¡¡Eres más grande que cualquier miedo!!

En tu interior está tu grandeza, déjala salir. Cuéntale al mundo de lo que eres capaz

Hay dos momentos en la vida, en los que encogemos de estatura.

Cuando nos estamos haciendo mayores y miramos más al suelo que al frente. Y cuando nos enfrentamos a un reto en la vida.

Nos empequeñecemos. Nos queremos meter dentro de la cama, encogernos como a los bebes y rezar para que pase lo antes posible y sin que nos afecte lo más mínimo.

Luego nos asombra cuando nos encontramos con personas que han superado retos , que nosotros pensamos que sería imposible conseguirlo en nuestra persona.

Para ser como esas personas, tenemos que ser consciente de una cosa:

DE CÓMO TE ESTÁS HABLANDO A TI MISMO.

Si piensas que en vez de un reto, es una oportunidad de aprender. Ya estás cambiando la perspectiva, el foco, la importancia al reto que tienes delante de ti.

Si en vez de decirte “Ni siquiera lo intento, porqué sé que no lo voy a conseguir“, lo transformas por “SI está delante de mi, es porque tengo que aprender algo al respecto y voy a por ello”.

¿A qué las cosas están cambiando? ¿A qué ya empiezas a mirar un poco más al frente y no tanto al suelo?

La frase de “Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no, estás en lo cierto“, cada día estoy más de acuerdo con ella. Porque la diferencia entre la valentía y el miedo, entre el éxito y la mediocridad, todo empieza por tu cabeza.

TODO ESTÁ EN TUS PENSAMIENTOS.

Pero nunca olvides, lo que piensas, es lo que sueles decir.

¿Cuántas veces has dicho a esa persona “¿O cambias de fu forma de hablar o así no te irá bien en la vida?”. Seguro que unas cuantas, y ahora hazme el favor, escuchate a lo largo de un día, todo lo que dices y que caliz tienen tus palabras: ¿Positivas o negativas?

No estoy diciendo que pensando y hablando en positivo, TODO NOS VA A IR A LAS MIL MARAVILLAS. Y el Gordo de Navidad nos estará esperando.

Pero si te digo que la valentía , el afrontar los retos, el decir SI ante el miedo, te enseñara mucho más de ti, que cualquier mes que pases en la cama esperando a que descampe la tempestad.

Sé que estarás pensando: “Pero es que yo en el pasado nunca he conseguido nada…Nunca he tenido valor…”.

¿Quién dice que eres y siempre serás todo lo que has vivido en tu pasado?

¡¡NADIE!!

Porqué si así fuera, si todavía siguiera pensando que soy y siempre seré quien fui en el pasado, a día de hoy no estaría hablando contigo ni habría conseguido muchas cosas en mi vida.

Perdemos oportunidades en función de CÓMO NOS TRATAMOS, pero también CÓMO DEJAMOS QUE LOS DEMÁS NOS TRATEN.

Dejaba que los demás me recordaban como había sido hasta ese momento. Y si los hubiera dejado seguir, no hubiera dado un paso adelante. Dejaba que la casete que si titulaba “David siempre has sido un perdedor y nunca conseguirás nada en la vida, como hasta ahora has hecho“, sonara en mi cabeza más veces que el éxito del “Despacito” en el verano pasado.

Con esa melodía en mi cabeza, quería salir corriendo de todo reto que la vida me pusiera delante. Y así veía trenes marchar de los que luego me lamentaba.

Te repito: ¡¡NO PORQUÉ CAMBIES EL “CD” DE TUS PENSAMIENTOS, VAS A CONSEGUIR TODO A LA PRIMERA!!.

Te lo digo en primera persona.

Pero si te aseguro, que ahora todo reto que la vida me pone por delante lo miro a los ojos. En unos he conseguido superarlo y ver que había detrás esperándome. En otros me ha ganado, porque quizá no escogí la mejor opción, pero sobre todo me enseñó todo el camino mucho más de mí, de lo que podía hacer, de lo que no podía hacer y creía que si,  que en toda mi vida anterior.

Recientemente, fui maestro de ceremonias  en el Congreso contra el Cáncer de Aragón. Allí vi muchas cosas, pero sobre todo la confirmación que SOMOS MUCHO MÁS GRANDES que cualquier miedo, o “no posible por ahora”  que la vida nos ponga por delante.

Se enfrentan al cáncer con ganas, ilusión de vivir, ¿Y TÚ NO VAS A PODER ENFRENTARTE A UNA CONVERSACIÓN COMPLICADA O DECIR QUE TE GUSTA ESA PERSONA?

¡¡Venga YA!!.

El éxito no es tener una cuenta de millones de seguidores. No es tener una casa en Malibú o una persona increíblemente guapa esperándote en la puerta de casa.

Para mí, una de las definiciones de éxito que a día de hoy están tatuadas en mi piel: Cambia el rumbo de tu vida, cambiando la percepción que tienes de ti mismo.

Nos pasamos la vida preguntándonos y quejándonos porque la vida es tan perra con nosotros. Dejamos que el miedo nos encierre a cal y canto, para que no salgamos de nuestra zona de confort. Y cuando nos sentimos infelices, en vez de cambiar de pensamientos, de descubrir realmente quienes somos y qué podemos hacer para salir de ese lodazal, nos rebozamos en la charca como Shrek y sus hijos.

Todo reto te enseñará el poder que tienes dentro de ti. Ya no te pido que pidas cuántos más retos mejor, ya no te pido tanto. Pero si, que te des la oportunidad de caminar por él y después observes toda la transformación que has vivido. Y la compares con la que hubieras vivido si te hubieras quedado en la cama con los ojos tapados.

¿Lo harás?

Nunca lo olvides:

  • Puedes, si quieres. Todo empieza por cómo te hablas, por cómo piensas.
  • Todo reto te enseñará lo que quieras aprender.
  • El éxito ya será enfrentarte a él, cosa que no habias hecho antes en tu vida
  • Que no superes el reto, no quiere decir seas un fracasado. Porque la valentía se pegará entre tu gente. Y te aseguro que ya no serás la persona temerosa y miedosa que eras antes.

 

 

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¿Cómo vivir momentos mágicos en tu vida, a partir de ahora?

Puedes cerrar los ojos a la realidad pero no a los recuerdos” decía Stanislaw Jerzy Lec

Estamos hechos de momentos.

Hagamos un ejercicio: Escribe todo los recuerdos o momentos que te vengan a la mente. ¡¡TODOS!!. Tanto buenos como malos.  Sin parar escribe.  ¿Cuántos momentos has recordado? Seguro que unos cuantos.

Estamos hechos de recuerdos. Pero a día de hoy, parece que reconocerlo, es ser un nostálgico. Y no son así las cosas.

