Fernando Beltrán: “El nombre es un motor, orgullo,un compañero de viaje..”

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con…” para mi es un placer presentar a Fernando Beltrán.

Mira a tu alrededor, ¿Qué ves? Seguro que me dirás que una cortina, una silla, una televisión o el nombre de una persona.

Todo las cosas tienen un nombre. ¿Pero qué importancia le damos al nombre? Pero la cosa que tiene un mal nombre, tiene por delante una difícil existencia.  ¿O es que nunca hemos dicho una frase así como: “La verdad que no te pega el nombre, Creía que te llamarías Daniel o David”? Todos hemos vivido una situación así.

El nombre es más importante de lo que imaginamos, pero nos centramos más en el proceso de crear una marca, de cuantos metros tendrá el local o de qué días tenemos para “hacer” a nuestro hijo.

El nombre marca la Diferencia

Y de ello estuvimos hablando hace unos días Fernando y yo. Creador de nombres como Amena, Faunia, Everis, Rastreator o Qé entre otros, es autor del libro “El nombre de las cosas” en los que remarca como un nombre marca el destino de una marca o producto.

GRACIAS  Fernando por recordarnos que el nombre es el punto de partida hacia el éxito o al abismo, y que no lo tomemos tan a la ligera. Puedes conocer más el trabajo de Fernando a través de Twitter, y  en su Web.

Sabes que tu vida puede ser diferente y aun así no haces nada para conseguirlo? ¿Te da miedo romper los límites que tienes en tu mente? ¿Quieres poner patas arriba tu vida y conocer eso que llaman felicidad? ¿Quieres que tu empresa alcance esas cimas que siempre has soñado? ¿Crees que el ambiente de tu empresa tendría que mejorar? ¿Sabes que el antídoto a todos los problemas es el NO escuchar tu corazón? Puedes contactar conmigo a través de Twitter, en Facebook y en Linkedin

– Fernando Beltrán…¿Qué dice tu nombre?

Nombra a una persona tenaz de carne y hueso -real y accesible, por tanto, precisamente por ser nombrable, y a un latido de carne y humo -poético y terrenal al tiempo- que intenta estar a la altura de su vocación, sus tareas y sus sueños.

– ¿Qué es un nombre?

Un punto de partida -ambicioso, exigente, ilusionante-, un punto de apoyo y un compañero de viaje en todos los proyectos que fijen previamente los valores, atributos y objetivos que deseen comunique su identidad verbal. Y por encima de todo, un impulso, un orgullo, un motor, un código de acceso, un salto hacia delante…

– ¿Por qué un nombre debe llegar a marcar la diferencia?

Porque se trata de identidad, pero también de consistencia, credibilidad y personalidad: Marcar un territorio -producto, concepto, propuesta comercial, proyecto…- que sólo al ser compartido tiene sentido, y que debe transmitir seguridad y diferenciarse de quienes proclaman un mismo beneficio.

– ¿Cómo es el proceso de crear el nombre de un producto o empresa?

Necesité trescientas páginas en mi libro “El Nombre de las Cosas”, y no sé si lo conseguí del todo, imagínate en unas líneas…. Porque, además, cada proyecto es un mundo que te obligar a alterar, simplificar, profundizar o modificar de algún otro modo los pasos convencionales. Un proceso que parte de un briefing inicial del cliente que incluya una tabla de valores y atributos a comunicar. Y a partir de ahí, determinar los campos de búsqueda léxica y semántica desde los que vas a trabajar, analizar sus respectivas áreas de connotación, y aplicar finalmente las técnicas de declinación, arquitectura verbal y las distintas validaciones eufónicas, territoriales y jurídicas.

Este sería el proceso canónico, pero también podría decirte que hay que empaparse del producto, la empresa, el proyecto a nombrar. Llegar a saber más incluso que aquellos que te lo encargan. Vivir en ello, en definitiva, porque la experiencia me ha demostrado que el nombre está ya dentro de lo que hay que nombrar; lo que hay que hacer es encontrarlo, escucharlo, pronunciarlo en alto, sacarlo a la superficie…

– ¿Por qué creamos una marca y pensamos que el nombre es lo último? Anunciamos con trompetas y tambores la creación de una marca y no de su nombre, ¿Por qué?

Esto está cambiando, afortunadamente. Pero quedan aún muchas inercias de aquel pasado reciente en el que, aunque parezca mentira, hasta los manuales más importantes de Identidad Corporativa no mencionaban siquiera la existencia de los nombres. Tuvimos incluso que crear el concepto de Identidad Verbal.

– ¿Cuál es tu nombre favorito?

En lo personal, LLOVIEDO, en lo práctico emocional AMENA que nos cambió la vida, en lo social, FAUNIA, un auténtico fenómeno de masas, en lo más estrictamente comercial, , cambio de la marca anterior Bollylandia de Panrico y subida de las ventas un 27%, en lo artístico el TEA, el Museo de Arte Contemporáneo de Santa Cruz de Tenerife, un trabajo precioso, y en lo inesperado RASTREATOR, un nombre que ha cambiado el modo de nombrar en el sector de los seguros… Y… No sé, podría decirte estos u otros muchos ejemplos según mi estado de ánimo, hemos creado más de setecientos, muchos años ya en esta bendita especialidad…

– ¿Por qué crees que la gente no sabe distinguir entre Marketing y Branding?

Porque se han explicado de un forma muy incompleta y sesgada casi siempre. Generalmente nos ocupamos mucho más de seccionar y competir desde compartimentos estancos que en sumar lo que cada uno de ellos puede aportar a lo que realmente es importante, que al final es que las cosas -las comerciales también- vayan mejor

– ¿Qué sería del Branding sin el naming?

Renunciar o no prestar atención al mayor activo de una compañía. Una ocasión perdida… Una marca que no se puede ni nombrar, ni oír, ni transmitir, ni …

– ¿Por qué tenemos que estar orgulloso de los nombres que ponen en nuestro DNI?

No tenemos que estar necesariamente orgullosos, pero sí a gusto y en armonía con ellos, y si no es así, cambiémoslos, Una vez escuché en la calle decir a alguien no fui yo hasta que cambié de nombre… La frase es tremenda, pero creo en lo que dice…

– ¿Quién es un nombrador? ¿Todos podemos serlo?

En nuestras vidas privadas, sí, porque cometemos muchos errores por no acertar con el nombre de las cosas que nos pasan, y reaccionamos por ello de manera incorrecta… En nuestra vida profesional, quizás mejor recurrir a un profesional, como todos podemos hacer cosas en nuestra casa, pero a veces hay que llamar a los que se dedican a ello…

– Si te digo Liderazgo Canalla… ¿Qué dice para ti ese nombre?

Algo distinto, un enfoque que pone mala letra a lo que se nos ha dado ya hecho. Y en el mundo del marketing hay mucho miedo a decir las cosas de otra manera, nadie da el primer paso, aunque, eso sí, luego se copia y adapta rápido y nos encanta lo que otro ha hecho, dicho, puesto de moda, impuesto… Un nombre valiente, con riesgo, un acierto que, eso sí, te obliga a estar a la altura…

– ¿Qué quieres ser de mayor? ¿Te consideras una persona que hace arte?

Poeta y Nombrador. Me basta así. Y está bien.

– Cuando gritas Eureka tras encontrar el nombre para un producto o empresa.. ¿Qué sientes?

Una felicidad inmensa, y un respeto muy grande hacia ese producto, esa empresa, ese cliente que confió en nosotros… y a partir de ese momento, sentir que ¡Ese nombre ya es suyo, no nuestro!

– ¿Cuál es tu concepto de felicidad?

Esos breves momentos inesperados en los que sentado en cualquier lugar del mundo sientes de pronto que los relojes y sus agujas se han olvidado de ti un momento, para ser, paradójicamente, sólo tú y a solas contigo mismo, acompañado por tanto de todo y todos los que quieres…

Xavier Escales:”Un proyecto sin un equipo es como una fiesta sin invitados”

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con…” para mi es un placer presentar a Xavier Escales.

