿Qué nos pasa? Que nos gusta deslumbrarnos por un un mundo ideal , lleno de éxito, felicidad y amistad. Pero no solamente con la gente que sale en medios de comunicación, sino con las personas con las que nos encontramos en el día a día.

Vemos una sonrisa perfecta y ya nos dejamos llevar por la imaginación viéndonos con hijos con esa persona.

Pensamos que las instalaciones de esa empresa en la que hemos tenido una entrevista son ideales para trabajar y desarrollarnos

Cuando entramos a un curso que nos dicen que seremos felices nada más salir o con una conferencia que nos hará tener una vida sin miedo.

Y si hablamos cuando llegan las elecciones políticas en las que nos ofrecen un futuro increíble y al dia siguiente hacen lo contrario a lo que nos prometían..

Ése ver ya es creer sin un pensamiento crítico, sin una duda lo único que nos produce es frustración y caer en manipulación.

¿Y todo por qué?

Porqué queremos creer. Y lo peor de todo, si podemos dar envidia a los demás, lo haremos gustosamente. En definitiva, satisfacer nuestro ego antes lo hagan los demás.

Queremos creer los sueños son posible y si además los conseguimos de forma rápida y fácil…allá que vamos.

Queremos creer que la felicidad duradera y genuina está solamente a unos centímetros de nosotros. Y si además podemos darle en los «morros» a nuestras amigas fardando de novio, ¿Qué más podemos pedir?

A veces ocurre que lo que nos ofrecen es verdad, siendo felices para el resto de nuestra vida. Pero en un mundo de las redes sociales, de las fake news, de la manipulación y en definitiva en un mundo polarizado que se guía por sus intereses, ya no sabemos qué es verdad o quién está mintiéndonos en la cara.

Pero aunque no existiría todo lo comentado anteriormente, yo apuesto que ver no significa que debamos creer ya al 100%. Porqué si vemos y ya creemos estamos dando algo muy importante que todo ser humano tiene, la confianza.

Si ven que confiamos a la primera en esa persona, partido político o gurú de turno, ¿Qué pueden hacer con nosotros desde ese primer momento?

¡Lo que quieran! Porqué sabrán que confiaremos en ellos hagan lo que hagan, digan lo que digan. Y luego pasa lo que pasa, lamentos, lloros y gritos preguntándonos ¿Por qué no lo había visto antes?

¿Por qué nos dejamos «embaucar»? Porqué la gente un poco «lista», sabe las necesidades de la gente.

Sabe que quiere la felicidad, el éxito, … un mundo ideal. Una seguridad imposible de alcanzar. Que van a ser ellos sus salvadores y van a conseguir la paz absoluta.

Cuando la paz, la felicidad, el éxito…siempre comienza por uno mismo.

Luego cuando vienen los lamentos nos damos cuenta que realmente no era lo que queríamos sino otra cosa totalmente diferente.

¿O es que no has dicho cuando te has llevado una decepción con esa persona <<Si yo realmente lo que quería de verdad era otra cosa y no esto>>?

Cada vez vivimos en un mundo más visual, YouTube, Instagram, videollamadas redes sociales…Algo que te hace ver cosas que pensabas por la distancia no podrías llegar a ver nunca, llegar a sitios inhóspitos para tu mente o conocer gente que la distancia os unía.

Entre «ojos que no ven, corazón que no siente» y creer todo lo que vemos, creo que hay una extensa área que deberíamos estudiar, pensar y dudar a lo largo de ella.

Pero todo lo que ves en tu día a día, ¿Es verdad? ¿Cómo sabes que es verdad? ¿Crees en lo que ves nada más verlo?

¿Cómo pasar por la vida sin pena ni gloria?

Photo by Allan Mas on Pexels.com

«No pasé por la vida…y tú tampoco deberías pasar sin dejar huella»

Uno de loas grandes miedos en estos momentos que tiene la sociedad, es creer que pasará por la vida sin pena ni gloria.

Y para ello hacemos autenticas tonterías.

Creemos que agradar a los demás, hará que cuando cojamos los billetes para el «barrio de allá arriba», será el punto final a una vida feliz, llena de risas, amigos que no conocidos y de abundancia.

Y para ello hacemos autenticas tonterías.

Aguantamos a personas que nada más se vayan de nuestra vista, suspiramos y criticamos. Hacemos carreras que no queremos hacer, por agradar a nuestros familiares y seguir la saga familiar. Seguimos con parejas que a la mínima estamos engañando porque no nos llena lo que querríamos, pero tenemos que agradar a los demás, damos me gusta a publicaciones de gente que no soportamos, porque es el «gurú» del momento y es lo que toca…… Y así ciento de cosas que hacemos a lo largo de nuestra vida, ya que pensamos que «agradando» a los demás, estaremos teniendo una vida feliz, de éxito, con reputación, dejando una huella en los demás…

Te podrías imaginar si llevas tiempo leyendo este blog, que pienso yo del agradar a los demás o que piensen que soy un desagradable:

ME IMPORTA MUY POCO SI TE CAIGO BIEN O MAL, YO DUERMO MUY BIEN TODAS LAS NOCHES.

