¿Tienes futurofobia?

Photo by Alina Vilchenko on Pexels.com

Futurofobia: Dícese de la enfermedad que sufrimos en silencio que a través de los síntomas como no hacer nada aun quejándonos de la situación que tenemos, produce miedo al futuro pero sin acción alguna al respecto.

El ser humano sigue paciendo una enfermedad que le limita, la futurofobia.

Tenemos miedo al futuro que:

.- Le dejaremos a nuestros hijos con el medio ambiente que estamos matando.

.- Que sería dejar a nuestra pareja que no nos sentimos felices con ella.

.- Que sería dejar un trabajo que no nos llena, sino más bien nos limita y amedrenta.

.- Decir lo que sentimos y todo lo que se pueda producir cuando lo oigan

.- A hacer lo que queremos hacer y sientan que hemos defraudado a muchas personas que tenían las expectativas puesta en nosotros.

.- Puede producir el ser y no el dejar de aparentar ser.

Otro síntoma de esta futurofobía es quejarnos.

Nos quejamos de lo que estamos viviendo. Nos quejamos y gritamos a los 4 vientos que no nos merecemos lo que estamos pasando. Nos lamentamos imaginando qué puede pasar si seguimos así…

¿Pero qué haces al respecto?

¡NADA!

Con estos dos síntomas puedo asegurarte que tienes futurofobia.

Son personas que durante mucho tiempo siempre les estarás oyendo el mismo tema, sus quejas, lamentos, miedos y sollozos ante una situación que están pasando. Pero cuándo les preguntas o «recomiendas» que hagan tal o cual cosa, sin preguntar cómo se haría, sin darle una oportunidad… lo primero que hacen es responderte con frases así: «¿Estás loco o qué? Yo jamás podría hacer eso…». Una confirmación aún mayor que reafirma que está sufriendo la FUTUROFOBIA.

¿Pero la sociedad padece futurofobia?

Yo creo que sí. Y desde luego sin generalizar.

A día de hoy sigue habiendo una pandemia entre nosotros, una guerra, una crisis global…. Y aunque nos quejamos, lamentamos por lo que estamos pasando, por lo que puede venir….¿Pero qué estamos haciendo?

Dejamos que los demás tomen las decisiones y así si se confunden, ahí si les echaremos la culpa cuando en realidad tendríamos que haber cogido la «sartén por el mango» y empezar a crear, a hacer y a solventar el problema que tenemos.

Y seguro que habrá gente que dirá: «David, pero el tema de Ucrania nosotros no podemos hacer nada, el tema de la inflación no podemos hacer nada…» y estoy de acuerdo. Pero quiero añadir, ¿tienes un negocio? Y ¿en serio no puedes hacer nada contra la inflación, contra el miedo a cerrar con tu creatividad para salir adelante? Nada más que añadir.

Creemos que no podemos hacer nada porque el problema es demasiado grande, por qué no tienes herramientas para solucionar el tema.

El miedo hace el problema más grande. Hagámoslo más pequeño y seguro que nos sentiremos con capacidad de hacer y sacar soluciones al respecto.

Sacaremos el coraje para solucionar el problema y cambiar la actitud con el futuro.

Sé que mucha gente dirá ahora: «Vive el presente» es la solución. Estoy de acuerdo, mientras estamos pensando en lo que estamos viviendo o creemos que estamos viviendo, en las consecuencias que pueden pasar… no estamos viviendo el presente. Y ahora la moda es vivir el presente, no pensar más. Algo que hace que hecha «la ley hecha la trampa». Cuando solo piensas que estamos viviendo el presente, no afrontamos el problema, la ambición, la curiosidad .. y por lo tanto no hacemos, solo creemos que sentimos, vivimos, no pensamos.

La futurofobia es la enfermedad que deja dormida a la sociedad. Una sociedad que ve las noticias, se lamenta pero no hace nada por cambiar la situación ( y no te digo de coger una escopeta ), sino de hacer algo, por pequeño que sea.

La futurofobia nos adormece, si queremos crear, si queremos la felicidad de verdad, si queremos un desarrollo, debemos despertar.

¿Qué es lo que queremos? ¡LA VIDA PERFECTA!

Photo by u0410u043du043du0430 u0413u0430u043bu0430u0448u0435u0432u0430 on Pexels.com

¿Qué hacemos en este mundo?

Buscar desesperadamente una vida perfecta.

Me gusta ir a las librerías a ver las novedades de las editoriales. Y hoy tras ir a una de ellas, me ha venido una pregunta:

¿Qué es lo que realmente buscamos en un libro? Pero podríamos decir también en una conferencia, en un video de Instagram o en en un curso exprés de felicidad….

BUSCAMOS UNA VIDA PERFECTA.

Quizá lleve más de 10 años escribiendo, viendo conferencias, publicidad de cursos y todos ( o una gran mayoría) tienen cosas parecidas a estas:

.- EL no miedo.

.- Una felicidad absoluta

.- Éxito garantizado

.- La vida de tus sueños a tu alcance.

.- Alcanzar la paz.

.- Los hábitos que iluminarán tu vida…

Y yo fui el primero que me leía todo y acudía a todo con el único propósito de seguir las pautas que me llevarían a una vida perfecta…..a una vida con hábitos saludables, con una felicidad infinita, con una marca personal impecable y sobre todo una vida llena de éxitos.

¿Pero qué produce toda está obsesión?

Frustración y Ansiedad.

Ansiedad porqué sientes que si se te olvida un paso o no has dicho un número de veces las palabras adecuadas, el coche que deseabas ya no podrá volver a ti y tendrás que empezar.

Frustración porqué sientes que pasa el tiempo y no consigues lo que te han dicho que deberías conseguir en un número determinado de tiempo o de días.

La necesidad de aparentar que aunque no sea así, que la vida te va de «pm», que mucha gente te sigue por tus consejos ( aunque rezas todo el día para que se den cuenta que son seguidores comprados). Por no hablar de la gente que un día critica una cosa pero al día siguiente la ensalza porqué es lo que está de moda.

