¿Las sentimientos nos hacen débiles?

No dejes que personas que hacen muy poco por ti controlen tu mente, sentimiento y emociones” dice Will Smith

¿Crees que los sentimientos nos hacen más débiles? Es una de las preguntas que hoy, hablando con mi jefa de operaciones, ha surgido.

Estamos en una sociedad, en la que las palabras, como emociones, sentimientos, sensibilidad, están denotadas. No sé puede decir que tenemos sentimientos o que somos sensibles, porque la sociedad nos aplastara cuando queramos mostrarlos.

Los sentimientos te harán débiles, los chicos nos lloran, sólo deben pelear…Si lloras los demás se reirán de ti, si te muestras empático, tu jefe no te dará el ascenso que sabes que te mereces…. Tienes que pisar cabezas y ser el hombre más frio en la faz de la tierra”

Son algunas de las perlitas que oímos a lo largo de nuestra vida, en nuestros días a días.

¿Dónde están las emociones aquí? ¿Por qué está mal visto mostrar nuestras emociones ante una película, ante una noticia? ¿Por qué los hombres tienen que ser fríos? ¿Por qué en las empresas no puede haber emociones o sólo queremos robots como compañeros de trabajo?

Nos gusta ver como la sociedad avanza con la tecnología, vemos que nos ayudaran en innovación, productividad y miles de cosas más a la sociedad, creyendo que estamos a salvo de los mismos porque no tienen sentimientos.

¿Y cómo estamos educando nosotros a la sociedad?

¡¡COMO ROBOTS, SIN SENTIMIENTOS!!

Tampoco estoy promulgando ahora que demos rienda suelta a nuestras emociones sin límites, porque no estoy diciendo eso. Todo tiene su momento.

Lo que estoy diciendo que el ser humano no sólo es razón, sino también corazón. Pero nos han educado, desde pequeño, a través de exámenes, de castigos y miedos, con la razón.

Y de ahí no nos salgamos, porque las consecuencias, serán desastrosas para nuestra vida.

Nos dicen que las emociones nos pueden causar daños físicos, que nos hacen perder el rumbo que el mundo lleva , que no puedes enfadarte cuando alguien o algo te dice que NO, porque estar enfadado, es mostrar tu debilidad ante los demás.

Hasta ahora, como podrás imaginar, cuando oigas la palabra emoción, o algo parecido a ello, tapate, ponte una máscara, no te vaya a infectar, porque puede ser lo último que hagas en la vida.

No podemos estar alegres, porque nos dicen que pensamos que no vemos lo dura que es la vida. Nos hacen dudar que sonreír es bueno, porque parecemos tontos cuando el mundo se está muriendo o matándose con guerras.

Todos buscamos la felicidad, como Indiana Jones en búsqueda del Santo Grial, pero eso si, no digas a los demás, que estas en un momento dulce de tu vida, porque empezarán a tener envidia, a no hablarte, o a preguntarte si lo has conseguido por el método “legal o por el criminal”.

Así que buscamos la felicidad, pero tampoco podemos mostrarla a los demás, no vaya a ser que se nos enfaden.

Nos dicen que tampoco nos podemos enfadar, porque el mal genio es el mayor de los virus que una persona puede sufrir. Si estas enfadado puedes perder a las personas de tu alrededor, decir cosas que no querías decir, o hacer algo que no querías hacer.

Así que tampoco nos podemos enfadar, no vaya a ser que la liemos.

¿Y qué decir de sentirnos o decir que estamos tristes?

¡¡DE ESO NADA!!

Si dices que estas triste, te dirán que no es para tanto tú situación, que hay otras personas que están peor que tú. En vez de alentarte, de preguntarte por qué te sientes así, habrá una competición a ver quien está más triste de los dos. No digas que estás triste, porque a lo mejor habrá gente que en vez de ayudarte, quieran aprovecharse de ti…

En definitiva, COMETE TUS EMOCIONES, PORQUE SIEMPRE POR UN LADO O POR OTRO, TE LAS PUEDEN CON LA MANO ABIERTA.

Así que lo mejor es tragarnos nuestras emociones, porque si no es lo peor que podemos hacer, expresarlas.

¿Pero qué pasa cuando no las expresamos?

.- Que cuando nos enfrentamos a cualquier situación, por pequeña que sea, no sabremos enfrentarla, derrumbándonos y haciendo de ella, la mayor de las catástrofes.

.- Que cuando seamos mayores, no sabremos expresar nuestras emociones ante nuestros amigos, posibles parejas o familiares. Nunca sabrán cómo nos sentimos, que queremos o que no queremos.

.- No expresar tus emociones, es crear un globo emocional que cuando explote, no sabremos manejar.

Por lo tanto, ¿Por qué tenemos miedo a las emociones?

Porque nos hace descubrir quienes somos, qué queremos, que NO deseamos y nuestros límites. Y en una sociedad en la que a través del miedo, nos dirigen, las emociones son como la Kriptonita para Superman.

Pero como he dicho antes, tampoco nos podemos dejar ahora llevar por las emociones a tumba abierta o por la intuición, porque os aseguro que se suelen confundir.

Una emoción nos puede confundir a la hora de tomar una decisión. Pensar que nuestras emociones, nuestras creencias, expectativas, son mejores que unos resultados que tenemos delante nuestro.

Una emoción nos puede bloquear la mejor decisión para nosotros, que no es lo que digan los datos o nuestro jefe, sino lo que nosotros sentimos que tenemos que hacer, lo que presentimos.

Bloquear las emociones nos puede hacer perdernos muchas cosas hasta ahora imposibles, como también cometer el mayor de los errores o el mayor de los descubrimientos.

Así que por lo tanto:

.- No podemos encerrar nuestras emociones, porque estamos hecho de ellas.

.- Si las encerramos, seremos robots liderados por las opiniones y deseos por los demás.

.- Cuanto más las ocultes, el globo será más grande, y cuando explote (siempre por cualquier tontería), tendrás mucho por gestionar retrasado.

.- Las emociones tienen que ser parte de la sociedad, de las empresas, del día a ´día, pero en equilibrio siempre con nuestra razón.

.- Una decisión siempre tiene que ser tomada con el equilibrio de Razón y corazón.

¿Dónde tienes tus emociones? ¿Sientes te hacen más débil?

Recuerda que puedes adquirir Liderazgo Canalla a través de Amazón y tienda de Versos y Reversos.

 

Xavier Escales:”Un proyecto sin un equipo es como una fiesta sin invitados”

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con…” para mi es un placer presentar a Xavier Escales.

En un mundo, en el que sólo importa la cuota de negocios, dónde si no se alcanza un determinado número de volumen de ventas habrá consecuencias inmediatas…

En un mundo donde se nos lleva la boca con la innovación, la disrupción, asistir a números cursos y eventos, para hacer creer que somos innovadores, diferentes, que cuidamos a nuestro mayor activo, que son las personas…al final, en la primera dificultad, siempre acaban haciendo lo mismo… cortar siempre primero por aquello, que enarbolaban como lo más importante para ellos, su capital humano.

¿Es posible escalar puestos en el ranking de tu sector empresarial con la filosofía que siempre las personas tienen que ir primero? ¿Es posible multiplicar la facturación por 15 en 10 años sabiendo que todo empieza por una persona y termina por otra, empezar por un trabajador y acabar con el cliente?

Es lo que ha realizado ASICS con su #AlwaysPeopleFirst y Xavier Escales, liderando el proyecto como su Country Manager en España y Portugal.

Hace unos días tuve el placer de conversar con Xavier, sobre la importancia de las personas en las empresas, de la escucha, de su desarrollo personal dentro de la misma, de la felicidad en el trabajo y cómo todo ello produce los resultados que han catapultado a Asics al 3 puesto en su campo profesional.

GRACIAS  Xavier por recordarnos que el principio de todo comienzo, son las personas. Puedes conocer más el trabajo de Xavier a través de  Twitter y del libro que recoge todo el camino de Asics, titulado “Las personas primero. Las Claves de 10 años de éxito”.

