¡Dar tu opinión en este mundo, es estar al nivel de Batman!

De pequeños soñabamos con ser mayores.

¿Para?

Para hacer lo que nos diera la gana, para llegar a casa cuando quisiéramos y decir tacos sin que nuestra madre nos echara la bronca.

¿Pero qué ocurre a día de hoy?

.- Que nos callamos lo que sentimos

.- Que medimos las palabras dependiendo de quien estemos delante.

.- Que hablamos que queremos personas autenticas y luego nosotros no lo somos delante de los demás.

.- Que tenemos miedo a dar nuestras opiniones, perdiendo oportunidades.

Pero eso si, nos cansamos de repetir que hay que ser auténticos, que la vida es una y que pase lo que pase, tenemos que ser nosotros mismos.

¿Pero realmente lo hacemos?

¡NO!.

Nos callamos nuestra opinión porqué no sabemos qué opinión tiene la otra persona y quizá podamos perder una amistad, un amor o una oportunidad profesional.

Nos callamos lo que realmente opinamos y luego llegamos a casa pensamos que «imbéciles» hemos sido porqué no hemos hecho ni dicho lo que realmente sentíamos.

Nos callamos lo que nos hubiera gustado decir a esa persona porqué había que tener «la fiesta en paz».

Y mientras nos seguimos callando, nuestra felicidad desaparece y nuestra rabia aumenta.

¿Por qué nos callamos lo que realmente opinamos o queremos decir?

PORQUÉ NOS SIGUE IMPORTANDO MÁS LA OPINIÓN DE LOS DEMÁS QUE LA NUESTRA PROPIA.

Seamos sinceros, hablamos mucho de transparencia , de dar nuestra «luz» a los demás, de gritar que somos felices digan lo que digan a los demás… cuando en realidad lo que tenemos es miedo a que nos señalen como «raros» porqué nos sentimos felices, por nuestras ideas pueden causar «molestias» a nuestro grupo de siempre o que el «grupo familiar» no será tan ideal cuando expongamos lo que sentimos.

Diremos que lo diremos pero nos siguen importando más lo que dirán que lo que realmente nosotros queremos decir o expresar. Pero eso si, hay que ser felices. ¿Pero cómo vas a conseguirlo si estás haciendo de primeras algo contrario a tu propia felicidad?

Nos quejamos de que no hemos dicho lo que esa persona necesitaba que alguien le dijera, no decimos lo que nos pasa no vayan a pensar que estamos «mal» de la cabeza por ver la realidad como los demás no la ven… Y todo ello porqué pensamos que nos podremos quedar solos, sin amigos, infelices….

Ser felices no es tener 168.000 amigos en Instagram comprados creyendo que todos son «amigos» nuestros y que aceptan y comprenden nuestras necesidades e ideas.

Vivimos en una sociedad en la que creemos que cuánta más gente conocemos (que no es lo mismo que amigos), más felices somos, más éxito tenemos y más nos reconocerán por la calle.

Como bien dice una persona importante para mí, «Conocidos muchos, ¿amigos? con los dedos de una mano y sobran dedos».

Son personas con las que podemos hablar, escuchar, recibir mensajes que seguro no nos gustarán, pero ellos lo hacen por nuestro bien, porqué quieren lo mejor para nosotros. Al igual que nosotros podemos ser nosotros mismos con ellos y siempre abunda el respeto, la confianza y el agradecimiento.

Pero a día de hoy «pseudo-amigos» hay muchos, pero cuando sientes la necesidad por cariño que tú crees, de decirle algo y no lo «acepta» bien ( siempre con respeto ), la mayoría de ellos, se marchan. Te critican diciendo quién eres tú para decir lo que has dicho…Solo una persona que pensaba que era tu amigo, que sentía que podía ser ella misma contigo y ya hemos visto que no ha sido así.

¿A quién no le ha pasado alguna vez?

Vivimos en un mundo en el que dar tu opinión sincera, es tener más valor que Batman. Ya que no sabes por dónde te puede salir el tiro. Pero cada día creo más que estas personas no son Batman, llevan por bandera uno de los valores que tanto se habla hoy en día, COHERENCIA.

La coherencia es difícil en este mundo de presiones pero te da una gran recompensa, que la gente que te rodea, será poca, pero siempre será de verdad.

Y si quieres un consejo:

Dónde te sientas Batman a la hora de dar tu opinión, ahí no está tu lugar.

¡Me considero CREATIVO y NO estoy LOCO!.

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Nos quejamos de que la escuela ha matado la creatividad. Vemos sin parar una conferencia que transmite dicho concepto y nos lamentamos del sistema educativo que tenemos. Comentamos que aprender no es repetir como una cacatúa sino que se debe aprender a través de la experiencia.

Nos quejamos de la poca creatividad que tiene nuestro cuerpo de políticos. Nos lamentamos que no se ponen de acuerdo en nada y menos para el bien común, Nos quejamos que toman las mismas soluciones de siempre para situaciones nuevas.

Nos quejamos que tenemos lideres en las empresas que la única creatividad que conocen es la de decir de diferentes maneras «Las cosas se hacen como te diga yo sino ahí tienes la puerta de salida«.

Nos quejamos que no tenemos relaciones creativas. Que no hay innovación ( aunque no sepamos realmente qué estamos diciendo con eso de innovación )

Nos quejamos que falta creatividad pero solo nos acordamos de ella cuando las cosas están yendo mal y lo que solíamos utilizar ya no da los resultados que antes ofrecía.

De un día para otro hablamos de creatividad, la incorporamos a nuestro vocabulario.

Nos olvidamos que pensábamos que no éramos creativos, que las ideas que teníamos nunca surtirían efecto o que a nadie les gustaría las ideas que teníamos. Todos esos sueños que teníamos los dejamos olvidados porqué creemos que no somos creativos. Y por lo tanto, la mejor opción es callarse y seguir lo que los demás dicen que es mejor para nosotros.

HOLA MEDIOCRIDAD, ADIOS CREATIVIDAD.

Pero ahora de repente, cuando más se está hablando de creatividad, de su importancia ( ahora y siempre, sin ella el ser humano no hubiera avanzado jamás ), cuando necesitamos las ideas de todos para salir adelante y crear nuevas oportunidades, vienen de nuevo a decirnos que la creatividad está relacionada con la locura mental

Ahora cuando más necesitamos la creatividad de la gente, que la gente desarrolle su talento, que crea en si misma, que innovemos, que luchemos por lo que creemos y no por lo que nos hacen creer…. todos a aplaudir que la creatividad es de los locos. ¡¡Así nos va!!.

La creatividad es una de las catapultas del desarrollo de la humanidad.

Sin la creatividad, todavía seguiríamos calentándonos a base de leches desde las cuevas donde estaríamos viviendo. Y yo me pregunto: ¿Los cavernícolas también estaban locos? o ¿Tenemos que agradecerles que tuvieran esa idea y gracias a ello nos calentamos cada uno de nosotros en nuestra casa?

Nos encanta generalizar y ya si nos lo dice un estadística, ya nos ponemos «cachondos perdidos».

Si una estadística nos dice que el 15% de las personas tenemos «un cable mal empalmado» y suelen ser personas que se dedican al artisteo o a la creatividad.. Ya presuponemos que…. ESTÁN MAL DE LA CABEZA TODOS LOS QUE ESCRIBIMOS O SE DEDICAN ALGO RELACIONADO CON LA CREATIVIDAD.

Una cosa, para mí toda actividad que crea algo y no hace falta que hablemos de artistas o escritores puede y debe ser creativa. Y no solo los de la «noche» o la publicidad…. pero sigamos adelante.

Y si eso le añadimos que en una noche de resaca, alguien del siglo pasado que creaba gracias a la cocaína o a las botellas de whisky que se bebía, ya creemos que el mejor método para hacer algo increíble y tener una relación para siempre con las musas, va a ser el alcohol y las drogas…. En fin…

No dudamos ni un ápice. Creemos que si lo dice una gurú o viene determinado por unas estadísticas de la Universidad de cuyo nombre no tengo ni idea de repetirlo… ¿Por qué dudar de ello? ¿Por qué pensar que una estadística o una historia de siglos atrás no es verdad o quizá esté inventada?