Intentar alcanzar una «vida perfecta» solo genera más infelicidad, frustración y ansiedad. Pero lo peor de todo, MENTIRNOS A NOSOTROS MISMOS.

En definitiva, ¿una vida perfecta es una vida feliz? ¿Pero una vida feliz según los estereotipos que nos quieren imponer o según uno mismo?

Durante mucho tiempo pensé que una vida feliz, era lo que decían los demás que debía ser una vida perfecta. Y así me iba, de culo y cuesta abajo.

¿Qué los libros de «autoayuda» pueden dar una «bofetada» a tiempo y hacerte ver cosas que no quieres ver y que sabes que son verdad? ¡DESDE LUEGO!.

Pero no olvides, que como los «expertos» en nutrición, que un día te dicen que una copia de vino es buena para tu salud y al día siguiente que es lo peor del mundo, aquí también pasa. Así que ten siempre tu pensamiento crítico en modo alerta.

Es decir, no creas nada sin antes haberlo puesto por ti mismo en marcha. Porqué lo que a uno le sirvió quizá a ti no. O lo mejor de todo, quizá tú puedes mejorar ese proceso habiéndolo puesto antes en marcha. ¡No lo olvides!.

Seguro que te habrás encontrado personas que su vocabulario está formado por frases de otras personas o solo te hablan de las experiencias tenidas con tal libro o cual formación. Hablan según tal escritor, tal formador o quieren ser como tal persona porque lo que quieren es «alcanzar» esa vida perfecta que dice tener esa persona que siguen. ( Muchas personas que dicen o aparentan tener una vida «perfecta» te aseguro por experiencia en primera persona que no la tienen, ni mucho menos ).

Y al encontrarme con estas personas son un ejemplo de una visión de la vida que tengo, NO VIVIMOS NUESTRA VIDA, QUEREMOS INTENTAR VIVIR LA VIDA DE LOS DEMÁS.

Queremos ser como tal, actuar como cual y sonreír como la diva del momento….Pero eso si, que no falte ni haga falta decir, que nosotros somos diferentes, únicos y auténticos.

Lo único que estamos haciendo es «huir de nosotros mismos».

Vuelvo a repetir, ¿Qué ayudan los libros de «autoayuda»? desde luego pero si tenemos PENSAMIENTO CRÍTICO.

Ese pensamiento que nos hace indagar en lo que queremos saber, que nos hace ir más allá de dónde estábamos acostumbrados a ir pero sobre todo sabiendo, QUE NADIE TIENE LA VERDAD ABSOLUTA.

¿Por qué creemos ciegamente en muchas personas?

Porqué nos da miedo pensar, sentir y crear. Pero eso si, que no nos insulten si nos dicen que nosotros no somos creativos y que seguimos la corriente, eso que no nos lo digan.

No pensamos porqué creemos que nos llevarán al éxito de forma rápida e indolora. Y eso de pensar, produce mucho sudor y lagrimas.

No sentimos porqué duele. Así que es mejor repetir como «cotorras» frases sin dudar de ellas.

No creamos porqué el camino será largo. Y no tenemos tiempo ya que queremos la vida «perfecta» que los demás dicen que ya tienen y nosotros, NO.

Pero sobre todo no hacemos nada de sentir, pensar o crear, porqué ser uno mismo, en la realidad, es muy doloroso. El salirte de lo establecido, el caminar solo en un camino que nunca habías recorrido, el no saber qué te vas a encontrar y quizá no encontrar lo que soñabas, duele mucho. Y lo reconozco, pero te aseguro que con el tiempo, es lo que mejores resultados da y sobre todo, de verdad.

Lo único que hacemos siguiendo modas, tendencias, miedos y «placebos exprés» es frustrarnos y no alcanzar lo que realmente está hecho para nosotros, NUESTRA PAZ.

Nuestra vida perfecta existe pero solamente la alcanzarás cuando encuentres tu PAZ…

… Cuando te vayas a dormir a la cama con la conciencia tranquila porqué has hecho y dicho lo que TÚ SENTIAS que tenías que hacer y decir.

… Cuando te relaciones con los demás desde tu VERDAD pero sobre todo sabiendo que no la tienes al 100% contigo y que hay tantos mundos diferentes como personas hay en el planeta.

…Cuando reconozcas que te puedes haber confundido y preguntas cómo se pueden hacer mejor las cosas.

..Cuando vas por la calle con la cabeza alta y no por ego sino por orgullo de saber quién eres de verdad y mostrarte sin mascaras ni disfraces ante los demás.

… Cuando sabes que no siempre serás feliz, que las caídas están ahí para aprender de ellas y no para rebozarte en ellas como cochino, que la gente viene y va, que muchos no son los que dicen ser o que algunos te querrán por su interés y luego «adiós y muy buenas» o que «no existen» las vidas perfectas de Instagram…

La vida perfecta existe. ¿Qué debes hacer?

. Nunca huir de ti.

. Aprende, lee, se curioso, pero ante todo pensamiento critico.

. Y saber que la vida perfecta sin miedo, sin esfuerzo, sin hacer nada, con una felicidad continua… NO EXISTE NI EXISTIRÁ.

.- Y mucha acción por tu parte, sin acción nunca habrá reacción.

Cuando sepas todas estas cosas y muchas más que te ocurrirán, sorprenderán y te harán mejor… Es cuando te irás a dormir sabiendo que has alcanzado tu Paz, TU VIDA PERFECTA.

Todos tenemos un cajón de «cosas que nunca he dicho».

Photo by cottonbro on Pexels.com

Todos tenemos un cajón «de cosas que nunca hemos dicho«.

Un cajón compuesto por:

Por cosas que nunca hemos dicho a nuestros amigos..

Por cosas que nunca hemos dicho ni mucho menos a nuestra familia o hermanos

Por cosas que nunca hemos dicho a nuestro jefe…

Por cosas que nunca hemos dicho ni a nuestro mejor amigo o amiga…

Por cosas que nunca hemos dicho y que quizá nunca diremos…

Sé que mucha gente, gurús del desarrollo personal, que no hay que guardarse nada, que hay que ser transparentes…. Y estoy de acuerdo, si eso que te estás guardando te está haciendo daño en tu día a día.