Sabes que tu vida puede ser diferente y aun así no haces nada para conseguirlo? ¿Te da miedo romper los límites que tienes en tu mente? ¿Quieres poner patas arriba tu vida y conocer eso que llaman felicidad? ¿Quieres que tu empresa alcance esas cimas que siempre has soñado? ¿Crees que el ambiente de tu empresa tendría que mejorar? ¿Sabes que el antídoto a todos los problemas es el NO escuchar tu corazón? Puedes contactar conmigo a través de Twitter, en Facebook y en Linkedin

– Si alguien te definiera en una frase, ¿Cómo crees que lo harían?

Exigente y buena persona.

.– Si alguien dijera ASICS, ¿Qué te gustaría que te dijera? ¿En qué valores se basa la marca?

Me gustaría que dijera que la marca no ha perdido los valores de su fundador, que sigue siendo fiel a lo que significa su acrónimo Anima Sana in Corpore Sano. Los valores de ASICS son el respeto por las reglas y las personas, la preparación minuciosa, el trabajo en equipo, la persistencia y el aprender de los errores.

.- Los valores de una empresa, ¿Tienen que estar en el hall de la misma expuestos o tienen que ser vividos por los trabajadores?

Ambos, aunque lo más importante es que los vivan los líderes de la empresa, sino, es imposible que los vivan los trabajadores por mucho que estén en el hall.

.- Hasta los directivos de una empresa, ¿Hacen arte dirigiendo la misma?

Los buenos, sin duda. Yo me considero más un aprendiz.

.- Las empresas que perduran, ¿Son las que crean un estilo de vida para la sociedad?

Las empresas que perduran son las que saben adaptarse mejor a los cambios en la sociedad. Ahora vivimos una época donde la sociedad demanda empresas responsables y comprometidas, que no sólo persigan obtener beneficios y, sobre todo, no a costa de todo.

.- ¿Qué sería todo proyecto, sin un equipo? ¿Cómo se forma un equipo?

Pues un proyecto sin un equipo es como una fiesta sin invitados. Un poco aburrido, ¿no? Cuando un grupo de personas comparten un objetivo, suman esfuerzos, se equivocan, aprenden, discuten, se reconcilian, etc, es sobre todo mucho más enriquecedor. Un verdadero equipo se forma buscando personas con diferentes aptitudes y con similares valores.

.- Una empresa, ¿Se debe orientar hacia los cortos o largos plazos?

A largo plazo sin perder de vista que el corto te permitirá llegar al largo.

.- A la hora de contratar gente, ¿Nos debemos fijar en un CV  o en una mirada que nos diga que es la persona adecuada?

Yo miro 3 cosas: Que sea buena persona, trabajador y que le brillen los ojos con el puesto de trabajo. Si además tiene un CV brillante, me ha tocado la lotería.

.- ¿A qué o quién das gracias todos los días?

A quien me está ayudando desinteresadamente.

.– ¿Qué importancia debe tener la coherencia en el mundo del management y de los negocios?

Mucha. Yo no he fumado nunca pero supongo que no haría caso a un médico que me dijera que dejara de fumar y él fuera fumador. Lo mismo pasa en una empresa. Ser coherentes y dar ejemplo es fundamental.

.- Siempre las personas primero, Always People First. ¿Qué sería de un proyecto sin las personas?

Sería como mirarse al espejo: te puede gustar más o menos pero es frío e individual y sobretodo no aprendes nada. Mejor salir a la calle y que te digan si te queda bien o mal el nuevo corte de pelo. A veces es duro pero, seguro, enriquecedor.

.- ¿Por qué no se acepta el fracaso en una empresa? O al menos en la mentalidad latina.

Porque tenemos inculcado que el fracaso es igual a una derrota, cuando en realidad el fracaso es igual a una oportunidad de aprendizaje. ¡¡Si supiéramos cuántas personas de éxito han fracasado antes!! El último que he descubierto fue Walt Disney.

.- ¿Qué importancia debe tener el desarrollo personal y profesional, en el día a día de la empresa?

Mucho, ya que los cambios se van a desarrollar a velocidad de vértigo así que hemos de evolucionar para no quedarnos atrás. Hemos de ayudar a nuestra gente a ser mejores personas y mejores profesionales. Todos saldrán beneficiados: ellos, los superiores y las empresas.

– ¿Todos valemos para liderar un proyecto empresarial? ¿Todos valemos para emprender un sueño empresarial?

No. Yo no valgo para jugar a futbol en un equipo de primera división, pero en cambio tengo otras capacidades. Hay gente con capacidad de liderar y si además se esfuerza por mejorar sus debilidades y desarrollar sus fortalezas puede llegar a ser una persona de referencia. Lo mismo pasa con un emprendedor. Hay otras personas que tienen otras habilidades, ni mejores ni peores, diferentes y también muy necesarias. Hay jugadores con la habilidad de meter goles, otros con la habilidad de pararlos, otros con la de visión del juego y otras personas capaces de poner orden y foco desde el banquillo.

.- ¿Cuál es tu concepto de felicidad? ¿Se puede ser feliz en una empresa? ¿Cómo?

Para mí la felicidad tiene 3 pilares: la familia, el trabajo y tiempo para mí, que normalmente lo empleo en hacer deporte. El ser humano busca la felicidad, sino que le pregunten a un padre y a una madre, que es lo que quiere para sus hijos si sólo pudiese elegir una cosa. Si no somos felices en una empresa, antes o después cambiaremos de empresa. Mejor que las empresas empiecen a hacer cosas o perderán a su talento.

.- Una reflexión para los lectores del blog.

Cualquier negocio empieza por un empleado y acaba con un cliente. Trátalos lo mejor posible. Tu futuro depende de ellos más de lo que crees.

¿Cómo tomo la decisión adecuada?

“Justifica tus limitaciones y te quedarás en ellas” decía Richard Bach

Todo ser humano cuando lo vive, cree que es el momento más crítico de su vida.

No es saber qué ropa me pongo para que esa chica le haga caso, no es saber qué poner en la quiniela en el Pleno al 15, no es saber qué tal serán los nuevos vecinos de abajo…

ES SABER SI ESTAMOS ELEGIENDO BIEN ANTE LOS DOS CAMINOS QUE LA VIDA NOS PONE.

No sabemos si escoger una carrera u otra, no sabemos si decirle si a esa chica o sólo tenerla como amiga, no sabemos si mandar a tomar viento a nuestro jefe o esperar un poco más a que lo despidan… No sabemos QUÉ hacer, y como buenos futurólogos, nos gustaría saber qué decisión escoger.

Queremos adivinar qué opción escoger, porque lo que no queremos es confundirnos, lamentarnos de la opción tomada, no queremos sufrir más de lo que estamos sufriendo, no queremos sudar , en definitiva, que queremos una opción que restituya nuestro ego y alcancemos esa felicidad, que nos impulsan a encontrar.

En estos momentos, me encuentro ante la toma de una decisión importante para mí. Y echando la vista atrás a todas las decisiones, he aprendido que:

Por mucho queramos, NUNCA EXISTE LA DECISION PERFECTA.

Nunca acabaremos acertando al Pleno al 15. Pero es lo que deseamos todos.

¿Por qué pasa? Porque no dominamos muchas variables, porque no dominamos el destino, por mucho que queramos y porqué la vida, siempre es más lista que nosotros.

Creía que tomaba la decisión correcta, que iba a conseguir lo que siempre había soñado, que había optado por el camino que me llevaría a mi cima… y casi siempre, por X, Z o lo que sea, nunca me llevaba a donde yo quería.

Reprochas a la vida todo, maldices a todo el que te rodea, pero te aseguro que con el tiempo, la vida siempre te lleva a donde tienes que estar.

La decisión perfecta, no existe, porque siempre habrá cosas que no tengas en cuenta, siempre habrá personas que no estén de acuerdo con lo que has escogido o porque la vida no quiere que vayas por donde tú crees que tienes que ir.

La imaginación se dispara ante una decisión, haciendo que seamos POCO REALISTAS.  Cuando tenemos el arrojo y valor de optar por esa decisión, y antes también, nos dejamos llevar por los colorines y cantos de sirena.

