¿Y si la clave fuera pensar en pequeño?

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¿Y si estuvieramos equivocados?

¿Y si realmente no se tratase de pensar en grande, sino en pequeño?

Lees sin parar y más ahora con el comienzo del año, que hay que pensar en grandes. Que hay que tener grandes expectativas para empezar el año con ganas, ilusión y motivación.

Y gracias a eso, soñamos que tenemos un cuerpo increíble. Y no a finales de año, sino al mes siguiente. Soñamos que somos los p*** jefes del imperio empresarial que nos merecemos con la idea que tenemos. Y hasta Jeff Bezzos es amigo nuestro.

Soñar en grande, ¿Tiene sus beneficios? SI, pero creo que en la mayor parte de las ocasiones, produce más frustración que motivación.

¿Por qué?

Porqué ya que nos ponemos a soñar, que queremos que sea ya. Creemos que no nos merecemos menos, ya que hemos soñados, que sea para ya. Además ¿Por qué no tener algo ya que queremos y que sentimos que nos merecemos?

Sin embargo, si te das cuenta, cuando soñamos en grande, acabamos soñando como cientos de personas que están haciendo lo mismo que tú.

Sueñan de la misma manera, con el mismo proceso. Y esperando el mismo resultado que tú. ¿Y todos los sueños se pueden hacer realidad?

Ojala fuera tan fácil pero no es así.

Y lo único que conlleva es a frustración, mediocridad y no querer volverlo a intentar más.

Los sueños se desvanecen y la motivación se va a tomar viento.

¿Y si tratáramos de soñar en pequeño?

Siempre que lo digo piensan que soy negativo, que siempre hay que soñar en grande, siempre hay que pensar que podemos pelear con Amazon o Google. Que si no sueñas en grandes, ¿Para que soñar?

¿Y si los mejores sueños son los más pequeños?

Aquellos sueños que han crecido y se han acabado convirtiendo en sueños impensables, siempre comenzaron soñando en pequeño. Y con una característica en común, no soñaron ni pretendían que se convirtieran en lo que se han convertido.

¿Con que soñaban?

Con poder hacer lo que siempre habían querido hacer, vivir de su pasión. Pero sobre todo dando lo mejor de si mismos a los demás.

No tenían ninguna intención más allá que la de sentirse realizados.

Y todo esto lo podemos aplicar a cualquier proyecto que tengas.

Cuando queremos perder peso y vemos que no hemos perdido esos 15 kg en un mes, nos echamos para atrás, tiramos la toalla. Pero cuando vemos que poco a poco estamos perdiendo kg, cogemos más y más motivación, queriéndonos superar más y más.

¿A qué no es lo mismo?

Pero los gurús de hoy en día, nos dicen que tenemos soñar en grande, que es el único método para romper con las creencias , con las normas…. Y yo no estoy de acuerdo.

Sueña con algo que aunque sea su tamaño pequeño, para ti sea enorme, porque es lo que realmente te hace feliz.

En la vida, no se trata de «tamaño grande o no ande», sino de que te haga feliz a ti y seguro que darás un valor diferencial ante los demás.

Ese es el principio del comienzo de todo.

¿Qué es el éxito?: ¡Vivir a tu manera!

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Querida Vida:

Llevaba tiempo queriéndote escribir esta carta.

Y me gustaría empezar preguntándote una cosa: ¿Por qué dejas que te hagan eso?

¿Por qué dejas que se prostituya tu verdadero sentido? ¿Por qué no pones los puntos sobre las ies y dices que realmente el éxito es hacer lo que realmente uno siente que quiere hacer? ¿Por qué dejas que la sociedad, los miedos, los intereses propios hagan que en vez de producir personas felices, coherentes, acordes con ellas mismas, produzca personas infelices, frustradas y enganchadas a placebos?

¿Por qué?

Así es como hubiera contestado si te hubiera tenido delante años atrás. Ahora sé que si lo hubiera hecho, hubiera sido un autentico cínico, porque tú no tienes la culpa, la tenemos nosotros.

Los deseos de los demás, las ganas de «contentar» a nuestros padres, amigos o familiares o el hecho de ser y sentirse parte del grupo, hace que nos dejemos llevar por el deseo de ser como los demás, no como sentimos que queremos ser.. Pero luego cuando nos damos cuenta que eso no es el verdadero éxito, que hemos perdido el tiempo , que no hemos alcanzado la «felicidad soñada», a la primera persona que nos viene a la mente, es a ti, a la vida.

Te echamos la culpa a ti, cuando realmente no es así. Tu única misión es darnos la oportunidad de vivir en este lugar llamado mundo y aprender por nosotros mismos, de todo lo que nos pase y nos deje de pasar. Nos das un regalo que no sabemos aprovechar y nosotros lo único que hacemos, cuando no nos gusta el regalo, es echarte la culpa a ti.

Desde que nacemos , nos dicen nuestros padres, los medios de comunicación, amigos y «mentores», que el éxito, es no salirse del renglón.

No digas tacos, no hagas eso en este momento, no digas tonterías, no te rías, no te metas el dedo en la nariz, no y más noes sin parar oímos desde que nacemos…. Pero el peor de todos los Noes: «No pienses y hazme caso a mí».

