¿Por qué quieres ser normal si no lo eres?

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¿Por qué quieres ser normal?

¿Por qué quieres hacer lo mismo que los demás?

¿Por qué quieres subirte a modas que sabes que no te van a llegar a ningún lado?

¿Por qué haces cosas que sabes que no te hacen feliz?

¿Por qué las sigues haciendo y lo peor de todo, sabiendo que si hicieras otras, realmente si serías feliz?

Estoy harto de la palabra normal.

“Tenemos que volver a la normalidad, es que no pareces normal, ¿Hay algo normal en tu vida? .”.O si no se toma de manera despectiva cuando quieres hacer algo que se sale de lo normal: “¿Es que estás anormal por decir eso o que?”

Lo normal es la rutina, lo que esperan de nosotros, lo que la moda del momento estima que debemos hacer, lo que dicen los medios de comunicación que debemos hacer, lo que nuestros padres esperan de nosotros , lo que los amigos siempre dicen que debemos hacer un sábado por la noche…

LO NORMAL ES LO QUE DICEN LOS DEMÁS QUE DEBEMOS HACER.

Ya que lo hacen los demás… yo también… Ya que me lo recomienda esta persona…Yo también…Ya que le ha ido bien a este chico…A mi también… Si dicen que tiene salidas profesionales.. ¿Por qué voy a dudar de este medio de comunicación...” Son frases que repetimos una y otra vez, con el afán de querer creer que lo que dicen otras personas o nos recomiendan, será también bueno para nosotros. Y lo mejor de todo, seremos normales como ellos.

Y si a eso le añadimos que no paramos de hablar de la “vuelta a la normalidad”. Alguien por favor me encantaría que me respondiera a esta pregunta:

¿POR QUÉ NOS ENCANTAN LOS LIBROS QUE NOS ENSEÑAN A SER NOSOTROS MISMOS SI LUEGO NO TENEMOS EL VALOR DE DAR UN PASO ADELANTE?

Si además ves en la librería, que una vez que ha triunfado un libro, en menos de un mes, salen libros iguales como setas del mismo tema.

Más y más normalidad por todos los lados.

Pero eso si, queremos tener una marca personal que nos distinga de los demás, que nuestras ideas impacten cómo nosotros creemos que lo harían en la vida de los demás o que aunque sepamos que somos diferentes a los demás, el “resto” no nos haga el “vacío”.

Perdona, ¿Alguien me puede decir realmente QUÉ QUIERE EL SER HUMANO?

Lo único que provoca es que nos “comamos” cualquier cosa, para sentirnos voz y parte de los demás. Imaginando que solamente siendo aceptado por ellos, es cuando nos llegará la felicidad, el éxito y con el sueño de que seremos “aclamados” como alguien distinto.

¿Dónde está el sentido común?

Como diría la canción. “En el fondo del mar, matarilelire...”

Partamos que vivimos en una sociedad que quieres avances, quieres creatividad, quiere talento, pero lo primero que hace es “avergonzarse” de lo que consideran fracasos. Queremos éxitos, avances, creatividad, una vida llena de abundancia…pero los fracasos, lo que se salen de lo establecido, eso NOO.. Eso lo tapamos, lo ocultamos,… En definitiva nos avergonzamos de ello.

Y así ¿Queremos avanzar? Lo único que estamos siendo es hipócritas.

Las sumas de las anomalías es lo que hace avanzar el sistema, ¿Será que a lo mejor los demás no quieren que avancemos cuando apostamos por nuestras anomalías? ¿A lo mejor creemos que tienen razón con el miedo que nos imponen si damos un paso adelante? ¿Y si no tienen razón? ¿Cómo lo sabrás?

Pues hoy tengo que decirte una cosa. Una frase que oí recientemente al chef Andoni Luis Aduriz y que la verdad que he hecho mía, siempre con su consentimiento:

¡¡TODOS SOMOS UNA ANOMALÍA DEL SISTEMA!!.

Y es la verdad.

Todos somos diferentes. Y no hablo de nuestros talentos. Hablo de la forma en que vemos la vida, la forma en qué hacemos las cosas, en qué nos reimos , en cómo sentimos en cómo nos relacionamos con los demás….

TODOS HACEMOS LAS COSAS DE MANERA DIFERENTE…Y en un mundo en el que solo se pide normalidad e igualdad, te digo un secreto bajo por si nos pueden oír:

¡¡ERES UNA ANORMALIDAD DEL SISTEMA!!.

Un sistema que nos pide que seamos diferentes pero que no quiere que lo seamos, porqué sino será difícil “domarnos”, esta integrado por anormalidades que lo integran. Y lo que peor, que la gran mayoría de los integrantes, quiere exponer su “anormalidad” pero también integrarse en esa “normalidad”.

A ver si me he explicado hasta ahora:

TU ÚNICA MISIÓN ES ENCONTRAR PERSONAS, LUGARES, ÁMBITOS EN LOS QUE TU ANORMALIDAD, SEA CONSIDERADA COMO ALGO NORMAL.

Y ya ahí serás realmente encontraras tu paz. Si quieres llamarlo felicidad, genial… Pero eso de encontrar un sitio, donde sabes que lo que te hace diferente, es aceptado, comprendido y respetado por los demás, que también se sienten así por ti. ESO ES UN ORGASMO DE LOS BUENOS.

Vivir no se trata de ser normal. Normal en función de lo que digan los demás, de sus normas, deseos y expectativas.

Vivir se trata de desarrollar en todos sus ámbitos esa anormalidad que todos llevamos dentro. ¡¡TODOS!!.

Hemos venido a ser coherentes con nuestra anormalidad, no a seguir la normalidad que los demás dejamos que nos impongan por miedo y con resultados inmediatos.

Yo no quiero volver a la “nueva normalidad”, yo quiero seguir viviendo de mi “anormalidad”.

¡¡No entiendo que siendo igual de anormal que yo , quieras la normalidad!!. ¿Me lo explicas?

¡¡Soy Idiota y tú también deberías serlo!!

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¡¡SOY IDIOTA!! ¡Y a mucha honra! ¡Y tú hijo también, felicítalo! 

Es una frase que le he dicho a mi vecino cuando veía que estaba regañando a su hijo porque había hecho algo malo. 
Sin darnos cuenta somos muy crueles. Estamos marcando la infancia y el futuro de esa persona a la que dices idiota. La estás despreciando y menoscabando su confianza para siempre.  
Al igual que muchos términos, idiota es algo despectivo, estás calificando a una persona como si tuviera una enfermedad sin remedio. Cuando en un mundo de incertidumbre, en el que creemos saber todo y no sabemos nada, ser idiota es uno de los piropos más grandes que te pueden decir.  
 
A ese niño pequeño, si no se empodera, ya le habrán quitado el poder de ser curiosos, de la creatividad que todos llevamos desde dentro.  
Pensará que hacer cosas nuevas, probar cosas diferentes, ser curioso es algo pernicioso para él, para su salud y para la consideración que desea tener de sus padres, mejor no hacer nada que no se salga de lo que no podemos ni debemos hacer.  
Con el paso de los años, te dirán los amigos o tus familiares: “No seas idiota y déjate de tonterías. Sigue con el puesto de trabajo que tienes, con la pareja que tienes. Que algo así no vas a encontrar con la locura qué nos estás contando...” 

 
No paramos de oír que seremos idiotas si nos salimos de lo establecido, si rompemos con rutinas que nos dan la seguridad, si probamos a ser felices por nosotros mismos y sin importar el qué dirán. 