Pensamos que yéndonos a vivir a otra ciudad toda será mucho más fácil, que esta chica será para siempre el amor de nuestra vida y todos los problemas se esfumaran por arte de magia… Para los pies pequeño, que no todo es de color de rosa. Como te he dicho anteriormente, no tenemos todas las variables en nuestro poder, no sabemos si no están mintiendo, si todo es tal cual nos lo pintan…

Así que por favor, siempre los pies en el suelo y aún así, siempre dudan. Que los pitufos no existen, recuérdalo.

Tienes que decidir tú, NO LA MODA QUE ESTE EN ESOS MOMENTOS EN AUGE.  Como bien dices las madres: “SI se tiran todos por el puente, tú también lo haces, ¿Verdad?”. Así somos los seres humanos ante las modas y por el miedo a no sentirnos partes integrantes del “rebaño” llamado sociedad.

Tienes que escoger tú, tiene que escoger la conexión entre tu corazón y tu razón. Y lo que digan los demás te la bufe. Te podrás confundir, claro que sí, pero te aseguro que descubrirás mucho más cosas de ti, que si hubieras seguido a la moda de turno. Pero sobre todo, habrás impulsado tu marca, tu legado.

Cuida y NO TE LANCES A TUMBA ABIERTA SIN SABER QUE AGUA HAY DEBAJO. He visto como gente se lanzaba a emprender, por desesperación, en ámbitos profesionales que no tenían ni idea. He visto personas como se endeudaban hasta las trancas, porque el “gurú” de turno les decía que así tenían que hacerlo, porque él así había empezado. No te dejes embaucar por las lucecitas de un posible “parque de atracciones” que puede ser en realidad un “cementerio”.

Cuando decidimos, siempre están presentes nuestras CREENCIAS. Y por hacerle caso, porque creemos que la vida, es así, como ellas nos dicen, no damos la oportunidad al resto del mundo. La vida no es lo que tú crees que es, lo que te han dicho que es, HAY MUCHO MÁS. Así que dales la oportunidad, porque seguro que te descubrirán cosas que no sabías.

Siempre digo que lo que piensen los demás de ti, de tus decisiones te la tiene que bufar. Pero siempre digo también, que hasta cierto límite. Si alguna de tus decisiones, puede afectar seriamente alguna persona, a tu empresa, o alguien que quieres, ESO SIEMPRE DEBES TENERLO EN CUENTA antes de lanzarte al agua.

Pero también te digo, que te la tiene que bufar lo que digan los demás, lo que quieran imponerte, porque si vas preguntando a todo el mundo, lo que ellos harían, lo único que conseguirás es volverte loco y quedarte paralizado.

SI haces caso a todo el mundo, NUNCA TE HARAS CASO A TI MISMO.

No hacerte caso a ti mismo, no quiere decir que tu intuición siempre acierte. Reconozco que soy una persona muy intuitiva, y cada día más. Y también reconozco que alguna decisión he tomado creyendo que mi intuición era la leche, que siempre acertaba…LLEVANDOME UNA BUENA LECHE a posteriori.

Haz caso a tu intuición, pero también a tu razón, y en el equilibrio ahí está la solución.

Y eso si, después de haber tomado una decisión, tienes que PONERTE MANOS A LA OBRA A LA VOZ DE YA.  Llévate a tu miedo de juerga como bien digo en Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde, que siempre te va  acompañar y se valiente con la decisión tomada. Y nada de TRAMPAS.

Escribiendo estas líneas, ya he decidido que camino escoger, pronto lo sabréis.

¿Y tú qué decisión vas a tomar? ¿Cómo escoges tus decisiones?

¡¡Cómo pica la paciencia!!

La paciencia no es simplemente la capacidad de esperar — es como nos comportamos mientras esperamos” decía Joyce Meyer.

Que espere su p..a madre, que tengo prisa y no estoy para perder el tiempo…¿Paciencia? Lo que tengo los nervios a flor de piel… ¿Pero llega ya o no? Que ya han pasado más de 2 minutos desde que dijo que vendría… ¿Paciencia? Eso para los budistas, yo quiero mi hamburguesa pero ya

Son algunas de las frases tan bonitas que he escuchado durante el día de hoy, y no con una melodía que los oídos agradecieran.

Pitamos el claxon a poco que el coche de delante se pare aunque esté pasando un viejecito, queremos los números del supermercado vaya lo más rápido posible, a pesar de que sabemos que aún tenemos 13 números por delante

¿Por qué somos tan impacientes? ¿Por qué odiamos esperar?

.- Estamos en una sociedad, que EL QUE NO CORRE, VUELA. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, vamos con la 5 marcha puesta. Corriendo a desayunar, corriendo al trabajo, corriendo a las reuniones , corriendo a la comida que tenemos, corriendo a por los niños, corriendo a la cena con nuestra pareja, corriendo a hacer el amor con ella …TODO EL DÍA CORRIENDO.

Pensamos que nos estaremos perdiendo cosas, si vamos a un nivel “más normal” por la vida, si disfrutamos de todo momento, como si fuera lo que es, UNICO. Pensamos que si no vamos a una velocidad endemoniada por la vida, la gente pensará que somos unos “vagos”, “raros” o “demasiado zen”. Que las oportunidades hay que cogerlas al vuelo, y no en modo “tortuga”, como nos hacen ver que vamos.

Pero sobre todo, vamos a esa velocidad, porque no vaya a ser que nuestro vecino nos quite esa “oportunidad” y antes que él, tenemos que conseguirlo nosotros.

.- Somos unos impacientes, porque queremos resultados para “antes de ayer”. Si no alcanzamos todos los días unos determinados resultados, la sociedad nos considerará unos “negados”. Y con un futuro nefasto. No sirve los resultados que hayamos alcanzado el día de antes, hoy tenemos que conseguir unos nuevos. No sirve la media de resultados, tienes que subirla todos los días, porque los demás también lo hacen, y no vaya a ser que te quedes relegado a los últimos puestos, y te digan que estás despedido.

.- Somos unos impacientes, porque queremos un éxito rápido e indoloro. Nos da igual como lo haya conseguido el vecino. Si él lo ha hecho, nosotros también y si es el menor tiempo posible, mejor. Nos da igual como lo haya conseguido, porque si hay un método para llegar antes que él, a un éxito aún mayor que el que ha conseguido, MEJOR.

Nos han enseñado que el éxito es hacer lo que todo el mundo hace. Que si podemos hacerlo a través de un atajo, mucho mejor. Porque si no conseguimos éxitos, seremos considerados unos “don nadie”.

En un éxito efímero, un éxito que nos compara con los demás, un éxito que no promulga la singularidad que todos y cada uno de nosotros tenemos.

El éxito para unos será conseguir miles de seguidores, tener una empresa internacional, un descapotable o salir en una revista, pero para otros será actuar en un bar con su guitarra para todo aquel que quiera escucharlo. Todo es respetable, desde una coherencia interna, no unas reglas impuestas.

Si tú eres feliz así, ¿Por qué los demás te consideran menos que ellos? Cada uno es feliz como es.

El éxito es coherencia, para cada uno es lo que es. Nunca te compares con los demás.

.- Somos impacientes, porque no nos gusta sudar. Si sudamos, nos cansamos, y si nos cansamos podemos tirar la toalla. Claro que podrás tirar la toalla, pero siempre lo hará en algo que realmente no te motivaba, en algo que no querías para ti, y SI habían impuesto los demás para ti o por quedar bien. Así que mejor algo rápido, indoloro y que nos haga quedar mejor que nuestro vecino.

El sudar, el esfuerzo, el camino, el ser consciente de las caídas, del paisaje que estamos viviendo, nos hace darnos cuenta, de lo que somos capaces, de quienes somos, de talentos que teníamos dormidos, de personas que nos ayudan y de las que se van porque no creen en nosotros.

El esfuerzo, la constancia, nos hace recuperar valores que hasta la fecha teníamos olvidados. Eso de esforzarnos, es para los “new age”. Eso del sudor no va conmigo, lo quiero todo para ya..Eso de esperar…Que espere Rita…. Yo todo lo quiero para ya.

Creo y se por propia experiencia, que la impaciencia muere, cuando estás de vez focalizado en lo que tú quieres conseguir.