Si al no pensar, le añadimos que sin parar vemos artículos en el que nos expresan cual es el más guapo, el que tiene más seguidores en las redes, el que tienes más dinero en el banco,… pues luego te encuentras en el día a día, con la envidia como deporte nacional.

Y todo ello provoca que tengamos dos opciones:

.- Seguir pensando que tarde o temprano se hará realidad lo que nos recomendaron que siguiéramos para ser consideramos «hombres de bien».

.- O darnos cuenta que no es la vida que queremos llevar, que no nos lleva a ningún camino en el que nosotros nos sintamos a gusto. Y aun así, tomando un nuevo rumbo tras un «viaje interior», no se lo decimos a nadie, ocultando nuestra decisión. Y todo porqué nos importa y nos pesa más el «qué dirán» que nuestra felicidad, coherencia o paz.

Cualquiera de las dos opciones sigue una pauta:

Nos importa mucho más el qué dirán que nuestras emociones o nuestros deseos.

Y aún así pensamos que los demás, serán los que nos darán esa felicidad, ese éxito que ambicionamos.

Y tras muchas generaciones, seguimos estando muy equivocados.

Hablamos mucho de frases o situaciones de enfermeras que dicen que cuando una persona está a punto de morir, siempre se lamenta de no haber hecho tal cosa, haber dicho tal otra o haber dado un paso en una relación en la que se sentía él mismo.

Yo añadiría, que día a día que pasamos pensando más en los demás, dejando que un miedo infundado nos oprima y dejando pasar oportunidades a las que nos queremos subir y no lo hacemos, es un día más que «desahuciados», muriéndonos en vida.

Te exigimos el éxito, la felicidad, el amor y todos los bienes…Y cuando no los tenemos te echamos la culpa a ti. Cuando en realidad los únicos responsables somos nosotros, no tú.

Algunos no lo aprenderán nunca, para otros será demasiado tarde, otros se avergonzarán de lo que quieren y sienten hacer… Pero todos de una manera u otra sabrán una cosa:

EL VERDADERO ÉXITO ES HACER Y DECIR LO QUE DESEAS, DESDE TU COHERENCIA, DESDE TU VERDAD. DESDE TU CORAZÓN.

PD: Sin hacer daño a los demás.

Tú no tienes la culpa de «muchas de nuestras desgracias», somos nosotros que no queremos coger las riendas del regalo que nos diste al nacer, nuestra vida.

Un saludo, una persona que sigue luchando por su éxito.

¡Cómo la creatividad ayudó a mi salud mental!

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Antes de nada ni soy un psicólogo, ni te voy a decir cómo vivir una vida sin miedo a través de tu creatividad ni tampoco te voy a decir que tienes un super poder en tus manos que te hará sentirte el Rey del Mundo como Leonardo Di Caprio en Titanic.

Simplemente te voy a decir cómo la creatividad ha cambiado mi vida, en el aspecto mental. Nada más. Es la experiencia de una personas que no pensaba que podría ser creativo y que mientras pensaba eso, sentía que era un bicho raro en un mundo de presiones, prejuicios y egos.

Pensamos que hacer lo que «es bueno» para nosotros, lo que siempre se ha hecho y lo que está de moda, es lo que debemos hacer si queremos ser unos hombres de bien.

¿Pero qué pasa cuando sientes que haciendo lo que te dicen que debes hacer para llegar a la felicidad o al éxito no te sientes tú mismos?

Que empiezan los problemas.

Te sientes diferente en un mundo en el que lo único que te preguntas es: ¿Será yo el que tiene el problema? ¿Seré yo el raro y no entiendo qué hay que hacer?

Yo hasta la fecha era un hombre de bien, tenía trabajo de 8 horas, iba al gimnasio y me pillaba mis alegrías los sábados por las noches. Pero cuando llegaba la noche y me encontraba conmigo mismo, sentía que algo me pasaba.

Lo reconozco, me gusta el dulce. Pero muchas veces lo he utilizado para calmar mi nervios, mi ansia por encajar, por ser como los demás. Y es un error como si me hubiera dado por la bebida o por las drogas como seguro que conoces a muchas personas que hacen eso.

En vez de preguntarme y ser sincero conmigo mismo, ocultaba mis emociones en la comida. Y es algo que siempre lo he hecho, el calmar este run run que tenía y que me daba miedo expresar. Porqué además expresar lo que siente uno, es de nenazas, moñas o se piensan que eres de la otra acera. Alguna vez lo he dicho, la canción de los chicos no lloran, solo deben pelear de Miguel Bosé , es el resumen de mi infancia o lo que yo creía que debía hacer.

Y yo no era así. Más bien no sabía como no eras, como los demás. Pero no sabía como expresarlo, no sabía como quitar el tapón de las emociones que tenía, de lo que sentía o de lo que no quería volver a sentir.

Y llegó el día, que tras una crisis emocional que para estas fechas hará más de 10 años , empecé a escribir. Y todavía cuando algunas personas me consideran escritor, no me lo creo. Porqué yo no me considero escritor, me considero una persona que trascribe lo que siente y que por suerte hay gente que le gusta lo que escribo, cómo siento y se siente identificada.

Pero ¿escritor? Para nada. Y no es humildad, es realidad.

