¿Te atreves con las 4 preguntas malditas?

El que hace una pregunta es un tonto por cinco minutos, y el que no la hace sigue siendo un tonto para siempre” dice un proverbio chino

Estamos todo el día preguntando y preguntándonos cosas:

“¿Qué me pongo? ¿Cómo habrá venido hoy el jefe? ¿Me contestará al mensaje que le mandé? ¿Cuándo recibiré el paquete que tanto estoy esperando? …”

Muchas de estas preguntas les damos una importancia vital. Pensamos que nuestra vida depende de la respuesta sea favorable o no a nuestros deseos, a nuestro futuro.

Creemos que nuestra vida gira en torno a preguntas que determinarán el número de seguidores que tendremos en las redes sociales o si el sábado tendremos plan con la persona que nos gusta.

Y luego cuando llegan los momentos de cambio en la vida, cuando sentimos que tenemos que dar un giro a la misma, nos da miedo preguntarnos cosas, porque en el fondo sabemos que lo veremos y escucharemos, es algo que llevamos tiempo sabiendo pero no hemos querido observar.

Son crisis , que encienden la chispa un tema personal o profesional. Crisis que hemos estado evitando porque creíamos que la vida nos estaba yendo bien como nos iban hasta entonces. Pero la vida es muy sabía y perra, y no ha parado hasta que no nos hemos dado cuenta que era la hora del cambio.

Es la hora de enfrentarnos a esas 4 preguntas. A las preguntas malditas.

Pero disiento cuando dice la gente, que es cuando tenemos que enfrentarnos a ellas. Yo creo y por experiencia propia, que una persona feliz, de éxito, se hace esas preguntas malditas todos los dias de su vida, sobre todo cuando se va a dormir.

Así que si no has pasado ninguna crisis en tu vida, te felicito desde aquí aunque no me lo crea mucho que no has tenido ningún momento de duda en tu vida. Pero si sigues leyendo este artículo y te apetece hacerte las 4 preguntas malditas, vamos allá. A lo mejor después de su lectura, es el principio del comienzo de un nuevo TÚ.

1.- ¿Quién eres y qué quieres?

No eres tus posesiones. No eres tus seguidores de internet. No eres los líos que tienes los sábados por la noche. NO eres las veces que te subes a un escenario para dar tu conferencia. No eres el dinero que tienes en la cuenta corriente o las veces que has tenido relaciones sexuales en los últimos 30 días.

NO ERES NADA DE ESO. 

Eres mucho más que eso.

Eres una persona que está en el mundo, un mundo que no tiene en él a nadie más único que tú. Con talentos que no sabes que tienes porque no te has dado la oportunidad de descubrirlos. Con formas de ver la vida única respecto a los demás. Pero sigues creyendo que no eres nadie, que no vale la pena intentar nada, porque crees y sabes a ciencia cierta que no lo conseguirás (no te lo crees ni tú, pitonisa).

Todo porque tu autoestima está mas baja que el valor de los bitcoins.  Porque te comparas con los demás y crees que mejor no intentarlo porque ellos están tocados con una varita mágica de creatividad y talento, y tú solamente con la de los kilos de más que te sobran.

Domina tus pensamientos y veras que eres mucho más de lo que eres hasta ahora.

En esta sociedad de la información y del postureo, queremos tenerla más grande que nuestra competencia. Más seguidores que ellos, ir más de viaje que nuestros cuñados para darle en los morros, hacer una boda más grande que la de nuestra amiga para darle envidia… En definitiva hacemos tonterías porque creemos que así seremos más felices.

Cuando en realidad, ¿Te digo un secreto? Lo único que quiere todo ser humano es estar en paz consigo mimos todas las noches cuando se va a dormir. ¿Lo demás? es una consecuencia de tus posibles actos, no de tu propósito principal.

2.- ¿Dónde te encuentras y por qué estás donde estás?

Nos encontramos en el AQUÍ y en el AHORA. ¿Lo demás? NO EXISTE.

Como se decía en clases de lenguaje, eran complementos circunstanciales de lugar, nada mas.

En el presente es donde nos encontramos. Hemos llegado hasta él porque las circunstancias que hemos tomado, te guste o no. Te guste o no has nacido en esa ciudad, estás rodeado de esos amigos que tienes ahora o de esa familia.

Pero eso no quiere decir, que ya no puedas hacer nada más. ¿O es que no has visto a gente que nació en lugares de pura pobreza y han salido adelante?

El lugar no determina tu futuro, y si tus pensamientos y actitud.

Así que recuerda, estás dónde estás por tus decisiones. Hazte dueño de ellas, acéptalas y si quieres un cambio, transfórmalas.