Los recuerdos, los momentos, son los que forman nuestra personalidad.  No es volver al pasado, es que eres esos momentos que recuerdas o has escrito.

Un momento decisivo en tu vida te hizo conocer el amor que nunca olvidarás. Otro te hace estar agradecido a los padres que tienes y que tanto te han dado. Otro fue el momento de conocer a esa persona que quieres más que a un amigo. Otro fue cuando te diste cuenta que lo que querías ser de mayor era …

Estamos hechos de momentos. Pero parece que llegada a la edad “madura”, decir que estamos hechos de momentos, es cometer un sacrilegio.

Queremos obviar tanto los momentos “malos”, de los que huimos como del fuego, pero también de los buenos.

A cierta edad, queremos pasar por la vida de puntillas, ni momentos buenos (porque si nos pasa algo bueno al instante pensaremos que vendrá algo malo para jodernos la alegría) ni malos (que no sabemos si tendremos el valor de podernos levantar dependiendo de la fuerza del shock).

Pero cuando nos damos cuenta, que no estamos viviendo la vida que queremos, SOLAMENTE LOS MOMENTOS, LAS EXPERIENCIAS,  SON LOS QUE PUEDEN TRANSFORMARLA.

En el día a día, nos dedicamos más a resolver los problemas a corto plazo que pensar que estamos viviendo un momento que podría ser inolvidable para nuestra vida.

No damos importancia a cada momento. Pero si recuerdas, un momento, una sacudida, fue lo que hizo que cambiara tu vida en un aspecto, para siempre.

Y luego nos asombramos hablando a todo el mundo de la experiencia que hemos vivido con una persona o con la empresa nueva que ha venido a la ciudad o en la que estamos trabajando, ya que han creado un momento para ti único, inolvidable y que ha provocado un antes y un después.

Nunca olvidaremos aquellos momentos que nos ELEVAN.

Son momentos que provocan una disrupción en nuestra vida. Un antes y un después.

Esa la carta de amor que has recibido, esa fiesta de cumpleaños que han montado tus amigos de sorpresa para ti, ese viaje que ha hecho esa persona solamente para verte aunque sean 5 minutos.

Son momentos que rompen el guion establecido que tenías por vida.

Pasamos por la vida haciendo lo que nos dicen o no haciendo lo que sentimos que deberíamos hacer, para no molestar a los demás. Y mientras tanto, todo el mundo cumple el mismo guion.

Añoramos los momentos que superen nuestras expectativas. Queremos una vida de momentos únicos, pero acabamos viviendo siempre los mismos momentos que los demás.

El día que me salté el guion de vida que hasta ese momento estaba siguiendo a pies juntillas, volví a recuperar la sonrisa.

¡¡ROMPAMOS CON EL GUION Y SUPEREMOS SIEMPRE TODAS LAS EXPECTATIVAS!!.

Tambien hay momentos que nos enseñan, que nos hacen TROPEZAR CON LA VERDAD.

Son aquellos, en los que nos hacen sentir en la incertidumbre. En los que el miedo a fracasar esté presente.

Podría ser la hora de descubrir quien eres a nivel personal y espiritual. De darte la oportunidad en ese proyecto empresarial que siempre te ha rondado la cabeza o adquirir unos conocimientos que siempre has querido.

Y ante la incertidumbre de empezar un camino hasta la fecha desconocido para ti, es mejor que alguien te acompañe que ya ha vivido un momento así.

¿Has recordado en la lista que te he dicho que hicieran , algún momento en el que te sintieras ORGULLOSO?

Son momentos en los que no creías en ti, y acabaste consiguiéndolo. Momentos en los que tu pecho estaba a punto de explotar por lo orgulloso que te encontrabas.

Pero no solamente por un hito que has conseguido tú. Sino también por un reconocimiento por parte de tu jefe, o aquella persona que es tan importante para ti.

Nos pasamos el día sin reconocer el esfuerzo, el valor , la valentía de los demás.  Pensamos que solamente podemos aplaudir a una persona cuando ha conseguido un hito increíble. Y quizá para esa persona abrirse a los demás es el gran hito que transformará su vida.

El éxito se fragua durante el camino, no cuando se llega a la meta. Y pensamos que solo cuando hemos llegado a la meta, es cuando debemos aplaudir a la persona. Estando muy confundidos al respecto.

Aplaudir la valentía de los demás, es algo que se contagia.  Porque si vemos que los demás han sido valientes, nosotros sentiremos que también podremos. Siendo ese momento de otra persona, un momento que sea decisivo para el devenir de nuestra vida.

Luego están los momentos que nos CONECTAN con los demás.

Aquellos que provocan que seamos uno junto a la otra persona que tenemos delante.

Sentimos que conectamos con la empresa, cuando TODOS estamos remando hacia el mismo propósito. Aquellos momentos en lo que parece que todo está sincronizado a la perfección. Esos son los momentos que nos conectan.

Tú te unes a una pareja o a un equipo, cuando sientes que todos reman en la misma dirección. Conectas con alguien , cuando los dos sabéis porqué estas haciendo lo que estáis haciendo y el propósito que tiene.

Cuando hagamos que cada momento cuente, pasaremos de hacer fotos y grabar un concierto y empezaremos a vivirlo. Empezaremos a vivir nuestra relación de verdad y no hará falta exponerla en redes, porque nuestros ojos, ya lo dirán todo.

Dejamos a un lado la importancia de los momentos, por la resolución de situaciones urgentes. Pasamos de mirar a los ojos a la persona que esta tomando café con nosotros, porqué es más urgente subir una foto al Instagram o contestar a un email que podríamos hacer el lunes.

Para crear momentos en nuestra vida o empresa no se necesita un presupuesto increíble, como hemos podido ver antes. Se requiere intención.

Intención de crear momentos únicos en nuestra vida, para revivirla luego con alegría y no con pena ni gloria.

Tu vida hasta ahora está formada por momentos. Si quieres cambiarla, empieza creando momentos.

Si queréis una guía que os ayude a crear momentos únicos, os recomiendo “Momentos Mágicos. Cómo crear experiencias que nos cambien la vida .

 

¡¡Tiro la toalla. Lo dejo!!

Hay un viejo refrán que dice: lo que no nos mata, nos hace más fuertes

¡¡Si tal cual lo lees, lo dejo!!.

Estoy harto de seguir intentando hacer cosas, y que no salgan . Harto de seguir modas y no despuntar. Harto de esforzarme cuando los demás, sin saber cómo o a través de qué consiguen mucho más con menos esfuerzo.

Harto de hacer las cosas de corazón y que nadie te las reconozca. Que nadie te ponga delante de un escenario como sientes que te mereces y luego ves a otros, que repiten como cacatúas lo mismo de siempre durante más de 10 años, y la gente todavía sigue asombrándose.

