¡La vida es nuestro CV!

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Llega septiembre y las redes se llenan de artículos en los que hablan de reinventarse, de modelos de cv, de cómo afrontar una entrevista de trabajo.

Todo está relacionado con el mundo de los CV.

¿Qué apartados tiene que tener, qué tipo de letra hay que poner, hay que poner foto, qué cosas no hay que poner?

Son algunas de las preguntas que se lanzan en redes sociales esperando ser contestadas por los expertos en el ramo.

Unos CV que tienen que ser mordernos, que no tiene que ser más de una página o quizá dos, con unos formatos determinados según a la empresa que quieras aplicar… O las preguntas que si debemos responder son en septiembre como los coleccionables de los abanicos que nos venden en estas fechas, puro martillo.

Unos CV en los que nos dicen qué debemos poner, qué no debe salir ni por todo el oro del mundo , la foto cómo debe ser o no debemos contar toda la verdad son algunas de las situaciones que tienes que tener en cuenta si quieres pasar la primera fase del proceso de selección.

Y tanto estudiar el mundo de los CV en este mes de septiembre, cada día creo más que nuestra vida es nuestro verdadero Curriculum Vitae.

Un Curriculum que:

.– No debería acotarse a solo dos paginas.

Paginas en las que tienes que contar lo que es importante en función de lo que quieres que sepa el cliente o la empresa que te va a contratar. No somos solo dos paginas, sino mucho más. Pero sobre todo no los éxitos o títulos que hemos conseguido, sino también los fracasos que hemos cosechado.

.- No debería mostrarse con una sola fotografía.

Si no con muchas, porque somos risas, elegancia, miedo , alegria , motivación, pasión… No somos una foto bonita, somos muchas fotos en una sola persona.

.- Muestre la verdad.

Anhelamos verdad pero vendemos mentira. Mentira para que nos contraten ante la desesperación que estamos pasando, mentira porqué hemos pasado malos momentos que los demás no queremos que se enteren, mentiras porque nos han despedido o se han despedido de nosotros…Mentiras que intentan ocultar una vergüenza , una expectativa no cumplida.

.– Del que nos sintamos orgullosos allá donde vayamos.

Que no ocultemos cosas por el qué dirán o vayan a pensar que somos más de lo que dicen esos títulos. Una vida es una vida de la que hay que estar orgullosos siempre de ella, ya que has aprendido de las caídas, así como has disfrutado de los éxitos que has alcanzado. Eres la suma de todo ello y de ello te tienes que sentir orgulloso. Y como te sientes orgulloso, no te da vergüenza responder nada, hablas con claridad y nitidez, si ningún miedo que te atenace

.- No te hace memorizarlo.

Conoces tu vida, la has vivido tú y no tienes que memorizarla. Todo lo que te pregunten responderás sin tener que recordar o inventar.

.- Que no se defina en una frase de un gurú, ni de forma llamativa.

Definir tu vida o tu CV con una frase llamativa, es una forma de postureo total. No te defines de forma diferencial por una frase, te defines de forma diferencial por lo que eres, has hecho o estás haciendo. No se trata de llamar la atención de los demás repitiendo frases como una cacatúa que ni crees en ellas. Se trata de llamar la atención de los demás por la coherencia que tienes, por lo que haces y por lo que les haces sentir, no por una frase más que seguro repetirán muchos más.

Nuestra vida es nuestro C.v.

¿Y ocultas cosas de él cuando te presentas a los demás? ¿Es un CV de verdad, con luces y sombras?

¡La Vulnerabilidad también Marca!

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«Esa vulnerabilidad de las cosas valiosas es hermosa porqué la vulnerabilidad es una marca de existencia» decía Simon Well

Mi madre siempre me ha enseñado que en el término medio está la virtud.

Pero vivimos en una sociedad que si no eres de unos, eres de los otros. Y así nunca alcanzaremos ningún avance, más bien luchas fratricidas.

Últimamente estamos viendo en los medios de comunicación que se habla mucho de la salud mental gracias a la deportista Simon Biles. Que pena de país, tiene que venir alguien de fuera para recordarnos temas que nosotros tuvimos con consecuencias mucho más tristes, pero que nos olvidamos rápidamente.

Hablamos de la importancia de la sicología, de no ir al psiquiatra cuando nos hemos dado cuenta que tenemos un problema, sino antes, de hablar de nuestras emociones y de gestionar la presión que podamos sentir. Yo no soy psicólogo ni mucho menos siquiatra, solo soy un chico de Zaragoza que durante 10 años escribe lo que siente en cada momento. Pero una cosa déjame decirte una recomendación, un psicólogo en tu vida ayuda y bien.

Pero si quiero hablar de un tema que alguna que otra vez he escrito y que está relacionado con este tema, La Vulnerabilidad.

La educación que hayamos podido vivir, ser hombre o mujer y miles de circunstancias alrededor, llegamos a la madurez, no queriendo mostrar nuestros sentimientos, no queriendo mostrar nuestras emociones.

¡No queriendo ser ni sentirnos vulnerables ante los demás!.

Nos han dicho que tenemos que ser perfectos, que tenemos que dar resultados siempre en todo lo que hagamos, que tenemos que ser felices y lo mejor de todo, mostrarlo a los demás para que vean que es verdad ( o al menos se lo crean). Y eso de las emociones, que eres imperfecto, que te pasa algo, «te lo comes«, porque sino se reirán de ti, te dirán blando y ni se te ocurra llorar. En este momento siempre me acuerdo de la canción de Miguel Bosé: «Los chicos no lloran solo deben pelear».

Pero para el carro. No estoy diciendo que ser «vulnerable» es llorar más que Bustamante en Operación Triunfo. NI tampoco que nadie te pueda decir absolutamente nada porqué eres vulnerable.

¡No te flipes!

Estoy diciendo que ser vulnerable es mostrarse uno mismo siempre, SER INTEGRO. Es llorar cuando algo te emociona de verdad aunque tengas delante de ti al Director general de tu empresa, Es responder lo que sientas cuando te hacen una pregunta, no respondiendo lo que le gustaría oír a la otra persona.

¿Por qué está tan de moda ahora la vulnerabilidad cuando en realidad es la integridad de la persona en si? Porqué nos hemos pegado la vida pensando que somos héroes, que podemos con todo, que importa más la razón que el corazón y a la 1 de cambio, cuando vienen mal dadas, no tenemos ni pu… idea de gestionar nuestras emociones.

A eso se llama vulnerabilidad, cuando en realidad es que la vida te ha dado una ostia para que dejes e ir de «chulito» y vayas de lo que eres, «un ser humano». Pero bueno, una etiqueta más.

En este mundo de redes sociales, esta lucha contra la imperfección se ha hecho aún más visible. Con frases como «no tienes que ser un buen profesional, tienes que parecerlo.. Usa estos filtros de Instagram para que no se te vean esas arrugas, haz fotos de todo lo que hagas, que se te tiene que lucir todo lo que haces…» La ultima frase me lo dijo una persona que al dia siguiente decía que se quería quitar de redes sociales, en fin.