.- Aprendes que detrás del miedo que tienes, hay algo mejor que te está esperando y que te tiene que enseñar algo que no sabías.

.- Aprendes más por el camino que cuando llegas a la meta.

.- Aprendes más de ti mi mismo que siendo uno más.

.- Aprendes que si quieres, realmente hacer algo, acabarás consiguiéndolo en la mayoría de los casos.

.- Aprendes que todo lo bueno se hace esperar y que mientras tanto, la vida te está poniendo a prueba a ver si eres digno o no de ello.

Así que si eres un canalla, a partir de ahora, cambiemos el significado de paciencia que dice la RAE es “capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse… capacidad para hacer cosas pesadas o lentitud para hacer algo…”, por “Capacidad de disfrutar, vivir el camino, a pesar de las circunstancias ya que sabes que vas a llegar a tu camino, aunque los demás crean que es una locura”.

¿Qué te parece?

Os dejo la entrevista que me hizo Alejandro Durán para su blog, “Cuestión de talento”.

El próximo día 27 a las 19:00 Horas estoy junto a Andrés Pérez Ortega , en Fnac Callao presentando Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde. Os pero a todo.

¡¡A sacar la basura!!

“Si te dieras cuenta de cuán poderosos son tus pensamientos, nunca tendrías pensamientos negativos”.

En la vida, todo depende de una acción, tan pequeña, que hasta pensar que la tenemos que hacer, nos cansamos.

SACAR LA BASURA.

Esta noche bajaba la basura con uno de los vecinos, cuando me dijo: “ De pensar que tengo que sacar la basura, me canso…”

Si una simple acción, nos cansa, me gustaría saber qué tipo de vida tendrá cada una de personas, que no sacan la “basura” de su mente.

Vamos caminando por la vida, dejándonos “fluir” por la velocidad de los acontecimientos, los mensajes de Whatsapp y los deseos “impuestos” de nuestra pareja, amigos o jefe. Y cuando “paramos”, todo lo que es diferente, raro en nosotros, nos incomoda, nos molesta.

Pues al igual que nos recomiendan comer bien, ir al gimnasio, hacer el amor no sé cuantas veces al día y ser empáticos con quienes son rodean, TENEMOS QUE SACAR LA BASURA QUE HAY DENTRO DE NOSOTROS, CADA CIERTO TIEMPO.

¿Por qué?

Porque estamos en una sociedad, que en vez de alentarnos nuestra singularidad, que nos impulsa a promulgar nuestra marca, pero no te salgas de las normas, no vaya a ser que destaques más que los demás o nos distingue entre aprobados y suspensos… Nos hace creer que somos lo que sus pensamientos nos instalan, cuando en realidad somos MUCHO MÁS que todo ello junto.

Y es cuando paramos, eso que hemos enterrado encima de tantas mascaras, rutinas y miedos, llamado intuición, nos dice en voz potente: ¡¡Estoy aquí…No eres eso que piensas que eres…Es una creación de la sociedad, estás interpretando un papel, no al que has venido a mostrarnos, el papel principal!

“Pero tengo muchos títulos…Pero tengo muchas posesiones…Pero tengo mucho éxito…” Para mí, por muchos títulos que tengas, posesiones o contactos, si no sabes enfrentarte a un simple NO en la vida, lo demás no me representa nada sobre ti.

Creemos que alcanzando los estándares que la sociedad nos pone, estaremos consiguiendo el éxito, estaremos alcanzando la felicidad. ¡¡Qué ilusos somos!!

Eso no es el éxito, eso no es la felicidad.

Lo que estamos haciendo siguiendo los “predicados” de los demás, es SOBREVIVIR, que no es lo mismo que VIVIR.

Por eso cuando, sacamos la basura de nuestra casa, quedándonos vacíos, nos sentimos desnudos. Ponemos la televisión, no vaya a ser que escuchemos nuestro interior y nos demos cuenta que no estamos viviendo la vida que siempre habíamos soñado.

Pensamos que todo lo que recibimos a lo largo del día, lo necesitaremos como mapa indispensable que necesita un explorador para llegar al templo perdido.

Pues todo lo que crees que necesitas, todo lo que recoges del exterior, hasta la fecha no ha hecho más que no dejarte dormir, pensar en un pasado que ya nunca volverá y en un futuro, que veremos a ver qué ocurre, pero de momento, no ocurre.

Nos da miedo tener espacios vacíos.

Hacer paradas conscientes en nuestro día a día, en la que sintamos que estamos vivos. Porque cuando nos vamos a dormir, damos por supuesto que nos despertaremos. Cuando vamos a trabajar, damos por supuesto, que estamos vivitos y coleando para aguantar al jefe o al cliente de turno.

Damos por supuesto que estamos vivos, y que estamos viviendo, pero estamos SOBREVIVIENDO.

Creemos que haciendo caso a la televisión, a los “gurús” de turnos, a los consejos de los demás, nos haremos fuertes, y nada nos afectara en este mundo de catástrofes, límites y vergüenzas.

Pensamos que haciendo caso a los demás, estaremos caminando con fortaleza y firmeza, para alcanzar eso que todos anhelamos, el éxito. Un éxito que nos enseña que es hacer lo que todos hacen por igual. Nos enseñan a no sufrir, a aparentar, a sonreír aunque dentro de nosotros estemos llorando.

Sé que ahora estarás pensado, ¿Y qué hago para no sentirme cómo me siento? ¿Qué método tengo que usar?

Muy gustosamente te lo digo:

El de VIVIR, el de SENTIR tus emociones, el focalizarte en lo que de verdad te importa en la vida, ¿Y lo demás?

Mandarlo a la basura, con los comentarios de los demás, que te la tienen que bufar.

No existe un método para vivir, al igual que existe uno para encender la televisión o para hacer la contabilidad de una empresa, NO EXISTE.

SÓLO TIENES QUE SENTIR, SÓLO TIENES QUE APRENDER EL PORQUÉ DE TUS EMOCIONES Y ADENTRARTE EN ELLAS, SOLO TIENES QUE EXPRIMIR EL PRESENTE QUE TIENES, PORQUE NO TIENES NI PASADO NI FUTURO.

Y para empezar a vivir, tienes que sacar de tu vida, TODO, SIN EXCEPCIÓN, que te moleste, que te interrumpa hacia lo que quieres, que te impida sentir quien tú sabes que eres, TODO QUE TE INCOMODE.

¡¡TODO!!.

Sufrirás, porque será una situación que hasta ahora, nunca habías vivido. Te dirán que lo dejes, que es imposible, que en tu vida anterior, tenías el control de tu vida, cosa que antes no tenías.

Querrás llegar cuanto antes a la meta, querrás ser feliz para antes de ayer, pero no es un trabajo de la noche a la mañana, te lo aseguro, pero he comprobado que los beneficios serán increíbles.

¿Quieres sacar de tu mente la basura que has ido acumulado?

.- Quédate en silencio todos los días. El ruido no te hace bien, al revés, te genera  un estrés que no te hace ver donde tienes que ver, DENTRO DE TI.

.- No eres lo que crees que eres. NO eres tus propias creencias, por favor. NO eres tan insignificante como crees o te hacen creer. Duda de todo, hasta de ti mismo.

.- Paradas intencionadas. Para 5 minutos, a lo largo del día, a reír, a ser tu mismo, a pensar cómo va el día, a darte cuenta que estás vivo. A ver la realidad como es, no como el robot que nos hacen creer que somos.

.- y sobre todo preguntante siendo coherente contigo mismo: ¿Qué harías si no tuvieras miedo?(Aunque siempre lo vas a tener)

A partir de ahora, cuando te digan que tienes que bajar y sacar la basura, alégrate, porque sabes que es una acción que siempre reportar grandes beneficios.

El día 27 de Abril estaré en Fnac Callao, a las 19:00 horas, presentando “Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde”.

¡¡Que Canalla es el silencio..!!

Hay personas silenciosas que son mucho más interesantes que los mejores oradores” decía Benjamin Disraeli

Son las 6 de la mañana, y esto no es el principio de una canción. Por diversos motivos, me he pasado toda la noche sin dormir.

