¿Tienes un plan para tu vida?

“Planifica tu trabajo y luego trabaja sobre tu plan” decía Robert Baden-Powell

“Me encanta que los planes salgan bien“. Frase mítica de la serie del Equipo A, que al oírla recientemente me ha hecho recapacitar.

Te lanzo esta pregunta: ¿Tienes un plan para tu vida?. Si es así…¿Quién ha diseñado ese plan? ¿Tú o ha sido “recomendación” de los demás?

Cuando preguntas a los amigos, si tienen un plan con su vida, te responden encogiéndose de hombros cuando les dices que tener un plan con su vida, no es hacer lo que dice tu pareja o seguir los dictamenes de tus amigos los fines de semana.

Un plan es la señal de quiénes somos, lo que queremos y las metas que anhelamos. Si no lo tienes, te estarás dejando llevar por el día a día, para a posteriori quejarte de que “tonto” fuiste porque no cogiste las riendas de tu vida sabiendo que era lo que tenías que hacer.

Tener un plan , es demostrar si eres uno más o eres diferente a los demás.

Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, no nos preguntamos “¿Por qué hago lo que hago?”. Y no nos lo preguntamos, porque en la mayoría de las situaciones, sabemos que no es lo que nos gustaría hacer. Lo hacemos porqué lo hacen los demás, porque es lo “conveniente”… Pero no es lo que nosotros querríamos.

Pero por miedo, por el qué dirán, por nuestra falta de confianza en nosotros mismos, en creer que no somos dignos de conseguir eso que siempre soñamos todas las noches…preferimos seguir los planes de los demás que no los nuestros.

Mientras seguimos, los planes que los demás nos “recomiendan” para nosotros,  esperamos que yendo por el camino que no es el correcto, venga el destino, la ley de la atracción o “Papa Estado” a darnos lo que nosotros queremos , pero eso sí, sin que nuestra gente nos deje de lado, porque nos hemos salido de los “planes establecidos”.

¡¡Deja de soñar y empieza a aceptar la realidad!!. Sabes que ése no es el camino que te llevará a tu tranquilidad, a tu éxito. PERO TÚ MISMO.

Quieres te reconozcan por lo que crees que eres, por tus talentos, pero mientras tanto estás siguiendo los “planes” de otro grupo de personas. Y todo porque no se enfaden, porque no te dejen de hablar, por sentirte integrado entre los demás.

Nos quejamos que no somos felices, que no tenemos éxito, que no ocurren cosas interesantes en nuestra vida. Nos hacemos las victimas, envidiamos a quienes SI lo consiguen pero no les preguntamos qué han hecho para conseguirlo.

¡¡TENER UN PLAN!!.

¿Por qué crees que se nos dice que quien para a pensar es tildado de perezoso? Porqué se nos enseña a no pensar, sino a seguir al rebaño, a la tradición, a lo que siempre se ha venido a haciendo. Y aún asi tenemos la esperanza, que será el único camino, para alcanzar la cima.

¿De verdad lo crees?

Tener un plan para tu vida, es la muestra de tu personalidad. Es la herramienta que es el santo y seña y de tu marca. Mientras no lo tengas, te dejarás llevar por las circunstancias.  Y si alguna vez te pasaras a pensar qué estás haciendo con tu vida, al ver lo que ves a tu alrededor, retomaras el viaje de seguir dejándote llevar por las circunstancias y los deseos de los demás.

¿La dirección que está tomando tu vida es realmente la que quieres?

Si eres sincero y eres coherente contigo mismo y has respondido que SI, FELICIDADES. Gracias por haber leído hasta aquí.  Lo único que te preguntaría es :

¿Qué metas tienes en la vida? ¿Son tuyas? ¿Te hacen feliz a ti o son el anhelo de otras personas?

Porque cuando hacia esta pregunta, normalmente me decían: “Es que es lo que toca, asentar la cabeza a pesar de que tenga miedo…Es que si no consigo seguir los pasos de mi padre, dirán que soy un mal hijo…Es que tengo miedo a la soledad y es mejor estar acompañado que no solo… Es que me da miedo expresar lo que siento, no vayan a verme como el raro del grupo…”

Creemos que somos muy maduros consiguiendo “metas” que a ciertas edades debemos tener superadas. Pero si nos preguntáramos de dónde salen esas creencias que tenemos, muchas veríamos que no son nuestras. Son deseos de los demás,  comparaciones con nuestro grupo de amigos, anhelos que hacemos porque los demás nos dicen que es lo mejor para nuestra felicidad.

No ponemos en duda ni nuestros pensamientos y con ello nuestras acciones. Y para mí, es el principio del comienzo, ese ejercicio para descubrir quiénes somos y transcribir un plan nuestro, que nos lleve a gritar:

Me encanta que los planes salgan bien“.

La vida es la suma de los planes que tengas. Estamos hechos de planes. Somos el resultado de los planes que hemos puesto en marcha.

Hace unos días una persona importante en nuestra sociedad me decía: “Yo cuando contrato a la gente solamente les hago una pregunta: ¿Qué planes tienes para tu vida? Si me responde que con divagaciones, dudas, se que es una persona que no le guía ningún propósito más allá que el de ser cómo uno más, sin pasión, ilusión ni sueños”.

Así que:

  • Si sientes que es hora de decir BASTA YA siguiendo los dictámenes de los demás, es hora de crear un plan en tu vida.
  • Si crees que los planes que estabas siguiendo no te hacen realmente feliz, es que estabas siguiendo los planes de otra persona. Es hora de crear TUS PROPIOS PLANES.
  • Tienes que tener tantos planes como aspectos integren tu vida.
  • Un plan siempre tiene que ser flexible, pero siempre coherente contigo mismo.

¿Me podrías enseñar tu plan para tu vida?

 

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¡¡El mañana es una promesa, no un hecho!!