Haz lo que te de la gana, pero antes de creerte todo, duda, pruébala por ti mismo y luego determina, si es verdad o no según tus circunstancias.

He escrito dos libros abordando el tema de la creatividad desde diferentes ámbitos. Con muchos de los entrevistados he pasado noches de conversaciones y algún que otro amanecer hablando de creatividad, los he observado e investigado y serán una excepción pero no conozco a ninguno que les falte un tornillo. Creo que son más cuerdos que los que se consideran cuerdos siguiendo las normas que siempre han seguido esperando conseguir a la «proxima vez» por fin, resultados diferentes.

Y todos mis respetos a todas las personas que están pasando por depresiones o intentos de suicidios porque ante todo sé por lo que están pasando. Pero generalizar, como asi se da entender, que todos los creativos, están con un cable poco suelto, es atemorizar a la gente. Cuando en realidad lo que tendríamos que hacer AHORA y SIEMPRE es apostar y dejar que desarrollasen sus ideas. Porqué una vida creativa es una vida de darse a los demás, de solucionar los problemas que tienen y no de «bilis negras» que no nos dejan por las noches.

Porqué la gente tiene miedo a dar su opinión, a expresar lo que siente, a cómo ve la cosas .. y más en una sociedad tan radicalizada que si no estás de acuerdo conmigo estás en contra de mí. Pero eso si, nos hinchamos a libros de desarrollo personal, de felicidad y motivación, porqué es «cool» de cara a las redes sociales.

La creatividad no es locura, ni mucho menos tener una enfermedad mental:

.- Es empoderamiento, digan lo que digan los demás. Porqué estás luchando por lo que sientes.

.- Es compromiso con uno mismo, con lo que piensas y sientes.

.- No hace falta «meterse» de todo para encontrar las musas de la inspiración. Más bien a mi me dan dolor de cabeza solo de pensarlo.

.- El creativo no tiene tendencia a ninguna adicción. Y quizá estoy generalizando, lo sé. Bueno, si tienen una adicción, al inconformismo, a no dormirse con el éxito obtenido , a no creer que vivir es seguir normas y nada más…

.- No es depender de las opiniones de los demás ni mucho menos creer que estás loco porqué nadie de tu alrededor te apoya. Mucha gente empezó expresando su idea y sigue haciéndolo aunque no le escuche nadie o sigan creyendo que es una locura, porque siente que de eso trata la vida, luchar por una visión. ¿O es que seguimos creyendo que Ferrán Adría es un loco? Me da que no. Otra cosa es envidia, deporte nacional que nos gusta disfrutar.

.- Crear no es locura. Porqué si fuera así, no hubiéramos encontrado soluciones a tantos problemas que hemos solucionado durante toda la humanidad. En definitiva, han creado sus opciones para avanzar y nosotros en muchos casos, poder disfrutar de esos nuevos campos transcurridos.

.- Los valientes, los canallas como decía en «Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde«, claro que tienen imaginación. Imaginan un mundo mejor y van a por ello. Lo que pasa que dan un paso adelante cuando otros se quedan atemorizados en la cama esperando que la tempestad pase. Y eso no quiere decir que estén locos, SON COHERENTES CONSIGO MISMO. Cosa que mucha gente no es así llorando por las noches soñando con un mundo mejor pero al dia siguiente, no dando un paso adelante.

.- Son personas realmente felices, que están en paz consigo mismo, porqué hacen lo que su corazón les dicta. Y si los demás lo llaman loco, que lo hagan, es un prejuicio mental que tienen los demás. ¿Para ellos? Se sienten las personas más afortunadas del mundo.

No solo en los malos momentos debemos acudir a la creatividad, sino siempre y para todos los aspectos de nuestra vida. ¿O es que tras poner un toque de creatividad en tu relación pasional te sientes loco o con una sonrisa de oreja a oreja?

Somos una sociedad hipócrita que quiere una cosa pero luego no la acepta y es algo que ocurre con la creatividad. Ahora llamamos locos a los creativos, a los artistas o los escritores, cuando yo creo que son las personas más:

.- Coherentes

.- Productivas

.- Innovadora.

.- Visionarias

.- Humildes.

.- Que nos demuestran que las normas solo nos bloquean y no nos inspiran a ver qué hay detrás de ellas.

.- Que no se avergüenzan de lo que sienten y como se sienten.

.- Constantes y que apuestan por su pasión.

.- Y que dedican su vida a darse a los demás y no esperar a que se lo den todo hecho.

Un proceso creativo no es un proceso de locura, sino de felicidad, curiosidad e investigación hacia la ruptura de miedos e imposibles que nos han impuesto y nos hemos creído.

Gracias a muchos de estos procesos, estamos hablando ahora mismo tú y yo o haciéndonos un café para desayunar.

Desde luego que cada uno puede hacer lo que le de la gana con su vida pero todos creamos cosas en nuestra vida diaria, ¿Y eso quiere decir que estamos locos todos y no solo los escritores?

Pero si eso es estar loco, SEÑORAS Y SEÑORES, ESTOY LOCO Y A MUCHA HONRA.

Me considero creativo y no estoy loco. ¿Y tú?

Culpa, Felicidad y Creatividad.

¿Cómo manipulamos a la gente? A través de hacerles sentirles culpables.

Y no estoy hablando de influencia, en la que las dos partes deben ganar, estoy hablando de manipulación. En la que solamente una gana.

¿Y cómo nos pasa?

Haz memoria:

.- ¿Qué pasa cuando no haces algo que creen los demás que deberías estar haciendo? Te intentan hacer sentir culpable.

.- ¿Qué pasa cuando no participas algo en que los demás si hacen y tú no? Te intentan hacer sentir culpable.

.- ¿Qué pasa cuando no estás de acuerdo con la mayoría? Te intentan hacer sentir culpable.

.- ¿Qué pasa cuando sientes que no llegas a la operación «bikini» del verano? Más sentimiento de culpa.

.- ¿Qué pasa cuando no sigues la tendencia? Te intentan inculcar un sentimiento de culpa

¿Por qué tenemos ese sentimiento?

Porqué en el fondo nos estamos preguntando si hacer lo que hacen la mayoría sería lo mejor para nosotros que no seguir lo que de verdad NOSOTROS SENTIMOS.

La presión de los demás sigue siendo fuerte. Por mucho que digamos que somos independientes, que tenemos una marca personal que se distingue de todo lo demás, que hacemos lo que nos pasa por «el arco del triunfo»…. Por mucho que digamos lo que digamos…SIEMPRE TENDREMOS (en distintos niveles) ese sentimiento de culpa.

Porqué la presión de los demás, del exterior, …queramos o no, INFLUYE.

Será inducido por los demás para manipularnos y que hagamos lo que ellos quieran según sus intereses o porqué sentiremos que quizá no estemos tomando la «mejor opción» porqué estar «fuera de la mayoría» produce mucho frio e incertidumbre.

Nos creemos que si no hacemos dieta antes del verano, ya nadie nos querrá . Creemos que si no hacemos lo mismo que los demás, nos criticaran y seremos excluidos del grupo. Sentimos que si no hablamos de política o de la serie de moda en cuestión, ya no seremos uno más, ya nadie nos tendrá en cuenta para salir los sábados por la noche o tomar una después de trabajar.

Yo no sé si este sentimiento de culpa viene de nuestra formación cristiana y aquello de la manzana, no sé si viene de pequeños y esa creencia que si nos salimos de las «normas» , de seguir los puntos,… no llegaremos a nada en la vida… O quizá es todo un conjunto que provoca que si nos tenemos culpa por nada es que estamos haciendo las cosas bien.

Pero yo te pregunto:

Las cosas bien, ¿Según los demás o según tú?

Si haces una cosa que sientes que tienes que hacer, que está acorde a tus valores, que hay razones para no hacerla, sea cual sea,…¿Por qué tienes que tener un sentimiento de culpa?

Si lo tienes es porqué:

.- No confías en ti.

.- Sigue pesando la opinión de los demás más que la tuya propia.

Sino, no tendrías que tener ese sentimiento.

