¿Cómo tomo la decisión adecuada?

“Justifica tus limitaciones y te quedarás en ellas” decía Richard Bach

Todo ser humano cuando lo vive, cree que es el momento más crítico de su vida.

No es saber qué ropa me pongo para que esa chica le haga caso, no es saber qué poner en la quiniela en el Pleno al 15, no es saber qué tal serán los nuevos vecinos de abajo…

ES SABER SI ESTAMOS ELEGIENDO BIEN ANTE LOS DOS CAMINOS QUE LA VIDA NOS PONE.

No sabemos si escoger una carrera u otra, no sabemos si decirle si a esa chica o sólo tenerla como amiga, no sabemos si mandar a tomar viento a nuestro jefe o esperar un poco más a que lo despidan… No sabemos QUÉ hacer, y como buenos futurólogos, nos gustaría saber qué decisión escoger.

Queremos adivinar qué opción escoger, porque lo que no queremos es confundirnos, lamentarnos de la opción tomada, no queremos sufrir más de lo que estamos sufriendo, no queremos sudar , en definitiva, que queremos una opción que restituya nuestro ego y alcancemos esa felicidad, que nos impulsan a encontrar.

En estos momentos, me encuentro ante la toma de una decisión importante para mí. Y echando la vista atrás a todas las decisiones, he aprendido que:

Por mucho queramos, NUNCA EXISTE LA DECISION PERFECTA.

Nunca acabaremos acertando al Pleno al 15. Pero es lo que deseamos todos.

¿Por qué pasa? Porque no dominamos muchas variables, porque no dominamos el destino, por mucho que queramos y porqué la vida, siempre es más lista que nosotros.

Creía que tomaba la decisión correcta, que iba a conseguir lo que siempre había soñado, que había optado por el camino que me llevaría a mi cima… y casi siempre, por X, Z o lo que sea, nunca me llevaba a donde yo quería.

Reprochas a la vida todo, maldices a todo el que te rodea, pero te aseguro que con el tiempo, la vida siempre te lleva a donde tienes que estar.

La decisión perfecta, no existe, porque siempre habrá cosas que no tengas en cuenta, siempre habrá personas que no estén de acuerdo con lo que has escogido o porque la vida no quiere que vayas por donde tú crees que tienes que ir.

La imaginación se dispara ante una decisión, haciendo que seamos POCO REALISTAS.  Cuando tenemos el arrojo y valor de optar por esa decisión, y antes también, nos dejamos llevar por los colorines y cantos de sirena.

Pensamos que yéndonos a vivir a otra ciudad toda será mucho más fácil, que esta chica será para siempre el amor de nuestra vida y todos los problemas se esfumaran por arte de magia… Para los pies pequeño, que no todo es de color de rosa. Como te he dicho anteriormente, no tenemos todas las variables en nuestro poder, no sabemos si no están mintiendo, si todo es tal cual nos lo pintan…

Así que por favor, siempre los pies en el suelo y aún así, siempre dudan. Que los pitufos no existen, recuérdalo.

Tienes que decidir tú, NO LA MODA QUE ESTE EN ESOS MOMENTOS EN AUGE.  Como bien dices las madres: “SI se tiran todos por el puente, tú también lo haces, ¿Verdad?”. Así somos los seres humanos ante las modas y por el miedo a no sentirnos partes integrantes del “rebaño” llamado sociedad.

Tienes que escoger tú, tiene que escoger la conexión entre tu corazón y tu razón. Y lo que digan los demás te la bufe. Te podrás confundir, claro que sí, pero te aseguro que descubrirás mucho más cosas de ti, que si hubieras seguido a la moda de turno. Pero sobre todo, habrás impulsado tu marca, tu legado.

Cuida y NO TE LANCES A TUMBA ABIERTA SIN SABER QUE AGUA HAY DEBAJO. He visto como gente se lanzaba a emprender, por desesperación, en ámbitos profesionales que no tenían ni idea. He visto personas como se endeudaban hasta las trancas, porque el “gurú” de turno les decía que así tenían que hacerlo, porque él así había empezado. No te dejes embaucar por las lucecitas de un posible “parque de atracciones” que puede ser en realidad un “cementerio”.

Cuando decidimos, siempre están presentes nuestras CREENCIAS. Y por hacerle caso, porque creemos que la vida, es así, como ellas nos dicen, no damos la oportunidad al resto del mundo. La vida no es lo que tú crees que es, lo que te han dicho que es, HAY MUCHO MÁS. Así que dales la oportunidad, porque seguro que te descubrirán cosas que no sabías.

Siempre digo que lo que piensen los demás de ti, de tus decisiones te la tiene que bufar. Pero siempre digo también, que hasta cierto límite. Si alguna de tus decisiones, puede afectar seriamente alguna persona, a tu empresa, o alguien que quieres, ESO SIEMPRE DEBES TENERLO EN CUENTA antes de lanzarte al agua.

Pero también te digo, que te la tiene que bufar lo que digan los demás, lo que quieran imponerte, porque si vas preguntando a todo el mundo, lo que ellos harían, lo único que conseguirás es volverte loco y quedarte paralizado.

SI haces caso a todo el mundo, NUNCA TE HARAS CASO A TI MISMO.

No hacerte caso a ti mismo, no quiere decir que tu intuición siempre acierte. Reconozco que soy una persona muy intuitiva, y cada día más. Y también reconozco que alguna decisión he tomado creyendo que mi intuición era la leche, que siempre acertaba…LLEVANDOME UNA BUENA LECHE a posteriori.

Haz caso a tu intuición, pero también a tu razón, y en el equilibrio ahí está la solución.

Y eso si, después de haber tomado una decisión, tienes que PONERTE MANOS A LA OBRA A LA VOZ DE YA.  Llévate a tu miedo de juerga como bien digo en Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde, que siempre te va  acompañar y se valiente con la decisión tomada. Y nada de TRAMPAS.

Escribiendo estas líneas, ya he decidido que camino escoger, pronto lo sabréis.

¿Y tú qué decisión vas a tomar? ¿Cómo escoges tus decisiones?

Leo Margets: “Con talento y trabajo duro, surge la magia”

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con…” para mi es un placer presentar a Leo Margets.

¿Qué nos puede enseñar el póker? ¿Cómo llego a convertirse en Campeona del Mundo de póker? ¿Qué valores le ha enseñado y se pueden aplicar a la empresa?

Durante nuestros días, la vida nos da carta, y depende de nuestras decisiones, el resultado que tengamos con ellas. Porque ya podemos tener las mejores cartas, que si tomamos una mala decisión, todo se irá al traste.

Hace unos días tuve el placer de conversar con Leo, sobre el póker, su estilo de vida, sus comienzos, de la importancia de la sicología y emociones en el juego.. y qué podemos aprender de él, para aplicarlo a nuestra vida, entre otras muchas preguntas.

Autora del libro “Juega bien tus cartas. En la vida y en los negocios” hoy nos enseñara a cómo manejarlas.

