¿Cómo que no lo sabes? Si lo sabes…

A la mierda con las dudas, los fracasos y los miedos. A la mierda con las culpas, las ajenas y las propias. A la mierda con los negativos, los sarcásticos y los envidiosos. A la mierda con la mierda

Sólo hay 3 palabras en todo nuestro vocabulario, que tienen el poder de destruir con todo lo que tengan por delante en esos momentos

NO LO SÉ.

“No lo sé, sé que tengo que hacerlo, pero no quiero…No sé qué me pasa….No sé cómo decírselo…No sé como tengo que empezar…”

Todo vestigio de ilusión, de motivación, de alcanzar sueño, de descubrirnos…se va al garete, simplemente diciendo: NO LO SÉ.

Pero es que lo peor de todo, es que SI sabemos qué tenemos que hacer. Lo que pasa es que tenemos miedo a hacerlo.

¿Cómo que no sabes qué tienes que hacer? Si lo sabes, lo que pasa es que te da miedo a dar el paso, a no dominar una situación nueva para ti, tienes miedo al qué dirán, a no saber qué habrá detrás de ello, a sufrir o a alcanzar lo que siempre hemos soñado.

¿Cómo qué no sabes cómo decirle a esa persona lo que sientes por ella? ¿Cómo que no sabes qué curso elegir? ¿Cómo que no sabes cómo emprender tu camino hacia tus sueños? ¿Cómo qué no sabes irte de esa situación en la que sólo estás sufriendo?

SI LO SABES, LO QUE PASA ES QUE NO QUIERES DAR EL PASO HACIA ADELANTE, TIENES MIEDO.

No queriendo dar el paso adelante, te estás matando lentamente.

¿Por qué?

.- Pones una losa más a tu intuición.

Esa sensación rara que sientes algunas veces, que no sabemos cómo, pero te dice que tienes que hacer una cosa, que hasta ahora no habías hecho. Diciendo que no sabes qué tienes que hacer, le estás haciendo oídos sordos, hasta que le hagas caso. No por mucho poner la tele alta, vas a callarla.  Hasta que no te enfrentes a esa situación incómoda, no va a parar de decírtelo de todas las formas posibles.

Estas diciendo no, cuando haces caso omiso a tu intuición, a tu corazón, y si a tu razón. A las normas establecidas por la sociedad, a lo que esperan de ti, a las rutinas, a los miedos, cuando en el fondo, tú sabes que tienes que dar un paso adelante.

.– Dices NO a la creatividad.

La creatividad simplemente es ver la realidad desde otras vertientes. Y tú mientras tanto, la estás viendo desde tus creencias, desde las normas que te han impuesto, desde los miedos que tienes impregnados desde pequeño.

Decir No lo sé, es no querer ver de lo que eres capaz de crear siendo el líder de tu propia vida. Es decir Si a seguir en el rebaño, y NO a descubrir que todos somos capaces de crear, en todo momento, una disrupción en nuestro presente.

.- Dices SI a los miedos y NO a la vida.

Si a tus miedos, dejas que te bloqueen y como en los cuentos de Disney, esperas que venga un príncipe azul o princesa rosa, a salvarte y solucionen los problemas por ti.

Estas diciendo no a la vida, y si a lo que puedan opinar los demás de ti. Y como sabrás, lo que opine los demás de uno mismo, TE LA TIENE QUE BUFAR.

Decirte SI a ti mismo, es decir SI a vivir y NO a eso que decías estar haciendo hasta ahora, que no era otra cosa, que SOBREVIVIR.

No estoy diciendo que salirse de lo establecido en tu vida, hasta ahora, sea fácil. PARA NADA.

Lloraras mucho, sentirás que a lo mejor no eres digno de ese título o éxito, que a lo mejor te lanzas a tumba abierta hacia esa persona, y no hay agua, con el consiguiente decepción, que hay gente a tu alrededor que se marcha al ver que no estás haciendo lo que ellos creían que tenias que hacer, que las caídas en soledad son mucho más duras que en equipo, que las dudas te invadirán y te preguntaras muchas veces: “¿Qué hago yo aquí?”.

