¡¡Todos somos yonkis de algo!!

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“La adicción comienza con la esperanza de que algo “allá afuera” pueda llenar instantáneamente el vacío interior” decía Jean Kilbourne.

Somos una sociedad hipocrita.

Nos tiramos los pelos, aplaudimos y nos lamentamos, compadecemos cuando alguien expresa en medios de comunicación que tiene una adicción a algo.

La miramos con “ojos de cordero degollado” y deseamos que su recuperación sea pronto.

Pero mientras tanto, si le preguntas a alguien: ¿A qué es adicto?. Seguro que la respuesta suele empezar con algo parecido así:

“¿Yo? A nada…”

Una reflexión que me ha hecho pensar, que TODOS somos adictos a algo en la vida.

Y no estoy hablando a no esperar a que la cuenta atrás de la plataforma digital termine cuando estamos enganchados al último capitulo de tu serie favorita. De eso no estoy hablando.

A todos nos ha pasado eso alguna vez. Pero yo estoy hablando de eso de lo que crees que no estás enganchando, lo que los demás te lo dirían y responderías: “¿YO? Imposible.” O aquella cosa que lo sabes y te da miedo reconocer en público.

Os pongo varios ejemplos:

.- Persona que solo quiere que aumente sus seguidores en redes sociales. Recomendando que todas acciones que se realicen sean a través de dicha red, como así lo exige.

.- Persona que solo acepta entrevistas si a cambio ve un retorno. Si no las rechaza gustosamente.

.- Persona que cuando rechazan la propuesta a sus ideas, ya se han olvidado para siempre de la otra persona.

.- Personas que están enganchados a tener pareja. Olvidándose completamente de personas que han estado en su vida durante años, solo por su felicidad “eventual”.

.- Personas que tienen pareja por “aparentar” pero están enganchados a la infidelidad a pesar de tener pareja “feliz”.

Yo siempre lo he dicho y lo reconozco, fui un yonqui haciendo lo que me decían los demás, para “sentirme parte del grupo”.

¿Y tú?

Porqué todo los somos en algo.

Adictos a que nos aplaudan por lo que hagamos , a la repercusión por el método que sea en redes sociales, a estar rodeado de gente a pesar que nos sintamos solos, como decía en un post anterior, al morbo que nos pillen manteniendo otra relación extra-conyugal, adictos a tener pareja por miedo a la soledad… O la peor de las adicciones para mí, no hacer lo que quieres hacer, no vayan a pensar algo los demás..

Todos somos adictos a algo. Otra cosa totalmente diferente es que queramos reconocerlo.

Y sobre todo porque estamos en una sociedad, en el que parece que reconocer algo, es darle poder a los demás sobre nosotros mismos. Cuando en realidad es al contrario. Nos estamos dando poder a nosotros mismos.

¿Por qué somos adictos a este tipo de situaciones?

Porque tenemos miedo a reconocernos delante de un espejo.

A reconocer que no somos felices con esa pareja, pero por las apariencias, hay que seguir manteniendo la “mentira”.

A reconocer que seguramente seríamos más felices haciendo otra cosa, que no estirando el “chicle” de la profesión de moda que tenemos

A reconocer que no somos la persona que aparentamos ser delante de los demás y lo único que hacemos es quererlos tener “controlados” para que no se den cuenta que no somos quienes aparentamos ser.

A reconocer que somos unas personas envidiosas y lo que realmente hacemos, es mentir a los demás para que no se vayan con otras personas de la “competencia”.

Hay un mundo “sórdido” de adicciones, que lo único que nos provoca es daño. En algunos casos daño físico, pero en otros , provoca una disonancia entre quienes aparentamos ser y quienes somos de verdad.

Te puedo decir muchas cosas, te puedo dar tips, pero realmente si tú no quieres cambiar la vida, que sabes que estas llevando y que te hace llorar por las noches cuando nadie te ve, ¿Qué puedo decirte yo?

¡¡NADA!!.

Pero si quieres una recomendación,

¡¡A LARGO PLAZO TE HARÁ MÁS DAÑO LO QUE A CORTO PLAZO TE ESTÁ DANDO “BENEFICIOS!!.

¿Y tú de qué eres yonqui?

¿Lo más transgresor?…UNA BUENA CONVERSACIÓN!!

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Si el contenido es el rey, la conversación es la reina” dice John Munsell.

¿Quieres saber lo que te hará más feliz? ¿Quieres saber qué te llevaría al éxito inmediato? ¿Quieres saber qué te haría más “cool” delante de los amigos?

SABER MANTENER UNA CONVERSACIÓN.

Mira si me vienes diciendo que ahora no mantenemos conversaciones por la mascarilla, ES UNA EXCUSA BARATA. Una conversación es el método más rapido e infalible contra la incertidumbre, término tan manido en estos momentos.

Pensamos que ya habrá tiempo de tener esa conversación con esa persona, de decirle lo que sentimos, de lo que la queremos o que no somos quién para meternos en su vida a pesar de que la veamos mal. Y luego, de un día a para otro, ya no se podrá celebrar.

¿Y ahora qué hacemos? Lamentarnos y fustigarnos, pensando que somos tontos por no haber tenido el valor de provocar esa conversación. Porqué podrás decir que no tenías tiempo, que te venía mal y luego ya te olvidaste o vete a saber las excusas que te pondrás,… en definitiva, no tenías valor para esa conversación. Y ahora ya nunca podrás realizarla.

Cada día creo que hemos perdido el noble arte de la conversación como bien dice Santiago Álvarez de Mon, en su libro “Las conversaciones que no tenemos. Filosofía del Encuentro”. (Libro que recomiendo y esencial par estos momentos).

Una conversación es un lugar de encuentro con los demás, donde nos cambia y les cambia a los demás para siempre. ¿Qué bonito, verdad? Pero a día de hoy es algo casi imposible.

Tienes miedo a mantener una conversación con alguien que no conoces, no vaya a ser que el tema que vayas a sacar le pueda molestar o responda de forma “airada” peor que un hooligan cuando pierde su equipo de fútbol. No es al primera vez, ni tampoco será la última que oigo frases como: “Yo ya no hablo de todos los temas, no sé cómo me va a responder la otra persona. Sé que si hablo con esta persona de este tema, la tendré varios días enfadada conmigo..”

¿O no conoces a alguien así?

Vivimos unos momentos en los que no podemos hablar de todo con todos, porque estamos muy “susceptibles”. Y lo único que provoca, que una conversación en vez de ser un centro de creatividad, de ideas, de generación de pensamiento crítico, de flexibilidad y de curiosidad, se acabe convirtiendo en algo “muy peligroso”. Provocando que solamente hablemos con personas que tienen nuestras mismas “ideas” o que no se van a enfadar si mostramos una idea diferente a la suya.

Dícese de gente normal, como así también “gurús” que cuando rebates sus ideas con ideas, a pesar de hablar de felicidad, el amor, el buen rollo y demás, dejan de hablarte. Principalmente no vaya a ser que se den cuenta los demás, que lo que promulgan no se lo aplican a ellos mismos.

Si ya no puedo hablar con personas a las que se considera “expertas” o sabías, de las que aprender, ¿De quién aprendo?

Porque pensamos que una conversación es hablar de nosotros sin parar, no dañando nuestro ego y deseando que nos aplaudan. Cuando una verdadera conversación, no trata de eso.

Una verdadera conversación es siempre honesta, libre, sincera.. Pero a día de hoy cuando encontramos a una persona sincera, lo primero que le decimos es: “No seas tan sincero, que te puede salir más caro que beneficioso”: Y si hacemos caso, ¿Cuándo habrá una conversación sincera si nos callamos lo que pensamos o sentimos? Nunca o cuando la “mochila” de las emociones sea ya imposible de arrastrar.

En marzo se nos llenaba la boca hablando de muchas cosas, que a día de hoy, un año después, volvemos a repetir y a olvidarnos de esos buenos deseos que teníamos.

A día de hoy, somos quienes somos, gracias a la suma de muchas conversaciones que hemos tenido a lo largo de nuestra vida. Unas surgieron por azar, otras las provocamos nosotros y otras muchas, aunque al principio no quisiéramos tenerlas, transformaron nuestra vida.

Pero antes de todas ellas, las conversaciones más importantes, son las que tienes contigo mismo. Algo que también nos da miedo afrontar pero que siempre son necesarias para nuestro devenir personal o profesional.

Una conversación conmigo mismo determinó apostar por mí y mi felicidad, dejando de lado años de creencias y miedos. O decir adiós a relaciones de años que realmente solo me aportaban mentiras y no tranquilidad.

Pero esas conversaciones contigo, al igual que tienes que con los demás, tienen que ser con preguntas que solo acepten respuestas honestas, sinceras y claras. Sino no existe una conversación, un plan de futuro a implementar. Pero a día de hoy, preguntarle a la otra persona “¿Qué tal estas?”, ya lo consideramos que hemos conversado con él, perdiendo muchos matices y cosas por no preguntar de una forma más atinada.

