¡¡La vida es como una montaña rusa!!

“Los momentos largos y costosos de subida son la antesala de que lo mejor está por llegar

Siempre he relacionado mi cambio personal y profesional, con la montaña rusa.

Desde pequeño siempre les tenía pavor. Veía a la gente divertirse, gritar, mojarse con las atracciones… Todo genial, todo muy bien, pero era superior a mis fuerzas.

No podía subirme a una de ellas.

A día de hoy, reconozco que con esa actitud estaba sobreviviendo, NO VIVIENDO.

Sigo sin montarme en una montaña rusa y el día que me monté en los troncos de agua, dejé a mi padre que estaba delante de mí sordo de los gritos que pegaba.

Pero emprendí un viaje alucinante, dirigir mi propia vida. Y con ello mi propio sueño.

Ya no estaba viendo sobreviviendo, creyéndome seguro de vivir sin sobresaltos y no las emociones que veía que disfrutaban los demás. Empecé a VIVIR.

Pero en este mundo tan “happy”, vemos a los demás disfrutar y pensamos que siempre será igual. Creemos como nos dicen las películas de la 4 la tarde o las revistas “fashion” que todo será de color de rosa, siempre gritando y con una sonrisa de oreja a oreja.

Lo que pasa, que no nos enseñan la trastienda.

La vida, como emprender un sueño, es una montaña rusa llena de emociones. Viaje que no sabemos dónde nos llevará ni que emociones nos encontraremos por el mismo.

Aunque hasta ahora todos los viajes que hemos realizado, han sido acompañados por nuestra pareja, amigos, familiares o compañeros de trabajo, este viaje, tenemos que subirnos al vagón, en SOLEDAD.

Nosotros tenemos que ser quienes vivamos el camino. Por el camino nos encontraremos gente, se bajaran del vagón, se llenará más que el camarote de los hermanos Marx, pero tenemos que ser nosotros mismos quienes pilotemos el vagón.

Nadie puede ni podrá hacer el trabajo por nosotros. Nadie podrá vivir lo que nosotros debemos y queremos vivir, desde el momento nos subimos al mismo.

¿Y ahora resulta que subiendo la cuesta para empezar el viaje empezamos a sentir MIEDO y PREOCUPACIÓN? ¡¡Esto no nos lo habían dicho!!

Y no creas que tras subir esa cuesta, ya desaparecerá esa sensación que tienes, siempre te acompañará.

¿Por qué?

Porque estás haciendo que hasta ahora no habías hecho. Tienes miedo a las consecuencias, a que no salga como tú esperas, a no llegar al destino soñado…

Aún a pesar de tener cualidades de sobra, para realizar el viaje, estás preocupado. Y si te falta alguna, durante el camino las aprenderás.

Te PRE-ocupas porque no sabes lo que te espera. Pero en el fondo es tu “ego” es el que te dice dentro de ti: “Déjate de locuras, que estabas muy bien como estabas antes”.

La PRE-OCUPACIÓN es el camino entre “lo calentito estaba en el sofá” y “ que bien estaré donde sueño estar”.

Y como llevabas tiempo, dejándote llevar “por la corriente llamada sociedad”, hasta ahora no habías sufrido ninguna caída ni sobresalto.

Ahora ya no están los demás, para levantarte, para decirte “tranquilo que tienes el puesto asegurado”. Has decidido no hacer lo que ellos esperaban de ti, así que te han dejado “ de lado”. Y eso produce una inseguridad, que hasta la fecha no habías sentido.

Antes de bajar la cuesta, ya quieres bajarte. No estás viviendo las emociones que te habían anunciado en el curso o en el libro, que ibas a vivir.

Antes de empezar “lo bueno” ya estás desanimado.

Se ha parado la atracción.

¿Qué ha pasado?

Que aún tienes la oportunidad de bajarte o de disfrutar de verdad, lo que hay detrás de esa cuesta. Todo depende de ti.

¿Qué hacer?

1.- Siempre recuerda tu PORQUÉ

Te has subido al vagón por un motivo.

Si es algo parecido a ser “influencer”, disfrutar los beneficios de un “speaker” de moda, un motivo que no sea provocar un bien a los demás, a través de tu talento, de lo que te apasiona, te aseguro, que te intentarás tirar del vagón cuando empiece a coger velocidad o haga una vuelta de 360 grados.

2.- Siempre COMUNICACIÓN.

Sobrevivimos porque no comunicamos lo que sentimos o queremos. Vivimos cuando no nos importa ni el qué dirán ante nuestras emociones.

El ser humano dicen que está hecho de agua y hueso. Pero yo creo que falta un ingrediente en esa mezcla, LAS EMOCIONES.

Queramos o no, sentimos. Y la vida son emociones.  Pensarás que habrá buenas y malas, pero todas tienen una cosa en común, nos enseñan QUÉ nos pasa y nos muestran la realidad.

Así que por lo tanto, siempre comunícate durante todo el camino, lo que sientes y no. Forman parte de ti. Una emoción te bloqueará o impulsará, todo depende de ti.

3.- Autocontrol.

Igual que los condones sirven para protegerse de posibles sorpresas, tú mismo tienes que ser tu propio condón ante las emociones, imprevistos, decepciones y éxitos inesperados.

Normalmente cuando conseguimos algo, nos dejamos llevar por la euforia. Que es el principio del comienzo de un ego desmesurado y del vivir de “las rentas”. Pero cuando pasa algo que creemos no poder liderar o digerir, el papel de víctima se nos da de maravilla.

Control. No estoy diciendo que nos volvamos fríos. Si no que siempre pisemos tanto en terreno fértil como en arena movedizas, lo hagamos con serenidad.

¿Dónde queda la confianza?, te preguntarás.

La irás encontrando en todo Si que te digas y digas. En cada respuesta que observes ante una situación novedosa. En cada paso que des cuando antes te hubieras bloqueado.

La confianza la irás encontrando en cada situación que superes.

Es ahora que la atracción siga su camino. Es hora de tomar una decisión.

De bajarte o seguir en el vagón esperando aprender y disfrutar de todo lo que el viaje te depara.

Estas son algunas de las emociones que te esperan si optas por VIVIR tu vida, por emprender tu sueño.

¿Por qué opción optas?

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¡¡Todos gallinas o todos cerdos!!

Si todo el mundo está avanzando junto, entonces el éxito se encarga de sí mismo” decía Henry Ford.

O todos cerdos o todos gallinas, pero no los juntemos, porque no saldrá bueno de ahí”.

Es la frase que últimamente me gusta decir, cuando me preguntan: ¿Qué es lo que hace un equipo salga fortalecido y progrese?”.

O vamos todos a una, o no saldrá nada bueno de ello.

Cuando estoy con mucha gente, soy un poco más “retraído”. Me gusta fijarme como interactúa la gente, quien es el líder, quien es el más callado, quien el más sumiso ante las peticiones de los demás, o quien queriendo hacer otra cosa, no dice nada, no vaya a ser que ya no te llamen más para otras citas.

Ahora me gustaría que fueras sincero y respondieras a esta pregunta:

¿Sigues con el mismo grupo y LA MISMA GENTE que tenías de la universidad?

Ya no te digo del instituto o la EGB, digo de la universidad.

¿Sigues con ellos? ¿No?

Seguro que estarás pensando que la vida, que las obligaciones, los niños, el trabajo….¿De verdad que sigues creyendo en esas excusas?

Es el COMPROMISO lo que os ha fallado.

No estabais comprometido todos en un mismo objetivo. Al igual que los equipos que descienden de categoría en cualquier deporte, empresas que hacen ERES cuando con compromiso podrían optar por otras opciones… todo es por la falta del COMPROMISO.

Pero los enfados que tienes con tus amigos, familia o pareja, también es por la falta de compromiso que tenéis las dos partes en un mismo asunto.

Y ahora fíjate en las personas con las que te rodeas, con las que llevas mucho tiempo con ellas. ¿Qué crees que os une?

El compromiso hacia un mismo objetivo.

Puede ser crear una empresa, sacar adelante un “bache empresarial”, una relación de amistad o pareja, la unión hace la fuerza para sacar el tema en cuestión adelante.

¿Pero qué pasa cuando empiezan los reproches? Que los equipos empiezan a desintegrarse, comienzan los reproches, porque cada uno piensa que no ha habido el mismo nivel de esfuerzo, pero aún sigue “sigue la casa sin barrer”. Es decir, el objetivo, es “prueba no superada”.