Todo debe ser perfecto, tienes que emanar éxito aunque mientas en lo que estás diciendo a tus seguidores… Eso no importa, lo importa es el like, que te compren y como un martillo pilón les metas tu mensaje a tus fans queriendo que no se olviden de él y mucho menos se vayan con «otro».

Hay que conseguir resultados desde la razón, ¿Desde la emoción? ¡¡NUNCA!! Buenos desde la manipulación, quizá.

Pero eso si, luego hay que tener una marca personal autentica, ¿Y la autenticidad no es también vulnerabilidad?

La verdad que no entiendo la incoherencia de muchos gurús de hoy en día.

Con esta situación, eso de mostrar nuestras emociones, eso de decir que lo estamos pasando mal… lo dejamos para las noches cuando nadie nos ve y solo nuestra almohada aguanta nuestros lloros.

Vivimos en un mundo donde la razón y la imagen están ganando la partida a la emoción. Y claro luego pasa lo que pasa, que hay más muertes por suicidios que por accidente de trafico. (Qué conste que todas las muertes son iguales de importantes, vengan de donde vengan).

Como en todo hay gente que lleva todo al extremo. Mostrando en redes sociales situaciones de lo más personales que deberían , a mi forma de ver, quedarse de puertas para adentro. Como exponer problemas que deberían tratar profesionales expertos y no tus seguidores en redes sociales. Y algunas hasta muestran situaciones falsas, ¿Por qué? ¿para dar pena? ¿para hacerse la victima? Me da igual el motivo pero usar desgracias para aumentar los seguidores siempre me ha parecido lo más rastrero del ser humano. Pero allá cada uno.

Vivimos en una sociedad en la que si no eres un Super Héroe de los negocios, del marketing, de la marca personal… eres un fracasado. Tienes que parecer, eso de ser, no importa. ¿Y tus emociones? Eso déjalas para ti y tu almohada.

Todo lo basamos en los resultados. ¿Las emociones? Mejor las dejamos para casa dónde nadie nos vea y sepa qué nos está pasando, qué nos ocurre o qué pensamos de verdad.

Desde luego que seguimos a la gente por sus resultados; o bueno lo que dicen que han conseguido. Desde luego que contratamos a la gente en función de las expectativas que pueden generar en nuestra empresa. Es decir, nos sigue importando mucho más la titulitis, lo que dicen de esa persona, que realmente quién es esa persona de verdad, emociones incluidas Luego si hay que despedirlo ya echaremos la culpa a la responsable de RR.HH. Pero bueno… por mucho que hablamos de felicidad en la empresa, en la sociedad, nos sigue importando más las expectativas que puede generar esa persona que no quién es de verdad.

Y lo vuelvo a repetir , no estoy diciendo que ahora nos tengamos que exhibir nuestras emociones sin parar. Porqué más bien estamos haciendo espectáculo que no ayudando a los demás. Sino lo que estoy diciendo que durante toda la historia de la sociedad y del mundo empresarial, la vulnerabilidad ha tenido una papel importante a la hora del éxito de personas, marcas y sociedades Y no solo dependiendo solo de los resultados.

Y no hace falta irnos años o siglos atrás para ver qué pasó y cómo pasó, a día de hoy lo estamos viendo con muchas empresas que están mostrando su sensibilidad/vulnerabilidad a la hora de contratar gente de una determinada edad, que han ayudado a gente desfavorecida ( y sin fotografías que lo testimonien) o que gracias a mostrarse vulnerables y no desde su despacho lleno de fotos de éxito, han reconocido estar pasando malos momentos y sus clientes, proveedores ayudarlos a salir adelante porqué creían en el proyecto, en lo que proyectaban o generaban. Y sobre todo porque su vulnerabilidad/sensibilidad les había ayudado antes que ellos tuvieran problemas.

Seguimos pensando que una marca tiene que dar resultados de forma racional, a través de un método o una fórmula. ¿Y dónde dejamos las emociones? Que si, que está claro que no hay que hacer un espectáculo, porque sino la delgada línea entre la verdad y la manipulación, es muy delgada. Totalmente de acuerdo.

Hablamos de que todos tener un propósito en la vida, luchar por algo. ¿Pero dejamos las emociones a un lado?

¿Las familias cómo se crean? ¿Sólo con resultados? ¿O con emociones también?

Podrás ofrecer mucho a una empresa y dar resultados, Pero si cuando están las cosas mal no eres empático, ¿Para qué sirves? ¿Qué tenemos que ser todos como Cristiano Ronaldo, el mejor, el que más goles mete, el que más ego tiene pero de empatía poca?

Puedes tener una marca que ofrezca el éxito a la mayor rapidez posible. Pero si luego a la hora de formar no tienes una pizca de sensibilidad , ¿Para qué sirves?

Creo que estamos en una vorágine de resultados y éxito que nos está haciendo perder muchas cosas por el camino y una de ellas son las emociones.

Lo vuelvo a repetir, no se trata de manipular a las personas a través de tu «papel vulnerable»

Pero si creo que una marca empresarial o personal , es la suma de resultados y de emociones. Porqué si hablamos de felicidad en las empresas, en la sociedad y solo pensamos en resultados, ¿Qué estamos promulgando?

Yo quiero verdad, no solo resultados desde la razón, sino también desde la emoción.

LA VULNERABILIDAD TAMBIEN MARCA.

La verdadera innovación eres TÚ

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«La mejor manera de predecir el futuro, es crearlo» decía Peter Drucker

No hay día que no hayas visto en los medios de comunicación o alguien te haya dicho algo en que la palabra innovación haya estado presente.

Ahora todo es innovación.

Hay que ser innovadores, hay que tener productores innovadores, hay que tener ideas innovadoras, si no somos innovadores, se nos comerán el «turrón» quien menos lo imaginemos.. Frases y situaciones que oímos cada día y más con motivo de la pandemia que estamos viviendo.

Pero preguntándole a personas durante esta semana, ¿Qué te viene a la cabeza cuando se habla de innovación?, las respuestas han sido casi siempre las mismas:

» Tecnología, creatividad, es algo imposible, yo no soy creativo…Eso sólo para ingenieros, informáticos Eso va sobre robots que nos van a quitar el trabajo..»

Son algunas de las contestaciones que he ido recibiendo, que demuestran que la innovación se relaciona con:

.- Robots

.- Miedo a no ser algo que nos pide las circunstancias que deberíamos ser si queremos que nuestro futuro no sea tan bonito como deseamos.

La innovación no es solo aplicable al mundo de la tecnología, sino a todos los aspectos de la sociedad que puedas imaginar. Desde la empresa, a la escuela como a nuestra vida privada. Todo puedes ser foco de innovación.