Harto de ver a gente que pide que le ayudes, que quieren cambiar, que quieren vivir tu filosofía de vida, y luego cuando les presentas un presupuesto, por arte de magia ya se les ha pasado lo que les ocurría.

Harto de levantarse de la cama aún en día en los que te apetecería quedarme dormir o abrazado a tu pareja, pero todo lo haces por tu sueño, como has estado leyendo en los libros de tu guru, cuando querías parecerte a él.

Harto de querer conseguir ese sueño, ese éxito que nos dicen que todos tenemos el derecho a él y lo único que consigues es el silencio por parte de los demás.

Harto de aparentar ante los demás que todo me va bien, cuando en el fondo no estoy a gusto ni conmigo mismo.

Harto de querer ser alguien y en el fondo, ni sé quien soy.

¿Y tú de qué estás harto?

Todos estos pensamientos, los hemos tenido TODOS en algún momento de nuestra vida.

Estamos cansados de esforzarnos. De seguir modas que nos dicen que nos ayudarán en la vida personal y profesional. Cansados de esforzarnos hasta limites insospechados para nosotros hasta entonces y ver como alguien, de la nada y sin hacer nada, consigue mucho más que nosotros en el mayor tiempo posible.

TODOS hemos querido tirar la toalla en algún momento de la vida.

Claro que no hay que tirar la toalla nunca. Porque la diferencia entre la mediocridad y la diferenciación, es una toalla de diferencia.

Pero parece que tenemos que olvidarnos de esas emociones, rabia y frustraciones que TODOS hemos tenido alguna vez durante el camino.  ¿Qué pasa es que no somos humanos? Quieras o no, estás hecho de emociones provocadas por situaciones. Y no las puedes ocultar.

Yo opino que al revés, que es cuando estás en esa situación, la que determina de qué pasta estás hecho.

Si tiras la toalla, realmente NO ERA TU SUEÑO.

Estabas siguiendo una moda, seamos claros. Estabas dejándote llevar por una moda pasajera en la cual te dejaste llevar por los cantos de sirena que te decían que podías conseguir a corto plazo.

Estabas haciendo caso a tu EGO. Querias aparentar algo y que sobre todo te lo reconocieran. Querías sentirte dentro de un club selecto, innovador y diferente. O al menos eso decían. Creías que así tendrías por fin una Marca que te diferenciaría de los demás.

Cuando en realidad, tu marca se estaba diluyendo entre los demás integrantes del grupo.

¿Pero tú no quieres ser recordado por haber tirado la toalla ,verdad? ¡¡Tú quieres conseguir tu reto y  sabes que lo conseguirás!! ¿A qué si?

Pues tienes dos opciones:

.- Si realmente es tu sueño, DEJA DE COMPARARTE CON LOS DEMÁS.

Compárate contigo mismo y los demás que hagan lo que quieran.

Todos nos hemos comparado con alguien. Pero si te das cuenta, muchas de esas comparaciones, pasado el tiempo, te ries de ellas mismas. Te das cuenta, que tú has seguido tu camino, y esa persona que había conseguido el “éxito”, ya no está a tu lado.

Las prisas, el miedo a creer que no lo vamos a conseguir, la competitividad,  a  no ver algunos resultados que nos alienten a seguir, nos hace compararnos con los demás, a provocar la frustración y la rabia, pero sobre todo a gritar a los 4 vientos, ¿Por qué a mí no y a él si?, a una vida que consideramos perra.

Si es tu sueño, ¿Qué te tiene que importar lo que hagan los demás? Si es tu reto, a ti te costará más, pero te aseguro que llegarás más lejos que los demás. ¿Por qué? PORQUE ES TU SUEÑO, NO ES UN SUEÑO QUE REPARTEN EN LOS SUPERMERCADOS, ES TUYO.

Si es tuyo, SIGUE.

Comparate contigo mismo. Mira si has hecho más cosas que ayer. Que has investigado cosas que no sabías. Que has preguntado cosas que creías saber y no eran así… Esa es la única comparación que tienes que hacer.

Es gestionar el camino, y no la obsesión por la meta. De eso se trata realmente. Y los demás que hagan lo que quieran. Importa lo que tú quieres hacer.

.- Y si realmente ves que no es el camino para llegar hasta donde tú quieres, ¿Por qué te estás dando cabezazos todo el rato contra la persiana que está encerrando tu sueño?

Lo que pasa, es que crees que si cambias de estrategia, pensarás que has tirado la toalla. Eso es lo que nos hacían creer, pero estamos muy confundidos.

Si realmente es tu sueño, tienes que divertirte probando cosas, juntando cosas imposibles, Eso es la innovación. Eso debe ser tu sueño, porque sino, estarás haciendo lo mismo que están haciendo los demás, pero con otro nombre.

Y además, deja la estrategia en paz. Nos han enseñado a tener todo planificado y cuando no sale en función de los planes de negocios, lo que has puesto en el dossier, es cuando dicen que has fracasado.

¿La estrategia? un 5% le tienes que dedicar. ¿A la acción, disrupción e innovar? un 95%.

Creemos que siguiendo las normas para la consecución de metas, lo haremos. Y siempre lo digo, ¿A todos nos sienta bien una aspirina? Pues NO. Así que todos nos debemos seguir siempre las mismas normas.

Así que muévete SIEMPRE. Y no creas porque sientas que tienes que cambiar de estrategia es que estás dejando a un lado tus ideales y sueños.

Al revés:

.- Estas descubriéndote y descubriendo diferentes maneras de hacer las cosas. Mientras los demás creen que solamente hay una manera para conseguirlo.

.- Estas creyendo en ti. Es tu motivación, tu corazón quien te está guiando. Es el motor de las personas que consiguen transformar el mundo.

.- La excelencia será tu marca. Porque es cuando vemos algo excelente es cuando nunca lo olvidaremos. Estamos cansados de mediocridad y copias baratas. Son los pequeños detalles los que dividen lo excelente de lo mediocre. Y observando en qué pequeño error has podido fallar, siempre crearemos más impacto del que teníamos previsto.

.- Aceptas que no lo sabes todo y que en la vida quien no aprende de sus caídas, lee constantemente y vive desde la acción, nunca llegará a nada.

.- No estarás fracasando si dejas a un lado tu estrategia. Estarás siendo flexible, coherente y diferente a los demás, pero siempre con un sueño entre ceja y ceja.

PD. Si llevas tiempo dándote cabezazos contra la persiana, crees que la derribaras con tu cabeza y ni siquiera le has hecho mella. Ves al hospital, ponte hielo y tatuate: “Por ahí no, bicho”.

TODOS hemos tenido momentos de dejarlo. Quizá haya circunstancias que si debas hacerlo. Por el tiempo, el momento o lo que sea, y no querrá decir que has fracasado. Te aseguro que tienes que sentirte mucho más orgulloso de ti que otros muchos que dicen que harán y aún siguen en el sofá a verlas venir.