GRACIAS  LEO  por recordarnos que aunque creamos que tenemos en nuestra mano una mano ganadora, dudemos de todo, porque somos el resultado de nuestras decisiones, pensando siempre en el largo plazo a la hora de tomarlas. Podéis conocerlo más a través de  Web, Facebook, Twitter e Instagram.

Sabes que tu vida puede ser diferente y aun así no haces nada para conseguirlo? ¿Te da miedo romper los límites que tienes en tu mente? ¿Quieres poner patas arriba tu vida y conocer eso que llaman felicidad? ¿Quieres que tu empresa alcance esas cimas que siempre has soñado? ¿Crees que el ambiente de tu empresa tendría que mejorar? ¿Sabes que el antídoto a todos los problemas es el NO escuchar tu corazón? Puedes contactar conmigo a través de Twitter, en Facebook y en Linkedin

.- ¿Quién es Leo Margets?

Justo ahora David me preguntas esto, y hace unos días hacia una reflexión, en la que me preguntaba, ¿Por qué nos definimos en función del puesto de trabajo, del sexo que tenemos?

A mí me parece una pregunta tan difícil cuando me preguntan quién soy. ¿Qué pasa que cuando uno está bien, les tienes que meter una chapa increíble?

Soy una tía a la que le importa estar bien y que tiene mucha curiosidad.

.- Y sin esa curiosidad, ¿Dónde crees que estarías ahora?

La verdad que no sé donde estaría, pero si se que no estaría donde estoy ahora.

Seguro que estaría haciendo una vida más estándar. NO me habría planteado hacer cosas arriesgadas en un momento dado. Que tampoco es que sean muy arriesgadas, pero por la sociedad se consideran “poco estándar”.

Tener curiosidad es estar abierto de mente y hace que te conozcas más a ti mismo

.- ¿Te consideras una mujer feliz?

Sí que me considero feliz, porque la felicidad no es algo puntual, aunque en estos momentos no esté pasando por unos momentos felices en mi vida personal. Pero aún así , me considero una tía feliz.

Vivimos en una sociedad que se rige por la tiranía de la felicidad. En la que aunque te den una ostia, parece que tienes que ser feliz si o si. Yo creo que las emociones están por algo.

Aunque estemos pasando malos momentos, veo la vida de una forma global, estoy bien conmigo misma, y eso es parte de ser feliz.

Si lo que depende de nosotros, lo llevamos bien, no debemos fustigarnos porque lo demás no esté yendo bien.

.- Conoces muchas ciudades y culturas, ¿Piensas que la felicidad, para los demás sigue estando en lo exterior?

Si, la gente se fija más en los lujos, en proyectar una imagen. Pero viajando o no viajando lo ves, o en las redes sociales.

La gente viaja para contar a donde ha ido.

.- A mi sobrino de 8 años, ¿Cómo le dirías que es el póker?

El póker es un juego que se juega con unas cartas. Que no es un juego sólo de cartas, sino de personas.

Es como una analogía de la vida, porque juegas con información imperfecta. Que es así la vida. Sabes muchas cosas de la otra persona, pero no sabes sus intenciones. Con esa información tomas decisiones, que te enseñan a tomar decisiones óptimas a pesar de no tener toda la información posible., es algo vital para la vida.

.- La intuición ¿Qué papel toma en la toma de decisiones?

Reconozco que no soy nada de corazonadas e intuiciones, como la gente lo entiende.

La intuición está muy basada en la experiencia., integrada en el subconsciente.  A veces cuando lo quiero escuchar para tomar una decisión, intento reforzarlo más racionalmente, porque la intuición porque si, no me fio tanto de ella.

Es diferente actuar de manera racional que de manera instintiva.

Las emociones no te pueden dejar pensar con claridad y la intuición te puede ayudar.

.- ¿Cómo te llevas con la incertidumbre?

Aprendo a aceptarla.

El póker te ayuda a gestionar la incertidumbre, te ayuda a gestionar el largo plazo .

Pero lo que más nos angustia es saber lo que no va a pasar, el no tener la situación dominada. Y como no podemos dominar todo, lo que intento es estar siempre lo mejor posible yo, para que esa incertidumbre me afecte lo menos posible.

.- ¿Qué valores/ habilidades has aprendido en el póker?

Me ha enseñado a asentarme en el largo plazo. A hacer cosas de manera sostenible. A no necesitar una recompensa inmediata, que para mí es una de las debilidades.

Me ha enseñado también a no tener aversión al riesgo. Como si a todos, nos habían educado, que siempre la opción siempre segura es la mejor. Aunque me han dejado volar mucho, siempre nos inculcan que la opción más segura es la mejor, como nos enseñan en la escuela. En el póker nos enseñan que tomar riesgos es más rentable a largo plazo.

.- ¿Qué podríamos aplicar del póker en la empresa?

Se podría recompensar una buena decisión VS un buen resultado. Si tu recompensas un buen resultado, puede ser pura chorra, pero si recompensas una buena decisión, siempre a la larga, los resultados llegan

.- ¿Qué quieres ser de mayor?

Salvadora de animales.

Desde que tengo uso de razón, mi madre me hizo una tarjeta de visitas, en el que titulo, es ése. Es una tarjeta que todavía tengo en mi cartera.

.- ¿Qué te ha enseñado el mundo? ¿Qué le dirías a esa chica que empezó en el mundo del póker?

El mundo me ha enseñado que es imprescindible para mí, hacer introspección y caer. Aceptar como eres para acabar actuando como piensas. Porque para mí es la única manera de estar bien.

Para estar bien, necesito ser coherente. Ir haciendo pequeños ajustes, para que mi comportamiento se ajuste a mis valores. Y eso para mí, es la felicidad.

Y a esa niña, no le diría nada. Sólo le diría que se espabile y que se lo busque todo ella, ya que es la mejor manera.

.- ¿Cómo se afronta un campeonato desde la vertiente sicológica?

Un campeonato siempre lo afronto estando bien yo físicamente, visualizando viéndome capaz de ganar. Pero también gestiono muy bien los chascos, pero me veo capaz de ganar. Me obsesiona bastante no cometer errores, pero aunque lo hago, no me fustigo.

SI la cago porque no era el mejor movimiento, me aseguro de que no me vaya a pasar más. Pero sobre todo, los afronto muy tranquila, muy calmada.

.- ¿Cuál es tu palabra favorita?

Leona, que es mi primera gata. Que fue una de las personas más importantes de mi vida.

Y Depende. La gente siempre elige dicotomías, o blanco o negro, hombre o mujer… y a la gente le pone nerviosa los depende. Se incomodan por enseñarles la realidad.

.- ¿Qué es para ti 4 ases?

Que guay, espero sacar el máximo del otro.

Porque si yo tengo 4 ases, o 2 ases en la mesa y yo otros 2 yo, va a ser muy difícil que me den acción, porque yo tengo la mano ganadora.

Es lo que pienso: “Ojala pueda rascarle algo”.

.- ¿A qué das gracias?

A ver tenido la suerte de haber nacido en Barcelona, en esta época, con una familia que me ha dado todo lo que he necesitado.