Cuando los demás duermen y tienes que estar en silencio, para no molestarles, o abrazas la quietud y la soledad, o vendrán a recordarte que porque tú no duermas, no tienes que ir molestando a los demás

Abrazar el silencio es algo que odiamos en una sociedad en la que promulga el ruido. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, estamos invadidos por el ruido de los medios de comunicación, por las conversaciones con la gente nos rodea, el cabreo de nuestro jefes o los gemidos de nuestros vecinos.

Así que eso de estar en silencio, no estamos acostumbrados, nos incomoda. Es una situación, que no sabemos cómo afrontarla, como dominarla.

Pero al silencio no puedes dominarlo, cuando entra en ti, va a tumba abierta, con el fin de decirte cosas que no querrás escuchar sobre ti o lo que te rodea.

Te incomodara, Es buena señal. Seguro que tiene que enseñarte algo que hasta ahora has querido evitar.

Siempre he pensado, que no somos seres completos, sino sabemos vivir en soledad con nosotros mismos. Sino sabemos escucharnos a nosotros mismos.

A lo largo del día recibo muchos emails de gente que a pesar estar rodeados de gente, se sienten solos. Pero cuando les comentan, que estén con ellos mismos, que se aparten del mundanal ruido, que se conozcan, dicen que no, porque no vaya a ser que esa gente que tienen a su alrededor, se marchen, lo vean como un bicho raro.

Dependemos de los demás, pensando que serán ellos, quienes respondan a preguntas que nos hacemos, tipo: ¿Quién soy? , ¿Para que valgo? O ¿Qué me está pasando?

Muy confundidos estamos.

El ruido nunca nos dará una respuesta a ese tipo de preguntas. Solamente somos nosotros mismos quienes tenemos el poder de responder a las mismas.

Y para ello, estar en silencio, es el principio del comienzo para esclarecer dichas dudas y muchas más.

El ruido es otra forma de seguir al rebaño. Nos dejamos llevar por el ruido de las conversaciones, por las noticias que escuchamos, por los cotilleos que nos cuenta, por la música que nos ponemos para no escuchar lo que nos pasa o nos deja de pasar.. El ruido nos hace seguir por lo estipulado por los demás, haciéndonos creer que somos uno más en un lugar llamado mundo.  Y no potenciar la indivualidad que todos tenemos y somos.

Que siguiendo a ese ruido, llegaremos al éxito que todos anhelamos. Pero el silencio, te dice que tu felicidad, tu éxito es otro al deseado por los demás por ti, pero no le haces caso, no vaya a ser que te tomen por loco.

El ruido nos impide escucharnos a nosotros mismos. Impide saber cómo estamos, qué sentimos o queremos.

Somos nosotros, y no los demás, quienes tenemos que ser la antena que transmita nuestra esencia, nuestro talento, nuestros porqués.

Durante estos días que he estado en silencio, he aprendido a leer entre líneas a los demás, escuchándolos de verdad, no oyéndolos.

Pensamos que oímos, cuando en realidad estamos pensando en nuestras cosas cuando los demás nos expresan sus sentimientos o nos piden una ayuda velada. Creemos que los demás nos entenderán cuando hablamos, que sabrán leernos entre líneas, que irán en nuestra ayuda, cuando les hablemos, pero no suele ser así.

NO oímos lo que nos dicen, creemos que si. Cuando en realidad lo que se produce en ese proceso de comunicación son interferencias en nuestra cabeza entre lo que pensamos y lo que escuchamos de los demás, perdiendo una información increíble que nos transmite la otra persona, todo por el ruido, por no aceptar el silencio.

Cuando por tu boca no resuena ninguna palabra, no vaya a ser que la líes y se despierten, empieza el dialogo contigo mismo. NO estás loco, tranquilo. No tengas miedo. Estas haciendo algo que tendrías que haber empezado hace tiempo, hablarte a ti mismo, preguntarte cosas y descubrir respuestas.

¡¡ESCUCHARTE, HABLARTE, PREGUNTARTE, QUERERTE!!

Porque como dije en artículos anteriores, casi todas las respuestas que anhelamos que el exterior nos de, ya están dentro de nosotros.

Me he dado cuenta al estar conmigo mismo, que tengo una emoción que no expreso y que tenía escondida en un rincón remoto de mí. Hablamos por hablar, cuando en realidad tendríamos que hacerlo menos, pero mucho más claro, conciso y concreto.

Si, expresare próximamente esa emoción que tengo a la persona correspondiente. Os lo contaré.

Tras la vorágine que llevamos en el día a día, estar en silencio es empezar a sentir esa paz que anhelamos. No es estar en el sofá, no es estar cogido a nuestra pareja o tomándonos un mojito (que me encantan), es preguntarnos a nosotros mismos, sobre el día, si hemos actuado en coherencia a nuestros valores y que debemos hacer para solucionar algún tema.

Estar en silencio, es equilibrar nuestro lado exterior con el interior. Algo esencial si queremos pisar fuerte en la vida.

Durante estos momentos en silencio, te centras mucho más en los pequeños detalles. Esos son los que integran la felicidad. Tu intuición sale a relucir, haciéndote ver que esa persona quería pedirte ayuda cuando no se atrevía, que otra persona no sabe como decirte lo que siente o pequeños gestos de la cara, que demuestran emociones que no queremos expresar con palabras.

Te incomodará, te preguntaras que haces callado mientras oyes ruido a tu alrededor, mientras no das tu opinión, querrás producir tu chute de ruido, no querrás saber que te puede decir el silencio, no vaya a ser que no te guste lo que tiene que decirte….PERO ES EL MAYOR CONSEJERO QUE PUEDES TENER A TU LADO.

¿Hace cuanto no estás en silencio contigo mismo? ¿Por qué? ¿Te atreves a estar en silencio durante una hora? ¿Qué crees que te ocurriría?

El próximo día 23 de Abril estaré en Zaragoza, (Fnac Plaza España de 11 a 1) y en Barcelona (Ramblas de 5 a 8) firmando ejemplares de Liderazgo Canalla. El próximo día 27 estaré en Madrid, en Fnac Callao presentando y firmando libro.

El nombre marca la diferencia..

Mi voz dirá tu nombre e iniciales de dulzura caerán sobre mi pecho” decía Armando Uribe Arce

¿Sabes qué? No me importa que puesto tengas, como es tu pareja, qué casa tienes o si estas vacaciones te vas a ir a Ibiza a darlo todo.

NO ME IMPORTA NADA DE ESO. Eso son consecuencias EXTERIORES de tus acciones. Y eso, como otras cosas de nuestro cuerpo, suelen acabar sufriendo el efecto de la gravedad y desaparecer.

ESO NO ME IMPORTA. No me vas a impresionar más o menos.

¿Sabes cómo lo harás?

A través de tu nombre y lo que demuestre el mismo.

Un nombre marca la diferencia.

En un mundo donde somos creativos, innovadores, disruptivos, el poder que tiene un nombre, lo hemos olvidado o tirado a la basura directamente.

La principal etiqueta, no la usamos.

Desde pequeños, estamos nombrando a todo y a todos. Nos dicen que ese bicho que nos lame la cara, es un “gua-guau”, que esa persona con barba que nos hace reírnos desde nuestra cuna, es nuestro “papa”, y que si queremos estar felices solo tenemos que decir “teta” y mama nos calmara.

No pensamos porque ese bicho tiene ese nombre, o eso que nos metemos en la boca liquido y transparente se llama agua. No nos lo preguntamos, porque hacemos caso a nuestros padres, que nos han dicho que las cosas son así y punto.

Utilizamos los nombres para homogeneizar todo, para etiquetarlo y tenerlos controlados.

Si esto es una palmera de chocolate, no puede ser una naranjada. Si te llamas Juan, ¿Por qué dices te llamas Paula?

De los nombres que les ponemos a las cosas, no nos movemos. No vaya ser que se produzca un cortocircuito en nuestra cabeza, y la liemos.

Al homogeneizar todo, estamos desperdiciando el poder que tiene un nombre.