“Mañana puede que sea demasiado tarde, demasiado tarde para pedir disculpas, demasiado tarde para intentar, demasiado tarde para creer”

¿Quién te ha dicho que tienes derecho al dia de mañana? Y no me valen cosas: “Hombre es que…que soy joven…Que tengo que decidir aún que quiero con mi vida , o decidirme por fin a decirle a mi amigo que llevo enamorada de él desde hace tiempo”.

Son excusas que te dices, que te crees y que hacen creer que tienes el poder de tu vida.

¡JA!

Cuando nacemos, nadie nos da un libro de instrucciones. Bueno lo único que nos dicen que es seguro, segurísimo, que ya al nacer, tenemos un billete de ida, para “arriba” cuando el jefe quiera. Mientras tanto, todo, NO HAY NADA SEGURO.

Y nos vamos a dormir a la cama creyendo que al dia siguiente veremos a nuestra pareja. Que volveremos ver a ese amigo que tanto nos gusta, o seguir riéndonos como hacíamos con nuestra panda de amigos.

¿Quién dice que mañana tendrás el poder y el derecho, de volver a vivir esas situaciones? ¡¡NADIE!!.

Hemos empezado el año y dentro de nada, estaremos diciendo: “¡¡Cómo ha pasado el año de rápido y yo sin darme cuenta!!.

Claro que no nos damos cuenta, porque pasamos por los días sin aprovecharlos. Sin darnos cuenta que nos han dado un puto regalo increíble al que no le hacemos ni caso. Porqué nos sentimos en el derecho de creer y exigir, que mañana tenemos por delante un día más, en el que hacer lo mismo que hemos hecho el día de antes, DESAPROVECHARLO.

Pasamos por los días y en definitivo por la vida, SIN PENA NI GLORIA. Posponemos la toma de decisiones ya que pensamos que seguro que vendrá un nuevo día, con mejores condiciones para tomar esa decisión. Pero mientras tanto, ése día no llega y quizá nunca llegue.

Y luego nos lamentaremos, qué hemos hecho con nuestra vida, cómo hemos dejado escapar a esa persona que tanto nos quería pero por nuestro miedo , se ha acabado yendo con otra. Nos lamentaremos que nunca hicimos lo que sentíamos que teníamos que hacer, TODO PORQUE PENSABAMOS QUE COMO MAÑANA SERÁ UN DÍA MÁS, PUES MAÑANA LO INTENTARÉ...Y así te habrás pegado muchos años de tu vida, esperando el día perfecto para hacer eso que tanto querías.

¿Cuándo cambias? Si llegas a cambiar. Cuando tienes alrededor alguna persona que se marcha de tu vida. Hasta entonces no habías pensando en nada más, pero es en ese momento, cuando empiezas a pensar ( si piensas ), “¿Qué estoy haciendo con mi vida?”.

A todo nos van a enviar por correo certificado el billete para el barrio de arriba, NUNCA LO OLVIDES. Pero tú te creías inmortal y pensabas que a ti nunca te llegaría los momentos críticos. Que solamente pensando en positivo desde tu sofa, llegaría a tu vida, todo lo que deseabas y exigias a la misma.

¡JA!

Claro que la vida es muy perra. Sobre todo si te fijas que las cosas que más deseas, más cuestan. Claro que la vida es muy puta. Cuando no te da lo que quieres, en el momento que quieres. Claro que la vida es muy cabrona cuando ves a tu amor ideal con otra persona.

Pero lo que no quieres reconocer, que has dejado pasar oportunidades para hacer lo que sentías que tenías que hacer. Lo que no tienes valor de decir, que has hecho lo que los demás te han dicho que “deberías hacer” para conseguir ser una persona de “bien” por tener miedo a las represalias al sentir que tenías otras que hacer mejores que seguir a la muchedumbre.

Así que para de quejarte, de lamentarte, de lamerte las heridas o esperar que alguien te las lama y no hacer nada al respecto.

La vida es muy perra. Pero también, si te das cuenta, te da cada día que amaneces, la oportunidad de que te muestres cómo eres, de que te des a los demás, que vivas cada instante como lo que es, ÚNICO.

Sin embargo, si sigues pensando que la vida es puta, que no te da oportunidades para disfrutarla y que es perra porque te ha quitado el amor de tu vida y tu futuro ya será más negro que el rey Baltasar, seguirás desechando los días y desaprovechándolos.

Todos hemos pasado por momentos que nos hubiera gustado tirar la toalla. Puertas que se han cerrado, personas que se han ido y situaciones que no volveremos a vivir. Pero si echamos la vista atrás, quizá esa persona no era para nosotros, ese trabajo era para “un lameculos profesional” cuando tú eres un transformador de la sociedad, ..Quizá habrás visto que esa decisión que querías, con el tiempo te has alegrado, ya que viste que no era para ti.

Y todo, porque aprovechaste el día siguiente a esa decepción , para con la cabeza alta, seguir adelante y viviendo. No lamentándote ni quejándote.

Mi abuela les decía a sus nietas: “Cuidar porque los chicos prometen mucho, pero hasta que la meten“. Nos encanta prometer, el oro y el moro. Prometernos que lo vamos a conseguir, prometemos fidelidad en el futuro,…Prometemos muchas cosas para el futuro pero mientras tanto desechamos el mayor regalo que tenemos, el presente.

Como bien dice Robin Sharma en su libro ” El club de las 5 de la mañana. Controla tus mañanas, impulsa tu vida“, el mañana es una promesa, no un hecho.  Y cada segundo que vivas, cada sonrisa que veas, cada acción que realices, recuerda que puede que sea la última y que la tienes que aprovechar al máximo.

Deja de hacerte “pajas mentales“. Porque luego te lamentaras. Tienes 24 horas por delante increíbles. Date la oportunidad de ser, de ofrecerte a los demás, de vivir, de sentir, de probar, de intentar, de probar.