Porqué cuando haces lo que sientes a pesar de salirte de lo establecido te vas a dormir con la conciencia tranquila y duermes mejor que un bebe. Cuando sientes culpa, remordimiento y acabas haciendo lo que desean los demás que hagas y no lo que tú sientes, seguro que esa noche no pegas ojo.

El sentimiento de culpa se utiliza para «encaminar a la gente y no se salte las normas», » que no descarrilen los que dicen que piensan diferente», que el «líder del grupo sienta que todo está en calma y nadie le discute sus ideas»… En definitiva, para que no pienses por ti mismo.

Pero eso si, queremos innovación, creatividad…pero haciendo lo mismo de siempre, repitiendo lo mismo que hacen los demás y sin sentirnos culpables porqué nos hemos salido de lo establecido. Y así no avanzaremos nunca, solo aumentaremos la mediocridad, la frustración y la rabia por preguntarnos ¿Qué hubiera pasado si lo hubiéramos intentado?

Sé que estarás pensando que salirte de lo establecido es duro, que te encontrarás solo y miles de excusas más… Pero te aseguro que es peor saber que no estás haciendo lo que te gustaría y deberías estar haciendo porqué te importa más el que dirán.

¿Qué es la felicidad? La ausencia del sentimiento de culpa por lo que has hecho

¿Qué es la creatividad? Poner en acción esa idea que no te produce culpa sino orgullo y confianza.

Hablamos de libertad, de empoderamiento… y de otras muchas cosas parecidas, pero con el sentimiento de culpa autoinflingido o impuesto, jamás se podrá desarrollar todo lo que decimos.

Nunca sentirás culpa cuando haces lo que sientes que tienes que hacer. (PD: sin joder la vida a los demás, recuerda). Y cuando así lo hagas, seguro que estarás innovando en tu vida. Mientras tanto, solo estarás copiando y replicando los deseos de los demás.

La moda de ser «Un impostor y creértelo».

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«Tienes que creértelo aunque no tengas los conocimientos…», «Tienes que hacerlo porqué ahora lo que importa es la visibilidad, si no saben qué existes, no sabrán que haces…», «Que crean que lo sabes luego ya lo demostrarás..«

Son algunas de las frases que todos hemos oído alguna vez. Ya puede ser en formaciones, en libros o en artículos… porqué a día de hoy nos importa más la visibilidad, el aparentar que somos «expertos» en algo, que tenemos una marca única, genuina e inigualable

Estamos mas desesperados porqué nos vean que realmente por disfrutar de lo que estamos haciendo, por crear un camino a largo plazo, por realmente SER NOSOTROS MISMOS.

Por visibilidad el ser humano es capaz de casi todo. Bueno también hemos visto gente morir por un selfie extremo, así que si, EL SER HUMANO ES CAPAZ DE TODO POR VISIBILIDAD.

Somos capaces de hablar en contra de un tema un día y al día siguiente hacernos una foto con el defensor de ese tema que ayer estábamos criticando ferozmente.

Somos capaces de hablar de un tema y al dia siguiente hablar de otro totalmente diferente que no tiene nada que ver. Y eso si, siempre con actitud de experto, porqué lo único que nos importa es ser visibles.

Exponemos ante las Redes Sociales nuestra actitud ante la vida, ante los negocios pero luego en la vida realmente, ni creemos en lo que decimos ni hacemos lo que decimos.

Mientras todos buscan la visibilidad de forma desesperada, me sigo preguntando cómo hay personas que sin tener redes sociales (si, no te asustes, conozco personas que no tienen redes sociales, que no se hacen fotos con sus coches o con sus clientes para aparentar que la vida les va bien) les va la vida como realmente les gustaría les fuera a esas personas que buscan la visibilidad de forma desesperada.

Por APARENTAR, que no SER, somos capaces de todo.

Y todo, porque nos hemos creído que primero hay que creérnoslo. Y con ello haremos creer a los demás que somos «expertos», que sabemos de lo que estamos hablando.

Claro que si, LO QUE ESTAMOS HACIENDO ES MENTIRNOS A NOSOTROS MISMOS Y MENTIR A LOS DEMÁS.

Con esta filosofía lo que estamos creando no es valor, sino humo y más humo. Y como bien dice Xavier Marcet, hasta lo que venden humo no se dan cuenta que lo están haciendo.

No estamos creando gente empoderada

No estamos creando gente creativa y que apuesta por ser diferente a los demás..

No estamos creando innovación ni desarrollo con personas que quieren saltarse las normas de la mediocridad…

No estamos creando proyectos a largo plazo, que dejen una huella en nuestro mundo

No estamos creando NADA… Bueno si, MÁS MEDIOCRIDAD.

Y todo porqué nos han dicho que sino somos visibles, no existimos.

Da igual lo que quieras decir, da igual si crees en lo que estás diciendo o no… SOLO IMPORTA LA VISIBILIDAD. Y si para ello tienes que comprar seguidores en Instagram, allá que vamos.

¡Todo por la visibilidad!.

En vez de valor, innovación y creatividad, estamos creando impostores.

Impostores que por tener seguidores en redes sociales, por una mención en Twitter o una invitación a un evento, repiten lo que esté de moda en esos momentos aunque no crean en ello o sepan lo que están diciendo, porqué es importante la visibilidad.

La visibilidad no se crea de forma artificial, SE GANA.

Se gana siendo de verdad aunque nadie te escuche en un principio. Exponiendo en lo que crees, aunque nadie esté esperando lo que vas a decir.

Se gana dando valor diferencial a todos aquellos que te escuchan, aunque les «moleste» al oido al principio lo que dices.

Se gana siendo autentico, mostrando tus éxitos pero también tus errores.

Se gana cuando muestras el lado oscuro hasta alcanzar lo que has alcanzado. Pero además el éxito también tiene su lado oscuro, no todo es tan bonito como lo pintan.

Se gana cuando muestras los NO en vez de los SI. Porqué la vida está formada por más Noes que Sies.

Se gana cuando das lo que dices que vas a dar. Y no cuando solo te interesan los demás porqué necesitas satisfacer tu interés.

Se gana dándote de verdad y sin esperar nada a cambio.

Se gana escuchando lo que te tienen que decir aunque no te guste. Porque si realmente te quiere esa persona, lo está haciendo por tu bien.

Se gana cuando la gente sabe a lo que se atiene cuando está contigo. No cuando incertidumbre a ver cómo vas a reaccionar.

Se gana cuando no hablas más de lo que demuestras. Es decir menos hablar de lo que sabes hacer y más demostrarlo.

Se gana cuando no estiras el «chicle» a un éxito pasado y estás innovando constantemente dentro de tu pasión.

La visibilidad se gana con estas y otras muchas acciones más… Pero como verás es una consecuencia de tus acciones, no una meta.

Pero eso del esfuerzo, de la verdad, de recorrer caminos que no has recorrido y que los demás te dicen que no vas a encontrar el éxito que está de moda, de estudiar lo que te apasiona, de aprender lo que te hace realmente feliz cuando los demás solo replican lo que ven….

Pero esto no mola, ¿no?

Claro que sufrirás el síndrome del impostor si realmente has creado una «fachada» en la que no creías, en la que fue diseñada para seguir una moda y no estaba basada en tu confianza, en lo que creías y sentías.

Claro que lo sufrirás, porque lo que te ocurrirá es que no creías en ti ni antes ni durante ni tampoco en ese momento. Y por eso te sentirás un impostor.

Hablamos de creatividad, de innovación, de desarrollo y disrupción… Y mientras tanto creamos impostores que solo buscan la visibilidad y nunca ofrecer un valor diferencial.

Pero ganarse la visibilidad a base de esfuerzo, tenacidad y verdad no es «cool ni trending», ¿Verdad?

¡La Vulnerabilidad también Marca!

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«Esa vulnerabilidad de las cosas valiosas es hermosa porqué la vulnerabilidad es una marca de existencia» decía Simon Well

Mi madre siempre me ha enseñado que en el término medio está la virtud.

Pero vivimos en una sociedad que si no eres de unos, eres de los otros. Y así nunca alcanzaremos ningún avance, más bien luchas fratricidas.