¿Sin un mismo nivel de compromiso crees que llegareis a conquistar vuestro equipo ese sueño?

Por eso, el artículo se llama “todos gallinas o todos cerdos”, porque todos los integrantes, deben tener un mismo nivel de compromiso, si no, estarás empezando la aventura, camino al precipicio y no al éxito.

Aquella persona con la que estas “comprometida” o equipo, confías en ella, ¿Verdad?. Pondrías la “mano en el fuego “por ella y sabrías que no te quemarías. Darías la vida por ella y lo que hiciera falta.

Gracias a esa confianza en ese equipo o persona, habéis conseguido alcanzar metas impensables y superar baches dolorosos.

Si no hay confianza en un equipo, no hay nada que hacer por mucho lo queramos.

Pero no todas las personas tienen las mismas características, pueden hacer lo mismo o son iguales de creativas, por eso acabas siempre uniéndote a las personas que sientes que son como tú. Que tienen el mismo nivel de compromiso ante la vida o ese proyecto.

Si no fíjate, en las reuniones de equipo, el nivel de compromiso hace que acabes hablando siempre con las mismas personas, con las que sientes que son como tú, con las que te entiendes.

No es elitismo, es compromiso.

Si quieres que tu equipo, no pare de crecer:

.- Consensua el nivel de compromiso que cada uno puede aportar.

Más vale claridad y sinceridad que no a posteriori reproches y lanzamiento de platos.

.- El nivel de compromiso agrupara a las personas.

Todos cerdos o todos gallinas, nunca mezcles. Si no habrá rebelión en la granja.

.-Contagia el compromiso.

Aunque ya hayas entrado en el club de los “vip comprometidos”, tiene que haber alguien siempre, que siga contagiando ese compromiso, esa visión, ese nuevo futuro.

¿Y cómo seguimos manteniendo un equipo comprometido?

A través de la motivación.

Ya sabéis que no soy muy partidario del concepto actual de motivación, de bailar, de manos arriba y chorradas así. Eso para mí no es motivación, es “adormecer a las ferias”.

Motivación, es tener un verdadero motivo por el que levantarse de la cama, luchar a pesar de las circunstancias y levantarse cuando se está mejor en el suelo que volviendo a luchar.

Cuando existe un PORQUÉ para todos, no basamos nuestras decisiones en opiniones personales o en función de “cómo nos hemos levantado hoy”.

El consenso está en el propósito, no en los deseos o imposiciones del “líder” o “crack” de turno.

El propósito, la motivación, hace que se llegue al consenso de forma natural. Aumentando el compromiso y haciendo que los resultados no sumen, sino que se multipliquen.

Como bien dice Pep Mari, en su libro “Liderar equipos comprometidos”, hay 3 tipos de equipos:

.- Los que comparten objetivos.

Son los que yo llamo los equipos de “Sábado por la Noche”. Los que solamente nos vemos para tomar copas, ir de conciertos… Pero eso sí, no me llames para comentarme tus problemas, porque sinceramente, no me importan nada. ¿Objetivo? Salir por ahí.. y de ahí no salgamos, no vaya a ser peor.

.- Los que comparten objetivos y tareas.

Yo los llamo, “Voy con mi equipo a trabajar”. Tenemos el objetivo, el de “aguantar las 8 horas y sean lo más agradables posibles” y mientras las aguantamos, haciendo tareas, como tomar café, criticar a la nueva o rumorear sobre si el jefe ha pillado cacho el fin de.

.- Los que comparten objetivos, tareas, y nivel de compromiso.

Yo los llamo “El Arca de Noé”, todos a una y salgamos de la situación que tenemos hacia donde sabemos que debemos y queremos estar.

Vuelve a recordar a esas personas con las que estas comprometido. Da igual el tipo de compromiso que tengas. ¿Ya?

Estáis unidos por un sueño.

El sueño de ser felices juntos, el de llevar vuestra empresa hasta la cima, el de revolucionar el mundo o el de vivir el presente…

Tenéis un sueño y hacéis todo POR y PARA ÉL.

Así que nunca olvides, un compromiso empieza por un sueño. Si no lo hay en tu equipo, empieza a buscarlo.

¿Tu equipo está lleno de gallinas y cerdos? ¿Por qué? ¿Qué resultado te está dando? ¿Están comprometidos o se sienten bajo la daga de tus imperativos?

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¡¡La respuesta que siempre buscabas y nadie quería darte!!

Y fue su silencio el que me dio todas las respuestas..” decía Víctor de la hoz.

¿Quieres saber la respuesta a esa pregunta que te haces siempre? ¿Quieres saber por qué vas a tantos cursos, Máster o cursos “envasados” y sigues sin conseguir resultados? ¿Estás preparado?

Vuélvete a hacer la pregunta:

¿Por qué no consigo resultado como el “gurú” de turno me ha dicho que lo iba a conseguir?

PORQUE NO HABIAS HECHO UN TRABAJO DE INSTROSPECCION ANTES DE ACUDIR A LOS MISMOS.

UPS, lo que no querías hacer, al no ser que fuera por causa mayor, es lo que te impide transformar tu vida de verdad.

Acudimos a congresos, conferencias y eventos “rápida solución”, esperando que nos solucionen la vida, nos lleven al éxito, con el único esfuerzo de “pagar” el curso.

Pero con el paso del tiempo , acabamos diciendo frases como :”Es que yo pensaba que mi vida iba a cambiar, Es que yo pensaba que mi negocio en 90 días iba a estar en la cima como me prometió, es que yo pensaba que teniendo una marca, tendría ya trabajo, y como mínimo de Director General…”

Pasando los días, y los resultados por los que habíamos pagado, no suelen llegar, así como nos prometieron.

¿Por qué?

.- Las herramientas que él te ha dado quizá para ti no sirven.

Creemos que esas herramientas que estamos “adquiriendo”, son la leche. Si a él, le han hecho efecto, a mí seguro que también. Aunque en el fondo, “nos pone” la idea de poder superarlo, y ser más famoso, más cachas, más guapo que el propio creador de la herramienta en cuestión.

Es muy fácil, NUNCA LLEGARÁS A CONSEGUIR LOS RESULTADOS QUE ÉL HA CONSEGUIDO.

O si no respóndeme a esta pregunta: ¿Es que consigues el mismo color de tinte de pelo que la chica del anuncio?

NI POR ASOMO.

A él le han hecho efecto una serie de herramientas. Pueden ser una guía, quizá a ti te sirvan todas las herramientas, quizá sólo una, o quizá ninguna…

Eso lo tenemos que tener claro. Al igual que por muy guapo seas, muy gracioso, inteligente, pienses que todo el mundo va a caer a tus pies, ves que el chico que creías que tenía pocas posibilidades con esa chica, acaba saliendo con ella.

NO TODAS LAS HERRAMIENTAS, SURTEN EFECTO EN TODAS LAS PERSONAS POR IGUAL. NI ESAS PASTILLAS TE HARÁN PERDER TANTO PESO COMO DICEN QUE HARÁN.

.- Creemos que las soluciones de los demás son lo único que nos pueden ayudar.

Desde pequeños nos han enseñado, que solamente lo que los demás nos pueden ofrecer es lo mejor para nuestra salud y futuro.

Hacemos caso casi “sumiso” a lo que dicen nuestros profesores, medios de comunicación, “gurús” de turno, “vendehúmos” de los que nos enamoramos por sus luces y palabrarería o creemos a pies juntillas a alguien que ha alcanzado ése éxito que soñamos.

Lo que estamos es reforzando nuestra falta de confianza en nosotros mismos.

Ups, ¿a qué duele?

Desde pequeños, nos han enseñado a “NO PENSAR” y SI “hacer caso sin rechistar” a quien tiene o le damos más poder sobre nosotros.

Lo que se hace es que no pensemos, que sigamos lo “estipulado”, que queramos alcanzar el “éxito” que nos dicen los demás, cuando nosotros sentimos que “nuestro éxito” es totalmente diferente.

Las soluciones de los demás, nos pueden ayudar, nos pueden hacer pensar, nos pueden hacer ver cosas que no veíamos hasta ahora, PERO NUNCA DEBEMOS AFERRARNOS A ELLAS COMO LA TABLA DE SALVACION EN EL HUNDIMIENTO DEL TITANIC.

¿Dónde queda nuestra creatividad? ¿Nuestro talento? En el fondo del mar, todo por no confiar en nosotros.

.- Las herramientas no surten efecto si estas dormido.

