Jara A. Pérez:” Al final solo queremos sentirnos acompañados”

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con..” es un placer presentar a Jara A. Pérez López.

Siempre me han dicho que estoy más allá que aquí. Pero yo pensaba que eran ellos los que estaban más allá que aquí. Y todo porque pensaban que estaba loco.

Loco por como hago las conferencias, loco por mis artículos, loco por alguna de mis contestaciones. Yo era el loco, pero los demás seguían haciendo lo mismo de siempre esperando conseguir resultados diferentes a los que estaban consiguiendo hasta la fecha.

Tememos estar locos, cuando en realidad ya lo estamos creyendo que estar en la norma es lo beneficioso e innovador en esta vida.

Hace unos días tuve el placer de hablar con Jara, que son su primer libro “La locura como superpoder. Aceptar tus debilidades te hace más fuerte“., una obra que recomiendo para todos aquellos que se hayan preguntado alguna vez si estaba loco.

Es hora de reivindicar que no existe una forma normal de vivir.

Podéis conocer más a Jara a través de su Web, Facebook, Twitter e Instagram.

.- ¿Es Jara, una tía normal?

La verdad es que no sé qué es ser una tía normal. Todos los días me levanto, me tomo un café, hago yoga y me pongo a trabajar. Si eso es normal sí, lo soy, hago lo esperable para una persona de mi edad y condición.

.- La locura como superpoder, ¿Cuántas veces te han dicho estás loca por ese título?

Pues por el título del libro no me han llamado loca nunca, me han llamado loca muchas veces, cuando era adolescente y tenía bastantes problemas psicológicos, ahí me lo llamaron hasta la saciedad y me lo creí mal, me lo creí pensando que estar loca era el fin del mundo.

.- Creo que todos estamos locos, todos somos diferentes, todos tenemos una forma desacostumbrada de ver la vida, pero preferimos ser aceptados que no denostados, ¿Qué piensas?

Bueno, antes que nada aclarar que hay muchas personas que están locas de verdad, son, por ejemplo, psicóticos y esa locura les incapacita para muchos aspectos de la vida. Entonces, sí, todos somos diferentes pero unos lo sufren más que otros. Los que más diferentes son, los locos de verdad carecen de muchos de los privilegios que las personas cuerdas o no diagnosticadas tienen. Una vez aclarado este punto sobre la locura, sí, todos tenemos una forma única de ver la vida que se va domando con la influencia de la norma. Una necesidad básica del ser humano es sentirse dentro del grupo; Esto, cuando éramos cazadores recolectores era la diferencia entre la vida y la muerte. Hoy en día, el grupo no es tan exageradamente necesario pero nuestro cerebro no ha cambiado y sigue leyendo las situaciones de soledad como muy dolorosas. Cuando somos rechazados por el grupo sentimos verdadero dolor. Por eso hacemos tantos esfuerzos por ser aceptados.

.- ¿Los locos son quienes transformaremos el mundo?

No lo sé. Creo que las personas no normativas en este sentido aportamos mucho a la sociedad. Pero las personas locas, diagnosticadas, se encuentran con infinitos problemas a la hora de, por ejemplo, acceder a un puesto de trabajo, a una vivienda, o a hacer activismo para luchar por sus derechos. Así que sí, sería genial, que los locos contribuyéramos a cambiar el mundo pero no sé si la sociedad normativa está dispuesta a ceder el espacio que corresponde.

.- ¿Las empresas deberían aceptar más locos en sus instalaciones?

Las empresas deberían de dejar de explotar a sus trabajadores y darse cuenta de que están trabajando con personas y no con máquinas. A partir de ahí ya vemos si los locos quieren trabajar con ellos o no.

.- ¿La felicidad promovida por grandes almacenes o impulsores de un mundo maravilloso, es un estado de locura transitoria?

No, eso no es locura, eso es manipulación. No se hace desde la locura, todo lo contrario se hace desde la cordura más chunga, desde una estrategia en la que no importa más que los beneficios.

.- ¿Qué es lo más importante has aprendido de un loco?

Lo más importante que he aprendido de mi propio proceso terapéutico y de acompañar a otras personas en los suyos es que al final solo queremos sentirnos acompañados, sentirnos apoyados, sentir que cuando tenemos un dolor enorme lo más importante es tener a alguien al lado que te de su mano y no te juzgue de forma implacable.

.- ¿Por qué la locura de las redes sociales, de tener más seguidores que los demás, de hacer cualquier cosa por ser trending topic?

No creo que eso sea una locura. Creo que es la tendencia de la sociedad de consumo que tiende a convertirnos a todos en productos. Se nos dice hasta la saciedad que si no lo petamos somos unos mierdas, luego cuando nos lo han metido en el cerebro por tierra, mar y aire se nos critica por hacer cualquier cosa por llegar a ser trending topic. Una ya no sabe qué hacer para que se la quiera 😉

.- ¿Qué piensa jara a ciencia cierta que cuando lo expresa ante los demás, piensan que estás loca?

Como te decía me han llamado loca, histérica, pasadita, etc. muchas veces en la vida. No ha tenido que ver con mis opiniones o pensamientos sino con mis estados emocionales, más bien.

.- Nos dicen los gurús de la espiritualidad que no tenemos que apegarnos a nada, pero creo que todos estamos apegados a algo, ¿Tienen trabajo por delante, si?

Me encantaría poder no tener apegos, sería el colmo del control emocional pero lo cierto es que no conozco a nadie así. Quizá sea una meta a alcanzar en un futuro pero mientras lo conseguimos, si es que queremos conseguirlo, sería genial que aprendiéramos a gestionar nuestros apegos, que pudiéramos entender para qué nos sirven, cómo manejarlos, cómo regularlos en intensidad, etc.

.- ¿Es recomendable un término medio en la gestión de nuestras emociones o de vez en cuando hay que dejarlas fluir?

Aquí cada uno se gestiona. No creo que haya una forma adecuada para todo el mundo.

.- ¿Por qué estamos enganchados a los vicios? ¿Por qué creemos que vivir es una locura?