.- ¿El talento nace o se hace?

Las dos. Está muy bien decir que el talento se hace. Por ejemplo en mi profesión, hay gente que no siendo los más talentosos del mundo, se ganan muy bien la vida jugando al póker. Cuando hay talento y trabajo duro, es cuando se hace la magia.

El talento se puede suplir con curro, pero no se suplir curro, habilidades, sin talento.

.- ¿Cuál es tu concepto de éxito?

No le doy importancia al éxito, porque como se entiende el éxito actualmente, es algo eventual.

A mí me gusta más una palabra, que es MASTERY. La maestría, dominar un concepto, una profesión.

EL éxito se basa en un resultado, Esta bien cuando lo tienes, pero no me preocupa demasiado.

.- Una reflexión para los lectores del blog.

Tenga curiosidad, que no juzguen. Porque juzgar te hace sentirte pequeño, tú mismo te estás limitando, perderte muchas oportunidades que la vida, nos da.

Nunca den nada por sentado. Que duden siempre de todo lo que les dicen. Siempre intenten pensar el pensamiento crítico, porque es bueno.

 

¡¡La vida es un BREXIT continuo!!

Eres libre de tomar tus decisiones pero también prisionero de las consecuencias“.

BREXITHoy los resultados del Brexit han dicho que Reino Unido, ha decidido que quiere salir de la Unión Europea.

¡¡QUE HORROR!! ¿Qué nos va a pasar? ¿Y con Gibraltar?

Son algunas de las expresiones que en las televisiones y medios de comunicación no paran de verter en nuestras mentes. Y nosotros aceptamos que el “coco” va a venir y es mejor estar preparados a las consecuencias.

¿Pero sabes una cosa?

¡¡NOSOTROS VIVIMOS EN UN CONTINUO  BREXIT!! pero éste no sale en los medios de comunicación de todo el mundo.

¿Por qué? Porque sabemos que tener que tomar una decisión sobre uno mismo, no mola. Pero si tenemos que tomar decisiones, sobre los demás, eso ya no duele tanto.

Todos los días, queramos o no, tomamos decisiones. Sabemos que lo hacemos, pero cuando somos conscientes que tenemos que hacerlo, como que no.

Son decisiones que tomamos con el “piloto automático”.

Las decisiones de si tenemos que tomar la A-1 para ir al trabajo o la A-2 por si  hay atascos, si comemos ensalada cesar o comemos una hamburguesa para el descanso de la reunión., son fáciles para nosotros.

Es pacata minuta. Sin despeinarnos optamos por una u otra.

Son decisiones que las tomamos a través de nuestro subconsciente .Decisiones que ya hemos tomado alguna vez, y se han convertido en nuestra rutina.  Como conducir.

Son decisiones que no nos hacen sudar.

En estas ocasiones no nos preguntamos hasta altas horas de la madrugada, ¿Qué pasaría si tomo un camino u otro?

Tomamos un camino y punto. Y si para comer hemos tomado ensalada, para cenar ya nos comeremos un bocadillo.

No hay problema, el mundo sigue avanzando.

¡! Son BREXIT, fácil de llevar!

¿Pero qué pasa cuando sabemos que tenemos que tomar un rumbo distinto en nuestra vida? ¿Qué pasa cuando sabemos que tenemos que dejar nuestra ciudad para encontrar un futuro mejor?

¡¡Que estamos ante una situación en la que las respuestas son solo SI o NO!!

Aquí no aceptamos los grises, rojos o verdes, sólo el blanco o el negro.

Y saber que tenemos que tomar una decisión u otra, nos pone los pelos de punta, ya solamente de pensarlo.

Nuestro cerebro, con sus rutinas, miedos adquiridos, creencias adheridas, viene en nuestro rescate.

Nada más pensar algo fuera de lo común, viene a decirnos, cosas como “Olvídate, es una locura, no tienes que decidir, estarás tomando parte en la vida…”.

Nuestro cerebro, como es para lo que esta creado, nos está diciendo que nos dejemos de “locuras” y “sobrevivamos” como estábamos haciendo hasta ahora. Quiere sobrevivir, no vivir un nuevo día, por muy bueno que sea.

En definitiva, nos dice que “Virgencita, majo, quédate como estás, por si acaso” o “Más vale pájaro en mano que ciento volando”.

Eso que tenemos en la cabeza, nos dice que no quiere novedades, que está muy bien como está.

En muchas ocasiones tiene razón, que debemos optar por el camino que estábamos siguiendo (Dile a España que salga ahora del Euro, veríamos qué pasaba en nuestra economía…). Pero también si queremos conseguir resultados diferentes, tenemos que provocar un cambio de rumbo en nuestros pensamiento, no aceptando como “correcto” lo que no nos lleva a donde queremos ir.

Si optamos por una opción como por otra, tienes que ser RESPONSABLE DE TUS ACTOS Y DECISIONES.

Sólo tú eres el “chef de tu menú”, llamado vida.

Si optas por seguir como estabas, luego no te quejes, lamentes, pongas excusas ni cosas parecidas, ni te mientas a ti mismo, diciendo que iba a ser algo imposible de conseguir…

En la televisión ya había gente poniéndose las manos a la cabeza, cuando veían que de la noche a la mañana ya eran 10% más pobres que el día anterior, por la decisión tomada.

Si tú has votado que NO, tú eres el responsable de ese resultado junto a otras personas. Las consecuencias buenas y malas, siempre se pagan.

Piensa que decisión vas a tomar, pero cuando lo hagas, tómala con todas las de la ley.

Tampoco te demores en tomarla, porque la oportunidad acabará marchándose, como los sueños no realizados.

He observado que cuando debemos tomar una decisión diferente a la que siempre habíamos tomado hay dos situaciones.

.- Las personas que con razonamientos te dan el por qué de su decisión

.- Y las que se dejan llevar por lo que dice el líder o la “moda de turno”.

Nos gusta “subirnos a autobuses que están de moda”. Si la moda dice que tenemos que votar NO a la Unión Europa, a que esa persona sea el nuevo presidente de la asociación, o lo que sea… Pues nosotros, lo hacemos como buenos “borregos” que somos.

Brussels April 23, 2015. European Union leaders who decided last year to halt the rescue of migrants trying to cross the Mediterranean will reverse their decision on Thursday at a summit hastily convened after nearly 2,000 people died at sea.   REUTERS/Francois Lenoir

¿Por qué lo hacemos? Porque es la moda, la novedad, porque así no pensamos en la decisión que tenemos que tomar, porque así echamos la culpa a otro si no hay resultados….

Todo para evadir del puesto de responsable de nuestras vidas.

También se veía a personas que daban razones, “con papeles” tanto sobre una decisión u otra.

Será la decisión correcta o no. El tiempo lo dirá. Pero te basas en algo, te basas en ti mismo, en tus creencias, (que claro que pueden estar confundidas o quizá no…) no en lo que los demás dicen que tienes que hacer. No te basas en función de si se va a desmoronar tu “personaje” o no.