A lo mejor pensarás que soy muy chulo diciendo eso, pero me pasé muchos años queriendo caer a los demás, esforzándome por gustar a esa chica que me tenía loco, dejando de ser yo, por darme a personas que no recibía ni la mínima parte de lo que yo daba o yendo a trabajos que no me llenaban con el único propósito de agradar a los demás, porque así creía que tenía una vida con sentido. Agradando a los demás.

Y qué confundido estaba.

Todo lo que hacemos por agradar a los demás, nos llevará a un callejón sin salida. Lo hacemos por alcanzar una expectativa, que muy pocas veces llega, LA DE LA VIDA ABSOLUTAMENTE FELIZ, EXITOSA Y SIN PROBLEMAS.

Mientras estás intentado agradar a los demás, TE ESTÁS DESAGRANDO A TI MISMO. Y ese es el mayor pecado que puedes comerte.

Si no te agradas a ti mismo, ¿Qué coño estás haciendo? ¿Esperas ser feliz si cuando te ves al espejo te preguntas por qué has hecho muchas cosas que realmente no querías hacer?

No quiero decir que con esta frase que te voy a decir, vayas a ser recordado por muchas generaciones posteriores, que te den la llave de la ciudad donde vives, pero si que cuando pilles el billete para arriba, habrás tenido una vida con la que estarás satisfecho.

¿Cómo?

DESAFIÁNDOTE CONSTANTEMENTE.

Creemos que la vida es agradar a los demás, cuando realmente de lo que se trata es de desafiarte a ti constantemente.

Desafiarse a uno mismo, no se trata de ponerse limites increíbles que tienes que superar si o si, porque sino eres un frustrado de la vida.

Desafiarte a ti es….. querer saber quien eres de verdad.

Es proponerte retos constantemente y no dormite en los laureles de un éxito efímero.

Es investigar qué hay detrás de ese miedo que tienes.

Es ser curioso y descubrir cosas que no sabías que eras capaz de hacer.

Es querer avanzar en todo tipo de relaciones que tengas y descubrir que hay vida más allá de la monotonia.

Darte cuenta quizá el sueño de vivir de tu pasión es posible si das un paso adelante, digan lo que digan los demás.

Darle una oportunidad a esa idea que tienes y descubrir a dónde te puede llevar.

Es leer libros que jamás te hubieras atrevido a leer, ver películas que pensabas que sería imposible verlas o acudir a conferencias de temas impensables para ti en tu época en la que solo querías agradar a los demás.

Y sobre todo es hacer lo que sientes que tienes que hacer.

Es la única manera de no pasar por la vida sin pena ni gloria. Pero te lo vuelvo a repetir, no te asegura que le vayan a poner tu nombre al Santiago Bernabéu o que vayas a cantar delante de 15.00 espectadores todos los días. Pero si te aseguro que será una vida, que habrá valido la pena.

Pero tú decides.

¡¡El método más rápido para ser creativo!!

Photo by Daria Liudnaya on Pexels.com

«La imaginación es el principio de la creación.  Imaginas lo que deseas, persigues lo que imaginas y finalmente, creas lo que persigues».

Hoy día declarado de la creatividad, te voy a dar para ti en exclusiva, el método más rapido para ser considerado persona creativa.

Sé que no quieres pensar, que quieres una «pastilla» que te diga que tienes que hacer, copiarla y ya poner que eres creativo.

¿Es verdad, a que sí?

Pues allá voy:

TODAS LAS IDEAS QUE TENGAS, PONLAS EN MARCHA.

Porque eso es la creatividad, PONER EN MARCHA TUS IDEAS.

Todos tenemos ideas. Todos pensamos qué sería de nosotros si hiciéramos tal o cual cosa. Soñamos en qué sería de nosotros si la idea que tenemos la pusiéramos en marcha, ¿pero llegamos a hacerlo en la mayoría de las ocasiones?

¡¡NO!!.

¿Por qué?

Por miedo, miedo al éxito, al fracaso, a creer que no seremos capaces de ponerla en marcha… Miles de excusas que lo único que provocan es que nos creamos que no somos creativos, que solamente aquellos que tienen un «don» son los calificados como creativos y miles de sueños tirados a la basura sin ni siquiera haberles dado una oportunidad.