Últimamente estamos viendo en los medios de comunicación que se habla mucho de la salud mental gracias a la deportista Simon Biles. Que pena de país, tiene que venir alguien de fuera para recordarnos temas que nosotros tuvimos con consecuencias mucho más tristes, pero que nos olvidamos rápidamente.

Hablamos de la importancia de la sicología, de no ir al psiquiatra cuando nos hemos dado cuenta que tenemos un problema, sino antes, de hablar de nuestras emociones y de gestionar la presión que podamos sentir. Yo no soy psicólogo ni mucho menos siquiatra, solo soy un chico de Zaragoza que durante 10 años escribe lo que siente en cada momento. Pero una cosa déjame decirte una recomendación, un psicólogo en tu vida ayuda y bien.

Pero si quiero hablar de un tema que alguna que otra vez he escrito y que está relacionado con este tema, La Vulnerabilidad.

La educación que hayamos podido vivir, ser hombre o mujer y miles de circunstancias alrededor, llegamos a la madurez, no queriendo mostrar nuestros sentimientos, no queriendo mostrar nuestras emociones.

¡No queriendo ser ni sentirnos vulnerables ante los demás!.

Nos han dicho que tenemos que ser perfectos, que tenemos que dar resultados siempre en todo lo que hagamos, que tenemos que ser felices y lo mejor de todo, mostrarlo a los demás para que vean que es verdad ( o al menos se lo crean). Y eso de las emociones, que eres imperfecto, que te pasa algo, «te lo comes«, porque sino se reirán de ti, te dirán blando y ni se te ocurra llorar. En este momento siempre me acuerdo de la canción de Miguel Bosé: «Los chicos no lloran solo deben pelear».

Pero para el carro. No estoy diciendo que ser «vulnerable» es llorar más que Bustamante en Operación Triunfo. NI tampoco que nadie te pueda decir absolutamente nada porqué eres vulnerable.

¡No te flipes!

Estoy diciendo que ser vulnerable es mostrarse uno mismo siempre, SER INTEGRO. Es llorar cuando algo te emociona de verdad aunque tengas delante de ti al Director general de tu empresa, Es responder lo que sientas cuando te hacen una pregunta, no respondiendo lo que le gustaría oír a la otra persona.

¿Por qué está tan de moda ahora la vulnerabilidad cuando en realidad es la integridad de la persona en si? Porqué nos hemos pegado la vida pensando que somos héroes, que podemos con todo, que importa más la razón que el corazón y a la 1 de cambio, cuando vienen mal dadas, no tenemos ni pu… idea de gestionar nuestras emociones.

A eso se llama vulnerabilidad, cuando en realidad es que la vida te ha dado una ostia para que dejes e ir de «chulito» y vayas de lo que eres, «un ser humano». Pero bueno, una etiqueta más.

En este mundo de redes sociales, esta lucha contra la imperfección se ha hecho aún más visible. Con frases como «no tienes que ser un buen profesional, tienes que parecerlo.. Usa estos filtros de Instagram para que no se te vean esas arrugas, haz fotos de todo lo que hagas, que se te tiene que lucir todo lo que haces…» La ultima frase me lo dijo una persona que al dia siguiente decía que se quería quitar de redes sociales, en fin.

Todo debe ser perfecto, tienes que emanar éxito aunque mientas en lo que estás diciendo a tus seguidores… Eso no importa, lo importa es el like, que te compren y como un martillo pilón les metas tu mensaje a tus fans queriendo que no se olviden de él y mucho menos se vayan con «otro».

Hay que conseguir resultados desde la razón, ¿Desde la emoción? ¡¡NUNCA!! Buenos desde la manipulación, quizá.

Pero eso si, luego hay que tener una marca personal autentica, ¿Y la autenticidad no es también vulnerabilidad?

La verdad que no entiendo la incoherencia de muchos gurús de hoy en día.

Con esta situación, eso de mostrar nuestras emociones, eso de decir que lo estamos pasando mal… lo dejamos para las noches cuando nadie nos ve y solo nuestra almohada aguanta nuestros lloros.

Vivimos en un mundo donde la razón y la imagen están ganando la partida a la emoción. Y claro luego pasa lo que pasa, que hay más muertes por suicidios que por accidente de trafico. (Qué conste que todas las muertes son iguales de importantes, vengan de donde vengan).

Como en todo hay gente que lleva todo al extremo. Mostrando en redes sociales situaciones de lo más personales que deberían , a mi forma de ver, quedarse de puertas para adentro. Como exponer problemas que deberían tratar profesionales expertos y no tus seguidores en redes sociales. Y algunas hasta muestran situaciones falsas, ¿Por qué? ¿para dar pena? ¿para hacerse la victima? Me da igual el motivo pero usar desgracias para aumentar los seguidores siempre me ha parecido lo más rastrero del ser humano. Pero allá cada uno.

Vivimos en una sociedad en la que si no eres un Super Héroe de los negocios, del marketing, de la marca personal… eres un fracasado. Tienes que parecer, eso de ser, no importa. ¿Y tus emociones? Eso déjalas para ti y tu almohada.

Todo lo basamos en los resultados. ¿Las emociones? Mejor las dejamos para casa dónde nadie nos vea y sepa qué nos está pasando, qué nos ocurre o qué pensamos de verdad.

Desde luego que seguimos a la gente por sus resultados; o bueno lo que dicen que han conseguido. Desde luego que contratamos a la gente en función de las expectativas que pueden generar en nuestra empresa. Es decir, nos sigue importando mucho más la titulitis, lo que dicen de esa persona, que realmente quién es esa persona de verdad, emociones incluidas Luego si hay que despedirlo ya echaremos la culpa a la responsable de RR.HH. Pero bueno… por mucho que hablamos de felicidad en la empresa, en la sociedad, nos sigue importando más las expectativas que puede generar esa persona que no quién es de verdad.

Y lo vuelvo a repetir , no estoy diciendo que ahora nos tengamos que exhibir nuestras emociones sin parar. Porqué más bien estamos haciendo espectáculo que no ayudando a los demás. Sino lo que estoy diciendo que durante toda la historia de la sociedad y del mundo empresarial, la vulnerabilidad ha tenido una papel importante a la hora del éxito de personas, marcas y sociedades Y no solo dependiendo solo de los resultados.

Y no hace falta irnos años o siglos atrás para ver qué pasó y cómo pasó, a día de hoy lo estamos viendo con muchas empresas que están mostrando su sensibilidad/vulnerabilidad a la hora de contratar gente de una determinada edad, que han ayudado a gente desfavorecida ( y sin fotografías que lo testimonien) o que gracias a mostrarse vulnerables y no desde su despacho lleno de fotos de éxito, han reconocido estar pasando malos momentos y sus clientes, proveedores ayudarlos a salir adelante porqué creían en el proyecto, en lo que proyectaban o generaban. Y sobre todo porque su vulnerabilidad/sensibilidad les había ayudado antes que ellos tuvieran problemas.

Seguimos pensando que una marca tiene que dar resultados de forma racional, a través de un método o una fórmula. ¿Y dónde dejamos las emociones? Que si, que está claro que no hay que hacer un espectáculo, porque sino la delgada línea entre la verdad y la manipulación, es muy delgada. Totalmente de acuerdo.

Hablamos de que todos tener un propósito en la vida, luchar por algo. ¿Pero dejamos las emociones a un lado?

¿Las familias cómo se crean? ¿Sólo con resultados? ¿O con emociones también?

Podrás ofrecer mucho a una empresa y dar resultados, Pero si cuando están las cosas mal no eres empático, ¿Para qué sirves? ¿Qué tenemos que ser todos como Cristiano Ronaldo, el mejor, el que más goles mete, el que más ego tiene pero de empatía poca?

Puedes tener una marca que ofrezca el éxito a la mayor rapidez posible. Pero si luego a la hora de formar no tienes una pizca de sensibilidad , ¿Para qué sirves?

Creo que estamos en una vorágine de resultados y éxito que nos está haciendo perder muchas cosas por el camino y una de ellas son las emociones.

Lo vuelvo a repetir, no se trata de manipular a las personas a través de tu «papel vulnerable»

Pero si creo que una marca empresarial o personal , es la suma de resultados y de emociones. Porqué si hablamos de felicidad en las empresas, en la sociedad y solo pensamos en resultados, ¿Qué estamos promulgando?