Hemos perdido el arte de conversar porque tenemos miedo a que descubran que no somos lo que promulgábamos ser. Me da igual las redes sociales, el éxito o lo que quieras, pero no nos relacionamos entre personas, nos relacionamos entre mascaras. Y es muy fácil, luego te enteras pasado el tiempo que una persona se ha suicidado, que lo está pasando mal, que le ha pasado cualquier cosa y no ha tenido el valor de contártelo a ti, a pesar de la confianza que teníais. Te preguntas, ¿Y por qué no me lo dijo?. La respuesta es fácil, quería mantener las apariencias. Y así somos.

Las redes sociales se llenaron tras el documental de Pau Dones. Todos hablando del amor, de la felicidad, del vivir. Pero me gustaría saber cuántas de esas personas, dieron un primer paso tras su visualización. Porqué para empezar a vivir no es compartir imágenes de una entrevista, para empezar a vivir, hay que tener una conversación sincera con uno mismo. Quizá las respuestas que recibas, son que estás viviendo la vida que deseas, Pero si no te gustan las respuestas que obtienes, quiere decir todo lo contrario.

Solo empezaremos a vivir cuando el timbre de nuestra voz, se oiga mucho más fuerte que el ruido del exterior. Mientras tanto, lo único que estaremos haciendo, son tonterías. Pero pasa una cosa, para mantener una conversación con nosotros mismos y luego con los demás, tenemos que hacernos amigos del silencio. Y en una sociedad llena de ruidos, de exigencias, de alarmas de móviles, el silencio es la antítesis de un estilo de vida frenético.

El silencio es el antídoto del ego, ego que domina toda conversación actualmente. Silencio que deja salir a la luz palabras que teníamos escondidas por miedo, realidades que teníamos escondidas en las cortinas “del qué dirán” o miedos que teníamos endulzados con promesas futuras.

El silencio es el catalizador de una buena conversación contigo, así como de la escucha y empatía que tanto se necesita a la hora de conversar con otra persona.

Posponemos nuestra felicidad, nuestras oportunidad para cuando vengan tiempo mejores, cuando te hayas jubilado o cuando pase todo. Esta situación nos ha dicho algo muy claramente: SOLO EXISTE EL AQUI Y EL AHORA.

Así que ten esa conversación que te da miedo tener AQUI y AHORA, si puedes realizarla. O prográmala con una cita. Pero no dejes que pase el tiempo y luego te arrepientas por no haberla tenido.

Así que ten esa conversación contigo mismo. Creo que es un ejercicio sano, saludable y gratis, que te dará las claves de lo que te pasa, de lo que no te pasa y de lo que tienes que hacer de verdad con tu vida o tus proyectos.

Así que la próxima vez que surja tener una conversación con alguien, que sea una conversación de verdad. Que sienta tu presencia en el aquí y el ahora, con preguntas atinadas, se empático.

La conversación es el motor de transformación personal y grupal. Algo que estamos perdiendo y olvidando en muchos casos.

¿Y así queremos avanzar sin poder ni siquiera conversar?

¡¡MAL VAMOS!!.

¿Qué sería de un mundo en el que todos no tuviéramos en nuestra mochila ninguna conversación pendiente?

¡¡Cada día es un regalo!!

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Cada día que vivimos es un regalo y vivir en el presente es otro regalo” dice Susie De Pavia.

Estamos en una pandemia en la que estamos normalizando que nos digan que hay cientos de muertos todos los días. Y a pesar de que haya bajadas, centenares de muertes nos tiene que escandalizar. Pero nada, no decimos nada, lo tomamos como algo normal.

Pasará la pandemia, esperemos, pero mientras se están generando nuevos virus mentales, que tambien deberíamos ocuparnos porque la que viene, que también será para echarnos las manos a la cabeza.

Recientemente leí un artículo en Heraldo de Aragón en el que decía “Los jóvenes que buscan atención psicologica nos dicen que todos los días son iguales , no tienen alicientes“. Ansiedad, conflictos familiares, cansancio y hartazgo dictaminaban que eran algunos de los síntomas debido a la crisis sanitaria y profesional que estamos viviendo.

Yo no solo citaría a los jóvenes como el espectro de la sociedad que está sufriendo estos vaivenes, sino todos. Porque todos no podemos viajar, todos no podemos desconectar de ninguna manera, el mercado laboral es infumable para todos, no podemos abrazar a nuestros seres queridos y nos dicen que hay que tener relaciones sexuales con la mascarilla. Y aunque no lo he oído todavía, eso de tener relaciones sexuales a 1,5 metros de distancia, llegará, ya veréis.

Paseas por mi ciudad y si antes veías a la gente que no hablaba entre ellos caminando, ahora aún menos. La mirada, que es lo único que vemos ahora de las personas, es triste. ¿Qué ha pasado con esos cambios que se promulgaban en los directos de Instagram de una nueva sociedad? PURA PANTOMIMA. Ahora nos importa más estar en ClubHouse y eso de ayudar a los demás, ya lo hará el Gobierno por nosotros.

¿Qué hacemos pues si esto va para largo?

Como dice “Fisth. La eficacia de un equipo radica en su motivación“. tenemos que ESCOGER NUESTRA ACTITUD.

Nos levantamos y ya antes de ni siquiera poner un pie en el suelo, ya nos estamos cagando del nuevo día, de tener que ir a trabajar o de aguantar a la pedorra de tu pareja. ¿Así que coño de día vamos a tener?

¡¡DE MIERDA!!.

Siento ser tan claro y escatológico, pero es que cada día es un nuevo regalo. Mientras otras personas ya no están con nosotros, nosotros estamos desaprovechando el día porque no vamos a poder irnos de juerga con los amigos o de conciertos con la parienta.

Pues si no puedes hacerlo, puedes cambiar tu actitud y ver el día como una nueva oportunidad de hacer las cosas de manera diferente. De intentar aquello que te daba miedo, de decir lo que sientes y que siempre te ha dado miedo, de SONREIR (algo que se está perdiendo cada día más), de ver el día con otros ojos. Y cuando lo haces, empiezas a desarrollar tu creatividad, a sonreír a los obstáculos y a superarlos. En definitiva ves la vida a través de otra mirada.

Y tu elección atrae a otros. Te preguntan si te has tomado algo o fumado alguna cosa. Cuando lo único que has hecho es que sabes que tú no eres las circunstancias que te rodean, sino que eres tú quien creas las circunstancias que te rodean. Simple y llanamente. Sabes que tienes un gran poder, el de dominar tus emociones, el de ver la vida de una manera diferente a los demás, en el que te motive estar, en el que te impulse y no bloquee.

Simple y llanamente eso, TODO ES CUESTIÓN DE ACTITUD.

No nos damos cuenta que nosotros tener el poder de cambiar nuestro mundo. Y es a través de las palabras, la representación fonética de nuestros pensamientos. No es lo mismo decir que es un día de mierda, que decir :”A pesar del día de mierda, no van a poder conmigo”.

¿No crees? Pero aún así no nos damos cuenta que nuestras palabras, son el motor de transformación de nuestra realidad. Así que antes de hablar mira a ver qué vas a decir.

No nos damos cuenta que todo empieza en nosotros. La felicidad, el éxito, la creatividad, la motivación, me da igual lo que sea…TODO EMPIEZA EN UNO y empieza con la actitud que escogemos nada más empezar el día.

Y no solo se trata de actitud, sino también de JUGAR. Ya sé que tras leer esta palabra, estarás pensando: “Para jugar estoy yo”.

Pues es lo que tenemos que hacer. Pero se nos ha enseñado que a cierta edad eso ya de jugar es para el fin de semana, para la cama o cuando te jubiles. Y creo que todos los días debemos jugar.

Jugar es romper las normas, es creatividad, es liderazgo, es curiosidad , es disrupción. Pero no, es mucho mejor seguir las normas, no salirse de lo establecido, que aunque tengamos un trabajo soso, es lo que es un trabajo que tenemos que hacer lo que nos dicen aunque sea un aburrimiento. Cuando nos sentimos aburridos, nos damos a los placebos, que puede ser la comida u otros “opiáceos”, con peores consecuencias.

Mientras estoy escribiendo este artículo, estoy oyendo música y me estoy comiendo una palmera de chocolate. Toda experiencia tienes que vivirla como un juego, como una diversión y no como una obligación.

Cuando juegas, estás alegrándole el día a los demás. Cuando entras a una tienda y te sonríen o te preguntan cómo estás, te están alegrando el día. Cuando recibes un mensaje que no esperabas de una persona, te está alegrando el día. Pero cada día creo más que el ser humano se divide en dos: aquellos que se ocultan sus sueños no vayan a jodérselo los demás y aquellos que se dedican a joder el sueño de los demás.