Y yo me pregunto: ¿Quién es idiota: quién siempre hace lo mismo esperando que llegue la felicidad o quién lo intenta saliéndose de lo establecido y apostando por si mismo? 

Como bien dice las camisetas de Andoni Luis Aduriz y su filosofía de vida, así como decía recientemente Simon Sinek en uno de sus videos:  

¡¡NO SE! 

Aunque no hubiera venido la pandemia y hubiera puesto pasta arriba todo, tenemos que ser genuinos idiotas.  

A pesar tener un Master o varios, tener mucha información en la palma de la mano, de tener un título en la puerta del despacho que dice que eres CCO o CEO, de libros a su disposición para investigar sobre un tema en cuestión, nos sigue dando vergüenza preguntar. Pero lo peor de todo es que nos creemos los títulos que tenemos, creyendo que ya sabemos todo lo que tenemos que saber para el resto de nuestros días.  

La pandemia nos ha enseñado que no sabemos nada de nada. 

Que por mucho que seamos líderes, no sabemos qué les ocurre a nuestros empleados de verdad. Que por mucho que tengamos master, no sabemos tratar a la gente ni dominar nuestras emociones. Que por mucho que vivamos con nuestra familia no sabemos cómo piensan, que sienten o qué quieren en la vida. Que por mucho creamos que nuestras habilidades nos hayan ayudado en nuestro mundo profesional, siempre tenemos que saber más, aprender más, porque el mundo cambia y si no cambiamos con él, nos engullirá la mediocridad.  

La pandemia nos ha enseñado algo que tendríamos que tener tatuado desde pequeños, QUE REALMENTE NUNCA SABEMOS NADA.  

Creemos que sabemos todo de nuestros trabajadores, sobre lo que hemos estudiado, del mercado laboral donde estamos actualmente, de nuestra pareja. Y de un día para otro, nos damos cuenta, que no sabemos nada de nada. Lamentándonos, preguntándonos qué ha pasado, si creíamos que todo iba bien. 

Lo que ha ocurrido que, si tu pareja se ha ido con otro, si una tecnología ha engullido tu proyecto empresarial o tu vecino ha conseguido una repercusión mucho mayor que la tuya... ha sido porque la mentalidad “DE YA SE TODO” ha venido a la de “APRENDIZ”. 

Nunca te dejará de sorprender la persona que tienes a tu lado, nunca dejaras de saber todo sobre esa asignatura que tanto te apasiona, nunca sabremos todo de todo el mundo y de todo.  

Cuando te consideras un idiota a pesar de tus títulos, no te importan que te digan: 

¿Es qué no lo ves? Pareces idiota” 

Eso de pareceré, es tu percepción, querida personas que tienes miedo a ir más allá de tus miedos. Pareceré tonto o querré parecerlo según tu opinión, yo solamente quiero aprender, investigar, ir más allá de lo que las apariencias dicen, pero yo realmente quiero: 

. - Saber por qué ha ocurrido ese hecho 

. - Quiero ver la verdad, no lo que dicen los demás. 

. - Quiero tener mi propio pensamiento, no seguir lo que dicen los gurús creyendo que es la única verdad. 

. - Quiero saber lo que realmente te pasa. Para eso estamos juntos, para decirnos la verdad sin tapujos y no tener que averiguarla mientras me dices que no te pasa nada con el morro torcido. 

. -  Quiero ir más allá de lo establecido y mi curiosidad. Porque no quiero creer que no hay más allá de lo que dicen los demás. Porque además si queremos avanzar, siempre que romper el imposible o el qué dirán. 

¿Qué los demás piensan que eres idiota? ¿Qué no entienden por qué preguntas esas cosas, si para ellos es algo fácil, sencillo o muy entendible? ¡¡GENIAL!! Tú eres tú y ellos son ellos.  

Nunca te quedes con una pregunta sin hacer, sin observar donde los demás les da miedo mirar, sin repetir una y otra vez lo que los demás dan por qué quieres saber cómo lo hacen y si hay una manera de hacerlo mejor,  

De pequeños nos coartan nuestra curiosidad, porque no quieren les demos el coñazo con preguntas que no les apetece responder. Y de mayores nos dicen que somos idiotas, si no seguimos modas, tendencias y rutinas que nos llevarán de forma rápida y barata al éxito.  

Desde que aposte por mi, desde que dije que lo primero era mi felicidad y seguir descubriendo nuevos caminos en los que me había adentrado por primera vez, me considero un IDIOTA. 

Una persona que no sabe nada a pesar de haber leído mucho. Una persona que respeta las opiniones de los demás  porque ven las cosas diferentes a mi. Una persona que quiere aprender aunque sea de su mayor enemigo porque te hace ver lo que querrá ver ni hacer nunca o quizá te enseñe algo que no sabía y que por tus perjuicios tenías miedos a escuchar. Me considero una persona IDIOTA y a mucha honra. Una persona que no sabe de nada a pesar de las experiencias que haya podido vivir o ver, porque siempre todo te enseña algo, digan lo que digan los demás, piensen lo que piensen los demás.

¿Quién es Idiota, quien sigue a los demás pensando que conseguirá ser tildado de especial o aquella persona que sigue sus instintos de curiosidad, investigación? 

Tú decides. 

¿A qué c*** esperas?

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Esperar para comenzar es un insulto al mundo” decía Richie Norton

¡¡NO SE A QUÉ COÑO ESTAMOS ESPERANDO!!.

Han pasado 365 días desde que nuestro presidente del Gobierno nos dijo que nos quedáramos en casa, que solamente serían 15 días.

Han pasado 365 días desde que una persona saliendo en televisión, nos dijo que solamente serían algunos casos aislados. Y a día de hoy no me quiero imaginar cuál es la cantidad real de muertos que hay en nuestro país. Por no hablar de otros paises.

Sigue muriéndose la gente tras 365 días de datos que tendría que abochornar a cualquier persona con dos dedos de frente y mientras tanto nuestros políticos peleándose por un sillón. Siempre han dicho que la política es para el bien común… pero mientras tanto lo vemos por televisión y no decimos ni mu.

¡¡COMO SI YA ESTUVIERAMOS INMUNIZADOS!!.

Han pasado 365 días desde que dijiste que ibas a cambiar de vida. Que ibas a ser más compasivo con la gente, que ibas a decir más te quiero, que te ibas a portar bien con la familia…

Han pasado 365 días y NO HEMOS HECHO NADA DE LO QUE DIJIMOS QUE IBAMOS A HACER .

Ahora solamente nos preocupa que cuando podemos salir de vacaciones. ( Con todo mi respeto al mundo de la hostelería, en el que además tengo mucha gente implicada).

Pero ¿A QUÉ COÑO ESTAMOS ESPERANDO?

La respuesta es muy fácil: ¡¡A QUE NOS LO DEN TODO HECHO!!.

Se habla que tenemos que ser creativos para surfear en este mercado laboral que está, donde la incertidumbre será la reina. Y todo el mundo a sacudir la cabeza diciendo SI al experto de turno. Pero eso si, nos cabreamos cuando estamos limitados por restricciones y en vez, de ser creativos, de hacer cosas diferentes que nos entretengan si no podemos ir a nuestra residencia, nos enfadamos y nos cagamos en el responsable de turno.

¡¡VIVA LA CREATIVIDAD!..