Yo quiero verdad, no solo resultados desde la razón, sino también desde la emoción.

LA VULNERABILIDAD TAMBIEN MARCA.

Eres una anomalía del sistema

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«Eres una anomalía cromosómica»

Todos somos una anomalía del sistema. Y en vez de potenciarlo, lo único que hacemos es acojonarnos, apocar nuestros deseos y seguir las modas de turnos.

Siento haber empezado tan fuerte, pero es que es la verdad.

Nos pasamos la vida queriendo buscar la mejor «marca personal» para que nos lleve al éxito, a la felicidad y que los demás nos aplaudan sin rabiar. Pero eso si, satisfagamos a nuestro ego pero sin salirnos mucho del sistema. Y no queremos salirnos del sistema porque nos han dicho que fuera de él, hay soledad, miedo, escasez….

Vivimos en una dicotomía o nos han hecho vivir en una dicotomía que lo único que produce es insatisfechos y frustrados.

TODOS SOMOS UNA ANOMALÍA DEL SISTEMA.

Todos hacemos las cosas de una manera diferente.

Todos pensamos de una manera diferente.

Todos tenemos sueños diferentes.

Todos tenemos una creatividad diferente.

Todos amamos de una manera diferente.

Todos podremos hacer las cosas de una manera mejor, más eficiente, rápida…

¿Y qué acabamos haciendo?

Lo mismo que los demás, no vaya a ser que piensen que somos «raritos».

No he hablado con todas las almohadas del mundo, pero la mía durante mucho tiempo siempre me escuchaba una y otra vez con el mismo tema:

¿Qué pasaría si lo hiciera? ¿Qué pasaría si lo dijera? ¿Qué pasaría si lo intentase?

En la oscuridad de la noche y en la soledad con la almohada, dejamos correr nuestra mente imaginando qué sería de nosotros si hiciéramos, dijéramos o nos lanzáramos a tal cosa.

¿Qué nos pasa?

Que ya de serie, somos una anomalía del sistema.

Ya de serie y con algunos descubrimientos por el camino, nos damos cuenta que seguir modas no es lo nuestro, que nuestra felicidad es diferente a la de nuestro grupo de amigos o que pensamos de manera diferente que nuestros padres y familia, que decir lo que sentimos y queremos es nuestro deber, pero sobre todo que la vida es una y hemos venido a disfrutarla. Siempre sin hacer daño a los demás.

En mi ciudad ahora es deber ir a comerse un gofre como forma de pene. Hace unas semanas era hacerse fotos con los tulipanes que habían plantado en el parque y en invierno era tener un abrigo con la bandera de noruega. ¿Qué pasará con todas estas modas? Qué pasarán igual que pasa el Ave de las 11 por la estación. ¿Pero por qué lo hacemos? Porqué todo el mundo lo hace y no vamos a ser nosotros menos, no vayan a pensar que somos unos raritos.

Queremos ser parte del sistema, pero por las noches soñamos y nos preguntamos:

¿Qué pasaría si dejaramos a un lado la mascara que usamos y fueramos a partir de mañana a cara descubierta haciendo y sintietndo lo que sabemos que somos de verdad?

Respondiendo al instante: «Anda duérmete y déjate de tonterias».

Pero te lo repito de nuevo:

Ya eres una anomalía del sistema desde que naciste. Y sobre todo haciéndote esas preguntas más. Lo que pasa que te has dejado llevar por las modas, por el qué dirán, por el miedo que produce salirte de lo establecido y el destacar, por el no dominar algo que no conoces y por creer que la felicidad es un proceso de 4 pasos cuando en realidad, la verdad felicidad empieza dentro de ti.

Nos han hecho creer que las anomalías son malas, que tiene que ser todo perfecto. Y como tiene que ser todo perfecto, tenemos que ser todos iguales.

Y estamos muy equivocados.

Si no hubiera anomalías, no habría avances ni innovaciones.

Si no hubiera anomalías no habría creatividad.

Por lo tanto, ¿Qué hay de malo en ser una anomalía del sistema ya que sin ella no habría avances?

¡NADA!.

Al revés, debemos y tenemos que impulsarlas.

Debemos y tenemos que impulsar que todos y cada uno de nosotros nuestras anomalías. Porque es lo que nos hará avanzar como sociedad, pero también como seres únicos.

¿Cómo es una persona que apuesta por su anomalia?

  • La persona más feliz del mundo. Ya que es y se muestra cómo es. Eso es la felicidad.
  • La persona más motivada. Ya que está haciendo lo que siente que tiene que hacer.
  • La persona más curiosa del mundo. Cuando le interesa un tema, lucha por él y aprende todo de él.
  • La persona más coherente. Ya que es como es.
  • La persona que siempre lucha por más. Ya que los limites solo están en al cabeza o en ideas preconcebidas.

Como vemos , cuántas cosas podrían cambiar si apostáramos por nuestras anomalías, si las viéramos como algo que deberíamos impulsar y no como algo que deberíamos ocultar. Pero mientras seguiremos pensando, que algo anómalo es algo mal.

¡¡Qué grandes errores cometemos!!.

¿Y tú eres una anomalía del sistema?

¡¡10 Mandamientos para un Inadaptado!!

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«Siempre me identifiqué con los inadaptados«, decía Stephan Jenkins

Echando la vista atrás, muchos de los problemas que viví durante mi infancia y adolescencia, desde hace tiempo he podido ponerles un nombre, INADAPTADO.

Ahora me doy cuenta que me sentía así. Como una persona que iba viendo la realidad de una manera diferente a los demás, que actuaba de manera diferente a lo que esperaban los demás y eso me producía muchos problemas.

Lo que me pasaba era que intentaba encajar, como «buen niño», en un lugar llamado sociedad. Dejando a un lado lo que yo sentía, quería, intentaba hacer lo que los demás deseaban, de buena intención para mí. Y esa fricción siempre produce, grandes desajustes.

Me costó muchos años y aún a día de hoy, como todos ,sigo reinventándome, conociéndome y sorprendiéndome de muchas cosas. Pero eso sí, cada día durmiendo mucho mejor y a pierna suelta. Algo que no pasaba años atrás.

Cuando alguien se salía de lo establecido, de la raya o no hacían lo que esperaban los demás que hiciera, lo tildaban de inadaptado. Creo que a día de hoy, el perfil de crítico, es más imprescindible y necesario que nunca.

Ha llegado la pandemia y mucha gente, el parar, en el fondo le ha venido de perlas. Aunque no lo digan delante los demás, por miedo que le llamen inadaptado, se han dado cuenta de muchas cosas:

.- La falta de respeto que nos tenemos entre nosotros mismos. Obviando que somos personas que ante todo merecemos un respeto, sobrepasamos esa línea al primer segundo si sentimos que nuestras ideas no se van a imponer o nuestro ego va a salir dañado.

.- La informalidad de las personas a la hora de dar su palabra.

.- Que hay personas que si mimetizan con las tendencias y modas que haya en la sociedad. De manera que ni el gecko de Madagascar lo hace más rapido cuando se siente en peligro. Si tienen que hacer lo que sea, para que los demás lo «acepten», lo hace.

.- Que vivimos en una sociedad de entretenimiento. En la que no queremos que los demás piensen, que no sientan, sino adormecerlos. Y si alguien se sale de lo establecido, sino entra a ClubHouse, no tiene redes sociales o Whatsapp, es un inadaptado.

.- Somos zombies. Y no es la primera vez que lo expongo en este portal. Por las calles de mi ciudad, no oyes a la gente hablar. Como mucho, el único ruido que oyes es el del motor de alguna moto o el vendedor de los cupones diciendo que va a dar el gran premio de la noche. Pero por lo demás, NO HAY RUIDO. La gente no habla entre ella. Está mirando los móviles aunque hayan pasado meses sin verse. Y como buenos zombies , vamos a lo que nos dicen que nos dará felicidad instantánea, rápida e indolora.

.- Aplaudimos a los triunfadores que son afines al sistema. A los que se salen de lo establecido, los criticamos. Pero eso si, luego cuando han conseguido algún éxito memorable, los aplaudimos diciendo que nosotros creíamos en ellos desde el principio.