Date la oportunidad de descubrir qué hay detrás de esa idea, qué te puede enseñar, qué te puede ofrecer… Date esa oportunidad.

Todos tenemos ideas, pero los creativos las PONEN EN MARCHA.

Descubren qué hay detrás de esas ideas, que puede aprender de ellas, que ha aprendido por el camino. Pero sobre todo saben que su primera idea nunca será la correcta, la que les lleve al éxito, sino que se trata de «prueba y error». De ir probando, corrigiendo, borrando y sumando cosas.

Así que ya tienes en tu poder el método más rápido para ser considerado cretivo:

.- ACCIÓN A TUS IDEAS

.- PRUEBALAS Y CORRIGELAS.

Pero sobre todo recuerda, que no por tener una idea, ya tiene que ser la idea «correcta» para tu problema. Que tienes que probarla, tienes que compartirla, tienes que caerte con ella, tienes que rediseñarla…Que a la primera no sale nada bien.

Eso también está dentro del método rápido para ser creativo en 2 pasos.

¡¡NO HAY CREATIVIDAD, SIN ACCIÓN!!

¿Lo vas a hacer? o ¿Vas a esperar a un método más rápido y dicen que es más fácil?

¿Por qué quieres ser normal si no lo eres?

Photo by Alena Shekhovtcova on Pexels.com

¿Por qué quieres ser normal?

¿Por qué quieres hacer lo mismo que los demás?

¿Por qué quieres subirte a modas que sabes que no te van a llegar a ningún lado?

¿Por qué haces cosas que sabes que no te hacen feliz?

¿Por qué las sigues haciendo y lo peor de todo, sabiendo que si hicieras otras, realmente si serías feliz?

Estoy harto de la palabra normal.

«Tenemos que volver a la normalidad, es que no pareces normal, ¿Hay algo normal en tu vida? .».O si no se toma de manera despectiva cuando quieres hacer algo que se sale de lo normal: «¿Es que estás anormal por decir eso o que?»

Lo normal es la rutina, lo que esperan de nosotros, lo que la moda del momento estima que debemos hacer, lo que dicen los medios de comunicación que debemos hacer, lo que nuestros padres esperan de nosotros , lo que los amigos siempre dicen que debemos hacer un sábado por la noche…

LO NORMAL ES LO QUE DICEN LOS DEMÁS QUE DEBEMOS HACER.

«Ya que lo hacen los demás… yo también… Ya que me lo recomienda esta persona…Yo también…Ya que le ha ido bien a este chico…A mi también… Si dicen que tiene salidas profesionales.. ¿Por qué voy a dudar de este medio de comunicación...» Son frases que repetimos una y otra vez, con el afán de querer creer que lo que dicen otras personas o nos recomiendan, será también bueno para nosotros. Y lo mejor de todo, seremos normales como ellos.

Y si a eso le añadimos que no paramos de hablar de la «vuelta a la normalidad». Alguien por favor me encantaría que me respondiera a esta pregunta:

¿POR QUÉ NOS ENCANTAN LOS LIBROS QUE NOS ENSEÑAN A SER NOSOTROS MISMOS SI LUEGO NO TENEMOS EL VALOR DE DAR UN PASO ADELANTE?

Si además ves en la librería, que una vez que ha triunfado un libro, en menos de un mes, salen libros iguales como setas del mismo tema.

Más y más normalidad por todos los lados.

Pero eso si, queremos tener una marca personal que nos distinga de los demás, que nuestras ideas impacten cómo nosotros creemos que lo harían en la vida de los demás o que aunque sepamos que somos diferentes a los demás, el «resto» no nos haga el «vacío».

Perdona, ¿Alguien me puede decir realmente QUÉ QUIERE EL SER HUMANO?

Lo único que provoca es que nos «comamos» cualquier cosa, para sentirnos voz y parte de los demás. Imaginando que solamente siendo aceptado por ellos, es cuando nos llegará la felicidad, el éxito y con el sueño de que seremos «aclamados» como alguien distinto.

¿Dónde está el sentido común?

Como diría la canción. «En el fondo del mar, matarilelire..

Partamos que vivimos en una sociedad que quieres avances, quieres creatividad, quiere talento, pero lo primero que hace es «avergonzarse» de lo que consideran fracasos. Queremos éxitos, avances, creatividad, una vida llena de abundancia…pero los fracasos, lo que se salen de lo establecido, eso NOO.. Eso lo tapamos, lo ocultamos,… En definitiva nos avergonzamos de ello.

Y así ¿Queremos avanzar? Lo único que estamos siendo es hipócritas.