No ocultes las ganas de tirar la toalla. Ellas son la catapulta para tu éxito.

¿En qué tienes ganas de tirar la toalla? ¿Dónde tiraste la toalla y te arrepientes?

 

¡¡La primera vez!!

“También es mi primera vez, siente como tiemblo, ya ves tuve sexo mil veces, pero nunca hice el amor” dice Ricardo Arjona

¿Cómo es posible, que una persona diga que ha aprendido a respirar?

¿De verdad que una persona se puede considerar orgullosa por decir por primera vez , te quiero?

¿Por qué nos sentimos tan felices por hacer por primera vez un huevo frito o una tortilla de patata?

Pues en pleno siglo XXI, nos sentimos más que orgullosos por hacer algunas cosas por primera vez.

Hace unos días, Elena Iturrieta (Ele), me decía que había aprendido a respirar. Algo que todos damos por sentado y que pensamos que hacemos bien, al menos para seguir viviendo.

Ella había aprendido a respirar y se sentía una persona absolutamente nueva, tras el cambio que había experimentado.

¿Y si todos a parte de células y neuronas, estuviéramos formados por un departamento de las primeras veces? ¿Y si en las empresas estuviera regulado por Ley, que hubiera un departamento que exigiera hacer siempre algo por primera vez?

Creo que muchas cosas cambiarían en nosotros y más por el impacto que produciría en la sociedad.

Durante el día tenemos cientos de oportunidades de hacer cosas por primera vez, pero acabamos por mirar hacia otro lado.

Ir al trabajo por otro camino. Decir lo que sientes por primera vez a esa persona que te tiene loco. Probar esa idea que tienes que podría ayudar en el día a día de tu trabajo y a la empresa. Pedir perdon por ese momento que no te deja dormir o probar eso que tantas ganas tienes pero que el miedo te detiene.

Tenemos cientos de momentos de hacer las cosas por primera vez. Sin embargo, preferimos seguir haciendo lo que hacíamos antes que descubrir, qué puede haber detrás de esa prueba.

Podrias pensar que ese departamento ya está creado en las empresas, y que se llama Departamento de Innovación o  de creatividad.

Podría ser muy bien, redefinido como el departamento de las primeras veces.  Pero tendrían que cambiar varias cosas:

  • Hacer las cosas por 1 vez, no se trata de mejorar el producto que ya nos produce resultados. Hacer las cosas por 1 vez, se trata de hacer las cosas de diferente manera hasta ahora realizadas. TOTALMENTE DIFERENTES.
  • Hacer las cosas por 1 vez, es ir más allá de normas y limites. No es aferrarse solo a lo que el presupuesto nos dice y exija.

Limites que en algunas situaciones los departamentos creativos, le son impuestos o aceptados limitando de manera considerable resultados mucho mejores de lo que podrían haber sido.

¿Qué puede hacer por ti un Departamento de la 1º vez?

.- Descubrir que hay de cierto en tus ideas, desde la acción. La inacción nunca da resultados.

Hasta ahora solamente somos conscientes de una cosa, que creemos que no tendremos suerte, que es una idea loca, o una tontería. Pero no sabemos si quizá estamos en lo correcto, porque no nos hemos puesto en acción de verdad. La acción siempre es el principio indispensable para la 1º vez.

.- Ver que hay detrás de ese muro que te impedía vivir.

Detrás del muro que creíamos que nos anunciaba la locura, el desastre y el miedo, si nos adentramos en él, quizá no lleguemos al éxito que soñamos, pero seguro que serás mucho mejor que si no te hubieras dado la oportunidad de ver qué había allí detras.

.- Darte cuenta que las normas encauzan pero también limitan si no son flexibles.

Las normas establecen unos limites, en los que dentro de ellas, todos somos iguales. Son unas normas de convivencia para todos, porque si no sería un caos. ¿Pero siempre van a ser igual?  ¿No van a cambiar? ¿Y si queremos ver qué pasa si sabemos que podemos superarlas?

.- Es darte la oportunidad a ti mismo  de liderar tu vida. De tener en cuenta a tus trabajadores.

Hasta ahora, no hacías nada por ti mismo. Esperabas la aprobación de los demás. Esperabas que te dieran el ok por parte de tus superiores para mover un dedo. Sabías que tus opiniones no serían tomadas en cuenta, porque en tu empresa, se hacen las cosas como siempre se han hecho y cómo el jefe mande. ¿Qué pasaría si dieras la oportunidad de ser y hacer cosas por 1 vez a tus trabajadores? ¿Descubrirías talentos ocultos? ¿Se sentirían más importantes en la cultura empresarial?

.- La disrupción, innovación debe ser un estilo de vida, algo constante. No un bote de humo que sirva para retener al talento.

Si apostamos por la innovación, la disrupción, lo tenemos que hacer de verdad. A la primera vez que se vea que donde dije digo, digo diego, la motivación, la ilusión, el talento de esas personas estarán saliendo por la puerta camino de una empresa de verdad.

.- Sigues con tu visión de empresa o de la vida, pero aceptas que se pueden hacer las cosas de otra manera, que no la que creías que iba a ser la única y absoluta. 

SI estás en la situación que sientes que tienes que hacer las cosas de forma radicalmente como la hacías, es que tu filosofía de “Las cosas siempre se han hecho así y así se van hacer siempre” es hora de cambiarla. Porque la estrategia que has seguido hasta ahora, no ha dado resultados. No quiere decir que te olvides de tu visión, pero si de tu forma de hacer las cosas. No olvides tu PORQUÉ, pero modifica tu CÓMO.

.- Sabrás que el fracaso no existe, y que estamos en continuo aprendizaje. 

Si la vida te ha dado otra oportunidad, es que no estás en el fracaso más absoluto. Mira lo que has hecho hasta ahora, cómo lo has hecho, aprende de lo que has vivido y haz las cosas de otra manera.

.- Eres tu propio fabricante de motivación e ilusión. Ya no dependerás de motivaciones externas en todo momento.

Cuando haces las cosas por ti, no esperas que la motivación te llegue de fuera. Tú la creas con tus acciones, movimientos. Ves de lo que eres capaz por ti mismo, de lo que creías imposible y lo superas. Cuando haces las cosas por primera vez, de ser fuente de inspiración para los demás.

.- Ya no creerás que los creativos son personas “especiales”. Y que nos tienes poder de crear algo de la nada.

La creatividad es ponerle pasión, desde tu forma de verlo, a productos y situaciones que no la tenían. Es crear cosas desde tu forma de ver la vida. No hace falta un master en una universidad de nombre impronunciable o ser tocado por una varita mágica. Es simplemente darte la oportunidad de hacer las cosas como tú crees que tienen que ser.