Si, será duro, pero te aseguro, que unas simples gracias, un simple abrazo, un resultado por pequeño que sea, te hará darte cuenta que todo esfuerzo, SIEMPRE VALE LA PENA.

No nos damos la oportunidad de vivir, porque no queremos sufrir. No nos damos la oportunidad de sentir, porque no queremos sentirnos señalados. No nos damos la oportunidad de crear, no vaya a ser que se rían de nosotros. No decimos lo que sentimos o queremos, no vaya a ser, que piensen que somos un bicho raro.

¡¡ANDA Y QUE LES DEN A LOS DEMÁS, SEÑORES. QUE SOLO TENEMOS UNA VIDA!

Toda duda, esconde detrás una oportunidad, que estamos desaprovechando.

Oportunidad para conocernos, para descubrir que talentos tenemos, para qué hemos venido a este mundo, para saber que los miedos solamente están en nuestra cabeza y que la vida consta de experiencias, no de miedos.

Y tú mientras tanto, la estás desaprovechando, pensando en el que dirán, en no sufrir si te dicen NO o en un posible fracaso.. Si está delante de ti esa oportunidad, esa situación, es porque te tiene que enseñar algo.

No sufrirás, te hará más fuerte. No tendrás miedo, aprenderás de él a partir de ese momento. No tiraras la toalla, sabrás recogerla y seguir adelante, porque estás viviendo, porque eres dueño de ti mismo, sabes gestionar tus emociones y vivir el presente.

Cuando te oigas u oigas a alguien decir, NO LO SÉ:

Si sabes la respuesta, si sabes cómo tienes que actuar, si sabes qué hay que hacer, lo que pasa es que no te das permiso para ser y si para aparentar.

Cuando empieces a dejar de un lado a tus NO SE, te darás cuenta que el único gurú que tienes que seguir, es a la vida propia. Ella siempre te instruye.

¿A qué esperas?

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El sindrome del Impostor.

Al éxito y al fracaso, esos dos impostores, trátalos siempre con la misma indiferencia” decía R.Kipling

sindrome impostor¿Me crees si te dijera que muchas personas, tras alcanzar sus sueños, se sienten que están mintiendo a los demás?. ¿Me creerías, al saber, que se sienten unos impostores con ellos mismos y con los demás?

Es lo que se llama el SÍNDROME DEL IMPOSTOR.

¿De qué trata?

Son personas que permanecen convencidas de que son un fraude y no merecen el éxito que han conseguido.

¿Qué paradoja conseguir lo que siempre has soñado y en vez de disfrutarlo, pensar que eres un fraude, verdad?

Pues suele pasar más de lo que nos imaginamos.

Así piensan los “impostores:

¿Cómo puedo yo ahora dirigir la empresa de mis sueños, a personas que son mucho mayor que yo? No me harán caso.. No puedo conseguir el título con el que siempre soñé , nadie me tendrá en cuenta..No me merezco este éxito, vengo de una familia muy humilde… Nadie me va a creer, nadie va a seguirme, todos piensan que soy un impostor”.

¿Por qué lo pensamos?

Porque a pesar del esfuerzo, a pesar de las circunstancias desde las que empezamos y donde estamos ahora, a pesar de las horas sin dormir, de las caídas, lloros en soledad.. CREEMOS QUE NO SOMOS DIGNOS DEL ÉXITO QUE HEMOS CONSEGUIDO.

Sentimos que el éxito solamente lo alcanzan con un talento especial, que han nacido con una flor debajo del culo, tienen padrinos o una familia muy acaudalada.

¿Pero nosotros? ¿Podemos merecernos un éxito con el que habíamos soñado?

Aunque era lo que queríamos, acaba saliendo por nuestra boca: “No me lo merezco, soy un impostor”.

¿Por qué?

Porque vivimos en un mundo en el que el poder social ( las apariencias, el estatus..) es mucho más importante que el poder personal ( autoestima, confianza, estabilidad emocional..)..

¿Y qué pasa?