Cada día me encuentro a mi alrededor más gente que no sabe expresar lo que le pasa. Y ya es un gran logro verbalizar que no sabe que le pasa, que le pasa algo pero no sabe qué.

Siempre digo que lo mejor es escribir hasta que te duelan las manos. Es la mejor forma, o al menos, la que a mí me ha servido, para quedarte como «nuevo».

Es la forma de ver, verbalizar lo que no te has atrevido a decir, a desatar el nudo que tienes en la garganta y que te daba miedo expresar.

Pero hay miles de maneras de hacerlo.

Escribiendo, cocinando, haciendo deporte,….

La creatividad no es solo hacer anuncios de televisión, querer jugar al futbol como Messi o cocinar como Ferran Adria.

LA CREATIVIDAD ES MUCHO MÁS. ES LA MEJOR MANERA DE EXPRESAR QUIEN ERES, LO QUE SIENTES Y TU MANERA DE VER EL MUNDO.

Y para mí, escribir, fue un antes y después en mi salud mental.

Me quite el tapón de las emociones que estaba a punto de explotar y quizá con no muy buenas consecuencias.

Y antes que te pueda pasar a ti, hazlo.

Prueba las actividades que hagan falta. Descubre lo que te hace quedarte como nuevo. Y si es el sexo, ¿por qué no? Pero como diría Mónica Naranjo, desátate.

No hace falta ser Ferran Adria, ya hay uno, no hace falta más. No hace falta ser Dalí, ya existió uno. Lo que hace falta es que seas tú mismo y te desate ese nudo emocional que llevas dentro.

NO IMPORTA EL QUÉ HAGAS, SINO QUE LO HAGAS CON CREATIVIDAD, A TRAVÉS DE LA CREATIVIDAD.

A través de lo que sientes y quieres sentir siempre.

Es la herramienta más importante del ser humano y a la que más miedo tenemos. Y todo porque sabemos que será la que nos descubrirá de que pasta estamos hechos, para qué hemos venido a este mundo .Y eso supondrá salirnos de lo establecido, que nos miren como raros si hasta la fecha hemos hecho lo que los demás nos decían que debíamos hacer.

Pero ¿sabes una cosa?

TU CREATIVIDAD SERÁ LA QUE TE LLEVARÁ A TU FELICIDAD, LA QUE TE DESCUBRIRÁ Y LA QUE TE HARÁ SENTIRTE POR FIN, BIEN CONTIGO MISMO.

No sé si te servirá para algo este artículo, pero si te ayuda a dar un paso adelante y quitarte ese nudo que tienes en tu garganta, seré el hombre más feliz del mundo.

Vivimos con el freno de mano puesto. Y pensamos que si lo quitamos estaremos siendo unos incomprendidos, locos o vete a saber. Cuando vivimos con el freno de mano puesto, estamos siendo como los demás pero lo peor de todo, nos estamos cohibiendo a nosotros.

La creatividad te hace quitar ese freno de mano. Te hace ser por fin, tú mismo. Simplemente, llanamente.

Seamos sinceros, ¡NO QUEREMOS CAMBIAR!

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Seamos sinceros, NO QUEREMOS CAMBIAR.

Lo digo habitualmente mucho, lo que decíamos en marzo del año pasado que la sociedad iba a cambiar, que íbamos a ser mas amigos de nuestros amigos, que íbamos a disfrutar cada momentos como lo que era, un momento único y que las empresas iban a ser un mundo ideal como se cantaría en Frozen, ….Pues como que no.

Seguimos insultándonos en el Congreso de los Diputados. Seguimos llenando las redes sociales de imágenes con la pretensión que vean que la vida nos va genial aunque estemos en la miseria y mirando por encima del hombro a los demás aunque nuestra vida sea una mierda de puertas para adentro.

Se nos llena la boca hablando de sostenibilidad, de la capa de ozono y que las empresas tienen que ser un lugar de trabajo, de alegrías y de propósito. Pero en realidad, por lo único que nos seguimos preocupando es por nuestros «huevos».

Firmamos compromisos por el medio ambiente que cuando lleguemos a nuestro país nos habremos olvidado de que hemos firmado. Hablamos de que tenemos que ser mejores con nuestros familiares tras nos vernos tanto tiempo, que un día estamos aquí y al día siguiente no. El primer día bien, los queremos, abrazamos y les decimos que los queremos tantas veces que se asustan de nuestras palabras. Pero a la primera de cambio , como nos «toquen las palmas» volvemos a decir que no los vamos a ver más, aunque pase de nuevo otra pandemia o lo que sea.

Por no hablar del mundo de las redes sociales. Que eso si es un mundo aparte. Dónde en marzo se hablaba de un cambio en las empresas, a día de hoy se siguen hablando de los mismos temas que se hablaban 2 años antes.

¿Dónde están esas personas que decían que cambiaríamos? ¿Qué las empresas serían más «amigables»? Diciendo lo mismo que decían hace 2 años. Y todo porqué cambiar duele. Mejor seguir haciendo las cosas por las que nos conocían que no lanzarnos a algo que no sabemos qué va a ocurrir.

Por lo tanto yo me lanzo estas preguntas y a tí que las estás leyendo también te las presto si quieres responderlas:

¿REALMENTE QUEREMOS CAMBIAR?