.- Alentarás la incertidumbre. Te aburrirá una vida de rutinas y querrás conocer donde no están tus limites.

Es un vicio sano. Querrás descubrir más cosas de ti, de lo que te apasiona, probar cosas diferentes todos los días.  Te pondrás retos a superar y odiarás el aburrimiento de una vida que no te deja salirte de lo establecido.

Éste decálogo de los beneficios de un departamento personal y profesional de la 1ª vez, se podría resumir en:

Se fiel a ti mismo. Y cuando lo hagas te darás cuenta que cada momento es el momento perfecto para hacer las cosas por primera vez.

¿Qué ha sido lo último que hiciste por primera vez? ¿Qué quieres hacer por primera vez que no has hecho todavía?

 

 

 

 

¡¡La Teoría del Ser Discordante!!

“Sólo es posible alcanzar la paz interior cuando dejas de despreciar a los demás y aceptas la realidad tal y como es”

Vivimos acojonados. Ante los demás, como con nosotros mismos.

Y siento empezar así de fuerte, pero es lo que creo.

Recientemente me llegaban a mis oídos, que tras ser solicitada mi opinión sincera tras un evento, opinión que basé con argumentos, respeto y educación. Mi nombre producía “urticaria” en dicho ámbito, ya que no había sido de complacencia con las expectativas que creían que habían satisfecho.

Tras recibir ese comentario, me vino a la mente la frase de Risto Mejide: “Hablen bien o hablen mal, lo importante es que hablen de uno”.

Además añadía en “Mofeta Branding. Cómo son las marcas que transforman el mundo” si hablan mal de ti, es que vas por buen camino.

Nos pasamos la vida, sin decir,  ni hacer, ni queriendo hacer lo que sentimos que tendríamos que hacer, porque no vaya a ser que los demás se puedan sentir “molestos“.  Y mientras nos apocamos , disfrazamos nuestra personalidad, ideas y sueños, pensando aún así, que nos elegirán por diferentes, creativos o innovadores.

Lo único que conseguiremos ser uno más.

Se nos impulsa a exponer nuestro talento. A mostrar la marca que somos ante los demás. Pero cuando no nos gusta lo que dice el profesional o marca “nueva”, la rechazamos y expulsamos del equipo.  Sin ni siquiera oírla, sin querer saber sus opiniones en donde están basadas…

¡¡Qué no, rechazado!!

Se nos llena la boca de coherencia , de libertad (siempre con respeto, desde luego), de innovación, de romper limites, pero cuando viene alguien y lo hace, lo primero que hacemos es “expulsarlo” de nuestras vidas sin ni siquiera quererlo oir.

Odiamos que nos lleven la contraria.

No nos gusta que pueda venir alguien a rebatir las ideas y tradiciones que llevamos en nuestra vida o en nuestro grupo. No nos gusta oír que quizá el camino que estamos llevando, las palabras que estamos usando, no son las correctas para conseguir un fin… No nos gusta, porqué no queremos darnos cuenta , de que quizá, podemos estar equivocados. Y cuando viene una persona, que lo hace, lo rechazamos a la voz de ya.

Por no hablar del mundo de los gurús e iluminados espirituales, que cuando les rebates sus ideas, siempre con argumentos y educación, te responden a grito pelado que no tienes alma o te falta energía para entender lo que están diciendo.

Son los que yo llamo “Adictos a una moda que me ha dado un poco de repercusión y estoy estirando el chicle para que me de tiempo a subirme a la próxima , sin saber de lo que hablo en cada momento“.

Si no ¿por qué te molesta tanto poder compartir con otras personas de ideas diferentes a la tuya?

Por un lado tenemos que no nos gusta que nos digan cosas que no queremos oir, o no queremos que se oigan.

Por otro lado, promulgamos que rompamos nuestros límites, que se innoven, que se diseñe cosas nuevas, pero cuando se presenta esa disrupción, lo primero que hacemos es rechazarla.

En estos momentos hay dos opciones:

  • Hacer caso siempre a lo que nos dijeron nuestros padres de no llevar la contraria a los mayores. Además de oí y callar.
  • O hacer lo que sientes , lo que sueñas y más si sabes que puede provocar un cambio a una situación en concreto, con mayores beneficios cómo estaba hasta ahora.

Para mí es hora de la “Cultura de la Molestia“.

No se trata de molestar, insultar, vejar ni cosas parecidas a la competencia.

¡¡Para nada!!.

No estoy hablando de ser un borde o una desagradecido. Si no como me decían de pequeño: “El mejor desprecio es no hacerle aprecio”, cuando sientas que empiezan a revolverse en tu presencia.

Demos la vuelta a la tortilla. Cuando presentes algo que rompe lo establecido en tu vida, en las ideas preconcebidas de las empresas hasta ahora y te respondan con cosas como “Es imposible, estás loco, no habrá quien lo compre, o ¿Por qué dices eso, es qué no te gusta como se ha hecho hasta entonces?..”.

Cuando empieces a oir esos comentarios, gestos que se tocan la cabeza o quieren quitarte la idea de la cabeza. Stop. No les hagas caso, VAS POR BUEN CAMINO. Lo que pasa que les has “molestado“, no han visto la idea que tienes y saben que les puedes hacer “mucho daño“.

El principio del comienzo de la cultura de la molestia, es hacer las cosas siempre de forma coherente a uno mismo, a sus propósitos.

Podrás apoyarte en ideas de otros, en bocetos de gente que te inspire, en lo que quieras,….pero siempre la base, lo que marcará la diferencia, es tu chispa, tu esencia.

Cuando haces las cosas de forma diferente, de forma libre, siempre te saldrás de lo establecido. Siempre serás tildado de diferente. Y si además ven que estás consiguiendo resultados, que a la competencia le gustaría, ya empezarás a molestar.

SI no molestamos, ¿Qué estamos haciendo? Siendo unos ilusos , pensando que haciendo lo mismo que los demás , conseguiremos resultados diferentes, provocando emociones opuestas a la que los demás provocan.

Los cimientos siempre serán los mismos, nunca se removerán.

¡¡ILUSO!!. Sólo acabaras siendo uno más y preguntándote qué hubiera pasado si lo hubieras hecho de la forma que tú sentías que tenias que hacerlo. Pero cómo no querías “levantar la voz” a la tradición, ante los amiguetes que crees que nunca te abandonarán.

Creo que toda persona, marca, tiene que ser molesta a lo establecido como un mosquito en una noche de verano y picarse siempre a sí misma.

Si no lo hace, ¿Qué crees que va a provocar en los demás? Igual que si se oyera el viento pasar, ABSOLUTAMENTE NADA.