Que cuando llegamos a la meta de nuestros sueños, suele haber una descompensación entre el poder social y el personal, queriendo siempre que gane más el primero que el segundo. Cuando en realidad tendría que haber un equilibrio entre ambos.

Cuando nos proponemos algo, o nos proponen algo, soñamos con lo que nos supondrá conseguirlo, éxito, fama, triunfos, que la gente nos conozca…Y cuando hemos llegado, ¿Qué pasa?

Que no hemos trabajado nuestra autoestima, que no queremos darnos cuenta de lo que hemos conseguido, porque hay gente que está a nuestro alrededor, con más dinero, más fama, con más seguidores que nosotros.

¿Y qué hacemos nosotros? En vez de disfrutar de lo conseguido, de sentir que somos capaces de conseguir lo que nos propongamos…sentimos que somos unos impostores, porque nos creemos que no somos “aptos” para el nivel al que hemos llegado.

ANTES DE SEGUIR PENSANDO ESO, PARATE.

Mira atrás y date cuenta de todo lo que has conseguido. Mira los esfuerzos realizados, mira las caídas que has tenido y como te has levantado. Siéntete orgulloso de todo lo que has hecho.  Es con lo que soñabas y ahí lo tienes.

Y date el capricho de disfrutarlo. Lo has conseguido, ahora vive, celebrarlo, y mira al frente, con orgullo de saber que si quieres puedes. Que tú eres el dueño de tus circunstancias.

Solamente tienes que pararte y ver de lo que has sido capaz, pero nunca olvidar una cosa, ESOS MIEDOS QUE TIENES, ESOS “QUIZA PIENSEN QUE..DIGAN QUE..”….puras invenciones de tu cerebro ante una situación nueva, que crees que no podrás dominar, pero que si es tu sueño, lo harás.

Y si alguien piensa eso de ti, QUE TE LA BUFE.

También quería hablar de otro tipo de impostor. Esos que nos encontramos en nuestra vida personal y profesional. Esos que aparentan una cosa y detrás, solamente hay humo.

lisindrome impostorHe conocido muchos profesionales “de elite”, que acaban siendo unos impostores. Dicen ser una cosa, y luego no viven de lo que exhiben a bombo y platillo… Promulgan unos valores, una imagen, un algo que no se yo, que nos deja a todos asombrados… Pero no es la primera ni será la última vez que oiga, entre bambalinas: “Me han ofrecido un trabajo, del que de verdad, no tengo ni idea, pero tengo que aparentar que sí, porque si no, mi marca se irá por la ventana”. Cuando esas personas promulgan, profesionalidad, valores, coherencia, emprendimiento, éxito y lo único que hacen, es agarrarse a un clavo ardiendo  y si es pidiendo favores, mejor.

Contratamos por el nombre, y despedimos por los resultados. ¿No sería mejor contratar por los resultados y despedir (en el que caso que hiciera falta, por el nombre, y no por la marca)?

También nos encontramos con impostores en nuestra vida personal o sentimental. Personas que nos hacen creer que por fin, eso con lo que tanto soñábamos, ese amor o amistad que nos haga que la vida sea más fácil, hasta ahora.

Y cuando nos damos cuenta que son humos tóxicos…Ya es demasiado tarde.

No te arrepientas de nada, porque hasta las malas personas, nos dan experiencias de las que aprender.

¿Qué tenemos que hacer antes de encontrarnos a una persona de este estilo?

.- Saber que nada ni nadie, puede traerte la luna en menos de 5 minutos. Sólo tú puedes ir hacia ella. Que no te vendan la burra.

.- Y para no caer en una “venta ficticia” de amor o amistad, tienes que tener tu poder personal. Tienes que saber quién eres, que quieres, y que NO en la vida. Cuando eres dueño de ti mismo, sabes que nadie te va a dar un Ferrari a cambio de su utilitario.

.- Cuando más confíes en ti mismo, en tu instinto, menos se te acercaran. Y cuando los veas, te darás cuenta, que sobreviven por y para su máscara, y no viven para su alma.