Tanto joder vale ya y alegremos la vida de los demás. Mejor nos iría.

Pero lo peor de todo, que si te fijas en las personas que te encuentras por la calle, por la oficina o en el pasillo de tu casa, no están presentes. Si te habla, fíjate en su mirada. No está presente. Seguro que estarán pensando en la noticia que han venido, en cómo responder al jefe a la mañana siguiente o por qué te ha respondido así su pareja… Y mientras nos estamos perdiendo qué esta diciendo la otra persona, qué siente, no nos estamos focalizando en sus emociones y ni mucho menos en ver más allá de lo que nos quiere decir.

Solo tenemos el presente y mientras lo desechamos estamos perdiendo oportunidades que deseábamos, pero nos importa más el futuro que no sabemos que ocurrirá o el pasado que nunca volverá a suceder.

Escoger una actitud ante la vida, no es que los miércoles seas alegre, motivado y quieras a los demás. Para que el jueves seas un cabrón. Es un estilo de vida, que cambiaría muchas vidas y con ello el mundo entero.

Pero tú decides.

¡¡Sin Valentín!!

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Querido San Valentín:

Parece que tus flechas no están reservadas para mí o te tienes que poner gafas para apuntar bien, porque majo, no hay manera. Y mira que El Corte Ingles me manda desde hace más de un mes publicidad recordándome que viene este día, Grupo Planeta diciéndome los libros que tengo que leerme para atraer el amor o hasta el Horóscopo Negro me ha dicho que ropa me tengo que poner para atraer el amor desde casi el primer día del año.

Pero aún así, ni esas. Y si a esas le añadimos, que este año hemos estado confinados, que la única manera de ligar es a través de la mirada y hasta para tener sexo, te recomiendan que lo hagas con la mascarilla y sin besos.

¿POR QUÉ ESTA TORTURA?

Pero en el fondo tengo que darte las gracias por no haber encontrado el “match” correcto todavía conmigo.

Porqué aunque digan los libros, los gurús y alguna “vendehumos”, que el ser humano ha nacido para estar en pareja , creo que el estar “solo” es el mayor proceso de seducción y de placer que un ser humano puede vivir durante toda su vida.

Sé que tras las líneas muchas personas se estarán tirando los pelos. Conozco muchas personas que su única obsesión era pasar el día de San Valentín con alguien, aunque la tratase mal, le pusiese los cuernos o vete a saber qué. Pero por no decir que estaba sola, hacia lo que fuera necesario.

NOS SIGUE DANDO VERGUENZA DECIR QUE NO TENEMOS PAREJA. Porque lo primero que nosotros mismos pensamos cuando alguien lo dice, es :”¡¡Seguro que alguna tara tiene!!”. Hablamos como si nosotros no tuviéramos ninguna, en fin.

Vivimos en una sociedad en la que se nos empuja a ocultar quienes somos, qué sentimos o qué queremos en la vida. ¿Por qué? Porqué sin intención de preguntar, ya etiquetamos a esa persona de rara, de que oculta algo, en definitiva, desconfiamos de ella, si se sale de lo establecido.

No estoy diciendo que no es bonito tener a una pareja a tu lado, una persona por la que preocuparse uno , sorprender o dormir de cucharita cuando te metes a la cama. Lo que estoy diciendo, que SIN VALENTÍN, que no tengas una pareja en estos momentos, no quiere decir que no seas mejor persona que otra que que si la tiene pero que le pone los cuernos aunque no lo sepa. Eres igual de válido que los demás. A lo mejor se conoce el amor de tu vida con 15 años, otros con 50 u otros a través del First Date con 79, como vi ayer en la televisión. O a lo mejor nunca, ¿Pero qué hacemos mientras?

Tener la relación más bonita que jamás podrás vivir y disfrutar. CONTIGO MISMO. Y no hablo de “amor propio sexual” ni tampoco de una oda al egoísmo.

Cuando no estás con nadie, la única relación que tienes es contigo mismo. Y aunque estés, también es contigo mismo la relación más importante. Pero nos han enseñado que el amor es darnos a los demás, es siempre dar, proteger a la otra persona, es olvidarnos de nosotros mismos para solo estar con la otra persona… Y como dirían en algún despido laboral, eso se llama ” dejadez de funciones públicas“. Es decir te estás dejando a ti mismo. porque crees que la felicidad es estar en pareja, Y NO CONTIGO MISMO PARA LUEGO ESTAR MEJOR CON LA OTRA PERSONA.

Porqué querido Sin Valentín, nos enseñas, aunque a mucha gente no le guste, que la verdadera felicidad es estar con uno mismo y no depender de los demás.

Pero luego vemos que se habla del amor en las empresas, de seducir a los clientes, cuando no sabemos ni enamorarnos a nosotros mismos.

Sé que mientras te escribo esta carta, mucha gente dirá que “Juntos es mucho mejor, que solo no podrías llegar tan lejos como con un equipo, que tienes que perpetuar tu apellido…”. Pero creo que uno de los males de esta sociedad, uno de muchos, es la dependencia emocional que tenemos a los demás. Nos aferramos a aquellas personas que creemos que nos pueden solucionar los temas, que creemos que nos dan paz (¿O es que no te la puedes proporcionar tú?)… En definitiva personas que no nos hacen mirar los “hándicaps” que tenemos dentro de nosotros.

Cuando conoces a Sin Valentín, la gente piensa que es porque eres raro, tienes manías o vete a saber qué te puede ocurrir. Sin darte una oportunidad. Cuando conoces a Sin Valentín, te estás conociendo a ti. Sabes qué quieres, sabes en qué puedes ser flexible y qué no soportas o crees no soportar.

Eso que yo sepa no es ser raro, es que te conoces bien. ¿Y qué hay de malo en eso? Creo que es el principio indispensable para luego dar siempre lo mejor de ti a los demás, saber qué quieres y mostrarte a los demás, sin miedo al qué dirán. Pero a eso, lo siguen llamado, “es raro”.

Así que si estás leyendo esta carta y hoy no tienes con quien celebrar el día del amor, MÍRATE A UN ESPEJO Y REPITE CONMIGO:

¡¡HOY SERÁ SAN VALENTÍN, PERO HOY TAMBIÉN CELEBRARMOS SIN VALENTÍN!!.

Así que Sin Valentin, espero pronto te asciendan de transgresor a Santo, porqué eres el precursor de la introspección de cada uno y de la felicidad autentica.

¡¡FELIZ 365 DÍAS DEL AMOR PARA TODOS!!

¡¡En la mierda y con remordimientos!!

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“En este mundo las apariencias engañan, las palabras también, pero la esencia de una persona no miente…¡¡Se siente en el alma!!”.

El día de las frutas y verduras, el día de la acción contra el calentamiento terrestre, el día de la tarta de chocolate, el día del técnico electrónico, el día del croissant….

¿Y para cuando el día de ESTOY EN LA MIERDA Y CON REMORDIMIENTOS?

No siento si te han ofendido las palabras que he usado. Es la realidad.

Vivimos en una sociedad, en la que hay que comprar libros que nos inspiren a “amarnos” como la solución a nuestros problemas, otros en los que nos enseñan las 10 obstáculos para ser felices si o si o tazas para empezar bien el día que al leerlas, ni el propio Hulk podrá con nosotros, por no hablar de formaciones que nos dicen que en menos de 2 días vamos a ganar 3.000 euros aun sin saber cómo…

Mientras en las noticias, te hablan de las enfermedades mentales que se están detectando con la pandemia, del aumento de suicidios que está sucediendo ( si señores, la gente se suicida ) o en el portal, año tras año, uno de los artículos más leídos “Yo no soy inútil”. Pero eso sí, que nadie sepa que he leído el artículo y que vean mi nombre si mando un comentario, no vaya a ser que me señalen.

¿Qué coño estamos haciendo mal en esta sociedad?

Dejemos atrás cosas que a día de hoy se ven en cualquier red social, que por un precio módico nos harán capaces de andar entre las nubes o tener una marca que en menos de 2 semanas, podremos competir hasta con Google.

Vivimos en un mundo en el que nos importa más el que nos puedan decir los demás cuando les expresemos nuestros sentimientos o emociones en un momento determinado, que realmente el cómo estamos nosotros o si lo que sentimos es verdad o no.

Somos así. Ponemos en redes sociales y en Whatsapp fotos que nos hicimos hace años con gente famosa y crean que a pesar de las circunstancias, a nosotros no nos afectan, que nos va todo genial. O hablamos de lo que haga falta, aunque no hayamos estudiado de ello, porque no sepan los demás, que de lo nuestro, no nos va nada bien. Pero eso si, luego nos quejamos de que no cobramos, de que lo estamos pasando mal, del Gobierno, del Ministro de turno…Pero antes que los demás sepan que lo estamos pasando mal, que nuestras emociones son peores que una montaña rusa o que lloramos al irnos a … LO QUE SEA Y MÁS.