Se relacion la innovación con tener grandes ideas, con realizar grandes cambios en nuestra vida, en la empresa. Y estamos muy confundidos. ¿O es que un pequeño cambio en tu vida no supuso un gran cambio a posteriori?

¡Ya has innovado y no te habías dado ni cuenta!.

Pero antes de todo vamos a definir que es innovar.

Cuando tu creas algo y alguien te lo compra a ti y no a la competencia. Ya estás innovando.

Tranquilo, no te estoy llamando producto. Pero es algo que hacemos sin darnos cuenta, muchas veces a lo largo de nuestra vida.

Cuando la chica que te gusta te dice SI a una cita respecto a los demás pretendientes, has innovado. Le pareces diferente respecto a los demás.

Cuando tu empresa te contrata a ti respecto a los demás candidatos, ellos te consideran innovador, diferente. Y por eso te contratan.

Si nos damos cuenta, en muchos momentos de nuestra vida, hemos sido innovadores. Y no hacía falta crear un robot para que nos limpiara los dientes sin ningún esfuerzo.

¿Qué hemos hecho?

SIMPLEMENTE SER NOSOTROS MISMOS.

No ha hecho falta la ayuda de Google o aprender a ser creativo, simplemente hemos sido nosotros mismos.

¿A qué ya no nos da tanto miedo eso de la innovación?

Vivimos en el que hay expertos de todo, de marcas personal, de felicidad, de talento, de cómo hacer el mejor pan, en definitiva, de cualquier cosa… Hasta a los Gobiernos les damos esa etiqueta de expertos y las ultimas noticias mundiales demuestran que no es así.

Y como nos han enseñado que quien tenga el cartel de «experto» tiene que saber más que nosotros, no dudamos, creemos en ellos digan lo que digan.

Al darles ese poder , nos estamos rebajando nosotros. Creemos que no llegaremos a su nivel, a sus ideas o éxito.

Si tuviéramos un poco de pensamiento crítico, que bien nos iría a todos.

Innovar no es tener un Master en una universidad de nombré impronunciable. Quizá te pueda ayudar para algo pero la innovación es mucho más que eso, es una ACTITUD, como bien dice Ferrán Adrià.

Cuando sabias que te tenías que transformar, dejar atrás personas o hábitos y dabas un paso adelante, estabas innovando. Estabas teniendo la actitud de mejorar, de ir más allá.

En definitiva, estabas siendo tú.

Porqué cuando haces lo mismo que los demás, piensas igual que los demás y dejas a un lado lo que realmente piensas, igual que los demás, ¿Qué innovación va a haber en tu vida?

¡NINGUNA!.

Eso es la innovación, SER UNO MISMO.

Cuando eres tú mismo:

.- No quieres la mediocridad. Siempre quieres avanzar.

.- Sabes que quieres y no te fijas en lo que no quieres.

.- Sabes que las cosas se pueden hacer mejor y luchas por ellos.

.- Demuestras a los demás que se pueden hacer las cosas mejor. Eres inspiración y liderazgo para ellos.

.- Te mejoras continuamente.

Ser uno mismo en un mundo de fotocopias y en el que te relacionas con caretas según la moda que toque o el interés que necesiten, es pura innovación.

¿Y tú eres innovador o uno más?

Lo más difícil es no dar nada por perdido…

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«Insistir, persistir, resistir y nunca desistir»

En estos momentos es difícil encontrar trabajo. Pero también encontrar una pareja que nos «aguante» nuestras rarezas y manías. Es difícil caer bien a la suegra después que el anterior yerno hubiera tenido más dinero que tú. Más difícil es saber cuando te dicen la verdad los medios de comunicación o tus amigos..

No hay conversación en las que oigas que «Que difícil se está poniendo todo.

Y puede ser verdad, que el mercado laboral se está poniendo complicado o que no sabes cuándo una noticia es verdad o mentira. Por no hablar de la economía o de cuando una amistad es de verdad o no en tiempos del interés y del postureo.

Estoy de acuerdo, estamos en unos momentos difíciles.

¿Pero cuándo no lo hemos estado?

Sin embargo, cada día creo más que algo todavía mucho más difícil en la vida, como dirían en el circo.

No dar por perdido algo a la primera de cambio.

Situación que normalmente ocurre cuando no sabemos cómo hemos dado un paso hacia adelante hacia ese sueño que tenemos.

Cuando hemos optado por seguir a la mayoría, no hay nada que dar por perdido. Si la moda se acaba o no hemos conseguido lo que nos han dicho que íbamos a alcanzar, como buenos perros sabuesos, estamos buscando una nueva oportunidad que nos lleve a ese éxito o felicidad efímera.

Pero no ocurre lo mismo cuando estamos luchando algo por iniciativa propia, porqué es algo que realmente queremos de verdad.

Y no voy a hablar como los gurús americanos de sigue adelante o las películas del sábado por la tarde en las que sabes que al final van a acabar consiguiéndolo.

Yo no te voy asegurar a través de ninguna formula que me vino a la mente o se me apareció , que lo vayas a conseguir, pero lo que te voy a decir es que siempre son más felices, más creativos, con más éxito si así quieres leerlo, aquellas personas que no dan nada por perdido.

Si a la primera intentona hemos cosechado un no con el proyecto que anhelamos alcanzar, ya pensamos que somos unos fracasados.

Que no hay más maneras de alcanzarlo. Cuando realmente es nuestro ego, el que nos está diciendo: «Deja de hacer el tonto, que los demás van a pensar que estás loco y no vas a conseguir ese imposible».

SI tiras la toalla, realmente no creías en lo que estabas haciendo. Sería una locura transitoria o una forma de llamar la atención. Pero no creías en lo que estabas haciendo.

¿Pero qué ocurre cuando no das nada por perdido?

Que la esperanza está echando leña a tus fogones de «motivación» y «creatividad».

Se en primera persona que no dar nada por perdido, es que te tomen por loco. Es oír una y otra vez «¿Pero no ves que es imposible que lo consigas? Estás perdiendo el tiempo en una cosa que no te va a llevar a ningún lado..» Pero eso si, nadie te pregunta el motivo por el cual lo estas haciendo y si te pueden ayudar.

Vivimos una vida en la que luchar por un sueño es algo que está muy bien para las películas o que te lo expliquen en una conferencia. Aplaudes y lloras por su consecución, pero a la hora de la verdad, preferimos ser una victima lamentándonos de la vida que tenemos que dar un paso adelante.

Y todo porque sabemos que alcanzar los sueños, es algo duro, Y a veces con resultados no acordes con los esfuerzos que hemos realizado.

Pero lo imposible solo se vuelve posible cuando no damos nada por perdido.

Te lo vuelvo a repetir, no por no dar nada por perdido, vas a conseguir todos tus imposibles. Todavía sigo intentando una entrevista con Carlos Sainz y Risto Mejide, pero no hay manera.

Pero es por el camino, el abrir a todas las experiencias que surgen por el mismo, lo que me ha llevado a crear cosas que también pensaba que eran imposibles, aprendizajes que no olvido y adiós a hábitos que me han ayudado.