.- Si has llegado a tu éxito, DISFRUTALO. Y que dicha meta, haga aumentar la confianza en ti, que te haga ver que si quieres puedes. Pero sobre todo, que si has llegado hasta ahí, es porque la vida te ha recompensado por los esfuerzos realizados. Y si alguien te dice algo, QUE MIRE COMO ES SÓLO EL PRINCIPIO DEL COMIENZO.

Así que por favor, no eres un impostor si has luchado por tu sueño y has sido coherente contigo mismo. Lo has conseguido tú, con tu sudor y lagrimas. Y por eso tiene que estar muy orgulloso de ello. Felicidades y disfrútalo.

¿Contra los impostores de humo? CONFIANZA EN UNO MISMO.

¿Crees que eres un impostor en la situación que tú mismo has conseguido? ¿Por qué? ¿Con cuántos impostores te relacionas al cabo del día?

 

¿Mentiras? Todos hemos mentido alguna vez en la vida..

“Si vas a mentirte, asegúrate de tener todos los cabos atados .De lo contrario, alguno de ellos podría darte en las narices”

MentirasTodos hemos mentido alguna vez en la vida.

Y hoy, ¿lo has hecho? ¿Has dicho alguna mentira, aunque sea piadosa?

Hay mentiras piadosas, hay medias verdades, silencios que resuenan más que una verdad, y hay mentiras que nos comemos dobladas…

Muchos dirán que una buena mentira, es mucho mejor que una verdad a la cara. Otros que prefieren siempre ir con la verdad por delante que una mentira que lo lleve a un mundo “irreal”…

Pero en definitiva, TODOS hemos mentido alguna vez, TODOS hemos recibido alguna mentira.

¿POR QUÉ MENTIMOS?

Porque tenemos miedo a mostrarnos como somos.

¿Por qué mientes ante esa infidelidad? ¿Por qué mientes ante tu condición sexual? ¿Por qué mientes sobre tus deseos? ¿Por qué mientes cuando dices que NO sientes nada por esa persona, cuando es que SI?

Porque tenemos miedo a mostrarnos a los demás, porque tenemos miedo a las represalias.

Vivimos en una sociedad del miedo. El miedo que nos inculcan, que ante la mera posibilidad de pensar que podemos hacer las cosas de otra manera, de que podamos ser nosotros mismos.. Nos atengamos a las consecuencias.

De pequeños, papa y mama, nos han enseñado que mentir es malo. Que siempre tenemos que decir la verdad, pero es desde esa parte de nuestra vida, cuando nos damos cuenta, que es mejor mentir, que decir la verdad.

¿O es que nadie ha hecho una trastada y cuando le han preguntado, ante el miedo a las represalias familiares, le ha hecho la culpa a su perro o a su hermano pequeño que todavía no puede defenderse?

Seamos sinceros, por favor.

La única manera de alcanzar un “poder social”, es teniendo un “poder” personal. Y mintiéndote a ti mismo, ni el poder del mando de televisión, tendremos.

En la juventud mentimos en relación a nuestras hazañas amorosas, no decimos la verdad en cuestión a lo que deseamos estudiar, o hacia nuestros sentimientos. Y llega la gran esperada madurez.

Seamos sinceros… Mentimos como bellacos y principalmente, NOS MENTIMOS A NOSOTROS MISMOS.

¡¡Y ASÍ NOS VA!!

Nos mentimos, porque queremos que el “papel” que tenemos creado delante de los demás, siga así durante mucho tiempo. Creemos que esta mascara nos salvará de posibles problemas, cuando en realidad, nos está oprimiendo por dentro.

¿Quién no ha tenido conversaciones de este estilo?

.- Cuando le preguntamos a una persona como estaba. Y pasado unos días enterarte que tiene una enfermedad, separación o problemas diversos. Cuando la respuesta que recibimos es una contestación de que se encontraba muy bien.

.- Cuando le preguntamos a una persona como va su proyecto empresarial y mientras se le llena la boca de sueños, ilusiones…saber días después que había cerrado su empresa hacia meses..

¿Qué nos pasa?

QUE NOS DA VERGÜENZA MOSTRAR QUIENES SOMOS, LO QUE ESTAMOS VIVIENDO… En definitiva, que creemos que es mejor PARECER que SER.