La gente que admiras, solo se distinguen de ti por una cosa: SABEN QUE EL HOY, ES LO ÚNICO CERTERO EN LA VIDA. Y QUE EL MAÑANA, QUIZÁ NO EXISTA.

Colecciona experiencias más que cuadros y coches.

La felicidad no es un lugar, es un estado mental.

Ama hasta a tus enemigos, porque todo te está delante de ti para enseñarte y hacerte mejor persona.

Cuando llegue tu final, si has aprovechado cada día como si fuera el último , te aseguro que habrás marcado a la vida, y no ella te habrá marcado a ti.

¿Cómo vas afrontar el posible mañana?

Nota: Vive riesgos, pero con cabeza, ¿vale?

¡¡Desayuno con Trolls!!

“Desayuna hoy, como si fuera el último día de tu vida”

Al igual que Audrey Hepburn, desayunaba con diamantes. Este año te propongo que desayunes con Trolls.

Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, sólo queremos estar rodeado de diamantes. De la gente que queremos, de la gente que nos aplaude todas las gracias, de lo bueno , de lo bonito…

En definitiva, rodearnos de lo mejor y fuera de nuestra vista.

¿Y qué son los Trolls? Aquellas personas, que muchas sin razón aparente, odiamos con todas nuestras fuerzas.  Son aquellas personas que tenemos bloqueadas en nuestras redes sociales. Aquellas que siempre que vemos, ni les miramos a la cara y si les saludamos ya hemos hecho el esfuerzo del día. O aquellas personas que cuando sabemos que lo ha escrito esa persona, no queremos ni mirarlos.

En definitiva, toda aquella persona, que al comienzo del año, no está en nuestra lista de buenos propósitos.

¿Y si en vez de apartarla de nuestra vida, te propusiera que desayunaras con ella?

Sé que estaréis pensando mucho: “Ni borracho…Anda y que le den…Se cree el rey del mambo y no llega a bufón.. No voy ni a la vuelta de la esquina con esa persona…”

¿Pero por qué respondemos así? Porqué creemos que los odiamos.

Odiamos a los del partido político contrario al nuestro. Odiamos a quién nos dice las cosas que no queremos oír. Odiamos a quien escribe cosas diferentes a las nuestras. Odiamos a quien nos puede quitar el chiringuito que tenemos montado…Nos pasamos el día odiando a la gente. Bueno si quieres llamarlo, menospreciando a quién no piensa como nosotros, si crees que la palabra odio, es muy fuerte.  Pero tanto monta, monta tanto, seamos claros.

Nosotros odiamos a gente, pero tambien nos odian a nosotros. SI, no hace falta ser un influencer reconocido o una estrella de la televisión, para saber, QUE TODOS TENEMOS GENTE QUE NOS ODIA . Lo sabremos o no, se les notara en la cara o no. Te habrán bloqueado en sus redes por no sabes qué, pero todos tenemos gente que nos odia. Muchos o pocos, pero todos tenemos.

Entre la gente que nos odia, y la gente que odiamos. ¡¡Menudo estrés!!

¿Qué hacer en esa situación?

¡¡Hablar con esas personas!!. Si así como lo estás leyendo, HABLAR CON ESAS PERSONAS.

A todos, nunca vas a gustar. Por mucho que quieras. Por muchos libros que leas de influencia o persuasión. ¡¡A TODOS NUNCA VAS A GUSTAR!!.

Y hay que aceptarlo.

He observado que muchas de las personas a las que “no caigo” demasiado bien, es debido al miedo a lo nuevo, el miedo a enfrentarse a una persona que no les lleva la corriente o les aplaude las tonterías que llevan años diciendo que utilizan para atraer a la gente.

¿Por eso me tengo que dar mal? ¡¡NOOO!.

Cada uno somos como somos. Siempre con respeto debes tratar a los demás, como te gustaría te tratasen a ti. Pero llega un momento en la vida, como bien dice Risto Mejide: ” Que hablen bien o mal no importa, lo que importa es que hablen de ti”.

Le pregunté hace unos días a una persona, que por qué me odiaba. Se asustó cuando le lancé la pregunta. Empezó a rascarse como un perro que siente que tiene pulgas y me contestó: ” Fue un instinto al ver que eras diferente a lo que yo había visto y hablado hasta ahora”.

Vamos a hacer un juego: Se objetivo por favor. ¿Por qué odias a esas personas que odias?. La primera respuesta será que lo haces por impulsos. Ya que los demás lo hacen yo también , ya que es una moda, pues me uno a ella…Seguro que serán algunas de las respuestas que salgan a la luz.

¿Pero dónde queda la razón? ¿Dónde queda el testar antes a esa persona, el ser objetivos antes de etiquetarla?

¡¡En ningún lado!!. Creemos que tenemos la razón, y punto.

Odiamos a esa persona porqué no cree como nosotros. ¿Pero nos hemos parado a pensar, que también puede tener una parte de razón en el conflicto que tenemos con ella?.

¡¡NOOOO. Nosotros tenemos razón y punto!!.

Sé que soy una persona que tiene muchos errores. Y me encanta escuchar a las personas que me dicen en qué estoy equivocado. El grupo de mentores que tengo a mi alrededor, son las personas que más me han “metido el dedo en el ojo” pero que más me han hecho ver que hay otras formas de ver las cosas.  Me gusta conversar y más con personas, que con datos, hechos,

Cada vez vivimos en una sociedad dividida. Dividida por el odio. “Si no eres de los míos, eres de los que van contra mí. Y te voy a hacer la vida mártir…Si no eres del Barcelona, no te pienso hablar… SI no compartes mis artículos, ya no te voy a hablar..”  Son algunas de las lindezas que he oido últimamente.

¿Pero es que no te puede gustar como juega Messi, y ser del Madrid toda la vida? ¿Es qué es imposible creer que hay más caminos que el que dicta tu “gurú” para llegar hasta donde predica?

¡¡Hasta dónde estamos llegando..!!