Creo que toda crisis del signo que sea, nos deja a los seres humanos con las “vergüenzas” al aire. Queriéndolas tapar como sea, no vayan a ver que no somos como decíamos ser.

Me canso de una sociedad en la que oculta sus emociones; en la que decir que lo estás pasando mal, en vez de ayudar, es una oportunidad para joder al otro ante los demás. Pero eso si, exige a los demás ser auténticos, originales, que digan la verdad….Me canso del estereotipo de que tenemos que levantarnos nada más caernos, (tanto te compadezcas tanto), que los chicos no lloran que solo deben pelear o que nunca hay otra posibilidad de alcanzar nuestra meta si nos han dicho NO a la primera.

Pero nos lo tragamos todo. Nos tragamos las frases como verdad indiscutible que hay que decirse cosas bonitas si queremos que el amor venga a nosotros, que no podemos llorar, si queremos que nuestros sueños se cumplan, que debemos aparentar gente de éxito si queremos que nuestra marca sea considerada como innovadora y nos contraten.

ESTOY HASTA LOS HUEVOS DE UNA REALIDAD FICTICIA.

Todos lloramos, todos nos cagamos en nuestro vecino del 5, todos creemos que somos infelices porque no conseguimos llegar a las expectativas que nos habíamos propuesto o porque no entendemos muchas cosas que nos pasan. Y ahora que estamos confinados, que no nos relacionamos con nuestros seres queridos, aún más que más la tristeza, el miedo, el lamento está presente en nuestra vida, queramos o no.

PORQUE TODOS, DE UNA MANERA U OTRA, TENEMOS UN APARTADO EN NUESTRA VIDA, QUE NOS SENTIMOS TRISTES. TODOS. Que cuando nos focalizamos en él, nos sentimos en la más absoluta mierda. Y yo también soy el primero que lo reconozco.

Sabemos cuál es ése apartado, pero otra cosa es reconocerlo. Y ya ponernos manos a la obra, es otro cantar.

Porque ahora la moda es ser felices, aparentar éxito aunque la economía vaya de puto culo, o a tus familiares les vaya mejor que a ti, o al menos eso parezcan. Nos callamos lo que nos pasa, pensamos que ya se pasará, que es una tontería. Y mientras tanto, la “burbuja se hace” cada vez más grande, hasta que explota en un momento que a lo mejor no era el más indicado.

Llevo una semana preguntando a gente, como definirían su vida. Y la gran mayoría la han definido así:

“En la mierda y con remordimientos”

Pero eso si, no lo digas a los demás como me encuentro, era la siguiente frase que me decían.

No eran una muestra grande de la sociedad que pueda asumirse que vivimos un mundo así. Pero ¿Cuánta gente habrá que no lo diga como se siente pero se siente identificado con esta frase? Y lo peor de todo, es: “Que no se enteren los demás, que tengo que seguir aparentando algo, que en el fondo no soy”.

Hablamos de que tenemos una oportunidad única para crear una sociedad mejor, más avanzada, que trabaje más en equipo, creativa, y si vemos qué tenemos, solo observamos una sociedad con miedo, con arrepentimientos y que aparenta ser feliz con un éxito impuesto y no querido.

Basta ya de métodos rápidos para querernos, creernos que vamos a brillar más que Steve Jobs o que ya somos un experto en inteligencia emocional o coaching con un curso exprés de 20 horas cuando luego en casa tratamos de culo a nuestros familiares o “mentimos” a la gente que ha creído en nosotros.

¿Te sientes en la mierda y estás arrepentido?

¡¡COJONUDO, GRITALO, LLORA, GRITA, COMETE UNA PALMERA DE CHOCOLATE…!! Lo que te apetezca, pero asúmelo de una puñetera vez. Pero asúmelo, sabiendo de verdad porqué te sientes cómo te sientes.

Y eso no hace falta ir a ningún gurú exprés para que te lo diga, tú mismo lo sabes pero lo puedes sacar yendo al meollo de la cuestión.

¿Por qué me siento así? Por… Ahora que se que me siento así.. ¿Por qué me siento así…?..Y así hasta el verdadero meollo de la cuestión de tu rabia, frustración, miedo o arrepentimiento.

¿Ya sabes por qué te encuentras así? Genial… Y ahora puedes pedir ayuda si es un tema importante, pedir perdón a esa persona, en definitiva solucionarlo.

Mientras te quejes del gobierno o de Amazon, como culpables de tu infelicidad, no harás nada, no habrá cambios. Y mucho menos podremos avanzar como sociedad.

Pero si crees que es mejor “mantener en silencio” tus emociones, como decía el anuncio del Hemoal…allá tú.

Puedes estar hasta los huevos de todo y todos, arrepentido por algo que no hiciste o hiciste… es algo totalmente licito. Pero lo que es imperdonable, que no le pongas remedio a esa situación. Eso no es ser feliz, una persona de éxito…. eso es ser un frustrado patológico

Inmaculada Arcos: “Sal de tu mente y entra en tu vida”.

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con..” es un placer presentar Inmaculada Arcos Aguilar.

Siempre me gusta conversar con gente que no que haya dado un cambio en su vida, sino que haya apostado por ella misma, por su esencia, por mucho que dijeran los demás.

Y una de esas personas es Inmaculada.

Una conversación en la que hablamos de la importancia del silencio en una sociedad llena de ruidos y la de dejar a un lado ya la razón, para entrar en el corazón, a través de la meditación.

Podéis conocer más el trabajo de Inmaculada a través de Facebook . Pero también podeis conocer el trabajo de Inmaculada a través de su trabajo junto a la AECC, en su página de “Meditación para enfermos de cancer y otras enfermedades”. así como en Linkedin

.- ¿Cuánto te ha costado descubrir quién eres?

Estoy descubriéndome.  Yo no afirmaría saber quién soy. Yo me descubro en cada cosa nueva que hago, en cada oportunidad que va surgiendo. Pero yo realmente no tendría una definición

No me gustan las definiciones .

.- ¿Por qué nos da miedo reconocer la realidad?

Porque en el fondo nos asusta no tener una imagen de nosotros. Todos tenemos una imagen de nosotros, como si fuera una foto, dentro de nosotros. Y entonces resulta cómodo agarrarse a la foto y decir que esta persona somos nosotros, cuando en realidad somos variables.

Esto es algo que nos asusta ya que nos pone en tierra de nadie. Podemos tener características que pueden ser mas o menos repetitivas, pero la realidad dice que antes circunstancias distintas, reaccionamos de forma distinta. ya que somos personas distintas.

El ser humano tiene muchas facetas y no tener una definición, nos permite descubrirnos. Viendo quiénes somos en cada momento.

En definitiva lo que nos pasa es que nos gusta la sensación de control. Cuando tenemos una foto, nos sentimos orgullosos de poder decir: “Esto soy yo”. No queriendo ser humanos, queriendo ser perfectos. Cuando en realidad, las emociones son oscilantes, el mar nunca está en calma. Lo que pasa que no nos gusta hablar de sentimientos, ya que nos conecta con la vulnerabilidad. Cuando en realidad nos conecta con nuestra humanidad.

Hablar de emociones es lo que nos acerca los unos a los otros.

.- ¿Qué piensas que se haya industrializado esto de la felicidad?

Me parece que es un producto que nos sigue alejando de la realidad.

Ni la vida es una pena, ni la vida es tan happy. Es como si quisiéramos ver un telediario donde todo fuera bonito. Pues esto no existe.

La vida tiene momentos y todos atravesamos esos momentos.

Es un marketing que lo que pretende es crear una realidad ficticia Nos aleja del día a día, en definitiva del vivir.

.- Echando la vista atrás, ¿Qué ves?

He aprendido mucho de mi historia. A levantarme cuando me he caído.

He aprendido a no ir con la máscara del “yo puedo” y a pedir ayuda cuando la he necesitado. He aprendido a rodearme de gente que me quiere bien. Pero sobre todo el valor de mostrar mi vulnerabilidad y de los gestos pequeños.

Para mí el día a día está construido de muchas cosas pequeñas.

.- ¿Qué quieres ser de mayor?

Quiero ser persona, quiero ser humana, con todo lo que con ello conlleva. Quiero explorar todas las partes mías como humana Pero tambien las más profundas.

En definitiva lo que quiero es descubrir quién soy, si es posible descubrirse.

.- Se habla de la meditación, del mindfulness, ¿Qué es para ti?

Para mí la meditación tiene que ver con una forma de vivir y no con una técnica. Es volver a habitar ese espacio de silencio que hay dentro de nosotros. Es una manera de conectarnos con nosotros mismos.