3.- ¿Qué querrías hacer y cómo lo harías?

Mira, no te conozco y perdona que me tome esta confianza, pero no me creo que no sepas que quieres hacer en la vida. NO ME LO CREO.

Una cosa es que no te atrevas a ponerle sonido a tus sueños, a tus proyectos pero otra cosa diferente es que no sepas dónde te gustaria encaminarte.

Y si empiezas a decirte, ” es que si lo hago…” todo lo que siga serán meras excusas, utilizando a los demás para tú no dar un paso adelante.

RECUERDA QUE SOLO TIENES UNA VIDA Y EL QUE ESPERA, DESESPERA.  Eso si, me parece correcto que no des un paso adelante, pero luego no te quejes de la vida de mierda que tienes, ¿Te queda claro?

Queremos saber el cómo hacer las cosas, el cómo alcanzar las metas y mientras tanto no hacemos nada. No damos un paso adelante, queremos saber todo ya antes de caminar.

Camina, da un paso y descubre a dónde te lleva. Disfruta ese paso, sácale  todo el jugo y es un paso menos para llegar a tu meta.

Y sobre todo , la excusa del dinero para formarte ya no vale. En internet hay muchas herramientas gratis. SI quieres, puedes.

4.- ¿Quiénes son tus aliados?

Cuando emprendas un camino, habrá gente que te dirá estás loco. Otros no querrán saber nada más de ti. Otros querrán que te olvides de ello. Pero otros te tenderán la mano para acompañarte en el trayecto.

También encontrarás gente por el camino que no conocías y que te ayudarán. Ya que ellos lo consiguieron y estarán encantados de ayudarte.

Pero también , cuando estamos en crisis, nos damos cuenta que mucha de la gente que considerábamos importantes o amigos en nuestra vida, no están. Ya no te quieren a su lado, no quieren aguantar tus problemas, pero eso si,, cómo no les ayudes con los suyos, te dicen de todo.

Limpia tu agenda de contactos de vez en cuando. Más vale una hoja de la agenda en la que sepas que puedes apoyarte , que no 500 contactos y dudes de todos ellos.

¿Y tú qué has respondido a las 4 preguntas malditas?

 

3 comentarios

  1. ja · abril 29, 2019

    Veras yo soy profundamente creyente, porque creo que solo tengo dos opciones, o dios existe o no existe, si no existe pasatelo bien que cuando esto se acabe no hay nada, y si existe , pasatelo bien , tu crees que tu padre te ha puesto aqui para que lo pases mal?.
    En base a esto, disfruta, crece experimenta, y no creas ni aceptas ningun consejo de nadie que no este peleando junto a ti, por eso las cuatro preguntas yo las resumo en una, suma o resta en tu experiencia de vida?

  2. Francisco · abril 29, 2019

    Muy buenas David,

    Me parecen 4 preguntas muy demoledoras y directas. De aquellas que te agitan por dentro, que es el objetivo.
    Por ello, voy a escribir mis respuestas en por aquí para compartirlas con la comunidad y así tener pruebas físicas de lo que quiero y no dispersarme.

    1.- ¿Quién soy y qué diantres quiero?
    Por muy fácil que parezca, creo que son preguntas para meditarlas concienzudamente pero a la vez no distraerse demasiado.
    Me considero YO (aunque pueda sonar muy narcisísta), con mis motivaciones, sentimientos, emociones que me llevan a un lugar. Sólo experimentando ese recorrido puedo saber quién demonios soy y qué es lo que quiero en mi vida. De otra forma y quedándome impasible no sé dónde puedo llegar.

    2.- ¿Dónde me encuentro y por qué estoy donde estoy?
    Cómo dice David y comparto su pensamiento, me encuentro en el aquí y en el ahora. De nada sirve regocijarse en el pasado o soñar con un futuro porque el tiempo es lo que es, asi de simple.

    3.- ¿Qué querría hacer y cómo lo haría?
    Las cosas pienso que se hacen sobre la marcha y porque hay una intención detrás, un interés que te lleva a escoger aquello que te llama verdaderamente.
    Un ejemplo, a mi me gusta jugar al pádel de vez en cuando y suelo hacer torneos porque es algo que quiero hacer y lo hago porque me ilusiona. Con todo ello quiero decir que siempre hay un camino en el que iniciarse y disfrutarlo y quien sabe, hacer de éste una actividad regular interesante o incluso sacar algo de todo ello.

    4.- ¿Quiénes son tus aliados?

    Y como aliados, es cierto lo que comenta David de que se pueden contar con los dedos de una mano. Pero los que valen son los que se quedan cuando tu escoges un camino y te apoyan por ello.

    Gracias por este artículo.
    Un abrazo.

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