Nos enseñan que nos tenemos que enamorar de una marca por un logo, de un producto a través de una campaña de marketing, por la cual tenemos que caer rendidos.

Que lo que está de moda es que se enamoren de tu esencia, de tu talento, aunque sea una fachada.. ¿Y dónde queda el nombre de la persona, empresa o producto?

“Puf, eso lo dejamos siempre para el final” Me dijeron hace poco una empresa. “Le pondremos un nombre que guste a todos y ya está”.

¿Y qué pasa si invirtiéramos el proceso?

Es un proceso que hacemos, pero nos olvidamos de ello. Os cuento.

Cuando queremos tener un hijo (yo no tengo, que yo sepa), antes de ponernos manos a la obra, ya estamos pensando en los nombres de los futuros bebes.

Elegimos nombres, obviando por temas familiares, que nos inspiren algo. Desde fuerza, el compromiso que supone su nacimiento para la pareja,….siempre ponemos a nuestros hijos, un nombre que nos inspire algo.

Ese nombre ya marca la diferencia. El nombre ya dice todo. No hace falta procesos “químicos”, marketing, ni pócimas secretas, para hacernos creer los valores que queremos que transmita.

Muestra una coherencia, un PORQUÉ.

UNA RAZÓN DE SER.

Un nombre marca un destino.

Pero nos han hecho pensar, que el destino es comprar seguidores en Internet, pisar cabezas, crear leyendas,..En definitiva, aparentar algo que no somos, para llegar cuanto antes a la cima, para alcanzar una “felicidad” efímera. Y al llegar a la misma, como King Kong, darnos golpes en el pecho, para que todo el mundo sepa, que estamos aquí para “dominar” el cotarro.

Ya a posteriori, veremos que nombre nos ponemos, o como denominamos al proceso creativo. Pero antes el éxito, y luego ya todo lo demás.

Un nombre, como bien se explica en el libro “El nombre de las cosas” de Fernando Beltrán, despide muchos aromas; como por ejemplo:

Expresión

Expresa emociones, expresa qué nos vamos a encontrar, con qué valores vamos a enfrentarnos.

Identidad

No eres otro nombre, no eres un nombre más, eres ÉSE nombre. Marca una individualidad dentro de la homogeneidad que existe.

Espejo

Quien se ve en un nombre, ve que hay detrás de él. Muestra una realidad.

Motor

Un nombre es la palanca de la acción, de la revolución, de la superación, del esfuerzo.

Posicionamiento

Cuando recuerdas un nombre, ya estás posicionando a esa empresa o persona en un lugar cumbre de tu mente, sientes que es una persona referente en su campo personal o profesional.

Con todo lo que dice un nombre, ¿Y aún así crees que no es importante?

Hace unos días le pregunté a una persona que estaba en un proceso de Branding, con otro profesional:

¿Qué supone para ti tu nombre?”. Le pregunté. Y pensando que me contestaría algo como “Un orgullo, me lo puso mi padre o mi tía, para mí recordar quien soy o de donde vengo”.

Pues con una cara lánguida y de pena me contestó: “No sé, un nombre”. Pero eso si, cuando el profesional le había prometido todo el “oro del mundo” con su plan de Branding, se le cambió la cara.

En un mundo donde nos impulsan a que el éxito es hacer lo que todos hacen, donde si te sales de la lista de “a uno”, te señalan prediciendo para ti, los peores presagios o donde sino tienes miles de seguidores en internet, no eres “influencer”.

¿POR QUÉ NO EMPEZAMOS DISTINGUIENDONOS DE LOS DEMÁS A TRAVÉS DE NUESTRO NOMBRE?

Porque luego todas las herramientas que utilicemos para distinguirnos, para darnos a conocer, las utilizaremos mejor, dando mejor resultado, PORQUE PARTIREMOS DE LA COHERENCIA.

No buscaremos herramientas que nos den una estrategia, sino utilizaremos herramientas con la única estrategia de ser nosotros mismos.

Con un nombre, ya todo lo demás será más fácil, te lo aseguro.

¿Qué dice tu nombre? ¿Es coherente con quien sientes que eres?

El próximo día 7 de Abril estaré en Teruel hablando de “Liderazgo Canalla”. Fechas próximas será, firma de libros en Zaragoza y Barcelona, el día 23 de Abril. Y el 27 de Abril en Madrid.

¿Por qué llegas tarde a todo?

“Es mejor llegar tarde en este mundo, que temprano al otro mundo..”

Es que siempre llego tarde a todo, ¿No sé como lo hago?”.

Todos nos lo hemos preguntado alguna vez en la vida…Y en vez de poner solución a la dificultad que nos entorpece nuestro día a día, una y otra vez, sevuelve a repetirse la misma situación.

¿Qué pasa?

Sé que estarás pensando que la culpa de ese retraso, la ha tenido la línea de autobús, que te han llamado por teléfono, que estabas ocupado con el último videojuego o “jugando” con tu pareja… Ciento de excusas que lo único que intentamos con ellas, es eximirnos de las posibles responsabilidades que hubiera por nuestra tardanza.

Pero la situación se suele complicar, cuando al llegar TARDE, vemos que otra persona ha conseguido lo que nosotros esperábamos que estuviera para nosotros, llegáramos tarde o no.

Jo, él ha conseguido lo que yo quería…Era la última entrada y la tiene ella…Por llegar tarde hemos perdido la oportunidad de entrar y lo ha conseguido él…”

Ahora unimos que hemos llegado tarde a la sensación que hemos perdido una oportunidad soñada, porque hemos llegado fuera de tiempo. Con lo que conlleva que nuestro enfado con la sociedad, que no con nosotros mismos, aumenta a niveles insospechados.

Es que nada me va bien en la vida, es que los autobuses han tenido la culpa que no consiga nada en mi vida…dichosa llamada, hizo que no llegara a tiempo…ya nada será igual..Con las ganas que tenía y había puesto…y por un segundo no lo he conseguido…”

¿Qué tienen en común todas estas reflexiones?

¡¡QUE ESTÁS EVADIENDO TU RESPONSABILIDAD!!

Déjate de tonterías. ¿Qué culpa tiene el número 33 de autobús que hayas llegado tarde? ¿Qué culpa tiene tu madre de haberte llamado cuando hacía 3 semanas que no la llamabas?

NADIE TIENE LA CULPA DE QUE HAYAS LLEGADO TARDE. ¡¡NADIE!!.

Se podría acabar el post rememorando una frase que toda madre dice, para darte la solución a tu problema:

¡¡PUES HABERTE LEVANTADO ANTES!!

Y es así.

Pensamos que cuando tenemos una oportunidad delante de nosotros, un evento, ya que ha llegado a nuestra vida, siempre va a estar ahí para nosotros. Para cuando nosotros queramos, dar el paso y poderlo disfrutar.

Tal como vienen las cosas se van. Nada es para siempre, como bien dice una canción.

Ves desde la otra acera, como tu vecino ha podido elegir las entradas que tú querías. Como por tardar, no aceptan más CV para ese puesto de trabajo que tanto te ilusionaba…POR LLEGAR TARDE YA NO PUEDES ELEGIR, YA NO PUEDES ESCOGER.

Y de bueno volvemos al bucle de defendernos y excusarnos por nuestros actos.

¿Sabes qué te diferencia de esa persona que ha llegado antes que tú? No que haya cogido el autobús antes, sino que empezó antes que tú, el camino hacia su sueño.

Hace unos días me dijo una persona: “Mira por poco no llegué a conseguir una entrada, el límite era el miércoles para recogerlas y por momentos no llegué”.

Le pregunté: ¿Desde cuándo lo sabías que podías ir a recogerlas? Desde hace 2 semanas.

¡¡LO QUE PASA QUE POR DESIDIA, VAGUEZA, MIEDO O VERGÜENZA, NO DAMOS EL PASO HACIA ALGO QUE QUEREMOS AÚN SABIENDO QUE ESTÁ AHÍ ADELANTE… Y LUEGO CUANDO LO DAMOS…LO VEMOS MARCHAR SIN PODERNOS SUBIR A ÉL!!.