No sé si estamos enganchados a los vicios. Considero los vicios como reguladores emocionales que usamos una y otra vez para regular sensaciones o provocarlas.

.- ¿Cuántas locuras has visto hacer y relaciones de parejas que se mantienen , todo por qué hay que tener pareja a ciertas edades ya?

La pareja es la unidad básica para esta sociedad. Nadie puede estar solo en la vida, todos necesitamos estar acompañados pero la forma en la que se nos ofrece estarlo en esta sociedad es la pareja. No es que queramos tener pareja es que cuando llega una edad es muy difícil no estar sola si no tienes un novio o novia porque todos tus amigos se emparejan y empiezan a tener hijos y es complicado hacer la vida con amigos que están metidos en otra cosa.

.- ¿La locura es una tara o una virtud?

La locura simplemente es. A veces como consecuencia de cosas que vives en la vida y a veces no. La locura incapacitante, como te decía antes es una gran jodienda porque los locos como colectivo están privados de muchos privilegios y eso es horroroso.

.- Una reflexión para los lectores del portal “El principio de un comienzo”.

Creo que sería interesante que a la hora de relacionarnos observáramos y escucháramos más antes de sacar conclusiones que tienen más que ver con nuestros deseos y anhelos que con lo que tenemos delante.

 

Anuncios

¡¡Seamos más infieles, por favor!!

“Las traiciones empiezan asi, con mentiras ocultas en las sombras del silencio”

¡¡Soy infiel y lo digo a los 4 vientos, SOY INFIEL!!.

No nos echemos las manos a la cabeza y posibles “pretendientas” salgáis corriendo, porque nunca he puesto los cuernos a nadie. No hago nada de lo que no me gustaría me hicieran a mí.

Pero si creo, que tenemos que ser más infieles.

Infieles a la sociedad… Infieles a las marcas…Infieles a los mentores….Infieles a las amistades…Hasta tenemos que ser infieles a nosotros mismos.

¡¡Más infidelidad, por favor!!.

Vivimos en un mundo, que la infidelidades es un tema tabú. Y creo que hay que sacarlas a la luz, dándoles la importancia que tienen en nuestra vida.

(Recordatorio: no estoy hablando del tema amoroso, por si acaso).

Nos pasamos la vida, queriendo una vida perfecta.

Y para ello seguimos al pie de la letra, las instrucciones de los demás. De nuestros padres, amigos, profesores, de aquella persona que le hemos dado el titulo de “gurú”, de aquella otra persona que creemos que está bien formada y quiere lo mejor para nosotros cuando en realidad solo quiere nuestro dinero…

Damos el poder a mucha gente, a la cual acabamos siguiendo como perritos falderos, pensando que nos llevarán al éxito. Eso que toda sociedad nos exige además de hablar dos idiomas al pasar a hacer el Bachillerato.

El ser humano, es por naturaleza, leal.  LEAL A LA SEGURIDAD.

Si algo piensa , que le puede hacer bien, lo seguirá hasta alcanzarlo o darse cuenta que era un timo. Y aún así dándose cuenta de ello, tardará en tirar la toalla y focalizarse en otra cosa.

Queremos la seguridad, odiamos la incertidumbre. Pero sin embargo, queremos que nos reconozcan por ser nosotros mismos, por haber roto lo establecido y común.

Pero eso, que se nos reconozca por ser nosotros mismos, es el deporte de riesgo más importante que practicarás durante tu vida. Eso del puénting o así, es una tontería. Prueba a ser tú mismo, y verás el riesgo todos los días caminando junto a ti.

Nos gusta decir que nos gustan los deportes de riesgos, que alabamos a la gente que los practica, pero nosotros el único deporte que queremos practicar, si lo practicamos, es estar a gusto y seguros dentro de nuestro miedo a ser nosotros mismos.

Por eso rechazamos de antemano lo nuevo, lo diferente, lo que creemos que puede romper los esquemas a lo que hemos sido leales hasta la fecha, porque puede romper en pedazos nuestra estabilidad y presentarnos a la incertidumbre como nueva compañera de fatigas.

Las marcas no quieren que les seas infiel. Y todos deberíamos ser infieles a nuestras marcas, aunque lleven años junto a nosotros.

Queremos conocer gente nueva, pero tenemos miedo a serle infieles a los amigos de toda la vida. No vayan a enterrarse, que hemos querido descubrir qué otros mundos hay fuera de ellos.

No queremos ofender a nuestros padres o profesores, y por eso acabamos callándonos nuestras opiniones. No vayan a pensar que no les queremos , no nos los pasamos en grande con ellos.

No publicamos lo que creemos, no vayamos a revolucionar las redes sociales con nuestras opiniones. Buscamos más la publicación de moda, que lo que sentimos de verdad.  No vayamos a “ofender” a alguien y le siente mal la realidad que vemos que expresa por sus palabras.

Estas y otras situaciones, en vez de seguir haciendo lo que realmente sentimos que no queremos, tendría que impulsar a ser infieles. A escupir nuestra verdad, nuestros sentimientos sin importarnos lo que pase luego.

Sin embargo lo que hacemos es ocultarnos. Ocultamos nuestra verdad, nuestros talentos, nuestros deseos, nuestras ilusiones,….Nos ocultamos, todo por no querer dañar a los demás. Cuando realmente lo que estamos haciendo es dañarnos a nosotros mismos, mintiéndonos a nosotros mismos.

Creemos que así llegaremos a la gran ola, a la que todos tenemos que llegar, que nos llevará al éxito. Pero es una ola que nunca llegará, ya que la ola que si nos llevaría, es nuestra propia ola, no la misma para todos.

Por lo tanto, ¡¡SEAMOS INFIELES!!.

¿Por qué tenemos que ser más infieles?

  • Conocemos más mundos. 

Más mundo del que conocemos. Conocemos otras personas, otras palabras, otras situaciones. El mundo es más grande de lo que dicen nuestros miedos y nuestras creencias.

  • Nos conocemos a nosotros mismos. 