¿Si no? Me parece algo perfecto.

¿Por qué?

.- Porqué todo aquello que te guardas, viene de una experiencia que has vivido tú y que quieres guardar para ti.

. Viene de un aprendizaje que querías vivir tú o que surgió sin esperarlo.

.- Porqué vivimos en una sociedad que parece que si no cuentas todo, no retransmites todo lo que haces , no eres una persona de éxito, no conseguirás ser alguien importante. Es decir, importa más el aparentar que estás haciendo algo, que realmente el vivirlo y añadirlo a tus experiencias.

.- Porqué quizá te has salido de lo establecido y has hecho algo que querías hacer por ti. Descubrir, sentir, ser curioso… algo que en estos momentos, si no sigues los «patrones» establecidos como normales y coherentes, no eres una persona de «bien». ¿Y hacer lo que uno siente, no es felicidad?

Nos quejamos de que los niños «mientan» cuando sabemos que han hecho una «travesura». Les decimos que siempre tienen que decir la verdad porqué sino el castigo será mucho más grande. Pero eso si, mientras tanto, nosotros seguimos ocultando cosas que serían «perjudiciales» para nuestra reputación si salieran a la luz.

Y estamos muy equivocados.

Lo que has hecho y vivido, ha sido porqué tú has querido.

Lo que ocultas, seguro que es para ti una experiencia que querías sentir.

Lo que no quieres que se sepa, eres tú, es cómo piensas, es tu felicidad. Pero te avergüenzas de ti mismo y por eso prefieres que no se sepa.

Pero mientras buscamos en libros y congresos, qué es eso de la felicidad y como fabricarla. Y mientras, has estado «llenando» tu cajón de cosas que nos has dicho, de cosas que realmente te hacen feliz. ¿O no sonríes cuando las recuerdas?

Eso es felicidad. Eso eres tú.

¡No necesitas nada más, ya lo has encontrado en ese cajón!.

Todos tenemos un cajón «de cosas que nunca hemos dicho» que tenemos como algo secreto y oscuro. Cuando en muchos casos, lo que contiene ese cajón es nuestra felicidad que nos da miedo mostrar.

¿Y qué contiene tu cajón de las «cosas que nunca he dicho»?

La moda de ser «Un impostor y creértelo».

Photo by Sam Lion on Pexels.com

«Tienes que creértelo aunque no tengas los conocimientos…», «Tienes que hacerlo porqué ahora lo que importa es la visibilidad, si no saben qué existes, no sabrán que haces…», «Que crean que lo sabes luego ya lo demostrarás..«

Son algunas de las frases que todos hemos oído alguna vez. Ya puede ser en formaciones, en libros o en artículos… porqué a día de hoy nos importa más la visibilidad, el aparentar que somos «expertos» en algo, que tenemos una marca única, genuina e inigualable

Estamos mas desesperados porqué nos vean que realmente por disfrutar de lo que estamos haciendo, por crear un camino a largo plazo, por realmente SER NOSOTROS MISMOS.

Por visibilidad el ser humano es capaz de casi todo. Bueno también hemos visto gente morir por un selfie extremo, así que si, EL SER HUMANO ES CAPAZ DE TODO POR VISIBILIDAD.

Somos capaces de hablar en contra de un tema un día y al día siguiente hacernos una foto con el defensor de ese tema que ayer estábamos criticando ferozmente.

Somos capaces de hablar de un tema y al dia siguiente hablar de otro totalmente diferente que no tiene nada que ver. Y eso si, siempre con actitud de experto, porqué lo único que nos importa es ser visibles.

Exponemos ante las Redes Sociales nuestra actitud ante la vida, ante los negocios pero luego en la vida realmente, ni creemos en lo que decimos ni hacemos lo que decimos.

Mientras todos buscan la visibilidad de forma desesperada, me sigo preguntando cómo hay personas que sin tener redes sociales (si, no te asustes, conozco personas que no tienen redes sociales, que no se hacen fotos con sus coches o con sus clientes para aparentar que la vida les va bien) les va la vida como realmente les gustaría les fuera a esas personas que buscan la visibilidad de forma desesperada.

Por APARENTAR, que no SER, somos capaces de todo.

Y todo, porque nos hemos creído que primero hay que creérnoslo. Y con ello haremos creer a los demás que somos «expertos», que sabemos de lo que estamos hablando.

Claro que si, LO QUE ESTAMOS HACIENDO ES MENTIRNOS A NOSOTROS MISMOS Y MENTIR A LOS DEMÁS.

Con esta filosofía lo que estamos creando no es valor, sino humo y más humo. Y como bien dice Xavier Marcet, hasta lo que venden humo no se dan cuenta que lo están haciendo.

No estamos creando gente empoderada

No estamos creando gente creativa y que apuesta por ser diferente a los demás..

No estamos creando innovación ni desarrollo con personas que quieren saltarse las normas de la mediocridad…

No estamos creando proyectos a largo plazo, que dejen una huella en nuestro mundo

No estamos creando NADA… Bueno si, MÁS MEDIOCRIDAD.

Y todo porqué nos han dicho que sino somos visibles, no existimos.

Da igual lo que quieras decir, da igual si crees en lo que estás diciendo o no… SOLO IMPORTA LA VISIBILIDAD. Y si para ello tienes que comprar seguidores en Instagram, allá que vamos.

¡Todo por la visibilidad!.

En vez de valor, innovación y creatividad, estamos creando impostores.

Impostores que por tener seguidores en redes sociales, por una mención en Twitter o una invitación a un evento, repiten lo que esté de moda en esos momentos aunque no crean en ello o sepan lo que están diciendo, porqué es importante la visibilidad.

La visibilidad no se crea de forma artificial, SE GANA.

Se gana siendo de verdad aunque nadie te escuche en un principio. Exponiendo en lo que crees, aunque nadie esté esperando lo que vas a decir.

Se gana dando valor diferencial a todos aquellos que te escuchan, aunque les «moleste» al oido al principio lo que dices.

Se gana siendo autentico, mostrando tus éxitos pero también tus errores.