No somos críticos con nosotros mismos. Creemos que somos seres pluscuamperfectos y nadie nos va a quitar la idea. de que es así.

Que no toquen nuestras creencias, que por ellas, como diría Belen Esteban: “Ma-to“.

Se nos impulsa a ser curiosos, a dejar los móviles y las redes sociales y a mantener conversaciones..Y claro que lo hacemos, pero con las personas que solamente piensan como nosotros.

Ni soy un happy flower,ni me h tomado nada, claro que tengo personas, que respeto, no que odie, pero que no comparto sus ideas. No tengo una lista “negra” muy extensa, pero la gente que tengo en esa lista, podría darte los datos por los que están ahí. Testado y verificado. Pero además hablado con ellos.  Que no quiere decir que con respeto hablemos si la circunstancia lo impone, pero no los considero personas que me aporten.

Y siempre les doy las gracias, porque me han hecho ver en qué fallaba yo, en conocerme más y en ser más empático. Pero si algo se te atraganta, con datos y siendo objetivo. ¿Por qué hacer el paripé de creer que sois algo que no sois?

Así que te recomiendo este ejercicio: ¡¡Queda con alguien que se te ha atragando y con apertura de mente, dime qué pasa después de ese café!!.

¿Con qué Troll vas a desayunar próximamente?

 

¿Perseguir tus sueños es de idiotas?

“El mundo está lleno de idiotas distribuidos estratégicamente para que te encuentres al menos, uno al día”

El mundo sigue adelante, según dicen basado en el principio de equilibrio.

A todos no puedes gustar. A todos no le gusta Messi, porque a otros les gusta Cristiano Ronaldo. A todos no le gusta tu bocadillo de Nocilla, porque otros son más de salado.

Unos te tildarán de valiente, con iniciativa por luchar por tus sueños, pero otros sin embargo, pensarán que eres un absoluto idiota.

Lo que es de idiotas, locos y no sigo más, es tener sueños, y “dormirlos” con pastillas para dormir, adicciones y menospreciando a los demás, porqué tú no tengas el valor de dar un paso adelante.

¡¡Eso si que es de idiotas!!.

Si que es una locura, seguir los pasos de los demás, sabiendo a ciencia cierta, que no es lo que quieres. Si no que sabes que lo podrías hacer mejor, de manera diferente. Sientes que a tu manera, podrías ayudar a mucho más gente. Pero prefieres seguir los pasos de los demás, no vaya a ser que se cumplan tus sueños, y no sepas cómo gestionarlos.

Son tus elecciones, y NO ELECCIONES, los que mejoran tu realidad. Pero ya no sólo tu realidad, sino quien eres, y quien podrías llegar ser.

Eres TÚ y no los demás, los que determinan tu felicidad, paz o éxito, como quieras llamarlo.

Por muchos libros que te leas. Por muchas conferencias a las que asistas. Por muchas tarjetas que recopiles en los eventos de Networking nunca sabrás de lo que eres capaz. Hasta que no empieces a caminar.

¿Cuántas veces echando la vista atrás, has pensado: “Pensé que no era posible y mira, ha superado hasta mis sueños más grandes“?

Todo porque empezaste a caminar. Todo porqué sentías que tenías que descubrir qué había detras de ése miedo que tenías , de la oportunidad que tenías .

El tren no espera a que te subas, cuando crees que estas preparado para vivir la aventura, ya que nunca lo estarás. Y luego te lamentarás por la oportunidad desechada.

Al destino se llega caminando, no esperando que llegue a ti o repitiéndotelo antes de dormir, creyendo que así las leyes de la naturaleza te lo otorgarán con un vaso de zumo y unas galletas en el sofá.

Queremos saber el CÓMO llegar a la meta antes de empezar a caminar.

La experiencia me ha dicho que es con el impulso del camino, con el esfuerzo de cada pisada, con las caídas, y focalizándote en el paisaje que está a tu alrededor , cuando el camino se empieza a despejar.

No quieras que las hojas que interrumpen tu camino se aparten , sin hacer nada.

Muévete, anda, pero eso si, recuerda: MÁS VALE PASOS CORTOS Y SEGUROS, QUE NO LARGOS Y CON MIEDO.

Aún a día de hoy, sé que hay gente que piensa que fui un idiota por escuchar lo que sentía que tenía que hacer.

Sin embargo, las bibilotecas están llenas de libros, que nos hablan de los avances que se han producido en la sociedad, en el deporte, en las empresas, gracias a personas que no creían en la palabra imposible. Que fueron considerados unos idiotas, locos, cuando empezaron.

Pero no sólo en dicha palabra, sino que sabían que ya era hora de dejar de escuchar a los demás y empezar a escucharse a ellos mismos.  A darse una oportunidad, cosa que no habían hecho hasta la fecha.

Te intentarán disuadir que las circunstancias que tienes en estos momentos no son las ideales. Te lo dirán o te lo dirás tú mismo, intentando quitarte la idea de la cabeza, que tanto te ilusiona.

Estás dejando que te limites. Estás limitando a ti mismo .

Si que es de idiotas creerte lo que dicen personas que no han intentando nada en su vida o viven en un despacho con contrato fijo, viviendo de las rentas de algo que hicieron hace años y que no han vuelto a hacer nada más.

De idiotas es creer que eres tu pasado. Y siempre lo seguirás siendo.

En el pasado he conocido personas tímidas que no se atrevían a hablar en público, que creían que nadie querría leer lo que ellos sentían, que ni ellos mismos creían que tenían habilidades para hacer lo que en el fondo sentían que tenían que hacer. Y a día de hoy, es verlos y ni imaginar cómo eran antes.

No eres tu pasado. Eres quien tú quieres ser a partir de estos momentos.

Sigo oyendo comentarios, que ir en búsqueda de tus sueños es algo “naif” e irreal. Que el único sueño es poder pagar una hipoteca todos los meses, hacer lo posible para tener una pareja a ciertas edades y un trabajo de 8 horas que te permita “subsistir”.