¿REALMENTE QUEREMOS UN MUNDO MEJOR?

¿REALMENTE QUEREMOS LLEVARNOS BIEN CON EL MUNDO? o ¿QUEREMOS QUE EL MUNDO SE LLEVE MEJOR CON NOSOTROS?

Enciendes la televisión y solo oyes la palabra cambio:

«Cambio en las relaciones laborales, cambio en la percepción del mundo, cambio en nuestras relaciones personales…» Todo es cambio. Y quizá será así, con la transformación digital, los nuevo tipo de familias que hay, los robots, el metaverso… y muchas otras cosas más.

Pero cuando nos imponen los cambios, aun más que más, los rechazamos.

Reclamamos nuestra libertad, el poder de hacer lo que sintamos y más si antes no nos han dicho toda la verdad.

¿Y cuándo cambiamos? si realmente cambiamos en algún momento.

Cuando nos asustamos. Cuando vemos que de verdad hemos perdido a una persona que nos decía que se iba a marchar de nuestra vida sino cambiábamos. Cuando la salud nos da un susto cuando realmente nosotros pensábamos que éramos invencibles o cuando nos damos cuenta que la única solución es cambiar, porque la realidad que nos rodea es lamentable.

Nos gusta mentirnos a nosotros mismos mientras tanto. Decir que no pasará nada, que estamos bien, que nos vemos bien gorditos, que la pareja nunca nos dejará porqué creemos que no encontrará a nadie como nosotros. Pero eso es lo que estamos haciendo, MENTIRNOS.

No ver la realidad, no aceptar nuestras culpas ni ser responsables de nuestras actuaciones. Y mientras tanto, los problemas crecen.

No es que no queramos cambiar, es que nos mentimos y por eso no queremos cambiar.

Y es respetable que no querias cambiar. Pero luego no te arrepientas si al ver la realidad no te gusta lo que ves.

No cambiamos porque nos apegamos a lo que tenemos, a lo que creemos tener y a las consecuencias que nos da lo que tenemos. Pero es algo eventual , circunstancial del lugar.

Si realmente quieres mejorar, progresar, avanzar… SEGURO QUE DEBES CAMBIAR.

Porqué la vida es cambio, nunca confort ni tampoco seguridad.

Pero allá tú. Tú decides.

Entre suspiro y suspiro, la vida se va consumiendo

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Nos pasamos la vida suspirando.

Suspirando por:

  • Por la palmera de chocolate que nos gustaría comernos y no lo hacemos por cualquier excusa
  • Porqué esa persona nos haga caso que nosotros se lo hacemos a ella
  • Porqué nos salgan bien las cosas aunque no hagamos un esfuerzo porque así vayan .
  • Porqué salgamos esta noche por ahi y por fin liguemos.

Y así nos pasamos la vida, suspirando.

Suspirando principalmente por sueños. Sueños que nos gustaría hacer realidad , situaciones que nos gustaría vivir.

Y mientras tanto la vida se nos está yendo de entre la manos.

Dejemos de suspirar y empecemos a actuar.

A reconocer que nos encanta el dulce pero si queremos mantener un cuerpo equilibrado deberemos hacer luego ejercicio. A reconocer que esa persona nos tiene loco, aceptar nuestras emociones y si todavía no se lo hemos dicho, a decírselo a la cara. Y que pase lo que tenga que pasar.

Suspiramos, ¿Pero hacemos algo al respecto?

En la mayoría de las veces NO porqué creemos que algo imposible o un tabú.

Un suspiro es la mayor muestra de que no nos aceptamos, que no creemos en nosotros mismos, porque lo que tenemos en frente siempre será un sueño que nos llevaría a la felicidad, convirtiéndonos en ese momento unos frutados, amargados de la vida.

Deja de quejarte, deja de suspirar y esa energía que expulsas transfórmala en acción, en ilusión y motivación.

Dejar de quejarte y empezar a actuar, es el principio de tu empoderamiento y la confianza en ti mismo.

Quizá descubras que no era un sueño para ti o que te habías dejado llevar por las ilusiones pero sin ver la realidad….

Podrán pasar muchas cosas, pero una no ocurrirá más, gastar tu vida suspirando. Porqué ahora la invertirás actuando.

¡Enchufe redondo para clavija cuadrada!

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¿Por qué está el ser humano en la tierra? Para encajar en el hábitat en el que se encuentre.

Ya no hace falta hacer más investigaciones, meditaciones o libros de motivación, ya hemos descubierto la respuesta que tantos siglos nos ha rondado y no sabíamos responder.

Nos pegamos la vida no buscando la felicidad o el éxito. Nos pegamos la vida queriendo encajar, cuando realmente el ser humano lo que quiere es destacar.

Queremos encajar en un grupo de amigos, en el trabajo, en la familia… no buscamos la felicidad, no buscamos el éxito, buscamos encajar.

Y estamos en el camino incorrecto, LO SIENTO, alguien tenía que decirtelo.

¿Por qué te preguntas que si teniendo el método para ser feliz y las herramientas no lo consigues?

¿Por qué no entiendes que esa persona no te quiera si haces lo que sea por complacerla?

¿Por qué no entiendes cómo no te aceptan en el grupo?