También entiendo que en un mundo, en el que el “más sensible”, el que reconoce “ que todavía no ha triunfado” o no tiene “pareja” pasada una cierta edad, es considerado de “raro”, nos ocultemos en mascaras, para no sufrir la ira de la sociedad.

Lo puedo llegar a entender, como una forma de defensa. Una forma de defensa, pero en la cual nosotros antes, hemos sido y seremos COHERENTES con nosotros mismo.

¿Qué quiero decir?

mentirasNo es lo mismo como nos relacionamos con nuestros padres, amigos, pareja o amigos del trabajo. A cada uno le damos una cosa, le contamos una cosa, no hablamos de unos temas determinados, pero SIEMPRE tenemos que ser NOSOTROS MISMOS.  No con todo el mundo actuamos de la misma manera, pero eso no quiere decir que nos mintamos o mintamos.

¿Por qué mentimos? Porque no somos COHERENTES.

Si sabes que lo estás haciendo mal, ¿Por qué te mientes? Si sabes que no es el camino correcto, ¿Por qué te mientes? Si sabes que no lo has conseguido, ¿Por qué dices que SI?..

Aún sabiendo que está mal como te tratas, sigues mintiéndote, porque ganarás más yendo de víctima, que empezando a trabajar por ti mismo, para modificar la situación.

Ser coherente con uno mismo, es:

.- Ver la realidad. NO desde nuestros ojos, sino desde tu corazón.

.- Es aceptar todas las acciones realizadas y no hechas, hasta la fecha. Y no fustigarse por ello, aprender el motivo por el cual las realizaste y aprender de las mismas, para el presente y futuro. Aprender de nuestros errores, fracasos, CAGADAS, porque en la vida todos la CAGAMOS.

.- Y es empezar a preguntarse uno mismo: ¿Quién soy yo?. No esperes que la respuesta definitiva sea rápida, te costará toda tu vida..Pero el viaje será increíble, te lo prometo.

Pero ya viendo el trabajo que es ser coherente, nos ponemos a sudar y a desechar la idea. Mucho mejor mentirnos, mentir, que nos vean como una víctima, que se crean quienes somos, que nos produce más beneficios, que perjuicios…POR AHORA.

Tampoco estoy diciendo, que ahora nos dediquemos a ser como “ametralladoras de la verdad” y no paremos de decir todo lo que sintamos, queramos en todo momento…UN POCO DE POR FAVOR, que seguro que alguna conflicto familiar o sentimental por “ no entender” este artículo, provocaría.

Mentirnos a nosotros mismos es creer, de verdad, que la culpa que no estemos consiguiendo lo que siempre habíamos soñado en la vida, es de los demás, cuando no es así. ES NUESTRA CULPA.

Cuando dejar de mentirte, es empezar a coger las riendas de tu vida. Es empezar a conocerte, a hacerte tu propio amigo y empezar la relación más bonita que una persona puede tener, que es con uno mismo.

Y esa transformación que hay dentro de ti, se produce también en el exterior.

.- Ves a los demás, como son, no como querías que fueran. Y así los quieres. O también los sacas de tu vida.

.- Sientes en ti eso que siempre ibas buscando, la felicidad. Estaba dentro de ti, pero al mentirte, pensabas que estaba fuera. ¡¡QUÉ CONFUNDIDOS ESTAMOS!!.

.- Sientes que la vida, no es ni pasado, ni futuro, sino solamente PRESENTE. Y es lo que vives. Y mientras los demás lo desaprovechan, mintiendo, mintiéndose…tú lo vives, lo experimentas, aprendes de él.

.- Simplemente, aquellas cosas que te preocupaban..te parecerán una “chiquillada” por la que te dabas mucho mal…Ahora te centras en lo que realmente te importa y ¿lo demás? Pasa a ser secundario.

Dejemos de mentirnos. Tienes miedo a la esencia que hay en nosotros, y te aseguro que es la única que hay en el mundo.

Dejemonos de mentirnos y empecemos a querernos a nosotros mismos. El cambio es y nos será espectacular.

¿Cuántas veces te has mentido hoy?