Durante los meses de pandemia, todos aplaudiendo a las 8 de la tarde por los sanitarios que estaban salvando la vida de muchos de nuestros familiares. Y ahora nos quejamos porque hay restricciones y no podemos hacer lo que queramos, cuando la cosa no ha terminado ni mucho menos. Por no hablar de la gente que sigue yendo sin mascarilla, que hace fiestas ilegales o sale en televisión, que lo importante es pasárselo bien, que si nos tenemos que morir, ya nos moriremos

Recientemente leía en un periódico de mi ciudad, que más del 75% de los encuestados estaban mas preocupados por no perder los amigos que tenían que por coger la enfermedad.

Una muestra más que nos importa más el aparentar, que el ser. Aunque se este muriendo gente sin parar, lo importante es no perder el contacto con los amigos y el mamoneo. Por no hablar de mas del 60% de las personas entrevistadas, que sentían que este año ya volveríamos a abrazarnos, besarnos…

¿En qué mundo estamos viviendo?

Una cosa es el optimismo, otra cosa es no ver la realidad.

Durante los meses de confinamiento, se hablaba sin parar de una nueva sociedad.

¿Y que está pasando a día de hoy sin aún haberse ido la pandemia? Paises que se pelean por las vacunas. Empresas que despiden a gente o empresas que las primeras personas que despiden son los mayores de 50 años…. Gurús que buscan salvar su culo olvidándose que donde dije digo, digo “tengo que mantener mi estatus y la propuesta de valor para otros”… Gente que solo piensa en ser funcionario.. Gente que piensa que su única salvación es ser feliz cueste lo que cueste a través de hacer cursos sin parar… Y así una y otra vez, volvemos a ver las mismas cosas que veíamos hace menos de 365 días.

Y así cientos de cosas que mucho hablábamos que íbamos a cambiar y todo se ha quedado en NADA.

¿A qué coño estamos esperando?

¡¡QUEDA MUY BIEN HABLAR DE CAMBIOS, DE TRANSFORMACIÓN, PERO A LA HORA DE DAR UN PASO ADELANTE… LA COSA CAMBIA. MEJOR QUE LAS COSAS SIGAN COMO ESTÁN!!.

Pero además lo peor de todo, que sabemos que tenemos que cambiar. Que no somos felices, que no estamos a gusto haciendo algo que realmente sabemos que no estamos a gusto, que no aguantamos a esa persona y no queremos solucionarlo, que no nos aguantamos ni a nosotros mismos y que deberíamos dar un paso adelante…

¡¡Pero antes de dar un paso adelante, quedemos con los amigos a reírnos de los problemas de otros , que los nuestros seguro que se pasarán entre cerveza y cerveza..!!

¿A qué coño estamos esperando?

¡¡A QUÉ NOS LO DEN TODO HECHO!!.

No tengo ni idea cuando nos vacunaremos. SI nos pondrán la vacuna azul o la rusa. No tengo ni idea de que tipo de subvenciones habrá para los empresarios o si se prolongarán los ERTES. No soy gurú, adivino, ni mucho menos quiero serlo, así que no sé que pasará.

Pero de una cosa estoy convencido, que mientras esperas a que venga la “nueva normalidad”, si estás focalizándote en otras cosas que no sean los inconvenientes que sabes que tienes o sientes, es un día menos para tu felicidad, para tu éxito.

Sé que estarás pensando durante todo el artículo..” Si ya David, pero ES QUE..” No sigas si has pronunciado o pensado el ES QUE, pues lo que viene detrás es una excusa en la que parapetarte para no dar un paso adelante. PUNTO.

Me da igual si se llama coronavirus, te ha dejado la parienta o te han echado del trabajo, todo momento de incertidumbre, es el momento ideal para empezar a empoderarse uno mismo y no depender de los demás, ni creer que eres lo que te ocurre en tu exterior.

Y empoderarte te lleva a no esperar , a no pensar que yéndote de copas todos los días nos olvidaremos de lo que está pasando. En definitiva, HACERSE PODEROSO.

Ya no te estoy hablando de emprender tu negocio, ni mucho menos que montes una revuelta contra el gobierno que tengas en tu ciudad. Para nada, así que relájate. Te estoy diciendo que te hagas RESPONSABLE DE TU VIDA.

Vivimos en una sociedad en la que tenemos muchos derechos pero pocas obligaciones.

Quizá no podrás gestionar las ayudas que te mereces por el Gobierno su tardanza, pero si puedes gestionar que no solamente sabes hacer una cosa, sino muchas y con ellas salir adelante mientras esperas. Quizá estés pasando una mala temporada anímicamente, algo que todos hemos pasado en algún momento, no te estoy diciendo que te conviertas en un “happy flower” constante y fingido, sino que aceptes tus emociones, aprendas de ellas y la transformes. No te digo que seas capaz de todo a partir de ahora, porque ni yo soy capaz de decir lo que siento a la chica que me gusta, pero si que des un paso adelante , te hará sentirte mejor.

No estoy vendiendo ningún de éxito rapido y barato, ni mucho menos.

Lo que te estoy diciendo que si realmente aceptáramos lo que nos pasa, no evitándolo y haciéndole frente, todos y cada uno de nosotros, nos daríamos cuenta que podemos crecer, ser responsables de nuestro propio cambio, a ser más creativos, más empáticos con los demás…

En definitiva seriamos más nosotros mismos, más felices, más coherentes, más realistas…. Y con ello, si que cambiaría la sociedad.

Algo que a día de hoy parece que solo esperamos A QUE NOS LO DEN TODO HECHO.

¿Y tú a que c*** esperas?

Antoni Bolinches: “Muchas de nuestras acciones están motivadas en nuestras suposiciones.”

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con..” es un placer presentar a Antoni Bolinches.

Cuando vemos en televisión, en redes sociales, gente que es feliz, que ha alcanzado una meta, pensamos que tiene super poderes. Cuando realmente lo único que han hecho ha sido movilizarse en contra del miedo y de la espera por la que optan la mayoría de las personas. Y más en estos momentos.

Antoni, en su nueva obra, “Tus 4 poderes: Cambia tu vida con inteligencia, voluntad, bondad y actitud positiva, nos invita, a través del resumen de más de 40 años de actividad profesional, a activar todo nuestro potencial.

Podéis conocer más el trabajo de Antoni, uno de grandes psicólogos clínicos de nuestro país, pensador humanista a través de su Web, Instagram, Twitter y Facebook.

¿Qué poderes tiene Antoni Bolinches?
De los cuatro que considero esenciales quizá la actitud positiva y la voluntad.

¿Alguno te gustaría añadir más?
Me conformaría con desarrollar los cuatro en grado suficiente.

Soy un defensor de ir a terapia y creo que ahora más que nunca, nos estamos dando cuenta que se necesita. ¿Por qué nos cuesta tanto pedir ayuda?
Porque intuimos que todo cambio requiere un esfuerzo y preferimos lamentarnos que corregirnos.

¿Qué piensas de la gente que dice, que hay que focalizarnos en lo que se nos da mal, que hay que convertir nuestros defectos, en nuestras virtudes?
Cierto que corregir los defectos puede ser una gran virtud. Pero para mí lo fundamental es la aceptación superadora. O sea aceptarnos como somos y mejorarnos en lo posible.

Dices que podemos ser nuestro mejor maestro, ¿Pero también podemos ser nuestro peor enemigo?
Las dos cosas son ciertas y cada uno debe decidir qué parte desarrolla.

¿Por qué nos gusta tanto vivir autoengañados?
Eso solo ocurre cuando no encontramos un camino mejor. La mayoría más que autoengañados vivimos conformados ante una realidad que no sabemos como cambiar.