En un mundo, en el que sólo importa la cuota de negocios, dónde si no se alcanza un determinado número de volumen de ventas habrá consecuencias inmediatas…

En un mundo donde se nos lleva la boca con la innovación, la disrupción, asistir a números cursos y eventos, para hacer creer que somos innovadores, diferentes, que cuidamos a nuestro mayor activo, que son las personas…al final, en la primera dificultad, siempre acaban haciendo lo mismo… cortar siempre primero por aquello, que enarbolaban como lo más importante para ellos, su capital humano.

¿Es posible escalar puestos en el ranking de tu sector empresarial con la filosofía que siempre las personas tienen que ir primero? ¿Es posible multiplicar la facturación por 15 en 10 años sabiendo que todo empieza por una persona y termina por otra, empezar por un trabajador y acabar con el cliente?

Es lo que ha realizado ASICS con su #AlwaysPeopleFirst y Xavier Escales, liderando el proyecto como su Country Manager en España y Portugal.

Hace unos días tuve el placer de conversar con Xavier, sobre la importancia de las personas en las empresas, de la escucha, de su desarrollo personal dentro de la misma, de la felicidad en el trabajo y cómo todo ello produce los resultados que han catapultado a Asics al 3 puesto en su campo profesional.

GRACIAS  Xavier por recordarnos que el principio de todo comienzo, son las personas. Puedes conocer más el trabajo de Xavier a través de  Twitter y del libro que recoge todo el camino de Asics, titulado “Las personas primero. Las Claves de 10 años de éxito”.

Sabes que tu vida puede ser diferente y aun así no haces nada para conseguirlo? ¿Te da miedo romper los límites que tienes en tu mente? ¿Quieres poner patas arriba tu vida y conocer eso que llaman felicidad? ¿Quieres que tu empresa alcance esas cimas que siempre has soñado? ¿Crees que el ambiente de tu empresa tendría que mejorar? ¿Sabes que el antídoto a todos los problemas es el NO escuchar tu corazón? Puedes contactar conmigo a través de Twitter, en Facebook y en Linkedin

– Si alguien te definiera en una frase, ¿Cómo crees que lo harían?

Exigente y buena persona.

.– Si alguien dijera ASICS, ¿Qué te gustaría que te dijera? ¿En qué valores se basa la marca?

Me gustaría que dijera que la marca no ha perdido los valores de su fundador, que sigue siendo fiel a lo que significa su acrónimo Anima Sana in Corpore Sano. Los valores de ASICS son el respeto por las reglas y las personas, la preparación minuciosa, el trabajo en equipo, la persistencia y el aprender de los errores.

.- Los valores de una empresa, ¿Tienen que estar en el hall de la misma expuestos o tienen que ser vividos por los trabajadores?

Ambos, aunque lo más importante es que los vivan los líderes de la empresa, sino, es imposible que los vivan los trabajadores por mucho que estén en el hall.

.- Hasta los directivos de una empresa, ¿Hacen arte dirigiendo la misma?

Los buenos, sin duda. Yo me considero más un aprendiz.

.- Las empresas que perduran, ¿Son las que crean un estilo de vida para la sociedad?

Las empresas que perduran son las que saben adaptarse mejor a los cambios en la sociedad. Ahora vivimos una época donde la sociedad demanda empresas responsables y comprometidas, que no sólo persigan obtener beneficios y, sobre todo, no a costa de todo.

.- ¿Qué sería todo proyecto, sin un equipo? ¿Cómo se forma un equipo?

Pues un proyecto sin un equipo es como una fiesta sin invitados. Un poco aburrido, ¿no? Cuando un grupo de personas comparten un objetivo, suman esfuerzos, se equivocan, aprenden, discuten, se reconcilian, etc, es sobre todo mucho más enriquecedor. Un verdadero equipo se forma buscando personas con diferentes aptitudes y con similares valores.

.- Una empresa, ¿Se debe orientar hacia los cortos o largos plazos?

A largo plazo sin perder de vista que el corto te permitirá llegar al largo.

.- A la hora de contratar gente, ¿Nos debemos fijar en un CV  o en una mirada que nos diga que es la persona adecuada?

Yo miro 3 cosas: Que sea buena persona, trabajador y que le brillen los ojos con el puesto de trabajo. Si además tiene un CV brillante, me ha tocado la lotería.

.- ¿A qué o quién das gracias todos los días?

A quien me está ayudando desinteresadamente.

.– ¿Qué importancia debe tener la coherencia en el mundo del management y de los negocios?

Mucha. Yo no he fumado nunca pero supongo que no haría caso a un médico que me dijera que dejara de fumar y él fuera fumador. Lo mismo pasa en una empresa. Ser coherentes y dar ejemplo es fundamental.

.- Siempre las personas primero, Always People First. ¿Qué sería de un proyecto sin las personas?

Sería como mirarse al espejo: te puede gustar más o menos pero es frío e individual y sobretodo no aprendes nada. Mejor salir a la calle y que te digan si te queda bien o mal el nuevo corte de pelo. A veces es duro pero, seguro, enriquecedor.

.- ¿Por qué no se acepta el fracaso en una empresa? O al menos en la mentalidad latina.

Porque tenemos inculcado que el fracaso es igual a una derrota, cuando en realidad el fracaso es igual a una oportunidad de aprendizaje. ¡¡Si supiéramos cuántas personas de éxito han fracasado antes!! El último que he descubierto fue Walt Disney.

.- ¿Qué importancia debe tener el desarrollo personal y profesional, en el día a día de la empresa?

Mucho, ya que los cambios se van a desarrollar a velocidad de vértigo así que hemos de evolucionar para no quedarnos atrás. Hemos de ayudar a nuestra gente a ser mejores personas y mejores profesionales. Todos saldrán beneficiados: ellos, los superiores y las empresas.

– ¿Todos valemos para liderar un proyecto empresarial? ¿Todos valemos para emprender un sueño empresarial?

No. Yo no valgo para jugar a futbol en un equipo de primera división, pero en cambio tengo otras capacidades. Hay gente con capacidad de liderar y si además se esfuerza por mejorar sus debilidades y desarrollar sus fortalezas puede llegar a ser una persona de referencia. Lo mismo pasa con un emprendedor. Hay otras personas que tienen otras habilidades, ni mejores ni peores, diferentes y también muy necesarias. Hay jugadores con la habilidad de meter goles, otros con la habilidad de pararlos, otros con la de visión del juego y otras personas capaces de poner orden y foco desde el banquillo.

.- ¿Cuál es tu concepto de felicidad? ¿Se puede ser feliz en una empresa? ¿Cómo?

Para mí la felicidad tiene 3 pilares: la familia, el trabajo y tiempo para mí, que normalmente lo empleo en hacer deporte. El ser humano busca la felicidad, sino que le pregunten a un padre y a una madre, que es lo que quiere para sus hijos si sólo pudiese elegir una cosa. Si no somos felices en una empresa, antes o después cambiaremos de empresa. Mejor que las empresas empiecen a hacer cosas o perderán a su talento.

.- Una reflexión para los lectores del blog.

Cualquier negocio empieza por un empleado y acaba con un cliente. Trátalos lo mejor posible. Tu futuro depende de ellos más de lo que crees.

¿Cómo tomo la decisión adecuada?

“Justifica tus limitaciones y te quedarás en ellas” decía Richard Bach

Todo ser humano cuando lo vive, cree que es el momento más crítico de su vida.

No es saber qué ropa me pongo para que esa chica le haga caso, no es saber qué poner en la quiniela en el Pleno al 15, no es saber qué tal serán los nuevos vecinos de abajo…

ES SABER SI ESTAMOS ELEGIENDO BIEN ANTE LOS DOS CAMINOS QUE LA VIDA NOS PONE.

No sabemos si escoger una carrera u otra, no sabemos si decirle si a esa chica o sólo tenerla como amiga, no sabemos si mandar a tomar viento a nuestro jefe o esperar un poco más a que lo despidan… No sabemos QUÉ hacer, y como buenos futurólogos, nos gustaría saber qué decisión escoger.

Queremos adivinar qué opción escoger, porque lo que no queremos es confundirnos, lamentarnos de la opción tomada, no queremos sufrir más de lo que estamos sufriendo, no queremos sudar , en definitiva, que queremos una opción que restituya nuestro ego y alcancemos esa felicidad, que nos impulsan a encontrar.

En estos momentos, me encuentro ante la toma de una decisión importante para mí. Y echando la vista atrás a todas las decisiones, he aprendido que:

Por mucho queramos, NUNCA EXISTE LA DECISION PERFECTA.