Tomas una decisión en función de lo que sientes. De ti.

Como he podido observar, gracias al estudio para redactar mi 2 libro, los canallas, han tomando sus decisiones, siempre en función de su corazón. No de personajes futuro, ni creados, expectativas o por miedos… Si no en función de lo que sentían, sabiendo que se podrían equivocar, en muchas de las ocasiones y que sería un camino más angosto, que el normalmente recorrido.

Pero aún así, querían descubrirlo. Era lo que sentían.

¿O es que los montañeros, cogen el ascensor para subir al Everest? Si pueden crear una ruta más difícil que la anterior, lo hacen… Todo en función de su corazón.

Todos vivimos en un BREXIT continuo, pero por favor, no nos lamentemos de la decisión que han tomado los demás, cuando realmente nosotros somos incapaces de tomar ninguna. Y menos aquellas que son tan importantes para el devenir de nuestra vida.

Así que recuerda si estás en un BREXIT:

.-  Tu cerebro siempre es tu peor enemigo a la hora de elegir.

.- Investiga a fondo sobre las opciones que tienes que tomar.

.- Siempre rebate esas opciones que crees que son las correctas y crea argumentos para creer en lo que no crees.

.-  La felicidad, el éxito o el amor a corto plazo, siempre acaba produciendo ardor de estomago.

.- Y si después de todo, confías que esa es la decisión que debes tomar… Sigue con ella hasta que alguien te haga ver que quizá te has podido  confundir.  Así que un consejo para la vida: se flexible y no un cabezón. Escucha, pero confiando en ti, y en tu decisión. Y si te has confundido, acéptalo y a empezar de 0. NO PASA NADA.

¿En qué BREXIT estás tú ahora mismo?

¿Nos decidimos o qué?

Jamás dejes que las dudas paralicen tus decisiones. Toma siempre todas las decisiones que necesites tomar, incluso sin tener la seguridad o certeza de que estás decidiendo correctamente” Paulo Coelho.

Decisión.Todos tenemos algo en común.

Ya da igual seas de Zaragoza, Madrid, Barcelona o Latinoamérica. Todos tenemos algo en común, dando igual nuestra situación económica.

TODOS TOMAMOS DECISIONES DURANTE EL DÍA.

Unos piensan si llamar a la empresa y decir que están enfermos, u otros toman la decisión de declararse a esa persona  o dejar su trabajo y lanzarse a ser felices.

Hace poco, mientras hacia un poco de deporte, me dijo un amigo: “ Ni idea como tomar la decisión, ¿me podrías dar algunas reflexiones que me pudiesen ayudara tomar la decisión correcta?”

La verdad que no sabía que responderle. Lo único que le dije, que si lo supiéramos de antemano como tomar la decisión correcta siempre, no existirían errores en la vida, y no habríamos aprendido tantas cosas desde que vivíamos en las cuevas.

La verdad que no le sirvió de mucho, pero a mí me hizo pensar, en qué sensaciones y que camino vivimos durante la toma de decisiones en nuestra vida.

Cuando  tenemos que tomar una decisión, nos ENCONTRAMOS ANTE UNA ELECCIÓN.  No sabemos si escoger el batido de plátano o el de chocolate,  dudamos si echarlo de la empresa o darle una oportunidad más, o decirle TE QUIERO o callarte tus sentimientos para siempre… Nos encontramos igual  cuando éramos pequeños , y no tan pequeños,  cogemos una margarita y decimos: “Me quiere o no me quiere”.

Al tomar una decisión, pensamos que solamente tenemos dos opciones, o BLANCO o Negro, o SI o NO.

Cuando debemos tomar un decisión, nos sentimos como en un callejón estrecho, pensamos que solamente tenemos 2 opciones.

Y la verdad que no es así, estamos focalizándonos en esas dos opciones. ¿Por qué no quizá no decir tus sentimientos hasta una oportunidad mejor? ¿Por qué no hablar con esa persona antes de despedirla, quizá esté pasando una depresión? ¿Por qué no sacudir poco a poco tu mundo para después dar el paso hacia tus sueños?

Esta visión estrecha de si me quiere o no, nos coarta muchas otras posibilidades, que en esos momentos existen, pero no vemos, porque nuestro foco solamente esta puesta en esas dos opciones, porque pensamos que solamente existen esas dos opciones.

MIRA MÁS ALLA DE ESAS OPCIONES, AUMENTA TUS OPCIONES PARA TOMAR LA MEJOR DECISIÓN.

Al analizar las opciones que tenemos, lo estamos haciendo nosotros mismos, y nosotros mismos, somos nuestros peores abogados. Siempre pensamos en lo peor, siempre pensamos que será imposible… Vemos cosas donde seguramente no las haya, sesgamos la información que tenemos.

Nuestro foco, nuestro miedo, nuestras inseguridades, siempre nos hace centrarnos en lo negativo.  Y como pensamos que podemos con todo, no contrastamos la suposiciones. “Yo puedo, si tengo que hacerlo… lo haré…” y mientras tanto estamos perdiendo los consejos, reflexiones de gente de éxito que ha pasado por la misma situación que tú.

A LA HORA DE TOMAR UNA DECISIÓN, ESCUCHA A LA GENTE DE TU ALREDEDOR,  TE VENDRÁ BIEN.

Pero ten siempre en cuenta, que eres tú quien debe tomar la decisión, luego no le eches la culpa a los demás por haber salido mal.

¿A qué se pasa mal cuando tienes que tomar una decisión?

Nervios, dudas, no duermes, te preguntas de todo… tus emociones parecen que están subidas a una montaña rusa.

Anda que no he tomado decisiones, luego equivocadas, llevado por las emociones. Las emociones, nos hacen exigir, resultados a corto plazo. “Quiero que me quiera ya, no pienso escuchar más ni esperarla… que me ame o que me deje en paz… Quiero que cambie ya, o si no le despediré ya…”…

Las emociones nos hacen querer una solución para antes de ayer, y que nos satisfaga, pero ya.

Cuando tengo que tomar una decisión, me voy a andar. Me gusta coger mis cascos y pasear por el centro de Zaragoza. Muchas veces no oigo la música, me enfoco en otras cosas, en la gente… me hace evadirme y luego cuando vuelvo a casa, al haber tomado distancia, veo más cosas que si me hubiera dejado llevar por la emoción del AHORA.

CUANDO TENGAS QUE TOMAR UNA DECISIÓN, SI PUEDES, TOMA DISTANCIA, EVADETE ANTES DE TOMARLA.

decisionY cuando hemos decidido, qué decisión escoger, tenemos que vivir con ella. Muchas veces, elegimos una, y cuando vemos la oportunidad de cambiarla, porque no nos está gustando lo que estamos viendo, lo intentamos.  No esperamos, somos impacientes.

Confiamos que la decisión que hemos tomado, es la adecuada, que somos los mejores tomando decisiones , somos demasiado optimistas. “Es lo mejor, no le diré nada, es lo mejor para la empresa, tengo que despedirlo…” ¿Y qué pasaría si la decisión fuera la incorrecta?