¿Qué te enseña a no dar nada por perdido?

  • Tus esfuerzos están enfocados y orientados a un objetivo. No tienen su energía dispersa.
  • Tu creatividad se desarrolla a un ritmo mucho mayor que los que tienen miedo a dar un paso adelante. Siempre ven más allá de lo que lo hacen los demás.
  • Luchas por algo de mayor tamaño que tú. Tu vida tiene un propósito.
  • Aprendes de las caídas para no repetirlas y ver qué has sacado de bueno de ellas.
  • Vives más que la mayoría. ¿Los demás? Creen vivir siguiendo las expectativas de los demás
  • Eres más humilde porque sabes lo que cuesta todo. Te ilusionas por los éxitos de los demás porque sabes lo que cuesta alcanzarlos
  • Son personas felices, porque son ellas mismas,. Saben que la vida es una y en cualquier momento se pueden ir al otro barrio. ¿E irse sin haberlo intentado? Eso jamás.
  • Te das cuenta que el porqué estamos aquí es por y para luchar por nuestros sueños, siendo nosotros mismos siempre.
  • Tu intuición se desarrolla más que los demás. Y todo por tus experiencias.
  • No es un No. Es un por este camino no.
  • Sabes cuando tirar la toalla, cuando has intentado todo. Y no te echas la culpa, quizá no es el momento adecuado, pero no te olvidas del proyecto y todo lo que has aprendido con él.

¿Y qué ha supuesto para ti no dar nada por perdido? ¿Y tirar la toalla antes de tiempo?

¿Ante la duda? Apuesta por tu rareza.

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«Apostar por uno mismo es la mejor inversión que puedes hacer» decía Rian Rochford

«David, no sé que hacer, ¿Qué harías tú?. ¿Quieres saber lo que haría yo?. Si. ¡¡Lo que más te apasione y apetezca hacer!!».

Nos hacemos miles de «pajas mentales» esperando saber antes de tomar una decisión cuál deberiamos tomar.

Nos volvemos locos, Hacemos suposiciones que si nos diéramos cuenta de lo que estamos pensando, sabríamos que son ideas auténticamente de locos. Intentamos salvaguardar la otra opción si por la que optamos no da el resultado con el que hemos soñado.

Todo es mucho más fácil:

¿Qué quieres estudiar? LO QUE TE APASIONE.

¿Qué quieres hacer? LO QUE TÚ SIENTAS QUE TIENES QUE HACER.

¿Qué opción debes escoger? La que sientes que deseas hacer o vivir.

Déjate de tonterías, déjate de dudas, en el fondo sabes lo que quieres, sabes lo que te apetece hacer.

Basta ya del querer aparentar, del qué dirán y todas mierdas.

Si te confundes o no consigues lo que esperabas, has aprendido. Te has lanzado, has liderado tu vida.

Mientras los que siempre están dudando, aun estarán viendo que decisión tomar. Pero tú habrás avanzado mucho más de lo que ellos harán nunca.

Cuando haces lo que te apasiona ya sea a través de un trabajo o una decisión que quieres tomar, estarás marcando ya la diferencia, YA QUE LA MAYORÍA DE LA GENTE AUN ESTARÁ DUDANDO QUÉ HACER.

Tú sabrás lo que quieres. Darás un paso adelante. Vivirás la experiencia como lo que es, algo único. Aprenderás de ella y si te caes, te volverás a levantar tan rapido como cuando eras pequeño y querías vivir la tarde de juegos con tus amigos como un evento excepcional.

Cuando haces lo que sientes, estás marcando la diferente entre la mediocridad y el miedo de los demás. Tienes un foco marcado, cuando los demás, no saben ni a donde disparar.

Sabemos lo que queremos, sabemos cómo queremos vivir, lo sabemos, pero no lo hacemos por miedo al qué dirán.

La felicidad es la suma de tus decisiones y déjate de miedo y diretes.

Eres tus decisiones, eres tu felicidad. Y cuando haces eso, ya estás marcando la diferencia donde el miedo abunda en cantidad.

Tú decides.

¡¡Todos somos yonkis de algo!!

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«La adicción comienza con la esperanza de que algo «allá afuera» pueda llenar instantáneamente el vacío interior» decía Jean Kilbourne.

Somos una sociedad hipocrita.

Nos tiramos los pelos, aplaudimos y nos lamentamos, compadecemos cuando alguien expresa en medios de comunicación que tiene una adicción a algo.

La miramos con «ojos de cordero degollado» y deseamos que su recuperación sea pronto.

Pero mientras tanto, si le preguntas a alguien: ¿A qué es adicto?. Seguro que la respuesta suele empezar con algo parecido así:

«¿Yo? A nada…»

Una reflexión que me ha hecho pensar, que TODOS somos adictos a algo en la vida.

Y no estoy hablando a no esperar a que la cuenta atrás de la plataforma digital termine cuando estamos enganchados al último capitulo de tu serie favorita. De eso no estoy hablando.

A todos nos ha pasado eso alguna vez. Pero yo estoy hablando de eso de lo que crees que no estás enganchando, lo que los demás te lo dirían y responderías: «¿YO? Imposible.» O aquella cosa que lo sabes y te da miedo reconocer en público.

Os pongo varios ejemplos:

.- Persona que solo quiere que aumente sus seguidores en redes sociales. Recomendando que todas acciones que se realicen sean a través de dicha red, como así lo exige.

.- Persona que solo acepta entrevistas si a cambio ve un retorno. Si no las rechaza gustosamente.

.- Persona que cuando rechazan la propuesta a sus ideas, ya se han olvidado para siempre de la otra persona.

.- Personas que están enganchados a tener pareja. Olvidándose completamente de personas que han estado en su vida durante años, solo por su felicidad «eventual».

.- Personas que tienen pareja por «aparentar» pero están enganchados a la infidelidad a pesar de tener pareja «feliz».

Yo siempre lo he dicho y lo reconozco, fui un yonqui haciendo lo que me decían los demás, para «sentirme parte del grupo».

¿Y tú?

Porqué todo los somos en algo.

Adictos a que nos aplaudan por lo que hagamos , a la repercusión por el método que sea en redes sociales, a estar rodeado de gente a pesar que nos sintamos solos, como decía en un post anterior, al morbo que nos pillen manteniendo otra relación extra-conyugal, adictos a tener pareja por miedo a la soledad… O la peor de las adicciones para mí, no hacer lo que quieres hacer, no vayan a pensar algo los demás..

Todos somos adictos a algo. Otra cosa totalmente diferente es que queramos reconocerlo.

Y sobre todo porque estamos en una sociedad, en el que parece que reconocer algo, es darle poder a los demás sobre nosotros mismos. Cuando en realidad es al contrario. Nos estamos dando poder a nosotros mismos.

¿Por qué somos adictos a este tipo de situaciones?

Porque tenemos miedo a reconocernos delante de un espejo.