Haz memoria, ¿Quiénes han sido las personas que más recuerdas te han ayudado a progresar en la vida? Seguramente aquellas que te han picado, que te han metido el dedo en el ojo, que te han enseñado otro lado de la vida, que te han dicho cosas que no querías oír… Y con el paso del tiempo, les has dado las gracias por lo que hicieron, por lo que te mostraron que no veías.

Son de esas personas o marcas, de las que te acuerdas. Las que te dicen lo mismo que todos, las que no te ayudan a ser mejor o a superarte, se van por donde vinieron.

Pero dentro de las empresas, también debería haber esta cultura.

Las normas están para sentir que dominamos la incertidumbre. Pero si son de obligado y estricto cumplimiento, no haremos nunca nada que se salga de lo establecido, que pueda provocar un antes y un después en la organización.

Toda empresa que de verdad impulse la innovación y la disrupción tendría que tener un Departamento de Molestias.

Pero aún así queremos ser los lideres del mercado, haciendo lo mismo de siempre y sin salirnos un apice de lo establecido, pero creyendo que estamos caracterizados por ser diferentes a los demás.

¿Alguien me lo explica cómo conseguirlo?

Es hora de la molestia. Es hora de molestar. Y también de molestarte a ti mismo. De no regodearte como gorrino en la charca ante los “no éxitos”, ni en los laureles en la cima.

¡¡MOLESTATE, PÍCATE!!

Y si lo consigues, te aseguro que estarás yendo por buen camino.

¿Qué te molesta últimamente? ¿Por qué? ¿Hace cuanto no te picas contigo mismo?

 

Inés Torremocha:” No hay proceso de venta más gratificante que comprarse a uno mismo”

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con…” es un placer presentar a Inés Torremocha.

Desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir, nos están vendiendo y nos están vendiendo cosas, aunque no te des cuenta. Hasta en la cama , ¿no estás vendiéndole a tu pareja que un rato de mimos sería la ideal para acabar el día?

La vida es un proceso de compra/venta.

Nos estamos vendiendo a través de nuestro CV para que nos compren. Compramos el tiempo de esa empresa que nos puede ayudar en un momento determinado. Nos estamos vendiendo a la hora de una ronda de financiación para nuestra empresa. Tenemos a comerciales en nuestra empresa, que nos venden nuestro producto. Salimos el fin de semana, a vendernos para encontrar una posible pareja, por no hablar de las llamadas a horas inexplicables que recibimos que nos venden la fibra óptica a un precio increíble.

La vida es un proceso de venta.

Vender es humano, todos lo hacemos. Pero aún así, aún haciéndolos todo de una manera u otra, el trabajo de comercial, no está muy bien visto.

Hace unos días tuve el placer de hablar Inés, autora del libro “La vida es venta. Claves para gestionar las emociones y maximizar tus ventas”. Libro que ya he tenido el placer de leer antes de su lanzamiento y que me ha ayudado a entender mucho más un proceso de venta, la importancia de las emociones durante el mismo así como la gestión de un posible fracaso en él,  de la mano de una de las referencias en dicho campo en nuestro país.

GRACIAS Inés, por recordarnos la importancia de la venta en nuestra vida. Porqué durante todo el día siempre estas negociando con todos los actores que tenemos alrededor y si no sabemos cómo hacerlo, cómo gestionar las emociones que se generan y el posible fracaso, el miedo se apoderará de nosotros antes de empezar. Podéis conocer más el trabajo de Inés a través de su Web, Twitter , Instagram y Facebook.

.- ¿Sabrías venderte en 2 líneas describiendo quién eres?
Soy curiosa. Apasionada, perseverante y con alta orientación a las personas y a los resultados. Adicta a los nuevos proyectos, a mi familia, a la Inteligencia Emocional y al rock.

.- ¿Cómo fue tu primera toma de contacto con la venta? ¿El mundo de la venta es tu pasión?
Siempre trabajaba durante las vacaciones de verano o de Navidad del colegio, así que desde muy joven comencé mi andadura en ventas contratada como dependienta en lo que es hoy El Corte Inglés de Paseo de la Independencia en Zaragoza, (ciudad que me vio crecer y que adoro profundamente). Durante la carrera también trabajé siempre como comercial con muchos kilómetros a las espaldas, puerta a puerta, cliente a cliente…en fin, ¡lo que ya no he dejado de hacer hasta hoy!

El mundo de la venta me apasiona. Mi pasión no es en sí mismo “el mundo de la venta”, pero sí todo lo que engloba. Soy parte de cada una de las personas con las que he tenido la suerte de interactuar ( y por mi profesión han sido muchos miles) tanto de aquellas personas que me han inspirado, como de aquellas otras a las que no quiero parecerme jamás. Mi pasión es conectar, empatizar, comprender lo que les motiva a los clientes con los que me relaciono, entender cuáles son las razones que les llevan a tomar unas u otras decisiones. No olvidemos que nuestros clientes eligen el producto o servicio que representamos por sus propios motivos, no por los nuestros.

.- ¿Todos vendemos algo? ¿Y los que buscan trabajo también?
Todos, sin excepción, siempre vendemos (y compramos). Continuamente, incluso cuando estás manteniendo una conversación con un amigo, un compañero o con tu madre. Entendemos la realidad en forma de preguntas y respuestas, en términos de oferta y demanda, la conclusión siempre es: me interesa o no me interesa, es decir, lo compro, o no lo compro.

.- La gente de mi generación, relacionábamos la venta, con los trabajos de venta fría. A día de hoy, con los comerciales de telefonía..¿Cómo nos quitamos ese miedo?
Descubriendo que la profesión del vendedor, en cualquiera de sus versiones, es la profesión más completa que existe. Trabajar como comercial es una oportunidad para desarrollar una serie de habilidades que, además, te servirán para la vida, (porque la vida es venta 😉 es una profesión empática, resiliente, vital, retadora, analítica y cambiante.

Pero para descubrir todo esto, has de comenzar por aceptar que eres comercial. Aunque te parezca una obviedad, David, muchos comerciales que empiezan en esta apasionante profesión, fracasan porque en el fondo piensan: “Bueno, voy a dedicarme a esto hasta que me surja algo mejor

.- ¿Qué importancia debe tener el desarrollo personal en el mundo de la venta? ¿Los mejores vendedores son buenas personas?
El desarrollo personal tiene importancia siempre, independientemente de quién seas o a qué te dediques, así que en el mundo de las ventas, también. La propia profesión te hace crecer a muchos niveles. Gestionar la presión de los objetivos de ventas que has de alcanzar o superar requiere de altas dosis de gestión emocional, generar confianza en uno mismo, cambiar de perspectiva, ponerte en la piel de tus interlocutores, relacionarte correctamente no solo con los clientes externos, sino también con los clientes internos ( gerentes, compañeros, departamentos de soporte, etc), en fin, es complicado no desarrollarte a nivel personal teniendo en cuenta todas estas circunstancias, ¿no te parece?