Estando todo el rato como estamos en modo “cabeza”, es llegar a un espacio de sabiduría dentro de nosotros que nos va a guiar. Ya que tú tienes una experiencia de vida.

El camino de cada uno es el camino de cada uno y uno no puede perder esa autonomía de escucharse. Y para mí el silencio me ayuda a darme cuenta de lo que hago, de hacer cosas distintas.

No es sentarse y respirar. Sino es ver qué hace uno mismo, ver qué cosas hacemos de forma automatizada y que si no fuera por el silencio no veríamos.

El silencio para mí es la herramienta que me ayuda a separarme de una situación. Si tienes muy pegada una situación a ti, no verás nada. Pero en el momento que cogemos cierta distancia, nos permite poderlo verlo.

El silencio es un espacio de escucha, pero también de sabiduría. Que tiene un lenguaje totalmente diferente al de la mente.

.- ¿Crees que el gran virus de la humanidad es el miedo?

Yo no sé si es el miedo o la falta de amor. Ya que si no está en un lado, está en el otro.

Estamos tan a la defensiva, tan compitiendo los unos con los otros, que no nos damos cuenta que el otro no es nuestro enemigo, sino que es nuestro igual.

También es verdad que hay veces que nos da miedo sentir amor Ya que a veces nos hemos acostumbrado más a las sensaciones que nos desagradan como la tristeza, el miedo. Y cuando tenemos que algo es agradable, lo cortamos.

Yo creo que estamos muy blindados al amor. Pero el amor nace sin que nos demos cuenta. Pro eso cuando estamos presentes, en la presencia no hay miedo, naciendo el afecto y el cariño.

.- ¿Es esencial incorporar en tu vida un mentor? ¿Qué has aprendido de tus mentores?

Los mentores son apoyo. Te acompañan en un momento determinado del camino.

De cada mentor vas escogiendo lo que te sirve, con la que luego vas adaptando a tu visión de ver las cosas.

Es bonito estar acompañado de alguien, pero no hay que perder de vista la escuchar interna, solo por escuchar al mentor. Ya que sin ella, estarás perdiendo la oportunidad de encontrar tu forma.

Ya que muchas veces transformábamos a los mentores en gurús, olvidándonos que son personas como tú y como yo que están representando un papel. Creyendo que tenemos conectar en todo lo que dicen cuando no tiene que ser así.

.- ¿Crees que la sociedad está preparada para individuos empoderados?

La sociedad tal cual está establecida, hay una anulación del ser humano. Ya que estamos dirigidos al dinero y a la productividad.

“Tú eres útil, tanto en cuanto haces esto”. Pero sin embargo los sentimientos de las personas no son tenidos en cuenta. Estamos obligados a seguir un camino trazado.. Siendo este el gran problema.

Los sistema educativos están estandarizados, ya que si no entras en ellos, no vales. Siendo una mentira. Ya que cada persona es única, con procesos de aprendizajes totalmente diferentes.

O cambia la educación o luego cuando eres adulto tienes el gran reto de romper lo que son los esquemas. Afirmando que estamos aquí para ser nosotros mismos, no lo que los demás quieren que sean.

Si te fijas en la naturaleza, cada planta tiene su espacio para desarrollarse, a expresarse según lo que es. Y los seres humanos estamos predestinados a hacer esto. Pero cuando rompes los patrones, suele haber culpabilidades , cuando no haces lo establecido, cuando estas apostando por ti.

La sociedad no está preparada, pero la responsabilidad es personal. Cuando haya gente que sea capaz de romper todos estos esquemas y hacer de su vida esto, va a empezar a ser posible.

Los procesos globales que tanto hablamos, empiezan por los procesos individuales, la persona consigo misma.

.-¿Qué te gustaría poner en una valla publicitaria?

Sal de tu mente y entra en tu vida.

.- ¿Consideras que eres feliz?

No , por eso hago lo que hago.

La felicidad en abstracto no existe para mí. Soy capaz de ver la belleza de los pequeños momentos. Y ellos me hacen sentirme plena.

¿Si sentirme plena, es sentirme feliz? Soy feliz en esos momentos.

.- ¿Qué te gustaría decirme dentro de 5 años?

Que he podido expandir lo que hago. El acompañar a las personas en sus proceso vitales.

El poder compartir desde mi experiencia, no de la teoría

.- Una reflexión para los lectores del portal.

Para mí es fundamental ser lo que somos, no interpretar un personaje. Y que seamos de verdad.

¡¡El mejor método para dormir!!

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El secreto de la creatividad está en dormir bien y abrir la mente a las posibilidades infinitas. ¿Qué es un hombre sin sueños?” decía Albert Einstein

Apagar los móviles una hora antes de irte a dormir, tener pensamientos de agradecimiento por el día que has tenido, no irte a la cama con discusiones con tu pareja, contar ovejitas..”

Son cientos las recomendaciones que nos dicen que debemos realizar antes de irnos a dormir. Y más en estos momentos que estamos viviendo y viviremos, con la pandemia y la crisis económica.

El cerebro en momentos de incertidumbre, en los que no sabe por dónde le vienen…le cuesta conciliar el sueño.

Podemos hablar de la pandemia, otros será por estrés, por asuntos nos resueltos o conversaciones pendientes… Pero cada vez es más recurrente en mis conversaciones , frases del estilo: “Cada día duermo peor, no sé por qué será..”.

Siempre he reconocido que una de las expresiones de mi falta de conocimiento de mi mismo, antes de mi “transformación”, era la falta de sueño. Me costaba dormir, me costaba encontrar la paz para alcanzar el sueño.

Ahora duermo a pierna suelta, a pesar de los ruidos de los vecinos “jugando a médicos”.

¿Cuál creo que es el mejor método para dormir?

SER COHERENTE CON UNO MISMO y como consecuencia , HABER HECHO LO MÁXIMO QUE PUEDES DURANTE TODO EL DÍA. Recomendación que da Dr. Miguel Ruiz, en su libro “Los 4 acuerdos. Un Libro de sabiduría tolteca” libro que recomiendo desde aquí.

Podrás poner la excusa que esa persona no sabes porqué no te contesta a los mensajes, te cagaras en que esa persona le ayudaste y ahora ha desaparecido, que tu jefe te ha echado una bronca que se oía hasta en el parking del edificio,…Podrás poner la “excusa” que tú quieras, pero cuando tú has hecho lo máximo que has podido hacer en esa situación, no habrá nervios, no habrá preguntas y llegarás a la cama con ganas de encontrarte con morfeo.

Hacer lo máximo durante el día es la mayor expresión de coherencia con uno mismo, la mayor expresión de tu felicidad.

Todo lo hacemos por una razón, sino no lo haríamos. Seamos sinceros.

Le hemos mandado el mensaje a esa persona a esa persona, porque tenemos un interés en ella. Y ahora que no nos contesta nos preguntamos ¿Qué habrá pasado? . Pues que a lo mejor se habrá dado cuenta que no eres transparente y pasa de ti. Y ahora tú no puedes dormir.

Si hubieras sido sincero, si fueras feliz, hubieras ido de otras maneras o no lo hubieras hecho. Y ahora no tendrias esos remordimientos de conciencia que no te dejan dormir.

Cuando tú haces lo máximo que puedes, duermes con la conciencia tranquila. Sabes que las cosas no cambiaran de un día para otro como a nuestro ego le gustaría. Pero lo harán.

Haces las cosas por que las sientes. Porque tu pasión por ese tema, por esa persona, quieres lo mejor para ella, no por los beneficios que te puede reportar. Pero te aseguro que si consigues algo, será mucho mayor de lo que te podrías imaginar.

Cuando haces lo máximo que puedes, nadie ni tú mismo, te podrás considerar una victima ni encontrarás excusas. Lo hiciste porque así lo sentías, creías que era la solución y por X motivos, no ha salido. Pues ya está, si no podias hacer nada más, ¿Por qué te das tanto mal? Y si lo haces es porque algo más sabías que podrias haber hecho.

Hacer lo máximo que puedes en tu día a día ayuda a desarrollar la creatividad. A ver más allá de lo que ven los demás y dar un paso adelante en pro de tu felicidad.

Hacer lo máximo que puedes en tu día a día ayuda a la humildad y reconocer tus fallos. A reconocer que has hecho lo posible e imposible por solucionar esa situación y que si no se ha dado el caso, ya no es problema tuyo. Tú has hecho lo máximo que has podido.

Cuando haces lo máximo que puedes en tu día a día, no estás trabajando. Estas disfrutando del camino que estás recorriendo, viendo las sorpresas que te da la vida, creando puentes entre la incertidumbre y agradeciendo de toda experiencias que sientes.

Cuando haces lo máximo que puedes, no hay obligaciones, solo pasiones.

Pero sobre todo duermes a pierna suelta, porque sabes que has hecho todo lo que estaba en tu mano, por ti y por tu felicidad.