Se gana cuando muestras el lado oscuro hasta alcanzar lo que has alcanzado. Pero además el éxito también tiene su lado oscuro, no todo es tan bonito como lo pintan.

Se gana cuando muestras los NO en vez de los SI. Porqué la vida está formada por más Noes que Sies.

Se gana cuando das lo que dices que vas a dar. Y no cuando solo te interesan los demás porqué necesitas satisfacer tu interés.

Se gana dándote de verdad y sin esperar nada a cambio.

Se gana escuchando lo que te tienen que decir aunque no te guste. Porque si realmente te quiere esa persona, lo está haciendo por tu bien.

Se gana cuando la gente sabe a lo que se atiene cuando está contigo. No cuando incertidumbre a ver cómo vas a reaccionar.

Se gana cuando no hablas más de lo que demuestras. Es decir menos hablar de lo que sabes hacer y más demostrarlo.

Se gana cuando no estiras el «chicle» a un éxito pasado y estás innovando constantemente dentro de tu pasión.

La visibilidad se gana con estas y otras muchas acciones más… Pero como verás es una consecuencia de tus acciones, no una meta.

Pero eso del esfuerzo, de la verdad, de recorrer caminos que no has recorrido y que los demás te dicen que no vas a encontrar el éxito que está de moda, de estudiar lo que te apasiona, de aprender lo que te hace realmente feliz cuando los demás solo replican lo que ven….

Pero esto no mola, ¿no?

Claro que sufrirás el síndrome del impostor si realmente has creado una «fachada» en la que no creías, en la que fue diseñada para seguir una moda y no estaba basada en tu confianza, en lo que creías y sentías.

Claro que lo sufrirás, porque lo que te ocurrirá es que no creías en ti ni antes ni durante ni tampoco en ese momento. Y por eso te sentirás un impostor.

Hablamos de creatividad, de innovación, de desarrollo y disrupción… Y mientras tanto creamos impostores que solo buscan la visibilidad y nunca ofrecer un valor diferencial.

Pero ganarse la visibilidad a base de esfuerzo, tenacidad y verdad no es «cool ni trending», ¿Verdad?

¡Con pasión por la compasión!

Photo by Kat Smith on Pexels.com

¿Dónde están las colas del hambre que un día tras otro nos enseñaban los medios de comunicación?

¿Hasta cuando los medios de comunicación hablaran de los suicidios como primera causa de muerte no natural en España?

¿Y qué pasa con el volcán? ¿Ahora que ya no echa humo ya no interesa?

Y no hace falta ir más allá que lo que dictan los medios de comunicación:

¿Qué hacemos tras «preocuparnos» por los problemas de esa amiga que nos ha dicho que está mal? Verla una vez, intentar consolarla, sentimos que hemos quedado «bien» y deseando que se recupere pronto, seguimos nuestra vida.

Llenamos los medios de comunicación hablando de los problemas de la sociedad, con noticias que son catastróficas y que quieren mostrar la situación de la sociedad que no solemos ver en nuestro día a día. Y con ello redes sociales , artículos digitales que hablan de lo mismo, de cómo podríamos solucionar el tema, iniciativas y demás…

¿Y cuánto nos duran? Lo que dura la noticia.

Al dia siguiente, hablamos de otros temas. De temas que nos hagan «quedar bien» ante los demás, que muestren una cara ante los demás que de a entender que nos preocupamos por ellos, por la gente de nuestra comunidad. Que vean que sabemos que es el Zen, que damos amor, que somos paz y todas las palabras «cool» que en el fondo no tenemos ni idea que significan.

Que somos personas que tenemos un propósito, el ayudar a los demás…¿Pero en realidad qué ocurre? Que tras habernos hecho «la foto», a otra cosa.

Sé que estarás pensando «Yo todos los meses doy dinero a una ONG que me apunte gracias a los chicos que están en la calle..» ¡Genial! ¿Y qué haces el resto del año? ¿Te ocupas de lo que realmente le pasa a la gente de tu alrededor?

Somos seres humanos que una vez hecha «la foto» ya creemos que hemos lo que «debíamos» hacer para tener una conciencia tranquila.

Eso no es compasión, eso es postureo. Algo muy común en estos momentos de redes sociales.

Y no te estoy diciendo que tengas que salvar el mundo como ahora pretenden todas las empresas. No estoy diciendo que tengas que salvar los delfines desde tu casa, porque lo único que demuestra por parte de muchas empresas que dicen tener un propósito y ser sostenibles de repente, es puro postureo, además de algo que no crearan mucho impacto, que digamos.

Lo que te estoy diciendo que tengamos compasión por nosotros mismo y por los demás. PERO DE VERDAD.

Por nosotros mismos cuando las cosas no nos salgan como esperábamos.

Cuando no nos salen las cosas «bien» o según las expectativas, nos flagelamos. Pensamos ya que seremos los peores, que nos tendremos éxito en el mundo ni nunca conoceremos la felicidad. ¿Y si nos diéramos cuenta de qué hemos aprendido durante el camino? ¿Y si nos felicitásemos por haber dado un paso adelante cuando antes teníamos una relación de apego con la «pereza»?

Si nos diéramos cuenta de muchas cosas que hemos aprendido y vivido durante el camino, dejaríamos de etiquetarnos como lo peor del mundo y nos daríamos cuenta que somos mucho más que un simple resultado.

Pero no, nos fijamos más en el resultado que en el camino. Y si no lo conseguimos y a la primera, lo único que hacemos es jodernos la vida.

Date una palmada o un abrazo por los avances que realizas aunque no consigas los resultados a la primera. Te aseguro que te darás cuenta que en el fondo eres mucho más que un titulo o un resultado.

No estoy diciendo que te des lastima , de pobre niño que no lo ha conseguido a la primera como le dijeron que tenía que hacerlo. Te estoy diciendo que tu motivación no depende de una meta, sino de un camino y de las montañas y valles que vivirás. Y para ello tienes que tener compasión por ti, cuidarte, alentarte, motivarte y levantarte.

NO CREERTE UNA VICTIMA MÁS PORQUE NO LO HAS CONSEGUIDO COMO LOS DEMÁS TE DIJERON QUE LO TENÍAS QUE HACER.