Nunca acabaremos acertando al Pleno al 15. Pero es lo que deseamos todos.

¿Por qué pasa? Porque no dominamos muchas variables, porque no dominamos el destino, por mucho que queramos y porqué la vida, siempre es más lista que nosotros.

Creía que tomaba la decisión correcta, que iba a conseguir lo que siempre había soñado, que había optado por el camino que me llevaría a mi cima… y casi siempre, por X, Z o lo que sea, nunca me llevaba a donde yo quería.

Reprochas a la vida todo, maldices a todo el que te rodea, pero te aseguro que con el tiempo, la vida siempre te lleva a donde tienes que estar.

La decisión perfecta, no existe, porque siempre habrá cosas que no tengas en cuenta, siempre habrá personas que no estén de acuerdo con lo que has escogido o porque la vida no quiere que vayas por donde tú crees que tienes que ir.

La imaginación se dispara ante una decisión, haciendo que seamos POCO REALISTAS.  Cuando tenemos el arrojo y valor de optar por esa decisión, y antes también, nos dejamos llevar por los colorines y cantos de sirena.

Pensamos que yéndonos a vivir a otra ciudad toda será mucho más fácil, que esta chica será para siempre el amor de nuestra vida y todos los problemas se esfumaran por arte de magia… Para los pies pequeño, que no todo es de color de rosa. Como te he dicho anteriormente, no tenemos todas las variables en nuestro poder, no sabemos si no están mintiendo, si todo es tal cual nos lo pintan…

Así que por favor, siempre los pies en el suelo y aún así, siempre dudan. Que los pitufos no existen, recuérdalo.

Tienes que decidir tú, NO LA MODA QUE ESTE EN ESOS MOMENTOS EN AUGE.  Como bien dices las madres: “SI se tiran todos por el puente, tú también lo haces, ¿Verdad?”. Así somos los seres humanos ante las modas y por el miedo a no sentirnos partes integrantes del “rebaño” llamado sociedad.

Tienes que escoger tú, tiene que escoger la conexión entre tu corazón y tu razón. Y lo que digan los demás te la bufe. Te podrás confundir, claro que sí, pero te aseguro que descubrirás mucho más cosas de ti, que si hubieras seguido a la moda de turno. Pero sobre todo, habrás impulsado tu marca, tu legado.

Cuida y NO TE LANCES A TUMBA ABIERTA SIN SABER QUE AGUA HAY DEBAJO. He visto como gente se lanzaba a emprender, por desesperación, en ámbitos profesionales que no tenían ni idea. He visto personas como se endeudaban hasta las trancas, porque el “gurú” de turno les decía que así tenían que hacerlo, porque él así había empezado. No te dejes embaucar por las lucecitas de un posible “parque de atracciones” que puede ser en realidad un “cementerio”.

Cuando decidimos, siempre están presentes nuestras CREENCIAS. Y por hacerle caso, porque creemos que la vida, es así, como ellas nos dicen, no damos la oportunidad al resto del mundo. La vida no es lo que tú crees que es, lo que te han dicho que es, HAY MUCHO MÁS. Así que dales la oportunidad, porque seguro que te descubrirán cosas que no sabías.

Siempre digo que lo que piensen los demás de ti, de tus decisiones te la tiene que bufar. Pero siempre digo también, que hasta cierto límite. Si alguna de tus decisiones, puede afectar seriamente alguna persona, a tu empresa, o alguien que quieres, ESO SIEMPRE DEBES TENERLO EN CUENTA antes de lanzarte al agua.

Pero también te digo, que te la tiene que bufar lo que digan los demás, lo que quieran imponerte, porque si vas preguntando a todo el mundo, lo que ellos harían, lo único que conseguirás es volverte loco y quedarte paralizado.

SI haces caso a todo el mundo, NUNCA TE HARAS CASO A TI MISMO.

No hacerte caso a ti mismo, no quiere decir que tu intuición siempre acierte. Reconozco que soy una persona muy intuitiva, y cada día más. Y también reconozco que alguna decisión he tomado creyendo que mi intuición era la leche, que siempre acertaba…LLEVANDOME UNA BUENA LECHE a posteriori.

Haz caso a tu intuición, pero también a tu razón, y en el equilibrio ahí está la solución.

Y eso si, después de haber tomado una decisión, tienes que PONERTE MANOS A LA OBRA A LA VOZ DE YA.  Llévate a tu miedo de juerga como bien digo en Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde, que siempre te va  acompañar y se valiente con la decisión tomada. Y nada de TRAMPAS.

Escribiendo estas líneas, ya he decidido que camino escoger, pronto lo sabréis.

¿Y tú qué decisión vas a tomar? ¿Cómo escoges tus decisiones?

¡¡Cómo pica la paciencia!!

La paciencia no es simplemente la capacidad de esperar — es como nos comportamos mientras esperamos” decía Joyce Meyer.

Que espere su p..a madre, que tengo prisa y no estoy para perder el tiempo…¿Paciencia? Lo que tengo los nervios a flor de piel… ¿Pero llega ya o no? Que ya han pasado más de 2 minutos desde que dijo que vendría… ¿Paciencia? Eso para los budistas, yo quiero mi hamburguesa pero ya

Son algunas de las frases tan bonitas que he escuchado durante el día de hoy, y no con una melodía que los oídos agradecieran.

Pitamos el claxon a poco que el coche de delante se pare aunque esté pasando un viejecito, queremos los números del supermercado vaya lo más rápido posible, a pesar de que sabemos que aún tenemos 13 números por delante

¿Por qué somos tan impacientes? ¿Por qué odiamos esperar?

.- Estamos en una sociedad, que EL QUE NO CORRE, VUELA. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, vamos con la 5 marcha puesta. Corriendo a desayunar, corriendo al trabajo, corriendo a las reuniones , corriendo a la comida que tenemos, corriendo a por los niños, corriendo a la cena con nuestra pareja, corriendo a hacer el amor con ella …TODO EL DÍA CORRIENDO.

Pensamos que nos estaremos perdiendo cosas, si vamos a un nivel “más normal” por la vida, si disfrutamos de todo momento, como si fuera lo que es, UNICO. Pensamos que si no vamos a una velocidad endemoniada por la vida, la gente pensará que somos unos “vagos”, “raros” o “demasiado zen”. Que las oportunidades hay que cogerlas al vuelo, y no en modo “tortuga”, como nos hacen ver que vamos.

Pero sobre todo, vamos a esa velocidad, porque no vaya a ser que nuestro vecino nos quite esa “oportunidad” y antes que él, tenemos que conseguirlo nosotros.

.- Somos unos impacientes, porque queremos resultados para “antes de ayer”. Si no alcanzamos todos los días unos determinados resultados, la sociedad nos considerará unos “negados”. Y con un futuro nefasto. No sirve los resultados que hayamos alcanzado el día de antes, hoy tenemos que conseguir unos nuevos. No sirve la media de resultados, tienes que subirla todos los días, porque los demás también lo hacen, y no vaya a ser que te quedes relegado a los últimos puestos, y te digan que estás despedido.

.- Somos unos impacientes, porque queremos un éxito rápido e indoloro. Nos da igual como lo haya conseguido el vecino. Si él lo ha hecho, nosotros también y si es el menor tiempo posible, mejor. Nos da igual como lo haya conseguido, porque si hay un método para llegar antes que él, a un éxito aún mayor que el que ha conseguido, MEJOR.

Nos han enseñado que el éxito es hacer lo que todo el mundo hace. Que si podemos hacerlo a través de un atajo, mucho mejor. Porque si no conseguimos éxitos, seremos considerados unos “don nadie”.

En un éxito efímero, un éxito que nos compara con los demás, un éxito que no promulga la singularidad que todos y cada uno de nosotros tenemos.

El éxito para unos será conseguir miles de seguidores, tener una empresa internacional, un descapotable o salir en una revista, pero para otros será actuar en un bar con su guitarra para todo aquel que quiera escucharlo. Todo es respetable, desde una coherencia interna, no unas reglas impuestas.

Si tú eres feliz así, ¿Por qué los demás te consideran menos que ellos? Cada uno es feliz como es.

El éxito es coherencia, para cada uno es lo que es. Nunca te compares con los demás.