No te estoy hablando de que te limpies las legañas, ni que te des desodorante para oler mejor ( bueno ahora en verano, aún más que más ). De ese tipo de sueño no estoy hablando.

Te estoy diciendo, que si no estás “despierto”, que si no sabes quién eres, qué quieres en la vida, qué te ha pasado y quieres te ocurra de ahora en adelante, ya te pueden dar la herramienta que te lleve al Olimpo, que si estás en un mundo de dudas, confusión, miedos y vergüenzas, nunca te dará el resultado que tendría que darte.

He observado que procesos como en los de Marca personal, en los cursos de Liderazgo u Orientación Laboral, poco o nada se habla del proceso de conocerse a uno mismo.

SI, es un proceso que es duro, impredecible, que seguro que descubrirás cosas que no te gustarán, otras que no sabías y que te alegraran,… pero tiene un fin, descubrir lo que realmente te hace feliz, a lo que has venido a este mundo, lo que te hace bien y lo que no…

Y si no sabes quién eres, ¿cómo vas a esperar que alguien que no sabe lo que te puede ir bien a ti o no, sus herramientas surta efecto en ti, como lo hicieron con él?

Descubriendo quien eres, que sientes, que te motiva, antes de empezar a tener el título de “jugador de cursitos y titulitos” por la universidad de la sociedad, empieza poniéndote delante de un espejo y hablando con quien tienes ahí delante, a tumba abierta.

A lo mejor descubrirás que lo que estabas haciendo hasta ahora no es lo que querías, enfocándote en otro camino, llegando a ser mucha mejor persona y profesional que lo que eres hasta ahora.

Dicen que esta todo escrito y que está todo inventado, NO LO CREO, así como tampoco creo QUE TODAS LAS SOLUCIONES SURTAN EFECTO A TODAS LAS PERSONAS POR IGUAL

Así que recuerda:

.- Las herramientas que te enseñen, pueden ayudarte, pero nunca salvarte la vida al 100%

.- No todas las herramientas valen para las mismas personas.

.- Aprende de ellas, incorpóralas en tu vida aquellas que sientan que van contigo, transfórmalas, deséchalas, pero nunca las creas a pies juntillas, como un credo inquebrantable. Son guías., recomendaciones, no leyes absolutas.

.- Tú crearas tus propias herramientas, cuando des saltos hacia la incertidumbre. Cuando camines por el miedo, aumentando tu confianza y viendo de qué eres capaz, que te hace feliz o hace bien.

.- Todos somos creativos, lo que nos diferencia, es que unos crean más en si mismos, en lo que hay dentro de ellos, que otros. Simple y llanamente así. No abandones a tu creatividad. Las cosas siempre se pueden hacer mejor de lo que dicen.

Así que ya sabes la respuesta a la famosa pregunta que todo el mundo se ha hecho alguna vez:

.- ¿Por qué no surte efecto en mí y en otra persona si?

.- PORQUE ESA PERSONA SABIA QUE QUERÍA, QUIEN ERA Y PORQUE LO QUERÍA.

¿Y tú lo sabes? ¿Sentías que era la respuesta a esas dudas que tenías? ¿Por qué aún sabiéndolo no hacías nada al respecto?

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¿Ahora todos nos llamamos Crack?

Nunca soñé con ser crack, nací siéndolo” dice Chiche Arano.

Hay épocas de la vida que utilizamos, como coletillas, algunas palabras o frases:

¿Me entiendes?, Ha sido la rubia, What´s up, ¿He sido yo?…Son algunas de las palabras que hemos dicho muchas veces durante nuestra vida.

Ahora la moda es: “Eres un crack”.

Ves bajar al ponente de dar una conferencia, y le dicen: “Eres un crack”. Publican un articulo y le ponen: “Eres un crack”. Reciben una llamada y en vez de decir, “Hola, ¿Qué tal?”, lo primero que dicen es; “Crack”.

“A veces tengo la sensación de que lo soy, pero miro por la ventana y todavía no tengo el yate de 10 metros de eslora  esperándome para llevarme a Mónaco”, me decía esa persona tras recibir la llamada en cuestión.

¿Quién es un Crack a día de hoy?

Pues parece ser que todo el mundo. Pero que yo sepa, sigue habiendo guerras, hambres y desempleo.

Así que muchos crack, se tildan pero pocos los son, de verdad.

¿Qué destila que nombremos a todo el mundo como crack?

Falta de confianza en uno mismo.

Nos asombramos cuando una persona, dando igual el número de asistentes, ha hablado para ellos, pensamos que es un crack. Una persona que ha escrito algo sobre lo que siente, ya pensamos que es un crack. Alguien que dice y hace lo que siente, ya es un crack. Adoramos a una persona que ha corrido 5 Km. y la tildamos de crack.

Crack supone algo inalcanzable, algo que ha roto lo establecido hasta ahora. Una persona que ha alcanzado esos sueños que tenemos nosotros.

¿Y mientras tanto que hacemos nosotros?                                                                            

1.- Adorar a esa persona como si fuera un dios griego.

2.- No hacer nada y seguir con nuestra vida de mediocre. De la cual nos quejamos todas las noches pero al día siguiente seguimos sin hacer nada al respecto.

3.- Creer porque digamos Crack a la otra persona, ya somos “cool”.

Adoramos a otra persona, porque así ponemos el foco de atención en él. Y no en nosotros. Normalmente habremos tenido el sueño de poder hacer lo que ha hecho él (Te aseguro que hablar en público lo puede hacer cualquiera, yo no me considero un extraterrestre ni nadie con un talento increíble), pero por miedo, vergüenza, pereza o por lo que sea, hemos acabado obviándolo y pensando, que era una locura.

Proyectamos en esa persona, las cualidades que tenemos dentro de nosotros.

Pensamos que es único, que es extraordinario, que tiene un talento inalcanzable, vamos que es la ostia.

¿Pues sabes qué? TÚ TAMBIÉN TIENES ESO QUE VES DENTRO DE ESA PERSONA.

Tú también puedes hablar en público.

Tú también puedes correr 5 km y llegar a la meta. Tú también puedes crear una página web o hacer una Spartan Race.

Pero ¿Por qué no crees que puedas hacerlo? ¿Por qué no al ver que otro lo ha hecho, te impulsa más aún a hacerlo más y mejor?

PORQUE NO CREES EN TI.

Quizá no consigas hacer la misma gesta que Kiliam Jornet de subir 2 veces al Everest corriendo en menos de 6 días, pero si puedas subir a la cima con oxigeno y sentirte el rey del mundo. O al menos al campo base.  Quizá no corras los 100 metros lisos como el rey Usain Bolt, pero si te sientas mejor que él, cuando cruces la meta. Quizá no consigas hacer un Bestseller como Arturo Pérez Reverte, pero si termines el libro que TÚ QUERIAS TENER EN TUS MANOS.

Te sentirás que el número 1, pero el número 1 para ti. Sentirás que puedes conseguir todo lo que te propongas, y no buscarás que nada ni nadie te ponga la etiqueta de crack por hacer algo. Tú mismo sentirás esa etiqueta.

Muchos me diréis que decir a alguien crack, es una forma de motivación, de aliento, que siga haciendo las cosas así. Otros es una forma de decir cariñosamente: ¡¡Hola!!…Genial, lo compro pero no lo comparto.

La gestión del ego no la suele llevar bien la gente. Ya le dicen que es un crack, y acaba poniéndose en Linkedin o en su Cv que es un gurú de la tortilla de patata deconstruida.

¿A dónde vamos a llegar?

Normalizamos la palabra crack, para que todo el mundo se sienta así y siga dando pasos adelante. Pero yo me pregunto:

¿Cómo llamamos a la persona que produce un antes y un después en nuestras vidas dejando una huella para siempre? ¿También crack?

Pues si seguimos así no me extrañaría nada ver, que al año que viene en las estadísticas, que el nombre más usado por los españoles sea:

CRACK GARCIA FERNANDEZ.

Un poco de consideración, por favor.

Como bien decía JP. Candela , a día de hoy por salir en televisión a buscar pareja ya nos consideran como famosos, cuando en realidad ni a famosillos llegan. ¿Y ahora por hacer lo que uno siente, ya es considerado como un autentico crack?

¡¡UN POCO DE POR FAVOR!!

Así que por favor:

.- Las personas se llaman por su nombre, no por el sustantivo de crack.

.- No creamos que esa persona es un dios por lo que ha hecho una sola vez, cuando luego a lo mejor en su día a día, es un diablo.