Y cuando sufres contigo mismo tanto los éxitos como los errores (nunca los fracasos), cuando abras tu corazón de verdad, lo abrirás también a los demás.

Porqué cuando te etiquetabas como el peor de los peores por no haber conseguido ese reto, estaba hablando tu ego, no tu corazón. Estabas mirándote el ombligo y no la realidad. Una realidad que habías conseguido muchas más cosas que si te hubieras quedado en el sofá quejándote de la mala vida que tienes.

Cuando tienes compasión por uno mismo, te estás ayudando. Y con ello ayudarás a los demás de verdad. No creerás que con hacer una recolección de juguetes anual ya tendrás la conciencia tranquila si luego dejarás de hablar a amigos porque te han dicho lo que pensaban y a ti no te ha gustado oírlo.

Tener compasión por el otro, es acercarnos al máximo nivel de empatía que podremos tener por una persona.

Porque con nuestro corazón abierto le estamos ofreciendo nuestra ayuda más sincera. No ayuda para «limpiar» nuestra conciencia, sino ayuda de verdad.

Creo que no nos han enseñado a pedir ayuda. Y ahora de «mayores» es cuando más la necesitamos y más miedo nos da pedirla.

Pensamos que pedir ayuda, sentir compasión por los demás, compasión de verdad, será abrirnos , sentirnos vulnerables o dejar que las emociones de los demás se tatúen en nosotros.

Sentir compasión por uno mismo es la cumbre de todo proceso de aceptación y compromiso con uno mismo. Ya que significa cómo somos y cómo nos sentimos.

Esperamos que los demás sean compasivos con nosotros cuando lo estamos pasando mal. Pero cuando lo necesitan los demás, no hagamos una pantomima queriendo quedar bien.

Nos encanta llenarnos la boca hablando de ayudar a los demás, de Responsabilidad Social Corporativa y de muchas cosas más… Cuando en realidad lo que necesitamos es mucha compasión por uno mismo y con ello, desde luego que tendremos compasión DE VERDAD por los demás.

Vivamos con pasión la compasión.

Se buscan D.G.I. (Directores Generales de Inspiración)

Photo by Dhyamis Kleber on Pexels.com

Nos pegamos la vida buscando Directores Generales de Inspiración.

Son aquellas personas que seguimos sin pensar.

Ya pueden hacer lo que sea, ya pueden vendernos «humos», lo que sea… que nuestra necesidad de creer, de ver que otro mundo es posible y no el «pobre» mundo que nos rodea, hace que creamos en ellos.

Y no solamente estoy hablando en el mundo profesional, haciendo que nos gastemos dinero en personas o proyectos que con el paso del tiempo, nos damos cuenta que no eran lo que deseábamos creer, sino también en la vida personal.

Seguimos como corderos a personas que creemos que nos llevarán a la felicidad, a ese mundo de felicidad, pasión y alegría que creemos que nos merecemos.

En algunas situaciones, se cumple lo que nos prometen. Pero en la mayoría, no. Era todo humo.

Y además de frustrarnos lo único que sabemos decir que no encontramos la motivación , la inspiración para seguir adelante.

Buscar a ese Director General de Inspiración de nuestra vida, de nuestro proyecto profesional, es buscar en los demás lo que realmente debemos buscar en nosotros mismos.

Buscamos en ellos, sentirnos diferentes, encontrar el camino rápido a esa felicidad que creemos que nos merecemos, a ese éxito que queremos y que la sociedad nos dice que si no alcanzamos, seremos catalogados de frustrados e ineptos.

No buscamos la inspiración en los demás, queremos encontrar el método más rapido para la felicidad.

Y así lo único que encontraremos es frustración, rabia e impotencia.

La inspiración la tenemos que encontrar en nosotros mismos.

Desde luego que puedes aprender de los demás. Puedes ver qué se está haciendo, cómo vive la sociedad y preguntar lo qué no hacen y les gustaría hacer.

Desde luego que podemos y debemos hacerlo. Somos las relaciones que tenemos, lo que leemos, lo que observamos. Pero eso no quiere decir que te tiene que mimetizar con ello. Es decir, que lo hagan los demás, que lo piensen los demás, no es sinónimo de inspiración, de felicidad o éxito…sino su antónimo.

Si lo hacen los demás, si todos piensan por igual, no te inspira a nada. No hay un desarrollo, no hay un porqué para romper las normas, para apostar por lo que siente uno… Solo hay un mismo pensamiento.

Y nosotros lo que estamos es buscando héroes. Héroes que nos salven de la monotonía, de la tristeza y la pobreza, que nos lleven al éxito y que nos den una felicidad continua.

Y ese Heroe, solo puedes ser TÚ.

Puedes inspirarte en lo que se está haciendo pero siempre tienes que darle tu toque.

¿Y dónde está tu inspiración? ¿Cuándo comienzas a encontrarla?

Cuando te permites ser y no aparentar ser.

Cuando te dices SI a ti mismo y empiezas a estudiar todo aquello que te apasiona.

Cuando no haces caso a esos que te dicen que eso no esta de «moda» y haces lo que sientes que tienes que hacer.

Cuando lees todo lo que te apasiona aunque los demás te miren raro.

Cuando vas a eventos aunque vayas tu solo, porque lo que quieres es aprender, INSPIRARTE.

Cuando hagas todo eso que los demás dicen que no hagas y tú sientes que SI DEBES y QUIERES HACER, empezarás las oposiciones de a Director General de Inspiración.

Pero tengo que darte una advertencia: LA INSPIRACIÓN, como la FELICIDAD no es continua.

Creemos que la vida tiene que ser un chute continuo de felicidad, creatividad, inspiración, alegría…Como si estuviéramos viviendo una noche increíble en Ibiza pero todos los días del años, las 24 horas del día.

Y las cosas no son así.

No todos los días estás en «pleno flow», no todos los días tu cuerpo te pide crear lo que has soñado todas las horas del día o ir a esa conferencia que querías ir.

No todos los días debes ir «enpastillado» de inspiración, porque no hace nada, descansar, te hace recargar pilas y que te des cuenta de cosas, que habías pasado por alto.