Y respondiendo a tu segunda pregunta…ser el “mejor vendedor” tiene muchos matices, entre otras cosas, porque desde mi punto de vista, el mejor vendedor no es ni mucho menos el comercial que obtiene las ventas más cuantiosas. Además, ser el número uno en ventas cuando no eres una buena persona, te concede éxitos efímeros que pasarán con la misma velocidad con la que llegaron y te harán caer del podium con un daño irreparable en tu reputación, y perder eso, frenará absolutamente tu capacidad de convertirte en un valor al alza en tu mercado. En cualquier caso y, sin ninguna duda, todos deberíamos de perseguir nuestra mejor versión desde la premisa de ser buenas personas.

.- ¿Qué pondrías en una valla publicitaria si tuvieras ese poder?
Hagas lo que hagas, hazlo con pasión.

.- ¿Podemos llegar a vender un producto en el que no creemos?
No. Aunque lleves el producto peor posicionado, con menores ventajas competitivas, el más caro, o el que menos beneficios aporte, siempre hay un hilo del que tirar. No necesitas creer en el 100% del producto o servicio que vendas o representes pero, como mínimo, sí necesitas creer en alguna parte de él, aunque sea en un 1%, y centrar ahí toda tu estrategia de venta. Los mejores vendedores, son precisamente quienes han de lidiar con este perfil de producto…no hay producto que se venda solo, desde luego, pero unos tienen mayor complejidad a la hora de que te los compren, que otros.

.- ¿Qué diferencia hay entre un vendedor y vendehumos? ¿Es la manipulación?
Nuestros resultados son nuestro mejor argumento. Desconfía de un vendedor que te cuente que “es la bomba” en lo suyo, pero no sea capaz de darte referencias al respecto. Desconfía también del comercial que no sea capaz de mostrarte los beneficios de su producto en términos de resultados reales. El tema de la manipulación, es otra historia. Persuadir es conseguir que alguien haga algo para que ambos nos beneficiemos, manipular,  es que tú hagas algo que sólo me beneficia a mi. Tengo varias máximas que llevo a rajatabla, una de ellas es: No manipular. Elige perder una venta, antes de perder un cliente.

.- ¿Qué 3 tips le darías a una persona que quiere entrar en el mundo de las ventas? ¿Qué le espera en el mundo de la venta?

1. Escucha más y mejor que los demás.

  1. Pregunta más y mejor que los demás.
  2. Siéntete afortunado y orgulloso de formar parte de la profesión más completa del planeta.

Del mundo de las ventas puedes esperar todo aquello que imagines. Porque no hay dos días iguales, ni dos clientes iguales, no hay dos productos iguales, ni dos empresas iguales.

.- ¿Cómo reaccionar ante una venta fallida?
No tomándolo como algo personal y respetando siempre la decisión final del cliente. Después revisa todo el proceso de venta que has realizado con este cliente para asegurarte de que efectivamente es una “venta fallida” y…¡a por la siguiente visita!

.- ¿Terminada la venta, se termina el proceso?
¡En absoluto! El proceso de venta es cíclico. El proceso sólo termina cuando una de las dos partes decide, por los motivos que sean, que la transacción ha llegado a su fin. (Y tras ese final, nacerá otra oportunidad de negocio en alguna otra puerta)

.- ¿Qué importancia tiene el departamento de ventas en una empresa? ¿Y el de post-venta?
Si tienes un servicio, idea o producto que proporcionar y/o vender, entonces necesitas alguien que realice esta decisiva función. Puedes ser el poseedor de aquello que cambiará la vida de muchas personas. Perfecto. Pero si no eres capaz de que te lo compren, el mundo seguirá girando sin dicho Santo Grial. Nada se vende solo.

El servicio de post-Venta, es igual o más importante incluso que el de ventas, ya que es el departamento de soporte que garantiza que esos beneficios que ha vendido el comercial son reales, y si fallan, aportarán una solución. Yo, como comercial, soy creíble cuando todos los departamentos de soporte que representamos una marca, caminamos con el mismo nivel de compromiso y orientados hacia la misma dirección: el cliente.

.- En esta era de renombrar todo, ¿Cómo llamarías al departamento comercial?
Jajaja me encanta! Sería algo así como “Emotional business people for selling”. Pero bueno, el creativo aquí eres tú, ¿Qué propones?

.- ¿Qué has aprendido tanto positivo como negativo, de un vendedor?
Positivo: He aprendido que en la venta ( como en el amor), NO todo vale.

Negativo: La competencia tóxica. Jefes que jamás serán líderes. Y que también hay comerciales “xusqueros” (como diría mi admirado, Víctor Küppers) que desprestigian esta fantástica profesión.

.- ¿Qué le dirías a la Inés de hace 10 años?
Buff! Tendría mucho más que decir a la Inés de hace 20 años! A la de hace 10, le diría que no intentase ser SuperWoman (súper-madre, súper-vendedora del año, súper-amiga, super-pareja, super-hija, súper-hermana…) que reconociendo sus límites, aceptando su vulnerabilidad y priorizando en función del momento, hay una vida deliciosamente imperfecta y feliz que descubrirá dentro de diez años.

.- Por una venta, ¿Se debe hacer de todo?
Absolutamente NO, sin “peros”, ni matices, ni excepciones. (Hay un capítulo en La vida es venta, dedicado sólo a este punto)

.- Preguntarse a si mismo, ¿Es también una venta de algo de lo que somos capaces o debemos hacer?
Para ponernos en valor, o poner en valor aquello que representamos y que queremos que elijan ( o que compren), debemos de empezar por hacernos muchas preguntas, y por supuesto, hay un gran trabajo de aceptación y autoconocimiento. Identificar quién eres, qué eres, en qué sobresales, y cuáles son tus áreas de mejora, es clave antes de enfrentarte a un posible inversor o cliente potencial. Todo esto ha de responder previamente a muchas preguntas que debemos de hacernos a nosotros mismos.

.- Véndeme qué es la vida.
La vida es un regalo que debemos de agradecer cada día.

.- Una reflexión para los lectores del blog
No hay proceso de venta más gratificante en el mundo que el de comprarse a uno mismo. Aceptar con cariño, admiración y generosidad quién eres, y saber qué es aquello que puedes poner al servicio de los demás, te ayudará a convertirte en el recurso más valioso del mundo: TÚ.

Diagnostico: ¡¡Estresado por compromiso!!

En el mundo no hay estrés, lo que hay es gente escogiendo pensamientos estresante” decía Wayne Dyer.

¿Qué me dirías si te dijera que el estrés que sufres, se desvaneciera respondiendo a una sola pregunta?

Vivimos estresados. Desde que nacemos hasta que nos morimos, siempre estresados.