Creo que si se nos enseñasen a perder más, ganaríamos más en la vida, ¿Qué piensas?
Simón Bolívar decía que “el arte de ganar se aprende en las derrotas”. Pero eso no quiere decir que deban enseñarnos a perder. De hecho, lo que nos conviene es intentar hacer las cosas bien y aprender del fracaso si salen mal.

¿Qué le dirías a aquellas personas que piensan que ni el futuro ya está en sus manos?
Que confíen en sus posibilidades y podrán comprobar que siempre hay margen para influir en la propia vida.

Somos una sociedad más pragmática, queremos fórmulas para todo, ¿Dónde queda el esfuerzo?
Queda en la reserva porque es cierto que, por regla general, nos esforzamos poco.

En marzo la gente hablaba de una sociedad que iba a cambiar, ahora veo que solo eran unos parches, ya nos hemos olvidado de todo ello. ¿Cómo lo ves?
Vivimos una crisis de modelo de civilización. Las cosas están tan mal que es difícil que no podamos mejorar en algo. Por eso, creo que solo desde el mejoramiento personal será posible crear una sociedad mejor.

¿Qué es lo más importante que has aprendido de tus fracasos?
Que cada fracaso es una oportunidad de aprendizaje, pero que no hay que confundir fracasar con aprender. Para que el fracaso nos ayude hemos de sacar conclusiones positivas de las malas experiencias.

Creo que en tu libro te faltaba un poder, la creatividad tan necesaria en estos momentos. ¿Qué piensas?
Cierto, pero espero haberla utilizado al escribirlo. Bromas aparte, mi criterio es que la creatividad no es una facultad primaria general equiparable a la inteligencia, la actitud positiva, la voluntad y la bondad, sino potestativa de un determinado tipo de inteligencia.

¿Un pequeño paso es el mayor de los pasos para el ser humano?
Es una buena forma de verlo. De hecho, la suma de muchas pequeñas cosas puede dar un gran resultado.

¿Somos nuestras acciones y no, nuestras suposiciones?
Somos nuestras acciones, pero muchas de ellas están motivadas por nuestras suposiciones.

¿Cuál es el principio del comienzo para descubrir nuestros poderes?
Aceptar superadoramente nuestros defectos y limitaciones, y confiar en que todos podemos mejorarnos.

¿Cuándo fue la última vez te distanciaste de todo?

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“Es mejor alejarse y dejar un bonito recuerdo que insistir y convertirse en una molestia”

Alejarnos de nuestro día a día es el mejor regalo que te puedes hacer.

Sé que lo primero que habrás pensando habrá sido alguna cosa así. “¿Parar? Ya paramos en marzo, ahora lo que necesito es movimiento, salir, viajar, ver a los amigos…”

En definitiva, lo que quieres, es volver a la rutina de siempre.

A no pensar en los problemas que tienes y luego lamentarte porqué no sabes cómo ha podido pasar lo que ha pasado. A seguir las modas pensando que eres “cool” y te señalaran como alguien diferente, cuando en realidad eres uno más al igual que las 20.000 personas que han hecho lo mismo que tú, pensando que los tildarían de disruptores. A ir al trabajo durante 8 horas, volver a casa, darle un beso a tu pareja, a tu hijos y pensar que eso es la más pura felicidad cuando por las noches lloras y no sabes porqué si consideras que eres feliz. O cuando das todo por una persona y de la noche a la mañana desaparece de la misma, preguntándote qué has hecho mal sin ninguna explicación de por medio..

Aunque pasemos alguna de estas situaciones o alguna que otra parecida, eso de separarnos de la situación que estamos viviendo, eso de apagar el movil de vez en cuando para ver, descubrir y observar qué nos está pasando, NI HARTOS DE VINOS.

Creemos que tenemos que estar al día de todo lo que pasa a través de las redes sociales. Si no compartimos las noticias que todo el mundo comparte, pensarán que estamos desconectados del mundo. Si no acudimos a las citas que hacen nuestros amigos (con las medidas de seguridad, por favor ), pensaran que no queremos seguir hablando con ellos y nos perderemos los cotilleos que puedan ocurrir. Tenemos que estar en los “after-work” que haya en la empresa, así como estar pendiente de los últimos cotilleos de la revista del corazón.

Pensamos que si no estamos informados de todo, estamos desconectados. Cuando en realidad lo que estamos intoxicándonos de información que nos está haciendo daño y lo peor de todo, NO NOS DEJA PENSAR POR NOSOTROS MISMOS.

Con tanta información, estamos siendo unos cobardes. Estamos evadiendo lo que realmente importa, LO QUE PASA DENTRO DE NOSOTROS.

Pero así creemos que somos felices, estamos a la última, seguimos modas y hemos alcanzado el éxito compartiendo en redes la muerte de una persona muy famosa que nunca hemos visto ni sus películas ni un partido suyo de baloncesto. Creyendo que nuestro problema, lo que realmente sentimos, es una tontería pasajera u olvidándonos de ella, ya se pasará cuando menos lo esperemos.

¡¡Error!!.

Realmente estar tan conectados lo único que está produciendo, es que nos desconectemos del “enchufe” más importante, DE NOSOTROS MISMOS.

Y no te estoy diciendo que te saltes un confinamiento y te vayas al monte a meditar como Buddha. Tampoco te digo que te rapes la cabeza y te vuelvas de cualquier secta que te diga que te dará la felicidad inmediata si te unes a ellos. Tranquilos que no estoy diciendo eso. Ni mucho menos que he creado un curso de mindfullness que es mano de santo. No es eso.

Como bien dice Javier Plazas, “Estamos viviendo una obsesión por el presente, que nos estamos olvidando del futuro”. Y yo añadiría: “Y de nosotros mismos también“.

Ya puedes creer que eres el más que sabes de tu amigo del alma, el primero que hace un comentario en una publicación en Instagram del “famoso” que sigues o te estás a la última en tendencias presentes, que no te absuelve de tus problemas. Porque nos han dicho que hay que poner el foco en el presente, que cuando pongas el foco te centres en lo que estás haciendo si quieres se productivo, pero ¿Y QUÉ HACEMOS CON EL FUTURO?

Está muy bien estar a la ultima, informado. ¿Pero estás a la última de lo que te ocurre a ti?

Eso no, porque nos da miedo VERNOS y descubrir muchas cosas que pensábamos que no nos iban a pasar, errores que hemos cometido o gilipolleces que hemos hecho para que nos tuvieran en cuenta.

Algo que podíamos haber solucionado antes de que las consecuencias fueran , quizás, tan graves, no lo hicimos, porque teníamos que estar conectados al exterior y no a nuestro interior. Pero además, hablamos de creatividad sin parar, hablamos de post-it, de metodologías, de tener una marca personal si queremos encontrar trabajo…Y todo ello, NUNCA lo conseguiremos, si no conectamos con nosotros mismos. No por hacer Rts ya tienes una marca más rentable que la de Apple.

Y para conectar con nosotros, tenemos que desconectar del mundanal ruido.

¡¡ES EL ÚNICO MÉTODO!!

Pero aún así seguimos creyendo, que haciendo lo mismo que los demás, nos dará el éxito que buscamos y nos reconocerán porque somos diferente. Pensamos que si paramos, si nos alejamos, el “tren” del éxito, de la felicidad, se irán para no volver jamás. Pero te aseguro que el tren que si cogerás será el de la coherencia, algo tan importante ahora y siempre.

¡¡NOOOOO!!