Ver más allá de los limites que nos dicen que no podíamos pasar, nos hace conocer nuestros talentos, nuestros miedos, nuestras capacidades.

Nos hacer darnos cuenta, que hemos sido leales no a ideas, sino a miedos de los demás. Leales a intereses de los demás, a rutinas y a creencias que nunca se habían puesto en duda, porque provenían de la persona que provenía.

Ser infiel a lo establecido es reconocerte por fin. Es descubrirte, es por fin sentirte.

No digo que alcances la felicidad, pero si te aseguro que dormirás más a gusto a partir de ahora.

  • La hipocresía dejaría de reinar en este mundo. 

¡¡Qué miedo tenemos a decir lo que sentimos!! Por miedo nos aferramos a personas que pensamos nos llevarán a donde creemos que nos merecemos.

Cuanta hipocresía vemos que reina el mundo, cuando vemos a la gente hacer cosas diferentes a las que promulga.  Y acabamos preguntándonos: ¿Por qué lo ha hecho?. La respuesta es fácil, nos movemos por interés, no por verdades.

¿Cómo ser infiel a ti mismo y a los demás?

  1. Duda de todo lo que has vivido, creído y sentido hasta la fecha.  Da las gracias al pasado, pero es eso, pasado que no puedes modificar, así que te no te flageles.
  2. Haz una lista de todo lo que querías haber hecho y no has hecho, por el qué dirán.
  3. Empieza a hacer un plan con fecha y hora de todo lo que vas a hacer y no te has atrevido. Empieza poco a poco , así la cosa irá mucho mejor.
  4. Comprométete con una persona de tu plena confianza, dándole la lista de lo que vas a hacer. La infidelidad en compañía, se disfruta más.  Te acompañara en tu camino, en tus caídas y en tus dudas. Pero también celebrareis juntos los avances.
  5. Nunca olvides, que ser infiel, es alcanzar algo que pocas personas alcanzan, el conocerse por fin. Será el principio del comienzo de una relación que necesitabas.

La infidelidad es el principio del comienzo de un derecho que todos tenemos, saber quiénes somos de verdad.

¡¡SEAMOS MÁS INFIELES A LO ESTABLECIDO, POR FAVOR!!.

 

Y tú, ¿en qué miedo descubriste que eras valiente?

Valentía física es un instinto animal; la valentía moral es mucho mayor y un coraje más verdadero” decía Wendell Philips

Todos tenemos un momento de la vida, en el que no sabemos cómo, todo cambia.

De repente un “Click” hace que las creencias que teníamos hasta la fecha, se vayan. Que la forma que teníamos de trabajar o relacionarnos con los demás, cambie por completo.

Pero no nos damos cuenta hasta pasado el tiempo, de esa transformación.

A veces la buscábamos, pero no ocurría. Otras veces, no la esperamos y acaba sucediendo.

Me gustaría antes de seguir con el artículo, te hicieras esta pregunta:

¿Y TÚ, EN QUÉ MIEDO DESCUBRISTE QUE ERAS VALIENTE?

¿Ya? Seguimos.

Desde pequeños queremos ser como los grandes superhéroes. Ya no sólo grandes , con superpoderes y tener a la chica más guapa de la ciudad loca por ti. Lo que deseamos es no tener miedo.

Lo prohibido nos encanta. Tanto de pequeños como de mayores. queremos vivir una vida sin miedo. Hemos vivido a las faldas de mama. Cuando nos hemos enfrentado a algo, siempre estaba ahí. Cuando teníamos miedo, siempre teníamos sus brazos para recogernos y protegernos.

Pero con el paso del tiempo, hemos empezado a caminar solos, y nos hemos encontrado con situaciones que no dominábamos. Qué opción escoger a la hora de estudiar, hacer caso a nuestros amigos y hacer gamberradas o hacer caso al “Angel” de nuestra madre repitiéndonos una y otra vez: “¿Si tus amigos se tiran por la ventana, tú también te tiras?.

Además de situaciones que nos han dado miedo, porque no les hemos hecho frente y no sabemos que ocurriría. También nos encontramos que hemos sido educados en el miedo.

No hagas esto, no hagas aquello, no vayas a decir algo que no es conveniente que sepan los demás… No comas, no hables.…” Vivimos en el miedo, y en el NO.

Y aunque nuestros padres, mentores y profesores lo han hecho por nuestro bien, lo que han hecho es crear seres miedicas, como decían en el colegio.

Seres que:

.- Ante la incertidumbre miran a otro lado, si ese otro lado les ofrece más seguridad, y beneficios más inmediatos.

.- Ante la novedad, se tapan los ojos, porque creen que no se lo merecen, que no son capaces de disfrutar lo que se han ganado.

.- Pierden oportunidades, por el qué dirán, por el qué pasará… en definitiva, por miedo.

Y todo porque nos ha dicho ahora en la “madurez” que una vida feliz, es una vida sin miedo.

Creo que alguna vez lo he expresado en algún artículo hablando sobre ése “no miedo” y más extensamente en “Liderazgo Canalla. Libera tu lado más rebelde”. Por si no lo has leído , te resumo en una frase lo que opino sobre el no tener miedo que muchos gurús de “low cost” nos venden:

¡¡TÚ CREETELO, GÁSTATE EL DINERO, PERO EL MIEDO SIEMPRE ESTARÁ EN TU VIDA, QUIERAS O NO!!.

Y es así, siempre tendremos miedo, porque el cerebro está creado para salvaguardarnos de todo aquél peligro que hasta la fecha no hayamos conocido.

SIEMPRE HABRÁ MIEDO EN NOSOTROS, SIEMPRE.

Otra cosa es cómo lo gestiones.

Te puede bloquear ( y aunque a veces, es una idea genial si tienes un toro delante tuya ), otras es un serio perjuicio , dejar que el miedo domine nuestra vida.

Hace unos días llegaba a través de una imagen esa frase. Frase que me hizo pensar:

¿Con qué miedo me di cuenta que era valiente?

Hagamos una parada. Toda persona, artículo o gurú que te diga que hay que vivir sin miedo, ESCAPA LO ANTES POSIBLE.