.- Somos impacientes, porque no nos gusta sudar. Si sudamos, nos cansamos, y si nos cansamos podemos tirar la toalla. Claro que podrás tirar la toalla, pero siempre lo hará en algo que realmente no te motivaba, en algo que no querías para ti, y SI habían impuesto los demás para ti o por quedar bien. Así que mejor algo rápido, indoloro y que nos haga quedar mejor que nuestro vecino.

El sudar, el esfuerzo, el camino, el ser consciente de las caídas, del paisaje que estamos viviendo, nos hace darnos cuenta, de lo que somos capaces, de quienes somos, de talentos que teníamos dormidos, de personas que nos ayudan y de las que se van porque no creen en nosotros.

El esfuerzo, la constancia, nos hace recuperar valores que hasta la fecha teníamos olvidados. Eso de esforzarnos, es para los “new age”. Eso del sudor no va conmigo, lo quiero todo para ya..Eso de esperar…Que espere Rita…. Yo todo lo quiero para ya.

Creo y se por propia experiencia, que la impaciencia muere, cuando estás de vez focalizado en lo que tú quieres conseguir.

.- Aprendes que detrás del miedo que tienes, hay algo mejor que te está esperando y que te tiene que enseñar algo que no sabías.

.- Aprendes más por el camino que cuando llegas a la meta.

.- Aprendes más de ti mi mismo que siendo uno más.

.- Aprendes que si quieres, realmente hacer algo, acabarás consiguiéndolo en la mayoría de los casos.

.- Aprendes que todo lo bueno se hace esperar y que mientras tanto, la vida te está poniendo a prueba a ver si eres digno o no de ello.

Así que si eres un canalla, a partir de ahora, cambiemos el significado de paciencia que dice la RAE es “capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse… capacidad para hacer cosas pesadas o lentitud para hacer algo…”, por “Capacidad de disfrutar, vivir el camino, a pesar de las circunstancias ya que sabes que vas a llegar a tu camino, aunque los demás crean que es una locura”.

¿Qué te parece?

Os dejo la entrevista que me hizo Alejandro Durán para su blog, “Cuestión de talento”.

El próximo día 27 a las 19:00 Horas estoy junto a Andrés Pérez Ortega , en Fnac Callao presentando Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde. Os pero a todo.

¡¡No riesgo, no victoria!!

En un mundo que cambia realmente rápido, la única estrategia en la que el fracaso está garantizado es no asumir riesgos” dice Mark Zuckerberg

Se nos llena la boca con palabras transformación, reinvención, superación, motivación,…Y cuando hablamos de riesgo, nos metemos debajo de la cama, hasta que haya pasado el “coco”.

¿Qué nos pasa?

Vemos títulos de congresos y cursos, que me encantan: “Aprende a vivir en 1 semana…”, “Congreso para la conversión en un referente”…”Se diferente y que te acepten”….”Cómo ser tú y que no te rechacen los demás”… son algunos de ellos que he visto últimamente.

Se nos llena la boca, diciendo que vamos a leerlos, que vamos a acudir. Nos reímos cuando los nombramos, porque nos sentimos más intrépidos que Cristóbal Colon antes de emprender el viaje hace las Américas.

En el fondo, de RIESGO tiene lo mismo que yo de boxeador, NADA.

¿Por qué?

PORQUE VIVIR, ES TOMAR RIESGOS. PORQUE VIVIR, ES IR SIN CUERDA NI RED QUE NOS PROTEJA.

Tampoco estoy promulgando que nos tiremos por las ventanas, sin nada que nos espere abajo del impacto, que vayamos diciendo las verdades a nuestros suegros o que dejemos el puesto de trabajo, diciéndole a nuestro jefe la mala persona que era, dejándole un recuerdo de nuestro paso con la mano en su cara…

¡¡TRANQUILIDAD!!.

Yo lo que estoy diciendo, que queremos vivir, pero con un red de seguridad.

Yo lo que estoy diciendo, que queremos vivir, sabiendo CÓMO vivir, y eso es sobrevivir, lo que hemos hecho hasta ahora.

Queremos saber CÓMO se consigue llegar a la cima, CÓMO podemos perder peso, CÓMO emprender un negocio sin tener perdidas, CÓMO conseguir escribir un libro y que sea un bestseller, CÓMO liderar y que nuestro equipo no tengo fisuras, CÓMO esa persona ha creado un evento y copiárselo, tras el éxito que ha cosechado.

Queremos saber CÓMO, para alcanzar el éxito, pero eso sí, sin esfuerzos, sin tener que dar nosotros un paso que alguien no haya dado ya antes. Porque aunque queremos conseguir el éxito, estar a la moda, preferimos que sean otros quienes hayan dado el paso adelante, y nosotros seguirlos, que ser nosotros quienes seamos los 1 en haberlo dado.

Se nos llena la boca hablando de innovación, de creación, y lo único que sabemos hacer, es hacer lo mismo que han hecho otras personas. ¿Dónde está aquí el riesgo?

¡¡EN NINGUNA PARTE!!

Y eso no es vivir, eso no es tomar riesgos, eso es APARENTAR que estamos tomando riesgos, que estamos liderando nuestras vidas, pero teniendo todos los posibles riesgos controlados.

¿Y qué resultados esperamos optando por este camino?

Ser diferentes, conseguir resultados que nadie habría conseguido hasta la fecha , reconocimiento, ése éxito que todos añoramos…

Pero en el fondo, si conseguimos algo, será igual o parecido a lo que ya han conseguido los demás.

¿Dónde está el riesgo aquí? ¿Dónde está el poder descubrirnos? ¿Dónde está la creatividad? ¿Dónde está la innovación? ¿Dónde están los resultados diferentes a lo hasta ahora hemos conseguido?

¡¡NO HABRÁ!!

Cuando hablamos de riesgo, de algo nuevo en nuestra vida.., antes de saber de qué se trata, ya estamos diciendo palabras como: “No, eso es para locos…yo tengo mucho miedo..mejor me quedo aquí…esas cosas son para otros, no para mí…”.

Ante una novedad, ante algo que nos puede enseñar, ante algo que nos puede llevar a donde queremos… antes de “probarlo”, ya estamos diciendo NO, antes de ni siquiera pensarlo.

Vivimos en un cuadrado formado por: Quiero ser diferente- Quiero saber Cómo serlo-Tengo miedo a serlo-Dame herramientas para serlo con el menor esfuerzo posible.

Un cuadrado en el que el riesgo, no queremos forme parte, además porque hará saltarlo por los aires, haciéndonos ver que nuestra realidad es diferente a lo que nos imaginábamos.

Defino sobrevivir, que es lo que hacemos la mayoría de la sociedad como:

Aún sabiendo que el miedo está ahí, voy a intentar rodearlo a través de cualquier método, que no me haga tener vértigo y alcanzar la meta en el menor tiempo posible, con el menor esfuerzo y sin sudar, por favor”.

Eso es lo que hacemos, buscamos los CÓMOS antes que los PORQUE, buscamos antes los CÓMO, creyendo que estamos diciendo un SI rotundo a la novedad, a la incertidumbre, cuando en realidad estamos diciendo, “SI, pero NO, por si acaso, los esfuerzos para otro..”

En nuestro día a día, el RIESGO está vetado como el picante en algunas comidas.

¿Pero qué pasa si empiezas a introducirlo en tu dieta?

.- Descubres que el miedo está en tu cabeza, PORQUE TÚ LO HAS CREADO. No estoy diciendo que no vayamos a tener miedo después de introducir el riesgo en nuestra vida, pero SI, que nos llevaremos mejor con el miedo. Porque el miedo, sólo somos nosotros quienes lo construimos o dejamos que entre en nosotros.

Tenía miedo a muchas cosas que la vida me ha puesto por delante y me sigue poniendo. Pero cuando me lance a por ellas, descubrí que no era para tanto. Que todas las “pajas mentales” que tenía, eran nada, cuando iba caminando hacia la meta

.- Descubres que eres más que tus pensamientos. Tus pensamientos dicen que no puedes, no debes o cualquier limitación que tú mismo te has impuesto. Saltar hacia el vacío, vivir desde el riesgo (siempre controlado, por favor), darte cuenta que por miedos, por el qué dirán, no has hecho cosas que te hacen disfrutar, talentos dormidos, descubrir personas increíbles. Descubres que eres más que un pensamiento.