Las sumas de las anomalías es lo que hace avanzar el sistema, ¿Será que a lo mejor los demás no quieren que avancemos cuando apostamos por nuestras anomalías? ¿A lo mejor creemos que tienen razón con el miedo que nos imponen si damos un paso adelante? ¿Y si no tienen razón? ¿Cómo lo sabrás?

Pues hoy tengo que decirte una cosa. Una frase que oí recientemente al chef Andoni Luis Aduriz y que la verdad que he hecho mía, siempre con su consentimiento:

¡¡TODOS SOMOS UNA ANOMALÍA DEL SISTEMA!!.

Y es la verdad.

Todos somos diferentes. Y no hablo de nuestros talentos. Hablo de la forma en que vemos la vida, la forma en qué hacemos las cosas, en qué nos reimos , en cómo sentimos en cómo nos relacionamos con los demás….

TODOS HACEMOS LAS COSAS DE MANERA DIFERENTE…Y en un mundo en el que solo se pide normalidad e igualdad, te digo un secreto bajo por si nos pueden oír:

¡¡ERES UNA ANORMALIDAD DEL SISTEMA!!.

Un sistema que nos pide que seamos diferentes pero que no quiere que lo seamos, porqué sino será difícil «domarnos», esta integrado por anormalidades que lo integran. Y lo que peor, que la gran mayoría de los integrantes, quiere exponer su «anormalidad» pero también integrarse en esa «normalidad».

A ver si me he explicado hasta ahora:

TU ÚNICA MISIÓN ES ENCONTRAR PERSONAS, LUGARES, ÁMBITOS EN LOS QUE TU ANORMALIDAD, SEA CONSIDERADA COMO ALGO NORMAL.

Y ya ahí serás realmente encontraras tu paz. Si quieres llamarlo felicidad, genial… Pero eso de encontrar un sitio, donde sabes que lo que te hace diferente, es aceptado, comprendido y respetado por los demás, que también se sienten así por ti. ESO ES UN ORGASMO DE LOS BUENOS.

Vivir no se trata de ser normal. Normal en función de lo que digan los demás, de sus normas, deseos y expectativas.

Vivir se trata de desarrollar en todos sus ámbitos esa anormalidad que todos llevamos dentro. ¡¡TODOS!!.

Hemos venido a ser coherentes con nuestra anormalidad, no a seguir la normalidad que los demás dejamos que nos impongan por miedo y con resultados inmediatos.

Yo no quiero volver a la «nueva normalidad», yo quiero seguir viviendo de mi «anormalidad».

¡¡No entiendo que siendo igual de anormal que yo , quieras la normalidad!!. ¿Me lo explicas?

¿Lo más transgresor?…UNA BUENA CONVERSACIÓN!!

Photo by Katerina Holmes on Pexels.com

«Si el contenido es el rey, la conversación es la reina» dice John Munsell.

¿Quieres saber lo que te hará más feliz? ¿Quieres saber qué te llevaría al éxito inmediato? ¿Quieres saber qué te haría más «cool» delante de los amigos?

SABER MANTENER UNA CONVERSACIÓN.

Mira si me vienes diciendo que ahora no mantenemos conversaciones por la mascarilla, ES UNA EXCUSA BARATA. Una conversación es el método más rapido e infalible contra la incertidumbre, término tan manido en estos momentos.

Pensamos que ya habrá tiempo de tener esa conversación con esa persona, de decirle lo que sentimos, de lo que la queremos o que no somos quién para meternos en su vida a pesar de que la veamos mal. Y luego, de un día a para otro, ya no se podrá celebrar.

¿Y ahora qué hacemos? Lamentarnos y fustigarnos, pensando que somos tontos por no haber tenido el valor de provocar esa conversación. Porqué podrás decir que no tenías tiempo, que te venía mal y luego ya te olvidaste o vete a saber las excusas que te pondrás,… en definitiva, no tenías valor para esa conversación. Y ahora ya nunca podrás realizarla.

Cada día creo que hemos perdido el noble arte de la conversación como bien dice Santiago Álvarez de Mon, en su libro «Las conversaciones que no tenemos. Filosofía del Encuentro». (Libro que recomiendo y esencial par estos momentos).

Una conversación es un lugar de encuentro con los demás, donde nos cambia y les cambia a los demás para siempre. ¿Qué bonito, verdad? Pero a día de hoy es algo casi imposible.

Tienes miedo a mantener una conversación con alguien que no conoces, no vaya a ser que el tema que vayas a sacar le pueda molestar o responda de forma «airada» peor que un hooligan cuando pierde su equipo de fútbol. No es al primera vez, ni tampoco será la última que oigo frases como: «Yo ya no hablo de todos los temas, no sé cómo me va a responder la otra persona. Sé que si hablo con esta persona de este tema, la tendré varios días enfadada conmigo..»

¿O no conoces a alguien así?