CUANDO TOMEMOS UNA DECISIÓN, DEBEMOS ESTAR PREPARADOS, PARA EL ERROR.

¿Qué pasaría si en vez de despedir a esa persona o no aceptar la propuesta que te han hecho, dijeras: “ Te vamos a cesar de estas funciones, pero queremos que hagas estas otras”?.

Cuando decimos algo, solo pensamos en el “Esto o aquello”.

¿PERO QUÉ PASARIA SI EN VEZ DE ESO, DIJERAMOS “ESTO Y AQUELLO”?

Abriríamos mucho la posibilidades, a que fuera lo correcto lo decidido.

Todos tomamos decisiones basándonos en cosas que hemos visto, en decisiones que han tomado personas famosas, o lo que dicen los libros que te lees.

¿Y por qué no, nos escuchamos a nosotros mismos, qué decisión debemos tomar?

Nos gusta echar la culpa a los demás si sale mal lo que nos han dicho, así el papel de víctima, nos va como anillo al dedo.

Dejémonos de fijarnos en la visión que tienen los demás del problema que tenemos, y fijémonos en la visión que tenemos nosotros del mismo. No hay nadie mejor que nosotros mismos para saber qué queremos, qué no queremos y qué nos gustaría.

FIJATE MÁS EN TU INTERIOR Y NO EN LO QUE PIENSEN LOS DEMÁS.

¿Pero por qué no lo hacemos?

POR MIEDO, PORQUE NO NOS GUSTA EXPONERNOS ANTE LOSD EMÁS. NOS DA MIEDO PERDER.

Como bien dice mi mentor, Santiago Álvarez de Mon, tenemos que aprender a fracasar.

Nos da miedo que la decisión que queremos tomar, nos haga perder nuestro status quo, amigos, o dinero… Tenemos miedo a tomar decisiones, aunque sabemos que lo tenemos que hacer.. y por eso muchas veces es mejor olvidarnos del tema, que tomar la decisión de ser felices, o emprender nuestros sueños.

Cuando tomamos decisiones, jugamos a ser Rappel. Intentamos predecir el futuro, pensar que ese plan de negocios que hemos hecho, dentro de 4 años, será realidad y seremos multimillonarios, o que esa persona será  la mejor de nuestra vida, aunque en el fondo  sabemos que no nos conviene.

EL FUTURO NO ES ALGO ÚNICO QUE NOSOTROS DESEAMOS, HAY MILES DE FUTUROS. Y CIENTOS DE COSAS QUE NO PODRÁS PREEVER POR EL CAMINO DURANTE TU DECISIÓN.

Pero nunca olvides, que cuando tomemos una decisión, confía en ella, confía en que si quieres algo, tendrás que adentrarte en el agujero negro, para saber qué hay, y que ese piloto automático, que te gusta ponerte durante el día, tendrás que ser tú quien pilote tu vida.

¿Qué decisiones tienes que tomar y tienes miedo a hacerlo? ¿Por qué? ¿Qué has aprendido de tus decisiones pasadas? ¿Nos decidimos ya o qué?.

Si quieres un libro, sobre como tomar decisiones, te recomiendo DECÍDETE de  Dan Heath & Chip Heath.

 

 

 

¡¡Ante una decisión difícil!!.

Jamás dejes que las dudas paralicen tus acciones. Toma siempre todas las decisiones que necesites tomar, incluso sin tener la seguridad o certeza de que estás decidiendo correctamente”, dice Paulo Coelho.

DecisiónSon las 2 de la mañana. Mañana me tengo que levantar pronto y aún así, no me puedo dormir.  Sé que tengo que tomar una decisión y la verdad que me está costando.

No es una decisión de si por la mañana tengo que desayunar galletas con soja o un donuts. Es lo que llamamos una decisión difícil. Es una decisión que me importa y mucho.

Todos tomamos decisiones a lo largo del día. Unas las consideramos fáciles, qué desayuno hoy, a qué hora llamo a mi pareja, qué traje me pongo para trabajar… Pero otras, las etiquetamos como difíciles, ¿Le digo qué me gusta? ¿Acepto el trabajo en la otra ciudad? ¿Les digo a mis amigos que ya no me llenan tanto como en la niñez?

¿Hace cuanto tiempo que no tomas una decisión difícil en tu vida?

Tomar una decisión es pasar, normalmente, por un proceso de sudor, de agonías, de miedos y muchas veces, de lloros.

Ante toda decisión, tenemos dos opciones. Y las dos pensamos que pueden ser la buena. Por eso nos cuesta tanto decidirnos  Una es buena en un campo y la otra en el otro.

¡¡Qué difícil es elegir, por favor!! Pero lo peor, que una no es mejor que la otra, porque si no, ya hubiéramos decidido hacía mucho tiempo.

Si elijo uno, aunque tenga más beneficios en un campo, sé que estaré perdiendo los beneficios que podría estar ganando si hubiera optado por la otra.. ¿Pero si elijo la otra? ¿No puedo elegir las dos?… Uf, que calvario…”. Así nos encontramos ante una decisión de este calibre.

También conozco a gente, que una decisión difícil, es decidir que se ponen para salir un sábado por la noche, o que toman para comer con los amigos. Una decisión “fácil” también puede ser considerada como difícil.

Y si, he cogido un folio en blanco y la he divido en dos. En un lado, todo lo positivo si elegía una opción y lo negativo. Así como también con la otra opción.

Una opción es la más arriesgada, la otra me dejaría tranquilo, pasara lo que pasara, en mi zona de confort. Una opción me puede llevar a límites que jamás he conocido; la otra a seguir dónde y cómo estoy, pero un poco mejor.

Tras escribir sin parar en los dos papeles, he creído que tenía toda la información al respecto. Pero aún así, pensaba que era muy difícil tomar la decisión.

Sigo pensando lo mismo, tras tener delante de mi, los papeles con los pros y los contra de cada opción. Una opción es difícil, porque las dos opciones, en el fondo, nos gustan.

¿Qué hacer? ¿Lo jugamos al pito-pito gorgorito? ¿Al piedra papel o tijera? ¿ O vamos a una pitonisa a que decida por nosotros? ¡¡Ya no puedo más, siempre se repite la misma historia…!! Como diría Camilo Sesto. Me rio por no llorar, la verdad.

Cuando tenemos dos opciones, intentamos  imaginar qué pasaría si una mejorase un poco más a la situación presente. Creemos que así, veríamos cuál es la mejor.  ¿Y si en poco tiempo, mejorasen mi contrato, sería más feliz que en el otro trabajo que me daría otras ventajas que este anterior no tiene?

¡¡Puf, me parece que voy a ver amanecer esta noche dándole vueltas a la cabeza!!

Creo que va tomar una decisión, va a ser algo imposible.

Una decisión difícil, supone que las dos opciones están al mismo nivel, porque si no, como he dicho, ya hubiéramos decidido hace mucho tiempo. Si pensáramos que una opción, tiene una “percepción” económica, unos beneficios mayores respecto a la otra, estas líneas no se estarían escribiendo y yo estaría durmiendo dulcemente.