A reconocer que no somos felices con esa pareja, pero por las apariencias, hay que seguir manteniendo la «mentira».

A reconocer que seguramente seríamos más felices haciendo otra cosa, que no estirando el «chicle» de la profesión de moda que tenemos

A reconocer que no somos la persona que aparentamos ser delante de los demás y lo único que hacemos es quererlos tener «controlados» para que no se den cuenta que no somos quienes aparentamos ser.

A reconocer que somos unas personas envidiosas y lo que realmente hacemos, es mentir a los demás para que no se vayan con otras personas de la «competencia».

Hay un mundo «sórdido» de adicciones, que lo único que nos provoca es daño. En algunos casos daño físico, pero en otros , provoca una disonancia entre quienes aparentamos ser y quienes somos de verdad.

Te puedo decir muchas cosas, te puedo dar tips, pero realmente si tú no quieres cambiar la vida, que sabes que estas llevando y que te hace llorar por las noches cuando nadie te ve, ¿Qué puedo decirte yo?

¡¡NADA!!.

Pero si quieres una recomendación,

¡¡A LARGO PLAZO TE HARÁ MÁS DAÑO LO QUE A CORTO PLAZO TE ESTÁ DANDO «BENEFICIOS!!.

¿Y tú de qué eres yonqui?

¡¡Creatividad y Libertad, un dúo para la felicidad!!

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«En las tinieblas, la imaginación trabaja más activamente que en plena luz» decía I.Kant

«Hay que ser creativos, hay que tener empresas creatividad…Los artistas han sido creativos durante el confinamiento, hay que tener una marca «plastilina», reinvención, transformación digital, Black Friday…»

En definitiva, creatividad, creatividad y creatividad por todos los lados.

Hay que ser creativos, hay que tener una mentalidad creativa, hay que ser empresas creativas, hay que responder de forma creativa si te hacen una pregunta en una entrevista de trabajo…

De repente, de la nada, HAY QUE SER CREATIVOS.

Y yo me pregunto: «Si ahora tenemos que ser creativos, ¿Qué es lo que hemos hemos antes?».

SEGUIR LAS OPINIONES, TENDENCIAS E IDEAS DE LOS DEMÁS COMO BORREGOS.

Pero un ejemplo muy claro que determina que hablamos sin saber de qué coño estamos y en el fondo no creemos en los que decimos es esta frase:

«A partir de Enero, volveremos a la normalidad».

Nunca hablo de política y nunca lo haré, así que nos esperéis que entre en una lucha en la que no se gana nada y se pierde mucho más.

Pero es una frase que demuestra que el ser humano siempre corre raudo y veloz, hacia todo aquello cree que le va a transportar al pasado, a dónde creía que era feliz, pero sobre todo no tenía sobresaltos que no sabía controlar.

Por lo tanto, cuando creamos que estamos de nuevo en ese «pasado», diremos: «¿La creatividad? Para los locos, yo sigo haciendo las cosas como las seguía haciendo entonces. Pero eso si, que me reconozcan los demás porque soy diferente a ellos, aunque haga las mismas cosas que los demás».

Utilizamos las «modas» como placebos contra el miedo y la incertidumbre. Para adaptarnos de forma rápida e indolora a la situación que estamos viviendo. Pero acaba ocurriendo que o el «placebo» no surte efecto» o pasado un tiempo, nos damos cuenta, que volvemos a repetir los miedos que tenemos.

¿Qué nos pasa?

QUE TENEMOS MIEDO A VIVIR.

Ese es el mayor miedo que tenemos como seres humanos, VIVIR.

No tenemos miedo a morir, al rechazo de la persona amada o que nos digan NO en una entrevista de trabajo, TENEMOS MIEDO A VIVIR. A creer que no somos perfectos para los demás, cuando en realidad somos PERFECTOS siendo quienes somos que somos.

¿Y qué es vivir?

SENTIRNOS LIBRES.

Creemos que la libertada nos la dan un sueldo, un trabajo de 8 horas que no soportamos, amigos que no aguantamos pero con los que podemos decir que salimos los fines de semana, tener redes sociales con «seguidores comprados», pero aún así ven los demás que somos «expertos» y «conocidos», una pareja a la que le somos infieles pero ante los demás decimos que tenemos pareja no vayan a pensarse que «somos otra cosa».

En definitiva, creemos que la libertad, es lo que consideran los demás que es la felicidad, el éxito y ser un ciudadano de «provecho». Cuando en realidad no es así, la libertad es VIVIR por uno mismo.

¿Por qué estamos locos por volver a la normalidad?

PORQUÉ PARAR NOS HA HECHO PARAR Y SENTIR. Y A ESO, NO SE NOS HA ENSEÑADO. TENEMOS MIEDO A VIVIR.

Y queramos o no, nos hemos dado cuenta que hemos vivido hasta la fecha, con muchas obligaciones y recomendaciones impuestas por los demás, pero por pocos «quiero» venidos de dentro de nosotros mismos.

Pero otra cosa totalmente diferente, es que lo reconozcamos lo que hemos observado de nuestra vida.

¿Por qué decimos que NUNCA SEREMOS CREATIVOS?

Porqué nosotros mismos sabemos que no somos libres y la máxima expresión de la creatividad, es la libertad. No porqué no tengamos ideas o sepamos expresar mejor que el jefe cómo se debería hacer tal o cual cosa.

Pondremos excusas cómo que nadie nos ha enseñado a ser creativos, a pintar o escribir ( ser creativo es mucho más que eso, es cualquier forma de expresión sin miedo al qué dirán, siempre yendo más allá de lo que lo hacen los demás ) solo son unos elegidos quienes pueden hacerlo o que ya llegaran momentos idóneos para intentar desarrollar ese hobbie que siempre hemos tenido.

¡¡EXCUSAS!!.

Lo que te pasa es que tienes miedo a la libertad que da la creatividad. La libertad de sentirte uno mismo en todo momento y sin miedo a expresarte, digan lo que digan los demás.

Esa es la verdad libertad, no hacer lo que «nos recomienden» los demás por nuestro bienestar.

Como hemos vivido todos estos años, pensando en el qué dirán, en si cumplimos o no las expectativas de los demás o si por fin nos tildan de «buenas personas» porque hemos hecho lo que los demás esperaban y deseaban para nosotros…Ahora al darnos cuenta que la libertad, es simplemente y llanamente tras conocerse a uno mismo, ser coherente con lo que eres y quieres, expresarte sin ningún tipo de miedo, siguiendo nuestras propias reglas , nuestras propias leyes .

Y esa unión contigo mismo, es lo que hará que la creatividad se exprese . La creatividad es un medio , nunca un fin.

Así que odiamos la creatividad, porque nos da miedo la libertad.

LA LIBERTAD DE SER NOSOTROS MISMOS.

¡¡En todo, se trata de alumbrar, nunca de deslumbrar!!