Vivimos unos momentos en los que no podemos hablar de todo con todos, porque estamos muy «susceptibles». Y lo único que provoca, que una conversación en vez de ser un centro de creatividad, de ideas, de generación de pensamiento crítico, de flexibilidad y de curiosidad, se acabe convirtiendo en algo «muy peligroso». Provocando que solamente hablemos con personas que tienen nuestras mismas «ideas» o que no se van a enfadar si mostramos una idea diferente a la suya.

Dícese de gente normal, como así también «gurús» que cuando rebates sus ideas con ideas, a pesar de hablar de felicidad, el amor, el buen rollo y demás, dejan de hablarte. Principalmente no vaya a ser que se den cuenta los demás, que lo que promulgan no se lo aplican a ellos mismos.

Si ya no puedo hablar con personas a las que se considera «expertas» o sabías, de las que aprender, ¿De quién aprendo?

Porque pensamos que una conversación es hablar de nosotros sin parar, no dañando nuestro ego y deseando que nos aplaudan. Cuando una verdadera conversación, no trata de eso.

Una verdadera conversación es siempre honesta, libre, sincera.. Pero a día de hoy cuando encontramos a una persona sincera, lo primero que le decimos es: «No seas tan sincero, que te puede salir más caro que beneficioso»: Y si hacemos caso, ¿Cuándo habrá una conversación sincera si nos callamos lo que pensamos o sentimos? Nunca o cuando la «mochila» de las emociones sea ya imposible de arrastrar.

En marzo se nos llenaba la boca hablando de muchas cosas, que a día de hoy, un año después, volvemos a repetir y a olvidarnos de esos buenos deseos que teníamos.

A día de hoy, somos quienes somos, gracias a la suma de muchas conversaciones que hemos tenido a lo largo de nuestra vida. Unas surgieron por azar, otras las provocamos nosotros y otras muchas, aunque al principio no quisiéramos tenerlas, transformaron nuestra vida.

Pero antes de todas ellas, las conversaciones más importantes, son las que tienes contigo mismo. Algo que también nos da miedo afrontar pero que siempre son necesarias para nuestro devenir personal o profesional.

Una conversación conmigo mismo determinó apostar por mí y mi felicidad, dejando de lado años de creencias y miedos. O decir adiós a relaciones de años que realmente solo me aportaban mentiras y no tranquilidad.

Pero esas conversaciones contigo, al igual que tienes que con los demás, tienen que ser con preguntas que solo acepten respuestas honestas, sinceras y claras. Sino no existe una conversación, un plan de futuro a implementar. Pero a día de hoy, preguntarle a la otra persona «¿Qué tal estas?», ya lo consideramos que hemos conversado con él, perdiendo muchos matices y cosas por no preguntar de una forma más atinada.

Hemos perdido el arte de conversar porque tenemos miedo a que descubran que no somos lo que promulgábamos ser. Me da igual las redes sociales, el éxito o lo que quieras, pero no nos relacionamos entre personas, nos relacionamos entre mascaras. Y es muy fácil, luego te enteras pasado el tiempo que una persona se ha suicidado, que lo está pasando mal, que le ha pasado cualquier cosa y no ha tenido el valor de contártelo a ti, a pesar de la confianza que teníais. Te preguntas, ¿Y por qué no me lo dijo?. La respuesta es fácil, quería mantener las apariencias. Y así somos.

Las redes sociales se llenaron tras el documental de Pau Dones. Todos hablando del amor, de la felicidad, del vivir. Pero me gustaría saber cuántas de esas personas, dieron un primer paso tras su visualización. Porqué para empezar a vivir no es compartir imágenes de una entrevista, para empezar a vivir, hay que tener una conversación sincera con uno mismo. Quizá las respuestas que recibas, son que estás viviendo la vida que deseas, Pero si no te gustan las respuestas que obtienes, quiere decir todo lo contrario.

Solo empezaremos a vivir cuando el timbre de nuestra voz, se oiga mucho más fuerte que el ruido del exterior. Mientras tanto, lo único que estaremos haciendo, son tonterías. Pero pasa una cosa, para mantener una conversación con nosotros mismos y luego con los demás, tenemos que hacernos amigos del silencio. Y en una sociedad llena de ruidos, de exigencias, de alarmas de móviles, el silencio es la antítesis de un estilo de vida frenético.

El silencio es el antídoto del ego, ego que domina toda conversación actualmente. Silencio que deja salir a la luz palabras que teníamos escondidas por miedo, realidades que teníamos escondidas en las cortinas «del qué dirán» o miedos que teníamos endulzados con promesas futuras.

El silencio es el catalizador de una buena conversación contigo, así como de la escucha y empatía que tanto se necesita a la hora de conversar con otra persona.