Demos el titulo de crack con unos criterios coherentes.

.- No creas que los demás son crack y tú no. Lo único que te diferencia que ellos si dieron el paso adelante, algo que TODAVÍA tú no has hecho.

.- Mantengamos el listón de la excelencia alto y por saltar de la cama, ya no consideremos a una persona crack, por favor.

.- Hagamos un uso mejor de las palabras y su verdadero significado.

¿A quién y por qué consideras a esa persona crack? ¿En qué te consideras tú crack y no esperas que nadie te lo diga?

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¡¡Activa los hábitos y activaras el éxito!!

No te preguntes qué puede darte la vida, sino qué puedes dar tú a la vida” decía Viktor Frankl

Has decidido poner el contador a cero.

Has comprendido que cuando nace un nuevo día, el pasado se convierte en eso, en pasado. Que tienes por delante un nuevo día lleno de oportunidades que tienes que exprimir.

Has aprendido que no eres tu pasado, que eres tu presente. Y por lo tanto, has decidido emprender un nuevo camino, un sueño que llevaba tiempo dentro de ti.

Y has decidido que te vas a comprometer a ello, hasta las últimas consecuencias. Hasta la fecha te habías comprometido con muchas cosas, pero siempre acababan por no suceder o no llegar a ver si pudiera ser verdad o no.

¿Por qué?

Porque te has comprometido en función de los deseos de los demás o por no “salirte” de las expectativas que tenían los demás sobre ti.

Ahora las cosas han cambiado, te comprometes PORQUE ASÍ LO SIENTES TÚ.

Apuestas por ti, APUESTAS POR TU DON, POR LO QUE TE APASIONA

No te consideras un superdotado, pero te has dado cuenta, que hay algo que los amigos te piden que les ayudes.

ESTAS SOLUCIONANDO UN PROBLEMA A LOS DEMÁS

Eso es la verdadera concepción de emprender. No montar un holding que le quite el puesto a Amancio Ortega (si tiene que ser ese tu propósito, ya llegará), pero el verdadero propósito de emprender, es solucionar los problemas a los demás, AYUDAR A LOS DEMÁS. Ya que como tú nadie lo hace.

Te das cuenta, que el verdadero éxito empieza dentro de uno mismo, no acaparando followers, comprando locales o yendo a eventos a repartir tarjetas. El principio del comienzo empieza en ti. Al hacer las cosas de otra manera, tu actitud es otra.

Emprender es apostar por ti mismo. Otra gente has visto “caer” por el camino y no entendías por qué.

Es fácil, porque habían apostado por modas, por cosas que creían que les haría llegar cuanto antes al éxito a ganar un dinero que les hacía falta. Habían apostado por un éxito efímero y fugaz, cuando en verdad, si hubieran apostado por lo que sentían, por lo que mejor se les daba, hubieran conseguido mucho más de lo que se podrían haber imaginado.

Pero tú has elegido un camino distinto, has elegido TU CAMINO.

Has elegido lo que AMAS.

Es uno de los valores que te has dado cuenta que tenías escondido, la coherencia. Es lo que tú sientes, lo que tú quieres. Escuchas lo que digan los demás ante posibles retos, precipicios pero a partir de ahora vas a hacer caso a tu corazón, el más sabio de todos.

Desde que tomaste esa elección, todos los días tienes en mente TU PROPIA DEFINICIÓN DE ÉXITO.

¿Qué es el éxito? ¿Quién define qué es el éxito y que no lo es? Hasta ahora has intentado llegar a los cánones que la sociedad esperaba que alcanzases. Pero cada cerebro es un mundo y cada mundo tiene una concepción diferente de la vida, del éxito y del fracaso.

Sientes, sabes, lo notas, que quieres un estilo de vida propio, que no diferente, tu propio estilo. Que tienes y quieres hacer las cosas A TU MANERA, que crees que se pueden hacer mejor de cómo se han hecho hasta ahora. Pero sobre todo te has dado cuenta, que viviendo así, sintiendo así, te vas a dormir todas las noches, con la conciencia muy tranquila. Sabiendo que has hecho lo que tenías que hacer.

Quieres tu éxito, es tu coherencia, es tu forma de vivir la vida.

Echas la vista atrás y te das cuenta, que llevas tiempo sin quejarte.

Te levantabas y te quejabas por todo. Por el sol que hacía, por el frio que no hacía, por el café que te ponían o por la ropa que te tocaba ponerte.

Ahora la queja ha desaparecido de tu vocabulario, de tu cuerpo. Ya no lo haces. ¿Por qué? Porque sabes que todos los días son experiencias que hay que vivir, momentos que hay que exprimir, oportunidades que hay que lanzarse o de las que hay que aprender.

Te quejabas porque sabías que no te gustaba tu vida, que creías que había algo más allá de lo que hacías, y ahora que lo estás haciendo, viviendo, las quejas, las excusas, han desaparecido.

Y si te quejas, lo utilizas como un trampolín de investigación del por qué y para qué te pasa lo que te pasa.

Te levantas descansado. Has aprendido que tienes que descansar, porque si no, no habrá manera de rendir hacia el camino a tu sueño.

Al igual que sabes que tienes que descansar todas las noches y alguna buena siesta española, también sabes, que enfocarte demasiado tiempo en alguna acción, tu cerebro no dará mucho más de sí, así que cada cierto tiempo, te paras y te mueves.

El movimiento siempre produce más movimiento.

Y por mucho que estés loco de contento, no puedes ir como “pollo sin cabeza” hacia tu meta. Tienes que tener tiempo para parar y pensar. Por mucho que estés “andando” a tu meta, por mucho que creas que vas en el camino adecuado, tienes que pararte cada cierto tiempo, “subirte” a un árbol e ir viendo qué camino has recorrido, qué ha pasado por el mismo, que has aprendido, si te has desviado.

Así que durante el día, provoca paradas en tu agenda, para pensar, para crear y/o reorientar el camino.

Y cuando pienses, no pienses como lo hacen los demás. Tu experiencia hasta la fecha, has sabido que no te ha dado los resultados con los que soñabas. Tu experiencia está formada por opiniones de los demás, por miedos, por vergüenzas, por “no puedos”.

¿Qué pasaría si aprendieras a través de la imaginación que tienes? ¿A través de esos sueños que te mueven?

Esa imaginación es tu subconsciente hablándote, dale la oportunidad, que seguro que tiene que enseñarte más que toda la experiencia hasta ahora absorbida por ti.

Cada situación tiene una solución diferente, no la que siempre los demás le han dado.

Cuando haces las cosas según tu corazón y no tu miedo, empiezas a decir NO a muchas cosas a lo largo del día.

No a cosas que te roban el tiempo, no a reuniones inoperantes, no a personas que te roban la energía, no a cosas que antes decías si y te preguntabas: ¿Por qué he perdido tanto el tiempo en algo que ni me va ni me viene?

Decir NO es decirte Si a ti mismo, a tu sueño, a tu motivación.

Diciéndote Si a ti mismo, no estás siendo tu mismo. Luchas por ser mejor todos los días.

Si tienes que hacer limpieza de tu agenda, de la gente que te rodea, lo harás durante los días que haga falta. Porque aparte de querer trabajar con los mejores, quieres gente a tu alrededor, con tu misma locura, con tu misma forma de ver la vida.

Durante el día te equivocarás. Pero sabes que es la única forma de aprender. Haciendo y cayéndote, haciendo y cayéndote, no queriendo correr sin foco. Y no pensarás que eres un fracasado, sino que así es la antesala del éxito.

Irán pasando las horas del día y siempre con la misma filosofía de darte a los demás, sin esperar nada a cambio, porque sabes que ya has empezado a disfrutarlo cuando tomaste la decisión entre:

¿YO O MIEDO?.

¿Tu día a día de qué hábitos está formado? ¿Qué hábitos tienes que introducir en tu vida?

Si quieres conocer los hábitos de las personas de éxito os recomiendo el libro de Sergio Fernández y Raimon Samsó, Misión Emprender. Los 70 hábitos de los emprendedores de éxito”.

 

 

Oso, Tigre y Dragón en la empresa

O cambiamos de conducta o cambiamos de sueño. Anónimo.

Estoy rodeado de hienas, de osos perezosos, de marmotas, de comadrejas y de zorros astutos”.

Cuando me lo decía un amigo, no sabía si había a un programa de Frank de la Jungla o había pasado un mes en la selva. Pero estaba describiendo el día a día de su empresa.

¡¡Menudo zoológico!!