Desconecta de redes sociales, desconecta del ruido que nos envuelve para que no pensemos, desconecta de los medios de comunicación, de la suegra, de la amiga pesada…. En definitiva desconecta de todo aquello que no haga conectarte contigo mismo.

Cada día lo reafirmo más y tras conversaciones como la de Javier, que hay que desaparecer cada cierto tiempo, para reencontrarnos.

Alejarse para reconectar con uno mismo es conocerse, escucharse, cuidarse, mimarse, compadecerse, peir perdón, exigir respuestas, entenderse, motivarse, regresar a la curiosidad, al pensamiento crítico, a la paz con uno mismo….

Mira que beneficios tiene alejarnos del mundanal ruido. Cómo lo hagas, depende de ti, pero cada cierto tiempo, aléjate para conectarte.

¿Somos una sociedad pragmática?.

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Las máquinas tienen una vida más fácil. A mí me agradaría ser una máquina ¿A usted, no?” decía Andy Warhol

Somos una sociedad que no queremos aprender.

Somos una sociedad que no queremos esforzarnos por muchos libros que nos compremos y conferencias a las que asistamos. ¿O es que no es más famosa esta formula V:(C+H)xA, que lo que se dice en la conferencia en cuestión?

Somos una sociedad que no queremos ser los primeros en salirnos de lo establecido pero eso si, queremos resultados y que nos aplaudan porque somos diferentes a los demás. Así que preferimos que otros abran el camino y nosotros lo copiaremos con mucho gusto.

Somos una sociedad que una vez pasado el periodo lectivo oficial y necesario, eso de volver a estudiar nos produce unas ganas inmensas de crearnos excusas para no hacerlo. No queremos pensar, solo tranquilidad y seguridad. Pero luego viene una crisis, un despido y pasa lo que pasa, que todo rapido y mal.

Somos una sociedad que creemos que alcanzaremos el mismo éxito, “pegándonos” al gurú de turno. ¿Dónde queda tu propio esfuerzo, pensamiento y tus ideas? Da igual si te lleva al éxito de forma más rápida por hacerte simplemente una foto con el gurú de ese momento.

Somos una sociedad que decía que en Marzo pasado iba a ser un momento ideal para un cambio de rumbo, en el que apoyarnos unos a otros, en el que llenar de valores todos los rincones del mundo. Y seamos sinceros, ahora que ha venido ClubHouse, nos olvidamos de todo lo que dijimos, solo queremos que nuestro número de seguidores aumente más rapido que al vecino y ser considerados tendencia..

Somos una sociedad que quiere ser feliz, que quieres el éxito, que quiere avanzar. Pero eso que otra persona tenga una opinión diferente a la nuestra, por ahí no pasamos. Pero eso sí, luego hablamos de pensamiento crítico ante los demás como si supiéramos lo que estamos diciendo.

Somos una sociedad que queremos ayudar a los demás, queremos su éxito. Pero decimos que nos dedicamos a unas cosas que les ponemos nombres en ingles ya que en español no quedaría tan “guay” frente a los demás. Todo para que los demás nos vean como alguien “importante”.

Somos una sociedad que nos quejamos por lo que estamos viviendo, de los confinamientos, de los ERTES, de las mentiras ¿Y hacemos algo respecto? Si, algunos saltarse las normas establecidas por su interés de pasarlo bien, no de crear un bien común.

Donde dije diego, digo que ahora no me acuerdo.

Somos una sociedad que hablamos de creatividad hasta que se nos llena la boca. Pero seamos sinceros, no creemos que podemos crear nada. Creemos que somos nuestras circunstancias y mientras no cambien, no cambiara nuestro destino.

Somos una sociedad que quiere la felicidad. pero si nos la dan a través de una formula que aplicar, mejor que mejor, así no nos esforzaremos en preguntarnos qué hay que hacer para sentirnos así.

Somos una sociedad que quiere que su proyecto empresarial se distinga de entre los demás. Pero lo basa replicando en lo que se hace ya desde hace tiempo en otras empresas. Esperando que surta el efecto en su proyecto , pero eso si, que vean que es diferente a los demás. Somos una sociedad que nos gusta seguir las modas, pero que nos reconozcan por ser diferentes a los demás y creativos, por favor.

Somos una sociedad que hemos dejado de aprender y crecer; y ahora no sabemos qué hacer. Hemos aprendido y creído que a través de formulas rápidas, la cosa nos iría mejor. Y así ha parecido. Pero hasta este momento, en el que las formulas anteriores ya no sirven. Y nos entra la desesperación, reclamando que alguien nos venga a sacar del “hoyo” en el que estamos.

Somos una sociedad que hablamos de transformación digital, de nuevas formas de liderazgo, de nuevos puestos de trabajo, pero lo hablamos sin actitud, más bien como cotorras, repitiendo las mismas palabras que cuando lo oíste por primera vez. Sin el convencimiento de que nuestras acciones crean nuestro destino, de que podemos ser creativos más allá de lo que dicen los “gurús” que vendrá.

Somos una sociedad práctica, que no queremos aprender, que no queremos esforzarnos, que no queremos salirnos de lo establecido pero éxito, motivación, felicidad, tranquilidad y volver a la normalidad, eso si lo que queremos como el que más.

Quizá no podemos escoger el trabajo que estamos haciendo, la situación que estamos viviendo, pero si podemos escoger la ACTITUD con la respondemos ante lo que tenemos. Pero tener actitud, es ser lideres de nuestra vida, emprender nuevos cambios dejando “atrás” la falsa seguridad de lo conocido hacia lo deseado, algo que no nos han enseñado y aún da más respeto ante esta incertidumbre que estamos viviendo.

Hablábamos de nuevos cambios hace 365 días, cambios que deseábamos pero ahora nos importa más ClubHouse o los videos de TikTok, que realmente cambiar lo sabemos que se puede mejorar. Pero aunque lo sabemos, creemos que los cambios con una formula se pueden hacer realidad. Y si pretendemos volver a aplicar formulas anteriores, obtendremos resultados anteriores. Y adiós los cambios soñados.

Si que creo que somos una sociedad pragmática que en el fondo habla de cambios que no quiere, Por lo tanto, ¿Qué debemos hacer?

¡¡La única solución contra la incertidumbre!!

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El futuro es incierto…pero esta incertidumbre está en el corazón mismo de la creatividad humana” decía Iliya Prigogine

La única herramienta contra la incertidumbre es LA CREATIVIDAD.

Cuando sabías que tenias que hacer cosas diferentes para encontrar un trabajo, ¿Qué pusiste en marcha? TU CREATIVIDAD.

Cuando sabías que tenías que llamar la atención de esa persona que te tenía loco, ¿Qué pusiste en marcha? TU CREATIVIDAD.

Cuando sabías que si querias superar ese reto que tenías delante de ti, tenías que hacer cosas diferentes a las hechas hasta la fecha, ¿Qué pusiste en marcha? TU CREATIVIDAD.

Deja de pensar en las circunstancias, deja de pensar que seguro que pronto las cosas pasan y que volveremos a la “normalidad”, PORQUE ESO YA NUNCA PASARÁ. Deja de pensar que en Semana Santa , volveremos a viajar, PORQUE QUIZÁ ESO NO PASE. Deja de pensar que tu trabajo repetitivo y seguramente “ideal” para que sea reemplazado por una maquina que lo haga mucho mejor que tú, no será sustituido por ninguna máquina con nombre chino, PORQUÉ ESO SI VA A PASAR.