PORQUÉ TODOS SOMOS UNOS ENCHUFES REDONDOS PARA UN MUNDO DE CLAVIJAS CUADRADAS.

Y hasta que no lo aceptemos , eso que llamamos felicidad, éxito o bienestar no lo conoceremos.

Ya ha venido la nueva normalidad, ya ha podemos salir e ir a los campos de futbol como hacíamos siempre. Ya podemos dejar de pensar qué nos está pasando, cuál es el motivo de que pensemos así o ver la realidad como es y no como nos gustaría que fuera.

Otra vez tenemos que volver a encajar en los demás, a intentar que nuestro enchufe redonda entre en una clavija cuadrada. Y luego nos reimos que diciendo que somos el ser humano que tropieza dos veces en la misma piedra. Añadiendo, dos , tres y más veces.

Buscamos encajar cuando en realidad es algo imposible. Porque aunque lo creamos, siempre habrá algún momento en el que un sueño nos vendrá y le diremos no, porqué eso no encaja en lo que consideramos normal. O una relación que no encaja en los estereotipos que conozco y la rechazamos no vayan a disgustarse los demás, cuando en realidad es nuestra felicidad la que está llamando a nuestra puerta.

Dejemos de buscar encajar en algo imposible. Nunca lo conseguiremos. Y por mucho que lo creamos , siempre habrá alguna incomodidad que nos diga, «realmente no encajas porque otra cosa te está esperando en la que si lo harás».

Y todo empieza por aceptarse uno mismo .

Cuando lo haces , cuando gritas «Soy un enchufe redondo en un mundo clavija cuadrado«, lo primero que te ocurrirá, es una sonrisa nerviosa. Son los nervios que te están diciendo, » vienen curvas pero sobre todo viene tu felicidad».

Después empezarás a ver cosas que hasta la fecha no te habías dado cuenta. Empezarás a ver detalles que te interesan, cuando antes habían pasado desapercibidos.

Empezarás a ver tus relaciones de otra manera. No es que te vuelvas más exigente y quieras gente perfecta a tu lado, pero si acorde a lo que sientes de verdad, a lo que quieres.

Y así te pasará con todo, tu visión de las cosas será diferente. Pero sobre todo te irás a dormir, muy feliz, muy tranquilo.

Buscamos el bienestar y es simplemente eso, algo muy sencillo, reconocer que somos enchufes redondos queriendo entrar en clavijas cuadradas.

No se trata de encontrar la tuya, sino de aceptar lo que eres, de gritar a los cuatro vientos lo sientes y quieres. Y a partir de ahí, la niebla que hayas tenido en tu vida, empezará a desaparecer, empezando a aparecer, esas clavijas en forma de personas, pasiones, situaciones que realmente soñabas, querías y anhelabas.

Impulsemos que somos diferentes. SI sabemos que no somos cuadrados y si redondo, ¿Por qué no lo explotamos?

Eso es la vida, encontrar la clavija que encaja en tu enchufe, no intentar encajar en una clavija que por mucho que lo intentes, nunca ocurrirá nada.

¡La vida es nuestro CV!

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Llega septiembre y las redes se llenan de artículos en los que hablan de reinventarse, de modelos de cv, de cómo afrontar una entrevista de trabajo.

Todo está relacionado con el mundo de los CV.

¿Qué apartados tiene que tener, qué tipo de letra hay que poner, hay que poner foto, qué cosas no hay que poner?

Son algunas de las preguntas que se lanzan en redes sociales esperando ser contestadas por los expertos en el ramo.

Unos CV que tienen que ser mordernos, que no tiene que ser más de una página o quizá dos, con unos formatos determinados según a la empresa que quieras aplicar… O las preguntas que si debemos responder son en septiembre como los coleccionables de los abanicos que nos venden en estas fechas, puro martillo.

Unos CV en los que nos dicen qué debemos poner, qué no debe salir ni por todo el oro del mundo , la foto cómo debe ser o no debemos contar toda la verdad son algunas de las situaciones que tienes que tener en cuenta si quieres pasar la primera fase del proceso de selección.

Y tanto estudiar el mundo de los CV en este mes de septiembre, cada día creo más que nuestra vida es nuestro verdadero Curriculum Vitae.

Un Curriculum que:

.– No debería acotarse a solo dos paginas.

Paginas en las que tienes que contar lo que es importante en función de lo que quieres que sepa el cliente o la empresa que te va a contratar. No somos solo dos paginas, sino mucho más. Pero sobre todo no los éxitos o títulos que hemos conseguido, sino también los fracasos que hemos cosechado.

.- No debería mostrarse con una sola fotografía.

Si no con muchas, porque somos risas, elegancia, miedo , alegria , motivación, pasión… No somos una foto bonita, somos muchas fotos en una sola persona.

.- Muestre la verdad.

Anhelamos verdad pero vendemos mentira. Mentira para que nos contraten ante la desesperación que estamos pasando, mentira porqué hemos pasado malos momentos que los demás no queremos que se enteren, mentiras porque nos han despedido o se han despedido de nosotros…Mentiras que intentan ocultar una vergüenza , una expectativa no cumplida.

.– Del que nos sintamos orgullosos allá donde vayamos.