Hace unos días, terminé de leer el libro de Andrés Pascual y Ecequiel Barricart, “El oso, el tigre y el dragón. Los tres animales que habitan en ti. Y mientras me iba describiendo la fauna con la que convive, me acordé de él.

Leyendo libros, revistas de Management, conferencias y valores que hay en la sociedad, es normal que se conviva con este tipo de fauna o seamos devorados por ellas.

Estrategias para ser más competitivos, cómo hacer que tu empresa sea la líder del mercado, cómo llegar a ese puesto que tanto añoras, cómo conseguir ese título que todos tienen y tú no…”

Ante estos titulares reales y promociones de cursos, ¿Qué tipo de personalidades estamos desarrollando?

La de hienas, diablos de Tasmania y demás fauna salvaje.

¿Qué pasaría si todo se redujera a esos 3 animales que te he comentado antes?

Necesitamos ordenar nuestras emociones. No podemos abrir la puerta de la oficina y empezar a gritar sin haber dicho ni buenos días, y otro día que todo sea bonito, alegre y feliz. Un poco de equilibrio, de coherencia, por favor.

Un buen líder, una buena persona empieza liderando sus emociones. Y eso es lo que nos hace el OSO que todos llevamos dentro.

Somos emociones, somos sentimiento por mucho que esta sociedad, nos diga, que nos los tenemos que comer, ya que las emociones nos dicen que nos nublan en nuestro día a día, a la hora de tomar decisiones.

Pero desde que nacemos, nos instruyen desde el miedo. Miedo por desobedecer a nuestros padres, profesores, jefes… Miedo a las represalias, por no hacer lo que esperan y desean de nosotros…

Así que cuando llegamos el mundo laboral, sólo tenemos miedo en vez de motivación, ilusión, alegría o ganas de superación. ¿Por qué?

Porque sabemos si llevamos la contraria, NOS ECHARAN, porque si decimos lo que pensamos, NOS ECHARAN, porque si no hacemos horas extras, NOS ECHARAN… Y vivir en el paro, es lo más denostado y macabro que nos puede pasar…Así que por lo tanto, ocultemos nuestras emociones, ocultemos nuestros deseos, nuestra creatividad, y hagamos lo que nos piden y sin rechistar.

Todos los días cuando nos levantamos somos como Winnie The Pooh pero deprimido, sabiendo que tenemos que ir a trabajar.

¿Cómo hacemos para que ese oso se levante todo el día robusto y ruja?

Nos han dicho que el miedo es lo peor que nos puede pasar. Yo creo que no. Es una emoción con la cual nos tenemos que hacer amigos, como la frustración, rabia o la tristeza. Esto es como las heridas, cuando las dejas al aire, se cicatrizan mucho más rápido, pues con las emociones igual.

Cuando descubrimos porque nos pasa, empezamos a descubrir quién eres de verdad. No eres esas mascaras, esas apariencias o esos títulos que están detrás de tu despacho. Eres tú, alguien único.

Las emociones son la herramienta ideal para expresar quien eres, qué quieres, cómo sientes… ¿Por qué lo hacemos tan difícil ocultándolas o no dejándolas salir?

En este mundo, nuestro tigre, esta muriéndose de deshidratación, está famélico. El tigre quiere retos, que le hagan sacar su valentía. Pero el mundo nos pide que solo queramos la rutina, aunque por las noches desearíamos que nuestra vida fuera de otra manera. Que los valientes sean otros, que otros se arriesguen, y si lo consiguen que nos enseñen como lo han hecho.

Las únicas acciones que realizamos son las que nos pone nuestra agenda, y de ahí no nos salimos. ¿Así como vamos a alimentar a nuestro tigre? Más bien se querrá marchar con otro que lo cuide y quiera más que tú.

También están los profesionales, que tienen a su león más gordo que Michelin gracias a sus constantes iniciativas y su estrés.

¿Qué hacemos pues?

Preguntarte de forma sincera: ¿Qué quiero hacer en el trabajo?

Cuando lo tienes tatuado en tu mente, no te importan las circunstancias ya que sabes QUÉ, tu creatividad resurge ante las posibles dificultades. La disrupción es tu filosofía, ya que todos los días quieres ser mejor que el día anterior. Las metas siempre te impulsan a ser mejor, a querer conocer donde no están tus limites, aprender continuamente ya que sabes que no sabes nada.

Pero sabiendo QUÉ quieres, actúas desde la serenidad, desde la tranquilidad, porque sabes que estás en el camino correcto. Quizá no consigas crear esa empresa, quizá no llegues a liderar ese cambio con el que sueñas, pero sabiendo todo lo que te podría ocurrir, todo lo que tendrías que dejar a un lado, lo has hecho, desde la tranquilidad, y desde la coherencia.

Y ¿Qué hacemos con el dragón? ¿Para qué sirve?

Hace unos días preguntaba a un directivo. ¿Te sientes vacío a pesar de la vida que llevas? Su respuesta, con lagrimas en los ojos, fue que SI.

Somos mucho más que nuestras emociones, que nuestros títulos, acciones o retos. Somos mucho más.

Todos hemos venido a dejar algo en el mundo que perdure. No hemos venido a trabajar y hasta al día siguiente .Ya no te digo una huella en el mundo mundial, pero si en la gente nos rodea, o en nuestros clientes. Algo más allá que conseguir facturar todos meses más que el mes anterior.

Todos queremos volar, que nos reconozcan por nuestro vuelo, por nuestras alas. Pero si lo haces por ego, te aseguro que el vuelo será muy corto y con aterrizaje forzoso.

Para ello, tienes que estar en soledad contigo mismo. ¿A qué pica, verdad?

Acepta tus emociones. Acepta que no eres el contexto en el que estés viviendo, sino que eres mucho más.

Cuando empieces a volar, te darás cuenta, que hemos dado importancia a cosas que no la tenían, que hemos reaccionado a cosas de forma reactiva cuando tenía que ser de forma proactiva.

Eso es lo que hace un dragón, saber que tienes que volar mucho más que a ras de suelo, sabiendo que tienes un PORQUE que realizar, una misión.

Así que profesionales, empresas y demás organizaciones:

.- Amen a su oso, a cada uno de los osos que tienen en su empresa. Amándolos descubrirán lo autenticidad de cada uno de ellos, sacando adelante sus talentos sin necesidades de programas “fashion” de búsqueda de talento. NO contraten por C.v. contraten por el brillo de que transmiten los osos en sus ojos.

.- Den permiso que saquen las garras de tigre que todos tienen. Permitan que saquen sus ideas, que las pongan en marcha, que se confundan sin recriminarles por ello. Hagan un club de tigres y le aseguro que serán una empresa canalla.

.- Para volar, hay que tener un PORQUÉ. Un propósito mayor que una facturación o una expansión sin sentido. Y sobre todo cuando ese propósito te mueve, comenzarás a darte cuenta que como vienen las cosas, se van, descontextualizando todo lo que te ocurre.

Siempre habrá momentos, que a la hora de emprender un proyecto, haya un animal que destaque más que otro, pero siempre recuerda que tiene que haber un equilibrio dentro de ti, dentro de la empresa, recuerda alimentarlos en la misma medida

¿Cómo sería una empresa con estos 3 animales dentro de ella? ¿Cómo los alimentas tú? ¿Qué animal crees que no alimentas en tu vida?

¡¡No riesgo, no victoria!!

En un mundo que cambia realmente rápido, la única estrategia en la que el fracaso está garantizado es no asumir riesgos” dice Mark Zuckerberg

Se nos llena la boca con palabras transformación, reinvención, superación, motivación,…Y cuando hablamos de riesgo, nos metemos debajo de la cama, hasta que haya pasado el “coco”.

¿Qué nos pasa?

Vemos títulos de congresos y cursos, que me encantan: “Aprende a vivir en 1 semana…”, “Congreso para la conversión en un referente”…”Se diferente y que te acepten”….”Cómo ser tú y que no te rechacen los demás”… son algunos de ellos que he visto últimamente.

Se nos llena la boca, diciendo que vamos a leerlos, que vamos a acudir. Nos reímos cuando los nombramos, porque nos sentimos más intrépidos que Cristóbal Colon antes de emprender el viaje hace las Américas.

En el fondo, de RIESGO tiene lo mismo que yo de boxeador, NADA.

¿Por qué?

PORQUE VIVIR, ES TOMAR RIESGOS. PORQUE VIVIR, ES IR SIN CUERDA NI RED QUE NOS PROTEJA.