¿Por qué no puedes dormir en muchas ocasiones?

Porque sabes que podrías haber hecho más en esa situación que no te deja conciliar el sueño, PORQUE NO HAS SIDO COHERENTE CONTIGO MISMO.

Durante una época de mi vida probé pastillas para dormir. Pero eso no me quitaba de la mente los problemas, seguían ahí, por muchas que me tomase.

Fue cuando empecé a ser yo mismo y por lo tanto cuando empecé a dar lo máximo en todo lo que hacía, en lo que me apasionaba, cuando empecé a dormir sin falta de nada y con la satisfacción de haber hecho siempre lo máximo posible en todo momento del día.

Cuando te vas a dormir con la sensación de haber dado todo lo máximo posible , te vas a dormir con el sentimiento de paz y tranquilidad por tu coherencia. Cuando te vas a dormir habiendo sido tú mismo en todo momento, estarás cerrando los ojos pero abriendo tu alma a tu felicidad.

¿Qué ocurriría en tu vida si hicieras todo lo máximo en tus acciones? ¿No te duermes porqué en el fondo sabes que no has actuado en coherencia con quien eres?

Curro Cañete: “Para mí el mayor éxito es ser feliz”.

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con..” es un placer presentar a Curro Cañete.

Todo el mundo habla de “El poder de confiar en ti: Aprende a tener fe en ti y conseguirás lo que quieras“. En redes, en las librerías, todo el mundo está hablando del fenómeno de Curro Cañete. Y si a eso le añadimos, que recientemente ha publicado “Ahora te toca ser feliz: Disfruta del presente y haz que llegue todo lo bueno”, estamos ante el fenómeno del momento, el fenómeno de Curro Cañete.

Recientemente tuve el placer de conversar con él antes de una firma de libros. Felicidad, confianza, la sociedad, el presente,.. fueron algunos de los temas que tratamos, herramientas para andar en esta incertidumbre que vivimos y que te ayudará a conocer quién hay detrás de una persona que solo quiere ayudar a los demás desde su máxima humildad e interior.

Podéis conocer más su trabajo a través de su Web ,en Instagram. en Twitter y Facebook.

.- Todo el mundo habla de ti, ¿Pero quién eres?

La verdad que es una buena pregunta David, ya que es la pregunta que más veces me he hecho durante todo mi vida y creo que es la pregunta más importante que todos nos tenemos que hacer, ¿QUÍEN SOY?.

Yo llego a la conclusión que soy un ser humano que está explorando, aprendiendo y tratando de llegar a su propia verdad.

.- ¿No crees que siempre debemos apostar por la felicidad y no solamente ahora?

Es algo realmente muy importante, ya que nuestra salud emocional depende de que estemos felices en un sentido amplio. Que nos sintamos felices ya que estamos sintiendo que vamos caminando hacia adelante, que vamos generando nuevos proyectos, en definitiva que nuestra vida avanza hacia donde nosotros queremos. En definitiva que no estamos como vacas sin cencerro sin saber qué hacer.

Es algo muy importante, ya que significa que tienes una vida con sentido. Un sentido que para ti será algo que para mí puede ser totalmente diferente, pero lo importante es que tenga sentido para cada uno de nosotros. Y todo empieza por una decisión personal: ¿Qué quiero hacer yo con mi vida?

Y una vez tomada la decisión, camina hacia allí. Evidentemente hay dificultades pero cuando tienes las ideas claras, todo comienza a rodar un poco mejor.

.- ¿Las circunstancias son las excusas que siempre ponemos hacia la felicidad?

Las circunstancias siempre nos van a influir . Pero siempre que la gente me dice o periodistas me dicen que con las circunstancias difíciles es muy difícil dar ese paso adelante, siempre les digo que tienen razón, pero lo que estamos intentando es que sea un poco más fácil

Siempre podemos conseguir que las circunstancias sean adversas, sean un poco menos desagradables. Es decir que no tengan la ultima palabra sobre nuestra felicidad, sobre nuestra paz interior. Sino que seamos nosotros quienes observemos estas circunstancias y decidamos atravesarlas sin perder del todo nuestra felicidad.

Pero si estas viviendo en las circunstancias que deseabas, lo que se trata de es mantener. Pero sin dejar de retando y avanzando, porque el amor o sigue creciendo o va desapareciendo.

.- ¿Qué es para ti la felicidad?

Es un concepto que admite muchas definiciones. Para mí la felicidad es la conexión conmigo mismo y con el Universo. Cuando yo me siento conectado conmigo mismo, me siento conectado a la vida , no importa lo que esté haciendo o dónde me encuentre, ahí es cuando yo me siento bien, poderoso, feliz.

Por eso tengo un tatuaje que pone conexión, ya que para mí es lo más importante. Yo siempre estoy atento a mi equilibrio emocional, ya que cuando estoy bien, en mi centro siento que todo va a ir bien. También es verdad, que puede haber veces que podemos perder ese centro, sabiendo que lo más importante es volverlo a recuperar. Y la manera de recuperarlo, no es peleándome con los demás, sino mirando hacia adentro. Y una vez recuperado, es cuando puedo proponerme pasar a la acción.

.- Echando la vista atrás, ¿Qué has aprendido desde ese primer día que viste tu primer libro publicado?

He aprendido mucho ya que he dado un salto muy grande. He pasado de estar totalmente atrapado por los miedos, por el qué dirán, por la falta de amor a mi mismo, a una gran confianza en mi y en la vida. Pero principalmente me he permitido ser yo mismo, a aceptarme , gustarme y a quién le guste bien y a quién no, será que tienen que irse con otras personas pero yo he venido para esto, y no me puedo negar a mí mismo.

No me puedo negar quién soy para agradar a otros. No hay que apegarnos a las personas, ya que hay abundancia de ellas. Se trata de estar en sintonía y no forzando algo que no hay razón alguna por lo que hay que tener que aceptar.

Y curiosamente cuando me he atrevido a ser yo mismo, es cuando han venido cosas mejores a mi vida.

.- ¿El mayor virus de esta sociedad es el no aceptarse?

El aceptarse es algo muy importante. Ya que para tú ofrecer lo que tienes que ofrecer al mundo, lo primero que tienes que hacer es aceptarte. Saber que es importante que lo que tú hagas, te lo dice tu interior. Pero si tú no te aceptas por lo que sea, no vas a poder hacer tu propósito de vida, sosteniendo tu felicidad como un proyecto mucho más difícil.

.- ¿Cómo ves esa relación éxito y felicidad?

El éxito es una palabra que lleva a equívocos. Ya que hay personas que presuntamente podríamos decirles “exitosos” que son muy infelices. Para mí sin felicidad no hay éxito, una pareja que siempre tiene que ir de la mano.

Para mí el mayor éxito es ser feliz. Pero no solo ser feliz, sino avanzar hacia lo que deseas con amor y felicidad. Para mí, eso es el éxito.

.- ¿Y cómo gestionamos esa frustración de no conseguir lo que deseamos?

Si tú eres feliz en el presente, no te importa no conseguir lo que deseas. Y además lo vas a conseguir. El problema es que pongas tu felicidad en el logo y no en el camino.

Los deseos no se van acabar nunca, ya que son la propuesta de la vida de hacernos evolucionar. Pero yo tengo mucho el foco en el hoy, en disfrutar el presente.

Para mí uno de los grandes logros es poder disfrutar de cada momento de mi vida. Porqué si no estuviera disfrutando, algo tendría que cambiar, Porque si no disfrutas en el presente, algo va francamente mal.

.- ¿Cómo ves todo esto que estamos viviendo actualmente como sociedad?

Para mí el momento perfecto es el que estamos viviendo. Pero si que tengo muchas ganas de lo que está por venir también. Lo vivo con ilusión, con entusiasmo. En mi mente, lo que está por venir es muy maravilloso, mucho más maravilloso de lo que hay ahora.

La confianza y la fe que tengo en un futuro maravilloso me hace disfrutar del presente mucho más. Ya que no es lo mismo tener una visión catastrófica que una visión positiva. Una visión positiva me ayuda a aumentar las posibilidades , al igual que les pasa a muchos de mis lectores, de que esos deseos se hagan realidad y disfrutar del presente.

Tenemos que darnos cuenta que el cambio es individual. Yo no estoy de acuerdo con los mensajes que necesitábamos la pandemia para un cambio, ya que se puede cambiar sin pandemia. Podemos cambiar internamente cada día si nos lo proponemos.

Mi filosofía es que el mundo cambiará si empezamos a cambiar nosotros mismos. Cada persona es la que tiene que sacar conclusiones de lo que está pasando, ya que a todos no nos afecta por igual

A lo mejor una persona se dio cuenta que iba demasiado rápido y la pandemia le ayudo a pararse. Pero lo que pasa es que no se paró a preguntarse: ¿Está yendo bien mi vida? ¿Esto es lo que yo quiero?