Posponemos nuestra felicidad, nuestras oportunidad para cuando vengan tiempo mejores, cuando te hayas jubilado o cuando pase todo. Esta situación nos ha dicho algo muy claramente: SOLO EXISTE EL AQUI Y EL AHORA.

Así que ten esa conversación que te da miedo tener AQUI y AHORA, si puedes realizarla. O prográmala con una cita. Pero no dejes que pase el tiempo y luego te arrepientas por no haberla tenido.

Así que ten esa conversación contigo mismo. Creo que es un ejercicio sano, saludable y gratis, que te dará las claves de lo que te pasa, de lo que no te pasa y de lo que tienes que hacer de verdad con tu vida o tus proyectos.

Así que la próxima vez que surja tener una conversación con alguien, que sea una conversación de verdad. Que sienta tu presencia en el aquí y el ahora, con preguntas atinadas, se empático.

La conversación es el motor de transformación personal y grupal. Algo que estamos perdiendo y olvidando en muchos casos.

¿Y así queremos avanzar sin poder ni siquiera conversar?

¡¡MAL VAMOS!!.

¿Qué sería de un mundo en el que todos no tuviéramos en nuestra mochila ninguna conversación pendiente?

¡¡La única solución contra la incertidumbre!!

Photo by Andrea Piacquadio on Pexels.com

«El futuro es incierto…pero esta incertidumbre está en el corazón mismo de la creatividad humana» decía Iliya Prigogine

La única herramienta contra la incertidumbre es LA CREATIVIDAD.

Cuando sabías que tenias que hacer cosas diferentes para encontrar un trabajo, ¿Qué pusiste en marcha? TU CREATIVIDAD.

Cuando sabías que tenías que llamar la atención de esa persona que te tenía loco, ¿Qué pusiste en marcha? TU CREATIVIDAD.

Cuando sabías que si querias superar ese reto que tenías delante de ti, tenías que hacer cosas diferentes a las hechas hasta la fecha, ¿Qué pusiste en marcha? TU CREATIVIDAD.

Deja de pensar en las circunstancias, deja de pensar que seguro que pronto las cosas pasan y que volveremos a la «normalidad», PORQUE ESO YA NUNCA PASARÁ. Deja de pensar que en Semana Santa , volveremos a viajar, PORQUE QUIZÁ ESO NO PASE. Deja de pensar que tu trabajo repetitivo y seguramente «ideal» para que sea reemplazado por una maquina que lo haga mucho mejor que tú, no será sustituido por ninguna máquina con nombre chino, PORQUÉ ESO SI VA A PASAR.

A día de hoy, la incertidumbre se ha instalado en nuestras vida. Bueno , siempre ha estado. Lo que pasa es que creíamos que tener la agenda llena de lunes a domingo, era tener a nuestra disposición el destino. La realidad, que estábamos viviendo en una mentira continua.

Todo es incertidumbre. No sabes cuando vas a irte al otro barrio. Si tu pareja te está poniendo los cuernos aunque te haya declarado amor eterno o ese amigo que dice que eres muy importante para él, por detrás te está poniendo a caldo.

NADA ES SEGURO Y TODO ES INCERTIDUMBRE. Lo que ocurre, que creer que saber qué tenemos que hacer en las próximas horas, que tenemos una persona en casa esperándonos para no sentirnos solos o que tenemos muchos seguidores en redes sociales (comprados), nos da seguridad, estabilidad, confianza, tranquilidad…

ERROR.

Luego pasa lo que pasa, que nos echamos las manos a la cabeza lamentándonos por algo que creíamos que ya teníamos seguro.

NO HAY NADA SEGURO EN LA VIDA, TE GUSTE O NO TE GUSTE.

Y no estoy siendo un cenizo ni pesimista, pero lo único cierto que hay en la vida es que un día todos la vamos a palmar. Mientras tanto, lo demás, es pura incertidumbre.

Y ante la incertidumbre, la única herramienta que da un poco de certidumbre, es la CREATIVIDAD.

Cuando tuviste que crear algo diferente para llamar la atención de esa persona que te volvía loco, no creías que era necesario ser como Ferrán Adría o como Steve Jobs en cuestión a la creatividad. Pusiste en marcha tu maquinaria mental, fuiste curioso, preguntaste, te pusiste en modo acción y desde tu visión de las cosas, quizá sorprendiste a esa persona y a día de hoy hasta es tu pareja.

Por lo tanto:

.- No hace falta ser Ferrán Adrià, para poner en marcha tu creatividad. Incluso hasta fuiste más creativo de lo que hubiera sido Ferrán en tu misma situación. Por lo tanto no te compares con nadie, tu creatividad es tuya. Y eso te hace único.