Estresados porque tenemos que elegir una carrera que nos determinara nuestro futuro profesional. Estresados porque tenemos que elegir bien nuestros amigos. Estresados porqué depende de la pareja que presentemos nuestra familia nos pondrá una cara u otra.

Luego llega la edad “inmadura” donde creemos que solamente el estrés está relacionado con el trabajo. Estresados porque tenemos trabajo y no llegamos a las exigencias. Estresados porque no tenemos trabajo. Estresados porque tenemos que irnos de viaje por temas profesionales. Estresados con el compañero de trabajo…

Más y más estrés.. Y luego en verano, estresados porque nos tenemos que levantar temprano para tener sitio donde poner la sombrilla en la playa.

Vivimos en un mundo lleno de estresados.  ¿Pero cuál es la raíz de esta lacra?

Muchos dirán que vivimos en un mundo competitivo. Quien no coge la oportunidad, que no la espere porque se la quitarán tras haber tenido su oportunidad.

Otros dirán que el estrés lo produce el querer llegar a unos canones que esta sociedad impone. Estresado por tener un cuerpo “fit”. Estresado por tener una cuenta en redes sociales con seguidores de todo el mundo o que seas considerado como “cool” por tu forma de vestir.

Estoy totalmente de acuerdo.  Nos estresamos para llegar a las cotas que nos pide la sociedad, a ser como las personas que son inspiración en esos momentos o alcanzar las cotas de fama que necesitamos para sentirnos alguien en esta vida.

Y como creemos que nunca las alcanzaremos, que nunca satisfaceremos las expectativas de nuestro jefe o pareja, pues…Por eso estamos estresados, PORQUE ESTAMOS COMPROMETIDOS CON UNA VIDA QUE ES LA QUE NOS IMPONEN O CREEMOS QUE QUEREMOS TENER.

Ahí va la pregunta que desvanecerá tu estrés: ¿Estas de verdad comprometido con la vida que te produce ése sin vivir? ¿Te comprometiste con ella, por que querías alcanzar cierto estatus o por qué así lo sentías?

Creemos que estamos estresados porque debemos, que no es lo mismo que queramos, llegar a alcanzar unos canones, un estatus, ser considerado como alguien importante.  Pero si nos preguntaramos si realmente queremos de verdad alcanzarlos, la gran mayoría, respondería: “Menuda perdida de tiempo estoy provocando en mi vida, cuando realmente a mí me gustaria…”.

Una cosa es estar preocupado por un tema y otra muy distinta es estar estresado.

Pensamos que estar estresado es que nos importa de verdad el tema.  Y lo peor de todo, que es “cool”.

Que queremos que salga bien. Que podamos decir que hemos alcanzado lo que los demás esperaban de nosotros o deseábamos para sentirnos satisfechos con el trabajo realizado, cueste lo que cueste.

Pero yo ahora te pregunto: ¿Realmente racionalizas cuando estas estresado? ¿Tú crees que algo es tan importante como para que te den ataques de ansiedad? ¿Es algo tan esencial en tu vida para que pienses hacer lo que sea, para conseguirlo?

Porque cuando estamos estresados no piensas de forma racional, te mueves por impulsos. No te gusta lo que te dicen, sólo quieres soluciones para antes de ayer. Cuando estas estresado no duermes ni descansas y la sonrisa solo aparece en televisión, no en tu cara.

Nunca tomaremos la mejor elección, ya que la desesperación y sin razón, no nos dejan ver cual sería la mejor en nuestra ocasión. De ahí nacen la infidelidades entre parejas o con tu empresa, buscando trabajo en la competencia sin que nadie se entere de lo que te pasa. De ahí nace la opción de ocultar lo que nos pasa a través de la rienda suelta a adicciones o rezando para que nadie se entere lo que no pasa de verdad.

Cuando estás estresado, no quieres parar y ver realmente lo que sucede. Quieres una solución que te saque cuanto antes del lugar donde te encuentras y si te puede llevar más rápidamente al éxito, mejor.

Y aunque encuentres un placebo, ( una solución a corto plazo que crees que te solventará el problema para siempre), te aseguro que cuando menos lo esperes, te estará esperando para decirte: “¿Me solucionas de una vez o qué?”.

Vamos a darle la vuelta a la tortilla. En estos días, todo el mundo hablará de la vuelta de vacaciones. Del estrés que produce volver al trabajo, la rutina y lo bien que se estaba en el chiringuito con la cerveza y la tapa. Hagamos una prueba, pregúntale a esas personas: ¿Estás COMPROMETIDO con tu trabajo, con la vida que vas a retomar, con la pareja que vas a ver? Y mira a ver la cara que ponen.

¿Por qué los domingos por la tarde es el día de la semana que más se llora? No porqué nuestro equipo haya perdido, sino porque no queremos volver al trabajo que tenemos, a ver a ese compañero o a nuestro querido jefe.

Pero como sabemos que ése trabajo, nos da el estatus deseado, esa seguridad anhelada y el reconocimiento deseado, mejor nos limpiamos las lagrimas y a aguantar.

Cuando tú estás comprometido contigo mismo , el domingo por la tarde es un aliciente a lo que deseas que pase el lunes por la mañana.

Estar ocupado es estar comprometido/focalizado en lo que realmente te importa, en lo que quieres, en lo que sueñas. No en lo que te “recomiendan” que sería bueno para ti.

Cuando estás comprometido en ti, eres dueño de tus pensamientos en todo momento. Sabes cual es la realidad, tanto si la has cagado como si estás en el camino correcto,  lo que ha pasado y a donde te quieres enfocar.

Ahora sé que mucha gente dirá, ¿Qué pasa, que los que se comprometen consigo mismos, no conocen el estrés? ¿Les importa todo por el pito del sereno?.”.

¡¡Para nada!!.

Pero utilizan cada situación como un aprendizaje para futuras ocasiones, no como una limitación.  Así la proxima vez que nos ocurra, seremos más productivos que a través de lamentos y la desesperación.

Aún más, les importa mucho más lo que están haciendo, sus proyectos, las personas que tienen a su alrededor. Pero la forma de afrontar las dificultades , que no problemas, es totalmente diferente.

Creemos que comprometiéndonos con los demás, con los exigencias que la sociedad nos demanda a ciertas edades, con el concepto de éxito que se nos promulga, el estrés, el miedo, la impaciencia, no existirá y seremos felices y comeremos perdices.

Comprométete contigo mismo . Firma un contrato en el que te comprometas que serás SIEMPRE TÚ mismo ante toda situación, trabajo o relación, ANTE TODO.

Empezarás a PRE-Ocuparte a Ocuparte de ellas. Del estrés a la serenidad y a la coherencia.

¿Por qué crees que sientes ese estrés? ¿Por un compromiso que no crees romper o por una vida que no es la tuya? ¿Vas a firmar por fin ese compromiso contigo mismo?