Una cosa es que sepas “manejar” el miedo y otra cosa es que no haya miedo. Sin miedo , serás un INCONSCIENTE. Pero allá tú.

¡¡Seguimos!!

Siempre había sido un niño miedica. Y si a eso le añadimos el hecho que sufría bulling, tenia todas las papeletas para que ante cualquier proposición, siempre dijera: ¡¡NOOOOOOOO!!

Nos dicen que hay muchos tipos de miedos, a los perros, a los gatos, a los lugares cerrados, a los lugares abiertos,….miles. Más bien yo lo llamaría patologías con solución, porqué hasta ahora el miedo que considero un virus, es el miedo a ser uno mismo.

Y cuando recibí la imagen con la pregunta, supe que responde:

” Supe que era valiente, aún cuando con miedo, quería ser yo mismo“.

Podrás decir que pisar sobre cristales te hizo cambiar la vida, podrás decir que hablar en público te hizo ver lo que querías en tu vida y qué no…Lo que sea, para mí eso son CÓMO lidias con el miedo y te muestras a los demás.

Pero todo empieza con EL COMPROMISO CON UNO MISMO, PASE LO QUE PASE, SEA LO QUE SEA QUE HAY DETRÁS DE ESE MIEDO.

No creas que así ya no tendrás miedo en tu vida. Te lo vuelvo a repetir, TODOS tendremos en mayor o menos medida, miedo en la vida. ¿O no tienes miedo que les pase algo a tus allegados?

Ser valiente es ser una persona que gestionando el miedo, quiere descubrir qué hay detrás de esa oportunidad que la vida le ofrece.

Desde luego que el miedo es muy bueno para muchas situaciones. Pero tambien un mal compañero al que no hay que hacerle caso y que se canse de repetirte una y otra vez: “No te va a salir bien, haz caso a tus padres que saben más, no tienes idea de nada…”.

Cierra tus oídos por reformas, y sigue.

Ese miedo en el que descubras que eres valiente, te hace:

.- Tener una mejor relación con el miedo y contigo mismo . No es lamentarse por las oportunidades perdidas. sino gracias por romper limitaciones que tú mismo te habias impuesto y que a partir de ahora han pasado a otra historia.

.- El miedo no es tan grande como lo pintan. El miedo lo produces tú en grandes cantidades, porque le haces caso a tu ego, a tu cerebro. Crees que como tienes experiencias pasadas que no han salido bien, está vez volverá a pasar igual.

El pasado está formado por hechos que no podrás modificar, te guste o no. El presente es la oportunidad que quieres para cambiar tu futuro.

.- Tener un poco de miedo es que estás viviendo. Demos la vuelta al miedo y utilicémoslo como aliciente. El miedo es la señal que estas viviendo, que estás haciendo cosas diferentes, que estás aprendiendo, que estás sintiendo…¿Qué hay de malo en el miedo pues?

El miedo que me dio a entender que era valiente, fue cuando me comprometí conmigo mismo que pasará lo que pasase, siempre sería yo.

Y a ti, ¿Qué miedo te mostró lo valiente que eres?

¡¡10 leyes de las personas que piensan diferente!!

“La persona que sigue a la multitud normalmente no irá más allá de la multitud. La persona que camina sola probablemente se encontrará en lugares donde nadie ha estado antes” decía Albert Einstein.

Cada día, el “Desarrollo personal Low cost” que se encuentra en medios de comunicación nos dice que tenemos que ser nosotros mismos.

Ser la mejor versión de nosotros mismos, cuando en realidad, lo único que tenemos que hacer , es ser SIEMPRE NOSOTROS MISMOS.

Que hemos venido a este mundo a mostrar nuestro talento, digan lo que digan los demás.  Y nosotros después de la conferencia, con el chute de energía, gritamos a los 4 vientos: “Yo soy así y nunca cambiaré”. Pero pasado el efecto placebo,  seguimos haciendo lo que los demás nos “recomiendan” que hagamos, no vayamos a sufrir las represalias por parte de los demás integrantes del grupo y seamos “desterrados” de los beneficios y cariño que teníamos hasta entonces.

Provocando que acabemos haciendo lo que seguíamos haciendo. Añorando lo que sería un futuro siendo nosotros mismos. Y envidiando a las personas que luchan contra viento y marea por mostrarse ante los demás, como son ellos, cómo piensan ellos y cómo quieren un mundo diferente a lo que están viviendo en estos momentos.

No creo que las personas tengan que ser diferentes a los demás. Eso es volver a compararnos con los demás. Pero estamos en una sociedad, que por PENSAR, si solamente por pensar, ya somos tildados como diferentes, por no decir señalados con el dedo por los demás.

En una sociedad que desea la innovación, la disrupción, que añora y quiere gente creativa, hasta que uno es aceptado por sus ideas, es un proceso duro, difícil y lleno de trabas.

¿Entonces qué hacemos?

Tú haz lo que quieras, pero luego no te quejes de los resultados que estás obteniendo.

A continuación, te presento las 10 leyes de las personas que piensan diferente, por si pueden servirte de inspiración en tu cambio de camino, dejando el camino del aparentar y del parecer, al camino del se uno mismo por fin.

¿Te apuntas?

.- Hemos venido a ser. No aparentar ni humos que parecer. 

Las normas están muy bien. Nos hacen respetarnos unos a los otros. Pero las normas tambien generalizan y obstruyen el talento diferenciador de cada uno.

Tenemos que seguir unos canones si queremos alcanzar unas metas, pensando que solamente esos caminos son los que nos llevarán a la fama, que no al éxito, siendo caracterizado por distinguirnos entre los demás.

En el fondo por la fama, que no el éxito, acabamos haciendo lo que sea por aparentar algo que ni nosotros mismos nos creemos. Y más en un mundo dominado por las redes sociales.

Los “diferentes” vienen a ser , sin trampa ni cartón, pero siempre con educación. El aparentar es un disfraz que más pronto que tarde, se acaba cayendo.