Al éxito, le pone la acción. Le ponen los emprendedores, los que dicen SI antes que la oportunidad ha terminado de presentarse en su casa, los que dan pasos por pequeños que sean y no esperan hasta el último momento a darlos, esperando a ver si tienen algo de suerte.

LA SUERTE SE CREA, NO SE ESPERA.

Esto es como cuando hacíamos los exámenes. Esperábamos hasta el último momento para estudiar, porque mientras tanto teníamos los dibujos de las 5 de la tarde, habíamos quedado con los amigos, nos apetecía no hacer nada o era mejor ver pasar la gente por la ventana que empezar a estudiar un examen que era importante.

¿Qué solía pasar?

Que algunas veces aprobábamos con un 5 raspado, resoplábamos y pensábamos:”Por los pelos”, pero la mayoría de las veces…SUSPENSO.

Y de mayores eso nos pasa…

Ni por vagueza, desidia, ni leches, sino por MIEDO, no nos ponemos manos a la obra. Aún sabiendo que tenemos que hacer las cosas, sabiendo que si andamos antes que los demás, llegaremos antes que ellos, ni por esas…esperamos al “A VER SI TENGO SUERTE EN EL ÚLTIMO MOMENTO”.

Nos quejamos de las malditas prisas, pero somos nosotros, quienes nos dejamos llevar por ellas.

¿Y qué hago? Seguro que estarás esperando a que te dé el cómo para transformar tu situación.

A todas las citas que has acudido tarde, se sincero contigo mismo: ¿Realmente querías ir? ¿Has ido por aparentar o sinceramente has llegado tarde por algún motivo en concreto?

Muchas de las citas que llegamos tarde, es porque realmente hacemos cosas que no queremos hacer de verdad. Ése retraso suele mostrar nuestra incoherencia entre lo que hacemos y lo que realmente queremos hacer.

Pero sin embargo si quieres llegar el 1º, no tienes que esperar a que la oportunidad salga, tienes que ir tú a por ella. Las oportunidades se crean, él éxito llega a las personas que hacen las cosas antes de que sean necesarias, no cuando es el último remedio.

¿Quién crees que triunfará, una persona que emprende un camino por ilusión, por motivación, sin importarle las circunstancias, los miedos, el momento que vive sino porque lo siente así o una persona que emprende algo por pura necesidad?

No esperes a que te llamen de esa empresa para dejarle tu CV, no esperes a que salga una subvención para emprender tu sueño empresarial, no esperes a que pongan a la venta las entradas para el concierto soñado, para hacer cola desde ese día en taquillas, no esperes…

El refrán dice: “Quien espera, desespera”… Dale la vuelta a la tortilla y que tu lema sea: “El que desespera es porque siempre espera y no se adelanta”

Basta ya de esperar oportunidades, de esperar que nos elijan para ser felices, de que caigan cosas para empezar a emprender nuestros sueños,

BASTA YA, DESOBECEDE a todas esas mentiras y empieza por ti mismo, LLEGARAS ANTES QUE LOS DEMÁS, TE LO ASEGURO.

 

¡¡Todos hacemos el baile del miedo!!

El miedo es una muralla que separa lo que eres de lo que podrías alcanzar a ser” decía David Fischman

El ser humano no camina, no vive, no come, no ríe, no trabaja, no se relaciona…

Eso que dice en los documentales que hace el ser humano, que lo hace diferente respecto a las demás especie que cohabitan en el planeta tierra, es MENTIRA.

Lo que le diferencia al ser humano, de los demás, es que están todo el día realizando el BAILE DEL MIEDO y su canción favorita es “No me toques las palmas que me conozco”.

Si, ni zumba, ni bachata, ni bailes así….el baile de moda, es el baile del miedo.

Un baile que consta principalmente de dos pasos:

.- Rutina a la izquierda.

.- Impotencia a la derecha.

Por mucho que se nos llena la boca, hablando sobre la libertad del ser humano a decidir, siempre acabamos haciendo lo estipulado en nuestra agenda, lo que nos diga nuestra familia, o nuestros jefes…porque no vaya a ser que no lo hagamos, y todo lo que hemos “amasado” hasta ahora, se nos vaya por el W.C.

Así que eso de la libertad a decidir, a ser uno mismo, a tomar las decisiones que nuestra intuición nos dice…son muy pocos quienes lo hacen.

¿Y quienes lo hacen?

Los que saben y sienten, que la vida es 100% incertidumbre y riesgo. ¿Y lo demás? Pura fantasía.

Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, siempre estamos poniendo en riesgo cosas.

Desde nuestra confianza, talento, valores, nuestra esencia… Y así son las cosas. Pero lo que pasa que unos quieren vivir para ganar, para sentir y otros quieren vivir para sobrevivir. Y se refugian en lo que los demás, esperan de ellos, no en lo que ellos quieren para si.

Y cuando no arriesgas, NUNCA GANARAS. Siempre te quedarás en donde estas, con la gente que te rodea, y no esperes resultados diferentes ante nuevos proyectos, porque con la misma actitud, siempre conseguirás lo mismo.

Estamos en un momento, en el que todo cambia. La sociedad no será la misma a finales de año que ahora. Y en un mundo cambiante, confundimos cambio con riesgo. Y ahí es cuando empezamos a hacer el baile del miedo.

Cuando vemos algo diferente a lo establecido, lo primero que pensamos es: “Vade retro. Esto es lo peor que nos ha podido pasar…FUERA DE AQUÍ”.

Al tener miedo al movimiento, tenemos miedo a lo nuevo, cerrando nuestra mente a nuevas posibilidades.

Y ahí es cuando de fondo sale la canción: “No me toques las palmas que me conozco”.

Que quiere decir: ESTOY MUY BIEN COMO ESTOY, ME HA IDO BIEN POR AHORA, Y MÁS VALE MALO CONOCIDO QUE BUENO POR CONOCER.

Estas personas están confundidas en 2 sentidos:

.- El riesgo nunca es malo. Si sus padres pensaran igual, no hubieran jugado a papas y a mamas sin protección y ella no hubiera salido a la luz.

Así que el riesgo, tiene su vertiente buena, ¿verdad?

.- Al confundir riesgo y cambio, piensan que todo movimiento es malo. Por no movernos, somos tan ilusos que las oportunidades caen del cielo. Y no es así.

Vivimos estancados , no queriendo ver nada nuevo en la televisión, leer o sentir.. Lo nuevo lo odiamos, porque pensamos, VIRGENCITA QUE ME QUEDE COMO ESTOY.

Y estas personas que odian los movimientos, son las que más defienden a capa y escapada sus creencias.

Personas que me he ido encontrando cara a cara a través del tiempo y principalmente con la gira de presentación de “Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde”.

Es un libro muy transgresor…La verdad que no me lo pienso leer porque estas cosas nuevas no las voy a entender (me lo decía una persona de 25 años), no estoy para pensar, estoy para lo que estoy…va a ser imposible que lo implantes en una empresa, es una utopía, es un liderazgo excluyente, eres un machista…”

Son algunas de explicaciones que he ido recogiendo a lo largo de este periplo llamado vida.

Escuchaba atentamente sus opiniones, las aceptaba, porque nadie está en posesión de la verdad, y mi curiosidad me hacía preguntarles a todos la misma pregunta: ¿Te has leído el libro?

No es una forma subliminal de que se lo compraran, pero siempre me han enseñado, que no sabes si una cosa te gusta o no, hasta que no lo has probado o vivido.

NADIE SE HABIA LEIDO NI HABÍA ABIERTO ALGUNA HOJA DEL MISMO.

Cuando se lo preguntaba, solían responderme con otra pregunta, como por ejemplo: “¿Es que no oyes lo que te he dicho? ¿No me escuchas? ( tras 10 minutos de monologo suyo )..¿Te crees un iluminado por escribir un libro?…”

Eran algunas de las preguntas que me lanzaban sin querer responder si sabían algo de lo que era Liderazgo Canalla en verdad.

Estaban cantando la canción con sus acciones de “No me toques las palmas que me conozco”.

Cada vez que preguntaba si sabían algo al respecto, aumentaba su volumen de voz. Ellos creían que los estaba atacando, que les obligaba a ver una nueva realidad…Se defendían atacando.. Ante una pregunta que solo necesitaba un SI o un NO.