«Toda la variedad, todo el encanto, toda la belleza de la vida está hecha de luces y sombras» decía Tolstoi

«Hoy me han entrevistado para un medio de comunicación. Y aunque me han dicho que quizá no saldrá, quiero que lo sepas…. Hoy os digo que tengo todo el año 2020 cerrado con conferencias, eventos y formaciones…Hoy os digo que tengo la formaciones cerradas, ya veré al año que viene ya veremos si lo hacemos.. No crees un personaje virtual, se siempre tú..«

Son algunas de las frases que últimamente leo en redes sociales. Y la verdad que me hacen reflexionar, por no decir, calentarme mucho.

Se nos llena la boca que hay que ser humildes, que hay que ser uno mismo. Que la respuesta a la pregunta de ¿A qué hemos venido a este mundo? es fácil de responder: «Siendo uno mismo y dándonos siempre a los demás». Llenamos los muros de nuestras redes sociales con frases bonitas y flores que las acompañan. Que eso de las expectativas va del ego, que hay que liderar sin ego y miles de libros hablando de la felicidad (que son copias unos de otros)..Y lo único que estamos consiguiendo es una sociedad «enganchada» al Prozac, a la envidia y a la mentira, en la actualidad eso se llama «postureo».

Cada dia creo más que el concepto de éxito que tenemos en la sociedad, en vez de ayudar a superarnos, a ser nosotros mismos, a luchar por una meta…, lo único que produce son «tarados».

Lo reconozco, al principio de mis tiempos, llegué a pensar, porque yo no era como los demás. Porque yo no era llamado a dar conferencias, porqué me costaba tanto llegar a los demás cuando otros si lo conseguían. Y fue una conversación con uno de mis mentores, que me hizo cambiar la visión para siempre. 

«Tu éxito es ser tú mismo, sin «aparatos laser», sin anuncios en Instagram que vendan lo que haces porque nadie lo ha comprado en meses, sin incoherencias entre lo que escribes y lo que haces en la vida real. Haz lo que sientes en todo momento  y siempre SIN ESPERA NADA. Por mucho que quieras correr, todo llega cuando tiene que llegar. Y llegará lo que tiene que ser de verdad, no lo que tienes que aparentar o lo que igual que viene, se irá. Pero mientras tanto, sigue haciendo lo que sientes, porque a eso es lo que has venido, ya vendrá todo lo demás«

Siempre me acordaré de sus palabras, pero sobre todo cuando alguna vez no ves resultados y tu ego te hace una mala pasada queriéndote comparar con los demás.

Y es así, hemos venido a darnos a los demás a través de lo que sabemos hacer mejor. Ya puede ser dar una conferencia, escribir un libro , ayudar a una persona a conseguir trabajo, hacer unas tortillas de patata de puta madre o lo que hacer cuadros que iluminen los salones de tus compradores. 

Pero hazlo sin esperar, hazlo porque así lo sientes. Eso ya es para mí el verdadero éxito, la verdadera puta felicidad. 

Sé que muchos estarán pensando: «Pero no tener metas, no tener expectativas, eso no da dinero para pagar las facturas…«. Te aseguro por experiencia propia y lo que he visto a lo largo de todas las entrevistas realizadas, que la gente que piensa así, vive de su pasión, pagando sus facturas. 

Pero el concepto de éxito que se nos ha vendido y se nos está vendiendo, es que tenemos que ser como Steve Jobs y cambiar el mundo entero, tenemos que ser como Elon Musk y que nuestra publicidad llegue hasta la Marte, que hay que publicar libros que digan que podemos alcanzar una facturación de 6 cifras en tan solo 7 días ( menuda tomadura de pelo). Se nos vende un concepto que si no alcanzamos un éxito masivo, no hemos tenido éxito. Pero lo peor de todo es que nos lo creemos y acabamos frustrándonos aunque nuestra ciudad o una simple persona, esté agradecida por el trabajo que hemos hecho. 

Nosotros queremos más, porque sino no creemos que habremos alcanzado el éxito. 

¿Qué produce esta autoexigencia?

Que compremos seguidores en las redes sociales para parecer que hemos alcanzado algo que ni siquiera olemos. Que esté «prohibido» hablar de nuestro anterior trabajo , porque si lo supieran , verían que soy un incoherente…  Pongo o «me invento» mi agenda para que todos vean que soy muy solicitado por los demás..( bueno luego viene otro confinamiento y no hay agenda que valga en estos momentos, querido gurú).. Que digamos cosas porque es la moda , pero luego seguimos haciendo lo contrario a lo que decíamos el día anterior…

Esas y otras muchas «imbecilidades» hacemos por alcanzar el éxito o aparentar que lo hemos conseguido. 

EL éxito es darnos a los demás. Y aún habiendo alcanzando el «reconocimiento» de los demás, seguir dándolo con humildad como si fuera el primer día. No el primer día de tu estupidez.

Pero no sólo estoy hablando de algunas personas de la «industria de la felicidad y el desarrollo personal», que en vez de ayudar a los demás, lo único que quieren es ayudarse a ellos mismos y «sanar» la falta de confianza que tienen en ellos mismos, dándoselas de algo que no son, una vez conseguida una cima. Sino también estoy hablando del día a día.

Ya puede ser una relación de amistad, de pareja… o de lo que quieras, siempre se trata de ayudar, de alentar, de alumbrar a la otra persona ya no solo cuando las cosas vayan mal, sino cuando están bien. Recordando lo que ha superado, recordando lo que ha alcanzado. Ayudándole a disipar la niebla que en esos momentos nubla sus éxitos anteriores y que le ayudarían a alcanzar unos nuevos. 

No a deslumbrar con lo que hemos conseguido nosotros en algún momento

Más que nunca, hemos venido a alumbrarnos unos a otros. La estamos viviendo es de órdago y la que viene, para mear y no echar gota. Y mientras tanto, como todo en la viña del señor, unos intentando deslumbrar y otros alumbrando, pero cuidado con escupir hacia arriba, suele caerte encima. 

 

¿Sabes hacer eso que llaman vivir?

«Lo que llamamos felicidad es simplemente la alegría de estar vivo. Debemos separarnos de todas las personas y de todo lo que no nos da la alegría de vivir» dice Alejandro Jodorowsky

SolucionesHoy he leído esta predicción de mi horóscopo, soy Géminis:

Los sistemas de navegación por satélite suelen ofrecer al conductor la posibilidad de elegir entre la ruta más corta y la más rápida. Algunas personas se sorprenden al enterarse que no tienen por qué ser el mismo camino. Al tomar una carretera con un límite de velocidad superior y con menos restricciones para la circulación, el viaje puede ser más rápido aunque suponga desviarse varios kilómetros. La verdadera cuestión en tu vida ahora es si en tu esfuerzo por conseguir algo, estás gastando un montón de energía o estás tomando una sabia decisión. Sólo tú puedes saberlo.”.

¿Qué tiene que ver el Horóscopo con este blog? Tranquilos, no me estoy volviendo loco. Hoy quiero hablar de las soluciones.