.- Lo diferente siempre enriquece

Lo diferente enriquece. Si siempre hacemos lo mismo. Si siempre escuchamos lo mismo. Si siempre damos la oportunidad a las mismas personas, no esperemos obtener experiencias diferentes a las que siempre hemos tenido.

Lo diferente siempre enriquece , siempre enseña más que lo habitual.

.- No es la creatividad algo un don para gente especial. Es la visión que tienen del mundo. 

Siempre lo he dicho y así lo creo. Se cree que la creatividad es algo que se aprende en cursos o es un don que solamente tienen gente especial.

La creatividad es solamente PERMITIRTE expresar lo que sientes. Es DAR RIENDA suelta a tus pensamientos y ponerlos en acción, descubriendo qué hay detrás de ellos. Eso es la creatividad. Es mostrar tu visión del mundo.

Y creo que todos tenemos una sin la necesidad de invertir dinero para descubrirla.

.- Mientras los demás opinan y critican. Ellos actúan. 

Opinamos, pensamos, diseñamos pero no actuamos. Todo porque pensamos que si lo hacemos , más bien por el qué dirán y por el miedo al éxito, preferimos tragarnos nuestro orgullo, para seguir haciendo lo que estábamos haciendo no vaya a ser que los demás nos señalen.

Los “diferentes” piensan, diseñan, pero también ACTUÁN.  Porque sin acción, nunca sabrán el resultado de sus pensamientos y diseños. Porque toda actuación lleva un resultado, pero más importante aún , lleva una lección que aprender, que no haciendo nada, nunca tendrás.

.- No se trata de crear un pensamiento diferente. Se trata de pensar por fin. 

Que no es de pensar diferente, que se trata simplemente de pensar por uno mismo. ¿Tan difícil es?

.- Que hablen bien o mal los demás, es buena señal. 

Los diferentes saben que sus acciones van a llevar consecuencias. Ya no solamente por ser considerados diferentes por los demás , sino porque sus acciones si no salen como esperaban, serán aún más señalados por la parte contraria.

Si no hablan de uno, tanto bien o mal, no están haciendo nada en la vida. Por qué si no estás haciendo nada reseñable de lo que hablar, ¿Qué estás haciendo en la vida? ¡¡NADA!!.

.- No es buscar la diferencia entre los demás, es buscar la coherencia. 

No se trata de destacar entre los demás. No se trata de inventarse algo para que los demás le señalen. NO se trata de humos y llenar tus presentaciones de “brillis brillis” para destacar entre los demás.

Solo se trata de ser coherente contigo mismo. Y en un mundo donde las marcas blancas abundan, ser coherente, ya te hará destacar entre los demás.

.- Ya han conseguido el éxito siendo ellos mismo. La fama es aparentar ser. 

El éxito en esta vida es ser uno mismo. Lo demás, ya es fama.

.- Respetan más a los demás y a sus dificultades, que cualquier otra persona.

Al saber lo que se siente, al “desviarse” del pensamiento generalizado, cuando se encuentran una persona que quiere luchar por sus pensamientos, por sus ideales, los apoyan, comparten con ellos sus experiencias, como lucharon hasta llegar donde están.

Son más comprensivos con los demás, que muchas otras personas.

.- Los limites están porque todos piensan igual. 

Los limites los rompen los “diferentes”.

¿Por qué?

Porque hasta ese momento, creíamos que los limites estaban porque así lo creían todos. Y no íbamos a ser nosotros quien los pusiéramos en duda. Los limites se generalizan , se extienden por el pensamiento generalizado. Solamente el pensamiento crítico, el dudar de ellos, hace que los sometan a la prueba de la verdad y se demuestren si son verdad o no.

Todos estas leyes se podrían resumir en:

.- LA VIDA ES MUY ABURRIDA SIENDO IGUAL QUE LOS DEMÁS. SOLAMENTE LA VIVIRAS SIENDO TÚ MISMO Y NO UNO MÁS. 

.- NO SE TRATA DE SER ÚNICO A TODA COSTA, SE TRATA DE SER UNO MISMO

¿Qué ley añadirías tú que piensas tienen los que son “diferentes?

¡¡Lo siento, pero el éxito no depende de ti!!

“Obtendrás la gloria cuando a parte de mirar por ti mismo, seas capaz de ponerte en la piel de los demás”

Seamos sinceros, todos alguna vez en la vida hemos pensado cosas asi:

¿Pero cómo lo ha hecho? Si no tiene ni estudios, yo en cambio me he estado esforzando y míralo donde está ahora…¿Pero cómo se sube al escenario y es tan aplaudido? Pero si no tiene ni idea de hablar y siempre repite lo mismo…La verdad que no entiendo porqué dicen que es tan bueno, si el libro es un refrito de muchos libros anteriores...”

¿Quién no ha pensando alguna vez algo así? ¡¡TODOS!!

Son algunos de los comentarios que pensamos o vertimos en una conversación cuando vemos que alguien ha conseguido el éxito que nosotros queríamos y hemos intentado con esfuerzo, tenacidad y constancias. Y así, como por arte de magia, sale éste tipo de la nada, y nos arrebata lo que siempre habíamos soñado y luchado desde hace tiempo.

Ya no estoy hablando de cómo ha llegado hasta él, sino porqué él tiene lo que nosotros queremos sino ha hecho nada en comparación a nosotros para alcanzarlo.

Pensamos que la vida es muy perra, pero en verdad, no nos han dicho muchas cosas respecto al éxito.

En esas situaciones en las que nos preguntamos: ¿QUÉ TENGO QUE SEGUIR HACIENDO PARA QUE ME TOQUE A MÍ DE UNA VEZ? , nos está jugando una mala pasada nuestro ego.

Nuestro ego formado por la idea instaurada en nuestra cabeza , que por nuestra actuación, sobresaliente, fuera de lo normal y establecido por nosotros, nos merecemos el éxito al instante.

Y las cosas no son así.