.- Somos seres replicantes. Obviamos lo que queremos, nuestras ideas, por seguir lo que dicen los demás que es la tendencia del futuro. Y pasada esa moda, seguiremos la que la siguiente temporada esté. Pero mientras tanto, nuestras ideas, nuestra marca, la estaremos dejando escondida, no vayan a decirnos que somos unos inadaptados.

.- Preferimos ser un plagio de la persona de éxito, que ser nosotros mismos.

La gente se está cansando. Se está dando cuenta que la ética que nos reclamaban al ser seres humanos, los demás no la tenían. Que la felicidad que nos promulgaban que era el consumismo, no es tal cual. Que no se disfruta con un solo éxito y que la avaricia es la única herramienta para la fama y la felicidad.

Si te encuentras en alguna de las situaciones que he referenciado anteriormente, tranquilo, te llamarán inadaptado. Pero estás en el buen camino. Estás en tu camino, no en el camino que los demás «recomiendan» que es bueno para ti.

¿Quieres saber qué guía seguir si te sientes así? A continuación te dejo un decálogo que si lo hubiera conocido antes, muchas cosas hubieran cambiando en mi vida:

NO AISLARSE

Cuando nos sentimos diferentes, nos aislamos. Ya no solo los demás nos harán sentirnos diferentes, los niños son muy cabrones, sino los cuchilleos de las oficinas, también son muy dañinos cuando somos mayores, sino que al final nosotros también nos sentimos diferentes. Llegando a pensar que el problema es nuestro, que tenemos que cambiar u ocultar quienes somos de verdad.

No te ocultes, muestrate como eres, lo que quieres, lo que haces. ¿Por qué te tienes que aislar? ¡¡SOLO ERES UNA PERSONA AUTENTICA!!

BUSCAR RESPALDO

Si antes te digo que no te aísles, ahora te propongo que busques gentes como tú.

Busca gente que piense como tú, que tenga las mismas inquietudes, la misma forma de pensar. Si, se que estarás pensando que quizá te alejes de otra gente que ha estado muchos años junto a ti, pero recuerda, es tu felicidad, es tu vida. ¿Para qué estar con gente que no te quieren por quién eres sino por quién deseas que te conviertas?

ELUDIR RELACIONES CON REACCIONARIOS

A día de hoy estamos viendo, que no se puede hablar con los demás. Si hablas de ciertos temas, piensan que eres un inadaptado, que te pasa algo, que si tienes algún problema por no ver el mundo como lo ven ellos.

¿Y te merece la pena seguir así?

Te lo repito, no olvides que se trata de tu vida, de tu felicidad.

LIMITAR LOS CONTACTOS CON LOS ALIENADOS

No estoy diciendo que dejes de hablar con tus familiares que no respetan tu forma de pensar, de hacer las cosas. Si puedes limitar el contacto con tu cuñado que siempre quiere estar por encima de ti con sus opiniones, ¿Por qué no hacerlo?

No quiere decir que no lo quieras, sino que estas limitando tus apariciones con él.

DOSIFICAR LA INFORMACIÓN PERIODISTICA

Los fines de semana solo veo Netflix. Y a la hora de comer intento ver otras cosas.

Hemos pasado del estar informados estar intoxicados de tanta información.

Infórmate al despertar mientras desayunas y durante el día sigue tu camino.

AUMENTAR LA FRECUENCIA DE EXPERIENCIAS GRATIFICANTES

Se que pensaras que es de ser egoísta. Que tenemos que darnos a los demás, que es de ser mal ser humano. Pero estamos muy equivocados.

Reserva tiempo para ti, vete a ver una exposición, una pelicula de cine, a tomar un trozo de tarta aunque nadie quiera acompañarte.

Por ser un inadaptado no significa que no te debas cuidar y mimar.

INCREMENTAR LAS ACTIVIDAD DE AUTOCONSTRUCCIÓN

No olvides de leer, de alimentar tu creatividad, de acudir a exposiciones que te interesan…En definitiva, de alimentar siempre tu pensamiento critico.

ASUMIR EL NUEVO ESCENARIO SOCIAL POR IRREVERSIBLE

Muchas de las frustraciones que veo en la gente y en mi ocurrían, era que intentaban cambiar el mundo. Que los demás lo entendieran y hasta se unieran a su bando, cuando en realidad lo único que hacían era producir más frustración.

El mundo como es y una persona sola no lo puede cambiar. Si una persona no quiere cambiar, no lo hará por mucho que le ofrezcas los beneficios de tu «mundo». Así que asume que las cosas son así por mucho que se dijeran en marzo, que con el confinamiento, el mundo iba a cambiar. Ya hemos visto que no es así.

Se líder de tu vida, cambia tu vida y acción tras acción, irás inspirando a los demás y cambiando tu comunidad.

REGULA TU EMPATIA

Hemos pasado de hablar que tenemos que ser empáticos a que demasiada empatía nos hace daño. Nos gusta ir a los extremos.

Nos dicen que tenemos que ser empáticos, que tenemos que ponernos en la piel de los demás (algo que nunca llegaremos a conseguir al 100%).

No sabemos controlar nuestras emociones y cuando nos intentamos poner en la piel de otra persona, acabamos haciendo su problema nuestro.

Gestiona tu empatía, porque sino acabaras mal tú.

CONOCER COMO LO HICIERON OTROS.

Siempre he dicho que tengo una serie de personas que considero mis mentores. Con el paso del tiempo se van sumando unas y otras yéndose, porque los proyectos e inquietudes cambian. Pero todos ellos me enseñan cosas de cómo lo hicieron cosas que yo quiero hacer o aprender.

Esos mentores también fueron unos inadaptados en un principio. Ahora son inspiración para otras personas. Buscalos, aprende de ellos, pregúntales si tienes oportunidad. Mi experiencia dice que aprender de ellos es mucho mejor que cualquier master de una universidad guay.

Pero sobre todo no olvides una cosa, no eres una inadaptado. Eso es una opinión de los demás. Simplemente eres una persona que por fin, se está dando cuenta de quién es. Y eso es el principio de tu felicidad y éxito en la vida.

Si te sientes un inadaptado más, te recomiendo el libro de Norberto Chaves, «Inadaptado«-

¡¡Puedo morir mañana, pero mientras tanto…seamos IMPRUDENTES!!

«Mezcla a tu prudencia, un grano de locura» decía Horacio

Puedo morir mañana , pero mientras tanto…

…Sigo ocultando mis sentimientos hacia esa persona que tanto me gusta.

… Sigo yendo al trabajo (quién lo tenga), aguantando a ese jefe que no aprecia lo que tengo dentro de mi. 

…Sigo haciendo lo que los demás dicen que tengo que hacer por mi bien, cuando en el fondo sé que no es lo que quiero hacer. 

… Sigo pensando que la vida me debe una y aquí sigo esperándola, mientras me jodo yo mismo la vida. 

… Sigo creyendo que copiando a los demás, van a reconocer mi talento. Cuando lo único que estoy consiguiendo es ser uno más. 

…Sigo creyendo que soy un inútil porque no soy como la «sociedad» estipula que debo ser a mi edad. 

Pero mientras tanto, puedo morir mañana y sigo sin hacer nada. 

¿Qué deducción sacas de todo esto?

QUE SOMOS UNA SOCIEDAD DEMASIADO PRUDENTE

De prudentes o imprudentes, por no hacer lo que sentimos no vayan a sentirse enfadados los demás. 

De prudentes, no vayamos a romper algún tabú, algún limite y las consecuencias por ser felices, sean menos que los posibles castigos que nos puedan recomendar. 

De prudentes por no decir nuestra verdad. Ya que hemos visto que es mejor mentir y ocultar nuestra verdad, que perder los privilegios que podamos estar disfrutando. 

De prudentes, ya que es mejor ser victima del éxito que nos «recomiendan» que ser victima de nuestra propia felicidad. 

SOMOS UNA SOCIEDAD MUY PRUDENTE. 

No levantamos la voz, porque los demás no lo hacen. No decimos lo que pensamos, hasta que hay un «valiente» que se atreve a decirlo él primero. 