Asi que no te preocupes, los días menos inspirados también te inspirarán.

Nos pasamos la vida buscando la inspiración en los demás, en lo que nos rodea.. cuando realmente la mayor fuente de inspiración, ha estado y estará, dentro de nosotros mismos.

Cuando la encontramos y disfrutamos de ella, empezaremos a ser esos héroes que buscamos en los demás. Cuando en realidad somos nosotros mismos.

Pd: Os recomiendo un libro para convertiros en esos Héroes que veis en los demás cuando en realidad, lo encontraréis mirándoos al espejo «Manifiesto para los héroes de cada día: Activa tu positivismo, maximiza tu productividad, sirve al mundo».

Y tú, ¿Piensas?

Photo by Liza Summer on Pexels.com

Se que estarás pensando: «Menudo es David, ya desde el principio insultando. Claro que pienso…»

Sé que quizá hasta te habrás sentido ofendido. Te repetirás una y otra vez, intentando reafirmar que claro que piensas, que para eso estás vivo y te estás acordando de mis familiares.

Venga relax, que no quería decirtelo con esa intención.

Yo solo te quería preguntar:

¿Piensas por ti mismo?

Vemos todos los días en medios de comunicación cifras, estadísticas, aportaciones de expertos sobre diferentes temas. Luego vemos medios online que nos hablan de lo mismo para luego irnos con amigos y volver a hablar de lo mismo.

Pero no solamente te estoy hablando de noticias del día a día, sino también el ámbito personal. Hablamos de los problemas que tiene nuestra cuñada, de los líos amorosos de Juana, la nueva vecina o que le pasa a nuestro mejor amigo con la vida.

Nos pegamos todo el día hablando sin parar, de las noticias, de los cotilleos, de todo…. Sin control. En vez de hablar, disparamos como la mejor de las metralletas de Rambo. Hasta cuando nos levantamos nos sentimos cansados porque nuestra mente, aún durmiendo, no para de hablar, de imaginar…

Y durante esas 24 horas, ¿CUÁNTAS VECES HEMOS PENSADO?

SI, pensar. Ese procedimiento que dice la RAE que es <<formar o combinar ideas o juicios en la mente. Examinar mentalmente algo con atención para formar un juicio..>>

Si nos fijáramos en la primera definición, sé que estarás pensando ahora, «¿Ves? Claro que pienso.. Yo tengo mi idea en mi mente de lo que he visto, de lo que he oido … y luego la disparo».

Perfecto, te la compro. Pero vayamos a la 2 definición. Y ahora hazte esta pregunta:

¿EXAMINAS CON ATENCIÓN PARA LUEGO FORMAR UN JUICIO?

Seamos sinceros, NO.

No pensamos, repetimos como cacatúas. Y quien nos lleve la contraria a lo que creemos pensar, estará desterrado de nuestras vidas para siempre.

NO PENSAMOS, REPETIMOS.

Repetimos lo que nos gusta oír. Lo que creemos que es bueno para nuestra salud mental, para nuestros intereses, en definitiva para satisfacer a nuestro ego… Y todo aquél o aquella noticia que desmienta lo que pensamos, lo rechazamos, pensamos que está «mal de la cabeza» o lo apartamos de nuestra vida.

Sólo vemos noticias que nos interesan, no por informarnos, sino por nuestra seguridad. Con el fin de saber que estamos en el camino correcto y que lo demás es incertidumbre, miedo o locura.

¿Qué ocurriría si optásemos por la 2 definición?

.- Que antes de hablar o repetir sin parar, INVESTIGARIAMOS. Buscaríamos si lo que hemos visto es verdad, que otras versiones tiene y aunque nunca tendrás toda la información posible, tendríamos una opinión mucho mejor que si solamente viéramos una opción.

.- Seriamos más EMPATICOS y HUMILDES. Sabríamos ponernos antes en la piel de la otra persona y responder a una pregunta o situación de una forma más humilde. ¿A qué te gustaría que lo hicieran contigo si estuvieras pasando un mal momento?

.- Seriamos más CREATIVOS a la hora de exponer una solución. Ya que no estaríamos respondiendo en función a lo que nos hace bien, sino que al abrir nuestra mente estaríamos abiertos a nuevas soluciones, a nuevas formas de afrontar el reto en cuestión.

.- En vez de CRITICAR, DIALOGARIAMOS y seguro que descubriríamos más mundo del que creemos conocer.

En definitiva, creo que si pensáramos más y replicáramos menos, MÁS INNOVARIAMOS en todos los aspectos

Y tú, ¿Piensas?

¡Pon un BORDE en tu vida!

Photo by Robert Laszlo on Pexels.com

Cada día oígo y recibo más este comentario:

«Es es que un borde. No sé cómo tiene el valor de decir lo que piensa. ¿No sabe callárselo o que?«.

¿Y por qué nos tenemos que callar lo que opinamos? ¿Ser borde es ser coherente con lo que piensa uno?

PUES EL MUNDO NECESITA DE MÁS BORDES.

Y cada día lo tengo más claro, la vida es decir lo que piensa uno a pesar de que nadie le escuche.

Sin embargo, a pesar de que nos «pegamos en el pecho» diciendo que somos únicos, auténticos, que con nosotros la verdad siempre será una compañera y todo lo que tú quieras…¿Qué acabamos haciendo?

¡NO DICIENDOLO QUE REALMENTE QUEREMOS!.

No decimos que la comida que nos ha puesto el restaurante era una mierda. Bueno si eso ya lo diremos luego cuando nadie nos oiga…

No decimos que ese libro no te ha aportado nada aunque lo haya escrito quien lo haya escrito. Y no lo dices no vaya a ser que algún «interés» que tenías satisfecho se vaya volando.

No dices que esa persona se ha confundido porque pensaras que se enfadará y quizá ya deje de hablarte. Pues la experiencia me ha dicho que si se enfada por decirle algo que tu intención es que mejore y no joderlo, ni es amigo ni tampoco te vale la pena tenerlo como amigo.