Conocemos muchos casos de gente con gran talento que no entendemos para nada como no están triunfando en sus respectivos campos profesionales.  Hacen unas actuaciones antológicas, de esas de ponerse los pelos de punta…Pero nada, ahí los ves en su bar tocando para pocas personas, dando una conferencia para 5 personas, cuando en realidad crees que tendría que estar dando un concierto para miles de fans en aforos mucho más grandes.

¿Qué ha pasado?

Que nuestra actuación no es un billete asegurado y único para el éxito.

EL ÉXITO DEPENDE DE LOS DEMÁS, NO DE TI.

Ya puedes hacer la mejor obra de arte, ya puedes hacer el mejor libro de la historia de desarrollo personal o el mejor muro hecho por un arquitecto, que:

  • No lo ve nadie, ni nadie lo recomienda.
  • Nadie entiende el uso e impacto que puede producir tu obra.

Habrás hecho algo increíble para ti, creerás que te mereces el éxito, que los demás tienen que considerártelo, aplaudirte por ello y recorrer todos los escenarios del mundo de tu hazaña, pero si nadie lo ha visto y a nadie le ha causado un impacto en sus vidas, ya te puedes ir olvidando.

Observando últimamente en redes sociales, te preguntas: ¿Cómo ha conseguido esta persona tener una fama tan importante si no hace realmente nada fuera de lo normal?

PORQUE LAS REDES QUE TENIA ESA PERSONA, HAN HECHO QUE SU TRABAJO ALCANZARA MAYOR RELEVANCIA ANTE LOS DEMÁS.

Te pongo un ejemplo:

Van Gogh no vendió un cuadro mientras estaba vivo. Nadie pensaba que era el pintor con el talento que ahora pensamos que es. Y fue una vez fallecido, cuando descubrieron o “vieron” sus cuadros de otra manera, siendo el principio del comienzo, del éxito que tiene a día de hoy.

Muchos si les preguntas por el valor literario que aportan los libros de cualquier fenómeno que hay ahora en las librerías en relación al Quijote o a Cien años de soledad, te dirán que no aportan nada, más bien papel para reciclar. Pero hay gente que les aporta y les ayuda.

Lo que pasa es que no sabemos si estamos queriendo alcanzar el éxito o la fama. Dos animales  totalmente distintos que creemos que es lo mismo, y no es así.

Podemos considerar que una persona es famosa, pero si vemos qué logros ha conseguido en su vida, observamos que quizá no ha hecho nada para tener esa fama que tiene y repercusión.

El éxito es el logro que consigues de forma individual.

La fama, ya depende de los demás y no de nosotros.

Es decir, nos preocupamos a día de hoy más por lo que dirán los demás, lo que desean los demás, que por lo que sentimos nosotros, por lo que deseamos hacer y por lo que creemos que deberíamos hacer ante los demás.

Provocando esta situación una consecuencia muy grave, estamos perdiendo talentos genuinos por la consecución de una fama mediocre,  en contra de un éxito autentico. 

Pero tengo darte una buena noticia, puedes alcanzar la fama con poco. Queremos alcanzar el éxito y siempre está ligado a una persona. Queremos ser considerados como una persona de éxito como tal o cual persona que nos inspira. Queremos llegar a sus niveles , a su repercusión.

A día de hoy, con o sin redes sociales en los que exponer tu trabajo, con tal de tener un seguidor ( que no sea tu madre o tu pareja ), para esa persona ya eres su inspiración, y podrás considerar que has alcanzado la fama.

Encumbramos al olimpo de los dioses del éxito y los tratamos como tales a muchas personas que realmente no tendríamos que darles ni la oportunidad a opositar a ello. Pero los llevamos directamente a ese puesto, porque como los héroes de guerra o los primeros concursantes de algunos reality, queríamos en esos momentos a una persona en la que inspirarnos , en la que ver que el imposible es una mentira o nos hacia pasar el rato en esos momentos…olvidándonos siempre y no siendo críticos respecto a lo que estaba haciendo o su talento.

¿Qué acaba ocurriendo con esas personas?

¡¡ACABAN SIENDO OLVIDADAS!!.

Asi que:

  • Ya eres una persona de éxito cuando alcanzas un logro que te habías propuesto
  • Recuerda que no es lo mismo éxito que fama.
  • Que tus acciones generan éxito. Pero no sólo tu forma de hacer las cosas, ya te dan derecho a un éxito mundial. Depende de las opiniones de los demás.
  • SI lo que quieres es conseguir la fama, consigue a unos “palmeros” que te aplaudan y ya verás como habrá gente que se una a ese club sin preguntar qué estás haciendo y si lo estás haciendo de forma excepcional
  • Seamos más críticos con nosotros mismos y con los demás, y veremos que muchos casos de “éxito” no hay nada que rascar ni valor que encontrar detrás de ellos.

 

 

¿Por qué los inteligentes de clase a veces no triunfan en la vida?

“La duda es uno de los nombres de la inteligencia” decía José Luis Borges

¿Qué pasaría si nos diéramos cuenta que las notas del Colegio, de la Universidad, no determinaran nunca nuestro éxito en la vida?

Siempre nos han enseñado que los “listos” de la clase, serán los que tendrán un futuro prometedor. Que serán los que liderarán la sociedad del futuro.

En definitiva, serán quienes transformarán el mundo y lo lideraran hacia nuevos horizontes.

¿Pero qué pasa cuando hacemos reuniones de antiguos ex-alumnos? ¿Quiénes son los que realmente han triunfado en la vida? ¿Hay sorpresas?

A parte de ver al chico o a la chica guapa de la clase bastante más “estropeada” de lo que nos podríamos imaginar, observamos, que el “empollón” de la clase, no ha llegado a alcanzar las cotas de éxito que esperábamos para él.

¿Por qué?

Porqué es con el paso del tiempo, cuando nos damos cuenta, que una nota, no determina la actitudes y aptitudes de una persona, que no determinan su futuro y que ni mucho menos una nota te asegura el éxito para el resto de tu vida.

Sin embargo, observamos, que el que no sacaba tan buenas notas, el que siempre estaba siendo expulsado de clase por hablar, o se “picaba” las clases en la cafetería de la Universidad, tiene un puesto interesante en una empresa, tiene su propia empresa y la vida le va realmente bien.