.- Descubres que te quedan muchas cosas por aprender. Detrás del miedo, hay unas experiencias esperándote. Sé que estarás pensando que algunas malas. Quizá de resultados no esperados, pero con aprendizajes increíbles para futuras oportunidades.

.- Sin riesgo, no hay beneficios. Del tipo que sea, sin riesgo no hay nada. Bueno si, SER UNO MÁS. Arriésgate, y siempre ganaras. (Eso sí, no te hipoteques en un negocio que no conoces, no te tires por un barranco sin cuerda, por favor)

RECUERDA, NO ESTAS EN ESTE MUNDO PARA QUEDARTE SENTADO EN LA BARRA DEL BAR ESPERANDO QUE LLEGUE TU COPA, ESTAS PARA SALTAR LA BARRA E IR A POR ELLA.

SENTIR EL RIESGO ES SENTIRSE VIVO.

¡¡Corre riesgos, siempre ganaras!!

¡¡Que Canalla es el silencio..!!

Hay personas silenciosas que son mucho más interesantes que los mejores oradores” decía Benjamin Disraeli

Son las 6 de la mañana, y esto no es el principio de una canción. Por diversos motivos, me he pasado toda la noche sin dormir.

Cuando los demás duermen y tienes que estar en silencio, para no molestarles, o abrazas la quietud y la soledad, o vendrán a recordarte que porque tú no duermas, no tienes que ir molestando a los demás

Abrazar el silencio es algo que odiamos en una sociedad en la que promulga el ruido. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, estamos invadidos por el ruido de los medios de comunicación, por las conversaciones con la gente nos rodea, el cabreo de nuestro jefes o los gemidos de nuestros vecinos.

Así que eso de estar en silencio, no estamos acostumbrados, nos incomoda. Es una situación, que no sabemos cómo afrontarla, como dominarla.

Pero al silencio no puedes dominarlo, cuando entra en ti, va a tumba abierta, con el fin de decirte cosas que no querrás escuchar sobre ti o lo que te rodea.

Te incomodara, Es buena señal. Seguro que tiene que enseñarte algo que hasta ahora has querido evitar.

Siempre he pensado, que no somos seres completos, sino sabemos vivir en soledad con nosotros mismos. Sino sabemos escucharnos a nosotros mismos.

A lo largo del día recibo muchos emails de gente que a pesar estar rodeados de gente, se sienten solos. Pero cuando les comentan, que estén con ellos mismos, que se aparten del mundanal ruido, que se conozcan, dicen que no, porque no vaya a ser que esa gente que tienen a su alrededor, se marchen, lo vean como un bicho raro.

Dependemos de los demás, pensando que serán ellos, quienes respondan a preguntas que nos hacemos, tipo: ¿Quién soy? , ¿Para que valgo? O ¿Qué me está pasando?

Muy confundidos estamos.

El ruido nunca nos dará una respuesta a ese tipo de preguntas. Solamente somos nosotros mismos quienes tenemos el poder de responder a las mismas.

Y para ello, estar en silencio, es el principio del comienzo para esclarecer dichas dudas y muchas más.

El ruido es otra forma de seguir al rebaño. Nos dejamos llevar por el ruido de las conversaciones, por las noticias que escuchamos, por los cotilleos que nos cuenta, por la música que nos ponemos para no escuchar lo que nos pasa o nos deja de pasar.. El ruido nos hace seguir por lo estipulado por los demás, haciéndonos creer que somos uno más en un lugar llamado mundo.  Y no potenciar la indivualidad que todos tenemos y somos.

Que siguiendo a ese ruido, llegaremos al éxito que todos anhelamos. Pero el silencio, te dice que tu felicidad, tu éxito es otro al deseado por los demás por ti, pero no le haces caso, no vaya a ser que te tomen por loco.

El ruido nos impide escucharnos a nosotros mismos. Impide saber cómo estamos, qué sentimos o queremos.

Somos nosotros, y no los demás, quienes tenemos que ser la antena que transmita nuestra esencia, nuestro talento, nuestros porqués.

Durante estos días que he estado en silencio, he aprendido a leer entre líneas a los demás, escuchándolos de verdad, no oyéndolos.

Pensamos que oímos, cuando en realidad estamos pensando en nuestras cosas cuando los demás nos expresan sus sentimientos o nos piden una ayuda velada. Creemos que los demás nos entenderán cuando hablamos, que sabrán leernos entre líneas, que irán en nuestra ayuda, cuando les hablemos, pero no suele ser así.

NO oímos lo que nos dicen, creemos que si. Cuando en realidad lo que se produce en ese proceso de comunicación son interferencias en nuestra cabeza entre lo que pensamos y lo que escuchamos de los demás, perdiendo una información increíble que nos transmite la otra persona, todo por el ruido, por no aceptar el silencio.

Cuando por tu boca no resuena ninguna palabra, no vaya a ser que la líes y se despierten, empieza el dialogo contigo mismo. NO estás loco, tranquilo. No tengas miedo. Estas haciendo algo que tendrías que haber empezado hace tiempo, hablarte a ti mismo, preguntarte cosas y descubrir respuestas.

¡¡ESCUCHARTE, HABLARTE, PREGUNTARTE, QUERERTE!!

Porque como dije en artículos anteriores, casi todas las respuestas que anhelamos que el exterior nos de, ya están dentro de nosotros.

Me he dado cuenta al estar conmigo mismo, que tengo una emoción que no expreso y que tenía escondida en un rincón remoto de mí. Hablamos por hablar, cuando en realidad tendríamos que hacerlo menos, pero mucho más claro, conciso y concreto.

Si, expresare próximamente esa emoción que tengo a la persona correspondiente. Os lo contaré.

Tras la vorágine que llevamos en el día a día, estar en silencio es empezar a sentir esa paz que anhelamos. No es estar en el sofá, no es estar cogido a nuestra pareja o tomándonos un mojito (que me encantan), es preguntarnos a nosotros mismos, sobre el día, si hemos actuado en coherencia a nuestros valores y que debemos hacer para solucionar algún tema.

Estar en silencio, es equilibrar nuestro lado exterior con el interior. Algo esencial si queremos pisar fuerte en la vida.

Durante estos momentos en silencio, te centras mucho más en los pequeños detalles. Esos son los que integran la felicidad. Tu intuición sale a relucir, haciéndote ver que esa persona quería pedirte ayuda cuando no se atrevía, que otra persona no sabe como decirte lo que siente o pequeños gestos de la cara, que demuestran emociones que no queremos expresar con palabras.

Te incomodará, te preguntaras que haces callado mientras oyes ruido a tu alrededor, mientras no das tu opinión, querrás producir tu chute de ruido, no querrás saber que te puede decir el silencio, no vaya a ser que no te guste lo que tiene que decirte….PERO ES EL MAYOR CONSEJERO QUE PUEDES TENER A TU LADO.

¿Hace cuanto no estás en silencio contigo mismo? ¿Por qué? ¿Te atreves a estar en silencio durante una hora? ¿Qué crees que te ocurriría?

El próximo día 23 de Abril estaré en Zaragoza, (Fnac Plaza España de 11 a 1) y en Barcelona (Ramblas de 5 a 8) firmando ejemplares de Liderazgo Canalla. El próximo día 27 estaré en Madrid, en Fnac Callao presentando y firmando libro.

El nombre marca la diferencia..

Mi voz dirá tu nombre e iniciales de dulzura caerán sobre mi pecho” decía Armando Uribe Arce

¿Sabes qué? No me importa que puesto tengas, como es tu pareja, qué casa tienes o si estas vacaciones te vas a ir a Ibiza a darlo todo.

NO ME IMPORTA NADA DE ESO. Eso son consecuencias EXTERIORES de tus acciones. Y eso, como otras cosas de nuestro cuerpo, suelen acabar sufriendo el efecto de la gravedad y desaparecer.

ESO NO ME IMPORTA. No me vas a impresionar más o menos.

¿Sabes cómo lo harás?

A través de tu nombre y lo que demuestre el mismo.

Un nombre marca la diferencia.

En un mundo donde somos creativos, innovadores, disruptivos, el poder que tiene un nombre, lo hemos olvidado o tirado a la basura directamente.