No digo que este dolor sea necesario y que nos hubiéramos ahorrado tanto sufrimiento. Sino que estoy diciendo que después de este dolor desaparezca, mucha gente reconocerá un crecimiento en ellos. Y te pongo un ejemplo, por ejemplo con las personas de cáncer, que tras su enfermedad

.- ¿Qué se aprende de la muerte que no nos han enseñado?

Para mí la muerte es un impulso para vivir con más fuerza, a liberarte del qué dirán, a impulsar a hacer tu vida. La muerte te ancla en lo más valioso de la vida.

Yo tengo la muerte muy presente, ya que tengo conciencia de muerte. La conciencia de que cada cosa que hago, puede ser la ultima que haga . Algo que no me genera angustia de ningún tipo, al revés, lo que me genera es impulso y aprovechar más la vida. Y relativizas más algo que no es como te habría gustado, llevando inmediatamente el foco a lo que si puedo hacer ahora.

.- ¿Cuándo creamos una mascarilla para los pensamientos negativos?

Sería maravilloso un artilugio que los expulsara. Ya que los pensamientos negativos hacen mucho daño a la salud, a las personas, en nuestro bienestar , impendiendo nuestra felicidad y además de eso son contagiosos.

Yo opto por ser conscientes. De mirar la realidad, la zona oscura para tomar decisiones. Pero ser consciente es no apegarse a los pensamientos negativos

.- ¿Por qué aprendemos las mejores lecciones en los peores momentos?

En los peores momento aprendo qué necesidades tengo yo como ser humano, que siempre está relacionado con el amor a uno mismo. Como digo al principio del libro “No estás solo, estás con la persona más importante de tu vida, tú mismo, cuida de ti”.

En esos momentos aprendes que eres responsable de un ser humano y que eres tú mismo.

.- ¿Es imprescindible que en el colegio ya se estudie desarrollo personal desde el principio?

Me uno a tu propuesta David. Me parecería buenísimo que en el colegio e institutos empezase a darse enseñanzas que nos ayuden a gestionar mejor nuestras emociones, de nutrición o de cómo hacer los documentos de Hacienda, ya que cuando eres autónomo eso es algo de locos.

Yo creo que es algo que está llegando y llegará, sobre todo en la medida que los profesores también vayan renovándose por dentro y entendiendo que a veces es más importante una respuesta amable o enseñar sobre inteligencia emocional que a veces enseñar matemáticas. Aunque para los niños que quieran aprender matemáticas también estarán muy bien los números.

.- ¿Por dónde se empieza a confiar en uno mismo?

Se empieza decidiéndolo. Yo empecé con la decisión que yo iba a aprender a confiar en mí.

Lo primero que tienes que saber es que se puede aprender, algo que no sabe prácticamente nadie, ya que es una cuestión de decisión. La confianza en ti es la decisión de ver el vaso medio lleno, en lugar de medio vacío. Y una vez que tú lo decides es cuando ya empieza el aprendizaje. Y una de esas maneras es cuidando el dialogo interno.

.- ¿Cuál es la delgada línea roja entre el ego y la confianza en nosotros mismos?

El ego es nuestro falso yo. Bastante molesto si no está educado ya que está siempre intentando que pierdas tu energía en cosas que no tiene importancia.

El ego siempre está intentando que tú tengas miedo, vergüenza de ti mismo, que no hagas lo que amas. Y la confianza va con tu alma, con tu yo más alto, con lo que está dentro de ti.

.- Una reflexión para los lectores del portal.

Es el momento que seamos más felices que nunca. La felicidad es la esencia de la vida. El entusiasmo es la base de la felicidad. El propósito de tu vida es avanzar cada vez con más amor hacia lo que deseas.

¿Eres Mamut o Sapiens?

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Nos hallamos en el umbral tanto del cielo como del infierno, moviéndonos nerviosamente entre el portal de uno y la antesala del otro. La historia todavía no ha decidido dónde terminaremos, y una serie de coincidencias todavía nos pueden enviar en cualquiera de las dos direcciones”. dice Yuval Noah Harari.

En el comienzo del libro de ¿Mamut o Sapiens? de Albert Riba, hay una pregunta que nos tendríamos que hacer no solamente ahora, sino todos los días de nuestra vida, que dice así:

¿Quieres ser un mamut que se extinguió por no saber adaptarse a los cambios del medio ambiente, o ser un homo sapiens que no solo se adapta al medio, sino que modifica al medio para que se adapte a él?

¿Tú qué responderías: MAMUT o Sapiens?

La incertidumbre siempre ha estado desde que nacemos presente en nuestra vida. Lo que pasa que ahora los “gurús” nos dicen que estamos en un mundo VUCA, cuando siempre lo hemos estado.

¿Qué conlleva la incertidumbre?

Que es ahora de adaptarse. Que esas inquietudes que nos ponen más nerviosos que si nos hubiéramos tomado un RedBull, hay que darles salida. Sobre todo porque sabemos que si nos quedamos atrás, nadie vendrá a rescatarnos.

A día de hoy ser un ser inquieto, es todavía algo despectivo. Y nos intentan aplacar esos nervios con comentarios tipo “Ya pasará todo, ten confianza, sino tienes ayudas del Estado..”

Si el entorno dónde te mueves, no comprenden tus inquietudes, tu visión. Sal corriendo, seguro que cuando eches la vista atrás, serán ellos los “devorados“, por esa crisis y tú mientras seguirás avanzando.

En estos momentos de desconcierto, nos damos cuenta que todavía no sabemos QUIÉNES SOMOS en muchos casos. Principalmente porque nos han enseñado muchas cosas, pero nunca a reflexionar sobre nosotros mismos, a hacernos preguntas, a pensar por nosotros mismos.

Nunca hemos parado a pensar. Y ahora una pandemia, ha parado el mundo por completo. Todo lo que había, ha desaparecido. Y eso que pensabamos que eramos nosotros, nuestro trabajo, en alguna situación, también.

¿Quién eres? ¿Cuáles son tus fortalezas? ¿Cuáles son tus debilidades? ¿Cómo transformarlas? Son algunas de las preguntas que en estos momentos de confinamientos físico y mentales, sería importante hacernos y responder.

Nuevas preguntas, siempre llevan a nuevas creaciones. Eso se llama creatividad.

Mientras tanto, serás como los demás, esperando en tu “cueva” a que pase el temporal. Pero eso si, luego te quejarás que tu vecino, míralo todo lo que ha conseguido. Y eso es gracias, a hacerse nuevas preguntas, y diferentes preguntas hasta la fecha.

Esa persona “tan diferente a ti“, y que tiene tanto “éxito“, solo se distingue de ti en una cosa, ARRIESGA. Somos unos seres que repetimos las mismas soluciones aunque sean temas nuevos. Y lo peor pensando que ¿Por qué no iban a surtir efecto aunque sean situaciones diferentes?. No nos gusta ir más allá, no queremos adentrarnos en la incertidumbre , pero en definitiva se enfrentan a una emoción siempre presente, EL MIEDO.

Y ante el miedo solo puedo decirte una cosa, la mayoría de las veces suelen ser pajas mentales tuyas que nunca se harán realidad.

Si te has dado cuenta que eres diferente a los demás tras hacerte esas preguntas, o es algo que ya sabías pero te daba vergüenza, reconocerlo ante los demás, FELICIDADES, NO ES NADA MALO SER DIFERENTE, ES LA OSTIA. Porque nos han enseñado que ser diferente, salirse de lo establecido, es de locos, de raros,…Cuando en realidad son ellos , los que innovan de verdad, los que hacen que nuestra vida sea mejor…

Te estarás preguntando: ¿Pero cómo doy rienda suelta esas inquietudes que sé que tengo y sé que es el momento de darles salida?

DE P.M. Pero antes de nada, tienes que tener una cosa en cuenta. Ese cambio siempre tiene que empezar en uno.

Confundimos apariencia con transformación. Por tener una tarjeta que ponga que eres “experto en marca personal o en estrategia personal” , no lo eres. ¿Por qué? Porque una cosa es el cambio de tendencias que puede haber, y la transformación es lo que haces con ese cambio.

Si lo único que haces es aparentar que estás en la onda de los últimos cambios, podrías ganar algo de notoriedad. Pero si no te has transformado de verdad, si no eres lo que dices ser, la ola del nuevo cambio, te dará vueltas dentro de él.

Y es lo que pasa mucho, queremos ser lo que dicen las modas. Cuando en la mayoría de las ocasiones, si nuestro corazón y cerebro estuvieran unidos, no las acabaríamos siguiendo, siendo nosotros precursores de otras, dejando una huella más duradera que siguiendo la moda de los demás.

Una de las cosas que observo ultimamente, es que cuando una persona se ha “reinventado”, se vuelve una apasionada y quiere que todo el mundo viva el cambio que ella ha vivido.