La decisión más dificilIntentamos guiarnos por las razones que nos damos para una u otra opción. Pero no solo por la que nos damos, sino también por las que pedimos a los demás, que nos den, ante la decisión en la que estamos.

Nos guiamos por la razón, y no por el corazón. Nuestra razón nos intenta guiar a que escojamos lo mejor, lo más razonable, lo que podemos razonar mejor, lo que menos “problemas” nos puede dar. Y mientras tanto, estamos dejando de lado, una decisión tomada con el “corazón”, guiada por “la razón de ser nuestra”.

Ves a gente que viste diferente a los demás, y queramos o no, los señalamos. Ellos se sintieron también en una encrucijada, se vestían como decía “la sociedad”, o “como ellos sentían” que lo tenían que hacer.

Ya sabes que opción escogieron. Eligieron el corazón a la razón. Optaron por lo difícil en vez de por lo fácil.

Es de locos pensar, que las razones que nos demos, o nos den para escoger una opción, en contra de la otra, son mejores, que las razones para escoger la otra opción.

¿Pero qué pasaría si escogiéramos una opción, por unas razones que hemos escogido nosotros? Es decir, la escogemos, porque nos alineamos con ella, totalmente.

Imagínate que tienes que elegir entre dos trabajos. Uno es trabajar en una perrera, cuidando animales y el otro ser banquero. Unos elegirían, ser banquero, por el dinero, la estabilidad. Pero otros, elegirán la perrera. ¿Por qué? Porque ellos sienten que ese trabajo, está en conexión en cómo son ellos.

Quienes eligen ante una decisión difícil, en función de su forma de ser, sus valores, sus motivaciones, son los verdaderos creadores de la vida, que siempre han soñado.

Cada vez que le doy más vueltas al tema, creo que no hay una opción mejor que otra. Buscamos una razón fuera, para que nos de la llave que nos abra la puerta a la mejor solución para nosotros, pero creo que la única razón tengo que encontrarla dentro de mí. La solución está dentro de cada uno de nosotros.

Es el momento, ante una situación así de hacerse preguntas, que siempre evitamos. ¿Cuál de las dos opciones me lleva a quien quiero ser? ¿Qué es lo que quiero conseguir..?..

Esas personas que vemos  por la calle “excéntricas” en su vestimenta, tomaron ante una decisión difícil, por optar aquella que les guiaba su corazón. Aquella opción, les hizo llegar a lo que somos todos, personas singulares.

Lo tengo decidido, sé qué decisión voy a tomar. Una se alinea más, con lo que soy, con lo que quiero de verdad. Voy a por ella.

Así que si te encuentras alguna vez ante una decisión difícil:

.- Iguálalas al mismo nivel

.- Y preguntante cuál de las dos está más acorde, con tus valores, sueños y aspiraciones. Elige esa.

¿Qué decisión tienes que tomar y la consideras difícil? ¿Entre qué dos opciones te encuentras? ¿Cuál está más en orden a tu corazón?.

¡¡El método AAR!!

El ser humano es capaz de tomar decisiones basándose en sus valores. La facultad de elegir el rumbo de nuestra vida nos permite reinventarnos a nosotros mismos, cambiar nuestro futuro e influir con fuerza  en el resto de la creación” decía S.Covey

Método AARYa no aguantas más. La desesperación te ha ganado la partida. Ya no sabes que hacer. Acudes a todas la gente que conoces pidiendo su opinión al respecto. Ya no sabes que hacer. Pero el remedio es mucho peor que la enfermedad. Unos te dicen cosas que querías oír. Otros cosas que aunque sabes que es verdad, no quieres oírlas.

Ya no puedes más, no sabes a quien acudir, qué hacer.  La desesperación te ha ganado. Te dices que no hay solución, pero sientes que la partida aún no está acabada. Sabes que es la que menos te gustará, pero tienes que hacerlo.

¿Qué hacer? ¿Damos juntos el paso que no quieres dar? Venga agárrate a mí, que empieza el viaje.

AHORA.

Si, párate y mira a tu alrededor. ¿Qué ves? El ahora, tu presente. No tienes otra cosa. No tienes el pasado, eso que tanto añoras. El pasado, es eso, pasado. Ya no puedes subirte al tren que pensabas que te llevaría a esa meta que tanto querías. O cuando tuviste la oportunidad de decirle a esa chica que tanto te gustaba, todo lo que sentías por ella.

Sólo tienes el ahora, el presente.

Tampoco puedes utilizar el futuro. ¿Por qué? Porque solo es desde el presente, cuando puedes incidir en él.  ¡¡ACEPTALO!!. Es duro, es difícil, darte cuenta de tus no acciones, fallos, indecisiones. Es difícil, pero por favor, no pienses que ya está todo perdido. Para nada.

Tienes una oportunidad más. Acepta el pasado, aprende de él, por muy duro que sea.

¿Vale? ¿Ya lo has hecho? Pues ya vale, ahora , desde este mismo momento, tienes la oportunidad de crear ese futuro que tanto deseas. Y te digo una cosa más, FELICIDADES por haber fallado, FELICIDADES por tus errores, porque has aprendido más que otras personas.  Y sobre todo, no los volverás a hacer ( ¡¡Eso espero!! ). Así que te felicito.

Es el ahora, desde donde tienes todas las herramientas para construir eso que deseas.

¿Cómo es tu presente?

Vamos ahora a descubrir cuál es el siguiente escalón hacia la toma de la decisión.

ACCIÓN.

Ver en qué te has confundido, suele hacer mucho daño a la autoestima de uno. Mucho. Lo sé. Piensas que eres lo peor, que no vales, que jamás conseguirás nada. ¿Eso piensas? Te digo que vales y mucho. ¿Piensas que Edison al 1º fiasco en la creación de la bombilla, desistió?.

Hasta que consiguió su reto, todavía le quedaban 1.000 errores más, pero la confianza que tenía en sí mismo, la motivación, su pasión, le hicieron conseguir su sueño a pesar de tantos errores. Lo consiguió.

¿Qué quieres conseguir? ¿Un sueño? ¿A esa pareja?.

Si, has cometido errores, y da miedo. No quieres que se vuelva a repetir por todo lo que pasaste. A todos nos gustaría  que la vida fuera así de fácil, que pidieras algo y al instante ocurriera, cómo, dónde y tú quisieras.  Pues DESPIERTA, eso no va a ocurrir, por el momento.

¿Qué quieres? Ve a por ello. ¿Cómo lo has hecho siempre? Pues si de esa manera no ha habido resultados esperados, ¿Lo intentamos de otra forma? Y no me digas que no hay, porque seguro que las hay.

Dar un nuevo paso , tras un fracaso, es duro, pero tienes 2 opciones: O estar quejándote, lamentándote y yendo de víctima o intentarlo una vez más. No quedándote con la sensación de que hubiera pasado si lo hubieras intentado. ¿Sabes?