La principal etiqueta, no la usamos.

Desde pequeños, estamos nombrando a todo y a todos. Nos dicen que ese bicho que nos lame la cara, es un “gua-guau”, que esa persona con barba que nos hace reírnos desde nuestra cuna, es nuestro “papa”, y que si queremos estar felices solo tenemos que decir “teta” y mama nos calmara.

No pensamos porque ese bicho tiene ese nombre, o eso que nos metemos en la boca liquido y transparente se llama agua. No nos lo preguntamos, porque hacemos caso a nuestros padres, que nos han dicho que las cosas son así y punto.

Utilizamos los nombres para homogeneizar todo, para etiquetarlo y tenerlos controlados.

Si esto es una palmera de chocolate, no puede ser una naranjada. Si te llamas Juan, ¿Por qué dices te llamas Paula?

De los nombres que les ponemos a las cosas, no nos movemos. No vaya ser que se produzca un cortocircuito en nuestra cabeza, y la liemos.

Al homogeneizar todo, estamos desperdiciando el poder que tiene un nombre.

Nos enseñan que nos tenemos que enamorar de una marca por un logo, de un producto a través de una campaña de marketing, por la cual tenemos que caer rendidos.

Que lo que está de moda es que se enamoren de tu esencia, de tu talento, aunque sea una fachada.. ¿Y dónde queda el nombre de la persona, empresa o producto?

“Puf, eso lo dejamos siempre para el final” Me dijeron hace poco una empresa. “Le pondremos un nombre que guste a todos y ya está”.

¿Y qué pasa si invirtiéramos el proceso?

Es un proceso que hacemos, pero nos olvidamos de ello. Os cuento.

Cuando queremos tener un hijo (yo no tengo, que yo sepa), antes de ponernos manos a la obra, ya estamos pensando en los nombres de los futuros bebes.

Elegimos nombres, obviando por temas familiares, que nos inspiren algo. Desde fuerza, el compromiso que supone su nacimiento para la pareja,….siempre ponemos a nuestros hijos, un nombre que nos inspire algo.

Ese nombre ya marca la diferencia. El nombre ya dice todo. No hace falta procesos “químicos”, marketing, ni pócimas secretas, para hacernos creer los valores que queremos que transmita.

Muestra una coherencia, un PORQUÉ.

UNA RAZÓN DE SER.

Un nombre marca un destino.

Pero nos han hecho pensar, que el destino es comprar seguidores en Internet, pisar cabezas, crear leyendas,..En definitiva, aparentar algo que no somos, para llegar cuanto antes a la cima, para alcanzar una “felicidad” efímera. Y al llegar a la misma, como King Kong, darnos golpes en el pecho, para que todo el mundo sepa, que estamos aquí para “dominar” el cotarro.

Ya a posteriori, veremos que nombre nos ponemos, o como denominamos al proceso creativo. Pero antes el éxito, y luego ya todo lo demás.

Un nombre, como bien se explica en el libro “El nombre de las cosas” de Fernando Beltrán, despide muchos aromas; como por ejemplo:

Expresión

Expresa emociones, expresa qué nos vamos a encontrar, con qué valores vamos a enfrentarnos.

Identidad

No eres otro nombre, no eres un nombre más, eres ÉSE nombre. Marca una individualidad dentro de la homogeneidad que existe.

Espejo

Quien se ve en un nombre, ve que hay detrás de él. Muestra una realidad.

Motor

Un nombre es la palanca de la acción, de la revolución, de la superación, del esfuerzo.

Posicionamiento

Cuando recuerdas un nombre, ya estás posicionando a esa empresa o persona en un lugar cumbre de tu mente, sientes que es una persona referente en su campo personal o profesional.

Con todo lo que dice un nombre, ¿Y aún así crees que no es importante?

Hace unos días le pregunté a una persona que estaba en un proceso de Branding, con otro profesional:

¿Qué supone para ti tu nombre?”. Le pregunté. Y pensando que me contestaría algo como “Un orgullo, me lo puso mi padre o mi tía, para mí recordar quien soy o de donde vengo”.

Pues con una cara lánguida y de pena me contestó: “No sé, un nombre”. Pero eso si, cuando el profesional le había prometido todo el “oro del mundo” con su plan de Branding, se le cambió la cara.

En un mundo donde nos impulsan a que el éxito es hacer lo que todos hacen, donde si te sales de la lista de “a uno”, te señalan prediciendo para ti, los peores presagios o donde sino tienes miles de seguidores en internet, no eres “influencer”.

¿POR QUÉ NO EMPEZAMOS DISTINGUIENDONOS DE LOS DEMÁS A TRAVÉS DE NUESTRO NOMBRE?

Porque luego todas las herramientas que utilicemos para distinguirnos, para darnos a conocer, las utilizaremos mejor, dando mejor resultado, PORQUE PARTIREMOS DE LA COHERENCIA.

No buscaremos herramientas que nos den una estrategia, sino utilizaremos herramientas con la única estrategia de ser nosotros mismos.

Con un nombre, ya todo lo demás será más fácil, te lo aseguro.

¿Qué dice tu nombre? ¿Es coherente con quien sientes que eres?

El próximo día 7 de Abril estaré en Teruel hablando de “Liderazgo Canalla”. Fechas próximas será, firma de libros en Zaragoza y Barcelona, el día 23 de Abril. Y el 27 de Abril en Madrid.

¡¡Sin Sentido Branding!!

El secreto para gozar de una imagen poderosa reside en una sola palabra: COHERENCIA“.

Si no tienes tiempo, y quieres saber en resumidas cuentas, de que voy a hablar, te lo digo:

SOMOS BORREGOS CREYENDO QUE JEFF BEZOS TIENE TODA LA RAZON DEL MUNDO, CUANDO NOS DICE QUE NUESTRA MARCA ES LO QUE LAS OTRAS PERSONAS DICEN DE NOSOTROS CUANDO NO ESTAMOS EN LA HABITACIÓN.

Pero como lo dice él, todos respondemos, sí señor. Y así nos va.

¿YA?

Creo que no es la primera vez lo digo en el blog, o al menos en mis conferencias sobre Branding, siempre lo remarco.

Sé que algunas personas se rompen las vestiduras cuando digo esto, y algunos auto-denominados “expertos” del Branding ponen el grito en el cielo cuando lo digo, y la verdad, me encanta. Ver como se ponen de distintos colores a lo largo de la conferencia.

Pero todo tiene un POR QUÉ.

¿Empezamos?

Si en todo momento dependemos de lo que opinen los demás de nosotros, ¿Dónde queda nuestra esencia?

En la basura.

Lees artículos, ves libros, acudes a congresos, ves empresas, te invitan a formaciones…y siempre sales con la misma sensación:

Más de lo mismo”.

Si el gurú de turno ha dicho que mañana la moda es el amarillo, todos escribirán del amarillo. Si el gurú de moda, ha dicho que para llegar a B, tenemos que seguir el método a la pata coja, que él siguió, todos a la pata coja.

Lo hacemos, porque creemos que será una forma “rápida e indolora” de llegar al éxito. Porque creemos que siguiendo los pasos que ha emprendido, llegaremos hasta donde él está. Y Cuando lleguemos, si llegamos, él ya estará en otra cima, mucho más alta de donde estemos nosotros.

Seguimos modas, porque queremos ser como los impulsores, queriendo llegar a sus niveles de fama, popularidad, pero nunca transformaremos nada, porque no estamos siendo nosotros mismos.

Somos puros acólitos.

Cuando seguimos modas, estamos diciendo NO a nuestra personalidad, a nuestra esencia, en nuestro potencial, decimos NO a nuestra intuición y creyendo que no podemos hacer las cosas mejores, como las hace esa persona.

Claro que puedes, pero tienes miedo a ser. Prefieres aparentar ,que ser.

A todo el mundo se le llena la boca diciendo que una marca es una huella, pero si haces lo que los demás hacen, ¿Qué huella estarás dejando?

Una que se disipará tan rápido como pasa el Ave por las estaciones.

Tener una marca no es desmarcarse, no es saltar de una pecera para ir a otra más cool, no es seguir las pautas que te diga el profesor de turno o los dictámenes de la asociación de turno creada ex proceso por la moda surgida….