.- No hace falta ser un genio para tener ideas. A lo largo del día todos tenemos ideas. Pero cuando vivimos en momentos de certidumbre , pensamos que son ideas locas. Cuando son momentos de incertidumbre, ya no las vemos tan locas.

.- La creatividad no hace falta un método estandarizado para aprenderla, aplicarla y que de resultados. Es un proceso de prueba y error. Y eso lo has hecho siempre, «Si no es por aquí , vamos a probar por el otro lado..» Por lo tanto, creas cuando haces, no cuando esperas a que estén las circunstancias a tu disposición para ponerte en marcha.

.- Siempre has sido creativo. Ahora mismo estarás siendo creativo. Quizá estés pensando: «David, no soy creativo, no tengo ideas que puedan triunfar». O pensarás «Mira por dónde, si hubiera hecho caso a mi idea, hubiera conseguido tal o cual cosa…» En ambos casos estás siendo creativo, porque a través de tus ideas, estás creando TU REALIDAD.

.- Con lo mucho o poco que tenías a tu alrededor, has creado cenas increíbles de la nada o te las lanzado a oportunidades que sabías que eran únicas para ti. Tú creaste tu realidad. Tú estabas siendo creativo en algún momento de tu vida. Y no tuviste que leer un libro que te decía como lo hacía tal o cual personal del siglo pasado o un curso exprés, fue tu inspiración, ganas, ilusión, que hicieron que crearas un momento que deseabas.

Nos dejamos llevar por las circunstancias y más si nos dan la sensación de seguridad. Viene un despido inesperado, una separación traumática o un bicho llamado Covid, y nos hace situarnos en una cuerda, que no sabemos como recorrerla.

Y solo es la creatividad, nuestra visión, nuestra actitud, la que hará que creemos un «vehículo» que nos haga mejor el recorrido por la incertidumbre o seamos nosotros mismos, quienes nos caigamos por la cuerda sin arnés de seguridad.

De ti depende.

¡¡En la mierda y con remordimientos!!

Photo by Kindel Media on Pexels.com

«En este mundo las apariencias engañan, las palabras también, pero la esencia de una persona no miente…¡¡Se siente en el alma!!».

El día de las frutas y verduras, el día de la acción contra el calentamiento terrestre, el día de la tarta de chocolate, el día del técnico electrónico, el día del croissant….

¿Y para cuando el día de ESTOY EN LA MIERDA Y CON REMORDIMIENTOS?

No siento si te han ofendido las palabras que he usado. Es la realidad.

Vivimos en una sociedad, en la que hay que comprar libros que nos inspiren a «amarnos» como la solución a nuestros problemas, otros en los que nos enseñan las 10 obstáculos para ser felices si o si o tazas para empezar bien el día que al leerlas, ni el propio Hulk podrá con nosotros, por no hablar de formaciones que nos dicen que en menos de 2 días vamos a ganar 3.000 euros aun sin saber cómo…

Mientras en las noticias, te hablan de las enfermedades mentales que se están detectando con la pandemia, del aumento de suicidios que está sucediendo ( si señores, la gente se suicida ) o en el portal, año tras año, uno de los artículos más leídos «Yo no soy inútil». Pero eso sí, que nadie sepa que he leído el artículo y que vean mi nombre si mando un comentario, no vaya a ser que me señalen.

¿Qué coño estamos haciendo mal en esta sociedad?

Dejemos atrás cosas que a día de hoy se ven en cualquier red social, que por un precio módico nos harán capaces de andar entre las nubes o tener una marca que en menos de 2 semanas, podremos competir hasta con Google.

Vivimos en un mundo en el que nos importa más el que nos puedan decir los demás cuando les expresemos nuestros sentimientos o emociones en un momento determinado, que realmente el cómo estamos nosotros o si lo que sentimos es verdad o no.

Somos así. Ponemos en redes sociales y en Whatsapp fotos que nos hicimos hace años con gente famosa y crean que a pesar de las circunstancias, a nosotros no nos afectan, que nos va todo genial. O hablamos de lo que haga falta, aunque no hayamos estudiado de ello, porque no sepan los demás, que de lo nuestro, no nos va nada bien. Pero eso si, luego nos quejamos de que no cobramos, de que lo estamos pasando mal, del Gobierno, del Ministro de turno…Pero antes que los demás sepan que lo estamos pasando mal, que nuestras emociones son peores que una montaña rusa o que lloramos al irnos a … LO QUE SEA Y MÁS.

Creo que toda crisis del signo que sea, nos deja a los seres humanos con las «vergüenzas» al aire. Queriéndolas tapar como sea, no vayan a ver que no somos como decíamos ser.