Echar un vistazo a nuevas ideas, filosofías de vida, no es sentir que hasta la fecha has gastado el tiempo, o que siempre has sido un fracasado.

PARA NADA.

Por favor:

.- Escucha siempre todo lo que te rodea, seguro que aprendes más de lo que te imaginas.

.- Ante una nueva idea, no respondas con gritos ni malos modos. Demuestra tu miedo y fragilidad.

.- No respondas mal, porque a lo mejor estas confundido. Y la cara de tonto se te quedará a ti.

.- La vida es cambio, es incertidumbre. Si no te adaptas a los cambios, ellos no se adaptaran a ti. Te engullirán.

.- Abre tu mente. No lo respetes si no quieres, pero acepta que hay gente piensa diferente a ti. Escucha y después opina.

Deja de bailar el baile del miedo y cámbiate al del Sí. Apaga la canción de la resistencia que suena en tu cabeza y sintoniza la emisora del riesgo.

¿Qué baile practicas tú?

¡¡Lo mejor que harás en tu vida, tu 1ª vez!!

La primera vez en todo, nunca se olvida

En una sociedad donde nos enseñan que tenemos que llegar al status quo que nos rige a través de sueños, ilusiones y esfuerzo, … ANDA Y QUE LES DEN…

Lo que tienes que hacer tú, es crear tu propio Status Quo.

Tú nunca llegaras a ser Steve Jobs, Karlos Arguiñano o Leo Messi. No porque no puedas, no porque no puedas tener sus conocimientos o llegar a parecerte algo en sus condiciones físicas.

Lo que pasa, es que TÚ ERES TÚ, y Leo Messi, es Leo Messi.

Al querer llegar a ser como….estás perdiendo tu identidad. Estas perdiendo tu esencia, estás perdiendo eso que te hace único.

Porque todos los somos, todos somos únicos. Nadie ha nacido igual a otro, y aunque me digas que los gemelos si lo son, ellos mismos son diferentes en muchas cosas.

Y tú mientras tanto, te quieres parecer a no sé quien, porque quieres parecerte a él. Que te inspire a superarte, que veas en él, un modelo de vida, (nunca olvides sus valores), me parece genial. Pero nunca quieras ser como…PORQUE TÚ ERES ÚNICO, NO ERES UNA FOTOCOPIA DE NADIE.

Cuando nos dicen que tenemos que alcanzar un determinado nivel de éxito, sino seremos considerados como “fracasados”, ya antes de empezar, nos están dirigiendo hacia lo que la sociedad cree que es “normal”.

Y que yo sepa, tú de normal no tienes nada, ERES UN ANORMAL. Algo que se sale de lo establecido, que es inaudito, una especie en extinción.

¿Y para qué quieres parecerte a alguien?

Porque tienes miedo a mostrarte como eres realmente. Tienes a decir al mundo, yo soy así y no hay nadie como yo. Porque tienes miedo a que te puedan expulsar del rebaño si te sales de lo pre-establecido.

Recuerda: SÓLO TIENES UNA VIDA, Y SIEMPRE TIENES QUE HACER LO QUE TÚ SIENTAS, NO LO QUE LOS DEMÁS DIGAN QUE TIENES QUE SENTIR.

Tampoco das el paso adelante, porque crees que las oportunidades, el momento en el que vives, no es el “idóneo”, para hacerlo. Piensas que necesitas la ayuda de los demás para llegar a donde quieres llegar, pero no desde el principio.

Quieres que te lleven de la “manita” hasta la cima. Lo que quieres es no hacer ningún tipo de esfuerzo, y si no saliera como tú esperabas, tienes la excusa, de decir, que la culpa la tiene otro, y no tú.

Déjate de miedos, excusas y tonterías, lo que tienes que hacer es EMPEZAR. Y no empezar a lo grande, montando una tienda más grande que el Nou Camp o invertir en una web, todo el dinero que tengas. Te aseguro que si empiezas así, el futuro no será muy halagüeño y no creo que veas esos resultados con los que soñabas.

Empezar es darse la oportunidad de saber que hay detrás de ese reto. Descubrir en quien te vas a convertir al llegar a la cima, y durante el camino. Es saber que el miedo está en la cabeza, y no tiene forma de ogro con 3 cabezas.

Detrás de todo reto que tengas por delante, está quien eres de verdad. Te encontrarás contigo mismo, no con una fotocopia de nadie.

“Si David, doy yo el paso, pero ¿Cómo empiezo? Es que…

Ni es que ni nada… Seguro que desde donde estés, la situación que tengas, puedes dar un paso, por pequeño que sea, hacia esa cima. Ir a preguntar a esa persona, crear el nombre de tu empresa, leer un libro del tema que te apasiona, lo que sea…Pero hazlo.

¿Pero por qué no lo haces? ¿Por qué ese miedo te invade?

PORQUE NO NOS COMPROMETEMOS CON NOSOTROS MISMOS.

Se nos llena la boca hablando de compromiso con los refugiados, con las guerras, con causas…pero si empezáramos a comprometernos con nosotros mismos desde el principio, muchas de estas cosas no pasarían.

Eso de la constancia no va con nosotros. Si podemos dar 20 euros para alguna causa y así sentimos que nuestra conciencia está tranquila, para olvidar que no hemos ido al gimnasio durante 1 mes, o ese sueño que teníamos, lo hemos dejado por imposible por nuestra dejadez, lo hacemos. Todo por limpiar nuestra conciencia intranquila.

CUANDO NOS COMPROMETEMOS CON NOSOTROS, CON ALGO, ES CUANDO EMPEZAMOS A COSECHAR RESULTADOS EN LA VIDA… ¿MIENTRAS TANTO? SÓLO FRUSTRACIONES.

Basta ya pensar que son los DEMÁS, los únicos que pueden ser referentes en tu vida, que sólo los puedes elegir a ellos, para tu inspiración, confianza y motivación.

¿Qué pasa si te eligieras a ti mismo, como tu propio ejemplo de superación?.

Deja de pensar, que hasta que no venga el Gurú de turno o un libro, no serás capaz de sentirte “capaz” de hacer nada en este mundo.

Ese gurú, ese libro, ese curso, son herramientas, que te acompañaran en el caminar, pero lo que necesitas es la gran estrategia, que te impulsara a ese camino, hasta ahora para ti, inhóspito.

No te estoy asegurando, que lo vayas a conseguir. Porque yo me he lanzado hacia retos que no han acabado como yo deseaba, pero echando la vista atrás, he ganado mucho más , en todos los sentidos, que si me hubiera quedado en el sofá esperando a ser elegido o cayera del cielo.

Siempre que caminamos, siempre que nos caemos, siempre que tropezamos, siempre que corremos…SIEMPRE GANAMOS MÁS QUE SI ESTUVIERAMOS QUEJANDONOS.

¡¡Te lo aseguro!!

Pero es que tengo miedo a fracasar…”. ¿Sabes lo que te voy a contestar, verdad? ¡¡ME LA BUFA!!.

No sé en qué situación te sientes un fracasado, pero déjate de tonterías. Lo intentaste, pero no lo conseguiste. De acuerdo… ¿Y cuanto recorriste desde que dijiste adelante hasta que te dijeron Stop? Seguro que mucho más largo que tu compañero de piso, que no hace nada que sea más allá de su sofá.

Así que sonríe, siéntete orgulloso, porque has hecho mucho más que cualquier persona que siempre está quejándose del mundo que tiene.

Basta ya de quejas, de volar bajo, sabiendo que eres un Ferrari que vas por carreteras comarcales.

Empieza a andar y no pares hasta conseguirlo.

QUE TODOS DÍAS HAGAS ALGO, QUE SEA TU PRIMERA VEZ PARA TI. Y DISFRUTALA. NO SE VOLVERÁ A REPETIR.

Ahora que has leído el artículo, ¿En qué te comprometes conmigo? ¿Qué paso vas a dar hoy hacia tu sueño? Me gustará saberlo.

Venga, ¿Quién es el primero que se compromete? ¿Quién va a crear desde hoy un nuevo status?