Durante estas fiestas y durante todo el año, siempre convivimos con personas que nos dicen que no debemos decir algo, «no vaya a ser que montemos la 3 Guerra Mundial«.

¿Y por qué no debemos decir lo que sentimos?

Porqué no hay que molestar a tal persona…Porqué no vaya a ser que se moleste…Porqué hay que tener la fiesta en paz… Porqué son días de felicidad y armonía…Porqué son días ¿DE QUÉ?

A esas personas las llamo «PERSONAS SUIZA«. No quieres problemas, no quieren ser parte de una guerra…quieren la paz y disfrutar de su tranquilidad. Quieren que todo el mundo se lleve bien, que todo el mundo hable maravillas de ellos porque no se meten con nadie y caer a todo el mundo bien… Y yo me pregunto, ¿ es que no tienen opinión de nada? ¿Tú confiarías en una persona que no se decanta por un lado o por otro? …No me quiero imaginar como utilizarán «su metralleta ideológica» cuando nadie les oiga.

La verdad que son personas en las que yo no confío. No creo que vayan de frente. Y las personas que no van de frente, cada vez las estoy apartando más de mi vida. No las quiero, no sé tú, pero yo NO.

Cada día creo más necesario que volvamos a recuperar e impulsar a los BORDES.

Son aquellas personas que dicen lo que piensan. Que se posicionan en un bando o en otro y te dicen el porqué. Y no les importa dónde se encuentren, las perdidas que puedan ocasionar con sus opiniones o los beneficios que puedan obtener…Todo eso les importa una Kaká.

Son personas coherentes con lo que piensan y sienten. Pero además dicen lo que hacen.

Podrán caerte como el culo o como tú quieras, pero si realmente quieres una persona que sepas por donde va y no te de «sustos» con sus cambios como una veleta, PON UN BORDE EN TU VIDA.

Los calificamos como Bordes, porque se salen de lo establecido, porqué oímos cosas que querríamos decir nosotros pero nuestra vergüenza, miedo o nuestro propio ego, nos impide decirlo. Pero eso si, luego a escondidas, cuando nadie nos ve, reconocemos que tiene más razón que un santo. Por eso y más no quiero en mi vida a las «personas suiza». Quiero la verdad la cara, tanto me gusto como sino, no quiero medias verdades ni medias mentiras.

Queremos la verdad. Queremos gente que no nos mienta. Queremos avanzar, desarrollo e innovación. Pero en el fondo, todos estamos apegados a los convencionalismos, a no salirnos de lo establecido, a no decir una letra más alta que la otra… porque no vaya a ser que nos tilden de locos, de bordes o vete tú a saber de qué.

Llevo dos años que estamos en una era de cambios. Y quizá el Metaverso o la nueva actualización de Whatsapp sea un cambio. Sin embargo sigo viendo la misma hipocresía de siempre en el ser humano. Quiere que se le considere como un ser diferente a los demás pero sin levantar la voz ante la mediocridad.

¡De lo que no puedas cambiar, no te preocupes!

Photo by Javon Swaby on Pexels.com

Nos pasamos la vida preocupándonos por todo.

Nos preocupamos porque no recibimos el mensaje de la chica que nos gusta.

Nos preocupamos porqué no recibimos contestación a la propuesta que habíamos hecho.

Nos preocupamos porqué esa persona no nos habla después de años de conversaciones diarias.

Nos preocupamos por llegar a final de mes.

Nos preocupamos porqué no tenemos sexo con nuestra pareja.

NOS PASAMOS EL DIA PREOCUPADOS.

Pero haz una lista de las cosas que te preocupan, de todas y cada una de ellas.

Yo lo he hecho y la verdad que el resultado me ha intrigado mucho.

NOS PASAMOS EL DÍA PREOCUPADOS POR COSAS QUE NO PODEMOS CONTROLAR NI CAMBIAR.

No podemos cambiar, por nosotros mismos, el gobierno que tenemos, la suegra que nos ha tocado o «lo mal follao» que está nuestro compañero de mesa en el trabajo.

No podemos controlar que la chica que nos gustaba ya no nos hace caso. O que esa persona que pensábamos que era nuestra amiga, de un día para otro, desaparece sin decir «Adiós y muy buenas».

No podemos ni controlarlo ni tenemos el poder de que la situación cambie. Y aunque en el fondo, lo sabemos, nos preocupamos.

Nos preocupamos porqué teníamos muchas esperanzas puestas en esa relación, en ese proyecto o en esa ilusión.

Nos preocupamos porqué vemos que nuestro proyecto ya no se va a hacer realidad. Y la incertidumbre no es buena compañera cuando soñábamos ya con el éxito o con noches de pasión con esa persona.

Nos pasamos la vida preocupándonos por cosas que realmente no podemos cambiar ni controlar.

Sé que lo que voy a decir te va a doler como a mi también me dolió cuando me lo dije a mi mismo:

¡PERO ERES IMBECIL!.

Me da igual la situación que sea que, por ahora, no se hará realidad. Pero estas perdiendo algo muy mágico de ti en una situación que, por ahora, no tiene solución:

TE ESTÁS PERDIENDO A TI MISMO.

Le estás dando vueltas a algo que no tiene solución, por este momento. No puedes hacer nada porque esa chica se haya ido o no tengas respuesta a tu propuesta profesional. Y tú mientras tanto, estás dándole vueltas a la cabeza, llorando, cagándote en todo, maldiciendo la noche que no saliste con la chica y se te la «llevó» otro o cualquier «paja mental» que te hagas.

NO PUEDES HACER NADA MÁS.

Bueno, espera si puedes hacer una cosa.

APRENDER DE LO QUE HA OCURRIDO.

Y no te estoy diciendo que te flageles como un buen cristiano. Te estoy diciendo que aceptes la situación. Que veas que ha sucedido, qué has aprendido de todo ello y obtengas un aprendizaje. Un aprendizaje para seguir adelante , usando esa experiencia para nuevas experiencias o ideas.

Porqué te lo repito, GASTAMOS MUCHA ENERGÍA EN TEMAS QUE NO PODEMOS CONTROLAR NI CAMBIAR.