Vamos por la vida, esperando que nuestro GPS, nos de las soluciones a toda dificultad y reto en nuestro día a día.

El GPS lo creamos a través de conferencias, de libros, de experiencias que viven los demás y que nos cuentan, de blogs, de artículos en medios de comunicación o lo que creemos que sentimos.

Creemos que lo construimos nosotros, pero si nos damos cuenta, es el exterior, son los demás quienes lo construyen.

Déjate de tonterías, tú personalidad, no está creada por ti. La has construido en función de lo que has ido viendo, sintiendo y cogiendo del exterior.

Son mejores las soluciones que nos dice el “GURU” de turno que lo que tú pienses. Es mejor lo que promulga “ese que no conocemos y que parece que le va bien”, que lo que nosotros sintamos.

Pensamos que los demás son genios, porque se les ha ocurrido unas soluciones a problemas que la sociedad creía que no podía resolver. Envidiamos a esos “genios”, porque pensamos que jamás, aunque queramos, llegaríamos a su nivel.

Esas soluciones, esas ideas, solo están disponibles para gente elegida, para “extraterrestres”. Así que lo mejor será que cuando ellos la promulguen, hacerlas nuestras y seguirlas al pie de la letra.

Lo que diga una persona, le ha podido servir a ella. Eso no quiere decir, que sea la única solución. Es una, hay muchas más.

Pero no confiamos en nosotros mismos. No tenemos el suficiente amor propio, para escucharnos a nosotros mismos y aceptar lo que dice nuestra intuición, corazón, cuando ve esa solución. Subimos el nivel de la música, cuando oímos: “Pues si tú sabes que esa solución es pobre, que tú podrías hacerlo mejor, ¿A qué esperas para demostrarlo?”.

No, no, yo no puedo ser como esa persona, no puedo tener esa idea, es una locura, ¿Quién soy yo para rebatir las ideas a esa persona y decir que la mía daría mucho más beneficio

O cuando una persona ha “sacado” una idea que revoluciona el mundo, nos “adueñamos” de la misma, poniéndole otro nombre, haciendo creer al mundo, que nosotros somos como esa persona, unos genios, innovadores, diferentes….

Otra vez igual, nos adueñamos de cosas del exterior, cuando nosotros podríamos crear cosas mucho más potentes. Todo por ego, miedo, por querer aparentar en un mundo, que las apariencias ganan más que el ser.

solucionesPero ya no te hablo a nivel de ideas empresariales… Si no también a nivel personal.

Las soluciones que a día de hoy me han llevado donde estoy, puedo decir, que ya no me valen. Necesito otras soluciones para otros temas con los que me estoy enfrentando.

Todos en algún momento de la vida, nos hemos dejado llevar por las “reflexiones” que los demás tenían a un problema que estábamos pasando. TODOS.

¿Por qué? Porque no queríamos darnos cuenta que nosotros ya las teníamos. ¿Dónde? Dentro de nosotros.

Pensábamos que los demás sabían que era vivir, no tener ningún problema, cómo conseguir esas metas que teníamos, y debíamos hacerles caso. Ellos tenían más experiencia que nosotros, más edad.

Lo que pasa es que tienes miedo es a darte cuenta, que la mayoría de las soluciones que pides al exterior, están en tu interior. Y seguro que no son iguales que las del exterior, porque son tus soluciones, para tus problemas. NO para los problemas de los demás.

¡¡Y lo sabes!!

¿O no has dicho en algún momento…” Pues eso ya lo sabía yo desde hace tiempo”?

¿Y qué nos distingue de esos “genios o gurús” creativos, de nosotros?

¡¡QUE ABREN LA BOCA PARA DECIR LO QUE SIENTEN, QUIEREN Y VEN!!

No es abrir la boca y ya está. No es todo tan bonito como lo pintan los libros o la gente.  ¡¡PARA!!.

Para llegar a este punto:

1.- Confiar en uno mismo. Y no un poco, sino un mucho.

Creer en uno mismo, te llevará a “salirte del rebaño” del pensamiento colectivo. Unos te rechazaran, otros te seguirán. Pero si crees en tus soluciones, en ti, no tienes que dudar de ti, ni un solo momento.

2.- No copies. Siente.

No eres uno más. Eres tú. David, Natalia, Raquel, Mónica… Eres especial. ¿Qué coño haces copiando las ideas de otra persona? ¿No tienes ideas? Claro que las tienes, lo que pasa que te da miedo darlas a conocer, o ponerlas en marcha, por el por si acaso… por el miedo..

3.- Tienes que hacer una visita a tu lado oscuro.

Si, tienes que hablar con tu “Darth Vader”. Esos momentos en los que te encuentras totalmente desnudo, frágil. Esos momentos que hasta un “hola” te duelen. Tienes que rebozar en tu “mierda”, en tus “miedos”, en adentrarte en ti mismo, como hasta entonces no lo habías hecho.

Hasta que no lo hagas, esas soluciones que tengas, no llegarán a ningún lado, porque no creerás en ti, ni en ellas.

Habla con tu “Darth Vader” y hazte amigo de él.

4.- Saber que la vida es cambio, y esas soluciones se transformarán.

Cuando creemos que tenemos las soluciones a cómo afrontar nuestra vida personal, emocional, profesional… La vida nos da una buena ostia, y nos dice… “Eso ya no te vale… empieza a crear unas nuevas”.

Te vuelves a quedar como el punto 2, “desnudo”. Te preguntas por qué ha pasado, con lo bien te iba a todo, o eso creías. Lo que pasa es que estás cambiando de nivel, estás superando, y para ello, necesitas nuevas soluciones.

Cree en tus soluciones, pero también que la vida es cambio y en cualquier momento tendrás que cambiarlas, porque no te servirán para lo que vas a vivir.

¿Pero sabes lo peor de todo?

Que buscamos soluciones en el exterior. Que no tengo nada en contra de ellas, pero lo que provocan, es que vivamos en un mundo zombie. Iba andando por las calles de mi ciudad, y todo el mundo iba “zombie”, y no de sueño. No veíamos una sonrisa, un gracias un abrazo, una ilusión…

Y mientras tanto los libros de felicidad y motivación, son número de ventas en las librerías.

Buscamos soluciones a todo en el exterior y lo que estamos es adormeciéndonos.  Lo que buscamos es NO SENTIR…No queremos sufrir, NO QUEREMOS VIVIR, queremos dejarnos llevar por la corriente, NO QUEREMOS SENTIR.

Aquellas personas que buscan dentro de sí misma, lo que sienten, el porqué lo sienten, aceptan sus emociones, pensamientos, cuestionan lo establecido hasta lo que creían que era lo correcto para ellos….. hacen algo que los demás no hacen…

 VIVIR.

Busca las soluciones dentro de ti. Es la única forma de vivir, de sentir, de ser , de alcanzar eso que llamas felicidad. Pero también ten en cuenta, que no te valdrán para siempre, que tendrás que amasarte de nuevo y crearte de nuevo..