ESO NO ES EL PROCESO DE CREAR UNA MARCA… ESO ES SEGUIR UNA MODA…ESO ES SER UNO MÁS, EN UNA CAJA LIMITADA POR LA SOCIEDAD, LIMITADA POR LOS MIEDOS.

Tener una marca es saltar de una cuna, llamada sociedad hacia un océano inhóspito, pero que te dará siempre más resultados que en un sitio delimitado.

¿Qué tienen en común David Muñoz, Monkey Garage, Rolling Stone y Apple?

Que HACEN LO QUE SABEN QUE TIENEN QUE HACER. Y ya puede ir a favor de corriente o en contra, QUE LES DA IGUAL, es lo que SABEN QUE TIENEN QUE HACER.

Es su marca, es su distintito, es su filosofía. Enarbolan el verdadero significado de disrupción, de ser diferentes, de saberse únicos.

No hacen las cosas para parecerse a alguien, no siguen los mismos métodos que sigue todo el mundo y solo se lanzan hacia una meta, cuando está en coherencia con ellos mismos.

La verdadera marca, la verdadera transformación en uno mismo, y en los demás, SOLAMENTE SE PRODUCE DE DENTRO A AFUERA, Y NO PONIENDONOS LA MASCARA DE MODA A TRAVÉS DE LIBROS, CONFERENCIAS O TALLERES.

Eso siempre acaba siendo un simple parche, que cuando se cae, se aireara la herida, escociéndonos como hasta ahora.

Cuando estas siendo tú mismo, cuando estás mostrando tus valores con coherencia, alguien me puede responder a esta pregunta:

¿Por qué tienes que tener miedo a lo que puedan decir de ti en Redes Sociales? ¿No tendría que darte igual, si siempre has sido tú, si tus seguidores sabes quién eres y lo que promulgas?

Es una muestra más, que se habla mucho de diferenciación, de impulsar nuestra singularidad, pero lo que tenemos es miedo a que nos puedan quitar de alguna manera, lo que hayamos podido crear… Seamos políticamente correctos, no vaya a ser que se nos vaya el chiringuito hasta la fecha.

Tampoco estoy impulsando, que seamos una metralleta de insultos, vejaciones y demás, pero sí, que si somos coherentes entre lo que decimos y hacemos, lo que piensen de nosotros, los demás, NOS LA TENDRÍA QUE BUFAR.

Tener una marca propia, COHERENTE, con humildad y pasión, es formar parte del mundo en el que vivimos, pero sabiendo que no somos uno más, sino aceptando nuestra individualidad. Y a quien no le guste que no mire.

Una marca no es un proceso que empieza a través de 1 pregunta, comprando seguidores o pensando que ya no necesitas un C.V. para encontrar trabajo. Empieza sintiéndote a ti mismo, con tus “no virtudes” y tus virtudes, con miedos y confianzas, con tus metas y caídas… Es el principio del comienzo.

Nunca podrás crear una marca, ni nada en este mundo, hasta que estés en coherencia contigo mismo. Mientras tanto, usarás herramientas, estrategias prestadas, para alcanzar algo, que está de moda, pero que en el fondo, al 99% no está en coherencia con quien eres tú.

¿O es que cuando te crean una marca, la vives con tanta pasión, estudias tanto, la disfrutas como si la hubieras hecho tú?

¡¡NO!!.

Una marca que triunfa, una marca que deja huella, nace y vive siempre de forma líquida. Es decir, vive en función de emociones internas, de sus deseos, sueños… no de las externas.

Así que por favor, si tu sueño es que tú, tu marca triunfe, MIRATE DELANTE DEL ESPEJO Y GRITA A LOS 4 VIENTOS:

MI MARCA COMIENZA EN LA COHERENCIA Y TERMINA HACIENDO LO QUE ME APASIONA.

¿Los demás? Que te la bufen

¿Los pasos a seguir? El camino te los mostrara.

Así se crea una marca de verdad.. ¿Y para ti?

 

 

 

¿Cómo que no lo sabes? Si lo sabes…

A la mierda con las dudas, los fracasos y los miedos. A la mierda con las culpas, las ajenas y las propias. A la mierda con los negativos, los sarcásticos y los envidiosos. A la mierda con la mierda

Sólo hay 3 palabras en todo nuestro vocabulario, que tienen el poder de destruir con todo lo que tengan por delante en esos momentos

NO LO SÉ.

“No lo sé, sé que tengo que hacerlo, pero no quiero…No sé qué me pasa….No sé cómo decírselo…No sé como tengo que empezar…”

Todo vestigio de ilusión, de motivación, de alcanzar sueño, de descubrirnos…se va al garete, simplemente diciendo: NO LO SÉ.

Pero es que lo peor de todo, es que SI sabemos qué tenemos que hacer. Lo que pasa es que tenemos miedo a hacerlo.

¿Cómo que no sabes qué tienes que hacer? Si lo sabes, lo que pasa es que te da miedo a dar el paso, a no dominar una situación nueva para ti, tienes miedo al qué dirán, a no saber qué habrá detrás de ello, a sufrir o a alcanzar lo que siempre hemos soñado.

¿Cómo qué no sabes cómo decirle a esa persona lo que sientes por ella? ¿Cómo que no sabes qué curso elegir? ¿Cómo que no sabes cómo emprender tu camino hacia tus sueños? ¿Cómo qué no sabes irte de esa situación en la que sólo estás sufriendo?

SI LO SABES, LO QUE PASA ES QUE NO QUIERES DAR EL PASO HACIA ADELANTE, TIENES MIEDO.

No queriendo dar el paso adelante, te estás matando lentamente.

¿Por qué?

.- Pones una losa más a tu intuición.

Esa sensación rara que sientes algunas veces, que no sabemos cómo, pero te dice que tienes que hacer una cosa, que hasta ahora no habías hecho. Diciendo que no sabes qué tienes que hacer, le estás haciendo oídos sordos, hasta que le hagas caso. No por mucho poner la tele alta, vas a callarla.  Hasta que no te enfrentes a esa situación incómoda, no va a parar de decírtelo de todas las formas posibles.

Estas diciendo no, cuando haces caso omiso a tu intuición, a tu corazón, y si a tu razón. A las normas establecidas por la sociedad, a lo que esperan de ti, a las rutinas, a los miedos, cuando en el fondo, tú sabes que tienes que dar un paso adelante.

.– Dices NO a la creatividad.

La creatividad simplemente es ver la realidad desde otras vertientes. Y tú mientras tanto, la estás viendo desde tus creencias, desde las normas que te han impuesto, desde los miedos que tienes impregnados desde pequeño.

Decir No lo sé, es no querer ver de lo que eres capaz de crear siendo el líder de tu propia vida. Es decir Si a seguir en el rebaño, y NO a descubrir que todos somos capaces de crear, en todo momento, una disrupción en nuestro presente.

.- Dices SI a los miedos y NO a la vida.

Si a tus miedos, dejas que te bloqueen y como en los cuentos de Disney, esperas que venga un príncipe azul o princesa rosa, a salvarte y solucionen los problemas por ti.

Estas diciendo no a la vida, y si a lo que puedan opinar los demás de ti. Y como sabrás, lo que opine los demás de uno mismo, TE LA TIENE QUE BUFAR.

Decirte SI a ti mismo, es decir SI a vivir y NO a eso que decías estar haciendo hasta ahora, que no era otra cosa, que SOBREVIVIR.

No estoy diciendo que salirse de lo establecido en tu vida, hasta ahora, sea fácil. PARA NADA.

Lloraras mucho, sentirás que a lo mejor no eres digno de ese título o éxito, que a lo mejor te lanzas a tumba abierta hacia esa persona, y no hay agua, con el consiguiente decepción, que hay gente a tu alrededor que se marcha al ver que no estás haciendo lo que ellos creían que tenias que hacer, que las caídas en soledad son mucho más duras que en equipo, que las dudas te invadirán y te preguntaras muchas veces: “¿Qué hago yo aquí?”.

Si, será duro, pero te aseguro, que unas simples gracias, un simple abrazo, un resultado por pequeño que sea, te hará darte cuenta que todo esfuerzo, SIEMPRE VALE LA PENA.