No damos un paso adelante, hasta que no nos lo permiten hacerlo. Y si nos lo dan, que seguramente no será así. 

Y mientras somos prudentes, nos hemos olvidado que mañana quizá, podamos estar muertos.  Pensarás que soy un agorero, ¿Pero no has visto historias con el virus, de salir por casa y no volver? ¿De familiares que se fueron a dormir y ya no despertaron? 

No soy agorero, soy realista. Quizá mañana no estés aquí y tú mientras tanto, esperando que a tu oportunidad caiga del cielo, porqué te lo mereces. Pero eso sí, con prudencia por favor, que no quieres hacer daño a los demás y mucho menos descubrir de repente, que puedes ser feliz o tener el éxito que siempre 

No, mejor ser prudente. 

Si tú metes en internet prudencia, te sale una definición que pone: «La prudencia es el comportamiento orientado hacia la felicidad..» Y a su lado ves que pone: «Capacidad de pensar, ante ciertos acontecimientos, sobre los riesgos posibles que estos conllevan..»

En una misma página, a mi parecer se están contradiciendo. Me están diciendo que la prudencia me llevará a MI FELICIDAD. Y por otro lado tengo me dicen que tengo que pensar en los actos que tengo que hacer, no vaya a ser que la cague.  Y mientras tanto, mañana puedo estar muerto…

(Nota: No estoy diciendo que no pienses hasta de lanzarte en paracaídas si hay uno de seguridad o la cuerda de la tirolina es buena.  Tampoco te estoy diciendo que no hables con respeto a tus mayores o a las personas que te rodean y quieren, Piensa, por favor)

Nos hemos criado con refranes como » más vale pájaro en mano , que ciento volando». Y luego viene una crisis como la que estamos viviendo y a la hora de buscar trabajo, acabamos haciendo lo mismo que hace 20 años, mandando curriculum y acudiendo a los portales de empleo de siempre. 

Por no hablar del que siempre me dicen mis padres » bueno es pan duro cuando es seguro». Claro que es bueno, pero ¿Qué provoca? Que nos quedemos como estamos, que demos gracias por lo que tenemos y nos olvidemos por lo que podríamos haber tenido si lo hubiéramos tenido. Que nos olvidemos de la imaginación, de soñar, que no demos un paso adelante, que nuestra felicidad ya llegará si tiene que llegar, pero ahora seamos prudentes, no vaya a ser que por una cosa u otra, nos quedemos sin nada.

Y mientras tanto, mañana quizá estemos muertos. 

Creo que el concepto de prudencia que nos han inculcado, es el del miedo «falsa seguridad» y sobre todo ser precavido.  Es decir es un veneno contra las oportunidades, la verdadera felicidad y cualquier tipo de innovación. 

Muchas de las oportunidades que has perdido en tu vida, han sido por ser precavido. Y por mucho que te diga Paulo Coelho, que si tiene que ser para ti, seguro que volverá. Mientras vuelve o no, te vas arrepintiendo todo ese rato por no haber dado el paso adelante. 

Las empresas se rigen por el principio de prudencia directiva. Es decir debe contemplar y considerar un número de variables para escoger el camino correcto. ¿Y tú crees que siempre aciertan? NO. ¿Y tú crees que eligen la mejor opción cuando está presente la incertidumbre, el miedo y el apego? NO. Siempre optarán por la prudencia y por la rutina, dejando a un lado la innovación y la creatividad. 

Perdemos oportunidades, por miedo a perder el pasado y no querer ganar de verdad, el presente y el futuro. 

Hay que ser prudentes cuando quieres pasar un paso de cebra y está apunto de llegar el tranvía por el otro lado. Hay que ser prudentes cuando conoces a tus suegros por primera vez.

Pero si quieres alcanzar lo que sientes que es tuyo, si quieres llegar a tener frente a frente a tu felicidad (ponle la forma que tú quieras), dejar de ser prudente, de seguir las recomendaciones que solo te han hecho quedarte en el mismo sitio que los demás cuando tú sabías que no es el puesto que deseabas. 

No digo que seas imprudente, un incoherente o un sin sentido, sino que digo que es hora que seas tú.

Noticia: ¡¡No hay principes azules ni princesas rosas!!

Eran amantes eternos , buscarse y encontrarse una y otra vez era su karma” dice Isabel Allende.

Os tengo que decir una noticia muy importante para mi: EL ROJO NO ES EL COLOR DEL AMOR.

Ni tampoco existe el príncipe azul, y por favor ¿Quién come perdices en su boda si en todos los menús hay pescado y tarta de chocolate?

Nos encanta cada vez ser más radicales y yo cada vez estoy más en contra. “ La pasión, el sexo es de color rojo, Verde esperanza, el futuro es de color negro y las novias se tienen que vestir de blanco impoluto…”

¿Y dónde están las demás gamas de los colores? ¿Por qué denostamos otros colores a favor de otros? ¿O es que la vida solamente es de un color o de otro? ¿Dónde está el gris, el violeta o el amarillo?

Se dice que el color rojo, significa llamada, está relacionado con las pasiones, con la sangre, con el amor. Pero otros podrías decir, que el rojo lo tienen relacionado con algo desagradable o sinónimo de desmayo al ver la sangre. ¿O es que cuando estamos comiendo nos gusta ver una operación o algo parecido?

Dejemos de etiquetar las cosas y más de forma impositiva.

El amor, tiene para momento , sus colores. No solamente el rojo invade toda la relación.

En el comienzo de la relación hay dos colores que invaden cada momento, el verde y el gris. El gris, porque no sabes por donde irá la relación y más si has tenido ya alguna mala experiencia en dicho campo. Es el color de la duda, ni blanco ni negro, gris, por si acaso.

Pero decidimos , el corazón o la razón, que vamos a dar un paso adelante… Y empezamos a ver a esa persona, a mirarla a los ojos, a reírnos de sus cosas aunque realmente no hagan gracia, empezamos a vivir en la esperanza, que sea la persona que queremos, que siempre hemos soñado. Empieza la esperanza, vemos todo de color verde.

Y entonces cuando llega la pasión, la manos entrelazadas, las miradas que hace todo a nuestro alrededor desaparezca. Si, el rojo nos invade. Todo es pasión, hasta un simple gracias, se convierte en un torbellino de emociones y sensaciones.

¿Pero qué pasa? ¿Qué hasta aquí se ha acabado ya el amor? ¿Qué pasa con los enfados?

Ves a esa persona de todos los colores, pero no muy inspiradores que digamos. Pasas del verde, al rojo intenso, pasando por el negro, por el gris de la duda, por el marrón pensando qué habías hecho estando con esa persona … Un carrusel de emociones y decolores.

¿O es que siempre el príncipe o la princesa tiene que ser azul o rosa? ¿A otros no les podía gustar que su príncipe fuera amarillo o de color negro? ¿O las princesas tienen que llevar siempre el rosa en todo momento? ¿No le puede quedar bien el negro para sus ojos?

Odio las etiquetas… No serás nunca creativo, eres torpe, eres inocente, te van a dar siempre por todos lados, no te sabes vender, nunca conseguirás nada, eres un incrédulo… … Etiquetas que con nuestra autoestima “baja”, acabamos haciéndolas nuestras, porque pensamos, que son personas, con “más experiencia”, que nos lo dicen por nuestro bien.

Nosotros mismos ya tenemos que ser ese color “rojo” del amor, o el que queramos darle. Nadie puede ni debe imponernos su color, nadie debe ni puede, hacernos cambiar de color.

Porque ya no sería amor, sería imposición.

Pero no solamente en el amor, dejamos que nos impongan lo que los demás piensan que es mejor. En la vida normal también.

Nos imponen normas, ( que están muy bien en determinados casos), pero que no nos dejan, ser nosotros mismos. Que no nos dejan, mostrar nuestros colores en esos momentos.

Los exámenes están bien, pero si suspendes, ya eres un “color negro”; un señalado, un negado.. Pues quizá esa persona , tenga un color “más potente” en otras materias , pero ya le imponemos el negro, porque no ha conseguido, lo que esperábamos de él.