Que los únicos sueños que tiene que alcanzar el ser humano son esos. ¿Y lo demás? Es de locos, irrealistas o “hippies”.

¿Quiénes son los idiotas; tú que en el momento en que sientas que a lo mejor caminas por la calle desnudo , llevando al aire demasiado de tu corazón y de tu mente y de lo que hay dentro de su interior, enseñando demasiado de ti mismo. En ese momento sientes que tal vez estás empezando a hacer bien las cosas?

o

¿Aquellas personas que dicen que es imposible todo, que se quejan de todo, que se lamentan de la vida que tienen, se llenan de envidia por los avances de los demás, pero sin embargo no hacen nada por cambiar?

¿Quiénes son los idiotas y locos? ¿Tú o ellos?

Carmen Posadas: “Nada es lo que parece”

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con...” es un placer presentar a Carmen Posadas.

Todos conocemos a una persona, que la podríamos tildar de Maestra de Títeres. Aquella persona que mueve los hilos de los demás en función de sus deseos y necesidades.

Maestra de títeres” es la última novela del premio Planeta, Carmen Posadas. Donde la gran protagonista de esta novela es España, durante el periodo de la transición. Periodos de tiempo emblemáticos de la post-guerra, la transición, que es el Big Ban, de los tiempos más recientes. Un periodo en el que España la religión tenía tanto peso, un país en blanco y negro. A pasar a un país tecnicolor en poco tiempo. Y como decía Alfonso Guerra, se cumplió su profecía: ” No va a conocer éste país ni la madre que lo parió”.

GRACIAS CARMEN por recordarnos que hay que recuperar valores pérdidos y sobre todo no creernos todas las motos que nos intentan vender. Podéis conocer más el trabajo de Carmen a través de su Web  e Instagram. 

.- ¿Qué título le pondrías a tu autobiografía?

Una autobiografía que la verdad que no saldrá nunca.

¿Saber por qué? Porque las autobiografías lo interesante no se puede contar y lo que se puede contar no es muy interesante.

Entonces, ¿Para qué una autobiografía? pero si saliera , la llamaría “Nada es lo que parece”.

.- ¿Qué crees que hemos perdido de la transición que habría que aplicar a día de hoy?

Yo creo que habría que recuperar ese entusiasmo por arrimar el hombro, por trabajar juntos. Por mirar juntos en la misma dirección. Que es justamente lo contrario que está pasando en estos momentos, en el que cada uno mira para su lado

Todo el mundo se le llena la boca hablando de España y al final cada uno tira por lo suyo.

.- La fama, ¿Qué tiene de bueno y de malo?

Una cosa es la fama y otra cosa es la chatarra.

Belen Esteban, los personajes de las revistas del corazón y todos sus sucedáneos.  Eso es notoriedad, ya que la fama es otra cosa totalmente distinta

Mira, te voy a contar una cosa, que espero te sirva como metáfora de que es la fama. Hace unos años estaba con Mariano en New York. De repente había un tumulto en el restaurante en el que estábamos. No sabíamos quien había, y al final descubrimos que era Daryl Hanah , la actriz de “splash”.

Pero en una esquina había un señor al que nadie miraba. Entonces Mariano se dio la vuelta  y dijo. “Es Neil Amstrong”. Nadie lo miraba y era el verdadero famoso.

Esta es la metáfora de la confusión que tenemos hoy en día que llamamos famoso a quien realmente no lo merece.

.- ¿Vivimos una vida de mentira, que cuanto mejor forma tenga la mentira, más nos la creemos?

Lo cual es muy asombroso. Ya que vivimos en una época que todo está a una distancia de un clic.  A un clic podemos saber cuándo nació tal persona, cuanto calza y si tiene hijos.

Y por esa sobre información, se crea una gran desinformación. Porque nadie sabe qué es verdad y qué es mentira. Pero también hay gente dispuesta a creerse las cosas más inverosímiles.

Se decía que el mundo cambiará cuando todo el mundo sea ilustrado. Sin embargo, a día de hoy vivimos en un mundo prácticamente que todo el mundo tiene una formación , pero más dispuesta a creer tonterías.

.- ¿Por qué solo creemos que nuestra historia es lo importante y no inspirar o guiar a los demás?

A día de hoy nadie escucha. Todo el mundo, al igual que en internet, opina, habla, dice  y nadie se toma la molestia de ir a ver que dice un premio Nobel, o alguien que le inspire.

Eso no lo hacemos. Lo que nos importa a nosotros es expresarnos.

Antes el criterio iba de arriba abajo. Alguien de prestigio decía algo y eso iba permeando a las personas menos ilustradas. A día de hoy es al revés. Le damos el mismo peso lo que opina un Premio Nobel que lo que opina un influencer. Y a veces hasta creemos más en el influencer que en el premio nobel.

.- ¿Cuándo sientes que el trabajo bien hecho?

Por primera vez en mi vida, he pensado que he escrito una buena novela.  Cosa que no había dicho de ninguno de mis libros ya que soy hiper critica.

Siempre pienso que lo he hecho mal, que tal personaje no estaba redondo. Pero sin embargo, es una novela, está bien trabada. De la que puedo estar orgullosa.  Es una sensación rara para mí, ya que es algo que nunca me había pasado

Porque es una novel compleja pero pienso que se lee fácil. Y para mí creo que eso, es lo más complejo de todo.

Pensar que es una novela en la que alguien quiere pasar un buen rato viendo como se casaban de penalti en los años 50, o se ponían los cuernos, lo puedo leer así. Pero alguien que quiera reflexionar un poco más , a través de la sátira social de la sociedad de esos momentos, de retrato psicológico de los personajes, también puede hacerlo.

.- Últimamente lo veo, el concepto de la amistad, ¿Es el concepto del interés?

Vivimos en un mundo que ha trastocado todos los valores. Cada vez se habla más y se hace menos. Vivimos en una época muy gestual.