¿Qué ha pasado?

Que soñar es para los mediocres. Y que la vida solo retribuye de forma abundante a los que hacen y no idealizan.

Me explico.

Como diría Manuel Carrasco, nos enseñan desde pequeños a que “no dejemos de soñar”. Y lo que realmente nos enseñan es a alcanzar metas para todos iguales y creer que quien no las alcance, no será considerado, su futuro será negro y pobre.

Soñamos con alcanzar una vida ideal que gracias a unas notas, nos darán el acceso a un puesto de trabajo. Seremos considerados como inteligente, y con el erótica del poder, casa, coches, …todo el mundo querrá acercarse a nosotros.

Y la realidad no es esa.

Puedes alcanzar la mayor nota en la selectividad y no tener acceso a la carrera que tú deseabas. Tener un curriculum impoluto y con las mejores empresas inscritas en él, alcanzar un puesto de trabajo que soñabas y con el paso del tiempo darte cuenta que no era para ti, que no tenías las cualidades necesarias para su desarrollo.

Una nota, no determina tu felicidad. Una nota, no determina tu éxito ni presente ni futuro.

¿Qué pasa con las personas que sin alcanzar las notas punteras, son lideres y gente de referencia?

Que no esperan a que nadie determinan si valen o no por una nota. Que la vida se construyen haciendo y no esperando a que nadie determina si vale o no , por una muesca en su curriculum o en sus calificaciones.

Soñar de la manera en la que nos enseñan produce varias cosas:

  • Aspiraciones imposibles e igualitarias. 

Todos tenemos que soñar que somos ricos, que tenemos una pareja excepcional, alta y rubia o con tableta en la tripa. Que nos querrá para toda la vida, haciéndonos el amor todas las noches hasta el resto de nuestra vida.

¿Qué pasa si yo no quiero eso? ¿Soy diferente a los demás? NO, lo que pasa que tienes otras aspiraciones, otras formas de ver la vida. Y si las expresas ante los demás, serás tachado de “raro”, o te preguntarán si te pasa algo.

  • Frustraciones. 

Al soñar lo que todo el mundo sueña, no pensamos. Y si no pensamos, no sabemos qué queremos de verdad nosotros. Y si no sabemos qué queremos de verdad nosotros, nuestro talento no será visto y diluido ante la mediocridad impuesta.

La frustración surge cuando intentamos alcanzar algo “impuesto” por los demás. Cuando intentamos seguir una moda y no alcanzamos los resultados que nos han prometido, nos frustramos. Porqué creemos que no seremos como los demás, que somos “no listos” por no seguir lo establecido.

¿Qué pasa cuando haces lo que sientes que tienes que hacer aunque los demás te digan que no? Que podrás caerte, que podrás no alcanzar en el tiempo estipulado las metas que tenías previsto. Pero al hacer lo que sientes, estás aprendiendo, estás viviendo tu pasión, tu motivación…Sabes que te caerás, pero sabes que es parte del camino. Te levantas y sigues.

  • Envidias. Por lo civil o por lo criminal. 

Cuando aspiras a lo mismo que los demás, quieres llegar antes que los demás. Quieres demostrar a los demás de lo que has sido capaz. No quieres inspirar a los demás, quieres te adulen, quieres ver al vecino ir con la cabeza baja cuando te vea pasar a tu lado , porqué él no lo ha conseguido.

Lo que provoca es un mundo de postureo, de “yo la tengo más larga que tú”, de envidias y alcahueteismo. Donde denostamos a las personas que han conseguido lo que queremos nosotros y en el pensamos que es una locura, lo nuevo y raro. Cuando en realidad, el darnos a los demás desde nuestra esencia, nuestro talento, está destinado para “raros” , cuando en realidad es la única manera de alcanzar, la felicidad, el éxito en la vida.

No estoy diciendo que no tengas sueños, para nada.

Sino que estoy diciendo que :

  • El éxito o el fracaso en la vida no lo determina una nota en un momento determinado de la vida.
  • Que todos quieran un mismo estilo de vida y tú no, no quiere decir que tú seas el raro. Más bien ellos son raros, porque aún queriendo se les reconozca por su diferencia, acaban haciendo lo mismo que los demás.
  • Los sueños sin acción , se convierten en frustración. Quien transforma la vida, quien alcanza metas impensables, quien rompe los limites, sabe que el principio del comienzo, es la acción. No es esperar a los momentos adecuados, a alcanzar una formación determinada, sino que hacen, hacen y vuelven a hacer, aprenden , aprenden, caen y vuelven a caer. La vida es acción, no reacción.
  • No se trata de ser sobresaliente en el cuaderno de calificaciones o en el curriculum, sino sobresaliente con uno mismo. Ser cum lauden en congruencia y acción.
  • La vida no consta solamente de la razón. No estamos aprendiendo en la escuela, estamos memorizando para los exámenes trimestrales y olvidarnos de lo aprendiendo, después de la juerga de “post- exámenes”. Como dice Ecequiel Barricart; tu Marca Personal, consta de un 70% emocional y un 30% racional. Nunca desperdicies tu lado emocional, es el que te distingue de los demás.

¿Crees que unas notas determinaran tu futuro?

 

 

¡¡Somos lo que nos decimos!!

“Hablar no es siempre conversar” decía William Cowper

Cuando era pequeño me reía a carcajada limpia cuando veía que mi madre hablaba a las plantas. Pensaba que estaba loca. Le decía “Si te contesta el geranio, házmelo saber que llamaremos a los periódicos”.

Pasados unos años, yo soy el que habla a las plantas.  Menos mal que mi madre no lee el blog , porque sino sería ella quien se reiría en estos momentos de mí.

Hagamos un experimento. Por las calles de las ciudades oímos ruidos, pero si escucharamos a la gente, por las vías principales de nuestra ciudad, cada vez oímos menos a la gente hablar.