A día de hoy, la incertidumbre se ha instalado en nuestras vida. Bueno , siempre ha estado. Lo que pasa es que creíamos que tener la agenda llena de lunes a domingo, era tener a nuestra disposición el destino. La realidad, que estábamos viviendo en una mentira continua.

Todo es incertidumbre. No sabes cuando vas a irte al otro barrio. Si tu pareja te está poniendo los cuernos aunque te haya declarado amor eterno o ese amigo que dice que eres muy importante para él, por detrás te está poniendo a caldo.

NADA ES SEGURO Y TODO ES INCERTIDUMBRE. Lo que ocurre, que creer que saber qué tenemos que hacer en las próximas horas, que tenemos una persona en casa esperándonos para no sentirnos solos o que tenemos muchos seguidores en redes sociales (comprados), nos da seguridad, estabilidad, confianza, tranquilidad…

ERROR.

Luego pasa lo que pasa, que nos echamos las manos a la cabeza lamentándonos por algo que creíamos que ya teníamos seguro.

NO HAY NADA SEGURO EN LA VIDA, TE GUSTE O NO TE GUSTE.

Y no estoy siendo un cenizo ni pesimista, pero lo único cierto que hay en la vida es que un día todos la vamos a palmar. Mientras tanto, lo demás, es pura incertidumbre.

Y ante la incertidumbre, la única herramienta que da un poco de certidumbre, es la CREATIVIDAD.

Cuando tuviste que crear algo diferente para llamar la atención de esa persona que te volvía loco, no creías que era necesario ser como Ferrán Adría o como Steve Jobs en cuestión a la creatividad. Pusiste en marcha tu maquinaria mental, fuiste curioso, preguntaste, te pusiste en modo acción y desde tu visión de las cosas, quizá sorprendiste a esa persona y a día de hoy hasta es tu pareja.

Por lo tanto:

.- No hace falta ser Ferrán Adrià, para poner en marcha tu creatividad. Incluso hasta fuiste más creativo de lo que hubiera sido Ferrán en tu misma situación. Por lo tanto no te compares con nadie, tu creatividad es tuya. Y eso te hace único.

.- No hace falta ser un genio para tener ideas. A lo largo del día todos tenemos ideas. Pero cuando vivimos en momentos de certidumbre , pensamos que son ideas locas. Cuando son momentos de incertidumbre, ya no las vemos tan locas.

.- La creatividad no hace falta un método estandarizado para aprenderla, aplicarla y que de resultados. Es un proceso de prueba y error. Y eso lo has hecho siempre, “Si no es por aquí , vamos a probar por el otro lado..” Por lo tanto, creas cuando haces, no cuando esperas a que estén las circunstancias a tu disposición para ponerte en marcha.

.- Siempre has sido creativo. Ahora mismo estarás siendo creativo. Quizá estés pensando: “David, no soy creativo, no tengo ideas que puedan triunfar”. O pensarás “Mira por dónde, si hubiera hecho caso a mi idea, hubiera conseguido tal o cual cosa…” En ambos casos estás siendo creativo, porque a través de tus ideas, estás creando TU REALIDAD.

.- Con lo mucho o poco que tenías a tu alrededor, has creado cenas increíbles de la nada o te las lanzado a oportunidades que sabías que eran únicas para ti. Tú creaste tu realidad. Tú estabas siendo creativo en algún momento de tu vida. Y no tuviste que leer un libro que te decía como lo hacía tal o cual personal del siglo pasado o un curso exprés, fue tu inspiración, ganas, ilusión, que hicieron que crearas un momento que deseabas.

Nos dejamos llevar por las circunstancias y más si nos dan la sensación de seguridad. Viene un despido inesperado, una separación traumática o un bicho llamado Covid, y nos hace situarnos en una cuerda, que no sabemos como recorrerla.

Y solo es la creatividad, nuestra visión, nuestra actitud, la que hará que creemos un “vehículo” que nos haga mejor el recorrido por la incertidumbre o seamos nosotros mismos, quienes nos caigamos por la cuerda sin arnés de seguridad.

De ti depende.

¡¡En la mierda y con remordimientos!!

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“En este mundo las apariencias engañan, las palabras también, pero la esencia de una persona no miente…¡¡Se siente en el alma!!”.

El día de las frutas y verduras, el día de la acción contra el calentamiento terrestre, el día de la tarta de chocolate, el día del técnico electrónico, el día del croissant….

¿Y para cuando el día de ESTOY EN LA MIERDA Y CON REMORDIMIENTOS?

No siento si te han ofendido las palabras que he usado. Es la realidad.

Vivimos en una sociedad, en la que hay que comprar libros que nos inspiren a “amarnos” como la solución a nuestros problemas, otros en los que nos enseñan las 10 obstáculos para ser felices si o si o tazas para empezar bien el día que al leerlas, ni el propio Hulk podrá con nosotros, por no hablar de formaciones que nos dicen que en menos de 2 días vamos a ganar 3.000 euros aun sin saber cómo…

Mientras en las noticias, te hablan de las enfermedades mentales que se están detectando con la pandemia, del aumento de suicidios que está sucediendo ( si señores, la gente se suicida ) o en el portal, año tras año, uno de los artículos más leídos “Yo no soy inútil”. Pero eso sí, que nadie sepa que he leído el artículo y que vean mi nombre si mando un comentario, no vaya a ser que me señalen.

¿Qué coño estamos haciendo mal en esta sociedad?

Dejemos atrás cosas que a día de hoy se ven en cualquier red social, que por un precio módico nos harán capaces de andar entre las nubes o tener una marca que en menos de 2 semanas, podremos competir hasta con Google.

Vivimos en un mundo en el que nos importa más el que nos puedan decir los demás cuando les expresemos nuestros sentimientos o emociones en un momento determinado, que realmente el cómo estamos nosotros o si lo que sentimos es verdad o no.

Somos así. Ponemos en redes sociales y en Whatsapp fotos que nos hicimos hace años con gente famosa y crean que a pesar de las circunstancias, a nosotros no nos afectan, que nos va todo genial. O hablamos de lo que haga falta, aunque no hayamos estudiado de ello, porque no sepan los demás, que de lo nuestro, no nos va nada bien. Pero eso si, luego nos quejamos de que no cobramos, de que lo estamos pasando mal, del Gobierno, del Ministro de turno…Pero antes que los demás sepan que lo estamos pasando mal, que nuestras emociones son peores que una montaña rusa o que lloramos al irnos a … LO QUE SEA Y MÁS.

Creo que toda crisis del signo que sea, nos deja a los seres humanos con las “vergüenzas” al aire. Queriéndolas tapar como sea, no vayan a ver que no somos como decíamos ser.

Me canso de una sociedad en la que oculta sus emociones; en la que decir que lo estás pasando mal, en vez de ayudar, es una oportunidad para joder al otro ante los demás. Pero eso si, exige a los demás ser auténticos, originales, que digan la verdad….Me canso del estereotipo de que tenemos que levantarnos nada más caernos, (tanto te compadezcas tanto), que los chicos no lloran que solo deben pelear o que nunca hay otra posibilidad de alcanzar nuestra meta si nos han dicho NO a la primera.

Pero nos lo tragamos todo. Nos tragamos las frases como verdad indiscutible que hay que decirse cosas bonitas si queremos que el amor venga a nosotros, que no podemos llorar, si queremos que nuestros sueños se cumplan, que debemos aparentar gente de éxito si queremos que nuestra marca sea considerada como innovadora y nos contraten.

ESTOY HASTA LOS HUEVOS DE UNA REALIDAD FICTICIA.