Me explico. La gente dice que encendiendo un mechero, está apoyando la causa, del sida, por ejemplo. Y se quedan contentísimos. Se piensan que están haciendo una gran obra. Por no hablarte de tirarse el cubo de agua y apoyar al Ela.

Antes había otro tipo de hipocresía. La hipocresía del Siglo XXI, es esa.  Se cree que ponerse un lacito ya estás apoyando a la humanidad.

.- ¿En qué cree Carmen Posadas, que los demás piensan que es una locura?

Yo escribo en XL Semanal, y tengo que decirte que cada vez soy más políticamente incorrecta. Hay una cosa que me duele, que es lo políticamente correcto con las mujeres .

Todavía quedan muchas batallas por ganar en la causa de la mujer. Es un tema muy importante y no la vamos a ganar con estupideces.

El otro día leí que en la Universidad de Granada, le iban a cambiar los nombres a los meses. Enero será Enera, Febrero será Febrera y así vamos a arreglar el problema de la feminidad.

¿Cuál es la lectura de todo esto? Que al final se vuelve contra las mujeres Porque al ver cosas así, piensa que la gente está loca .

Ante una causa que es muy importante, se desvirtúa y al final se queda en nada, por defenderla de esa manera tan estúpida.

Es mi batalla contra los elementos últimamente.

.- ¿Cuál es mejor consejo te han dado?

Es un consejo que me dieron hace mucho tiempo. Era una niña extra timida. Algo muy espantoso.

Tenía un profesor que me daba bola, en relación a los otros. Y un día me dijo, “Carmen hay un sistema para conquistar a la gente. Pase lo que pase, siempre sonríe. Todo lo que hagas, ponle una sonrisa”. Y es verdad , parece una estupidez, pero a mí me ha ayudado.

.- ¿Qué pondrías en una valla publicitaria?

Soy muy mala poniendo cosas brillantes, pero pondría “No me lo creo”.

Estoy harta de que te vendan motos , milongas.. pero lo peor que no puedes decirle a esa persona que una cretinada lo que te dice. Con lo cual, esa persona te cuela su discurso y te vas furiosa a casa preguntándote porque no le habrá dicho que no me creo nada de lo que está contando.

.- ¿Como nos enfrentamos ante cualquier principio?

Yo te puedo decir sobre cómo enfrentarse un escritor. Además tengo una escuela con más de 5.000 alumnos y ayudar a la gente cumplir sus sueños, ya es para mí un sueño.

Siempre les digo, para enfrentarse a esa hoja en blanco, que a escribir se empieza escribiendo.  Tú empieza, da igual lo que salga, pero empieza.

Hay una frase de Miguel Angel, con la que me siento muy identificada, que habla sobre la creación.  Dice que “Esculpir es solamente descubrir la maravillosa obra de arte que yace dormida en el bloque de mármol”.

Algo que pienso que en la literatura pasa igual.

La historia que tienes en tu cabeza, tienes que darle un empujón. Tú empieza y escribe. Porque a partir de un momento, esa idea te saldrá.

¿Año Nuevo: Hábitos Nuevos?

Haz que tu cabeza trabaje a favor tuyo y poco a poco adquirirás la costumbre de no molestarte cuando las cosas vayan mal” decía Wayne Dyer.

Llega la Navidad.

Época de buenas intenciones. De comidas y cenas en las que entras con hambre y sales con la sensación que eres hijo del de Michelin. En el que la gente se da abrazos y el resto del año se da puñaladas. Y en las que los compañeros de trabajo, nos hacen creer que es la 1 vez que se lían en la cena de empresa. En la que todos nos decimos que nos queremos, que vamos a vernos más durante todo el año y nunca llega esa cita.

Épocas de buenos deseos y propósitos.

Época en la que nos creemos que la vida nos pone el cuenta kilómetros a 0 el día 1 de Enero. Y cómo así lo creemos, decimos cada cosa que luego nos acabamos arrepintiendo y avergonzando de ella. en el mes de Febrero.

¿Qué ocurre? QUÉ POR CAUSA DEL CHAMPAGNE O DARLE A LOS MORROS A NUESTRO CUÑADO, NO NOS DAMOS CUENTA QUE NUESTROS HÁBITOS ESTÁN MÁS INCRUSTADOS EN NOSOTROS DE LO QUE NOS IMAGINABAMOS.

Somos seres humanos que actuamos en bucle en función de los habitos que tenemos.

Estamos habituados a relacionarnos con un determinado tipo de personas. Las relaciones que tenemos son siempre con un tipo de personas. Tenemos el habito de ir a tomar el café a la misma cafetería desde hace más de 3 años. Estamos habituados a dormir de una misma manera. Y siempre desayunamos lo mismo, porque si no creemos que el día será una mierda.

Somos personas que creemos que tenemos poder de decisión, pero son nuestros hábitos los que nos acaban dirigiendo la vida.

Por mucho que las empresas hablen de cultura empresarial, de innovación, de reglas. Tú pregúntate que habitos tiene siempre los trabajadores. ¿Siempre piden ayuda al mismo trabajador de siempre? ¿Es un hábito una forma de actuar diferente a la que está estipulada?.

También las empresas están formadas por habitos.

¿No me crees? Bueno responde a esta pregunta: ¿Cuántas veces has intentado dejar de fumar, ir al gimnasio, y tira más un cigarro o una palmera de chocolate que sudar o pasar el síndrome de abstinencia?

Muchos de nuestros hábitos, empezaron como una tontería. Como una broma, pero a día de hoy, no se van de nosotros, ni con agua fría.

Los habitos hay que empezar a transformalos en nuestra cabeza. Nuestro cerebro está diseñado para el menor esfuerzo posible. “Si comiéndome una palmera de chocoolate era feliz antes, ¿Tú te crees que me voy a esforzar por descubrir si soy feliz comiéndome una manzana y así saciar mis nervios?. Lo llevas clarinete. Aguantaré una semana, pero cuando te descuides volverás a comerte esas palmeras que tan feliz te hacían”. Son algunos de los pensamientos que dirá tu cerebro cuando oiga que vienen cambios.