¿Estás preparado para VIVIR?

¡¡En la derrota siempre hay cosas que se hicieron bien!!

«El arte de vencer se aprende en las derrotas» decía Simón Bolívar.

Nos cansamos de leer siempre lo mismo.

» Para alcanzar el éxito, hay que fracasar«:

Eso quiere decir, que cuanto más te arruines, cuantas mas veces te caigas, nos dicen que antes llegaremos al éxito.  ¡¡O eso dicen!!. Porqué siempre hay alguno que se encariña con la piedra con la que tropieza y nunca llega al éxito anhelado.

Se habla de que tenemos que fracasar, para llegar al éxito. Que es el único camino que tenemos que recorrer para llegar a la cima.

Y si has leído libros de desarrollo persona, biografías o historias de motivación, verás como hasta alcanzar ciertas metas, la gente se había caído unas cuantas veces hasta alcanzarla.

Así que si nos lo dicen los demás, nosotros lo creemos. Creemos que tenemos que pasar por muchos fracasos para llegar al éxito. Pero la impaciencia, la envidia , la gana de dar en los morros a los demás, nos hace que queramos para antes de ayer el éxito y los fracasos para otros.

Pero si intentamos algo por primera, lo primero que obtendremos es el FRACASO. Siempre. Porque si lo consigues a la primera de cambio, ya me dirás qué formula has utilizado y aplícala a todo, si a partir de entonces, todo te sale a la primera.

Estudiamos los fracasos cuando se ha alcanzado el éxito. O eso decimos, lo que realmente decimos es que lo hemos pasado mal, pero nos olvidamos de las caídas y lo único que queremos hacer es disfrutar del éxito que hemos conseguido.

¡¡No seamos hipócritas!!. En qué fallamos ya no importa, importa el éxito en ese momento.

¿Pero qué pasaría si estudiáramos los éxitos cuando hemos fracasado?

Mi vida está llena de muchos fracasos, caídas, NOES, …como tú quieras llamarlos.

Expectativas no cumplidas. Sueños que me iban a llevar al éxito y a poder tocar los sueños que llevaba tiempo anhelando. Con ilusión, ganas y esfuerzo me ponía en marcha, pero por diversas circunstancias y en otras, yo mismo, la respuesta es NO.

Cuando fracasas o no alcanzas las expectativas creadas, no crees que haya un éxito en ningún lado. Te flagelas, te rebozas en la mierda que es lo único que crees que has conseguido e intentas que los demás no te lo recuerden mucho.

¿Pero y si hubiera éxito en el fracaso que has conseguido? Y creo que hay mucho más del que nos imaginamos.

La gente que me conoce, sabe que no soy un «Happy flower» ni que obvio la realidad a través de pensamientos positivos aunque me estén metiendo cuchilladas por detrás. No soy así.

Pero echando una vista atrás con toda la colección de fracasos en mi vida, y los que me quedan, estudiándolos, he alcanzado más éxitos y principios de éxito a través de las caídas, que con los éxitos alcanzados.

¿Por qué?

Como te he comentado, cuando alcanzas el éxito, no piensas en el pasado, solo quieres disfrutar del presente, pavonearte y seguir avanzando. No aprendemos del camino recorrido y luego cuando nos preguntan cómo lo hemos hecho, respondemos «Ni idea, la verdad que el pasado es pasado, ahora sólo importa el presente..»

Cuando fracasas, nos focalizamos en el resultado y no en el proceso. No creemos que hayamos conseguido nada, bueno si, crees que seremos el hazme reir de los demás y el señalado como fracasado hasta el resto de nuestros días.

¡¡EN LA DERROTA SIEMPRE HAY COSAS QUE SE HICIERON BIEN AUNQUE NO LO CREAS!!

¿Qué éxitos hay en un fracaso?

  • Has avanzado más que si estuvieras viéndolas venir. 

Te has quitado la pereza. Has estudiado. Te has esforzado, has luchado. Te has adentrado en un campo que no conocías y querías conocer.

Has hecho mucho más que las personas que añoran una vida mejor pero se dan al alcohol, sexo o drogas, para que se vayan de su mente y no pensar en ellos.

Has tomado las riendas de tu vida, cosa que hasta ahora era el sofá quien tenía el destino de tu vida.

Habrás recibido un «todavía No» o un «por aquí no es el camino correcto»; pero te digo que habrás avanzado mucho más que añorando algo por el que no das un paso adelante.

  • Siempre habrás obtenido resultados. 

Un resultado no es positivo ni negativo en función de si se ha conseguido una expectativa o no. Sino que es subjetivo.

Para unos creerán que tu fracaso, es eso, el mayor de los fracasos. Para otros, verán que has conseguido mucho más de los que ellos creen que podrían conseguir en su vida.

Si piensas, seguro que habrás alcanzado pequeñas metas. ¡¡SEGURO!!.

Estúdialas, mira qué has hecho bien. Qué has obtenido con esa acción. Investiga hacia dónde podría llevarte esa acción realizada.

Te aseguro que no habrás llegado a meta, pero seguro que habrás superado otras pequeñas metas que no pensabas alcanzar y que te llevarán a esa meta, o quizá a otra mejor.

  • Inspiración y Liderazgo

Podrás haber hecho el mayor de los fiascos, la mayor cagada para ti, pero  te aseguro que para mucha gente serás inspiración. No para ser carne de Memes o cotilleos, sino para ver que gente como ellos han dado un paso adelante y han luchado por una meta soñada por ellos también.

No habrás conseguido la meta, pero seguro que habrás conseguido ser inspiración para otras muchas personas.

  • Le has puesto cara al miedo. 

Creo que una de las cosas mas importantes es esta. Estamos liderados por el miedo.

Miedo a salirnos de lo establecido, a ser señalados por diferentes, miedo a no conseguir lo que queremos, miedo a conseguirlo… Más y más miedo, que nos hace querer algo pero no hacer nada al respecto.

El miedo nos hace creer que no somos dignos de nada, que no tenemos talento, que no valemos para nada, así que decidimos seguir lo establecido, lo que desean los demás para nosotros. Dejando a un lado para siempre nuestros sueños y metas.

Te das cuenta cuando le plantas cara al miedo, que es TODO UNA INVENCIÓN TUYA. Claro que hay incertidumbre en algo que no sabes qué va a ocurrir, pero tu ilusión, motivación, ganas, lo combate y acabas dándote cuenta, de que eres capaz de muchas más cosas de las que te imaginabas.

Enfrentarte al miedo, te hace encontrarte con tu esencia, con tu marca, con quien eres de verdad. Y eso es uno de los éxitos más importantes que siempre recordaré.

Estas son algunas de los éxitos que hay en los fracasos que he tenido en mi vida.

¿Y tú qué éxitos has alcanzado en tus fracasos? ¡¡Seguro que muchos!!