Tampoco estoy promulgando que nos tiremos por las ventanas, sin nada que nos espere abajo del impacto, que vayamos diciendo las verdades a nuestros suegros o que dejemos el puesto de trabajo, diciéndole a nuestro jefe la mala persona que era, dejándole un recuerdo de nuestro paso con la mano en su cara…

¡¡TRANQUILIDAD!!.

Yo lo que estoy diciendo, que queremos vivir, pero con un red de seguridad.

Yo lo que estoy diciendo, que queremos vivir, sabiendo CÓMO vivir, y eso es sobrevivir, lo que hemos hecho hasta ahora.

Queremos saber CÓMO se consigue llegar a la cima, CÓMO podemos perder peso, CÓMO emprender un negocio sin tener perdidas, CÓMO conseguir escribir un libro y que sea un bestseller, CÓMO liderar y que nuestro equipo no tengo fisuras, CÓMO esa persona ha creado un evento y copiárselo, tras el éxito que ha cosechado.

Queremos saber CÓMO, para alcanzar el éxito, pero eso sí, sin esfuerzos, sin tener que dar nosotros un paso que alguien no haya dado ya antes. Porque aunque queremos conseguir el éxito, estar a la moda, preferimos que sean otros quienes hayan dado el paso adelante, y nosotros seguirlos, que ser nosotros quienes seamos los 1 en haberlo dado.

Se nos llena la boca hablando de innovación, de creación, y lo único que sabemos hacer, es hacer lo mismo que han hecho otras personas. ¿Dónde está aquí el riesgo?

¡¡EN NINGUNA PARTE!!

Y eso no es vivir, eso no es tomar riesgos, eso es APARENTAR que estamos tomando riesgos, que estamos liderando nuestras vidas, pero teniendo todos los posibles riesgos controlados.

¿Y qué resultados esperamos optando por este camino?

Ser diferentes, conseguir resultados que nadie habría conseguido hasta la fecha , reconocimiento, ése éxito que todos añoramos…

Pero en el fondo, si conseguimos algo, será igual o parecido a lo que ya han conseguido los demás.

¿Dónde está el riesgo aquí? ¿Dónde está el poder descubrirnos? ¿Dónde está la creatividad? ¿Dónde está la innovación? ¿Dónde están los resultados diferentes a lo hasta ahora hemos conseguido?

¡¡NO HABRÁ!!

Cuando hablamos de riesgo, de algo nuevo en nuestra vida.., antes de saber de qué se trata, ya estamos diciendo palabras como: “No, eso es para locos…yo tengo mucho miedo..mejor me quedo aquí…esas cosas son para otros, no para mí…”.

Ante una novedad, ante algo que nos puede enseñar, ante algo que nos puede llevar a donde queremos… antes de “probarlo”, ya estamos diciendo NO, antes de ni siquiera pensarlo.

Vivimos en un cuadrado formado por: Quiero ser diferente- Quiero saber Cómo serlo-Tengo miedo a serlo-Dame herramientas para serlo con el menor esfuerzo posible.

Un cuadrado en el que el riesgo, no queremos forme parte, además porque hará saltarlo por los aires, haciéndonos ver que nuestra realidad es diferente a lo que nos imaginábamos.

Defino sobrevivir, que es lo que hacemos la mayoría de la sociedad como:

Aún sabiendo que el miedo está ahí, voy a intentar rodearlo a través de cualquier método, que no me haga tener vértigo y alcanzar la meta en el menor tiempo posible, con el menor esfuerzo y sin sudar, por favor”.

Eso es lo que hacemos, buscamos los CÓMOS antes que los PORQUE, buscamos antes los CÓMO, creyendo que estamos diciendo un SI rotundo a la novedad, a la incertidumbre, cuando en realidad estamos diciendo, “SI, pero NO, por si acaso, los esfuerzos para otro..”

En nuestro día a día, el RIESGO está vetado como el picante en algunas comidas.

¿Pero qué pasa si empiezas a introducirlo en tu dieta?

.- Descubres que el miedo está en tu cabeza, PORQUE TÚ LO HAS CREADO. No estoy diciendo que no vayamos a tener miedo después de introducir el riesgo en nuestra vida, pero SI, que nos llevaremos mejor con el miedo. Porque el miedo, sólo somos nosotros quienes lo construimos o dejamos que entre en nosotros.

Tenía miedo a muchas cosas que la vida me ha puesto por delante y me sigue poniendo. Pero cuando me lance a por ellas, descubrí que no era para tanto. Que todas las “pajas mentales” que tenía, eran nada, cuando iba caminando hacia la meta

.- Descubres que eres más que tus pensamientos. Tus pensamientos dicen que no puedes, no debes o cualquier limitación que tú mismo te has impuesto. Saltar hacia el vacío, vivir desde el riesgo (siempre controlado, por favor), darte cuenta que por miedos, por el qué dirán, no has hecho cosas que te hacen disfrutar, talentos dormidos, descubrir personas increíbles. Descubres que eres más que un pensamiento.

.- Descubres que te quedan muchas cosas por aprender. Detrás del miedo, hay unas experiencias esperándote. Sé que estarás pensando que algunas malas. Quizá de resultados no esperados, pero con aprendizajes increíbles para futuras oportunidades.

.- Sin riesgo, no hay beneficios. Del tipo que sea, sin riesgo no hay nada. Bueno si, SER UNO MÁS. Arriésgate, y siempre ganaras. (Eso sí, no te hipoteques en un negocio que no conoces, no te tires por un barranco sin cuerda, por favor)

RECUERDA, NO ESTAS EN ESTE MUNDO PARA QUEDARTE SENTADO EN LA BARRA DEL BAR ESPERANDO QUE LLEGUE TU COPA, ESTAS PARA SALTAR LA BARRA E IR A POR ELLA.

SENTIR EL RIESGO ES SENTIRSE VIVO.

¡¡Corre riesgos, siempre ganaras!!

El nombre marca la diferencia..

Mi voz dirá tu nombre e iniciales de dulzura caerán sobre mi pecho” decía Armando Uribe Arce

¿Sabes qué? No me importa que puesto tengas, como es tu pareja, qué casa tienes o si estas vacaciones te vas a ir a Ibiza a darlo todo.

NO ME IMPORTA NADA DE ESO. Eso son consecuencias EXTERIORES de tus acciones. Y eso, como otras cosas de nuestro cuerpo, suelen acabar sufriendo el efecto de la gravedad y desaparecer.

ESO NO ME IMPORTA. No me vas a impresionar más o menos.

¿Sabes cómo lo harás?

A través de tu nombre y lo que demuestre el mismo.

Un nombre marca la diferencia.

En un mundo donde somos creativos, innovadores, disruptivos, el poder que tiene un nombre, lo hemos olvidado o tirado a la basura directamente.

La principal etiqueta, no la usamos.

Desde pequeños, estamos nombrando a todo y a todos. Nos dicen que ese bicho que nos lame la cara, es un “gua-guau”, que esa persona con barba que nos hace reírnos desde nuestra cuna, es nuestro “papa”, y que si queremos estar felices solo tenemos que decir “teta” y mama nos calmara.

No pensamos porque ese bicho tiene ese nombre, o eso que nos metemos en la boca liquido y transparente se llama agua. No nos lo preguntamos, porque hacemos caso a nuestros padres, que nos han dicho que las cosas son así y punto.

Utilizamos los nombres para homogeneizar todo, para etiquetarlo y tenerlos controlados.

Si esto es una palmera de chocolate, no puede ser una naranjada. Si te llamas Juan, ¿Por qué dices te llamas Paula?

De los nombres que les ponemos a las cosas, no nos movemos. No vaya ser que se produzca un cortocircuito en nuestra cabeza, y la liemos.

Al homogeneizar todo, estamos desperdiciando el poder que tiene un nombre.

Nos enseñan que nos tenemos que enamorar de una marca por un logo, de un producto a través de una campaña de marketing, por la cual tenemos que caer rendidos.

Que lo que está de moda es que se enamoren de tu esencia, de tu talento, aunque sea una fachada.. ¿Y dónde queda el nombre de la persona, empresa o producto?

“Puf, eso lo dejamos siempre para el final” Me dijeron hace poco una empresa. “Le pondremos un nombre que guste a todos y ya está”.

¿Y qué pasa si invirtiéramos el proceso?

Es un proceso que hacemos, pero nos olvidamos de ello. Os cuento.