El cerebro está diseñado para actuar en piloto automatico. No le gustan los cambios. Y a nosotros nos gusta vivir en la rutina. ¿Qué pasa cuando hay un evento que se sale de lo normal, de lo establecido? Que ya temblamos y lo rechazamos sin darle ni siquiera una oportunidad.

¿Pero cómo se generan los hábitos?

En estos 3 pasos:

  • La Señal.

Momento en el que decide el cerebro recordar o no esa asociación en particular. Es decir, el cerebro asociará que tomar una palmera de chocolate calma tus nervios o que beber produce que tu timidez se marche por un momento, a otro lado.

Patrones, que se introducirán en nuestra conducta a partir de ahora.

Así cuando sienta tu cerebro que estas nervioso, ya sabrá que tienes que hacer, buscar una palmera de chocolate. No pensarás más, irás a por ella.

  • La rutina

Que puede ser fisical, mental o emocional

  • Y la recompensa.

Si el cerebro ve que por comerte esa palmera estás más tranquilo, todo va a mejor. Ahí tienes la recompensa. Tu “felicidad”.

Y así todo el rato, una y otra vez. Cada vez entre más en el bucle, más difícil será transformar ese habito en otro que te haga mayor beneficio.

Pero tranquilo, tus habitos no son tu destino. Se pueden cambiar o transformar. Pero es hora que tomes el papel de David, y luches contra Goliat. Contra tu hábito.

Como el cerebro no sabe distinguir, en su holgazanería que es bueno o malo para ti, siempre que tenga esa señal, hará lo mismo. Porqué él está diseñado para que vivas en piloto automatico, con el menor esfuerzo posible.

Los habitos siempre van a estar ahí. ¿O es que no tienes el habito de conducir o saludar cuando ves una cara conocida? Nunca se eliminarán.¿O es que no has oido historias de alcoholicos que aun pasado muchos años siguen teniendo miedo a recaer?

Como vemos, los habitos en algunas ocasiones son una bendición, y en otra una tortura.

¿Cómo modificamos nuestros hábitos?

  • Identifica tus comportamientos

Se objetivo y si no puedes hacerlo, pide ayuda. Pero el principio de un nuevo comienzo, es mirarte al espejo y reconocerte, tanto con lo bueno como con lo malo que realizas.

Yo reconozco que mis aumentos de peso, es por mi nerviosismo. Lo intentaba calmar con él. Cuando me di cuenta que tenía mas michelines en mi tripa que Buda, reconocí que vivía en un estado de tensión constante. Poco a poco, en vez de ir directo a la nevera cuando estoy en “estrés”, me salgo de casa y me voy a andar al parque o medito. Me relajo, me canso y además no como.

Descubrí que cuando no recibía una llamada que esperaba, la tensión por una reunión o los nervios producidos porque no me salían unas ideas para un cliente, me iba en búsqueda de algo de chocolate desesperadamente.

  • Experimenta

Puedes descubrir que el deseo de fumar, te lleva a satisfacer el anhelo de sentirte parte del grupo. El deseo de salir y echar a las maquinas tragaperras, te puede llevar a satisfacer el anhelo de acallar tu mente.

Así que cuando tengas ese deseo de hacer algo, haz LO QUE SEA, pero no repitas la misma rutina. Yo tenia ganas de algo de chocolate, y lo cambie por irme a andar por mi ciudad o meditar. Cambie la rutina que me reportaba nuevas recompensas. Descubrir nuevas personas, nuevos paisajes, el escucharme

Tras haber identificado la rutina que te ha llevado a engordar (ir todos los días a la cafetería al lado de casa y comerte 2 donuts para desayunar con Lorena) y la recompensa ( sentirte parte del grupo de amigas de Lorena, es decir parte de un grupo) es hora de aislar la señal.

Pd. Puedes tener falta de azúcar, pero si tras 5 palmeras de chocolate, sigues con ese impulso. No es azúcar lo que te falta. Te falla otra cosa.

  • Aísla la señal.

A lo largo del día recibimos miles de impactos llenos de información. ¿Cómo identificar las señales? Con la herramienta más potente que tenemos y que más miedo nos da, HACERNOS PREGUNTAS.

Seamos como los investigadores y hagamos preguntas. ¿Cuándo hacemos tal cosa qué sucede? ¿Por qué hacemos esto todos los días a la misma hora? ¿Cómo nos sentimos al realizarlo? Son algunas preguntas que deberías hacerte para investigar porqué pasa lo que te pasa.

  • Elabora un plan.

Es la hora de empezar a tomar decisiones. De quitarle el poder a tu cerebro y ser tú quien domine tus pensamientos.

Es hora de tener un plan.

Sabía que la señal era sentir nerviosismo. Que la rutina era busca todo que llevara chocolate a mi alrededor o llevara azúcar. Y que no necesitaba azúcar para calmarme, sino que calmándome veía las cosas de diferente manera y mis expectativas se regulaban.

Así que me puse delante de mi ordenador y mi despacho. una nota que ponía: “Cada vez que te sientas nervioso, vete a caminar con algo de fruta en la mano”. Me costó, porque no todos los días lo hacia. Pero poco a poco, lo estoy consiguiendo. Y la tripa se va a ir con otro.

Ya no valen excusas de que nadie va al gimnasio contigo. De que nunca podrás cambiar tu destino o tonterias a mil.

Ya tienes aquí el método para el 31 de diciembre del 2.019 decirle a tu cuñado: ” Te dije que lo iba a hacer y mira”.

Si queréis descubrir más de vuestros hábitos y como transformarlos, os recomiendo “El poder de los hábitos“. Imprescindible.