Que no ocultemos cosas por el qué dirán o vayan a pensar que somos más de lo que dicen esos títulos. Una vida es una vida de la que hay que estar orgullosos siempre de ella, ya que has aprendido de las caídas, así como has disfrutado de los éxitos que has alcanzado. Eres la suma de todo ello y de ello te tienes que sentir orgulloso. Y como te sientes orgulloso, no te da vergüenza responder nada, hablas con claridad y nitidez, si ningún miedo que te atenace

.- No te hace memorizarlo.

Conoces tu vida, la has vivido tú y no tienes que memorizarla. Todo lo que te pregunten responderás sin tener que recordar o inventar.

.- Que no se defina en una frase de un gurú, ni de forma llamativa.

Definir tu vida o tu CV con una frase llamativa, es una forma de postureo total. No te defines de forma diferencial por una frase, te defines de forma diferencial por lo que eres, has hecho o estás haciendo. No se trata de llamar la atención de los demás repitiendo frases como una cacatúa que ni crees en ellas. Se trata de llamar la atención de los demás por la coherencia que tienes, por lo que haces y por lo que les haces sentir, no por una frase más que seguro repetirán muchos más.

Nuestra vida es nuestro C.v.

¿Y ocultas cosas de él cuando te presentas a los demás? ¿Es un CV de verdad, con luces y sombras?

¡Prefiero dudar a creer a ciegas!

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No es que sea una persona desconfiada, pero la experiencia me ha dicho que primero hay que dudar para luego creer.

Pero el ser humano eso de la duda, no va con él.

Desde que nacemos, creemos todo lo que nos dicen.

Que los Reyes Magos entrarán por una ventana y nos dejarán los regalos que nosotros hemos querido exactamente encima de nuestra cama. Que el examen será fácil para que aprobemos todos cuando el profesor era un autentico «matasuspensos». Que nuestro jefe nos va a dar después de tres impagos, las nominas atrasadas. Y ya si hablamos de los políticos, nos creemos ya de todo.

El ser humano necesita creer. ¿Por qué?

¡PARA NO PENSAR!

No quiere pensar qué hay detrás de esa actitud que tiene esa persona. Pero eso si, hablamos mucho de empatía.

No quiere reflexionar sobre sus ultimas actuaciones, no vaya a darse cuenta que es hora de hacer cambios en su vida.

No quiere rumiar que su jefe no es lo que dice ser y que sus ideas nunca serán tomadas en cuenta por él, aunque le dijera lo contrario cuando entró a trabajar en la empresa.

No quiero cavilar qué pasaría si su pareja le dejase, como ha dicho que lo hará si no cambia la situación.

No queremos pensar. Porqué si pensamos sabemos que muchas cosas se convertirán en certeza (aunque ya lo son) y tendremos que actuar.

Recuerdo mis comienzos en redes sociales como creía en todo. Creía que había eventos que estaban valorados en miles de euros y por ser yo, eran gratis. El producto siempre eres tú, no lo olvides.

Siempre creía que los amigos serían para toda la vida. Que el amor estaría siempre ahí. Bueno está hasta que le «tuerces» el morro a ese amigo o amiga y le dices alguna cosa que no le habrá dicho nadie en toda su vida. EN ese momento, se acabó la amistad, el amor y el seguirte en redes sociales.

Porque no queremos pensar, no dudamos lo que nos digan los demás.

No dudamos lo que nos diga el «gurú» de turno, ya que así nos lo dice con luces de colores y «resultados asegurados».

No dudamos lo que nos dicen los medios de comunicación, ¿Por qué dudar de ellos si tienen tanta experiencia?

No dudamos de lo que nos dicen los «amigos» que acabamos de conocer. Si son amigos de nuestros amigos, también son nuestros amigos.

No dudamos de nuestro jefe, que para eso es nuestro jefe Creemos en él ciegamente a pesar de que ya nos ha hecho algunas que otras.

Parece que hasta que no estamos en el suelo, muertos y quejándonos de nuestra vida, no nos queremos dar cuenta de lo que ha pasado anteriormente.

¡¡QUE HEMOS PERMITIDO MUCHAS!!.

Y todo por querer creer.

Porqué si no crees lo que te dicen, tienes miedo que los demás te excluyan del grupo, piensen que te pasa algo raro o vete a saber qué , porqué no crees en la moda del momento.

Así que nos «tragamos» todo porque:

.- No queremos pensar por nosotros mismos

.- Y por la influencia de los demás si es una moda

Si dudar te parece demasiado fuerte, vamos a cambiarlo por otra palabra, pensar por ti mismo. ¿Qué te parece?

En un mundo en el que no se duda de nada, pensar por uno mismo, es el principio del comienzo de tu empoderamiento por ser humano.

Dudar no es no creer para siempre.

Es investigar que está diciendo esa persona. Que tiene de razón y en que no.

Es ir más allá de lo que nos quiere decir y ser curiosos. Aprender de lo que nos esta diciendo. Porqué a lo mejor te enseña algo que no sabías.

Es abrir tu mente a lo que te están diciendo e ir más allá de lo que nunca habrías podido imaginar.

Es soñar, darle rienda a tu imaginación, aprender…

Pero no es creer todo lo que te dicen a la primera de cambio. Quizá tengan razón en lo que te están diciendo, pero lo habrás comprobado primero.