Cuando queremos tener un hijo (yo no tengo, que yo sepa), antes de ponernos manos a la obra, ya estamos pensando en los nombres de los futuros bebes.

Elegimos nombres, obviando por temas familiares, que nos inspiren algo. Desde fuerza, el compromiso que supone su nacimiento para la pareja,….siempre ponemos a nuestros hijos, un nombre que nos inspire algo.

Ese nombre ya marca la diferencia. El nombre ya dice todo. No hace falta procesos “químicos”, marketing, ni pócimas secretas, para hacernos creer los valores que queremos que transmita.

Muestra una coherencia, un PORQUÉ.

UNA RAZÓN DE SER.

Un nombre marca un destino.

Pero nos han hecho pensar, que el destino es comprar seguidores en Internet, pisar cabezas, crear leyendas,..En definitiva, aparentar algo que no somos, para llegar cuanto antes a la cima, para alcanzar una “felicidad” efímera. Y al llegar a la misma, como King Kong, darnos golpes en el pecho, para que todo el mundo sepa, que estamos aquí para “dominar” el cotarro.

Ya a posteriori, veremos que nombre nos ponemos, o como denominamos al proceso creativo. Pero antes el éxito, y luego ya todo lo demás.

Un nombre, como bien se explica en el libro “El nombre de las cosas” de Fernando Beltrán, despide muchos aromas; como por ejemplo:

Expresión

Expresa emociones, expresa qué nos vamos a encontrar, con qué valores vamos a enfrentarnos.

Identidad

No eres otro nombre, no eres un nombre más, eres ÉSE nombre. Marca una individualidad dentro de la homogeneidad que existe.

Espejo

Quien se ve en un nombre, ve que hay detrás de él. Muestra una realidad.

Motor

Un nombre es la palanca de la acción, de la revolución, de la superación, del esfuerzo.

Posicionamiento

Cuando recuerdas un nombre, ya estás posicionando a esa empresa o persona en un lugar cumbre de tu mente, sientes que es una persona referente en su campo personal o profesional.

Con todo lo que dice un nombre, ¿Y aún así crees que no es importante?

Hace unos días le pregunté a una persona que estaba en un proceso de Branding, con otro profesional:

¿Qué supone para ti tu nombre?”. Le pregunté. Y pensando que me contestaría algo como “Un orgullo, me lo puso mi padre o mi tía, para mí recordar quien soy o de donde vengo”.

Pues con una cara lánguida y de pena me contestó: “No sé, un nombre”. Pero eso si, cuando el profesional le había prometido todo el “oro del mundo” con su plan de Branding, se le cambió la cara.

En un mundo donde nos impulsan a que el éxito es hacer lo que todos hacen, donde si te sales de la lista de “a uno”, te señalan prediciendo para ti, los peores presagios o donde sino tienes miles de seguidores en internet, no eres “influencer”.

¿POR QUÉ NO EMPEZAMOS DISTINGUIENDONOS DE LOS DEMÁS A TRAVÉS DE NUESTRO NOMBRE?

Porque luego todas las herramientas que utilicemos para distinguirnos, para darnos a conocer, las utilizaremos mejor, dando mejor resultado, PORQUE PARTIREMOS DE LA COHERENCIA.

No buscaremos herramientas que nos den una estrategia, sino utilizaremos herramientas con la única estrategia de ser nosotros mismos.

Con un nombre, ya todo lo demás será más fácil, te lo aseguro.

¿Qué dice tu nombre? ¿Es coherente con quien sientes que eres?

El próximo día 7 de Abril estaré en Teruel hablando de “Liderazgo Canalla”. Fechas próximas será, firma de libros en Zaragoza y Barcelona, el día 23 de Abril. Y el 27 de Abril en Madrid.

¡¡Las culturas se crean tras las puertas¡¡

La innovación no es cuestión de dinero, es cuestión de personas” decía Steve Jobs

Revolución digital, employer Branding, Management, Amistad, Felicidad, Gurú, Zona de confort, Motivación, propósito, misión… nos pasamos el día hablando de terminología, que simplemente de pensar en ella, se nos ponen los pelos de punta.

Si les preguntáramos tanto a profesionales, como a personas de a pie, que significan muchas de las palabras que utilizan, se encogerían de hombros y dirían: “Es que yo…”.

Señores, hacemos las cosas por imitación. Si nuestro amigo va a una conferencia, nosotros vamos, no vaya a ser que sea un puntazo y me lo pierda, aunque no entienda nada…Si la competencia se cambia el nombre del Departamento de Recursos Humanos, nosotros vamos detrás como un niño y un helado, a cambiarlo..

Pero si les preguntáramos, ¿Por qué lo hacen? Responderían: “Es que parece ser la moda…”.

Sin embargo, tras cerrar la puerta de nuestra casa, de nuestra empresa, todos amamos con locura a la burocracia, a la rutina, entrándonos urticaria cada vez que pensamos en innovación o de cambios.

Es tras cerrar la puerta, cuando realmente se descubre y descubrimos, cual es la cultura por la cual nos regimos, de verdad, no cara al público.

¿Cómo podemos hablar de una evolución de la sociedad, a través de la cultura, cuando la misma, las costumbres que se tienen no se quieren cambiar?

La R.A.E define la cultura como: “Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grados de desarrollo.. En una época, grupo social.”

Tras cerrar la puerta, escuchas que no piensan invertir dinero en ese invento nuevo del que habla todo el mundo, que las cosas siempre se han hecho de una manera y así se van a seguir haciendo, o estamos mintiendo a la familia, sólo para que las apariencias sigan intactas.

Seamos CLAROS, no nos gusta cambiar nuestros estilos de vida. Estamos muy a gusto con quienes somos, por mucho que gritemos a los 4 vientos que somos la revolución en nuestro campo profesional o que somos personas claras, limpias y profesionales.

Eso lo hacemos cara al público, para ganarnos a posibles talentos para nuestras empresas, para embaucar a la chica que tanto nos gusta, o para tener contentos a la familia.

En un mundo donde estamos interconectados, y la competencia nos puede llegar de cualquier lado inesperado, nuestra conducta siempre será de la imitación, “ No vaya a ser que surja efecto y nos retrasemos más… No vaya a ser que no me haga caso y la liemos…”

Pero en el fondo, el ser humano, es un animal de costumbres, que anhelas innovaciones, pero que les tiene pavor.

Es como Frank de la Jungla, él siempre va por delante en la búsqueda del tigre de bengala, mientras los cámaras lo intentan seguir grabando como pueden, sus peripecias.

Así somos los seres humanos, esperamos y deseamos que alguien del primer paso hacia esos avances que queremos, pero mientras tanto nos atrincheramos en nuestro despacho, viendo que sucede mientras tanto en su aventura. Porque si lo consigue, seguiremos su camino, y si no, estaremos viéndolo calentitos y con las zapatillas de estar por casa, riéndonos de él, diciendo : “Si ya te lo dije yo, que como mis métodos no hay nada mejor…”.

Es en la intimida del despacho de una persona, en el de su casa, cuando conoces de verdad, cual es la cultura que rige a esa organización o persona.

Si queremos cambiar de verdad, la cultura que nos rige, tenemos que empezar por transformar los valores que nos guían en este momento.

¿Por qué? Porque la cultura es uno de los pilares básico, en los que se asienta siempre una sociedad.

Una cultura es lo que diferencia a una empresa o persona, de salir más fortalecidos de una crisis, de impulsar a sus integrantes a ser creativos, innovadores, emprendedores o vivir en la envidia, frustración y negación

Asi que empecemos por ser COHERENTES. Dejemos atrás esas frases tan “guais” que cuelgan en nuestros despachos, en las que dicen que queremos lo mejor para nuestros trabajadores y en la que nos identificamos con las necesidades de nuestros clientes, cuando en realidad, no escuchas a nadie, excepto a ti mismo.

Deja atrás las buenas intenciones “copiadas” de otros, y describe las tuyas propias. Así la gente ya sabrá nada más empezar, con qué se enfrenta cuando te conozcan.

Nútrela de VALORES. Los valores son los bastones que necesitamos para caminar, para cuando tenemos un problema o cómo actuar ante una oportunidad.

En una sociedad, en lo que importa es la apariencia, subirse a los carros de la novedad aunque no vayamos a provocarlos, cuando surgen problemas, sálvese el culo quien pueda brilla de forma radiante, copio artículos como si fueran míos o títulos de conferencias de otras personas, compro seguidores para aparentar que soy un experto cuando luego nadie comparte mis contenidos, o las cosas se hacen como yo lo hago y tus ideas me las paso por ahí mismo… Los valores brillan por su ausencia

¿Cómo es una cultura empresarial y personal Canalla?