Déjate de pensar que si hicieras algo para adelantar los acontecimientos, las cosas cambiarán. Seguramente que no. Deja que la vida te enseñe que tiene preparado para ti, pero está vez lo afrontaras con un nuevo aprendizaje, la de enfocar tu energía en lo que puedes controlar, no en lo que no puedes ni debes cambiar.

¡Cómo la creatividad ayudó a mi salud mental!

Photo by Alisha Mishra on Pexels.com

Antes de nada ni soy un psicólogo, ni te voy a decir cómo vivir una vida sin miedo a través de tu creatividad ni tampoco te voy a decir que tienes un super poder en tus manos que te hará sentirte el Rey del Mundo como Leonardo Di Caprio en Titanic.

Simplemente te voy a decir cómo la creatividad ha cambiado mi vida, en el aspecto mental. Nada más. Es la experiencia de una personas que no pensaba que podría ser creativo y que mientras pensaba eso, sentía que era un bicho raro en un mundo de presiones, prejuicios y egos.

Pensamos que hacer lo que «es bueno» para nosotros, lo que siempre se ha hecho y lo que está de moda, es lo que debemos hacer si queremos ser unos hombres de bien.

¿Pero qué pasa cuando sientes que haciendo lo que te dicen que debes hacer para llegar a la felicidad o al éxito no te sientes tú mismos?

Que empiezan los problemas.

Te sientes diferente en un mundo en el que lo único que te preguntas es: ¿Será yo el que tiene el problema? ¿Seré yo el raro y no entiendo qué hay que hacer?

Yo hasta la fecha era un hombre de bien, tenía trabajo de 8 horas, iba al gimnasio y me pillaba mis alegrías los sábados por las noches. Pero cuando llegaba la noche y me encontraba conmigo mismo, sentía que algo me pasaba.

Lo reconozco, me gusta el dulce. Pero muchas veces lo he utilizado para calmar mi nervios, mi ansia por encajar, por ser como los demás. Y es un error como si me hubiera dado por la bebida o por las drogas como seguro que conoces a muchas personas que hacen eso.

En vez de preguntarme y ser sincero conmigo mismo, ocultaba mis emociones en la comida. Y es algo que siempre lo he hecho, el calmar este run run que tenía y que me daba miedo expresar. Porqué además expresar lo que siente uno, es de nenazas, moñas o se piensan que eres de la otra acera. Alguna vez lo he dicho, la canción de los chicos no lloran, solo deben pelear de Miguel Bosé , es el resumen de mi infancia o lo que yo creía que debía hacer.

Y yo no era así. Más bien no sabía como no eras, como los demás. Pero no sabía como expresarlo, no sabía como quitar el tapón de las emociones que tenía, de lo que sentía o de lo que no quería volver a sentir.

Y llegó el día, que tras una crisis emocional que para estas fechas hará más de 10 años , empecé a escribir. Y todavía cuando algunas personas me consideran escritor, no me lo creo. Porqué yo no me considero escritor, me considero una persona que trascribe lo que siente y que por suerte hay gente que le gusta lo que escribo, cómo siento y se siente identificada.

Pero ¿escritor? Para nada. Y no es humildad, es realidad.

Cada día me encuentro a mi alrededor más gente que no sabe expresar lo que le pasa. Y ya es un gran logro verbalizar que no sabe que le pasa, que le pasa algo pero no sabe qué.

Siempre digo que lo mejor es escribir hasta que te duelan las manos. Es la mejor forma, o al menos, la que a mí me ha servido, para quedarte como «nuevo».

Es la forma de ver, verbalizar lo que no te has atrevido a decir, a desatar el nudo que tienes en la garganta y que te daba miedo expresar.

Pero hay miles de maneras de hacerlo.

Escribiendo, cocinando, haciendo deporte,….

La creatividad no es solo hacer anuncios de televisión, querer jugar al futbol como Messi o cocinar como Ferran Adria.

LA CREATIVIDAD ES MUCHO MÁS. ES LA MEJOR MANERA DE EXPRESAR QUIEN ERES, LO QUE SIENTES Y TU MANERA DE VER EL MUNDO.

Y para mí, escribir, fue un antes y después en mi salud mental.

Me quite el tapón de las emociones que estaba a punto de explotar y quizá con no muy buenas consecuencias.

Y antes que te pueda pasar a ti, hazlo.

Prueba las actividades que hagan falta. Descubre lo que te hace quedarte como nuevo. Y si es el sexo, ¿por qué no? Pero como diría Mónica Naranjo, desátate.

No hace falta ser Ferran Adria, ya hay uno, no hace falta más. No hace falta ser Dalí, ya existió uno. Lo que hace falta es que seas tú mismo y te desate ese nudo emocional que llevas dentro.

NO IMPORTA EL QUÉ HAGAS, SINO QUE LO HAGAS CON CREATIVIDAD, A TRAVÉS DE LA CREATIVIDAD.

A través de lo que sientes y quieres sentir siempre.

Es la herramienta más importante del ser humano y a la que más miedo tenemos. Y todo porque sabemos que será la que nos descubrirá de que pasta estamos hechos, para qué hemos venido a este mundo .Y eso supondrá salirnos de lo establecido, que nos miren como raros si hasta la fecha hemos hecho lo que los demás nos decían que debíamos hacer.

Pero ¿sabes una cosa?

TU CREATIVIDAD SERÁ LA QUE TE LLEVARÁ A TU FELICIDAD, LA QUE TE DESCUBRIRÁ Y LA QUE TE HARÁ SENTIRTE POR FIN, BIEN CONTIGO MISMO.

No sé si te servirá para algo este artículo, pero si te ayuda a dar un paso adelante y quitarte ese nudo que tienes en tu garganta, seré el hombre más feliz del mundo.

Vivimos con el freno de mano puesto. Y pensamos que si lo quitamos estaremos siendo unos incomprendidos, locos o vete a saber. Cuando vivimos con el freno de mano puesto, estamos siendo como los demás pero lo peor de todo, nos estamos cohibiendo a nosotros.

La creatividad te hace quitar ese freno de mano. Te hace ser por fin, tú mismo. Simplemente, llanamente.