Todos lloramos, todos nos cagamos en nuestro vecino del 5, todos creemos que somos infelices porque no conseguimos llegar a las expectativas que nos habíamos propuesto o porque no entendemos muchas cosas que nos pasan. Y ahora que estamos confinados, que no nos relacionamos con nuestros seres queridos, aún más que más la tristeza, el miedo, el lamento está presente en nuestra vida, queramos o no.

PORQUE TODOS, DE UNA MANERA U OTRA, TENEMOS UN APARTADO EN NUESTRA VIDA, QUE NOS SENTIMOS TRISTES. TODOS. Que cuando nos focalizamos en él, nos sentimos en la más absoluta mierda. Y yo también soy el primero que lo reconozco.

Sabemos cuál es ése apartado, pero otra cosa es reconocerlo. Y ya ponernos manos a la obra, es otro cantar.

Porque ahora la moda es ser felices, aparentar éxito aunque la economía vaya de puto culo, o a tus familiares les vaya mejor que a ti, o al menos eso parezcan. Nos callamos lo que nos pasa, pensamos que ya se pasará, que es una tontería. Y mientras tanto, la “burbuja se hace” cada vez más grande, hasta que explota en un momento que a lo mejor no era el más indicado.

Llevo una semana preguntando a gente, como definirían su vida. Y la gran mayoría la han definido así:

“En la mierda y con remordimientos”

Pero eso si, no lo digas a los demás como me encuentro, era la siguiente frase que me decían.

No eran una muestra grande de la sociedad que pueda asumirse que vivimos un mundo así. Pero ¿Cuánta gente habrá que no lo diga como se siente pero se siente identificado con esta frase? Y lo peor de todo, es: “Que no se enteren los demás, que tengo que seguir aparentando algo, que en el fondo no soy”.

Hablamos de que tenemos una oportunidad única para crear una sociedad mejor, más avanzada, que trabaje más en equipo, creativa, y si vemos qué tenemos, solo observamos una sociedad con miedo, con arrepentimientos y que aparenta ser feliz con un éxito impuesto y no querido.

Basta ya de métodos rápidos para querernos, creernos que vamos a brillar más que Steve Jobs o que ya somos un experto en inteligencia emocional o coaching con un curso exprés de 20 horas cuando luego en casa tratamos de culo a nuestros familiares o “mentimos” a la gente que ha creído en nosotros.

¿Te sientes en la mierda y estás arrepentido?

¡¡COJONUDO, GRITALO, LLORA, GRITA, COMETE UNA PALMERA DE CHOCOLATE…!! Lo que te apetezca, pero asúmelo de una puñetera vez. Pero asúmelo, sabiendo de verdad porqué te sientes cómo te sientes.

Y eso no hace falta ir a ningún gurú exprés para que te lo diga, tú mismo lo sabes pero lo puedes sacar yendo al meollo de la cuestión.

¿Por qué me siento así? Por… Ahora que se que me siento así.. ¿Por qué me siento así…?..Y así hasta el verdadero meollo de la cuestión de tu rabia, frustración, miedo o arrepentimiento.

¿Ya sabes por qué te encuentras así? Genial… Y ahora puedes pedir ayuda si es un tema importante, pedir perdón a esa persona, en definitiva solucionarlo.

Mientras te quejes del gobierno o de Amazon, como culpables de tu infelicidad, no harás nada, no habrá cambios. Y mucho menos podremos avanzar como sociedad.

Pero si crees que es mejor “mantener en silencio” tus emociones, como decía el anuncio del Hemoal…allá tú.

Puedes estar hasta los huevos de todo y todos, arrepentido por algo que no hiciste o hiciste… es algo totalmente licito. Pero lo que es imperdonable, que no le pongas remedio a esa situación. Eso no es ser feliz, una persona de éxito…. eso es ser un frustrado patológico

¡¡Podemos prescindir del éxito, pero no de los errores!!

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El apego es el mayor motivo de sufrimiento de la humanidad” dice Walter Riso

Vivimos apegado a todo que nos da placer o no nos da problemas.

Apegados a relaciones que sabemos que no van a ningún lado, pero aún así estamos en ellas, ya que es mejor estar acompañado que solo.

Apegados a muñecos, a ropa, que no queremos tirar porque nos recuerda a una situación que vivimos o a un momento que no queremos olvidar.

Apegados a un puesto de trabajo o a una “mentira” llamada perfil en redes sociales, en las que nos aplauden digamos lo que digamos, porqué tenemos un número importante de seguidores.

Estamos apegados a nuestro móvil, porque gracias a él estamos en contacto con los demás y nos sentimos dentro de lo llamado “sociedad”.

El reguetón también ha hecho mucho daño a los oídos y a las relaciones. Hay más celos, porque creemos que la otra persona tiene que ser nuestra y nosotros de ella.

Vivimos apegados a títulos que dicen lo que somos dentro de una organización, a perfiles dentro de una red social que dicen exponer que somos expertos en algo y a personas que no queremos se marchen de nuestro lado, porque no sabremos qué hacer sin ellos el resto de nuestros días.

Y todo esto, porque no queremos perder de nuestro lado, el concepto de éxito que creemos. O nos han hecho creer.

Las crisis enseñan muchas cosas, pero sobre todo, que no somos nuestro éxito.

Personas con un “éxito” atronador profesionalmente, ahora no están trabajando. Personas que consideraban amigos a otras para toda la vida y por las que se “pegaban en el pecho” por su amistad, ya no están porqué se han dado cuenta de la falsedad de una de las partes.

Las crisis, barren muchas cosas, pero sobre todo nos dicen, que todo éxito, es eventual, queramos o no.

Y nos apegamos a él como lapas, porque creemos que si los demás descubren que no somos lo que decíamos ser, o aparentábamos ser, se irán de nuestro lado, el status que habremos conseguido se esfumará. Y desde luego que lo hará.

No somos el éxito que podamos tener a nivel personal o profesional. No somos eso. Porqué somos mucho más.

A lo largo de más de 300 entrevistas que llevo con personalidades nacionales e internacionales, una de las cosas que sigo aprendiendo, que el éxito, como no los han enseñado, no enseña absolutamente nada. Porque cuando la gente se afana en el éxito y dentro de sus cabezas “no hay nada”, los vuelve absolutamente imbéciles y con el tiempo, sin saber gestionar todo lo que han conseguido. La forma en que lo han conseguido, no lo sé, pero que no saben gestionarlo, desde luego.

El éxito, el reconocimiento de las personas, el tener un chalet con terraza del que tanto se habla en estos momentos, o lo que quieras, tiene que ser una consecuencia de tu trabajo, de tu bien hacer, de tu esfuerzo.. Y cuando es así, sabes que todo como viene se puede ir. Pero si lo has conseguido como consecuencia de tu propósito, de tu porque, lo acabarás manteniendo e incluso aumentando. Cuando te apegas a ello, siempre se acabará esfumando.

Todos somos seguidores de algún grupo musical o equipo deportivo. Todos, han pasado por rachas, en que su producto no ha triunfado como se esperaba. Unos han dejado sus carreras y otras, han pasado a barbecho.

¿Qué suele ocurrir con esas carreras que pasan un tiempo parados? Que aprenden que lo único que el ser humano no puede desprenderse nunca es de sus errores.

Y no estoy hablando de que hay que flagelarse con los errores. Al revés, hay que aceptarlos, porque es la máxima expresión de que estamos liderando nosotros nuestra propia vida, y no un éxito eventual o una relación por interés.