.- Los lemas solo surtirán efecto, si antes los hechos, están acordes con los mismos.

.-No cortes la cabeza de aquel que piensas que te puede superar, aliéntalo, motívalo. Porque seguramente acabarás trabajando para él, en cualquier momento.

.- No quieras aparentar algo que no quieres ni sabes que eres. Te pillaran antes que a un 600.

.- Las fotos en Facebook, la web súper cara que te has gastado, eso es imagen, no cultura empresarial. Sino pregúntale a tu secretaria como se siente cada vez que le das un bufido con tus contestaciones mientras hablas de que tu empresa se pre-ocupa por los trabajadores.

.- Comprométete a liderar una cultura fuerte  y flexible, porque cuando se esté resquebrajando y no hagas nada, para solucionarlo, te aseguro que por mucho que hables por tu boca, la gente no te hará caso.

.- Quieras o no, es hora de decir adiós a la burocracia, a los viejos métodos a la rutina y decir si, a los cambios, porque eso es la vida. CAMBIO. Únete a ellos o saldrás devorado por los mismos.  Deja de pensar que las cosas siempre se harán a tu manera, y piensa que hay detrás de ese miedo. Siempre hay más aprendizajes, beneficios que perdidas.

Si de verdad queremos una cultura nueva que nos rija, preguntémonos de verdad si la queremos a tumba abierta o tenemos miedo. Porque si de verdad, damos el paso adelante, los resultados serán mucho más rápidos y satisfactorios.

Tras la puerta de tu casa, de tu empresa, ¿Qué cultura nos encontraríamos?

El próximo día 23 de Marzo, estaré en Valencia, presentando Liderazgo Canalla, gracias a Esnie. Si queréis acudir, mandarme email.

 

 

¡¡Hagámos más caso al semáforo!!

“Tu corazón es fuerte. Ten el coraje de hacerle caso”.

el principio de un comienzoCreo que tenemos que hacer más caso a los semáforos. Tenemos que incorporarlos en nuestra vida.

Sé que estarás pensando: “Mira David, claro que si, cae de cajón. Si pasamos cuando el semáforo está en rojo y viene un autobús a toda velocidad, te aseguro que tus artículos los leeré desde el más allá”.

Estoy de acuerdo contigo y no quiero eso para ti. Pero parémonos a pensar.

Y hoy, esperando a que el semáforo se pusiera en verde para llegar a la panadería, me ha venido la idea. ¿Sería por el olor a galletas que desprendía la pastelería?

TENEMOS UN SEMAFORO INCORPORADO EN NUESTRA VIDA, Y NO LE HACEMOS NI CASO.

No me mires así, que tú también lo tienes. Pongámonos en situación.

¿Cuántas veces has recibido un NO, ante un proyecto, una proposición que sentías que te dirían que si, con una confianza absoluta?

SEMAFORO ROJO.

¿Cuántas veces, a pesar de haber recibido señales que te decían que tuvieras cuidado, que no siguieras por ese camino, tú seguiste a pesar de las contraindicaciones, llegando a darte la bofetada padre?

SEMAFORO AMARILLO.

¿Cuántas veces, sin darte cuenta, has fluido en la situación que querías, sin ningún inconveniente, hasta llegar a la meta?

SEMAFORO VERDE.

¿A qué ahora no estoy tan loco, verdad?

Todos tenemos un semáforo incorporado dentro de nosotros, pero no le hacemos ni puñetero caso.

Y luego nos quejamos de que nos va la vida como nos va. Si le hiciéramos más caso al semáforo, otro gallo cantaría.

Te habrás empeñado en conseguir salir con esa chica, en que tu proyecto empresarial salga adelante, por lo legal o por lo criminal, habrás intentado conseguir ese ordenador que tanto te gustaba, pero no ha habido manera.

Lo has intentado de todas las maneras, y tú ERRE que ERRE, hacías lo posible e imposible para llegar a tu meta. Pero lo único que recibías, eran NO.

Pero no le hacías caso, tú cabezón, seguías adelante. ¿Y qué acabaste consiguiendo?

Una de las leches más antológicas de tu vida.

En el fondo sabías que no le gustabas a esa chica, sabías que tu producto no marcaba tanto la diferencia, como los demás, sabías que no era el momento de subir al Everest, con esos kilos de más y la inexperiencia que arrastrabas… Pero te daba igual, tú seguías y seguías, aunque sabías que te la ibas a pegar.

Aunque cuando hablamos de la intuición, pensamos que eso es para gente “especialmente rarita”, pero todos la tenemos incorporada. Sin embargo, una cosa es que le hagamos caso o no.

Buscamos en los demás, sus opiniones para que nos digan si estamos o no en el buen camino, a la hora de conseguir el éxito añorado o liderar un proyecto.

A LOS DEMÁS TIENES QUE ESCUCHARLES, TIENES QUE SER EMPÁTICOS CON ELLOS, PERO LA ÚLTIMA DECISIÓN TIENES QUE TOMARLA TÚ.

imagesPero como muchas veces hemos hablado, tomar las riendas de nuestra propia vida, eso no mola. Mejor que los demás se hagan responsables, y si no consiguen los resultados, la bronca para los demás. Mientras nosotros vemos la vida pasar.

La intuición, el corazón, “ése no sé, que sé yo...” como tú quieras llamarlo, es tu semáforo.

Es eso que te dice, que tienes que dar el paso adelante, que tienes que hacer caso omiso a las reglas establecidas o darles la razón a tus padres, aunque no quieras, porque la tienen.

Es escuchar eso que tenemos en el lado izquierdo de nuestro cuerpo, pero que no le hacemos ni caso, ya que cuando llegamos a casa, después de la rutina de 8 horas, ponemos la música a toda caña o los informativos, para no escucharle, las verdades que nos tiene que decir.

No estoy diciendo que cuando el semáforo esté en amarillo, no tengas que seguir, que rechaces por siempre jamás tu sueño o el seguir dando pasos, SINO QUE TENGAS CUIDADO, porque tu semáforo te está diciendo, que por ahí no vayas o que aprendas algo, que estás obviando.

Así que tenlo en cuenta.

También habrás recibido semáforos rojos en tu vida.

Cómo hagas eso, sabes que te llevarás un castigo, Sacar un suspenso supone que repitas curso, no eres apto para este puesto de trabajo, sólo me gustas como amigo, lo siento…”

Todos hemos recibido un NO categórico y fulminante.

Nos dicen que ése camino no lo tenemos que seguir. Que está cerrado para nosotros. No te estoy diciendo que seas insistente con esa persona que te ha dicho que no, porque su luz verde seguro que será una orden de alejamiento, en días.

Hazte una pregunta: ¿Qué has aprendido de beneficioso con esa luz roja?

El orgullo siempre conduce a las caídas, no lo olvides.

Sé que en esos momentos pensaras que nada. Que soy un absurdo pensando que algo bueno sacaremos de algo que no hemos conseguido. PUES SI, ALGO BUENO SIEMPRE HAY.

Es una de las cosas que he aprendido de todos los canallas, y que recojo en “Liderazgo Canalla. Saca tu lado más rebelde”.

Que ellos, de todo lo negativo, que la gente normal podría considerar como una gran catástrofe, sacan algo positivo que les hace impulsarse más rápidamente hacia el éxito que han soñado.

Echa la vista atrás, mira lo que has conseguido, has caminado por sitios insospechados para ti, y ahora te están diciendo o que no es el tiempo, o que tienes que seguir aprendiendo hasta alcanzar la cima… Mira todo lo bueno que has sacado de la situación y aplícalo a la nueva estrategia.

Claro que nos gustaría que toda nuestra vida, fuera un semáforo en verde. Sería la ostia, pero te aseguro que los coach, los libros de autoayuda, nada de eso existirían, ni nadie hablaría de la felicidad, porque ya lo seríamos….Y MENUDO COÑAZO SERÍA, LA VERDAD.

Así que empieza a hacerle más caso a tu semáforo interno, porque te librarás de muchas leches, aprenderás más cosas de las que te imaginas, y sobre todo, vivirás el camino, con más foco.

¿En qué situación está tu semáforo?

El pasado día 3 comencé la Gira “Canalla Tour” en Pamplona. Este día 10 de marzo estaré en Zaragoza, presentando “Liderazgo Canalla”, os espero.