Quizá si sea una oportunidad para ti, pero lo habrás visto por ti mismo en primera instancia.

Quizá no estás de acuerdo con lo que te ofrecen , pero tomarás la decisión por ti mismo y con razones, no solo por intuiciones.

Nos encontramos una sociedad que no quiere pensar porque dice que dudar es de personas mal educadas.

Dudar es empoderarte, es desarrollar tu creatividad, imaginación y curiosidad.

¿Quizá no quieren que pienses por que no es todo lo que reluce en lo que te están diciendo u ofreciendo?

Y tú, ¿Dudas o crees sin fisuras?

La verdadera innovación eres TÚ

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«La mejor manera de predecir el futuro, es crearlo» decía Peter Drucker

No hay día que no hayas visto en los medios de comunicación o alguien te haya dicho algo en que la palabra innovación haya estado presente.

Ahora todo es innovación.

Hay que ser innovadores, hay que tener productores innovadores, hay que tener ideas innovadoras, si no somos innovadores, se nos comerán el «turrón» quien menos lo imaginemos.. Frases y situaciones que oímos cada día y más con motivo de la pandemia que estamos viviendo.

Pero preguntándole a personas durante esta semana, ¿Qué te viene a la cabeza cuando se habla de innovación?, las respuestas han sido casi siempre las mismas:

» Tecnología, creatividad, es algo imposible, yo no soy creativo…Eso sólo para ingenieros, informáticos Eso va sobre robots que nos van a quitar el trabajo..»

Son algunas de las contestaciones que he ido recibiendo, que demuestran que la innovación se relaciona con:

.- Robots

.- Miedo a no ser algo que nos pide las circunstancias que deberíamos ser si queremos que nuestro futuro no sea tan bonito como deseamos.

La innovación no es solo aplicable al mundo de la tecnología, sino a todos los aspectos de la sociedad que puedas imaginar. Desde la empresa, a la escuela como a nuestra vida privada. Todo puedes ser foco de innovación.

Se relacion la innovación con tener grandes ideas, con realizar grandes cambios en nuestra vida, en la empresa. Y estamos muy confundidos. ¿O es que un pequeño cambio en tu vida no supuso un gran cambio a posteriori?

¡Ya has innovado y no te habías dado ni cuenta!.

Pero antes de todo vamos a definir que es innovar.

Cuando tu creas algo y alguien te lo compra a ti y no a la competencia. Ya estás innovando.

Tranquilo, no te estoy llamando producto. Pero es algo que hacemos sin darnos cuenta, muchas veces a lo largo de nuestra vida.

Cuando la chica que te gusta te dice SI a una cita respecto a los demás pretendientes, has innovado. Le pareces diferente respecto a los demás.

Cuando tu empresa te contrata a ti respecto a los demás candidatos, ellos te consideran innovador, diferente. Y por eso te contratan.

Si nos damos cuenta, en muchos momentos de nuestra vida, hemos sido innovadores. Y no hacía falta crear un robot para que nos limpiara los dientes sin ningún esfuerzo.

¿Qué hemos hecho?

SIMPLEMENTE SER NOSOTROS MISMOS.

No ha hecho falta la ayuda de Google o aprender a ser creativo, simplemente hemos sido nosotros mismos.

¿A qué ya no nos da tanto miedo eso de la innovación?

Vivimos en el que hay expertos de todo, de marcas personal, de felicidad, de talento, de cómo hacer el mejor pan, en definitiva, de cualquier cosa… Hasta a los Gobiernos les damos esa etiqueta de expertos y las ultimas noticias mundiales demuestran que no es así.

Y como nos han enseñado que quien tenga el cartel de «experto» tiene que saber más que nosotros, no dudamos, creemos en ellos digan lo que digan.

Al darles ese poder , nos estamos rebajando nosotros. Creemos que no llegaremos a su nivel, a sus ideas o éxito.

Si tuviéramos un poco de pensamiento crítico, que bien nos iría a todos.

Innovar no es tener un Master en una universidad de nombré impronunciable. Quizá te pueda ayudar para algo pero la innovación es mucho más que eso, es una ACTITUD, como bien dice Ferrán Adrià.

Cuando sabias que te tenías que transformar, dejar atrás personas o hábitos y dabas un paso adelante, estabas innovando. Estabas teniendo la actitud de mejorar, de ir más allá.

En definitiva, estabas siendo tú.

Porqué cuando haces lo mismo que los demás, piensas igual que los demás y dejas a un lado lo que realmente piensas, igual que los demás, ¿Qué innovación va a haber en tu vida?

¡NINGUNA!.

Eso es la innovación, SER UNO MISMO.

Cuando eres tú mismo:

.- No quieres la mediocridad. Siempre quieres avanzar.

.- Sabes que quieres y no te fijas en lo que no quieres.

.- Sabes que las cosas se pueden hacer mejor y luchas por ellos.

.- Demuestras a los demás que se pueden hacer las cosas mejor. Eres inspiración y liderazgo para ellos.

.- Te mejoras continuamente.

Ser uno mismo en un mundo de fotocopias y en el que te relacionas con caretas según la moda que toque o el interés que necesiten, es pura innovación.