Abre la puerta de tu casa. Tienes esperándote el avión que te llevará a tu sueño, pero hay una condición, tienes que ponerte en ACCIÓN.

¿Lo vas a coger o vas a dejarlo pasar?

Tú decides, solo tienes que dar ese nuevo paso.

Método AARY queda el último paso, REFLEXIÓN.

En estos momentos, estas desesperado, te agarras a cualquier solución que crees que puede sacarte lo más rápido posible del atolladero. Pero ¿sabes qué? Los milagros no existen.

Esa solución acabará diluyéndose  tan rápido como llegó, la dificultad seguirá a tu lado y quizá aumentada.

¿Quieres una solución? LA TIENES TÚ. Si, todo el tiempo pensando que estaba fuera , y eras tú quien la tenía. ¿ Dónde está?. ¿Cómo encontrarla?. Es fácil y difícil a la vez, PREGUNTÁNDOTE.

Hasta ahora has ido como pollo sin cabeza por todos los lados, desesperado buscando una respuesta que te satisficiera, que te quiera ese dolor lo más rápido posible.

¡¡PARA!! Siéntate. Tranquilízate. Coge papel y un bolígrafo. Escribe en letras bien grande: ¿Qué es lo que de verdad quiero?. Se sincero contigo mismo, escúchate de verdad. Escribe sin límites, pero siempre, siendo sincero contigo mismo.

¿De verdad quieres estar con esa persona? ¿Quieres optar a ese puesto de trabajo? ¿Casarte? Si de verdad, es lo que quieres, adelante. Si no es así, ahí tienes enfrente de ti, la causa de tu estado.

¿Qué es lo de verdad quieres?

No, lo que crees que necesitas, si no lo que quieres de verdad. ¿Serías feliz haciendo algo que sabes que no te lo haría? ¿Harías algo que no fuera coherente con tu esencia?

Este es el método AAR, que cree cuando tuve que tomar una de las decisiones más importantes de mi vida, dedicarme a mi pasión.

Hoy, he vuelto a recurrir a él, porque tenía que tomar otra decisión esencial para mi futuro. No sé dónde me llevará, pero gracias a él, he descubierto cosas que no veía a la hora de tomar la decisión.

No sé dónde me llevará, pero gracias al AAR, confío más en la decisión tomada.

¿Qué decisión tienes que tomar? ¿Probamos a tomarla con AAR?. A mí me ayuda. Recuerda, Ahora, Acción y Reflexión.

¿Cómo tomar una decisión?

Jamás dejes que las dudas paralicen tus acciones. Toma siempre todas las decisiones que necesitas tomar, incluso sin tener la seguridad o certeza de que estás decidiendo correctamente” dice Paulo Coelho.

DecisionesA lo largo del día nos encontramos que tenemos que tomar ciento de decisiones, ¿Qué ropa me pongo? ¿Qué hago hoy para comer? ¿Hago deporte por la mañana o por la tarde? ¿Le digo por fin que le amo o me lo callo para siempre? Pero hay días en los que tenemos que tomar una decisión importante, porque tenemos ante nosotros uno de los mayores retos a los que nos hemos enfrentado.

¿Qué hacer?

A todos nos gustaría que todas las decisiones que tuviéramos que tomar satisficieran nuestros intereses, y los de los  que están involucrados en la misma. Conozco empresarios que no querían echar a sus empleados, pero la situación ya era insostenible para todos. Cuando quieres, sientes que una relación del tipo que sea, tiene que terminar, no sueles pensar solo en ti, sino  también en la otra persona ¿Cómo reaccionara? ¿Lo pasará mal? ¿Qué pasara?. Queremos acertar, que la decisión contente  o afecte lo menos posible a los implicados. Pero nunca suele ocurrir que todos acaben contentos.

Nos tenemos que ocupar porque sea una decisión sea la correcta según nuestros valores. Preocúpate por decidir bien, más que por acertar. Yo quise acertar yéndome a vivir a Madrid, no salió bien. Pero tome una buena decisión, en todos los sentidos a día de hoy.

¿Y tú quieres acertar en tus decisiones o quieres siempre decidir bien?

Ante cualquier decisión, lo primero que tenemos que hacer es definir los objetivos que tenemos. Si nuestro objetivo en ese momento, es perder peso, sentirnos a gusto con nosotros mismos, y te proponen hacer una ruta turística por los sabrosos pinchos de San Sebastián, ¿Crees que de primeras tendrá visos de llegar a buen puerto para ti el viaje?. Si tu objetivo, no concuerda con el reto que tienes delante, creo que no estarás contento con los resultados que obtengas.

¿Los objetivos que tienes y el reto que ves delante de ti concuerdan?

Ante una decisión, lo primero que hacemos es siempre exagerar el problema. “Nunca tendré pareja, nunca conseguiré un trabajo, nunca conseguiré ser nada en la vida, ¿para qué tomar una decisión?”. Exageramos hasta límites insospechados. ¿De verdad que nunca conseguiremos nada de nada? Se realista, el trabajo está mal, pero si eres realista ante el problema se  te puede ocurrir ideas ante las cuales tu destino puede cambiar.

¿Ante tus problemas, los agrandas  o intentas ser realista?

Cuando los agrandamos, nos estamos engañando. Tú eres el dueño, capitán de tu vida y solo tú, el escultor de tu destino. Nos engañamos  pensando que el cambio es malo, que estar sin pareja es horroroso o que nos vales nada porque no tienes trabajo. Vales más que otra gente que trabaja, utiliza la soledad para conocerte de verdad y ante el cambio, disfrútalo, la vida es así, puro cambio. Deja de engañarte, puedes superar cualquier iceberg que te encuentres en la vida.

Pero ante una decisión, lo que peor llevamos, es la incertidumbre. ¿Qué pasará si no acierto? ¿Afectará mi decisión? ¿Tendré miedo ante lo que me espera? La vida es así, pura incertidumbre. Pero tú con tu confianza, estarás creando el puente que sustente firmemente esa decisión. Confía en ti.

Al tomar por un camino u otro, solemos basarnos en decisiones anteriores, en miedos a confundirnos, en el qué dirán. Y vuelve a pasarnos lo de siempre, caemos en los mismos errores de antaño. Como dice Einstein, no quieras resultados diferentes, si siempre haces lo mismo. Se creativo, crea diferentes caminos. No te juegues todo a una carta, crea también las Cartas B,C, D…

Todos hemos sido alguna vez, unos inconscientes. Pensábamos que nuestros actos no tendrían consecuencias. Pero si las tenían.

Todo acto tiene su consecuencia, tenlo siempre presente.

Hay que decidir, y nos volvemos locos, por conseguir todos los datos posibles para tomar mejor la decisión. Pero cuantos más datos, peor. No damos el paso adelante pendiente de todos ellos, vemos y rebuscamos lo más irrelevante para no dar ese paso. Estamos inmovilizados ante tanto dato. Filtra los datos más relevantes. Escríbelos, numéralos y solo atiendo a ellos. Gestionaras mejor la energía en la toma de la decisión.