 

 

 

 

¿Aún tomada la decisión , te sientes culpable?

La culpa es uno de los sentimientos más negativos que puede tener el ser humano, y al mismo tiempo, una de las maneras más utilizadas para manipular a los otros” dice Bernardo Stamateas

Tras haber optado por una opción, nos sentimos culpables.

Hemos hecho lo inimaginable para nosotros. Hemos dado el salto y hemos optado por una decisión.  Estamos que no nos lo creemos de lo que hemos sido capaces.

Aún con los nervios, la incertidumbre que recorre nuestra piel, hemos dado un paso adelante.

Pero no creas que ya todo va a ser coser y cantar.

Aún creyendo que habías optado por la mejor decisión, de vez en cuando te sentirás culpable.

¿Por qué?

Por MIEDO.

Nos sentimos culpables:

.- Porque creemos que más vale malo conocido que bueno por conocer. 

Aunque en nuestro caminar por la decisión adoptada, nos esté yendo bien las cosas. A veces hasta mejor de lo que nos imaginábamos, nuestro ego, no esta acostumbrado a lo que hemos hecho.

Así que en los momentos de debilidad, en los que paras, tu cerebro verá que es el momento adecuado para decirte: “¿Te acuerdas cuando no tenias más obligación que hacer tu trabajo y marcharte a casa al acabar el horario establecido? ¿Te acuerdas cuando eras libre y no tenías el compromiso que has contraído ahora mismo?”.

Lo que quiere tu cerebro, es que vuelvas a donde estabas antes. Porqué él se sentía mejor, más cómodo, dominaba más la situación.

Quizá te confundas con la opción que escogiste , o quizá no. Pero ante todo tienes que darte una oportunidad para descubrirlo. Aunque recuerda, nunca habrás fracasado, ya que habrás aprendido más que están en el sofa, quejándote por la vida que tenías.

.- Porqué no confías en ti. 

Nos sentimos culpables porque creemos ( excusa ) que hemos podido poner en peligro a otras personas con nuestra decisión, aunque nos apoyasen.

Si esas personas realmente te querían, te habrán ofrecido un cheque en blanco como gesto de su confianza hacia ti. Ellos quieren tu felicidad, tu éxito, y tú mientras tanto piensas que los has podido defraudar.

Lo que pasa es que no confías en ti. Como no sabes lo que te espera, lo que te deparará el camino, te sientes culpable. Te sientes responsable de la seguridad de esas personas y crees que no podrás darle lo que antes les dabas. ¿Y quién dice que quizá les proveas de más seguridad ahora que antes?

.- Por las circunstancias que nos rodean. 

Por una vez que has pensado en ti, que has dado el paso de luchar por tu sueños. Que no has pensado en nada más que has venido a esta vida a realizarte dándote a los demás, las circunstancias están cambiando.

No cambian las circunstancias, a no ser que sea un hecho como un tema personal grave que ha surgido de repente. Lo que pasa es el paisaje que ves ahora , es diferente.

Ya no tienes un horario determinado. Ya no duermes sola en la cama. Un nuevo compromiso significa, nuevas circunstancias.

Te sientes culpable porque no te adaptas a las circunstancias que tu decisión te ha ofrecido. Toda decisión lleva cambios, pero lo que en el fondo te pasa, es que aún habiendo elegido tú, tienes miedo y no confías en ti.

Los agoreros sé que estarán pensando, “ a lo mejor nos sentimos culpables porque hemos dado un paso al frente y no era el momento, o no había las circunstancias ideales, o sientes que no habias estudiado e ideado todo lo que el camino te está ofreciendo y poniendo en medio del mismo”.

¡¡EXCUSAS!!.

¿Por qué?

.- Porqué el momento perfecto nunca existirá para dar un paso adelante.

.- Porqué si realmente te quieren, aceptarán , respetarán tus decisiones. Apoyándote siempre. Así que deja de apoyar tus miedos en ellos, porque no tienen la culpa.

.- Estás echando la culpa a los demás y no acallando tu miedo, Miedo que no te deja ver el campo de posibilidades que se te han abierto.  Pero lo peor de todo, como queremos las cosas para antes de ayer, no te estás dando la oportunidad a ti de conocer, de saber de lo que eres capaz y de lo que no. Pero también de no tener paciencia, porque el éxito, no se llega de un dia para otro. Al no ser que quieras un éxito como los demás, es decir MEDIOCRE y que no exprese realmente quien eres.

¿Cómo combatir ese complejo de culpabilidad?

(Lo mismo se aplica a las decisiones profesionales, como las emocionales, como a ese trozo de tarta que te comes cuando nadie te ve por la noche)

  • Siéntete culpable por no hacer lo que sientes que tienes que hacer. Por lo que has hecho, si ha sido en coherencia con lo que sentías. FELICIDADES.
  • Cualquier cosa, que te digas como parapeto, al miedo que tienes, es una EXCUSA.  No sabes lo que va a pasar, no sabes cómo va a ocurrir, déjate de ponerte excusas antes de empezar para “salvarte” el culo si no llegas a lo que sentías que te merecías.
  • Date la oportunidad. Si está en tu vida, es por algo. Descúbrelo. Quizá no es exactamente igual con lo que soñabas, pero quizá sea mucho mejor. Pero ante todo te estarás dando la oportunidad de descubrir quien eres, lo que sientes de verdad y tus talentos. Porqué que yo sepa, llorando por las noches a escondidas quejándote de la vida que llevas y soñando con una nueva, pero sin hacer nada, no te iba lo bien que querías.
  • Cada dia creo que la vida está para vivirla, y no para sobrevivirla. Porque cuando estamos sobreviviendo, solo nos preguntamos: ¿Qué hubiera pasado si..? ¿Y si lo hubiera intentado…? . Mientras cuando estamos viviendo , solo decimos una cosa: “¿Te acuerdas de lo ocurrido con..?

Deja de sentirte culpable y empieza haciéndote responsable.