¿Y tú eres innovador o uno más?

¿De qué se trata? De ofrecer verdad.

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«Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad» decía Jean Paul Sastre.

Podría haber puesto como título del artículo: «Se trata de vender verdad». Pero a día de hoy, el arte de vender, se ha prostituido, pasando de ser algo tan bonito como el de dar a conocer lo que piensas, lo que haces, tu visión del mundo, como algo manipulativo, en el que se vende cosas que ni en las que se cree, solo importa el vender, el sanear las cuentas de la empresa o llevarte a la otra persona a la cama.

Por lo tanto, cambié el título de «vender» por el de ofrecer. Y si quieres podrías cambiarlo por el de dar.

Nos volvemos locos preguntándonos porqué hemos venido al mundo. Noches en vela intentando descifrar el método de éxito de tal o cual profesional para intentarlo replicar y llegar a la misma meta que él o ella. Lamentándonos de las ideas que nos ofrece ser «brilli brilli» y no tener una marca que deslumbre a todo el mundo. O pensar que no somos felices porqué no nos auto amamos.

Nos pasamos la vida lamentándonos, quejándonos de la vida que tenemos pero lo peor de todo, teniendo a la envidia como deporte nacional.

Nos apuntamos a cursos exprés, que nos darán las claves para ser felices por siempre jamás, por tener una marca más importante que Google o más creativos que Steve Jobs, solamente con un pack de Post-it.

Creemos que copiando a los demás, llegaremos donde han llegado. Algo que además de éxito, nos dará felicidad.

Pero ya no solo a nivel profesional, sino en todos los aspectos.

Seguimos modas. Creemos que pareciéndonos al tipo de persona que nos hemos enterado que le gusta a esa persona que nos tiene locos, se fijará en nosotros. Creemos que fumando o haciendo otras cosas, seremos aceptados por los demás.

Cada día soy más evangelista de una filosofía de vida: » Todo es más fácil de lo que imaginamos. Al éxito, a la felicidad, a la paz, se llega a través de la verdad».

Tu producto triunfará, si lo que vendes es verdad.

Crearas una experiencia única e inolvidable en tu tienda o cuando queden contigo, si lo que vendes es verdad.

Te sentirás feliz aunque las circunstancias no acompañen, si lo que vendes es verdad.

Dormirás como un lirón, si lo que vendes durante todo el día es verdad.

Y así puedes aplicarlo a cualquier cosa. A un relación de pareja, de amistad, a la creación de una marca o al motivo porqué has fracasado en lo que sea…

La causa ha sido diagnosticada: NO ES VERDAD.

Y para los haters y toca pelotas, no estoy hablando de ¿Qué es la verdad: lo que dice Antena 3, Tele 5 o el partido de la oposición? . Estoy hablando de lo que sientes TÚ que es verdad para ti.

Se nos llena la boca queriendo ser felices, haciendo lo que dicen los demás para alcanzar su felicidad. Cuando no nos preguntamos qué es lo que realmente nos hace sentirnos en paz, qué nos hace estar motivados, qué es lo que realmente pensamos nosotros….

Buscamos la verdad en los demás, en los medios de comunicación ( te dan su visión de la realidad , no la realidad pura ), en cursos que nos darán la felicidad antes de empezar el curso, en personas que nos adulan haciéndonos creer que somos geniales para ellos pero solo nos quieren por algún interés oculto, principalmente llenar sus bolsillos si nos venden cosas que ni ellos mismos creen.

Hablamos de creatividad. Ahora es la «moda» de los medios de comunicación de hablar de la creatividad. Algo que siempre ha estado desde el inicio del ser humano dentro de él, pero ahora parece que lo han descubierto como si fuera mejor que el fuego.

No puede haber una sociedad creativa, si no es una sociedad integrada por gente de verdad. Porqué la creatividad, trata de eso, de cómo tú ves la realidad y cómo la cambiarías, la forma en que lo harías desde tu verdad.

Si intentas replicar la creatividad, lo único que crearas, son fotocopias. NO personas con su verdad que ofrecen su visión de la vida, a través de un producto o un servicio.

Nunca darás una idea desde tu verdad si optas por esa opción.

Pero aún así seguimos creyendo, que sin conocernos antes, podemos alcanzar la felicidad , el éxito, el reconocimiento que los demás nos dicen que es el de verdad.

¿Cómo reconocer a una persona de verdad? LA QUE NO LUCHA CON LOS DEMÁS POR DEFENDER SU VERDAD.

Vivimos en una sociedad exaltada, estás a favor mía o estás contra mí. He entrevistado a gente que ha expuesto su verdad con las respuestas. Y una de las características que tenían , era su tranquilidad.

Estaban tranquilos, porque estaban en paz con ellos mismos. NO era ego ni mucho menos chulería. habían alcanzado su equilibrio y nadie iba a romperlo. Porque además, los resultados así lo avalaban. Así que si encuentras una persona que discute contigo por su verdad,… Sal de ahí corriendo, no es como se cree él que es..

Caerás bien , caerás mal, tendras muchos conocidos o consideraras a pocas personas amiga, pero lo que si sabrás que tú siempre das tu verdad.

Y tú, ¿ofreces verdad?