No nos damos la oportunidad de vivir, porque no queremos sufrir. No nos damos la oportunidad de sentir, porque no queremos sentirnos señalados. No nos damos la oportunidad de crear, no vaya a ser que se rían de nosotros. No decimos lo que sentimos o queremos, no vaya a ser, que piensen que somos un bicho raro.

¡¡ANDA Y QUE LES DEN A LOS DEMÁS, SEÑORES. QUE SOLO TENEMOS UNA VIDA!

Toda duda, esconde detrás una oportunidad, que estamos desaprovechando.

Oportunidad para conocernos, para descubrir que talentos tenemos, para qué hemos venido a este mundo, para saber que los miedos solamente están en nuestra cabeza y que la vida consta de experiencias, no de miedos.

Y tú mientras tanto, la estás desaprovechando, pensando en el que dirán, en no sufrir si te dicen NO o en un posible fracaso.. Si está delante de ti esa oportunidad, esa situación, es porque te tiene que enseñar algo.

No sufrirás, te hará más fuerte. No tendrás miedo, aprenderás de él a partir de ese momento. No tiraras la toalla, sabrás recogerla y seguir adelante, porque estás viviendo, porque eres dueño de ti mismo, sabes gestionar tus emociones y vivir el presente.

Cuando te oigas u oigas a alguien decir, NO LO SÉ:

Si sabes la respuesta, si sabes cómo tienes que actuar, si sabes qué hay que hacer, lo que pasa es que no te das permiso para ser y si para aparentar.

Cuando empieces a dejar de un lado a tus NO SE, te darás cuenta que el único gurú que tienes que seguir, es a la vida propia. Ella siempre te instruye.

¿A qué esperas?

¡¡Las culturas se crean tras las puertas¡¡

La innovación no es cuestión de dinero, es cuestión de personas” decía Steve Jobs

Revolución digital, employer Branding, Management, Amistad, Felicidad, Gurú, Zona de confort, Motivación, propósito, misión… nos pasamos el día hablando de terminología, que simplemente de pensar en ella, se nos ponen los pelos de punta.

Si les preguntáramos tanto a profesionales, como a personas de a pie, que significan muchas de las palabras que utilizan, se encogerían de hombros y dirían: “Es que yo…”.

Señores, hacemos las cosas por imitación. Si nuestro amigo va a una conferencia, nosotros vamos, no vaya a ser que sea un puntazo y me lo pierda, aunque no entienda nada…Si la competencia se cambia el nombre del Departamento de Recursos Humanos, nosotros vamos detrás como un niño y un helado, a cambiarlo..

Pero si les preguntáramos, ¿Por qué lo hacen? Responderían: “Es que parece ser la moda…”.

Sin embargo, tras cerrar la puerta de nuestra casa, de nuestra empresa, todos amamos con locura a la burocracia, a la rutina, entrándonos urticaria cada vez que pensamos en innovación o de cambios.

Es tras cerrar la puerta, cuando realmente se descubre y descubrimos, cual es la cultura por la cual nos regimos, de verdad, no cara al público.

¿Cómo podemos hablar de una evolución de la sociedad, a través de la cultura, cuando la misma, las costumbres que se tienen no se quieren cambiar?

La R.A.E define la cultura como: “Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grados de desarrollo.. En una época, grupo social.”

Tras cerrar la puerta, escuchas que no piensan invertir dinero en ese invento nuevo del que habla todo el mundo, que las cosas siempre se han hecho de una manera y así se van a seguir haciendo, o estamos mintiendo a la familia, sólo para que las apariencias sigan intactas.

Seamos CLAROS, no nos gusta cambiar nuestros estilos de vida. Estamos muy a gusto con quienes somos, por mucho que gritemos a los 4 vientos que somos la revolución en nuestro campo profesional o que somos personas claras, limpias y profesionales.

Eso lo hacemos cara al público, para ganarnos a posibles talentos para nuestras empresas, para embaucar a la chica que tanto nos gusta, o para tener contentos a la familia.

En un mundo donde estamos interconectados, y la competencia nos puede llegar de cualquier lado inesperado, nuestra conducta siempre será de la imitación, “ No vaya a ser que surja efecto y nos retrasemos más… No vaya a ser que no me haga caso y la liemos…”

Pero en el fondo, el ser humano, es un animal de costumbres, que anhelas innovaciones, pero que les tiene pavor.

Es como Frank de la Jungla, él siempre va por delante en la búsqueda del tigre de bengala, mientras los cámaras lo intentan seguir grabando como pueden, sus peripecias.

Así somos los seres humanos, esperamos y deseamos que alguien del primer paso hacia esos avances que queremos, pero mientras tanto nos atrincheramos en nuestro despacho, viendo que sucede mientras tanto en su aventura. Porque si lo consigue, seguiremos su camino, y si no, estaremos viéndolo calentitos y con las zapatillas de estar por casa, riéndonos de él, diciendo : “Si ya te lo dije yo, que como mis métodos no hay nada mejor…”.

Es en la intimida del despacho de una persona, en el de su casa, cuando conoces de verdad, cual es la cultura que rige a esa organización o persona.

Si queremos cambiar de verdad, la cultura que nos rige, tenemos que empezar por transformar los valores que nos guían en este momento.

¿Por qué? Porque la cultura es uno de los pilares básico, en los que se asienta siempre una sociedad.

Una cultura es lo que diferencia a una empresa o persona, de salir más fortalecidos de una crisis, de impulsar a sus integrantes a ser creativos, innovadores, emprendedores o vivir en la envidia, frustración y negación

Asi que empecemos por ser COHERENTES. Dejemos atrás esas frases tan “guais” que cuelgan en nuestros despachos, en las que dicen que queremos lo mejor para nuestros trabajadores y en la que nos identificamos con las necesidades de nuestros clientes, cuando en realidad, no escuchas a nadie, excepto a ti mismo.

Deja atrás las buenas intenciones “copiadas” de otros, y describe las tuyas propias. Así la gente ya sabrá nada más empezar, con qué se enfrenta cuando te conozcan.

Nútrela de VALORES. Los valores son los bastones que necesitamos para caminar, para cuando tenemos un problema o cómo actuar ante una oportunidad.

En una sociedad, en lo que importa es la apariencia, subirse a los carros de la novedad aunque no vayamos a provocarlos, cuando surgen problemas, sálvese el culo quien pueda brilla de forma radiante, copio artículos como si fueran míos o títulos de conferencias de otras personas, compro seguidores para aparentar que soy un experto cuando luego nadie comparte mis contenidos, o las cosas se hacen como yo lo hago y tus ideas me las paso por ahí mismo… Los valores brillan por su ausencia

¿Cómo es una cultura empresarial y personal Canalla?

.- Los lemas solo surtirán efecto, si antes los hechos, están acordes con los mismos.

.-No cortes la cabeza de aquel que piensas que te puede superar, aliéntalo, motívalo. Porque seguramente acabarás trabajando para él, en cualquier momento.

.- No quieras aparentar algo que no quieres ni sabes que eres. Te pillaran antes que a un 600.

.- Las fotos en Facebook, la web súper cara que te has gastado, eso es imagen, no cultura empresarial. Sino pregúntale a tu secretaria como se siente cada vez que le das un bufido con tus contestaciones mientras hablas de que tu empresa se pre-ocupa por los trabajadores.

.- Comprométete a liderar una cultura fuerte  y flexible, porque cuando se esté resquebrajando y no hagas nada, para solucionarlo, te aseguro que por mucho que hables por tu boca, la gente no te hará caso.

.- Quieras o no, es hora de decir adiós a la burocracia, a los viejos métodos a la rutina y decir si, a los cambios, porque eso es la vida. CAMBIO. Únete a ellos o saldrás devorado por los mismos.  Deja de pensar que las cosas siempre se harán a tu manera, y piensa que hay detrás de ese miedo. Siempre hay más aprendizajes, beneficios que perdidas.

Si de verdad queremos una cultura nueva que nos rija, preguntémonos de verdad si la queremos a tumba abierta o tenemos miedo. Porque si de verdad, damos el paso adelante, los resultados serán mucho más rápidos y satisfactorios.

Tras la puerta de tu casa, de tu empresa, ¿Qué cultura nos encontraríamos?

El próximo día 23 de Marzo, estaré en Valencia, presentando Liderazgo Canalla, gracias a Esnie. Si queréis acudir, mandarme email.