Y llegamos al final, ya hemos decidido cómo romper ese muro. Cogemos el martillo, pero no podemos. TENEMOS MIEDO. ¿Qué habrá detrás del muro? ¿Seré capaz? ¿Tendré el apoyo de la gente si desfallezco?

Millones de preguntas que nos lanza nuestro ego. No quiere un nuevo “tú”, quiere al de siempre. No le hagas caso, salta, lánzate, descubre una nueva vida, descúbrete, aprende. Ya vale de pensar que hubiera pasado “si…”. Si quieres de verdad, lo harás y descubrirás ese nuevo paisaje.

Pero por favor, dejemos de decidir siempre con la cabeza solamente, no todo es racionalidad. Mi intuición me dijo hace 3 años que tenía que escribir. Mi cerebro me preguntaba que a dónde iba, si nunca lo había hecho. Hice caso a mi corazón. Y a día de hoy, doy gracias por ello. Guíate también por tu corazón ante una decisión, escúchalo.

¿Tomas tus decisiones responsablemente?

.-  Preocúpate por decidir bien  más que por acertar

.-  No te autoengañes,  es muy fácil hacerlo.

.- Atiende a la información relevante y se creativo, genera alternativas.

.- Y lo que decidas, ponlo en práctica.

.- Haz que participe también tu corazón en la toma de decisión.

10 minutos, 10 meses, 10 años.

Cuando quieras creer en alguien, sólo cree en ti”.

Llevaba tiempo haciéndome una pregunta. No me dejaba dormir. Me exasperaba no saber qué hacer. Preguntaba a una persona, me decía una cosa. Iba a otra  persona, esperando que me dijera lo que quería oír por un lado pero por otro me daba miedo escucharlo… Me decía otra cosa totalmente contraria a lo de la otra persona.

Ya no podía más. No me dejaba dormir. Tenía que tomar una decisión y cuanto antes, mejor. Las consecuencias se estaban haciendo más y más perjudiciales para mí.

Tenía miedo, era una decisión importante para mi vida. Lo sabía y cuando sentimos que estamos ante una decisión de ese tamaño, buscamos todo tipo de reflexiones de la gente, las hacemos nuestra, de dónde sea, todo por dilatar la toma de decisión y sentir que es la decisión correcta. ¿Y qué pasa si no lo es? Echamos la culpa al “dueño” de la idea, y nosotros nos “lavábamos” las manos.

Pero las cosas no son así.

Había leído para esas fechas el libro “10 minutos, 10 meses, 10 años” de Suzy Welch.(Ed. Alienta).

La autora, explica, como a través de una situación crítica en su vida, aplico este método a la situación y desde entonces, explica cómo se puede ir aplicando a todos los ámbitos y decisiones de la vida.

¿Y por qué no aplicarlo a la situación que estaba viviendo yo? Otra reflexión más, no me podría hacer daño, quizá me podría ayudar.

Me metí de lleno en el proceso.

Tenía que tomar una decisión, había descartado muchas opciones, pero ya habían quedado dos, en “la final”.

¿Qué pasaría si tomaba parte por una, a los 10 minutos? ¿Y a los 10 meses? ¿Y a los 10 años?

Recopilé toda la información que pudiera pasar. Cogí papel y bolígrafo, escribía todo lo que me venía a la mente, TODO.

Volví a hacer el proceso, con la otra “finalista”. ¿Qué pasaría si optaba por esta decisión, con el paso del tiempo?

Llené 3 hojas con la información que me venía a la mente sobre las consecuencias si tomaba por una u otra opción.

¿Y ahora qué decisión tomaba?

Creo que tomamos una decisión, en función de la combinación de  dos cosas, del tiempo y de los impulsos, pero no optamos por la más importante, a mi parecer.

Muchas veces, creo que la mayoría de ellas, dilatábamos la toma de decisiones y si es el último día, mucho mejor. Cuánto más tarde mejor.Y mientras dudamos si la hemos hecho bien o no.

Y De los impulsos. Sin tiempo, con prisas y muchas veces mal, decidimos por una, y nos decimos: “Qué sea lo que tenga que ser”.  Nos la jugamos a cara o cruz o por la menos mala.

¿Pero quién toma sus decisiones en función de sus valores? Yo creo que muy poca gente.

Al ver toda la información que tenía, opté por una opción. Y ahora al cabo del tiempo, me he dado cuenta, que es la opción más acorde con mis valores. Pero no sólo con esta decisión, sino con otras más, que he ido tomando, con el proceso descrito en el libro.

Veía la situación con perspectiva, la comprendía de verdad lo que pasaba y lo que quería de verdad.

¿Y tú ves la situación con perspectiva a la toma de una decisión? ¿La comprendes? ¿Realmente sabes lo que quieres?

Es un método simple, pero a la vez muy potente. Me he ido dando cuenta que te provoca muchos miedos, sorpresas, alegrías y deseo que a lo mejor nunca habías hecho frente, por el famoso que dirán. ¿Por qué? Cuando volví a utilizarlo en un tema personal, me dí cuenta de cosas, que no quería ver aunque los demás me lo hubieran dicho por activa y pasiva.

Cuando tomamos una decisión, miramos por el momento presente, ¿Y el futuro? Nadie lo sabe, claro está, pero también hay que tenerlo presente en dicha toma.

¿Crees que vale la pena seguir con esa relación, con ese trabajo, a 10 años vista, que tú mismo te has dado cuenta, que no te lleva a ninguna  parte? ¿Qué no está de acorde con tus valores?

Nos ayuda a diferenciar si vale la pena o no, seguir invirtiendo tiempo y energías, en esa meta que había sido para nosotros importantes. Siempre se dice que más vale tarde que nunca, ¿si?.

Puedes tomarlo como una forma más en la manera que tomes las decisiones, pero pienso que no es una pérdida de tiempo, sino una inversión para la elección de la decisión correcta.

En unos momentos en los que las decisiones se toman por instinto, este método fácil y sencillo, creo que nos hace pararnos a pensar, a descubrir de verdad lo que realmente tenemos que hacer, nos lleva por la senda correcta, la de nuestros verdaderos valores.

Seguro que alguien estará preguntándose qué ha pasado con mi decisión, cómo la estoy viviendo, sí era la decisión acertada. La verdad que no lo sé. Dentro de 10 años , en el cuál ya haya pasado todo el proceso, podré decir a ciencia cierta, si tomé o no la decisión correcta. Pero hoy ya han pasado más de 10 días, desde dicho momento. Y la verdad, siento que ha sido la decisión acertada. Mi relación con la “decisión” es buena, la gestión de la misma, es fácil de llevar y sobre todo, es lo que yo sentía que quería, aunque no quisiera verlo. Dentro de 10 meses, os diré que tal me esta yendo, pero de momento, muy bien.

¿Y en base a qué tomas tus decisiones? ¿Por valores o por instinto? ¿Dilatabas hasta el último momento la toma de decisiones? ¿Qué decisión tomarías, teniendo en cuenta 10 minutos, 10 días y 10 años?