Entre los moviles, el estrés que llevamos… se han perdido el sonido de las conversaciones. Hasta hemos llegado a mandar un WhatsApp a una persona que teníamos al lado para que la otra persona que nos acompañaba no lo supiera.

Pero , ¿Qué pasa si vemos a alguien por la calle que habla solo? Lo primero que pensamos, es que está loco. Y si vemos que lleva los cascos, lo siguiente es que está loco.

Como bien dice Luis Rojas Marcos, en su libro “Somos lo que hablamos“, tiene un poder terapéutico más importante del que nos imaginamos, el hablarnos a nosotros mismos.

A las emociones hay que ponerles voz. Y no esperar a que los demás sepan lo que nos pasa.

Muchas veces nos preguntamos y , también en primera persona, como hemos reaccionado ante ese comentario que hemos recibido u observado.  Ponemos como excusa que perdonen por nuestra reacción, pero que estamos estresados.

Cuando realmente, lo que ha pasado es que el globo se ha hinchado de estar comiéndonos nuestras emociones, nuestros miedos,… y cuando menos lo esperamos y con la persona menos adecuada, saltamos.

Lo que tenemos que hacer antes de saltar, es introspección.

Es preguntarnos qué nos pasa, por qué actuamos como estamos actuando, por qué reaccionamos como lo estamos haciendo, por qué tenemos esos ataques de ira o ansiedad…

Somos nuestros propios médicos a la hora de diagnosticar lo que nos pasa. Otra cosa, que hagamos caso al ego, el que nos dice: “Déjate de decirte tonterías, de motivarte y de buenas palabras, porque no vas a conseguir nada. Hablar contigo mismo es de loco, no pienses y haz la pelota a ése, que te irá mejor la vida”.

Dejemos de preguntarnos y cuando explotamos, nos preguntamos: ¿Qué ha pasado? Si me hubiera dado cuenta antes, lo hubiera cambiado... En el fondo lo sabías pero no querías focalizarte en la situación, que no es lo mismo, y todo por tu ego, por tu orgullo o por tu miedo.

¿Hace cuánto no mantienes una conversación contigo mismo?

Tranquil@s, las personas más inteligente e inteligentes emocionalmente se hablan a sí mismos, te lo aseguro. Hablarse a uno mismo, es el signo de inteligencia más importante que he visto hasta la fecha.

Tenemos que contar más nuestras penas como nuestros miedos. Nos da vergüenza. Pensamos que nadie nos entenderá y que es mejor , no contar nada, porque los demás ya tienen suficiente con lo suyo, como para aguantar un problema más.

Por tu salud, seguro que tienes a gente que estará encantado de escucharte y acompañarte por el momento que estás pasando. Pero si no es así, que no me lo creo, GRITA.

Veíamos en televisión, como había grupo de trabajadores que iban a los desguaces a darle con todas sus fuerzas con martillos a televisores, coches u ordenadores.  Pues grita tú tambien y luego ten en cuenta si tienes seguro por lo que rompas.

Gritar es soltar adrenalina y es empezar a dejar de lado al modo racional con el que vivimos, dando rienda suelta a las emociones y al lado emocional o subconsciente que tenemos.

Vivimos encorsetados en normas que nos cohíben mostrar nuestras emociones.

No digas esto, no hagas lo otro..y a la hora de expresar nuestras emociones no sabemos cómo hacerlo.

Las de alegría lo sabemos hacer todos, pero tampoco los desmenuces hasta el más mínimo detalle, porque luego te darás cuenta, que no habían sido para tanto.

Por otro lado tenemos las personas que están cada dos por tres excusándose y pidiendo perdon por sus faltas de puntualidad, malos actos en sus trabajos o relaciones. Es un patrón que han aprendido, ya que alguna vez no tuvieron problemas pidiendo perdon, y ahora siguen haciendo lo mismo, sin ser responsables de su vida.

Pero expresar arrepentimiento o reconocer los fallos SINCEROS por parte de uno, hace que el sentimiento de culpa, de la incertidumbre ante lo que nos va a pasar se disipe, ya que esa carga desaparece tras poner voz a nuestras emociones y fallos.  Que no quiere decir te libres del castigo, pero lo afrontaras de otra manera.

¿Y si hablamos de la situaciones en las que por callarnos hemos perdido la oportunidad de decir TE QUIERO a esa tan importante para nosotros? Situaciones en las que no hemos puesto voz a nuestras emociones y sin darnos cuenta, nunca se lo habremos dicho, ya que de un día para otro no se encuentra junto a ti.

No esperes siempre al ultimo momento como con la renta para decir lo que sientes y quieres, porque quizá no haya otra oportunidad.

Este mundo tan visual, no solo somos una imagen, sino también lo que transmitimos. Y no nos damos cuenta, que usamos mal una herramienta importante para mostrar quienes somos y dejar una marca en los demás.

Tú eres el mensaje que transmites. Y si no te motivas a ti mismo, sino te hablas a ti mismo diciéndote porqué lo has vuelto a hacer o qué coño te pasa cuando ves siempre a la misma persona… ¿Qué vas a transmitir a los demás? ¿Qué mensaje vas a dar al exterior si no sabes gestionar tus emociones, alentarte ni preguntarte qué te ocurre?

Un mensaje distorsionado, incoherente y si alguien te entiende, vamos bien.  Porqué sí tú mismo no te entiendes, ¿Alguien que no seas tú tiene ese poder?

Así que recuerda:

  • La relación más duradera que vas a tener es contigo mismo. Así que háblate, escúchate y cuídate.
  • Si no te motivas tú, ¿Quién te va a motivar? Si me vieras antes de una conferencia, como me hablo a mí mismo, dirías que estoy como una cabra, pero luego los trabajos me salen genial .
  • Exprésate antes de explotar. La onda expansiva será menos intensa y seguro que más beneficiosa.
  • Deja tus miedos y orgullos atrás y muestra lo que sientes, puede que no haya un mañana.
  • Habla, Háblate, pero eso si no produzcas dolor de cabeza. Menos es más en muchas situaciones.

¿Cuándo fue la última vez que hablaste contigo mismo?