¡¡STOP Y ERROR!!.

Cada persona lleva su tempo. Nosotros no somos quienes para inducir a otra a que cambie, a que haga lo que nosotros hemos vivido.

Explica lo que has vivido, explica como te has sentido, pero deja que los demás lleven su ritmo. No quieras correr antes de andar, porque la gente no se transforma así. Y sobre todo habla con un idioma que te entienda la gente, Te mirarán raro, pero cuánto más te entiendan, más podrás hacerles lo que tú has vivido o vives.

Al igual que el ser humano arriesgo para descubrir la vida dentro de las cuevas, cómo cazar mamut, nosotros tenemos arriesgar.

Hace unos días veía una foto que ponía: ¿Qué tal vas con ese tema de que querías ser de mayor?.

Pues eso te pregunto, ¿Qué tal?. Tenemos que dar un paso adelante, tenemos que ser curiosos y descubrir qué hay detras de ese miedo que tenemos pero que a la vez nos produce curiosidad, morbo por descubrir.

Podemos estar esperando a que amaine el temporal, pero luego pase la tempestad, nos daremos cuenta, que hay gente que está más allá del horizonte creando y liderando el cambio inexcusable.

Es hora de arriesgar si o si. No queda otra. Es hora de ser uno mismo.

ES HORA DE SER MÁS SAPIENS QUE MAMUT.

Pero como buenos latinos que somos, no queremos el fracaso. Queremos vivir el éxito. Queremos saborear las mieles del “que digan lo que quieran”, pero tengo más seguidores que tú, tengo más dinero que tú, soy mejor que tú.

Nos han enseñado que al primer NO, ya es un fracaso. Cuando en realidad, es “todavía NO, o un por aquí no, prueba por el otro camino..” Pero no, nosotros creemos que ya es imposible conseguir nuestra meta. Tiramos la toalla a la primera de cambio.

Pero recuerda que no es lo mismo fracaso que frustración. Nuestros ante pasados se mostraban frustrados porque no sabían como

El “no exito” es la misma cara de una misma moneda, llamada vida. Y tenemos que integrar en todo proyecto que emprendamos, personal o profesional, que siempre nos vamos a caer. Que todo a la primera nunca se conseguirá.

Como bien dice Albert, en vez de Cv en los que hablemos con fuegos artificiales de nuestros logros, sería mucho mejor un CV fracasional, en el que mostráramos a los demás nuestros errores, meteduras de pata. Ya que nos haría más humildes, reconoceríamos nuestros errores, pero sobre todo lo que hemos aprendido de ellos.

No hace falta decir nada , vemos que el mundo es muy mamut. Muy lento, repitiendo apuestas por opciones que no tuvieron el resultado anteriormente, por repetir mensajes que ya no calan en los demás y sin decir la verdad, sin transparencia.

Tú decides, seguir siendo así, lento o un “sapiens” que lucha por sus inquietudes personales o profesionales.

¿Estar solo o sentirse solo?

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La soledad es la suerte de todos los espíritus excelentes” decía Schopenhauer.

Leemos libros de desarrollo personal. Acudimos a conferencias en las que gritamos y bailamos sin parar. Nos peleamos por hacernos una foto con el escritor de moda para subirla a nuestras redes. Y lo que pensamos que tendría que hacer a la sociedad más feliz, más motivada, más empoderada, me sigue sorprendiendo y provocando una curiosidad enorme, que cada vez se siente más sola y el miedo que les produce.

Vemos personas mayores que tienen miedo a la soledad, al sentimiento del “nido vacío”. Personas que se olvidan de ti como amigo una vez que han encontrado una pareja. Familiares que se preguntan si “escondes” algo porque a una edad no tienes pareja conocida.

Cuando veo en televisión esas encuestas de los temas que nos importan a los españoles cada cierto tiempo, me extraña mucho que no encuentro un item que ponga SOLEDAD.

Pero al igual que pasa con el trabajo, que cuando conoces a una persona, lo primero que le preguntas es ¿A qué te dedicas? Pensando que en lo que uno trabajo es lo que es. (Ahora con el desempleo que viene, es otro tema que hablaré de él), parece que si no tienes a nadie en tu vida, ya tienes el cartel de “tiene alguna tara”. Observo en dichos temas, que tenemos un grave problema, PORQUÉ SOMOS MUCHO MÁS QUE AQUELLAS NORMAS SOCIALES ESTABLECIDAS EN ESOS MOMENTOS.

No soy sociólogo, pero cada día tengo más claro, que la visión que tenemos del amor y del matrimonio que vemos en nuestros padres, ( los míos tienen 70 años), ya no volverá. Lo siento Disney, el amor ya no es tan bonito como lo pintabas en tus películas.

Encontrarse gente sola en el cine, viendo exposiciones, ya no es algo de lo que “cuchichear”. Es algo normal. Pero de vez en cuando, seguimos viendo esas miradas y comentarios tipo: “Pues yo no iría al cine solo, menudo palo”.

Seguimos creyendo que la felicidad es seguir y alcanzar las normas establecidas por alguien llamado sociedad. Y es en momentos provocados, como esta pandemia, un desempleo, un desengaño amoroso que conlleva la soledad con uno mismo, los que te ayudan a darte cuenta que eres mucho más de lo que esperaban los demás de ti.

La soledad es un estado mental. Si te escuchas cuando hables sobre la soledad, te darás cuenta que todo es una percepción tuya. “Me siento solo aun rodeado de gente.. Me siento que acabaré para vestir santos.. Siento que nadie me quiere…”

Conozco mucha gente que lucha contra la soledad, haciendo absolutamente locuras y tonterías por no sentirse así. Cuando en realidad, TODO ESTÁ EN TU CABEZA.

La soledad no es la falta de conexión con los demás, la falta de sexo con otra persona o de un abrazo. Es LA FALTA DE CONEXIÓN CONTIGO MISMO.

No necesitas pertenecer a nadie. No necesitas pertenecer a eso que llaman sociedad, NECESITAS PERTENECERTE A TI MISMO. Para luego, dando igual las circunstancias, tu felicidad no dependa de los demás. Pero aún a día de hoy, seguimos pensando que la relación más importante , tiene que ser con alguien de afuera , cuando en realidad, tiene que ser CON NOSOTROS MISMOS.

Tu mayor tribu siempre tienes que ser tú mismo.

Nadie mejor que tú sabes que necesitas para prosperar, qué es lo que realmente te hace feliz, que creías que no aguantas y con la soledad, te das cuenta que si lo puedes superar. Es un tiempo esplendido para conocerte y destaparte del falso yo que habías adquirido con hábitos y creencias , y tener enfrente de ti a tu verdadero yo.

Los demás te podrán ayudar, orientar, pero el principio del trabajo, tienes que hacer tú y en soledad.

La soledad me ha enseñado que si quieres, es un tiempo muy bien empleado.

Te ayuda a descubrirte. A ser curioso, a probar cosas que con gente no harías por miedo al que dirán o a la vergüenza.

Hay una frase de Paulo Coelho, con la que estoy muy de acuerdo, ” Quién nunca está solo, ya no se conoce a sí mismo“. Y esta pandemia, a parte de otras muchas cosas, nos está demostrando que tenemos pavor a la soledad. Aunque haya restricciones de horarios, necesitamos salir, exigimos salir con los amigos , ver a la gente. Y todo porque nos da absolutamente pavor, la soledad.

Pero hay una cosa que te ayuda la soledad que tanto se habla últimamente y como la felicidad, casi nadie conoce, VIVIR EN EL PRESENTE.

Buscando la felicidad pensamos en el futuro, pensamos cómo será cuando alcancemos tal o cual cosa… Pero lo que ocurrió en el pasado y que estamos tan apegado; y eso que creemos que pasará en el futuro, ya pasó o nunca ocurrirá. Y mientras tanto el presente, nos olvidamos de él. Que es lo que es, un gran regalo para conocernos como deberíamos haberlo hecho anteriormente.

Hablamos mucho que queremos un cambio de sociedad, que queremos emprender nuestros sueños , que queremos ser felices, que queremos el éxito, queremos muchas cosas… pero todo empieza por la soledad, con el encuentro con uno mismo, le tenemos más miedo que a una inspección de Hacienda.

Muchos gurús hablan de ser los escritores de nuestro destino, si así lo crees tú también:

.- empieza por darte tiempo a solas contigo mismo

.- Camina por la naturaleza

.- Medita

.- Estate tiempo en silencio…

Lo que sea, pero para empezar a escribir TU DESTINO, empieza por aprender a vivir en soledad. Sin ello, nada valdrá.

Si te encuentras en una situación en la que no sabes como convivir con la soledad, os recomiendo un libro “Honjok. El arte de vivir en soledad“.

Y tú ¿Estas solo o te sientes solo?