Me canso de una sociedad en la que oculta sus emociones; en la que decir que lo estás pasando mal, en vez de ayudar, es una oportunidad para joder al otro ante los demás. Pero eso si, exige a los demás ser auténticos, originales, que digan la verdad….Me canso del estereotipo de que tenemos que levantarnos nada más caernos, (tanto te compadezcas tanto), que los chicos no lloran que solo deben pelear o que nunca hay otra posibilidad de alcanzar nuestra meta si nos han dicho NO a la primera.

Pero nos lo tragamos todo. Nos tragamos las frases como verdad indiscutible que hay que decirse cosas bonitas si queremos que el amor venga a nosotros, que no podemos llorar, si queremos que nuestros sueños se cumplan, que debemos aparentar gente de éxito si queremos que nuestra marca sea considerada como innovadora y nos contraten.

ESTOY HASTA LOS HUEVOS DE UNA REALIDAD FICTICIA.

Todos lloramos, todos nos cagamos en nuestro vecino del 5, todos creemos que somos infelices porque no conseguimos llegar a las expectativas que nos habíamos propuesto o porque no entendemos muchas cosas que nos pasan. Y ahora que estamos confinados, que no nos relacionamos con nuestros seres queridos, aún más que más la tristeza, el miedo, el lamento está presente en nuestra vida, queramos o no.

PORQUE TODOS, DE UNA MANERA U OTRA, TENEMOS UN APARTADO EN NUESTRA VIDA, QUE NOS SENTIMOS TRISTES. TODOS. Que cuando nos focalizamos en él, nos sentimos en la más absoluta mierda. Y yo también soy el primero que lo reconozco.

Sabemos cuál es ése apartado, pero otra cosa es reconocerlo. Y ya ponernos manos a la obra, es otro cantar.

Porque ahora la moda es ser felices, aparentar éxito aunque la economía vaya de puto culo, o a tus familiares les vaya mejor que a ti, o al menos eso parezcan. Nos callamos lo que nos pasa, pensamos que ya se pasará, que es una tontería. Y mientras tanto, la «burbuja se hace» cada vez más grande, hasta que explota en un momento que a lo mejor no era el más indicado.

Llevo una semana preguntando a gente, como definirían su vida. Y la gran mayoría la han definido así:

«En la mierda y con remordimientos»

Pero eso si, no lo digas a los demás como me encuentro, era la siguiente frase que me decían.

No eran una muestra grande de la sociedad que pueda asumirse que vivimos un mundo así. Pero ¿Cuánta gente habrá que no lo diga como se siente pero se siente identificado con esta frase? Y lo peor de todo, es: «Que no se enteren los demás, que tengo que seguir aparentando algo, que en el fondo no soy».

Hablamos de que tenemos una oportunidad única para crear una sociedad mejor, más avanzada, que trabaje más en equipo, creativa, y si vemos qué tenemos, solo observamos una sociedad con miedo, con arrepentimientos y que aparenta ser feliz con un éxito impuesto y no querido.

Basta ya de métodos rápidos para querernos, creernos que vamos a brillar más que Steve Jobs o que ya somos un experto en inteligencia emocional o coaching con un curso exprés de 20 horas cuando luego en casa tratamos de culo a nuestros familiares o «mentimos» a la gente que ha creído en nosotros.

¿Te sientes en la mierda y estás arrepentido?

¡¡COJONUDO, GRITALO, LLORA, GRITA, COMETE UNA PALMERA DE CHOCOLATE…!! Lo que te apetezca, pero asúmelo de una puñetera vez. Pero asúmelo, sabiendo de verdad porqué te sientes cómo te sientes.

Y eso no hace falta ir a ningún gurú exprés para que te lo diga, tú mismo lo sabes pero lo puedes sacar yendo al meollo de la cuestión.

¿Por qué me siento así? Por… Ahora que se que me siento así.. ¿Por qué me siento así…?..Y así hasta el verdadero meollo de la cuestión de tu rabia, frustración, miedo o arrepentimiento.

¿Ya sabes por qué te encuentras así? Genial… Y ahora puedes pedir ayuda si es un tema importante, pedir perdón a esa persona, en definitiva solucionarlo.

Mientras te quejes del gobierno o de Amazon, como culpables de tu infelicidad, no harás nada, no habrá cambios. Y mucho menos podremos avanzar como sociedad.

Pero si crees que es mejor «mantener en silencio» tus emociones, como decía el anuncio del Hemoal…allá tú.

Puedes estar hasta los huevos de todo y todos, arrepentido por algo que no hiciste o hiciste… es algo totalmente licito. Pero lo que es imperdonable, que no le pongas remedio a esa situación. Eso no es ser feliz, una persona de éxito…. eso es ser un frustrado patológico