También hay personas, que intentan “mostrar” colores vivos allá donde van , y luego es una simple mascara, que ha asumido, porque quería no mostrar su color gris, y sentirse uno más, dentro de la variada paleta de colores, que nos hacen creer que la vida, sobre todo vivos.

Los limites, que ponemos en la vida, que nos imponen, no nos dejan demostrar que la vida, que el amor, son diferentes tonalidades. Que estamos constituidos por colores, y no por uno solo.

Los príncipes azules no existen porque quizá tu color, el que te distinga sea el amarillo. La esperanza quizá no sea verde para ti, porque sea el rojo el que caracterice tus caminos , de esfuerzo y confianza.

Basta ya , de las pasarelas de moda, que nos impongan un color para estación del año . Basta ya , de imponernos colores negros, para ir a trabajar, cuando solamente un trabajador puede transformar el devenir de una empresa, aunque llevará zapatillas y camisetas “no correctas”. Basta ya de pensar que las princesas serán rosas y los príncipes azules, a mi me gusta el negro, y el rosa no me queda bien a mi cara. Una mujer de negro, me parece más atractiva, y no hace falta que venga en un corcel blanco, andando, ME VALE.

Dejemos de etiquetar las cosas por colores, por nombres, y aceptemos las diferentes tonalidades que tiene la vida. Vivámoslas todas, porque eso es la vida, una cama intensa de colores, de momentos ,de situaciones.

¿CÓMO saber lo QUÉ realmente quieres en la vida?

«Si siento qué te quiero, no necesito saber porqué te quiero» decía José Narosky

Por mucho que nos creamos que sabemos mucho más que nuestro cuñado. Por muchos libros que leamos y cientos de conferencias a las que acudamos, NO TENEMOS NI IDEA DE LO QUE QUEREMOS EN LA VIDA.

Unos se han dejado llevar por los demás. Han hecho lo que sus familiares, parejas o amigos, les han dicho que sería bueno para su futuro personal o profesional.

Otros también han seguido la misma estela. Pero en relación a las otras personas, han llegado a un momento en su vida en el que realmente se han parado, dándose cuenta que no sabían ni quienes eran.

Somos lo que hacemos. Tanto para bien, si estás haciendo lo que te gusta como para mal, si realmente te has dado cuenta que no eres feliz con lo que tienes, con lo que haces, eres lo que haces. Y solamente nos damos cuenta, cuando paramos y nos preguntamos: ¿Quién coño soy?

Cuando nos hacemos esa pregunta, y optamos por apostar por nosotros, digan lo que digan los demás, piensen lo que piensen, al ser una situación que no dominamos, queremos pero no tenemos ni idea por donde empezar.

Copiamos lo que han hecho personas que han conseguido lo que queremos. Y estamos muy confundidos. Cada vez me encuentro gente, que quiere dar conferencias, que quiere estar encima de un escenario, porque les mola, ( habla su ego ), porqué cuando les pregunta de qué hablarían, la respuesta es: «No tengo ni idea».

Nos sigue importando más el QUÉ y el CÓMO, que el PORQUÉ.

Cada uno tiene nuestro futuro esperándonos. Podremos inspirarnos en otras personas, en empresas qué lo han conseguido, pero no queramos llegar al mismo horizonte que llegaron ellos, porque estaremos siendo una copia más , volviéndonos a preguntar con el paso del tiempo, «Qué coño estoy haciendo con mi vida» y sobre todo perdiéndonos a nosotros mismos.

Pero me imagino que querrás te de un mapa, en un mundo que hasta los GPS se confunden y te diga cómo encontrar tu horizonte, pues aquí va:

.- DECIDE.

Eres la suma de todas esas habilidades que te gustan. Pero todas a la vez, seguramente no podrás ponerlas en marcha. Al no ser que seas el hombre orquesta que toca 12 instrumentos a la vez y consigas dar una conferencia sin asfixiarte, todo lo que te gusta no podrás ponerlo en marcha A LA VEZ.

Muchos te dirán que tienes que soñar en grande. Y estoy de acuerdo. Muchos sueños me parecían imposibles cuando empecé pero a día de hoy , tras ir a por ellos, los he hecho realidad. Pero lo que no te dicen, es que tienes que empezar en pequeño.

Tienes que regar una pequeña semilla que sientas que va a dar los frutos con los que sueñas. Poco a poco, paso a paso, conviviendo con el miedo, pero empieza en pequeño.

.- OBSESIÓN POR LA RUTINA.

Somos lo que hacemos, pero lo que hacemos viene determinado por nuestros hábitos. SI quieres aprender a tocar el Banjo, apuntate a una clase y acude a todas las clases. Es la rutina, el esfuerzo continuado lo que te llevará a conseguir más resultados que si estuvieras quejándote de la vida que tienes.

¿No te dicen que para perder peso, tienes que ir al gimnasio además de un dieta? Aquí igual, si quieres alcanzar un horizonte, tienes que ser constante. Y no olvides, es mejor un paso pequeño todos los días, que no correr 5 y tirar la toalla al 7.

La perseverancia es un cliché, pero te aseguro que funciona.

.- CREE EN TI.

Si no crees en ti, si estás pensando todo en el pasado, en lo bien que estabas , en el miedo que vas a pasar caminando por caminos inhóspitos para ti…. Mejor que no lo intentes,

Tampoco te digo que te creas Steve Jobs antes de empezar, ni quieras ser mejor que Jeff Bezos cuando ni siquiera has dado el primer paso. Como diría una amiga; «Relaja la raja».

Intención y confianza. Pero intención de verdad, de luchar hasta las ulitmas consecuencia, haciendo oidos sordos a lo que digan , escuchando a los mejores y siempre con la confianza en uno mismo, en tus posibilidades y en tus talentos.

.- NO DEJES DE PREGUNTARTE.

Manuel Carrasco en su canción dice, «No dejes de soñar». A lo que yo le añadiría, «No dejes de preguntarte». Si dejamos de preguntarnos cosas, dejamos que la curiosidad se vaya de nuestra vida. Dejamos a los demás se conviertan en dueños de la nuestra. Nuestro pensamiento critico se atrofia, creyéndonos todo lo que nos dicen.

Las preguntas te hacen ir más allá de lo establecido. Más allá de donde los demás se atreven a ir. Querer respuestas te hace escuchar a todo el mundo, porque no sabes quién puede tener la respuesta que quieres.

.- APRENDE DE LOS MEJORES, NO LOS COPIES.

Te lo vuelvo a repetir, no copies. Porqué lo que te estoy diciendo, es que debes buscar TU horizonte, no llegar a uno, al que ya llegó otra persona y tiene su «barco» atracado en él.

Estudia, mira conferencias, lee… lo que sea, pero sobre todo ten tu club de mentores.

Son aquellas personas que han conseguido lo que tú quieres conseguir. Están trabajando en lo que tú quieres entrar. Tienen experiencia, saben lo que puedes vivir y están dispuestos a apoyarte en tu camino.

¿Mi recomendación ante la elección de un mentor? Será bueno si te mete el dedo en el ojo, acepta que te dirán cosas que no te gustará oir y sobre todo, elige a lo mejor de lo mejor. Los demás siempre son actores secundarios que copian a los mejores.

.- NO ES GANAR DINERO, ES MARCAR UNA DIFERENCIA.

Cada gente que me preguntaba cómo encontrar lo que les gustaba, me hablaba de modas «eventuales» que querían seguir. Me hablaban de situaciones que les habían dicho que les haría ganar dinero. Pero nadie me hablaba de cómo pensaban cambiar el mundo a través de lo que hacían.

Personas encaminadas a seguir los destellos de focos y humo, olvidándose de lo que es más importante, de su propósito, del qué quieren hacer en el mundo, en cómo lo quieren dejar.

Estamos muy desorientados cuando sentimos que necesitamos un nuevo rumbo en la vida. Pero te digo una cosa, TODOS tenemos nuestra Estrella de Oriente que cuando la vemos nos hace sentirnos únicos, diferentes, empoderados, con fuerza aunque estemos hartos del día a día.

Es el GPS que te dice, que estás en el camino correcto, digan lo que digan los demás.

Súbete a ella y te llevara al horizonte que deseas.