Hemos vivido nevadas, hemos vivido catástrofes, hemos vivido despidos, relaciones toxicas, y la mayoría de las veces, volvemos a repetir los mismos errores de meses atrás, deseando que vuelvan éxitos que se fueron.

¿Qué pasa?

Que estamos más apegados a aparentar, que aprender.

Y de la humildad de aprender y reconocer los errores que hemos podido cometer, es de donde nacen los avances personales, y con ellos los de la sociedad.

Pero no, queremos el éxito. Los errores para los fracasados. Y así no son las cosas.

No te estoy diciendo que te encariñes de los errores que has cometido o cometerás. Te estoy diciendo que los aceptes y les des las gracias, porque siempre te enseñaran, si tienes la humildad de así hacerlo, más que un éxito eventual.

Y aquí volvemos al miedo a fracasar. Nadie fracasa, todos aprendemos. Si tenemos esa puta humildad y no nos lo impide el ego.

NO fue un error irme a vivir a Madrid y volver sin haber conseguido lo que soñaba. No fue un error publicar un libro auto publicado, porque me dio la oportunidad de publicar dos más en editorial. No fue un error decir te quiero a esa persona que me rechazó. No fue un error irme de un proyecto que tenía ya 4 años, por querer volar solo. No fue un error. Porque toda decisión he aprendido, haya salido según mis expectativas o no.

Pero nos importa más el éxito que podamos conseguir o aparentar, tapando los errores que podamos cometer por el camino.

Hablamos de creatividad, y la creatividad nace para dar soluciones a los errores que tenemos. Si fuera todo éxito, ¿Habría creatividad? ¿Habría avances en la sociedad?

¡¡NO!!

El éxito va y viene. Y a veces, hasta nunca aparece.

De los errores se aprende , se crea y se evoluciona. Del éxito, normalmente, NO.

¡¡Y ya no puedo más…Siempre se repite esta misma historia!!

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¡¡Y ya no puedo más. Y ya no puedo más. Siempre se repite esta misma historia!!. (Vivir así es morir de amor. Camilo Sesto)

Después del “Resistiré” del Dúo Dinámico que tan famoso se hizo en Marzo, hemos pasado a otro hit que me gusta más, el estribillo de una de las canciones que hizo más famoso a Camilo Sexto: “Ya no puedo más. Siempre se repite la misma historia”.

Nos habíamos hecho ilusiones que el comienzo de año sería diferente y menos Ovnis, nos ha pasado de todo. Pensamos que las vacunas nos iban a desterrar de nuestro vocabulario las palabras confinamiento y toque de queda, sin embargo cada vez están más presentes entre nosotros.

Pensamos que ya se había acabado de hablar de ERES, ERTES y cosas así, pero se sigue alargando la situación.

A lo largo de nuestra vida, vivimos muchas situaciones en las que acabamos repitiendo, “que siempre se repite la misma historia”. Preguntándonos qué hacemos y por qué nos pasa lo que nos pasa.

Pero a día de hoy, cada vez es más palpable que la gente ya está desesperada por está locura e incertidumbre que estamos viviendo. La desesperación está ganando. Y la depresión empieza a hacer acto de presencia de forma más habitual

Queramos o no, es lo que es.

Podremos exigir que nuestros políticos se pongan de acuerdo de una PUTA VEZ y eso que promulgaban en elecciones del bien común y del país, por una vez se haga realidad. O al menos que lo parezca. Podremos exigir que nos digan la verdad con las vacunas, que no piensen que somos “tontos” cuando dicen una cosa y hacen otra. Podremos exigir responsabilidad de la gente ante los momentos que estamos viviendo..

Queremos que alguien nos de una respuesta a por qué nos pasa lo que nos pasa. Siempre focalizándonos en el exterior, nunca en nosotros mismos.

Podremos quejarnos, lamentarnos, hablarlo con la vecina de 5º o nuestro perro, lo que tú quieras.. Pero como diría Viktor Frankl: “Cuando ya no podemos cambiar una situación, tenemos el desafío de cambiarnos a nosotros mismos”.

Mientras unos eligen tirar la toalla y vivir el día a con resignación la situación que estén viviendo. Otros saben que pueden elegir a través de su actitud, lo único que no nos pueden arrebatar, ante lo que están viviendo.

Porqué siempre pensamos que no podemos hacer nada, que tenemos que esperar a que la situación cambie, para volver otra vez a la rutina. Y siempre pasa, que mientras los demás esperan hay otras personas que los pasan por el “carril izquierdo” creando ellos mismos sus propias circunstancias.

¿Qué han hecho?

Son personas que saben que el futuro se crea a través de las acciones diarias que todos realizamos. Porqué la adversidad siempre va a estar en nuestras vidas. Las circunstancias no van a cambiar de un día para otro, quizá hasta no vuelvan a la “normalidad” ¿Y qué vamos a hacer mientras? ¿Esperar?

Por mucho que idealicemos la vida de los demás en Instagram, por mucho que queramos la vida idílica de los personajes famosos que salen en televisión, la vida también consta de retos y adversidades que aunque no nos gusta afrontar, nos muestran que estaban en nuestra vida para mostrarnos qué somos más fuertes de lo que nos imaginábamos.

Que somos mucho más de lo que creíamos o nos hacían creer los demás.

Estos momentos seguro que te habrán ayudado a descubrirte, a ver a otras personas con otros ojos, a saber que eres capaz de hablar con tus padres sin discutir, a escuchar a tus hijos… A hacer cosas que pensabas que eran imposibles… Como decía estos días Margarita Álvarez, es en los momentos de incertidumbre, cuando la creatividad tiene que estar presente.

Y la creatividad solo estará presente si optas por ella. En definitiva, SI OPTAS POR TI por liderarte sin esperar a que los demás te salven “del naufragio” que dice el exterior que estás viviendo.

Cuando cambia tu actitud, estarás provocando que no veas de la misma manera las circunstancias que te rodean y con ellas puedas crear una nueva realidad.

Creemos que sabiendo lo que haremos mañana, ya somos dueños de nuestro destino. Y ha venido un bicho, para decirnos que eso no es nuestro destino. Que nuestro destino es en función de lo que hacemos todos los días con nuestra vida. Nunca podemos depender de los deseos de los demás.

Cuando estás apostando por ti, te estás empoderando. Te estás haciendo fuerte ante las adversidades, sabiendo que todas las herramientas que necesitas para salir fuerte de la situación están dentro de ti o a tu alrededor.

En definitiva, te tatúas a fuego lento, que NO ERES TUS CIRCUNSTANCIAS. Que tú tienes el poder de crear lo que quieres, digan lo que digan los demás o lo informativos.

¿O es que no han nacido proyectos empresariales en momentos de crisis? ¿O es que no has “renacido” de tus cenizas cuando estabas pasando malos momentos y pensabas que iba a ser imposible?

¡¡TE EMPODERASTE, COGISTE LAS RIENDAS DE TU VIDA, OPTANDO POR LA ACTITUD PROACTIVA Y NO REACTIVA ANTE LO QUE ESTABAS VIVIENDO!!

La canción de Camilo, para cuando volvamos a tener la oportunidad de ir a Karaokes o reunirnos con nuestros amigos. Pero ahora es momento de crear tu propia canción que te ayude a pisar fuerte y seguro ante la incertidumbre, a través de sus decisiones diarias y siempre con actitud de hacerle frente a la adversidad.

No lo olvides, CLARO QUE PUEDES MÁS, si no te dejas llevar por el desanimo de los demás.